Intervención para la Paz en Tumaco
Intervención para la Paz en Tumaco
Yolanda Medina
Asesora de Practica
UNIVERISDAD DE CALDAS
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES
TRABAJO SOCIAL
2024
INTRODUCCIÓN
Ahora bien, el proceso significo un reto frente a la complejidad del contexto, sin embargo, se
desea destacar el gran desempeño y compromiso tanto de los estudiantes, como de los docentes en
esta aventura. No obstante, se hace énfasis en que el plantel educativo debe continuar propiciando
escenarios en los que los estudiantes logren desarrollar desde sus propias habilidades, sueños y
conocimientos, estrategias que permitan seguir aportando a la construcción de paz y legitimando la
convivencia pacifica dentro y fuera del plantel educativo.
Origen y consolidación de la propuesta de intervención.
Desde el interés institucional por la construcción de paz dentro del plantel educativo, y el
persistente interés personal de la practica por acompañar dicho proceso, se entra en acción de
manera inicial, con el despliegue de un contexto.
Ahora bien, desde dicho contexto se logra evidenciar la legitimidad de los centros educativos
dentro de territorios que se encuentran constantemente atravesados por la violencia en su
cotidianidad. (Díaz, 2018), propone la apropiación de conocimientos que vayan interrelacionados
entre sí y den cuenta de la cultura, el territorio y la memoria histórica, evidenciando el hecho de
que dar legitimidad a dichos factores, facilitan la construcción de paz.
Por esta razón se considera legitimo establecer que, para lograr realizar una intervención adecuada
con los estudiantes, es necesario reconocer inicialmente el territorio que los mismo habitan, dando
legitimidad a su cultura, historia, dinámicas de relacionamiento, acceso a servicios básicos,
educación y demás factores que influyen de manera directa a la cimentación de una sociedad en
bienestar, y que de manera evidente facilitan la construcción de paz.
De este modo se logra evidenciar que el distrito de Tumaco (Nariño), es un territorio con un gran
potencial debido a su ubicación geográfica, riqueza cultural y biodiversidad, pero el cual
desafortunadamente ha sido afectado por la presencia de grupos armados ilegales y actividades
relacionadas con el narcotráfico, lo que ha impactado de manera negativa la seguridad y el
desarrollo social de la región.
Los estudiantes en su gran mayoría, son residentes del mismo barrio y asisten a la institución, lo
que significa que se encuentran inscritos bajo las mismas dinámicas de conflicto, precariedad e
insatisfacción de necesidades básicas. Pero, adicional a esto, se rescata pese a las condiciones, los
grandes esfuerzos tanto de los docentes en su compromiso para educar el futuro de Tumaco, como
a la disposición de los mismos estudiantes por el alcance de un futuro tal vez distinto mediante la
educación.
Para el desarrollo de esta siguiente etapa, se realizo un proceso diagnostico con los estudiantes de
grado 4, 5, 6 y 7. Entendiendo este, como un proceso de medición e interpretación que ayuda a
identificar situaciones, problemas y sus factores causales en individuos y grupos, y que tiene por
objeto aportar los elementos fundamentales y suficientes, dentro del proceso de planificación, en
vista a la acción transformadora (Arteaga, C. y González,M. 2001,en Castro, 2017 )
Para lograr construir de manera asertiva las posteriores acciones transformadoras, se hizo uso de
dos técnicas que se instalaban de manera factible en la población objeto de intervención. El
conversatorio y la cartografía social, de este modo el conversatorio fue guiado por unas preguntas
previamente estructuradas las cuales estaban intencionadas en identificar cuales eran los
principales conflictos presentes en el aula de clases, como transitaban por ellos, si se percibían o
no importantes dentro del plantel educativo y finalmente lograr indagar sobre cuales eran sueños.
La cartografía social, fue desarrollada mediante un mapa de la institución, en el cual los
estudiantes mediante colores naranja y verde (respectivamente), señalaban las zonas donde se
presentaban mayormente el uso de la violencia para resolver los conflictos y las zonas donde ellos
consideraban se producía una sana convivencia y la resolución pacifica de las diferencias.
Ahora bien, ambas técnicas de diagnóstico fueron pensadas para incluir de manera activa a los
estudiantes. Desde la contemplación discursiva y artística, dado que en un primer momento se
buscaba legitimar la voz de cada uno de ellos, para así dotarlos de reconocimiento y también de
resaltar e incluir los gustos y preferencias anteriormente identificadas en los estudiantes, desde lo
artístico. Lo cual será abordado con mayor detenimiento en el desarrollo del escrito en curso.
Finalmente, lo que se pretendió con este proceso diagnóstico, fue obtener información precisa que
oriente de manera acertada el proceso a desarrollar con los estudiantes. Es decir, el diagnostico se
pensó como una herramienta para obtener una mirada holística, precisa y clara de las diferentes
situaciones que se presentaban en las aulas de clases; conocer para actuar.
Desde el conocer, para lograr realizar una praxis idónea, se logran identificar una serie de
situaciones que generalizan y abarcan de manera minuciosa cada una de las respuestas
suministradas por los estudiantes. Es desde este proceso, donde se logra identificar las siguientes
situaciones a intervenir:
Después de tener identificadas estas tres situaciones a intervenir, se pasa a realizar una
consolidación que las unifique, lo que permite desplegar la siguiente situación objeto de
intervención:
Ahora bien, el arte y el deporte fueron elementos que estuvieron presentes de manera constante y
general en los discursos de los estudiantes en razón de manifestar cuales eran sus gustos, sueños y
preferencias, es por esta razón que de manera inicial la propuesta de intervención esta construida
bajo actividades que en gran manera reconocían y validaban las preferencias anteriormente
mencionadas, pero de alguna manera se alejaba de realizar acciones concretas que aporten de
manera directa a la construcción de paz.
De este modo es como se planearon actividades como un torneo; ‘‘futbolito por la paz’’,
actividades recreativas y lúdicas, y demás actividades que enfocaban su intencionalidad al
reconocimiento de las voces de los/as estudiantes inmersos en el proceso de practica.
De cara a los nuevos ajustes que se iban presentando en la propuesta de intervención, se incorpora
la consolidación de un grupo de gestores de paz, el cual representa en papel fundamental en cada
uno de los encuentros con los estudiantes, en razón de su participación. Pero los mismos,
realizaban también un trabajo totalmente legitimo previo y posterior a cada uno de los encuentros,
del cual se dará cuenta en a continuación en el escrito.
Incumplimiento de Construir
reglas para fomentar la participativamente
convivencia pacífica. estrategias de
resolución de
conflictos.
Desarrollo de la propuesta de intervención.
Para el desarrollo del proceso de practica, se implementaron diferentes actividades que fueron
intencionadas a la construcción de paz, ello en la búsqueda de conseguir el alcance de el objetivo
general y los objetivos específicos anteriormente construidos. Estas actividades se dividen en dos
dimensiones; la dimensión formativa y la dimensión alternativa.
Antes de dar inicio al despliegue de las diferentes actividades realizados con los estudiantes,
docentes y demás involucrados. Se estableció imprescindible socializar la propuesta de
intervención que se iba a desarrollar, a los padres de familia. El núcleo familiar es considerado por
muchos autores como el ámbito de cultura primaria del niño. (Ruiz y Zorrilla 2007).
Mencionado la anterior, se considera que el acompañamiento de los padres familia, dentro del
proceso de practica, representa un factor clave para el alcance de objetivos y metas establecidas
por la practicante, dado que si bien es legitimo el trabajo realizado con los estudiantes dentro del
plantel educativo, puedo llegar a crear aún más repercusión y ser más significante para los
estudiantes que su ámbito de cultura primera, acompañe el proceso.
El grupo de gestores de paz, fue construido de manera voluntaria con los padres de familia,
aclarando que su deseo de que el estudiante hiciera parte de dicho grupo, no era de carácter
obligatorio para el mismo, dado que se iba a tener una reunión posterior con los estudiantes para
socializar las posibilidades y deberes que tendrán como gestores de paz, y únicamente se
integrarían al grupo aquellos estudiantes que el padre de familia allá manifestado su deseo de que
participe, pero que adicional a esto el estudiante este de acuerdo y motivado por dicha
participación.
Gratamente todos los estudiantes que fueron mencionados por sus padres de familia, para hacer
parte del grupo de gestores de paz, se emocionaron y aceptaron de manera placentera conformar el
grupo, el cual iba a estar acompañando los diferentes escenarios de encuentro entre la practicante y
los estudiantes, pero también tendrían reuniones grupales con la practicante, antes y después de
cada encuentro.
Estas reuniones grupales, iniciaron con la socialización de las diferentes posibilidades, deberes y
demás acciones que se debían realizar como grupo los gestores de paz. Entre ellas estaban, la
promoción de la empatía y el respeto entre los compañeros, servir de mediador frente a posibles
conflictos internos del aula; promoviendo el dialogo y la resolución pacífica de los conflictos, y
participar de manera activa en los talleres o actividades realizados, de manera previa y posterior a
los mismos.
La dinámica fue desarrollada de dicha manera, dado que la practicante consideraba trascendental
que fueran los mismos estudiantes, (quienes se encontraban presentes de manera permanente en
cada una de las aulas de clases), quienes pudieran observar el material, las actividades y demás
componentes de cada encuentro a desarrollar, para que ellos desde sus experiencia basada en la
cotidiana, hicieran aportes, ajustes o establecieran alternativas que permitieran que los encuentros
se desarrollaran de una manera más asertiva, precisa y significativa para ellos mismos.
Se considera que esta manera de abordar previamente cada uno de los encuentros, permite
reconocer el desempeño fundamental de los gestores de paz dentro del proceso, pero también
legitima y compromete a los mismos a formar parte activa de cada encuentro de manera previa y
posterior al desarrollo de los mismos.
Los gestores de paz y la practicante acordaron que posteriormente al desarrollado de algún tema
dentro de los encuentros realizados, ellos se comprometían a promover la práctica de las
estrategias, conocimientos y demás aprendizajes construidos de manera conjunta entre los
estudiantes y la practicante, con la finalidad de darle un continuo desarrollo al proceso, pero
también para identificar reflexiones y nuevos aportes a los encuentros posteriores.
Ahora bien, expuesto el significativo posicionamiento que tenían los gestores de paz en el
desarrollo de la propuesta de intervención. Se pretende posteriormente realizar el desarrollo de dos
dimensiones en las cuales se fundamentó el despliegue del proceso de practica realizado en el
plantel educativo Iberia.
Cabe resaltar que ambas dimensiones fueran construidas desde unas categorías, un enfoque y una
metodología en común. Elementos que permitieron direccionar el proceso no solo desde los
intereses institucionales, personales (desde la practicante), sino que, de esta misma forma, se
ajustan a los discursos y a las situaciones a intervenir identificadas anteriormente.
Ahora bien, las categorías que sustentaron el despliegue del proceso de practica son la otredad, la
convivencia pacifica y la resolución de conflictos. Cabe resaltar que cada una de ellas fue
desarrollada con la intención de alcanzar unos objetivos y metas establecidas. A continuación, se
realizará una breve síntesis de como fueron entendidas dichas categorías desde el proceso:
La otredad en este proceso fue desarrollada como una categoría que busca el reconocimiento de
cada uno de los sujetos inmersos en la intervención, fomentando de esta manera la solidificación
de las relaciones interpersonales de los estudiantes, por medio del respeto a las diferencias y le
legitimación de las mismas.
La convivencia pacífica, fue una categoría la cual se trabajo de manera ardua para su desarrollo,
dado que esta se considera como una herramienta fundamental en la búsqueda de la
desnaturalización de la violencia, siendo esta ultima la intencionalidad central del proceso de
intervención.
De este modo, se desarrolló la categoría de convivencia pacífica, como la capacidad de coexistir
de manera armoniosa; fundamentando sus relaciones en el respeto mutuo, el dialogo y el
reconocimiento propio y hacia los demás. Proponiendo de este modo, que cada conflicto inherente
a la vida misma, sea abordado desde el no uso de la violencia.
Por otro lado, el enfoque del proceso fue: ‘‘El enfoque en las emociones y la neuroconvivencia’’,
se estableció legitimo desarrollar dicho enfoque dado que el mismo plantea, la emocionalidad de
los sujetos como acompañante inherente en todo proceso de aprendizaje, lo cual evidente se
rescata y se legitima desde esta propuesta de práctica.
Estableciendo así la emocionalidad como un gran aleado para el proceso a desarrollar de cara a
cada uno de los encuentros posteriores, es necesario trabajar con las reacciones y las emociones
que las personas sienten, se desea construir paz. Dado que, trabajar de manera integral con la
emocionalidad de los sujetos (estudiantes en este caso), permite generar procesos más
significativos y que generaran mayor resonancia en los estudiantes.
Ahora bien, la metodología usada en este proceso fue, ‘‘la concepción metodologica de lenguaje
lúdico y artístico’’, esta concepción fue desarrollada de cara al persistente interés de los estudiantes
por realizar actividades de dicha índole, es por esta razón que selecciono, para dotar de legitimidad
y reconocimiento la participación de los mismos dentro del proceso.
‘‘El arte y el juego son también vías para procesar emociones ligadas a comportamientos
necesarios para la construcción de paz’’. (Boal 1980, Dalley 1984, Abad, s.f.)
Finalmente, establecidos las diferentes categorías, enfoque y metodología que fueron usadas para
dar despliegue a los encuentros descritos a continuación. Se desarrollarán la dimensión formativa y
la dimensión alternativa, que guiaron el proceso metodológico de la propuesta de intervención.
Dimensión formativa.
Esta dimensión se encuentra compuesta por diferentes encuentros, donde la practicante tuvo la
oportunidad de estar con los estudiantes del plantel educativo. En ellos se construyó desde
diferentes escenarios la promoción de la convivencia pacífica y la resolución de los conflictos.
La convivencia pacífica y la resolución pacífica de los conflictos, fueron los dos grandes
componentes que se desarrollaron en la dimensión formativa, ellos fueron desarrollados desde
diferentes encuentros que se tuvo con los grados 4, 5, 6 y 7.
El desarrollo de dicha actividad, tuvo diferentes espacios para su construcción; el análisis de casos,
la sintonía con los conflictos y conversatorios, de manera inicial. Esto fue pensado de esta forma,
dado que se presentaba un interés por conocer las concepciones previas y las posibles alternativas
que los estudiantes implementarían para resolver los diferentes conflictos ejemplificados.
‘‘Profe, la verdad yo no podría reaccionar de una buena manera sí sé que mi hermana esta siendo
golpeada por su novio. Si uno da golpes, tiene que estar preparado para recibirlos también’’
(Francisco 6-2).
Esta fue la respuesta de un estudiante frente al análisis de un caso hipotético, en el que se indagaba
sobre cuál sería su manera de resolver un conflicto, en el que la pareja sentimental de su hermana
agrede a la misma. De allí se logra evidenciar que los estudiantes naturalizan el uso de la violencia
si esta es recibida con anticipación por alguien más.
‘‘Si yo golpeo a una persona, porque pegarle a otra, ¿Qué puedo esperar? Golpes también. Y eso
no soluciona nada’’ (Carolina 7-1)
Del mismo análisis de caso expuesto con anterioridad, la alumna Carolina manifiesta una
percepción más reflexiva del conflicto, dado que, si bien reconoce que la violencia no soluciona un
conflicto, también combate de alguna manera la idea naturalizada de que ‘‘si me golpean, golpeo’’.
Después de estos análisis, se continuo con el desarrollo de una presentación en la que los
estudiantes podrían comprender, que los conflictos hacen parte inherente de la vida, y por dicha
razón estos no deben representar necesariamente algo negativo, sino que más bien se pueden
considerar como posibles oportunidades para generar nuevas estrategias para abordar los mismos.
En el desarrollo de la actividad, se propicio un espacio con los estudiantes para que ellos mismos
mediante el uso de la escritura, establecieran cuales creen que son las posibles alternativas para
resolver los conflictos sin el uso de la violencia. Esto se hizo con intencionalidad de generar una
participación activa, de construir conocimientos conjuntamente, pero también de crear una serie de
carteleras; para ser observadas diariamente, y para mantener constantemente en cuenta dichas
alternativas construidas ante cualquier conflicto. (Ver anexo #2).
Paz, respeto, amor, tolerancia, amabilidad, amistad, comunicación, alegría, armonía, cantar,
igualdad, empatía, solidaridad, educación y entre otros. Fueron algunas de las alternativas
recurrentes en los escritos de los estudiantes de cara a la construcción de las diferentes alternativas
desarrolladas para abordar los conflictos.
Ello permitió observar la legitimidad que los mismos estudiantes le dan a la emocionalidad,
abordada desde el proceso de práctica, ya que, si bien aportan factores claves para la construcción
de paz dentro del aula de clases, lo hacen sin dejar a un lado, sus sentimientos y su emocionalidad
siempre presente.
Lo cual evidencia que, por más de que los estudiantes estén inmersos en diferentes escenarios que
legitiman la naturalización de la violencia (casa, barrio, distrito y plantel educativo), de alguna
manera ellos mismos, reconocen que hay maneras diferentes y optimas de abordar los conflictos.
‘‘El amor profe, si amamos podemos dejar de ver a los demás como malos. A veces solo necesita
pensar como el otro y entenderlo, antes de gritar’’ (Andrea 5-1)
En esta intervención Andrea continúa dando paso a la emocionalidad propia, pero también se
interesa por el reconocimiento de la otredad, desde la comprensión que se podría realizar en la
búsqueda de entender a el otro, incluso antes de ‘‘gritar’’ (como ella lo expresa), o de golpear,
enojarse o discutir, como lo mencionaron sus compañeros, en adición a lo que Andrea expreso.
Los diferentes encuentros desde el abordaje de la resolución pacifica de los conflictos, permitieron
en un momento inicial identificar la irritabilidad con la que los estudiantes reaccionaban frente a
los diferentes casos hipotéticos expuestos, lo cual denota una naturalización arraigada del uso de la
violencia frente a cualquier conflicto (lo cual se esperaba).
Pero, también llamo la tención como algunos de los chicos desde el inicio mostraban una actitud
serena y empática al confrontar diferentes escenarios hipotéticos de conflicto. Cabe resaltar que los
discursos de los estudiantes cambiaron de manera drástica de manera previa y posterior al abordaje
del material preparado para dicha actividad.
Dado, que si bien, al iniciar la mayoría de sus respuestas estaban situadas desde la agresividad,
poco a poco estas se fueron desdibujando, y emergieron nuevas y optimas estrategias que
posibilitaban el resolver el conflicto adecuadamente. Evidentemente ello representa un pequeño
logro, dado que si bien puede llegar a ser algo discursivo del momento (evidentemente puede ser
también que no), esto representa una esperanza en las nuevas y futuras maneras de abordar un
conflicto.
Finalmente, para dar por finalizado el encuentro en las diferentes aulas, se realizó una actividad
dinámica, que reactivara las fuerzas, pero que de igual manera enfatizara el trabajo en equipo y por
ende la resolución conjunta de los desafíos presentes en la misma. Terminada dicha actividad se
propone una continuar con una ‘‘carta de perdón’’ dirigida a una persona con la que hayan tenido
algún conflicto, la cual nos permitiría continuar de manera consecutiva con encuentros posteriores.
Ahora bien, para el desarrollo de la convivencia pacífica, se hizo uso de una estrategia pedagógica
similar a la anterior, la cual se logar evidenciar en el siguiente planeador (ver anexo #3).
Estos encuentros iniciaron con la socialización voluntaria de la carta del perdón, en la que los
estudiantes debían dirigirse a una persona con la que tuvieron conflicto, contar de manera breve
como solucionaron el mismo y si lo deseaban (y el conflicto fue por su culpa), pedirle perdón a esa
persona si este había afectado de alguna manera.
Esto es pensado no únicamente para que los estudiantes participen en el proceso, sino para que,
por si mismos y desde su cotidianidad, logren identificar diferentes formas de transitar por un
conflicto sin hacer uso de la violencia y asimismo se logre cultivar la acción liberadora de pedir
perdón y perdonar, si ello es necesario.
Se continua con el encuentro realizando una lluvia de ideas previas sobre lo que ellos conocen
sobre la convivencia pacífica:
‘‘La convivencia pacifica es poder vivir en tranquilidad, y permitir que los demás también lo
hagan. No es difícil respetarnos cuando entendemos que todos somos importantes’’ (Andres 7-1
gestor de paz’’
‘‘Creo que podría ser hacer uso de la paz, pero no con la boca, sino con las acciones’’ (Leidy 4-2)
‘‘La convivencia pacifica tiene que ver si o si con que cada quien viva feliz profe’’ (Edison 5-2)
Fueron algunos aportes que surgieron de las diferentes intervenciones de cara a las primeras
concepciones que se tenían de manera previa al desarrollo del material pedagógico. Esto permite
establecer que los estudiantes no se encuentran alejados de la idea adecuada de lo se considera la
convivencia pacífica, lo cual resulta inquieta dado que, si conocen ello, ¿Por qué no simplemente
ponerlo en práctica?
Tal vez las condiciones exteriores o la constante naturalización de la violencia en los diferentes
escenarios, sea la respuesta a la pregunta anterior. Después de la realizar un breve conversatorio
sobre las ideas previas, se logra inicia con el desarrollo de la estrategia pedagógica para abordar la
convivencia pacífica.
En medio de dicho desarrollo, se realiza una actividad que busca que los mismos estudiantes
reconozcan sus habilidades, valores y características positivas; ‘‘soy diferente, valioso e
importante’’. Por medio de la fomentación de la autoestima de cada estudiante, se pretende aportar
al reconocimiento y por ende a la legitimidad de la convivencia pacífica dentro del aula de clases.
Fue conmovedor observar como los estudiantes expresaron detalladamente cada una de los
aspectos positivos a resaltar de sus compañeros, pero fue aún más emotivo cuando todos y cada
uno de ellos procedieron a leer en voz alta estas ‘‘cartas de amor’’, como lo llamo una estudiante.
(Ver anexo #4)
Después de esto se continuo con la estrategia pedagógica, y una vez culminada, la practicante
propuso la creación de un decálogo, el cual se compone de una lista de diez principios, normas o
consejos que se consideran fundamentales en un contexto determinado. Para ello se les solito que
ellos mismo establecieran cuales eran aquellos fundamentos que consideraban esenciales para el
desarrollo de la convivencia pacifica dentro del aula de clases. Y se obtuvieron los siguientes
decálogos. (Ver anexo #5).
Culminado los decálogos y el encuentro como tal, la practicante quiso generar un espacio de
reflexión y conversatorio en cada una de las aulas de clases, y dicho conversatorio inicio con la
siguiente pregunta: ¿Cómo podrían continuar fomentando la convivencia pacífica y la resolución
de conflictos después de que finalice la práctica?
‘‘Sin una linterna, ¿Cómo se alumbra el camino?’’ (Danny 5-2, gestor de paz)
La respuesta causo conmoción en la practicante, dado que se entiendo con claridad lo que el
estudiante quiso expresar. Dado que, si bien los estudiantes reconocen, legitiman y son participes
activos de los diferentes espacios de encuentro, los mismo reconocen que es necesaria la presencia
de un profesional el cual acompañe dicho proceso.
Dimensión alternativa.
Esta dimensión alternativa fue desarrollada de manera paralela y complementaria con la dimensión
formativa. En ella podemos encontrar diferentes escenarios y actividades desarrolladas en miras de
dotar de reconocimiento el papel de los estudiantes dentro del proceso de practica (dada que la
mayoría de las actividades fueron planeadas desde sus gustos y preferencias), pero sin perder el
foco central de continuar promoviendo la resolución pacifica de los conflictos y la convivencia
pacífica, para lograr así la desnaturalización de la violencia en el plantel educativo.
Esta dimensión alternativa tuvo como despliegue desde encuentros lúdico – deportivas, cine foros
y desarrollo de un mural simbólico del proceso desarrollado. Cabe resaltar que cada uno de los
procedimientos estaba cargado de una intencionalidad clara y concreta, la cual buscada dar
continuidad con los objetivos mencionados al inicio del escrito.
Ahora bien, se realizara una serie de breves descripciones de cada uno de los procesos
desarrollados desde esta dimensión alternativa.
Los encuentros lúdicos - deportivos, fueron realizados en las horas de educación física con cada
uno de las aulas de clases. Estos encuentros consistían en atravesar un circuito de varias
estaciones, el cual debía ser atravesado por todos y cada uno de los miembros de cada grupo, para
poder completarlo y ganarlo. Esto se hacía con la finalidad de fortalecer el trabajo en equipo y el
cumplimiento de reglas, lo cual aporta de manera directa a la construcción de convivencia pacífica.
(Ver anexo #6).
Después de que todos los grupos finalizaran el circuito, nos disponíamos a realizar un breve
conversatorio en que se les hacía la misma pregunta: ¿Cuál creen que es la intención de realizar
esta jornada? Gratificantemente la mayoría reconocía que se hacía para la promoción del trabajo
en equipo, lo cual es significativo ya que no es observado únicamente como una actividad lúdica,
sino que es dotada de intencionalidad por ellos mismos.
Los cines foros fueron realizados por lo general los días sábados, donde sorprendentemente los
estudiantes asistían de manera satisfactoria, para cada cine foro se presentó la misma película;
‘‘Los colores de la montaña’’, se pensó en presentar dicha película para proporcionarles una
perspectiva de la violencia desde como ellos mismo la observan, desde la mirada de los niños.
Esta película muestra con total ‘‘inocencia’’ como los niños observan la violencia desde sus
propios ojos, pero de manera reflexiva también permite ir un poco más allá y pensar en ella desde
la desnaturalización de aquella guerra que hemos traducido como ‘‘normal’’. Se considero
importante presentar esta película, ya que es uno de los objetivos de la propuesta de intervención;
desnaturalizar el uso de la violencia.
La película era presentada, pero no todo quedaba allí, al finalizar se realizaba un breve
conversatorio con unas preguntas estructuradas con anterioridad, las cuales dotaban aún mas de
sentido e intencionalidad el proceso. (Ver anexo #7)
Finalmente, el mural simbólico, surge como una iniciativa de la practicante, pero es dotada de
significado por los mismos estudiantes desde los cines foros, dado que si bien, era una iniciativa
expresada con anterioridad. Desde los cines foros, se supo como se iba a realizar:
‘‘IBERIA TERRITORIO DE PAZ, eso deberíamos poner en el mural profe’’ (Paula 7-2, gestora de
paz).
La idea de Paula surge desde una escena que presentan en la película, donde la docente pinta un
mural en el colegio y pone en la parte superior este lema como consigna. Se considera gratificante
como se logra observar la atención al detalle de los estudiantes, dado que, al ver este mural, lo
asociaron con el mural próximo que íbamos a realizar.
Esto no da únicamente cuenta de lo comprometidos que logran estar con el proceso, para darle
continuidad al mismos de manera coherente, conectando una actividad con la siguiente. Sino que
también logra evidenciar lo validados que logran sentirse en el mismo, ya que logran hacer aportes
realmente valiosos y significantes, desde la perspectiva de la practicante.
Se considera que uno de los logros más significativos dentro del proceso de práctica, fue el hecho
de poder dialogar sobre temas de construcción de paz, dado que de manera inicial era algo que no
podía hacer con total libertad, dado las condiciones del contexto. Por ello el hecho de conformar
un grupo de ‘‘gestores de paz’’ represento un hito desde la practica realizada.
De la mano con esto, poder realizar un mural en la parte exterior del plantel educativo, titulado
‘‘IBERIA TERRITORIO DE PAZ’’, continúa aportando al hito de lograr hablar de construcción de
paz de manera literal y libre. Lo cual puede sonar algo simple, pero que, dado el contexto y las
condiciones iniciales, representa un avance significativo.
Otro gran logro que se cree legitimo destacar es la desnaturalización de la violencia, de manera
paulatina que se empezó a tener dentro del plantel educativo. Ya que si bien es un trabajo arduo
realizar el transito hacía la misma desnaturalización, es un asunto que se logro evidenciar en la
manera de relacionarse, en la participación de lo espacios y hasta en el creciente uso del dialogo
para resolver los conflictos.
Mencionados los logros anteriores, se quiere finalizar estableciendo que un logro en tránsito, es el
reconocimiento que los mismos estudiantes están haciendo a la emocionalidad presente en los
diferentes escenarios de aprendizaje. Se establece como un logro, dado que, de manera inicial, este
no era un factor mencionado desde sus discursos al iniciar el proceso.
Recomendaciones
Dar continuidad al proceso de practica desarrollado con anterioridad, dado que debido a
diferentes circunstancias se considera preciso que este no quedar como un saludo a la
bandera, en el que se realizaron diferentes actividades significas, las cuales queden
simplemente en eso. Por ello se hace la invitación, a que dicho proceso continue, para
seguir movilizando escenarios de participación estudiantil que enfoquen su quehacer en la
construcción de paz.
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
Anexos:
Anexo #1
Reuniones
Proyecto Gestores de paz Lugar Responsable Juliana Arango
presenciales
Estudiantes grado
Cobertura Esperada Asistentes Duración
4,5,6 y 7. 1 por aula de clases.
Fase del
D M A Proyecto Fase 2
Fecha Social
Propósitos.
1. Establecer que los conflictos no son negativos o positivos, sino que son inherentes al diario vivir.
2. Fomentar la resolución de conflictos de manera pacífica dentro y fuera del aula de clases.
3. Conocer y construir con los estudiantes herramientas para resolución no violente de los conflictos.
Introducció Desarrollo de un taller en el cual los estudiantes puedan conocer que es la resolución pacífica de los conflictos,
n a la cuáles son las herramientas para hacerlo, la legitimidad de resolver un conflicto sin hacer uso de la violencia y que
actividad. sean ellos mismos quienes establezcan herramientas eficaces para abordar dichos conflictos de manera positiva.
Momentos Soporte
Técnica: descripción Tiempo Materiales
teórico
Desarrollo 1 hora
Compromis
os
Para una próxima reunión: deben llevar la carta que
fue solicitada al finalizar el taller para reflexionar
sobre las mismas, compartirlas y entregarlos a su
destinario (los dos últimos pasos son opcionales).
Evaluación
Responsabl
Proyecto Lugar Reunión presencial Juliana Arango Portilla
e
Fase del
D M A Proyecto Fase 3
Fecha Social
Propósitos:
Momentos Soporte
Técnica: descripción Tiempo Materiales
teórico
Encuadre
Compromis
os
Construcción colectiva del decálogo.
Evaluación
Anexo #6
Responsabl
Proyecto Lugar Reunión presencial Juliana Arango Portilla
e
Fase del
D M A Proyecto Fase 4
Fecha Social
Estas jornadas de encuentros lúdicos y deportivos son planeadas para que mediante el uso del juego y la estética
Introducció
como símbolo, los estudiantes logren desarrollar habilidades como el cumplimiento de reglas y el trabajo en
n a la
equipo, lo cual aporta de manera significativa al desarrollo de la convivencia pacifica y la resolución de los
actividad.
conflictos.
Momentos Soporte
Técnica: descripción Tiempo Materiales
teórico
Encuadre
Etapa 1:
Etapa 2:
Etapa 3:
Etapa 4:
En esta es la última actividad del circuito, se señala
un único punto de salida y de llegada. Esta actividad
consistirá en que los estudiantes deben sentarse en el
piso y ubicarse uno detrás de otro de manera
cercana. Una vez así, debe tomar a su compañero de
lo tobillos y avanzar sin tocar el piso con las manos,
como si estuvieran reman.
Compromis
os
Evaluación
Fase del
D M A Proyecto Fase 5
Fecha Social
3. Desnaturalizar la violencia
Propósitos:
Introducció
Estas jornadas se realiza con la intención de que los estudiantes mediante espacios de alternativos de aprendizaje,
n a la
logren desnaturalizar la violencia.
actividad.
Momentos Soporte
Técnica: descripción Tiempo Materiales
teórico
Encuadre
Compromis
os
Evaluación
Responsabl
Proyecto Lugar Reunión presencial Juliana Arango Portilla
e
Estudiantes grado 6, 7
Asistent
Cobertura Esperada y caminando en Duración 25 de Mayo 2024
es
secundaría.
Fase del
D M A Proyecto Fase 6
Fecha Social
2. Contribuir un espacio de trabajo colectivo el cual quede como huella del proceso de práctica.
Momentos Soporte
Técnica: descripción Tiempo Materiales
teórico
Encuadre
Compromis
os
Cuidado del mural y preservación del mural.
Evaluación