La PARAFILIA
Por. Anahí Mayra Terán Otalora
Las parafilias consisten en la presencia de conductas o fantasías sexuales de tipo
excitatorio frecuentes e intensas que implican objetos inanimados, niños o adultos
que no consienten, o el sufrimiento o la humillación de la propia persona o de la
pareja. Los trastornos parafílicos son parafilias que causan angustia o problemas
de funcionamiento en la persona afectada o que perjudican o puedan perjudicar a
otra persona.
De acuerdo con el psicoanálisis freudiano, las perversiones no son exclusivas de
enfermedades, sino comportamientos normales, puesto que la vida sexual se
inicia con manifestaciones claras que se presentan en las primeras etapas de la
vida.
Si nos centramos en lo que indica el DSM-V: “Es una parafilia que, en el momento
presente, causa malestar o deterioro en el individuo o una parafilia cuya
satisfacción ha causado, o amenazado con causar, daño a uno mismo o a los
demás. Una parafilia es una condición necesaria pero no suficiente para padecer
un trastorno parafílicos; una parafilia, en sí misma, no justifica ni requiere
necesariamente una intervención clínica”
Principales tipos de parafilias
Hay diversos tipos de parafilias. Vamos a hacer un repaso rápido de algunas de
ellas.
Exhibicionismo: Exposición de los propios genitales a desconocidos de forma
imprevista.
Fetichismo: es un conjunto de comportamiento, imaginaciones y anhelos
sexuales en lo que se experimenta satisfacción sexual al usar un objeto sin
vida. También se considera Fetichismo a toda conducta o actividad que sea
realizada con dicho objeto inanimado y que genere placer.
Froteurismo: Implica experimentar gratificación sexual al tener contacto
genital con una persona desconocida sin su consentimiento.
Voyeurismo: Implica obtener placer sexual al observar a alguien desnudo sin
su conocimiento o consentimiento. Esto constituye una violación a la privacidad
y un delito contra la intimidad de los demás.
Zoofilia: excitación al fantasear con la idea de realizar el acto sexual con
animales. Puede ser tanto hacerlo como fantasearlo.
Pedofilia: Se describe como un intenso deseo de participar en actividades
sexuales con un menor, especialmente aquellos menores de 14 años. Aquellos
que cometen este acto delictivo se aprovechan de la desigualdad de poder
existente entre el niño y el adulto.
Masoquismo Sexual: Las personas que experimentan masoquismo sexual
encuentran placer en situaciones donde son humilladas tanto física como
psicológicamente, sometidas a golpes, torturas y ataduras.
Sadismo Sexual: Si el masoquismo es una cara de la misma moneda, el
sadismo es la otra. Esta parafilia implica obtener satisfacción sexual al humillar,
ejercer dominación y torturar a otra persona de manera real, no simulada.
CAUSAS
Sabemos que las experiencias traumáticas durante la infancia, relacionadas con la
unión de la sexualidad y la agresividad, son causa frecuente de los Trastornos
Parafílicos, por ejemplo, en los casos de Pedofilia, alrededor del 50% de estos
pacientes sufrieron también, ellos mismos, en su infancia, abusos sexuales.
Entornos familiares y sociales donde predominan el maltrato, el desprecio, el
abandono son caldo de cultivo frecuente para los Trastornos Parafílicos.
En algunos casos, hay algún trastorno neurológico, como por ejemplo, algún foco
epiléptico en el lóbulo temporal que puede dar lugar a conductas impulsivas
parafílicos.
Algunas otras patologías psiquiátricas, por ejemplo, la Esquizofrenia, o el
Trastorno de Personalidad Antisocial puede dar lugar a conductas parafílicas, por
lo que en estos pacientes, siempre es necesario una evaluación psiquiátrica
exhaustiva.
TRATAMIENTO DE LAS PARAFILIA.
El tratamiento de las parafilias suele utilizar intervenciones psicoterapéuticas
basadas principalmente en técnicas conductuales/cognitivas o regímenes médicos
basados en el uso de hormonas o de medicamentos psicotrópicos.
Tratamiento psicológico para las parafilias
En el caso del tratamiento psicológico, se suelen usar intervenciones basadas en
técnicas conductuales y cognitivas.
Las técnicas cognitivas se basan en conocer cuáles son los pensamientos
desadaptativos que tiene la persona con respecto a los estímulos que lo excitan.
El psicólogo/a necesita hacerle ver al paciente ejemplos reales de las ideas
irracionales que tiene. Una vez que al paciente se le presentan las distorsiones y
se obtiene su confirmación de comprensión, se utilizan estrategias para desafiar
las creencias disfuncionales. Estas estrategias pueden incluir identificar de manera
inmediata los pensamientos irracionales cuando surgen, y utilizar argumentos
previamente entrenados en terapia para refutarlos y reemplazarlos con ideas más
realistas.
En cuanto a las técnicas conductuales se basarán en el condicionamiento clásico
y operante. Lo que se pretende es trabajar la asociación mediante estímulos
aversivos, es decir, se presenta de forma conjunta tanto el estímulo que se asocia
a la excitación como el estímulo aversivo tratando de romper esa asociación. La
idea principal es producir una nueva respuesta condicionada de tipo aversiva, en
presencia de los estímulos condicionados provocadores de la respuesta sexual
disfuncional.
Se pueden usar también técnicas de biofeedback, entrenamiento en la
masturbación o entrenamiento en habilidades sociales.
Tratamiento farmacológico para las parafilias
Si se habla de tratamiento farmacológico se pueden ver diferentes ventajas. Una
de ellas es la reducción significativa de la alta tasa de recidivas de estos
pacientes. Los tratamientos farmacológicos para las parafilias se fundamentan en
principios que implican la manipulación hormonal mediante agentes
farmacológicos selectivos. El uso de medicamentos que afectan a los
neurotransmisores. Esto impacta en la conducta sexual a nivel cerebral. .
En definitiva, no podemos olvidar la importancia de saber diferencia una parafilia
de un trastorno parafílicos. A fin de cuentas, muchas veces se trata de simples
prácticas que, si bien se salen de lo cotidiano, no representan un inconveniente
para el bienestar del parafílicos o para quienes le rodean.