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Tema 5

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus


Implicaciones Pedagógicas

Desarrollo psicofísico
de 0 a 3 años
Índice
Esquema 3

Ideas clave 4
5.1. Introducción y objetivos 4
5.2. Desarrollo físico 7
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

5.3. Desarrollo cognitivo 12


5.4. Desarrollo lingüístico 23
5.5. Desarrollo social y emocional 32
5.6. Referencias bibliográficas 41

A fondo 43

Test 45
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

DESARROLLO PSICOFÍSICO DE 0 A 3 AÑOS

FÍSICO COGNITIVO LINGÜÍSTICO SOCIOEMOCIONAL

0 A 1 2 MES ES 0 A 1 2 MES ES 0 A 1 2 MES ES 0 A 1 2 MES ES


Capacidad de hacer esfuerzo para Se especializan en los sonidos de
El pensamiento de los bebés se Las interacciones bebé-cuidador
sostener la cabeza al caminar. su lengua materna y al cabo del
relaciona con las experiencias se vuelven más complejas y
perceptivas. año utilizarán sus primeras
palabras. aumenta su frecuencia.
Expresan satisfacción (sonrisa) y
1 3 A 2 4 MES ES
1 3 A 2 4 MES ES desagrado (llanto), y alrededor de
1 3 A 2 4 MES ES las 6 semanas aparece la sonrisa
La capacidad de realizar
movimientos motores finos y Actúan sobre los objetos de Comienza a aumentar su social.
gruesos va aumentando. maneras nuevas para conocer vocabulario, alrededor de una
mejor sus propiedades. palabra por semana.
Además, son capaces de imitar 10 veces más comprensión 1 3 A 2 4 MES ES
2 5 A 3 6 MES ES comportamientos que observan. receptiva que expresiva.

Mayor control de la parte Se desarrolla el apego.


superior del cuerpo, ya que el 2 5 A 3 6 MES ES
2 5 A 3 6 MES ES Surgen emociones sociales (la
centro de gravedad cambia hacia
Crean imágenes internas de lsa culpa, la vergüenza, la lástima y el
el tronco. experiencias que tienen (palabras, orgullo).
representaciones mentales de Comprenden el orden de sujeto-
objetos). verbo-objeto en una frase .
Manejan mejor los plurales, 2 5 A 3 6 MES ES
pronombre personales (yo),
demostrativos (este) y posesivos
(mío). Sienten curiosidad por sus iguales.
Comienzan a hacer uso de los Comienzan a integrarse en el
tiempos verbales y de artículos juego con los demás, aprenden a
(lo, las, uno, una). hacer amigos y a negociar turnos
o roles en el juego.
Comienzan a controlar y manejar
sus emociones de manera
rudimentaria.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


Tema 5. Esquema
Esquema

3
Ideas clave

5.1. Introducción y objetivos

Los cambios que ocurren en dos años al ser adultos son casi imperceptibles, puede
que cambiemos de corte pelo, ganemos peso o adelgacemos. Sin embargo, los
cambios que ocurren en los seres humanos en los primeros años de vida culminan en
seres completamente diferentes desde las características físicas, los aprendizajes que
adquirimos, hasta las habilidades que progresivamente vamos perfeccionando y nos
permiten interactuar cada vez mejor con el entorno (Berger, 2018).

En este tema, nos centramos en las habilidades y competencias que adquirieren los
niños desde los 0 hasta los 3 años de edad y cómo estas les permiten participar y
aprender en las diferentes actividades y rutinas diarias. De manera específica nos
enfocamos en esas habilidades que facilitan la participación y funcionamiento de los
niños en las rutinas del aula.

Antes de comenzar con este tema, es importante entender cómo aprenden los niños.
El aprendizaje en los primeros años de vida se desarrolla cuando se repite y se
práctica una habilidad muchas veces, con espacios de tiempo entre estas
oportunidades que permiten la asimilación de los aprendizajes y con muchas
oportunidades para practicar las habilidades en diferentes entornos y favorecer la
generalización de los aprendizajes. Para el aprovechamiento de las oportunidades de
aprendizaje, es necesario que exista un ajuste entre las demandas de las actividades
y las habilidades y los intereses de los niños. Un adecuado ajuste entre estas facilita
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

la participación y aprendizaje de los niños, mientras que un desajuste entre las


demandas de la actividad y las habilidades del niño resultaría en una menor
participación y disminuiría las oportunidades de aprendizaje (Morales Murillo, et al.,
2021).

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


4
Tema 5. Ideas clave
Si las demandas de la actividad son mayores a las habilidades del niño, puede que
este no consiga llevar a cabo la actividad o que se frustre y disminuya su participación.

Por ejemplo, Ana es una niña de 2 años y 6 meses de edad. La asamblea de su


clase dura 30 minutos, pero Ana tiene dificultades para mantener la atención y
participar en la actividad. A los 10 minutos comienza a caminar alrededor del
aula. Si somos conocedores del proceso de desarrollo del niño, entenderemos
que la demanda de esta actividad, el prestar atención a la actividad durante 30
minutos, es mucho mayor a la capacidad que Ana puede tener para su edad
evolutiva (unos 7 minutos). Esto resulta en una baja participación de la niña en
esta actividad. Para favorecer la participación de Ana y responder a sus
necesidades de desarrollo, sería conveniente ajustar la duración de la asamblea
a las capacidades atencionales de una niña de 2 años y 6 meses de edad.

Un niño de entre 2 y 3 años de edad puede mantener la concentración y


atención en una tarea entre 4 y 10 minutos. Por lo tanto, la asamblea y las
actividades que se propongan dentro del aula deben considerar el nivel
madurativo de Ana y no extender su duración a más de 10 minutos para
favorecer su participación y el aprovechamiento de las oportunidades de
aprendizaje que se presentan en dichas actividades.

Por otra parte, si las demandas de la actividad están muy por debajo de las
habilidades del niño, puede que este se aburra y no participe de la actividad.

Por ejemplo, el patio de la escuela infantil de Ana es un espacio amplio de


hormigón, sin equipamiento o juguetes. Usualmente, Ana sale al patio y tras
unos minutos de correr o caminar alrededor de la superficie del patio, se aburre
y comienza a presentar inquietud motora, o se sienta junto a la maestra y no
hace nada hasta que llega la hora de volver a entrar al aula. Como veremos en
este tema, a los 2 años y medio comienza a aparecer el juego representativo y
el juego simbólico. Las demandas de esta rutina serían más adecuadas para la
edad de Ana si en el patio existieran juguetes que permitieran a Ana practicar
habilidades motoras y juguetes que permitan el juego simbólico o
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

representativo. De este modo, Ana permanecería interactuando con el entorno


del patio (con los juguetes y equipamiento) gran parte del tiempo y no se
aburriría tan pronto perdiendo oportunidades de aprendizaje.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


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Tema 5. Ideas clave
Es necesario que las demandas de las tareas se encuentren en la zona de desarrollo
próximo del niño (Vygotsky, 1978). La zona de desarrollo próximo (ZDP) representa
esas habilidades que el niño o la niña puede realizar con apoyo de un adulto o un
compañero que ya pueda realizarlo (figura 1). La ayuda que se brinda al niño o la niña
para realizar la actividad va disminuyendo hasta que el niño o la niña domine la
habilidad y pueda realizar la tarea por sí mismo. Cuando las demandas de la actividad
se encuentran en la zona de desarrollo próximo, estas representan un reto que
motiva al niño para realizar la tarea, y al brindar los apoyos necesarios el niño puede
completar la tarea y practicar las habilidades necesarias para su participación
adecuada en las misma.

Figura 1. Zona de desarrollo próximo. Fuente: Vygostky, 1993.

El conocimiento sobre el proceso de desarrollo de los niños permite adecuar las


demandas de las actividades para favorecer la participación y el aprendizaje de los
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

niños en las aulas de Educación Infantil. Por lo tanto, es fundamental que los y las
docentes de Educación Infantil comprendan el proceso de desarrollo de los niños y
las niñas en edades tempranas. A través de este tema presentamos los hitos del
desarrollo de los niños de 0 a 12 meses (hasta 1 año), de 13 a 24 meses (de 1 hasta 2

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


6
Tema 5. Ideas clave
años) y de 25 a 36 meses (de 2 a los 3 años). Así, este tema se plantean los siguientes
objetivos:

 Comprender los hitos del desarrollo de los niños de 1, 2 y 3 años en las áreas
motora, cognitiva, de lenguaje y social-emocional.
 Comprender las habilidades necesarias para la participación de los niños de 1, 2 y
3 años en las rutinas de educación infantil más comunes.

5.2. Desarrollo físico

De los 0 a los 12 meses: el primer año de vida

El crecimiento del bebé durante el primer año de vida es asombroso. A los cuatro
meses de vida el bebé duplica su peso de recién nacido y al cabo de los 12 meses lo
triplica. Así, un bebé que pese unos 3200 gramos al nacer puede pesar unos 6400
gramos a los 4 meses, y a los 12 meses unos 9600 gramos. Esta tasa de crecimiento
se vuelve más lenta después del año (Berger, 2016).

Aprender a controlar la parte superior del cuerpo es todo un reto motor para el bebé
en su primer año de vida (Berger, 2016). Esto se debe a que el tamaño de la cabeza
de un bebé representa un 25 % del tamaño de la cabeza de adulto, mientras que el
tamaño de su cuerpo tan solo representa un 5 % del tamaño del cuerpo adulto; por
lo tanto, el centro de gravedad de los bebés está más arriba que el de un niño mayor
o un adulto, lo que conlleva que controlar la parte superior del cuerpo sea todo un
reto.
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

Durante su primer año de vida, el bebé pasará (1) de hacer un gran esfuerzo para
sostener su cabeza erguida y firme cuando le sujetan en brazos a (2) caminar solo
(Berk y Meyers, 2016). Estos hitos del desarrollo motor, dependen en gran parte de
las experiencias que tienen los niños en sus entornos naturales y de la cultura en la

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


7
Tema 5. Ideas clave
que crecen, por lo que se puede encontrar gran variedad en la edad en la que los
niños alcanzan estos hitos motores. Puede que algunos niños no lleguen a alcanzar
algunos de estos hitos hasta el segundo año de vida.

El desarrollo motor está relacionado con el desarrollo del sistema nervioso central,
las capacidades de movimiento corporal del bebé, las metas que el bebé tenga en
mente (p. ej. mover un brazo para coger un muñeco o mover una pierna para tocar
un objeto), y el apoyo que reciba el infante por parte de su entorno para el
desarrollo de la habilidad (Berk y Meyers, 2016). Por lo tanto, el ofrecer
oportunidades para que los bebés adquieran y practiquen estas habilidades va a ser
fundamental para su desarrollo motor. Cuando un bebé esta aprendiendo a caminar,
muestra una gran persistencia: puede practicar hasta seis o más horas diarias si se le
presentan oportunidades para hacerlo. En el momento de aprendizaje el bebé puede
llegar a caerse unas 32 veces cada hora y volver a levantarse para volverlo a intentar
(Berk y Meyers, 2016).

A nivel de motricidad fina, el agarre de objetos y la habilidad para ser más precisos
en el agarre mejora notablemente durante la segunda mitad del primer año de vida.
A los 4 o 5 meses los bebés pueden pasar un objeto de una mano a la otra, y a los 9
meses pueden coger objetos pequeños, como una pieza de cereal, coordinando el
dedo índice y pulgar (agarre de pinza). La coordinación óculo-manual y la capacidad
para controlar los movimientos de los dedos y las manos continuará
perfeccionándose durante la primera infancia.

La tabla 1 presenta los hitos más importantes a nivel motor durante el primer año de
vida. Se incluyen la edad media en la que se alcanza este hito y el rango de edad en
el que el 90 % de los niños llegan a alcanzar estos hitos (Berk y Meyers, 2016, p. 182).
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Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


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Tema 5. Ideas clave
Desarrollo de la motricidad fina y gruesa durante el primer año de vida

Habilidad Edad media a la que se Rango de edad en el que el 90 % de los bebés la


motora alcanza alcanzan

Cuando se le sujeta en
brazos, sostiene la 6 semanas Entre las 3 semanas y los 4 meses
cabeza erguida y firme

Cuando está boca


abajo (prono), se 2 meses Entre las 3 semanas y los 4 meses
levanta con los brazos

Se voltea desde medio


2 meses Entre las 3 semanas y los 5 meses
lado hacia la espalda

Coge un cubo 3 meses y 3 semanas Entre los 2 y 7 meses

Se voltea desde la
4 ½ meses Entre los 2 y 7 meses
espalda hacia el lado

Se sienta solo 7 meses Entre los 5 y 9 meses

Gatea 7 meses Entre los 5 y 11 meses

Se impulsa para
8 meses Entre los 5 y 12 meses
levantarse

Juega a hacer palmitas 9 meses y 3 semanas Entre los 7 y los 15 meses

Se pone de pie sin


11 meses Entre los 9 y 16 meses
apoyo

Camina solo 11 meses y 3 semanas Entre los 9 y los 17 meses

Construye una torre de


11 meses y 3 semanas Entre los 10 y los 19 meses
dos cubos

Tabla 1. Hitos del desarrollo motor durante el primer año de vida. Fuente: Berk y Meyers, 2016,
p.182.

De los 13 a los 24 meses: el segundo año de vida

En este segundo año de vida el crecimiento continúa, aunque los bebés pueden
perder un poco de peso debido al aumento en la movilidad. La capacidad de realizar
movimientos motores finos y gruesos va aumentando y los bebés pueden explorar,
controlar y moverse mejor por el entorno. En este segundo año, los bebés
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comenzarán a crear «obras de arte» (hacer rayones de manera vigorosa), a ser


capaces de subir escaleras con ayuda, a despegar los pies del suelo para saltar en un
mismo sitio y a caminar de puntillas.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


9
Tema 5. Ideas clave
Del mismo modo que en el primer año de vida, la edad en que se alcanzan estas
habilidades puede variar dadas las experiencias a las que se expone el bebé, las
capacidades motoras adquiridas, el desarrollo del sistema nervioso y la capacidad de
planificar movimientos para lograr una meta que se proponga el bebé.

La tabla 2 presenta los hitos del desarrollo de la motricidad gruesa y fina durante el
segundo año de vida. Asimismo, se incorpora la edad media en la que se alcanzan
estos hitos y el rango de edad en el que el 90 % de los bebés llegan a alcanzar estos
hitos motores.

Desarrollo de la motricidad fina y gruesa durante el segundo año de vida

Habilidad Edad media a la Rango de edad en el que el 90 % de los


motora que se alcanza bebés la alcanzan

Hace rayones sobre una


14 meses Entre los 10 y los 21 meses
superficie vigorosamente

Sube escaleras con ayuda 16 meses Entre los 12 y los 23 meses

23 meses y 2
Salta en un mismo sitio Entre los 17 y los 30 meses
semanas

Camina de puntitas 25 meses Entre los 16 y los 30 meses

Tabla 2. Hitos del Desarrollo motor durante el segundo año de vida. Fuente: Berk y Meyers, 2016,
p.182.

De los 25 a los 36 meses: el tercer año de vida


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Conforme el cuerpo de los niños y las niñas crece, les es más fácil controlar la parte
superior del mismo, ya que el centro de gravedad cambia hacia el tronco (Berk y
Meyers, 2016).

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


10
Tema 5. Ideas clave
Los niños utilizan los progresos en una habilidad motora para mejorar el
desempeño en otras habilidades motoras. Berk y Meyers (2016) ponen como
ejemplo el modo en que el equilibrio de los niños mejora al caminar mientras
sostienen un objeto entre sus manos y el disfrute que estos muestran cuando
caminan de un lado a otro sosteniendo algo. En esta línea, Karasik et al. (2011)
encontraron que los bebés se caían menos cuando estaban sujetando un objeto con
las dos manos mientras caminaban, en comparación a cuando caminaban con las
manos vacías. Estos hallazgos apoyan el hecho de que los niños construyen sobre
habilidades motoras que han perfeccionado para ayudarse a realizar otros
movimientos motores. Gracias a la estabilidad que brinda el cambio del centro de
gravedad en los niños y a una mayor habilidad para mantener el equilibrio, el niño,
en su tercer año de vida, podrá aprender a controlar grandes músculos para llevar
cabo acciones mucho más complejas.

La tabla 3 presenta las habilidades de motricidad gruesa y fina que son características
del tercer año de vida.
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Tabla 3. Hitos del desarrollo motor durante el tercer año de vida. Fuente: Berk y Meyers, 2016,
p.302.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


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Tema 5. Ideas clave
Vídeo: Hitos del desarrollo físico infantil de 0 a 3 años

5.3. Desarrollo cognitivo

De los 0 a los 12 meses: el primer año de vida

Según Piaget, los bebés entre los 0 y los 12 meses se encuentran en la fase
sensoriomotora. Durante esta fase el pensamiento de los bebés se relaciona con las
experiencias perceptivas, la información que proviene de sus sentidos (vista, olfato,
oído, gusto y tacto). Los estímulos ambientales estimulan el desarrollo cognitivo de
los bebés (Berk y Meyers, 2016).

Después de nacer, el bebé se enfrenta a un mundo nuevo lleno de nuevos estímulos


que no había experimentado desde el vientre de su madre. Cuando estas
experiencias son procesadas por el cerebro del bebé, estas se convierten en
sensaciones. Conforme los bebés responden a estas sensaciones se produce el
aprendizaje (Piaget, 1964).

Durante los primeros 12 meses, los bebés pasarán por cuatro subestadios de la fase
sensoriomotora. Estos estadios incluyen las reacciones reflejas, con las que los bebés
durante su primer mes de vida responden a los estímulos del entorno de manera
refleja o automatizada.
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Los reflejos son reacciones innatas que permiten al recién nacido la supervivencia.
Conforme se establecen más conexiones neuronales y el cerebro del recién nacido
madura, estas reacciones innatas ya no son tan necesarias para la supervivencia,

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


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Tema 5. Ideas clave
porque el bebé va aprendiendo cómo controlar el mundo que le rodea para asegurar
su supervivencia.

Del primer hasta cuarto mes de nacido el bebé entra en las reacciones circulares
primarias. Durante estos meses, el bebé se centra en los movimientos motores de su
cuerpo. El bebé repite esos movimientos que realiza al azar para satisfacer sus
necesidades básicas. Entre las reacciones circulares primarias más comunes están la
succión del puño o de los pulgares, o los cambios en la manera de abrir sus bocas
cuando se acercan al pezón de la madre o a una cuchara. Durante estos meses, los
bebés comienzan a anticipar eventos. Por ejemplo, el bebé es capaz de anticipar que
la madre lo va a alimentar y deja de llorar cuando la madre se acerca. Aun así, los
bebés todavía no son expertos en la anticipación de eventos, por lo que durante los
siguientes meses el aprendizaje continúa.

El tercer subestadio, es el de reacciones circulares secundarias, y gracias al desarrollo


motor los bebés son capaces de mantenerse sentados y alcanzar objetos. Esto
permite a los bebés manipular estos objetos. Este estadio se da entre los 4 y 8 meses.
Cuando el bebé lleva a cabo una acción interesante al manipular un objeto, intenta
repetir la acción de manera intencionada para producir el efecto. Esto permite al
bebé aprender esquemas de comportamiento. Por ejemplo, si el bebé asocia que al
golpear con sus piernas un objeto que está colgado sobre su cuerpo este objeto se
mueve, el bebé interioriza este hecho formándose el esquema del golpeo. El bebé
repetirá esta acción más veces y disfrutará del dominio que ejerce sobre ese objeto,
lo que refleja maneras muy sencillas de planificación del comportamiento. Sin
embargo, durante este estadio los bebés no son capaces de imitar acciones que no
se parezcan a las acciones que usualmente realizan, por lo que pueden prestar
cuidadosa atención a las acciones que llevan a cabo los adultos, pero si son diferentes
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

a las que está acostumbrados a realizar no pueden imitarlas.

Finalmente, durante los últimos 4 meses del primer año de vida, de los 8 a los 12
meses, el bebé aprende a coordinar las reacciones circulares secundarias, por lo que
puede actuar de manera intencionada sobre el entorno y dirigir su comportamiento.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


13
Tema 5. Ideas clave
Los bebés pueden encontrar un objeto si se mantiene en el lugar donde se escondió
por primera vez (objeto de permanencia), pueden anticipar mejor los eventos que
ocurren en su entorno (saber que mamá va a salir cuando se pone la chaqueta) e
imitar rudimentariamente comportamientos sencillos diferentes a los suyos. Por
ejemplo, puede que el bebé observe a un adulto mover una cuchara para remover su
comida; luego el bebé imita este comportamiento.
En este subestadio, el bebé tiene los esquemas necesarios para coordinar acciones
con el fin de resolver problemas sencillos. El bebé es capaz de utilizar el esquema de
levantar un objeto (por ejemplo, una manta) para descubrir una pelota que el adulto
ha ocultado bajo la manta. Los bebés comienzan a ser capaces de entender que un
objeto continúa existiendo aunque no puedan verlo (la pelota bajo la manta).

Sin embargo, a estas edades los bebés todavía no son capaces de buscar un objeto si
el sitio en el que se esconde es distinto a donde lo había encontrado anteriormente.

Por ejemplo, durante el momento del juego, el padre de Mia (bebé de 11


meses) esconde una pelota bajo la alfombra. Mia es capaz de encontrar la
pelota cada vez. Sin embargo, tras cinco intentos, el padre de Mia esconde la
pelota debajo de un cojín, un sitio diferente de donde ha escondido la pelota
anteriormente, mientras Mia observa que la esconde. Una vez ha escondido la
pelota, le pide a Mia que la encuentre. Mia se dirige a la alfombra donde había
encontrado la pelota anteriormente y la levanta. La niña mira a su padre con
cara de asombro porque no encuentra la pelota. Aunque Mia es capaz de
comprender que los objetos no desaparecen cuando están fuera de vista,
todavía no posee la capacidad de inhibir la respuesta motora de buscar la
pelota bajo la alfombra (donde la había encontrado en ocasiones anteriores),
para buscarla bajo el cojín, aun cuando vio a su padre esconder la pelota bajo
el cojín, el sitio más reciente (Diamond et al., 1994).

Las contribuciones de Piaget (1945/1954) permitieron iniciar el camino para


© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

comprender mejor el desarrollo cognitivo en edades tempranas. No obstante,


estudios posteriores basados en el condicionamiento operante encontraron que la
permanencia del objeto, por ejemplo, empieza a presentarse mucho antes de los 8
a los 12 meses, tal y como exponía Piaget (Berk y Meyer, 2016). Todo depende de
cómo se estudie la respuesta de los bebés.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


14
Tema 5. Ideas clave
Los investigadores comenzaron a utilizar el método de violación de las expectativas
(Baillargeon y DeVos, 1991). Este método consiste en mostrar a un bebé un evento
hasta que este se habitúe y pierda interés, o en mostrar a un bebé un evento
consistente con la realidad. Una vez el bebé se habitúa al evento, se le muestra una
variación del primer evento o un evento que no es consistente con la realidad. El bebé
tiende a reaccionar ante el evento inesperado mostrando un mayor grado de
atención, lo que sugiere que le sorprende la variación en el evento.

Un ejemplo del uso de este método son las investigaciones de Baillargeon y DeVos
(1991). Estas investigadoras mostraban a los bebés dos eventos: unas zanahorias
pequeñas pasando por detrás de un panel y unas zanahorias más grandes pasando
por detrás del panel (imágenes A y B, figura 2). Las zanahorias pequeñas y grandes
avanzaban desapareciendo detrás del panel y reapareciendo al otro lado del panel.

Una vez los bebés se habituaban a estos eventos, las investigadoras cambiaban el
panel que cubría a las zanahorias al moverse. Estos paneles tenían una ventana que
permitía ver la parte posterior o por dónde pasarían las zanahorias. La altura a la que
se situaba la ventana era superior al tamaño de las zanahorias pequeñas (imagen C,
figura 2), por lo que se esperaría que estas no se pudieran ver al pasar por detrás del
panel (evento esperado). Por otra parte, la altura a la que estaba la ventana era
inferior a la altura de las zanahorias grandes, por lo que se esperaría que las
zanahorias grandes se pudieran ver al pasar por detrás del panel. Para valorar la
reacción de los bebés ante eventos inesperados, las investigadoras manipulaban la
pantalla que cubría a las zanahorias grandes, tapándola con una imagen igual al fondo
que debía verse a través de la ventana. De este modo, cuando pasaran las zanahorias
grandes por detrás del panel, estas nos se visualizarán y parecería como que habían
desaparecido (evento inesperado: imagen D, figura 2).
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Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


15
Tema 5. Ideas clave
Figura 2. Experimento con el método de violación de expectativas para valorar la permanencia de
objeto en bebés. Fuente: Berk y Meyers, 2016, p. 206.

Los resultados de la investigación de Baillargeon y DeVos (1991) indicaron que a


edades tan tempranas como los 2 meses y medio y 3 meses y medio los bebés
miraban por un tiempo mayor al evento inesperado (las zanahorias grandes que no
se veían al pasar por detrás del panel con la pantalla modificada). Estos resultados
sugirieron que los bebés tenían algún entendimiento de la permanencia del objeto;
las acciones del bebé sugerían que eran conocedores de que el evento que había
ocurrido cuando la zanahoria grande pasaba por detrás del panel, y no se veía a través
de la venta del panel, no correspondía con un evento esperado. Por lo tanto, este
evento inesperado captaba la atención de los y las bebés por más tiempo. Estos
resultados apuntaban a que la permanencia del objeto puede comenzar a adquirirse
a edades más tempranas que las planteadas por Piaget.

La tabla 4 resume algunos de los hitos cognitivos que alcanzan los bebés durante su
primer año de vida, según los hallazgos de investigaciones recientes.
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Tema 5. Ideas clave
Desarrollo cognitivo durante el primer año de vida

Edad Hito

Reacciones circulares secundarias usando habilidades motoras limitadas. Por


Nacimiento al primer mes
ejemplo, succionar el pezón de la madre para producir sonidos interesantes.

Consciencia de la permanencia de objeto, tal y como sugieren los resultados


1 a 4 meses
de investigaciones que utilizan el método de violación de expectativas.

Mayor consciencia de las propiedades de los objetos

Mayor consciencia de conocimientos numéricos básicos, tal y como sugieren


los resultados de investigaciones que emplean el método de violación de
expectativas. P. ej., se mostraba al bebé un objeto, este se cubría con un
4 a 8 meses
panel, luego se añadía otro objeto detrás del panel, el bebé veía una mano
que añadía el objeto detrás del panel, luego se quitaba el panel. En el evento

esperado el bebé veía los dos objetos; en el evento inesperado solo se


mostraba un objeto. Los bebés prestaban más atención al evento inesperado
que al esperado.

Habilidad para buscar un objeto escondido debajo de un pañuelo.

8 a 12 meses
Habilidad para resolver problemas sencillos aplicando estrategias que se han
utilizado en problemas similares

Habilidad de buscar un objeto escondido en un sitio diferente a donde se

escondió porprimera vez.

Consciencia de la existencia de objetos en los sitios donde se han escondido,


aun cuando se abandona la habitación donde se ha escondido. P. ej., se
12 a 18 meses escondía un objeto debajo de un vaso desechable y se permitía a los infantes
que lo encontraran. Al día siguiente se traía nuevamente al infante a la

habitación y este buscaba el objeto bajo el vaso. Si se le llevaba a una nueva


habitación con un vaso similar, el infante no buscaba el objeto bajo ese vaso,
mostrando consciencia de que entendía que el objeto estaba oculto bajo el
vaso en la otra habitación y no en esta.
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Habilidad de encontrar un objeto que se mueve sin que el infante lo vea


moverse (movimiento invisible)

18 a 24 meses

Muestra una consciencia inicial de fotos y videos que simbolizan objetos o


personas reales.

Tabla 4. Hitos del desarrollo cognitivo durante el primer año de vida. Fuente: Berk y Meyers, 2016,
p.211.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


17
Tema 5. Ideas clave
De los 13 a los 24 meses: el segundo año de vida

La fase sensoriomotora, según Piaget, continúa durante el segundo año de vida. De


los 12 a los 18 meses se encuentra el quinto subestadio: las reacciones circulares
terciarias. En el quinto subestadio, los infantes actúan sobre los objetos de maneras
nuevas para conocer mejor sus propiedades. Además, son capaces de imitar
comportamientos diferentes a los comportamientos usuales y ya no cometen el error
de buscar un objeto que se esconde en otro sitio, mientras ellos y ellas miran, en el
sitio donde se había escondido el objeto anteriormente.

Por ejemplo, cuando Mia alcanzara los 18 meses y su padre volviese a esconder
la pelota bajo la alfombra varias veces mientras ella mira, para luego cambiar
el lugar donde esconde la pelota a debajo del cojín, también mientras Mia mira,
la niña iría a buscar la pelota debajo del cojín, y no debajo de la alfombra, por
lo que podría inhibir el impulso de buscarla donde la ha encontrado
anteriormente para buscarla en el nuevo sitio donde se ha escondido.

A partir de los 18 meses y hasta los 24 meses, los niños entran en el sexto subestadio,
según Piaget. La capacidad de solución de problemas sencillos de los niños aumenta.
Son capaces de encontrar objetos que se han escondido mientras no miraban y se
observan los inicios del juego simbólico. Las representaciones mentales de objetos,
personas y lugares a través de imágenes mentales, y de conceptos a través del
establecimiento de categorías o grupos de objetos o eventos similares, emerge. Los
infantes son capaces de encontrar soluciones a problemas a través del ensayo y error.
Asimismo, recuerdan e imitan el comportamiento de modelos que no están
presentes. Por ejemplo, puede que el niño juegue a ser maestro, como la maestra del
colegio, e imite sus comportamientos. Se observa, también, el inicio del juego
imaginario y la representación de escenarios.
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La tabla 5 resume los hitos cognitivos más importantes durante el segundo año de
vida.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


18
Tema 5. Ideas clave
Desarrollo cognitivo durante el segundo año de vida

Edad Hito

Habilidad de buscar un objeto escondido en un


sitio diferente a donde se escondió en una
primera vez.

Consciencia de la existencia de objetos en los


sitios donde se han escondido, aun cuando se
abandona la habitación donde se ha escondido (p.
ej., se escondía un objeto debajo de un vaso
12 a 18 meses desechable y se permitía los infantes que lo
encontraran; al día siguiente se traía nuevamente
al infante a la habitación y este buscaba el objeto
bajo el vaso. Si se le llevaba a una nueva
habitación con un vaso similar, el infante no
buscaba el objeto bajo ese vaso, lo que muestra
consciencia de que entendía que el objeto estaba
oculto bajo el vaso en la otra habitación y no en
esta).

Habilidad para encontrar un objeto que se mueve


sin que el infante lo vea moverse (movimiento
invisible) o para encontrar un objeto que se
esconde sin que el niño observe dónde.
18 a 24 meses

Muestra una consciencia inicial de fotos y vídeos


que simbolizan objetos, personas o situaciones
reales.

Tabla 5. Hitos del desarrollo cognitivo durante el segundo año de vida. Fuente: Berk y Meyers,
2016, p.211.

De los 25 a los 36 meses: el tercer año de vida


© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

El niño se encuentra en su tercer año de vida, y el aprendizaje continúa. Según Piaget,


los niños entre los 25 y 36 meses comienzan a afianzar su conocimiento del mundo
a través de palabras (Berger, 2018), que son representaciones mentales de objetos
o categorías. Los niños crean imágenes internas de las experiencias que tienen.
Pueden imaginar que un dinosaurio tiene hambre y come hojas o que los Reyes

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


19
Tema 5. Ideas clave
Magos viajan por el mundo repartiendo regalos a los niños y niñas que se han portado
correctamente durante el año.

En estas edades, el juego se convierte en parte fundamental para el desarrollo


cognitivo de los niños. Durante el tercer año de vida, comienzan a imaginar con
juguetes que no se relacionan con el escenario que interpretan. Por ejemplo, utilizan
un bloque para simular que es un teléfono y llamar a la abuela o al abuelo.

Asimismo, comienzan a dirigir su juego hacia otros objetos y no hacia sí mismos. Si


antes jugaban a alimentarse ellos mismos (antes de los 24 meses), ahora juegan a
alimentar a una muñeca (después de los 24 meses). Sin embargo, en estas edades
todavía se presentan limitaciones en el juego representativo, ya que se les antoja
difícil imaginar combinando dos esquemas (realizar dos acciones imaginarias que
requieren dos esquemas distintos en secuencia), como representar que sirven leche
en un vaso (esquema de servir leche) y seguidamente representar que beben la leche
del vaso (esquema de beber del vaso). Esto requiere que los niños dominen primero
el esquema de representar que sirven algo en el vaso y luego el de representar el
esquema de que beben del vaso, y combinarlos de manera secuenciada en el juego.
Para un niño en estas edades, el juego representativo contaría con un solo esquema
o paso: beber leche del vaso. La habilidad de combinar esquemas para crear una
secuencia de juego se irá consolidando conforme el niño madure cognitivamente en
los siguientes años de vida.

Igualmente, aunque el juego ya no se centra tanto en ellos mismos (alimentarse a sí


mismo vs. alimentar a la muñeca), todavía no son capaces de jugar haciendo que los
objetos lleven a cabo las acciones por sí mismos. Por ejemplo, jugar a que la muñeca
se alimenta a sí misma.
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Otra característica de los niños de estas edades es que piensan que el resto de las
personas perciben y sienten el mundo igual que ellos: no son capaces de pensar
desde la perspectiva de los demás.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


20
Tema 5. Ideas clave
Además, creen que los objetos inanimados tienen características propias de los
seres vivos. Por ejemplo, pueden creer que los muñecos piensan, sienten, desean y
tienen intenciones (Berger, 2018). Por lo tanto, pueden pensar que un títere tiene
vida propia, que puede pensar, sentir y actuar de manera intencionada. Otro ejemplo
es que los niños piensen que Mickey Mouse, en Disneyland, es real y no un actor o
actriz disfrazado.

Las tablas 6 y 7 muestran los hitos cognitivos que alcanzan los niños entre los 25 y 36
meses. Siguiendo la clasificación del Currículo Carolina para niños y niñas en edades
comprendidas entre los 0 y 24 meses de edad (Jonhson-Martín et al., 1986). El
Currículo Carolina es un programa con 26 secuencias lógicas que abarcan 5 áreas
principales: cognición, comunicación, adaptación social, motricidad fina y motricidad
gruesa. Cada una de estas secuencias lógicas contiene una serie de ítems curriculares,
los cuales están relacionados con una escala de evaluación que permite determinar
si existe algún desfase en el desarrollo. A nivel cognitivo, la escala de evaluación
divide las habilidades cognitivas por categorías: percepción visual (bloques y
rompecabezas), percepción visual (emparejamientos y separar por características),
uso funcional de los objetos y juego simbólico, razonamiento y resolución de
problemas, y conceptos numéricos.

A continuación procedemos a presentar los principales hitos del desarrollo cognitivo


para estas distintas categorías cognitivas.
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Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


21
Tema 5. Ideas clave
24 a 30 meses 30 a 36 meses

Percepción visual: bloques y Resuelve rompecabezas de dos


piezas hasta 4 piezas
Pone piezas redondas, triangulares
rompecabezas

y cuadradas en un rompecabezas
Imita el construir con bloques
Imita un tren con bloques
Imita construir un puente con
bloques
Percepción visual: emparejamientos
y separar por características

Clasifica objetos por tamaño


(pequeño-grande)
Clasifica objetos según dos
Empareja colores primarios características (color y tamaño)

Clasifica por formas geométricas


Uso funcional de objetos y juego

Asume diferentes roles en el juego


imaginativo
Habla con animales o muñecos
simbólico

Representa escenarios durante el


(puede que inicie a hacerlos
juego
interactuar unos con otros)
Utiliza diferentes voces para las
personas durante el juego

Tabla 6. Hitos del desarrollo cognitivo durante el tercer año de vida. Fuente: Johnson-Martin et al.,
2004.
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Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


22
Tema 5. Ideas clave
24 a 30 meses 30 a 36 meses

Experimenta con causa y efecto


Razonamiento y resolución de
durante el juego
Explora los objetos de manera
Coloca 4 contenedores de independiente para entender su
funcionamiento y/o muestra a
problemas
diferentes tamaños uno dentro
otras personas cómo funcionan
del otro
Responde a al menos una
Coloca anillas de diferentes
tamaños una encima de otra pregunta abierta (formulada con
«¿por qué?» correctamente
manteniendo el orden en el que
deben de ir

Responde correctamente
cuando se le pregunta por la
Conceptos numéricos

cantidad («¿Cuántos?») para 1 y


Selecciona «solo uno»
2 objetos
Señala o dice 3 números en la
Coge o selecciona 2 y 3 objetos
secuencia correcta cuando se le
de manera correcta
solicita que cuente
Sigue instrucciones que incluyen
«todos», «ninguno», «nada»

Tabla 7. Hitos del desarrollo cognitivo durante el tercer año de vida. Fuente: Johnson-Martin et al.,
2004.

Vídeo: Hitos del desarrollo cognitivo infantil de 0 a 3 años

5.4. Desarrollo lingüístico


© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

De los 0 a los 12 meses: el primer año de vida

El desarrollo lingüístico de los niños está vinculado al desarrollo cognitivo, por lo que
la maduración del área cognitiva tiene un impacto en la maduración del área

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


23
Tema 5. Ideas clave
comunicativa y viceversa. Durante el primer año de vida, ocurren avances
sorprendentes a nivel comunicativo, ya que los bebés se especializan en los sonidos
de su lengua materna y al cabo del año utilizarán sus primeras palabras. Además,
los bebés pasan de prestar atención a los adultos cuando les hablan, a balbucear, a
entonar el balbuceo de manera similar al tono de su lengua materna hasta decir sus
primeras palabras.

Un recién nacido presta atención a las expresiones faciales y a las conversaciones que
mantienen los adultos, pero no es hasta los 4 meses cuando podemos observar
claramente este comportamiento. Los bebés van adquiriendo la habilidad de
detectar si una persona está hablando su lengua materna con solo observar el
movimiento de los labios, esta habilidad puede ser observada alrededor de los 6
meses de edad.

Los bebes comienzan a balbucear entre los 6 y 9 meses de edad. El balbuceo consiste
en repetir ciertas sílabas como «ba-ba-ba» o «ma-ma-ma». Todos los bebés, incluso
los que tienen sordera, pueden balbucear. El que el balbuceo se mantenga o no, va a
depender de las respuestas que reciba el bebé de su entorno. Un bebé cuyos
cuidadores principales responden al balbuceo y lo estimulan continuarán
balbuceando, mientras que los bebés que no reciban tanto estímulo balbucearán
menos o dejarán de hacerlo. En el caso de los bebés que padecen sordera, dado que
no pueden escuchar los estímulos del adulto como respuesta al balbuceo, dejan de
balbucear.

Los cuidadores principales tienden a modificar la manera en la que hablan al bebé,


esto se conoce como el lenguaje dirigido a niños. Un adulto cuando habla a un bebé,
lo hace más lento, con un tono más agudo, utilizando palabras simples y exagerando
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

los tonos relacionados con la emoción. Esta habla es una respuesta innata que
tenemos los adultos al comunicarnos con los bebés para promover su desarrollo del
lenguaje.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


24
Tema 5. Ideas clave
Se ha demostrado que, si un cuidador desde los seis meses utiliza señas para
comunicarse con los bebés, estos pueden llegar a utilizar a los 10 meses hasta 12
señas diferentes para comunicarse con sus cuidadores. (Berger, 2018).

Por lo tanto, incorporar el uso de señas para bebés en su crianza podría facilitar la
comunicación con los mismos hasta que estos hayan alcanzado una madurez motora
que les permita el control de las estructuras relacionadas con el habla (labios,
mandíbula). En la figura 3, un ejemplo de señas para bebés común.

Figura 3. Manos que cuentan. Fuente: Cañadas Cuadrado, 2015, p. 29.

Otro gesto que utiliza el bebé para comunicarse es el de señalar. Los bebés primero
señalan con toda la mano y conforme pueden controlar mejor sus movimientos
motores señalan apuntando hacia el objeto o persona con el dedo índice (Cañadas
Cuadrado, 2015).

Al acercarse a los 12 meses, los bebés utilizan sus primeras palabras como «mamá»,
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

«papá», «más» o «no». Puede que también utilicen otras palabras que solo sus
cuidadores principales entiendan. Berger (2018), pone como ejemplo una bebé que
utilizaba las palabras: «ba», «be», «tam», «ieta» y «ieia». El padre y la madre de esta
niña indicaban que estas palabras significaban: ‘abajo’, ‘leche’, ‘panza’, ‘galleta’ y

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


25
Tema 5. Ideas clave
‘estrella de mar’, respectivamente. Los cuidadores entendían los sonidos que emitía
la niña al referirse a estos objetos.

La tabla 8 muestra los hitos del desarrollo lingüístico durante el primer año de vida.
Las edades a las que se presentan estos hitos son las más comunes en niños y niñas
con inteligencia y desarrollo dentro del promedio; sin embargo, puede que algunos
alcancen estos hitos antes o después de las edades que se presentan en la tabla.

Desarrollo lingüístico durante el primer año de vida

Edad Hito

Comunicación reflexiva: gritos, movimientos y


Recién nacido
expresiones faciales.

Una variedad de ruidos con significado:


2 meses susurros, quejidos, gritos y risas.

Nuevos sonidos, incluidos chillidos, gruñidos,


3 a 6 meses
trinos, sonidos vocales.

Balbuceo, con sonidos de vocales y


6 a 10 meses consonantes que se repiten en sílabas.

Comprensión de palabras simples.

Entonaciones que imitan el discurso.

Vocalizaciones específicas que entienden


quienes conocen al bebé.
10 a 12 meses
Los bebés con sordera utilizan algunas señas
para comunicarse; también los bebés que no
tienen sordera, si se les enseñan.
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

Los bebés que no tiene sordera utilizan sus


primeras palabras.

Tabla 8. Hitos del desarrollo lingüístico durante el primer año de vida. Fuente: Berger, 2018, p. 177.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


26
Tema 5. Ideas clave
De los 13 a los 24 meses: el segundo año de vida

Durante el segundo año de vida, los niños comienzan a aumentar su vocabulario


alrededor de una palabra por semana. La comunicación receptiva evoluciona más
rápido que la comunicación expresiva. Los niños pueden comprender casi diez veces
más palabras que las que pueden reproducir. Por lo tanto, su capacidad de
comprensión lingüística es mayor que su capacidad de expresión (Berger, 2018).

Entre los 12 y 18 meses, los y las infantes perfeccionan las palabras que utilizan para
nombrar a sus cuidadores y hermanos o hermanas (p. ej.: «mama», «dada», «nana»,
«tata», «teta», «tete»). También pueden utilizar otras palabras para representar
comidas favoritas (p. ej.: «nana» para banana) o indicar la necesidad de evacuar
(«pipi», «popo», «caca») o que se han hecho daño («bubu»). Estas palabras
tempranas se caracterizan por tener dos sílabas idénticas una después de la otra
(Berger, 2018), por lo que los niños utilizan este vocabulario simple para
comunicarse.

A los 21 meses los niños tienen el doble del vocabulario que tenían a los 18 meses,
ya que, una vez que pueden expresar 50 palabras, la adquisición de vocabulario es
más sencilla y rápida. Los infantes pueden aprender entre 10 y 50 palabras nuevas al
mes. A este rápido incremento en el número de palabras que conforman en
vocabulario de los niños, se le conoce como irrupción verbal (Berger, 2018).

Woodward y Markman (1998) plantearon que el aprendizaje rápido de nuevas


palabras se debe al proceso conocido como esquematización rápida. A través de este
proceso los niños elaboran un conjunto de categorías mentales interconectadas para
las palabras que van aprendiendo. Esto facilita el aprendizaje de nuevo vocabulario
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

de manera más rápida. Cuando un niño escucha una nueva palabra, la ubica en una
de las categorías de su mapa mental de palabras; la manera rápida en la que ocurre
esta asociación de palabras es lo que se conoce como esquematización rápida. El niño
no se preocupa por estar seguro del significado correcto de la palabra que escucha,
sino que directamente agrupa la palabra con esas otras que considera similares. Por

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


27
Tema 5. Ideas clave
ejemplo, un niño conoce el nombre de algunos animales con características similares,
como el gato y el león. En un viaje al zoológico, el niño se expone a nuevos nombres
de animales como el tigre o el lince. El niño aprende estas nuevas palabras y las
agrupa con los nombres de animales que ya conocía (gato y león). En ese momento,
el niño no está tan pendiente de diferenciar al lince del tigre o entender que el gato,
el león, el tigre y el lince son felinos como los gatos, sino que rápidamente las nuevas
palabras que escucha se agrupan dentro de la categoría de los animales peludos, con
cuatro patas, bigotes y colores similares, que ya conoce, como la categoría de los
gatos, por lo que puede que el niño vea a un gato y le llame lince o vea a un lince y le
llame gato. Asimismo, puede que ocurra con otros animales: por ejemplo, puede que
un niño vea un dromedario y lo llame caballo, porque tiene el color del caballo, cuatro
patas, el tamaño del caballo y la cabeza es similar (Berger, 2018).

La figura 4 ejemplifica cómo los niños van adquiriendo el lenguaje a través de sus
experiencias diarias y clasifican las nuevas palabras en categorías.

Figura 4. Categorías de animales según un niño de 24 meses. Fuente: Berger, 2018.

Entre los 18 y los 24 meses, los y las infantes comienzan a utilizar frases de dos
palabras, con lo que se inicia en el uso de la gramática. Pueden utilizar
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

combinaciones de sujeto y verbo («bebé llora») u otras combinaciones («más


zumo»). Alrededor de los 24 meses, los niños utilizan muchísimas más combinaciones
de palabras para formar frases, llegando a utilizar frases de tres palabras como
«mamá juega pelota».

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


28
Tema 5. Ideas clave
La tabla 9 presenta los hitos del desarrollo lingüístico durante el segundo año de vida.

Desarrollo lingüístico durante el segundo año de vida

Edad Hito

Crecimiento lento del vocabulario hasta 50


13 a 18 meses palabras

Irrupción verbal: aprendizaje de tres o más


18 meses palabras por día. Puede que algunos niños y niñas
todavía no hablen.

21 meses Primeras frases con dos palabras.

Frases con muchas palabras. La mitad de las frases


tienen dos o más palabras.

Como promedio el vocabulario del infante se


24 meses compone de alrededor de unas 500 palabras
(estas estimaciones deben considerarse con
cautela, ya que algunos niños puede que tengan 4
veces más vocabulario que otros).

Tabla 9. Hitos del desarrollo lingüístico durante el segundo año de vida. Fuente: Berger, 2018, pp.
177, 270.

Finalmente, siguiendo los planteamientos de Rescorla (1989), se puede considerar un


signo de alarma que pueda indicar una adquisición de lenguaje tardío que el niño, a
los 2 años de edad, utilice menos de 50 palabras o no produzca frases con
combinaciones de 2 palabras.

De los 25 a los 36 meses: el tercer año de vida

Piaget presenta el lenguaje como un ejemplo de pensamiento simbólico, mientras


que Vygotsky lo entendía como una herramienta para promover el aprendizaje.
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

Aunque estos autores adjudicaran diferentes roles o funciones al lenguaje, es


indudable que el lenguaje es en sí el logro cognitivo más importante de la primera
infancia (Berger, 2018).

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


29
Tema 5. Ideas clave
Durante el tercer año de vida, el niño continúa ampliando su vocabulario y su
entendimiento de la gramática se hace cada vez más complejo. Alrededor de los 36
meses los niños comprenden el orden del sujeto-verbo-objeto en una frase (p. ej.:
«Mamá come manzana», «Papá come tortilla»). Asimismo, los niños a estas edades
manejan mejor los plurales, pronombres personales (yo), demostrativos (este) y
posesivos (mío), y, aunque no de manera perfecta, comienzan a hacer uso de los
tiempos verbales y de artículos como la, los, una, uno.

Cuanto hable o exprese un niño se relaciona en parte con una predisposición


genética, por eso podemos encontrar a niños más callados y a otros más
parlanchines. Por ejemplo, los resultados de estudios sugieren que dificultades
semántico-pragmáticas (conocimiento de vocabulario y el uso y comprensión de la
intención del leguaje y gestos no verbales en la comunicación) está relacionado con
el gen FOXP2, ubicado en el cromosoma 7 (Watkins et al., 2002). Sin embargo, la
corrección gramatical al hablar también tiene un componente ambiental. Las
experiencias de los niños y las frases que escuchan de los adultos en su entorno
pueden contribuir a una mayor comprensión y un mejor uso de la gramática
(Marazita y Merriman, 2011).

La tabla 10 muestra las características del desarrollo lingüístico durante el tercer año
de vida.

Desarrollo lingüístico durante el tercer año de vida

Característica o proceso en la lengua


Hito
materna

Vocabulario 100 a 2000 palabras

Tamaño de la frase 2 a 6 palabras


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Uso de plurales, pronombres, sustantivos


Gramática
(muchos), verbos adjetivos

Preguntas ¿Por qué…?

Tabla 10. Características del desarrollo lingüístico durante el tercer año de vida. Fuente: Berger,
2018, p. 270.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


30
Tema 5. Ideas clave
Por último, las tabla 11 resume algunos de los hitos del desarrollo lingüístico de los
25 a los 36 meses. Es importante recordar que los meses asociados a los hitos son
normativos, por lo que puede que niños y niñas presenten estas habilidades antes o
después de las edades indicadas.

24 a 30 meses 30 a 36 meses

Sigue instrucciones de tres partes:


Comprensión

Sigue instrucciones de dos partes tres objetos y una acción, tres


verbal

en contextos nuevos acciones y un objeto o tres objetos


relacionados con una tarea

Hace preguntas sencillas con Comenta la presencia o desaparición


de personas y objetos
Habilidades de conversación

vocalización y gestos
Sostiene una conversación con
Hace preguntas de sí/no con la
múltiples turnos de palabra
entonación adecuada
Imita que lee libros o a otras personas
Pide ayuda
utilizando enunciados con varias
palabras
Usa combinaciones de palabras y
señas para describir eventos
Responde de manera adecuada a
preguntas como ¿por qué? y ¿dónde?

Usa enunciados de dos palabras Usa la negación


Estructura gramatical

para indicar la inexistencia y


recurrencia Usa pronombres personales

Usa enunciados de dos palabras Usa preposiciones


para indicar especificidad y
características Usa frases de tres palabras para
indicar rechazo, y/o para describir
Usa el plural algo
Imitación

Repite secuencias de dos


verbal

Repite oraciones de tres palabras


palabras o dos números nuevos
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Tabla 11. Hitos del desarrollo lingüístico durante el tercer año de vida. Fuente: Johnson-Martin et
al., 2004.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


31
Tema 5. Ideas clave
Vídeo: Hitos del desarrollo lingüístico infantil de 0 a 3 años

5.5. Desarrollo social y emocional

De los 0 a los 12 meses: el primer año de vida

Social

Para entender el desarrollo social del bebé entre los 0 y los 12 meses, es necesario
entender el concepto de sincronía.

«La sincronía es la interacción coordinada entre el cuidador y el bebé, un


intercambio en el cual responden uno al otro en cada momento» (Berger,
2018, p. 205).

Desde los primeros 3 meses podemos observar estos intercambios entre el bebé y el
cuidador, y a medida que el bebé va madurando cognitivamente estos intercambios
se vuelven más complejos y aumenta su frecuencia.

Los padres juegan con sus hijos una media de una hora diaria, pero hay grandes
variaciones: hay padres que pueden estar varias horas jugando con ellos y otros que
no lo hacen en ningún momento. El juego cara a cara con los bebés es fundamental
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para establecer la sincronía, ya que es sustancial para el desarrollo afectivo y social


del bebé. A través de este tipo de juego los bebés aprenden a reconocer emociones
en los rostros de otras personas y desarrollan habilidades sociales como la espera de
turnos o el prestar atención a los demás.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


32
Tema 5. Ideas clave
Tal y como apunta Berger (2018), los resultados de investigaciones evidencian que
los padres sincronizan instintivamente sus expresiones a las expresiones de los
bebés, ajustando el tono de voz y los gestos faciales, incluso llegando a exagerarlos.

Los resultados de estas investigaciones también revelan que los bebés son sensibles
a los cambios de expresión en los cuidadores: cuando un adulto deja de mostrar una
cara expresiva (pone «una cara en blanco»), los bebés responden, y esta respuesta
puede variar según la edad del niño. Entre los 2 y 6 meses de edad, los bebés babean,
lloran, miran hacia otro lado, fruncen el ceño, se agitan o patean. A los 5 meses,
comienzan a balbucear intentado llamar la atención del adulto (Berger, 2018).

La sincronía entre el bebé y el cuidador es fundamental, ya que puede influir en su


desarrollo físico (peso), en sus respuestas fisiológicas (frecuencia cardiaca) o en el
desarrollo del cerebro. Bebés a los que se les ha privado de interacciones sociales en
los primeros años de vida muestran menor masa blanca en edades mayores (Berger,
2018)

Dentro del desarrollo social, encontramos el apego. Este se define como ese lazo
afectivo permanente entre personas. Los bebés, desde el nacimiento hasta las 6
semanas, se encuentran en la etapa de preapego. Durante esta fase el bebé
comunica sus necesidades a través del llanto o de movimientos corporales y, cuando
el cuidador responde a las necesidades del bebé, se siente consolado. El bebé
aprende que cuando llora para expresar una necesidad, el adulto responde, por lo
que esta interacción se repite (Berger, 2018).

La siguiente fase del apego es el apego en progreso; se da entre la sexta semana de


nacimiento hasta los 8 meses. Los bebés se comunican con sus cuidadores a través
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de la sonrisa, la risa y el balbuceo. Cuando los bebés reciben respuesta por parte de
sus cuidadores a través de gestos, tacto y expresiones, tienden a repetir estas
acciones y se desarrolla la confianza en el cuidador (Berger, 2018).

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


33
Tema 5. Ideas clave
Por último, la etapa de apego seguro clásico comienza a los 8 meses y se extenderá
hasta los 24 meses. En sus inicios, encontramos reacciones por parte del bebé como
la ansiedad por separación. Durante esta etapa, tanto el bebé como el cuidador
buscan la proximidad, el contacto visual y el contacto físico. Estas interacciones
contribuyen al desarrollo emocional e interpersonal del bebé.

Emocional

El desarrollo emocional responde a la maduración de la corteza cerebral (Konner,


2007). Durante el primer año de vida aparecen las primeras emociones, por ejemplo,
el recién nacido expresa satisfacción (sonrisa) y desagrado (llanto), y alrededor de las
6 semanas aparece la sonrisa social, la cual está relacionada con la edad madurativa
del bebé al nacer, por lo que los bebés prematuros tardan más en presentar la sonrisa
social (Berger, 2018). La sonrisa social expresa felicidad ante la presencia de un rostro
conocido (p. ej., el rostro de la madre).

Entre los 3 y 4 meses, la risa se relaciona con la curiosidad (Berger, 2018). Los bebés
se ríen al descubrir cosas nuevas: por ejemplo, cuando el papá o un hermano pone
una cara que resulta graciosa, el bebé comienza a reír sin parar. La sonrisa comienza
a ser una reacción ante las acciones de otras personas.

El enojo aparece entre los 4 y 8 meses: el bebé muestra enfado cuando se le impide
hacer algo que desea hacer y se frustra. Desde los 9 meses, se comienza a presentar
el miedo ante personas desconocidas o ante la separación de los cuidadores
principales.

Finalmente, alrededor de los 12 meses el miedo se hace evidente ante ruidos o


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imágenes que el bebé no espera.

La tabla 12 resume los meses cuando aparecen las emociones en los primeros meses
de vida.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


34
Tema 5. Ideas clave
Emociones durante el primer año de vida

Edad Emoción

Nacimiento Satisfacción y desagrado

6 semanas Alegría (sonrisa social)

3 meses Alegría (risa) y curiosidad

4 meses Alegría (risa plena)

Entre los 4 y los 8 meses Enojo

Miedo a eventos sociales (recelo hacia extraños


Entre los 9 y los 14 meses
y ansiedad por separación)

12 meses Miedo a ruidos e imágenes inesperadas

Tabla 12. Edad en que aparecen las emociones durante el primer año de vida. Fuente: Berger,
2018, p. 192.

De los 13 a los 18 meses: el segundo año de vida

Social

Durante el segundo año de vida, el infante continúa desarrollando los lazos afectivos
con las personas que le cuidan. Las interacciones con cuidadores sensibles a las
necesidades afectivas de los niños contribuyen al desarrollo del apego seguro clásico.

Los niños continúan buscando la cercanía con sus cuidadores, el contacto visual y el
contacto físico. Cuando los cuidadores reaccionan a estas necesidades del niño
proveyendo a este con cuidados cariñosos y entornos seguros, el niño desarrolla
vínculos afectivos saludables con el cuidador.

Cuando un niño tiene un apego seguro, este se muestra feliz cuando juega en un
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entorno donde está el cuidador, se anima a explorarlo y en ocasiones busca el


contacto visual con el cuidador. Cuando el cuidador se retira del entorno, el niño se
detiene y muestra descontento; sin embargo, una vez que el cuidador vuelve a la
habitación, el niño puede seguir jugando tranquilo.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


35
Tema 5. Ideas clave
Emocional

Durante el segundo año de vida, los infantes comienzan a tener consciencia sobre sí
mismos, lo que influye en la manera en la que perciben y expresan emociones. Las
emociones que surgen en estas edades son más sociales. Entre las emociones que
aparecen entre los 13 y 24 meses encontramos la culpa, la vergüenza, la lástima y
el orgullo.

La expresión de estas emociones se relaciona con el aprendizaje y el contexto. Las


experiencias que tienen los niños les ayudan a aprenden a controlar la expresión de
dichas emociones, aunque un mejor manejo de las emociones no se alcanzará hasta
etapas de desarrollo posteriores. Esto es en parte porque las conexiones entre
sistema límbico y la corteza prefrontal continúan estableciéndose, así como la
maduración de la corteza prefrontal, que permite el control y la planificación,
continuará durante la niñez y la adolescencia. El control y manejo de las emociones
se relaciona con la madurez de la corteza prefrontal, por lo que los niños van
adquiriendo mayores competencias emocionales conforme las estructuras
cerebrales encargadas de controlar y manejar el comportamiento maduran.

De los 25 a los 36 meses: el tercer año de vida

Social

El juego con iguales es fundamental para el desarrollo social de los niños y las niñas
en estas edades. Durante el tercer año de vida, los niños sienten curiosidad por sus
iguales, pero aún no son muy hábiles al jugar con los demás. Comienzan a integrarse
en el juego con los demás, aprender a hacer amigos y a negociar turnos o roles en
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el juego. Sin embargo, estas habilidades no están consolidadas, por lo que el


modelado por parte de los mayores es fundamental para que los niños aprendan a
jugar con sus iguales.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


36
Tema 5. Ideas clave
Las oportunidades de aprendizaje para el juego con los iguales durante el juego
sociodramático son invaluables para reforzar el aprendizaje y el interés social. Por lo
tanto, es fundamental promover espacios en el aula en los que los niños tengan
oportunidades para iniciar e integrarse en el juego en grupo y representar escenarios
o desarrollar el juego simbólico.

Según Duna y Hughes (2001, p.491), el juego sociodramático permite a los niños y
niñas:

 Explorar y ensayar roles sociales.


 Aprender cómo transmitir sus ideas a los demás y convencer a sus iguales.
 Practicar la regulación emocional al simular escenarios donde puede que se
experimenten emociones como el miedo o el enojo.
 Desarrollar el autoconcepto en un contexto sin riesgos reales.

Emocional

Desde los 25 meses, los niños comienzan a controlar y manejar sus emociones de
manera rudimentaria. Esto se relaciona con la madurez del sistema nervioso central,
específicamente de las conexiones cerebrales que se establecen entre sistema
límbico y la corteza prefrontal. Esta capacidad de manejar el modo y el momento en
que se expresan las emociones se conoce como regulación emocional. Sin embargo,
en estas edades nos enfocamos en habilidades precursoras a este control y manejo
de las emociones como lo son la inhibición y la flexibilidad cognitiva, las cuales se
relacionan con habilidades ejecutivas que permitirán al niño ir adquiriendo esas
competencias que le facilitarán una regulación adecuada de sus emociones en el
futuro. Tal y como indica Berger (2018), las competencias que va adquiriendo el niño
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y que paulatinamente le llevarán a alcanzar la regulación emocional son uno de los


hitos más importantes a nivel emocional que comienza a establecer sus bases entre
los 2 y los 6 años de vida.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


37
Tema 5. Ideas clave
La regulación de las emociones permite a los niños estar enojados, pero no expresarlo
rompiendo sus juguetes; estar tristes, pero permitir ser consolados; alegres, pero no
eufóricos.

En estas edades es aún más evidente el sentimiento de culpa al fracasar en una tarea,
por lo que el apoyo del cuidador, que orienta al niño a enfocarse en el esfuerzo y no
en el resultado al realizar la tarea, ayudará al niño a no perder la motivación para
persistir ante el fracaso y buscar una solución ante las dificultades que se presentan
al realizar una tarea.

Vídeo: Hitos del desarrollo social y emocional infantil de 0 a 3 años

La educación emocional (Bisquerra, 2007) contribuye al adecuado desarrollo


emocional de los niños y disminuye la probabilidad de que desarrollen problemas
internalizantes o externalizantes del comportamiento. Los problemas
internalizantes se relacionan con problemas de autoestima, ansiedad, timidez, entre
otros. Mientras que los problemas externalizantes están relacionados con
problemas de conducta e hiperactividad (Morales-Murillo, 2018).

Según Bisquerra (2000, p. 243), la educación emocional se define como:

«Un proceso educativo, continuo y permanente, que pretende potenciar el


desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo
cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la
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personalidad integral. Para ello se propone el desarrollo de conocimientos y


habilidades sobre las emociones con objeto de capacitar al individuo para
afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana. Todo ello tiene
como finalidad aumentar el bienestar personal y social» (2000, p. 243).

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


38
Tema 5. Ideas clave
López Cassà (2005, p. 157), plantea que la educación emocional debe tener por
objetivos los siguientes:

 Favorecer el desarrollo integral de los niños y niñas.


 Proporcionar estrategias para el desarrollo de competencias emocionales para el
equilibrio y la potenciación de la autoestima.
 Potenciar actitudes de respeto, tolerancia y prosocialidad.
 Potenciar la capacidad de esfuerzo y motivación ante el trabajo.
 Desarrollar la tolerancia a la frustración.
 Favorecer el autoconocimiento y el conocimiento de los demás.
 Desarrollar la capacidad para relacionarse con uno mismo y con los otros de forma
satisfactoria para uno mismo y para los demás.
 Desarrollar el control de la impulsividad.
 Favorecer la cantidad y calidad de las interacciones del grupo para la mejora del
clima relacional de clase y la cohesión grupal.

Para este propósito, tal y como indica López Cassà (2005), los educadores deben
potenciar la conciencia emocional, la regulación emocional, la autoestima, las
habilidades socioemocionales y las habilidades para la vida. Todas estas constituyen
competencias emocionales que pueden enseñarse mediante las interacciones
docente-dicente.

A continuación se define cada una de estas competencias emocionales según lo


indicado por López Cassà (2005, pp. 157-158).

 Conciencia emocional
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Implica el tomar conciencia del propio estado emocional y manifestarlo mediante


el lenguaje verbal y/o no verbal, así como reconocer los sentimientos y emociones
de los demás.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


39
Tema 5. Ideas clave
 Regulación emocional

La capacidad de regular los impulsos y las emociones desagradables, de tolerar la


frustración y de saber esperar las gratificaciones.

 Autoestima

La autoestima es la forma de evaluarnos a nosotros mismos. La imagen que uno


tiene de sí mismo (autoconcepto) es un paso necesario para el desarrollo de la
empatía. En estas edades el niño empieza a conocerse a sí mismo con la ayuda de
los demás y su aceptación contribuye en su propia autoestima.

 Habilidades socio-emocionales

El reconocer los sentimientos y las emociones de los demás, ayudar a otras


personas a sentirse bien, desarrollar la empatía, mantener unas buenas relaciones
interpersonales (comunicación, cooperación, colaboración, trabajo en equipo,
resolución de conflictos de una forma positiva, etc.).

 Habilidades de vida

Experimentar bienestar en las cosas que se realizan diariamente en la escuela, en


el tiempo libre, con los amigos, en la familia y en las actividades sociales.
Estas competencias emocionales se irán adquiriendo conforme el niño crece e
interactúa con los adultos y pares de su entono. En edades de 0 a 3 años se busca
establecer las bases que contribuyan a un futuro desarrollo de estas competencias,
que continuará en la etapa de 3 a 6 años de edad y hasta la adolescencia tardía y
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adultez temprana. Por lo tanto, de 0 a 3 años, será fundamental el desarrollo de un


apego seguro y la sensibilidad del cuidador hacia las necesidades del niño, ya que
esto sentará las bases para que se creen relaciones interpersonales saludables que
favorezcan el aprendizaje y consolidación de las competencias emocionales en el
futuro (Cruz del Cerro, 2017).

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


40
Tema 5. Ideas clave
5.6. Referencias bibliográficas

Berger, K. S. (2018). Psicología del desarrollo: Infancia y Adolescencia (9ª ed.) Editorial
Médica Panamericana.

Berk, L. E. y Meyers, A. B. (2016). Infants and children: prenatal through middle


childhood. Pearson.

Cañadas Cuadrado, R. (2015). Manos que cuentan. Editorial OB STARE.

López Cassà, È. (2005). La educación emocional en la educación infantil. Revista


interuniversitaria de Formación del Profesorado, 19(3), 153-167.
[Link]

Morales-Murillo, C. P., García-Grau, P., McWilliam, R. A. y Grau Sevilla, M. D. (2021).


Rasch Analysis of Authentic Evaluation of Young Children's Functioning in Classroom
Routines. Frontiers in Psychology, 12, 850.
[Link]

Rescorla, L. (1989). The language development survey: A screening tool for delayed
language in toddlers. Journal Speech Language Disability, 54, 587-599.

Watkins, K. E., Dronkers, N. F. y Vargha-Khadem, F. (2002). Behavioral analysis of an


inherited speech and language disorder: Comparison with acquired aphasia. Brain,
125, 452-464. [Link]
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


41
Tema 5. Ideas clave
Vygotsky, L. (1978). Interaction between learning and development. En Cole, M.,
John-Steiner, V., Scribner, S. y Souberma, E. (Eds.). Mind and Society: The
Development of Higher Psychological Processes (pp. 79-91). Harvard University Press.
[Link]
content/uploads/sites/37/2018/08/Interaction_Between_Learning_and_Developm
[Link]
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


42
Tema 5. Ideas clave
A fondo
Babies

Root, J. (Productora ejecutiva). (2020). Babies [Serie]. Netflix.


[Link]

Esta serie documental de 12 capítulos presenta los resultados de investigaciones


científicas relacionadas con el desarrollo de los bebés en sus primeros meses de vida.
Nos ayuda a entender qué ocurre en el cerebro de los bebés y cómo van adquiriendo
habilidades motrices, lingüísticas, cognitivas y comunicativas.

Manos que cuentan

Cañadas Cuadrado, R. (2015). Manos que cuentan. Editorial OB STARE.

Este manual de comunicación con signos para bebés y niños muestra cómo podemos
realizar algunos de los signos más comunes para comunicarnos con los bebés cuando
aún no pueden controlar los labios o las mandíbulas para generar sonidos. Además,
puede ser un recurso útil en el caso de tener en el aula niños con trastornos del
lenguaje, ya que su lectura puede ayudarnos a favorecer la comunicación con ellos.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


43
Tema 5. A fondo
La educación emocional en la educación infantil

López Cassà, È. (2005). La educación emocional en la educación infantil. Revista


interuniversitaria de Formación del Profesorado, 19(3), 153-167.
[Link]

Este artículo define la educación emocional y presenta recomendaciones para el


profesorado de Educación Infantil sobre cómo promover el desarrollo de
competencias emocionales en los niños y las niñas en edades tempranas

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


44
Tema 5. A fondo
Test
1. ¿A qué edad los niños utilizan palabras que se caracterizan por estar compuestas
por 2 sílabas iguales («pipi», «popo», «caca»)?
A. Entre los 24 y los 36 meses de edad.
B. Entre los 12 y los 18 meses de edad
C. Entre los 6 y los 12 meses de edad.
D. Entre los 0 y los 6 meses de edad.

2. ¿Quién propone la siguiente definición de educación emocional? «Un proceso


educativo, continuo y permanente que pretende potenciar el desarrollo
emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo,
constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad
integral. Para ello se propone el desarrollo de conocimientos y habilidades sobre
las emociones con objeto de capacitar al individuo para afrontar mejor los retos
que se plantean en la vida cotidiana. Todo ello tiene como finalidad aumentar el
bienestar personal y social» (2000, p. 243):
A. Berger.
B. Vygostky.
C. Bisquerra.
D. Piaget.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


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Tema 5. Test
3. Relaciona las competencias emocionales con su definición:

Reconocer los sentimientos y las


emociones de los demás, ayudar a
otras personas a sentirse bien,
desarrollar la empatía, mantener unas
Conciencia emocional 1 A buenas relaciones interpersonales
(comunicación, cooperación,
colaboración, trabajo en equipo,
resolución de conflictos de una forma
positiva, etc.).

La capacidad de regular los impulsos y


las emociones desagradables, de
Habilidades de vida 2 B
tolerar la frustración y de saber
esperar las gratificaciones.

La forma de evaluarnos a nosotros


mismos. La imagen que uno tiene de sí
mismo (autoconcepto) es un paso
necesario para el desarrollo de la
Habilidades sociemocionales 3 C empatía. En estas edades el niño
empieza a conocerse a sí mismo con la
ayuda de los demás y su aceptación
contribuye con su propia autoestima.

Implica el tomar conciencia del propio


estado emocional y manifestarlo
mediante el lenguaje verbal y/o no
Autoestima 4 D
verbal, así como reconocer los
sentimientos y emociones de los
demás.

Experimentar bienestar en las cosas


que se realizan diariamente en la
Regulación emocional 5 E escuela, en el tiempo libre, con los
amigos, en la familia y en las
actividades sociales.

4. ¿Cuáles de estas emociones se experimentan entre el nacimiento y los 3 meses?


A. Satisfacción, desagrado, alegría y curiosidad.
B. Enojo y ansiedad por separación.
C. Miedo y enojo.
D. Ninguna de las anteriores.

Desarrollo Psicofísico en la Edad Escolar y sus Implicaciones Pedagógicas


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Tema 5. Test
5. Woodward y Markman (1998) plantearon que el aprendizaje rápido de nuevas
palabras se debe al proceso conocido como:
A. Reacciones circulares primarias.
B. Esquematización rápida.
C. Reacciones circulares secundarias.
D. Reacciones circulares terciarias.

6. Según Duna y Hughes (2001, p.491), ¿qué permite el juego sociodramático?


A. Explorar y ensayar roles sociales.
B. Aprender cómo transmitir sus ideas a los demás y convencer a sus iguales.
C. Practicar la regulación emocional al simular escenarios donde puede que se
experimenten emociones como el miedo o el enojo.
D. Todas las anteriores.

7. ¿A qué edad presentan los niños las siguientes habilidades de conversación?


Comentan la presencia o desaparición de personas y objetos, sostienen una
conversación con múltiples turnos de palabra, imitan que leen libros o a otras
personas utilizando enunciados con varias palabras, responden de manera
adecuada a preguntas abiertas (con «¿por qué?» y «¿dónde?»):
A. Entre los 30 y los 36 meses de edad.
B. Entre los 12 y los 24 meses de edad.
C. Entre los 24 y los 30 meses de edad.
D. Entre los 6 y los 12 meses de edad.

8. ¿A qué edad el niño puede sentarse solo?


A. A los 3 meses.
B. Entre los 5 y 9 meses.
C. Entre los 2 y 4 meses.
D. Entre los 3 y 4 meses.

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47
Tema 5. Test
9. ¿A qué edad puede el niño subir escaleras con ayuda?
A. Entre los 17 y 30 meses de edad.
B. Entre los 10 y 21 meses de edad.
C. Entre los 12 y 23 meses de edad.
D. Entre los 16 y los 30 meses.

10. Entre los 24 y 36 meses, los niños pueden usar frases con un tamaño de entre:
A. 2 y 6 palabras.
B. 5 y 8 palabras.
C. 9 palabras.
D. Ninguna de las anteriores.

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Tema 5. Test

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