ALIMENTOS PROCESADOS
¿Qué son los alimentos procesados?
Los alimentos procesados son aquellos que han soportado cambios o han pasado
por algún grado de procesamiento industrial antes de llegar a nuestra mesa para
que los podamos consumir.
El procesado de alimentos hace que dispongamos de muchos productos que no
podríamos consumir si no fuese por esta técnica, nos permite adquirir alimentos
de temporada durante todo el año. Sin este proceso gran variedad de productos
alimentarios que encontramos en el supermercado y en las tiendas no los
tendríamos a nuestra disposición. Esta técnica mejora la seguridad de los
alimentos mediante diversos métodos. Así, los tratamientos a temperaturas
elevadas destruyen las bacterias nocivas.
Algunos ejemplos son las frutas, las verduras y los productos cárnicos congelados,
enlatados, pescado en conserva y la leche U.H.T.
Pero los alimentos procesados en exceso pueden suponer un problema para una
dieta saludable. En los Estados Unidos, por ejemplo, ya aparece un dato
alarmante: estos alimentos representan más de la mitad de todas las calorías
consumidas
Constituyen casi el 90% del consumo de azúcar añadido en la dieta
norteamericana.
Ciertos métodos de procesado pueden provocar la pérdida de determinados
nutrientes: es el caso de algunas vitaminas y minerales que se quedan en el agua
de cocción o en las partes del grano que se eliminan para elaborar la harina. Las
comidas procesadas también pueden contener azúcar y grasas en cantidades más
elevadas que las que elaboramos con nuestras manos.
1. Tipos de alimentos procesados
De acuerdo con su grado de manipulación estableceremos distintos tipos de
alimentos procesados:
Alimentos mínimamente procesados: son alimentos preparados para facilitar su
consumo. Es el caso, por ejemplo, de la fruta seca sin cascarón (nueces,
almendras, avellanas...) y de las hortalizas o verduras listas para consumir o
preparar (lechuga lavada y cortada en bolsa), sin ingredientes añadidos de ningún
tipo.
a) Alimentos sometidos a algún tipo de tratamiento: son aquellos
alimentos que se han visto afectados por algún proceso tecnológico. Sería
el caso de los alimentos congelados o cocidos, como las latas en conserva
(de atún u otros pescados), las verduras congeladas, etc.
b) Alimentos con ingredientes añadidos: en este caso hablaremos de
alimentos que incorporen ciertos añadidos que alteren o mejoren sus
propiedades con la finalidad de potenciar su sabor o apariencia. Es el caso
de los edulcorantes, los colorantes y los conservantes, muy fáciles de
encontrar por ejemplo en las salsas preparadas.
c) Alimentos muy procesados: son los alimentos aptos para el consumo
inmediato que tienen que estar sometidos a un alto nivel de procesamiento.
Por ejemplo, las galletas, los dulces, las patatas chips, los cereales, los
embutidos, etc.
d) Alimentos altamente procesados: es el caso de los alimentos y otros
platos listos para introducir en el microondas, como es el caso de las pizzas
congeladas.
Por lo tanto, hay muchos tipos de alimentos procesados y hay que aprender a
escoger entre los que nos convienen más para que nuestra alimentación sea
mejor
2. Recomendaciones para una dieta sana y equilibrada
Una de las recomendaciones más extendidas y habituales para mejorar nuestros
hábitos alimentarios es que basemos nuestra alimentación principalmente en
alimentos frescos, limitando al máximo el consumo de alimentos procesados.
Consumiendo los productos de temporada y que tenemos más a mano estamos
contribuyendo a la vez a respetar el medio ambiente.
La dieta mediterránea es la mejor recomendación si se quiere seguir una dieta
saludable, ya que minimiza el consumo de alimentos procesados.
3. Algunos consejos más concretos:
Grasas: una de las grasas más recomendadas por sus beneficios para la salud es
el aceite de oliva, además es uno de los más comunes en nuestro entorno.
Alimentos que estén elaborados con aceite de oliva son más aconsejables, pero
también se pueden escoger otros, como el de girasol u otras semillas. Hay que
tener precaución con aquellos productos en los que no se especifica el tipo de
grasa que incorpora.
Número de ingredientes: aunque no es una norma universal, ya que puede haber
productos muy complejos, los productos más recomendables son aquellos que
incorporan menos ingredientes.
a) Azúcar: actualmente hay una tendencia a sustituir el azúcar común por
otras fuentes de azúcares (miel, melaza, jarabe de arce, jarabe de agave,
etc.). Aunque incorporan otros componentes además de hidratos de
carbono simples, no dejan de ser una fuente de estos que hay que limitar y
que, por lo tanto, debemos tener presente al mirar las etiquetas.
b) Sal: es el potenciador del sabor por excelencia, pero actualmente se
consume en exceso, hecho que puede provocar muchos problemas de
salud. Por lo tanto, tenemos que intentar consumir alimentos que lleven en
menos cantidad
c) Aditivos: todos los aditivos alimentarios autorizados en la Unión Europea
han pasado unos controles estrictos que los hacen seguros en las
cantidades que establece la legislación. De todas formas, siempre podemos
analizar diferentes productos de una misma gamma de alimentos y
comprobar aquellos que utilizan menos aditivos. Esto nos ayudará a
consumir alimentos que se parezcan el máximo posible a los que
elaboraríamos en casa.
Finalmente hay que tener presente que las investigaciones que se llevan a término
para desarrollar nuevos alimentos también favorecen a personas celíacas,
intolerantes a la lactosa o diabéticas o, incluso a personas con dolencias muy
minoritarias como podría ser el caso de personas alérgicas al sorbitol, ya que
pueden tener a su alcance productos adaptados a sus necesidades. Esto será lo
que les permitirá no solo controlar su estado de salud, sino también gozar de
alimentos a los que de otra forma no tendrían acceso.
En conclusión, lo más importante a tener en cuenta con los alimentos procesados
es el balance entre estos alimentos y los alimentos frescos. No se puede basar la
alimentación solo en alimentos procesados, pero introducirlos con consciencia no
tiene por qué suponer un problema.
¿Cuál es la diferencia entre los alimentos naturales y procesados?
Si bien, puede ser una diferencia básica, a veces no es tan sencilla de identificar,
pero la principal diferencia entre los alimentos naturales y procesados es su origen
y tratamiento. Los alimentos naturales tienen un origen biológico, pueden ser
animales o vegetales, mientras que los alimentos procesados, su origen puede
contener elementos animales o vegetales, pero ha pasado por un proceso
industrializado que ha modificado su composición.
Descubre algunas de las ventajas y desventajas de los alimentos procesados,
cuáles son los más dañinos y aquellos que de plano debes evitar. ¡No te los
comas!
4. Ventajas y desventajas de los alimentos procesados
Seguramente has escuchado mucho sobre los alimentos procesados, cómo
afectan nuestra salud y quizás tu médico te haya recomendado limitar el consumo
de estos alimentos, pero déjame explicarte más sobre este tema y la importancia
que tiene en nuestra alimentación.
Si bien, es difícil no consumir alimentos procesados por su fácil acceso y su rápida
preparación, sin embargo, entenderlos nos hará reflexionar en la gravedad del
asunto. Iniciemos por definir qué es un alimento procesado.
¿Cuáles son los alimentos procesados que consumimos más frecuentemente?
Revisando la despensa de una familia mexicana, en promedio es posible tener
más de 30 alimentos procesados de consumo regular. Estos son algunos de los
que más se consumen en Latinoamérica:
Cereales para el desayuno
Galletas
Sopas instantáneas
Sazonadores de alimentos (caldo de pollo en polvo)
Gaseosas
Papas fritas industrializadas
Embutidos
Mantequilla
Yogurt y otros derivados lácteos
Pan de caja
¿Cómo saber si un alimento es procesado?
La Organización Panamericana de la Salud incluye en su lista de alimentos
procesados todos aquellos que hayan sufrido algún cambio en su naturaleza
original para hacerlos más agradables o prolongar su duración. Estos cambios
incluyen el añadido de aditivos, grasas, sal, aceite, azúcar y cualquier otra
sustancia.