Querido (nombre):
Hoy es un día especial, uno muy especial para ti y para mí. Me imagino que no sabes por qué,
pero te lo voy a explicar: Hoy es un día especial `porque voy a hablar contigo mediante esta
carta, como lo que soy, un amigo. Desde que naciste te estuve observando y me parece que
hay unas cosas que te tengo que contar: Antes que nada, quiero hablarte de tu oración. ¿Por
qué te dejas llevar por tu pereza y por tu debilidad de humano y no oras como me gustaría?
¿Por qué te olvidas de mi si yo siempre te tengo presente? La oración es el momento en el cual
tú y yo dialogamos, me cuentas tus cosas, tus preocupaciones, y yo te escucho, ¡Siempre te
escucho!, no te olvides de eso.
Todas las veces que estas desconcentrada o pensando en otra cosa yo estoy contigo
alentándote y escuchándote. Ora hija mía, no te olvides de orar, pero ora con confianza, confía
en mi que te amo y busco lo mejor para ti, aunque a ti no te parezca lo mejor. Yo se que es lo
mejor. No me pidas algo diciéndome como te tengo que ayudar, como diciéndole al médico
como te tiene que curar. Solamente cuéntame tus problemas y dime en que quieres que te
ayude.
Pero no ores a las apuradas como para que yo actúe rápido, mas bien ora con mucho amor y
paciencia porque yo les prometí que todo lo que pidan al Padre en mi nombre Él se los
concederá. ¡Confía en mi porque yo te amo! No te quejes de la vida, o de tus problemas, déjate
llevar por mi que soy tu maestro y tu amigo.
¡Agradéceme, porque quien agradece recibe mucho más! ¿O acaso a ustedes no les gusta
cuando les regalan algo a alguien y se los agradece?
Hoy te veo triste, preocupada, sola, tan sola… mi corazón comprende, también mis amigos me
abandonaron y me lastimaron… ¡pero yo te amo y quiero estar contigo!
También, quiero hablarte sobre tu relación con tus papas y con los demás. No te olvides que
tus padres son un regalo de Dios, así como tus hermanos. No te quejes de ellos porque es el
Padre quien te los envió, como un regalo gratuito. Ámalos y respetalos porque ellos también
quieren el bien para ti, por mas que se equivoquen, quieren lo mejor para ti y te aman.
A tus amigos quiérelos, se fiel a ellos, agradece su amistad, porque los amigos son esenciales
en la vida de una persona, acéptalos como son, con sus virtudes y defectos. Busca buenas
amistades, esas que no te van a fallar cuando las necesites, pero tampoco discrimines a los
que no son como tú, a los que no me quieren, a esos que dicen que no les importa acercarse a
mí, más bien acércate a ellos a todos esos que van por un mal camino. Acércate a ellos para
ayudarlos porque fue así como yo hice con ustedes. Yo no vine al mundo sino para salvar a los
pecadores, y es así como quiero que trates a los demás. Y si no puedes, no te olvides de orar.
Yo se cuan duro es vivir en esta tierra. Realmente lo sé, y deseo ayudarte, si tan solo me
dejaras demostrártelo…
No te olvides que el Espíritu Santo es tu guía, clama a Él para obtener sabiduría, y así ser luz
del mundo. No te avergüences de mi, porque te amo y porque busco tu bien. No me niegues
como hizo Pedro en aquel momento. Cuando alguien blasfeme mi nombre, no te quedes
callado por temor a lo que digan los demás. No te preocupes por lo que piensen ellos de ti sino
de lo que yo piense de ti, porque ellos no pueden darte ninguna recompensa, en cambio yo,
puedo darte la vida.
No te olvides de hablarle a otros del Reino de los Cielos, Dios quiere que muchos otros le
reconozcan como su Salvador y Señor de sus vidas. Así que ayuda a que otros lleguen al cielo,
evangelizando para que no haya nadie que no escuche mi Palabra y tenga la oportunidad de
arrepentirse de sus pecados y tener fe en mí. Y, por último, sígueme, así como antes les dije a
mis apóstoles y discípulos, síganme, hijos míos que yo los llevare por el buen camino. Carga
con tu cruz y déjalo todo: tus pecados, vergüenzas, miedos, tus apegos materiales, tus
desconfianzas, tus dudas; déjalo todo por amor y confianza plena en mí.
Hija mía, yo te amo con toda mi alma, no te resistas a seguirme como un fiel discípulo para vivir
con el ejemplo que les di cuando viví en la tierra. Confía en mi que soy manso y de buen
corazón. TE AMO.
Se que tienes mucho que hacer. Ya no te molestare más.
Perdona que te haya tomado tanto tiempo, pero no podía esperar mas sin dejarte saber que te
amo y te espero…
Tu mejor amigo.
-JESUCRISTO.