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Ante la situación nacional:

reflexiones y propuestas 2024-2030

Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

Universidad Nacional Autónoma de México


2024
Catalogación en la publicación UNAM. Dirección General de Bibliotecas y Servicios Digitales
de Información
Nombres: Grupo Nuevo Curso de Desarrollo (México), autor.
Título: Ante la situación nacional : Reflexiones y propuestas 2024-2030 / Grupo Nuevo Curso
de Desarrollo.
Descripción: Primera edición. | Cd.Mx. : Universidad Nacional Autónoma de México, 2024.
LIBRUNAM 2234420 (libro electrónico)
ISBN: 978-607-30-8971-5
Temas: México -- Condiciones sociales -- Pronósticos. | México -- Condiciones sociales --
2024- . | México -- Condiciones económicas -- 2024- . | México -- Relaciones exteriores -- 2024- .
| México -- Política social -- 2024- . | Política ambiental -- México -- 2024-.
Clasificación: LCC HN118 (libro electrónico)

Primera edición: 8 de abril de 2024


D.R. © 2024 UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Ciudad Universitaria, Coyoacán, 04510, Cd.Mx.

Grupo Nuevo Curso de Desarrollo


www.nuevocursodedesarrollo.unam.mx

Programa Universitario de Estudios del Desarrollo


Planta baja del edificio Unidad de Posgrado,
costado sur de la Torre II Humanidades
Ciudad Universitaria, Cd.Mx.
Coyoacán, c.p. 04510
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ISBN: 978-607-30-8971-5

Esta edición y sus características son propiedad de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Prohibida su reproducción parcial o total por cualquier medio, sin autorización escrita de su legítimo titular
de los derechos patrimoniales.

Hecho en México
Coordinadores
Rolando Cordera Campos
Jorge Eduardo Navarrete López
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano
José Andrés de Oteyza y Fernández
José Manuel Muñoz Villalobos
Editor Juan Carlos Moreno Brid
Enrique Provencio Durazo Juan Eibenschutz Hartman
Juan Meliá Huerta
Julio García Coll
Autores
Laura Olivia Carrillo Martínez
Aarón Dychter Poltolarek Leonardo Lomelí Vanegas
Abelardo Ávila Curiel Ligia González García de Alba
Alejandro Villalobos Hiriart Lorenzo Córdova Vianello
Alfonso Chávez Muñoz María Julia Carabias Lillo
Antonio Azuela de la Cueva Mario Luis Fuentes Alcalá
Boris Gregorio Graizbord Ed Martín Alejandro Lévenson
Carlos Heredia Zubieta Norma Samaniego Breach
Carlos Miguel Lavore Herrera Paola Grijalva Vega
Carlos Ruíz Sacristán Ramón Carlos Torres Flores
Claudia Esther Schatán Pérez Ramón Villa y Guerrero
Cuauhtémoc Cárdenas Batel Roberto Eibenschutz Hartman
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano Rolando Cordera Campos
Déborah Chenillo Alazraki Saúl Arellano Almanza
Diego Valadés Ríos Saúl Escobar Toledo
Eduardo Guerrero Gutiérrez Sergio Benito Osorio Romero
Eduardo Vázquez Martín Tonatiuh Guillén López
Enrique Ortiz Flores
Enrique Provencio Durazo
Eugenio Anguiano Roch
Félix Hernández Gamundi
Fernando Alberto Cortés Cáceres
Fernando Fragoza Díaz
Fernando Tudela Abad
Fluvio Ruiz Alarcón
Francisco Suárez Dávila
Guillermo Ruíz de Teresa
Héctor Bolívar Villagómez

7
Contenido

Presentación ........................................................................................................11
Rolando Cordera y Cuauhtémoc Cardenas

Relaciones internacionales de México: propuestas y hoja de ruta ............23


Eugenio Anguiano, Jorge Eduardo Navarrete, Carlos Heredia y
Tonatiuh Guillén

Democracia y Estado de derecho .....................................................................35


Diego Valadés

La agenda de la gobernabilidad política y electoral ......................................43


Lorenzo Córdova

Propuestas para recuperar la seguridad y la paz en México .......................71


Eduardo Guerrero

Hacia una nueva política social del Estado Mexicano ................................129


Mario Luis Fuentes

Género, infancias y adolescencia, discriminación y Estado:


cuatro perspectivas indispensables para
la transformación social de México ...............................................................137
Saúl Arellano

Los retos de la educación media superior y superior en México .............145


Leonardo Lomelí

En busca de la equidad en la distribución del ingreso en México ............163


Fernando Cortés

9
Consideraciones sobre la pobreza y la política social ................................183
Fernando Cortés

Derechos, desigualdades, pobreza y política de salud. ..............................205


Abelardo Ávila

Diversidad creativa y democracia cultural ....................................................213


Déborah Chenillo , Cuauhtémoc Cárdenas Batel, Juan Meliá,
Martín Alejandro y Eduardo Vázquez

Trabajo, ingreso y protección social, ante un nuevo entorno mundial .....239


Norma Samaniego, Claudia Schatán y Saúl Escobar

Por una nueva concepción de la política económica .................................253


Francisco Suárez Dávila y Juan Carlos Moreno-Brid

Energía para el desarrollo ................................................................................271


Juan Eibenschutz , José Manuel Muñoz, Sergio Osorio, Fluvio Ruiz,
Ramón Carlos Torres y Alejandro Villalobos

Infraestructura de Transportes y Comunicaciones ....................................293


Aarón Dychter, José Andrés de Oteyza, Carlos Ruíz y Guillermo Ruíz

Desarrollo Sustentable y Ambiente ................................................................325


Julia Carabias, Antonio Azuela, Fernando Tudela y Enrique Provencio

Hacia una nueva política para la gestión del agua. .....................................347


Félix Hernández, Héctor Bolívar, Fernando Fragoza Ramón Villa y
Paola Grijalva

Visión Integral desde el territorio ....................................................................377


Antonio Azuela, Roberto Eibenschutz, Julio García, Ligia González,
Boris Graizbord, Carlos Miguel Lavore y Enrique Ortiz
Con Laura Carrillo y Alfonso Chávez
Los retos de la educación media superior y superior en
México
Leonardo Lomelí Vanegas

La educación es uno de los grandes temas de la agenda nacional. Una


de las mayores conquistas de la Revolución Mexicana fue reconocer
explícitamente el derecho a la educación y asumir el compromiso del
gobierno federal por garantizarlo. Aunque el camino no ha sido fácil y
quedan muchos rezagos por cubrir, a partir de la creación de la Secretaría
de Educación Pública, en 1921, se lograron avances importantes en
la materia. Sin embargo, es indudable que, al día de hoy, el estado de la
educación pública dista mucho de ser satisfactorio. Hay un problema de
calidad en la educación básica y media básica, en donde la cobertura está
garantizada o muy cercana a 100 %, en tanto que hay un problema tanto
de cobertura como de calidad en la educación media superior y superior.
En las últimas décadas, los economistas hemos revalorado la
importancia de la educación como un determinante fundamental del
desarrollo económico. Tanto por su trascendencia social, como por su
importancia para mejorar la competitividad económica de los países, la
educación ocupa un lugar relevante en las reflexiones de los académicos y
en las recomendaciones de los organismos multilaterales que se dedican
a promover o a financiar el desarrollo. Los países que han logrado un mejor
desempeño económico en las últimas décadas tienen en común haber
realizado una inversión creciente en el largo plazo en la educación de su
población en todos los niveles, con especial énfasis en el superior, así
como importantes esfuerzos por desarrollar sistemas propios de ciencia,
tecnología e innovación.
La cobertura y la calidad del sistema educativo de un país constituyen
uno de los pilares más sólidos para poder impulsar el crecimiento
económico y la maduración de su aparato productivo, como lo demuestra la
experiencia de los países que han tenido un mejor desempeño económico
145
Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

en las últimas décadas. Además, la educación también es estratégica por


su contribución a fortalecer la cultura política y la participación ciudadana.
Una población más educada puede contribuir de manera más activa al
desarrollo y la consolidación de instituciones democráticas de mejor
calidad. Diversas investigaciones corroboran que el acceso a la educación
sigue siendo un importante factor de movilidad social,17 a pesar de los
cambios que se han producido en las últimas décadas en el mercado
laboral y que han incidido en el incremento de las tasas de desempleo y
en la precarización del trabajo en general. La evidencia empírica también
señala que el nivel de escolaridad sigue siendo una variable relevante para
la estabilidad laboral, pero que los cambios acelerados que se producen
en la actualidad hacen que las personas con más años de haber terminado
sus estudios sean las más vulnerables al desempleo; de ahí la importancia
de la actualización y la capacitación permanente, sobre todo en ciertas
disciplinas18.
Es posible afirmar que existe un círculo virtuoso entre educación,
desarrollo y ampliación de las libertades democráticas. La educación
es condición necesaria para que cada individuo esté en posibilidad de
desplegar todas sus capacidades y tener acceso al conocimiento universal.
Por ello la educación es uno de los componentes más importantes
del desarrollo humano y es de la mayor relevancia que el Estado se
comprometa con su promoción a través del financiamiento de un sistema
público con calidad académica y cobertura universal. Por ello la Cumbre de
las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada del 25 al 27
de septiembre de 2015 en Nueva York, aprobó como uno de los objetivos
de su agenda “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad
y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas
y todos”19.
México ha logrado la cobertura universal en educación básica, aunque
tiene serios problemas en garantizar el dominio de las habilidades
esenciales de la población que ha cursado esos niveles en lectoescritura y

17 Jaime Ros, Rethinking Economic Development, Growth, & Institutions, New York, Oxford University Press, 2013,
pp. 353-356.
18 Philippe Aghion, Céline Antonin y Simón Bunel, El poder de la destrucción creativa. ¿Qué impulsa el crecimiento
económico?, Barcelona, Deusto, 2020, pp. 326-327.
19 Organización de las Naciones Unidas, Metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, Nueva York, 2015

146
Ante la situación nacional: Reflexiones y propuestas 2024-2030

análisis matemático. Además, está lejos de alcanzar la cobertura universal


en educación media superior, a pesar de que a partir de 2012 ésta es
obligatoria, de acuerdo con el artículo 3º de la Constitución Política de las
Estados Unidos Mexicnaos (cpeum).20 En materia de educación superior,
el reto de la cobertura es aún mayor. Y en ambos niveles es necesario
realizar también un esfuerzo para mejorar la calidad del sistema educativo
nacional. Este artículo se centra en la problemática que enfrentan la
educación media superior y superior.

Educación y desarrollo: lo que dice la teoría y lo que arroja la evidencia.

La educación es, sin lugar a duda, una de las principales inversiones que
puede realizar un país que aspira a alcanzar el desarrollo. Su contribución,
directa e indirecta, en la productividad de la fuerza de trabajo ha sido motivo
de reflexión para los economistas y en un contexto más amplio, para los
teóricos del desarrollo. Las teorías que han destacado la contribución del
capital humano al crecimiento y, más recientemente, los enfoques que
analizan las tendencias de la denominada “economía del conocimiento”,
conceden una importancia estratégica al esfuerzo educativo que realiza
una sociedad para alcanzar el desarrollo. Amartya Sen ha destacado la
importancia de la educación para el progreso de las naciones y para el
desarrollo de las capacidades individuales:
El desarrollo puede concebirse como un proceso de expansión de las
libertades reales de que disfrutan los individuos. El crecimiento del pnb o
de las rentas personales puede ser, desde luego, un medio muy importante
para expandir las libertades de que disfrutan los miembros de una
sociedad. Pero las libertades también dependen de otros determinantes,
como las instituciones sociales y económicas (por ejemplo, los servicios
de educación y de atención médica), así como de los derechos políticos y
humanos (entre ellos, la libertad para participar en debates y escrutinios
públicos)21.

20 Diario Oficial de la Federación, 9 de febrero de 2012.


21 martya Sen, Desarrollo y libertad, México, Editorial Planeta, 2000, p. 19

147
Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (cepal) ha


insistido en la necesidad de cerrar las brechas de desigualdad económica
y social, tanto aquellas que separan a nuestros países de las naciones más
desarrolladas, como las que existen al interior de nuestras sociedades
entre los grupos con mejores condiciones socioeconómicas y aquellos que
se encuentran en situación más vulnerable. En el documento presentado
en su xxxvii período de sesiones, celebrado en La Habana en 2018, la
cepal concluye que los obstáculos para acceder a la educación son
algunos de los principales factores para la reproducción y la ampliación de
la desigualdad. En términos generales, a mayores niveles de escolaridad
corresponden ingresos promedio mayores, aunque persisten otros
factores de inequidad que afectan a la población que logra acceder a la
educación media superior y superior. En palabras de la cepal:
Las tasas de retorno de los años de educación para la región muestran
que los mayores saltos en términos de ingreso generado en el mercado
laboral se dan, en primer lugar, al concluir la educación secundaria y, en
mayor medida, al acceder a la educación terciaria y a la de posgrado.
Además, los retornos de los años de educación para la población son
heterogéneos, de acuerdo con algunos ejes de desigualdad relevantes.
A niveles educativos similares, las tasas de retorno -medidas como
retribuciones en ingresos salariales- discriminan a las mujeres frente a
los hombres, a los trabajadores informales frente a los formales, a los
indígenas frente a los no indígenas y a los afrodescendientes frente a
los no afrodescendientes. Las diferencias más notables en las tasas de
retorno se encuentran en analizar la segmentación formal-informal de los
mercados de trabajo, lo que remite a los problemas de heterogeneidad
estructural de la región22.
Los países que lograron avanzar aceleradamente en busca del desarrollo
en la segunda mitad del siglo xx tienen en común haber incrementado
el gasto en educación, ciencia, tecnología e innovación. Es el caso de
Corea del Sur, Singapur, China y la India, por mencionar algunas de las
experiencias más emblemáticas que ilustran esta tendencia. Se trata de
países que tienen en común que lograron acelerar una industrialización

22 La ineficiencia de la desigualdad, Santiago de Chile, Comisión Económica para América Latina y el Caribe, 2018,
p. 123.

148
Ante la situación nacional: Reflexiones y propuestas 2024-2030

con un mayor contenido tecnológico, generado en una proporción cada vez


mayor en sus propios sistemas de innovación, que a su vez se apoyan en
una importante inversión previa en capital humano. Para poder dar el paso
decisivo en esa dirección se requiere mantener una inversión importante
en educación a lo largo del tiempo y cuidar que las políticas educativas
sean complementarias con las políticas de investigación y desarrollo.
(i+d)23.
En la actualidad, existe consenso acerca de que los países que tendrán
más posibilidades de desarrollarse en el siglo xxi serán aquellos que
apuesten por ventajas comparativas basadas en la educación y calificación
de su fuerza de trabajo. Se trata de lo que algunos autores y organismos
multilaterales han denominado “economías del conocimiento”, definidas
por el Banco Mundial como aquellas que “están basadas principalmente
en el uso de ideas en lugar de habilidades físicas y en la aplicación
de tecnología en lugar de la transformación de materias primas o la
explotación de mano de obra”.24 Sin embargo, el reto no se reduce a invertir
más en educación, sino a cerrar las brechas existentes entre los distintos
sectores de una sociedad que se traducen en diferentes remuneraciones a
un mismo esfuerzo educativo, como lo señala la cepal.

Educación y desarrollo: la experiencia de México

En México, desde el siglo xix y con mayor énfasis a partir del triunfo de la
República sobre el Segundo Imperio, la educación fue percibida como un
importante instrumento de transformación social. En 1867 el presidente
Juárez sentó las bases de un sistema de educación media y superior
moderno y laico, con la creación de la Escuela Nacional Preparatoria y la
reorganización de los establecimientos de educación superior. Justo Sierra
vio también en la educación el camino para acelerar el desarrollo del país y
poder construir una nación moderna y democrática, para lo cual logró que

23 Philippe Aghion, El poder de la destrucción creativa, pp. 204-205.


24 Citado por Patricia Rosas Chávez y Ana María Fueyo Hernández, ¿Hacia dónde va la educación superior en el
mundo? Tendencias tecnológicas y pedagógicas, en Melchor Sánchez Mendiola y José Escamilla de los Santos,
Perspectivas de la innovación educativa en Universidades de México: experiencias y reflexiones de la Red de
Innovación Educativa 360, México, Imagia, 2018, p. 45.

149
Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

se creara la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes y se reabriera


la Universidad Nacional de México. Sin embargo, el esfuerzo educativo
en gran escala comenzó con la federalización de la instrucción básica
y la creación de la Secretaría de Educación Pública en 1921, durante el
gobierno del presidente Álvaro Obregón. El primer secretario de Educación,
José Vasconcelos, impulsó un ambicioso programa de construcción
de escuelas, formación de profesores y difusión de la cultura, que tuvo
profundas repercusiones en el desarrollo del país a lo largo del siglo xx.
El esfuerzo educativo logró importantes avances en las décadas
posteriores, como la creación de los libros de texto gratuito en 1960,
durante la presidencia de Adolfo López, pero no contó con suficientes
recursos para hacer frente al impresionante crecimiento demográfico.
Las instituciones de educación media superior y superior se vieron
rebasadas por la dinámica demográfica durante el período conocido
como “desarrollo estabilizador”. Como respuesta tanto a esta situación
como a la crisis de legitimidad que experimentó el Estado a partir de la
represión del movimiento estudiantil de 1968, en los años setenta se dio
un importante impulso a la educación media superior y superior. En esta
década el gasto en educación superior creció a una tasa media anual
de 13.8 %. Se creó la Universidad Autónoma Metropolitana y tanto la
Universidad Nacional Autónoma de México como el Instituto Politécnico
Nacional incrementaron su matrícula, lo mismo que las universidades
públicas de los estados. Se crearon también el Colegio de Bachilleres y el
Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica, en lo que constituyó
el esfuerzo más importante de ampliación de la cobertura en educación
media superior y superior que se había llevado a cabo hasta entonces por
el gobierno federal. Sin embargo, fue una estrategia de crecimiento sin
planificación ni reforma, que provocó la aparición de problemas que harían
crisis al cambiar el contexto económico en el que se dio este auge25.
El ajuste económico que siguió a la crisis de la deuda, que estalló en
1982, trajo consigo una disminución del gasto en educación en términos
reales. La caída fue particularmente drástica para la educación superior,

25 Ciro Murayama Rendón, La Economía Política de la educación superior en México, México, Asociación Nacional
de Universidades e Instituciones de Educación Superior, 2009, pp. 53-56.

150
Ante la situación nacional: Reflexiones y propuestas 2024-2030

que registró una caída de -5.4%26 anual promedio en términos reales


entre 1983 y 1989, con un alto costo también para la investigación
científica y tecnológica, que en nuestro país se realiza principalmente en
universidades e instituciones públicas. La recuperación a partir de 1990
fue lenta e inestable, lo que ha limitado en gran medida las posibilidades
de crecimiento del sector. El gasto público en educación media superior y
superior en el siglo xxi se ha mantenido en términos reales prácticamente
en el mismo nivel que alcanzó a fines de los años setenta, durante el
auge petrolero. Tuvo importantes caídas durante la década de 1980, a
partir del inicio de la crisis de la deuda y posteriormente presentó una
recuperación a principios de 1990, para resentir una nueva caída como
parte de las secuelas de la crisis económica de 1994-1995. Con el inicio
del siglo xxi el gasto público en educación sufrió nuevos altibajos, para
después consolidar una tendencia moderadamente ascendente, pero que
resultó insuficiente para superar los rezagos en materia de cobertura,
infraestructura y calidad del sistema educativo nacional.

26 Ibídem, p. 54

151
Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

Gráfico 1. Gasto federal por nivel educativo


14

12

10

0
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
Media superior normal
Media superior real
Superior normal
Superior real

Fuente: Presidencia de la República: Primer Informe de Gobierno, Carlos Salinas de Gortari (1989);
Primer Informe de Gobierno, Felipe Calderón (2007); Sexto Informe de Gobierno, Enrique Peña Nieto
(2018).

El estancamiento del gasto público en educación en términos reales


es particularmente relevante por la transición demográfica que ha
enfrentado nuestro país en las últimas cuatro décadas. Aunque hubo una
recuperación del gasto educativo después de la crisis de la deuda, hubo
un nuevo descenso a partir de la crisis de 1995 y un estancamiento en los
primeros años del siglo xxi. La recuperación posterior ha sido oscilante e
insuficiente para hacer frente al crecimiento de la demanda de educación
media superior y superior en el país que ha acompañado al llamado “bono
demográfico”, caracterizado por un incremento notable de la población
entre 15 y 30 años dentro de la población total. De ahí la insistencia en la
importancia de la educación superior para impulsar el desarrollo del país
sobre nuevas bases, más acordes con los retos que plantea la globalización
en curso.
A pesar de las restricciones presupuestales, el sistema educativo
nacional realizó un esfuerzo importante por absorber este incremento
en la población en edad de estudiar. Entre 2000 y 2018 la matrícula de

152
Ante la situación nacional: Reflexiones y propuestas 2024-2030

educación superior en México pasó de 2.1 a 4.5 millones. Sin embargo,


este esfuerzo fue insuficiente dada la dinámica demográfica del país: el
porcentaje de jóvenes con educación superior aumentó de 16 % a 23 %,
pero está muy por debajo del promedio de la ocde, que es de 44 %. Este
crecimiento de la matrícula no ha estado acompañado del incremento
correspondiente en el gasto público. El gasto público por estudiante en las
instituciones de educación superior de México era en 2015 de una tercera
parte del gasto correspondiente a un estudiante de educación superior de
Estados Unidos, ya ajustado por la paridad del poder adquisitivo27.
Esta situación se ve agravada por los rezagos que prevalecen en el
nivel de educación media superior. Las tasas de matriculación en la
educación media superior son menores a la media de los países de la
ocde en todos los grupos de edad: 82 % para los jóvenes de 15 años,
72 % para los jóvenes de 16 años y 57 % para los jóvenes de 18 años, en
comparación con una media de 90 % o más para el resto de los países de
la ocde. En consecuencia, la meta de alcanzar la cobertura universal en
este nivel educativo parece aún lejana, a pesar de los avances registrados
en la última década. Una buena noticia es que la proporción de hombres y
mujeres que cursan la educación media superior se ha equilibrado y que
la tasa de graduación es favorable a las mujeres con un 53 por ciento28.

Los desafíos de corto y largo plazo

En agosto de 2018 se presentó al entonces presidente electo, Andrés


Manuel López Obrador, el documento Hacia la consolidación y desarrollo
de políticas públicas en ciencia, tecnología e innovación: objetivo estratégico
para una política de Estado 2018- 2024, elaborado por más de doscientas
personas que representaban a más de setenta instituciones del Sistema
de Ciencia, Tecnología e Innovación del país, incluidas las principales
universidades públicas, la anuies, centros de investigación públicos y
privados, academias, asociaciones, organismos empresariales y diversas

27 Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), El futuro de la Educación en México.


Promoviendo calidad y equidad. Resumen Ejecutivo, México, 2019, pp. 1-2.
28 OECD, “Mexico”, in Education at a Glance 2018: OECD Indicators, Paris, OECD Publishing. DOI: https://doi.
org/10.1787/kppaex-es.

153
Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

entidades del sector público que realizan investigación, incluida la cabeza


del sector, el propio Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. En este
documento se reconoció explícitamente la importancia de la educación
media y media superior para impulsar el desarrollo del país y construir un
sistema robusto de ciencia, tecnología e innovación:
En suma, para lograr una inserción exitosa de México en la economía
mundial, basada predominantemente en el conocimiento, que demanda
investigadores, profesionistas y técnicos, es necesario elevar el nivel
educativo promedio de la población, ampliar la cobertura y mejorar la
calidad de la educación media superior y superior y fortalecer la calificación
de la población económicamente activa, así como favorecer procesos
de inclusión y equidad social mediante la educación y el funcionamiento
cotidiano de los centros de enseñanza, universidades y centros de
investigación.
El punto central es qué aun contando con los recursos financieros, sin
el capital humano capacitado será imposible definir y llevar a cabo los
proyectos prioritarios y dar solución a los problemas nacionales. Tomando
en cuenta que la formación académica especializada toma alrededor de
10 años, este punto cobra especial relevancia29.
Desafortunadamente, la política educativa del Estado mexicano ha sido
errática en las últimas décadas y no se ha hecho un esfuerzo sistemático
por lograr un acuerdo nacional en materia de educación, que incluya
compromisos de gasto y metas de mediano y largo plazo e involucre a
todos los actores que intervienen en el proceso educativo. La falta de una
política de Estado en esta materia se refleja en las variaciones del gasto
gubernamental en educación como porcentaje del Producto Interno Bruto,
que después de haber registrado un importante aumento en la primera
década del siglo XXI, ha venido descendiendo de manera continua a partir
de la crisis de 2009.

29 Hacia la consolidación y desarrollo de políticas públicas en ciencia, tecnología e innovación: objetivo estratégico
para una política de Estado 2018-2024, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2018, p. 52

154
Ante la situación nacional: Reflexiones y propuestas 2024-2030

Gráfico 2. Gasto gubernamental en educación (porcentaje del PIB)


6.0

5.5

5.0

4.5

4.0

3.5

3.0

2.5
2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021
México América latina

Comunidad Europea Mundo

Fuente: Elaboración propia con datos de Banco Mundial y SHCP. Cuenta Pública del Gobierno Federal
(varios años).

Si bien es cierto que el gasto gubernamental en educación ha registrado


altibajos en todo el mundo, como resultado a su vez de la inestabilidad
económica que ha afectado a la mayor parte de los países, también es un
hecho que en ningún caso la caída en el gasto público como porcentaje
del pib ha sido tan pronunciada como en el nuestro. A esto hay que añadir
que México se encuentra por debajo del gasto promedio latinoamericano,
muy por debajo del gasto promedio de la Comunidad Europea y desde
2011, incluso por debajo del promedio mundial. Esta situación nos habla
de las limitaciones financieras para poder enfrentar el reto combinado de
aumentar la cobertura en los niveles medio superior y superior y elevar la
calidad en todos los niveles educativos.
Reconocer la necesidad de aumentar el financiamiento público a la
educación es un primer paso no solo para reducir los rezagos educativos,
sino incluso para mantener algunos de los avances que ya habíamos
alcanzado como país. El sistema educativo mexicano logró en las últimas

155
Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

décadas cerrar significativamente la brecha de género que tradicionalmente


había afectado el derecho de las mujeres a la educación. Sin embargo,
esta situación podría revertirse en el mediano plazo debido a que en los
últimos años ha descendido el número de mujeres en la educación básica.
Falta confirmar si es un resultado de la pandemia que se pueda corregir en
el corto plazo. De no ser el caso, será necesario tomar acciones para evitar
que las familias dejen de mandar a las niñas a la escuela, como ocurrió en
muchos hogares mexicanos durante la mayor parte del siglo xx.

Tabla 1. México: Matrícula por grado educativo (2021)

Total Mujeres Hombres


Preescolar 4.153.558 2.062.961 2.090.597
Primaria 13.464.469 6.621.276 6.843.193
Secundaria 6.305.013 3.135.831 3.169.182
Madia superior 4.861.091 2.532.762 2.328.329
Superior 4.004.680 2.115.843 1.888.837

Fuente: SEP (2022).

La pandemia ocasionada por el virus sars-cov-2 evidenció muchas


otras debilidades de nuestro sistema educativo, así como los retos que
nos plantea el acelerado desarrollo de las tecnologías de la información
y la comunicación y del aprendizaje y el conocimiento. La acelerada
migración de las actividades de docencia presencial a las plataformas
de la educación a distancia, obligada por el confinamiento con el que se
trató de enfrentar la pandemia, puso al descubierto las carencias de un
sector muy amplio de la población de nuestro país, tanto de acceso a los
servicios de internet, como de equipos adecuados para poder conectarse
y aprovechar los recursos que ofrecen las plataformas de la educación a
distancia. Es necesario llevar a cabo acciones decididas para garantizar el
acceso de toda la población al internet, así como tomar medidas para poder
dotar de equipos y dispositivos adecuados a la población que estudia la

156
Ante la situación nacional: Reflexiones y propuestas 2024-2030

educación media superior y superior, pues de lo contrario la brecha digital


se consolidará como un nuevo factor de exclusión, tanto o más poderos
que los previamente existentes30.
Como país miembro de la Organización de las Naciones Unidas,
México asumió el compromiso de llevar a cabo las acciones pertinentes
para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030.
Respecto a la educación superior, el compromiso a alcanzar para ese año
es “asegurar el amplio ingreso de la mayoría de la población, del grupo
de edad correspondiente, con calidad, equidad e inclusividad, desde
plataformas de aprendizaje para toda la vida, para todos y todas, con la
responsabilidad social de impulsar la investigación y la producción del
conocimiento desde las universidades, en la perspectiva del desarrollo
sostenible”.31 Esto implica un esfuerzo en varias direcciones: ampliar
el financiamiento, aumentar la oferta de lugares en las instituciones de
educación superior, generar políticas enfocadas a elevar la equidad y
garantizar la equidad y la inclusión e impulsar una agenda de investigación
e innovación tecnológica que asuma explícitamente un compromiso con
el desarrollo sostenible. En esta materia aún nos falta mucho por hacer.
Si México aspira a cerrar las brechas sociales, reduciendo la
desigualdad que ha sido históricamente un lastre para su desarrollo, debe
apostar de manera más firme y sistemática por la consolidación de su
sistema de educación pública, mejorando la calidad en todos los niveles
y ampliando la cobertura de la educación media superior y superior. Esto
no se va a lograr desmantelando o reduciendo el apoyo a las instituciones
ya existentes, sino fortaleciéndolas y creando nuevas con modelos
educativos pertinentes y adecuados al avance general del conocimiento y
a las necesidades nacionales y regionales. La mejor manera de contribuir
a la solución de los problemas nacionales consiste en formar los recursos
humanos necesarios para reencauzar el desarrollo del país y de sus
regiones y hacer frente a los desafíos económicos y a los riesgos sociales

30 Leonardo Lomelí Vanegas, “La Universidad Nacional y su futuro: una reflexión en los meses de la pandemia”,
Leonardo Lomelí Vanegas y Hugo Casanova Cardiel (coordinadores) “Universidad y futuro: los retos de la
pandemia, México, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación”, Universidad Nacional
Autónoma de México, 2022, p. 85-86
31 Axel Didriksson Tekayanagui, “Los futuros de la Universidad: librarse del cortoplacismo” en Leonardo Lomelí
Vanegas y Hugo Casanova Cardiel (coordinadores) Universidad y futuro: los retos de la pandemia, pp. 101-102.

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Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

emergentes que nos plantea la globalización, así como para superar


nuestros rezagos acumulados. En el caso de la educación media superior,
me parecen pertinentes y actuales las consideraciones que hace algunos
años formulara Xicoténcatl Martínez:
Los desafíos de la heterogeneidad y la desigualdad social están en
las fibras mismas de cualquier revisión crítica que se haga de este nivel
educativo. Atender ambos desafíos requiere, a modo de sugerencia,
tomar en cuenta principalmente dos aspectos: i) considerar la revisión de
los modelos educativos de la educación media superior con una visión
prospectiva, y ii) enfocar esa revisión en el marco de la desigualdad social
y económica en el que hoy viven los jóvenes: la pobreza alimentaria, la
carencia de opciones de ingreso a la educación media superior, la falta de
motivación para cursar y no abandonar ese nivel educativo, la ausencia de
apoyos económicos y tecnológicos sostenidos y, sobre todo, la ausencia
de posibilidades reales de aprender las habilidades que correspondan a la
inserción laboral, como lo reflejan estudios recientes en otras regiones32.
En el caso de la educación superior, es necesario considerar los
acelerados cambios que se han producido en los mercados de trabajo
y que se traducen en una mayor precariedad laboral y en una rotación
cada vez más acelerada en los trabajos. Para hacer frente a estos retos,
es necesario que los planes de estudio se centren en el dominio de los
conocimientos básicos de una ciencia, disciplina o profesión y que
ofrezcan las herramientas necesarias para que el egresado continúe
aprendiendo y actualizándose durante su vida laboral. Esto implica también
repensar y fortalecer la oferta de educación continua y a distancia de las
universidades, así como su capacidad para identificar campos y disciplinas
emergentes en las que se requiere de una formación especializada, que
puede corresponder a los niveles de licenciatura o posgrado. Pero al
mismo tiempo, es necesario no perder de vista una visión más integral de
la educación, como mecanismo de movilidad social, de construcción de
ciudadanía, de ampliación de libertades y de preservación y difusión de
valores. En palabras de Raúl Contreras:

32 Xicoténcatl Martínez Ruiz, “Los desafíos de la educación media superior, con miras al 2036” en Innovación
educativa, Vol. 14, Núm. 64, México, Instituto Politécnico Nacional, enero-abril de 2014, pp. 23-24.

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Según esta visión humanista y holística de la educación, ésta debe contribuir


a lograr un nuevo modelo de desarrollo alentado por principios como
el cuidado del medio ambiente, la promoción de la paz y la no violencia,
la equidad y la justicia social. Esta visión de la educación propone dejar
atrás el utilitarismo y el economicismo de cortas miras, para integrar las
dimensiones múltiples de la existencia humana33.

Este esfuerzo pasa necesariamente por una mayor inversión en


educación superior y en ciencia, tecnología e innovación. En 2016 el gasto
nacional en estos rubros (tanto público como privado) ascendía a dos
puntos del pib; 1.59 % correspondía al gasto público (federal y estatal)
en educación superior, posgrado, ciencia y tecnología; el gasto privado
en estos mismos rubros ascendió a 0.41 % del pib. Resulta evidente
que aun cuando sea de la mayor importancia incentivar el gasto privado
en educación superior e investigación, el esfuerzo principal seguirá
recayendo en el sector público, por lo que es urgente una política de largo
plazo, que permita planear proyectos que requieren de continuidad en el
financiamiento. En ese sentido, los presupuestos multianuales pueden ser
un valioso instrumento de una política de Estado en educación superior,
ciencia, tecnología e innovación.
Es necesario aclarar que un mayor esfuerzo educativo es condición
necesaria, más no suficiente, para impulsar el desarrollo de un país, ya
que si no va acompañado de un crecimiento económico capaz de generar
empleos para la población con más altos niveles educativos, ese grupo
poblacional tendrá mayores incentivos a emigrar. Como ha señalado
Erik S. Reinert, “el hecho de que la gente con formación universitaria de
los países pobres pueda encontrar un nivel de vida mucho más alto en
países ricos es una amenaza para el propio tejido social de muchos de
esos países: los más competentes, los mejor formados, emigran”.34 Sin
embargo, como lo señala el propio Reinert, “una estrategia basada en la
educación solo tiene éxito cuando se combina con una política industrial
que también proporcione empleo a la gente cualificada, como sucedió en

33 Raúl Contreras Bustamante, “El derecho humano a la educación”, México, Facultad de Derecho, Universidad
Nacional Autónoma de México, Tirant Lo Blanch, 2020, p. 207.
34 Erik S. Reinert, “La globalización de la pobreza. Cómo se enriquecieron los países ricos…y por qué los países pobres
siguen siendo pobres”, Editorial Crítica, Barcelona, 2007, p. 116.

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Grupo Nuevo Curso de Desarrollo

Asia oriental”.35 Generar un círculo virtuoso entre crecimiento económico,


mayor cobertura de la educación superior y ampliación del sistema
nacional de ciencia, tecnología e innovación es el gran desafío que tiene
por delante nuestro país para alcanzar el desarrollo, largamente anhelado
y pospuesto, en lo que resta del siglo XXI. Pero combinarlo con una visión
humanista es necesario para consolidar sus instituciones democráticas
y asumir decididamente la tarea de reducir la desigualdad y eliminar las
diversas formas de exclusión que la han perpetuado y acrecentado.

35 Ibídem, p. 115.

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