EL RACISMO EN MEXICO
El racismo es una forma de pensar, sentir y actuar que se basa en una
característica específica de la diferencia humana a la que se ha llamado “racial”,
desde media- dos del siglo XVIII la división de la humanidad en “razas” ha sido
uno de los medios más efectivos para instaurar jerarquías entre grupos huma-
nos, pues establece que hay “razas” inferiores y superiores. Esta manera de
clasificar a la humanidad ha contribuido notablemente a la creación de
desigualdades e injusticias, pues se ha interiorizado la idea de que las “razas” son
una realidad y que hay personas que valen menos debido a una característica
biológica, anclada a su naturaleza.
El racismo es “la creencia de que ciertos seres humanos son mejores que otros;
es la idea de que la apariencia física está unida a la cultura, a las cualidades
morales y las capacidades intelectuales”. El pensamiento racista ubica al cuerpo
de las personas en un lugar definido de acuerdo con su apariencia, pues sostiene
que las características físicas o biológicas de ellas están directamente asociadas a
sus prácticas, a sus maneras de comportarse e incluso a su inteligencia. Tal forma
de pensar y de actuar implica rechazo, jerarquización, dominación e inferiorización
de unos hacia otros por cuestiones supuestamente biológicas, al establecer
relaciones de poder y de dominación que se manifiestan en prácticas y
comportamientos considerados normales.
El racismo en México se define como un sistema de discriminación y prejuicio
basado en características étnicas y culturales, principalmente dirigido hacia los
pueblos indígenas y la población afrodescendiente. Este sistema se traduce en un
trato desigual y exclusión de estos grupos en distintos ámbitos como la educación,
la salud, el empleo y la representación política.
El racismo en México tiene raíces profundas que se remontan a la época colonial,
cuando los colonizadores españoles implementaron un sistema de castas basado
en la pureza racial. Durante el virreinato, se estableció una jerarquía racial que
otorgaba mayor valor y privilegios a las personas de origen europeo, mientras que
las personas indígenas y afrodescendientes eran marginadas y subyugadas
(Bonfil Batalla, 1990).
El sistema de castas se caracterizaba por clasificar a las personas en categorías
como mestizos, mulatos e indígenas, con derechos y roles sociales diferentes
asignados según esta categorización. Tras la independencia de México, esta
estructura se mantuvo de manera menos formal, pero la discriminación racial
siguió presente en las prácticas sociales y culturales, y hoy en día sigue afectando
a las poblaciones indígenas y afrodescendientes en términos de acceso a
educación, salud y oportunidades económicas (Méndez, 2018).
A pesar de la retórica nacionalista que intenta unificar al país bajo la identidad
mestiza, estas desigualdades persisten y se reflejan en los altos índices de
discriminación contra los pueblos indígenas y afrodescendientes.
Para entender el racismo en el contexto mexicano, es importante definir algunos
conceptos clave que permitirán profundizar en esta problemática:
Racismo: Se refiere a la creencia de que algunos grupos raciales o étnicos
son superiores a otros y que esta supuesta superioridad justifica un trato
desigual. Esta discriminación puede manifestarse de manera individual,
cultural o estructural, y sus efectos afectan diversos aspectos de la vida
social y económica (Feagin, 2012).
Racismo Estructural: En el contexto mexicano, el racismo estructural se
refiere a las políticas y prácticas institucionales que perpetúan las
desigualdades entre diferentes grupos raciales. Este tipo de racismo está
incrustado en las estructuras de poder, y afecta el acceso a recursos como
la educación y la salud (Bonilla-Silva, 2010).
Etnocentrismo: Es la tendencia a considerar la propia cultura como
superior a las demás. En México, el etnocentrismo puede observarse en la
preferencia por los valores culturales mestizos en detrimento de las
prácticas indígenas, lo que contribuye a la exclusión social de las
comunidades indígenas (Gómez, 2020)
Es importante considerar algunos conceptos, que nos permitan tener un
panorama más amplio que nos ayude a definir las relaciones entre algunas áreas
principales en torno al racismo en México; tal es el caso de:
La Identidad étnica y racial: La identidad racial y étnica de una persona
afecta la manera en que es percibida y tratada en la sociedad. En México,
las personas de origen indígena o afrodescendiente suelen ser percibidas
como diferentes y, en muchos casos, enfrentan estigmatización debido a su
origen étnico.
La Discriminación: Es el acto de excluir o marginar a una persona o grupo
debido a su raza, etnicidad, género, religión u otras características. La
discriminación racial puede observarse en las políticas laborales,
educativas y de salud en México, donde las personas indígenas y
afrodescendientes tienen menor acceso a oportunidades y recursos.
La Desigualdad estructural: Este término se refiere a la forma en que las
estructuras sociales y políticas crean y perpetúan las desigualdades. En
México, las poblaciones indígenas y afrodescendientes enfrentan
desigualdades estructurales, ya que las políticas públicas a menudo no
consideran sus necesidades específicas y contribuyen a su exclusión.
Diversos estudios han abordado el racismo en México, explorando sus
manifestaciones, causas y consecuencias; por ejemplo:
Estudio sobre Discriminación Racial en México (CNDH, 2017): La
Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) documenta los
niveles de discriminación racial en el país, destacando que la población
indígena y afrodescendiente es más propensa a experimentar trato desigual
en sectores como la salud, la educación y el empleo.
Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS, 2017): Realizada por
el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), esta
encuesta reveló que más del 40% de la población considera que los
indígenas son objeto de discriminación y enfrentan obstáculos adicionales
en términos de desarrollo social y económico.
Estudio de Representaciones Raciales en Medios de Comunicación:
Según un estudio de Rodríguez y Valdez (2019), los medios de
comunicación en México presentan una imagen estereotipada de los
indígenas y afrodescendientes. Esto contribuye a reforzar los prejuicios
raciales y a normalizar la exclusión de estos grupos en la vida pública.
Estos estudios muestran que el racismo en México es un fenómeno ampliamente
documentado y que afecta a millones de personas de origen indígena y
afrodescendiente, limitando sus oportunidades y contribuyendo a su marginación
social.
Para analizar la problemática del racismo en México, es útil recurrir a diversas
teorías que explican cómo funciona y por qué persiste el racismo en diferentes
contextos. Entre las teorías más relevantes se encuentran:
Teoría del Racismo Estructural: Bonilla-Silva (2010) plantea que el
racismo no es simplemente el resultado de actitudes individuales, sino que
está incrustado en las estructuras sociales y políticas. En México, esta
teoría ayuda a entender cómo las políticas y prácticas institucionales
favorecen a la población mestiza y marginan a las comunidades indígenas y
afrodescendientes. Por ejemplo, las políticas de educación y salud están
diseñadas sin considerar las necesidades culturales y lingüísticas de estas
poblaciones, perpetuando así la exclusión social.
Teoría de la Raza y el Género en Interseccionalidad: Crenshaw (1991)
argumenta que el racismo no se experimenta de la misma manera en todos
los contextos, sino que interactúa con otros factores como el género, la
clase y la etnicidad. Esta teoría es particularmente útil para entender cómo
el racismo afecta a las mujeres indígenas en México, quienes enfrentan
tanto discriminación racial como de género.
Teoría Crítica de la Raza: Esta teoría, desarrollada en el contexto de los
Estados Unidos, sostiene que el racismo es un fenómeno que va más allá
de las actitudes individuales, y que el sistema legal y político está diseñado
para beneficiar a los grupos racialmente privilegiados (Delgado y Stefancic,
2001). En el caso de México, esta teoría ayuda a explicar por qué las leyes
y políticas públicas a menudo no protegen adecuadamente a las
comunidades indígenas y afrodescendientes.
El racismo se expresa de formas diferentes de acuerdo con la sociedad, el
contexto y el momento histórico en el que se presenta, un ejemplo de ello se
visualiza en México con la relación existente entre el color de la piel, la
desigualdad, el nivel de ingresos y el grado de escolaridad.
A manera de conclusión podemos decir que el racismo tiene un alcance
estructural, es decir, va más allá de las acciones individuales. Decir que el racismo
es un sistema estructural significa que este modelo de entender la diferencia
humana ha ordenado a la sociedad, se ha filtrado en la construcción de las
instituciones sociales (como la familia o la escuela) y de las instituciones políticas
(como el Estado y sus organismos de gobierno) y se ha naturalizado en ideas,
sentires y prácticas cotidianas. Por ello, este sistema beneficia a ciertas
poblaciones a las que considera racialmente superiores, en menoscabo de
poblaciones a las que interioriza por su supuesta “raza”, teniendo como efecto la
reproducción continua de jerarquías y desigualdades entre poblaciones y personas
racializadas.
El racismo en México es un problema profundo y complejo que tiene raíces
históricas en el sistema colonial y se ha perpetuado a través de políticas y
prácticas sociales que favorecen a la población mestiza sobre la indígena y
afrodescendiente. Las teorías del racismo estructural y la teoría crítica de la raza
proporcionan herramientas valiosas para analizar cómo el racismo está incrustado
en las estructuras sociales y políticas del país.
A pesar de los avances en la protección de los derechos humanos, los estudios
previos y los datos recientes sugieren que las comunidades indígenas y
afrodescendientes continúan enfrentando discriminación y exclusión social. Para
combatir esta problemática, es esencial que el Estado mexicano implemente
políticas públicas inclusivas y promueva una educación que fomente el respeto por
la diversidad cultural y étnica.
Referencias Bibliográficas
Bonfil Batalla, G. (1990). México profundo: una civilización negada. Grijalbo.
CNDH. (2017). Informe sobre discriminación racial en México. Comisión
Nacional de los Derechos Humanos.
CONAPRED. (2017). Encuesta Nacional sobre Discriminación en México
(ENADIS). Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación.
Rodríguez, J., & Valdez, M. (2019). Representaciones raciales en los medios
de comunicación mexicanos. Revista de Estudios Culturales
Latinoamericanos, 28(2), 215-230.
Reflexiones didácticas en torno al racismo y a la xenofobia en México. Olivia
Gall, Eugenia Iturriaga, Diego Morales y Jimena Rodríguez