TEMA 2.
- IRPF
DELIMITACIÓN LEGAL
En virtud del artículo 17 de la LIRPF, se establece que los rendimientos íntegros del trabajo
abarcan todas aquellas contraprestaciones o utilidades, ya sean dinerarias o en especie, que
provengan directa o indirectamente del trabajo personal o de una relación laboral o
estatutaria, excluyendo de esta categoría los rendimientos derivados de actividades
económicas. De esta manera, los rendimientos del trabajo se caracterizan por tres elementos
esenciales:
-Amplitud de las contraprestaciones o utilidades: Se consideran todas las contraprestaciones
o utilidades, sin importar su denominación o naturaleza, abarcando tanto los pagos en
efectivo como aquellos en especie.
-Origen en el trabajo personal o relación laboral o estatutaria: Es indispensable que los
rendimientos deriven, de manera directa o indirecta, del trabajo personal o de una relación
laboral o estatutaria del contribuyente.
-Exclusión de rendimientos de actividades económicas: Quedan fuera aquellos rendimientos
que provengan de actividades en las que, a pesar de que exista una aportación personal del
contribuyente, éste gestione de manera independiente medios de producción y/o recursos
humanos con el objetivo de participar en la producción o distribución de bienes o servicios.
De conformidad con lo anterior, las siguientes rentas típicas se consideran rendimientos del
trabajo:
-Sueldos y salarios: Son el ejemplo más claro de rendimientos del trabajo.
-Prestaciones por desempleo: Como compensación por la pérdida de empleo.
-Remuneraciones por gastos de representación: Sumas percibidas en compensación por
representar a la empresa o entidad.
-Dietas y asignaciones para gastos de viaje: Exceptuando aquellos de locomoción,
manutención y estancia en establecimientos de hostelería, siempre que no excedan los
límites reglamentarios.
-Contribuciones a planes de pensiones: Aportaciones satisfechas por los promotores a planes
de pensiones u otros instrumentos de previsión, como seguros colectivos o de dependencia.
-Contribuciones empresariales para compromisos por pensiones: En los términos previstos
por la Ley de Regulación de los Planes y Fondos de Pensiones, cuando se imputen a los
trabajadores.
Asimismo, el artículo 17.2 de la LIRPF reconoce como rendimientos del trabajo las siguientes
prestaciones:
-Prestaciones derivadas de sistemas de previsión social: Incluye las pensiones y haberes
pasivos de los regímenes públicos de Seguridad Social, así como otras prestaciones
relacionadas con situaciones de incapacidad, jubilación, accidente, enfermedad, viudedad,
entre otras.
-Prestaciones percibidas por mutualidades generales obligatorias de funcionarios: Se incluyen
aquellas recibidas de entidades como MUFACE, MUGEJU o ISFAS.
-Prestaciones de planes de pensiones: Incluye las prestaciones derivadas de estos planes
cuando el contribuyente sea beneficiario.
-Percepciones de contratos de seguros con mutualidades de previsión social: Cuando las
aportaciones a dichos contratos hayan sido consideradas deducibles o reducidas en la base
imponible del impuesto.
-Percepciones derivadas de planes de previsión social empresarial o seguros colectivos: Estas
son rendimientos del trabajo cuando instrumentan compromisos por pensiones asumidos por
las empresas.
Además, también se consideran rendimientos del trabajo las siguientes cantidades:
-Las abonadas a diputados, senadores y otros cargos públicos: Excluyendo las asignaciones
destinadas a gastos de viaje y desplazamiento.
-Las percepciones por cursos, conferencias, coloquios y seminarios: Siempre que no
impliquen una ordenación independiente de medios de producción o recursos humanos, en
cuyo caso se considerarían rendimientos de actividades económicas.
-Los rendimientos derivados de la elaboración de obras literarias, artísticas o científica s:
Siempre que se ceda el derecho de explotación y no provengan de una actividad económica.
-Las retribuciones de los administradores y miembros de órganos de representación de
sociedades.
-Pensiones compensatorias: Recibidas del excónyuge y las anualidades por alimentos,
excepto las percibidas de los padres que se declaren exentas.
-Derechos económicos especiales: Reservados a los fundadores o promotores de una
sociedad.
-Becas no exentas
-Retribuciones por colaboración en actividades humanitarias o de asistencia social
-Retribuciones derivadas de relaciones laborales especiales
-Las aportaciones realizadas al patrimonio protegido de personas con discapacidad que
excedan los límites de exención legalmente establecidos.
RENDIMIENTOS ESTIMADOS DEL TRABAJO Y OPERACIONES VINCULADAS
En el ámbito de las relaciones jurídicas laborales y tributarias, se presume que las prestaciones
de servicios susceptibles de generar rendimientos del trabajo están retribuidas, salvo que se
aporte prueba en contrario que desvirtúe dicha presunción. En ausencia de prueba que
acredite lo contrario, la valoración de tales rendimientos deberá realizarse tomando como
referencia su valor normal en el mercado, entendiéndose por tal la contraprestación que se
acordaría entre sujetos independientes, de conformidad con las reglas de libre competencia,
salvo que se demuestre lo contrario.
No obstante, cuando se trate de retribuciones en especie que se estimen satisfechas, se
aplicarán normas especiales de valoración, que serán desarrolladas en el epígrafe siguiente.
En los casos en que la prestación de trabajo personal se realice en beneficio de una sociedad
con la cual exista una relación de vinculación, conforme a lo dispuesto en el artículo 18 de la
Ley del Impuesto sobre Sociedades, las operaciones entre personas o entidades vinculadas
deberán valorarse por su valor de mercado, que es entendido como aquel que se pactaría
entre partes independientes actuando en condiciones de libre competencia.
La Administración tributaria se reserva la facultad de verificar que las operaciones entre
partes vinculadas han sido valoradas correctamente, conforme al valor normal de mercado.
En caso de discrepancias, la Administración podrá efectuar las correcciones valorativas
pertinentes, aplicables a las operaciones que estén sujetas al Impuesto sobre Sociedades, al
IRPF o al Impuesto sobre la Renta de no Residentes, en aquellos supuestos en que dichas
operaciones no hubieran sido valoradas de acuerdo con el valor de mercado establecido.
Esta regulación asegura la transparencia en las transacciones económicas vinculadas y
salvaguarda la correcta tributación en función de las condiciones competitivas del mercado,
promoviendo un equilibrio entre las partes y evitando potenciales evasiones fiscales.
RENDIMIENTOS DEL TRABAJO EN ESPECIE CONCEPTO
En virtud de lo dispuesto en los artículos 42 y 43 de la LIRPF, así como en los artículos 43 a 48
bis del RIRPF, se regulan las rentas en especie como rendimientos del trabajo. De acuerdo con
estas disposiciones, constituyen rentas en especie aquellas que se obtienen mediante la
utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de
forma gratuita o por un precio inferior al habitual en el mercado. Este tipo de renta, aunque
no implique un gasto real para quien lo concede, deriva directa o indirectamente de una
relación laboral o estatutaria.
Para que las rentas en especie se consideren rendimientos del trabajo, deben cumplirse las
siguientes condiciones:
-Que exista una entrega de bienes, derechos o servicios
-Que dicha entrega sea gratuita o por un precio inferior al de mercado
-Que esté destinada a fines particulares del perceptor
-Que esta entrega sea consecuencia de una relación laboral o del trabajo realizado.
No obstante, el propio artículo 42.2 de la LIRPF establece una serie de excepciones en las que
no se consideran rendimientos del trabajo en especie. Entre estas excepciones se encuentran
los gastos que se realicen en la actualización, capacitación o reciclaje del personal, siempre
que sean exigidos por las actividades del trabajador o las características del puesto. Asimismo,
las primas o cuotas de seguros de accidentes laborales o de responsabilidad civil abonadas
por el empleador tampoco constituyen rendimientos del trabajo en especie.
Por otro lado, el artículo 42.3 de la LIRPF dispone que ciertos rendimientos del trabajo en
especie están exentos de gravamen. Entre ellos se encuentran:
-Las entregas de productos a precios rebajados en comedores de empresa, cantinas o
economatos de carácter social, siempre que se respeten determinados requisitos y que el
importe no supere los 11 euros diarios; en caso contrario, el exceso se considerará r enta en
especie
-La utilización de bienes destinados a servicios sociales y culturales del personal, como
guarderías
-Las primas o cuotas abonadas a entidades aseguradoras para la cobertura de enfermedad
del trabajador, su cónyuge y descendientes, con un límite anual de 500 euros por persona o
1.500 euros en caso de personas con discapacidad, y el exceso sobre estos límites se
considerará renta en especie
-Algunos servicios de enseñanza
-Los pagos realizados a entidades encargadas de prestar el servicio de transporte colectivo
para el desplazamiento de los empleados entre su residencia y el centro de trabajo, con un
límite anual de 1.500 euros por trabajador.
Finalmente, se establece que la entrega de acciones o participaciones de la empresa a los
empleados, ya sea de forma gratuita o a un precio inferior al del mercado, también puede
considerarse renta en especie exenta, siempre que se cumplan ciertos requisitos: debe
ofrecerse en iguales condiciones a todos los empleados, el trabajador no debe tener una
participación superior al 5% en la empresa y los títulos deben mantenerse durante al menos
tres años. El límite de exención es de 12.000 euros anuales por trabajador.
COMPUTO GENERAL DE LOS RENDIMIENTOS EN ESPECIE
Fórmula:
Rendimiento integro del trabajo en especie=Valoración + El ingreso a cuenta no repercutido
En el ámbito jurídico, y en lo que respecta a la valoración de las retribuciones en especie, la
normativa establece que, con carácter general, dichas retribuciones deben valorarse
conforme al valor normal de mercado del bien, derecho o servicio que constituye la renta en
especie. No obstante, para ciertos tipos de retribuciones del trabajo en especie, existen reglas
especiales de valoración, las cuales deben ser observadas y aplicadas de manera particular
según el caso concreto.
A la cantidad resultante de la valoración de la retribución en especie deberá añadirse el
importe correspondiente al ingreso a cuenta que deba efectuar el pagador de dichas
retribuciones. Este ingreso a cuenta debe calcularse independientemente de que
efectivamente haya sido realizado o no por el pagador, y su cuantía será la resultante de
aplicar el porcentaje de retención correspondiente sobre la valoración de la retribución en
especie.
El ingreso a cuenta, desde un punto de vista tributario, se configura como una obligación del
pagador de las rentas en especie, consistente en anticipar cantidades a la Agencia Estatal de
Administración Tributaria, a cuenta del impuesto final que deberá ser abonado por el
perceptor de las rentas, manteniendo así el mismo principio que rige las retenciones a cuenta.
Sin perjuicio de lo anterior, existen supuestos en los cuales no se procederá a adicionar el
ingreso a cuenta a la valoración de las retribuciones en especie. Dichos supuestos son los
siguientes:
-Cuando no exista la obligación de efectuar el ingreso a cuenta, como ocurre en el caso de las
contribuciones realizadas por los promotores de planes de pensiones, planes de previsión
social empresarial y mutualidades de previsión social que disminuyan la base imponible del
trabajador.
-Cuando el ingreso a cuenta haya sido repercutido al trabajador. En estos casos, si el pagador
ha trasladado al trabajador la obligación de ingreso mediante un descuento sobre sus
retribuciones en metálico, la valoración final de la renta en especie no incluirá dicho ingreso
a cuenta.
Este tratamiento busca garantizar la equidad en la valoración de las rentas en especie y
establecer una correcta relación entre las obligaciones fiscales del pagador y el perceptor, en
el marco de las obligaciones tributarias generales.
REGLAS ESPECIALES DE VALORACIÓN DE LAS RENTAS EN ESPECIE
-Utilización de vivienda:
-Si el pagador es propietario del inmueble: En este supuesto, la valoración de la
retribución en especie se llevará a cabo aplicando un porcentaje del 10% sobre el
valor catastral de la vivienda. En caso de que el valor catastral del inmueble haya
sido revisado, modificado o determinado mediante un procedimiento de valoración
colectiva y este haya entrado en vigor durante el periodo impositivo o en un plazo de
10 periodos impositivos anteriores, se aplicará un porcentaje del 5%. Si no existe
valor catastral para el inmueble, se procederá a aplicar el 5% sobre el 50% del mayor
de los siguientes valores:
- El comprobado por la Administración para otros tributos.
- El valor de adquisición del inmueble.
En ningún caso, la valoración podrá exceder el 10% del resto de las
contraprestaciones percibidas por el trabajo.
-Si el pagador no es propietario de la vivienda (arrendada por la empresa): En esta
situación, la retribución en especie se determinará por el coste que haya tenido el
pagador en la adquisición del uso de la vivienda, incluyendo todos los tributos que
graven dicha operación. Esta valoración no podrá ser inferior a la que habría
correspondido de haberse aplicado la regla general prevista para las viviendas
propiedad del pagador. En este supuesto, no se aplicará el límite máximo del 10% de
la retribución.
En ambos casos (propietario y no propietario), se deberá sumar a la valoración fiscal
correspondiente el ingreso a cuenta no repercutido para determinar el rendimiento íntegro
del trabajo.
-Entrega o utilización de vehículos automóviles: En el contexto de la entrega o cesión de la
utilización de un vehículo, se establece que, si el mismo es utilizado exclusivamente para el
desarrollo del trabajo del contribuyente, no se considerará como retribución en especie. Sin
embargo, en el caso de uso mixto (particular y laboral), será necesario realizar un prorrateo
para la valoración de la renta en especie, estableciendo como regla general un 50% de uso
laboral y un 50% de uso particular.
Cuando se trate de utilización mixta del vehículo, se imputará al contribuyente una
retribución en especie únicamente en la medida en que tenga la facultad de disponer del
vehículo para fines particulares, independientemente de si existe o no un uso efectivo para
tales fines. Por lo tanto, la disponibilidad del vehículo para fines particulares será el parámetro
determinante en la valoración de la retribución en especie.
-Entrega del vehículo: En este caso, se valorará el rendimiento en especie según el
coste de adquisición del vehículo para el empleador, incluyendo todos los gastos y
tributos que gravan la operación, tales como el IVA, el Impuesto sobre Matriculación
y derechos arancelarios. En consecuencia, se deberá incluir la totalidad del IVA
satisfecho, independientemente de su deducibilidad para el pagador.
-Utilización del vehículo:
- Si el vehículo es propiedad del pagador, se aplicará un 20% anual sobre el
coste de adquisición del vehículo, incluyendo gastos y tributos.
- Si el vehículo no es propiedad del pagador, se aplicará un 20% anual sobre el
valor de mercado, incluyendo los gastos y tributos inherentes a la adquisición
que corresponderían al vehículo si fuera nuevo.
- En caso de que el vehículo pertenezca a empresas que realicen como
actividad habitual la cesión de uso de vehículos automóviles, la valoración no
podrá ser inferior al precio ofertado al público por dicho servicio.
-Reducción aplicable en la valoración de vehículos automóviles eficientes
energéticamente: En los supuestos anteriores, la valoración resultante podrá
reducirse hasta un 30% cuando se trate de vehículos considerados eficientes
energéticamente, aplicando reducciones de un 15%, 20% y 30%.
-Uso y posterior entrega al trabajador: La valoración se realizará conforme al apartado
anterior, pero se descontará la valoración del uso, que se calculará en un 20% anual,
independientemente de que la disponibilidad del vehículo para fines particulares haya
sido total o parcial. Cuando el valor del uso antes de la entrega sea del 100%, la entrega
deberá valorarse en cualquier caso por el valor de mercado del vehículo en el
momento de la entrega.
-Préstamos con tipos de interés inferiores al legal del dinero: La valoración de los préstamos
se realizará mediante la diferencia entre el importe de los intereses efectivamente pagados y
el que se obtendría al aplicar el interés legal del dinero vigente para cada ejercicio. Para el
año 2023 (y 2024), el interés legal del dinero ha sido fijado en un 3,25%.
-Prestaciones en concepto de Manutención, Hospedaje, viajes y similares: Las primas o cuotas
satisfechas en virtud de contrato de seguro o similares, así como las cantidades destinadas a
cubrir gastos de estudios y manutención del contribuyente o de otras personas vinculadas
por parentesco, incluidos los afines hasta el cuarto grado inclusive, tendrán un valor de
retribución en especie equivalente al coste para la empresa, incluidos los tributos.
-Contribuciones empresariales a sistemas de previsión social y seguros de dependencia: La
valoración en este caso coincidirá con el importe de las contribuciones o cantidades
satisfechas que hayan sido imputadas al perceptor.
-Resto de retribuciones en especie: La valoración de estas retribuciones equivaldrá a su valor
normal de mercado, ajustándose a los criterios establecidos por la normativa vigente.
DIETAS Y ASGINACIONES PARA GASTOS DE VIAJE
-Gastos de locomoción: Se establece que las cantidades percibidas por el empleado o
trabajador con el fin de compensar los gastos de locomoción ocasionados por
desplazamientos realizados fuera de la fábrica, taller, oficina o centro de trabajo, no estarán
sujetas a gravamen y, por lo tanto, no deberán incluirse entre los rendimientos íntegros del
trabajo. Este principio se aplica independientemente de que el lugar de destino esté ubicado
en el mismo o en un distinto municipio al del centro de trabajo habitual.
Por el contrario, las cantidades recibidas por el desplazamiento del empleado o trabajador
desde su domicilio al lugar de trabajo sí estarán plenamente sujetas al impuesto y deberán
ser incluidas en la declaración como rendimientos íntegros del trabajo, incluso si ambos se
encuentran situados en municipios diferentes.
Se consideran exentas de gravamen y, por ende, no computables entre los ingresos
provenientes del trabajo personal, las cantidades destinadas por la empresa para la
compensación de gastos de locomoción bajo las siguientes condiciones e importes:
-Uso de medios de transporte público: El importe del gasto deberá justificarse
mediante factura o documento equivalente.
-Uso de vehículos particulares: Se considerará la cantidad que resulte de justificar la
realidad del desplazamiento, de la siguiente manera:
-Hasta el 16 de julio de 2023: 0,19 euros por kilómetro recorrido, más los
gastos de peaje y aparcamiento debidamente justificados.
-Desde el 17 de julio de 2023: 0,26 euros por kilómetro recorrido, más los
gastos de peaje y aparcamiento debidamente justificados.
-Gastos de manutención y estancia exceptuadas de gravamen: Se excluyen de gravamen las
cantidades percibidas por el empleado o trabajador en concepto de dietas y asignaciones para
gastos de viaje, destinadas a compensar los gastos normales de manutención y estancia en
restaurantes, hoteles y otros establecimientos de hostelería, devengadas por gastos
incurridos en un municipio distinto al del lugar de trabajo habitual del perceptor y de su
residencia. Las cuantías y límites para aplicar estas exenciones son los siguientes:
Gastos de alojamiento Importe justificado
Gastos de manutención España Extranjero
Con pernocta regla general 53,34€/día 91,35€/día
Con pernocta conductores de transporte de 15€/día 25€/día
mercancías sin justificar gastos
Sin pernocta regla general 26,67€/día 48,08€/día
Sin pernocta personal del vuelo 36,06€/día 66,11€/día
Los requisitos para que estas cuantías sean aplicables a los rendimientos en especie del
trabajo por gastos de dietas y manutención son:
-Los gastos deben corresponder a un municipio diferente al de su centro de trabajo y
residencia.
-Los gastos deben haber sido incurridos en hoteles, restaurantes, etc.
-Se requiere acreditación de los días, motivo y lugar de los gastos, siendo
responsabilidad del empleador.
-Traslado de puesto de trabajo a municipio distinto: Las asignaciones recibidas por el
empleado o trabajador con motivo del traslado a un puesto de trabajo en un municipio
distinto se considerarán exoneradas de gravamen, siempre que cumplan las siguientes
condiciones:
-El traslado exija un cambio de residencia.
-Las cantidades recibidas correspondan exclusivamente a:
-Gastos de locomoción y manutención del empleado o trabajador y sus
familiares durante el traslado.
-Gastos de traslado de mobiliario y enseres.
-Candidatos a jurado, jurados y miembros de mesas electorales: Las cantidades percibidas en
concepto de desplazamientos, alojamiento y manutención por los candidatos a jurados y por
los jurados titulares y suplentes, como consecuencia del cumplimiento de sus funciones,
estarán exentas de gravamen.