Osteogénesis imperfecta
Equipo 4:
Ricardo Ruiz Escalante, Ángel Humberto Molina Hernández,
Alejandro Macedo Zenteno, Sofia Gutiérrez Diaz, Eduardo Rodríguez
Cruz
Materia:
Ciencias de la Salud I
Maestra:
Laura Cecilia Espinosa Martínez
I Selección de problema
A) Marco teórico
1. Introducción
La osteogénesis imperfecta (OI), conocida popularmente como la
“enfermedad de los huesos de cristal”, es un trastorno genético del tejido
conectivo que afecta principalmente la resistencia de los huesos y su
capacidad para soportar impactos o tensiones sin fracturarse. Se estima que
afecta a aproximadamente 1 de cada 15,000 a 20,000 nacimientos, aunque
la prevalencia varía según el tipo y las poblaciones estudiadas . La OI
presenta un espectro amplio de manifestaciones clínicas, que van desde
fracturas ocasionales en la niñez hasta deformidades óseas severas y
fracturas múltiples que pueden ocurrir de forma espontánea o con
traumatismos mínimos.
2. Clasificación y Variabilidad Fenotípica
La clasificación de la OI se ha desarrollado a través del tiempo, inicialmente
basada en la severidad y manifestaciones clínicas. Sin embargo, los avances
en genética han permitido una subdivisión más precisa de los tipos, que
ahora comprenden al menos ocho tipos reconocidos, desde el tipo I (el más
leve) hasta el tipo VIII, cada uno con características particulares y grados de
afectación variablespo I (leve): Es la forma más común y menos severa de
OI. Afecta principalmente la calidad del colágeno, pero generalmente
produce colágeno suficiente para formar huesos relativamente fuertes. Las
personas con este tipo suelen experimentar fracturas frecuentes en la
infancia y la adolescencia, pero la incidencia de fracturas disminuye en la
adultez. Pueden presentar escleróticas azuladas, hiperextensibilidad en las
articulaciones y pérdida auditiva en la edad adulta.
• Tipo II (letal): Es la forma más severa y, en la mayoría de los
casos, resulta letal al momento de nacer o poco después. Esta forma implica
una deficiencia grave en la cantidad y calidad del colágeno tipo I, lo que
conduce a deformidades óseas extensas y fragilidad ósea extrema. Los
bebés afectados suelen presentar múltiples fracturas en el útero y
deformidades esqueléticas severas.
• Tipo III (severo): Este tipo se manifiesta con fracturas frecuentes
y deformidades óseas graves desde la infancia. Los individuos con este tipo
tienen baja estatura debido a problemas de crecimiento en los huesos largos
y suelen requerir dispositivos ortopédicos para la movilidad. Las
deformidades en la columna vertebral, el tórax y los huesos largos son
comunes, y se asocian con complicaciones respiratorias en algunos casos.
• Tipo IV (moderado): Es menos severo que el tipo III, pero más
grave que el tipo I. Los pacientes con tipo IV presentan una fragilidad ósea
moderada, con fracturas frecuentes en la infancia y deformidades leves en
los huesos largos. Las escleróticas suelen tener un color normal y las
personas afectadas pueden desarrollar pérdida auditiva en la adultez.
Los tipos V al VIII son variantes menos comunes de la OI, con diferencias en
la manifestación clínica, las cuales están ligadas a mutaciones en genes
distintos de los que afectan al colágeno tipo I. Estas variantes se
diagnostican principalmente mediante pruebas genéticas avanzadas y son
menos comprendidas.
3
La etiología de la OI está directamente relacionada con mutaciones en genes
que codifican para el colágeno tipo I, el cual constituye alrededor del 90%
del colágeno en el cuerpo y es un componente crucial en la matriz ósea y
otros tejidos conectivos. Los genes implicados en la OI son principalmente
COL1A1 y COL1A2, que codifican las cadenas alfa de la molécula de
colágeno tipo I.
En la mayoría de los casos, la OI se hereda de manera autosómica
dominante, lo que significa que basta con una mutación en uno de los genes
para que la enfermedad se manifieste. En estos casos, los individuos
afectados tienen un 50% de probabilidad de transmitir el trastorno a sus
descendientes. Sin embargo, existen casos de mutaciones de novo, en los
cuales no hay antecedentes familiares de la enfermedad.
Otras formas de OI son autcesivas, donde se requieren mutaciones en ambas
copias del gen para que la enfermedad se manifieste. Estos casos recesivos
suelen involucrar otros genes, como CRTAP, LEPRE1, y PPIB, que codifican
proteínas que intervienen en la modificación postraducción del colágeno.
4. Patogénesis y Estructura Óseaa patogénesis de la OI
radica en la alteración de la estructura y función del
colágeno tipo I.
Este colágeno es esencial para la formación de una matriz ósea resistente y
flexible, que puede soportar tensiones mecánicas y proteger contra
fracturas. Las mutaciones en los genes COL1A1 y COL1A2 resultan en
colágeno defectuoso, lo que debilita los huesos y reduce su densidad
mineral.
El colágeno defectuoso también impacta la formación de la matriz
extracelular, lo que altera la mineralización ósea y la arquitectura del hueso.
Esto produce huesos más frágiles y menos capaces de soportar peso,
aumentando el riesgo de fracturas y deformidades óseas. Además, otros
tejidos ricos en colágeno, como la piel, tendones, ligamentos, y la dentina
dental, también se ven afectados, lo que explica los síntomas
multisistémicos de la OI .
5. Manifestaciones Clínicas
La OI se carao amplio de manifestaciones clínicas, con síntomas que afectan
tanto al sistema musculoesquelético como a otros órganos. A continuación,
se detallan algunas de las manifestaciones más comunes:
• Fracturas frecuentes: Las fracturas son el síntoma principal de la
OI y pueden ocurrir con traumatismos mínimos. En los casos severos, los
huesos pueden fracturarse espontáneamente o con movimientos normales.
• Deformidades óseas: Los individuos con OI pueden desarrollar
deformidades en huesos largos, como piernas arqueadas y escoliosis, que
resultan de fracturas mal consolidadas o de un crecimiento óseo deficiente.
• Escleróticas azuladas: Este signo es común en los tipos I y II de
OI. La apariencia azulada de las escleróticas se debe a la delgadez de la
capa colagenosa, que permite que se visualicen los vasos sanguíneos
subyacentes.
• Problemas auditivos: Aproximadamente la mitad de los pacientes
con OI desarrollan pérdida de audición en la adultez, debido a la fragilidad de
los huesos del oído medio y al daño a las estructuras auditivas.
• Dentinogénesis imperfecta: Esta condición afecta la calidad de
los dientes, los cuales son frágiles, descoloridos y más susceptibles al
desgaste y la fractura.
• Otras manifestaciones: En algunos pacientes, se observan
hiperlaxitud articular, piel delgada y problemas cardiovasculares, como
insuficiencia cardíaca .
6. Diagnóstico
El diagnóstico de la OI se basa en una combinaca, exámenes físicos, estudios
de imagen y pruebas genéticas. Las radiografías son fundamentales para
observar fracturas previas, deformidades y alteraciones en la densidad ósea.
En casos donde se sospecha una forma recesiva o menos común de OI, las
pruebas genéticas pueden identificar mutaciones específicas y confirmar el
diagnóstico.
Además, la densitometría ósea, que mide la densidad mineral de los huesos,
se utiliza r la severidad de la fragilidad ósea. En casos avanzados, la biopsia
ósea permite examinar la calidad de la matriz ósea y la estructura del
colágeno.
7. Tratamiento y Manejo Clínico
No existe una cura para la OI; sin embargo, el tratamiento s el manejo de los
síntomas y la prevención de fracturas. Las opciones incluyen:
• Fármacos: Los bisfosfonatos, como el pamidronato y el
alendronato, se utilizan para fortalecer los huesos y reducir la incidencia de
fracturas. Estos medicamentos inhiben la actividad de los osteoclastos,
aumentando la densidad ósea.
• Terapia física: La fisioterapia ayuda a mejorar la fuerza muscular
y la coordinación, lo que reduce el riesgo de caídas y fracturas. Ejercicios de
bajo impacto, como natación, son recomendados para mantener la movilidad
sin sobrecargar los huesos.
• Cirugía ortopédica: Las personas con OI severa pueden requerir
cirugía para insertar varillas intramedulares en los huesos largos, lo cual
brinda soporte y reduce la posibilidad de fracturas. Además, algunos
pacientes con escoliosis o deformidades en el pecho también pueden
beneficiarse de procedimientos quirúrgicos.
• Soporte psicológico y asesoría genética: El apoyo emocional es
fundamental para las personas con OI y sus familias. El asesoramiento
genético permite comprender el riesgo de transmisión y las opciones
reproductivas.
El manejo de la OI debe ser multidisciplinario, involucrando a especialistas
en ortopedia, fisioterapia, genética, y psicología. La inclusión de soporte
familiar es crucial para el desarrollo de habilidades de autocuidado y
adaptación a los desafíos físicos y emocionales que enfrentan los pacientes .
8. Complicaciones y Pronóstico
El pronóstico de la OI varía ampliamente según el tipo. Los pacientes con
formas leves pueden llevar vidas relativamente normales, mientras que
aquellos con formas más severas enfrentan un mayor riesgo de
complicaciones, como problemas respiratorios y cardiovasculares, debido a
deformidades en el tórax o la columna.
La hipoacusia progresiva es común en la adultez, al igual que el desgaste
dental, lo cual afecta la calidad de vida a largo plazo. Las deformidades
óseas, la escoliosis, y la baja densidad mineral ósea pueden limitar la
movilidad y contribuir a una mayor dependencia de dispositivos de apoyo.
Las complicaciones emocionales y sociales, como la ansiedad y el
aislamiento, también son frecuentes en la OI. Las intervenciones de apoyo
psicológico y el asesoramiento para la planificación familiar pueden ayudar a
los pacientes y sus familias a adaptarse mejor a la condición y mejorar su
bienestar general .
[Link] Históricos
La primera documentación de la osteogénesis imperfecta se remonta a
escritos antiguos, aunque no fue hasta el siglo XIX cuando se identificaron
casos clínicos específicos. En 1788, el cirujano escocés John Hunter
mencionó casos de huesos frágiles en niños, lo que permitió la observación y
estudio del trastorno. A lo largo de los años, la comprensión de la OI ha
evolucionado, pasando de una simple identificación de síntomas a estudios
más profundos sobre sus causas genéticas y moleculares, especialmente con
el avance de la genética en el siglo XX.
[Link]ón
La osteogénesis imperfecta es una enfermedad genética que presenta
desafíos significativos para quienes la padecen. Si bien no existe una cura,
los avances en el tratamiento farmacológico y la investigación genética
ofrecen esperanza para una mejor calidad de vida. La educación y el apoyo
psicológico también son fundamentales, ya que muchos pacientes y sus
familias enfrentan dificultades físicas y emocionales significativas.
B) Planteamiento de problema.
La osteogénesis imperfecta (OI), conocida como la “enfermedad de los
huesos de cristal”, es un trastorno genético caracterizado por una fragilidad
ósea extrema debido a alteraciones en la síntesis o estructura del colágeno
tipo I. Esta condición afecta tanto a la calidad como a la cantidad de
colágeno en el cuerpo, lo que resulta en un espectro de manifestaciones
clínicas que van desde fracturas frecuentes y deformidades óseas hasta
problemas dentales, pérdida auditiva y complicaciones cardiovasculares.
A nivel global, la prevalencia estimada de la OI varía entre 1 de cada 10,000
a 20,000 nacidos vivos, lo que la clasifica como una enfermedad rara. Sin
embargo, la falta de un diagnóstico oportuno y preciso es un desafío
recurrente, especialmente en regiones con recursos médicos limitados. En
muchos casos, los pacientes enfrentan estigmatización y limitaciones
significativas en su calidad de vida debido a las frecuentes fracturas y la
incapacidad para realizar actividades cotidianas.
A pesar de los avances en tratamientos, como el uso de bifosfonatos y
cirugías correctivas, no existe una cura definitiva para la OI. Esto subraya la
necesidad de una investigación más profunda sobre terapias regenerativas y
enfoques multidisciplinarios que no solo aborden las fracturas, sino también
las complicaciones sistémicas asociadas. Además, las familias y cuidadores
enfrentan una carga emocional, económica y social significativa, lo que
resalta la importancia de políticas públicas inclusivas y programas de apoyo.
C) Hipótesis:
Si las mutaciones en los genes responsables de la síntesis y ensamblaje del
colágeno tipo I, principalmente COL1A1 y COL1A2, son la causa principal de
la osteogénesis imperfecta, entonces el impacto de estas mutaciones no solo
determinará la gravedad de la enfermedad en términos de fragilidad ósea y
predisposición a fracturas, sino que también afectará otros sistemas
corporales que dependen de una adecuada formación del colágeno, como los
dientes, los ligamentos y la piel. Asimismo, se espera que el tipo específico
de mutación (deleción, inserción o sustitución de bases) y su ubicación
exacta en el gen afectado estén directamente relacionados con las
manifestaciones clínicas de los diferentes tipos de osteogénesis imperfecta.
Esto sugiere que una caracterización genética precisa en los pacientes
permitirá no solo una clasificación más exacta de la enfermedad, sino
también el diseño de tratamientos innovadores, como la edición génica o el
uso de compuestos que estimulen la producción de colágeno funcional, lo
que podría mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes y
reducir las complicaciones asociadas.
D) Objetivo General:
Analizar y comprender los factores genéticos, clínicos y terapéuticos de la
osteogénesis imperfecta, abordar la enfermedad desde una perspectiva
integral que incluya la identificación de sus causas, la evaluación de las
manifestaciones clínicas y la exploración de tratamientos exitosos.
E) Objetivos Específicos:
1. Identificar las mutaciones genéticas más comunes asociadas a la
osteogénesis imperfecta y su relación con las manifestaciones clínicas en los
diferentes tipos de la enfermedad.
2. Evaluar la efectividad de los tratamientos actuales, como el uso
de bifosfonatos, fisioterapia y cirugía correctiva, en la reducción de fracturas
y la mejora de la movilidad en pacientes con osteogénesis imperfecta.
3. Investigar el impacto de nuevas terapias experimentales, como
la terapia génica y la edición genética.
II Metodología
A) Tipo de estudio:
B) Universo:
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del-tejido-conectivo-en-ni%C3%B1os/osteog%C3%A9nesis-imperfecta?
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41022019000200063
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actividades
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C) Muestra:
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III Recursos y logística
IV Bibliografía