MARIA EN LAS ESCRITURAS.
María, muchacha humilde del poblado de Nazaret se ha encontrado en los últimos XX siglos
en el corazón de miles de hombres y mujeres y también en el centro de múltiples
controversias. Quién es esta joven a quien nada menos que el Ángel Gabriel la llamo «Llena
de Gracias»«? E Isabel, esposa del sacerdote Zacarías, llena del ESPÍRITU SANTO la saludó
como Bendita entre todas las mujeres«? ¿Quién es y qué lugar ocupa María en el plan de la
Salvación? Veamos a la luz de las Escrituras.
Génesis 3, 15
“Enemistad pondré entre ti y la mujer Y entre tu linaje y su linaje Él te pisará la
cabeza. Mientras tú acechas su calcañal.”
Con esta primera profecía comienza la Historia de la Salvación. El hombre tentado por el
maligno ha optado por la desobediencia al DIOS que lo ha creado. El mal, la muerte, la
enfermedad ha entrado al mundo por la desobediencia de la mujer y de su esposo. Se ha
cerrado el Paraíso, para el hombre alejado de su creador comienza el caminar «por el valle
de lágrimas». Dentro de este contexto tan sombrío surge la profecía» la primera palabra de
un DIOS que es en su esencia amor, y en esta profecía, repito la primera, está involucrada
por primera vez y en forma misteriosa «la mujer» que estará en perenne lucha contra el
enemigo del hombre y sus huestes y con ella la gran promesa: Su linaje o descendencia
derrotará a la serpiente antigua pisándole la cabeza, cuando a una serpiente se le pisa la
cabeza se le despoja de todo poder y se le reduce a la impotencia, esto comenzará por
esta «mujer».
El Génesis en la Tora Judía expone este versículo de la forma siguiente «ellos te pisaran la
cabeza, mientras tu acechas su calcañal». Aquí se refiere a que será la descendencia de la
mujer la que derrotará al maligno y será a su vez acechada por este. La Mujer es quien
determinará quién será esta descendencia en plural y por ella serán reconocidos al
constituirse en su descendencia.
Isaías 7, 14
“Pues bien el SEÑOR mismo va a daros una señal: He aquí la virgen está encinta y
va a dar a luz un hijo y le pondrá por nombre ENMANUEL.”
El Isaías en esta profecía Mesiánica por excelencia va ampliar los datos sobre la Mujer del
Génesis 3, 15. Esta Mujer va a ser Virgen y va a dar a luz un hijo varón en su Virginidad. La
traducción Hebrea utiliza la Palabra «doncella«, pues el término doncella y virgen sin ser
equivalentes denotan «el no-conocimiento de varón«, pues la joven al contraer matrimonio
ya no era llamada más joven o doncella, sino mujer, por lo tanto el término doncella
predetermina a una mujer virgen. Esto se ve claramente en
Jueces 11, 34-40 cuando a la hija virgen de Jefte se le llama «Joven». Los Evangelios de San
Mateo y San Lucas dejan esto bien claro cuando para describir a María utiliza la Palabra
Griega «Parthenos» o sea Virgen.
La virginidad en Israel era lo opuesto a la idolatría que era también llamada «prostitución»
por esto esta mujer que engendraría al MESÍAS tenía que ser virgen pues al mismo tiempo
encarnará al Israel puro que no seguirá a otros Dioses, además como veremos más adelante
esta virginidad es un símbolo
para detectar al MESÍAS. El único signo dado a Israel para reconocer al MESÍAS es que
nacería de una madre virgen.
El profeta Miqueas nos vuelve a hablar de la mujer esperanza de Israel y que al traer
al MESÍAS pondrá fin al cautiverio de Israel.
Miqueas 5, 2 «Por eso si YAVEH los abandona es solo por un tiempo Hasta que
aquella que debe dar a luz tenga a su hijo Entonces volverán a Israel los
desterrados”
Gálatas 4,4
“Pero cuando llegó la plenitud de los tiempos DIOS envió a su Hijo, el cual nació de
mujer Y fue sometido a la Ley”
San Pablo nos habla del comienzo del gran misterio, la «Plenitud de los tiempos«…» Cuando
llegó la Plenitud de los tiempos…», no se refiere a la llegada del MESÍAS pues el
MESÍAS llega por haber estado los tiempos ya plenos, esta plenitud está ligada de nuevo a la
«Mujer» de la cual va a nacer el MESÍAS pues solo faltaba la madre para que se manifestara
el Señor.
San Lucas 1, 26-38
En este relato Evangélico que no vamos a copiar por cuestiones de espacio – y que instamos
a que lo busques en este momento en tu Biblia- queremos estudiar los siguientes aspectos:
– Primeramente San Lucas en su Prólogo 1, 1-2 nos dice: «Varias personas han tratado de
narrar las cosas que pasaron entre nosotros a partir de los datos que nos entregaron
aquellos que vieron y fueron testigos desde el principio y que luego se han hecho servidores
de la Palabra». San Lucas nos dice que fue al origen de los datos de las personas que fueron
Testigos de los hechos y esta afirmación nos lleva a María, pues solo ella fue «»testigo«» de
la anunciación que él relata a continuación.
El ángel Gabriel. Gabriel es el designado para anunciar a María el gran acontecimiento, fue
este mismo ángel el que le dijo a Daniel que guardara el libro para el momento de la
salvación al final de los tiempos (Daniel 8, 16 y 9, 24). Este acontecimiento da inicio al «Final
de los Tiempos«.
– A una joven virgen, San Lucas relaciona e identifica a esta joven con la profecía de Isaías 7,
14 “Prometida de José, de la familia de David” Con este dato también se daba cumplimiento
a la profecía de Natán de que un descendiente de David se sentaría por siempre en el trono
de este, II Samuel 7, 16.
– “Y el nombre de la Virgen era María”. Dos veces utiliza Lucas el título de Virgen para que
no quede duda de la situación de María y de su relación con la profecía de Isaías. María,
hermoso nombre que llevaron muchas mujeres hebreas, entre ellas, la hermana de Aarón y
que según algunos quiere decir «Señora«.
– El ángel le dijo Alégrate llena de gracias. Alégrate, esta es la voz de júbilo que exclamaba
la Hija de Sion en los escritos proféticos y que correspondía a Jerusalén, «la amada
de DIOS«, con esta palabra pone el evangelista a María en relación Directa con esta Hija
(Sofonías 3, 14, Zacarías 9,9). María es la nueva Jerusalén, pues si aquella llevaba dentro de
sí al templo donde moraba el DIOS de Israel; María lleva en ella al mismísimo DIOS del
universo, siendo ella el resumen del Pueblo de DIOS.
«Llena de Gracias» en Griego Kecharitomene que significa «tener la plenitud de la gracia«,
pues es un verbo de modo pasivo perfecto que indica CONTINUACIÓN DE UNA ACCIÓN
COMPLETA. Palabras que ningún mortal había escuchado de DIOS anteriormente. Hay que
clarificar que a Esteban se le llama en Hechos de los Apóstoles “lleno de Gracia” pero se
utiliza una palabra griega totalmente diferente a la utilizada con María. Cual es esta
diferencia? La diferencia es que a Esteban se utiliza el verbo “Pleres Jaritos”.
Kejaritómene es la plenitud de la gracia, el Ángel llamo kejaritomene” a María definiendo lo
que en realidad es ella, una mujer llena de la Gracia del Altísimo (antes, ahora y después)
en modo único, además de ser un saludo con alabanza.
En cambio, pleres Jaritos, es decir, “lleno de gracia”, es más bien referente al carisma
personal, una acción puntual, significando que Esteban tenía en ese momento al Espíritu
Santo, pero no vivía en Plenitud de la Gracia, pues sabemos que Esteban aunque fue muy
santo era también pecador. El único ser humano definido con la palabra Kejaritomene LLENA
DE GRACIA, es María
– “Con razón lo llaman hijo del Altísimo.” María es la Madres del Hijo del Altísimo, no de un
hijo de DIOS como somos todos, sino del HIJO del Altísimo.
“DIOS le dará el trono de Padre David. Gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su
reinado no terminará jamás.” Aquí se reafirma que JESÚS es el descendiente de David
anunciado (II Samuel 7, 16) y al decir que su reinado será eterno nos da a saber que
es DIOS, pues el único eterno es DIOS, poniendo a María en relación directa como madre del
heredero de David, lo cual veremos más adelante.
– “Cómo podré ser madre si no tengo relación con ningún hombre?” María estaba prometida
en matrimonio y este debería efectuarse en menos de seis meses, lo más común seria que
ella relacionara esto con su futuro enlace, mas al contrario reacciona con sorpresa, como si
esto fuera lo último en su pensamiento.
– “El ESPÍRITU SANTO descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra.”
Aquí se sitúa a María definitivamente como posesión de DIOS. En Éxodo 3, 5 El
SEÑOR manda a descalzarse a Moisés pues la está pisando «Tierra Santa«.Por qué esta tierra
era Santa? Por qué la sombra de DIOS daba sobre ella desde la zarza. Nos dice Éxodo 19, 10-
14 que YAVEH va a bajar al Sinaí en medio de la nubes y truenos, esta montaña es santa por
que la nube de DIOS ha dado sombra en ella, por lo tanto nadie debe tocar la montaña o
morirá. Es posesión de DIOS.
II Samuel 6, 6-7 Uzza es muerto por tocar el Arca de DIOS, esta Arca era santa por lo que la
sombra de DIOS o la Shekina venía sobre ella. Sobre María desciende esta Nube y ella queda
hecha posesión de DIOS, santificada por su sombra para siempre.
– “Yo soy la esclava del SEÑOR, hágase en mi según su Palabra”. Con estas palabras entra la
salvación al mundo, Si por la desobediencia de Eva entró la perdición al mundo, con la
obediencia de María entra la salvación. No se puede hablar de la «Caída» sin hablar de Eva,
no se puede hablar de la salvación sin hablar de María. En María se arregla lo desecho por
Eva. Ella desata el antiguo nudo de desobediencia En la obediencia de María se comienza a
cumplir la profecía de Génesis 3, 15. Con esta aceptación María se constituye en la persona
que más relación ha tenido con la Divinidad en toda la historia de los tiempos:
– El PADRE la escogió (San Lucas 1, 30).
– El Hijo tomo carne en su vientre (San Juan 1, 14).
– El ESPÍRITU SANTO encarnó al Hijo de DIOS en su vientre y la cubrió con su sombra (San
Lucas 1, 35).
Veamos San Lucas 1, 39-49.
En el relato Evangélico de la Visitación de María a Isabel hay una infinidad de datos que nos
hablan de María y de su lugar en el Plan de la Salvación.
– Primeramente, al entrar María en casa de Isabel, que era esposa de Zacarias (sacerdote del
templo) descendiente de Aaron; dice la Escritura que «al oír Isabel la salutación de María, la
criatura saltó en su vientre e Isabel fue llena de ESPÍRITU SANTO. Notar que Isabel fue llena
del ESPÍRITU, NO al entrar en contacto con JESÚS, sino al escuchar la voz de María. Esto nos
muestra a una María no solo llena del ESPÍRITU SANTO, sino también dando el ESPÍRITU
SANTO o transmitiendo el ESPÍRITU SANTO a quien se acerca a ella. Ella es la LLENA de
Espíritu Santo.
– Segundo punto fijarse en la exclamación de Isabel «Bendita tu entre todas las mujeres».
Isabel mujer de un sacerdote de los que ministraban en el Templo estaba imbuida de las
Escrituras y conocía un pasaje que se escapa para nosotros.
Este pasaje se encuentra en Jueces 5, 24 y en este la profetisa Débora entona un canto en el
cual ensalza a YAEL la cual clavó en el suelo la cabeza de Sisara, el gran enemigo de Israel y
Devora le dice «Bendita entre las mujeres YAEL, entre todas mujeres que habitan en tienda«.
Isabel compara a María con YAEL, esta derrotó por tierra a Sisara, María derrotó con su SÍ al
enemigo de todos los hombres, por eso no es solo bendita en las tiendas de Israel, sino Entre
todas las mujeres.
– Tercero, el versículo 43 es esencial, «de donde a mí, que la Madre de mi SEÑOR venga a
visitarme?». La palabra Griega para designar a este “SEÑOR” (con S mayúscula) es Kurios,
que a su vez es el equivalente de ADONAI en hebreo y es la misma Palabra que utiliza María
en el versículo 46,
para designar al DIOS de Israel cuando dice “Mi alma Alaba al Señor” Por lo tanto, Isabel
llena del ESPÍRITU SANTO (GARANTÍA DE INERRANCIA) O SEA SIENDO EL MISMO ESPÍRITU el
que habla por boca de ella, llama a María, «Madre de ADONAI» o sea Madre de DIOS.
– Cuarto, en el versículo 48, María hace una profecía «En adelante todas las generaciones
me llamaran Bienaventurada«, esto es lo que hacemos cuando llamamos “Bienaventurada” a
María por todas las
generaciones, eso hacemos darles un lugar preminente en la Iglesia y cumplir esa profecía.
– Quinto, en el versículo 56 “María permaneció con ella unos tres meses y se volvió a su
casa”. Es notorio que los miembros de diferentes sectas tan dados a poner su atención en
los números bíblicos, muchas veces con un gran alarde de imaginación, no se hayan fijado
en esta fecha de “tres meses” que permaneció María en casa de Isabel. Dice el Libro
Segundo de Samuel 6, 11 «El arca de YAVEH estuvo en casa de Obededon de Gat tres meses
y YAVEH bendijo a Obededon y a toda su casa». San Lucas al decir que María se quedó tres
meses en casa de Isabel pone a María en similitud con el Arca de la Alianza, María es el Arca
de la Nueva Alianza que lleva en su seno al Salvador de todas las edades.
San Lucas 2, 25-35
En este capítulo el Evangelista nos muestra a Simeón profetizando el día de la Presentación
del Niño en el Templo, con esta profecía se cierra de cierto modo el ciclo profético de la
Antigua Alianza. El viejo Simeón simboliza a la Alianza antigua que señala al Salvador. En
esta profecía se involucra a JESÚS y a María. Simeón de nuevo «»lleno del ESPÍRITU
SANTO«»- porque por donde pasa María todos se llenan de ESPÍRITU SANTO – dice
de JESÚS que «estará puesto para caída y levantamiento de muchos» y a María «que una
espada de dolor le atravesaría el pecho, para que sean manifestados los pensamientos de
muchos corazones». La Historia de la Salvación comienza con la profecía de Génesis 3, 15 la
primera del Antiguo Testamento donde se refiere a la mujer y a su descendencia, estos
tiempos antiguos terminan con Simeón con otra profecía a la Mujer y a su descendencia.
En JESÚS para caída y levantamiento de muchos, en María para que sean manifestados en
ella los pensamientos de muchos corazones. Es esta mujer una mujer como las demás?
San Lucas 2, 51
“Bajó con ellos a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su Madre conservaba cuidadosamente todas
las cosas en su corazón.”
Este pequeño fragmento del Evangelio de San Lucas nos habla más que ninguno de la
personalidad de María y de su relación con su hijo. Guardaba “CUIDADOSAMENTE” todas las
cosas en su corazón.
Hermoso corazón de María!, María una mujer de fina espiritualidad, una mujer de
contemplación, una mujer de detalles, una mujer enamorada de DIOS y de su Hijo, una mujer
de gran profundidad y de gran silencio, que es donde habla DIOS. Nada más y nada menos
que JESÚS le estaba sometido a ella, gran
misterio de DIOS. El que no cabe en el universo sometido a una pobre aldeana de Nazaret.
Gran mujer a quien todo un DIOS se sometió. Escogida por DIOS, amada por su hijo, Ungida
por el Espíritu Santo.
JESÚS hombre perfecto y DIOS eterno era también perfecto en sus emociones humanas, sino
no, no hubiera sido DIOS. Tan es así que se nos muestra llorando la muerte de su amigo
Lázaro mientras todos exclaman admirados «miren como lo amaba». JESÚS amaba a Lázaro
perfectamente como amigo, cuanto mayor seria y será su amor perfecto a su madre,
pues JESÚS es el mismo «Ayer, hoy y siempre», JESÚS estaba bajo la Ley del cuarto
mandamiento «Honrar Padre y Madre», JESÚS no podía transgredir la ley, pues no podía
pecar. Por lo tanto, JESÚS honraba a su Padre DIOS, y a su madre María, si quieres imitar
a JESÚS haz lo mismo adora a DIOS y honra a María, te aseguro que así complaces a JESÚS.
San Juan 2, 1 – 5
En este fragmento del Evangelio de San Juan se muestra de nuevo a María en una nueva
fase.
María es la Mujer que a pesar de la magnitud de su misión y de la honra de ser la «Escogida
de DIOS» está atenta a las necesidades de los hombres. Es importante notar lo que dice Juan
en el versículo 11, “JESÚS así dio comienzo a sus SEÑALES” estamos en presencia de algo
más que un milagro, es una Señal, algo que va a indicar y apuntar a un aspecto importante
del ministerio de JESÚS y de nuevo
tenemos unidos a JESÚS y a María, en el contexto de una boda.
En el Antiguo Testamento la «Boda» tenía el aspecto dinámico de la relación de DIOS con su
pueblo (Ver al profeta Óseas) en el Nuevo Testamento la Boda va a tener un aspecto
escatológico de la unión final de DIOS con su Pueblo (ver carta a los Efesios y Apocalipsis).
JESÚS le contesta a su Madre que “No ha llegado la hora de dar vino” a los
hombres. El vino era signo de Paz y alegría en el Pueblo de Israel, También se vertía al suelo
como signo de arrepentimiento de los pecados (Exod 29, 40 Num 15,5), también el vino era
signo de ser agradable a DIOS al volver a EL (Óseas 14,8).
La hora de JESÚS se aclara en San Marcos 14, 41, su hora era la Pasión donde iba a dar Vino
Nuevo a los hombres que se arrepintieran, pero volvamos a Cana, en esta conversación
espiritual entre María y JESÚS, pues solamente en el espíritu se puede leer este pasaje,
JESÚS le dice que aún no llega la hora definitiva, pero por petición de su Madre va a dar el
primer signo de lo que sería definitivo en el
Calvario. Por lo tanto el primer milagro ocurre a petición de la Madre, es una mujer como las
demás?
Las palabras de María en este contexto constituyen el «Evangelio de María» y son las únicas
palabras dirigidas por ella a los Hombres «Haced lo que Él les diga».
Quienes quieran agradar a María debe hacer la voluntad de JESÚS. María es la mujer
pendiente de las necesidades de los hombres para pedir por ellos a su hijo.
Juan 19, 25
Para entender este capítulo- uno de los más interesantes e importantes referente a María es
necesario remontarnos a Génesis 3. En este capítulo El Señor DIOS le da la Profecía a Eva de
que «La descendencia de la mujer pisará la cabeza de la serpiente y estará en guerra con
sus seguidores» Pues bien esta profecía se cumple al pie de la Cruz, en Juan 19, 26-
27 JESÚS da a María como Madre a Juan, esto no es un simple hecho de índole familiar, las
palabras dichas por JESÚS en la cruz tienen valor redentor, JESÚS sabía que lo más preciado
para un moribundo en la cruz es el aire, pues los crucificados morían de asfixia, si hubiera
sido un problema de índole familiar, JESÚS lo hubiera tratado antes, como lo hizo con Pedro
el Jueves Santo cuando le dijo «al volver confirma a tus hermanos«.
También dice el versículo 28 «después de eso, sabiendo JESÚS que ya todo se había
cumplido», luego con la entrega de María a Juan SE CUMPLE ALGO, también dice en el
versículo más adelante “Y con esto también se cumplió una profecía”. Que se cumple en
María al pie de la cruz? Se cumple Génesis 3, 15.
La profecía Bíblica dice claramente que los descendientes de la mujer tendrían el poder de
pisar la cabeza de la serpiente, esta mujer que habría de venir es sin lugar a dudas María, al
pie de la cruz los hombres en Juan reciben a María como Madre, aquí comienza el ciclo donde
los «Hijos de la mujer» lucharán con la serpiente antigua y la vencerán.
Ellos vencerán por estar señalados por el signo de “ser hijos de la mujer”, por
esto JESÚS después de entregarle Juan a María como hijo dice «todo se ha cumplido» pues el
desorden del Génesis en ese momento quedo arreglado, la mujer quedo redimida y la señal
de batalla dada.
Las palabras concluyentes de Juan nos dan la clave. Dice el Evangelio de San Juan, capitulo
19,27 «desde ese momento se la llevó a su casa«. Ahondemos un poco sobre esto, el original
griego de este Evangelio dice «Eis ta idia» lo cual traducido por San Jerónimo de la forma ya
dicha. Profundizando un poco podemos ver en cualquier diccionario Griego que la palabra
casa se dice oikon, la cual no aparece en el texto, sin embargo la palabra «Idios» quiere
decir «Privado, de uno» y está en plural no en singular, por lo tanto lo correcto sería decir
que «ellos la tomaron para sí» o » como posesión de ellos» lo cual concuerda cuando vemos
a María la mañana de Pentecostés con todos los Apóstoles en el cenáculo.
Luego entonces a partir de este momento María fue acogida por los Apóstoles como
propiedad de ellos y a través de los apóstoles por la Iglesia Católica.
También llama la atención que María que se mantuvo firme al pie de la cruz hasta el último
momento, no estuviera con las mujeres que fueron de mañana al sepulcro. Esto nos da a
suponer o que María esperaba la resurrección o que su hijo se le apareció esa mañana, lo
cual pudo ser muy bien ya que nos dice Pablo que “primero se le apareció a Pedro “– cosa
que no narran los Evangelios (I Corintios 15, 5). Hechos 1, 14
En el escenario encontramos las listas de los Apóstoles que estaban en continua oración y
San Lucas nos dice que junto a estos había un grupo de Mujeres y María. Esto es
tremendamente importante pues en el contexto Judío no se mencionaban a las mujeres ni a
los niños, recuérdense el caso de la multiplicación «sin contar a las mujeres ni a los niños».
Siguiendo este patrón la fuente que le contó a Lucas lo sucedido la mañana de Pentecostés,
mencionó a los Apóstoles y a un grupo de mujeres, sin embargo menciona a la a la Madre de
JESÚS separadamente y con su nombre propio, lo cual da un indicio del lugar de honra en
que ya sé tenia a la Madre de CRISTO en la Iglesia Primitiva.
Apocalipsis 12, 1 –18
En este capítulo muchos teólogos- inclusive católicos- insisten en ver a la Iglesia
representada en esta mujer, con lo cual yo modestamente difiero. Primeramente al comienzo
del versículo 1 nos dice que aparece una señal que es una mujer en estado de gestación de
un hijo varón, esta figura ya la encontramos en Isaías 7, 14 y se refiere concretamente a
María que es la señal del primer advenimiento
de JESÚS, luego entonces con esta precedencia Biblica bien podemos entender que esta otra
“Señal” en Apocalipsis 12 se refiera también a María, esta vez como señal del segundo
advenimiento de CRISTO.
Segundo, según San Pablo la Iglesia es el «Cuerpo de CRISTO« y el cuerpo de CRISTO no
puede parir a CRISTO, puesto que es CRISTO mismo.
María, mujer que cumple la esperanza y el motivo de ser de Israel, nos aparece coronada por
las doce estrellas, símbolo de las doce tribus, como Israel mismo, como el Sueño de José,
que salvó a Israel (Génesis 37, 9-11). Después de parir al Hijo Varón (María es la única que
cumple esta misión en la Historia) el Hijo es llevado ante el trono de DIOS (Hechos 1, 9) y la
mujer es llevada al desierto
(versículo 6).
El desierto en el contexto Bíblico nos indica el lugar donde DIOS sale al encuentro de su
pueblo, donde lo guía, donde lo alimenta, donde lo corrige, donde lo prepara para la
promesa (Óseas 2, 16) en este momento de la historia todo esto ocurre no ya en el desierto
material, sino en la Iglesia. . Es en ella donde DIOS sale al encuentro de su pueblo, donde
nos alimenta, donde nos amonesta, donde nos prepara para la promesa, luego entonces
María se refugia en la Iglesia donde debe esperar el final de los tiempos, tipificados acá por
los «Tiempos» que nos recuerdan al profeta Daniel.
En los versículos del 13 al 18, se nos habla de nuevo del monstruo en persecución de la
mujer, lo cual nos recuerda la «enemistad entre ti y la mujer» del Génesis.
Nunca como en nuestros días se le está haciendo la guerra a la Madre del Salvador, lo cual
concuerda con esta profecía.
También se nos dice que al no poder hacer nada a ella, el dragón se lanzará contra los hijos
de la Mujer (Recordar Juan 19) o sea el demonio está en lucha contra los hijos de la mujer
(de María) pues sabe que ellos tienen poder para derrotarlo, poder que emana del Nombre y
de la Cruz de JESÚS y que lo posee los que son identificados como hijos de María en la Fe
(Tal como los judíos son hijos de la Fe de Abraham, nosotros somos; hijos de María en la Fe)
y que según este versículo somos los que guardamos la Palabra de DIOS “haced lo que Él os
diga”.
Aquí vemos la importancia de esta Mujer, orgullo de la raza humana en el plan de la
Salvación, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, y yo me pregunto hermano o hermana que
leas esta corta reflexión, Es María una Mujer como cualquier otra?…
Deja que el Espíritu te hable al corazón.
Esta mujer sin igual, ahora glorificada por su Hijo, dice Juan, es la Madre de Cristo;
Ella aparece encinta (la misma expresión griega que se usa en relación con la Virgen María
en Mateo 1:18, 23), llevando en su matriz al Mesías que está destinado a «regir las naciones
con vara de hierro» (v. 5). La imagen de la Mujer/Madre tiene sus orígenes en el mismísimo
Jardín de Edén y el protoevangelio – la primera proclamación de la “Buena Noticia”, en la
cual Dios reveló que por medio de la mujer vendría el Redentor para aplastar la cabeza de la
Serpiente (Gén. 3:15).
La imagen luego se convierte en un motivo regular en el desenvolvimiento de los propósitos
de Dios para con Israel