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Rivalidad y deseo en el trabajo

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Capitulo 1: el comienzo...

Miro por decima vez el mismo papel que yacia en sus manos, algo andaba mal y no encontraba el
maldito motivo. Fruncio el ceño furioso consigo mismo y con todos los demas. Odiaba cuando las
cosas se complicaban de esa manera, pues no hacian mas que ponerlo de pesimo humor...

-¡Tayuya! -grito con su fria voz-

Despues de unos segundos una alborotada y nerviosa peliroja toco la puerta y entro...

-digame señor...-dijo nerviosa, pues sabía que aquellos dias eran fatales con el humor del
pelinegro que tenia delante-

-cafe...-se limito a decir y su mirada nuevamente bajo a los papeles-

-¡claro! -exclamo al tiempo que salia corriendo de alli-

Sin dejar de correr atraveso la enorme sala, y al entrar a la cocino preparo lo mas rapido que pudo
el cafe para su preciso jefe...

-¿a donde vas con eso? -pregunto otra peliroja, pero a diferencia de la primera esta tenia los ojos
rojos como las llamas-

-a darselo a mi Sasuke...-informo con una sonrisa coqueta-

-en tus sueños Tayuya, si hay alguien que deba hacerlo soy yo! -chillo apuntandose con el dedo-

-no empieces Karin...-bufo molesta y rodando los ojos-

-oh vamos...mirate, ¿crees que se fijaria en ti? -añadio burlonamente-

La peliroja bajo los ojos, es verdad que no se comparaba con karin, pero tampoco era un espanto,
tenia lo suyo! Por ejemplo...bueno tenia un buen culo, y habia visto al señor Sasuke bastantes
veces mirandola, o mejor dicho mirandole su trasero, pero claro nada de ello relucia si tenia a
Karin como competencia. Con esos ojos rojo llama que hacian una perfecta convinacion con sus
cabellos, los cuales a proposito era largos y abultados, y su cuerpo...tenia pechos grandes,
demasiados grandes para su gusto pero no para el gusto de los hombres, ella en cambio tenia
poco,muy poco, y su trasero, bueno en ese sentido le ganaba pues tenia un buen trasero pero el
de ella era el mejor...

-vamos Tayuya dame eso que yo sacare mas provecho que tu...-exclamo arrogantemente y
extendiendo la mano para que le diese el cafe-

-diablos, eres detestable...-informo extendiendole la taza de cafe-

-asi me gusta amiga...-dijo sobradoramente y despues de eso salio de la cocina-


-"¡perra!" -penso apretando los dientes-

En fin sea como sea alguno de esos dias conseguiria que su jefe se fijara en ella, aunque claro
primero tenia que sacar a karin del camino...

-como sea...-mascullo cabreada-

Por su parte la ojiroja se acomodo el uniforme, pues al ser parte de la servidumbre debia llevar
puesto uno si o si, y una vez que sintio que estaba perfecta entro al despacho de su jefe sin tocar...

-cafe para ti Sasuke...-añadio melosamente y se acerco para dejarlo en el escritorio del pelinegro-

-ya te dije muchas veces que no me llames asi! -dijo molesto al tiempo que levantaba la mirada
para ver friamente a la peliroja que tenia delante-

-pero sas...-estaba apunto de decir nuevamente su nombre pero el pelinegro la detuvo levantando
una mano- es decir, señor Sasuke

-asi esta mejor...-añadio triunfante-

-crei que podria llamarte por tu nombre aunque sea cuando estuvieramos solos...-se quejo
molesta-

-¿y por que podrias hacerlo? -pregunto de manera tajante-

-bueno es que nosotros...-exclamo nerviosa- osea tu y yo...

-eso ya lo dijiste...-apunto mientras tomaba la taza de cafe para llevarsela a la boca y darle un
sorbo- retirate Karin

-pero...

-¡retirate! -ordeno friamente- a menos que quieras que te despida claro...

-¡no! -chillo sobresaltada- ya me voy señor, cualquier cosa que necesite solo me avisa...

Despues de eso salio despavorida del lugar, temiendo que su jefe cumpliera con aquella amenaza
que le lanzo...

-"si no fuera tan apuesto, y no estuviera tan bien dotado!" -penso con una sonrisa maliciosa-

- ¿y bien? -pregunto burlonamente la otra peliroja que le esperaba afuera-

-¡callate! -chillo molesta-

-crei que le sacarias mas provecho que yo Karin...-dijo con una sonrisa burlona-

-¡y lo hice! -dijo apuntandose con el dedo-


-¡ja! deja de mentir, escuche como casi te despide

-¡no seas tonta! eso es por que solo escuchaste, pero si hubieras estado ahi dentro con nosotros
hubieras visto como me miraba, me estaba devorando solo con mirarme! -informo presumida-

-si, si, si...-bufo cansada de la actitud de la peliroja- como sea, ten en cuenta algo karin

-¿que?

-nunca seras nada serio para Sasuke, eres solo como un aparato...-dijo maliciosamente-

-¡callate!

-eso es, un aparato que solo le sirve para desestresarse! -exclamo mofandose de su "amiga"-

-aunque sea sirvo para eso...-comento con una falsa sonrisa, pues en el fondo sabia que lo que
decia tayuya era cierto-

-pues para eso, prefiero no ser nada...

-ustedes dos vayan a molestar a otro lugar! -rugio una voz desde dentro del estudio- ¡sus voces
son un taladro! -volvio a rugir-

-¡si! -dijieron ambas al mismo tiempo y rapidamente salieron disparadas de alli-

Bufo por enesima vez cuando sintio como las dos sirvientas se alejaban de alli. Ese definitivamente
no era su dia, y para empeorarlo su prometida vendria para la hora del almuerzo...

-tengo que terminar esto...-susurro para si mismo-

Bajo la mirada hacia sus papeles y aunque lo intento y lo intento no pudo concentrarse, estaba
desmasiado exasperado. Dejo caer el peso de su espalda en la silla y clavo la mirada en la puerta.
Necesitaba destensarse.

-¡demonios! -mascullo poniendose de pie-

No es algo que le gustara hacer, aunque claro que recibia lo suyo, y ademas le ayudaba a sentirse
mucho mejor. Salio de su despacho a paso lento mientras pensaba en ello...

-"para algo tenia que servir..." -penso friamente-

Las mujeres solo servian para una cosa, el sexo. Le fastidiaba de sobremanera estar rodeada de
gente como esa, pero no tenia opcion, ademas todo el mundo necesita a alguien que haga las
cosas por uno, y mas si tenia los recursos para ello, es decir, si estaba forrado en dinero, como él...

-"¿y ahora donde se metio?" -penso furioso con la ojiroja-


Cuando la necesitaba desaparecia, y cuando no lo hacia estaba en todas partes. Siempre era lo
mismo, cuando estaba en aquel estado y necesitaba darse un "descanso" o iba con alguna
prostituta, o iba con karin, que tecnicamente era lo mismo. Tambien estaba tayuya y tenten, sus
otras dos sirvientas, las cuales obviamente eran unas regaladas, pero preferia usar solo a una,
cuando se cansara de karin atacaria a alguna de las otras...

-las mujeres sirven solo para dos sasuke...-señalo el hombre que tenia sentado delante de él, un
hombre apuesto pero mayor- la primera es para saciar nuestras necesidas...-señalo refiriendose al
sexo- y la segunda para darnos hijos...

-lo se...-dijo el pelinegro mirando a su padre-

-pero espera, por que la parte de hijos nos viene con un problema, a veces te dan hijas! y
comunmente sucede, asi que ni siquiera eso hacen bien! -añadio burlonamente-

-pero piensa que si no nacieran mujeres no tendrias con quien satisfaser tus necesidades...-apunto
con una sonrisa de medio lado-

-umm... en eso tienes razon, pero como te dije solo sirven para eso...-exclamo dando un sorbo de
su taza- ademas debes tener cuidad, todas las mujeres son unas zorras! solo se fijan en tu dinero y
en tus "dotes", pero sobre todo en tu dinero...

-lo que quiere decir que las mujeres nos llueven...-comento maliciosamente-

-gente como nosotros sasuke, hay pocos, y mujeres es algo que nunca nos faltara...

-supongo...

-es asi! -dijo seguro- pero trata de recordar algo sasuke, nunca pero nunca dejes en estado a
alguna por que inmediatamente tendras que cargar con aquella responsabilidad por toda tu vida...

-como tuviste que hacer con mama, no? -pregunto friamente-

-ese es otro tema sasuke...-dijo desviando la mirada y continuando con su trabajo-

Sus ojos divagaron por toda la sala mientras aquel recuerdo de la charla con su padre pasaba por
su mente, cuanta razon tenia!

-¡Karin! -llamo cansado de buscar-

Espero solo unos pocos segundos antes de que la peliroja apareciera corriendo...

-¿si señor? -pregunto conquetamente, y es que no habia momento en el que no lo hiciera-

-¡vamos! -ordeno dando media vuelta y dirigiendola a un cuarto del fondo-

-oh...claro...-dijo con el corazon a mil al saber a lo que se referia-


-¡apurate!

Camino a paso apresurado hasta aquel cuarto, en el cual solo habian cosas viejas, y se metio alli
con la peliroja. Siempre lo hacian alli, y es que ni en sueños la llevaria a su cuarto o a algun otro
sitio...

-¡hazlo de una vez! -mascullo molesto al ver que la ojiroja se quedaba quieta-

-s...si...-dijo mientras se levantaba el vestido para bajarse las pantaletas y asi quedar expuesta a su
jefe-

-vamos, date vuelta...-exclamo exasperado y desabrochandose el cinturon de sus pantalones-

La peliroja obedecio sin decir nada, y es que las cosas siempre eran asi, y aunque intentaba una y
otra vez que su jefe la tratara de otra manera nunca lo conseguia...

-vamos Karin... -reclamo molesto-

-lo siento amor...-se disculpo al tiempo que rapidamente colocaba las palmas de sus manos contra
la pared y se inclinaba un poco para que su jefe tuviera mejor acceso a ella-

El pelinegro termino desabrocharse el cinturon y bajo solo lo necesario de su pantalon para


despues tomar su rigido pene con su mano y guiarlo a la entrada de la sirvienta. Una vez
acomodado a gusto entro en ella sin previo aviso, y dando una fuerte estocada, no importandole si
la chica estaba preparada para ello...

-¡ah! -gimio la ojiroja con una mueca de disgusto en su cara pues aun no estaba lo suficientemente
humedecida para recibirlo tan duro- Sa..Sasuke...

-no te quejes... -gruño frunciendo el ceño y continuando con sus fuertes estocadas-

-no...no me quejo...-jadeo sin aliento y cerrando sus ojos- vamos sigue asi...-pido relamiendose los
labios-

Sin duda alguna tener sexo con su patron era lo mejor. Habia estado ya con varios hombres pero
ninguno la tenia tan grande como el pelinegro que la embestia desde atras...

-¡ah! -volvio a gemir-

-¡Karin! -reclamo molesto- ¡no grites fuerte! -ordeno frunciendo el ceño-

Sus negros ojos se cerraron al igual que sus finos labios. Con cada embestida sentia como su
cuerpo se relajaba mas y mas, una de sus manos tomo la cintura de la peliroja para evitar que se
moviera tanto. Debia aceptar algo, karin era una mujer atractiva y es por eso que entre sus tres
sirvientas la habia elegido a ella, sin embargo habia veces en las que creia que aquello no
importaba, pues lo unico que queria de ella era su intimidad. Jamas habia llegado a mas con la
ojiroja, no la habia desnudado ni nada por el estilo, y no pretendia hacerlo. Lo unico que necesita
era su cavidad...

-besame Sasuke...-pido como en otras ocasiones y buscando los labios del pelinegro, pero como
siempre estos lo evitaron-

El azabache fruncio el ceño al ver las intenciones de la peliroja, mas giro el rostro para evitar que la
misma lo lograra. Es que acaso no lo entendia? no la besaria. Y siendo sincero jamas habia besado
los labios de una mujer, pues creia que aquello era innecesario. Los besos era una muestra de
aprecio, de cariño o algo asi, al menos él lo veia asi, y es por eso que hacerlo seria algo estupido.
Pero Karin no lo entendia y siempre lo molestaba con eso...

-¡ha! -gruño roncamente-

-vamos Sasuke...hazlo...hazlo mas rapido...-pidio deseosa-

Demonios que hasta le molestaba su voz! que no podia quedarse callada? La embistio con mas
añico sintiendo que todo acabaria, siempre era asi, solo unos minutos de embestidas y listo. Nunca
la llevaria a la cama y la desnudaria, pues lo unico que deseaba saciar era su miembro, y con
descubrir la intimidad de la chica era suficiente...

-¡ah! -gimio sonoramente la peliroja cuando llego al climax-

El azabache fruncio el ceño aun mas y dando dos embestidas mas se retiro de ella antes de llegar
al orgasmo...

-vete... -ordeno tomando si miembro con una mano-

-puedo hacerlo yo...-se ofrecio dandose vuelta y mirando el miembro de su jefe-

-¡vete Karin! -ordeno nuevamente-

-como quieras...-dijo con una sonrisa satisfecha y subiendose las pantaletas-

Despues de eso se dio la vuelta y salio de alli mas feliz que nunca. El pelinegro por su lado apoyo
una mano en la pared y la otra comenzo a moverla sobre su duro miembro...

-mierda...-jadeo con los ojos cerrados y apretando mas fuerte-

Movio su mano cada vez mas rapido y despues de un momento logro derramarse lanzando un
pequeño y ronco gemido. Apoyo su sudada frente en la pared mientras sentia como su calida
escencia resbala entre sus dedos para despues caer al suelo...

-demonios...-mascullo despues de un momento al ver sus dedos empapados de ese espeso liquido
blanco-
Bueno, despues de todo estaba acostumbrado a ello ya que jamas se habia derramado dentro de
una mujer, aquello era demasiado riesgoso pues no pretendia dejar embarazada a alguna de esas
inservibles. Lanzo un suspiro y decidio que lo mejor seria tomar un baño pues en una hora vendria
su prometida...

... ... ...

Se desperto sobresaltada por los fuertes golpes en la puerta. Miro a su alrededor confundida y
entonces lo comprendio, se habia quedado dormida otra vez...

-¡muchacha! ¡muchacha despierta! -gritaba la señora que se encontraba del otro lado de la
puerta-

-lo siento, ya me estoy vistiendo...-dijo al tiempo que se ponia de pie haciendo que sus largos
cabellos rosas resbalaran por su espalda-

-¡apurate que ya es tarde! -la regaño-

-de verdad lo siento...-exclamo apenada-

Despues de eso sintio como la señora se alejaba de su cuarto, y dando un suspiro comenzo a
vestirse rapidamente. Se puso una larga pollera y una remera lo bastante ancha como para
cubrirle todo...

-dios es la tercera vez que me pasa...-susurro nerviosa-

Una vez que se puso sus sandalias agarro un pañuelo rosa y se lo envolvio en la cabeza, metiendo
todos sus pelos dentro de este para despues salir a paso apresurado...

-¡ahi te deje tu encargo! -grito la señora que ya estaba a bastantes metro de alli...

-¡muchas gracias! -agradecio con una sonrisa-

Se agacho y haciendo uso de sus fuerzas levanto el enorme balde que tenia delante de ella para
comenzar a caminar con este hacia los lavaderos. Era una rutina hacer eso, pues ese era su trabajo
y gracia a él podia pagar sus alimentos y la habitacion en la cual dormia...

-buenos dias...-saludo a un señor que pasaba a su lado-

Continuo caminando entre las calles de su pueblo hasta que diviso el lavadero, sonrio al ver
aquello ya que ese dia hacia demasiado calor y cargar aquel balde no era nada facil...

-mira ahi viene...-escucho un murmullo entre la dos chicas que tenia delante de ella-

-hola...-dijo timidamente cuando paso junto a ellas-

Las dos muchachas no se molestaron en contestarla, y en vez de ello la miraron con el ceño
fruncido. Acelero el paso para llegar hacia un lavadero vacio y una vez alli dejo el balde en el piso...
-por fin...-dijo dando un suspiro y pasando una mano por su frente-

-¿que sucede contigo Sakura? -escucho la grave voz de su jefa- es el tercer dia que llegas tarde!

-lo siento, lo siento mucho...-dijo inclinando la cabeza-

-si sigues asi no tendre mas remedio que dejarte tirada por ahi...-exclamo cruelmente-

-lo siento señora no se repetira...-informo viendola fijamente con aquellos ojos jades que
resplandecian bajo el sol como dos llamas unicas-

-es la ultima vez muchacha, si lo vuelves a hacer despidete de este trabajo...-añadio ferozmente-

-gracias, gracias...-dijo con una hermosa sonrisa-

-ahora ponte a trabajar, que si no lo haces ¿quien lo hara?¿tu madre o tu padre? ¡ja! -comento
con una sonrisa maliciosa y despues de eso se dio la vuelta-

La sonrisa de su rostro se borro al escuchar aquel comentario, y sus ojos se nublaron. Por que
tenia que decir aquellas cosas?

-¿te pondras a llorar Sakura? -pregunto una chica que se acercaba junto a otra, eran las misma de
hace un rato-

-n...no, claro que no...-susuro apretando las manos contra su pollera-

-oh vamos, sabemos que quieres llorar...

-quiere llorar...-dijo la otra burlonamente-

-vamos llora, no ganaras nada con eso Sakurita, ya deberias saberlo...

La pelirrosa se dio la vuelta para hacer su trabajo, ignorando completamente a las muchachas. Se
agacho y tomo la primera prenda de su balde para colocarla en el lavadero, el cual ya estaba lleno
de agua, y despues de eso metio sus manos alli para comenzar a lavar...

-¿nos estas ingnorando? -pregunto la chica de ojos marrones-

-no lo hago, es solo que quiero comenzar a trabajar, llegue tarde y no pudo retrasarme...-dijo
suavemente y tratando de no enfadarlas mas-

-pues cuando se te habla tienes que responder! -dijo la otra molesta-

-esta bien, ¿que quieres que te responda? -pregunto dandose la vuelta-

Ambas chicas se quedaron en silencio por unos segundos pues en verdad no habian echo ninguna
pregunta...

-te crees lista, ¿cierto? -pregunto la ojinegra-


-¿por que dices eso? -pregunto confundida-

-no te hagas la mosca muerta Sakura, ¡que no te queda! -grito enojada- siempre con tus libros en
las manos, ¿quien crees que eres?

-¿eh? -dijo confundida- ¿que tiene que tenga libros? -pregunto inocentemente, y la verdad era
que solo tenia dos libros-

-¡oh vamos! ¡no sabes leer! ¡solo los tienes por presumida!

-eso es cierto...-contraataco la otra- finges leer para que la gente se fije en ti, ¿cierto? quieres
llamar la atencion a toda costa!

-yo no finjo nada, no crei que aquello les molestara...-dijo con una expresion de desconcierto, era
verdad ella no sabia leer pero aquellos libros...- no lo hice con mal intencion, de verdad...

-¡callate! -grito una histerica- no eres nadie Sakura, eres una bastarda! -añadio de forma cruel-

-¿por que me dices eso? -pregunto con los ojos cristalizados-

-¿sabes lo que escuchamos ayer en el bar? -pregunto la otra destellando fuego por los ojos-

-¿que? -pregunto temerosa-

-Kankuro dijo que eras la mas linda del pueblo, y que con besarte habia sentido miles de cosas...

-¿¡que! -dijo soprendida- ¡yo nunca lo bese!

-no seas mentirosa que yo y ella lo escuchamos! -informo molesta- sabias que a ella le gustaba
Kankuro y es por eso que lo besaste, ¿cierto?

-¡eres una ramera! pero esta en tu naturaleza serlo ¿no?

-no, yo...-tartamudeo totalmente confundida- no entiendo por que dijo eso, es mentira...

-te gusta seducir a todos Sakura, aceptalo!

-eso no es verdad, yo no haga nada...-dijo llevando una mano a su pecho-

-¡metirosa! ¡la mayoria de los chicos se fija en ti! -apunto envidiosa-

-pero eso...eso no es mi culpa, yo no hago nada -se defendio ingenuamente-

-pero eso solo es por que tu los buscas! -agrego la otra, llena de envidia hacia la pelirrosa-

-no, yo...

-si ella y yo hicieramos lo mismo todos estarian atras de nosotras! -exclamo la ojinegra-
-¡oigan ustedes! -grito la jefa- ¿que demonios hacen ahi?

-solo vinimos a saludar a Sakura...-apunto una secamente-

-vayan a trabajar de una vez y dejen de perder el tiempo! -ordeno furiosa- y tu...-señalo a Sakura-
¡deja de armar tanto escandalo!

-pero no hice nada, ellas vinieron y...

-no te pedi explicaciones muchacha! conozco a las de tu tipo Sakura, y no me agradan...-exclamo


frunciendo el ceño y escupiendo en el suelo- ponte a hacer tu trabajo...

-si señora...-dijo bajando la mirada-

Despues de eso vio como la señora se retiraba y nuevamente se dio la vuelta para hacer su
trabajo. Hundio sus manos en el agua y las lagrimas comenzaron a salir, no por la señora, ni por las
chicas, si no por el echo de recordar que le recordaron que era una bastarda. Las cosas siempre
fueron asi en aquel lugar, muy pocas personas la aceptaban, y las demas simplemente la
ignoraban o la molestaban, y la razon...bueno la razon no la entendia muy bien. Tal vez era el echo
de que su madre habia sido una prostituta, y que nadie sabia quien era su padre, ni siquiera su
madre pues se habia acostado con muchos hombres como para adivinar cual de todos era...

-debo apurarme...-susurro al tiempo que frotaba el vestido de sus manos contra una de las
paredes del lavadero-

Ademas no solo era eso, si no tambien los chicos...Por alguna razon siempre la molestaban, y eso
no hacia mas que hacer que las demas chicas se enojaran con ella, pues todas decian que era ella
quien coqueteaba con ellos, y muchas incluso llegaron a decirle que se habia acostado con ellos
por plata, como su madre...

-"no pienses en eso Sakura..." -se dijo mentalmente-

Pero era imposible no pensar en eso cuando todo el tiempo sucedia, cuando todo el tiempo le
hacian recordar de donde provenia, y cuando todo el tiempo aquello recuerdos horribles
asechaban en su mente...

-¿a donde? ¿a donde me lleva señora? -pregunto a aquella mujer que decia ser su madre, y que
probablemente lo era pues sus pelos rosas la delataban-

-vamos hija necesito tu ayuda en algo...-exclamo con una sonrisa amplia-

¡No pienses en eso! ¡no lo hagas! Una y otra vez se repetia eso, pero los recuerdos aparecian en
cualquier momento y a cualquier hora. La atormentaban, lo hacian dia y noche, mañana y tarde.
Todo el tiempo, toda la vida deberia vivir con aquel peso...

-¡no! ¡mama! -grito asustada-


-¿ahora si soy tu madre? -pregunto con un fajo de billetes en su mano-

-¡no! ¡no me dejes aqui!

-calmate que solo sera un rato...-exclamo sin mirarla y con los ojos fijos en la plata-

Sacudio la cabeza a ambos lados haciendo que aquellos recuerdos se desvanecieran como el
polvo. Jamas podria superar eso, jamas lo haria. Fijo sus jades al cielo deseando con todo el alma
que todo cambiara, aunque sabia que eso era imposible...

-tus ojos son dos gemas unicas, no dejes que el brillo de ellas desparezca. Nunca dejes que se
opaquen, hazlas brillar Sakura, y por favor sonrie por mi...

Sonrio al recordar aquellas palabras, aquellas palabras que fueron las mas lindas que nunca nadie
le dijo. Las guardaba en su corazon, muy en el fondo, las guardaba para recordar a la unica
persona que se habia preocupado por ella...

... ... ...

Sintio como un carruaje llegaba al lugar, esa debia ser su prometida. Bufo molesto y se puso de
pie, dejando de lado todos aquellos papeles sobre su escritorio. No tenia hambre, y de echo no
tenia ganas de ver a su prometida, estaba demasiado ocupado para estar con ella, pero no podia
hacer nada...

-¡señor, señor! -llamo cierta ojimiel del otro lado de la puerta- ¡la señorita Ino ya llego! -informo
seriamente-

-ahora salgo...-informo terminando de acomodar sus papeles-

Una vez que lo hizo, se miro en el espejo y sonrio, le agradaba ser como era. Tenia un buen porte,
y todas las mujeres suspiraban por el, era normal pues era demasiado apuesto...

-¿donde esta Sasuke? -escucho la voz de la pelirubia-

Sin perder mas tiempo salio a paso lento, y camino hacia la sala para ver a su "querida" prometida.
La ojiceleste llevaba un vestido celeste, que era corset la parte de arriba, y despues a partir de la
cintura, se abria enormemente, en forma de campana.

-¡Sasuke! -dijo con una sonrisa enorme al verlo-

-hola Ino...-saludo tratando de no parecer tan frustrado-

La pelirubia se acerco hasta su prometido y acerco su rostro hacia los labios del chico, pero este se
adelanto y le dio un beso en la mejilla, siempre hacia lo mismo.

-¿acaso nunca dejaras que te bese? -susurro cerca de su rostro-

-ya hablamos de esto Ino -señalo molesto-


-pero aun asi no entiendo ¿por que no dejas que lo haga? -pregunto inflando los cachetes-

El pelinegro lanzo un suspiro cansado, hasta ese momento no habia tocado a su prometida y eso
era normal, pues las doncellas se mantenian virgenes hasta su casamiento, y como era de
esperarse ino no era la excepcion. Pero los besos si estaban permitidos, y es por eso que la
ojiceleste siempre le reclamaba aquello, y él no tenia demasiados excusas para ello. Y la verdad es
que a veces sentia que no hacerlo era estupido, pues algun dia tendria que besarla, pero
claramente ese dia no seria...

-no empiezes que no tuve un buen dia

-pero si el dia recien comienza...-exclamo frunciendo ceño-

-tal vez para ti si, pero yo que me levante a las 7 siento que a pasado una eternidad...

-como sea...-dijo dandose la vuelta- ¿donde esta tu padre?

-aqui estoy...-se escucho la grave voz de cierto pelinegro que se encontraba al final de las
escaleras-

-buenos dias señor Fugaku! -saludo educadamente la pelirubia-

-mi queria nuera, ya te dije que solo me llames por mi nombre...-dijo al tiempo que bajaba las
enormes escaleras-

-seria poco educacion de mi parte señor...-informo aun con una sonrisa-

-entoces llamame por mi nombre...

-pero...

-hazlo de una vez Ino...-comento cansado cierto pelinegro- mi padre no dejara de insistir...-añadio
comenzando a caminar hacia el comedor-

-el tiene razon...-informo Fugaku-

-bien, entonces ¿vamos a comer Fugaku? -pregunto un poco incomoda-

-vamos...-dijo al tiempo que le daba un beso en la mano a modo de saludo- ustedes no se queden
paradas ahi y preparen todo! -ordeno a las tres sirvientas-

-¡si señor! -respondio la pelimarron-

-vamos Tenten, Tayuya, antes de que nos despidan...-exclamo la peliroja-

-si...
Despues de eso ya se encontraban las tres personas en la mesa, Fugaku, Sasuke e Ino, ambos
comian en silencio y solo de rato en rato comentaban una que otra cosa, mientras que las
sirvientas se mantenian paradas muy cerca de ellos por si presisaban algo...

-asi que, ¿ya decidieron la fecha? -pregunto el uchiha mayor-

-no...-dijo rapidamente el pelinegro que tenia del lado derecho-

-no aun...-agrego la pelirubia que estaba a lado de su prometido- pero pronto lo haremos...

-eso espero...-continuo diciendo el azabache- ambos ya tienen 18 años, no tienen que perder mas
tiempo!

-hablas como si ya fueramos viejos...-exclamo el uchiha menor- aun tenemos tiempo...

-si lo tenemos...-afirmo la ojiceleste- pero aun asi no perdamos mas tiempo Sasuke...

-eso lo hablaremos despues Ino...-bufo cansado-

-en fin, ese es asunto suyo y dejare que decidan la fecha para cuando quieran pero no tarden
demasiado por que ahi si me metere...-aclaro con una sonrisa- bueno ahora si cambiando de tema,
dime Sasuke ¿encontraste el problema? -pregunto seriamente-

-aun no...-informo molesto-

-que raro, no entiendo que pudo haber pasado...

-ni yo, estoy revisando las cosas una y otra vez y no se que demonios es! -exclamo frunciendo el
ceño-

-calmate amor, veraz que ya lo encontraras...-comento de manera alentadora y haciendo que


cierta peliroja bufara molesta-

-eso espero, el resultado de los balances es muy importante...

-lo importante es que den positivos, ¿no lo crees? -pregunto el Uchiha mayor a la pelirubia-

-s...si, eso creo...-dijo bajando la mirada al no saber de que le hablaban-

-oh lo siento, olvidaba que ustedes no entienden de esto...-dijo con una sonrisa orgullosa-

-esos no son los temas que nos conciernen a las mujeres...-exclamo un tanto molesta-

-tienes razon, lo siento Ino...-se disculpo seriamente-

El Uchiha menor por su lado, solo observaba callado todo ello. Su padre siempre sacaba uno que
otro comentario para degradar a las mujeres, y es que hacer eso le hacia sentirse importante...

-¡señor Uchiha! -se escucho la voz de una mujer grande que acaba de entrar a la cocina-
-cuantas veces te dije que no interrumpas asi, Kasa! -exclamo molesto-

-oh ¡lo siento señor! -se disculpo bajando la cabeza- no sabian que estaban en el almuerzo

-ahora ya lo sabes, ¿que es lo que quieres? -pregunto seriamente a su ama de llaves-

-es solo... que ya se a quien podria ser la nueva...-dijo nerviosa-

-¿nueva? -pregunto el Uchiha menor confundido-

-nueva sirvienta...-aclaro su padre-

-hmp...-exclamo sin interes-

-¿de quien se trata? -pregunto el pelinegro-

-es una...conocida, es bastante jovencita asi que creo que servira señor...

-bien, dile que venga y veremos si sirve o no

-claro señor, ahora si que tengan un buen provecho -exclamo educadamente para despues
retirarse del lugar-

-¿otra mas? -pregunto el uchiha menor disgustado-

-si

-¿no cree que con tres ya es suficiente Fugaku? -pregunto la pelirubia-

-ella tiene razon, solo sera mas problematico...-apunto seriamente-

-no son asuntos que debamos discutir, ademas necesito a alguien que cuide...-dudo un segundo- a
tu madre Sasuke...

El pelinegro lo miro disgustado y despues de eso continuo comiendo. El ambiente se tenso de


repente y nadie mas se atrevio a decir nada...

-solo espero que no traiga problemas...-agrego el Uchiha menor para despues seguir comiendo en
silencio-
Capitulo 2: encuentro...

El atardecer se asoma por todo el lugar, y una que otra estrella comenzaba a hacer su aparición.
Era una tarde tranquila y fresca, al menos no hacia tanto calor como el resto de los días, y él
agradecía eso pues viajar cuando el clima era agobiante era lo peor...

-ya esta esto amor...-comento su prometida que acaba de guardar todos los papeles en su maleta-

-hmp...

-¿que mas te falta? -pregunto amablemente-


El pelinegro echo una mirada a todo el lugar, se encontraban en su despacho, y estaban
organizando todo para su partido, la cual seria en unos pocos minutos...

-creo que eso es todo...-exclamo mirando los papeles de su mano-

-eso espero, cuidado que te olvides algo amor...-añadió cariñosamente-

-no lo haré...-exclamo ya molesto-

La pelirrubia sonrió al escucharlo, el humor del azabache nunca cambiaría y ella debía
acostumbrarse a él, aunque en realidad ya lo había echo. Se acerco hasta el chico y se quedo
observándolo un buen rato hasta que este levanto la mirada de los papeles para posarla en sus
ojos celestes...

-¿que? -pregunto confundido-

-no es nada...-dijo dándose la vuelta-

El azabache bufo cansado, y su mirada nuevamente se dedico a recorrer el papel de entre sus
manos. Tenia un importante negocio que realizar y no pretendia confundirse, es por eso que
estaba leyendo aquel papel una y otra vez, ademas lo mas frustrante de todo es que para realizar
dicho negocio debia ir a otro pueblo que quedaba a un par de horas de allí ...

-dos días ¿cierto? -pregunto la pelirrubia al tiempo que se sentaba en el sillón de aquel lugar-

-algo así...-susurro sin dignar en mirarla-

-¿puedes despegar tus ojos solo unos segundos de tus papeles? -pregunto un tanto molesta-

-¿que sucede ahora Ino? -pregunto cansado de la actitud de la chica-

-¿que sucede? -pregunto frunciendo el ceño- ¡sabes lo que sucede!

-Ino estoy ocupado ahora, así que no me interrumpas! -ordeno frunciendo el ceño al escuchar el
tono de voz que la chica uso con el-

-Sasuke...todo el tiempo estas ocupado...-exclamo en tono mas bajo y de manera mas calmada-

-maldición...-mascullo para si mismo al darse cuenta que ya se había desconcentrado-

-lo siento...-se disculpo apenada-

El pelinegro no dijo nada mas, y la chica tampoco, creando un ambiente bastante silencioso hasta
que la pelirrubia se puso de pie y camino hacia él...

-de verdad lo siento Sasuke...-exclamo nuevamente y pasando una mano por la mejilla del chico-

-esta bien Ino...-mascullo sin mirarla-


Ino no era mala chica, por así decirlo, de echo era la mujer mas aceptable que conocía. Era bonita,
educada, provenía de una buena familia, y eran pocos los momentos en los que lo molestaba.
Todas las mujeres que había conocido hasta ese momento no lo dejaban en paz, eran demasiado
cargosas y solo querían una cosa de él. En fin, así eran las mujeres después de todo ¿no? Por eso
había aceptado a Ino para que sea su esposa, dentro de todo era la mejor, de eso estaba orgulloso,
pues era él quien estaba comprometido con ella...

-¿no deberías ir volviendo a tu casa? -pregunto de repente-

-¿quieres que me vaya? -exclamo con una leve mueca de molestia-

-no es eso, pero ya debo irme y mas tarde ser mas peligroso -apunto dando en el clavo-

-mmm...creo que tienes razón...-susurro mirando por la ventana- ¿tu necesitas algo mas?

-no, ya termino...

-entonces me iré Sasuke...-concluyo con una sonrisa- dentro de dos días vendré para ver si ya
llegaste...

-claro

-adiós amor, ten mucho cuidado...-dijo dándole un suave beso en la mejilla-

-tu también -exclamo como si nada-

El ojinegro la siguió con la mirada hasta que la misma desapareció detrás de la puerta y entonces
dio un suspiro. Ino era muchas cosas, pero aun así no podía evitar sentirse incomodo en su
presencia. Le tenia aprecio, pero no como el que ella quería, y él pensaba que lo que ella quería
jamas lo conseguiría...

-en fin...-susurro al tiempo que se ponía de pie- ¡Tenten! -llamo fuertemente-

Tomo los papeles del escritorio y los metió en la maleta, después de eso nuevamente vio todo el
lugar para corroborar que nada le faltara y una vez echo se encamino hacia la puerta...

-¡Tenten! -volvió a llamar-

-¡aquí estoy señor! -dijo la ojimiel que venia a paso apresurado-

-¿donde esta Sai?

-afuera señor...-exclamo viéndolo de arriba a abajo-

-dile que aliste a los caballos -ordeno fríamente-

-ya lo hizo señor -informo entusiasmada-


-hmp...

-¿se ira ya? -pregunto siguiendo el paso del ojinegro-

-volveré dentro de dos días, dile eso a mi padre

-claro señor...

Después de eso salio de allí, sin si quiera despedirse de aquella sirvienta, y al hacerlo vio a un
pelinegro parado a lado de un carruaje el cual iba dirigido por cuatro caballos...

-buenos dias señor... -saludo con una sonrisa al Uchiha-

-veo que ya tenias preparado todo¿no? -pregunto con una media sonrisa-

-claro, siempre le gusta ser puntual así que arregle todo ya desde esta mañana...-comento
orgulloso de si mismo-

-bien echo...-añadió al tiempo que camina hacia el chico-

El chico sonrió ante las palabras del pelinegro, pues era muy difícil que un uchiha reconociera que
se hizo algo bien, rápidamente corrió hasta las puertas del carruaje y abrió una de ellas para hacer
pasar al Uchiha...

-ve lo mas rápido que puedas Sai...-ordeno al tiempo que cerraba la puerta de una-

-si señor...-exclamo como todo chófer obediente-

Después de eso camino hacia la parte delantera del carruaje y se sentó allí para dirigir a los
caballos y ponerlos en marcha. Agito las riendas y los cuatro caballos conjuntamente comenzaron
a marchar a un paso veloz...

-este sera un viaje largo...-susurro dando un bostezo de cansancio- "solo espero que el señor no
este de mal humor" -pensó al tiempo que clavaba su mirada en el extenso camino que se abría
frente a ellos-

... ... ...

Sus ojos miraban atentos la luna a través de la ventana, no podía estar mas feliz y entusiasmada.
Ese día claramente lo recordaría siempre, siempre, siempre lo haría, por que ese era uno de los
días mas felices de su vida...

-no puedo creer que este pasando...-susurro arrugando una carta entre sus manos-

Sus ojos jades se cristalizaron de la alegría, y su pecho se lleno de felicidad, no es que fuera algo
grandioso pero ella aun así estaba mas feliz que nunca. Esa mañana había recibido una carta de su
tía Kasa, en la que decía que fuera a Konoha, que era uno de los mejores pueblos de todo el lugar,
por que donde trabajaba necesitaban una nueva sirvienta...
-gracias Kasa...-susurro con una enorme sonrisa y recordando el momento en que recibió la carta-

El sol le pegaba con mucha fuerza esa mañana, ese seria un dia caluroso de eso no había duda.
Metió nuevamente sus manos en el agua y comenzó a lavar las prendas, el lugar aun estaba vació
pues ella se había levantado mas temprano para adelantar el trabajo atrasado que tenia...

-aun me falta mucho...-murmuro despacio-

Pasaron bastante minutos en los cuales se quedo metida en sus pensamientos, hasta que el ruido
de un carruaje la saco de ellos. Levanto la mirada y efectivamente vio un carruaje que avanzaba
por el camino de tierra, eso era algo extraño pues a aquel pueblo iba muy poca gente...

-"deben traer algo para la señora..."-pensó viendo como el carruaje se alejaba-

Nuevamente bajo la mirada y continuo su labor con tranquilidad hasta que pasaron mas y mas
minutos y la gente comenzo a llegar. No es que fuera una antisocial, y de echo le gustaba tener
alguien con quien charlar, pero ese era el problema, la gente no hablaba con ella, la gente hablaba
de ella. Y ella sabia cuales eran los motivos pero aun así todos los días lograban incomodarla con
sus comentarios...

-"ya tendría que estar acostumbrada, pero..."

-¡Sakura! -escucho que la llamaban-

Rápidamente se dio la vuelta y vio a su patrona en el otro lado de los lavaderos...

-ven niña, ¡vamos! -llamo con el ceño fruncido-

-si...-exclamo al tiempo que se secaba las manos en el vestido-

Rapidamente se dirigio hacia la mujer, probablemente la regañaria por alguna cosa que habia echo
mal...

-buenos dias...-saludo educadamente-

-te llego una carta hace una horas mas o menos...-exclamo desganada-

-¿una carta? -pregunto sorprendida-

-eso dije, el señor que te la trajo aun esta esperando por ti...

-¿un señor? -dijo aun mas confundida-

-¿¡es que no hablo claro o que! -grito molesta-

-l-lo siento...-se disculpo apenada- ¿aun esta esparando?


-si, asi que ve rapido y vuelve rapido tambien que tienes muchas cosas que hacer...-apunto
disgustada-

-¡claro!

Despues de eso salio corriendo de alli, debia apurarse si no queria ganarse algun castigo. ¿Una
carta? ¿un señor? No entendia a que se debia todo eso, pues nunca habia recibido nada de nadie,
y es que ella no tenia a nadie. No tenia padre, no tenia madre, no tenia hermanos ni parientes,
aunque...si tenia una tia, pero ella no contaba, pues podria recibir carta de cualquier persona
menos de ella...

-¿usted...usted es...? -pregunto agitada y llegando hacia el señor que se encontraba en la puerta
de su cuarto-

-¿yo soy quien niña? -exclamo viendola de arriba a abajo-

-oh lo siento, yo vivo aqui, mi nombre es Sakura...-exclamo con una sonrisa-

- ah Sakura...-exclamo extendiendole un sobre- esto es para ti...

-¿y quien lo manda? -pregunto tomandolo entre sus manos-

-una tal...Kosa...Kisa...

-¿Kasa? -pregunto sorprendida-

-si, si, Kasa...-aclaro-

-muchas gracias -dijo al tiempo que abria el sobre-

Saco la carta de alli y la miro de arriaba a abajo confundida, despues de eso vio que el señor que le
entrego la carta no se disponia a marcharse de alli. Levanto la mirada confundida y por un
momento creyo que estaba esperando que le diera algo a cambio de sus servicios...

-yo...no tengo...-exclamo apenada-

-no te preocupes que ya me pagaron...-aclaro al ver lo que la chica queria decir-

-¿entonces...?

-tienes que venir conmigo -sentencio decidido-

-¿eh?

-Kasa me dijo que debia llevarte a Konoha con ella...-aclaro seriamente- por que no lees la carta y
sales de dudas...

-es que yo...yo no se leer...-susurro un tanto apenada-


-ah es cierto, que tonto soy...-dijo el hombre como si lo que acaba de decir la pelirrosa fuera lo
mas obvio del mundo- ¿quieres que te la lea? -pregunto amablemente-

-por favor...

Su concentracion desaparecio cuando el carro produjo un movimiento brusco e hizo que su cabeza
se tambaleara hacia un costado. Rapidamente miro el camino a travez de la ventana y vio que
estaban en un lugar rocoso. Todo hubiera sido mas facil si hubiera ido simplemente en un caballo
en vez de ir en un carruaje, pero su tia no queria aquello, y se lo habia dejado claro en la carta...

-bueno a ver...-dijo el señor al tiempo que tomaba la carta- Sakura...-comenzo a leer- se que te
parecera raro que te escriba pero son asuntos de trabajo, en el lugar en el cual trabajo necesitan a
una criada, y como no se me ocurrio nadie mas pense en ti. Ya sabes que el pueblo es Konoha, el
señor del carro ya sabe la direccion asi que te traera aqui inmediatamente...

-quiere que vaya...-susurro la ojijade sorprendida-

-aun falta...-añadio y continuo leyendo- viajaras en el carro, no quiero que la gente de aqui te vea
llegar como una pueblerina salvaje, asi que ni se te ocurra venir sola en caballo. Espero tu llegada
dentro de dos dias, y por favor no hagas nada que me averguenze...-concluyo el señor- eso es todo
niña...

-¿a Konoha? -susurro aun impactada- quiere que vaya a trabajar alla?

-eso dice...

La pelirrosa bajo la mirada al suelo y sintio como una terrible emocion invadia todo su ser. Estaba
segura que la carta era de su tia, pues las expresiones eran de ella, pero claro tambien sabia que
probablemente ella no la habia escrito...

-entonces...¿debo ir contigo? -pregunto dudosa-

-supongo...-exclamo como si nada-¿ quien es la persona que te escribe?

-es mi tia...

-¿y quieres ir con ella? -pregunto al tiempo que hacia descansar la espalda en el poste que tenia
detras- es decir ¿con quien estas aqui?

-sola

-entonces ve con ella asi estaras aunque sea con algun pariente...

La pelirrosa volvio a bajar la mirada. No le emocionaba ir con su tia, pues sabia perfectamene que
ella no la queria, pero lo que le emocionaba era ir a Konoha, nunca le gusto en el pueblo que
estaba, y menos lo que hacia alli. Tal vez en Konoha conseguiria algo que le ayudara a superar a si
misma...
-¡si, si quiero ir! -exclamo con una sonrisa animada-

-entonces empaca tus cosas que partiremos ya mismo...

-claro...

Rapidamente entro a su cuarto y se saco el delantal que usaba para lavar las ropas. Miro a todos
lados y agarro el primer bolso que vio, empacar sus cosas seria lo mas facil del mundo pues no
tenia practicamente nada...

-debo apurarme...-susurro aun sonriendo-

Lo primero que tomo fueron dos libros que guardaba bajo el colchon y una par de fotos que
estaban pegadas en la pared. Despues corrio hacia un estante que estaba situado frente a su cama
y de alli saco un par de prendas y las metio en el bolso...

-no tengo nada mas...-dijo sorprendida al darse cuenta de lo poco que poseia-

Miro una vez mas el pequeño y feo cuarto en el cual habia vivido desde hace ya varios años y
despues de eso se dio la vuelta y salio de alli...

-¿tan rapido? -pregunto el hombre-

-no tengo muchas cosas...-dijo apenada y mostrando su pequeño bolso, el cual por cierto se
encontraba un poco sucio-

-mejor asi, la verdad es que ya quiero salir de aqui

-yo tambien...-susurro con los ojos apagados-

-entonces ¿vamos?

-claro.

-¿no tienes que despedirte de nadie? -pregunto curioso mientras caminaba hacia el carruaje-

-no, no hay nadie...

-bueno...-exclamo abriendole la puerta a la chica-

-gracias

Subio un tanto incomoda en aquel carruaje pues casi nunca habia viajado en algo asi, y despues de
eso vio como el señor caminaba hacia delante y se subia para comenzar su recorrido...

-¡Sakura! ¡Sakura! -alguien la llamaba y ya sabia quien era-

-¿nos detenemos? -pregunto el señor que conducía al escuchar los gritos-


-no hace falta -informo sacando la cabeza por la ventana- ¡lo siento señora! ¡debo irme! -grito en
tono elevado-

-¿¡que! -dijo su patrona aun trotando para mantener el ritmo de los caballos-

-¡me iré a Konoha! -grito emocionada- ¡adiós! ¡y gracias por todo! -exclamo fuertemente y
después de eso volvió a meter la cabeza-

-¿¡que! ¡imposible! -chillo la señora que había dejado de correr al carro- ¡Sakura no me puedes
dejar así! ¡Sakura!

Sonrió internamente al escuchar las cosas que decía la señora...No estaba haciendo nada malo,
simplemente se iba de ese pueblo, no le debía nada a nadie, y no tenia por que despedirse de
nadie. Se acomodo mejor en su asiento y miro a través de la ventana como con cada segundo
aceleraban mas el paso...

Otro temblor del carruaje la saco de sus pensamientos...Miro nuevamente a través de la ventana y
observo que debía ser la madrugada o algo así, pues la luna había cambiado su posición
inclinándose un poco hacia la derecha. Ya llevaba un día de recorrido y faltaba uno mas, si hubiera
ido en caballo hubiera llegado mucho mas rápido...

-un día para llegar a Konoha...-susurro emocionada-

Pasaron poco minutos y el sueño comenzó a vencerla, sus ojos comenzaron a cerrarse pero de
repente sintió que el carruaje se detenía. Confundida saco su cabeza por la ventanilla...

-¿que sucede?

-¡mete la cabeza niña que va a pasar otro carruaje! -exclamo el señor-

La pelirrosa lo obedeció inmediatamente y a los pocos segundos vio las cabezas de unos caballos
pasar por su costado. La distancia que los separaba era mínima, y eso era normal pues el sendero
por el que iban era sumamente estrecho. Después de eso vio al chófer del carro, el cual era un
chico palido, y cuando el mismo siguió avanzando vio el carruaje, la ventana y después... dos pozos
negros que le pertenencian a un joven al cual no logro distinguir bien pues todo estaba demasiado
oscuro, sin embargo por algún motivo sus ojos quedaron perdidos allí...

-bonitos ojos...-escucho que murmuraba el joven dueño de aquellos profundos ojos-

Su carruaje comenzó a avanzar y la conexión se perdió tan rápido como apareció. Sus mejillas se
sonrojaron un poco ante el cumplido de aquel joven, pero después de eso todo volvió a la
normalidad y echo su cabeza hacia atrás. Debía dormir un poco ya que de lo contrario no tendría
energías para el día siguiente...

Se acomodo lo mejor que pudo y cerro sus ojos para minutos después dejarse vencer por el sueño,
y entrar en un mundo fuera de la realidad...
... ... ...

Muchos murmullos y cuchicheos escapaban de la cocina de aquella enorme casas, y eso era
debido a que tres sirvientas se encontraban hablando de miles de cosas...

-que suerte tienes Karin...-exclamo una pelirroja que se encontraba sentada en la mesada-

-ella tiene razón, eres la única que se ha ligado al señor...-comento la ojimiel-

-es que tengo con que hacerlo querida! -exclamo altanera y sacando pecho-

-¡ja! deja que se me de la oportunidad y te lo sacare mas rápido de lo que canta un gallo! -añadió
la pelimarron-

-inténtalo si quieres pero no lo lograras...-exclamo tratando de no dar importancia a aquel


comentario-

-lo haré Karin, lo haré...-susurro al tiempo que cortaba un pedazo de manzana para después
meterselo a la boca-

-oigan y no se olviden de mi! -señalo Tayuya- ¡yo tampoco me rendire!

Las otras dos comenzaron a reirse fuertemente al escucharla, y la misma fruncio el ceño frustrado
y molesta.

-¿¡de que se rien! -pregunto al tiempo que bajaba de la mesada-

-oh vamos Tayuya...sabes que no tienes posibilidades contra mi...

-ni contra mi...-apunto la ojimiel-

-¡eso creen ustedes! -se defendio cabreada-

-como sea...-comento la ojiroja- ¿hoy no tiene que llegar la nueva? -pregunto cambiando de tema-

-¡es verdad! -dijo la ojimiel- que fastidio...

-lo es, ademas no hace falta, con nosotras ya es suficiene! -dijo la ojiroja de manera presumida-

-vean el lado bueno ella se encargara de cuidar a Mikoto, ya no cargaremos con esa estupida
mujer...-apunto Tayuya de manera despectiva-

-mmm puede ser...-dijo la ojimiel- ¿y como creen que sera?

La ojiroja se rio burlonamente al escuchar aquella pregunta...

-¿como crees? -pregunto maliciosamente- ¡viste lo que es Kasa!


Las dos chicas se rieron ante el comentario de la peliroja, pues Kasa era demasiado fea y
desagradable...

-es conocida de ella...-continuo la chica- es de su pueblo, debe de ser una tonta y horrorosa
campesina...

-¡lo sera! -afirmo la otra peliroja-

-entonces no tenemos de que preocuparnos...-comento la ojimiel-

-¿y de que tendriamos que preocuparnos? -pregunto la ojiroja-

-pues...no lo se, yo la habia visto como una competencia mas...

-¡ja! tu crees que alguien podria hacerme competencia a mi! -chillo fuertemente-

- oh no, claro que no, nadie puede hacer competencia a la grandiosa Karin! -señalo la pelimarron a
modo de burla-

-¡callate! tu...-dijo pero se callo al sentir el ruido de un carruaje llegar alli- ¡debe ser Sasuke! -
exclamo emocionada-

-¡vamos a ver! -apunto la otra peliroja al tiempo que salia corriendo de alli-

-¡no espera yo primero! -reclamo la ojiroja saliendo a toda prisa de ahi-

-¡oigan ustedes! -llamo la grave voz de kasa haciendo que las tres se detuvieran en mitad del
salon- no se emocionen que no es el señor Sasuke...-aclaro bajando las grandes escaleras-

-¿como lo sabes? -pregunto la ojiroja-

-es la nueva...-sentencio algo fastidiada- reconozco el carruaje...

-¡wou! ¿ya llego la nueva? -dijo cierta pelimaron entusiasmada-

-asi es...-afirmo seriamente- ¡ahora apartense!

Las tres chicas se hicieron a un lado de mala gana dejando que Kasa pasara hasta la puerta
principal...

-¿y como es ella? -pregunto Karin curiosa-

-ahora la veras...-exclamo abriendo la puerta-

Despues de abrirla se quedo parada alli, viendo como el carruaje se detenia, y sintiendo como las
otras tres se paraban a su lado, ansiosas por conocer a la nueva. La puerta del carruaje se abrio y
entonces los ocho ojos prestaron mas atencion, viendo asi bajar a una jovencita de alli. La primera
en fruncir el ceño fue la ojiroja, y despues de ella la siguieron las otras dos. La muchacha no era
como se la imaginaban. LLevaba un vestido tipico de campesina, pero aun asi se podia apreciar
que tenia un lindo cuerpo, en su cabeza llevaba un pañuelo negro que no dejaba ver rastros de
pelo y le cubria toda la frente, y sus ojos...sus ojos eran unicos...

-¡Sakura ven aqui! -ordeno kasa-

-hola tia...-saludo con una sonrisa mientras se acercaba a las cuatro mujeres, algo intimidada por
las atentas miradas a su persona-

-oigan ustedes...-llamo a la tres sirvientras- ella es Sakura...-presento de mala gana-

La primera en reaccionar fue la ojiroja que dio un paso hacia delante y la miro de manera
altanera...

-soy Karin...-se presento de mala gana y observando asombrada el color de los ojos de la chica-

-¡dios...que ojos! -mascullo cierta ojimiel que se acerco hacia la pelirrosa para verla mas de cerca-

-¿q-que? -pregunto nerviosa-

-oh lo siento, mi nombre es Tenten! -saludo con una sonrisa falsa-

-el mio Tayuya...-se presento la otra-

-pasa Sakura...-ordeno mientras se daba la vuelta y entraba al lugar-

-claro...-exclamo aun nerviosa y siguiendo a su tia-

Entro al lugar y sus ojos se abrieron enormemente. Eso no era una casa, eso era una mansion.
Tenia un elegante y grande salon central, en el que habian varios sillones y estantes, en los cuales
habian libros, despues tenia bastante muebles y adornos que a simple vista se notaban que eran
sumamente caros. Sus ojos contiuaron observando y vieron que en la mitad del salon habian unas
enormes escaleras alfombradas que en un punto se dividian en dos escaleras, una para cada lado,
y de alli solo pudo observar varias puertas...

-es...es hermoso...-susurro sumamente asombrada-

Ya cuando habia visto la casa desde afuera supo que esa era una casa de personas ricas, pero
jamas creyo ver semejante belleza. Es mas, nunca en su vida creyo estar en un lugar asi...

-¿y tu eres la sobrina de Kasa? -pregunto cierta ojiroja que no dejaba de observarla-

-¡no es mi sobrina! -dijo rapidamente kasa- es...es una conocida...

La ojijade la miro unos segundos y despues bajo la mirada. Siempre era asi, su tia jamas quiso
reconocerla como su sobrina, y simplemente decia que era una conocida. No la culpaba, despues
de todo quien tendria que ver con alguien como ella?
-¡con razon! -dijo la ojimiel-

-¿que quieres decir? -pregunto molesta Kasa-

-no, no, nada...-se corrigio rapidamente- oye y dime ¿tus ojos...?

-¿que tienen? -pregunto confundida-

-es que nunca habia visto unos asi...-exclamo acercando su rostro hacia la chica para verla mejor-

-yo tampoco...-dijo Tayuya al tiempo que daba una vuelta alrededor de la chica y la miraba
molesta-

-probablemente su padre los tenia de ese color, por que su madre no...-informo la ama de llaves-

-¿por que usas un pañuelo? -pregunto la ojiroja señalando la cabeza de la chica-

-es mas comodo...-dijo con las mejillas sonrojadas-

-¿de que color es tu pelo? -pregunto levantando una ceja-

-¡negro! -dijo rapidamente Kasa- su color de pelo es el mismo que el mio...

-asi es...-afirmo la pelirrosa con una pequeña sonrisa-

Otra cosa a la que debia acostumbrarse, su tia odiaba su color de pelo, pues le hacia recordar a su
hermana, osea a su madre, es por eso que habia decidido ponerse el pañuelo, aunque la verdad es
que casi siempre lo usaba pues siempre que las chicas de su pueblo se lo veian suelto le tiraban
uno que otro comentario no muy agradable. Esta bien, lo sabia, su color de pelo no era comun,
"rosa", no habia conocido a nadie que lo tuviera rosa, excepto su madre claro, sin embargo a ella
le gustaba asi...

-¿y cuantos años tienes? -pregunto la ojimiel-

-dieciseis...

-vaya somos mas viejas que tu...-continuo la pelimarron-

-¿de verdad? ¿cuantos años tienen ustedes? -pregunto curiosa-

-las tres dieciocho...-hablo la ojiroja-

-¡suficiente! -exclamo Kasa- ustedes tres vayan a trabajar, y tu Sakura ve a cambiarte y ponte esto!
-añadio dandole el uniforme que usaban las sirvientas-

-si tia...-exclamo obediente-


-no me digas asi! -reclamo molesta- no quiero que nadie, escuchame bien, nadie sepa que eres mi
sobrina...-dijo molesta- y el pañuelo quiero que lo uses todo el tiempo, no tengo ganas de ver tu
pelo...-apunto señalando su cabeza-

-claro...-dijo bajando la mirada-

-¡pero apurate Sakura! ¡mira que tienes mucho trabajo!

-si pero...-dijo indecisa- ¿donde me cambiare? -pregunto un poco nerviosa-

-oh cierto...-dijo comenzando a caminar- sigueme...

Ambas mujeres caminaron por el salon, y lo atravesaron hasta llegar a un estrecho pasillo que
tenia varias puertas a su costado.

-esta es mia...-señalo la primera puerta del pasillo- y la tuya sera esa...-comento apuntando la
utlima puerta del pasillo-

-¿es mi cuarto?

-claro, ¿que mas? -pregunto mirandola altaneramente- ve a ducharte, y despues ponte el


uniforme...

-si

-nuestro baño es aquella puerta...-señalo apuntando la puerta que estaba frente al cuarto de la
chica- no se te ocurra usar otro por que los patrones se enojaran, ¿lo entiendes?

-si Kasa...-respondio aun observando todo el lugar-

-bien, hazlo rapido que tengo que decirte todo lo que haras...

La pelirrosa asintio con la cabeza y despues de eso fue rapidamente a su nuevo cuarto. Cuando
entro a este se maravillo al ver como era. Las paredes eran blancas, y de un lado tenia una linda
cama de madera, con un colchon bastante ancho, y un cubrecamas de color marron, al lado de la
cual habia una mesita con una pequeña lampara, y del otro lado habia un armario de tamaño
mediano...

-es maravilloso...-susurro sumamente emocionada-

Nada de ello podia comparase con el lugar en el que vivia, comenzando en el pueblo, ya que este
era un lugar maravilloso comparado con su anterior hogar, despues aquella casa, que
practicamente era una mansion, y su cuarto...no podia pedir nada mas, konoha, sin lugar a dudas
era el mejor lugar de todos...

-¡Sakura apurate! -escucho la voz de su tia-


Rapidamente camino a su cama para acomodar todo, sin lugar a dudas aquello iba a ser
fabuloso...Pasada una media hora la pelirrosa ya se encontraba lista para hacer los quehaceres, ya
se habia bañado y ahora se encontraba con su tia recorriendo toda la casa...

-despues ese es el cuarto de Mikoto...-apunto su tia a una puerta la blanca-

La ojijade la escuchaba atentamente, y trataba de recordar todos los lugares, y aunque sonara
extraño, aquello estaba mas dificil de lo que creyo pues esa casa tenia tres pisos y muchas
habitaciones. Ambas mujeres continuaron recorriendo todo el lugar. La pelirrosa ya tenia puesto el
uniforme, el cual consistia en primero un vestido blanco, bastante simple y delgado, arriba de este
iba la otra parte que consistia en otro vestido, de color gris, tambien simple, que se cerraba por la
espalda y tenia cuello alto, pero lo que mas le gustaba es que el vestido gris era inflado a partir de
la cintura para abajo, y por ultimo arriba de este llevaba un delantal blanco...

-bueno tu tarea principal sera la señora Mikoto, pero eso sera mejor que lo decida el señor, asi
que ahora puedes empezar por limpiar la pieza del señor Sasuke...

-de acuerdo Kasa...-exclamo al tiempo que se alejaba de ella dispuesta a realizar sus tareas en
aquella casa...-

... ... ...

Por fin ya se encontraba en Konoha, la verdad es que el viaje había sido demasiado estresante y
aburrido. Todo el paisaje estaba apagado debido a que la noche ya se avecinaba, y solo un par de
luces iluminaban los caminos y las casas, Miro por la ventanilla y logro distinguir su casa.

-por fin...-susurro pasando una mano por sus rebeldes cabellos-

-¡llegamos! -dijo el pelinegro que conducía-

-¿de verdad? -susurro para si mismo al tiempo que bajaba del carruaje- ¡lleva esto a mi estudio! -
ordeno al chico pálido al tiempo que le lanzaba su maleta-

-¡si señor!

Después de eso entro a su casa y se saco el saco rápidamente, aquella endemoniada prenda era
demasiada calurosa...

-¡señor Sasuke! ya llego...-escucho que decía Kasa, la cual se había acercado rápidamente hacia el-

-hmp...

-¿se le ofrece algo señor? -pregunto rápidamente-

-café...-dijo comenzando a subir las escaleras-

-ya mismo se lo subiere señor...-dijo la criada-


El pelinegro termino de subir las escaleras y se encamino para el lado derecho de los pasillos. Lo
único que deseaba era llegar a su cuarto, tomar un café, y descansar hasta el siguiente día. Unos
gritos abajo le hicieron desviar la mirada, y supo que las sirvientas se habrían enterado de su
llegada. Siempre era lo mismo...

-que fastidio...-dijo molesto-

Camino un poco mas y por fin llego a su cuarto, aunque se soprendio un poco de ver que una de
las puertas estaban abiertas. Sigilosamente entro y entonces pudo distinguir la figura de una mujer
que se hallaba de espaldas a él. La muchacha estaba sobre una silla y al parecer no se había dado
cuenta de su presencia pues se encontraba tarareando una canción. Se encamino hacia ella, y se
extraño de no reconocer de quien se trataba...

-oye...-llamo deteniendo su paso detrás de la muchacha-

Su fría y grave voz probablemente la habrían sorprendido por que la chica dio un brinco al
escucharlo, y al estar parada en una silla resbalo y cayo, pero para su suerte él fue mas rápido y la
cogió entre sus brazos antes de que tocara el suelo. La sostuvo entre sus brazos y vio como la chica
levantaba lentamente la cabeza para ver a su salvador, entonces fue ahí que quedo anonado ante
tanta belleza...

-¿y... tu eres...? -pregunto observando fijamente a aquellos inigualables ojos jades-


Capitulo 3: altercados!

Se quedo pasmada al ver su situacion. Habia estado tan concentrada que no sintio cuando aquel
joven entro a la habitacion, y mucho menos cuando se acerco a ella, es por eso que cuando
escucho aquella voz tan cerca de ella se sobresalto y resbalo, pero para su suerte el joven la atajo
y ahora la sostenia entre sus brazos. Lo miro fijamente, y observo que tenia unos bonitos ojos, de
echo eran los mas lindo que habia visto haste ese momento, y hubiera seguido apreciando eso si
no fuera por que la voz del joven la saco de sus pensamientos...

-¿y...tu eres...? -pregunto viendo fijamente aquellos inigualables ojos jades-

El aliento del chico choco contra su rostro y entonces comprendio que la distancia de sus rostros
era escasa, eso sin contar que aun seguia entre sus brazos y podia sentir su pecho contra su
cuerpo...

-¡ha! -grito asustada y sin mas le pego una cachetada para despues saltar de sus brazos al suelo-
¿¡quien es usted! -pregunto nerviosa-
El pelinegro parpadeo varias veces tratando de comprender lo que sucedia. Inconcientemente
retrocedio un paso y llevo una mano a su mejilla, la cual estaba un tanto sonrojada. ¿Acaso...acaso
esa chica le habia pegado?

-¿¡por que hiciste eso! -pregunto frunciendo el ceño-

¿Quien se creia esa mujer para pegarle? ¡No podia creerlo! En su vida alguien le habia pegado, y
mucho menos una miserable mujer, y ahora esta muchacha le pegaba sin ninguna razon ni motivo.

-¡maldita mujer! ¡no debiste hacer eso! -apunto furioso y apretando los puños con fuerza-

-¿quien es usted? -pregunto llevando ambas manos a su pecho-

No pudo evitarlo, tal vez si lo hubiera pensado mejor solo habria saltado de sus brazos pero ella
era asi, tenia reacciones un tanto agresivas, pero tampoco era para tanto solo le habia pegado una
cachetada, y el joven al parecer habia enfurecido.

-¿¡quien eres tu! -pregunto el pelinegro al tiempo que se acercaba a la chica-

-yo pregunte primero...-aclaro rapidamente y retrocediendo dos pasos-

-¿que? -dijo confundido-

-yo pregunte primero -repitio lentamente y en tono mas calmado-

Bien, ahi habia algo mal, eso era seguro, por que al parecer aquella muchacha no sabia con quien
estaba hablando.

-¿que haces en mi casa? -pregunto deteniendo su paso a un metro de la chica-

-¿su casa...? -pregunto confundida y entonces lo comprendio-

-¡Sakura! -ambos voltearon el rostro al escuchar la voz de karin-

-es Karin...-susurro sin moverse-

-¿Sakura, estas aqui? -se escucho que preguntaba para despues asomar su cabeza por la puerta-

-aqui estoy... -dijo mirando a la chica-

-¡oh Sasuke! -chillo la ojiroja al ver a su amado pelinegro-

-¡no molestes Karin! -ordeno molesto y despues volvio a clavar su mirada en la ojijade, algo que
sin lugar a dudas molesto a la pelirroja-

-no sabes cuanto te eche de menos...-añadio de manera melosa y entrando al cuarto- y te traje tu
cafe...
-responde mi pregunta chica, ¿quien eres? -pregunto el azabache a la ojijade, ignorando
completamente a la ojiroja-

-¡es Sakura! -repondio la ojiroja al tiempo que rapidamente se acercaba a ellos- es la nueva
sirvienta Sasuke...-exclamo despectivamente al tiempo que dejaba la taza de cafe sobre uno de los
muebles-

-si usted es Sasuke...-susurro la ojijade sumamente nerviosa- entonces...

-¡soy tu jefe! -exclamo cruzandose de brazos y notando recien en ese momento que la chica
llevaba el uniforme de las sirvientas de la casa- "debi notarlo antes..." -se recrimino entrecerrando
los ojos-

-este...yo...-comenzo a balbucear, ya sabiendo de antemano que habia golpeado a su patron-

-tardaste mas de dos dias Sasuke! -interrumpio la ojiroja- no sabes como me tenias...-añadio de
manera sensual-

-¡ahora no Karin! -exclamo sin apartar su mirada de la pelirrosa- ademas ya te dije que no me
llamaras asi!

-claro...-susurro rapidamente y frunciendo el ceño-

-asi que tu eres la nueva sirvienta, ¿no? -pregunto mirando a la ojijade de arriba a abajo-

-¡si señor Sasuke! -volvio a interrumpir la peliroja al tiempo que se ponia delante de la ojijade- es
una conocida de Kasa, una puebleriana, ya...

-¡le pregunte a ella no a ti Karin! -aclaro hastiado del comportamiento de la chica-

-es como ella dice -susurro la pelirrosa con la mirada gacha, y es que estaba sumamente apenada
con lo recientemente ocurrido-

-oye Sakura ¿por que no vas abajo a ver que hay que hacer? -exclamo la ojiroja sumamente
molesta- ¡no ves que interrumpes!

-¿interrumpo? -dijo confundida y sin comprender a que se referia- pero debo ordenar el cuarto del
señor, Kasa me dijo que lo haga...

-pero...-recrimino la peliroja-

-¡Karin vete tu! -ordeno molesto-

La pelirroja miro molesta a la ojijade, y despues de eso se dio la vuelta para macharse del lugar.
Ella era muy atrevida en todo pero sabia cual era su limite, es por eso que preferia retirarse antes
que ganarse algun castigo. Salio del cuarto y cerro la puerta de la mala gana para despues
murmurar algo para ella misma...
-Sakura, ¿eh? -pregunto el pelinegro molesto-

-señor yo...yo lo siento...-se disculpo sumamente apenada- no sabia que ustes era el dueño de
esta casa...

-y que creiste que era, ¿un ladron? -pregunto frunciendo ceño, aun no podia creer que aquella
chica le hubiera pegado-

-es solo...que me asusto...-aclaro levantando la mirada- de verdad lo siento -se disculpo


nuevamente-

No supo por que razon, pero cuando la chica levanto la mirada el aparto la suya y se dio la vuelta
para despues encaminarse a su cama...

-mujer tenias que ser...-dijo despectivamente-

La pelirrosa lo vio confundida y despues lo comprendio, tenia frente a ella otro machista mas.
Hombres que se creian superiores a ellas solo por el echo de que ellos eran hombres, y ellas eran
mujeres

-mira niña que sea la ultima vez que se te ocurre levantarme la mano! -ordeno fuertemente- ¡la
proxima vez lo lamentaras!

-¡si señor! -respondio rapidamente-

El pelinegro se sento en la cama y se saco los zapatos para despues recostarse en la cama con la
mirada fija en el techo.

-¡traeme mi cafe! -ordeno sin mirarla-

La pelirrosa dejo el plumero que sostenia entre sus manos para tomar entre las mismas la taza de
cafe que habia dejado Karin. Rapidamente se encamino hacia el pelinegro y se lo dejo en el
velador que tenia al costado de la cama...

-aqui esta señor...-anuncio al tiempo que se daba la vuelta para seguir con su labor-

El azabache se sento cansado y toma la taza con una mano y el platillo con otra. Entreabrio sus
labios y dio un sorbo al cargado cafe...

-ya esta frio...-susurro frunciendo el ceño y dejando la taza de cafe nuevamente en su lugar-

La ojijade lo escucho mas no dijo nada. No podia estar frio, ¡se lo habian traido recien! Fruncio el
ceño y tomo el plumero entre sus manos para continuar limpiando aquel enorme mueble...

-¡oye! -llamo el azabache- ¿cuantos años tienes? -pregunto sin rodeos-

-¿que? -dijo al tiempo que se daba la vuelta-


-¿es que acaso eres sorda? -pregunto molesto- dije ¿que cuantos años tienes?

-dieciseis...-respondio mirandolo fijamente-

-hmp...

Nuevamente volvio a recostarse en la cama y clavo su mirada en el techo. ¿Dieciseis? Era dos años
menor que él, pero eso no importaba mucho, lo importante alli es que era su sirvienta, y por lo
tanto estaba en sus garras. Sintio como la chica continuaba con su labor, dandole la espalda e él, y
entonces clavo sus ojos en ella. Comenzo desde abajo, viendo solamente sus pies, pues el vestido
que usaba era hasta los tobillos, pero aun asi dedujo que tenia unas piernas lindas o normales. Su
mirada continuo subiendo hasta llegar a su trasero...

-"tiene un lindo trasero..." -penso mirando aquella zona sin pudor alguno-

Despues de observar aquella zona continuo subiendo la mirada, llegado asi, a su cintura la cual era
sumamente pequeña y plana, y por ultimo llego a los pechos, a los cuales no podia ver pues la
chica estaba de espalda, pero aun si dedujo que no eran exagerados ni grandes, tampoco eran
pequeños, eran normales, sin embargo aquello no era algo de mucha importancia, ademas de que
unos pechos grandes hubieran quedado desproporcionados considerando el resto de su cuerpo,
pues aquella muchacha se veia sumamente delicada.

-"es linda..." -penso con un brillo de deseo en sus ojos-

Aparte de todo eso, tambien estaba su rostro, y aquello era lo que lo habia impresionado, pues
hablando de cuerpo habia visto varios mejores, mas voluminosos y carnosos, pero hablando de
rostros, el de ella era unico. Tenia la piel blanca como la nieve, y de echo, para ser una pueblerina
la tenia demasiado cuidada, pues normalmente todas las personas de pueblos la tenian seca y
ajada, despues tenia labios finos y rosaseos, demasiado tentadores para su gusto, sin embargo eso
era algo en lo que no deberia fijarse, asi que continuo con su nariz, era delgada y delicada, y por
ultimo sus ojos...Bien, debia admitirlo, jamas en toda su vida habia visto algo asi, eran grades,
brillosos, y su color...no tenia un color definido...

-"verdes..." -fue lo primero que penso-

Verdes, no definitivamente no eran verdes. Claro que tenian algo de ese color, pero no eran
exactamente solo verdes. Tenian algo mas, algo que sin lugar a dudas era lo que los hacia
fascinantes. Parecian dos grandes gemas expuestas a una brillante luz, que hacia que
resplandecieran notablemente. Su mirada continuo divagando por el cuerpo de la chica y noto que
la misma llevaba un pañuelo en la cabeza, el cual le cubrio toda la frente y se ataba por el lado de
atras en un fuerte nudo...

-"¿sera pelada?" -penso viendo el pañuelo- ¿eres pelada? -pregunto como si nada-

-no señor...-respondio la chica sin mirarlo, las preguntas sobre su pañuelo comenzaban a ser algo
comun- es mas comodo usarlo -añadio tocando su pañuelo- el pelo suelto es...
-ya entendi -interrumpio bruscamente-

No necesitaba escuchar mas, solo queria saber si era pelada o no. Bueno al diablo con eso, lo unico
que alli importaba era que aquella mujer era su sirvienta y por lo tanto la poseeria. Su mirada bajo
nuevamente al trasero de la ojijade y se quedo alli, ya imaginando a su entrepierna chocando
contra aquella zona, que por cierto era la unica que importaba...

-no eres virgen, ¿cierto? -pregunto sin tacto alguno, y es que él era asi-

Vio como la chica se sobresaltaba al oirlo, y dejaba de hacer lo que hacia para segundos despues
darse la vuelta y verlo con las mejillas sonrojadas. Genial, aca venia la parte en la cual se le tiraba
encima...

-"es tan facil..." -penso con una media sonrisa y viendo como la chica lo miraba-

-¿c-como...? -pregunto sumamente desconcertada-

-¿eres virgen? -repitio como si nada-

La ojijade fruncio el ceño al escucharlo y sus manos comenzaron a temblar haciendo que el
plumera resbalara de ellas hasta chocar contra el piso...

-no...no puede preguntarme eso -dijo con la voz temblorosa y el ceño fruncido-

-¿por que no? soy tu jefe -apunto arrogantemente- es facil si o no...

-¡no responder su preguta señor! -aclaro sintiendo como su corazon se aceleraba-

No queria, no queria ceder ante aquel sentimiento, hacerlo era perder el tiempo, ya que aunque
llorara, aunque gritara nada cambiaria. Se agacho y tomo el plumero con fuerza para despues
levantarse y sorprenderse al ver a su patron de pie...

-entonces no lo eres...-añadio de manera triunfante-

-piense...piense lo que quiera...-susurro bajando la mirada-

-sere directo contigo Sakura...-aclaro recalcando su nombre- este viaje me dejo bastante cansado y
estresado, y necesito a alguien para satisfacerme, ¿lo entiendes? -pregunto con una sonrisa
maliciosa-

La ojijade lo miro confundida, y trato de entender lo mejor posible lo que su patron le dijo.
Mientras tanto él aun tenia su sonrisa en el rostro, era imposible que le dijiera que no, era una
mujer, una pueblerina, era demasiado obvio que esta chica seria igual de regalada que las demas...

-¿quiere...quiere que llame a kasa? -pregunto inocentemente-

-¿que? -dijo sorprendido y borrando la sonrisa de su rostro-


-es que...yo ya termine aqui señor, y tengo mas cosas que hacer...-aclaro tranquilamente y
creyendo que su patron hablaba de otra cosa-

-espera, espera...creo que no nos estamos entendiendo Sakura...-comento un tanto alterado-

Bien, esta chica era demasiado ingenua o demasiado estupida. Es que cualquier mujer entenderia
a lo que se estaba refiriendo. ¿Es que acaso tendria que bajarse los pantalones y mostrarle su
pene para que lo comprendiera?

-no lo entiendo señor...-dijo despues de unos segundos-

El pelinegro levanto una ceja al oirla, y despues de eso fruncio el ceño...

-bien, entonces te lo dire de otra manera...-agrego con un tono mas sensual- quiero que te des la
vuelta y...-callo de inmediato cuando la puerta de su cuarto se abrio sin previo aviso-

-Kasa...-susurro la ojijade-

-señor aqui esta su cafe...-comento acercandose al pelinegro-

-¿es que no sabes tocar? -pregunto sumamente molesto-

-oh lo siento, crei...

-ya no importa -interrumpio cansado- dejalo por alli...

-¡si señor! -dijo al tiempo que rapidamente dejaba la taza de cafe-

-señor tal vez Kasa pueda ayudarlo...-comento la pelirrosa tranquilamente-

El pelinegro la miro sorprendido y hasta tal vez, se ruborizo un poco. ¿¡Esa chica estaba loca o que!
¿¡Como se atrevia decir eso!

-¿en que puedo ayudarlo señor? -pregunto amablemente kasa-

Oh genial, su mente no pudo evitar imaginar ciertas imagenes horrorosas con kasa, y al hacerlo
todo su estomago se removio de asco...

-¿señor? -llamo kasa al verlo un tanto extraño-

-¡no es nada! -dijo rapidamente y agitando la cabeza-

-pero me dijo que...

-¡no es nada! -repitio bruscamente y fulminandola con la mirada-

-c-claro...-exclamo bajando la mirada-


-¡es verdad! -dijo kasa de repente- va a perdonarla señor, es la primera vez que viene aqui, y ella
es medio torpe...

-ya me di cuenta de eso -exclamo frunciendo el ceño-

Kasa lo miro confundida y despues de eso vio a sakura. Probablemente aquella tonta muchacha ya
habia echo algo malo...

-por cierto, la señorita Ino llego hace unos momentos...-dijo Kasa sin apartar la mirada de la
ojijade-

-Ino...-bufo cansado-

-se quedara a cenar con nosotros señor -informo con una sonrisa-

-de acuerdo, dile que ya bajo

-¡si señor! -exclamo bajando la cabeza para despues salir de alli-

-espera ti...Kasa! -se corrigio rapidamente- ya termine con la habitacion del señor, ¿ahora que
debo hacer?

-sigueme Sakura, te mostrare el siguiente cuarto -exclamo secamente- con permiso señor...

-con permiso -repitio Sakura bajando tambien la cabeza-

La puerta se cerro frente a sus ojos mas su mirada se mantuvo clavada alli por varios segundos
mas. ¿Que habia sido todo eso? ¿Acaso su nueva sirvienta lo habia rechazado, o en verdad no lo
habia comprendido?

-¡no pudo haberme rechazado! -exclamo molesto- seria una verdadera tonta si lo hiciera...-
mascullo autoconvenciendose de eso-

Probablemente se estaria haciendo a la mosquita muerta. Pero eso no funcionaria con él, si ella
queria jugar, jugarian, pero ella seria la que terminaria perdiendo. Por que no habia juego que un
Uchiha perdiera.

Sonrio maliciosamente, esa chica no sabia con quien se habia metido...

... ... ...

Tres sirvientas se encontraban, como siempre, cuchicheando en la cocina, pero esta vez se
encontraban mas exhaltadas que siempre pues los cuentas corrian rapido en aquella casa...

-¿estas segura Karin? -pregunto una pelirroja-

-¡claro que estoy segura! -dijo cruzandose de brazos- esa Sakura ya se quiere ligar con mi sasuke! -
chillo molesta-
-no lo se...-comento una ojimiel- tu exageras las cosas Karin

-¡pero esta vez no lo hago! -se defendio cabreada- cuando entre al cuarto ya lo estaba
engatusando...

-no estaras imaginando cosas, ¿verdad? -volvio a cuestionar la pelimarron-

-¡claro que no Tenten! -aclaro molesta- ¡se distinguir cuando alguien coquetea o cuando no lo
hace! ¡y esa niña lo estaba haciendo!

-¡concocida de Kasa tenia que ser! -mascullo la otra pelirroja- ¡no lleva ni un dia aqui!

-¡es por eso que les digo! -exclamo la ojirroja- ¡tenemos que sacarla de aqui!

-vaya Karin, pareces asustada...-apunto entre risas la ojimiel-

-¡claro que no! es solo que es niña viene a invadir nuestro territorio asi como si nada!

-¡Karin tiene razon Tenten! ¡no necesitamos otra chica mas! -exclamo frunciendo el ceño-

-bien entonces ¿estan de acuerdo? -pregunto la ojiroja con una sonrisa maliciosa-

-¡yo si! -dijo rapidamente la pelirroja-

-como quieran, pero no se que planeas Karin...-comento la ojimiel cerrando sus ojos-

-aun no lo se pero algo se me ocurrira, ademas ustedes tambien piense!

-lo intentaremos -añadio la ojimiel-

-¿es que siempre soy yo la que tiene que pensar? -pregunto cabreada-

-algo asi Karin...

-oigan ustedes, ¿¡es que siempre estan perdiendo el tiempo! -pregunto Kasa entrando a la cocina
junto a Sakura-

-hola chicas...-saludo con una sonrisa-

Ninguna de las tres le respondio , y solo se limitaron a mirarla con el ceño fruncido, algo que sin
lugar a dudas ambas mujeres notaron.

-"¿y ahora que hice?" -penso bajando la mirada-

-"¿que habra echo esta vez?" -penso Kasa frunciendo el ceño- bueno mira Sakura ya es la hora de
la cena, en esta casa los patrones siempre cenan a las nueve, ni un minuto mas ni un minuto
menos...

-si Kasa...
-solo tenemos dos patrones, el señor Sasuke, al que ya conociste...

-y demasiado bien, ¿cierto? -pregunto Tayuya-

-¿que? -pregunto sin comprender-

-¡no interrumpas cuando hablo Tayuya! -mascullo la pelinegra-

-claro Kasa... -mascullo de mala gana-

-como te decia Sakura, por un lado esta el señor Sasuke, y despues esta su padre Fugaku...

-¿y la madre? -pregunto la pelirrosa-

-oh...procura no tocar ese tema si no quieres meterte en problemas...

-¿pero por que? -pregunto a su tia-

-¡solo haz lo que te digo Sakura!

-claro...

-Mikoto, ese es su nombre, y tu seras la que estara a cargo de ella...

-si, Kasa

-pero como ya te dije eso te lo dira alguno de los señores...-informo seriamente- otra cosa que
debes saber, si bien aca son solo dos señores siempre tenemos visita de alguno de sus amigos o
conocidos, asi que la comida debe ser abundante...

-bien...

-hoy vino su prometida, la señorita Ino...-aclaro seriamente- debes hablarle con respeto ya que
dentro de poco sera tambien nuestra patrona...

-¡eso no lo sabes! -interrumpio la ojiroja molesta al escuchar lo que decia Kasa-

-sera asi Karin, quieras o no...

La pelirrosa miro a ambas mujeres confundida, ¿que es lo que sucedia alli?¿por que Karin actuaba
de esa manera?

-de acuerdo Kasa...

-bueno ahora ayudanos a llevar las cosas -ordeno al tiempo que se daba la vuelta- y ustedes no se
queden alli!

-claro...-exclamo la ojimiel rodando los ojos-


Despues de eso las cuatro criadas se dirigieron al comedor, cada una de ellas cargaba con platos,
vasos o bandejas con comida. La pelirrosa llevaba dos botellas, una en cada mano, y su mirada se
perdia en cada adorno que veia a su paso, y es que las cosas que habian alli eran demasiado
bellas...

-dejalo en el medio de la mesa...-comento la ojimiel que tenia a lado-

-claro...-exclamo al tiempo que entraban al comedor-

Era un lugar bastante amplio, en el techo habia varios candelabros que iluminaban todo el lugar,
pero el que mas le llamo la atencion fue el que estaba en el centro pues estaba adornado con
diamantes, o algo asi, pero algo era seguro y era que era sumamente valioso, cualquiera se daria
cuenta de ello, incluso ella...Despues de eso vio una enorme mesa en el comedor, la cual llevaba
un lindo mantel blanco, y en el centro habian una par de velas prendidas, lo cual le resulto inutil
pues con los candelabros ya era suficiente...

-"que hermoso..." -penso cuando vio un enorme florero en la esquina de aquel lugar-

La mesa estaba rodeada de varias sillas, que tenian un enorme espaldar para apoyerse, sin
embargo la mayoria de ellas estaban vacias, pues solo tres personas se encontraban alli, en la
cabezera estaba un señor de un semblante bastante serio, que suponia debia ser el señor fugaku,
a su derecha estaba el señor sasuke y a lado de este estaba una pelirubia...

-Sakura...-recrimino Kasa al verla parada y sin moverse-

-lo siento...-murmuro y rapidamente coloco las dos botellas en la mesa-

-tu debes ser Sakura, ¿cierto? -pregunto el señor de la cabezera-

-si soy yo señor...-exclamo un tanto nerviosa-

-de acuerdo, yo soy Fugaku...

-lo se señor...-añadio parandose junto a Kasa-

-asi que tu eres la nueva, ¿eh? -pregunto la pelirubia que estaba junto al señor Sasuke-

-si señorita

-bien, mi nombre es Ino y soy la prometida de Sasuke...-informo con una sonrisa-

-un gusto...-dijo tambien con una sonrisa, por alguna razon aquella señorita le agradaba de
sobremanera-

-Sakura es un lindo nombre...-continuo diciendo la ojiceleste- ¿cual es tu apellido? -pregunto


interesada-
La ojijade dudo unos segundos en responder, pues sabia que al decir su apellido sabrian que era
familia de Kasa, mas aun asi decidio decir la verdad. Despues de todo a ella no le importaba que lo
supiera...

-Haruno...-informo al tiempo que entrecruzaba sus dedos-

-¿Sakura Haruno? -pregunto sorprendida- ¿eso no significa algo?

-asi es...-dijo el señor Fugaku- significa flor de cerezo, ¿no es asi? -pregunto a la pelirrosa-

-si asi es, señor...-admitio moviendo la cabeza-

-flor de cerezo, vaya eso es muy lindo...-añadio la pelirubia- ¿es el apellido de tu padre?

-no, es de mi madre...-comento apenada-

-¿y cual es el de tu padre? -pregunto curiosa-

-bueno yo...-exclamo apretando los puños con fuerza-

-Ino deja de preguntar ya...-exclamo el Uchiha mayor- mira que tengo hambre...

-lo siento Fugaku...-se disculpo con una sonrisa- era simple curiosidad...-agrego al tiempo que
tomaba los cubiertos con sus manos-

La pelirrosa suspiro aliviada, la verdad es que no le gustaba que le preguntaron sobre aquel tema,
era algo que trataba de evitar todo el tiempo, ademas de que ahora habian demasiadas personas
como para contarlo...

-Sakura, parate a lado de la señorita Ino...-ordeno Kasa que se encontraba parada en una esquina
del lugar-

La pelirrosa asintio con la cabeza, y rapidamente dio vuelta la mesa para ponerse junto a la
pelirruibia. Miro a las otras sirvientas y observo que Tayuya y Tenten, estaban a ambos lados del
señor Fugaku, mientras que Karin estaba junto a Sasuke. Sonrio internamente, pues preferia estar
junto a la señorita Ino antes que con los Uchiha...

-"¿cuanto tardaran en esto?" -penso dando otro suspiro de cansancio-

-Karin la pimienta! -escucho que ordenaba el menor de los uchiha-

-¡si señor! -exclamo rapidamente y salio corriendo de alli-

Bueno despues de todo no era un trabajo muy dificil. La verdad es que estaba muy feliz con todo
lo que estaba sucediendo, Konoha era un lugar maravilloso, y el trabajo era mejor de lo que creia,
pues alla en su pueblo el trabajo era demasiado agotador, cansador, e incomodo, pero aqui era de
lo mejor. Limpiaba los cuartos sola, sin que nadie la estuviera vigilando, podia agarrar lo que
quisiera de la despensa, y ademas no era un trabajo dificil, era pasar un plumero y trapo por todos
los muebles...

-"y recien es mi primer dia..." -penso emocionada y cerrando los ojos-

-Sakura pasame el salero...

Era maravilloso, realmente maravilloso! Solo esperaba no arruinar todo eso, por que por lo
general lugar en donde iba la gente la despreciaba. Pero trataria de no pensar en eso, esta era un
lugar diferente, podia sentirlo...

-Sakura el salero...

-"tengo que conocer todo el lugar..."

-¡Sakura! -escucho la grave voz de Kasa-

-¿q-que? -exclamo abriendo los ojos y viendo que todos los ojos estaban posados en ella-
¿que...sucede? -susurro sumamente intimidada-

-Sakura te dije que me pasaras el salero...-dijo cierta pelirrubia de manera amable-

-lo siento señorita...-se disculpo apenada-

Despues de eso rapidamente le paso el dichoso salero, el cual estaba en el otro extremo de la
mesa, y la chica le dio una sonrisa. Definitivamente la prometida del señor Sasuke era una
excelente persona...

-"parece buena..." -penso al tiempo que le devolvia la sonrisa-

Hubiera seguido observando a la señorita Ino, pero las risas burlonas de las otras sirvientas hizo
que su mirada se desviara hacia ellas, y efectivamente Karin, Tayuya, y Tenten se estaban riendo
por lo bajo. Decidio ignorar aquello y continuar metida en sus pensamientos, claro que esta vez
prestando mas antecion a lo que sucedia a su alrededor...

-"debo ser mas atenta..."

-Sakura, ¿trabajabas antes? -pregunto el mayor de los uchiha-

-si, señor...

-¿de que trabajabas? -pregunto interesado, y ella supo que intentaba saber mas de su pasado para
ser si era confiable o no-

-era lavandera señor...-exclamo sin apenarse por ello, mas si noto como Kasa se removia
incomoda-

-lavandera, ¿eh? -dijo para si mismo- ¿un trabajo pesado no es asi?


-algunas veces, señor...-exclamo viendolo fijamente-

-¿y tu madre estaba de acuerdo con que vinieras aqui? -continuo preguntando-

-no tengo madre señor...-respondio ya incomodandose por el ambiente-

-oh lo siento niña...-dijo como si nada- ¿y tu padre?

Lo sabia, sabia que vendria aquella pregunta. Siempre era lo mismo, preguntas frecuentes y
despues llegaba aquella parte...

-señor va a perdonarme pero...-dijo e hizo una pausa, como debatiendose si debia decirlo o no- no
es un tema del que me gusta hablar...-dijo con una pequeña sonrisa falsa-

Todos se quedaron en silencio al escucharla, y ella pudo ver como el señor Fugaku fruncia el ceño,
al igual que kasa. Los nervios se apoderaron de su ser, al parecer el patron no estaba
acostumbrado a quedarse con una pregunta flotando. Sus ojos se fijaron en los de kasa y vio como
la misma le hacia muecas de disgusto, nuevamente ignoro aquello y bajo la mirada...

-¿no vas a responderme? -pregunto en un tono frio el uchiha-

-Fugaku deja de incomodarla...-pidio amablemente la pelirubia-

-no es incomodarla Ino, pero es mi casa y no pienso tener aqui a alguien de quien no se nada! -
exclamo dando un golpe en la mesa- ¡tu, responde sakura! -ordeno friamente-

-no se por que pero Sakura tiene problemas para responder preguntas...-escucho que decia el
señor sasuke-

-no es eso...solo que...-añadio la pelirrosa al tiempo que miraba a ambos uchihas-

-estas haciendome perder la paciencia niña! -apunto Fugaku-

La pelirrosa lo miro fijamente y despues de unos segundos y tomando valor de donde no tenia
decidio abrir la boca...

-si usted señor Fugaku quiere saber mas sobre mi, le pediria que sea en frente de menos
personas...-dijo lo mejor que pudo, y tratando de no sonar mal educada-

-¡Sakura! -reclamo su tia sumamente nerviosa-

-no quiero hablar sobre este tema frente a todos, no me estoy negando solo le estoy pidiendo que
sea en otro lugar...-agrego la ojijade-

-pero como te atreves...-comenzo a decir el uchiha mayor-

-papa dejalo...-interrumpio el azabache menor- no dira nada aqui, preguntale despues todo lo que
quieras...-exclamo como si nada-
Vio como el ceñor Fugaku fruncia aun mas el ceño para despues relajar todas las facciones de su
rostro y retomar la tranquilidad...

-esta bien, sera despues Sakura...

-g-gracias señor...-exclamo aliviada pero no lo veia a él si no que al pelinegro menor, pues en


verdad le agradecia a él-

-¡ve a lavar las cosas Sakura! -ordeno Kasa ya perdiendo la poca paciencia que tenia-

-s-si...-dijo rapidamente- con permiso...

Salio de alli lo mas rapido que pudo, y es que el ambiente se encontraban sumamente tenso por lo
reciente, en verdad agradecia que Kasa la hubiera mandado a lavar las cosas, pues al menos asi
estaria sola...

-"creo que lo arruine..." -penso desanimada y apretando los manos contra su delantal-

Siempre era asi, por alguna razon o motivo, siempre terminaba arruinando todo. Era su mala
suerte, todos se lo decian en el pueblo, le decia que estaba maldita por su madre, y mas despues
de...Agito la cabeza con fuerza al tiempo que entraba a la cocina, no pensaria en nada de eso.

-cielos...-susurro asombrada al ver frente a ella un pilar de platos y ollas sucias- no puede creer
que se ensucie tanto...-susurro acercandose al lavaplatos-

Sin perder mas tiempo largo el agua y tomo el jabon de un costado. Estaba acostumbrada a lavar
cosas asi que aquello no seria dificil. Se sumio en sus pensamientos y nuevamente se olvido del
exterior, penso en muchas cosas y a la vez en nada. En el pueblo siempre que lavaba se metia en
sus pensamientos y asi el tiempo pasaba de manera mas rapido, y tal como pasaba alli paso aqui,
ya que cuando volvio en si se dio cuenta que ya le faltaba muy poco...

-estoy tardando...-susurro para si misma y tratando de apurarse-

Tomo el ultimo plato que le faltaba y lo enjabono para despues comenzar a enjuagarlo, y mientras
lo hacia sintio que alguien entraba alli, suposo que seria alguna de las sirvientas o tal vez kasa, la
cual vendria a recriminarle su comportamiento, sin embargo aquellas ideas se desvanecieron
cuando sintio que una mano se posaba con fuerza en su trasero...

-¡ah...! -dijo sorprendida y asustada ante aquel tacto sorprensivo-

Inmediatamente intento darse la vuelta pero otra mano se poso en su cintura impidiendole
cualquier movimiento...

-¡sue...sueltame! -exclamo con la voz temblorosa y los ojos crispados por la impresion-

-se que te gusta...-escucho un murmullo en su oreja al tiempo que la presion en su cintura se


reducia-
Aprovecho aquel instante para darse la vuelta y sin perder tiempo, ni pesarlo dos veces estrello el
plato de sus manos contra la cabeza de su "atacante", haciendo que el mismo se rompiera en
varios pedazos y que su agresor cayera al suelo desmayado. Las manos le temblaron fuertemente
al igual que el resto de su cuerpo, sin embargo aquel temblor no se comparo con el que le siguio,
al distinguir, tirado en el suelo, a su "atacante"...

-oh cielos...-balbucio sumamente sorprendida- ¡el...el señor Sasuke!


Capitulo 4: incidente...desagradable?

Aprovecho aquel instante para darse la vuelta y sin perder tiempo, ni pesarlo dos veces estrello el
plato de sus manos contra la cabeza de su "atacante", haciendo que el mismo se rompiera en
varios pedazos y que su agresor cayera al suelo desmayado. Las manos le temblaron fuertemente
al igual que el resto de su cuerpo, sin embargo aquel temblor no se comparo con el que le siguio,
al distinguir, tirado en el suelo, a su "atacante"...

-oh cielos...-balbucio sumamente sorprendida- ¡el...el señor Sasuke!

Lo miro sorprendida, aturdida y aterrada. No era posible que eso le este pasando! pero
pensandolo mejor si era posible, y de echo no era raro pues una de sus cualidades era meterse en
problemas...

-oh cielos...oh cielos...-balbucio sumamente nerviosa-

Rapidamente se agacho, procurando no cortarse con los pedazos del plato, y sin perder tiempo
alguno extendio sus ya temblorosas manos al rostro de su jefe. Por todos los dioses solo pedia que
no estuviera muerto...

-s-señor Sasuke...-llamo al tiempo que le daba leves palmadas en la mejilla- ¡vamos señor! -pidio
desesperada-

El terror se apodero de su ser. ¡Lo habia matado! Habia matado a su patron el primer dia. Su
corazon se acelero como nunca antes y su cuerpo temblo fuertemente, le esperaba el castigo,
luego la carcel, y despues tal vez la muerte...

-oh dios...-susurro ya con los ojos cristalizados, sin embargo los mismo tomaron un brillo especial
cuando sintieron que el señor Sasuke tosia debilmente- ¿s-señor Sasuke? -llamo sumamente
nerviosa-

No recibio respuesta mas aun asi pudo ver como el pecho de su patron subia y bajaba a un compaz
lento, esos eran signos de que aun estaba con vida, y ello era algo que agradecia con todo el
alma...

-vamos señor, reaccione por favor...-murmuro dando nuevamente suaves palmadas en su mejilla-

Lo vio detenidamente y noto que tenia una mueca de disgusto en su cara, mas aquello era normal
pues recibir el choque de un plato con su cabeza no debio de ser muy agradable...

-no fue mi culpa...-murmuro autoconvenciendose de eso- él...él se lo busco...

-¡Sakura! -escucho la voz de Karin cerca de alli-


-¡Karin! -exclamo sobresaltada-

Sintio que el corazon se le subia a la garganta, y no lo decia literalmente, pues en verdad sintio
aquella molestia en esa zona. Sin darle tiempo a nada la puerta de la cocina se abrio y sus nervios
estallaron.

-¿Sakura? -pregunto la ojiroja que estaba del otro lado de la mesada al no ver a la pelirrosa-

-a-aqui estoy...-informo poniendose de pie rapidamente-

En su interior agradecio una y mil veces el echo de que aquella enorme mesada estuviera de por
medio entre la puerta y el lavaplatos, pues la misma era sumamente larga y por lo tanto lograba
cubrir el cuerpo de su patron...

-¿que estas haciendo? -pregunto la ojiroja con el ceño fruncido- ¿y que fue ese ruido?

-este...yo, sin querer se me resvalo un plato...-mintio sumamente nerviosa-

-¡si seras torpe niña! -exclamo molesta al tiempo que se acercaba a la pelirrosa-

La ojijade la miro aterrada y sin perder tiempo salto por el cuerpo de su patron para llegar justo
frente a Karin.

-¡es-espera Karin! -dijo poniendose delante de la pelirroja-

-¿que crees que haces? -cuestiono molesta-

-los vidrios, el plato...-tartamudeo sin sentido alguno-

-¡quitate! -ordeno sumamente impaciente-

-es que...los pedazos del plato! -exclamo sumamente nerviosa- aun no lo limpie, y puedes...puedes
cortarte...

Vio como la ojiroja fruncia el ceño y por un momento creyo que se habia dado cuenta de lo
sucedido, pero para su alivio la misma se dio la vuelta y se alejo de alli...

-si que eres rara...-escucho que susurraba de manera altanera-

Suspiro aliviada cuando la chica paso la puerta, pero aquella tranquilidad duro muy poco pues
inmediatamente la pelirroja se fue del lugar, por la otra puerta, ya que la cocina tenia dos
entredas, entro cierta ojimiel...

-¡T-Tenten! -exclamo sumamente alterada-

Nuevamente, y sin perder tiempo salto por sobre el cuerpo de su patron y llego rapidamente al
otro lado, pues la ojimiel estaba de ese lado, y vio como la misma la miraba de manera rara...
-¿donde esta Karin? -pregunto tranquilamente y observando todo el lugar-

-¿Karin? ah si Karin se acaba de irse...-exclamo con una sonrisa falsa-

-como sea...-dijo al tiempo que se daba la vuelta- por cierto procura no romper muchas cosas...-
comento con una risa burlona-

-lo hare...-dijo al tiempo que su mirada la seguia hasta la puerta y la veia desaparecer por alli-oh
cielos, ¿y ahora? -susurro al tiempo que se daba la vuelta y veia a su patron-

Si alguien se enteraba de lo sucedido alli era seguro que la echaban, y eso era algo que
definitivamente no estaba dispuesta a aceotar. Konoha era el lugar al que siempre quiso ir, y ahora
que estaba alli lo arruinaba el primer dia.

-no quiero volver a mi pueblo...-murmuro con los ojos vidriosos-

Si su patron se habia enojado por una cachetada no queria imaginarse como se pondria por el
golpe con el plato, ¡pero el se lo busco! Cerro los ojos tratando de pensar en una solucion y
sintiendo los acelerados latidos de su corazon. Si lograba arrastrarlo hasta su cuarto y el patron no
recordaba nada, entonces estaria salvada...

-yo...¿deberia...? -se pregunto a si misma-

Bueno, al menos no perdia nada con intentarlo, y de echo y si todo salia bien ganaria bastante a
cambio asi que sin dudarlo mas salio de la cocina para ver si habia alguien por alli, y para su suerte
todos se encontraban en el comedor, asi que debia ser rapida y silenciosa...

-bien, si lo hago rapido tal vez no me vean...-susurro tratando de tomar valor-

Pero tambien estaba el lado contrario de todo eso, y era que si la veian iba a ser una situacion
bastante comprometedora, pues estaria arrastrando el cuerpo inconciente del señor Sasuke, el
cual aproposito tenia sangre.

-¿sangre? -dijo saliendo de sus pensamientos y dandose cuenta de ese pequeño detalle-

Y es que efectivamente un hilo de sangre, bastante fino, resbalaba de la frente del pelinegro.
Alterada y nerviosa corrio rapidamente para tomar una servilleta, para despues colocarsela en la
frente de patron.

-no...no es grave...-tartamudeo viendo un pequeño corte, del cual provenia la sangre-

Paso suavemente la servilleta por alli, procurando limpiar todo rastro de sangre, y despues de eso
se puso en marcha. Bien, la situacion no era facil, pues en comparacion de cuerpo el suyo era
diminuto comparado con el del señor Sasuke.

-no debo perder mas tiempo...-se reprendio ella misma al darse cuenta que aun no habia echo
nada-
Velozmente se agacho y tomo a su patron por ambos antebrazos, con ambas manos, para despues
comenzarlo a arrastrar hacia la puerta mas cercana a la sala. El pequeño ruido que producian los
pedazos de vidrio al chocar contra el cuerpo de su patron la aterraban, primero por que podria
cortarse con ellos, y segundo por que temia que aquel diminuto ruido llamara la atencion de las
sirvientas, sin embargo, cuando logro sacarlo de la cocina y dejarlo en la sala todo estaba en
silencio.

-es muy pesado...-murmuro ya con la respiracion un tanto acelerado-

Su mirada recorrio toda la sala, y despues de eso se detuvo en la escalera. Un escalosfrio la


recorrio al darse cuenta de que subir aquello seria sumamente dificil, o imposible...

-"¿que hago?" -penso llevando ambas manos a su corazon-

Bien, hacer eso era dificl, muy dificil, pero si no lo hacia la correriam y eso era lo ultimo que queria.
No queria irse de alli! Habia echo tareas mas pesadas que eso, claro que si. En el pueblo cargaba
con baldes sumamente pesados y subia por colinas bastante empinadas para secar dicha ropa, eso
si que era pesado...

-p-puedo h-hacerlo...-añadio apretando sus puños-

Nuevamente se agacho y continuo arrastrando el cuerpo de su patron, procurando no lastimarlo


con nada y tambien rogando que no despertara, y que nadie saliera del comedor. Tardo no mas de
un dos minutos en alcanzar el comienzo de las escaleras, y al llegar alli cayo sentada en uno de los
escalones. Su rostro ya se encontraba palido por el esfuerzo y sabia que aun faltaba lo peor...

-debo apurarme...-se reprendio nuevamente al darse cuenta que perdia el tiempo-

Nuevamente coloco sus manos en los antebrazos de su patron y estaba vez tuvo que duplicar la
fuerza, y hasta tal vez triplicarla para comenzar a subirlo lentamente. Sus ceño se fruncio y sus
manos apretaban con fuerza el lugar por donde sostenian a su patron, pues las mismas se
resbalaban cada dos por tres. Con el corazon a mil, la frente sudada, y los nervios de puntas, no se
percato de que, sin darse cuenta, ya estaba llegando al lugar donde las escaleras se dividian en
dos, mas aun asi eso no quitaba el echo de que el tiempo transcurria velozmente, y en cualquier
momento saldrian del comedor los miembros de la familia o las sirvientas...

-"por favor no..." -penso aterrada- "solo un poco mas..." -se dijo mentalmente aunque sabia que al
estar en el lugar que las escaleras se dividian en dos aun le faltaba la mitad-

Nuevamente comenzo a esforzarse y a continuar con aquella ardua tarea. No sabia si lo lograria,
pero de algo estaba segura y es que su patron despertaria todo adolorido, pues subir arrastrado
por las escaleras no era algo placentero. Mientras lo arrastraba, escalon por escalon, se dio cuenta
que el hilo de sangre que resbalaba por su frente volvia a aparecer...

-oh no...-murmuro sin detenerse-


Bueno, ahora no importaba mucho, pues despues se lo limpiaria, pero lo importante alli es que
debia apurarse, y sin saber como, saco fuerzas de donde no tenia, y comenzo a subir mas rapido,
hasta que despues de otros minutos ya se encontraba en el final de la escalera...

-lo logre...no pudo creerlo...-comento con una sonrisa-

Ahora venia lo mas facil, aunque aun asi debia apurarse. Nuevamente comenzo a arrastrar a su
jefe en direccion a su cuarto y aquello le resulto sumamente facil, pues despues de subir las
escaleras aquello no era nada. Tardo apenas unos segundos en llegar a la puerta del cuarto del
señor y otros pocos en arrastrarlo hasta el borde de su cama, lugar donde tuvo que emplear aun
mas fuerza que en subir las escaleras pues debio ponerlo en su cama.

-¿por que tiene que pesar tanto? -comento con la respiracion agitada y pequeñas gotas de sudor
en su frente-

Aun en su estado no pudo evitar sonreir, pues lo habia conseguido, al menos la primera parte pues
cuando su patron despertara se le vendria la tormenta. Bueno despues pensaria en eso ya que
ahora debia arreglar todo el desorden que ocasion. Rapidamente salio corriendo del cuarto y miro
a todos lados, viendo si habia algo que la delatara, y si lo habia pero solo era una cosa, y eso era la
alfombra, pues la misma estaba arrugada en varias partes, pero eso no era problema, asi que a
medida que caminaba lo arreglaba facilmente. En las escaleras no tuvo que hacer nada ya que las
mismas estaban intactas, y en el salon tuvo que hacer lo mismo que en el pasillo de arriba.

-"eso es todo..." -penso aun agitada-

Nuevamente corrio hacia la cocina pero pego un brinco al ver que en la misma estaba su tia...

-¡K-Kasa! -dijo sobresaltada-

-¿donde estabas? -pregunto de manera dura-

-yo...este...-tartamudeo impactada- ¡fui a-al baño! -se excuso lo mejor que pudo, mas aun asi no
fue muy bueno-

-¿al baño? -pregunto entrecerrando los ojos-

-asi es...-exclamo desviando la mirada-

-como sea, dime ¿¡que significa esto! -apunto señalando los pedazos del plato-

-se me rompio un plato...-exclamo moviendo sus manos en signo de nervios-

-¡maldicion Sakura! ¡llevas solo un dia aqui y ya me estas ocasionando problemas!

-¿que? -pregunto confundida- ¿a ti?

-claro que si, yo te recomende y su tu te portas mal las culpas caen sobre mi! -exclamo furiosa-
-¡no hice nada tia! -se defendio dando un paso hacia la mujer-

-no me llamas asi...-mascullo furiosa- ¿como te atreviste a contestar asi al señor fugaku?

-no queria hablar sobre aquel tema, eso es todo...

-pero no puedes hacer eso, no estan en tu pueblo Sakura, ¡debes acostumbrarte a la vida aqui! -
recalco furiosa-

- lo se tia...Kasa! -se corrigio-

-ademas se ve que ya hiciste algo por que las otras tres...-añadio refiriendose a las sirvientas- ¡ya
te miran mal!

La pelirrosa sintio una opresion en su pecho. No es que le importara mucho las sirvientas, y de
echo recien las conocia, pero lo que le dolia es que siempre era lo mismo, siempre, siempre era
asi...Jamas encajo en ningun lugar, y siempre la gente termina viendola mal y comentando acerca
de ella, ¿por que era asi? ¿por que siempre sucedia lo mismo? ¿Tan mala persona era?

-yo no hice nada, no pude hacerlo apenas llevo un dia aqui...-comento con los ojos cristalizados-

-pues no se pero algo debiste hacer...-exclamo colocando ambas manos a los costados de su ancha
cintura- ahora limpia eso antes de que el patron lo vea! ¡y despues vete a dormir!

-si Kasa...-exclamo obediente y se acerco hasta los pedazos para levantar uno por uno- por...por
cierto...-añadio de manera insegura-

-¿ahora que quieres?

-el señor...el señor Sasuke...-dijo trabandose en sus propias palabras pues mentir no era algo en lo
que fuera buena- se fue a dormir...

-¿que?

-me dijo que les avisara...-exclamo viendo como sus manos temblaban mientras levantaba aquello
pedazos- estaba...estaba cansado...

-mmm...al señor Fugaku no le va a gustar, y mucho menos a su prometida...

-dijo que no le molestaran...-concluyo con las mejillas calientes por los nervios-

-bien, se los dire, y ellos veran...-comento dando media vuelta para salir de alli- ¡tu haz rapido tu
trabajo!

-claro...-susurro viendo como se iba de alli-

Bien, ahora habia otro problema y ese era que tal vez su prometida quedria verlo antes de irse, o
tal vez su padre, cualquiera de los dos era lo mismo pues se darian cuenta que el señor estaba
desmayado, pero eso ya estaba fuera de sus manos, asi que simplemente rogo a dios que aquello
no sucediera...

-"si no pasa nada, despues ire a verlo..." -penso llena de culpa y remordimiento-

Y es que no podia dejarlo asi como si nada, no se iba a morir, pero aun asi le habia ocasionado un
desmayado y una herida en la frente, no podia simplemente dejarlo, debia verificar que su patron
estuviera totalmente bien, pero claro eso lo haria cuando ya todos se fueran...

Suspiro entre cansada, nerviosa, frustada, pero sobre todo lleno de culpa y remordimiento, y es
que mentir no era algo que le gustara, pero esta vez sus razones eran las justas, al menos para ella
lo eran...

... ... ...

Camino disgustada hacia la salida de la casa de su prometido, y es que el mismo la habia


abandonado a mitad de la cena y ni siquiera se lo habia dicho. Dio un suspiro de frustracion,
Sasuke era de hacer alguna de esas cosas, pero ¡por dios! ¿cuanto costaba que le avisara?

-¿estas segura que no quieres que lo despierte? -pregunto Fugaku-

-no dejelo Fugaku, yo...yo hablare con él despues...-exclamo con una falsa sonrisa-

-como quieras, pero creeme que yo tambien mañana hablare con él -sentencio con el ceño
fruncido, y es que ni a él le habia echo gracia la actitud de su hijo-

-por favor no vayan a pelear por algo asi...-pidio ocultando su frustacion-

-no lo haremos, no te preocupes. Ahora vete a casa que tus padres ya deben estar preocupados...

-como siempre, un gusto pasar un rato contigo suegro...-añadio amablemente-

-ten cuidado Ino...

-no te preocupes...-exclamo al tiempo que inclinaba la cabeza para despues marcharse,


acompañada de Tayuya-

Su rostro lo decia todo, estaba sumamente apagada y deprimida. La razon por la cual solo iba a esa
casa era por Sasuke, pero el mismo ni siquiera tenia la minima consideracion con ella ¿Que debia
hacer? ¿que debia hacer para que sintiera siquiera un poquito de aprecio por ella?

-"tal vez con el tiempo...-" -penso cerrando los ojos y deseando aquello con toda su alma-

Mientras esto sucedia, dos ojos jades observaban toda la escena con total precaucion y atencion,
pues queria que todos se fueran a dormir de una vez para ver si el joven sasuke se encontraba
bien. Lentamente cerro la puerta de su cuarto, y se recargo en ella, solo unos minutos mas y
podria librarse de culpas...
Y sin darse cuenta los mismos pasaron, y ella ya se encontraba a la escucha de algun ruido que le
indicara que alguien todavia estaba despierto, pero este no llego, y ella dedujo que ya todos
estarian profundamente dormidos. Sin perder tiempo alguno abrio la puerta de su cuarto con
mucho cuidado y saco la cabeza para ver el oscuro pasillo que se extendia frente a ella...

-no debo hacer ruido...-musito para si misma-

Lentamente salio de su cuarto y despues cerro su puerta procurando que la misma no sonara ni
nada por el estilo. Una vez echo eso se dirigio a paso veloz a la cocina para llenar un pequeño
recipiente de agua fria, y despues de eso se encamino al cuarto de su patron. En el camino vio a
todos lados, asustada y aterrada de que alguien la viera, pero para su suerte nada sucedio y ella ya
se encontraba frente a la puerta del pelinegro.

-"vamos Sakura..." -penso tomando valor y colocando su mano en la perilla de aquella enorme
puerta-

Para su suerte aquella puerta era sumamente silenciosa, por lo que entrar no fue dificil. Se
encamino lentamente hacia la cama y pudo ver que su patron aun seguia desmayado, o solo
dormido, mas aun asi estaba en la misma poscicion en la que ella lo habia dejado, por lo que creia
que aun no habia reaccionado. Rapidamente llevo una mano a su frente y sintio como la misma
estaba un poco caliente, algo que la alarmo mas de lo que debia..

-solo eso me falta...-susurro metiendo una de sus manos en el recipiente con agua, en la cual tenia
una pequella toalla-

Una vez bien mojado llevo el trapo a la cabeza del pelinegro y lo dejo descanasar alli. Solo
esperaba que la temparatura volviera a su estado normal, y sin darse cuenta sus ojos comenzaron
a divagar por el enorme lugar deteniendose en la ventana, observando la espectacular vista que
habia desde alli, y de un momento a otro ya se encontraba parada alli. Todo estaba oscuro y solo
la luz de la luna ilumina todo aquel paisaje mas aun asi pudo distinguir el ruido de muchas
pisadas...

-¿caballos? -susurro sorprendida-

Y asi era efectivamente, pues a la luz de la luna pudo distinguir un caballo negro. Su corazon
comenzo a palpitar con fuerza, con una emocion que no creyo que podia sentir. Despues de su
reciente descubrimiento se encamino nuevamente junto al pelinegro y lo observo, primero
porcurando ver algun indicio de que estaba en mal estado, pero despues simplemente lo
observaron por hacerlo, y recien en ese momento se dio cuenta de que su patron era muy lindo,
mas eso no importaba.

-"mañana debo darme un tiempo para ver a los caballos..." -penso con una sonrisa interna y
sentandose en el borde de la cama-
Nuevamente llevo sus manos hacia el trapo de su patron, y sintio que el mismo ya estaba algo
tibio asi que se lo retiro para llevarlo nuevamente al recipiente, sin embargo al hacerlo se
sobresalto de sobremanera al ver que los ojos de su patron se habrian lentamente...

-"oh dios..." -penso alarmada y arrugando el trapo entre sus dedos-

Un fuerte dolor de cabeza lo aturdia completamente, no recordaba mucho de lo acontecido y


estaba sumamente confundido. Sin darse cuenta llevo una mano a su cabeza y sintio que la misma
estaba humeda. No tardo mucho mas en reaccionar y cuando lo hizo vio que no estaba solo...

-¿q-que? -fue lo primero que salio de sus labios al no estar seguro de lo que sucedia-

-señor Sasuke por fin despierta...-exclamo entre nerviosa y aliviada- ¿como se siente? -pregunto
preocupada y arodillandose en la cama-

La miro mas que confundido y despues de eso su mirada recorrio todo el lugar, logrando distinguir
su cuarto, y tambien que era de noche. ¿Que habia sucedido? ¿como habia llegado alli? y lo mas
importante ¿que hacia ella en su cuarto? Inmeditamente se vio a si mismo, para ver con que se
encontraba y vio que aun estaba vestido...

-¿que demonios haces aqui? -pregunto frunciendo el ceño y sentandose de golpe-

-¿como se siente? -repitio su pregunta, ignorando la de él-

-¿que estas diciendo? ¡responde! ¿que haces en mi cuarto? -pregunto de manera autoritaria-

La pelirrosa se intimido antes las palabras de su patron, pero eso no era lo que le importaba ahora,
si no que por el contrario le importaba saber si él recordaba algo de lo sucedido, su futuro
dependia de ello.

-es-estoy cuidando de usted...-susurro viendolo fijamente-

-¿que? -dijo al tiempo que la analizaba de arriba a abajo y lograba ver el humedo trapo de la
ojijade-

-¿no...no lo recuerda? -pregunto sumamente nerviosa-

-¿que debo recordar? -pregunto frunciendo aun mas el ceño, dispuesto a contraatacar si la chica
decia algo que no le gustaba-

Un enorme alivio recorrio todo su ser al oirlo, parecia que ese dia dios habia decidido apiadarse de
ella por que escuchar aquella pregunta fue lo mejor. Tanto la preocupacion como los nervios
desaparecieron en ese momento, y tuvo que usar todo su autoncontrol para que una sonrisa no
escapara de sus labios. Volvio a clavar sus ojos en los de su patron y vio que el mismo esperaba
impaciente una respuesta, y entonces nuevamente los nervios la invadieron.

-es que usted...-susurro sumamente nerviosa y sintiendose sumamente culpable-


-¿yo que! -pregunto impaciente al tiempo que se acomodaba mejor para escuchar atentamente a
la ojijade-

-usted...usted se cayo y se dio un fuerte golpe en la cabeza -exclamo lo mas rapido que pudo,
tratando de que la explicacion no se extendiera mas-

-¿me cai? -pregunto incredulo- ¿¡donde me cai! -pregunto perdiendo la paciencia, ya que lo
irritaba de sobremanera no recordar que era lo que habia sucedido-

-en la cocina...-murmuro acomodandose mejor en su lugar- ¿de verdad... de verdad no lo


recuerda? -pregunto temerosa-

El azabache aun tenia su mano en la cabeza, y es que la misma parecia ser presa de una gran
presion. Cerro los ojos en un intento de recordar que habia sucedido, y de pronto pequeñas y
rapidas imagenes comenzaron a pasar por su mente. Estaba en el comedor con su padre e Ino,
despues de eso se paro, no recordaba con que exusa, pero si recordaba que fue a la cocina y
entonces...

-espera...-dijo abriendo los ojos y clavandolos en los de la pelirrosa con suspicacia- ¡a ti si te


recuerdo! -puntualizo frunciendo el ceño-

-¿a...mi...? -tartamudeo sumamente nerviosa y temiendo que recordara todo-

-yo fui a la cocina...-exclamo dudando un poco- y...

-y se cayo...-agrego rapidamente- resbalo con...con algo, cayo al suelo y se golpeo la cabeza...-


mintio lo mejor que pudo-

El azabache la miro confundio e incredulo, no sabiendo si debia creerle o no, pues recordaba otra
cosa pero la misma era borrosa y distorcionada.

-¿que sucedio despues? -pregunto molesto-

-me dijo que no le dijiera a nadie...-comento arrugando aun mas la toalla entre sus manos- lo
ayude a venir aqui, y despues avise a todos que se habia ido a dormir, como usted me dijo...-
concluyo con la voz temblorosa-

-¿yo te dije eso? -pregunto entrecerrando los ojos, y es que por alguna razon sentia que aquello no
cuadraba-

-s-si señor...-murmuro bajando la mirada-

El pelinegro la observo detenidamente y despues se dio cuenta de que ya deberia ser demasiado
tarde...

-¿y puedo saber que haces ahora aqui? -pregunto de repente y de manera tajante-
-es cierto...-murmuro al tiempo que acercaba su rostro al del azabache-

Se quedo paralizado en su lugar, cuando la chica, sin previo aviso, y como si nada, coloco su frente
sobre la suya. Sus ojos observaron incredulos aquello, viendo el restro de ella a milimetros del
suyo y pudo distinguir que los ojos de ella estaban cerrados...

-¿que haces? -pregunto reaccionando por fin y alejado su rostro del de ella-

-es que tenia un poco de fiebre...-dijo con un tono de preocupacion- aun tiene un poco...

El pelinero fruncio el ceño al oirla, no por lo que decia si no por lo que habia echo. Esa muchacha
era demasiado atrevida, al menos el la veia asi. Sin embargo por unos segundos no dijo nada ya
que estaba demasiado ocupado tratando de identificar el aroma que desprendia la ojijade...

-¿entonces me estabas cuidando? -pregunto con el ceño fruncido-

-solo vine a ver si necesitaba algo señor...-exclamo timidamente- y como tenia algo de fiebre...-
añadio mostrando la toalla de su mano-

-ya estoy bien...-exclamo molesto-

-pero...tiene un poco de fiebre...

-ya dijiste eso -exclamo impaciente-

-entonces tome...-exclamo extendiendo el brazo-

-no necesito eso...-musito con indignacion-

-pero...

-¡no lo necesito! -recalco mas fuerte-

-si lo necesita...-dijo de manera caprichosa-

-¡no necesito eso! solo necesito dormir... -exclamo al tiempo que se recostaba- ¿que esperas? -
pregunto de manera cortante-

-que se ponga esto...-dijo mostrando la toalla-

-¿tu no eres terca verdad Sakura? -pregunto ironicamente- ¡vete de mi cuarto ahora! -ordeno
friamente-

La pelirrosa dudo unos segundos mas despues se resigno y se levanto de alli, todo bajo la mirada
fria de su patron. Estaba molesta con él, pues acaba de descubrir que el pelinegro era demasiado
obstinado. En fin, no pretendia seguir discutiendo y arriesgandose a que la echaran, despues de
todo era su salud no la suya, y fue ahi que la culpa nuevamente se apodero de su ser, si el señor
Sasuke estaba asi era por su culpa...
-buenas noches señor...-dijo educadamente mas el mismo no le respondio y simplemente cerro los
ojos, impaciente por que la chica se fuera de una vez-

Sintio que la oijade no se movia y estaba a punto de gritarle para que lo hiciera, pero se cayo
cuando sintio algo fresco en su frente. Sus ojos se abrieron de inmediato al tiempo que escuchaba
los pasos de la ojijade alejarse rapidamente. La miro con el ceño fruncido, viendo asi como se iba
corriendo de alli y cerraba la puerta con fuerza. Llevo una mano a su cabeza y se dio cuenta que le
habia puesto la toalla.

-pero...-dijo incredulo y arrugando la toalla entre sus dedos- ¡pero que mujer! -gruño molesto y
quitandose esa toalla de uno sola vez para despues arrojarla al suelo-

La verdad es que necesitaba esa toalla, pues sentia todo su rostro caliente, pero no lo haria, no
dejaria que aquella muchacha se saliera con la suya, nadie podia contra un uchiha y mucho menos
una insignificante sirvienta...

... ... ...

Ese mañana habia decidido levantarse mas temprano de lo que Kasa le habia dicho, pues
pretendia hacerlo algo. Ya se encontraba con su uniforme puesto y sus cabellos humedos ocultos
en su pañuelo negro. Aquel dia estaba sumamente feliz pues todo habia salido, aunque sonase
extraño, como ella habia querido.

-no puedo creerlo...-murmuro aun conmocionada por todo lo que habia sucedio la noche anterior-

En toda esa noche no pudo dormir casi nada, pues las ansias se apoderaban de ella una y otra vez,
era en parte por eso tambien que se habia levantado a esas horas. Suspiro mientras sus manos se
movian en la preparacion que realizaba, alli en la cocina, en completo silecion...

-"hoy probablemente el señor Fugaku me pregunte de todo..." -penso dando otro suspiro-

Se metio en sus pensamientos, como casi siempre, sin embargo no tuvo mucho tiempo de pensar
ya que a los pocos segundos la puerta de la cocina se abrio, y sus ojos se desviaron alli para ver a
un pelinegro que la veia un tanto sorprendido.

-¡s-señor Sasuke! -exclamo sobresaltada, ya que creyo que a esa hora todos dormirian-

-hmp...

-buenos dias...-dijo al tiempo que se daba la vuelta rapidamente para no verlo a los ojos, ya que
aun era conciente de que le habia mentido y de que la noche anterios le habia puesto la toalla-

El azabache la miro de manera fija para despues tomar un vaso y llenarlo de agua para beberlo de
un solo trago, pues se habia despertado demasiado sediento. Miro de reojo a la ojijade, la verdad
no creyo que la encontraria despierta, pues aun era demasiado temprano...

-¿quiere...algo? -pregunto de manera dudosa la ojijade-


-cafe...-dijo rapidamente- bien cargado...-añadio-

-ahora se lo hago señor -exclamo dejando de lado lo que hacia-

-llevalo al comedor -ordeno saliendo de la cocina y dando un supiro, era mejor no tocar el tema de
ayer-

La pelirrosa se relajo cuando su patron se fue, y es que temia que le dijiera algo mas sobre el
suceso de la noche pasada, pero por suerte no lo hizo. Se apresuro a hacer el dichoso cafe, y
mietras lo preparaba tambien movia su "preparacion"

-"no debi levantarme temprano..." -penso seriamente al darse cuenta que tenia bastante sueño-

Despues de unos pocos minutos el cafe ya estaba listo asi que sin perder tiempo se lo llevo a su
patron. Cuando entro al comedor vio que el pelinegro estaba leyendo muy concentrado unos
papeles, tanto asi que ni siquiera levanto la mirada para verla...

-aqui esta señor...-dijo en un susurro para no romper aquella tranquilidad-

El azabache no dijo nada, si no que simplemente tomo la taza y le dio un sorbo, todo esto sin dejar
de leer los papeles de entre sus manos, sin embargo debio detenerse al ver que la ojijade se
quedaba parado frente a él...

-puedes irte...-dijo sin mirarla-

-si, es solo que...-exclamo de manera dudosa-

Dio un suspiro de frustacion y por fin levanto la mirada para verla, ¿es que acaso no podia
concentrarse ni siquiera a esas horas?

-¿que quieres? -pregunto en tono molesto-

-tome...tome esto...-exclamo extendiendole un pequeño recipiente que contenia una sustancia


verde, y mucosa-

-¿que es? -pregunto arqueando una ceja-

-es para su herida...-añadio dejando el recipiente sobre la mesa, ya que su patron no lo tomo-

-¿de que hablas? -pregunto confundido-

-la de su frente señor...

-ah eso...-exclamo como si nada-

-esto ayudara a que se cure mas rapido...-murmuro bajando la mirada-

-no la necesito -exclamo de inmediato-


-pero señor...-reclamo levantando la mirada nuevamente-

-ni siquiera se lo podria llamar herida...-dijo al tiempo que llevaba su mano a aquel lugar-

-pero aun asi...-dijo dudando si debia seguir o no-

-llevatela -ordeno como si nada- no la usare...-aclaro con su grave voz-

Iba a reclamar nuevamente, pero el sonido de un carruaje cerca de alli la hizo callar.

-abre la puerta, es Naruto...-exclamo al tiempo que volvia a clavar su mirada en los papeles-

-claro...

Rapidamente se encamino hacia la entrada de aquella casa, pasando por el salon principal, y sin
esperar a que tocaran abrio la puerta, viendo asi a un pelirubio que tenia la mano levantada,
probablemente dispuesto a tocar.

-buenos dias señor...-saludo educadamente-

-ah...hola! -saludo de manera animada- ¿Sasuke ya esta despierto? -pregunto aun sin entrar-

-si señor, me dijo que lo hiciera pasar...-dijo dandole lugar al chico, el cual inmediatamente entro-

-tu eres nueva, ¿cierto? -pregunto viendo a la chica-

-empeze ayer señor...-aclaro con una sonrisa-

-¿cual es tu nombre? -pregunto interesado-

-Sakura.

-lindo nombre...-exclamo con una sonrisa- Sakura quiero pedirte algo...-añadio aun con su sonrisa-

-d-digame señor...-dijo un tanto nerviosa-

-deja de decirme señor, me hace sentir viejo...-exclamo sonriendo aun mas-

-pero...¿como le digo? -pregunto dudosa-

-que tal Naruto, ¿eh?

-Naruto...-repitio el nombre- no puedo decirle asi...-susurro apenada-

-¿y por que no? -pregunto el chico acercandose al rostro de la pelirrosa-

-seria mala educacion...-aclaro viendo fijamente a aquellos ojos celestes-

-oye...-dijo acercando su rostro aun mas de la pelirrosa-


-¿que...que sucede? -pregunto retrocediendo un paso por la cercania de aquel sujeto-

-Naruto ¿que haces? -escucho la grave voz de cierto pelinegro-

Su mirada se desvio hacia su patron, y vio que el mismo se encontraba en la puerta que daba al
comedor.

-hola teme...-saludo sin apartar sus ojos de la ojijade-

-¿por que me ve asi? -pregunto intimidandose a mas no poder y volviendo a mirarlo-

-es solo que...-dijo haciendo que la pelirrosa lo escuchara atentamente, y no solo ella si no
tambien cierto pelinegro- tus ojos...-susurro seriamente-

-¿que tienen? -pregunto llevando una mano alli-

-Naruto ¡deja de perder tiempo! -dijo el pelinegro al ver que su amigo no hacia mas que estar
parado como idiota-

-espera Sasuke, ¿que no lo ves? -pregunto por fin dirigiendo su mirada a su amigo- mira sus ojos,
son fascinantes...-dijo volviendo a clavar sus ojos en el rostro de la chica-

-¿mis ojos? -pregunto incredula-

-claro, ¿que color son? -pregunto alejandose por fin de ella- ¿verdes?

-algo asi...-exclamo apenada-

-tanto para eso...-escucho que mascullaba su patron-

-son muy lindos Sakura -alago amablemente-

-gracias señor...-respondio aun intimidada-

-¿no es asi Sasuke? -pregunto encaminandose al pelinegro-

-¿el que? -pregunto desinteresado-

-oh vamos, mira sus ojos, debe ser la primera vez que vemos algo asi...

-tu exageras todo Naruto -exclamo rodando los ojos- Sakura traeme los papeles de sobre mi
escritorio...-ordeno mientras se daba la vuelta-

-¡si señor! -exclamo reaccionando por fin-

El pelinegro se sento nuevamente en su lugar, y el pelirubio lo imito sentandose a su lado.

-llegas mas temprano de lo que dijimos...-dijo el pelinegro al tiempo que daba un sorbo a su cafe-
y mira el aspecto que traes...-añadio al verlo lleno de tierra-
-si lo se, pero sabia que te levantarias mas temprano, eres demasiado predecible Sasuke...-
exclamo burlonamente- y lo de la tierra es por que me cai de un caballo hace unos momentos...

-¿no viniste en carruaje? -pregunto arqueando una ceja-

-si, si, pero antes de eso...-aclaro con una sonrisa picara-

-tu nunca cambiaras Naruto...-mascullo resignado-

-señor aqui esta...-escucho a su sirvienta que acaba de entrar al comedor-

-¿son los que estaban sobre el escritorio? -interrogo desconfiado-

-asi es...

-bien...-se limito a decir y despues tomo los papeles-

-joven Naruto, ¿quiere algo? -pregunto dudando si la palabra joven le agradaria mas que la de
señor-

-un cafe por favor Sakura...-exclamo con una sonrisa al ver que ya no lo llamaba señor- y un trapo
o algo para limpiar mis heridas...-exclamo mostrando sus antebrazos, los cuales tenian pequeños
raspones cubiertos de tierra-

-oh...¿que le sucedio? -pregunto acercandose al pelirrubio-

-no es nada no te preocupes Sakura...-exclamo volviendo a tapar sus antebrazos-

-s-si...-dijo mientras se daba media vuelta-

-es muy agradable...-comento el pelirrubio una vez que la ojijade ya no estaba alli-

-a ti todo el mundo te parece agradable...-exclamo con una sonrisa burlona-

-no todo el mundo, hay gente que no es agradable...-exclamo refiriendose a él, algo que el
pelinegro capto enseguida-

-pues si no te gusta mi compañia puedes irte -aclaro como si nada-

-vamos teme no seas asi, solo bromeaba...-exclamo sonriendo- a veces eres tan sentimental

-sera mejor que te calles ¡baka! -exclamo con el ceño fruncido-

-joven Naruto...-nuevamente era la voz de la sirvienta lo que interrumpia- aqui esta...-exclamo


entrando con la taza de cafe para el pelirrubio-

-muchas gracias Sakura...-comento amablemente-


-y esto...-comento mostrando un pañuelo humedecido- muestreme sus heridas...-añadio
amablemente-

-no es necesario yo puedo hacerlo Sakura -aclaro con una sonrisa-

-no se preocupe, no me molesta...-exclamo con una sonrisa-

El pelirrubio la miro sorprendido, mas despues le extendio sus brazos.

-no es nada grave...-aclaro a la ojijade con una sonrisa-

-no, no lo es...

-me lo hice cuando me cai de un caballo...-comenzo a charlar-

-¿no sabe cabalgar? -pregunto sorprendida-

-podria decirse que no...-respondio su patron con una sonrisa burlona hacia el ojiceleste-

-oye Sasuke ¡tu callate! -exclamo haciendo varios gestos-

-es la verdad baka...-mascullo dando otro sorbo a su cafe-

-no escuches al teme Sakura, yo si se cabalgar...

-¿teme? -dijo confundida-

-ya sabes Sasuke, asi lo llamo yo...

-ya veo...-dijo con una pequeña sonrisa-

La pelirrosa se dio cuenta de inmediato que aquel debia ser el amigo del señor Sasuke, pues la
confianza con la que hablaban los delataba. Parecia una buena persona, bastante animada y
entusiasmada, aquello le agrado de sobremanera. Ademas era muy amable, y educado.

-ya esta joven...-exclamo cuando termino de limpiar los rastros de tierra del pelirrubio-

-gracias Sakura...-agradecio el chico viendo sus antebrazos-

-joven Naruto puede usar esto si lo desea...-agrego la pelirrosa al tiempo que agarraba su
preparacion, la cual no habia usado su patron-

-¿que es eso? -pregunto al ver aquella sustancia-

-ayuda para que las heridas curen mas rapido...-exclamo con una sonrisa-

-oh si es asi, entonces si...-dijo entusiasmado- ¿de donde lo sacaste?

-yo lo hice...-aclaro metiendo un dedo alli para sacar un poco-


-¿de verdad? -pregunto sorprendido-

-es una receta que me enseño una...una amiga...-concluyo tomando nuevamente el brazo del
chico para pasarle la sustancia por alli-

-auch...-se quejo levemente-

-si seras marica...-exclamo el pelinegro, el cual se habia mantenido al margen de aquella


"amistosa" charla...-

-tu no sabes nada teme! -exclamo molesto- esta frio...

-si asi es...-confirmo la pelirrosa-

-es bastante buena Sakura... -felicito una vez que la chica termino-

-ni siquiera paso un minuto naruto! -aclaro el pelinegro-

-pero ya no me esta ardiendo, ademas supongo que me ayudara ¿no?

-claro joven, es bastante efectiva...-exclamo limpiando sus dedos en una servilleta-

-espero que tus pequeñas heridas no nos ocasiones problemas cuando cabalgemos Naruto...-
agrego de manera tajante-

-no, claro que no!

-¿van a cabalgar? -pregunto de repente, mas despues se arrepintio por su intromision, ademas de
que ambos jovenes la miraron atentamente-

-asi es...-respondio el pelirubio- siempre viene bien un poco de aire fresco...

-si, es verdad...

-¿algun dia quieres ir a cabalgar conmigo Sakura? -pegunto el ojiceleste amablemente-

-¿eh? -dijo sorprendida-

-sera divertido, el paisaje aqui es hermoso...

-si, me di cuenta...-exclamo un tanto nerviosa-

-¿entonces...? -pregunto con una sonrisa-

-sera un placer joven...-respondio devolviendole la sonrisa-

-Naruto apurate a terminar tu cafe, mira que se nos hace tarde! -exclamo con el ceño fruncido-

-ya tenias que saltar...-exclamo rodando los ojos-


-señor Sasuke...-llamo suavemente- ¿quiere...quiere que ensille los caballos? -pregunto
entusiasmada-

-¿sabes hacerlo? -pregunto entre sorprendido e interesado-

-claro...

-entonces hazlo, una para mi y otro para naruto...-añadio seriamente- el establo esta en la parte
de atras...

-lo se...-dijo con una sonrisa y dando media vuelta para salir corriendo de alli-

-es magnifica...-susurro el pelirubio volviendo a prestar su atencion al pelinegro-

-crei que le eras fiel a Hinata...-mascullo el azabache un tanto molesto-

-oye ¿que quieres decir? -pregunto frunciendo el ceño-

-lo obvio, estas seduciendo a mi sirvienta...-exclamo como si nada-

-¡no seas teme Sasuke! -exclamo en tono elevado- jamas le haria algo asi a Hinata, ademas ¡no
estaba haciendo eso!

-¿y entonces que hacias? -pregunto arqueando una ceja-

-no estaba haciendo nada, Sakura es muy agradable, y creo que podriamos llegar a ser amigos mas
adelante...

-si, claro...-exclamo sin darle importancia-

-¡lo digo en serio!

-esta bien Naruto...-musito con una sonrisa de medio lado-

-si seras Sasuke...-exclamo retomando su postura de tranquilidad- oye esta crema es buena...-
exclamo tomando el recipiente con la preparacion de la chica-

-hmp...-exclamo viendo aquel recipiente-

-¿me pregunto que tendra? -cuestiono oliendo el prodcuto-

El azabache vio atentamente aquel recipiente, y despues de unos segundos en lo que tuvo un
debate interno, extendio su mano hacia el pelirrubio.

-¡dame eso! -dijo de repente y arracandole el recipiente-

-¿que haces? -pregunto confundido-


El pelinegro lo miro molesto y despues sin decir nada coloco dos dedos en aquel recipiente para
sacar un poco, y una vez echo se levo ambos dedos a la frente, en donde yacia su pequeña
herida...

-¿tienes una herida? -pregunto viendo atentamente al pelinegro-

-¡no preguntes! -mascullo molesto-

-como digas...-susurro dando un sorbo a su cafe- al parecer hoy no es tu dia...-dijo con una sonrisa-

-como sea...-exclamo desviando su mirada y sientiendo la frescura de aquella preparacion- ¿ya


terminaste? -pregunto impaciente-

-no, espera...-informo tomando el cafe de manera mas rapida de un solo trago-

-¡cielos Naruto! -dijo sorprendido- vas a atragantarte...

-¡claro que no! -dijo seguro-

-eres tan...animal...-apunto seriamente-

-si, si, si como sea...-dijo sin darle importancia, y es que él estaba acostumbrado al caracter de su
amigo- ya esta...

-vamos de una vez...-dijo mientras se ponia de pie y se encaminan hacia los establos-

Se encamino hacia la salida, y sintio como su amigo lo seguia de cerca, sin decir nada. Sonrio de
medio lado, Naruto si que lo conocia bien, aunque la verdad que aquel dia no sabia por que estaba
de ese humor, tal vez el golpe de la noche anterior, o la intromision de su sirvienta, o quizas solo
fuera una de esos dias malos...

-todavia no, ¿no? -pregunto el ojiceleste-

-no Naruto...-sentencio-

Dio un supiro fuerte, a veces no entendia como demonios tenia de amigo a alguien asi. Bueno,
algo era seguro y es que ese dia junto al pelirrubio si que iba a ser largo...

... ... ...

Sus ojos jade brillaban de la emocion al ver a tantos caballos frente a ella. si habia algo que hacia
que el corazon se le acelerara, y los ojos le brillaran esos eran lo caballos, y es que animales tan
majestuosos como ellos no habia ninguno, al menos para ella era asi.

-son muy lindos...-susurro acariciando el hocico de una de ellos-

En aquel establo en total habian trece caballos, tres eran negros, uno blanco, dos grises, y el resto,
osea siete, eran marrones. El establo era bastante grande, suficientemente espaciosa para todos
ellos, y el suelo estaba cubierto de paja, la cual uno que otro ellos eran magnificos, sus pelajes
brillaban y era sedosos, y ninguno de ellos era demasiado delgado, sin lugar a dudas, en aquel
lugar cuidaban muy bien a los caballos...

-bien, a ver...-dijo mirando a los caballos para elegir a dos-

Pasado unos segundos opto por una negro para su patron, y es que por algun motivo sentia que
ese pegaba con el pelinegro, y despues uno marron con manchas blancas para el joven naruto.
Saco a ambos caballos al mismo tiempo, ya que cada caballo tenia su propio lugar en el cual
estaban encerrados por una pequeña puerta de madera, y se sorprendio al darse cuenta de que
era sumamente dóciles, ya que ambos salieron sin relinchar ni nada por el estilo...

-voy a ensillarlos ¿de acuerdo? -pregunto con una sonrisa al tiempo que acariciaba el hocico de
ambos con sus dos manos-

Despues de eso tomo dos monturas, o sillas de montar, y se la coloco primero al negro, y despues
al marron. Las ajusto con fuerza, y las acomodo de manera delicada, procurando que al subir a
ellos resultara facil. Despues de eso los vio con una sonrisa y suspiro de cansancio mientras
acariciaba el hocico del negro.

-ey Sakura, ¿estas aqui? -escucho la voz del pelirrubio-

-si joven Naruto, aqui estoy...-exclamo con una sonrisa- aqui estan sus caballos...

-gracias Sakura...-dijo el pelirubio tomando las riendas del marron-

-tomo señor...-musito a su patron al tiempo que le extendia las cuerdas-

-¿estan bien ensilladas? -pregunto levantando una ceja-

-si -dijo de manera segura-

El pelinegro lo dudo, y es por eso que lo verifico antes de subir y caerse por la torpeza de alguna
mujer. Fruncio el ceño al darse cuenta que estaba perfecto.

-esta bien...-exclamo en tono bajo-

-este caballo...-comento la ojijade de repente- ¿es pura sangre? -pregunto dudosa-

El azache enarco una ceja al oirla...

-si lo es...-respondio seriamente- ¿por que?

-oh vaya...-dijo sorprendida- es que no crei que tuvieran estos caballos por aqui, son magnificos...

-son espectaculares...-agrego acariciando el lomo del mismo y viendo a la chica-


-vamos Sasuke, ¿no que estabas apurado? -exclamo el ojiceleste subiendo a su caballo
torpemente-

-¡Naruto no hagas eso! -advirtio acercandose al chico, y viendo que el mismo subia de manera
brusca y torpe a su caballo-

-oh...oh no...-dijo aferrandos con fuerza, a su ahora alterado caballo-

-joven Naruto...-dijo sobresaltada-

El caballo del pelirubio se habia sobresaltado por su presencia, pues este no habia sido nada
cuidadoso al subir en él, y ahora se prepara para correr con el ojiceleste teniendose a duras penas
con una mano.

-¡Sasuke! ¡haz algo con tu caballo! -grito alterado-

-¡demonios! -gruño furioso y acercandose rapidamente al chico, mas no logro hacerlo pues el
caballo comenzo a correr velozmente-

-¡joven Naruto! -dijo la pelirrosa parandose junto a su patron y viendo como el caballo se alejaba-
oh dios...-dijo asustada mientras llevaba ambas manos a su pecho-

-ese estupido, siempre igual...-mascullo por lo bajo y escuchando como el rubio gritaba-

-¿que...que es eso? -dijo de repente la pelirrosa viendo una cuerda que se deslizaba rapidamente
en direccion al caballo-

-¿eh? -dijo confundido el azabache al tiempo que bajaba la mirada y veia una cuerda entre sus
pies- no puede ser...-susurro y antes de que pudiera hacer algo la cuerda jalo su pie haciendo que
cayera de espalda y que comenzara a ser arrastrado a medida que el caballo de alejaba-

-¡señor Sasuke! -dijo asustada y dando un paso hacia delante viendo como el pelinegro era
arrastrado velozmente-

Hubiera seguido observando anonada aquella escena, con un rubio alborotado sobre un caballo y
un pelinegro siendo arrastrado por la tierra, de no ser por que sintio que por entre sus pies se
movia una cuerda. Bajo la mirada rapidamente y entonces palidecio al comprenderlo...

-¡ah! -grito cuando cayo de espalda, y al igual que su patron fue arrastrada por el caballo-

Sus grandes manos se aferraban con fuerza a donde podian pero aquello era imposible pues el
caballo era demasiado rapido, y para peores el pelirubio no lo podia detener y el caballo daba
vueltas y vueltas.

-maldicion...-dijo cerrando los ojos con fuerza, pero los abrio cuando sintio un grito-
A duras penas volteo el rostro y vio de manera distorcionada, a su sirvienta siendo arrastrada al
igual que el, solo que a unos seis metros de el...

-¡teme haz algo! -grito el ojiceleste-

El caballo dejo de dar circulos por alli y rapidamente tomo direccion contraria la establo, corriendo
en recto y sin parar...

-¡el rio! -grito el ojiceleste-

-"no puede ser!" -penso alarmado y viendo como poco a poco se acercaban a aquel estrecho rio
que dividia sus terrenos del resto del paraje...-

El caballo continuo corriendo y cuando se encontraba a solo unos metros flexiono las patas y dio
un magistral salto.

-¡oh cielos! -grito el pelirubio exhaltado y aferrandose aun mas al caballo-

El animal llego sin ningun problema al otro lado, mas cuando salto la cuerda que arrastraba se
solto de sus patas facilmente, mas aun asi ambos jovenes arrastrados no pudieron impedir el rio.
El pelinegro cerro los ojos cuando vio que caeria, y cayo. Sintio el agua chocar contra el con fuerza
y su frialdad calar sus huesos...

-¡ah...! -grito una pelirrosa al ver su destino, y despues de eso simplemente se sintio rodeada de
agua-

El pelinegro sintio que el agua volvia a estremecerse cuando un cuerpo caia alli, y entonces supo
que aquella habia sido su sirviente. Abrio sus ojos como pudo y la vio sobre él, a mas o menos un
metro de distancia,con los ojos cerrados, pero duro asi poco tiempo pues a los pocos segundos los
abrio sobresaltada y comenzo a moverse para salir de alli, la imito de inmediato y a los pocos
segundos ambos sacaron la cabeza en la superficie al mismo tiempo, abriendo grande sus bocas
para tomar bocanadas de aire.

-¿que...que fue...eso? -tartamudeo abriendo sus ojos lentamente-

-¡es el estupido de Naruto! -gruño aun con la respiracion agitada y viendo fijamente a la chica, la
cual estaba en sus mismas condiciones-

-el joven...Naruto...-susurro viendo a todos lados y moviendo tanto manos como pies para flotar-

-oigan...-se escucho un murmullo- oigan ¿estan bien? -pregunto un pelirubio que se encontraba de
pie del lado derecho del rio-

-¡Naruto!¡ mira lo que haces! -exclamo con el ceño fruncido y fulminandolo con la mirada-

-joven Naruto...-murmuro la pelirrosa al ver al pelirubio, pues el estado de este era deplorable-
Tenia todo el cuerpo cubierdo de tierra, los pelos despeinados, revueltos para distintas
direcciones, y la cuerta, por la cual ellos habia sido arrastrados, enroscada por los pies.

-¡Naruto juro que te matare! -grito el ojinegro furioso- eres...-dijo pero se cayo cuando escucho
una risita proveniente de la ojijade-

Volteo el rostro para verla y vio que se estaba riendo. ¿Que demonios le causaba gracia? fue lo
primero que penso, pero despues simplemente se quedo observandola, viendo como con cada
segundo su risa aumentaba. Nuevamente iba a decir algo pero ya tambien escucho otra risa,
estaba vez proveniente de su amigo ojiceleste. Vio como este se reia y caia de espaldas a la tierra,
entre exhausto y divertido, pues aun seguia riendose. Nuevamente poso sus ojos en la ojijade,
quien continuaba riendose con ganas. No lo pudo evitar, y aunque trato de retenerlo, una
pequeña risita escapo de sus labios al escuchar a aquellos dos tontos reirse, mas su risa duro poco
pues sus ojos vieron algo que le llamo la atencion...Estaba a pocos centimetros de la ojijade por lo
que facilmente pudo distinguir como el pañuelo resbala por los pelos de la chica, dejando primero,
libre su frente, viendo asi sus cejas...¿rosas?

-¿rosa? -murmuro viendo atentamente a la chica mas su duda quedo confirmada cuando uno que
otro mechon escapron de alli, eran rosas tambien-

La pelirrosa callo al oirlo, e inmediatamente llevo su mano a su cabeza, la cual ya estaba


practicamente descubierta. Dio un respingo al ver eso y ver tambien como el pelinegro la miraba
sorprendido. El pañuelo termino de resbalar de su cabeza, y sus pelos se esparcieron
inmediatamente, algunos mechones cubrieron su rostro mientras que las puntas flotaban en el
agua.

-¿tu pelo es rosa? -cuestiono el azabache aun sorprendido, y aunque pregunto eso era evidente-

La observo detenidamente, deslumbrado antes este nuevo descubrimiento. Era rosa,


definitivamente lo era. No era rojo, ni naranja, ni bordo, era rosa. ¿Acaso existia aquello? al
parecer si. La continuo observando, sin poder ocultar su sorpresa. Aquello...aquello era fascinante.
Verde y rosa no eran una buena combinacion, al menos siempre penso asi, pero definitivamente
en ella se veia espectacular.

-s-si, es rosa...-musito bajando la mirada avergonzada-

-nunca vi algo asi...-susurro aun sin salir de su asombro y acercandose un poco a la chica-

La pelirrosa no logro comprender el doble significado de aquellas palabras, y simplemente penso


que se referia a su pelo, pero el azabache lo habia dicho sin pensarlo, y no lo decia solo por su pelo
si no por todo. La combinacion de todo lo que poseia la chica era unico, es que ¿cuando tendria la
oportunidad de ver a alguien mas como ella?

-¡señor Sasuke! -se escucho la voz de Kasa a lo lejos-


Los ojos de ambos jovenes se desviaron hacia aquella direccion y efectivamente Kasa venia
corriendo hacia ellos, aun con su camison y con sus sandalias. La pelirrosa no espero mas y nado
hacia el borde para salir de alli rapidamente.

-¡oh cielos! ¿que paso señor Sasuke? -pregunto preocupada y viendo confundida a la pelirrosa y al
ojiceleste, el cual habia dejado de reir al oirla-

Sin embargo su mirada se detuvo en la ojijade, la cual tenia todo el pelo suelto y revuelto, en un
hermoso remolino. Su ceño se fruncio como nunca antes.

-no sucedio nada Kasa...-exclamo aun con su mirada fija en la pelirrosa y nadando hacia la orilla-

-un pequeño accidente...-agrego el pelirubio del otro lado aun sin levantarse-

Kasa miro a los tres y su mirada se detuvo frente a la ojijade, llena de furia e indignacion..

-tu lo hiciste ¿cierto Sakura? -pregunto acercandose a grandes zancadas a la pelirrosa-

El azabache salio del rio y levanto al mirada al oir a Kasa.

-n-no, fue un accidente...

-¡callate! -ordeno fuertemente y llamando la atencion tambien del ojiceleste, el cual se puso serio
de repente- ¡siempre haces algo!

-Kasa yo no...

-¡dije que te callaras Sakura! -ordeno nuevamente- ¡maldicion niña! -gruño furiosa y viendo su
pelo lleno de ira-

-Kasa...-dijo nuevamente pero no continuo cuando recibio una fuerte cachetada que le hizo
voltear el rostro-

-¡oye! -dijo el pelirrubio-

-¡cierra la boca Sania! -grito Kasa alterada y sin escuchar al ojiceleste-

La pelirrosa se sobresalto al escuchar el nombre de su madre en boca de su tia, su mejilla


rapidamente comenzo a arderle al igual que sus ojos. Por su lado cierto pelinegro veia
sorprendido, y aturdido aquella escena.

-¡desgraciada! -grito al tiempo que le iba a pegar otra cacheta-

La pelirrosa cerro los ojos al saber que le pegaria otra vez, mas el golpe no llego y pasado unos
segundos nada sucedia...

-señor...señor...-dijo la pelinegra nerviosa al tener su mano aprisionada-


La pelirrosa abrio los ojos lentamente al escuchar a Kasa, confundida vio que tenia delante de ella,
y entonces sus ojos se abrieron de la sorpresa al ver entre ella y Kasa, impidiendo que la mano de
su tia llegara a su rostro a nada mas ni nada menos que su patron...
Capitulo 5: doloroso recuerdo...

La pelirrosa se sobresalto al escuchar el nombre de su madre en boca de su tia, su mejilla


rapidamente comenzo a arderle al igual que sus ojos. Por su lado cierto pelinegro veia
sorprendido, y aturdido aquella escena...

-¡desgraciada! -grito al tiempo que le iba a pegar otra cacheta-

La pelirrosa cerro los ojos al saber que le pegaria otra vez, mas el golpe no llego y pasado unos
segundos nada sucedia...

-señor...señor...-dijo Kasa nerviosa al tener su mano aprisionada-

La ojijade abrio los ojos lentamente al escuchar a Kasa, confundida vio que tenia delante de ella, y
entonces sus ojos se abrieron de la sorpresa al ver entre ella y Kasa, impidiendo que la mano de su
tia llegara a su rostro a nada mas ni nada menos que su patron...

-señor...Sasuke...-dijo totalmente sorprendida la pelinegra-

-¿por que hicieste eso? -pregunto con el ceño fruncido y sin soltar la muñeca de la mujer que tenia
delante de él-

-señor...es...es que ella...-exclamo aturdida-

La pelirrosa miraba aun sorprendida aquello, no solo por el hecho de que su patron la habia
defendido, si no tambien por todo lo que sucedia, como el hecho de que su tia la habia llamado
Sania, como a su madre...Lentamente llevo una mano a su cabeza, tocando asi sus pelos, y
entonces lo comprendio. Su tia odiaba el color de su pelo justamente porque aquel color era el
mismo que habia tenido su madre, y era por eso mismo que le hacia recuerdo a su madre, a su
hermana...

-es que ella...-continuo la pelinegra-

-¿ella que? -pregunto molesto y liberando por fin su muñeca-

El corazon de la ojijade se acelero, nunca nadie la habia defendido ni mucho menos. Y a decir
verdad, sentir que alguien lo hacia era una sensacion bastante agradable, bastante calida...
-yo crei que ella...

-¡la proxima vez no creas! -ordeno seriamente-

-Sasuke...-llamo el pelirubio, que se encontraba del otro lado, al ver que el azabache se estaba
sobrepasando-

-lo siento señor...-se disculpo la pelinegra bajando la cabeza- no volvera a suceder, lo siento...-
exclamo aun con la cabeza baja-

-hmp...-exclamo para despues darse la vuelta y mirar a la pelirrosa, la cual lo miraba entre
sorprendida e intimidada-

-yo...-comenzo a balbucear la ojijade-

-oye Sakura ¿estas bien? -pregunto el pelirrubio-

-s-si joven, no fue nada...-susurro bajando la mirada al suelo-

-ya...ya mismo le alistare ropas secas señor...-informo la pelinegra que tenia detras-

-para Naruto tambien...-apunto sin mirarla-

-¡Sakura tu tambien ven a ayudarme! -ordeno entre dientes y viendola llena de furia-

-cla-claro Kasa...-murmuro con la voz temblorosa- señor...-llamo dando un paso hacia su patron-

-¡Sakura vamos! -interrumpio con el ceño fruncido- ¡el señor debe tener frio!

-lo siento...-murmuro bajando nuevamente la mirada para despues irse a paso apresurado de alli
seguida por Kasa-

El pelinegro la siguio con la mirada hasta que la misma desaparecio al doblar la casa. Despues de
eso se dio la vuelta para ver molesto al ojiceleste...

-¿que? -pregunto inocentemente el pelirrubio-

-¡todo esto es tu culpa! -apunto al tiempo que se sacudia las ropas en un inutil intento por secarse-

-¿mi culpa? -pregunto incredulo- culpale a aquella cuerda que se enrosco en la pata de mi
caballo...que por cierto ¿donde esta? -pregunto mirando a todos lados-

-oh no lo puedo creer...-dijo llevando una mano a su cabeza- ¡hiciste que se me escapara un
caballo!

-no seas asi Sasuke, ya muchas veces se te escaparon tus caballos...-exclamo cruzandose de
brazos-
-¡y tardo dias en encontrarlos! -informo furioso- como sea...-dijo entre dientes y viendo el lugar
por donde ambas mujeres se habian ido hace unos momentos-

-¿que es Kasa de Sakura? -pregunto el ojiceleste y viendo tambien en aquella direccion-

-creo...que una conocida...-se limito a responder-

-hiciste bien en intervenir, no tenia derecho a pegarle -exclamo con el ceño fruncido-

-no, no lo tenia ademas...

-ademas ¿que?

-Sakura no tuvo la culpa de esto, el unico responsable fuiste tu! -exclamo volviendo a enfurecer-

-si, si como sea, despues te ayudare a encontrarlo ahora dime algo...-exclamo restandole
importancia al asunto-

-¿que?

-su pelo...su pelo es...-dijo dudoso-

-rosa...-concluyo seriamente-

-rosa...-repitio desconcertado- no lo puedo creer, jamas vi tal cosa...-exclamo con una sonrisa
enorme-

-tampoco yo...-confeso al tiempo que desabrochaba su camisa-

-¡esa chica sin lugar a dudas es fascinante! -exclamo llevando ambas manos a su nuca-

-deja de perder tiempo y ven aqui...-dijo seriamente y dandole la espalda, dispuesto a irse de alli-

-oye espera! ¿como quieres que llegue alli? -dijo señalando el otro lado del rio-

-¿como crees? -pregunto con una sonrisa divertida- nadando...

-¡Sasuke no! ¡voy a mojarme! -reclamo haciendo puchero-

-aunque sea estaras limpio...-dijo mirandolo de arriba a abajo- luces horrible...

-¡teme no! -dijo molesto- traeme uno de tus caballos asi paso...

-pierdes tu tiempo Naruto -dijo comenzando a caminar en direccion a la casa-

-¡Sasuke! -llamo desesperado-

-te lo mereces, despues de todo estoy asi por tu culpa...-apunto aun sonriendo-

-eres...-dijo levantando una de sus manos con el puño cerrado-


-si no quieres mojarte tendras que quedarte ahi por mucho tiempo...-exclamo alejandose del
lugar-

Despues de decir aquello no escucho mas quejas del pelirrubio, por lo que supuso que ya se habia
rendido, y asi fue, ya que despues de un momento sintio el chasquido del agua al recibir a alguien
alli, alguien que se llamaba Naruto.

-baka...-murmuro de manera triunfante-

-es...esperame tema...-tartamudeo saliendo del agua lentamente- esto...esto esta muy frio...-
exclamo temblando de pies a cabeza-

-vamos Naruto que pareces mujer -dijo burlonamente-

-ya veras, esta me la pagaras...-aseguro al tiempo que corria para alcanzarlo-

-¡oye no me salpiques! -se quejo molesto-

-yo parecere una mujer pero tu pareces un viejo amargado! -exclamo con una sonrisa triunfal-

-¡baka! sera mejor que cierres la boca! -exclamo molesto-

-creo que ya...-dijo pero se cayo al ver a cierto pelinegro frente a ambos- ¡buenos dias Fugaku! -
saludo levantando una mano-

-Naruto, Sasuke...-dijo el Uchiha mayor viendo a ambos jovenes- ¿que demonios sucedio?

-no fue nada papa...-exclamo como si nada- un pequeño accidente...

-pero diganme que sucedio! -exigio con el ceño fruncido-

-fue mi culpa Fugaku...-acepto el pelirrubio- monte un caballo con algo de torpeza, y despues de
eso arrastre a Sasuke y Sakura conmigo...-exclamo algo nervioso-

-los arratraste, ¿como? -cuestiono sin enteder-

El ojiceleste suspiro cansado, eso era algo dificil de explicar y en aquel momento lo unico que
queria hacer era sacarse todas esas prendas mojadas que llebava pegadas a su cuerpo...

-danos un respiro...-comento el uchiha menor-

-de acuerdo, pero despues cuentenme todo...-exclamo aun con el ceño fruncido- ¿estas seguro
que fue culpa tuya y no de la sirvienta? -pregunto dudando un poco-

-¿que? no, fue mi culpa Fugaku...-exclamo con el ceño fruncido- es que nadie lo entiende?

-esta bien, ahora sera mejor que se vayan a cambiar...-dijo al tiempo que se daba la vuelta-

-eso es lo que intentamos...-susurro para si mismo-


-yo necesito un baño con agua bien caliente...-exclamo fuertemente el pelirubio-

-yo tambien...-susurro el azabache-

Despues de eso ambos entraron a la casa, viendo asi como todas las sirvientes estaban
expentantes ante lo que sucedia, tambien vieron a Sakura la cual se mantenia a un costado
hablando con Kasa o algo por el estilo.

-oye Sakura ¿no deberias cambiarte? -pregunto el ojiceleste mientras se acercaba a la chica-

-si joven, lo hare enseguida...-exclamo con una sonrisa falsa-

El pelirrubio la miro fijamente y noto como sus ojos estaba totalemente rojos, habia llorado, eso
era seguro, mas aun asi decidio no decir nada al respecto. Miro a casa seriamente, lo mas obvio es
que la pelinegra hubiera ocasionado el llanto de la pelirrosa...

-¿usted...se lastimo? -pregunto preocupada-

-no claro que no, en realidad creo que tu y Sasuke fueron los mas afectados...-exclamo con una
sonrisa burlona-

-Sakura...-llamo Kasa molesta- ¡ve a cambiarte y despues buscame! -ordeno seriamente-

-si...-dijo rapidamente y sin mas salio de alli para ir a su habitacion-

-señor Sasuke enseguida mandare ropas secas a su cuarto y al del señor Naruto...-dijo con una
sonrisa-

-de acuerdo, vamos Naruto...-exclamo al tiempo que comenzaba a subir las escaleras para ir a su
cuarto-

El pelirrubio lo siguio en silencio, una ducha bien caliente seria lo mejor en ese momento. Ademas
su habitacion tambien estaba arriba, claro que no era suya pero pues esa no era su casa, pero era
algo asi, ya que aquella habitacion siempre la habia usado él cuando se quedaba en la casa de su
amigo...

-Kasa la reto -susurro cuando ya estuvieron arriba-

-¿como lo sabes? -pregunto arqueando una ceja-

-tenia los ojos vidriosos, probablemente estuvo llorando...

-no es asunto nuestro Naruto...-exclamo como si nada-

-tu nunca cambiaras Sasuke...-dijo resignado y moviendo la cabeza de un lado a otro-

-no necesito hacerlo -apunto con una sonrisa altanera- cuando estes listo avisame...
-aun iremos? -pregunto animado-

-claro que si, aun es temprano...-exclamo deteniendo su paso, pues ya habian llegado a su cuarto-
pero esta vez tendras que tener mas cuidado! -recalco con el ceño fruncido-

-de acuerdo teme...-dijo comenzando a avanzar hacia su cuarto- no tardes mucho...

El pelinegro entro a su cuarto dando un suspiro de frustraccion, sin duda alguna esa mañana no
habia sido para nada normal. Rapidamente se deshizo de sus prendas, quedando completamente
desnudo, y despues se encamino hacia la ducha, donde se metio y dejo que el agua calienta
relajara todos sus musculos, aunque tambien sentia el ardor de sus heridas, pues ser arrastrado
por un caballo deja ciertas marcas, mas aun asi las mismas no eran de importancia. Lentamente, y
dando otro suspiro se recosto alli, ya que tenia una bañera y dejo que el agua impactara contra su
rostro...

... ... ...

Abrio la ducha e inmediatamente se metio alli, no importandole que el agua aun estuviera fria, y
de hecho asi estaba...Su cuerpo se estremecio al sentir el frio del agua pero despues de unos
segundos la misma comenzo a calentarse hasta que por fin llego a caliente, bien caliente, solo en
ese momento se dejo caer sentada en el duro suelo, y una vez asi junto sus rodillas contra su
pecho y comenzo a llorar.

-¿acaso siempre sera igual? -susurro con la voz quebrada-

No habia sido culpa de ella lo de hace un momento, sin embargo aun asi Kasa la culpaba de ello.
Las cosas siempre eran asi para ella, cualquier cosa que sucedia, grande o pequeña, siempre le
echaban la culpa a ella, era algo que no podia evitar. Cerro los ojos con fuerza al tiempo que
apoyaba su cabeza sobre sus rodillas, podia soportar eso, siempre lo hizo, pero lo que no podia
soportar eran las palabras que usaba Kasa cuando se referia a su madre...

La tomo de la mano una vez que doblaron la casa y se metieron adentro. La presion en su muñeca
era fuerte y ella sabia que la pelinegra estaba furiosa con ella...

-¡hiciste que el señor Sasuke me retara! -exclamo soltando la mano de la chica y mirandola con el
ceño fruncido-

-Kasa yo no quise que sucediera...-susurro sinceramente-

-¡dios! ¡no entiendo como me anime a traerte aqui! -comento furiosa- solo traes problemas
contigo!

-lo que sucedio alli...-susurro bajando la mirada- no fue mi culpa, fue un accidente.

-no me importa! lo que me importa es que ahora por tu culpa el señor estara molesto conmigo! -
recalco frunciendo el ceño-
-lo siento...-murmuro apenada-

-¡y crees que con eso se solucionaran las cosas! -pregunto fuertemente- ademas...-añadio
rapidamente- ¡mira tu asqueroso pelo! -mascullo entre dientes- ¡miralo! -grito tomando un mecho
del pelo de la chica para jalarlo con algo de fuerza-

-tia sueltame...-se quejo retrocediendo un paso-

-no me digas asi Sakura! -exclamo soltando el pelo de la chica- ¿es que no lo entiendes? no quiero
que sepan que eres...¡eres mi sobrina! -apunto despectivamente-

Los ojos de la ojijade se cristalizaron y no supo que hacer, ni como reaccionar. Estaba segura que
aquel era el momento en que Kasa comezaria a hablar de su madre...

-te dije que no queria que mostraras tu pelo!

-fue un accidente, el señor Sasuke y yo caimos al agua Kasa.

-mentirosa! lo habrás hecho aproposito! -apunto en tono severo-

-no fue asi! -se defendio rapidamente- el caballo del joven Naruto.

-callate! no pedi explicaciones! -exclamo rapidamente- ahora el señor ya vio tu pelo...-dijo para si
misma- sabes lo que pensara? -preguto maliciosamente- pensara en que es lo mas ridiculo que vio
jamas!

-no me importa lo que piense...-murmuro desviando la mirada-

-a ti no pero a mi si! -dijo enfurecida- con ese pelo, con ese asqueroso pelo te pareces a ella...a
Sania...-exclamo entre dientes-

La pelirrosa trago en seco al oirla, y sintio como algo se oprimia en su interior...

-pareces...pareces un puta...-continuo la pelinegra- como tu madre!

-yo no soy como ella! -dijo ya con lagrimas resbalando por sus mejillas-

-claro que lo eres, de tal palo tal astilla...-agrego con una sonrisa- te diria si te parecieras a tu
padre pero como nadie sabe quien es...-añadio maliciosamente-

-¡Kasa! -se escucho de repente la voz del uchiha mayor-

-¡señor Fugaku! -exclamo sobresaltada-

-dime ¿que sucedio? -pregunto el pelinegro que habia sentido los gritos hace unos momentos-

-fue...fue un pequeño accidente señor, el señor Sasuke y el señor Naruto ya vienen para aquí.
-que? -dijo confundido y bajando las escalares rapidamente- que sucedio? -pregunto mirandola
severamente pero despues de eso su atencion se dirigio a la pelirrosa, la cual estaba empapada y
llorando, y aproposito...acaso tenia el pelo rosa?, rapidamente trato de alejar aquella pregunta,
eso no le importaba- y a ti que te paso?

-ella estaba alli cuando sucedio -interrumpio la pelinegra rapidamente- no se preocupe señor que
todo esta bien...-exclamo con una sonrisa-

-¿donde esta Sasuke? -pregunto volviendo a fijar su mirada en Kasa-

-estan por la parte de los establos señor, ya deben venir...

-ire a ver si todo esta bien...-exclamo al tiempo que miraba de manera acusadora a la ojijade-

Una vez que el uchiha mayor salio de alli, la pelinegra bufo molesta y volvio a fijar su vista en la
pelirrosa...

-viste como vio tu pelo? -pregunto molesta- ahora ya todos lo sabran...

-Kasa que sucedio? -escucho la voz de una ojiroja que entraba a la sala seguida de las otras dos
sirvientas-

-nada que les interese! -dijo de mala gana-

-oye...-dijo la ojimiel que estaba detras de Karin- no lo puedo creer...-mascullo acercandose


rapidamente a la pelirrosa-

-que sucede? -pregunto limpiando rapidamente las lagrimas de su rostro-

-tu pelo es rosa...-dijo soprendida-

-ah...si...-exclamo bajando la cabeza-

-vieron eso chicas? -pregunto mirando a las otras dos, las cuales tambien veian a la pelirrosa
sorprendidas-

-claro que si, no estamos ciegas...-repuso frunciendo el ceño y viendo sumamente molesta a la
pelirrosa-

-ves lo que te digo...-murmuro Kasa al acercarse un poco a la ojijade- tu siempre traes problemas
Sakura...-exclamo en tono elevado-

Despues de eso los tres señores llegaron a la casa, y ahora ya no era uno solo el empapado si no
los dos...

Sus pensamientos se desvanecieron rapidamente cuando sintio unos fuertes golpes en al puerta.

-¡Sakura apurate! -escucho la voz de su tia-


Rapidamente reacciono y se puso de pie, habia estado tan concetrada que no habia medido el
tiempo que permanecia allí.

-¡Sakura! -llamo nuevamente-

-ya voy Kasa...-exclamo sin animos-

-¡mejor asi niña! -exclamo molesta- hay demasiadas cosas que hacer...-agrego antes de irse-

Despues de eso permanecio solo unos pocos minutos mas en la ducha, para depues secarse y
ponerse el uniforme, que por cierto le quedaba un poco grande, pues este no era el suyo, ya que
el mismo estaba mojado...

-debo apurarme -susurro al tiempo que peinaba sus largos cabellos-

Se miro fijamente en el espejo, y sonrio levemente. Tal vez a nadie le gustara su pelo pero a ella le
gustaba, ademas ahora ya todos la habian visto asi, por lo que no tendria que seguir ocultandolo.
Sabia que Kasa se molestaria pero aun asi decidio llevarlo suelto...

-¿que mas puede pasar? -murmuro para si misma-

Se hecho una ultima mirada al espejo, observando los detalles de su cara. La mayoria de las
personas decian que era el vivo reflejo de Sania, pero para ella no era si. Ella era Sakura, no sania,
claro que no. Ademas el color de sus pelos podian haber sido iguales pero definitivamente no eran
identicos. El pelo de su madre siempre llevaba bastante rulos, como el de Kasa, rulos alborotados
por todos lados, y era largo, muy lagro, en cambio el de ella era lacio, pero lo que mas le gusta es
que aun siendo lacio era bastante abundante, sobre todo en la parte de atras, claro que tambien
tenia algo de ondas pero aquella eran apenas visibles, ademas el suyo le llegaba apenas un poco
mas arriba de la cintura...

-estoy tardando demasiado -susurró reaccionando por fin-

Despues de eso salio rapidamente de alli, y ni siquiera entro a su cuarto si no que simplemente se
dirigio con Kasa. La pelinegra no estaba en el salon por lo que dedujo estaria en la cocina, y
efectivamente asi era pues podia oir su voz desde allí.

-tu prepara el desayuno para el señor Fugaku, y algo caliente para el señor Sasuke y Naruto...-
escucho que ordenaba a alguna de las sirvientas-

-Kasa -llamo mientras entraba alli y se ganaba la mirada de todas-

Kasa se dio la vuelta para verla seriamente, y despues de dar un par de ordenes mas a las demas
se dirigio a ella, no sin antes echarle una rapida y fugaz mirada a sus cabellos...

-¿por que estas asi? -pregunto señalando su pelo-

-ya lo vieron todos Kasa...-exclamo desviando la mirada-


-pero aun asi...-mascullo entre dientes-

-no me importa lo que digan...

-ya te dije que a mi si! -exclamo en tono elevado-

-nadie sabe que soy tu sobrena...-murmuro lentamente- no tendrias porque preocuparte, es mi


pelo...-exclamo al tiempo que posaba sus ojos en los negros de ella-

-como sea! -dijo de mala gana- despues hablaremos de eso, ahora quiero que lleves esto a los
señores! -exclamo mostrando dos tazas que contenian algo adentro, pero sea lo que sea deberia
ser caliente- vamos llevaselo! -ordeno dandose la vuelta para salir de alli-

-si...-respondio aun cuando la pelinegra ya no estaba alli-

Rapidamente tomo la bandeja que tenia delante de ella, la cual contenia las dos tazas, y salio de
alli, dispuesta a realizar sus tareas. Nuevamente atraveso la sala y esta vez, al hacerlo noto que en
la mesita de uno de los costados se encontraba su preparacion...

-que hace aqui? -murmuro para si misma-

Probablemente alguna de las otras lo habria dejado alli, pero eso ya no importaba. Rapidamente lo
tomo y lo puso en la bandeja, no queria que Kasa lo viera y comenzara a hablar sobre eso, depues
de eso continuo su camino hacia la habitacion de ambos jovenes...

-"donde sera el cuarto del joven Naruto?" -penso de repente al darse cuenta que no lo sabia-

En fin, primero le llevaria las cosas a su patron y despues buscaria la del pelirubio. Subio cada
escalon con el mas delicado movimiento, procurando que nada se rebalsara y que nada se le
cayera, y es que cielos santo! que ella era demasiado torpe cuando se trataba de aquellas cosas...

-bien...-dijo una vez que sus pies tocaron superficie plana...

Lentamente se encamino hacia el cuarto del señor, y una vez frente a este toco la puerta
suavemente...

-que? -escucho la grave voz del patron desde adentro-

-señor traje algo caliente...-informo mientras veia ambas tazas-

-pasa.

La pelirrosa abrio la puerta, con algo de dificultad, pues ambas manos sostenian la puerta, y
despues de eso entro y la volvio a cerrar. Levanto la mirada y entonces un leve sonrojo cubrio sus
mejillas al ver frente a ella a su patron, el cual tenia el torso totalmente expuesto a sus ojos, y la
parte de abajo solo se cubria por una gran toalla blanca que lo rodeaba desde la cintura...

-dejalo en el mueble...-ordeno mientras se sentaba en la cama y daba un suspiro-


La pelirrosa tardo unos segundos en reaccionar, y es que nuevamente habia quedado distraida
ante la belleza de su patron. Ella no era asi, claro que no, pero tenia que reconocer que jamas
habia visto a alguien tan bello como lo era su patron, y en verdad es que recien en aquel momento
lo veia con claridad...Rapidamente alejo aquellos pensamientos y se encamino hacia el mueble
que le indico el pelinegro, para despues dejar alli la taza...

-señor...-dijo para llamar la atencion de el pelinegro al tiempo que se paraba frente a el-

-¿que? -pregunto clavando sus frios ojos en los de ella-

-¿me pordria decir donde es el cuarto del joven Naruto? -pregunto aun con un leve rubor en las
mejillas-

-a la derecha, dos puertas mas -apunto seriamente y mirando fijamente sus pelos, los cuales aun
lograban sorprenderlo-

-gracias -exclamo con una sonrisa y sin mas comenzo a caminar hacia la puerta-

El pelinegro la siguio con la mirada, y es que en realidad estaba algo sorprendido. Arqueo una ceja
mientras que se cruzaba de brazos y fruncia el ceño. La había hecho pasar, con él en esa condicion,
aproposito, pues queria ver la reaccion de la pelirrosa ante eso, pero al parecer la misma ni
siquiera lo habia notado, algo que sin lugar a dudos lo estaba fastidiando.

-este...-escucho que balbuceaba su sirvienta a solo un metro de la puerta-

¡Perfecto! Rapidamente desecho todo lo que habia estado pensando, era esa parte en la cual la
ojijade se le entregaria en bandeja de plata, como las demas, y claro estaba que no la aceptaria, al
menos no ahora, tal vez lo dejaria para despues...

-dime -dijo con una sonrisa de medio lado y aun viendo la espalda de la chica-

-bueno yo...-tartamudeo nerviosa-

Tal vez a la tarde estaria bien, no lo sabia. Esa dia habia empezado no muy bien y tomar a una
mujer haria que se relajara, como casi siempre...Si, definitivamente lo haria a la tarde, cuando
volviera de su cabalgata con Naruto. Pensar en ello comenzo a emocionarlo, y sin mas su mirada
se poso en el trasero de la ojijade...

-queria agradecerle por lo de ese rato...-exclamo dandose la vuelta-

La verdad es que no queria tocar aquel tema, pues tal vez su patron se molestara por recordar
aquel incidente, pero aun asi decidio que agradecerle era necesario...

-¿que? -dijo confundido y saliendo de sus pensamientos no muy sanos-

-ya sabe...-susurro nerviosa- por lo de Kasa...-añadio con una sonrisa-


-ah...-atino a decir totalmente desconcertardo ante el giro de las cosas-

-de verdad gracias...-exclamo nuevamente-

-no fue nada...-susurro desviando la mirada hacia el lado contrario-

La pelirrosa aun seguia sonriendo, y es que recordo aquella linda sensacion que sintio cuando su
patron la defendio. Despues de eso prentedia irse al ver que el pelinegro no pensaba decir nada,
pero su mirada se percato de las magulladuras de los antebrazos del mismo...

-esta lastimado? -pregunto acercandose al pelinegro-

-no es nada...-exclamo volviendo a clavar su mirada en la chica-

La verdad es que estaba bastante molesto por lo recientemente sucedido, molesto y


confundido...que diablos le pasaba a aquella pelirrosa?

-oh su espalda tambien...-exclamo preocupada y viendo varias marcas alli-

-no es nada que no sane...-dijo como si nada y restandole importacia a aquel asunto-

La chica permanecio parada alli sin saber muy bien que hacer, pero despues de unos segundos
dejo la bandeja en el mismo mueble en el cual habia dejado la taza y tomo el recipiente donde
tenia su preparacion...

-que haces? -pregunto confundido y viendo aquel recipiente-

-se lo pondre señor, sanara mas rapido...

-no lo necesito...-dijo rapidamente-

-pero si lo hace! -reclamo un tanto molesta- no le hara nada malo, por que es tan terco? -pregunto
sin malas intenciones-

El pelinegro se soprendio al oirla, mas pudo distinguir que aquella pregunta no habia sido para
molestarlo si no que simplemente ella pensaba aquello, mas aun asi lo molesto un poco...

-no soy terco...-afirmo frunciendo el ceño- de hecho creo que tu eres la terca...-apunto
seriamente-

-¿yo? ¿por que? -pregunto confundida-

El pelinegro no respondio mas mantuvo su mirada fija en los ojos de ella...

-no le arderá -aseguro suavemente- no duele nada.

-¡no tengo miedo! -dijo rapidamente al comprender lo que su sirvienta pensaba-

-entonces ¿por que no quiere que se lo ponga? -pregunto rapidametne-


El azabache resoplo molesto, aquella mujer si que era molesta! mas aun asi su mirada se poso en
el recipiente que tenia entre sus manos...

-hazlo rápido -exclamo sin mirarla-

-de acuerdo -dijo con una sonrisa al ver que su patron habia cedido-

Lenta y cuidadosamente se sento en el borde de la cama, un poco alejada de su patron pero lo


suficientemente cerca para alcanzar sus brazos heridos. Dos de sus dedos se metieron en aquel
recipiente y una vez hecho tomo el brazo de su patron para girarlo un poco, ya que las
magulladuras estaban en sus antebrazos, y lentamente paso sus dedos por allí.

-¿como es que se hizo esto? -pregunto confundida-

-es una pregunta estúpida -exclamo frunciendo el ceño-

-no...no me referia a eso...-exclamo rapidamente- es solo que yo no me hice nada, y usted si...-
informo seiamente-

-no tienes ni un rasguño? -pregunto arqueando una ceja-

-no señor...-dijo al tiempo que terminaba con aquel brazo-

El pelinegro extendio su otro brazo para que la chica hiciera lo mismo que en el anterior, y asi fue,
ya que nuevamente coloco dos dedos alli y los paso suavemente por su antebrazo...

-tal vez tiene la piel mas delicada...-exclamo levantando la mirada para verlo-

-claro que no! -dijo frunciendo el ceño-

-¿por que no?

-un hombre no puede tener la piel mas delicada que una mujer...-mascullo molesto-

-¿y por que no? -cuestiono interesada-

-¡pues porque no! -dijo como si fuera lo mas obvio-

-no lo entiendo...-informo para si misma mientras continuaba deslizando sus dedos por el
antebrazo de su patron-

Despues de unos segundos en los que se mantuvo haciendo eso, termino con ambos brazos. La
verdad es que solo eran pequeños raspones pero aun asi era mejor hacer aquello antes de que la
herida se pudiera infectar o algo...

-esto ya esta -comento soltando el brazo de su patron- falta su espalda.

-si -dijo como si nada-


La pelirrosa lo dudo unos segundos pero despues de eso y al ver que el pelinegro no se movia,
decidio hacerlo ella. Rapidamente se arodillo sobre la cama para despues gatear y ponerse detras
de su patron, el cual por cierto no habia dicho nada ante su accion, algo que la aliviaba pues habia
tenido miedo de que se molestara...

-deberia tomar su té señor -informo al tiempo que nuevamente metia dos dedos en su
preparacion-

-cuando termines -exclamo enderazando la espalda-

-s-si -exclamo rapidamente-

Nuevamente sus dedos comenzaron a recorrer los raspones, que en ese sector era mas grandes
que en sus antebrazos, y pudo sentir asi la masculinidad de aquella espalda. Era estupido, pues
solo estaba pasando sus dedos, pero aun asi sentia la imponente presencia de su patron...

-¿a que hueles? -pregunto el pelinegro de repente y tratando de ignorar la agradable sensacion
que le producian los dedos de la chica en su espalda-

Y es que hasta ese momento se habia mantenido concentrado, tratando de descifar el aroma de la
pelirrrosa, que por cierto era bastante peculiar, desde que habia entrado en aquel cuarto lo habia
inundado de él...

-¿como? -pregunto confundida-

-¿a que hules? -pregunto nuevamente- tienes un olor...-dijo indesiso-

-¿huelo mal? -pregunto con las mejillas sonrojadas al creer que se referia a eso, y sin mas dejo de
hacer lo que hacia-

El pelinegro solo una risita involuntaria al oirla, mas rapidamente se encargo de hacerla
desaparecer de inmediato.

-no me referia a eso -exclamo seriamente-

-¿entonces a que? -pregunto confundida-

-tu aroma es demasiado fuerte -exclamo ladeando el rostro para verla de reojo-

-¿ah si? -pregunto al tiempo que inspiraba hondo, tratando de sentir lo que su patron sentia pero
al hacerlo lo unico que pudo sentir era el fuerte aroma de su patron, bastante varonil y bastante
agradable- no siento nada...

-hmp...-exclamo volviendo a girar el rostro para mirar al frente- falta mucho? -pregunto con su
habitual tono de desinteres-

-no mucho señor -dijo al tiempo que retomaba rapidamente su labor-


-¿que te dijo Kasa? -pregunto de repente y se maldijo una y otra vez por hacerlo-

-no me dijo nada señor -mintio bajando la mirada-

Iba a preguntar una cosa mas pero se mordio la lengua para no hacerlo. No era costumbre de él
hacer aquellas cosas, lo que pasaba es que el pelirrubio lo habia dejado confundido cuando dijo
que la pelirrosa habia llorado. Bien, eso a él no le importaba...

-¿que le sucedio aqui? -pregunto de repente la pelirrosa al pasar sus dedos por una cicatriz que
abarcaba mas o menos toda su espalda-

El pelinegro sintio un escalosfrio cuando los dedos de la chica recorrieron aquella zona mas decidio
ignorarlos en su totalidad...

-un pequeño accidente.

-debio doler, ¿no? -pregunto tranquilamente-

-debo aceptar...-dijo cerrando los ojos unos momentos- que si dolió.

-ya veo...-exclamo viendo aquella marca-

Despues de eso nuevamente el silencio reino, y solamente se concentro en terminar de hacer


aquello, mientras que él aun seguia concentrado tratando de identificar su aromo, y tratando de
no relajarse demasiado ante esa especia de masaje...

-señor...-llamo indecisa-

-¿umm? -exclamo aun con los ojos cerrados-

-¿puedo preguntar algo...? -exclamo al tiempo que abandonaba su espalda y se arodillaba a su


lado-

-¿que? -dijo voltenado el rostro al sentir que la chica se colocaba en su costado-

-ese rato...-comenzo un tanto nerviosa- ¿por que...por que me defendio? -pregunto viendolo con
su grandes ojos jades-

-no te defendí -exclamo rapidamente- solo...solo intervine entre ustedes...-se defendio molesto-

-¿y por que lo hizo? -cuestiono un tanto decepcionada-

-¿por que hice que?

-¿por que intervino? -pregunto tranquilamente-

-¿por que lo preguntas? -cuestiono ya entendiendo lo que la chica penaba-


Genial! eso era lo unico que faltaba, que aquella sirvienta creyera que la habia defendido por
alguno motivo en especial. Las cosas no eran asi, simplemente lo había hecho porque Kasa le pego
sin razon alguna, solo por eso.

-es solo que...-dijo dudosa- quiero saberlo...-dijo sin saber que decir exactamente-

-no entiendo a que quieres llegar...-exclamo frunciendo el ceño-

-solo sentia curiosidad...-confeso mirandolo fijamente- de saber que se siente, o se piensa cuando
se defiende a otros...-susurro mas para si misma que para él-

El pelinegro la vio totalmente confundido, aun sin entender a que se referia...

-nunca nadie me defendio...-exclamo bajando la mirada- entonces...me preguntaba porque usted


lo hizo...-susurro suavemente- aunque se siente lindo...-exclamo con una sonrisa-

-¿que estas diciendo? -pregunto entrecerrando los ojos-

-solo era curiosidad señor...-exclamo levantando la mirada-

Sus negros ojos captaron la suavidad de los de la chica, una suavidad que hizo que estremeciera de
sobremanera, no de la forma que uno se estremece habitualmente, era diferente, era
distinto...Miro mas detenidamente aquellos jades notando la sinceridad en ellos...

-¿hablas en serio? -pregunto despues de unos segundos-

-que..? -dijo confundida-

Sus labios se entreabrieron para soltar otra pregunta pero entonces el sonido de la puerta hizo
que callara, asi como tambien hizo que retomara su postura habitual. Miro en direccion a la
puerta, al igual que la ojijade, y ambos distinguir a un entusiasmado pelirubio que entraba
tranquilamente...

-oye teme ya estas...-dijo pero se cayo al ver a la pelirrosa alli- ¿Sakura? -pregunto tontamente-

La pelirrosa rapidamente se puso de pie y le dedico una linda sonrisa.

-¿ya esta bien joven Naruto? -pregunto amablemente-

-eh...si...-dijo aun desconcertado-

Rapidamente le lanzo una mirada a su amigo pelinegro, pero el mismo no hizo mas que mirarlo
tranquilamente...

-¿interrumpo algo? -pregunto despues de unos segundos sin comprender bien lo que decia-

-¡que dices baka! -exclamo el pelinegro molesto-


-joven Naruto tome -dijo la pelirrosa totalmente ajena a lo que decian-

-este...gracias Sakura -agradecio sonriendo-

-su espalda ya esta señor...-informo esta vez a su patron- ¿necesita algo mas?

-no -se limito a responder-

-bien, entonce con permiso...-exclamo tomando la bandeja entre sus manos para despues salir de
alli a paso apresurado, y es que en verdad habia perdido demasiado tiempo en aquella habitacion-

La puerta se cerro una vez que la chica salio de alli, mas aun asi sus ojos celestes aun seguian
clavados alli, pero despues volteo el rostro y vio de manera acusadora al pelinegro...

-¿que? -pregunto el azabache molesto-

-¿ interrumpí algo? -pregunto nuevamente-

-¿acaso eres estúpido Naruto? -pregunto poniendose de pie y con el ceño fruncido-

-¿eso fue un si o un no?

-claro que no interrumpiste nada! -informo al tiempo que caminaba hasta su armaria para sacar
una camisa de alli-

-que hacias con ella? -pregunto inquisidoramente y viendolo de arriba a abajo, haciendole notar
que aun estaba en paños menores-

El azabache fruncio aun mas el ceño al entender aquella estupida mirada, mas aun asi decidio
hacerse al desentendido y simplemente comenzo a ponerse su camisa con sumo cuidad. La verdad
era que habia olvidado que aun estaba en paños menores...

-¿no piensas responderme? -pregunto con una sonrisa zorruna-

-¡no respondere estupideces! -dijo molesto-

-como quieras...-añadio restandole importancia al tiempo que caminaba a la cama del chico y se
tiraba alli-

-ni siquiera puedo cambiarme tranquilo...-murmuro para si mismo-

-¡eso es porque tardas demasiado! -exclamo escuchando el murmurllo del chico-

-"estúpido Naruto" -penso frunciendo el ceño y abotanondo su camisa-

-tu ropa es demasiada incomoda Sasuke-mascullo estirando un brazo-

-¡eso es lo que se usa para montar Naruto! lo que pasa que tu no estas acostumbrado.
-puede ser, pero debes aceptar que estos pantalones son sumamente incomodos! -exclamo
apuntando aquellos ajustados pantalones-

-para mi son perfectos -mascullo molesto- y de hecho para la mayoria del mundo lo son, excepto
claro para ti.

-esta bien, esta bien...¿ya estas listo? -pregunto impaciente-

El pelinegro no respondio si no que simplemente continuo con su labor de vestirse comodamente,


poniendose sus pantalos de montar y por ultimo se puso sus botas de cuero, ya que aquello era lo
mas comodo y adecuado...

-vamos...-dijo sacudiendo la cabeza y haciendo que pequeñas gotas salpicaran de la misma-

-por fin...-dijo dando un suspiro-

Decidio ignorar aquella ultima acotacion del pelirrubio, y se encamino hacia la puerta, seguido por
el ojiceleste. Antes de abrir la puerta hecho una rapida ojeada a la ventana y se dio cuenta de que
aun era temprano por lo que tendrian bastante tiempo para despejarse de todo aquellos
estresantes asuntos.

... ... ...

El señor Sasuke y el joven Naruto ya se habian ido hacer bastante tiempo, y desde entones ella se
encontraba limpiando el gran comedor de alli, sin embargo hace unos minutos el señor Fugaku
entro alli y le dijo que lo siguiera, algo que obedecio inmediatamente.

-por aqui...-escucho que decia el señor-

Con cada paso que daba se sorprendia mas y mas, pues hasta ese momento solo habia conoocido
hasta el segundo piso de aquella enorme casa, y ahora ella junto a su patron Fugaku se
encaminaban para el tercer piso. La escalera que comunicaba el segundo con el tercero era menos
llamativa y elegante que la que comunicaba al primero con el segundo. Era larga, bastante larga, y
angosta, demasiado angosta, tanto asi que a lo ancho solo entraba una persona, por lo que ahora
su patron iba primero y ella lo seguia Ademas a ambos lados tenia pared, por lo que parecia un
oscuro pasillo.

-esta probablemente sea una de las pocas veces que toco este piso, asi que escuchame bien...-
comento cuando sus piernas tocaron el suelo de aquel piso-

La pelirrosa se apresuro a seguirlo y cuando termino de subir las escaleras la luz del sol impacto
contras su rostro. Aquel lugar era mas luminoso de lo que pensaba, y aquello era algo obvio pues
rapidamente noto que ese piso estaba lleno de ventanas, las cuales estaban tapadas por cortinas
de color bordo, y solo una dejaba entrar a los rayos del sol. Algo que tambien noto fue que aquel
piso era igual de grande que el segundo, mas este se veia mas vacio...
-aqui hay muchas puertas -exclamo el pelinegro- pero solo una te tiene que preocupar, o mejor
dicho dos.

-si señor.

-mira la primera es esta...-exclamo caminando unos pocos pasos para apuntar la puerta que tenia
a su derecha- es un cuarto pequeño y en él hay varios frascos, todos ellos con remedios muy
importantes-

-¿remedios? -pregunto sorprendido-

-asi es, y el segundo cuarto...-continuo dando unos pasos mas- es este...-apunto en tono severo-

-¿y ese es...? -pregunto confundida-

-aqui esta Mikoto -dijo con voz amarga-

-Mikoto -repitio en un susurro-

-es...es mi esposa...-confeso de mala gana-

La pelirrosa lo miro sorprendida al escuchar lo que dijo...

-ella esta enferma...-continuo sin cambiar su semblante- quedate tranquila que no es nada
contagioso...-aclaro rapidamente-

-ya veo...-murmuro sintiendo ya lastima por aquella mujer-

-necesita muchos cuidados, y quiero que tu seas la principal encargada de ello -ordeno
seriamente-

-¡si señor!

-claro que también Kasa, y las demas ayudaran, pero de hoy en adelante tu seras la principal
responsable de Mikoto, ¿ podrás hacerlo? -cuestiono levantando una ceja-

-si señor, yo me hare cargo -exclamo dando un paso hacia la puerta, dispuesta a entrar-

-¡espera! -añadio rapidamente-

-¿que sucede señor? -pregunto confundida-

-hay una hoja en la pared...-informo seriamente- cada color representa al remedio de ese color,
están ordenados por horarios desde la mañana a la tarde, es facil de entenderlo asi que no tendras
problemas...

-claro señor...-exclamo rapidamente-


Despues de eso vio como su patron desviaba la mirada hacia una de las ventanas, sin decir
absolutamente nada.

-señor...-llamo indecisa- ¿comienzo ya?

-claro -exclamo seriamente- cualquier cosa que necesites se lo preguntaras a Kasa, despues de
todo ella es quien estaba mas al tanto de Mikoto, ella o Karin.

-si señor.

-otra cosa...-exclamo recordando algo- ella no come nada que contenga mucha azucar, de hecho
no le damos casi nada, aquello altera su estado...-dijo con el ceño fruncido- tampoco habla
mucho...

-ya veo...-murmuro seriamente-

-eso es todo, asi que comienza! -ordeno al tiempo que se alejaba de alli a paso apresurado, como
si estuviera escapando de alguien-

La ojijade lo miro confundida mas despues poso su mirada en la puerta y sin mas dio dos golpes en
la misma. Estaba llena de preguntas, como por ejemplo ¿por que si la señora Mikoto era esposa
del señor no estaba con él? por que la tenian en el tercer piso?

-¿señora? -pregunto al no recibir respuestas a sus golpes-

Nuevamente nadie respondio, por lo que volvio a tocar, pero aun asi nuevamente no recibio
respuesta. Lentamente llevo su mano a la manija de aquella puerta y despacio comenzo a abrir la
puerta...

-¿señora Mikoto? -pregunto otra vez y dando un paso en aquel cuarto-

Aquella habitacion no era grande como las demas, pero aun asi tenia un tamaño considerable. Las
paredes eran blancas, y habia una gran ventana en el costado del mismo, sin embargo la misma
estaba tapada por una cortina bordo. Sus ojos continuaron recorriendo aquel lugar hasta que
diviso en medio de la cama matrimonial, la cual estaba en el centro de la habitacion, a una mujer
de no mas de 40 años, bastante linda pero bastante consumida...

-señora Mikoto -saludo mientras cerraba la puerta para despues acercarse hasta ella-

Vio que la mujer tenia el pelo azulado, al igual que su patron Sasuke, aunque el de él era mas
brillante, ademas la señora Mikoto lo tenia largo, bastante largo...Sus facciones eran sumamente
delicadas, y sus ojos tenian un color negro apagado. Una mujer, sin lugar a dudas bella...

-buenas tardes señora Mikoto -saludo colocandose a un costado de la pelinegra-

La mirada de la señora Mikoto se encontraba en algun punto inespecifico del lugar, y no supo
distinguir si veia a la ventana o simplemente a la pared...
-mi nombre es Sakura -exclamo con una sonrisa- soy nueva aqui y me encargare de usted a partir
de ahora -exclamo tratando de sonar amable-

Nuevamente no recibia respuesta, y aquello la incomodo un poco mas aun asi recordo las palabras
de su patron, él le habia dicho que mikoto no hablaba mucho, por lo que simplemente decidio
ignorar aquello. Si la señora queria hablarle lo haria, y ella no la obligaria a que lo hiciera...Su
mirada nuevamente se dedico a recorrer el lugar, el aire en aquel lugar era bastante denso y
encerrado, por lo que pudo darse cuenta de que aquella habitacion siempre permanecia
encerrada...

-¿quiere que abra la ventana? -pregunto clavando sus ojos nuevamente en la pelinegra-

Sin esperar la respuesta de la pelinegra, pues estaba segura que no le responderia, se encamino
hacia la ventana y jalo la cortina para un lado, haciendo que bastante polvo cayera sobre su cabeza
pero ella no dio importancia a aquel hecho y una vez que dejo la ventana expuesta la abrio de par
en par, haciendo que la frescura de la tarde invadiera el lugar, y que los rayos del sol iluminaran
gran parte de la habitacion...

-mucho mejor ¿no lo cree? -pregunto con una sonrisa-

Nuevamene se acerco a la señora y se arodillo en el piso, para quedar cara a cara con ella, y solo
en ese momento aquellos ojos negros se posaron en los de ella...

-soy Sakura, ya se lo dije -exclamo sonriendo- el señor me dijo que esa lista...-señalo apuntando un
papel que estaba pegado sobre la cama- es sobre sus remedios asi que no tendre problema con
eso, pero aun asi no se...no se que le gusta hacer señora, ¿que desea ahora? -pregunto
amablemente-

Los ojos negros de su patrona se mantuvieron fijos en los de ella por bastante segundos, pero
despues nuevamente se desviaron hacia otro lugar...

-esta bien...-dijo dandose por vencida y estaba a punto de ponerse de pie pero una voz la detuvo-

-Karin acaba de darme mi remedio...-susurro con la voz sumamente debil- es desagradable,


podrias quedarte hasta que pase? -pregunto sin mirarla, y con una voz que produjo muchos
escalosfrios en la pelirrosa, pues aquella voz parecia de alguien mas muerto que vivo-

-señora Mikoto -susurro sorprendida pero despues rapidamente reacciono- claro...claro que si...-
exclamo sonriendo- quiere algo mas? -pregunto tranquilamente mas esta vez no recibio
respuesta-

Rapidamente se puso de pie, bueno algo era algo, y aquella mujer parecia agradable. Miro
nuevamente todo el lugar y vio que habia un sillon del otro lado, asi que sin perder tiempo camino
hasta alli y una vez frente a este se sento y dio un suspiro...
-me quedare aqui hasta que lo desee señora, y si hay algo que quiere solo digamle...-informo al
tiempo que se estiraba y bostezaba-

Definitivamente levantarse temprano no habia sido una buena idea. Nuevamente se puso a
recorrer la habitacion, aunque ya no habia mucho que ver, asi que despues de unos minutos se
recosto comodamente en el sofa, y observo a su patrona, la cual tenia los ojos cerrados con fuerza
y se movia de un lado a otro...

-"deben ser efectos de la medicina.." -penso preocupada-

Aquella imagen de la señora le recordo a algo que habia vivido hacer un par de años, y sin darse
cuenta la tristeza comenzo a invadirla, pero aquello no era lo unico pues el sueño, minuto a
minuto, no se hizo esperar y sin mas quedo sumergida en un profundo sueño...

-no mama! -grito corriendo hacia la puerta que hace apenas tres segundos se cerro frente a ella-
mama! mama abre! -grito desesperada-

Su cuerpo temblo como nunca antes cuando detras de ella sintio la presencia de alguien, de
alguien bastante imponente...

-una niña bastante agresiva, eh? -escucho la voz de un hombre detras de ella-

Su cuerpo comenzo a moverse de un lado a otro en aquel incomodo sillon. Su frente se poblo de
pequeñas gotas de sudor, y los murmuros comenzaron a escapar de sus labios, llamando la
atencion de la pelinegra que estaba a unos metros de ella.

-mama...mama...-murmuro casi sin voz- no...mama no...

-para! para por favor! -rogo totalmente aterrada y sintiendo como dos manos acariciaban sus
piernas-

-callate! -ordeno la voz de aquel hombre-

-mama! mama!

Un quejido escapo de sus labios mientras que sus ojos se cerraban con fuerza y sus puños
apretaban el delantal que llevaba puesto ente sus dedos...

-detenganse...-escapo de sus labios- detengase por favor...

-¡oye! -llamo la debil voz de su patrona- muchacha...muchacha!

-denteganse, detengase! -exclamo en tono mas elevado-

Queria salir de ahi, queria salir corriendo, pero su fuerza era mucho menor que la de aquel
hombre. Sus cristalinos ojos se llenaron de lagrimas y por un momento, gracias a la luz de la luna,
pudo ver los ojos de su atacante...violetas...violetas...
-mama...-susurro casi sin voz-

-oye niña...-llamo ya viendo como las lagrimas de la pelirrosa resbalaban por sus mejillas-

-no me toque...no me toque...-murmuro en pleno llanto y los ojos de la pelinegra se abrieron


sorprendidos-

-¡Sakura! -llamo por fin, recordando que aquel era el nombre de esa muchacha- ¡Sakura despierta!
-dijo lo mas fuerte que pudo, mas aun asi su voz era apenas aludible-

-mama...-llamo nuevamente entre sueños-

Su cuerpo se retorcio con fuerza en el sillon, hasta que sin mas remedios cayo al suelo de frente,
haciendo que por fin sus ojos se abrieran y se levantara de golpe, llena de sudor y con todo el
cuerpo temblando...

-¿que...? -dijo con la voz quebrada y mirando a todos lados, tratando de reconocer donde estaba-

-Sakura...-escucho una voz debil-

Sus ojos cristalizados buscaron a la dueña de aquella voz, y pudo distinguir la mirada confundida
de su patrona...

-se-señora Mikoto -tartamudeo aun impactada por lo recientemente "vivido"- señora Mikoto -
repitio viendola fijamente-

-¿te encuentras bien? -pregunto viendo como la chica intentaba secar sus lagrimas-

La pelirrosa no respondio si no que simplemente intento limpiar los rastros de lagrimas de su


rostro, algo imposible pues las lagrimas aun seguian saliendo a chorros...

-mama...-susurro sin darse cuenta-

La pelinegra la miro fijamente, viendo como la chica temblaba de pies a cabeza...

-Sakura...-llamo con voz preocupada-

-lo siento...lo siento señora, no quise...-exclamo con la voz quebrada-

-Sakura -llamo nuevamente- ¿a ti...a ti te violaron? -pregunto sin rodeo alguno-

Y aquella pregunta hizo eco en todo el lugar, haciendo que sus fuerzas se derrumbaran y que su
cuerpo cayera de rodillas contra el suelo.

Lo unico que pudo hacer fue esconder su rostro entre sus manos, tratando de ocultar sus lagrimas,
tratando de ocultar sus penas, pero sobre todo, tratando de ocultar su pasado...
Capitulo 6: ¡machista e irrespetuosa!

La pelinegra la miro fijamente, viendo como la chica temblaba de pies a cabeza...

-Sakura...-llamo con voz preocupada-

-lo siento...lo siento señora, no quise...-exclamo con la voz quebrada-

-Sakura...-llamo nuevamente- ¿a ti...a ti te violaron? -pregunto sin rodeo alguno-


Y aquella pregunta hizo eco en todo el lugar, haciendo que sus fuerzas se derrumbaran y que su
cuerpo cayera de rodillas contra el suelo...

Lo unico que pudo hacer fue esconder su rostro entre sus manos, tratando de ocultar sus lagrimas,
tratando de ocultar sus penas, pero sobre todo, tratando de ocultar su pasado...

Las lagrimas continuaron resbalando por su suaves mejillas, y su llanto aumento mas y mas,
cediendo ante el dolor que sentia alli dentro...Dolia, dolia y la asfixiaba de una manera
sorprendente...

-Sakura...-volvio a llamar su patrona-

Sus manos seguian escondiendo su rostro, tapando sus lagrimas y todo lo que podian. No queria
llorar, no le gustaba hacerlo, pero inevitablemente habia momentos en las que no hacerlo era algo
imposible...Aun, aun sentia que estaba dentro de aquella pesadilla, y aunque parte de su ser le
decia que ya no era asi, la otra aun viajaba de imagen a imagen, haciendo que su cuerpo se
estremeciera y que el corazon le bombeara rapidamente...

-mama...-susurro con la voz quebrada-

Por que? por que aun ahora tenia que seguir torturandola? por que no podia superar todo eso?
por que le habia hecho eso! Sus ojos se cerraron con fuerza y su cabeza comenzo a moverse
levemente de un lado a otro en un intento de alejar aquellas horribles imagenes de alli...

-ya paso...es el pasado, es el pasado...-susurro con la voz temblorosa en un intento por calmarse-

Siempre era asi, nunca...nunca podria olvidar aquello, y los recuerdos, especialmente los malos,
eran algo que la mente guardaba perfectamente. Deseaba, deseaba con toda su alma olvidar todo,
todo lo que le hicieron, todo el sufrimiento y la desdicha que le causaron, pero sabia que aquello
era algo imposible...

-¿estas bien? -escucho nuevamente la debil voz de su patrona-

Solo debia relajarse, solo debia ser fuerte y aprender a manejarlo. No era la primera vez que le
pasaba, y de hecho estaba muy lejos de ser la primera vez, pero siempre aparecia cuando creia
que ya una pequeña parte de su ser lo habia superado...

-lo siento...-murmuro cuando sintio que ya era capaz de hablar, mas aun asi el tono de su voz
delataba que aun se encontraba mal- lo...lo siento señora mikoto...

Rapidamente seco las lagrimas de sus ojos, no era momento de llorar y menos frente a su patrona.
Haciendo uso de todas sus fuerzas retuvo las lagrimas en sus ojos, ya mas tarde lloraria y se
lamentaria de su vida, pero ahora...ahora debia tratar de mostrase fuerte...

-¿estas bien? -repitio la pelinegra que la miraba preocupada-

-yo...yo estoy bien...-mintio inutilmente pues nadie habria creido aquello-


Lentamente se puso de pie y nuevamente froto sus ojos para librase de cualquier rastro de
lagrimas, y una vez que lo logro fijo su mirada en la de su patrona mas no duro nada alli, y sin
poder soportar aquella mirada retiro la suya y observo con detenimiento el piso...

-de verdad...yo...-balbucio con la voz temblorosa-

-que fue eso? -pregunto la pelinegra-

-nada! no fue nada! -exclamo cerrandos los ojos con fuerza y apretando sus puños-

Esa era la verdad, no era nada, nada de nada! Era un recuerdo, un doloroso recuerdo, pero nada
mas que eso...El pasado debia quedarse en el pasado y ella haria lo posible para que no invadiera
su presente...

-no me mientas...-exclamo debilmente-

-no fue nada, no fue nada...-repitio autoconvenciendose de eso y aun con los ojos cerrados-

La pelinegra la miro seriamente, tal vez si otro persona habria visto lo que ella vio simplemente
hubiera atribuido a que era una pequeña pesadilla, o un pequeño recuerdo, pero nada mas alla de
eso, sin embargo ella...ella conocia muy bien aquella reaccion de la pelirrosa. Lo veia en sus ojos,
lo veia claramente en sus ojos, aquella mirada, aquella mirada era la misma que ella habia tenido
hace ya varios años, apagada, y llena de dolor...

-¿que..? -volvio a preguntar la pelinegra pero inmediatamente se cayo cuando sintio un fuerte
dolor en su cabeza y sus ojos se cerraron inmediatamente-

Un quejido escapo de sus labios, y una de sus manos rapidamente se dirigio a su cabeza, era un
dolor punzante y agobiante...

-¡señora Mikoto! -exclamo preocupada al tiempo que se acercaba rapidamente a ella- que
sucede?

La pelinegra no respondio, si no que simplemente intento regular su respiracion y tranquilizar su


corazon, no era la primera vez que le sucedia aquello, y es por eso que estaba demasiado
acostumbrada a aquellos horribles dolores...

-¿señora mikoto? -llamo nuevamente- ire a buscar a alguien...-informo seriamente-

-no! -dijo rapidamente- ni se te ocurra hacer eso...

-pero señora...

-esto es normal...-exclamo al tiempo que sus ojos se abrian lentamente- esto sucede todos los
dias...
La pelirrosa no dijo nada mas aun asi sintio mucha pena por su patrona, pues podia ver en las
muecas de sus rostros que en verdad debia doler mucho...

-quiere algo? -pregunto aun con la voz temblorosa- necesita algo?

-vete...-dijo seriamente-

-que?

-dije que te fueras niña...-ordeno al tiempo que volvia a cerrar los ojos y se volteaba para darle la
espalda a la pelirrosa-

-pero señora aun esta mal...-exclamo dando un paso hacia la cama-

La pelinegra no respondio, y la pelirrosa supo que no lo haria, nuevamente guardaria


silencio...Bajo la mirada y sintio como sus ojos volvian a cristalizarse al recordar lo de hace un
momento...

-si...si necesita algo...-exclamo intentando que la voz no se le quebrara-

-no necesitare nada, solo necesito dormir...-exclamo con la voz seca-

-c-claro...-susurro y sin esperar mas salio corriendo de alli-

Una vez que estuvo fuera del cuarto nuevamente las lagrimas bañaron sus mejillas, y su cuerpo
comenzo a temblar...A paso veloz comenzo a alejarse de alli, para despues bajar las escaleras,
tanto esas como las que le conducian al primero. Necesitaba...necesitaba estar sola, necesitaba
calmar todo eso que sentia...

-oye niña, kasa te esta buscando...-escucho la voz de una de las sirvientas, y no supo distinguir si
era tayuya o tenten, pues ni siquiera se digno en mirar-

Sin detenerse camino hacia su cuarto y una vez frente a este entro y cerro la puerta con fuerza. Su
cuerpo no resistio mas y cayo arodillado contra el piso al tiempo que sus manos nuevamente
cubrian su rostro...

-calmate, calmate...-susurro para si misma-

Despues de eso los minutos comenzaron a pasar y ella simplemente permanecio alli, llorando e
inevitablemente recordando cosas que no queria recordar, pero era imposible, aunque no queria
aquellas imagenes, aquellos recuerdos, aquellas voces la atormentaban, una y otra vez, dia y
noche, y jamas...jamas la dejaban en paz...

Solo le quedaba soñar con que algun dia podria superar todo eso, en su totalidad, sin embargo ese
dia no era el dia, asi que sin mas continuo llorando amargamente, dejando que las lagrimas se
llevaran parte de su dolor...
... ... ...

Una enorme y estupida sonrisa cubria el rostro de su amigo pelirrubio, pues el mismo estaba muy
feliz porque ambos habian encontrado al caballo que se habia perdido el dia anterior, aunque la
verdad habia sido pura casualidad...

-te dije que lo encontrariamos...-exclamo sin dejar de sonreir-

El pelinegro no respondio si no que simplemente continuo cabalgando hacia su casa, claro que
iban a un paso lento pues el pelirrubio era demasido peligroso en ese tipo de asuntos. Su negra
mirada se dirigio hacia el cielo y vio que aquella mañana era esplendida, habia sol, demasido sol, y
sin embargo no hacia calor, de hecho era un dia bastante fresco, y el viendo soplaba con algo de
suavidad, haciendo que sus pelos se desordenaran aun mas...

-ya vamos a llegar...-informo el pelinegro al distinguir el rio que dividia sus terrenos-

-que bueno porque ya tengo hambre! -apunto al tiempo que aumentaba un poco, solo un poco la
velocidad-

-baka ten cuidado! -exclamo temiendo que el chico ocasionara otro desastre-

-lo se, lo se , no te preocupes...-exclamo con una sonrisa tranquila-

El azabache suspiro cansado y resignado, y es que su amigo nunca entendia las cosas. El paso de su
caballo comenzo a acelerase y es que naruto no era el unico que tenia hambre, pues el tambien
estaba hambriento, ademas de cansado ya que desde la mañana anterior, en la que habia partido
junto al ojiceleste, no se detuvieron casi en ningun momento...La verdad es que no habian
pensado que tardarian tanto en regresar, y de hecho él creyo que la noche anterior ya estarian en
su casa, pero todo eso se desvanecio cuando vieron a su caballo cabalgando por los montes...

-de verdad que soy bueno en esto! -dijo el ojiceleste fuertemente-

-si claro...-exclamo burlonamente-

De solo recordar como habian atrapado a aquel endomoniado caballo que ahora tenia a un lado,
hacia que le recorriera un escalosfrio. Y es que habian tardado varias horas en lograr acorralarlo,
sin contar que al hacerlo se habian alejado demasiado, y tambien sin contar las estupides que
habia hecho el pelirrubio para llamar la atencion de aquel caballo, bueno aunque sea lo habian
conseguido, aunque era por aquel motivo que recien regresaban ahora...

-con cuidad, con cuidado...-escullo el susurro del rubio a su caballo-

Miro al frente y entendio a lo que se referia, a solo unos metros ya estaba el rio y como era de
esperarse el pelirubio estaba tomando sus precauciones...

-baka...-mascullo adelantandose al chico y sin rodeo alguno salto el rio con su caballo como si
nada-
-esperame sasuke! -exclamo nervioso- vamos amigo, tu puedes...-mascullo acariciando el hocico
de su caballo-

-naruto ya lo has hecho miles de veces...-reclamo molesto- aunque claro que la mayoria te
caiste...-añadio con una sonrisa burlona-

-callate teme! -exclamo frunciendo el ceño- y ahora vamos! -exclamo al tiempo que su caballo se
acercaba al rio y sin detenerse lo saltaba-

Las patas del caballo tocaron tierra firme y el pelirrubio no pudo evitar gritar de la emocion...

-como te quedo el ojo sasuke? -pregunto sonriendo tontamente-

-eso cualquiera lo hace...-exclamo rodando los ojos- ahora vamos...

Nuevamente comenzaron a cabalgar y solo bastaron pocos segundo para llegar al establo, en
donde metieron a su caballos, cada uno en su respectivo lugar, y despues de eso se encaminaron a
la casa...

-ni bien entre me comere todo...-mascullo hambriento-

-te convendria primero bañarte...-exclamo el pelinegro al ver el aspecto desareglado del chico-

El pelirrubio lo penso un momento, mientras que ambos entraban a la casa...

-umm...creo que tienes razon, pero despues si me comere todo...-exclamo con una sonrisa-

-¡Sasuke! -chillo cierta pelirroja que se encontraba limpiando aquella enorme sala con su plumero-
es decir señor sasuke...-se corrigio rapidamente al ver la mirada de su patron-

-hola Karin -saludo el pelirrubio sin dar mucha importancia-

-ah hola señor Naruto -mascullo la pelirroja sin animos- creiamos que llegarian ayer...-exclamo
acercandose coquetamente a ambos jovenes-

-señor Naruto...-escucho la voz de otra de las sirvientas-

-hola Tayuya...-saludo el pelirrubio que ya comenzaba a incomodarse-

Y es que siempre que iba a aquella casa tayuya trataba de seducirlo de una u otra forma, aunque
claro aquello era algo comun viniendo de parte de las sirvientas, o de las mujeres como siempre
decia su amigo pelinegro...

-señor sasuke...-saludo tayuya refiriendose al pelinegro-

-hmp...-exclamo con una media sonrisa, pues veia la cara de terror de su amigo ante la presencia
de aquella pelirroja-
-y sasuke...-escucho el susurro de karin que se acercaba aun mas a él- si necesitas algo dimelo...-
exclamo melosamente-

-eh Sasuke...-exclamo el ojiceleste al tiempo que retrocedia para alejarse de tayuya-

-no molestes Karin -apunto molesto para despues comenzar a caminar hacia las escaleras...-

-¡Sasuke no me dejes aqui! -reclamo el pelirubio molesto y sin esperar mas se encamino junto al
chico- dios debes hacer algo con tus sirvientas...-susurro bien bajo para que las otras no lo oyeran-

-lo se...-exclamo frustrado y sin comenzo a subir dichas escaleras-

-señor Sasuke...-escucho la voz de cierta pelirrosa-

Rapidamente subio la mirada para encontrase con la ojijade, la cual estaba a solo un par de
escalos de ambos...

-buenos días -saludo con una sonrisa- joven Naruto...-saludo de la misma manera-

-¡Sakura! -exclamo el pelirrubio emocionado al tiempo que subia las escaleras faltante para
quedar a la altura de la chica-

-¿como esta joven? -pregunto amablemente y haciendo que cierta pelirroja comenzara a
enfadarse-

-estupendo...-respondio con una sonrisa- oye no tuve tiempo de disculparme por lo de ayer...-
exclamo llevando una mano a su nuca-

-no se preocupe joven.

-de veras que lo siento...-exclamo apenado- es que ese caballo estaba loco!

-deja de decir estupides baka...-exclamo el pelinegro que hasta ese momento se habia mantenido
al margen de aquella amistosa charla y sin esperar mas subio a la altura del pelirrubio y la
pelirrosa...-

-no era el caballo quien estaba loco...-añadio seriamente-

-teme tu no te metas! -exclamo molesto- Sakura ignora a Sasuke...

-joven de verdad no fue nada...-exclamo encogiendose de hombros-

-que me ignore? -pregunto el pelinegro frunciendo el ceño ante la caradurez de su amigo- haras
que te pegue naruto! -amenazo molesto-

-eso quisera ver! -exclamo al tiempo que se ponia en poscicion de pelea-


La pelirrosa se alerto al ver a ambos jovenes a punto de pelearse, asi que sin esperar mas bajo el
escalon que le faltaba para interponerse entre ambos...

-joven naruto no fue nada de verdad...-añadio mirando al pelirrubio y dandole la espalda al


pelinegro-

-pero Sakura...

-y señor Sasuke -exclamo esta vez al tiempo que se daba la vuelta para ver al pelinegro y dar la
espalda al pelirrubio- ¿quiere algo? -pregunto amablemente-

El pelinegro la miro aun con el ceño fruncido mas despues desvio la mirada molesto...

-traeme un cafe...-exclamo al tiempo que comenzaba a subir las escaleras-

-a mi un te por favor Sakura...-pido el pelirrubio al tiempo que seguia al azabache-

-claro joven...-exclamo con una sonrisa y sin mas comenzo a bajar las escaleras para prepara el
dicho cafe y el te-

-oye tu...-escucho que le llamaba la pelirroja-

-que sucede tayuya? -pregunto deteniendo su paso justo frente a la entrada de la cocina-

-mira niña eres la nueva y por ahi por eso no lo entiendes...-mascullo molesta y acercandose a la
chica- pero naruto es mi tipo, y no me gusta que le andes coqueteando!

-que? -dijo la ojijade confundida-

-y tampoco lo hagas con Sasuke! -exclamo la otra pelirroja-

-pero...

-¡Sasuke es mio! -continuo karin- y no me gusta que se metan con lo mio! -concluyo al tiempo que
se daba la vuelta para irse de alli-

-ya estas avisada niña...-apunto tayuya para despues seguir a karin-

-pero yo...-exclamo confundida mas ambas jovenes ya se habian ido- coqueteando? -repitio en un
susurro-

Lentamente entro a la cocina para preparar el cafe y el té para los señores, sin embargo aun seguia
penando en las palabras de las otras muchachas...

-coqueteando...-susurro nuevamente- no estaba coqueteando...-exclamo encogiendose de


hombros-
Despues de eso alejo aquellas ideas, pues no hacian mas que distraerla, y se dispuso a
concentrarse en preparar el dichoso cafe para el señor Sasuke y el té para el joven naruto...

... ... ...

Entro a su cuarto seguido de su amigo pelirrubio, y para ser sinceros no tenia nada de ganas de
discutir con el mismo...

-esta bien Sasuke, te perdono...-exclamo el pelirrubio con una sonrisa-

-que! -pregunto incredulo- cielos naruto! haras que te pegue de enserio! -exclamo molesto-

-Sasuke, Sasuke, que te estoy diciendo? -pregunto tranquilamente y con una sonrisa al tiempo que
pasaba una mano por los hombros de su amigo- ya te perdone, calmante...

-baka! -gruño furioso y sin mas le dio un fuerte golpe en la cabeza-

-S-Sasuke...-exclamo al tiempo que retrocedia y llevaba las manos a su cabeza-

-te lo adverti! -exclamo molesto y sin mas le di la espalda para sacarse la camisa-

El pelirrubio por su lado se quedo bastante tiempo acariciando su cabeza en un intento porque el
golpe del pelinegro desapareciera rapidamente.

-eres...-mascullo frunciendo el ceño y cruzandose de brazos-

-te lo dije naruto...-exclamo tranquilamente-

-pero no tenias que pegarme tan fuerte! -se quejo molesto-

-hmp...-exclamo tranquilamente-

-como sea, como dije te perdono...-exclamo al tiempo que volvia a sonreir tontamente haciendo
que el azabache frunciera el ceño-

-naruto ve a tu cuarto antes de que te golpee otra vez...-advirtio molesto-

-ya voy, ya voy pero antes me tienes que ayudar...-comento tranquiliamente-

El pelinegro volteo el rostro para verlo confundido...

-ya sabes...-continuo el ojiceleste al tiempo que apuntaba sus ajustados pantalones-

-es que nunca aprenderas a desvestirte solo? -pregunto con una sonrisa burlona-

-no seas tonto Sasuke, sabes a lo que me refiero...

-ni lo sueñes...-informo seriamente-


Sabia lo que su amigo queria, el muy estupido nunca lograba sacarse aquellos ajustados
pantalones, pero no era culpa de él que no pudiera hacerlo, asi que el chico deberia arreglarselas
sola. Sin pensar mas en eso camino hasta su armario para sacar una toalla de alli...

-naruto ve a tu cuarto...-exclamo nuevamente y ya comenzando a hastiarse de la presencia del


chico-

-si, espera que estoy intentando...-apunto entre dientes al tiempo que a duras penas comenzaba a
bajar su pantalon-

El pelirrubio comenzo a forcejear con aquellos ajustados pantalones de montar, y logro bajarlos
hasta un poco mas arriba de la rodilla, sin embargo alli se complico todo...Se tambaleo un poco
mientras continuaba intentando sacar completamente aquella molesta prenda, mas aquello
parecia imposible. Levanto la mirada en busca de ayuda, y vio que el pelinegro pasaba
tranquilamente por su lado camino al baño...

-Sasuke ayudame...-pidio al tiempo que daba un paso hacia el azabache, sin embargo al hacerlo no
hizo mas que tropezar son sus pies y sin mas cayo sobre el pelinegro-

El azabache fruncio el ceño al sentir su espalda chocar contra el suelo...

-naruto! -reclamo molesto cuando sintio el peso del chico sobre el- quitate! -ordeno con su grave
voz al ver que los pantalones de su amigo estaban medio bajados dejando ver sus calzoncillos-

-lo siento teme...-exclamo con una sonrisa al tiempo que se levantaba rapidamente, sin embargo
al intentar hacerlo algo se lo impidio- esta trabado...

-¿que? -pregunto levantando solo un poco el rostro-

-teme me enganche! -exclamo al ver que no podia levantarse-

-quitate! -grito el azabache ya hastiado y sin mas comenzo a empujarlo con sus mano-

-no hagas eso! -exclamo molesto- baja el cierre de tu pantalon, asi me desenganchare...

-naruto! -grito furioso-

-baja el cierre Sasuke, baja el cierre! -exclamo alterado-

El azabache iba a reclamar algo mas se quedo callado cuando diviso la silueta de alguien en la
puerta. El rubio por su lado tambien permanecio en silencio y sin mas siguio la mirada del
pelinegro para divisar a una pelirrosa...

-Sakura...-exclamo con una sonrisa-

-oh...yo...yo lo siento...-tartamudeo con las mejillas sumamente rojas al ver semenjante escena-

-no...espera...-exclamo el azabache que rapidamente comprendio lo que la chica creia-


-yo...la puerta...-tartamudeo aun impactada- estaba abierta...-concluyo casi sin voz-

Despues de decir aquello salio rapidamente de alli con el rostro rojo por lo que acababa de ver y el
corazon latiendole rapidamente...

-"cielos, no puedo crerlo..." -penso llena de verguenza y sintiendo como la bandeja que tenia entre
sus manos, pues alli llevaba las tazas para ambos jovenes, temblaba-

baja el cierre Sasuke, baja el cierre! baja el cierre Sasuke, baja el cierre!

Aquella frase resonaba en su cabeza, y mas aun la imagen de ambos jovenes en aquella poscicion
tan...tan comprometedora...

-que fue eso? -pregunto el pelirrubio que aun se encontraba sobre el pelinegro-

-naruto quitate! -rugio furioso y sin mas empujo al pelirrubio con todas sus fuerzas logrando que el
chico cayera al suelo- mierda! que estara pensando...-mascullo al tiempo que se ponia de pie y
salia rapidamente de alli en busca de la pelirrosa-

-que esta...-dijo confundido pero se cayo de repente al entender lo que sucedia-

Su mirada bajo hacia su cuerpo para ver su condicion, y entonces no pudo evitar que sus ojos se
abrieran de la impresion...

-¡Sasuke explicale todo! -exclamo fuertemente y sin perder mas tiempo se puso de pie para
acomodar aquel estupido pantalon-

Escucho el grito del pelirrubio, al parecer ya habia comprendido aquella vergonzosa situacion en la
que la chica los habia encontrado. Un suspiro de alivio escapo de sus labios cuando distinguio a la
ojijade...

-Sakura...-llamo fuertemente y haciendo que la chica detuviera su paso-

-se-señor...-exclamo al pelirrosa al tiempo que se daba la vuelta, aun apenada por lo sucedido-
no...no quise...-tartamudeo sumamente intimidada ante aquella penetrante mirada-

-deja eso! -ordeno al tiempo que él mismo tomaba aquella bandeja y la dejaba en el mueble que
tenian a un costado- ahora ven! -ordeno nuevamente y sin pensarlo tomo su mano entre la suya-

Lo que sintieron en aquel momento fue inexplicable...

El contacto de sus manos se rompio inmediatamente, y ambos retrocedieron un paso, cada uno
para su lado, pues aquel contacto les habia producido una fuerte descarga de...de algo que
recorrio todo sus cuerpos de pies a cabeza...

El pelinegro llevo su mirada rapidamente a su mano, a la de él, para ver si la misma tenia algo pues
en verdad sintio que la chica quemaba, pero no como el fuego habia sido algo diferente, algo que
habia hecho que se estremeciera completamente, sin embargo la misma estaba intacta...Aun
incredulo por lo sucedido subio la mirada hacia la pelirrosa la cual, al igual que él, miraba su mano,
la de ella, algo confundida...

Sus verdes ojos miraban su mano detenidamente, pero en ella no habia nada. Sin embargo juraria
que cuando su patron tomo su mano sintio que algo...que algo la habia recorrido con mucha
fuerza desde alli hasta el resto de su cuerpo...Despues de breves segundos en los que observo su
mano subio su mirada para chocar con la negra y profunda del pelinegro...

-¿que...que fue eso? -cuestiono el pelinegro aun desconcertado-

Antes de que pudiera decir algo sintio como su mano nuevamente era tomada por algo, pero esta
vez no sucedio nada, no sintio nada...

-ven Sakura...-escucho la voz del joven naruto, él cual la sostenia por su mano-

La voz del ojiceleste fue como una navaja que corto aquel cargado ambiente, pues ni bien la
sintieron ambos reaccionaron. La pelirrosa se sorprendio un poco pues recien ahora se daba
cuenta de que el ojiceleste la arrastraba al cuarto del señor Sasuke...

-joven naruto...-exclamo sorprendida-

El pelinegro por su lado aun estaba estatico en su lugar...Parpadeo confundido, no se habia dado
cuenta en que momento su amigo habia llegado alli. Rapidamente se dio la vuelta y vio como su
amigo arrastraba a su sirvienta a su cuarto...

-¡Sasuke apurate! -exclamo el ojiceleste-

Sus piernas reaccionaron de inmediato y entonces comenzaron a caminar hacia su cuarto, aun
confundido por lo que recien habia sucedido. Su negra mirada bajo a la mano del pelirrubio, y vio
que sostenia la mano de la pelirrrosa...Se sorprendio al ver aquello pues al parecer aquel contacto
no habia producido nada...

-escucha Sakura no es lo que piensas...-exclamo el pelirrubio al tiempo que entraba al cuarto del
azabache y soltaba la mano de la pelirrosa-

Segundos despues aparecio el pelinegro, el cual cerro la puerta detras de si para despues clavar su
intensa e inquisidora mirada en la ojiverde...

-joven Naruto, no tiene...no tiene que explicarme nada...-susurro apenada al comprender a lo que
iba el chico-

-¡Sasuke explicale! -pido exasperado-

El pelinegro desvio su mirada al escuchar la voz de su amigo, y es que quien podria ignorar aquella
escandalosa voz?
-que? -dijo confundido y mirando al pelirrubio-

El ojiceleste fruncio el ceño al escucharlo...

-Sakura mira yo le estaba diciendo a Sasuke que me ayudara...bueno tu sabes...-exclamo nervioso-

-joven de verdad...-exclamo con las mejillas sonrojadas- no...no los juzgare por sus gustos...-
susurro timidamente-

-eh? -pregunto el pelinegro reaccionando por fin- oye no, no es lo que piensas...-aclaro frunciendo
el ceño-

-no, claro que no! -exclamo el ojiceleste-

-el baka de naruto no podia sacarse sus pantalones...

-es que es muy dificil...-interrumpio el chico-

-callate naruto! -exclamo molesto- la cuestion es que se cayo sobre mi y el muy tarado se
engancho con el cierre de mi pantalon...-informo un tanto incomodo por lo que el mismo decia...-
eso fue todo...

-asi es! -exclamo el pelirrubio con una sonrisa-

La pelirrosa los miro a ambos jovenes alternativamente, sin saber que decir exactamente...

-de verdad señor no me importa cuales sean sus tendencias, no tiene porque explicarme nada...-
susurro con una sonrisa-

-pero no es asi! -exclamo el pelinegro hastiado- cielos crees que me fijaria en alguien como él! -
pregunto apuntando despectivamente al ojiceleste-

-oye que te pasa! -pregunto el pelirrubio ofendido-

-¡Naruto tu callate! -ordeno molesto-

-¿tengo lo mio sabes? -continuo el ojiceste-

-¡pues nadie lo ve!

-Sasuke ya veras...-exclamo levantando la mano, la cual la tenia echa un puño-

-pue...puedo retirarme? -cuestiono la pelirrosa sumamente incomoda al estar en medio de aquella


"discucion"-

-no! -rugio el pelinegro-

-sakura de verdad que él y yo nada! yo soy bien macho, ahora no se Sasuke...-comento


encogiendose de hombros-
-estupido! -gruño al tiempo que le daba un duro golpe en la cabeza- yo tambien lo soy! -apunto
viendo a la chica-

La pelirrosa miro preocupada al pelirrubio, ya que el mismo habia recibido un duro golpe del señor
Sasuke, mas al parecer no era nada grave...

-esta bien..-susurro la pelirrosa desviando la mirada-

-yo estoy compremetido sakura! -chillo el pelirrubio- y con una chica! -aclaro rapidamente-

-y yo tambien! -informo el pelinegro-

-y con una chica tambien...-agrego el ojiceleste haciendo que el azabache frunciera el ceño-

-lo se...-exclamo encogiendose de hombros- yo les creo...-murmuro suavemente-

-oh...-exclamo el pelirrubio aliviado- en serio?

-claro joven...

-que bueno! -añadio dando un sonoro supiro- te daria un beso pero estoy comprometido...-
exclamo con una sonrisa- Sasuke daselo tu...-comento tranquilamente-

-que? -dijo la pelirrosa con las mejillas sumamente sonrojadas-

-baka! -rugio el uchiha al tiempo que le daba otro duro golpe-

La pelirrosa solo se mantuvo en silencio viendo como el ojiceleste se retorcia por el golpe en su
cabeza...

-bien...-dijo de repente el azabache y dando un suspiro- aclarado este malentendido...-comenzo


aun con el ceño fruncido-

-si, yo ya me voy...-exclamo la pelirrosa rapidamente y sin esperar mas salio de alli rapidamente-

-tu tambien naruto...-apunto al ver que el chico no se movia-

-si, espera primero me tienes que ayudar...-comenzo a decir alegremente mas no tuvo tiempo de
nada pues el azabache lo empujo para afuera y sin mas cerro la puerta fuertemente-

-oye Sasuke! ¿que haces! -comenzo a decir el chico-

El pelinegro comenzo a caminar hacia el baño, ignorando completamente aquellos molestos


gritos, sin embargo antes de entrar al mismo levanto su mano, con la cual habia sostenido la de
sakura, y se quedo observandola por un buen tiempo, aun sin comprender que demonios habia
sucedido...

... ... ...


Aquella mañana se levanto igual de temprano que las anteriores, pues en verdad que no podía
dormir mucho mas, era una de esas personas que con pocas horas de sueño ya estaba llena de
energías, y aquello era algo que le gustaba demasiado...

-bien...-exclamo al tiempo que tomaba un sorbo del té que acaba de prepararse-

Hace un par de minutos que había ido con su patrona mikoto, mas esta vez, aunque lo intento una
y otra vez, la pelinegra no le dirigió la palabra, y de hecho desde el momento que había entrado al
cuarto su mirada siempre estuvo fija en la pared...

-"pobre señora..." -pensó cerrando los ojos por un momento-

No sabia lo que tenia, pero debía de ser algo grave pues tomaba demasiados medicamentos, y al
parecer cada uno de ellos tenia efectos secundarios. Esa mañana le había dado dos, pero al
parecer esos no eran muy fuertes como el que le habían dado el día anterior, pues en esta ocasión
solo había llevado una mano a su estomago, pero nada mas...

-ella...ella me recuerda...-susurro al tiempo que su mano apretaba la taza con fuerza-

La puerta de la cocina se abrió y sus pensamientos se desvanecieron rápidamente. Su mirada se


dirigió a dicha puerta y como ya lo suponía se trataba del uchiha menor...

-buenos días señor Sasuke -saludo amistosamente-

-hmp.

Diablos! acaso aquella pelirrosa siempre se despertaría tan temprano? Si algo le agradaba de las
mañanas era el hecho de que todos dormían, era la tranquilidad del silencio y la calma lo que mas
anhelaba. Miro detenidamente a la chica y noto que la misma no llevaba el uniforme de la casa, si
no que por el contrario llevaba un vestido que le llegaba a la altura de los tobillos, era rosa, rosa
palido, bastante simple, demasiado, y sin embargo le quedaba bastante bien...

-tome señor...-exclamo la pelirrosa al tiempo que se acercaba con una taza de café, sacandolo de
sus pensamientos-

El pelinegro se soprendio al ver que la chica ya tenia el café listo...

-supuse que se despertaría temprano...-añadió como leyendo los pensamientos del pelinegro-

-esta...

-esta bien cargado señor...-aclaro rápidamente-

-bien...-exclamo conforme-

Sus manos se extendieron para tomar la taza que la chica le extendía, mas rápidamente noto que
la misma la sujetaba bien por el borde. Inmediatamente comprendió porque hacia eso, era por lo
sucedido el día anterior. Frunció el ceño al saber que estaba en lo correcto, mas decidió no dar
mas vueltas a aquel asunto y sin rodeos tomo aquella taza, claro que sin tocar las manos de ella...

-es un día hermoso ¿no lo cree? -pregunto la pelirrosa al tiempo que se daba la vuelta para tomar
su té y le daba la espalda-

-no sali aun -apunto dando un sorbo a su cafe-

Bien cargado como le gustaba.

-pero aun asi, ¿no lo siente? -pregunto mientras giraba para quedar frente a frente-

De hecho si lo sentia, la calidez del ambiente mezclado con las suaves brisas le hacian saber que el
dia debia ser esplendido...

-debe hacer calor...-exclamo restandole importancia-

-lo hace...-afirmo al tiempo que terminaba de tomar su té-

Una vez que termino de tomar su té se dio la vuelta para dejar la taza en el lavadero, y al dar
aquella vuelta sus cabellos se expandieron en una hermosa cortina que sus negros ojos no
pudieron evitar no mirar, ademas de que cuando la chica hizo eso sintió aun mas fuerte el olor de
la misma...

-¿va a necesitar algo mas señor? -pregunto la ojiverde al tiempo que volvia a girar-

-no lo creo -exclamo seriamente y dando otro sorbo a su café-

-bien, entonces yo me voy...-añadio con una sonrisa-

El pelinegro la miro confundido...

-hoy es mi dia libre...-aclaro rapidamente- y quiero ir a conocer todo el pueblo...-continuo


desviando la mirada-

-el pueblo es grande...-acoto lo obvio-

-lo se, y eso es lo hermoso! -exclamo entusiasmada-

-si no conoces nada de aqui sera mejor que no lo hagas...-exclamo seriamente-

-¿por que no? -pregunto confundida-

El pelinegro resoplo cansado...

-konoha es un pueblo estupendo pero tambien peligroso, no debes olvidarlo...-recalco


seriamente-

-ya veo...-exclamo bajando la mirada- pero aun asi quiero conocerlo...


-como quieras...-exclamo de mala gana-

-no ire lejos, lo prometo...-exclamo con una sonrisa-

El azabache la miro soprendido al escucharla...No tenia porque prometerle ni informarle nada, ella
podia hacer lo que quisiera.

-haz lo que quieras -exclamo frunciendo el ceño-

La pelirrosa se soprendio al ver que su patron al parecer se habia enojado por algo, pero ahora
que habia hecho?

-lo siento...-se disculpo bajando la mirada-

-¿por que te disculpas? -pregunto confundido mas aun asi tenia el ceño fruncido-

-es que...-dijo intimidada- esta enojado? -cuestiono en voz baja-

El azabache fruncio aun mas el ceño...

-¿ debería estarlo? -pregunto aun sin comprender muy bien a la pelirrosa-

-crei que lo estaba -exclamo la ojiverde-

-¿por que creiste eso? -cuestino al tiempo que dejaba la taza de cafe-

-pues...-exclamo dudando- senti que lo estaba.

Su intensa y negra mirada se clavo aun con mas fuerza en ella. Aquella muchacha...aquella
muchacha era demasiado complicada, y odiaba que fuera asi, pues estaba acostumbrado a
comprenderlo todo con rapidez pero en aquel momento no podia hacerlo, no sabia a lo que la
chica queria llegar ni mucho menos que es lo que estaba pensando...

-no tengo porque estar enojado..-exclamo en tono seco-

-s-si...-dijo nerviosa por la actitud de su patron-

-¿y bien? ¿no te ibas? -pregunto friamente-

-si, es solo que...-exclamo al tiempo que llevaba ambas manos detras de su espalda-

-¿que quieres? -pregunto mirandola fijamente al tiempo que arqueaba una ceja-

Bien, tal vez ahora si se le lanzaria encima de él. Y para ser sinceros aquella pelirrosa se habia
tardado demasiado...

-me preguntaba si usted...

-¿si yo que? -pregunto impaciente-


-¿si usted tendria un mapa para prestarme? -pregunto timidamente-

De acuerdo, llevarse aquellos fiascos comenzaba a ser costumbre con aquella pelirrosa, y se
sorprendio al darse cuenta de que en verdad era asi, pues solo se habia sorprendido un poco...

-¿un mapa?

-si un mapa -afirmo clavando sus lindos ojos en los de su patron- usted me dijo que el pueblo es
grande por lo que necesitare uno...

-¿en que iras? -pregunto interesado-

-caminando -exclamo tranquilamente-

-no llegaras lejos...-añadio con una media sonrisa-

-no pretendo hacerlo..

-entonces para que quieres un mapa? -pregunto seriamente-

-bien, no pretendo llegar lejos, pero quiero conocer bastante...-confeso con una sonrisa-

Intento ignorar aquella radiante y hermosa sonrisa mas aun asi no pudo hacerlo, y se quedo
observandola como un completo idiota...

-¿señor? -llamo confundida-

-um...que? -pregunto desviando rapidamente la mirada-

-¿tiene un mapa? -repitio su pregunta-

-tengo uno, si...-exclamo seriamente-pero... podras entenderlo? -cuestiono con autosuficiencia-

-¿eh? -dijo confundida-

-no sabes leer ¿cierto? -pregunto al tiempo que volvia a clavar su mirada en ella-

-no.

-entonces no podras entenderlo...-afirmo seguro-

-pero no necesito leer para entenderlo...-exclamo frunciendo el ceño, y es que el tono con el que
le hablaba su patron era un tanto despectivo-

-si no sabes leer...

-tiene que tener imagenes...-interrumpio la ojiverde-

-las tiene...
-entonces lo entendere...-exclamo segura-

El azabache la miro por unos segundos mas despues de eso se dio la vuelta...

-sigueme -ordeno seriamente-

La pelirrosa sonrio felizmente y sin perder tiempo alguno comenzo a seguir los pasos del
pelinegro. Ambos atravesaron la gran sala para despues entrar a un pequeño y angosto pasillo y
de ahi el pelinegro abrio una gran puerta...

-veamos...-susurro el pelinegro para si mismo al tiempo que entraba a su estudio-

La pelirrosa entro despues de él, y sus ojos brillaron ante aquel lugar nuevo, pues esta era la
primera vez que entraba alli...

-que lindo...-exclamo viendo los estantes repletos de libros y carpetas-

-¿el que? -pregunto el pelinegro viendo a la chica-

-el lugar...-exclamo como si nada-

-hmp...-exclamo volviendo a clavar su mirada en uno de los estante- veamos...creo que es ese...-
afirmo viendo una de las carpetas que se encontraban arriba- trae una silla...-odeno seriamete-

-claro! -dijo entusiasmada y sin perder tiempo alguno salio de alli-

El azabache se quedo viendo un punto indefinido mientras la chica iba en busca de su dichosa silla.
No entendia porque le emocionaba tanto conocer el pueblo, despues de todo era lindo peor
tampoco era para tanto...

-aqui esta señor! -informo entrando con una pequeña banqueta-

-bien, traela aqui...-señalo el lugar donde se encontraba-

La pelirrosa se apresuro a hacerlo, y una vez alli la acomodo cerca de aquel estante...

-es aquella carpeta...-apunto el pelinegro mientras la señalaba-

Rapidamente y sin esperar mas se subio al banco para ver el lugar el cual apuntaba el azabache...

-¿esta? -pregunto tocando una carpeta-

-no la de arriba.

-¿esta? -pregunto tocando otra-

-la carpeta roja...-exclamo comenzando a impacientarse-

La pelirrosa subio la mirada, bien habian varias carpetas rojas...


-¿cual de todas? -pregunto encogiendose de hombros-

-¡la roja! -exclamo frunciendo el ceño-

-¡hay muchas rojas! -contesto de la misma manera-

-¡cielos! -exclamo hastiado y sin perder mas tiempo subio a aquel pequeño banco haciendo que la
chica retrocedira un poco-

-acaso no ves la roja? -pregunto tomando una de las tantas carpetas-

-hay muchas rojas señor! -exclamo con el ceño fruncido-

El pelinegro volteo el rostro molesto para clavar sus terrorificos ojos en ella. La distancia de sus
rostros y de sus cuerpos eran escasas pese a que ambos estaban en los lados opuestos...

-pero solo una tiene el mapa que quieres...-mascullo entre dientes-

-no soy adivina...-exclamo al tiempo que desviaba su mirada-

-no, veo que no! pero se nota que eres bastante tonta...

-¿que? -pregunto molesta-

-es normal eres mujer...-exclamo al tiempo que abria la carpeta y sacaba un mapa de alli-

Cielos! como podia existir alguien tan prepotente y malhumorado como lo era su patron...

-que quiere decir? -pregunto clavando sus jades ojos en los de él-

-¿no es obvio? -pregunto arrogantemente- todas las mujeres son iguales...-exclamo


despectivamente y sin mas le extendio el bendito mapa- toma...

La pelirrosa lo miro molesta, no tenia caracter fuerte y de hecho era muy dificil que alguien lograra
hacerla enfadar pero sin lugar a dudas aquel pelinegro que tenia delante de ella era ese alguien
que lo lograba...

-¿lo tomaras o no? -pregunto aun extendiendo el mapa-

-no! -exclamo al tiempo que de un salto bajaba de la silla haciendo que el pelinegro se tambaleara
por el desequilibrio-

-que! -exclamo con el ceño fruncido-

-que ya no lo quiero! -informo molesta y sin mas se dio la vuelta para salir de alli-

Se quedo estatico sobre la silla con la mano extendida al escuchar a la pelirrosa, tratando de
procesar las palabras de la pelirrosa...
-como dices! -pregunto furioso y creyendo haber oido mal-

-es que no lo entiende? -pregunto aun molesta- dije que ya no lo quiero señor! -repitio al tiempo
que abria la puerta del lugar para despues salir de alli y cerrarla con fuerza-

Nuevamente se quedo quieto, aun procesando aquellas palabras, mas despues de unos cinco
segundos reacciono y su ceño se fruncio con fuerza...

-¡Sakura ven aqui! -ordeno fuertemente y sin esperar mas salto de la silla para seguir a aquella
irrespetuosa sirvienta-

Quien demonios se creia aquella estupida mujer para gritarle! Encima que le estaba haciendo un
favor al prestarle aquel mapa para que no se perdiera, y la muy descarada lo dejaba alli, como un
verdadero estupido!

-¡Sakura! -repitio al tiempo que salia del estudio y caminaba rapidamente hacia la salida-

Sintio como la puerta que daba a la calle se cerraba con fuerza, y estaba seguro que era ella.
Rapidamente apresuro el paso al tiempo que arrugaba aquel mapa entre sus manos...Una vez
frente a la puerta la abrio con brusquedad para ver a todos lados mas la chica ya no estaba, pues
al parecer habia salido corriendo de alli...

-maldita sirvienta...-mascullo furioso-

Cerro la puerta con brusquedad y tiro el mapa en el medio de la sala...

-pero cuando vuelva...-susurro entre dientes-

Nunca habia conocido a una mujer tan irrespetuosa como aquella pelirrosa, sin lugar a dudas
necesitaba una severa disiplina, y él...él personalmente se encargaria de ello...

Porque no habia mujer que le gritara a él... a Sasuke Uchiha.

... ... ...

Oh cielos! por que no habia tomado ese mapa que le dio su patron? Aquella pregunta se la repetia
una y otra vez mientras caminaba a paso apresurado por aquellas angostas y silenciosas calles, y
entonces la respuesta le llegaba rapidamente, era porque su patron la habia ofendido...

-machista...-murmuro con el ceño fruncido-

Pese a que ya habian pasado varias horas desde aquel momento, y de hecho ya comenzaba a
anochecer, aun asi cada que recordaba el tono despectivo del pelinegro no podia evitar
enfurecerse. Los hombres machistas, los hombres que se creian superiores, debian desaparecer de
el planete, pues no hacian mas que contarminarlo con sus estupidas ideas de ser dioses...
-quienes se creen? -murmuro refiriendose no solo al pelinegro si no tambien a todos aquellos
hombres-

Sus ojos se cerraron con fuerza, llenos de impotencia y furia...

-pero...por que, por que no le dices nada? -pregunto una pelirrosa sin comprender-

-Sakura algun dia lo comprenderas...-exclamo aquella morena de largos cabellos negros-

-pero aun asi...-reclamo, mas se cayo cuando alguien entro al cuarto bruscamente-

-que haces ahi sentada! -pregunto la voz de aquel robusto hombre- vamos levantante!

-lo...lo siento querido...-tartamudeo la pelinegra al tiempo que a duras penas se ponia de pie-

-señor ella...ella no puede hacerlo...-balbucio la ojiverde-

-callate Sakura! -exclamo la pelinegra- no la escuches querido, lo hare enseguida...-exclamo


sumamente nerviosa-

-tu niña cierra la boca! -exclamo aquel moreno- y tu mueve tu culo Rema!

-lo se querido, lo se...-susurro saliendo de aquel cuarto lentamente, con la cabeza baja y el cuerpo
tembloroso-

Antes de que la puerta se cerrara frente a sus verdes ojos vio aquella mirada del moreno sobre
ella, aquella mirada despectiva, altanera, soberbia, como si con aquellos ojos observara al ser mas
insignificante de su vida...

-mujer...-mascullo antes de escupir frente a ella y cerrar la puerta-

Sin darse cuenta sus puños se apretaron con fuerza mas sus ojos ya estaban abiertos, entonces se
sorprendio al darse cuenta de que entre tanto pensar habia llegado a un lugar aun mas
desconocido...

-bien...y ahora...? -susurro viendo a todos lados-

-oye preciosa! -escucho la grave voz de algun hombre-

Su mirada se desvio rapidamente hacia la zona de la cual provenia la la voz y entonces se aterro al
ver alli a dos tipos borachos...

-¿estas perdida preciosa? -pregunto el mismo tipo-

Sin responder aquella pregunta se alejo de alli rapidamente, para el lado contrario y ya sintiendo
los acelerados latidos de su corazon...

-a donde vas muchacha? -exclamo el otro tipo-


-vamos...vamos a seguirla...-escucho el balbuceo de uno de ellos-

Su corazon se detuvo del terror en aquel momento, no podia estar pasandole eso! Inmeditamente
se puso a correr, ya sintiendo los pasos de aquello tipos detras de ella...

-alejense! -grito con los ojos cristalizados-

-vamos mujer! sabes lo que queremos! -escucho la voz de uno de ellos, el cual estaba cerca,
demasiado cerca de ella-

-ven aqui! -exclamo el otro que sin previo aviso le jalo de su mano-

-ah! -grito aterrada- sueltame! -grito sacudiendose con fuerza-

-vamos mujer que sera rapido! -informo el otro que se habia parada frente a ella y le sostenia las
manos-

No! por favor otra vez no!

-sueltame! -grito con la voz quebrada y las lagrimas resbalando por sus mejillas- "Rema!" -penso
cuando vio la mano de aquel tipo acercarse a su pecho-

Entonces como si su ruego fuera escuchado el sonido de un carruaje acercandose a ellos hizo que
ambos tipos se detuvieran. Sus ojos se dirigieron a aquella zona y efectiavamente un enorme
carruaje se dirigia justo a donde estaban...

-salgamos de aqui! -exclamo el que le sostenia las manos, y sin mas la solto

Rapidamente retrocedio dos pasos al tiempo que sentia como aquel carruaje se detenia justo
detras de ella...

-malditos bastardo! que demonios creen que hacen? -escucho la voz del hombre que acaba de
abrir la puerta del carruaje-

-salgamos de aqui! -grito el otro tipo y sin mas salio corriendo de alli seguido por el otro-

-desgraciados...-escucho la misma voz de aquel sujeto que acaba de bajar del carruaje-

Rapidamente volteo para ver de quien se trataba pero al hacerlo tropezo con una piedra y cayo
sobre el pecho de aquel sujeto, el cual rapidamente la sostuvo con ambas manos...

-estas bien? -pregunto aquel hombre-

Su mirada subio rapidamente, aun sin despegarse de aquel pecho, y entonces vio dos bonitos ojos
perlas que la miraban con cierta preocupacion...

-quien...es usted? -pregunto la pelirrosa con la voz temblorosa-


La miro fijamente, sorprendiendose ante sus cabellos rosas y ante su belleza. Sin lugar a dudas
habia encontrado a la joya de aquel pueblo...

-mi nombre es Neji, Neji Hyuga -saludo aquel hombre con una agradable sonrisa-
Capitulo 7: apuesta!

Su mirada subio rapidamente, aun sin despegarse de aquel pecho, y entonces vio dos bonitos ojos
perla que la miraban con cierta preocupacion...

-quien...es usted? -pregunto la pelirrosa con la voz temblorosa-

La miro fijamente, sorprendiendose ante sus cabellos rosas y ante su belleza. Sin lugar a dudas
habia encontrado la joya de aquel pueblo...

-mi nombre es Neji, Neji Hyuga...-saludo aquel hombre con una agradable sonrisa-

Lo miro entre confundida y sorprendida, mas aun asi aquel hombre no parecia mala persona.
Lentamente se despego de su pecho y retrocedio un paso por inercia...

-no te preocupes, no te hare nada...-comento aquel sujeto aun con su sonrisa al ver que la chica lo
miraba con desconfianza- dime cual es tu nombre muchacha? -pregunto cruzandose de brazos-

-S-Sakura...-balbuceo aun nerviosa por lo recien sucedido-

-bien, entonces Sakura te encuentras bien? -pregunto amablemente-

-si señor...-susurro bajando la mirada-

-esos sujetos te hicieron algo? -pregunto frunciendo el ceño al recordar a aquellos dos hombres-

-no señor...-dijo al tiempo que volvia a levantar su mirada-

Sin lugar a dudas aquel hombre era alguien importante, pues las vestimentas que traia solo la
usaban las personas ricas, ademas de que el carruaje en el que iba estaba sumamente adornado,
mostrando asi su imponencia...

-muchas gracias señor...-agradecio ya sintiendo como todo dentro de ella se calmaba-

-no tienes que agradecer Sakura...-exclamo viendo mas detenidamente a aquella mujer-

Que la tierra lo tragase si eso era un sueño por que aquella mujer parecia un angel, y no hablaba
solo en el sentido literal, pues aquella mujer que tenia delante de él era sumamente diferente a
todo lo conocido.

Lo primero que le llamo la atencion fueron esos extravagantes cabellos rosas, que sin lugar a
dudas eran unicos, pues cielos que cuando se habia visto algo asi? sin embargo no era lo unico,
tenia una piel demasiado blanca, tanto que sentia como si la misma resplandeciera bajo los
pequeños y escasos rayos del sol, sin lugar a dudas debia de cuidarla demasiado, ademas sin con el
resto no era suficiente, tambien estaba sus ojos...hermosos. Dos enormes jades radiantes y
resplandecientes que lo miraban con algo de cautela...

-tienes unos hermosos ojos...-halago viendola fijamente-


-gra...gracias...-tartamudeo con las mejillas sonrojadas-

-son jades, cierto? -pregunto acercando su rostro al de la chica-

-no...lo se...-balbuceo al tiempo que retrocedia un paso para alejar del ojiperla-

-conoces el jade? -pregunto interesado y volviendo a su poscicion habitual-

-no...

-bien, tus ojos son de ese color...

-de verdad? -pregunto llevando una mano a aquella zona-

-son unos jades claros, jamas vi algo asi...-exclamo al tiempo que volvia a sonreir-

Bien, aquellos comentarios sobre sus ojos comenzaban a ser algo habitual y no entendia la razon.
Alla del pueblo en el que venia, casi nadie recalcaba aquellas cosas que en konoha le decian, y no
entendia la razon de ello...

-a donde ibas? -pregunto el ojiperla interrumpiendo sus pensamientos-

-en realidad...-comenzo algo nerviosa- estoy perdida...

-no eres de aqui? -pregunto arqueando una ceja-

-llegue hace pocos dias...

-en donde trabajas? -pregunto ya sabiendo de antemano que debia ser una sirvienta o algo por el
estilo, pues sus vestimentas lo decian todo-

-en la casa de los uchiha...-informo encogiendose de hombres-

-los uchiha? -pregunto interesado-

-si señor...

-oh...ya veo...-exclamo al tiempo que abria la puerta de su carruaje- ibas a alli?

-s-si...

-bien Sakura, quieres que te lleve? -pregunto amablemente-

-eh? -dijo sorprendida-

-iba para aquella direccion asi que no me cuesta nada hacerlo...-exclamo con otra sonrisa-

-no...no es necesario señor...-exclamo apenada-

-de echo si lo es -aclaro rapidamente- estas perdida y la casa de los uchiha queda algo lejos...
-caminare, solo necesito que me diga...

-no dejare que vayas sola Sakura...-interrumpio a la chica al tiempo que se ceño se fruncia-

Nuevamente lo vio sorprendida, pues aquel sujeto se estaba preocupando mas de la cuenta por
ella, y de echo el echo de que ya se preocupara por ella ya la sorprendia...

-esos tipos pueden seguir por aca...-continuo aun en tono severo-

Su piel se erizo al escuchar eso y su mirada rapidamente se dirigio al lugar por el cual se habia ido
los dos hombres...

-usted...ustede cree que...? -pregunto temerosa-

-es muy probable, asi que vamos...-exclamo mostrandole la puerta del carruaje-

-señor...es solo que...-exclamo indesisa-

-oh vamos crees que te haria algo? -pregunto con una sonrisa divertida al saber que eso era lo que
temia la chica- lo crees? -pregunto poniendose mas serio al ver que la chica no respondia-

-yo...yo no lo conozco...-exclamo bajando la mirada-

-no te hare nada Sakura, te lo aseguro...-exclamo frunciendo el ceño- realmente parezco de esos
tipos? -pregunto arqueando una ceja-

Su mirada nuevamente subio hacia el rostro del pelimarron que tenia delante de ella, y para ser
sinceros aquel hombre parecia una buena persona, y de echo ella era buena para distinguir ese
tipo de cosas...

-claro que no señor...-exclamo con una pequeña sonrisa-

Sus ojos perla se iluminaron al ver aquella linda sonrisa en el rostro de la pelirrosa...

-entonces vamos que te lleve...-se ofrecio nuevamente-

-si...-exclamo al tiempo que caminaba hacia él-

-sube...

-muchas gracias señor...-agradecio al tiempo que entraba al carruaje seguido del chico-

-a la mansion uchiha! -ordeno desde adentro al chofer que estaba adelante-

Una vez que dijo eso los caballos se pusieron en marcha rapidamente y ella no pudo evitar suspirar
del alivio...

-mas tranquila? -pregunto el pelimarron que se sentaba a lado-


-si señor...

-eso esta bien...-exclamo cruzandose de brazos- asi que trabajas para los uchiha? -pregunto
seriamente-

-hace un par de dias.

-de donde vienes? -pregunto interesado-

-no se si lo conozca, es un pueblito llamado Rioda...

-he oido hablar de él, es bastante pequeño cierto?

-lo es, ha estado alguna vez alli? -pregunto curiosa-

-no exactamente, el echo es que pase a travez de él varias veces...-comento viendola fijamente-

-ya veo...-exclamo pensativa-

-viviste siempre alli?

-si

-por que viniste aqui?

-por trabajo señor...-exclamo con una sonrisa- una conocida trabaja en la casa de los uchiha, y
como necesitaba a alguien...

-se acordo de ti...-concluyo la frase-

-exacto...-exclamo al tiempo que desvia la mirada para ver a travez de la pequeña ventanilla...-

-que te parece konoha? -pregunto sin despegar su mirada de la de ella-

-escuche que es un lindo pueblo, y era por eso que queria conocerlo...-susurro aun viendo el
paisaje que dejaban atras-

-ya veo, sin embargo te perdiste, cierto? -pregunto con una pequeña sonrisa-

-lo hice...

-es un lugar grande sin embargo es cuestion de conocerlo...-exclamo tranquilamente-

-supongo que si...

Despues de eso el silencio reino entre ambos, y aunque aquello la hubiera incomodado en otro
momento en aquel no tenia tiempo de hacerlo, pues estaba demasiado concetrada viendo el
pueblo desde aquella comoda poscicion. La verdad era que en todo el recorrido que habia echo a
pie, no habia visto demasiado, y aquello la habia desanimado, sin embargo el proximo dia libre
que tendria nuevamente intentaria recorrer aquel pueblo...

-"es muy bonito..." -penso al tiempo que una sonrisa aparecia en sus labios-

El ojiperla la miraba atentamente mientras ella observaba el paisaje, podia dintinguir claramente
el brillo de los ojos de la chica, probablemente estaba admirando el paisaje y es por eso que
decidio dejarla tranquila, sin ninguna pregunta ni interrupcion...Dada las circunstancias que la
chica estaba sumamente abstraida en su propios pensamientos observo, aunque de manera
disimulada, los rasgos de su rostro. No eran comunes, lo que le hacia pensar que debia de ser hija
de una mezcla de razas, tenia el rostro en forma de V, bastante delicado y armonioso, como lo
tenian las pocas mujeres, su nariz era fina y perfecta, como debia ser en una mujer, sin embargo
aquellos rasgos no coincidian con aquellos enormes ojos jade y era eso lo que la hacia sumamente
fascinante...Ahora hablando de sus cabellos eran rosas, eso era algo que nadie podria pasar
desapercibido, y de echo si alguien le hubiera dicho que conocio a una mujer con pelo rosa se
hubiera reido en su cara, tanto por aquella inchoerencia como por la imagen de una mujer con
pelo rosa, sin embargo ahora que tenia a aquella muchacha frente a él se dio cuenta de que aquel
color era presioso, tanto asi que suponia que todas las mujeres que tuvieran ese color
sobresaldrian de las demas. Despues de eso, y haciendolo con cautela, observo su cuerpo, era
delgada, demasiado, tanto que parecia que cualquier movimiento la romperia, y sin embargo tenia
un bonito cuerpo. A él no le gustaban las mujeres extravagantes, y sin lugar a dudas aquella
muchacha no lo era, ella era justo su medida.

-señor? -llamo la pelirrosa de repente-

-dime...-exclamo desviando la mirada a los ojos de la chica-

-usted vive aqui? -pregunto tranquilamente-

-si, aunque la verdad es que viajo demasiado...

-ya veo...-murmuro al tiempo que volvia a desviar su mirada hacia la ventanilla-

Nuevamente se concentro en el paisaje, y pasados unos pocos minutos sintio como el carro se
detenia. Sobresaltada reacciono y observo mejor el lugar...

-se nota que aun no conoces muy bien, por que de lo contrario te hubieras dado cuenta de que ya
llegamos...-exclamo con una sonrisa-

-fue rapido...-exclamo sorprendida-

-no estabamos muy lejos...

-crei que lo estabamos...-exclamo encogiendose de hombros-


-bien, vamos a bajar...-susurro al tiempo que abria la puerta para salir de un salto y despues
extenderle la mano a la pelirrosa-

-eh...gracias...-exclamo un tanto sonrojada ante aquel acto-

Su mano se dirigio lentamente a la mano del chico y por un momento temio que sucediera lo
mismo que habia sucedido con su patron sin embargo cuando hicieron contacto no sintio nada, y
aquello la alivio...

-muchas gracias señor...-exclamo dudosa cuando sintio que sus pies tocaban tierra-

-Neji...-repitio su nombre-

-si, señor Neji...-exclamo sonriendo-

Lo miro indecisa al ver que aquel hombre no se movia, si no que por el contrario se quedaba
mirando la casa de los uchiha con antencion...

-supongo que lo hare...-murmuro el ojiperla para si mismo-

-disculpe? -pregunto confundida-

-no vas a entrar?

-si, es solo que...-exclamo confundida-

-tambien entrare...-anuncio el pelimarron y sin mas comenzo a caminar hacia la casa-

-que? -pregunto sorprendida-

Sin responder a la chica se encamino hacia la puerta de aquella casa y toco fuertemente,
esperando que no tardaran en atenderlo...

-señor que hace? -pregunto la pelirrosa extrañada-

La puerta no tardo en abrirse y ambos observaron a la ojimiel que lo hacia, la cual solo vio al
pelimarron y sin mas una enorme sonrisa se formo en su rostro...

-señor Neji! -saludo mas emocionada de lo habitual-

-eh? -exclamo confundida la pelirrosa-

Recien en ese momento los ojos de la pelimarron se dirigieron a la pelirrosa y entonces la sonrisa
de su rostro desaparecio..

-¿Sakura? -pregunto entrecerrando los ojos-

-tenten, nos haras pasar o que? -pregunto el ojiperla como si nada-


-s-si lo siento...-se excuso rapidamente la chica y sin mas los dejo pasar-

La pelirrosa entro detras del ojiperla, aun confundida por lo que pasaba, y entonces justo en el
momento en el que iba a preguntarle una voz fria hizo que se callara...

-Neji...-escucho la voz de su patron-

Rapidamente se dio la vuelta al igual que el ojiperla, para ver salir de uno de los pasillos al
pelinegro, el cual parecia un poco sorprendido...

-¡Sasuke! cuanto tiempo! -exclamo con una sonrisa-

-que haces aqui? -pregunto acercandose hacia el chico-

-no puedo venir a saludar a un amigo? -pregunto tranquilamente-

-conoce...conoce al señor Sasuke? -pregunto la pelirrosa sorprendida y mirando al ojiperla-

-ah si, desde hace mucho...-respondio el pelimarron como si nada-

El pelinegro desvio su mirada del pelimarron hacia la pelirrosa, y entonces su ceño se fruncio...

-h-hola...señor Sasuke...-tartamudeo nerviosa ante aquella fria mirada-

Y es que recien en ese momento se acordo de lo sucedido aquella mañana, y por supuesto que su
patron debia estar furioso con ella...

-la conoces? -pregunto el pelinegro al ojiperla-

-algo asi...-exclamo el chico-

-algo asi? la conoces o no? -pregunto aun con el ceño fruncido-

-bueno la verdad es que no...-respondio sinceramente- pero tuvimos un pequeño altercado hace
un momento...-dijo con una sonrisa-

-no me parece raro, de echo me parece normal que tengas un altercado con ella...-exclamo el
azabache al tiempo que la fulminaba con la mirada-

-por que lo dices? -pregunto extrañado-

-preguntaselo a ella...

-¿Sakura que sucede? -pregunto el ojiperla confundido-

-bueno...yo...-tartamudeo nerviosa- no lo se...-mintio cerrando los ojos por breves segundos-

-bien, creo que me perdi...-susurro el pelimarron aun confundido-


-como sea...-mascullo el pelinegro molesto- quieres quedarte a cenar? -pregunto como si nada-

-claro, recien llego de un viaje asi que tengo mucha hambre...-exclamo seriamente-

-ya pareces naruto...-exclamo con una pequeña sonrisa- bueno pasa al comedor...-invito
tranquilamente-

Sus jades ojos vieron como el pelimarron se alejaba de alli para entrar al comedor, y entonces sin
esperar mas giro sobre sus talones para salir de alli lo mas rapido que podia sin embargo aquello
resulto imposible...

-a donde crees que vas? -escucho la voz de su patron a escasos centimetros de ella-

-a mi cuarto...-respondio casi sin voz al tiempo que se daba la vuelta para quedar frente a frente
con el pelinegro-

-tenten ve a atender a Neji! -ordeno de manera cortante al ver que la ojimiel observaba aquella
escena con suma atencion-

-claro! -chillo emocionada ante la idea de atender al ojieperla y sin mas salio disparada de alli-

Trago en seco cuando vio que se encontraba sola en aquel lugar, sola con su patron...

-y bien? -cuestiono el azabache y aun con el ceño fruncido-

-q...que? -pregunto sin saber que decir-

-estoy esperando que lo hagas...-aclaro seriamente-

-que haga que? -pregunto confundida-

-que te disculpes por tu comportamiento de esta mañana! -recalco molesto-

-que! -pregunto sorprendida-

-vamos, hazlo! -ordeno con el ceño fruncido-

La pelirrosa lo miro incredula al escucharlo, en verdad creia que se disculparia?

-no lo hare! -exclamo frunciendo el ceño-

-como! -pregunto perdiendo la poca paciencia-

-no tengo por que disculparme señor...-exclamo al tiempo que apretaba los puños con fuerza-

-claro que debes hacerlo!

-por que deberia hacerlo?


-por tu mal comportamiento, deberias aprender a respetar a tus patrones, y por sobre todo a los
hombres! -exclamo frunciendo aun mas el ceño- hazlo! -ordeno molesto-

-no! -exclamo decidida- no hice nada señor!

-te parece poco dejarme con un mapa extendido en la mano, como un verdadero estupido! -
pregunto furioso- despues de que te iba a hacer un favor al prestartelo!

La pelirrosa se quedo callada unos segundos tratando de ordenar todas las ideas de su cabeza para
lograr armarlas en una frase...

-entonces...-comenzo indesisa- usted tambien tendria que disculparse señor...-exclamo


firmemente-

-que? -pregunto incredulo-

-yo me disculpare si usted lo hace...-exclamo seriamente-

-perdon? escuchas lo que dices! -pregunto sumamente desconcertado ante lo que oia-

-si señor...-respondio aun decidida-

-y de que tendria que disculparme yo contigo? -pregunto incredulo-

-usted me isulto...-exclamo rapidamente-

-no te insulte! -se defendio rapidamente-

-y entonces que hizo? -pregunto sorprendida-

-solo dije la verdad! -exclamo fuertemente-

Bien, aquello habia sido la gota que derramo el vaso. Sin esperar mas se dio la vuelta dispuesta a
irse...

-a donde vas! -pregunto siguiendo su paso-

-a mi cuarto, ya se lo dije.

Lo dudo una milesima de segundos mas aun asi lo hizo, y sin dar rodeos a aquel asunto tomo la
muñeca de la pelirrosa con fuerza y la jalo hacia él. Su cuerpo giro con brusquedad cuando su
patron la jalo y sin mas choco contra el cuerpo del mismo, él cual no estaba preparado para eso
por lo que por el impacto cayo al suelo con la chica sobre él...

-auch...-se quejo la ojijade cuando sintio el golpe, mas este no habia sido tan duro y comenzaba a
sospechar la razon-
Rapidamente levanto el rostro, el cual hasta ese momento descansaba en el pecho del pelinegro, y
lo miro sumamente sorprendida. Sus rostros estaban a escasos centimetros y ella podia sentir
claramente la respiracion de su patron chocar contra su rostro. No supo por que, y hablando
seriamente todo se desvanecio en aquel momento, solo quedo alli, sobre él, mirandolo fijamente
a aquellos bonitos ojos negros que tambien la miraban fijamente...

Sus labios iban a decir algun insulto en contra de la pelirrosa que cayo sobre él, sin embargo el
mismo murio de un momento a otro y él no supo la razon de ello. Y es que solo se quedo alli,
observando a la chica que lo miraba a tan solo unos pocos centimetros de distancia, sin decir ni
hacer nada. Se sintio estupido pues deberia empujarla pero por alguna razon no lo hizo, y de echo
se quedo completamente quieto, como si con cualquier momvimiento aquello se romperia...

Permanecieron quietos alli, sin hacer nada, absolutamente nada. La pelirrosa sintio, de repente,
como su corazon se aceleraba y aquello la sorprendio de sobremanera, rapidamente y sin perder
mas tiempo se incorporo un poco y al hacerlo su mano rozo con la del pelinegro. Ambos
rapidamente se movieron para evitar aquello y sin mas la chica se retiro de sobre su patron para
quedar aun costado...

-yo...yo lo siento...-susurro con la voz temblorosa por lo recientemente sucedido-

Rapidamente se sento cuando se sintio libre del peso de la chica, y sus negros ojos se clavaron en
los de ella. Pasaron unos breves segundos y aun asi ninguno de los dos se movio o hizo algo, el
sentado, y ella arodilla a un poco de distancia...

-oye Sasuke! -escucharon ambos la voz de un ojiperla-

El pelinegro rapidamente se puso de pie y entonces vio a Neji a tan solo unos metros de alli...

-que sucedio? -pregunto el pelimarron al ver a la pelirrosa arodillada en el suelo-

-no, bueno no fue nada...-exclamo el pelinegro al tiempo que se aclaraba la garganta-

-si, es solo que...-tartamudeo la pelirrosa al tiempo que se ponia de pie-

-te encuntras bien Sakura? -pregunto preocupado el ojiperla al tiempo que se acercaba hacia ella-

-si señor, solo...solo tropeze...-exclamo encogiendose de hombros-

El pelimarron vio confundido a la chica, y despues al pelinegro, el cual veia en otro direccion.
Aquello estaba muy extraño mas aun asi tal vez tan solo era su imaginacion...

-eh Sasuke...-llamo despues de pocos segundos- olvide que hoy tenia un negocio con mi padre, tal
vez lo dejemos para otro dia...

-claro...-exclamo al tiempo que sacudia sus pantalones-

-bueno Sakura, fue un gusto conocerte...-exclamo con una sonrisa sincera-


-s-si señor...-exclamo aun desconcertada ante lo sucedido hace unos momentos-

-supongo que nos volveremos a ver...-continuo diciendo con su sonrisa- claro si sigues trabajando
aqui...

-si...

-entonces vendre mas seguido...-exclamo de manera divertida y sin mas tomo la mano de la
pelirrosa para darle un beso alli-

Lo miro sumamente sorprendida cuando el chico hizo aquello, pues en verdad que se esperaba
todo menos eso, y no era la unica pues el pelinegro que tenia delante de ella tambien se habia
sorprendido ante aquella accion tan...tan estupida por parte de su amigo...

-señor Neji...-exclamo sumamente apenada y sin mas retiro su mano-

-nos vemos...-exclamo como si nada- volvere uno de estos días Sasuke...-comento al tiempo que
salia de alli-

-hmp...

Nuevamente habia quedado sola con su patron y auquello no hizo mas que inquietarla, y ponerla
nerviosa por algun razon que no lograba comprender...

-bueno...-comenzo el pelinegro aun mirando a otro lado-

-si? -susurro viendo el suelo-

-ya se fue Neji? -pregunto una ojimiel que acaba de salir del comedor-

-si! -dijo rapidamente la pelirrosa- si ya se fue...-aclaro al tiempo que retrocedia un paso-

-que lastima...-exclamo bajando la mirada-

-bueno yo...yo ya me voy a dormir...-tartamudeo aun nerviosa- buenas noches señor, tenten...-
exclamo bajando la cabeza y sin mas salio corriendo de alli-

Aun no entendia la razon de todo ello, pero algo si sabia y era que la presencia de su patron la
ponia sumamente incomoda. Una de sus manos rapidamente se dirigio a su pecho, el cual aun
seguia agitado, sin embargo aquello no era lo que le preocupaba, lo que le preocupaba era el
ritmo de su corazon...

Que habia sido aquello?

Rapidamente agito la cabeza una vez que entro a su cuarto, estaba demasiado cansada y por ello
es que comenzaba a pensar estupideces. Lo unico que necestiba era dormir, y ya mañana todo se
aclararia...
... ... ...

Aquella mañana se habia levantado de muy buen humor, algo bastante raro en él, pues su humor
era todo un tema. Sus negros ojos se dirigieron a la ventana de su estudio y vieron que como el sol
comenzaba a bajar, dando a entender que el atardecer ya se asomaba por alli...

-señor? -pregunto alguien detras de la puerta- su cafe...

-pasa...-exclamo desviando su mirada de la ventana para dirigirla a sus papeles-

Una animada ojimiel entro por la puerta y rapidamente dejo la taza de cafe en el escritorio de su
patron...

-desea algo mas? -pregunto con una sonrisa coqueta-

-no...-contesto al tiempo que tomaba la taza entre sus manos-

-esta seguro señor? -volvio a preguntar al tiempo que colocaba una de sus manos sobre el
escritorio-

Suspiro cansado al ver aquello, y sin mas dirigio su fria mirada a la ojimiel, la cual rapidamente lo
entendio y sin decir mas salio corriendo de alli, aun con una sonrisa...

-maldicion...-mascullo cabreado-

Sabia por que la ojimiel actuaba asi, y en verdad que él era el culpable de eso, pero aun asi...que
acaso no podia comportarse un poco! Sus ojos se cerraron al tiempo que daba un sorbo a su cafe y
recordaba lo sucedido hace dos dias...

Neji acaba de irse por algo asi como asuntos con su padre, y despues de él la pelirrosa salio
disparada de alli cuando la presencia de cierta ojimiel habia interrumpido todo ello...

-necesita algo señor? -pregunto al pelimarron que tenia delante-

Miro el lugar por el cual se habia ido la pelirrosa. Aun se encontraba un tanto confundido por lo
que habia sucedido, mejor dicho por lo que le habia sucedio a él, no era de actuar de esa manera,
pero aun asi lo hizo...

-señor? -llamo nuevamente la chica-

-que? -pregunto al tiempo que por fin clavaba su mirada en ella-

-necesita algo? -pregunto intimidada ante aquella mirada-

-no...-contesto secamente-
La ojimiel rapidamente se dio la vuelta para salir de alli, y él agradecia eso, pues en aquellos
momentos necesitaba estar solo, sin embargo de repente se le cruzo algo por la cabeza y aunque
intento ignorarlo no logro hacerlo...

-espera tenten! -exclamo antes de que la chica se fuera-

-si? digame señor...-exclamo obediente-

El azabache rapidamente se acerco a ella, hasta quedar a casi nada de distancia, algo que sin lugar
a dudas habia echo que le ojimiel se sonrojara, mas él no dio importancia a ello y sin perder mas
tiempo extendio su mano hacia la de la chica y la tomo de una...

-q-que? -exclamo la ojimiel sorprendida-

El azabache sostuvo pocos segundos la mano de la ojimiel entre la suya, y...no sintio nada. Habia
pensado que tal vez lo que sintio con la pelirrosa era algo comun cuando se tocaba la mano de una
mujer pero al parecer no era asi, y ahora lo estaba comprobando...

-señor...-exclamo en tono sensual- que hace? -pregunto coquetamente-

La voz de la chica lo saco de sus pensamientos y sin esperar mas solto su mano. Adios teoria del
tacto...

-maldicion...-mascullo molesto y sin decir mas se dio la vuelta para salir de alli-

-señor Sasuke? -llamo la ojimiel confundida-

No dio importancia a aquello y sin mas subio las escaleras para ir a su cuarto, tal vez dormir le
haria bien...

Nuevamente suspiro cansado, desde aquella noche la ojimiel no hacia mas que seguirlo y
coquetearlo donde podia, pues aquello que habia echo le habia creado falsas ilusiones de algo...

-que estupida...-susurro molesto y sin mas se puso de pie-

Salio de su despacho con una mano en su cabeza. Ese dia si que habia sido agotador, pues se lo
habia pasado leyendo y leyendo aquellos estupidos papeles, pero aunque aun no terminaba sabia
que necesita un poco de descanso, o distracion, y como siempre sabia que era lo mejor para eso...

Rapidamente subio las escaleras, llegando al primer piso, en donde se detuvo unos instantes antes
de subir, pues era conciente de quien estaba arriba. En fin no era la primera vez que pasaba por
alli, sin embargo aquello seguia causando el mismo efecto en él. Lentamente comenzo a subir las
escaleras, con algo de cautela como siempre, sin embargo su paso se detuvo cuando vio los rayos
del sol asmarse con mucha fuerza por el final de las escaleras. Su ceño rapidamente se fruncio y
sin perder mas tiempo termino de subir aquellas angostas escaleras para llegar al segundo piso...

-que? -dijo confundido y con el ceño fruncido al ver todo el lugar iluminado-
Miro a todos lados y vio que las cortinas estaba todas abiertas, junto con las ventanas, haciendo
que el lugar se llenara de luz y aire fresco. Sin lugar a dudas era otro ambiente, pues estaba
acostumbrado a pasar por alli y ver todo en penumbras y con aquel olor tan desagradable, a
guardado y remedios, sin embargo ahora parecia mas vivo, ademas de que el olor era sumamente
agradable, y se soprendio al darse cuenta de que reconocia aquel olor...era el de Sakura.

-hmp...-exclamo tratando de restarle importancia-

Giro sobre sus talones para subir al tercer piso. No importaba si el ambiente estaba mejor o no,
pues aun asi nada cambiaria y él lo sabia mejor que nadie...Camino solo unos pocos pasos antes de
llegar a las escaleras que lo conducirian al tercer piso, y justo cuando su pie toco el primer escalon
escucho la voz de la pelirrosa. Su oido se agudizo rapidamente tratando de comprender lo que
decia, pero aun asi no lo logro, pues la chica debia estar en el cuarto de...de mikoto...

-"que esta diciendo?" -penso lleno de curiosidad al seguir escuchando su voz-

Sin pensar mas se dio la vuelta y de manera silenciosa se acerco hasta el cuarto de aquella mujer
que era su madre. Lentamente pego la oreja a la puerta y agudizando al maximo su sentido trato
de oir lo que decia...

-bien...-escucho la voz de la pelirrosa- buenas tardes señora...-escucho claramente y entonces lo


comprendio-

Rapidamente se despego de aquella puerta justo en el momento que la pelirrosa la abria para salir
de alli. Retrocedio un paso y vio como aquellos dos grandes ojos a veian entre sorprendidos y
sobresaltados...

-señor...-exclamo la ojiverde un tanto nerviosa y sin mas cerro la puerta del cuarto de la señora
mikoto- que...que esta haciendo? -pregunto desviando la mirada y dando un paso hacia atras-

Mierda que aquella actitud comenzaba a cansarlo, y es que aquellos dias la pelirrosa se
comportaba de esa manera con él, se alejaba cada que lo veia y le hablaba sumamente nerviosa...

-solo...solo pasaba por aqui...-exclamo algo totalmente estupido-

-ah...-exclamo sin saber que decir- necesita algo? -pregunto de repente-

-no, bueno si...-dijo rapidamente- veras...haz subido al tercer piso alguna vez? -pregunto
retomando su postura de siempre-

-no...

-bueno quiero que te encargues de ese piso...-exclamo seriamente-

Esa era la verdad, hace bastante tiempo que aquel lugar necesitaba una limpieza y no veia mejor
opcion que la pelirrosa, pues las otras tres opciones eran un tanto desalentadoras. En aquel piso
habian cosas demasiado valiosas, y es por eso que no se limpiaba muy seguido, pero en verdad
creia que aquella pelirrosa tendria su debido cuidado...

-si señor...-respondio rapidamente-

-ven, te lo mostrare...-exclamo comenzando a caminar hacia las escaleras-

La pelirrosa lo siguio en silencio, a una distancia prudente. Despues de eso ambos ya se


encontraban subiendo las escaleras, las cuales eran identicas a las anteriores, igual de angostas y
largas, mas solo bastaron unos pocos segundos para que ambos llegaran alli arriba...

-cielos...-exclamo viendo aquel oscuro lugar-

-es un poco oscuro...-informo lo obvio, pues en aquel lugar solo habia una ventana, la cual estaba
cerrada-

-por que mantienen las ventanas cerradas señor? -pregunto curiosa-

Pues si de algo se habia dado cuenta es que en aquella casa la mayoria de las ventanas estaban
cerradas con gruesas cortinas...

-no lo se...-exclamo restandole importancia-

-puedo abrirla? -pregunto acercandose a dicha ventana-

-ya abriste las de abajo...-exclamo tranquilamente-

-no debia hacerlo? -pregunto rapidamente-

-no, esta bien...

-gracias...-dijo y sin mas corrio aquellas cortinas y entonces la luz no se hizo esperar-

Los rayos del solo iluminaron rapidamente todo el lugar, y sus ojos rapidamente notaron que alli
habian la misma cantidad de puertas que en el piso de abajo, sin embargo estaba segura que los
cuartos debian ser mas chicos...

-bien, el cuarto que mas me importa es este...-comenzo a decir el pelinegro al tiempo que
caminaba hacia una de las tantas puertas-

-que hay ahi...? -cuestiono llena de curiosidad-

-no mucho...-exclamo como si nada y sin mas entro al lugar seguido de la pelirrosa-

Sus ojos se abrieron de la sorpresa cuando vieron frente a ella, en el medio de la habitacion, un
enorme y presioso piano...

-oh...-exclamo al tiempo que se adelantaba al pelinegro- un piano! -exclamo emocionada-


El azabache la siguio y se paro justo en frente del dichoso piano. Si habia algo que le encantaba
hacer, eso era tocar el piano. Cuando lo hacia sentia como todo su alrededor se desvanecia y
simplemente daba paso a la melodia de aquellas notas...

-es presioso...-murmuro la pelirrosa al tiempo que pasaba una mano por alli-

Si bien todo el lugar estaba lleno de polvo, aquel piano no lo estaba, y ello mostraba que alguien
debia tocarlo...

-usted toca? -pregunto la pelirrosa la tiempo que levantaba la mirada para ver al azabache-

-si...-se limito a contestar al tiempo que levantaba la tapa del piano-

Sus agiles dedos rapidamente se poscicionaron sobre el teclado y sin mas comenzaron a tocar
lentamente, y solo por unos breves segundos para despues detenerse abruptamente...

-es un piano excelente...-exclamo el azabache con una media sonrisa-

-por que lo tienen aqui? -pregunto la pelirrosa sin despegar sus ojos de alli-

-es el lugar mas alejado...

-es la segunda vez que veo un piano...-comento con una sonrisa- puedo...? -pregunto
timidamente-

-si...-contesto al entender lo que la pelirrosa queria decir-

Sus delicados dedos rapidamente se acercaron alli y con algo de cuidado comenzaron a presionar
tecla por tecla, sintiendo aquel hermoso ruido que producia un eco bastante agudo...Despues de
unos pocos segundos, se poscicionaron en la parte izquierda y por solo unos cinco segundos
tocaron el comienzo de una melodia...

-sabes tocar? -pregunto el azabache sorprendido-

-no, claro que no...-exclamo bajando la mirada-

-tocas el pedazo de una melodia...-exclamo frunciendo el ceño-

-rema me enseño solo un poco, casi nada...-susurro al tiempo que despegaba sus dedos del
teclado-

-rema? -pregunto seriamente-

-era una...una conocida...-susurro con una media sonrisa- le gustaba la musica, y siempre decia
que el piano ere el mejor instrumento que habian creado...

-cada cual con sus gustos, probablemente para otros lo sea la guitarra, el violin u otro
instrumento...-informo al tiempo que bajaba la tapa del piano-
-supongo que si...

-pero aun asi...-continuo al tiempo que pasaba sus dedos por la tapa del piano- el piano sin lugar a
dudas es el mejor...

La pelirrosa lo miro seriamente mas despues de eso solto una risita inocente...

-que? -pregunto el chico confundido-

-un guitarrista no pensaria lo mismo, cierto? -pregunto aun con una sonrisa-

El pelinegro sonrio al oirla, pues practicamente le estaba repitiendo lo que le acaba de decir...

-supongo que no...-exclamo desviando su mirada- asi que...rema te enseño algo no?

-no, en verdad no fue nada, solo el comienzo de aquella melodia...-exclamo colocando ambas
manos detras de su espalda- dijo que le gustaba mucho, pero no la sabia toda y pues a mi solo
logro enseñarme el comienzo...

-por que?

-bueno a su esposo...-exclamo frunciendo el ceño- no le gustaba que tocara esas cosas...

El pelinegro fruncio el ceño al oirla...

-creo que es lo correcto...-exclamo cruzandose de brazos-

-y por que! -pregunto rapidamente-

-las mujeres no deben meterse con ese tipo de cosas...

-por que no?

-pues por que no es lo que les toca...-comento con tranquilidad-

-y que es lo que nos toca? -pregunto acercandose mas al pelinegro-

-la cocina, y los hijos...-apunto seriamente-

-pero...quien lo dice? -exclamo colocando ambas manos en su cintura-

-quien dice que? -pregunto confundido-

-quien dice que nos toca eso?

-pues nosotros...-exclamo apuntandose a si mismo-

-osea los hombres...-exclamo molesta-

-exacto...
-es injusto...-mascullo molesta-

-no lo es, las cosas son así Sakura.

-no deberian ser así.

-es para lo que sirven, no puedes mandar a una mujer a hacer cosas de hombres...

-ni a un hombre hacer cosas de mujer...-dijo rapidamente-

-algo asi...-exclamo viendola fijamente- aunque cocinar no debe ser dificil...-mascullo con una
media sonrisa-

-no entiendo como puede tener ese pensamiento señor...-exclamo seriamente-

-de que cocinar no es dificil? -cuestiono tranquilamente-

-no! de que ustedes son mejores que nosotras!

-hablas como una revolucionista...-exclamo frunciendo el ceño-

-de verdad cree que son mejores que nostras?

-si, o es que tu crees que las cosas son al reves?

-no, pero yo creo que todos somos iguales...-dijo seriamente-

-no lo somos, y las cosas son claras...-exclamo de manera cortante-

-sigo creyendo que es injusto...-exclamo entre dientes-

-no puedes mandar a una mujer a asuntos de negocio, pues ni siquieran saben leer...

-es por que no se nos da la oportunidad señor Sasuke.

-no solo en eso Sakura...-exclamo con autosuficiencia- en todo lo demas tambien, no podrian
hacer lo que nosotros...-dijo altaneramente-

-que cree usted que no podemos hacer?

-todo lo que nosotros si...

-como que? -pregunto rapidamente-

-leer, escribir, manejar, negocios, en fin muchas cosas...-exclamo como si nada- incluso
fisicamente las superamos...

La pelirrosa guardo silencio al escucharlo...

-si aqui tu y yo nos enfrentamos, quien crees que ganaria? -pregunto con una sonrisa-
-pues...usted...-exclamo desviando la mirada-

-exacto, o si de levantar cosas pesadas se tratasa, podrias hacerlo?

-depende de que...

-tal vez si, pero nunca podrias levantar mas que un hombre...

-machista...-murmuro para si misma-

-que? -pregunto el pelinegro frunciendo el ceño-

-nada...-exclamo rapidamente- bueno entonces...-comenzo a decir la pelirrosa-

-que? -pregunto arqueando una ceja-

La pelirrosa se quedo callada por unos momentos, tratando de encontrar algo que la ayudara en
toda aquella discucion...

-cabalgar es de hombres? -pregunto mirandolo directamente a los ojos-

-por supuesto...-exclamo seguro-

-usted es bueno en eso?

-lo soy...-dijo arrogantemente-

-puede ganarle! -exclamo segura, aunque en verdad no lo sabia-

-que?

-puedo ganarle, si hacemos una carrera puedo ganarle señor!

-no podrias hacerlo...-exclamo con una sonrisa burlona-

-si puedo hacerlo!

-oye espera...-dijo de repente- sabes cabalagar? -pregunto sorprendido-

-claro que si!

-no debes hacerlo bien...-exclamo rapidamente- no es para las mujeres...

-eso cree usted señor...-exclamo con una pequeña sonrisa-

La miro fijamente, entre molesto y sorprendido, ante el giro de las cosas, pues en verdad no creyo
que teminaria hablando de eso con aquella pelirrosa...

-puede que lo hagas bien, pero no puedes ganar a un hombre...


-puedo ganarle a usted...-exclamo rapidamente-

-quieres probarlo? -pregunto rapidamente ante aquel reto de la chica-

-si! -dijo emocionada- pero si gano debera aceptar que lo que dice no es lo correcto...

-claro que no!

-por que no? -pregunto frunciendo el ceño-

-por que no es asi...

Nuevamente guardo silencio al oirlo, y es que habia visto la seriedad con la que hablaba su praton.
Bien hacerle aceptar eso seria realmente un reto, un reto que sabia no podria ganar facilmente...

-bien, entonces tendra que hacerme un favor, si o si...-exclamo con una sonrisa-

-por supuesto que...-exclamo en tono elevado mas se cayo al pensarlo mejor-

Una gran idea cruzo por su cabeza al escuchar a la pelirrosa, despues de todo no tenia por que
temer, por que estaba seguro que el que ganaria seria él...

-bien, de acuerdo pero si yo gano seras tu la que tenga que hacer lo que te diga...

-bien...-dijo con una sonrisa-

El pelinegro sonrio al escucharla, obviamente la pelirrosa ni siquiera imaginaba lo que él tenia en


mente si ganaba...

-entonces vamos! -ordeno y sin mas comenzo a caminar fuera de alli-

-ahora? -pregunto sorprendida-

-por supuesto! esto no puede esperar mas...-exclamo en doble sentido, y ella no pudo notarlo-

-de acuerdo...-dijo al tiempo que lo seguia rapidamente-

Bien, ahora no sabia si ganaria aquello, pues en verdad nunca habia visto cabalgar a su patron,
pero de algo estaba segura y es que ella era rapida en eso de cabalgar, al menos todos le decian
eso en el pueblo...

Debia ganar aquella carrera si no queria tener que tragarse sus palabras...

... ... ...

Sonrio de medio lado cuando estuvo sobre su caballo, estaba sumamente impaciente por que
todo aquello terminara, pues cuando ganara sabia cual seria el favor que pediria, y esta vez estaba
seguro que la chica no se negaria...
-y bien? -exclamo a la pelirrosa que aun se encontra de pie junto a su caballo- no piensas subir?

-claro que si! -dijo rapidamente-

Sin perder mas tiempo tomo las correas de su caballo y apoyando su pie en la silla de montar para
despues subir de una. Dios! la sensacion de estar sobre un caballo era algo realmente excepcional,
y es por eso que ella los queria tanto...

-supongo que para ser mujer esta bien...-comento cuando vio a la chica sobre aquel animal-

La pelirrosa le sonrio y sin mas se encamino a la entrada del establo. El pelinegro la miro
detenidamente una vez que salio de alli, pues en verdad que aquella imagen era fascinante. Sus
cabellos rosas se encontraban revueltos por el viento, lo cual provocaba que la pelirrosa lo
colocara detras de sus orejas, algo que era inutil pues los mismos volvian a escaparse de alli una y
otra vez...

-yo ya estoy...-informo la pelirrosa al tiempo que volteaba el rostro para ver al pelinegro-

Si aquellos ojos siempre relucian ahora lo hacian con mas fuerza, era algo sorprendente, pues los
dos brillaban fuertemente gracias a los rayos del sol, al igual que su piel, la cual parecia
resplandecer con mucha fuerza...

-tambien yo...-exclamo al tiempo que acercaba su caballo a la altura de la chica- entendiste todo?

-si, no es dificil...-apunto al tiempo que sus manos apretaban con mas fuerza las cuerdas del
caballo-

-oye Sakura, cuando pierdas deberas cumplir con lo que te diga, lo oyes? -exclamo
peligrosamente-

-no perdere...-dijo segura- y usted tampoco lo olvide...

-no lo hare...-exclamo viendola fijamente, al igual que ella a él- bien entonces...-susurro cerrando
los ojos por unos momentos- ya! -grito fuertemente-

Sin perder tiempo alguno ambos caballos comenzaron la carrera rapidamente, sin nada de
preambulos. La pelirrosa tiro de las cuerdas con mas fuerza caundo vio que el pelinegro se le
adelantaba solo un poco, despues de eso bajo su mirada al suelo, el cual estaba un tanto humedo,
aquello sin lugar a dudas ayudaria a ambos...

-vamos! -grito tirando nuevamente de las cuerdas de su caballo-

El pelinegro, por su lado, sonrio al darse cuenta de que llevaba la delantera, era lo obvio despues
de todo, no? Era hombre que una mujer le ganara era algo absurdo. Sin descuidarse del camino
que se extendia delante de él volteo el rostro levemente para ver a la pelirrosa a solo unos metros
de él, despues de hacer aquello volvio a ver al frente y pudo distinguir el rio que dividia aquellas
tierras, sin perder mas tiempo comenzo a disminuir la velocidad de la cabalgata pues saltar de una
seria riesgoso, sin embargo se sorprendio cuando la pelirrosa que tenia detras paso por su lado a
toda velocidad...

-que? -exclamo sorprendido-

La ojiverde acelero el paso cuando vio el rio frente a ella, sabia que era alli donde ganaria ventaja,
pues vio como el pelinegro desaceleraba un poco, todo lo contraria a ella. Sin parar ni un solo
momento continuo a toda velocidad y sin mas salto aquel rio de una, sujetandose fuertemente a
las riendas...

-maldicion, vamos! -gruño el azabache al ver aquello-

Sin perder mas tiempo salto el rio, tan solo unos segundos despues que la ojiverde, mas la misma
ya habia ganado gran ventaja. La siguio con la mirada, mas despues de eso reacciono y sin mas
comenzo a agitar las riendas de su caballo para acelerar mas el paso...

-no me puede ganar...-murmuro alterado al ver que la chica ya daba la vuelta en el arbol que se
suponia era el final de la carrera-

Hizo girar a su caballo cuando vio el arbol que su patron habia dicho era el limite, y sin esperar mas
comenzo a cabalgar, esta vez de vuelta al lugar. Una enorme sonrisa adornaba su rostro pues sabia
que llebava la ventaja, por poco, pero lo importante es que la llevaba...

-"por favor no me falles!" -penso entusiasmada y acariciando el lomo de su caballo-

Nuevamente vio el rio frente a ella, y esta vez lo salto mas confiada que la vez anterior, mas se
sobresalto un poco al sentir el salto de su patron junto a ella. Miro al costado y se dio cuenta que
ambos iban a la misma distancia, despues de eso fijo sus ojos en los de su patron...

El pelinegro la vio a su costado y sonrio de medio lado, sin lugar a dudas lo hacia bien, demasiado
bien, no solo para una mujer si no tambien para un hombre, aquello lo habia dejado sorprendido
mas aun asi en esos momentos no podia dejar deslumbrarse ni mucho menos...

-vamos! -ordeno con su grave voz al tiempo que jalaba las riendas-

La chica lo imito rapidamente, no podia dejarse vencer! Agacho el cuerpo para pegar su pecho al
lomo del caballo y asi ganar mas velocidad, algo que logro inmeidatamente...

-vamos...vamos...-exclamo sumamente concentrada-

De repente su caballo comenzo a tomar mas velocidad, y entonces vio como comenzaba a
adelantarse a su patron...

-si! -exclamo emocionada al ver que ya faltaba poco para llegar nuevamente a los establos-

-vamos! vamos! -ordeno el azabache al tiempo que fruncia el ceño-


Segundos, a solo eso estaba de llegar, nuevamente jalo las riendas de su caballo, y vio como su
patron tambien comenzaba a ganar velocidad, mas aun asi, aunque casi no lo creyo, su caballo
llego primero al lugar, por solo segundos, por casi nada, pero aun asi habia sido evidente...

-gane! -chillo emocionada para segundos despues ver detenerse al caballo de su patron- gane,
gane! -exclamo emocionada-

Sin aguantar mas salto del caballo hacia abajo, teniendo algo de cuidado, y comenzo a saltar en el
suelo de alegria...

-no lo puedo creer...-mascullo el azabache aun sobre su caballo- no pudiste ganarme! -exclamo
frunciendo el ceño-

Sin esperar un segundo mas salto de su caballo para pararse frente a la pelirrosa...

-como hiciste eso? -pregunto sumamente molesto-

-se lo dije señor, podria ganarle...-exclamo sin poder evitar sonreir-

-no lo puedo creer! -exclamo cruzandose de brazos-

Cielos! habia algo mas humillante que perder frente a una mujer! De un momento a otro se sintio
totalmente humillado y pisoteado...

-gane! gane! -continuo gritando al pelirrosa al tiempo que abraza por el cuello a su caballo-

-fue solo suerte...-exclamo sin querer admitir lo que habia sucedido-

-no lo fue señor...-exclamo al tiempo que volvia a acercarse a él- y ahora...-exclamo sonriendo aun
mas- tiene que hacer lo que le diga...-apunto felizmente-

-crei que era un favor...-exclamo molesto-

-bien, entonces tiene que hacerme un favor...-exclamo aun sin perder el entusiasmo-

-depende lo que sea...

-pero no era asi! -se quejo rapidamente al oirlo y sin mas todo su humor se vino para abajo-

-no pudo cumplirte cualquier cosa...-exclamo viendo como la chica comenza a fruncir el ceño-

-no le pediere el cielo! -informo molesta-

El pelinegro la miro molesto, mas despues de eso desvio la mirada. Bien, ya suficiente habia sido
perder para ahora convertirse en un hombre sin palabra...

-que es lo que quieres? -pregunto volviendo a fijar su mirada en la pelirrosa-

Ropa, dinero, acostarse con él? Lo que tuviera que pedir que se lo pidiera de una buena vez...
-prometame que lo cumplira...-exclamo un tanto nerviosa-

Su ceño se fruncio al oirla...

-que me pediras? -pregunto entrecerrandos los ojos-

-por favor, prometalo...-pidio en tono sumamente suave-

No supo si la pelirrosa habia echo aquello a proposito o si habia sido sin querer, pero la cuestion es
que todo dentro de él se removio con fuerza ante aquel tono. Nuevamente desvio la mirada, bien
si era dinero no tenia problema, y si queria acostarse con el, tampoco habia problema, despues de
todo que mas podia pedir?

-de acuerdo...-exclamo al tiempo que se aclaraba la garganta-

-gracias señor! -exclamo sumamente feliz-

Sin poder contenerse mas se acerco hasta su patron y poniendose de puntas de pie le dio un suave
beso en la mejilla. Rapidamente alejo su rostro cuando la chica hizo aquello, y sin ser conciente
una de sus manos fue a parar a su mejilla, al sentir un maldito cosquilleo alli...

-bien entonces lo que le pedire...-exclamo aun sonriendo e ignorando el estado del pelinegro-

Aun se encontraba sorprendido ante el acto de la pelirrosa, tanto asi que de sus labios no salio
nada que recriminarle por aquel acto, pero sin lugar a dudas lo que mas le sorprendio, y en cierto
punto le aterro, fue el echo de que su corazon se acelero...

Aquello no esta bien!

-q-que pediras...? -tartamudeo tontamente y aquello no hizo mas que fastidiarlo-

Despues de eso agito levemente su cabeza para alejar todas aquellas ideas que lo estaban
haciendo quedar como un verdadero estupido...

-quiero...quiero que me enseñe a leer...-sentencio con una enorme sonrisa-

Bien, sin lugar a dudas aquello no era algo que esperaba...


Capitulo 8: acercamientos peligrosos.

Aun se encontraba sorprendido ante el acto de la pelirrosa, tanto asi que de sus labios no salio
nada que recriminarle por aquel acto, pero sin lugar a dudas lo que mas le sorprendio, y en cierto
punto le aterro, fue el echo de que su corazon se acelero...

Aquello no esta bien!


-q-que pediras...? -tartamudeo tontamente y aquello no hizo mas que fastidiarlo-

Despues de eso agito levemente su cabeza para alejar todas aquellas ideas que lo estaban
haciendo quedar como un verdadero estupido...

-quiero...quiero que me enseñe a leer...-sentencio con una enorme sonrisa-

Bien, sin lugar a dudas aquello no era algo que esperaba...

-que! -pregunto incredulo-

-quiero que me enseñe a leer -repitio aun sonriendo ampliamente-

Si penso que habia esuchado mal ahora aquella idea se desvanecio, pues la chica lo habia dicho
claramente. Parpadeo desconcertado, y sorprendido...

-no pudes pedirme eso! -exclamo frunciendo el ceño-

-por que no? -pregunto confundida y la sonrisa de su rostro se desvanecio-

-vamos pideme cualquier cosa! quieres dinero? -cuestiono seriamente-

-no! -dijo rapidamente- ya dije lo que quiero...-exclamo suavemente-

-ropa? -volvio a preguntar- a las mujeres les encanta eso, cierto?

-señor no quiero eso...-exclamo decidida- quiero que me enseñe a leer.

Su ceño se fruncio aun mas al escucharla. Cielos! podia pedirle tantas cosas y le venia a pedir
aquella estupides!

-como que quieres leer?

-quiero que me enseñe -corrigio rapidamente-

-para que quieres aprender a leer? -pregunto molesto-

-bueno...es que...-exclamo indesisa-

-no te servira de nada, eres mujer...-exclamo despectivamente-

La pelirrosa lo miro entre molesta y disgustada. Odiaba aquellos comentarios machistas, y mas si
venian de personas tan machistas como lo era aquel pelinegro...

-me lo prometio...-exclamo haciendo un puchero-

-pero...para que quieres saber leer? -repitio tratando de ignorar el rostro de la chica-

-no tiene que interesarle eso...-exclamo aun haciendo un puchero- me lo prometio...


-no es que me interese -se defendio rapidamente- pero siento curiosidad por saber por que razon
deberia enseñarte?

-por que lo prometio! -exclamo rapidamente-

-aparte de eso -señalo frunciendo el ceño-

-pero eso tendria que ser suficiente señor...-exclamo encogiendose de hombros-

-por que no me pides otra cosa? -pregunto dando un suspiro-

-por que quiero eso...

-debes querer algo mas, hay muchas cosas sabes? -pregunto rapidamente- "podrias pedir que me
acueste contigo..."

-si, si hay algo!

-que? -pregunto rapidamente-

-que me enseñe a escribir...-exclamo con una enorme sonrisa-

-oh dios! -exclamo llevando una mano a su rostro- que te enseñe a leer o a escribir es
practicamente lo mismo!

-no, no lo es, aunque primero tendria que aprender a leer...

-te estoy pregunto si no hay otra cosa a parte de todo eso que quieras?

-no señor...

-hablas en serio? -pregunto frustrado-

-es lo que quiero...

El pelinegro la miro seriamente, y noto en los ojos de la chica que la misma estaba sumamente
determinada. Jamas penso en hacer algo como eso, pero aun asi...por alguna razon sentia que
debia hacerlo, mas alla de que se lo haya prometido y haya perdido aquella estupida apuesta.

-señor por favor...-pidio dando un paso hacia el pelinegro-

-tendras que ser rapida! e inteligente! -exclamo rapidamente- si te atrasas o veo que no aprendes
nada, inmediatamente dejare de hacerlo! -sentencio frunciendo el ceño-

-d-de verdad! -pregunto emocionada-

-que acaso no hablo claro? -pregunto molesto y desviando la mirada-


Su corazon se acelero al escucharlo. La ayudaria, cumpliria con su palabra. La sonrisa de su rostro
se ensancho aun mas y su cuerpo comenzo a temblar, mas aun asi rapidamente termino de
acercarse al pelinegro y sin pensarlo demasiado tomo una de las manos del chico entra las suyas...

-aprendere rapido! lo prometo! -exclamo sumamente emocionada- y...y no me atrasare señor!

La miro soprendido ante aquella actitud, mas sin embargo lo que mas cautivo su atencion fue la
calidez de sus manos sobre la suya. Desvio su mirada hasta la union de sus manos y sintio un
cosquilleo en su estomago. Sin lugar a dudas la sensacion no era la que sintio la primera vez que
tomo la mano de la pelirrosa, pero la intensidad y la fuerza de lo que estaba sintiendo era la
misma, o incluso mas...

-no sucedera eso! lo prometo, lo prometo! -dijo con los ojos cristalizados por la emocion-

Su mirada nuevamente subio para encontrarse con los ojos de la ojijade, y se sorprendio
totalmente al darse cuenta de que la chica los tenia inundados de un liquido, normalmente
conocido como lagrimas.

-oh...yo lo siento...-exclamo rapidamente al darse cuenta de que aun sostenia la mano de su


patron-

Rapidamente llevo una de sus manos a sus ojos para borrar cualquier rastro de que estuvo a punto
de llorar, y es que si habia algo que odiaba es que la gente la viera llorar, sin embargo aquello
resulto inutil y las lagrimas nuevamente inundaron sus ojos.

-gracias señor...-sentencio bajando la cabeza y sin decir mas se fue de alli rapidamente, antes de
que su patron viera las lagrimas que resbalaban por sus mejillas-

Se quedo quieto alli sin hacer nada, aun sorprendido y desconcertado ante lo que acaba de
suceder. Que era todo lo que acaba de suceder? habia sido demasiado rapido y demasiado
confunso...Ademas la pelirrosa...acaso iba a llorar? por que lo haria?

-mierda...-mascullo por lo bajo-

Nuevamente dirigio su mirada a su mano, la que la pelirrosa habia sostenido, y se la quedo


observandola por un buen rato, tratando de desifrar por que habia sentido aquello, o mejor dicho
tratando de entender que demonios tenia aquella sirvienta que lo ponia en esa situacion tan...tan
extraña para él.

Por su lado la pelirrosa entro mas que emocionada a aquella casa, pues lo que le acaba de suceder
era lo mejor que le pudo pasar. Jamas, jamas en toda su vida creyo que le sucederia algo asi. Tal
vez para alguien normal aquello era lo mas estupido del mundo, pero si de algo se habia dado
cuenta hace ya bastante tiempo es que ella no era alguien normal...

-el señor Sasuke es muy bueno... -penso con una pequeña sonrisa-
Si bien solo hace unos minutos habia dejado a su patron, aun asi la emocion seguia palpando todo
su enseñaria a leer! lo haria! Su corazon nuevamente comenzo a latir con fuerza al pensar en ello.
Cuando todo eso comenzara debia ser inteligente y rapida, pues si se atrasaba o algo por el estilo
el pelinegro dejaria de enseñarla, tal y como se lo habia dicho...

En fin, tendria que dejar esas emociones para despues, pues ahora se acercaba la cena, y ella
debia ayudar en ello, tal y como se lo habia dicho Kasa.

... ... ...

Esa mañana se habia levantado mas tarde de lo normal, pues la noche anterior se la habia pasado
arreglando unos papeles y entre uno y otro se le habia echo demasiado tarde. Dio un sorbo a su
taza de cafe y bostezo cansado...

-falta poco...-penso viendo los papeles de sobre su escritorio-

Se encontraba en su estudio desde hace ya una hora o algo asi, y no saldria de alli hasta terminar
con todo eso. Dio un nuevo sorbo a su taza de cafe, y cerro los ojos por unos segundos, aun no
habia hablado claramente con la pelirrosa, pues el dia anterior solo la habia visto en la cena, y
como era de esperarse no hablarian en la cena de aquella penosa situacion para él...

-"espero que no anda divulgando nada por alli..." -penso dando un suspiro-

Si le iba a ensañar a leer, lo menos que queria es que todos se enteraran de eso, pues aquello era
demasiado indignante. El, él Sasuke Uchia enseñandole a una mujer? Aun en aquel momento no
entendia como habia llegado a aquella terrible situacion, pero ya estaba alli y ahora solo debia
seguir para adelante, ademas tal vez la pelirrosa aprenderia rapido y las cosas terminarian en un
dos por tres...

-pues mas le vale que sea asi, por que de lo contrario dejare de hacerlo...-mascullo viendo a un
punto indefinido-

Otra cosa que debia tener en cuenta es en que momento le enseñaria a leer? es decir, no estaria a
dispocicion de la ojijade ni mucho menos. El le enseñaria cuando tuviera tiempo y listo, nada de
exigencias ni mucho menos.

-asi debe ser! -sentencio seguro-

Nuevamente tomo su taza y le dio otro sorbo. En su interior aun tenía la esperanza de que la
pelirrosa olvidara todo eso y listo, aunque claro sabia que aquello seria algo imposible, pero
aunque sea rogaba por que cambiara de idea y le pidiera otra cosa...

-"como acostarse conmigo..."

Aquello seria demasiado bueno, pues si de algo se habia dado cuenta era que aquella muchachita
le atraia demasiado...
-"en el sentido fisico!" -penso rapidamente-

Si, solo en el sentido fisico, nada mas, y asi debia ser. Solo era un simple y comun mujer mas, a la
cual, por supuesto, seduciria para poder cojersela y sacarse aquel deseo que dia a dia le pesaba
mas, y aquello no hacia mas que fastidiarlo.

-"cuando me la coja..." -penso cerrando los ojos e imaginando aquella escena- "podria deshacerme
de Karin y quedarme con ella"

-señor! señor! -escucho la voz de alguien desde afuera del lugar-

-eh...que? -pregunto saliendo de sus pensamientos-

-el joven Naruto esta aqui.

-¿Naruto? bien dile que ya voy! -ordeno poniendose de pie-

Acomodo rapidamente sus papeles y los dejo a un costado de su escritorio, sin lugar a dudas
siempre venia en los momento menos inoportunos. Dio un suspiro de cansancio y sin mas salio de
alli para caminar hacia la sala principal, donde suponia estaba el pelirrubio...

-ey teme! te tardaste mucho! -exclamo el ojiceleste-

-¡Naruto no molestes! -acoto molesto y fulminandolo con la mirada mas despues de eso la misma
se desvio hacia la acompañante del chico- ¿Hinata?

-quien mas Sasuke? -pregunto Naruto rodando los ojos-

-ho-hola Sasuke...-saluda la peliazul que venia junto al ojiceleste-

-Hinata -saludo seriamente mas despues clavo su mirada en su amigo-

No era comun que el pelirrubio llevara a su novia a su casa, y de echo solo lo habia echo unas dos
veces, asi que ahora algo debia traerse entre manos. Hinata estaba con Naruto hace mas o menos
un año o algo asi, aunque claro que se conocian de antes. La verdad es que parecia una bueno
chica, aunque siendo una mujer no deberian confiarse, pero aun asi parecia la adecuada para su
amigo...

-has venido a vistarme o que? -pregunto entrecerrando los ojos y viendo la sonrisa de su amigo-

-en realidad vine a aclarar ciertas cosas -susurro aun sonriendo-

-de que hablas? -pregunto confundido-

-es sobre...Sakura! -dijo desviando la mirada-

-¿Sakura? -pregunto el pelinegro confundido-


-no teme, estoy saludando a Sakura! -exclamo pasando de largo- hola Sakura!

El pelinegro desvio la mirada para ver a su amigo junto a su sirvienta, la cual acaba de entrar alli, y
llevaba un pañuelo en su cabeza. Bien, no supo por que tomo en cuenta lo del pañuelo en su
cabeza, pero aun asi lo hizo...

-joven Naruto! -saludo bajando la cabeza-

-como estas?

-pues bien...-respondio amablemente- hola señor Sasuke...-saludo viendo al pelinegro que se


encontraba detras del pelirrubio-

Sin entender por que una pequeña sonrisa se formo al ver a su patron, y algo raro...algo raro, y
que no supo identificar, inundo su pecho...

-y...-continuo la pelirrosa tratando de ignorar aquella extraña sensacion-

-Hinata...-dijo rapidamente el ojicelesta- ven mira te la presentare! -exclamo tomandola de la


mano hasta acercarla a la ojiperla- Hinata ella es Sakura, y Sakura ella es Hinata.

-un gusto Sakura -saludo la peliazul con una pequeña sonrisa-

-ella es mi prometida Sakura...-exclamo el chico totalmente orgulloso de sus palabras- y pronto mi


esposa!

-oh vaya! -dijo sonriendo- un gusto tambien Hinata...-exclamo complacida-

-bien echas las presentaciones -continuo el ojiceleste- quiero que ves fijamente a mi prometida! -
exclamo señalando a su novia- ya sabes para que no haya malentendidos Sakura...-recalco con una
sonrisa-

-mierda! -mascullo el pelinegro que acaba de entender todo-

Una de sus manos se fue a su frente en un claro signo de frustracion, era mas que obvio que el
pelirrubio habia llevado a Hinata alli para demostrarle a Sakura que él no era gay, algo que en
verdad era estupido, aquello ya habia pasado y habia sido aclarado!

-si seras estupido Naruto! -gruño avergonzado por aquella escena-

-bien... es que yo solo queria dejar en claro todo Sasuke...-se defendio un tanto nervioso-

-de que hablas Naruto? -cuestiono la ojiperla que tenia a lado-

-ah no te preocupes Hinata, que no es nada! -informo rascandose la nuca-

-la unica razon por la que no te pego es por que esta Hinata baka! -rugio frunciendo el ceño-
La pelirrosa mientras tanto veia a los tres protagonistas de aquella discucion, la verdad es que
habia tardado un poco en entender lo que su patron quiso decir pero ahora ya lo habia echo y un
leve sonrojo se formo en sus mejillas al recordar aquel echo entre su patron y el pelirrubio...

-cielos! siempre con ese humor! -exclamo el ojiceleste frunciendo el ceño-

-hmp

-bien, Hinata por que no te quedas un rato con Sakura asi se conocen mejor, yo mientras tanto ire
con el teme...

-c-claro Naruto...-exclamo con una pequeña sonrisa-

-Sakura tu no tienes problema no? -pregunto a la chica-

-claro que no joven! -dijo rapidamente aunque la verdad no era asi-

-vamos teme! -exclamo comenzando a caminar hacia el estudio del chico-

-baka...-murmuro por lo bajo el pelinegro y sin mas se dirigio alli-

Ambas muchachas quedaron solas alli, y el silencio reino por un buen tiempo...

-asi que eres la prometida del joven Naruto? -pregunto tratando de sonar amable-

La verdad es que no hubiera querido quedarse alli con aquella chica, pues ella no era buena con
eso de la amistad. Alla en el pueblo no tenia amigas ni mucho menos amigos, y de echo era todo lo
contrario, la mayoria de las chicas la detestaban y trataban mal, y eso solo le hacia pensar una
cosa, ella no era buena para esas cosas.

-s-si...-dijo al tiempo que un leve rubor cubria sus mejillas-

-el joven Naruto es muy amable -susurro desviando la mirada-

-lo es, aunque es un poco torpe en todo lo que hace...-informo con una pequeña sonrisa-

La pelirrosa sonrio al oirla, la verdad es que ya suponia aquella...

-hace cuanto estan? -pregunto curiosa-

-hace un año y dos meses! -exclamo rapidamente y con una radieta sorisa-

-cielos! -dijo sorprendida- eso...eso es mucho tiempo...-murmuro concentrada en la cantidad de


tiempo que acaba de escuchar-

-lo crees? -pregunto jugando con sus dedos- la verdad que para mi es poco...

-ya veo...-exclamo pensativa-


-tu...tu no tienes novio...? -cuestiono la ojiperla-

-no, claro que no! -dijo al tiempo que apretaba los puños con fuerza-

-eso es raro...-murmuro suavemente-

-eh? y por que Hinata? -cuestiono ya comenzando a tomar mas confianza con aquella muchacha-

-pues...ya sabes...-dijo encogiendose de hombros y apuntandola con el dedo-

-n-no te entiendo...

-pues eres bastante linda, y todo eso... -exclamo como si fuera lo mas obvio-

La pelirrosa parpadeo confundida al escucharla, pues en verdad no esperaba aquello...

-yo...yo soy linda? -pregunto sorprendida-

-eh? -dijo la ojiperla sorprendida-

-tu crees que soy...linda? -volvio a preguntar sorprendida-

-lo eres -dijo seriamente-

-de...de verdad? -pregunto desconcertada-

-hablas en serio? -pregunto la peliazul que comenzaba a soprenderse con aquella actitud de la
chica- creo que eso ya deberias saberlo...

-bueno no...-dijo un tanto nerviosa- no me lo puse a pensar...

Y es que la verdad jamas se ponia a pensar en aquellas cosas, y de echo casi nunca se habia parado
a pensar si era linda o no lo era. Aunque hablando seriamente aquello no era algo que le
importara mucho, como ya habia dicho antes ella no era una persona normal, y sabia que la
mayoria de las chicas lo que mas le preocupaba era verse bien y todo eso, pero a ella no, y la razon
era simple, no queria, ni pretendia llamar la atencion de nadie.

-tu eres linda Hinata...-exclamo de repente al ver que la ojiperla no dejaba de mirarla, tal vez ya
comenzando a darse cuenta que estaba frente a un bicho raro-

No habia mentido, aquella muchacha era bastante linda y agradable. Tenia el pelo azul, lacio y
largo, bastante peinado y cuidado, y sus ojos bastante raros y lindos...

-gracias Sakura...-exclamo con una pequeña sonrisa-

-Hinata quieres acompañarme arriba? -pregunto con una pequeña sonrisa- es que me toca limpiar
un cuarto de alli...

-claro, vamos...-dijo devolviendole la sonrisa-


Vio que la pelirrosa se daba vuelta y comenzaba a subir las escaleras. La siguio de cerca y sonrio
internamente, aquella chica comenzaba a agradarle, y para ser sinceros aquello era raro, pues ella
no era muy sociable con la gente, y eso no queria decir que no tuviera una que otra "amiga" pero
jamas se llegaba a sentir del todo comoda.

-es por aqui...-aviso la ojijade al tiempo que entraban a un cuarto-

Habian pasado bastante tiempo conversando, mientras ella limpiaba. La verdad es que no penso
que podria llegar a mantener una charla con alguien por tanto tiempo, pero con aquella ojiperla
las cosas eran diferentes...

-es-este Sakura...-llamo en un momento en el que ambas permanecian en silencio- me


preguntaba...-susurro nerviosa-

-dime Hinata -exclamo dejando de limpiar el mueble que tenia delante de ella-

-bueno es que hoy...-comenzo a decir jugando nuevamente con sus dedos- Naruto dijo que
iriamos a comer con Sasuke, ya sabes ellos dos son muy amigos...

-si, eso parece...-exclamo aun no entendiendo a donde llegaba todo eso-

-y bueno yo...me pregunta si...-exclamo con una pequeña sonrisa- si no quisieras venir? -solto por
fin-

-que! -dijo totalmente sorprendida-

-es que veras, ellos dos siempre que estan juntos estan el la suya y yo...yo quedo colgada,
entonces si tu vas sera mejor, quieres?

La pelirrosa se quedo en silencio por bastantes segundos, la verdad es que jamas la habian
invitado a ese tipo de cosas, y de echo aquello...aquello la emocionaba, pero aun asi...

-bueno si no quieres...-exclamo la ojiperla apenada-

-no Hinata, si...si me gustaria pero no lo se...-dijo indesisa- no creo que quieran que vaya

-no te preocupes, a Naruto le encantara!

-pero Hinata...-exclamo bajando la mirada-

No sabia si aquello agradaria a el ojiceleste, y muchos menos a su patron, es decir, ella no era
nadie para meterse alli entre los tres...

-no te preocupes no es nada elegante ni por el estilo...-exclamo creyendo que aquello era lo que le
preocupaba a la chica- ademas Naruto invita, no te preocupes por eso...

-bueno si, pero no...-exclamo indesisa-


-por favor...-pidio con una pequeña sonrisa-

-Hinata, Sakura! -la estruendosa voz de cierto pelirrubio hizo que ambas muchachas se
sobresaltaran-

-aquí Naruto! -grito la ojiperla-

Solo bastaron unos pocos segundos para que el pelirrubio entrara a aquel cuarto seguido de cierto
pelinegro...

-eh chicas, que estan haciendo? -pregunto con una sonrisa-

-solo conversavamos -dijo la peliazul-

-bueno hinata ya debemos irnos -anuncio-

-claro Naruto! -exclamo poniendose de pie-

-pero antes que nada...-exclamo de manera emocionada y viendo a la pelirrosa- Sakura esta noche
invite a Sasuke a un lugar que me gusta mucho...

-Naruto de eso queria hablar...-interrumpio rapidamente la peliazul-

-espera Hinata, por que me gustaria que Sakura viniera, ya sabes para salir de esta casa!

-eso iba a decirte...-informo la peliazul emocionada-

-que dices Sakura vienes? -pregunto el chico-

-bueno yo...-exclamo sumamente nerviosa al tener la mirada de los tres presentes sobre ella-
tendria que preguntar...-comenzo a balbucear-

-no te preocupes por eso! -salto rapidamente el pelirrubio- ya le dije a Sasuke y tienes la noche
libre!

-que? -pregunto sorprendida y sin mas su mirada se dirigio a la de su patron- de verdad? -


pregunto a su patron-

-el dobe me insistio tanto que no tuve opcion...-mascullo seriamente, la verdad es que solo habia
insistido un poco-

-gracias señor! -exclamo con una pequeña sonrisa- bien, entonces supongo que ire...

-genial Sakura! -exclamo el ojiceleste emocionado- entonces nos vemos esta noche! -exclamo
sonriendo ampliamente- a las nueve Sasuke, no lo olvides! -recordo antes de salir del cuarto-

-nos vemos Sakura...-saludo la ojiperla con una amplia sonrisa y sin mas salio de alli-
El ultimo en salir de alli fue su patron, y ni bien lo hizo la pelirrosa dio un fuerte suspiro de
frustracion. Nunca habia ido a ese tipo de reuniones entre "amigos" y la verdad que aquello la
ponia bastante nerviosa...

-espero no arruinarlo...-murmuro sumamente nerviosa-

Despues de eso simplemente intento concentrarse en lo que hacia, y continuo con su trabajo,
pues aun le faltaba bastante, y si no se apuraba no iba a llegar...

... ... ...

Miro el reloj por decima vez y vio que el mismo marcaba las nueve en punto, a esa hora ya
deberian estar en el lugar que el pelirrubio los cito, pero como era de esperarse en cualquier
mujer, la pelirrosa aun no estaba lista. En verdad no habian hablado nada de eso con la chica, pero
dada las circunstancias que ambos iban al mismo lugar, con las mismas personas, lo mas "natural"
es que fueran juntos...

-maldicion...-susurro tomando otro trago del vaso de whisky que tenia entre su mano derecha-
"cuanto mas piensa tardar?"

Miro nuevamente el reloj, nueve y cinco, y ella no aparecia. Bien, tampoco la culpaba pues era
conciente de que a pesar de que le habia dado la noche libre la pelirrosa tenia bastante cosas que
hacer en aquella casa. Se hundio aun mas en el sillon y cerro los ojos dando un suspiro, entonces,
de repente, sintio algo posarse en su hombro y sus ojos se abrieron e inclinaron la cabeza hacia
atras para ver de quien se trataba...

-señor Sasuke, lo estaba buscando -exclamo la pelirrosa que tenia detras al tiempo que retiraba la
mano de su hombro-

Se levanto de golpe y se giro para quedar frente a frente con la chica, con el sillon de por medio. La
miro a los ojos fijamente y despues de esos los mismos comenzaron a divagar. Llevaba el pelo
suelto, al parecer acaba de bañarse pues lo tenia humedo y llevaba pequeñas ondas en las puntas,
dando un toque bastante especial...

-es que vera...-comenzo la ojiverde algo nerviosa haciendo que el pelinegro saliera de sus
pensamientos- no se donde es lo del joven Naruto, entonces...

-yo se donde es -interrumpio rapidamente- vamos que sai nos esta esperando...-ordeno al tiempo
que le daba la espalda y comenzaba a caminar hacia la salida-

-entonces...? -comenzo la pelirrosa algo nerviosa-

-es lo normal no? -pregunto el chico algo fastidiado-

-gracias señor! -agradecio con una sonrisa-


Y es que en verdad que aquella tarde no habia preguntado nada al joven Naruto y mucho menos a
Hinata, y es por eso que solo sabia la hora, pero nada mas. Y siendo sinceros aunque supiera la
direccion no podria guiarse, pues no conocia el pueblo, asi que en verdad ir con su patron seria
una verdadera ventaja...

-buenas noches señor Sasuke -saludo un pelinegro una vez que salieron afuera- y...tu debes ser
Sakura, no?

-eh...si...-contesto la chica mientras se acercaban al carruaje-

-un gusto, mi nombre es sai, soy el chofer de la casa...-exclamo dandole una calida sonrisa-

-sai apurate que estamos retrasados...-exclamo molesto e interrumpiendo aquella agardable


presentacion-

-si señor! -exclamo obediente-

Sin perder mas tiempo y ante la orden de su patron, corrio hacia la puerta del carruaje y la abrio
para que ambos entraran. Primero, y como era de esperarse, pues su patron no daria lugar a
nadie, subio el mismo y despues de este la pelirrosa que sabia era la nueva sirvienta de la casa...

-gracias...-dijo la chica una vez sobre el carruaje-

Se sento a lado de su patron, algo nerviosa, y despues de unos segundos sintio como el carruaje
comenzaba a moverse. Rapidamente desvio su mirada a la ventana, y comenzo a observar el
paisaje, si konoha era lindo de dia de noche no tenia comparacion...

-es lejos? -pregunto de repente y desviando su mirada hacia su patron-

-no mucho -se limito a contestar sin mirarla-

Una vez dicho eso, vio de reojo como la pelirrosa volvia a desviar su mirada hacia la ventanilla, y
entonces nuevamente aprovecho para observarla. Llevaba un vestido blanco, muy parecido al que
se habia puesto el otro dia, y como era de esperarse era bastante sencillo, y sin embargo, como
era de esperarse tambien, le quedaba bien. El vestido solo era sostenido por dos tiras, una en cada
hombro y despues de eso caia normal, como cualquier vestido simple, sin ningun adorno ni mucho
menos...

-señor? -volvio a llamar la chica y entonces su mirada rapidamente se desvio-

-que? -pregunto fingiendo desinteres-

-usted cree que...? -pregunto sumamente nerviosa-

-si creo que? -pregunto clavando sus ojos en los de la chica-

-usted cree que estoy bien? -pregunto sumamente apenada-


-eh? -dijo confundido-

-es que...-exclamo nerviosa- no se a que tipo de lugar iremos...

El pelinegro rapidamente comprendio lo que queria decir. Nuevamente su mirada recorrio a la


chica, aunque claro que ya la habia observado detenidamente, mas aun asi lo hizo, no habia
mucho que ver solo el vestido, y sus sandalias blancas, su rostro iba normal, sin nada de
maquillaje, sin embargo estaba seguro que cualquiera diria que llevaba por lo menos dos kilos de
polvo en el rostro, pues su piel era demasiado lisa y perfecta. Su mirada nuevamente se clavo en
los ojos de la chica y noto que sus mejillas estaban levemente sonrojadas.

-señor? -pregunto al ver que el mismo se quedaba en silencio- estoy...bien...? -interrogo


nuevamente, esta vez mas apenada que hace unos momentos-

-"hermosa..." -fue lo primero que penso- estas bien...-exclamo desviando la mirada-

-pero...

-no es lugar elegante ni mucho menos -informo lo mismo que la ojiperla le habia dicho esa tarde-
asi que estas bien...-sentencio seguro y con una pequeña sonrisa-

La pelirrosa dio un suspiro de alivio al escucharlo, y es que en verdad temia desentonar con el
lugar al cual iban. Aunque claro sabia, no solo por que la ojiperla lo decia, que siendo una
invitacion del joven Naruto el lugar no debia ser muy exclusivo ni mucho menos, pues si algo era
obvio es que las clases entre su patron y el pelirrubio no eran las mismas, y eso uno podia darse
cuenta solo viendo las vestimentas. Sin ser conciente de ellos, su mirada lentamente se desvio a su
patron. Iba bien vestido, demasiado, llevaba un saco negro abierto, que a leguas se notaba que era
sumamente caro, una camisa blanca y unos pantalones negros tambien. Trago en seco al darse
cuenta que se veia sumamente bien, se veia...se veia tan lindo.

-que? -pregunto su patron que se habia dado cuenta de la mirada inquisidora de la chica-

-no...bueno...-dijo nerviosa y desviando la mirada- es que usted va...bien...

-bien? -pregunto confundido-

-va bien vestido -aclaro rapidamente-

-deberia desarreglarme para ir a un lugar asi? -cuestiono ironicamente-

La pelirrosa sonrio al oirlo.

-bueno, no lo creo...-exclamo lanzando una pequeña risita, pues en verdad no imaginaba a su


patron en malas fachas-

-de que te ries? -pregunto interesado y viendola detenidamente-


-no es nada...-exclamo la ojijade aun sonriendo-

-vamos, dimelo...-exclamo entrecerrando los ojos-

-no es nada, de verdad...-aclaro rapidamente- es solo que no puedo imaginarme a usted mal
vestido -informo tranquilamente-

El chico la miro durante varios segundos...

-podria hacerlo -exclamo cruzandose de brazos-

-no lo creo...-exclamo la pelirrosa-

-no es nada del otro mundo -contrataco rapidamente-

-pero usted esta acostumbrado a eso, no podria estar de otra manera...

-bien, puede ser..-exclamo despues de otros pocos segundos-

La chica le sonrio y despues nuevamente desvio la mirada hacia el camino, sin embargo no pudo
observar nada mas pues el carro se detuvo a los pocos segundos...

-ya llegamos? -pregunto sorprendida-

El pelinegro miro a traves de la ventanilla y reconocio el lugar, la verdad es que no se habia dado
cuenta de que ya habian llegado...

-si, es aqui...-exclamo al tiempo que bajaba de alli-

La pelirrosa se acerco a la puerta y antes de que saliera una mano se extendio hacia ella.
Reconocio al chofer...sai, si asi era su nombre, le sonrio agadecida y entonces tomando su mano
bajo.

-sai quedate por aqui asi nos llevas de vuelta...-ordeno el pelinegro y despues de eso el chofer se
fue-

La pelirrosa miro a todo el lugar sorprendida, era un lugar bastante bonito y lleno de gente...

-que lindo! -exclamo dando un paso para quedar a la par de su patron-

-alli estan...-comento este y sin mas comenzo a caminar entre la multitud-

-teme! por que tardaron tanto! -pregunto un pelirrubio que estaba a un par de metros de ellos-
hola Sakura! -saludo efusivamente-

-siempre tan discreto...-mascullo el pelinegro disgustado-

-joven Naruto, Hinata...-saludo la pelirrosa una vez que estuvo frente a ambos jovenes-
-Sakura, Sasuke...-saludo la ojiperla con una sonrisa-

-hmp, hola Hinata...-exclamo el pelinegro seriamente-

-siempre tan alegre...-mascullo el pelirrubio rodando los ojos- bien Sakura, entramos? -pregunto
esta vez en tono animado-

-claro...-exclamo suavemente-

Los cuatro jovenes se pusieron a caminar en direccion al restaurante, el cual estaba a un par de
metros de alli...

-me alegra que hayas venido -comento la ojiperla con una sonrisa-

-si hinata...-exclamo devolviendole la sonrisa- es un bonito lugar...

-lo es, aunque no a todos les gusta...-exclamo dirigiendo una fugaz mirada al pelinegro que
caminaba junto al ojiceleste unos cuantos metros adelante-

-por que? -pregunto la pelirrosa confundida-

-ya sabes, esta acostumbrado a otro tipo de lugares, y de echo creo que detesta este lugar, solo
viene por Naruto.

-ah...ya veo...-exclamo clavando la mirada en su patron-

-bien entremos de una vez! -apunto el pelirrubio una vez que estuvieron en las puertas del lugar-

-hola señores...-saludo uno de los meseros del lugar- mi nombre es Lee, en que puedo ayudarlos? -
pregunto de manera entusiasmada y mirando a todos los presentes, mas su mirada se detuvo en
la pelirrosa-

-una mesa para cuatro -anuncio el ojiceleste-

-para cuatro, bien entonces siganme...-exclamo con una sonrisa de oreja a oreja-

Una vez dentro del lugar, la cosa era mas tranquila, pues no habia tanta gente como en las calles, y
el ambiente, en si, era mas calido. Una vez que la mesa les fue asignada,una que estaba en un
rincon, se sentaron en ella, Naruto a lado de Hinata, y frente a estos, Sasuke junto a Sakura, el
primero de lado de la pared...

-que te parece el lugar? -pregunto el ojiceleste refiriendose a la ojijade-

-es muy lindo joven...-respondio con una sonrisa-

-y la comida estara mejor! -exclamo emocionado-


La pelirrosa vio como la ojiperla daba un supiro al oir al pelirrubio. Sonrio alegre al ver aquella
linda pareja. Despues de eso el ojiceleste pido algo para los cuatro, y solo bastaron unos segundos
para que la comida ya estuviera frente a ellos. Eran una especie de sandwichs, con un trozo de
carne adentro, y algo mas que no supo distinguir, la verdad era que se veia bastante apetecible, y
el olor era delicioso. Para tomar llevaron un vino, que tampoco supo distinguir si era bueno o
malo, pues en su vida habia tomado algo que tuviera alcohol...

-quieres un poco Sakura? -pregunto el ojiceleste tomando el vaso de la chica-

-no joven, gracias...-exclamo sonriendo-

-no tomas? -pregunto el chico sorprendido-

-no...

-mmm...ya veo...-dijo pensativo- ¡Sasuke deberias imitarla! -exclamo con una pequeña sonrisa,
mas la misma no era muy entusiasmada-

-callate dobe! y sirveme! -exclamo frunciendo el ceño-

-solo un poco para ti...-murmuro para si mismo-

Despues de eso todos comenzaron a comer, y como era de esperarse el que mas hablaba era el
pelirubio. La pelirrosa en verdad se sentia comoda, era una situacion bastante tranquila y
armonioza, ademas de que, aunque pareciera algo imposible, ella y la ojiperla hablaban
animadamente, como si se conocieran desde hace mucho tiempo...

-y Sakura? que tal? -pregunto de repente el ojiceleste-

-delicioso...-exclamo con una pequeña sonrisa-

-delicioso, esa es la palabra justa! -exclamo con una sonrisa- al menos a ti te gusta...-exclamo
mirando al pelinegro-

-que? -dijo el aludido frunciendo el ceño- ya comi uno...-exclamo rodando los ojos-

-te falta el otro...-apunto el pelirrubio indicando el segundos sandwich-

-no me obligaras a comerlo baka!

-no pensaba hacerlo, pero si tu no lo quieres...-dijo con una sonrisa y sin mas extendio el brazo
para sacarselo, pero al hacerlo su codo choco contra su vaso provocando que el vino cayera en el
vestido de Hinata-

-¡Naruto! -exclamo sobresaltada mientras se ponia de pie-

-ah Hinata! lo siento! -dijo el chico y sin mas tomo una servilleta-
-siempre igual...-murmuro el pelinegro que se habia quedado quieto en su lugar-

-ire al baño! -anuncio la peliazul-

-Hinata quieres que...? -comenzo la pelirrosa

-deja Sakura! yo la acompañare...-exclamo con una sonrisa mientras seguia a la ojiperla-

La pelirrosa volvio a acomodarse en su lugar mientras veia a todos lados menos a su patron, pues
estar sola con él era algo que la ponia un tanto nerviosa...

-no le gusta el lugar? -pregunto de repente-

-por que piensas eso? -pregunto el pelinegro seriamente-

-es que...no es su estilo...

-no, no lo es...-exclamo mirando despectivamente el sandwich que tenia delante de él- y a ti?

-me parece lindo, y la comida esta rica, no entiendo que no le gusta...-exclamo viendolo fijamente-

-no son mis gustos...-mascullo viendo el vino que tenia delante de él-

-y cuales son sus justos señor? -cuestiono interesada-

-son...gustos mas finos...-exclamo seriamente y sin mas clavo sus ojos en los de ella-

-ya veo...-exclamo pensativa-

-eh...-la voz de alguien hizo que ambos voltearan el rostro- señorita...-llamo a la pelirrosa que lo
miraba confundida-

-que sucede? -pregunto el ojinegro que estaba del lado de la pared-

-no, no es nada, solo que...-exclamo Lee, el mesero que les habia atendido- tome esto...-ofrecio
con una sonrisa a la chica-

La ojijade vio sorprendida el postre que le ponia delante de ella, al parecer era helado...

-pero...-dijo confundida-

-yo invito señorita...-exclamo sonriendo de una manera que se podria llamar seductora-

-pero...-volvio a decir sin entender nada-

-espero le guste...-exclamo viendola fijamente, esperando algo por su parte-

-bueno...este yo...-exclamo nerviosa- gracias...-dijo con una pequeña sonrisa y sin mas desvio su
mirada, sumamente apenada-
-c-claro...-exclamo un tanto decepcionado- si necesita algo solo digame...-exclamo antes de
retirarse de aquel lugar-

La pelirrosa vio fijamente al helado que tenia delante de ella, mientras que su patron la observaba
fijamente. Tal vez otro en su lugar se hubiera sentido un tanto molesto de que un mesero viniera a
seducir a la chica que tenias a lado, pues es una falta de respeto, pero ese no era el caso, pues
estaba seguro que el mesero que habia venido sabia que alli no habia nada de nada, bastaba solo
con ver las fachas de la chica y las suyas para darse cuenta de eso...

Y entonces...por que le molestaba?

La miro mas detenidamente y vio como incrustaba la cuchara en el helado para despues sacar una
pequeña porcion del mismo y llevarselo a la boca. Despues de eso vio como sonreia complacida,
sin dar importancia a lo recien sucedido.

-por que haces eso? -pregunto el pelinegro frunciendo el ceño-

-eh? -dijo la chica y sin mas dejo la cuchara quieta- que cosa? -pregunto confundida-

-fingir que nada pasa...-exclamo seriamente-

La pelirrosa lo miro mas que confundida...

-como? -exclamo volteando un poco el cuerpo para ver mejor a su patron- que cosa finjo?

La miro con aquellos ojos que no hacian mas que intimidarla. No lo decia solo por lo de ahora,
tambien lo habia echo con él, era como si la pelirrosa no tomara en cuenta aquellas insinuaciones
que se le hacian, y aquello comenzaba a exasperarlo...

-oh vamos...-exclamo molesto- acaso no te diste cuenta?

-de que? -exclamo totalmente ajena a lo que el chico hablaba-

-del mesero...

-que tiene el mesero? -pregunto confundida-

-esta tratando de llamar tu atencion...-mascullo aun con el ceño fruncido, en realidad se sentia un
tanto extraño hablando de aquellas estupideces-

-claro que no! -exclamo rapidamente y con las mejillas sonrojadas-

-claro que si! -exclamo imitando el tono de la chica- por que crees que te dio eso? -pregunto
apuntando el helado de la chica-

-pues...bueno pues...-dijo nerviosa- no lo se...


El pelinegro la miro fijamente, entre molesto y desconcertado, pues en verdad no entendia si la
chica hablaba en serio o que...

-acaso no ves lo que hay a tu alrededor Sakura? -pregunto frunciendo aun mas el ceño-

-si lo hago! -exclamo apretando los puños-

El pelinegro la miro seriamente mas despues de eso una pequeña sonrisa se formo en sus labios...

-bien entonces dime...-exclamo seriamente- de que color era su pelo?

-su pelo...? -exclamo confundida y sin mas su rostro comenzo a voltear en busca de aquel mesero-

-no! -dijo el chico al tiempo que la tomaba del brazo para obligar a verlo a él- no lo mires! -ordeno
aun con su sonrisa de medio lado- vamos dime de que color era su pelo?

-pero...no lo vi...-exclamo haciendo un puchero-

-lo tenias en frente, vamos tira un color...-exclamo sin soltar su brazo-

-rojizo...-dijo rapidamente-

-no

-marron! -exclamo con una pequeña sonrisa-

-lejos...

-no lo se...-se rindio rapidamente-

-es negro...-exclamo desviando la mirada al chico- ahora dime el color de sus ojos...

-pero tampoco lo vi...-exclamo y nuevamente quiso localizar al mesero-

-no hagas trampa! -exclamo rapidamente y presionando su brazo-

-bien entonces...marron! -dijo un tanto dudosa-

-no -sentencio al tiempo que soltaba su brazo- son negros, lo ves? no prestas atencion a nada...-
exclamo triunfante, y aun con una sonrisa-

La pelirrosa giro el rostro para buscar a aquel mesero, y cuando lo encontro rapidamente
corroboro lo que su patron le decia...

-tienen el pelo negro...-exclamo viendo la esplada del chico-

-te lo dije...

-pero no se los ojos...-mascullo aun viendo al mesero-


Justo en aquel momento en el cual termino de decir aquello el mismo mesero se dio la vuelta y al
ver que su mirada estaba en él, le sonrio coquetamente, algo que sin lugar a dudas hizo que sus
mejillas se tiñeran de un rojo fuerte...

-son negros...-susurro desviando rapidamente la mirada y concentrandose en el helado que tenia-

-tambien te lo dije...-exclamo recostando su espalda en la pared, para mirar de frente a la chica- y


bien? -cuestiono nuevamente-

-que? -dijo nuevamente perdida-

-ya sabes como es, no haras nada? -exclamo entrecerrando los ojos, tratando de ver su reaccion-

-deberia hacer algo? -exclamo desconcertada-

El pelinegro nuevamente fruncio el ceño al oirla. Aquella chica si que era complicada! Dando un
sonoro suspiro de frustacion se sirvio otra copa de vino...

-ya dejalo...-exclamo entre molesto y disgustado-

-pero no entendi! -reclamo rapidamente-

-ese es el problema, entiendes muy poco o no quieres entender, no lo se...-exclamo dando un


sorbo a su vino- como sea es tu problema...-susurro desviando la mirada-

La pelirrosa lo miro confundida, mas despues de eso nuevamente se concentro en el helado que
tenia delante de ella...

-quiere un poco? -pregunto pasado unos pocos segundos y refiriendose a su helado-

-no

-no le gusta?

-oh cielos! -exclamo dando otro suspiro-

Es que acaso no podia dejar de preguntar nada! Aquella pelirrosa cuestionaba todo de todo!

-que? -dijo la chica confundida-

-por que tienes que preguntar todo?

-que pregunte? -exclamo con las mejillas sonrojadas-

-todo! -dijo intensificando su mirada en ella- si me gusta el helado, pero...

-entonces por que no quiere? -volvio a preguntar sin poder evitarlo-

La miro con el ceño fruncido, mas despues de eso se rindio...


-solo una cucharada...-mascullo seriamente al saber que de otra manera la chica seguiria
cuestionandolo-

-bien...-exclamo la pelirrosa con una sonrisa-

Despues de eso metio la cuchara en el helado y una vez agarrada su porcion la dirigo a la boca de
su patron. No supo por que, pero por alguna razon cuando vio como su patron abria la boca, todo
dentro de ella se removio de una manera que no comprendio, mas aun asi procuro ignorar
aquello...

-que tal? -pregunto una vez que retiro la cuchara-

El pelinegro trago lentamente, tratando de conservar el sabor del helado, pero sobre todo
tratando de conservar aquella sensacion que le recorrio cuando la chica realizo aquel acto...

-delicioso...-exclamo viendola fijamente- demasiado delicioso...

-disculpen señores! -exclamo el mesero que aparecio de repente, haciendo que aquel momento se
desfragmentara rapidamente- retirare los platos...-mascullo con el ceño fruncido y sin mas
comenzo a hacerlo-

El pelinegro lo miro molesto y su ceño se fruncio. Era mas que obvio que los estaba vigilando, o
mas bien a la pelirrosa y aquello no hizo mas que disgustarlo de sobremanera...

-apurate! -ordeno apretando los puños con fuerza-

La pelirrosa mientras tanto, nuevamente tenia la mirada clavada en el helado que estaba entre sus
manos, pues no solo estaba apenada de que el mesero estuviera alli, despues de lo que su patron
le dijo, si no por lo de recien. No habia sido nada, y sin embargo cuando su patron dijo aquellas
dos palabras su corazon se acelero de sobremanera...

-"que me esta pasando?" -penso viendo el leve temblor de sus manos-

Despues de eso el mesero se retiro y un incomodo silencio invadio el lugar. Dio otra cucharada a
su helado, estaba delicioso, y sin embargo no lo estaba disfrutando. Giro el rostro hacia el lado
contrario de su patron y entonces vio como un pequeño con un anciano entraban a aquel lugar. El
anciano cargaba con un tipo de instrumento que no supo identificar, y el niño llevaba un sombrero
en las manos...

-no deberian dejar entrar a tipos asi...-exclamo el pelinegro que tenia a lado-

No dio importancia a ello y continuo observando al pequeño niño. El anciano no se hizo esperar y
sin perder tiempo alguno comenzo a cantar y a tocar el instrumento de entre sus manos. Sus jades
ojos vieron como algunos veian la escena, mientras que otros simplemente continuaban comiendo
o bebiendo como si nada pasara alli, aquello en cierta manera le disgusto...
-bien, espero les haya gustado...-exclamo el viejo una vez que termino de tocar aquella melodia- si
es asi, por favor contribuyan un poco...-volvio a decir esta vez indicando al pequeño, el cual
comenzo a acercarse mesa por mesa-

Dirigio su mirada a su helado, a medio comer, y despues de eso vio a todos lados, tratando de
encontrar algo que darle pues en verdad no tenia dinero...

-señorita? -pregunto el pequeño que ya estaba a su lado-

-oh...lo siento, pero no tengo nada...-exclamo sumamente triste-

-señor? -pregunto esta vez a su patron-

-no tengo nada -respondio mirandolo de manera despectiva-

La pelirrosa fruncio el ceño al oirlo, mas no dijo nada y simplemente volvio a clavar su mirada en el
pequeño, el cual esta vez veia su helado...

-lo quieres? -pregunto la pelirrosa con una pequeña sonrisa-

-n-no, es decir...-exclamo el chico apenado-

-toma...-ofrecio extendiendole el helado- no iba a comerlo despues de todo...

-muchas gracias señorita! -exclamo el pequeño sumamente emocionado-

Despues de eso le dedico una enorme sonrisa y se dio la vuelta para ir con el anciano...

-crei que te habia gustado el helado...-murmuro el pelinegro que la veia fijamente-

-lo hacia...

-entonces por que se lo diste? -pregunto confundido-

La pelirrosa lo miro sorprendida...

-lo debia querer mas que yo...-exclamo aun sorprendida, mas de repente su mirada se fijo en el
sandwich intacto que su patron tenia en su plato- no lo comera? -pregunto rapidamente-

-no...

La ojijade sin esperar mas, lo tomo y sin mas se puso de pie para acercarse al pequeño que aun
pedia mesa por mesa...

-oye pequeño, toma...-exclamo dandole el sandwich-

-gracias señorita! -volvio a agradecer entusiasmado-


-no me lo agradezca a mi, fue aquel señor el que te lo dio...-exclamo apuntando a su patron, el
cual se sorprendio al oirla-

-gracias señor! -agradecio el pequeño desde alli con una radiante sonrisa-

El pelinegro no hizo mas que hundirse en su asiento al ver que todas las miradas se posaban en él.
Despues de eso vio como su sirvienta se despedia del pequeño, y volvia alli para sentarse
tranquilamente...

-por que hiciste eso! -pregunto el pelinegro con el ceño fruncido-

-me dijo que no lo comeria...-exclamo un tanto apenada-

-no eso! de decirle que yo se lo di...-apunto aun molesto-

-pues era suyo no mio...-exclamo encogiendose de hombros-

-pero yo no se lo di!

-pero es igual! -exclamo la ojijade- por que se molesta? -pregunto esta vez suavemente-

-es solo que...-exclamo aun con el ceño fruncido mas el mismo no duro mucho- bien olvidalo...-
mascullo mas tranquilo-

La pelirrosa lo miro confundida mas despues de eso su mirada nuevamente se dirigio hacia el
pequeño que continuaba alli, y al hacerlo una sonrisa se formo en su rostro...

-bien...-exclamo clavando su mirada en su patron-

-ahora que? -pregunto entrecerrando sus ojos al ver aquella sonrisa en el rostro de la pelirrosa-

-de que color era su pelo? -pregunto rapidamente-

-que?

-de que color era su pelo, el del niño? -volvio a preguntar-

Los ojos del pelinegro, tampoco pudieron evitar dirigirse al pequeño mas la pelirrosa rapidamente
se lo impidio...

-no! -exclamo tapando los ojos del pelinegro con sus manos- eso no vale señor, usted me lo dijo!

El pelinegro rapidamente llevo una de sus manos a las de la chica, para sacarlas de alli, sin
embargo por algun motivo no lo hizo, y una vez que su mano estuvo sobre las de ellas la dejo alli...

Tal vez en otro momento no hubiera permitido que le hagan aquello, pues era demasiado
embarazoso, sin embargo ahora aquello no le molestaba en lo absoluto...
-bien...-exclamo igual que la chica al tiempo que una pequeña sonrisa se formaba en su rostro- era
negro...-exclamo haciendo uso de su memoria-

La pelirrosa desvio su mirada al pequeño para corroborar aquello, todo sin sacar sus manos de los
ojos de su patron, y efectivamente era negro...

-sus ojos? -pregunto clavando su mirada nuevamente en su patron-

-era negro? -cuestiono para ver si habia acertado en el pelo-

-si, ahora sus ojos...-dijo sonriendo-

-veamos...-comenzo el azabache- eran...

-si? -exclamo la pelirrosa deseando que se confundiera-

-eran marrones...-concluyo sonriendo aun mas-

La chica nuevamente volvio a fijarse en el pequeño, y aunque el mismo estaba a varios metros aun
asi pudo distinguir sus ojos...marrones.

-como lo hace? -pregunto sorprendida y sin sacar sus manos de los ojos del pelinegro-

-soy observador -exclamo con algo de arrogancia y haciendo presion con su mano en las manos de
ella-

-no espere...-exclamo rapidamente al ver que el chico ya queria safarse de sus manos en sus ojos-
le hare tres preguntas mas...-exclamo emocionada- si pierde...

-otra apuesta? -pregunto divertido-

-otra apuesta...-afirmo-

-y ahora que apostaras?

-si las dice bien, le cumplire el favor que quiera...-exclamo tranquilamente-

-eso me gusta...-solto su boca sin poder evitarlo-

-pero espere, por que si pierde...

-tendre que cumplirte el favor que quieras...-interrumpio seguro de lo que decia-

-no, tendra que darle algo a ese pequeño...

-que? -dijo soprendido-

-no mucho, algo de plata, ya sabe lo necesita...


-no seria mejor que pidas algo para ti? -pregunto desconcertado-

-ya consegui lo que quiero, tiene que enseñarme a leer señor...-exclamo sumamente alegre-

-ah eso...-dijo frunciendo el ceño-

-no lo he olvidado...-exclamo sonriendo ampliamente- bien acepta?

-por supuesto! -acepto de inmediato- vamos pregunta!

-bien...tenia el pelo largo o corto? -pregunto rapidamente y echandole una rapida ojeada al
pequeño-

-largo...-respondio al tiempo que nuevamente una sonrisa aparecia en su rostro-

-si...-dijo la pelirrosa frunciendo el ceño-

-la siguiente...-exclamo impaciente-

-de que color es su camisa?

Esta vez el pelinegro tardo un poco mas en responder, mas solo bastaron unos pocos segundos
para que lo hiciera...

-amarilla...-exclamo un tanto dudoso-

La pelirrosa desvio su mirada al pequeño y efectivamente su camisa era amarilla...

-asi es...-dijo resignada- bien la ultima...

-la ultima...-repitio el chico-

-de que color son sus medias? -pregunto al tiempo que su sonrisa se ensachaba aun mas-

-oye, eso no vale...-exclamo rapidamente-

-por que no? -pregunto la chica tranquilamente-

-es imposible que sepa eso...-mascullo seriamente-

-crei que era observador..-susurro la pelirrosa-

-lo soy, pero no tanto! -se quejo-

-esa es la pregunta señor...-exclamo divertida-

-hmp, tramposa...-murmuro para su mismo-

-no es trampa! -dijo aun divertida- no dijimos nada acerca de las preguntas...-se defendio-
-hmp, como sea, ahora dejame pensar...-exclamo haciendo uso de su memoria- veamos...

-y bien?

-blancas? -dijo su patron inseguro-

La sonrisa de la chica se ensancho aun mas...

-no...-sentencio de manera triunfante-

-no?

-no señor... -exclamo desviando su mirada al pequeño-

El pelinegro lentamente saco las manos de la chica de sus ojos y una vez echo aun sostuvo una de
ellas entre la suya...

-déjame ver...-mascullo acercándose a la chica para ver al pequeño que estaba del otro lado-

La pelirrosa le dio lugar a su patrón, apoyándose aun mas contra su silla, para que el mismo
pudiera inclinarse y observar al pequeño...

-no tienes medias! -exclamo después de unos segundos-

-no, no tiene...-dijo sonriendo ampliamente-

El pelinegro retomo su postura inicial, solo que esta vez estaba cerca de la chica, demasiado cerca,
y aquello no le desagradaba en lo absoluto...

-eso si es trampa...-mascullo viéndola fijamente y con una pequeña sonrisa-

-no lo es...-exclamo alegre- ahora...

-lo se...-interrumpió de inmediato-

-bien entonces...-dijo desviando la mirada al pequeño- oye niño! -llamo levantando su mano libre-
ven aquí un momento...-exclamo cuando tuvo la atención del chico-

-si señorita? -pregunto el niño que ya estaba junto a ellos-

-el señor Sasuke va a darte algo...-exclamo viendo al pelinegro-

-el señor...? -dijo viendo al pelinegro- su novio me dará algo? -pregunto emocionado-

-eh? -dijo el pelinegro sorprendido-

-n-no! el...el no es mi novio niño! -exclamo la pelirrosa sumamente nerviosa-

-pero...-dijo el pequeño confundido y viendo un punto especifico-


Ambos jóvenes siguieron la mirada del pequeño y entonces notaron que sus manos, aun estaban
juntas, la de él sosteniendo la de ella. Rápidamente rompieron aquel contacto, ambos con un leve
rubor en las mejillas...

-no...no...-dijo la pelirrosa sumamente apenada-

-esta bien señorita, le creo...-exclamo el pequeño restandole importancia a aquel asunto- que me
quiere dar señor? -pregunto sin rodeos-

-ah si...-exclamo el azabache reaccionando- toma niño...-dijo al tiempo que metía una mano en su
bolsillo y sacaba un par de monedas de allí-

-cielos! gracias! -exclamo el pequeño sumamente emocionado al ver semejante cantidad- anciano,
anciano mira! -exclamo alejándose de ambos jóvenes- gracias señor! -repitió desde lejos-

-hmp...-dijo el azabache una vez que el chico se fue-

-gracias señor Sasuke...-exclamo la pelirrosa que aun tenia las mejillas sonrojadas-

-ganaste después de todo...-mascullo dando un suspiro, en verdad hacer aquello había resultado
bastante agradable-

-si, lo hice, dos veces! -exclamo al tiempo que sonreia ampliamente, haciendo que el corazon del
chico se volviera a acelerar-

-lo de las medias fue injusto...-mascullo con una pequeña sonrisa-

Si bien, sus manos ya no estaban juntas, aun asi la cercania entra ambos era escasa, y eso era algo
que comenzaba a embriagarlo completamente...

-no, claro que no, de echo era facil por que ni siquiera tenia...-afirmo segura-

-claro, claro...-exclamo rodando los ojos- si me hiciste trampa aca, tal vez lo hayas echo en la
carrera...-agrego desconfiado y acercando su rostro al de la chica, en un acto tan deseado como
inconciente-

-cla...claro que n-no! -balbuceo sumamente nerviosa, sintiendo como el aliento de su patron
chocaba contra su rostro-

-como saberlo...-murmuro perdido en los ojos de la pelirrosa-

-no lo se...-susurro casi sin voz, sintiendo desesperadamente que debia moverse, pero sintiendo
tambien que no podia hacerlo-

La miro fijamente, al igual que ella a él, no supo como habia llegado a aquella situacion, pero alli
estaba, tonta y estupidamente hipnotizado por ella. De repente y sin ser conciente de ello,
comenzo a acercarse al rostro de la pelirrosa, lenta, muy lentamente...
-s-señor...-murmuro perdida en aquellos ojos-

Que era eso que comenza a golper en su pecho? Por que de un momento a otro respirar se le
hacia dificil y despegar sus ojos de los de su patron era imposible. Por que...por que todo a su
alrededor se habia esfumado?

Que era...que era eso que sentia?

Sus negros ojos no se despegaron de los de ella. Nunca le habia pasado, jamas, jamas y jamas! Que
demonios le sucedia? no lo sabia, pero estaba seguro que jamas le habia pasado, por que...joder!
que aunque quisera aceptarlo o no, deseaba... su rostro se acerco aun mas al de ella, él deseaba...
sus ojos bajaron a los carnosos labios de la chica...

El deseaba...deseaba besar a esa mujer.

Alli y ahora...
Capitulo 9: lecciones.

Que era eso que comenza a golper en su pecho? Por que de un momento a otro respirar se le
hacia dificil y despegar sus ojos de los de su patron era imposible. Por que...por que todo a su
alrededor se habia esfumado?

Que era...que era eso que sentia?

Sus negros ojos no se despegaron de los de ella. Nunca le habia pasado, jamas, jamas y jamas! Que
demonios le sucedia? no lo sabia, pero estaba seguro que jamas le habia pasado, por que...joder!
que aunque quisera aceptarlo o no, deseaba... su rostro se acerco aun mas al de ella, él deseaba...
sus ojos bajaron a los carnosos labios de la chica...

El deseaba...deseaba besar a esa mujer.

Alli y ahora...

Vio como los labios de la pelirrosa comenzaron a temblar en un casi imperceptible movimiento,
pero él que los estaba observando tan detalladamente podia notarlo con mucha claridad. Eran
rosas, un suave rosa y parecian ser suaves, muy suaves y deliciosos, tal vez era por eso que sus
labios estaban enloqueciendo por probar aquellos. Su mirada se aparto de aquella zona subiendo
por cada trozo de la piel de la pelirrosa hasta llegar a sus ojos, tan llamativos y lindos que
simplemente se quedo hipnotizado ante ello. Sintio el chocar de su corazon contra su pecho, una y
otra vez, y pudo distinguir como el pecho de ella subia y bajaba a un ritmo acelerado,
probablemente estaba en las mismas condiciones que él...
-"quiero...quiero probarlos..." -penso totalmente ido de la realidad y acercandose un poco mas a la
pelirrosa, apoyando su mano en la silla de ella-

Se encontraba inmersa en una especie de hipnosis, hipnosis producida por la persona que tenia
delante de ella, a escasos centimetros...El pensar en ello hizo que una sensacion de miedo
recorriera todo su ser, pero aun asi no pudo moverse, por alguna razon no pudo hacerlo y
simplemente se quedo con la mirada clavada en aquellos dos orbes negros, los cuales tambien
estaban fijos en los de ella...Sintio como su corazon estaba sumamente acelerado y su respiracion
igual, jamas le habia pasado, al menos no en una situacion asi. Sin ser muy conciente de ello,
apoyo una de sus manos en el borde de su silla, en un intento por mantener el equilibrio que al
parecer habia perdido aun estando sentada...

-cerveza gratis por la proxima hora! -grito uno de los meseros en un tono sumamente fuerte-

Todo su ser se sobresalto inmediatamente al escuchar aquel grito y su mano, sin mas, resbalo
hacia la nada, ocasionando que todo su cuerpo se fuera hacia atras, al frio y duro piso...

-oye! -logro exclamar su patron antes de que, en un intento por agarrarla y aun aturdido por lo
sucedido, su mano resbalara de la silla de la pelirrosa y cayera tambien al suelo-

Escucho como toda las exclamaciones de festejo que se habian producido ante aquel anuncio que
no logro entender se minimizaron de repente, hasta despues llegar a un sepulcral silencio. Levanto
la cabeza rapidamente y vio debajo de él, a su sirvienta...

-oigan se encuentran bien? -pregunto uno de los meseros acercandose rapidamente a ellos-

Sus ojos jade se abrieron lentamente, pues al caer los mismos se habia cerrados con fuerza, y lo
primero que vio fue el rostro de su patron a casi nada de su rostro, como hace unos momentos.
Sus negros cabellos se encontraban alborotados y cubriendo parte de sus mejillas al caer hacia
abajo, y sus ojos estaban clavados en ella con fuerza, se sintio estremecer y mas aun se quedo sin
aliento al ver toda aquel rostro perfecto ante ella...

-¿Sasuke, Sakura? -pregunto una voz muy conocida para ellos-

Ambos parpadearon confundidos y sin mas, poco a poco, comenzaron a reaccionar...

-Sakura estas bien? -pregunto cierta ojiperla que acaba de llegar junto a un pelirrubio-

-yo...este...-balbuceo la ojijade aun aturdida ante todo-

De un momento a otro comprendio que se habia caido al piso, y que ahora todas las miradas
estaban sobre ella y su patron, el cual, a proposito, estaba sobre ella...

-señor...-exclamo apenada-

-eh...lo siento...-exclamo rapidamente y reaccionando por fin-


-teme quitate de sobre la pobre de Sakura! -mascullo el ojiceleste que sin mas se acerco a ambos-

-señor se encuentra bien? -pregunto uno de los meseros que le extendio la mano a su patron-

Sin perder mas tiempo, y dejando de hacer el ridiculo ante todos, se puso de pie rapidamente,
como si el piso quemara, o mejor dicho, como si ella quemara...

-señorita esta bien? -pregunto lee que sin mas se interpuso entre los demas y la pelirrosa-

-s-si, no fue nada...-musito al tiempo que tomaba la mano que aquel pelinegro le extendia-

-crei que se habia echo algo pero al parecer esta bien...-exclamo con una sonrisa-

-teme que paso! -pregunto el ojiceleste en tono elevado y mirando la silla de ambos-

El pelinegro tambien vio a aquel lugar y noto como la silla de ambos, el de él y la de la pelirrosa,
estaban tiradas en el suelo...Despues de eso fijo su mirada a su alrededor y noto como todos
continuaban en silencio, mirandolos con suma atencion...

-Sakura como se cayeron? -pregunto la peliazul acercandose a la pelirrosa-

-bueno...yo...-exclamo nerviosa y sin mas su mirada fue a su patron en busca de ayuda-

El pelinegro carraspeo nervioso antes de hablar...

-Sakura resbalo, y bueno...-exclamo inseguro- yo trate de sujetarla, pero ella...

-yo cai, y arraste al señor conmigo...-finalizo la chica-

Trago en seco una vez que finalizaron sus relatos, y dando un suspiro de alivio relajo todo su
cuerpo...

-ah bueno, no fue nada...-exclamo de repente el pelirrubio rompiendo el silencio que hasta ese
momento aun reinaba-

Poco a poco, cada persona fue retomando su normal "actividad" y el lugar pronto estuvo como si
nada hubiera pasado alli. Los meseros se apresuraron a levantar las sillas y acomodarlas en su
lugar para despues ver que todo estuviera en orden...

-bueno todo bien...-mascullo lee que aun estaba a lado de la ojijade- ya sabes preciosa cualquier
cosa que necesites solo me llamas...-susurro al tiempo que le guiñaba un ojo-

Su ceño se fruncio al escuchar aquella estupida frase de aquel estupido mesero...

-ey teme no te sentaras? -pregunto el ojiceleste que ya estaba en su lugar-

-hmp, claro...-exclamo desviando rapidamente su mirada y sin mas se sento-

La pelirrosa rapidamente lo imito, aun sonrojada y nerviosa por lo recientemente sucedido...


-no puedo creer que me lo haya perdido! -mascullo el pelirubio con una sonrisa divertida-

-Naruto no digas eso -recrimino su prometida-

-vamos Hinata! hubiera sido muy gracioso ver al teme caer...-exclamo burlonamente-

-callate dobe! -exclamo el pelinegro molesto-

-hmp que caracter...-mascullo el pelirrubio imitando al pelinegro-

El pelinegro no respondio nada, si no que simplemente continuo inmerso en sus pensamientos, sin
embargo no era solo eso si no que aun podia sentir los acelerados latidos de su corazon, algo que
sin lugar a dudas comenzaba a molestarlo. Su negra mirada se desvió solo un poco para ver el
perfil de su sirvienta, la cual tenia la mirada gacha y las manos a ambos lados de su vaso de agua.
Se maldijo una y otra vez mientras desviaba su mirada nuevamente a un punto indefinido, como
demonios habia llegado a eso! Nuevamente solto una maldicion por lo bajo y sus puños se
tensaron. Solo se habia dejado llevar, si, solo eso, nada mas y nada menos, aquella muchacha era
demasiado linda y atractiva, y el como todo hombre cayo ante sus encantos. Aquello era algo
natural, aquello era normal.

-lo ves Hinata? no se nota nada...-escucho que exclamaba el ojiceleste-

No habia sido nada, punto, se repitio mentalmente una y otra vez aun molesto consigo mismo. Sin
embargo aun asi, podia sentir el calido aliento de la pelirrosa impregnado en la zona de sus labios.
Bien, jamas habia besado a nadie y tal vez por eso aquella aproximacion con su sirvienta lo tenia
aun desconcertado y aturdido. Nuevamente se repitio que aquello era normal. Ahora lo unico que
esperaba es que aquella muchacha no comenzara a especular cosas a partir de aquel incidente
que acaban de vivir, incidente que no habia significado nada, nada de nada, y ella tambien debia
verlo asi, pues si lo hacia de otra manera seria solo su problema, no de él. Pensando y
autoconvenciendose de eso intento relajar su cuerpo...

-señor usted va a querer cerveza? -pregunto uno de los meseros que al parecer ya llevaba un buen
tiempo parado alli-

-si...-dijo aun inmerso en sus pensamientos-

-si? -dijo un ojiceleste confundido- pero si a ti no te gusta la cerveza Sasuke! -reclamo


rapidamente-

-que? -exclamo el azabache al tiempo que subia la mirada para enfocarla en el pelirrubio-

-te acaban de preguntar si vas a querer cerveza y tu...

-no me gusta la cerveza...-interrumpio al ojiceleste y mirando al mesero-

-entonces... no quiere? -pregunto el mesero confundido ante la actitud del azabache-


-no...-se limito a contestar-

-y usted señorita? -pregunto esta vez refiriendose a la pelirrosa- quiere cerveza?

-si...-exclamo la pelirrosa sin levantar la mirada, al igual que el pelinegro tambien se encontraba
inmersa en sus pensamientos-

-que! -volvio a exclamar el ojiceleste- pero si me dijiste que no tomabas! -apunto en tono elevado-

-eh? -dijo la pelirrosa aun confundida- que...que paso? -pregunto con un leve rubor en las mejillas
y mirando a los presentes-

Miro avergonzada a todos los presentes pues al parecer habia cometido una estupides, y es que
aun...aun estaba confundida respecto a todo lo sucedido con su patron. Recordaba los ojos de su
patron a escasos centimetros de ella, recordaba su aliento sobre sus labios, y recordaba el latido
de su corazon. Por que? por que habia sucedido eso? Sintio el ardor en su interior y quiso apagarlo
pero al parecer eso era algo que ella no controlaba...

-le preguntaba si queria cerveza señorita...-exclamo el mesero ya comenzando a irritarse-

-no, no gracias...-exclamo con una pequeña sonrisa y reaccionando- no tomo...

-pero me acaba de...-comenzo el mesero- bien, no importa...-mascullo al tiempo que se daba la


vuelta-

El ojiceleste observo detenidamente a las dos personas que tenia sentado frente a él, viendo como
ambos estaba sumamente abstraidos de la realidad y como ambos tenian la mirada perdida en
algun lugar...

-y a ustedes que les pasa? -pregunto entrecerrando los ojos-

-de que hablas baka? -pregunto fingiendo indiferencia-

-Hinata te quedo alguna mancha? -pregunto la pelirrosa de repente, tratando de pensar en


cualquier cosa menos en eso-

-no, mira...-dijo con una sonrisa e indicando su vestido- esta mojada pero eso es lo de menos...

-ya veo...-murmuro viendo la zona indicada-

-y bien Sakura? -pregunto Naruto de repente- te gusta el lugar?

-si joven

-es el mejor de todo el pueblo, eso puedo asegurartelo yo! -exclamo entusiasmado-

-no digas idioteces Naruto...-mascullo el pelinegro con una sonrisa- no es el mejor ni en tus
sueños...-se burlo-
-claro que si teme! -exclamo frunciendo el ceño-

-claro que no! -exclamo en el mismo tono que su amigo- de echo creo que este es uno de los
peores lugares...-mascullo seriamente-

-que! -pregunto incredulo- como te atreves a decir eso de mi lugar favorito!

-Naruto...-exclamo la ojiperla-

-pues te lo dire otra vez si es necesario baka!

-argh! Sasuke tu eres...-exclamo entre dientes y trantando de tranquilizarse- ademas dices eso y
sin embargo te comiste tus dos sandwichs! -apunto triunfante-

-el primero lo comi por lastima a ti baka...-exclamo burlonamente- y el segundo fue a parar a
manos de un niño...-mascullo viendo a la ojijade-

-eh? que? -pregunto el chico confundido-

-Sakura se lo dio a un pordiosero...-mascullo restandole importancia-

-por que usted me dijo que no lo queria...-exclamo la pelirrosa rapidamente-

-ah si, no lo queria...-informo tranquilamente-

-umm... ya veo...-dijo el pelirrubio- bien aunque sea haz echo algo útil Sasuke!

-no se lo di yo, se lo dio Sakura...-apunto molesto-

-como sea...-mascullo el pelirrubio rodando los ojos-

-pero si hizo algo...-exclamo la pelirrosa de repente y con una pequeña sonrisa- le dio un par de
monedas al niño...-exclamo tranquilamente-

Perfecto! lo que le faltaba que su sirvienta ande divulgando por alli todo lo que hacia, y que, a
proposito, lo habia echo por que perdio contra ella...

-que! -exclamo el rubio sorprendido- esa si no me la creo...

-pero si lo hizo, verdad señor? -pregunto la ojijade aun sonriendo-

-hmp...

-eso es un si o un no? -pregunto el chico-

-eso es un no te importa! -dijo hastiado-

-entonces si lo hiciste...-dijo ensanchando su sonrisa-


-Naruto que no tienes nada mejor que hacer que investigar mi vida? -pregunto fastidiado-

-si, si tengo, pero fastidiarte a ti es lo mas divertido...-exclamo con una sonrisa burlona-

La ojiperla sonrio al escucharlo, y la pelirrosa tambien lo hizo, la verdad que aquella relacion de
amistad entre su patron y Naruto era bastante particular y agradable. Despues de eso, y entre
charla y charla la hora comenzo a pasar y de un momento a otro ya se encontraban fuera del
restaurante. Se despido tanto del joven Naruto como de Hinata con una sonrisa, y los vio partir en
uno de sus carruajes, despues de eso cayo en la realidad que viajaria sola con su patron, otra vez.

-vamos...

-si señor -exclamo rapidamente y nerviosa-

No supo como lo habia echo pero el chofer, sai, llego practicamente en el momento en que
salieron del restaurante. Bajo rapidamente de los caballos y se apresuro a abrirles la puerta y
ayudarla a subir alli, despues de eso se puso en marcha. Cerro los ojos y dio un suspiro de
cansancio mientras sentia como el carruaje se movia por las piedras que encontraba en el
camino...

-cansada? -pregunto su patron-

Desvio su mirada lentamente a él, y es que la verdad aun estaba un tanto apenada por todo lo
sucedido. Sintio que sus mejillas se sonrojaban y aquello no hizo mas que hundirla en su
verguenza...

-s-si, y usted? -pregunto tratando de que la voz no la traicionara-

-normal...-respondio encogiendose de hombros-

Su mirada nuevamente se desvio hacia la ventana, tratando de ver todo el paisaje que se extendia
por alli, aunque esta vez no estaba muy concentrada en eso. Tonta, tonta sakura, se repetia
mentalmente al seguir pensando en aquel incidente. Pasado unos pocos minutos se atravio a ver
de soslayo a su patron, y vio que el mismo estaba sumamente tranquilo, probablemente ni
siquiera pensaba en lo ocurrido...

-"tonta...tonta!" -penso volviendo a cerrar los ojos-

Trago en seco cuando sintio que su mirada se desviaba hacia ella una y otra vez. Maldita sea! es
que acaso ni siquiera podia controlar su estupida y jodida mirada? Ademas no era solo eso, sentia
su aroma, lo sentia tan intensamente que tenia unas enormes ganas de acercarse a ella para
descubrir a que demonios olia! Se hundio aun mas en su asiento y cerro los ojos, fingiendo
indiferencia a todo, pero sobre todo fingiendo indiferencia al echo de estar encerrado en un
pequeño lugar junto a la mujer que momentos antes casi besa, en el error mas grande que iba a
comenter...
-señor? -escucho la voz de su sirvienta, temblorosa y nerviosa, probablemente aun pensaba en
aquel hecho-

-um? -dijo sin abrir los ojos-

-cuando...cuando me enseñara a leer? -pregunto aun con la voz nerviosa-

Sin poder evitarlo sus ojos se abrieron y su mirada se poso en la de ella.

-no lo se...-respondio sinceramente-

-y cuando lo sabra? -cuestiono-

Genial! volvian a la parte de las preguntas sin fin de su sirvienta...

-soy un hombre ocupado, sabes? -exclamo seriamente-

-lo se, pero...

-no dije que no -interrumpio de manera tajante- solo dejame pensar...-mascullo desviando la
mirada-

-y eso cuanto tardara? -pregunto encogiendose de hombros-

-lo ves? -dijo el azabache cruzandose de brazos-

-que cosa? -exclamo confundida-

-haces demasiadas preguntas...-informo-

-pero...me interesa saberlo...-susurro con las mejillas sonrojadas-

-lo se, pero aun asi...-dijo indesiso- hmp, como sea...

La pelirrosa lo miro por unos segundos mas, esperando que dijiera algo pero el chico no lo hizo...

-entonces...-comenzo insegura y temiendo que su patron se enfadara-

-a la noche...-exclamo el azabache frunciendo el ceño- no tengo otro momento...

-a la noche? -murmuro para si misma- si, de acuerdo! -exclamo esta vez con una sonrisa
emocionada- gracias señor!

-hmp...

Despues de eso desvio su mirada a la ventana. En verdad que a la noche era el unico momento en
el que podia enseñarle, pues en el dia estaba demasiado ocupado para ella. Nuevamente suspiro
frustrado, sabia que podia no hacerlo, no enseñarle y listo pues la chica no podria hacer nada al
respecto, sin embargo tambien sabia que como hombre debia cumplir su palabra, habia perdido
frente a ella y se lo habia prometido, no era opcion no hacerlo...

-"tal vez aprenda rapido..." -penso tratando de animarse-

Los minutos continuaron pasando y el veia como cada vez faltaba menos para llegar a su casa, a su
querida casa. Su mirada nuevamente se desvio pero esta vez a la pelirrosa, y pudo observar que la
misma se habia quedado dormida. Oportunidad perfecta! Sin pensarlo demasiado, se acerco a la
chica, procurando no despertarla, y despues de eso inclino su cabeza hacia la de ella para
detenerse a solo centimentros de ella y aspirar su aroma...

-cereza...-murmuro despues de unos segundos, descubriendo por fin aquel aroma-

Se acerco un poco mas a la zona de sus cabellos, aun aspirando profundamente para guardar en su
interior aquel delicioso aroma, y cuando lo hizo, sin previo aviso, la cabeza de la chica se recargo
en su hombro...

-e-ey! -dijo al tiempo que instintivamente se alejaba un poco de ella, pero no sirvio de nada, pues
aquella cabeza aun estaba recarda alli-

Se quedo quieto por unos segundos y despues de tener una batalla interna, entre sacarla de un
manotazo o simplemente ignorar aquello, decidio lo segundo y haciendo uso de su razon relajo su
cuerpo e intento no tomar en cuenta aquella calidez del cuerpo de la chica sobre el suyo...

Solo ignorala...

Cerro los ojos y dando otro suspiro de frustracion obedecio a su mente. Ignoraria a aquella
muchacha, solo era un mas, una mas del monton, y por ello al igual que con el resto la trataria
como tal...

Solo ignorala, es una mas del monton...

... ... ...

Se acerco aun mas a ella, mucho mas, haciendo que la distancia se conviertiera en nada, tanto asi
que pudo sentir la humedad de sus labios sobre los de ella. Sintio que desfalleceria en ese mismo
momento, su corazon estaba echo un torbellino de emociones confusas y sus manos se
encontraban recardas en aquel fornido pecho...

-s-señor...-murmuro sobre los labios de su patron-

Sintio como la grandes manos de su patron se colocaban en sus hombros y la atraian hacia él,
mientras que sus labios se movian a un compaz lento sobre los suyos. La estaba besando! su
patron la estaba besando...Sus ojos se cerraron con fuerza y sin saber que hacer exactamente
comenzo a mover sus labios al compaz de los suyos...

Su primer beso, aquel era su primer beso...


Sus ojos se abrieron de golpe y su cuerpo se sento de inmediato. Respiro entrecortadamente
mientras veia a todos lados. Aun podia sentir su corazon bombeando con fuerza y aun podia
sentir...una de sus manos fue inmediatamente a sus labios y pudo notar como los mismas estaba
sumamente temblorosos...

-Sakura! -escucho la voz de su tia de afuera- niña estas bien!

-Kasa...si, si lo siento, ya me levanto! -exclamo con la voz temblorosa-

Rapidamente se puso de pie, estaba en su cuarto y al parecer ya era bastante tarde. Sintio como
sus piernas temblaban de sobermanera y una enormes ganas de caer se apoderaron de ella...

-no tardes, mira que la señora debe tomar su remedio a hora exacta! -recrimino la pelinegra antes
de irse-

Trago en seco una vez que sintio que su tia se iba, que habia sido todo eso? por que habia soñado
con...con aquello? Agito la cabeza lentamente tratando de concentrarse en la realidad, y no en sus
sueños. Lentamente camino hasta su uniforme y se lo puso apresuradamente, mas aun asi sus
manos temblorosas la traicionaban una y otra vez...

-"soñe con el señor..." -penso sumamente apenada y nerviosa-

Nunca le habia pasado de tener sueños asi, ni mucho menos! Por dios! que aquello era
vergonzoso! Llevo una de sus manos a su rostro y sintio que el mismo ardia de la verguenza, pero
tambien del desconcierto y la confusion. Es decir, ella no...no sentia nada por su patron, si apenas
lo conocia, entonces por que habia soñado eso?

-me beso...-murmuro bien bajito y llevando una de sus manos a sus labios- soñe que me besaba...-
volvio a murmura aun confundida-

Pero tal y como lo habia dicho solo habia sido un sueño, su sueño, aunque claro que al pensar en
eso no pudo evitar que su mente viajara a la noche anterior, donde su patron se habia acercado
tanto a ella que en un momento creyo que la besaria, pero claro, estaba segura que aquello no era
asi, pues su patron debia tener otros objetivos y no el que ella creia...

-vamos Sakura...-balbuceo tratando de calmarse- "eso no tiene que importarme, no, claro que
no!"

Tenia metas mas importantes en su vida que toda esa fantasia. La vida le habia demostrado lo que
eran los hombres, y lo habia echo de la manera mas cruel, es por eso que no perderia tiempo en
eso, no debia hacerlo! No solo por ella, si no por rema, no romperia su palabra para con ella, claro
que no.

-bien...-susurro dando un suspiro de frustacion mientras se encaminaba hacia la puerta-


No es que juzgara a todos los hombres, no era de esas personas, pero aun asi un mal recuerdo de
ellos le habia quedado, un recuerdo que jamas la dejaria en paz, y que habia destrozado todas sus
esperanzas e ilusiones de niña.

-¡Sakura vamos niña! -dijo Kasa cuando vio salir a la pelirrosa de su cuarto-

-claro Kasa! -exclamo rapidamente y sin mas salio de sus pensamientos-

-apurate! -ordeno para despues retirarse de alli-

A paso apresurado atraveso el pasillo para despues llegar a las escaleras y subirlas sin ningun
problema, despues de eso nuevamente pasillo y nuevamente otras escaleras que la conducian al
segundo piso. Como a las primeras, subio estas sin ningun problema y una vez en piso firme se
encamino al cuarto de la señora Mikoto.

-permiso...-exclamo antes de entrar a aquel lugar-

Sabia que su patrona no podia moverse, o si lo hacia solo que levemente, por lo que encontrarla
en su cama debia ser algo normal, y sin embargo, aun asi verla asi le producia una opresion en su
pecho...

-señora Mikoto ya es tarde...-exclamo acercandose a la pelinegra-

Vio como la señora ni siquiera se inmutaba ante su presencia, y de echo parecia ni siquiera haber
notado que ella estaba alli, su mirada se encontraba perdida en algun lugar del techo...

-es un dia excelete señora...-exclamo con una pequeña sonrisa-

Nuevamente no recibia respuesta, y aquello era algo normal. Lentamente se sento en el borde de
la cama y tomo un frasco que se encontraba alli. Aquellos dias atendiendo a la señora habian sido
suficientes para que ella lograra memorizar que remedios debia darle cada dia, y a que hora...

-este es el primero del dia señora...-exclamo sacando la pequella pildora del frasco-

Tomo el vaso de agua que estaba alli y despues de eso introdujo la pastilla en la boca de su
patrona para despues darle de beber un sorbo de agua...Una vez echo dejo el vaso en su lugar y
observo a la pelinegra fijamente...

-se siente bien? -cuestiono amablemente-

Sin poder evitarlo, una de sus manos se dirigio a la cabeza de su patrona y delicadamente
acomodo los cabellos de la misma. Era una mujer hermosa y debia verse como tal...

-rema...-susurro inconcientemente al ver a la pelinegra-

Rema, cuanto la extrañaba. Su unica compañia, su unica confidente, la unica persona que la habia
llegado a apreciar aunque sea un poco, solo un poco o quizas mas, no lo sabia. Era una buena
persona, una excelente persona, pero el destino le habia jugado una mala pasada y de un dia para
otra se encontraba postrada en una cama, como su patrona, despues de eso simplemente murio...

-aquello no fue justo...-exclamo continuando acomodando el pelo de su patrona-

Aquello siempre lo hacia con rema, ella le decia que las caricias en su cabeza eran lo mas relajante
del mundo, y siempre le pedia que lo hiciera. Con los dias aquello se habia echo una costumbre y
siempre que entraba a su cuarto acariciaba delicadamente su cabeza hasta que rema se quedaba
dormida...

-señora sabe algo? -pregunto tratando de pensar en otra cosa y no recordar aquellos dolorosos
momentos-

La pelinegra no se molesto en responder, y de echo no pensaba hacerlo. Ella estaba en su mundo,


y no queria que nadie la sacara de alli, sin embargo aun asi escuchaba a la pelirrosa, no era como
las demas sirvientas, ella era mas amable y comedida, tal vez dios se acordo de ella alguna vez y es
por eso que le mandaba a aquella muchacha a cuidarla...

-su hijo, el señor Sasuke, me enseñara a leer! -informo sumamente emocionada al tiempo que
retiraba su mano-

Sus negros ojos no pudieron evitar dirigirse al rostro de la pelirrosa al escuchar el nombre de su
hijo, y mas lo que la chica habia dicho...

-S-Sasuke...-balbuceo con la voz debil-

La pelirrosa la miro totalmente sorprendida, pues en verdad que no se esperaba que la pelinegra
le hablara. Una sonrisa aparecio en su rostro.

-si, el señor Sasuke señora, su hijo...-aclaro-

-mi hijo? -pregunto confundida-

-su hijo me enseñara a leer...-exclamo alegremente-

-Sasuke...te enseñara a leer?

-si señora...

La miro detenidamente una vez que dijo eso, pues la señora parecia estar pensando algo. Sabia
que las cosas eran asi, el señor Fugaku se lo habia dicho, la pelinegra no era demasiado conciente
de lo que sucedia a su alrededor, y a menudo olvidaba las cosas, ademas de que entender cuando
alguien le hablaba le costaba demasiado...

-no...no lo entiendo...-susurro la pelinegra-


-vera señora...-dijo al tiempo que se arodillaba en el suelo y apoyaba su cabeza en el colchon- hice
una apuesta con su hijo y gane, por lo que el señor debia hacerme un favor...

La pelinegra continuaba viendola detenidamente, y escuchandola atentamente. Su hijo, Sasuke,


haria tal cosa? No lo creia, al menos que no lo viera no lo creeria, pues aun tenia algo de cordura
para saber como era su hijo...

-que favor...? -pregunto suavemente-

-el que yo quisiera -sentencio triunfante-

-le pediste...?

-que me enseñara a leer!

-él...él acepto? -pregunto confundida-

-lo hizo, pero me advirtio que debia ser rapida e inteligente señora...

-no lo creo...

-eh? -pregunto confundida la pelirrosa-

-por que te enseñaría Sasuke a leer?

-por que perdio, y él me lo prometio, no romperia su palabra, cierto? -pregunto preocupada-

-te lo prometio? -pregunto confundida-

-lo hizo, y es por eso que estoy muy feliz! -exclamo retomando su animo- que opina señora?

La pelinegra desvio sus ojos de los de la ojijade y nuevamente los clavo en el techo, pensando en
todo lo dicho...

-yo estoy muy feliz, sabe? -continuo la pelirrosa- siempre...siempre quise aprender a leer, y
ahora...

-por que? -pregunto sin mirarla-

-por que quiero aprender a leer?

-si

-y por que deberia no querer señora? -pregunto con una sonrisa- todos los hombre saben leer, y
las mujeres no, no cree que es injusto?

-si, eso creo...


La ojijade nuevamente se sorprendio al oir a su patrona, pues en verdad espera otra cosa de parte
de alguien como ella.

-creo que...que aprender a leer es algo que todos deberian saber, debe ser algo muy bello saber
hacerlo, y entender lo que dicen aquellos enormes libros debe ser realmente interesante...

-debe serlo...-apoyo la pelinegra al tiempo que cerraba los ojos-

Aquella pelirrosa comenzaba a agradarle mas de lo que hubiera esperado...

-cual era tu nombre muchacha? -pregunto sin abrir los ojos-

-Sakura, Sakura haruno señora...-exclamo rapidamente-

-bien Sakura, sabes...quiero descansar un momento y...-una fuerte toz hizo que se interrumpiera-

-señora esta bien? -pregunto al tiempo que se ponia de pie-

-no es nada...-exclamo llevando una mano a su cuello- quiero descansar Sakura.

-claro señora...-dijo rapidamente y entendiendo que la pelinegra queria quedarse sola-

-si mi hijo...si mi hijo te enseñara a leer, serias tan amable de decirmelo? -pregunto girando su
cuerpo levemente para darle la espalda-

-lo hare señora! y el señor Sasuke me dijo que hoy comenzaria a enseñarme...-exclamo con una
sonrisa y recordando su conversacion con el pelinegro la noche anterior, antes de entrar a su
cuarto- estoy muy emocionada!

-hoy...-murmuro la pelinegra para si misma-

si quiere le mostrare lo que ire aprendiendo señora...

-eso seria...bueno...-sentencio acurrucandose aun mas en sus sabanas-

-bien, entonces me voy señora, pero volvere mas tarde por si necesita algo...

Despues de decir eso se encamino hacia la puerta y antes de salir clavo sus ojos en su patrona...

-descanse señora...

Una vez dicho eso salio de alli, y nuevamente comenzo a correr por los pasillos, pues en verdad
que, nuevamente, habia perdido demasiado tiempo alli y Kasa ya debia estar molesta, pero aun asi
nada de eso lograria arruinarle aquel dia, pues ese dia era el mejor de su vida, y la razon era una
sola...su patron.

... ... ...


Se encontraba sentado en el gran comedor ya hace bastantes minutos, la verdad es que aquel dia
estaba pasando tranquilo, por ahora, pues sabia que esa noche debia enseñar a su sirvienta a
leer...

-mierda...-mascullo por lo bajo al recordar ello-

Recordar? no sabia si era la palabra justa, pues en verdad que todo aquel dia habia estado
pensado en ella... en ello!

-"en ello, no en ella!"-se recrimino mentalmente-

Claro, en ello, en lo que debia hacer, no en ella. Apreto la taza que tenia entre sus manos y lanzo
un nuevo suspiro de frustacion...

-que sucede Sasuke? -pregunto su padre, el cual se encontraba en la cabezara de la mesa-

La verdad es que recien habia llegado hace unos pocos momentos a su casa, pues en esos dias
estaba de viaje por asuntos de negocios, y ahora que estaba alli, en esos pocos minutos sentado
en la mesa junto a su hijo, tomando una taza de cafe, se habia dado cuenta de que algo sucedia...

-nada -se limito a contestar antes de dar un sorbo a su cafe-

-nada? pues pareces bastante frustrado...-mascullo el Uchiha mayor- algo anda mal en los
negocios?

-no es nada papa...-exclamo desganado-

-hmp como sea...-exclamo el señor aun mirando fijamente a su hijo- sai me dijo que ayer a la
noche saliste...-comento con indiferencia-

Genial! ahora venian todas las preguntas. Emitio un sonido con la garganta como respuesta,
tratando de restarle importancia a aquel asunto...

-con la sirvienta...-continuo su padre seriamente- Sakura.

Fijo su mirada en su padre, entre molesto e irritado...

-salimos con Naruto...-exclamo como toda respuesta-

-y por que fue ella? acaso no tenia que trabajar aqui? -pregunto frunciendo el ceño-

-Naruto quiso llevarla a conocer un lugar, tambien fue Hinata, y por eso le di la noche libre...-
informo tambien con el ceño fruncido-

-no debiste hacerlo, se acostumbrara a esos libertinajes...-apunto dando un sorbo a su taza-

-Naruto insitio...-mascullo desviando la mirada-


-Naruto...-exclamo el Uchiha molesto- supongo que fueron a uno de sus tantos lugares? -pregunto
despectivamente-

-si

-y que tal estuvo la porqueria de comida? -pregunto con una sonrisa burlona-

El pelinegro lo miro molesto, esta bien, lo aceptaba a él tampoco le agradaba mucho aquella
comida pero aun asi le desagradaba el tono de su padre...

-a ti tampoco te gusta, me lo has dicho -se defendio el Uchiha mayor al ver la mirada de su hijo-

-no me gusta mucho...-aclaro aun molesto- no es porqueria...

-hmp, por que no van a otros lugares, es decir, de mas categoria...

-Naruto invito

-pues invita tu! -apunto su padre rapidamente-

-si él invita sera su lugar, ya sabes, a él le gusta eso..-exclamo dando otro sorbo a su cafe- si yo
invito yo elegire el lugar, es facil...

-no me gusta que te vean por esos lugares tan...tan ordinarios...

-no me importa donde me vean...-exclamo tranquilamente, aunque la verdad era que a veces le
importaba-

-esta bien hijo...-susurro dando un suspiro- es tu decision despues de todo...

-lo es...-recalco seriamente-

-bueno y dime como se porto la sirvienta? algun papelon? -pregunto divertido- ya sabes, al
parecer nunca salio de su pueblo...-dijo en tono prepotente-

No supo por que, pero aquel comentario le habia desagradado mas de lo que deberia...

-estuvo bien...-dijo molesto-

-es lo normal, probablemente para ella aquel lugar sea la cuspite de la sociedad...-exclamo al
tiempo que estiraba sus brazos, en un claro signo de cansancio-

Nuevamente sintio la molestia recorrer su cuerpo, y justo cuando pensaba decir algo la vio entrar,
como si con aquella conversacion la hubieran llamado...

-buenos dias señores...-saludo la pelirrosa bajando la cabeza, tratando de ignorar al menor de los
Uchihas-

-buenos días Sakura...-saludo el mayor con una sonrisa de medio lado-


-señor, Kasa dijo que su baño ya esta listo...-informo la pelirrosa intimidada ante los cuatro ojos
que tenia clavados en ella-

-perfecto, un baño me hara bien...-exclamo con una sonrisa- dile que ya voy...

-claro señor! -exclamo al tiempo que nuevamente bajaba la cabeza para despues disponerse a ir-

-oye espera Sakura...-dijo el pelinegro- me entere que ayer saliste con mi hijo y sus amigos, cierto?

El ceño del Uchiha menor se fruncio al oirlo...

-eh...si señor...-respondio confundida-

-y dime que te parecio el lugar? -pregunto aun sonriendo-

-era...era bastante lindo señor...-musito nerviosa-

El Uchiha mayor vio a su hijo y le sonrio con arrogancia, y es que lo que acaba de decir la chica
apoyaba sus argumentos de que para ella aquello era lo maximo...

-es todo, vete...-dijo rapidamente, a lo que la pelirrosa se retiro sin decir nada- lo ves Sasuke? es
en verdad lamentable la mentalidad de estos sirvientes...-mascullo terminando de tomar su cafe-

No respondió, si no que simplemente dio un sorbo a su taza de cafe. Sabia que si hablaba palabras
inadecuadas saldrian de su boca, y aquello no estaba bien, nada bien...

-en verdad es una chica linda...-exclamo al tiempo que se levantaba de la mesa- lastima su clase
social...-exclamo como si nada y despues de eso se fue de alli-

Lo miro incredulo al escucharlo, pues su padre no era de decir aquellas cosas, sin embargo no llego
a decir nada pues el mismo salio de alli antes de que él lograra procesar el significado de sus
palabras. Fruncio el ceño aun mas, todo aquello comenzaba a sofocarlo mas de lo que deberia...

Por su lado, la pelirrosa habia salido rapidamente del comedor, pues podia sentir el tenso
ambiente que se habia formado con solo su presencia, y se pergunto cual era la razon de todo
ello...

-oye, oye! -llamo cierta pelirroja que sin mas se paro delante de ella-

-Karin, que sucede? -pregunto deteniendo su paso-

-mira niña no estas entendiendo nada! -exclamo la ojiroja molesta-

-nada de nada Sakura...-esta vez era Tayuya la que habia hablado-

-Tayuya...-dijo un tanto sorprendida, y viendo como las dos pelirrojas se juntaban frente a ella-
que...?
-deja de hacerte la inocente! -interrumpio la pelirroja furiosa- me entere que ayer saliste con mi
Sasuke y eso no te lo perdono niña! -exclamo al tiempo que empujaba a la pelirrosa-

-aqui se hace lo que nostras decimos Sakura! -exclamo la otra pelirroja y al igual que la primera
empujo a la ojijade, esta vez con mas fuerza y haciendo que la misma cayera sentada al sillon-

-auch! -se quejo cerrando los ojos por unos momentos-

-si crees que podras arrebatarme a mi Sasuke estas muy equivocada pelirrosa! -mascullo Karin
molesta-

-Karin de que hablas? -pregunto la chica confundida y aturdida-

-el es mio y de nadie mas! -continuo seriamente- asi que no toques lo que es mio, por que lo
lamentaras muchacha...-exclamo seriamente-

-tambien es mio asi que si lo haces lo lamentaras dos veces...-exclamo maliciosamente Tayuya y
despues de eso se dio vuelta igual que Karin, y ambas se fueron de alli meneando sus cabelleras
rojas-

-pero que...? -dijo totalmente confundida ante lo sucedido-

Bien, se habia esperado todo menos eso, pues en verdad la habian dejado sumamente
sorprendida. Lentamente se reincorporo y se quedo alli, quieta, pensando en por que aquella
actitud hacia ella...

Ahora que habia echo?

... ... ...

Se dio un baño bastante relajante antes de comenzar con su tortura, sabia que su sirvienta ya
estaria por ir y aquello lo frustraba mas y mas. Soltando una maldicion por lo bajo se puso un
pantalon y coloco su toallon en sus hombros desnudos...

-mierda...-exclamo tirandose en la cama y dando un suspiro-

Fueron por los minutos de su relajacion, pues despues de los mismos la puerta sono y él sabia que
se trataba de ella.

-pasa... -dijo con su grave y fuerte voz-

Despues de eso se sento y vio como tras aquella puerta aparecia aquella pelirrosa, aun con el
uniforme de la casa delieando sus curvas. La vio sonrojarse de sobremanera cuando lo vio, y
aquello no hizo mas que hacer acrecentar su ego...

-piensas quedarte alli o que? -pregunto con una media sonrisa, por algun motivo comenzaba a
sentirse mas confiado en aquel terreno-
-claro señor...-dijo la ojijade al tiempo que lentamente se acercaba hacia su patron-

Trato de controlar los latidos de su corazon, pero aun asi los mismos la traicionaban, y mas cuando
vio a su patron en aquella condicion. Es que acaso no podia ponerse una camisa o algo!

-bien Sakura, quiero que entiendas algo...-comenzo el pelinegro seriamente- no soy un hombre
paciente, no tengo tiempo que perder, y estoy haciendo esto solo por que perdi, asi que espero
que pongas todo de tu parte para que esto termine lo mas rapido posible -finalizo viendola
fijamente-

-si señor! -respondio de inmediato la nerviosa y entusiasmada pelirrosa-

Vio como su patron daba un suspiro, y despues de eso el mismo se sento en el borde de la cama
aun mirandola fijamente. Su mirada, en un acto inconciente e involuntario, bajo del rostro de su
patron a su pecho, fornido y amplio, como debia de ser siendo un hombre. A simple vista se podia
notar que era un hombre hermoso, aunque claro que eso ya lo sabia hace bastante tiempo, pero
aun asi ahora...ahora se veia demasiado perfecto...

-bien, podriamos comenzar...-susurro el pelinegro inseguro, la verdad es que no tenia ni idea de


como hacer ello-

La pelirrosa rapidamente desvio la mirada y sintio sus mejillas arder de la verguenza...

-s-señor mire...-exclamo la pelirrosa al tiempo que le extendia un libro-

-y que es esto? -pregunto arqueando una ceja y tomando el libro entre sus manos-

-es un libro que me dio rema, me dijo que tendria que ser lo primero por donde empezar...-
exclamo con una pequeña sonrisa nerviosa-

El pelinegro miro al libro, el cual era bastante viejo, pero aun asi estaba cuidado y lo abrio. Habian
pocas paginas, pues aquel libro era una especie de abecedario...

-aqui tienes todas la letras...-mascullo volviendo a clavar su mirada en la pelirrosa- ya sabes algo?

-no, no en realidad...-musito seriamente-

-hmp...-exclamo al tiempo que se acomodaba mejor en la cama- sientate -ordeno como si nada-

La ojijade lo obedecio de inmediato, y se sento al borde de la cama, a una distancia prudente de su


patron...

-usted cree que aprendere rapido señor? -pregunto la chica emocionada, al parecer los nervios
comenzaban a desaparecer-

-depende de ti...-exclamo al tiempo que abria el libro- bien veamos...-dijo seriamente y sin mas le
mostro la primera letra- sabes cual es?
-no...

-es la A, es la primera letra del abecedario, sabes lo que es eso no?

-es donde estan todas las letras...-comento insegura-

-si, es donde estan todas las letras...-exlclamo con una sonrisa divertida- pero hay un orden que
debes respetar...

-y para que? -pregunto interesada-

-por que es asi -corto de inmediato antes de que la lluvia de preguntas se avecinaran- la A es la
primera letra, dime alguna palabras que comienza con A...-exclamo seriamente, al parecer aquello
llevaria su tiempo-

-una con A...-susurro al pelirrosa- amor! -respondio rapidamente-

-bien...-dijo con una pequeña sonrisa- amor esta bien...-mascullo seriamente- ahora esta...-
comento aputando la segunda letra-

-cual es? -pregunto rapidamente-

-cierto! es la B, la que le sigue a la A...-informo tranquilamente-dime una palabra con B...

La pelirrosa bajo la mirada mientras pensaba...

-bela! -dijo despues de unos segundos-

-no

-no? -dijo confundida-

-no, vela va con otra b, no con esa...-exclamo seriamente-

-hay muchas B? -pregunto confundida-

-hay solamente dos b, mira una es esta, es la b larga...-exclamo apuntanto a la B- y la otra


es...esta! -dijo señalando la otra V- es la v corta...

-b larga, y v corta...-repitio la pelirrosa- y cual es la diferencia?

-bueno...-dijo indesiso- no hay diferencia en cuanto a pronunciacion, pero si en cuanto a escritura,


algunas palabras se escriben con b larga, y otras con v corta...

-y como sabre diferenciarlo? -pregunto rapidamente-

-es algo que tendras que recordar por ti misma, es solo cuestion de que te acostumbres -mascullo-

-pero...no lo entiendo...-dijo apenada-


-que es lo que no entiendes? -exclamo frunciendo el ceño-

-cual es la diferencia? es decir...para que sirve la una y para que la otra, debe haber una
explicacion para que hayan dos...

El pelinegro la miro por bastante segundos sin decir nada...

-te enseñare a leer no te enseñare la historia de cada una de las letras...-apunto al tiempo que
intensificaba su mirada sobre ella-

La chica lo miro igual de seria que él a ella, y despues de eso una pequeña sonrisa curvo sus
labios...

-que? -dijo el pelinegro confundido-

-no lo sabe...-exclamo divertida-

-no se que? -pregunto en defensiva-

-no sabe por que hay dos b...-exclamo tranquilamente-

-claro que lo se! -dijo molesto-

-entonces digame! -contraataco rapidamente-

El pelinegro fruncio el ceño. Acaso lo estaba retando?

-no necesitas saberlo...-mascullo desviando la mirada-

La verdad nunca se puso a pensar por que demonios habia dos b! es que por dios! quien se ponia a
pensar en esas cosas? ah si, su sirvienta.

-bien, esta bien señor...-dijo la pelirrosa aun sonriendo, y aquello no hizo mas que fastidiarlo, pues
sabia que ella creia o sabia que él no lo sabia-

Nuevamente fruncio el ceño.

-no dire mas, lo prometo! -exclamo la pelirrosa rapidamente al ver el semblante de su patron-

-lo prometes? -pregunto tomando atencion- me parece perfecto! -apunto al tiempo que sus labios
se curvaban hacia arriba-

-entonces sigamos...-exclamo emocionada-

-bien, a ver... una palabra con b larga, seria...-exclamo pensando- beso, besar...-mascullo sin
pensarlo-

La chica se incomodo de repente al oirlo, e incluso él lo hizo, pues ambos no pudieron evitar
recordar los sucedido la anterior noche...Genial! tantas palabras y él tenia que decir aquella, sin
embargo no era aquello lo que le molestaba, lo que le molestaba es que inmediatamente dijo
aquello su mente viajo a aquel momento.

-sigamos...-exclamo aclarandose la gargante- esta es la C, dime una palabra con c...

-cariño! -dijo rapidamente-

-bien...-susurro sorprendido- como lo sabias? -cuestiono interesado-

-algo se...-exclamo encogiendose de hombros- rema sabia algo...-susurro suavemente-

-mejor asi, sera mas rapido...-susurro hojeando la hoja- esta es la D...

-c, d...-susurro la pelirrosa para si misma- con d...con d...-mumuro pensativa-

-que tal deseo? -exclamo de manera lenta y mirandola detenidamente-

Deseo...cielos! que es lo que sentia en ese mismo momento por aquella sirvienta. Desde que la
habia visto entrar habia notado sus humedos cabellos, lacios y sedesos, y su piel...su blanca piel
aun deberia estar demasiado tibia debido al agua caliente, y aquello comenzaba a desesperarlo,
pues unas enormes ganas de tocarla se estaban apoderando de él...

-deseo? -repitio la chica- claro, deseo es con d...-exclamo volviendo a sonreir-

-hmp si...-exclamo tratando de alejar todas aquella ideas y sin mas nuevamente hojeo la hoja- esta
es la E, vamos dime...

-con e...ermoso! -dijo segura-

-no! -sentencio el chico- esa es con h...

-con h? -pregunto encogiendose de hombros-

-"mierda! esto va a ser mas dificil de lo que pense..." -penso frustrado- la h es otra letra, y
hermosa lleva primero la h y despues la e...

-pero cuando uno lo dice se escucha la e...-exclamo confundida-

-es por que la h es una letra muda cuando esta al principio...-explico seriamente-

-muda, ya veo...-dijo trantando de no olvidar todas las cosas que decia su patron- y entonces para
que sirve la h? -pregunto nuevamente-

-tu promesa! -apunto su patron rapidamente-

-es cierto! -dijo recordando ese pequeño detalle- pero aun asi...-exclamo con ganas de soltar todas
las preguntas que tenia-

-lo prometiste Sakura...-recalco nuevamente-


-esta bien... -exclamo resignada-

-bien, una palabra con e podria ser embrujar...-exclamo seriamente-

-embrujar...-repitio en un susurro- y como sabre cuando lleva la h y cuando no?

-es igual que las b, tendras que acostumbrarte y aprenderte cuales son con h y cuales no, es
facil...-exclamo restandole importancia- bien, esta es la F...

-con f...-murmuro confundida-

-por ejemplo foca, foso, fuxia...-exclamo rapidamente-

-feo? -dijo la chica indesisa-

-perfecto...-musito bajando la mirada nuevamente a aquel libro- ahora con G...

-esa es dificil...-exclamo haciendo un puchero-

-no lo es, son todas faciles...-apunto tranquilamente mientras que subia los pies a la cama y se
poscicionaba comodamente, recostando su espalda contra la cabezera de la cama- con g podria
ser, grande, gordo, gigante...lo entiendes?

-algo...-dijo aun de manera pensativa-

-no se te ocurre ninguna? -cuestiono con una pequeña sonrisa-

-girafa?

-no! -dijo rapidamente- girafa en con J...-mascullo divertido-

-pero...

-es igual que con la h y las b, es algo que tendras que aprenderlo con la practica...-interrumpio
antes de que la pelirrosa comenzara con sus argumentos-

-esto es dificil...-exclamo un tanto bajoneada-

-recien empezamos y ya te quejas? -cuestiono- no que querias aprender a leer?

-si, si quiero! -exclamo rapidamente-

-nadie te dijo que seria fácil Sakura, asi que si quieres dejamos todo aca...-exclamo cerrando el
libro-

-no señor Sasuke! -exclamo frunciendo el ceño- siga por favor...

El pelinegro suspiro frustrado, y es que por un momento creyo que la chica se retractaria. Sin
perder mas tiempo abrio el libro...
-gruñon...-dijo de repente la ojijade-

-eh?

-gruñon no es con g? -pregunto encogiendose de hombros-

El pelinegro la miro sorprendido...

-bien...-se limito a decir- gruñon es con g...-murmuro hojeando el libro- ahora la H...

-hermoso! -salto la pelirrosa de inmediato-

-yo te lo dije...-mascullo por lo bajo- hoja, hilo tambien son con h...-informo seriamente-

-hoja e hilo con h, y hojo? -exclamo confundida-

-no, ojo es sin h...

-mmm ya veo...-exclamo mas que confundida-

Bajo la mirada tratando de gravar todo lo que su patron le decia y la verdad es que aquello
resultaba un tanto dificil, pero no se rendiria pues ahora que tenia la oportunidad no la perderia.
Nuevamente subio la mirada y recien en ese momento noto que su patron llevaba una toalla en
los hombros, una toalla humeda, su mirada continuo subiendo y entonces vio como de sus
cabellos caian pequeñas gotas de agua...

-ahora vienen la I...-exclamo apuntando aquella letra y haciendo reaccionar a la ojijade-

-imaginacion!

-bien! la siguiente es la J...

-jirafa...-exclamo con una pequeña sonrisa-

-hmp, tambien te lo dije yo pero esta bien, por ahora...-mascullo al tiempo que pasaba de pagina-
la K es la siguiente, bueno espera...-exclamo indesiso- la K la dejaremos, pasemos a la siguiente...

-por que? -pregunto confundida-

-la K no es una muy importante, ahora viene la L...

-esa...-dijo bajando la mirada-

-que tal, lapiz, luciernaga...linda, labios...-exclamo desviando por una centésima de segundos sus
ojos a los labios de la chica-

-mmm...lentes? -pregunto insegura-


-perfecto...-volvio a decir satisfecho, la verdad que aquella pelirrosa era bastante rapida en eso de
aprender- lo haces bien Sakura.

-de verdad? -pregunto emocionada y sin mas se arodillo en la cama para ver de frente a su patron-
usted cree que podre aprender todo?

-lo haras...-aseguro conforme y sin mas cerro el libro- es suficiente por hoy...

-que! pero aun falta! -se quejo rapidamente-

-seguiremos mañana te parece? -pregunto extendiendole el libro-

-pero no hicimos nada...-reclamo al tiempo que tomaba su libro-

-vamos bien, ya sabes la mitad del abecedario...-exclamo tranquilamente- ademas tienes que
aprederte el orden, es mejor si vamos de a poco...

-pero...

-yo soy el que enseña Sakura, se lo que digo...-exclamo seguro de si mismo- asi que ya sabes,
debes aprender el orden hasta donde llegamos...

-bien señor...-dijo con una sonrisa- despues de todo usted es mi profesor no? -pregunto
emocionada y sin apartar los ojos de los de él-

-profesor? -pregunto incredulo- bueno supongo que es algo asi...-exclamo desviando la mirada-

-y yo seria...-dijo insegura-

-mi alumna...-exclamo divertido-

-si, claro! -exclamo entusiasmada-

-bien, entonces alumna Sakura la clase termino por hoy...-exclamo tranquilamente y con una
pequeña sonrisa-

-claro...profesor...-susurro un poco intimidada ante la penetrante mirada de su patron-

Despues de eso ambos se quedaron en silencio, sin saber que hacer o que decir...

-señor...-llamo despues de unos pocos segundos- ahora puedo preguntar algo? -cuestiono
apenada y sonriendo-

El pelinegro lo penso unos segundos mas despues de los mismos se resigno.

-esta bien, que es?

-gracias! -dijo feliz- b-bueno vera es que hay algo que no entiendo -confeso encogiendose de
hombros-
-y eso es...? -dijo arqueando una ceja-

-que es...que es Karin de usted? -pregunto sin mirarlo-

-que? -dijo sorprendido- por que preguntas eso? -exclamo al tiempo que se enderezaba para verla
mas de frente-

-es que...-dijo indesisa-

-vamos dimelo...-exigio impaciente-

-Karin se enfada mucho cada vez que estoy con usted...-comento con un leve rubor en las mejillas-
y hoy me dijo algo asi como que usted era de ella, y que no queria que yo me acercara a usted...

El pelinegro la escucho atentamente, y en verdad que al escucharla no pudo evitar esbozar una
sonrisa prepotente...

-eso dijo? -pregunto un tanto sorprendido-

-eso dijo... -afirmo seriamente-

La miro divertido y despues de eso una risita burlona escapo de sus labios. Karin si que era ingenua
e ilusa.

-de que se rie? -pregunto la pelirrosa confundida-

-de las cosas que dice Karin...-aclaro aun divertido- que mas te dijo?

-en si, eso solo...-susurro suavemente-

-ya veo...-murmuro viendola fijamente- que tonta...

-eh? por que? -pregunto la chica desconcertada-

-no tu, Karin...-aclaro rapidamente-

-y por que es tonta?

-por las cosas que cree, es un ilusa sabes? -exclamo aun sonriendo-

-la verdad...no entiendo...-confeso apenada-

-hmp, como siempre...-mascullo tranquilamente- Karin no es nada mio si eso es lo que te interesa
saber Sakura...-aclaro lentamente y viendola detenidamente-

-y entonces por que actua asi? -pregunto confundida-

-de verdad no lo entiendes? -pregunto esta vez en tono mas serio y la sonrisa de su rostro
desaparecio-
-deberia entenderlo? -cuestiono apenada-

-la verdad es que si...-apunto frunciendo el ceño-

La miro fijamente, tratando de saber si hablaba en serio o si solo se estaba haciendo a la tonta...

-Karin me sirve para satisfacer mis necesidades, eso es todo...-informo tranquilamente-

-satisfacer sus necesidades? -pregunto con total ingenuidad-

-asi es...-dijo seriamente- sabes lo que quiere decir eso no? -pregunto de repente y totalmente
desconcertado al ver la cara de confusion de la pelirrosa-

-bueno yo...-mascullo insegura y sin imaginarse aquello- bueno eso no es lo que me importa, pero
entonces no entiendo por que se enoja conmigo...-exclamo sin entender nada de nada-

Nuevamente su mirada se intensifico en ella esta vez por mas tiempo y aquello no hizo mas que
incomodar a la pelirrosa...

-solo ignorala...-mascullo despues de un tiempo-

-pero...-exclamo rapidamente-

-Karin es así Sakura, no le hagas caso y listo...-dijo restandole importancia a aquel asunto-

-bien, de acuerdo señor...-exclamo resignada- y Tayuya? -pregunto de repente y recordando que


aquella peliroja era igual-

-no me digas que te dijo lo mismo? -pregunto al tiempo que nuevamente recostaba su esplada en
la cabezera de la cama-

-no, no exactamente, pero tambien se enfada cuando estoy con usted...-comento seriamente-
tambien deberia ignorar aquello?

-tambien debes hacerlo...-afirmo dando un suspiro-

-bueno si usted me dice eso señor, entonces lo hare! -exclamo con una sonrisa-

La miro seriamente al escucharla, la verdad es que comenzaba a acostumbrarse a aquel


comportamiento de aquella chica, y aunque sabia que no estaba bien, aquella muchacha
comenzaba a agradarle mas de lo que deseaba...

-sabes...-dijo de repente el pelinegro y con una pequeña sonrisa- ya descubri tu olor...

-que? -exclamo sobresaltada- mi olor? -pregunto confundida-

-hueles a cerezas...-informo viendola fijamente-

-a cerezas? -exclamo desconcertada- y por que huelo a eso? -pregunto despues de unos segundos-
Una risa volvio a escapar de sus labios al escucharla...

-como quieres que yo sepa eso? -pregunto divertido-

-no lo se...-exclamo apenada- y señor...eso es bueno o malo? -pregunto nerviosa-

-oler a cerezas? -cuestiono arqueando una ceja-

-si, es decir la cereza huele bien o mal?

-no sabes lo que es una cereza? -pregunto sorprendido-

La chica nego con la cabeza...

-bien, la cereza es una fruta, roja y chiquita...-informo tranquilamente-

-es rica? -pregunto interesada-

-demasiado...

-y huele bien?

-huele perfecto...-mascullo seriamente-

-y yo huelo asi? -volvio a preguntar-

-si

-entonces yo...yo huelo perfecto...? -pregunto confundida-

La sonrisa del rostro del pelinegro desaparecio y de repente se sintio un tanto incomodo ante
aquella pregunta...

-hueles bien si eso es lo que quieres saber...-exclamo aclarandose la garganta-

La pelirrosa sonrio aliviada al oirlo, y es que por un momento creyo que su patron intentaba
decirlo que olia mal. Su mirada estaba fija en la de él, mas aquello duro solo unos segundos pues
de un momento a otro una gota que resbalo de los cabellos del pelinegro llamo su atencion.
Nuevamente subio la mirada hacia la cabellera de su patron, y noto, algo sorprendida, que alli
habian pequeños reflejos azules que resaltaban con las gotas de agua. Ya habia notado aquello
hace dias, pero ahora que lo veia fijamente se dio cuenta de que aquello era fascinante...

-que? -pregunto el pelinegro al ver que la chica miraba con suma atencion sus pelos-

-tiene reflejos azules...-exclamo volviendo a bajar la mirada hacia los ojos del chico-

-reflejos azules? -exclamo confundido mas despues lo entendio- hmp si...-murmuro restandole
importancia-
-es muy lindo señor...-exclamo con una pequeña sonrisa-

El pelinegro se sorprendio al oirla, y ella comprendio rapidamente lo que dio a entender...

-sus cabellos! -aclaro rapidamente- e-es decir, s-sus cabellos son muy lindos...-se corrigio nerviosa-

El chico sonrio de medio lado escucharla, notando de inmediato que la pelirrosa se habia puesto
nerviosa...

-nunca habia visto nada asi...-continuo la ojijade-

-si, soy especial, lo se...-mascullo arrogantemente y con una pequeña sonrisa divertida, a lo que
ella inmediatamente se la devolvio-

-tampoco quise decir eso...-exclamo en el mismo tono que el chico-

-hmp, no hace falta que lo digas yo lo se...-dijo aun lleno de arrogancia y prepotencia-

Don orgullo y arogancia, es asi como deberia llamarse su patron, pues la chica veia que las
palabras de su patron eran sinceras, él estaba seguro que era el ser mas perfecto y lindo de la
humadidad, y aquello no hacia mas subir su ego, sin embargo aquello era algo que a ella, en esos
momentos, no le importaba...

-si usted lo dice...-exclamo desviando la mirada-

-si, asi es...-continuo con su sonrisa prepotente- ahora dime algo Sakura...-exclamo cambiando el
tono de voz- alguna vez notaste que el color de tu pelo es llamativo?

La chica se sonrojo al escucharlo y una de sus manos fue rapidamente hacia sus cabellos...

-es algo que note, si...-murmuro suavemente-

-vaya! pues me sorprendes...-exclamo burlonamente pues aquella chica era mas despistada que
llego a pensar que nunca penso en ello-

-pero aun asi me gusta...-exclamo la ojijade en tono bajo y con la mirada gacha-

-no dije que fuera feo...-aclaro su patron lentamente-

-lo se señor...-exclamo con una pequeña sonrisa-

-hmp...

-bueno señor...-dijo la pelirrosa animada mientras se estiraba perezosamente- creo que es mejor
que me vaya a dormir...-mascullo tranquilamente-

-si, ya es tarde...-exclamo al tiempo que su mirada se dirigia hacia la ventana-


Despues de eso nuevamente volvio a ver a la pelirrosa y noto como la misma continuaba
mirandolo fijamente. Iba a decir algo, pero sus palabras murieron cuando vio que la chica
lentamente acercaba su rostro al de él, se quedo sorprendido al ver eso mas no se movio, y
despues de eso solo sintio como los labios de ella rozaban su mejilla en un pequeño beso...

-buenas noche señor...-exclamo la pelirrosa suavemente y él, aun aturdido, pudo ver el pequeño
rubor de sus mejillas-

No dijo nada, si no que simplemente sintio como el lugar donde ella beso ardia con fuerza. Busco
sus ojos con la mirada y los encontro en la lejania, pues la chica ya se habia puesto de pie, y antes
de verla desaparecer de su cuarto vio como le dedicaba otra sonrisa. Trago en seco al ver eso y
despues de eso sintio la puerta cerrarse, inmediatamente dejo que su peso lo venciera y su cuerpo
cayo pesamente sobre la cama, con el rostro en direccion al techo...

-"acaso siempre hara eso?" -penso al tiempo que cerraba los ojos y llevaba una de sus manos a su
mejilla-

Siendo sincero con él mismo, sabia que aquello no le desagradaba en lo absoluto, pero aun asi lo
hacia sentirse extraño y aquello si le molesta. Dando un suspiro de frustracion giro su cuerpo hacia
un costado y una pequeña y sincera sonrisa se formo en su rostro...

Tal vez, solo tal vez, aquella mujer era diferente a las demas
Capitulo 10: un nuevo amigo.

Sudaba, y temblaba. Gritaba y se sacudia de un lado a otro. Una pesadilla, otra vez...

-¡rema! ¡rema! -exclamo con lagrimas resbalando por sus mejillas-

-¡niña despierta! -escucho la fuerte voz de la morena antes de abrir sus ojos-

Se sento sobresaltada en aquella cama, y despues de unos segundos en los que aun se encontraba
aturdida por su pesadilla, se dio cuenta de que rema estaba alli, con ella...

-r-rema...-balbuceo al tiempo que se lanzaba contra aquel calido pecho-

No sabia si rema se molestaria por el echo de que la estaba abranzando pero aun asi no le importo
y se apego a el. Rema era lo mas cercano que tenia a una madre. Despues de unos segundos en los
que permanecio asi, sintio como ella la rodeaba con sus brazos y aquello hizo que todo el frio que
la rodeaba desapareciera...

-ya paso niña, fue solo una pesadilla...-exclamo de manera comprensiva-

Una pesadilla, solo una pesadilla. Lo sabia, claro que lo sabia, pero la diferencia entre las pesadillas
normales y las pesadillas de ella eran que las suyas eran basadas en echo reales, en cosas que le
pasaron y que realmente deseaba olvidar...

-fue...fue horrible, él...él...

-ya sakura, deja de pensar en eso...

Se mantuvo en silencio y prefierio no recordar mas, como rema se lo habia dicho. Era una
sensacion bastante linda el echo de que alguien te abraze, y en verdad que rema lo hiciera era algo
extraño, pues ella no era asi. Rema habia sufrido mucho en la vida y eso le habia creado un
caracter bastante duro y seco, sin embargo, habia momentos como ese en los que mostraba una
nueva faceta de ella, aunque claro que los mismo duraban poco tiempo.

-¿ya estas mejor? -pregunto la ojinegra al tiempo que se separaba de la pelirrosa-


-l-lo siento rema...-se disculpo bajando la mirada y secando sus lagrimas-

-debes superar eso niña, si no siempre tendras las pesadillas...-exclamo al tiempo que se ponia de
pie-

-¿como hago eso? -murmuro con la voz quebrada-

-debes ser fuerte Sakura -exclamo con un tono duro- esas son cosas que le pueden pasar a
cualquiera, solo que esta vez el destino quiso que fueras tu...

La pelirrosa sabia que era asi. Suponia que no era la unica a la que le habria pasado aquello, pero
aun asi el dolor era fuerte, y ella no era una persona fuerte, no, claro que no, ella era todo lo
contrario a ello, ella era debil, muy debil...

-algun dia...-exclamo la ojijade- quisiera ser como tu rema...

Escucho como la morena que tenia delante de ella lanzaba una carcajada llena de gracias, y hasta
tal vez amargura. La miro confundida con sus todavia cristalizados ojos...

-¡dios quiera que logres ser una mujer completamente diferente a mi Sakura! -bramo en tono
elevado-

-¡no! ¡yo quiero ser como ti rema! -

-ay Sakura...-suspiro frustrada- aun eres pequeña, tienes trece años y no sabes nada, no discutas
con tus mayores...-susurro llevando una mano al hombro de la pelirrosa-

-pero yo...

-tu nada...-corto de inmediato- ¡tu nada Sakura! -repitio agitando la cabeza- tu tienes que
esmerarte por ser alguien importante, debes ser inteligente, lista y audaz para poder tener a todos
a tus pies...-mascullo con una sonrisa soñadora- seras un encanto de mujer cuando crezcas y
debes aprovechar eso, con belleza e inteligencia uno llega lejos niña, no debes olvidar eso...-
exclamo con la mirada perdida-

La pelirrosa nuevamente bajo la mirada. Rema siempre le decia ese tipo de cosas, era como si
quisiera que ella cumpliera con los sueños que ella misma no pudo alcanzar, o no le dejaron
hacerlo.

-¡rema! -se escucho el grito del marido de la morena, que al parecer no estaba para nada de un
humor aceptable-

-oh cielos, ya desperto...-balbuceo la morena nerviosa- Sakura vistete, y limpiate la cara...-ordeno


al tiempo que acomodaba sus fachas-

-claro...-dijo al tiempo que se ponia de pie-


-habra despertado por tus gritos niña...-mascullo algo molesta- oh su humor...-gimio temerosa- no
quiero imaginarme su humor...

La pelirrosa se encogio de hombros al escucharla, sabia que seria su culpa si aquel sujeto estaria
de mal humor, y la que terminaria pagando los platos rotos seria rema. Se maldijo una y otra vez
por seguir metiendo problemas a la pelinegra.

-¡vamos Sakura! ¡apura que necesitare tu ayuda! -bramo antes de salir de aquel pequeño cuarto-

La obedecio. Se cambio de inmediato y se coloco su pañuelo en la cabeza para realizar las tareas
de aquel lugar, todo eso sin dejar de pensar en las palabras de rema. Sin embargo aun era
demasiado pequeña e ingenua para entender lo que la morena le quiso decir, por lo que lo unico
que queria ella era ser como ella, por que la admiraba y la queria, ella queria ser como rema...

Sus parpados comenzaron a abrirse lentamente, y entonces logro distinguir el techo blanco que
tenia sobre ella. Bostezo perezosamente y se estiro entre aquellas suaves sabanas, ya era hora de
levantarse. Se sento lentamente y se quedo asi por bastante tiempo. Nuevamente un recuerdo, un
pequeño recuerdo de su corta vida. De echo ya se habia acostumbrado a en vez de soñar con algo,
soñar con sus recuerdos. Era una maldicion o algo por el estilo, pues sus recuerdos no era
presisamente lindos ni nada por el estilo...

-hoy es mi dia libre...-murmuro de repente al recordar aquel detalle-

Sin esperar mas se puso de pie, si bien aquel era su dia libre eso no queria decir que deberia seguir
durmiendo por mas tiempo. Estaba acostumbrada a estar en movimiento, y dormir muchas horas
no era algo que estuviera dentro sus planes. Se puso uno de sus sencillos vestidos, una blanco y
muy similar al que habia usado la noche anterior en la cena con su patron y sus amigos, y salio de
su cuarto.

-bien, primero...-murmuro de manera pensativa-

Aunque era su dia libre aun asi decidio hacer algo en aquella casa. El señor Sasuke le habia pedido
hace un par de dias que ordenara el cuarto que estaba en el cuarto dia, y hoy podria dedicarle algo
de tiempo. Sin perder mas tiempo, se encamino alli y para su sorpresa no tropezo con nadie, ni
con nada, y en un dos por tres ya se encontraba alli.

-bien por donde me quede...-murmuro una vez que estaba alli-

El piano ya lo habia limpiado, pues su patron habia recalcado claramente que aquello era lo mas
importante. Asi que ahora decidio empezar por un conjunto de cajas que se encontraban
amontonadas alli.

-tienen demasiadas cosas...-mascullo viendo a su alrededor-

Se pregunta si aquellas cosas servirian o algo, pues a simple vista paracian cosas que tendria que
tirar. Comenzo con la primera caja, no habia nada de importancia alli, asi que simplemente la
ordeno un poco y despues comenzo con la segunda caja. La abrio, como a la primera, y vio que en
la misma habian varias fotos, algunas grandes y otras pequeños...

-son fotos...-murmuro interesada-

Comenzo a sacar el primer marco, en el cual se encontraba la foto, y alli pudo apreciar al señor
fugaku, estaba parado con aquel rostro duro de siempre y parecia molesto por algo, tal vez por el
echo de que le estaban tomando una foto. Continuo con el segundo, era el señor Sasuke, solo que
mas de pequeño. Sonrio al ver aquello pues su patron se veia bastante lindo y tierno alli. La
tercera era tambien del joven Sasuke, su edad debia ser la misma que en la del segundo retrato
pero llevaba otras ropas y su rostro seguia igual de serio. Cuarta, quinta, sexta, septima...eran
todas fotos del Uchiha menor, en todas igual de serio, y en todas con la mirada en otro lugar
menos en donde debia. Dejo aquella foto y se dispuso a sacar la siguiente, lo primero que penso
fue que tambien era de su patron, pero entonces lo dudo...

-¿sera el señor Sasuke...? -murmuro viendo mas detenidamente aquella foto-

No, despues de un par de segundos se dio cuenta de que aquel no era su patron, pero el parecido
era enorme. Se quedo observando aquel retrato por bastante tiempo, pelo negro, ojos negros,
rasgos duros, muchas caracteristicas propias de sus patrones por lo que suponia debia ser algun
familiar. Decidio dejar en paz aquel retrato y paso al siguiente, era tambien de aquel sujeto, el cual
tendria unos doce años alli. Nuevamente vio lo mismo, rostro serio, mirada perdida, en fin todo lo
que alguien no quedria en una fotografia...

-"¿acaso ninguno sonrie?" -penso seriamente al tiempo que tomaba la siguiente foto-

Tambien era la foto de aquel niño, siguo pasando una tras otra hasta que llego a una que le llamo
su atencion. No era un foto, era un retrato. Lo tomo con ambas manos, pues el mismo era grande,
y lo observo detenidamente. Eran cuatro personas, el señor fugaku a al derecha, a lado aquel niño
identico a su patron, a lado del mismo el señor Sasuke, con apenas unos cinco o seis años, y por
ultimo la señora mikoto. Ninguno sonreia, y ninguno tenia contacto entre ellos. Estaban todos
parados, uno a lado de otro, pero sin siquiera abrazarse o algo. Su mirada se detuvo primero en su
patron, y despues en la señora mikoto. era obvio que en esa epoca estaba mucho mejor que
ahora, su rostro era mas joven, algo natural, estaba menos demacrado, sin aquella ojeras que
ahora poseia, y muchas cosas mas que la hacian verse mas bella, sin embargo hubo algo que hizo
que su atencion incrementara, y eso era el echo de sus ojos, seguian siendo los mismo, tenia la
mirada perdida y apagada, aquello era identico a la mirada que poseia ahora...

-"¿me pregunto que le habra pasado?" -penso algo triste al recordar el estado de su patrona-

Despues de un tiempo decidio dejar aquel retrato en paz y siguio con el siguiente, con lo
siguientes, y se sorprendio e incluso atemorizo al ver que en todas aquellas fotos, en las cuales
estaba su patrona, estaban ralladas o rasgadas con algo lo suficientemente duro para borrar
pedazos de la misma, sin embargo en la mayoria lo que estaba completamente borrado era el
rostro de la pelinegra...
-¿p-pero que...? -balbuceo sorprendia y pasando todas aquellas fotos una y otra vez-

Se quedo aturdida por un momento, mas despues de eso quiso ver mas y se dio cuenta de que alli
no habian mas fotos. Se apresuro a ver las dos cajas restantes pero en la misma ya no habia nada
de interes, nada de su interes. Volvio al lugar de la segunda caja y nuevamente muchas preguntas
se avecinaron a su mente, mas despues de un momento decidio dejar aquello. Comenzo a guardar
todo con prisa, e incluso con algo de nerviosismo, y una vez echo salio de alli sin siquiera voltear.
Ya demasiado habia echo por hoy.

-"¿por que hicieron eso?" -penso llena de curiosidad-

Bajo de aquel piso de inmediato y cuando estuvo en el segundo sintio un escalosfrio al ver la
puerta de su patrona. Nuevamente se apresuro a bajar al primer piso y luego a la planta baja, no
sabia lo que pasaba alli pero sabia que no debia de ser de su incumbencia, asi que con esa ideas se
encamino a la cocina para comer algo y despues ya veria que haria.

... ... ...

Sus grandes ojos celestes miraban detenidamente aquellas dos camisas que tenia delante de ella.
Ese era un maravilloso dia, y no solo lo decia por el clima, si no que se referia a Sasuke, a su
prometido...

-creo que esa esta mejor...-exclamo apuntando la camisa blanca-

-si señorita...-dijo la chica que atendia aquella tienda-

La otra era una camisa celeste, que a ella le gustaba, pero sabia que al pelinegro no le gustaria
aquello, pues el chico siempre utilizaba colores clasicos, negro, blanco y tal vez azul, pero celeste
no, definitivamente no.

-aqui esta señorita...-exclamo la misma chica mientras le extendia la camisa, la cual ahora estaba
dentro de una bolsa-

La pelirrubia le sonrio y le pago inmediatamente, dejandole algo para su propina. Despues de eso
salio de alli con una gran sonrisa en su rostro, y comenzo a caminar divagando entre las tiendas,
pispeando a ver si veia algo mas para su querido prometido, pero la verdad que aquello era algo
dificil teniendo como prometido a Sasuke Uchiha.

-espero que este le guste...-susurro apretando la bolsa contra su pecho-

Continuo caminando un tiempo mas bajo aquel radiante sol que hacia que sus cabellos brillaran y
sus ojos tambien. Llevaba una coleta alta y un mechon cai sobre su rostro, cubriendo casi la
totalidad de uno de sus ojos, siempre peinaba asi y solo una que otra vez dejaba sus cabellos
sueltos. El vestido que traia era sumamente elegante, blanco con celeste, ajustado en la cintura
para despues a la altura de las caderas abrirse ampliamente, como era comun en la mayoria de los
vestidos de las señoritas de clase.
-hara calor...-mumuro acomodandose mejor el sobrero-

Con una mano inclino el sombrero hacia un costado procurando cubrirse lo mejor posible de los
fuertes rayos del sol. Aquel sobrero tambien blanco con celeste, era una combinacion perfecta con
su vestido, y en sus manos llevaba dos guantes, no es que siempre usara aquello pero aquel dia
queria verse bien, mas que bien, para cierto pelinegro.

-¡ey Ino! -esucho que alguien la llamaba-

Inmediatamente se dio la vuelta para ver de quien se trataba, y entonces al hacerlo una bonita
sonrisa se formo en su rostro.

-¡Neji! -saludo agitando la mano en el aire-

Lo vio bajar del carruaje, como siempre tan elegante y refinado, y despues se acerco a ella con una
pequeña sonrisa para depositarle un suave beso en su mano...

-¿que haces por aqui? -pregunto la chica con amabilidad- escuche que estabas de viaje...

-asi era, pero ya regrese hace un par de dias...-exclamo tranquilamente-

-ya veo, no me habia enterado...

-¿y tu como estas? -cuestiono- ¿que haces por aqui?

-todo normal por aqui Neji...-exclamo sinceramente- y estoy aqui por que quise comprarle algo a
Sasuke.

-¿umm Sasuke eh? -exclamo sonriendo- ¿como vas con el?

-todo igual, a veces creo que ni siquiera se da cuenta que existo...-exclamo bajando la mirada-

Neji era un amigo de todo la vida, habian crecido juntos y habian madurado juntos tambien, es por
eso que el chico sabia todo lo que le pasaba, y ella confiaba plenamente en él, al igual que él en
ella.

-no te preocupes Ino...-exclamo con una sonrisa de medio lado- sabes que Sasuke es asi, pero él te
tiene en cuenta eso no lo dudes...-dijo tratando de animar a su amiga al tiempo que ponia una
mano en su hombro-

-supongo que tendre que esforzarme mas ¿no lo crees? -pregunto con una sonrisa falsa-

-eres una excelente mujer Ino, no creas que es culpa tuya...-exclamo frunciendo el ceño-

-esta bien Neji, no re preocupes...-exclamo agitando la cabeza- y dime ¿tu que hacias?

-bueno iba a la casa de Nara, ya sabes por negocios...-exclamo restandole importancia-


-¿de verdad? ¡mandale un saludo de mi parte a shika! -dijo emocionada-

-lo hare...-exclamo tranquilamente- y tu ¿ibas con Sasuke? -pregunto interesado-

-si, cerca del mediodia ire...-exclamo con una sonrisa-

-ya veo, bueno mandale un saludo y...-exclamo indesiso-

-¿y? -dijo confundida-

-y tambien mandale un saludo a Sakura...-exclamo algo apenado y desviando la mirada-

-a Sakura? -dijo sorprendida- pero...

-bueno Ino, uno de estos dias nos volveremos a ver...-interrumpio rapidamente-

-pero..

-bien entonces, hasta la proxima! -mascullo antes de darle otro beso en la mano-

-c-claro...-dijo aun confundida- tenemos cosas de las que hablar Neji! -dijo con una sonrisa-

Despues de eso vio como el ojiperla se alejaba a su carruaje, y una vez en este subio la mano a
modo de despedida. Tambien levanto la mano y le sonrio mientras veia como el carruaje se
alejaba. Despues de eso bajo la mano y comenzo a caminar hacia su casa. Desayunaria algo y luego
iria con su pelinegro, solo desaba que esta vez el chico notara su presencia.

... ... ...

¡Cielos! que hasta el mismo estaba sorprendio. Claro y es que no era normal que se levantara a
aquellas horas, pero aun asi ese dia decidio que lo haria, y alli estaba la clara prueba. Se hayaba
tirado en su cama, con la mirada clavada en el techo y con las sabanas aun envueltas en sus
piernas...

-"no es tan agradable como lo hacen ver..." -penso el pelinegro dando un bostezo-

Lo mas normal era siempre los comentarios de que mientras mas horas dormias mejor te sentias,
o que dormir mas de ocho horas era lo mejor pero él no lo sentia asi. De echo aunque se hubiera
levantado cuatro horas antes su humor seguiria siendo el mismo. Tal vez era el echo de que él ya
estaba acostumbrado a dormir poco, o solo lo necesario, o tal vez simplemente era el echo de que
la gente sobre valoraba el sueño.

-hoy viene Ino...-murmuro fastidiado-

No es que la pelirrubia, que por cierto era su prometida, le desagradaba, no, claro que no. El echo
era que le hacia perder tiempo, su valioso tiempo, y él sentia que no se lo valia. Es verdad que no
le desagradaba, pues en verdad era una chica...normal, si, esa era la palabra. No era pesada, salvo
algunas excepciones, no era habladora, en fin no era molesta, pero eso no queria decir que le
agradara, estaba muy lejos de aquello. ¿Cariño? si, le tenia cariño, pero a grandes rasgos, no mas,
era...era como una amiga, bueno siendo sinceros no llegaba a ser algo como eso pero estaba por
alli, no estaba seguro exactamente de que era Ino en su vida pero en fin, aquello era lo de menos
no?

-suficiente...-mascullo antes de sentarse-

Ya bastante tiempo se habia pasado metido en sus pensamientos, que por cierto no le habian
llevado a practicamente nada. Debia ser pasado el medio dia o algo por el estilo por lo que queria
y debia levatarse. Se puso de pie sin ningun ensfuerzo y ningun rastro de quien quiere seguir en la
cama, y despues de eso se vistio tranquilamente, para lo que solo bastaron unos pocos minutos.
Despues de eso salio de su cuarto y se encamino a la cocina por algo para comer, pues tenia
hambre.

-¡Sasuke! -aquella chillona voz solo podria pertenecer a la ojirroja-

-"¡señor Sasuke! ¡señor Sasuke! ¿acaso es tan dificil!" -penso fastidiado-

-¡Sasuke amor! -susurro la ojirroja que ya tenia a lado-

-Karin no molestes...-exclamo ignorandola por completo-

-solo venia a decirte algo...

-¡Karin! -advirtio al escuchar que la chica lo tuteaba-

-solo venia a decirle algo señor...-exclamo rapidamente pero aun asi el tono seguia siendo meloso-
hoy es mi dia libre, y si quiere yo podria...

-¡hoy no! -corto rapido antes de que la chica terminara la oracion-

Despues de eso comenzo a bajar las escaleras tranquilamente, y para su suerte la chica no lo siguio
ni mucho menos, pero aun asi...

-¡señor Sasuke! -bien, esa voz tambien la conocia a la perfeccion-

-"Tayuya..." -penso rodando los ojos-

-buenos dias señor...-exclamo la pelirroja coquetamente- ¿le gusto el cafe que le hice? -pregunto
con un intento de sonrisa seductora-

-hmp...-exclamo de mala gana y pasando de largo-

-¡cuando quiera le hago otro señor! -chillo la chica que se habia quedado atras-

¡Malditas sirvientas obsesionadas! es que acaso no podian conseguirse un hombre para que las
satisfaga que lo tenian que joder a él. Claro que a veces sacaba provecho de ello pero aun asi
resultaba bastante frustrante...
-señor Sasuke...-aquella voz...-

-"la que faltaba..." -penso mirando a la ojimiel que tenia delante-

-¿como durmio señor? -pregunto haciendo parpadear sus ojos lentamente-

-hmp...-exclamo desviando la mirada-

-¿desea algo señor? -pregunto extendiendo sus manos sobre el mueble en el cual se encontraba
apoyada-

-"oh...¿¡sigue con eso!" -penso incredulo al ver como la chica exponia sus manos-

Sin decir nada paso de largo sin fijar su mirada en ella ¿Como podia seguir con aquello de las
manos? habia pasado hace bastante dias y lo habia echo solo con una intencion, y obviamente no
era lo que ella pensaba...

-estupidas mujeres...-murmuro entrando a la cocina-

Y entonces ahi recien encontro a la que verdaderamente faltaba. Se encontraba sentada en la


mesada, tarareando una cancion, mientras sus piernas, las cuales colgaban, iban hacia delante y
hacia atras como los de una niña pequeña, sus cabellos rosas le cubrian gran parte de su perfil
pero aun asi su delgada nariz resaltaba, y sus labios moviendose tambien...

-señor Sasuke...-saludo la pelirrosa que recien se habia dado cuenta de su presencia- buenos
dias...-exclamo con una sonrisa-

-buenos...-dijo volviendo a caminar hacia la alacena-

Se fijo a ver si habia algo que le llamara la atencion pero no habia nada, asi que de mala gana la
cerro y se dio la vuelta, para ver a la pelirrosa que mordia una manzana que tenia entre sus
manos. Sin esperar mas se encamino hacia la bandeja que tenia todas las frutas y tomo una
manzana de alli para despues agarrar un cuchillo...

-¿como durmio señor? -pregunto la pelirrosa amablemente, y tratando de no pensar en lo


sucedido hace unos momentos-

-igual que siempre...-mascullo viendola solo por una decima de segundos para despues
concentrarse en pelar aquella manzana-

¡Maldita manzana que no se dejaba pelar!

Sus ojos jades vieron con suma atencion a su patron, no sabia por que pero su compañia
comenzaba a ser algo que le agradaba, y de echo cuando lo vio alli sintio un entusiasmo que no
supo explicar. Sin embargo aun asi no podia concentrarse del todo, pues su cabeza estaba con
aquellas fotos...
-deme señor, yo lo hare...-se ofrecio despues de unos segundos al ver que el pelinegro peleaba
con aquella fruta-

Suspiro frustrado y derrotado, y despues de eso se dio la vuelta para darle la manzana y el cuchillo
a la pelirrosa, la cual tenia una pequeña sonrisa en su rostro que no supo si seria por diversion o
burla ante su mal manejo con el cuchillo.

-nunca lo hice...-exclamo al tiempo que se apoyaba en la mesada que estaba en frente de chica-

Recien en ese momento noto que la pelirrosa no llevaba el uniforme, y entonces comprendio que
aquel debia ser su dia libre.

-es facil señor...-murmuro la ojijade mientras que con suma agilidad pelaba la manzana-

Observo como sus manos se movian velozmente sobre la fruta, con una delicadeza y agilidad que
logro sorprenderlo, pero claro que aquello debia ser comun en las mujeres...

-tome...-dijo la pelirrosa una vez terminada la tarea-

El pelinegro tomo el plato, donde estaba la manzana, y despues el cuchillo...

-la cascara es la que tiene mayor vitaminas señor...-informo la pelirrosa al tiempo que daba un
mordisco a la manzana de entre sus manos-

-lo se...-exclamo el pelinegro mientras cortaba un trozo de la manzana para despues pinchar con el
cuchillo y llevarselo a su boca-

-entonces... ¿por que la pela? -pregunto confundida-

-no me gusta la cascara...-mascullo tragando aquel pedazo y mirandola fijamente-

-¿por que no?

¡Dios! ¿¡acaso se avecinaba la parte de las preguntas!

-es mas rico sin ella -se limito a decir-

-mmm...ya veo...-murmuro la ojijade pensativa-

Despues de eso volvio a dar un mordisco a su manzana y observo como su patron volvia a cortar
un pedazo para llevarselo a la boca.

-escuche que si se corta con el cuchillo pierde algunas propiedades...-añadio la pelirrosa


tranquilamente-

El pelinegro se quedo quieto al escucharla y despues de eso dejo aquel pedazo de manzana en
paz.
-¿algo mas que quieras decir sobre mi manera de comer una simple manzana? -pregunto
arqueando una ceja-

La pelirrosa sonrio al oirlo.

-bueno...-dijo pensando- en verdad no...-añadio dando otro mordisco a su manzana-

-que bueno...-mascullo fingiendo alivio y sin mas volvio a tomar aquel pedazo-

-aunque en realidad si -dijo de repente la chica-

-¿y que es? -pregunto curioso y dejando nuevamente aquel pedacito-

-no deberia meter el cuchillo a su boca señor...-apunto seriamente-

El pelinegro sonrio al oir aquello.

-¿acaso consideras a eso peligroso?

-puede llegar a serlo...-exclamo encogiendose de hombros-

-no, no lo es...-exclamo restandole importancia y sin mas se llevo el cuchillo, con el trozo
incrustado en él, a su boca-

Su ceño se fruncio al ver eso, mas decidio ignorarlo y continuo comiendo su manzana
tranquilamente.

-¿algo mas? -pregunto su patron tranquilamente-

-no señor, eso es todo...-exclamo cerrando los ojos por unos momentos-

Despues de eso corto otro pedazo de su manzana para luego llevarsela a la boca y despues volver
a clavar su mirada en la pelirrosa. Vio como la chica tenia la mirada en algun lado, al parecer
pensaba en algo de suma importancia, y tambien vio como sus pies continuaban moviendose de
atras hacia adelante.

-ya practique algo señor! -dijo de repente la pelirrosa haciendo que su mirada se desviara de
inmediato-

-ah¿si? -exclamo restandole importancia-

-A,B,C,D,F

-¡no! -dijo el pelinegro y sin mas una media sonrisa aparecio en su rostro-

Por algun motivo le divertia ver a su sirvienta en aquella situacion.

-¡no espere! -exclamo la chica rapidamente y llevando su mano libre hacia delante en señal que se
quedara callado- A;B,C,E
-¡no! -volvio a decir en el mismo tono y vio como la chica se encogia de hombros-

-me lo sabia, usted me puso nerviosa...-se quejo haciendo un puchero-

-oh supongo que lo siento...-mascullo con algo de ironia y diversion-

-¡lo digo en serio! -reclamo frunciendo el ceño-

-no lo aprenderas en un rato...-dijo tranquilamente-

-lo se...-dijo algo desanimada y despues de eso nuevamente desvio la mirada hacia algun lugar-

Termino de comer su manzana, y vio como la pelirrosa aun continuaba con la suya entre las
manos, al parecer estaba demasiado concentrada para terminar aquella manzana.

¿En que demonios estaria pensando?

-en nada, bueno no lo se...-susurro la pelirrosa clavando su mirada en él, indesisa si debia
preguntar o no sobre aquellas fotos, y es que en verdad estaba pensando en eso-

¿Eh? ¿acaso lo habia dicho en voz alta? La miro confundido por bastante tiempo y despues desvio
la mirada...

-¿y usted? -pregunto la chica-

Si, definitivamente lo habia dicho en voz alta.

-¿que? -pregunto fingiendo indiferencia-

-¿en que piensa? -repitio su pregunta la ojijade-

-en nada...-exclamo aun confundido-

Despues de eso permanecieron en silencio por unos cuantos minutos, él parado frente a ella sin
hacer nada mas que observarla, y ella aun mirando a un punto indefinido.

-¿señor...? -llamo de repente y un tanto nerviosa-

-¿que?

-¿por que...por que no hay ninguna foto en toda la casa? -pregunto clavando su mirada en él-

No era exactamente lo que queria preguntar, pero al menos se aproximaba a aquel tema, y de
echo era cierto. No lo habia pensado demasiado pero ahora se daba cuenta de que aquello era
verdad, en todos aquellos dias no habia visto una sola foto en toda la casa. La mirada de su patron
cambio drasticamente, de una tranquila y serena, a una dura y fria, y hasta tal vez furiosa.

-y-yo...lo siento...-se disculpo de inmediato al ver aquello-


No hacian faltas palabras teniendo a aquella fulminante mirada sobre ella para darse cuenta de
que habia preguntado algo que no debia.

-n-no quise...-continuo balbuceando nerviosa hasta que para su suerte aparecio cierta ojimiel de
repente-

-señor Sasuke la señ...-la ojimiel se interrumpio de repente al ver tambien alli a la pelirrosa-

El pelinegro permanecio en silencio por unos momentos mas, aun con su mirada clavada en la
pelirrosa, y ella no pudo hacer nada mas que bajar la suya.

-señor...-volvio a decir la pelimarron al ver que no tenia su atencion-

-¿¡que! -pregunto el azabache frunciendo el ceño-

-eh...ah si! la señorita Ino acaba de llegar...-exclamo nerviosa-

El pelinegro bufo cansado y molesto, y sin decir mas salio de alli sin siquiera mirar a la pelirrosa, la
cual al contrario que él, lo miraba fijamente. Sintio como la ojimiel lo seguia de cerca, demasiado
cerca, pero decidio ignorar aquello y continuo caminando hasta la sala.

-¡Sasuke! -exclamo la pelirrubia con una sonrisa al ver a su prometido-

-hola Ino...-saludo sin animos y aun metido con la pregunta que le hizo la pelirrosa-

La ojiceleste no se hizo esperar mas, y se encamino hacia su prometido para darle un pequeño
beso en la mejilla, como siempre lo hacia. El pelinegro apenas y noto aquel acto, y aquello le
sorprendio, pues inmediatamente recordo que la pelirrosa habia echo lo mismo la noche anterior,
y que obviamente los efectos habian sido totalmente diferentes, pero ahora no tenia tiempo de
pensar en aquellas estupideces.

-¿que estabas haciendo amor? -pregunto la pelirrubia con amabilidad-

-solo...nada...-dijo desviando la mirada-

-ya veo...-dijo aun sonriendo- ah por cierto antes de que me olvide ¿donde esta Sakura? -pregunto
mirando a sus alrededores-

-¿Sakura? -dijo el pelinegro confundido- ¿que pasa con ella? -exclamo entrecerrando los ojos-

-es que veras me encontre con Neji en el pueblo y me dijo que le mandara un saludo de su parte -
informo algo confundida- no sabia que se conocieran...

-"Neji..." -penso algo molesto- hmp, como sea...-mascullo tratando de restar importancia a aquel
asunto-

-y me diras de donde se conocen...-exclamo curiosa-


-la verdad no lo se, creo que se conocieron en el pueblo o algo asi...-exclamo seriamente-

-ah ya veo...-murmuro pensando- Neji parecia...-dijo indesisa-

-¿que? ¿que parecia? -pregunto el pelinegro rapidamente-

-no lo se, estaba apenado al decirmelo...-mascullo con una sonrisa-

-hmp...

-¡ey Sakura! -dijo la pelirrubia de repente y desviando su mirada-

El azabache ladeo el rostro y efectivamente ahi estaba la subdichosa.

-s-señorita Ino...-saludo la pelirrosa de inmediato al reconocer a la prometida de su patron-

-hola Sakura ¿como estas? -pregunto la rubia amablemente y dando un paso hacia ella-

-bien, y usted señorita? -pregunto educadamente-

-todo bien Sakura...-exclamo con una sonrisa- te mando un saludo Neji! -exclamo la ojiceleste
rapidamente-

Lo dijo tan de prisa que la pelirrosa tardo unos segundos en procesar y acomodar aquella frase...

-¿el señor Neji? -pregunto confundida y al hacerlo le parecio oir un bufido de su patron-

-si Neji, me lo cruze hoy a la mañana, me dijo que te mandara un saludo...-repitio entusiasmada-

La pelirrosa se sorprendio al orila, pero inmediatamente su sorpresa paso a alegria. Una sonrisa se
formo en su rostro sin ser muy conciente de ello, y es que en verdad el ojiperla le agradaba.

-ya veo...-murmuro bajando la mirada- gracias señorita...

-no hay de que...-exclamo aun entusiasmada y sin mas se dio la vuelta para regresar con su
pelinegro-

-vamos a mi despacho...-macullo el pelinegro que hasta ese momento se habia mantenido al


margen de todo-

-claro amor...-respondio la pelirrubia- nos vemos después Sakura! -saludo antes de desaparecer
con el pelinegro-

-c-claro...-exclamo con una sonrisa-

Se dio la vuelta para ir a su cuarto, sin saber exactamente que hacer ese dia, pero cuando lo hizo
vio como dos pelirrojas salian de sus respectivos cuartos, ambas con una sonrisa en el rostor...

-hola chicas...-saludo lo mejor que pudo-


Inmediatamente se gano la mirada de ambas chicas, que primero la miraron despectivamente mas
despues de eso una de ellas sonrio, y aquello la sorprendio...

-¿q-que pasa...? -pregunto la ojijade confundida al ver la cara de Karin-

-hoy tambien es tu dia libre cierto Sakura? -pregunto la ojiroja-

-si

-mmm...ya veo...-dijo pensativa-

-¿que estas pensando Karin? -pregunto la otra pelirroja-

-mira Sakura, creo que ya entiendo el motivo por el que no nos estamos llevando bien...-apunto
seriamente Karin-

-¿eh? -dijo la pelirrosa confundida-

-no hemos empezado bien las cosas, es decir, al parecer aun no entiendes como nos manejamos
aqui...-continuo seriamente- que te parece si hoy dejamos todo en claro? -pregunto con una
sonrisa-

Si bien aquella ojijade no le agradaba en lo absoluto, tal vez solo era el echo de que no habian
establecido claramente las reglas del juego. Quizas si le dejaba en claro todo podria convertirse en
una mas de sus seguidoras...

-no lo entiendo...-balbuceo la pelirrosa confundida-

-Karin tampoco yo...-apunto Tayuya-

-Tayuya que tal si la llevamos con nostras ¿eh? -pregunto arqueando una ceja-

-¿¡que! -pregunto incredula la pelirroja-

-ya sabes, tal vez se una a nosotras...-dijo emocionada-

Y como no, pues tener una chica mas a sus pies no le vendria nada mal. Ademas de que Tenten
comenzaba a fastidiarla de sobremanera, y Tayuya...bueno Tayuya era Tayuya.

-mmm...bueno puede ser...-dijo la pelirroja insegura-

La pelirrosa por su lado estaba sumamente incredula ante lo que escuchaba. No podria creerlo!
¿acaso la estaban invitando a salir con ellas? Todo eso parecia en verdad demasiado bueno. Nunca
nadie la habia invitado a esas cosas, bueno pensandolo mejor si lo habian echo, el joven naruto y
hinata...

-¿yo...yo puedo ir? -pregunto la ojijade emocionada-


-¡por supuesto Sakura! -chillo Karin- tal vez lleguemos a llevarnos bien ¿eh? -dijo con una sonrisa
maliciosa-

-¡gracias! -dijo la pelirrosa sumamente emocionada-

-entonces ¿que esperas? ¡vamos de una vez! -exclamo la otra pelirroja-

-¿ahora? -dijo la ojijade-

-¡por supuesto! hay que aprovechar nuestro dia libre...-exclamo Karin- ademas iremos a un lugar
que seguro te gustara...-mascullo con una sonrisa picara-

-b-bueno, entonces vamos...-musito emocionada-

Despues de eso las tres chicas salieron de alli con una sonrisa de par en par. Las dos pelirrojas
estaban sumamente emocionadas, y la pelirrosa aun mas. Tal vez ahora si podrian mejorar las
cosas entre ellas...

... ... ...

Lo miro una vez mas, y pudo ver como el pelinegro seguia haciendo lo miso: leyendo una papeles y
despues de eso firmandolos para dejarlos a un costado, para nuevamente tomar otro papel y
hacer lo mismo que en el anterior. Bufo cansada y desilusionada, y despues miro a traves de la
ventana. El dia era esplendio, pero como era de esperarse ella se encontra alli, sentada frente al
escritorio de su prometido mientras no hacia nada.

-¿como vas con eso? -preguntro tratando de sacar algo de conversacion-

-bien...-contesto el azabache-

-ah ya veo...-murmuro viendolo fijamente-

Su deseo de que esta vez notara su presencia se habia ido a la mierda! otra vez...

-¿como estan tus padres? -pregunto el azabache despues de unos momentos, y sin siquiera
mirarla-

-mama esta igual que siempre, en casa...-exclamo tranquilamente- y papa salio por negocios...

-¿otra vez? -pregunto fingiendo interes-

Vio como la pelirrubia comenzaba a hablar, al parecer mas animada, pero aun asi el continuo con
aquellos papeles. La escuchaba, a grandes rasgos, y es que sabia que nada de lo que dijiera le
interesaria. Firmo nuevamente el papel de entre sus manos y despues levanto la mirada a su
prometida, para aunque sea parecer que algo la escuchaba...

-ya veo...-murmuro cuando la ojiceleste termino su relato-


Vio como ella fruncia el ceño, y supo que nuevamente vendria un discurso, solo rogaba que estaba
vez fuera corto.

-¡no me estas escuchando! -reclamo la chica molesta-

-Ino sabes que lo estoy haciendo...-musito fastidiado-

-si, si me escuchas pero no me prestas atencion...-apunto con el ceño fruncido-

El pelinegro la miro un momento mas y despues de eso bajo la mirada nuevamente a los papeles.
No tenia por que seguir con esa discucion estupida, asi que continuo con lo suyo. La pelirrubia por
su lado apreto los puños con fuerza, y despues de eso desvio la mirada.

-lo siento Sasuke...-dijo en tono bajo despues de unos pocos minutos-

Lo miro, nuevamente, y vio como el chico seguia en lo suyo. Sabia que la habia escuchado, pero
dudaba de que fuera a responderle, casi nunca lo hacia, por que lo haria ahora?

-¿tienes hambre? -dijo de repente el pelinegro-

Era obvio que si, pues la pelirrubia habia llegado demasiado temprano alli, y probablemente no
habria almorzado, y pensando en eso él tampoco lo habia echo. Se paro de mala gana, bajo la
mirada expectante de la chica, y camino hacia la salida...

-ven, vamos a almorzar Ino...-exclamo lo mejor que pudo-

-claro Sasuke...-dijo la chica con una sonrisa-

Aunque sea aun tenia ciertos modales, fue lo que penso la pelirrubia mientras lo seguia, en
silencio, como siempre.

-¿no han almorzado aun? -pregunto lo obvio para matar aquel silencio-

-no...-respondio pasando una manos por sus cabellos mientras atrevesaban la sala- kasa -llamo
cuando logro distinguir a la pelinegra-

-si patron? -pregunto la señora educadamente- buenos dias señorita! -saludo bajando la cabeza a
la pelirrubia-

-hola kasa...

-kasa prepara la mesa que almorzaremos, y avisale a mi padre...-mascullo para continuar


caminando hacia el comedor-

-ya mismo señor! -respondio y sin mas salio corriendo de alli para preparar todo-

Suspiro frustrado mientras se sentaba en la mesa, y veia como la ojiceleste lo imitaba para
nuevamente dar paso al silencio, que entre ellos era algo habitual.
Ese dia, sin lugar a dudas, seria bastante aburrido...

... ... ...

Bien, no era exactamente el lugar que pensaba, o imaginaba pero aun asi trataba de parecer lo
mas comoda posible. No debia arruinar esta salida, no ahora.

-ah que si te gusto? -pregunto la pelirroja que tenia a lado, y que a porposito tenia un vaso de
cerveza en su mano-

-es un lugar...-balbuceo la pelirrosa indecisa- especial...-exclamo desviando la mirada-

Se encontraba sentada en una mesa pequeña con las dos pelirrojas. Era un lugar bastante ruidoso,
y como no, si habia musica de fondo, y todas las personas gritaban y reian. Un bar, si era eso o
algo por el estilo. No vendian comida, solo bebidas y mas bebidas. Habia parejas bailando en todos
lados, e incluso algunos estaban sobre las mesas, algo que sin lugar a dudas le sorprendio al
principio, pero ahora ya comenzaba a acostumbrarse...

-eh...miren a quien tenemos por aqui...-se escucho de repente la voz de un hombre-

Las tres ladearon el rostro y entonces las dos pelirrojas sonrieron complacidas...

-Kiba...-mascullo Karin a modo de saludo-

-como estan las pelirrojas del pueblo? -pregunto el chico mientras se sentaba tranquilamente con
ellas, seguido por dos chicos mas que lo imitaron- oh...si hoy tenemos una nueva -exclamo con
una sonrisa de medio lado al ver a la pelirrosa- y es pelirrosa!

-h-hola...-saludo la ojijade intimidada-

-pero que presiosura! -exclamo el mismo chico-

La pelirrosa se sonrojo a mas no poder, y desvio la mirada a otro lado.

-es Sakura...-anuncio la lider de las pelirrojas- una nueva sirvienta de la casa...

-mmm ya veo...-mascullo el pelimarron- bueno Sakura me presento soy Kiba, y ellos son mis dos
amigos, Shino y Chouji...-exclamo apuntando a ambos muchachos-

-un gusto Sakura...-saludo el mas rellenito de los dos, Chouji-

-igual...-respondio suavemente-

-supongo que tambien un gusto...-murmuro el otro chico, el cual parecia el mas serio de los tres-

Kiba tenia el pelo marron, y los ojos negros, era un chico bastante normal, y probablemente de la
misma clases que ellas. Shino tenia el pelo negro, y los ojos no podia verselos, pues el mismo
llevaba unos lentes bastantes extraños, negros, algo que nunca habia visto. Y el ultimo de todos
Chouji, era un chico de pelo marron, ojos negro, y un cuerpo un tanto rellenito, gordo.

-un gusto tambien...-balbuceo nerviosa-

-no era de aqui, era de un pequeño pueblo asi que no te sorprendas si es un poco rara...-mascullo
Karin con algo de malicia-

-umm ya veo...-murmuro el pelimarron-

-bueno en fin, oye Shino ¿que tal un baile? -exclamo la pelirroja- o lo que quieras...-añadio
melosamente-

-creo que ''o lo que quieras'' esta mejor...-mascullo el pelinegro del grupo- no tengo ganas de
bailar...

-¡por mi mejor! -continuo Karin al tiempo que se ponia de pie- nos vemos despues chicas, o tal vez
no...-exclamo entre risas-

-¿a donde van? -pregunto la pelirrosa ingenuamente-

Escucho como el pelimarron que tenia a lado, Kiba, lanzaba un risa llena de ironia y burla. Ladeo el
rostro y lo vio cerca de ella, demasiado cerca, y se pregunto en que momento se habia acercado
tanto...

-a hacer sus cositas...-respondio a su pregunta-

-Chouji tu y yo un baile...-ordeno de repente a pelirroja restante mientras se ponia de pie-

-un baile estar bien, aunque sabes en que terminaremos cierto? -cuestiono con una sonrisa de
medio lado-

-por supuesto...-masculo relamiendose los labios-

-Tayuya...-llamo la pelirrosa algo alterada al ver que la misma tambien se iba-

-disfruta la tarde Sakura, y tambien la noche, pero intenta estar mañana antes de las nueve en la
casa por que si no los patrones se enojara! -informo en tono elevado antes de desaparecer entre
las tantas parejas que se encontraban bailando-

-¿mañana? -dijo confundida-

-bueno parece que nos dejaron solos preciosa...-exclamo el chico que tenia a lado-

-si eso parece...-susurro encogiendose de hombros-

-¿siempre vienes aqui? -pregunto el pelimarron interesado-


-es la primera vez que lo hago...

-oh...-exclamo el chico sonriendo aun mas- ¿y de que pueblo vienes Sakura?

-rioda joven...-se limito a decir e inmediatamente sintio una risa del chico-

-oye, oye no me digas joven, Sakura, solo tuteame...-mascullo mientras daba un sorbo a su vaso de
cerveza-

-pero...-exclamo indesisa-

-vamos! si vamos a ser amigos no tienes por que hablarme con tanto respeto...-exclamo
tranquilamente-

-¿amigos? -repitio confundida-

-y si quieres podemos ser algo mas...-insinuo con una una sonrisa seductora-

La pelirrosa lo miro aun confundida, mas algo le decia que aquello no le gustaria, asi que
simplemente desvio la mirada y observo a las parejas que bailaban alli.

-tienes unos ojos hermosos...-informo el pelimarron al estar viendola detenidamente-

¡Dios! Ese debia ser uno de esos dias en los que todo te sale bien, por que primero le habian
pagado muy bien en su trabajo, y segundo conocia a la chica mas linda y atractiva. Pelo rosa, sin
lugar a dudas nadie tenia aquello, ojos verdes, unicos, facciones delicadas, como la mayoria de la
señorita de la alta sociedad pero era seguro que ella no lo era, y un cuerpo bastante lindo, no era
voluminoso pero era justo lo que buscaba en esos momentos.

-g-gracias...-susurro la pelirrosa ante aquel halago-

Miro a todos lados tratando de localizar a Karin y Tayuya pero no las vio por alli. ¿Acaso la habrian
dejado? De repente todo el entusiasmo que habia sentido hasta ese momento se desvanecio en
un dos por tres. Bajo la mirada apenada y triste, hubiera sido mejor ir a caminar por el pueblo a
que estar ahi sentado, en medio de gente que practicamente no sabia que hacia, pues la cerveza,
vino o lo que sea que hubieran tomado ya les habia subido hasta la cabeza.

-no volveran...-auncio el pelimarron que tenia a lado-

-¿eh?

-tus amigas, no volveran -repitio tranquilamente- Karin y Shino deben estar divirtiendose a lo
grande...-exclamo con una sonrisa e inclinando la cabeza hacia un costado-

La pelirrosa vio hacia donde el chico le indicaba y entonces vio que en el segundo piso de aquel
lugar habian varias puertas, y que por alli entraban distintas parejas...

-y Tayuya y Chouji no tardaran en unirseles...-continuo el chico-


No dijo nada pues aun tenia la mirada clavada en aquellas puerta.

-¿quieres unirte a ellos? -pregunto el chico al tiempo que ponia una mano en la pierna de la
pelirrosa-

Todo su cuerpo se sobresalto ante aquel tacto.

-o-oye! -exclamo al tiempo que quitaba aquella mano de alli-

-¿que? -dijo él inocentemente-

-n-no haga eso j-joven...-balbuceo sumamente nerviosa y sin mas se alejo un poco de él-

-bien, de acuerdo, lo sintió Sakura...-exclamo el pelimarron tranquilamente-

¡Joder! Su suerte se fue para el carajo, pues al parecer aquella muchacha no era de las regaladas, y
si ella no queria nada de nada, él no la obligaria ni la presionaria. Era un mujeriego de primera,
todo el mundo alli lo sabia, y de echo estaba seguro que ya se habia acostado con la mitad de las
mujeres que estaban alli pero siempre con su consentimiento. Era un hombre que sabia aceptar la
negacion de una mujer.

-¿quieres bailar? -pregunto amablemente-

La pelirrosa lo miro algo desconfiada, pero inmediatamente aquella desconfianza desaparecio al


ver la sonrisa del chico, una sonrisa amable.

-no se bailar...-informo apenada-

-eso no es problema Sakura! -dijo emocionado- yo puedo enseñarte! -se ofrecio animado-

-n-no...no joven, gracias...-exclamo nerviosa-

-¡oye! ¿que te dije con eso de ''joven''? -exclamo divertido- vamos tuteame!

-bueno yo...

-¡vamos Sakura! -insistio-

-bien...-dijo dado un suspiro y sin mas una sonrisa aparecio en su rostro- entonces, no gracias Kiba,
prefiero quedarme aqui...-exclamo tranquilamente-

Aquel chico comenzaba a agradarle.

-¡perfecto! -anuncio victorioso- aunque me hubiera gustado que me concedieras una pieza...-
exclamo encogiendose de hombros-

-tal vez en otra ocasion...-susurro apenada y de repente vio como los ojos del chico se
entusiasmaban-
-entonces sera en la proxima...-dijo fuertemente- por que habra proxima ¿eh? -exclamo contento-

Una mujer como aquella no es algo que se dejara escapar con tanta facilidad...

-c-claro jo...Kiba...-se corrigio de inmediato y vio como el le sonreia complacido-

Despues de eso vio como el chico tomaba otro trago de su cerveza para terminar por tomar aquel
vaso, y una vez echo lo dejo en la mesa con mucha fuerza.

-Sakura que te parece si te llevo a dar una vuelta? -pregunto tranquilamente-

-no...pero Karin y...

-no volveran -repitio seriamente- siempre es lo mismo Sakura, recien volveran con los...Uchiha,
cierto?

-si

-bien recien volveran a aquella casa de los Uchiha mañana por la mañana, se lo que te digo...-
anuncio tranquilamente- asi que ¿que dices? ¿vienes?

-pero...-dijo algo nerviosa y temerosa- ¿a donde iremos?

-a caminar por ahi, creo que este no es un lugar apropiado para ti...-mascullo tranquilamente-

Lo veia en sus ojos, aquella chica era diferente.

-¡oye no soy ningun pervertido ni mucho menos! -exclamo divertido al ver que la chica dudaba-

-n-no estaba pensando eso! -mintio sumamente apenada-

-¿entonces vamos?

La pelirrosa bajo la mirada. ¿Debia hacer aquello? De echo salir de aquel lugar era algo que estaba
deseando con toda el alma, pero aun asi apenas habia conocido a aquel chico, y no sabia si seria lo
adecuado...

-¡de acuerdo!

¿¡Que! Ella no habia querido decir eso, es decir, ni siquiera lo habia terminado de pensar. Se
apresuro a corregir su error pero para entonces ya era tarde...Vio como el pelimarron se puso de
pie de inmediato y sin mas le extendio una mano, en un gesto bastante caballeroso, y que hizo que
las palabras murieran en su boca.

-gracias Sakura...-exclamo complacido-

-n-no hay de q-que...-tartamudeo aun insegura de sus palabras-


Despues de eso salieron de alli, y por fin pudo respirar el aire puro. El pueblo estaba bastante lleno
y la gente iba de un lado a otro, en esas condiciones era imposible de que algo malo le sucediera,
ademas de que Kiba parecia ser un joven bastante bueno.

Ese dia, sin lugar a dudas, seria bastante entretenido...

Y asi fue...

Kiba era como naruto, era un chico entusiasmado, bromista, alegre, y muchas cosas mas que
hicieron que mas de una sonrisa escapara de su rostro. Al principio se habia sentido extraña, eso
de andar a solas con un chico no era nada comun para ella, y de echo tambien lo sintio cuando
estuvo con Tayuya y Karin, pues como era de esperarse alguien como ella jamas tuvo amigas, ni
amigos.

-asi que conoces al joven naruto...-repitio la ojijade-

-¡claro! y tambien a hinata, es una excelente chica...-exclamo tranquilamente-

-lo es...-respondio la pelirrosa sinceramente-

Despues de eso continuaron caminando por alli, entre las calles, mientras Kiba le indicaba a
grandes rasgos que era cada cosa. Al parecer era un chico bastante conocido pues dos de cada tres
personas lo saludaban, sin embargo aun a pesar de todo eso su atencion estaba situado mas en las
calles por donde iban que en el mismo chico...

-bien, ya casi vamos a llegar...-anuncio el pelimarron-

El anochecer ya habia comenzado a aparecer hace bastante tiempo y él, como todo caballero,
decidio acompañarla a la mansion, aunque claro que la chica se habia negado al principio pero
despues de un par de insistencias cedio. La miro de reojo y vio como la ojijade miraba todo a su
alrededor, probablemente tratando de gravar todo en su memoria. Era una chica estupenda.

-¿te guias o no? -pregunto el chico-

-algo...-musito de manera pensativa- reconozco un par de casas pero no mas...-susurro algo


avergonzada-

-¿y pretendias venir sola? -pregunto burlon- que bueno que insisti, por que si no, no hubieras
llegado nunca, y probablemente tendria a medio pueblo detras de mi pues te vieron conmigo...-
mascullo entre risas-

La pelirrosa tambien sonrio al escucharlo, y despues de eso su mirada logro distinguir la mansion...

-¡ya llegamos! -dijo sorprendida-

-te lo dije...-exclamo encogiendose de hombros- entonces Sakura...-susurro mientras detenia su


paso a un par de metros de la puerta de aquella casa-
La pelirrosa lo imito.

-todos los sabados son tus dias libres ¿cierto? -pregunto interesado-

-si Kiba...-exclamo tranquilamente-

-entonces que te parece si uno de estos sabados vengo a visitarte ¿eh? -pregunto emocionado-

-c-claro...-exclamo algo apenada- si quieres...

-¡eso ni se pregunta! -apunto con una sonrisa- entonces nos veremos...-mascullo tranquilamente y
sin saber muy bien como debia despedirse de aquella chica-

La pelirrosa sonrio feliz, y justo en el momento que pretendia despedirse vio como las puertas de
la casa se abrian y entonces distinguio a la señorita Ino y a su patron.

-tu patron...-apunto viendo a Sasuke-

-¿lo conoces?

-algo asi...-respondio sin animos-

La pelirrosa desvio la mirada nuevamente a la puerta y entonces vio a la prometida de su patron,


Ino, la cual le sonreia y se despedia levantando una mano antes de subir al carruaje. Le respondio
igual y despues miro a Kiba...

-hasta la proxima Kiba -saludo con una sonrisa para despues alejarse de alli-

Camino apresurada hacia la puerta, en donde aun estaba su patron, igual de serio que siempre, y
con la mirada clavada en el pelimarron que aun permanecia detras...

-¡nos vemos preciosa! -escucho que gritaba el chico antes de comenzar a alejarse de alli-

Sus mejillas se sonrojaron al oir eso mas continuo con su camino sin voltear ni siquiera un
momento. Subio los pequeños peldaños que conducian a la enorme puerta, donde la esperaba
cierto pelinegro, y por algun motivo se puso nerviosa.

-buenas noche señor...-saludo con una sonrisa nerviosa una vez que estuvo frente a él-

Entro a la casa e inmediatamente sintio la puerta cerrarase detras de si.

-hola ''preciosa''...-imito ironicamente la palabra y el tono del pelimarron-

La pelirrosa se dio la vuelta para mirarlo, creyendo o pensando que tal vez en el rostro de su
patron habria una sonrisa, pero no era asi, llevaba la cara igual de seria que siempre.

-Karin y Tayuya...-comenzo un tanto incomoda y tratando de romper el silencio que se habia


creado alli- ¿ya llegaron?
-asi que saliste con ellas ¿cierto? -pregunto arqueando una ceja-

Muy bien, aquellos comenzaban a ser indicios de que aquella pelirrosa era igual que las demas, y
no supo exactamente si eso le agradaba o no. Ademas de que aun pensaba en aquel chico que
estaba con ella hace un par de minutos ¿acaso ya se habria acostado con él?

-s-si señor -mascullo bajando la mirada- fuimos a un lugar bastante...-exclamo indesisa-

-¿bastante que?

-Loreka, ese era su nombre...-exclamo haciendo uso de su memoria-

¡Bingo! aquel lugar era conocido por todos, y se sabia ya de antemano que alli solo se iban a
buscar cosas rapidas, mejor dicho mujeres rapidas. La observo detenidamente, y de repente una
sonrisa de medio lado se formo en su rostro.

-y supongo que te gusto ¿no? -pregunto al tiempo que daba un paso hacia ella-

-bueno...-exclamo indecisa, mas despues recordo a Kiba- si, la verdad que si...

-ya veo...-murmuro ansioso-

¡Joder! Si aquella pelirrosa era igual a las demas ¿entonces por que habia esparado tanto? Le
habia llamado su atencion desde el primer dia, y es que bueno era algo comun ¿no? Era una chica
linda y...exotica, si, esa era la palabra.

-supongo que accediste a lo que te pidio el hombre que vino hasta aqui contigo ¿no? -pregunto
con dobles intenciones y hasta tal vez algo molesto, mas no lo admitiria, claro que no-

La pelirrosa lo miro confundida, no sabiendo exactamente a que se referia, mas despues de eso lo
recordo. Claro, Kiba le habia pedido de ir a dar una vuelta por el pueblo, aquello no tenia nada de
malo ¿verdad?

-si, asi es...-exclamo tranquilamente- me dijo...

-¡perfecto! -interrumpio a la pelirrosa y sin mas termino de acortar la distancia entre ellos,
dejando casi nada entre ambos- entonces ya todo queda claro Sakura...-mascullo ya sintiendo un
dolor en su entrepierna-

-¿eh? -dijo confundida y un tanto intimidada ante la imponente figura de su patron-

-entonces ven...-ordeno al tiempo que la tomaba de la muñeca y la dirigia a un lugar en especifico-

Aquel dia habia sido sumamente estresante junto a su prometida, Ino, pero al parecer ahora las
cosas mejorarian junto a aquella pelirrosa.

-¿que? -exclamo al ser arrastrada por su patron- ¿q-que sucede señor? -pregunto desconcertada-
Lo siguio sin decir nada, mejor dicho, se dejo arrastrar sin decir nada. Hasta que en un momento el
pelinegro detuvo su paso frente a una pequeña puerta que se encontraba en el pasillo de limpieza.

-si le hiciste el favor a él, no tendras problemas en hacermelo a mi ¿no? -cuestiono lleno de
arrogancia y prepotencia-

¿Como aquella sirvienta iba a rechazarlo? Es decir, nadie lo hacia, y menos alguien como ella. Ya
no habia dudas, no ahora que sabia como era.

-¿u-usted...quiere...? -exclamo sorprendida al creer algo que no era-

¿Acaso él queria salir por el pueblo con ella? Parpadeo desconcertada y aturdida.

-por supuesto, y tu tambien ¿no? -pregunto aun con aquella encantadora sonrisa-

Bueno, siendo sincera con ella misma, si queria. Era algo que no podia explicar, pero su patron le
agradaba, y hasta tal vez mas que eso. Sonrio complacida y vio como el ensachaba su sonrisa.

-claro señor...-exclamo con un pequeño rubor en sus mejillas-

No se dijo mas. La tomo de la muñeca y la jalo hacia dentro de alli para despues cerrar la puerta
con impaciencia y ansiedad. Volteo a verla y vio como ella miraba a todos lados confundida.

-¿que hacemos aca? -pregunto la ojijade viendo aquel pequeño cuarto-

Habia estado tan absorta en la charla que recien ahora cabia en cuenta de que estaban en un
pequeño cuarto de limpieza. Busco la mirada de su patron, y la encontro a milimetros de la suya, a
nada. En una primera reaccion iba a dar un paso hacia atras, sobresaltada, pero todo su
movimiento se detuvo cuando fue el quien la empujo hacia atras, hasta chocarla con la pared.

-s-señor q-que...? -balbuceo ya sintiendo como su corazon se aceleraba-

-¿no creeras que yo te llevare a una cama o algo por el estilo cierto? -exclamo burlonamente-

No se hizo esperar mas y aunque habia pensado hacer eso rapido aun asi su cabeza no pudo evitar
bajar hasta el delicado cuello de la pelirrosa. No lo beso, no lo haria, al menos no si lograba
mantener el control, pero aun asi lo rozo, deslizo su cabeza por alli, con los ojos cerrados,
haciendo que su nariz marcara un camino por aquella zona, aspirando con fuerza aquel aroma tan
delicado.

Se estremecio totalmente al ver, o sentir, el acto de su patron. Habia sido tanto su aturdimiento
que se quedo quieta, como una piedra, aun sin creerse que aquello estuviera sucediendo ¡No, no
podia ser! debia ser su imaginacion o un sueño, o pesadilla, pero aquello no podia estar
sucediendo. Cerro sus ojos con fuerza, ya sintiendo un cosquilleo en el estomago ante aquella
respiracion calida en su cuello...
-''vamos, hazlo de una vez!'' -penso el pelinegro molesto consigo mismo al seguir deslizandose por
alli-

Y es que ¿como evitarlo? Olia muy bien, demasiado bien, y la calidez de su delicado cuello le
instaba a bajar completamente el rostro y depositar sus labios alli. No era como un perfume, ya
sea barato o caro, no, era diferente. Era su aroma, aunque claro que eso ya lo sabia, pero aun asi
era embriagador y aturdidor, pues todos sus sentidos estaban encendidos y su razon comenzaba a
desaparecer...¿seria una bruja?

-n-no...-balbuceo la pelirrosa sin salir de aquel trance y aun con los ojos cerrados-

La frase quedo inconclusa, y poco a poco sintio como el frio se apoderaba de ella, era una
sensacion que ya habia sentido antes, y por nada del mundo queria volverla a sentir. De repente
reacciono, salio de aquel trance o sueño y cayo en la realidad ¿Que estaba haciendo? Sintio como
su patron aun deslizaba su rostro por su cuello y despues de eso, casi al instante, sintio una de sus
grandes manos deslizarse por el costado de su cintura, rozando suavemente su piel por sobre
aquella delicada tela...

-lo haremos rapido...-mascullo de repente al salir de aquel trance y sin mas alejo su rostro del
cuello de la chica-

Los recuerdos comenzaron a azotar su mente, no quiso, no queria, pero aun asi lo hicieron. En vez
de empujar a su patron, como cualquiera lo hubiera echo, pues el mismo no la estaba forzando, no
la tenia atada ni mucho menos, se quedo quieta, absorta en sus pensamientos, en sus recuerdos.
Sus ojos se cristalizaron y de un momento a otro respirar comenzo a ser dificil. Imagen tras
imagen, sonido tras sonido, sensacion tras sensacion, podia sentir, podia sentir que estaba alli!
Aquel cuarto, aquel horrible cuarto, aquella voz, y aquellos ojos de aquel maldito hombre. Su
cuerpo se tenso y sin mas su cabeza se elevo para buscar los ojos de su patron, pero no eran los de
él, estos eran violetas...

Era él. Era él.

-vamos hermosa, si tu madre lo hace tu tambien...-mascullo aquel sujeto con la voz aspera-

El grito quedo ahogado en su garganta cuando sintio como el mismo arrastraba la tela de su
vestido hacia arriba.

-¡no! -grito al tiempo que empujaba al pelinegro- ¡no! ¡no!

La miro sumamente sorprendido ante aquella reaccion, y mas aun cuando vio sus bonitos ojos
cristalizados y llenos de una rabia que no supo comprender. Se quedo sin habla ante aquella
mirada, y no pudo decir nada, absolutamente nada. De repente toda la excitacion que habia
sentido paso a una total confusion y desconcierto.

-¿q-que? -logro articular antes de que la pelirrosa cayera arodillada al suelo-


Su sorpresa aumento aun mas al ver como la chica tomaba sus piernas con ambas manos y las
apretaba contra su cuerpo, en un claro signo de proteccion. Despues de esos vio las lagrimas
resbalar por sus mejillas.

Una de las manos de aquel sujeto se pusieron en su boca, impidiendo que cualquier sonido
escapara de sus labios. La desesperacion se apodero completamente de ella.

-''¡alguien ayudeme !'' -penso aterrada-

Era lo peor que habia sentido en toda su vida, era nauseabundo, era horrible !

-¡no me toque! -exclamo la pelirrosa cerrando los ojos con fuerza-

Sus puños se cerraron con fuerza en la tela de su vestido y su cuerpo comenzo a temblar. Ya no
esta alli, ahora estaba... alla. Sus manos, sus asperas manos...No! no! no queria recordar mas!

-¿Sakura...?-la dura voz de su patron hizo que algo de su ser volviera al ahora, al presente-

-maldito...maldito desgraciado...-mascullo escondiendo el rostro entre las piernas-

Aun se encontra alli, totalmente ajeno a lo que le sucedia a ella, pero aun asi no se podia mover.
No sabia si era de la impresion o el desconcierto de ver aquella actitud tan...tan extraña.

-¿q-que sucede? -pregunto despues de bastante segundos en los que no dijo nada-

No era tan estupido para no darse cuenta de que algo iba mal con aquella muchacha. Espero un
poco mas la respuesta de la pelirrosa pero no la recibio, asi que sin dar mas vueltas a aquel asunto
se acerco hasta ella y se inclino lentamente, procurando no realizar ningun moviento brusco.

-oye Sakura...-llamo antes de colocar una mano en su hombro-

Vio como ella se sobresaltaba de sobremanera y por un segundo estuvo seguro que la chica le
propiciaría un duro golpe, pero no lo hizo si no que simplemente levanto el rostro y vio como su
mirada comenzaba a retomar el brillo de siempre...

-¿por que lo hizo? -murmuro la pelirrosa con la voz temblorosa-

Si bien los recuerdos ya estaban cediendo y daban paso al presente, aun asi el dolor no, y ahora lo
unico que podia ver era los ojos negros de su patron, por que aun era conciente de que se trataba
de su patron.

-¿que hice? -pregunto el pelinegro en tono bajo y aun confundido-

-¿por que? ¿por que me hizo eso? -murmuro destrozada y con la voz temblorosa-

-¿¡q-que hice! -pregunto alterado-


No entendia que demonios estaba pasando alli, pero él no le habia echo nada ¿cierto? Fruncio el
ceño confundido ¿Que mierda le pasaba a aquella sirvienta?

-¿de que hablas Sakura? -pregunto impaciente al no recibir respuesta-

Lo escuchaba, escuchaba al pelinegro pero aun asi no podia responder. Sentia el dolor en su
pecho, en su cuerpo y hasta incluso, aunque sonara irreal, lo sentia en su mente. Apreto los ojos
con fuerza tratando de reprimir todo ello, pero al hacerlo solo empeoro las cosas pues su llanto
aumento. Rema se lo habia dicho, el tiempo no cura las heridas, todos dicen que es asi, pero no!
eso era una gran mentira! Aun ahora, pasados tantos dias, tantos meses e incluso años no lo
superaba, y el dolor crecia dia a dia al no saber como sobrellevar todo eso. Debia ser fuerte, debia
ser muy fuerte, pero no lo era...

-a-ayudeme...-balbuceo desesperada- por favor ayudeme señor! -pidio entre la angustia y la


tristeza-

Sus ojos se abrieron de sobremanera al escucharla, mas aun no entendia que sucedia alli. Se
quedo en silencio por unos segundos, viendo como el rostro de la pelirrosa aun estaba escondido
entre sus piernas. Lo penso un momento mas, y despues de eso nuevamente coloco su mano en el
hombro de ella, a lo que la misma volvio a levatar el rostro...

-¿m-me...me ayudara? -murmuro con la voz quebrada y viendolo con sus cristalizados ojos-

-te... te ayudare...-dijo no muy seguro- pero debes decirme que es lo que tienes...-sentencio
firmemente-

Cerro los ojos al escucharlo. No sabia que hacer, y de echo aun se encontraba aturdida por todo lo
que acaba de suceder pero deseaba que el dolor desapareciera, lo deseaba con toda su alma.

¿Podria confiar en él...o no?


Capitulo 11: cerca, pero no...

Lo escuchaba, escuchaba al pelinegro pero aun asi no podia responder. Sentia el dolor en su
pecho, en su cuerpo y hasta incluso, aunque sonara irreal, lo sentia en su mente. Apreto los ojos
con fuerza tratando de reprimir todo ello, pero al hacerlo solo empeoro las cosas pues su llanto
aumento. Rema se lo habia dicho, el tiempo no cura las heridas, todos dicen que es asi, pero no!
eso era una gran mentira! Aun ahora, pasados tantos dias, tantos meses e incluso años no lo
superaba, y el dolor crecia dia a dia al no saber como sobrellevar todo eso. Debia ser fuerte, debia
ser muy fuerte, pero no lo era...
-a-ayudeme...-balbuceo desesperada- por favor ayudeme señor! -pidio entre la angustia y la
tristeza-

Sus ojos se abrieron de sobremanera al escucharla, mas aun no entendia que sucedia alli. Se
quedo en silencio por unos segundos, viendo como el rostro de la pelirrosa aun estaba escondido
entre sus piernas. Lo penso un momento mas, y despues de eso nuevamente coloco su mano en el
hombro de ella, a lo que la misma volvio a levatar el rostro...

-¿m-me...me ayudara? -murmuro con la voz quebrada y viendolo con sus cristalizados ojos-

-te... te ayudare...-dijo no muy seguro- pero debes decirme que es lo que tienes...-sentencio
firmemente-

Cerro los ojos al escucharlo. No sabia que hacer, y de echo aun se encontraba aturdida por todo lo
que acaba de suceder pero deseaba que el dolor desapareciera, lo deseaba con toda su alma.

¿Podria confiar en él...o no?

Espero impaciente su respuesta, mas no pensaba presionarla, no lo haria. Los segundos


comenzaron a pasar y luego los minutos y ella no abria la boca, si no que simplemente continuo
llorando entre sus rodillas, al parecer habia olvidado que él estaba alli, junto a ella.

-Sakura...-llamo en tono suave para no sobresaltarla-

La pelirrosa apreto los puños al escuchar la voz de su patron, sabia que estaba alli y esa era la
razon por la que no queria levantar el rostro. No podia decirle, no podia contarle lo que le paso, no
se animaba a hacerlo, no queria ver el desagrado en su rostro. Aquel secreto era de ella, solo de
ella, y mientras menos gente lo supiera seria mejor, por que asi, al menos, no la despreciarian por
eso.

-l-lo siento...-balbuceo sin levantar el rostro-

Respiro profundo tratando de relajarse, ya era suficiente con el echo de que su patron la hubiera
visto asi. Lentamente comenzo a levantar el rostro, aun cubierto de lagrimas, y sus ojos se
chocaron con los de él. La miraba fijamente, y con una intensidad que logro hacerla estremecer,
mas ella mismo rompio aquel contacto y sin mas se puso de pie de inmediato, a lo que él la imito.

-que te sucede? -pregunto el pelinegro al ver que la pelirrosa le esquivaba la mirada-

-s-señor yo...yo no quise...-tartamudeo nerviosa y apretando los puños- lo siento, d-de verdad lo s-
siento...

-por que te disculpas! -exclamo molesto-

-e-es que yo...-balbuceo con la voz temblorosa-


Sintio como su respiracion se dificultaba de sobremanera y su corazon comenzaba a latir lento,
demasiado lento, y las cosas no ayudaban en anda, pues se encontraba en ese pequeño cuarto, el
cual parecia mas pequeño a cada segundo, y eso sin contar la impotente presencia de su patron.
Llevo una de sus temblorosas manos a sus ojos para sacar las lagrimas de alli, pero aun asi su vista
seguia siendo borrosa.

-estas bien? -pregunto un tanto preocupado al ver que la pelirrosa paracia tambalearse-

-estoy bien, estoy bien...-murmuro al tiempo que esquiva a su patron para caminar hacia la
puerta-

Debia salir de alli, debia hacerlo inmediatamente! pero él no se lo permitio.

-espera! -ordeno al tiempo que la jalaba del brazo par atraerla hacia él-

Todo su mundo giro en ese momento, o al menos lo hizo aquel cuarto, y despues de eso nada.

-¡Sakura! -exclamo al ver que la pelirrosa se desvanecia entre sus brazos- oye! -dijo entre
sorprendido y preocupado-

Demonios! y ahora que? Se arodillo en el suelo, aun con la ojijade entre sus brazos, y la observo.
Estaba palida y parecia cansada. Lentamente llevo una de sus manos a la suave mejilla de la chica y
la palmeo un poco para ver si reaccionaba, pero nada paso.

-Sakura...-volvio a llamar pero en tono mas bajo-

Vio como su pecho subia y bajaba con lentitud, como si la pelirrosa solo estuviera durmiendo,
tambien tomo su pulso, era normal. Al parecer solo era un simple desmayo. Suspiro tranquilo y se
sorprendio al darse cuenta de que habia estado tenso, demasiado tenso para su gusto.

-acaso siempre me traeras problemas? -murmuro observando su rostro-

Despues de eso se puso de pie, con ella entre sus brazos, y la verdad es que aquella muchacha no
pesaba nada, de echo, ni siquiera sentia su peso, por asi decirlo. Salio de alli y se encamino hacia el
salon ¿Que haria con ella? Miro a todos lados, no habia nadie. Sabia que Kasa debia estar por alli,
al igual que Tenten, pero las otras dos no, pues era su dia libre. Tambien estaba su padre, debia
estar arriba, en su cuarto, pero de todas formas el no ayudaria.

-''tal vez Kasa...'' -penso seriamente-

No, Kasa definitivamente no. Por alguna razon no le agradaba para nada la actitud de Kasa para
con Sakura. No la trataba bien, y eso era algo que cualquiera podia notar a simple vista, no es que
el estuviera atento a aquel tema, no, claro que no. Definitivamente Kasa no era buena opcion.

-''Tenten...''
Tampoco. Es decir, no confiaba en aquella ojimiel, y de echo no confiaba en ninguna de sus tres
sirvientas. Ademas de que, tambien sabia que a ninguna de ellas le agradaba Sakura, lo notaba en
sus actitudes, en sus miradas de envidia hacia la pelirrosa, y él sabia por que era eso ¿Y es que
quien no se daria cuenta de eso?

-y ahora...? -murmuro seriamente-

No sabia cual era el cuarto de la pelirrosa, por lo que no podria dejarla alli, y preguntar a aquellas
dos mujeres que estaban en la casa seria dar en evidencia el estado de la pelirrosa, y por dios!

¿¡Por que le daba tantas vueltas a aquel estupido asunto de la pelirrosa!

Sacudio la cabeza molesto con él mismo. Si no hubiera intentado hacer lo que hizo no estaria en
esta situacion. Era su jodida culpa por tratar de meterse con la ojijade, y ahora ella estaba
desmayada y en sus brazos. No lo penso mas, despues de todo ¿que podria salir mal? Se encamino
lentamente hacia las escaleras y comenzo a subirlas con mucha rapidez, no queria que nadie lo
viera.

-solo sera un rato...

Si, solo un momento, probablemente la chica solo estaria inconciente por un par de minutos como
era normal, despues de eso despertaria y se iria a su cuarto tranquilamente, si, seria asi. Termino
de subir las escaleras y se encamino a su cuarto, y una vez frente a este entro y dejo, con
delicadeza, a la pelirrosa en su cama.

-mierda...-mascullo frunciendo el ceño-

La observo de pie detenidamente, parecia calmada y relajada, a diferencia de hace unos


momento, ahora bien ¿por que se habia comportado asi? ¿que le habia echo reaccionar de aquella
manera? Se maldijo una vez mas mientras comenzaba a caminar de un lado a otro en su cuarto,
como un verdadero estupido ¿Por que le habia dicho aquello? y demonios! ¿por que le tenia que
dar tanta importancia al asunto?

-a-ayudeme...-balbuceo desesperada- por favor ayudeme señor! -pidio entre la angustia y la


tristeza-

Recordo las palabras de la chica y sintio una opresion en su pecho. Habia estado tan desesperada
que aquella desesperacion le calo en el alma. Y sus ojos...sus ojos habian echo que todo su interior
se removiera con fuerza. Siempre esta feliz, o al menos eso parecia, siempre que lo veia le sonreia
y de echo sonreia a todos, era amable y tierna, y verla en aquel estado le habia impacto mas de lo
que penso, y él se maldecia una y otra vez por eso.

Cansado de dar vueltas en su cuarto y de tener tantas preguntas, se sento en su cama y luego se
recosto produciendo un fuerte movimiento, en un intento por que la pelirrosa reaccionara, pero la
misma ni siquiera se movio, y aquello lo frustro, en cierta medida. Cerro los ojos y dio un suspiro.
Ese dia habia sido agotador, y no hablaba en el sentido fisico, lo decia por la presencia de cierta
pelirrubia que lo habia acechado por toda la tarde. Era tan pesada...

-''y ahora Sakura...'' -penso desganado-

Aunque en verdad no podia comparar a ambas entre si, y es que eran diferentes, muy diferentes.
De echo comenzaba a creer que aquella pelirrosa que tenia a lado tenia una mente diferente, y no
sabia si aquello era bueno o malo. Bueno pero en fin ¿a él no le tenia que importar eso, cierto? Un
nuevo suspiro escapo de sus labios, e inevitablemente nuevamente penso en la pelirrosa que tenia
a lado, y al hacerlo, esta vez, sus ojos se posaron en su rostro. Joder! que ya lo sabia pero aun asi
no podia dejar de ver sus rasgos, tan delicados que sentia que con cualquier movimiento aquella
belleza se romperia en un dos por tres. Tenia la sensacion, o la certidumbre de que aquella chica
no solo era fragil en el sentido fisico si no tambien en el sentido no fisico.

La observo un buen tiempo mas mientras que el sueño y el cansancio comenzaban a apoderarse
de él. Al parecer aquella sirvienta no pretendia despertar por un buen rato, asi que sin mas volteo
el cuerpo y cerro los ojos, dormir un poco no le vendria nada mal. Minutos despues cuando el
sueño ya se habia apoderado de la mayor parte de su conciencia sintio como la pelirrosa se movia,
y despues de eso sintio un leve roce en su mano, al parecer se habia acercado a él, pero la verdad
es que ahora no tenia ganas de abrir los ojos y despertarla para alejarla, asi que simplemente
continuo metiendose mas y mas en la inconciencia, sintiendo segundo a segundo como la
presencia de ella lo inundaba en su totalidad...

... ... ...

Olia muy bien alli, demasiado bien, y eso que a ella no le gustaban demasiado los perfumes ni
nada de esas cosas, pero sin lugar a dudas aquel era un aroma estupendo, era suave, casi
imperceptible...Se removio inquieta una vez que sintio que la oscuridad en la que se encontraba
comenzaba a aclararse poco a poco, hasta que llegado un momento se convirtio en algo molesto.

Giro aun mas y apoyo su cabeza, de costado, sobre una de sus manos. Ya debia ser tarde pero aun
asi se estaba muy alli, ademas de que aun tenia sueño, pero no podia seguir durmiendo, si era
tarde no tardaria en sentir los fuertes golpes en su puerta y la voz de Kasa enojada por su retraso.
No es que no estuviera acostumbrada a levantarse temprano, y de echo era de esas personas que
duermen poco, pero ahora...ahora era diferente.

-mmm...-murmuro tratando de abrir sus pesados parpados-

Entonces, antes de que pudiera hacerlo, sintio un movimiento a su lado, el colchon parecio
hundirse un poco mas y escucho el boztezo de alguien. Se sobresalto de sobremanera al sentir
aquello y sus parpados antes pesados, ahora ya no pesaban nada, por lo que sus ojos se abrieron
de inmediato, y al mismo tiempo vio que la persona que tenia a lado tambien abria los ojos, casi
junto con ella.

Negros contra jades.


-ah...! -grito asustada y sin mas se alejo-

-eh! -exclamo tambien desconcertado y aturdido, y al igual que la chica se corrio hacia atras-

Sintio como sus manos tocaban el vacio, al correrse hacia atras, y despues de eso el duro suelo. Su
cuerpo produjo un fuerte ruido al caer, a parte de que algo de dolor tambien...

-mierda! -se quejo el pelinegro llevando una mano a su cabeza-

-s-señor...? -escucho el balbuceo confundido de la ojijade-

Ah si... Sakura. Inmediatamente se puso de pie y sin mas fruncio el ceño al verla alli, arodillada y
con cara de inocente, ademas de que con gesto de confusion y sorpresa.

-q-que...? -comezo a balbucer confundida-

-se puede saber por que demonios gritas asi! -exclamo molesto-

La pelirrosa lo observo incredula ¿que estaba pasando alli?

-esta...esta bien? -fue lo primero que atino a preguntar al ser conciente de que el azabache cayo al
suelo-

El pelinegro fruncio el ceño.

-hubiera estado bien si no hubieras gritado...-mascullo aun molesto-

La pelirrosa se encongio de hombros, y despues de eso cayo en cuenta de por que habia gritado.
Miro a su alrededor confundida, claramente aquel era el cuarto de su patron, y claramente su
patron era el que tenia frente a ella pero...¿que hacia alli?

-c-como...?

-antes de que empiezes a soltar tus preguntas...-corto inmediatamente al ver la incredulidad en el


rostro de la chica- ayer te desmayaste, no se por que razon, y no tuve mas remedio que traerte
aqui...-por alguna razon se sentia incomodo al contar aquello, y es que en verdad no habia
demasiadas razones por las cuales la habia llevado a su cuarto- eso es todo...-concluyo
aclarandose la garganta-

Vio como ella lo miro detenidamente, al parecer digiriendo lentamente cada una de sus palabras.
Solo rogaba que no preguntara nada mas...

-pero...-comenzo indesisa- por que?

Claramente sus ruegos no era escuchados.

-por que, que?


-es decir...-susurro indesisa-

No recordaba muy bien lo sucedido ayer. Habia salido con Karin y Tayuya, habia conocido a...a
Kiba, si esa era el nombre, despues de eso habia llegado a la casa y entonces...

-estabas mal, no se que te paso, solo te desmayaste y ya...-interrumpio los pensamientos de la


pelirrosa-

-n-no lo recuerdo bien...-murmuro aun confundida- pero aun asi...¿por que estoy aqui?

Bien, mejor que no recordara el pequeño percance que tuvieron, pues en verdad era demasiado
vergonzoso para él. De echo aquella situacion comenzaba a serle familiar, y despues de unos
segundos lo comprendio. Recordaba claramente, que hace ya un par de dias habia despertado
confundido en su cama y con la pelirrosa a lado. Al principio no habia entendido nada, pero la
pelirrosa le habia dicho que resvalo en la cocina y se desmayo y él no recordaba nada, bueno
ahora la situacion era la misma, solo que los papeles estaban invertidos.

-no sabia con quien dejarte...-exclamo ya mas tranquilo- Karin y Tayuya no estaban, no encontraba
a Kasa y Tenten...-mintio como si nada- y no sabia cual era tu cuarto, asi que te traje aqui creyendo
que despertarias en un par de minutos pero como veras los minutos se transformaron en un par
de horas...-concluyo restandole importancia.

El pelinegro vio como las mejillas de la pelirrosa se adornaban de un suave rojo, y dedujo por ello
que debia estar sumamente apenada por estar alli, junto a él, y aquello no hizo mas que divertirlo.
Sin lugar a dudas el que deberia estar apenado era él, pero mejor si las cosas eran al revés...

-lo siento...-se disculpo bajando la mirada-

-por que te discupas? -pregunto nuevamente molesto, sin lugar a dudas no le gustaba que la chica
se disculpara por todo-

-es que...debi causarle muchas problemas, no? -exclamo en tono suave-

El pelinegro suspiro cansado.

-no fue nada...-mascullo desviando la mirada-

La pelirrosa sonrio al oirlo.

-gracias...-murmuro agradecida-

-hmp...

Despues de eso vio como la misma salia de la cama y se sacudia su vestido al tiempo que sus
cabellos se deslizaban por sus hombros con suavidad.

-Sakura...-llamo una vez que vio que la chica terminaba de acomodar sus fachas-
-si señor? -pregunto amablemente-

-ayer...ayer cuando estabas desmayada...-comenzo seriamente- comenzaste a decir cosas...

-que...que cosas? -pregunto nerviosa-

-pediste ayuda...-exclamo viendola fijamente para no perder su reaccion-

-y-yo dije eso? -cuestiono al tiempo que sus puños se apretaban con fuerza-

-si, y varias veces...-mascullo seriamente- por que lo hiciste?

La pelirrosa bajo la mirada. Si bien, no recordaba lo sucedido, sabia que si habia pedido ayuda solo
seria por un recuerdo, un desagradable recuerdo. Sacudio la cabeza para no entrar en profundidad
en aquel tema. Era un nuevo dia, y de echo recien comenzaba, no tenia por que empezar a pensar
en aquellas estupidas cosas.

-supongo que soñaba con algo señor...-exclamo levantando el rostro para mostrar una sonrisa-

-pero...-exclamo entrecerrandos los ojos, aquella no era la respuesta que esperaba-

-suelo tener muchas pesadillas, creo que es algo normal...-concluyo al tiempo que caminaba hacia
el final de la cama- ahora, quiere algo?

El azabache no dijo nada, estaba decepcionado pues en verdad deseaba saber mas de aquel tema.

-señor?

-un cafe...-exclamo desganado-

-de acuerdo...-dijo al tiempo que le sonreia nuevamente-

Se encamino hacia la puerta y antes de salir de alli nuevamente le agradecio con aquella calida
sonrisa que removia su interior. Una vez fuera del cuarto llevo una mano a la altura de su corazon
al sentir como el mismo latia con fuerza. Aquello seguia sorprendiendola un poco, aunque en
verdad ya deberia acostumbrase algo...solo algo, pues cada vez que estaba con él latia asi. Sonrio
para si misma cuando bajaba las escaleras, su patron se habia preocupado por ella y aquello hacia
que una calida sensacion se expandiera alli dentro.

... ... ...

Rosas...Neji. Asentia de rato en rato cuando el ojiperla le decia algo, aunque en realidad su
atencion no estaba alli, su atencion estaba en lo que el ojiperla tenia entre sus manos...

-despues de eso mi padre fue con los mayores, ya sabes...-explico el pelimarron-

Rosas, rosas, rosas...Joder! ¿Es que acaso no podia depegar la mirada de aquel ramo de rosas que
el chico sostenia? Desde que el ojiperla habia llegado, hace mas o menos media hora, no habia
podido concentrarse en su totalidad por aquella malditas rosas! El ojiperla habia llegado alli,
diciendo que solo venia de visita, pero estaba seguro que no le venia a vistar a él, oh no, claro que
no. Lo mas probable es que estuviera viniendo por cierta pelirrosa.

-''que estupido, piensa que con un ramo de rosas la tendra?'' -penso cierto pelinegro molesto-

-por fin habia terminado alli, pero tuve que ir al otro pueblo, no recuerdo su nombre...-continuo el
ojiperla sumamente entretenido por su relato-

¿¡Neji para quien demonios son esa flores!

-claro...-dijo el pelinegro con el ceño fruncido-

Su pie se movia de manera insistente con el suelo, demostrando asi su nerviosismo, y produciendo
un leve rudio al subir y bajar una y otra vez. Ramo de rosas, ja! aquello era realmente ridiculo, es
decir ¿quien demonios se gastaba en comprar un ramo de rosas? la respuesta era clara: Neji.

-creo que mis rosas estan ganando mas atencion que yo...-mascullo el ojiperla de repente al ver
que cierto pelinegro no despegaba su mirada de alli-

-eh? -dijo confundido-

-que te sucede Sasuke? -pregunto entrecerrando los ojos-

-deberia sucederme algo? -exclamo sacudiendo la cabeza-

-estas distraido...-comenzo el ojiperla-

Es que...por dios! ¿para que demonios quedría Sakura un ramo de rosas? si en toda aquella casa
habian rosas por aqui y por alla. Aquello era innecesario, aquella actitud del ojiperla era estupida.

-solo me preguntaba como sabias mi color favorito? -exclamo el pelinegro tratando de sonar
divertido y refiriendose a aquel ramo, con rosas blancas-

El ojiperla lanzo una risa divertida.

-es que ya sabes, somos amigos desde hace mucho, es normal que lo sepa tu color, no? -exclamo
siguiendole el juego-

Dime de una maldita vez si esas rosas son para Sakura!

-si es normal...-mascullo el pelinegro con una sonrisa de medio lado- y...

-y? -pregunto algo nervioso-

-vamos Neji...-solto por fin y sin aguantarse mas- para quien es ese ramo?

-bueno es...
-para Tenten? -pregunto rapidamente- ya sabes que esta detras de ti...-mascullo dando un sorbo a
su copa de vino-

-debes estar loco...-comento el ojiperla rodando los ojos-

-¿Karin? -pregunto nuevamente- puedo regalartela si quieres...

-¡Sasuke! -exclamo frunciendo el ceño- eso ni en mis peores pesadillas...

-bien, entonces Tayuya...-añadio- si lo piensas bien ella...

-son para Sakura...-interrumpio con una sonrisa de medio lado-

¡Loteria! Ahi estaba la subdichosa, maldicion!

-ahh...-exclamo derrotado-

-crees...crees que le gusten? -pregunto un tanto nervioso-

-''no...'' -penso molesto- si, ya sabes que a las mujeres le gustan esas cosas...

Dio otro sorbo a su copa de vino mientras continuaba mirando aquellas rosas. Tal vez lo que mas
le molestaba no era la actitud del ojiperla, si no, su propia actitud. No tendria que estar asi, claro
que no, pero jodidamente no podia dejar de hacerlo. Toda aquella mañana se la habia pasado
pensando el la ojijade, en su desmayo de la noche anterior, en sus palabras, y en su agradable
compañia en la cama, y justo en el momento en que creia que por fin dejaria de pensar en ella,
llegaba Neji...oh! ¿pero que pasaba? el mismo no llegaba solo, si no que venia con un
endemoniado ramo de rosas que eran para ella. Y ahora otra vez se encontraba en aquel circulo,
pensando en ella.

-esta indeciso entre blancas y rosas, pero en fin...-suspiro el ojiperla-

-hmp...

-y a todo esto ¿donde esta ella? -pregunto interesado-

-no lo se...-se limito a contestar-

Dio otro sorbo a su copa de vino y decidio no continuar con la charla del ojiperla, pero noto como
el mismo lo miraba molesto.

-podrias mandar a llamarla? -exclamo seriamente-

No...

-bien...-dijo resignado- Tenten! -llamo si voltear-


Ya sabia que la ojimiel estaba alli, detras de la puerta de la cocina escuchando todo lo que
hablaban. Y es que no habia mentido cuando habia dicho que la ojimiel estaba detras de Neji.
Siempre que el mismo iba de visita a duras penas podia sacarsela de encima.

-si señor? -escucho la voz molesta de la ojimiel detras de él-

Era obvio por que estaba molesta, probablemente habia escuchado lo del ramo y Sakura.

-llama a Sakura... -ordeno seriamente-

-no se donde esta...-exclamo cruzandose de brazos-

-pues ve, y buscala! -exclamo molesto-

Si ella estaba de mal humor él no era el mejor para apaciguar eso. Despues de eso sintio los pasos
de le chica alejarse.

-en verdad que no entiendo como le haces con todas esas...-mascullo refiriendose a sus sirvientas-

-creeme que hay veces que yo tampoco...-musito entre dientes-

-por que no te consigues unas mas viejas? -pregunto tranquilamente- es mejor sabes? todas estas
tienen la cabeza en otro lugar...

El pelinegro sonrio, aquello era cierto.

-tal vez lo considere...

-deberias hacerlo, te sacarias un dolor de cabeza...

Pasaron apenas unos pocos minutos mientras seguian alli, en la salon central, cuando sintieron los
pasos por las escaleras. Fruncio el ceño, sin siquiera ver, al saber de quien se trataba.

-¡Sakura! -saludo el ojiperla entusiasmado al tiempo que se ponia de pie-

-joven Neji...-saludo con una sonrisa mientras inclinaba la cabeza-

-como estuviste? -pregunto dando un paso para acercarse a la pelirrosa, con el ramo entre sus
brazos-

-bien joven, y usted?

-bien, aunque te eche de menos...-mascullo seriamente-

-''apenas la viste una vez Neji...'' -penso ironicamente y dando un fuerte suspiro-

La pelirrosa se sonrojo al oirlo, y no supo que decir, hasta que para su suerte se dio cuenta de que
no estaban solos, pues el suspiro de su patron delato su presencia. Estaba alli, sentado en uno de
los sillones y con la mirada fija en algun lugar.
-ya saliste a conocer el pueblo? -pregunto el ojiperla interesado-

-eh...si, si lo hice...-dijo con una sonrisa- joven si me disculpa, Tenten me dijo que el señor Sasuke
me necesitaba...-dijo al tiempo que daba un paso hacia el pelinegro y se ganaba la mirada del
mismo-

-te llamo por que yo le pedi...-informo el pelimarron que ya se habia puesto a su altura-

-ah...si? -exclamo confundida- y que...que pasa?

-simplemente queria saludarse, ademas te traje esto...-exclamo extendiendole aquel ramo-

La pelirrosa no pudo evitar sorprenderse de sobremanera.

-p-para mi? -pregunto aturdida-

-por supuesto...

-y-yo...bueno yo...-dijo sumamente emocionada al ver aquello-

No por el ramo en si, el cual era sumamente lindo, si no por el gesto del pelimarron. Lentamente
extendio sus manos y tomo aquellas rosas.

-son presiosas...-murmuro aun emocionada-

-''son solo flores...'' -penso cierto pelinegro cabreado-

-joven muchas gracias...-exclamo con una amplia sonrisa-

-no tienes que agradecer Sakura...-exclamo encogiendose de hombros-

-es que en verdad...son tal lindas...-musito viendo el ramo de rosas blancas-

-sabia que te gustarian...-exclamo orgulloso-

La pelirrosa asintio con la cabeza y despues nuevamente centro su mirada en las rosas. Aquello de
recibir regalos no es algo a lo que estuviera acostumbrada, pero no se quejaba.

-ven...-llamo el ojiperla tomandola de la mano- sientate un rato...-continuo con una pequeña


sonrisa y conduciendola al sillon que estaba frente a su patron-

-no, es que yo...-comenzo a decir nerviosa, la verdad es que estaba en horas de trabajo-

-Sasuke no le das un rato libre? -pregunto el ojiperla al saber que era lo que detenia a la ojijade-

El pelinegro lo miro molesto, claramente no estaba de acuerdo con eso pero los motivos
definivamente no eran el trabajo.

-clara...-mascullo de manera tajante-


-perfecto...-exclamo sentandose en el sillon, para despues indicar para que se siente Sakura-

-gracias señor Sasuke...-musito la pelirrosa-

-no te acostumbres...-se limito a responder en tono seco-

Despues de eso vio como el ojiperla y la ojijade comenzaban a hablar, aunque en realidad era Neji
el que hablaba mas, o preguntaba mas, ella por su lado solo se limitaba a responder. Habia notado
como el ojiperla le daba pequeñas inderectas para que se fuera y lo dejara solo con la pelirrosa,
pero se habia echo al desentendido y simplemente se quedo alli, frente a ellos e irrumpiendo su
intimidad. Vio como ella sonreia ante algo que le habia dicho el ojiperla, y noto como al hacerlo
sus facciones se relajaban de sobremanera. Aquella muchacha tenia sonrisas tan sinceras que le
hacian perder el hilo de la realidad, y mas aun cuando se las dirigia a él. Ahora llevaba el pelo
suelto, como comenzaba a ser costumbre, y claramente se notaba la humedad de sus cabellos,
pues se le estaban comenzando a fomar leves ondas en las puntas. Era extraño pues su cabello era
en si lacio, pero habia notado, ya un par de veces, que sus puntas tenian pequeñas ondas, era una
combinacion fascinante.

-''no creo que se ponga nada...''

Sabia que algunas mujeres se ponian ''cosas'' en el pelo para que les quedara de una u otra
manera, pero dudaba que aquella chica hiciera eso, aquello era natural. Despues observo sus ojos,
y por dios! que no podia negarlo, pues aquellos ojos eran espectaculares, no solo para él, eso era
seguro. Eran grandes y expresivos, y tenian una forma tan delicada, y por su puesto que el color,
su color era tan llamativo que costaba apartar la mirada de alli. Era un jade, o algo asi, bien fuerte
y definido.

-¡Sasuke! -escucho el grito del ojiperla que se encontraba frente a él-

-pero que te pasa? -pregunto desviando su mirada hacia el pelimarron-

-es que acaso no me escuchas? -pregunto con el ceño fruncido- te estaba preguntado si tienes
cartas...

-cartas? -pregunto arqueando una ceja-

-quiero enseñarle un juego a Sakura...-exclamo aun con el ceño fruncido-

El ojiperla vio como el pelinegro se levantaba cansado y caminaba hacia uno de los estantes. Lo
miro molesto y hasta tal vez algo celoso. Habia notado, aunque le sorprendiera admitirlo, como el
pelinegro miraba a la pelirrosa. Al principio creyo que era su imaginacion, pero a medida que
pasaba el tiempo y el azabache continuaba sin apartar la mirada sintio la molestia en su interior.

-aqui tienes...-dijo el pelinegro al tiempo que le tiraba las cartas y se sentaba nuevamente en su
sitio-
-perfecto...-exclamo para despues nuevamente mirar a la pelirrosa y sonreir- te lo explicare
rapido, y despues podremos jugar...

-c-claro...-murmuro la pelirrosa viendo detenidamente las cartas-

-Sasuke tu quieres jugar? -pregunto tranquilamente, sabia que el pelinegro se negaria-

-claro...-respondio el Uchiha con una pequeña sonrisa-

-eh? quieres? -exclamo sorprendido-

-eso dije...-musito tranquilamente- explicale rapido...-apunto mientras se recostaba en el sillon y


cerraba los ojos-

El ojiperla comenzo a explicarle y ella presta suma atencion. Primero comenzo con los numeros, y
ella los entendio rapidamente, solo llegaban hasta el numero doce. Despues le explico lo que las
figuras significaban, y aquello no fue dificil pues solo habian cuatro clases. Pasaron unos minutos
mas antes de que el ojiperla comenzara a explicarle como funcionaba el juego...

-este es facil asi que lo entederas...-mascullo el chico satisfecho-

La pelirrosa continuo escuchando un poco mas y finalmente la explicacion termino, y para su


suerte habia logrado comprender la mayoria de las cosas.

-lo entendiste?

-si joven...-musito con una pequeña sonrisa-

-bien Sasuke, comenzamos? -pregunto al pelinegro que aun seguia con los ojos cerrados-

-tenemos que ser pares Neji...-apunto tranquilamente-

-cierto! -exclamo frunciendo el ceño- no creo que tus sirvientas sepan jugar a esto, no?

-olvidate de eso...-exclamo abriendo los ojos y enderezandose en el sillon- aunque supieran,


traerlas aqui no es opcion...

-y ahora? -exclamo el ojiperla encogiendose de hombros-

-Sakura...-llamo el ojinegro despues de unos segundos- llama a Sai...

-¿Sai? -dijo Neji sorprendido-

-tiene que saber jugar no lo crees? -exclamo dando un suspiro-

-lo llamo? -pregunto la chica-

-si, debe estar cerca del carruaje...


-si señor...-musito al tiempo que salia a paso veloz de alli-

Tal y como lo habia dicho su patron alli estaba el pelinegro, junto al carruaje y viendo hacia el
horizonte. Lo saludo con una sonrisa, y el chico sea la devolvio, despues de eso le explico todo y el
pelinegro parecio sorprendido por aquella invitacion, mas no tardo en aceptar...

-aqui esta! -exclamo entrando a la casa seguido del pelinegro-

-buenas tardes señores...-saludo cortesmente-

-Sai sabes jugar cierto? -pregunto el Uchiha mostrandole las cartas-

-por supuesto...-mascullo con una sonrisa y sin mas se acerco para sentarse, algo nervioso, junto a
su patron-

-bueno los grupos serán Sakura y yo, y tu y Sai...-exclamo el ojiperla entusiasmado-

-de acuerdo...-mascullo el Uchiha rodando los ojos-

-empezamos? -pregunto la pelirrosa emocionada-

-empezemos...-ordeno su patron-

Comenzaron a jugar tranquilamente, pero con el tiempo las cosas comenzaron a ponerse mas
tensas, mas aun asi aquello no la desanimo. Vio las tres cartas que tenia entre sus manos y sonrio
complacida al tiempo que colcaba una, sobre la pequeña mesa que los separaba de su patron y
Sai, boca abajo.

-y bien? -pregunto el ojiperla a sus rivales-

La pelirrosa vio como los pelinegros se intercambiaban mirada hasta que al final su patron la clavo
en ella, como tratando de leer su mente para saber que hacer respecto a la carta que habia puesto
en la mesa...

-es falsa...-apunto seriamente al tiempo que tomaba la carta-

-toda tuya...-mascullo el ojiperla sonriendo-

Entonces su patron dio vuelta la carta y su ceño se fruncio al igual que el de Sai.

-es verdadera...-apunto la pelirrosa complacida-

-mierda...-mascullo anotando en un papel un punto negativo- aun asi vamos ganando...-exclamo


con una pequeña sonrisa-

-aun falta...-apunto el ojiperla y sin mas se acerco a la pelirrosa para ver sus cartas-
Despues de eso continuaron unos minutos mas, y las cosas no fueran buenas para ellos. Los dos
pelinegros intercambiaban miradas complices y despues de eso los hacian confundir, diciendo que
era verdadera cuando era falsa, y falsa cuando era verdadera. La derrota fue inminente.

-ganamos...-mascullo el pelinegro mostrando sus manos vacias, al igual que la de sus compañeros-

-mierda que ni siquiera estuvimos cerca...-exclamo el ojiperla en tono derrotado y bajando todas
sus cartas-

-otra vez? -pregunto la pelirrosa aun emocionada, en realidad perder no le habia importado
mucho, al menos no ahora que recien estaba aprendiendo-

-claro...-respondio complacido- y ustedes? -pregunto a los dos pelinegro-

-quieres perder otra vez, eh? -cuestiono el azabache en tono triunfante-

-por mi esta bien...-comento Sai- pero tendriamos que cambiar de grupos no? -pregunto con su
tipica sonrisa- que te parece conmigo esta vez Sakura? -pregunto amablemete-

-claro Sai...-exclamo antes de que el ojiperla pudiera reaccionar-

-esta bien, de acuerdo...-mascullo el chico molesto- entonces Sasuke tu conmigo.

-si no hay de otra...-apunto el pelinegro al tiempo que se ponia de pie para cambiar de lugares con
la pelirrosa-

El juego comenzo con mas entusiasmo que el anterior, e inmediatamente noto como su patron y
el ojiperla se ponia serios, asi que decidio hacer lo mismo junto a Sai. Le habian tocado buenas
cartas, a ambos, por lo que creyeron que ganarian, pero a medida que pasaba el juego las cosas no
parecian estar de su lado.

-falsa...-dijo Sai viendo la carta que acaba de tirar su patron-

-verdadera...-mascullo el pelinegro con una media sonrisa-

-mierda...-exclamo el ojinegro y sin mas comenzo a observar sus cartas y las de la pelirrosa-

-y bien? -pregunto el pelimarron despues de un par de segundos de haber tirado su carta-

La pelirrosa lo miro fijamente y todo rastro de competencia desaparecio del rostro del ojiperla
para dar lugar a uno de ternura. Un pequeña, y casi imperceptible sonrisa se formo en su rostro, y
la pelirrosa lo descifro de inmediato.

-es falsa! -exclamo segura y sin mas dio vuelta la carta la cual era falsa-

-bien! -exclamo su compañero-

-¡Neji! -reclamo el Uchiha al darse cuenta de lo que acaba de hacer el chico-


-que? -exclamo inocentemente-

-no hagas eso!

-que hice? -pregunto incredulo-

-le acabas de decir que era falsa! -exclamo molesto-

-él no me dijo nada...-exclamo la pelirrosa encogiendose de hombros-

-eso es cierto...-continuo Sai-

-pero tu...-exclamo viendo con el ceño fruncido a la pelirrosa- bien ya no importa, continuemos...

Nuevamente cada uno hizo su partida, y si al principio las cosas iban bien para el Uchiha y el Hyuga
ahora era al reves. Cada que el pelimarron tiraba una carta, su maldita cara lo delataba, pues al
parecer quedaba embobado frente a ella, y aquello comenzaba a cabrearlo.

-joder Neji! deja de hacer eso! -exclamo el azabache ya hastiado-

-pero ahora que hice? -volvio a preguntar incredula-

-tu cara lo dice todo! -mascullo frunciendo el ceño y ni bien termino de decir eso escucho la risita
de la pelirrosa-

La miro aun molesto, mas sin lugar a dudas su risa era algo grandioso.

-y tu de que te ries? -pregunto cruzandose de brazos-

-no de nada...-susurro aun sonriendo-

-vamos que solo nos queda una partida...-apunto el compañero de la pelirrosa-

-pero aun asi Sai...-comenzo la ojijade entusiasmada- aunque le erremos ya ganamos...-exclamo


volviendo a sonreir-

-que! -pregunto el Uchiha sorprendido-

-vamos seis de diez...-apunto la chica-

-es cierto...-exclamo en tono resignado el ojiperla-

El azabache rapidamente tomo el papel donde tenia sus anotaciones y efectivamente era asi.

-Neji esto es tu culpa! -solto molesto-

-no, claro que no, simplemente que tuvieron mas suerte...


-yo diria que somos un buen equipo Sakura, ¿no crees? -pregunto amablemente su compañero
pelinegro al tiempo que extendia la mano para chocar palma con palma-

-claro que si! -dijo tambien emocionada y sin mas choco sus palmas, frente a la mirada de molestia
de los otros dos-

-¡Sasuke! -todos los presentes voltearon el rostro al escuchar la voz del Uchiha mayor, el cual
estaba bajando las escaleras- eh Neji, tambien estas aqui? -exclamo con una pequeña sonrisa-

-Fugaku como estas? -cuestiono poniendose de pie y con respeto-

-de negocio en negocio, como siempre...-mascullo tranquilamente y despues de eso desvio su


mirada hacia la pelirrosa y el pelinegro que tenia a lado y entonces su ceño se fruncio- y ustedes
que hace alli sentados!

-yo les di permiso papa...-exclamo el pelinegro rapidamente-

-y por que hiciste eso! -pregunto molesto y es que si habia algo que le molestase era que sus
empleados no trabajaran-

-yo se lo pedi Fugaku...-intervino el ojiperla- queria enseñarle algo a Sakura, y despues requerimos
la presencia de Sai para emparejarnos...-exclamo seriamente-

El Uchiha mayor fruncio el ceño y les dedico una mirada de molestia tanto a la pelirrosa como al
pelinegro, sin lugar a dudas que ambos estuvieran alli sin hacer nada era algo que no toleraria.

-mientras no se haga costumbre...-musito aun molesto-

-solo fue un rato...-exclamo el Uchiha menor tambien molesto ante la actitud de su padre-

Aunque la verdad es que no habia sido un rato, habian sido horas...

-como sea, Sai! -llamo el Uchiha-

-si señor...-exclamo poniendose de pie de inmediato-

-vamos, debes llevarme a un lugar...-exclamo al tiempo que se daba la vuelta- nos veremos en otra
ocasion Neji...

-claro Fugaku, ademas yo tambien ya me voy...-informo viendo hacia afuera-

-entonces vamos que te alcanzo a tu casa Neji...-exclamo seriamente a lo que el ojiperla asintio-
me estoy llevando a Kasa conmigo Sasuke pero no tardaremos mucho...

-hmp...

-bueno jugaremos en otra ocasión Sakura...-exclamo el pelimarron con una media sonrisa-
-claro joven...-musito poniendose de pie al igual que su patron-

-Sasuke...-se despidio levantando una mano a lo que el pelinegro le imito-

Despues de eso todos caminaron hacia la puerta principal y antes de irse, como ya lo habia echo,
el pelimarron tomo la mano de la pelirrosa para darle un suave beso alli y despues dedicarle una
calida sonrisa.

-por fin...-resoplo su patron antes de cerrar la puerta con fuerza-

-no le agrada Neji? -pregunto la pelirrosa incredula al ver la reaccion de su patron- crei que eran
amigos...

-no es eso...-se defendio rapidamente- es solo que estoy cansado y tengo hambre...-exclamo
dandon un sonoro suspiro-

-quiere...quiere comer ya señor? -pregunto viendolo fijamente- Kasa ya debio dejar echo algo...

-si...-mascullo al tiempo que se enderezaba para caminar hacia el comedor-

La pelirrosa lo siguio hasta la entrada de la cocina, donde se metio para buscar si Kasa habia echo
algo, y efectivamente y para su suerte asi era. No es que no supiera cocinar, el problema era que
ella tambien estaba cansada.

-bien solo lo era calentar un poco...-murmuro para si misma-

Solo bastaron cinco minutos para que todo ya estuviera listo, y entonces sirvio aquella sopa en un
plato ondo y lo coloco en la bandeja para llevarlo a su patron. Camino a paso lento hasta el
comedor, pues en eso de ser cuidadosa definitivamente no era buena, pero para su suerte la sopa
llego sana y salva hasta la mesa del comedor, donde estaba su patron...

-lo hize! -exclamo victoriosa-

-que hiciste? -pregunto el pelinegro arqueando una ceja-

Sus mejillas se tiñeron de un suave rojo.

-n-no nada...-balbuceo avergonzada-

Despues de eso se quedo parada a lado de su patron, como solian hacer siempre, solo que ahora
la situacion era diferente, pues estaban los dos solos. El pelinegro llevo la primera cucharada a su
boca y digirio aquel liquido lentamente...

-tu no comeras? -pregunto de repente-

-no señor...-exclamo tranquilamente-

-ya comiste?
-no, pero no tengo hambre...-informo-

El pelinegro la miro seriamente y despues de eso suspiro...

-desapareceras si sigues asi...-apunto al ver lo delgada que estaba-

-que...? -cuestiono confundida-

-estas demasiado flaca...

La pelirrosa se miro de arriba a abajo, la verdad es que ella se veia normal.

-siempre fui asi...

-hmp, como sea...-exclamo llevando otra cucharada a su boca-

Termino de tragar aquel liquido y nuevamente observo a la pelirrosa.

-que? -pregunto encogiendose de hombros-

-pues irte si quieres...-musito seriamente-

-esta bien señor, no hay problemas...-dijo sonriendo-

-no estas cansada?

-un poco...

-entonces vete a domir...-ordeno al tiempo que dirigia su mirada al plato-

-pero...se quedara solo...-mascullo entrecruzando sus dedos-

Sabia perfectamente que podia irse a dormir, su patron se lo acaba de decir, pero aun asi preferia
quedarse alli, con él, aunque sea un rato mas. Su compañia le agradaba.

-eh? -dijo incredulo ante lo que escuchaba-

-que se quedara solo señor Sasuke...-repitio- puedo quedarme aqui hasta que termine...

Nuevamente se sorprendio.

-comi solo millones de veces y creeme que no es algo que me moleste...-apunto seriamente-

Aquello era verdad, comer solo era algo a que con el tiempo se habia acostumbrado, y en cierta
medida le gusta, la compañia no siempre era buena, y hasta a veces era insoportable. Volvio a fijar
su mirada en la comida mas vio que la pelirrosa no pensaba moverse.

-aunque sea sientate...-mascullo cabreado- tu presencia alli me pone nervioso...-apunto


sacudiendo sus cabellos-
-si señor...-dijo al tiempo que con cuidado se sentaba al lado derecho de su patron-

-siempre eres asi? -pregunto el pelinegro pasado unos minutos-

-como? -pregunto al tiempo que entrecruzaba sus brazos por sobre la mesa, y sobre los mismos
colocaba su rostro-

-tan terca...-exclamo frunciendo el ceño-

-no soy terca! -se defendio rapidamente-

-claro que lo eres...-informo tranquilamente-

La pelirrosa lo miro molesta mas no dijo nada. El pelinegro continuo comiendo en silencio tratando
de ignorar a la pelirrosa que tenia a lado.

-señor...-llamo pasados unos minutos-

-umm?

-aun esta molesto? -pregunto con una pequeña sonrisa divertida-

-molesto?

-ya sabe, por que perdio...-apunto ampliando su sonrisa-

-no estaba molesto por que perdi, estaba molesto por que Neji te ''decia'' todo...-exclamo dejando
su comida aun lado-

-no es cierto, él no me dijo nada...

-no en forma verbal, pero su cara lo vendia...-añadio frunciendo el ceño-

-no es su culpa...-exclamo divertida-

-si lo es, su cara solo lo vendia cuando era tu turno...-mascullo cabreado- te estaba ayudando
aunque no lo quisera aceptar...

-bueno...es mi primera vez asi que un poco de ayuda no me iba a venir mal...-exclamo en el mismo
tono-

-por supuesto que tu vas a estar de acuerdo que eras del equipo contrario, pero a mi, que era de
su equipo, me hizo perder...

La pelirrosa lanzo una risita divertida y no dijo nada mas. Ver a su patron con aquella faceta le
gustaba demasiado.

-va a querer mas? -pregunto al ver su plato vacio-


-si...-respondio aunque no sabia si era por el hambre o por el echo de alargar aquella compañia-

La pelirrosa se puso de pie para servirle mas pero antes de que pudiera hacerlo una mano se
adelanto a la de ella y tomo el plato.

-yo te traera tu comida Sasuke! -escucho la voz de cierte pelirroja detras de ella-

-Karin...-susurro la pelirrosa sorprendida-

No la habia escuchado entrar alli, y tampoco a las otras dos que estaban detras de ella.

-señor Sasuke con que aqui estaba...-mascullo la otro pelirroja al tiempo que se sentaba en frente
de la pelirrosa-

-y tampoco sabiamos que estabas aquí Sakura...-solto maliciosamente la ojimiel que se acababa de
sentar junto a la pelirroja-

-que hacen aqui! -pregunto el pelinegro molesto- pueden irse a dormir!

-no se preocupe señor nosotros le haremos compañia...-exclamo la ojimiel en tono acido y


resaltando las ultimas palabras-

Tanto el pelinegro como la pelirrosa lo entendieron de inmediato. Aquellas tres habian estado
escuchando todo a escondidas. La pelirrosa volvio a sentarse ya algo incomoda ante la presencia
de las otras dos, y eso que aun falta la otra que habia ido a buscar la comida. Levanto la mirada y
la fijo en su patron, el cual tambien la observaba detenidamente, y por alguna razon no pudo
evitar sonrojarse.

-aqui esta señor! -se escucho la voz chillona de una peliroja que acababa de entrar-

Camino a paso sensual hasta el pelinegro y le dejo el plato frente a él con una amplia y picara
sonrisa. Despues de eso se sento junto a la pelirrosa y la miro detenidamente.

-y dime Sakura, como te fue ayer con Kiba? -pregunto entrecerrando los ojos-

El pelinegro sintio como su mano hacia mas presion en la cuchara que sostenia al escuchar el
nombre del que debia ser el sujeto de ayer.

-Kiba es muy bueno...-exclamo la pelirrosa complacida-

-oh claro que lo es...-apunto la ojimiel- y dime que hicieron?

Aquella conversacion que habia comenzado bien, a su parecer, comenzaba a volverse mas y mas
tensa. La verdad es que odiaba ser el centro de atencion.

-en si nada...-murmuro en tono bajo-

-como que nada! -pregunto la pelirroja lider- si se desaparecieron del lugar casi de inmediato...
El pelinegro fruncio el ceño.

-Kiba...Kiba me dijo que aquel no era un lugar para mi...-susurro en tono suave y vio como la
mirada de las tres se oscurecia a causa de algun sentimiento que no lograba distinguir-

-e-eso dijo...! -pregunto la otra pelirroja furiosa-

El pelinegro no pudo evitar sonreir de medio lado al haber escuchado las palabras de la pelirrosa.
Tal vez aquel sujeto no era tan desagradable como pensaba, entonces se fijo en que la mirada de
las cuatro mujeres presentes se habia posado en él. Bajo la vista hacia su plato al tiempo que se
aclaraba la garganta.

-bueno y entonces a donde fueron! -pregunto la ojimiel molesta-

-no fuimos a ningun lado, solo caminos por alli y despues me acompaño hasta aqui...-murmuro
tranquilamente-

-aja...-exclamo la pelirroja lider con una mueca de disgusto- como sea...-dio por finalizada aquella
charla-

La pelirrosa bostezo cansada.

-oye por que no te vas a domir Sakura? -pregunto la misma pelirroja- te ves fatal...

-no esta bien...-informo-

-vamos Sakura ve, no estas haciendo nada aqui...-continuo insistiendo-

-bueno...-susurro viendo a su patron, en verdad ya no tenia que estar alli pero aun asi...-

-ve a dormir Sakura...-ordeno su patron- despues hablaremos...-añadio para fastidiar a las otras
tres-

-si señor...-mascullo la pelirrosa poniendose de pie- buenas noches...-se despidio-

La pelirroja que se habia sentado a lado inmediatamente se corrio a la silla de la pelirrosa, para
quedar junto al pelinegro, y sin esperar mas tomo la cuchara del mismo entre sus manos...

-que haces! -pregunto el pelinegro fastidiado y desviando su mirada de la ojijade-

-le dare la comida señor Sasuke...-exclamo melosamente-

La pelirrosa se detuvo a ver aquella escena.

-¡Karin deja! -exclamo la ojirroja que estaba del otro lado- yo le dare señor! -informo al tiempo
que le sacaba la cuchara-
-oye no deja! -grito furiosa y le arrebato la cuchara pero al hacerlo su codo choco contra el plato
de su patron produciendo que el mismo cayera sus pies-

-¡mierda! -exclamo el pelinegro al tiempo que se ponia de pie-

-l-lo siento Sasuke! -chillo Karin al ver la camisa y pantalon del pelinegro empapados con la sopa-

-viste lo que hiciste! -pregunto la otra histerica-

-dejame que te ayudare...-balbuceo la pelirroja al tiempo que sacudia la camisa del chico en un
intento por sacar los restos de la sopa-

-aparta! -exclamo con el ceño fruncido- maldita sea! -gruño antes de darse la vuelta y salir de alli
como alma que lleva el diablo-

La pelirrosa lo miro preocupada mientras se iba y despues de eso vio a las dos pelirrojas que se
peleaban una y otra vez para tratar de definir quien tenia la culpa. Salio de alli sin decir nada y
camino hasta el pequeño cuarto, donde sabia estaban las cosas de limpieza. Busco rapidamente y
tomo una toalla para despues salir a paso apresurado de alli y subir las escaleras rapidamente.
Sintio como la voces de abajo se callaban de inmediato y despues de eso los pasos apresurados
detras de ella, probablemente no era la unica que queria ayudar. No dio importancia a ello, y
termino de subir las escaleras para luego encaminarse al cuarto de su patron.

-señor...-llamo suavemente una vez que estuvo frente a la puerta, la cual estaba entreabierta-
señor Sasuke? -repitio entrando al cuarto lentamente-

Lo que vio alli la dejo paralizada. Su patron...su patron estaba desnudo.

-ahhh! lo siento! -exclamo al tiempo que se tapaba los ojos y sus mejillas se tornaban de un fuerte
rojo-

-pero que haces! -pregunto el azabache con un leve y casi inmperceptible rubor el las mejillas-

-kya! -ambos escucharon el chillido de dos pelirrojas-

El pelinegro las vio alli, a las otras tres sirvientas, e inmediatamente tomo una prenda culquiera
para taparse y despues de eso se acerco furioso a aquellas cuatro.

-larguense de aqui! -rugio molesto e inmediatamente vio como las dos pelirrojas y la ojimiel se
iban corriendo como alma que lleva el diablo mientras que la pelirrosa aun estaba tapando sus
ojos-

Tomo la puerta y se la cerro fuerte en su cara, aun molesto por su irrupcion.

-p-pero que...? -balbuceo la pelirrosa una vez que sintio la puerta cerrarse en sus narices-
Se se saco las manos lentamente de sus ojos, y vio frente a ella solo marron...marron de la puerta.
Vio a sus costados en busca de las otras pero se dio cuenta de que las mismas habian escapado en
cuanto el azabache se acerco a ellas. Aun tenia el corazon acelerado y las mejillas sonrojadas pero
eso no cambiaba el echo del comportamiento tan descortez de su patron.

-que! -escucho la voz de su patron desde adentro- acaso quieres ver mas!

Sus mejillas se tornaron aun mas rojas.

-n-no yo solo...-balbuceo nerviosa-

-vete de aqui Sakura! -ordeno aun molesto- y la proxima toca, demonios!

-lo...lo siento señor...

-mierda...-escucho la madicion del pelinegro- como se nota que no sabes tocar una maldita
puerta...-gruño entre dientes-

La pelirrosa fruncio el ceño. Ella solo habia ido tratando de ayudarlo.

-que imprudente puedes ser! -continuo su patron-

-pero yo...

-y encima te siguieron las otras tres!

-solo pretendia ayudarlo! -exclamo apretando la toalla entre sus manos-

-hazme un favor quieres? no lo intentes mas! -mascullo el azabache desde adentro-

-bien! -exclamo molesta y sin mas tiro la toalla al suelo- no lo hare mas señor! -grito en el mismo
tono que él-

-perfecto! -escucho la voz del pelinegro tambien en el mismo tono-

La pelirrosa se dio vuelta de inmediato y dio el primer paso para retirarse pero inmediatamente se
detuvo y sin pensarlo dos veces se dio la vuelta y sin mas volvio a abrir bruscamente la puerta de
su patron, el cual gracias a los cielos ya tenia puesto unos pantalones.

-es un estupido señor! -grito antes de volver a cerrar la puerta con fuerza-

Sintio el silencio que reino por unos segundos, mientras continuaba alli parada e inmovilizada,
pero despues el mismo se vio interrumpido por los pasos firmes de su patron que se dirigia en su
direccion. No se hizo esperar y sin mas se dio la vuelta para salir corriendo de alli.

-¡Sakura! -gruño el pelinegro al tiempo que salia del cuarto a paso apresurado-
Corrio aun mas rapido y bajo las escaleras con suma agilidad y nerviosismo pues podia sentir los
pasos del pelinegro detras de ella.

-repite lo que dijiste! -exclamo bajando las escaleras de dos en dos para alcanzarla-

-dije que es un estupido! -repitio dandose la vuelta solo un instante cuando logro terminar las
escaleras-

Despues de eso se escudo detras de un sillon al ver la mirada amenazante de su patron.

-repitelo una vez mas...-mascullo el azabache lentamente-

-dije que es un estupido señor...-exclamo con el ceño fruncido y lentamente, al igual que él- quiere
que lo vuelva a repetir? -pregunto con una pequeña sonrisa divertida-

De repente todo el enojo habia desaparecido al ver el rostro de su patron, no es que él estuviera
sonriendo ni mucho menos, pero simplemente verlo alli le produjo una agradable sensacion
aunque eso no cambiaba el echo de que creia que era un estupido.

-tienes agallas, eh? -pregunto el azabache viendola fijamente-

Vio como ella retrocedia un paso cuando el avanzo uno, y de repente todo aquello comenzo a
divertirlo mas que a molestarlo.

-ven aqui...-exclamo al tiempo que saltaba por sobre el sillon-

-no! -dijo aterrada y sin mas salio disparada hacia el comedor, donde sabia la mesa de por medio
la ayudaria-

Entro a todo prisa alli, seguida por él, y en un gesto inconciente tomo el bendito vaso de agua que
estaba sobre la mesa.

-retroceda! -exclamo dandose la vuelta con el vaso entre sus manos-

El pelinegro detuvo su paso.

-me mojaras? -pregunto arqueando una ceja y cruzandose de brazos a solo dos metros de ella-

-lo hare si se acerca...-mascullo decidida-

-no lo harias...-exclamo seguro- puedo despedirte...

-lo hare...-repito afincando el vaso en sus dedos-

¿No seria capaz, cierto?

Una pequeña sonrisa de medio lado aparecio en su rostro y sin mas, en un rapido moviento, se
acerco a ella para atraparla, pero entonces sintio el agua sobre él, sobre su torso desnudo.
-se lo dije! -exclamo la pelirrosa al tiempo que corria hacia la salida del comedor-

¡Mierda! si era capaz.

-esta me la pagas...-mascullo entre dientes y la siguio a paso apresurado-

Por fin, esta vez la pelirrosa no tuvo tiempo de escabullirse por alli y sin mas la tomo, con uno de
sus fuertes brazos, de la cintura por detras, a lo que ella solto un gritillo de sorpresa.

-no! -exclamo pataleando al estar sujeta por su patron- señor!

-ja! que facil! -exclamo el pelinegro satisfecho al no tener que hacer nada de fuerza-

Despues de eso la empujo hacia atras y la hizo caer en uno de los sillones para despues atraparla
con su cuerpo, con una sonrisa de medio lado en su rostro.

-insultarme y mojarme...-murmuro suavemente- que deberia hacer contigo? -pregunto viendola


fijamente, haciendo que todas las gotas de agua resbalaran por sus mejillas y cayeran a la chica-

La pelirrosa contuvo el aliento al ver tan cerca de ella, practicamente pegados, con todos sus
cabellos revueltos y esa sonrisa de medio lado que...bueno que tanto le gustaba.

-lo golpeare...-amenazo nuevamente mas con una sonrisa al igual que él-

-dios...creo que comenzare a tomar en cuenta tus amenazas...-mascullo seriamente- aunque un


golpe tuyo...-dijo burlonamente y ladeando el rostro de un lado a otro-

-puedo golpear fuerte...-exclamo al tiempo que intentaba reincomporarse pero él se lo impedio


haciendo mayor presion con su cuerpo-

La sintio estremecerse debajo suyo, aunque no supo exactamente si habia sido ella o habia sido él,
solo supo que nuevamente se encontra alli, con ella, demasiado cerca, mas de lo que deberia,
entonces se puso a analizarla no fisicamente si no en el otro sentido.

Era timida, lo sabia y lo habia visto, y tal vez si no la conociera diria que no tenia caracter, pero lo
tenia, no siempre pero habia ocasiones en las que lo sacaba, al menos con él. Era cuando estaba
molesta, si, era eso, cuando algo le molesta mas de lo debido ahi perdia los estribos, como lo habia
echo hace un momento. Sonrio mas ampliamente al darse cuenta de eso.

-d-de que se rie? -escucho el murmullo de la pelirrosa y hubiera jurado que su vos estaba
temblorosa-

Nuevamente se centro en ella, pues si bien la estaba mirando, sus pensamientos lo habian alejado
de lo que sucedia. Noto como sus ojos parecian chispear de intensidad y aquello lo dejo sin
aliento.

-cuando te enojas eres bastante agresiva...-mascullo en tono bajo-


Se pregunto por que de un momento a otro hablaban en susurros...

-no lo soy...-murmuro encogiendose de hombros-

Lo vio fijamente, un tanto en la realidad y otra tanto en la ilusion. Tenia una y mil preguntas en su
mente, como por ejemplo, el echo de estar alli, debajo de él y no sentir nada a excepcion de
nervios y algo calido, pero no mas. Jamas creyo poder estar tan cerca de un hombre, pues siempre
la inundaba el panico pero ahora no era asi, y de echo se sentia comoda, muy comoda, tal vez era
el echo de que no podia concentrase demasiado en sus recuerdo al tener aquella perfecta imagen
a solo centimetros de ella.

-oh si, si lo eres...-exclamo el azabache sacudiendo la cabeza para alejar las gotas de agua que
seguian cayendo-

Despues de eso volvio a mirarla fijamente, con la misma intesidad que ella o tal vez aun mas.

-estas sonrojada...-solto sin pensarlo ni siquiera medio segundo-

-e-eh! -pregunto sobresaltada-

-estas sonrojada...-repitio sin titubear y despues de eso llevo una de sus manos al rostro de la
chica- aqui...-paso un dedo por su mejilla derecha- y aqui...-murmuro pasando ahora por la
izquierda-

Si antes estaba sonrojada ahora estaria roja y aquello no hizo mas que hundirla en su verguenza,
mas aun asi no podia despegar los ojos de su patron. Entreabrio los labios para decir algo pero
nada salio de alli, y lo unico que logro con aquel acto fue que la mirada de él bajara alli, a esos
tentadores labios rosas que amenzaban con ser suaves y deliciosos.

El pelinegro humedecio sus labios, pues de un momento a otro se habian quedado secos, y
despues de eso volvio la mirada a los ojos de ella, que seguia mirandola paralizada.
Inmediatamente recordo la situacion del restaurante, en la que habia estado igual, y se pregunto
por que demonios le tenia que pasar con ella? Mas aquella preguntara se la haria mas tarde, una
vez que ya hubiera probado los labios de la chica.

Se aterro al pensar en ello ¿acaso de verdad pensaba hacerlo?

¿Y por que no?

Aquella pregunta lo pillo desprevenido, y despues de eso no supo nada mas. Se acerco a ella de
una, dejando sus labios a casi nada y sin despegar su mirada de sus jades. Su calido aliento
nuevamente lo invadio y sus ojos se entrecerraron a medida que se acercaba mas.

Bien, no era lo que esperaba o tal vez si, ya no lo sabia. Sintio el galope de su corazon con fuerza
en su pecho, y sin saber muy bien por que sus ojos comenzaron a cerrarse al tiempo que el aliento
de él era cada vez mas fuerte. El roce de aquellos labios le hizo perder el hilo de la realidad y un
jadeo quiso escapar de sus labios...

Sintio el estremecimiento en su interior cuando rozo sus labios con los suyos. La observo con los
ojos entrecerrados, y vio como los de ella ya estaban cerrados en su totalidad, la imito y los cerro
tambien. Ejercio mas presion alli, en sus labios, produciendo que el roce se tranformara en algo
mas, pero aquello no bastaba, no era suficiente. Inclino la cabeza aun mas y sus labios se abrieron
para terminar de atrapar los de ella...

-¡Sasuke!

Sus ojos se abrieron de la sorpresa y todo su ser sobresalto al escuchar la voz de de su otro patron:
el señor Fugaku. Miro primero al Uchiha mayor, aterrada, y despues al menor, el cual estaba en las
mismas condiciones que ella.

-¡Sakura!

Oh no, tambien Kasa.

-¿¡que demonios significa esto! -pregunto el pelinegro mayor furioso-

Sin lugar a dudas aquello habia sido un error.


Capitulo 12: una nueva sensacion...

Sintio el estremecimiento en su interior cuando rozo sus labios con los suyos. La observo con los
ojos entrecerrados, y vio como los de ella ya estaban cerrados en su totalidad, la imito y los cerro
tambien. Ejercio mas presion alli, en sus labios, produciendo que el roce se tranformara en algo
mas, pero aquello no bastaba, no era suficiente. Inclino la cabeza aun mas y sus labios se abrieron
para terminar de atrapar los de ella...

-¡sasuke!

Sus ojos se abrieron de la sorpresa y todo su ser sobresalto al escuchar la voz de de su otro patron:
el señor Fugaku. Miro primero al Uchiha mayor, aterrada, y despues al menor, el cual estaba en las
mismas condiciones que ella.

-¡Sakura!

Oh no, tambien Kasa.

-¿¡que demonios significa esto! -pregunto el pelinegro mayor furioso-


Sin lugar a dudas aquello habia sido un error.

Miro aun atonito a ambos, a su padre y a Kasa, e inmediatamente se enderzo, quedando


arrodillado...sobre ella. Bien, la situacion no era buena, nada buena, y de echo era mala, lo sabia.
Lo habian encontrado en una situacion en verdad comprometedora, ambos recostados en el sillon,
él sobre ella, con solo unos pantalones, con el torso y la cara mojados, y peor aun con sus labios
sobre los de ella, en lo que podria decirse un beso, o el comienzo de uno.

-¡sasuke! ¿¡que demonios estas haciendo! -pregunto el Uchiha mayor al tiempo que se acercaba a
ellos-

El azabache reacciono por fin y se puso de pie, dejando a la chica en libertad, y vio como ella
inmediatamente lo imitaba, mas pudo notar que la misma parecia mareada con todo lo que estaba
sucediendo, y tal vez sonara estupido, pero él tambien lo estaba. Mas alla de que los habian
descubierto, aun estaba metido en aquel suave contacto de sus labios con los de ella, aun podia
sentirlos alli, debajo de los de él.

-K-Kasa...-susurro la pelirrosa viendo a la pelinegra-

No podia creerlo, no podia hacerlo ¿Que acaba de hacer? ¿Que estaba sucediendo? Sentia una
especie de confusion bastante extraña, pues sabia que estaba alli, en la casa de sus patrones, con
Kasa y el señor Fugaku frente a ella, y a punto de haberse besado con el pelinegro que tenia a
lado, pero era alli donde todo se desfiguraba. ¿Se habia besado con él? ¿Como habia permitido
eso? Respiro profundamente un par de veces para tratar de tranquilizar todo su interior, pues
sentia su corazon latir con fuerza, y no era por el echo de que su patron, Fugaku, la hubiera
descubierto, de eso estaba segura. Tenia las mejillas sonrojadas, practicamente rojas, y sentia que
sus labios ardian, aun sentia la calidez de los labios del pelinegro en los suyos, aun sentia aquella
presion alli, y aquello le hacia perder el equilibrio.

-no sucede nada! -mascullo el pelinegro menor-

-¡Sakura! maldita mocosa! -gruño la pelinegra furiosa, mas que furiosa-

La pelirrosa retrocedio un paso al ver como su tia se acercaba a ella, le iba a pegar, eso era seguro,
sin embargo su patron se puso delante de ella, como un muro impenetrable.

-que haces! -pregunto el pelinegro furioso al ver a Kasa acercarse a la pelirrosa- ya dije que no
sucedio nada Kasa! -bramo fuertemente-

-sasuke esto es tan vergonzoso...-musito el pelinegro mayor viendo a la pelirrosa que tenia detras-

El azabache fruncio el ceño al oirlo.

-señor sasuke siento mucho si Sakura hizo algo...-exclamo aun con el ceño fruncido-

-ya dije que no paso nada! -exclamo apretando los puños-


Maldita sea! Era su maldito problema si él besaba o no Sakura, nadie tenia por que meterse en
ello, nadie excepto ellos...

-en medio de la sala y besando a una sirvienta...-mascullo su padre acidamente-

La pelirrosa dio un respingo al escucharlo. Oh cielos, realmente se estaban besando, ella se estaba
besando con su patron. Cayo en la realidad de repente, y se sintio desfalleces, pero no lo hizo, si
no que simplemente llevo una mano a su pecho. Jamas penso verse en una situacion asi, como la
de ahora. No sabia que sentir, pero si sabia que estaba en serios problemas.

-papa no es asunto tuyo! -informo con el ceño fruncido-

-¿¡pero que dices sasuke! -pregunto Fugaku furioso- claro que es mi problema, por que tu eres mi
hijo!

-no tienes por que meterte en mis malditos asuntos ¡maldicion! -gruño con el ceño fruncido-

-pero tu...

-no es tu asunto! -recalco el azabache- lo que haga o deje de hacer ya no es tu asunto, soy
bastante grande ¿no lo crees? -cuestiono entre dientes-

Aquella actitud de su padre comenzaba a exaltarlo mas de lo que pensaba, pero con justa razon.
No tenia por que mierda darle una explicacion a su situacion, al menos él no, pero sabia que ella si.

-sasuke...-musito el Uchiha entre dientes- aunque sea buscate un lugar menos publico! -mascullo
seriamente para luego clavar sus ojos en los de la pelirrosa- y tu...-exclamo de manera despectiva-

-yo me encargare de ella señor! -exclamo la pelinegra que no habia despegado su mirada de la
ojijade ni un solo segundo-

-¡no! -exclamo el azabache- nadie tiene que hacer nada por que no sucedio nada! -bramo
apretando los puños con fuerza-

La pelirrosa mientras tanto se mantenia ajena a aquella conversacion. Sabia perfectamente que
Kasa no se lo dejaria pasar asi por que si, lo veia en sus ojos. Se mordio el labio inferior con fuerza
y quiso desaparecer en ese mismo momento. Como era posible que una situacion cambiara tan
drasticamente? Se encontraba con su patron tan a ''gusto'', y de repente aparecian ellos y todo se
tranformaba en una pesadilla.

-¿¡y tu no dices nada! -cuestiono de repente el Uchiha mayor y mirando a la pelirrosa-

Se sobresalto al darse cuenta de que se referia a ella ¿Que podia decir en un momento asi? Nada.

-y-yo...-comenzo nerviosa-
-no tienes que decir nada Sakura...-intervino el pelinegro que tenia delante de ella- por que
nosotros no hicimos nada...-mascullo lentamente-

No supo por que, pero aquellas palabras la dejaron en blanco. Sintio que el pelinegro lo habia
dicho en serio, no lo habia dicho por defenderse, lo habia dicho por que ''aquello'' no significo
nada, al menos para él. Su pecho se oprimio y entonces se dio cuenta de que aquello era normal,
acaso ella esperaba algo mas? Como siempre una tonta ilusa.

-sasuke...-exclamo su padre furioso al ver que el pelinegro intervenia-

-no molestes...-dijo aun con el ceño fruncido-

-bien, como sea! -se rindio el pelinegro mayor por fin- aun asi me podrias acompañar a mi
despacho? tengo que hablar contigo...

El pelinegro lo miro por unos segundos mas despues de los mismos desvio su mirada a Kasa. No
queria dejar a la pelirrosa con ella, pero aun asi tampoco queria mostrarse tan sobreprotector
para con ella.

-¡Sakura ve a dormir! -ordeno sin mirar a la pelirrosa-

-p-pero...

-ve a domir! -repitio en el mismo tono-

La pelirrosa bajo la mirada y sin decir mas, ni ser capaz de ver a nadie a los ojos, se encamino a su
cuarto lentamente, aun aturdida por todo lo que estaba sucediendo.

El pelinegro la siguio con la mirada sin poder evitarlo, hasta que la misma desaparecio por los
pasillos, e inmediatamente noto que Kasa pretendia ir tras ella.

-¡Kasa! -llamo rapidamente- ¿¡a donde crees que vas! -pregunto molesto-

-voy a dormirme señor...-respondio con total naturalidad-

-sasuke deja que ellas arreglen sus asuntos y ven conmigo! -gruño su padre furioso al ver aquella
actitud de su hijo-

-cafe...-exclamo como unica salida-

-¿que señor? -pregunto la pelinegra impaciente por ir tras aquella pelirrosa-

-traeme cafe...-ordeno seriamente- ahora! -añadio al ver que la pelinegra no se movia-

-c-claro señor...-musito entre dientes y sin mas se encamino a la cocina-


Despues de ver como la misma se metia alli sintio algo de tranquilidad en su interior, solo algo,
pero la misma desaparecio de inmediato cuando cayo en cuenta de que su padre aun estaba alli.
Suspiro derrotado y sin mas lo encaro.

-¿ahora si podemos ir? -pregunto el mayor sarcasticamente-

-estoy cansado a si que no me hagas perder tiempo...-musito seriamente-

Vio como su padre se daba la vuelta y entonces lo siguio. Sabia lo que le esperaba y pensar en ello
lo frustraba. Su padre siempre supo que él no era ningun santo, ni mucho menos, eso estaba claro,
e incluso estaba seguro que sabia que utilizaba a las sirvientas para desahogar sus necesidades,
pero ahora por algun motivo habia enfurecido por lo sucedido...Tal vez por el echo de que habia
sido tan imprudente de besarla en plena sala, pero mierda que no lo habia pensado! no habia
pensado en besarla ni mucho menos, hasta que la tuvo alli, debajo de él y con aquellos hermosos
ojos jades mirandolos con aquella diversion y ternura.

Lo volvia loco!

Quiso llevarse una de sus manos a sus labios, en una estupida e infantil reaccion, pero se detuvo
de inmediato. No habia sido mucho, y sin embargo se encontraba perdido alli, en ella. Recordo
claramente como habia cerrados sus ojos, y como él la habia imitado. Despues de eso recordo el
roce, el estremecimiento que sintio cuando hizo aquello, y el escalosfrio que le recorrio cuando
presiono su boca con la de ella. Los labios de la pelirrosa eran suaves, y calidos, y tal vez estuviera
alucinando pero juraria que eran dulces. En aquellos pocos y casi inexistentes segundos, habia
sentido su calida respiracion chocar contra su rostro, y su corazon bombear con fuerza, al igual
que el de él.

Sakura...

¡Maldicion! Nuevamente se habia perdido pensando en ella, pero como demonios no hacerlo
cuando hace apenas unos minutos habia tocado sus labios con los suyos, y si no hubiera sido por la
maldita interrupcion la habria besado como se debe. No sabia si estaba molesto o feliz por la
interrupcion, molesto por el echo de que no habia podido disfrutrar de sus labios, y feliz por que
habian evitado que la besara, y es que ¿en que estaba pensando? Jamas habia besado a nadie, y
de echo no habia pretendido hacerlo en mucho tiempo, pero entonces aperecia aquella pelirrosa,
y endemoniadamente sus deseos por ella lo estaban traicionando.

Jamas penso en verse en una situacion asi, y se preguntaba ¿que le sucedia con ella? Lo que mas le
preocupaba y aterraba, era él saber que deseaba besarla con todas sus fuerzas, en los labios, en su
boca, no en otro lugar. Claro que tambien la deseaba por su cuerpo, era una muchacha presiosa, y
eso cualquiera podria notarlo, y sin embargo en aquel momento sobre el sillon, no penso en eso,
no penso en cogersela ni mucho menos, si no que simplemente penso que queria besar sus labios,
y asi lo hizo, o lo intento.
Pero sabia que aquello estaba mal. No queria involucrarse con una mujer, no queria hacerlo. Las
mujeres solo servian para el sexo, para recibir los penes de los hombres en su intimidad, y
satisfacerlos las veces que ellos quisieran, darles hijos y encargarse de la casa, solo eso. No servian
para mas, pues si unos les daba la mano te tomaban el brazo y luego todo lo que pudieran, como
su madre habia echo con su padre, como su madre habia echo como él.

Es por eso que debia alejar aquellas estupidas ideas de su cabeza, por que las mismas solo lo
estaban confundiendo, y él no era un hombre que estaba echo para las confusiones. Jamas habia
querido besar a una mujer por que sabia que ello era muestra de debilidad, al menos él lo veia asi,
pero ahora...

Besar a una mujer era muestra de cariño, él lo sabia, y sin embargo habia estado a punto de besar
a una...

... ... ...

Giro una vez mas en su cama, ya era...bien no sabia cuantas vueltas ya habia dado pero aun asi
sabia que debian ser muchas, demasiadas. La noche anterior, cuando sucedio ''todo'', habia
entrado a su cuarto y aun confundida, aturdida, desconcertada y sobresaltada se recosto en su
cama con tranquilidad y se enrollo en sus sabanas para disponerse a domir, pero como era de
esperarse aquello no sucedio en las primeras horas. Se habia quedado en blanco, toda su mente
estaba vacia, y de lo unico que era conciente era de aquel momento tan particular, cuando sus
labios habia sido aplastados por los de su patron.

Su primer beso.

Por que habia sido un beso ¿cierto? o al menos el comienzo de uno. La iba a besar, él la iba a
besar, y ella se habia dejado, habia bajado todas sus defensas y no habia puesto nada de
resistencia, ni siquiera un poco. Aun ahora, cuando ya habia pasado toda una noche, sentia el
bombeo frenetico de su corazon, sus mejillas arder, y por sobre todo sentia los labios de él, de su
patron.

-dios..-murmuro apretando las sabanas entre sus manos-

Volvio a girar en la cama y cerro sus ojos con fuerza. Podria ser muy ingenua, lo sabia, y de echo
siempre tardaba demasiado en comprender las cosas, pero si de algo ahora estaba segura era de
que aquel contacto no habia significado nada para él. Conocia a los hombres, o al menos eso creia.
Rema siempre le habia advertido sobre esas cosas, los hombres solo buscan su propio placer, y a
diferencia de las mujeres ven todo del lado fisico, no del lado sentimental, como la mayoria de las
mujeres. Tambien le habia dicho que no debia fijarse en algo imposible, que debia buscar las cosas
simples y para ella, por que ella era simple, y él no lo era. El era su patron, y solo eso.

-''no tiene que importarme...'' -penso dando un suspiro-


Pero aun asi sabia que si le importaba, por que mas alla del motivo por el cual él lo hubiera echo,
los motivos de ella los sabia. Se habia sentido debil frente a él, se habia sentido indefensa, y
desorientada. Pero por dios! ¿por que tenia que darle tanta vuelta a algo que ni siquiera llego a
concluir? Era una tonta, una verdadera tonta, y aquello no cambiaria nunca.

-ya debe ser tarde...-murmuro abriendo sus ojos-

Se sento de inmediato en la cama, y alejo todas aquellas ideas de su mente. Solo tenia que hacer
como si nada hubiera pasado, por que en verdad era asi, su patron se lo habia dicho: alli no habia
pasado nada, punto final. Se puso de pie y rapidamente se saco su vestido de dormir, para ponerse
el uniforme de la casa. Aquel seria un dia normal, tenia que serlo. Una vez que estuvo lista, agarro
su pañuelo de color negro, pues el rosa ya habia sido historia, y se lo envolvio alrededor de sus
cabellos, no dejando a ninguna fuera de alli.

-tranquila Sakura...-susurro para si misma-

Tomando valor, y respirando profundamente abrio la puerta de su cuarto y salio de alli, sin
embargo al hacerlo se quedo de piedra al ver a Kasa.

-puta! -grito la pelinegra y sin darle tiempo a nada su palma se estrello contra su mejilla derecha-

Sintio el dolor de aquel golpe, pero mas aun sintio el dolor de aquella palabra. Retrocedio un paso
y se llevo una mano a su mejilla ahora sonrojadas, aun sorprendida por aquel acto.

-K-Kasa...-balbuceo en tono bajo-

-pensaste que no lo haria, eh? -cuestiono la pelinegra con el ceño fruncido-

La vio llena de odio y sin esperar mas la misma mano abofeteo la otra mejilla de la pelirrosa, la
izquierda, volteandole el rostro hacia un costado. Como odiaba, como odiaba a aquella muchacha.
La odiaba con toda su alma por que ella era la hija de la maldita Sania, de su hermana. Apreto los
dientes con fuerza mientras veia como la pelirrosa bajaba la mirada.

-ayer te salvaste por el señor sasuke...-mascullo entre dientes- pero hoy no esta para defenderte! -
exclamo al tiempo que la jalaba del brazo-

-s-sueltame tia...-dijo forcejenado con la pelinegra-

-no soy tu tia! no me llames asi! -rugio furiosa- dime que estabas haciendo ayer con el señor!

-na...nada...-exclamo con los ojos cristalizados-

-nada! -exclamo con una sonrisa ironica- acaso no estaban besandose?

-n-no...no...-exclamo agitando la cabeza de un lado a otro-


-eres como tu madre, yo lo sabia! -apunto con odio- estoy segura que ya te revolcaste con el
señor!

-eso no es cierto! -exclamo frunciendo el ceño-

-me importa una mierda lo que hagas Sakura...-exclamo la pelinegra apretando aun mas el brazo
de la pelirrosa- pero no quiero que me despretigies frente al señor Fugaku, y frente a nadie!

-yo no hago eso!

-lo haces maldita mocosa! -gruño furiosa- deja de seducirlo frente a todos, aunque sea hazlo sin
que nadie se de cuenta, no quiero que los rumores comienzen a correr!

La pelirrosa apreto los dientes con fuerza.

-y si tanto quieres divertirte...-continuo la pelinegra- ve y trabajo como tu madre! -musito entre


dientes y sin mas empujo a la ojijade hacia atras, haciendo que la misma cayera al suelo- ahora ve
y limpia el comedor! -ordeno mientras se daba la vuelta-

La ojijade se quedo en el suelo hasta que vio como su tia desaparecia de alli, y despues de eso
cerro los ojos con fuerza y un gemido escapo de sus labios, uno lleno de frustracion y rabia. Se
quedo alli por bastante tiempo, tratando de tranqulizar su interior y de no llorar, no queria hacerlo
ahora. Lo logro. Se reincorporo lo mejor que pudo y sacudiendo sus fachas se dispuso a ir a su
trabajo. Aun sentia su corazon bombear con fuerza, pero aun asi pudo ignorar aquello.

Vio al señor sasuke un par de veces, lo saludo y nada mas, a lo que él no dijo nada. Al parecer
ninguno de los dos estaba dispuesto a hablar sobre lo de ayer, y ella lo preferia asi, pues en verdad
no sabia que decir respecto a eso. La mañana paso mas lenta de lo esperado, y Kasa estaba mas
insoportable que otros dias, al menos con ella.

-pasame la servilleta...-escucho la orden de Fugaku y entonces salio de sus pensamientos-

Se encontraba parada a lado del señor Fugaku, mientras que Kasa a lado del señor sasuke. Ambos
pelinegro estaba almorzando y como era costumbre ellas estaban a sus costados, ademas de que
Karin y Tayuya tambien estaban alli. Se apresuro a hacer aquello y nuevamente volvio a su
incomodo lugar.

-mañana vienen los inuzuka, cierto? -pregunto el pelinegro mayor al tiempo que daba un sorbo a
su copa de vino-

-si...-respondio el azabache-

-ya tienes todo preparado?

-claro...

-ya veo...-murmuro seriamente-


Despues de eso nuevamente volvieron a permanecer en silencio y él nuevamente se metio en sus
pensamientos. Miro de manera disimulada a la pelirrosa que estaba parada frente a él, la misma
tenia la mirada puesta en algo distante, y el rostro serio, al parecer pensaba algo con mucha
atencion. Volvio a desviar la mirada antes de que alguien se diera cuenta de ello, y entonces un
suspiro escapo de sus labios. Toda aquella situacion comenzaba a cansarlo, era demasiado tensa e
insoportable.

-''maldita sea la hora en que lo hice...'' -penso frustrado-

Sin darse cuenta sus puños se apretaron con fuerza y su ceño se fruncio. Y eso que recien era
mediodia. Cerro los ojos y se dispuso a no pensar mas en todo eso, como lo habia echo toda la
noche anterior, y como lo habia echo toda la mañana, pero de igual forma no funciono. Volvio a
abrir los ojos e inevitablemente nuevamente los dirigio a la pelirrosa, sin embargo ahora sus ojos
chocaron con los de ella, y una sensacion que no supo definir lo recorrio con fuerza. Ladeo el
rostro de inmediato, al igual que ella, y en un intento por tomar su copa lanzo la misma al suelo,
haciendo que el cristal se partiera en pedacitos chiquitos y que el liquido se desparamara.

-oh! -escucho la exclamacion de Kasa-

-mierda...-mascullo el pelinegro con el ceño fruncido-

-no pasa nada...-escucho la voz de su padre que le resto importancia-

-hmp...

Volvio a dirigir la mirada al frente y se dispues a continuar comiento al tiempo que veia como Kasa
y Karin se disponian a limpiar aquello.

-déjalo Kasa, Karin...-ordeno de repente el Uchiha mayor-

-p-pero señor...-comenzo la pelinegra-

-despues lo limpiara Sakura...-exclamo viendo a la pelirrosa-

Vio como la misma se sorprendia al esucharlo, y de echo las otras sirvientas tambien lo hicieron.
Maldijo una y otra vez a su padre, pues sabia perfectamente por que estaba haciendo eso.

-claro señor...-escucho la suave voz de la ojijade-

Nuevamente el silencio invadio el lugar, y no estaba dispuesto a ser él quien lo rompiera. Continuo
comiendo tranquilamente, tratando de ignorar la tension y a la pelirrosa que estaba a unos
escasos metros de él, a un metro, se podria decir, mas aun asi aquello no funciono, y de rato en
rato, subia la mirada hacia ella, y podia notar claramente como ella intentaba no mirarlo.

Al parecer tenia mas exito que él.

... ... ...


Ya comenzaba a anochecer, y la verdad que todo aquel dia habia sido una tortura. No solo por el
echo de Kasa, si no que tambien se habian sumado las otras tres, e incluso su patron. La mandaron
a hacer una y otra cosa, y Kasa le dijo que por ahora debia hacer lo que Karin le dijiera. Sabia que
habia echo aquello aproposito, pues ya a estas alturas ella misma sabia que Karin tenia una gran
antipatia por ella, y como era de esperarse aprovecho aquel momento de mando.

-algo...algo mas? -escucho la debil voz de la señora mikoto-

Se olvido de todos aquellos malos ratos, y se concentro en el presente. Se encontraba arodillada


frente a la cama de su patrona, y acaba de contarlo todo lo que habia echo esos dias, o al menos
algo de ello, y por supuesto que excluyo algunas cosas.

-por ahora no...-exclamo con una pequeña sonrisa- pero aun asi es un gran avance no cree? -
pregunto entusiasmada-

-s-si...-murmuro la pelinegra-

Habia escuchado atentamente como aquella pelirrosa le contaba sobre su aprendizaje con su hijo
sasuke. Jamas penso que su hijo cumpliera con su palabra de enseñarle a aquella muchacha, pero
lo habia echo y aquello la tenia sorprendida y feliz.

-estoy tratando de repasar todas las noche el abecedario...-musito dando un suspiro- al menos las
que se, y ya me los voy aprendiendo...

-m-me parece bien...

-pero es muy dificil sabe señora? -comento tranquilamente-

La pelinegra tardo unos segundos en hablar.

-escuche eso varias veces...-susurro con una pequeña sonrisa-

-hay letras como la 'b', que no es solo una letra, son dos...-exclamo e hizo una pausa- la 'b' larga, y
la 'v' chica...

-de veras? -pregunto acomodandose mas a gusto en la cama- y cual...cual es la diferencia?

-es lo que yo no entiendo! -exclamo en tono elevado- la pronunciacion es la mismas, y le pregunte


al señor sasuke cual era pero no me quiso responder...

-por que no?

-no lo se, pero no me dijo nada...-murmuro bajando la mirada- hay un par mas que tambien son
complicadas, pero aun asi tengo que aprenderlas, ademas de que todavia me falta mucho...

-s-solo una noche te explico?

-si señora...
-que paso despues? -pregunto interesada-

-bueno...nada...-dijo entrecruzando los dedos de sus manos- simplemente paso, y ahora...

Los ojos de su patrona se entrecerraron.

-ahora que?

-no, ahora nada...-se corrigio de inmediato- es solo que el señor parece demasiado ocupado...

-pues igual dile...-mascullo la pelinegra e hizo una pausa para tomar aire- t-tiene que tener por lo
menos unos minutos para ayudarte...

La pelirrosa la miro sorprendida, mas despues asintio con la cabeza.

-gracias señora...-exclamo sonriendo ampliamente a lo que ella la imito-

La señora mikoto era en verdad una excelete mujer, y no entendia por que la vida la habia tenido
que castigar con aquella terrible enfermedad, pero aun asi estaba feliz por ella, por que aquellos
dias la señora se habia mostrado mas entusiasmada...mas viva. Y cada que iba a darle su remedio
o a ver simplemente su estado, la misma le dedicaba una bonita sonrisa. Otra cosa que aun no
ocurria, era que la señora no se habia olvidado mas su nombre, y de echo recordaba, a grandes
rasgos, las cosas que le contaba o le decia.

-tienes madre Sakura? -pregunto de repente la pelinegra-

La pelirrosa salio de sus pensamientos.

-no señora

-hermanos?

-tampoco...-respondio desviando la mirada-

-familiares?

-t-tengo una tia...-informo insegura-

-a nadie mas? -cuestiono viendola fijamente-

-no señora...

-vivias con tu tia? -pregunto interesada-

-n-no...

-entonces con quien?

-vivia sola señora...-informo seriamente y recordando sus dias en su pueblo natal-


La pelinegra la miro seriamente y por varios segundos.

-donde esta tu... tia?

La pelirrosa bajo la mirada y se mordio el labio con fuerza. No estaba obligada a decirle la verdad,
eso lo sabia, y sin embargo aun asi sentia que no tenia por que mentirle, pero tambien estaba Kasa
y el echo de que no queria que nadie se enterar de eso.

-bueno...-exclamo algo nerviosa- Kasa es mi tia...-informo despues de unos breves segundos-

-¿Kasa? -exclamo sorprendida-

-pero no diga nada señora por favor...-pidio levantando la mirada para verla de frente- Kasa no
quiero que lo sepa nadie...

-por que no? -pregunto entrecerrando los ojos-

-b-bueno es que ella...-exclamo encogiendose de hombros- se averguenza de mi señora...-confeso


con verguenza-

-que? -dijo incredula-

-por favor señora no vaya a decir nada, Kasa se enojara conmigo si lo sabe...-volvio a pedir-

-no dire nada Sakura...-apunto casi sin voz- aunque tampoco puedo hacerlo -se burlo con una
sonrisa apagada-

-gracias señora!

-pero sabes? no veo...no veo por que t-tendria que avergonzarse...-susurro lentamente- de ti...

-pero lo hace...-murmuro bajando la mirada-

-con quien has vivido Sakura? q-que paso con tus padres? -pregunto sin dar rodeos-

La pelirrosa se encogio de hombro.

-mi padre, bueno no se quien es mi padre señora...-informo avergonzada-

-las abandono?

-no exactamente...-murmuro- m-mi madre...mi madre no sabia quien...quien era él...-exclamo


desviando la mirada-

-oh...-fue lo unico que atino a decir la pelinegra-

La pelirrosa apreto los puños al estar hablando de aquellas cosas.


-y tu madre? -pregunto seriamente- que sucedio con ella?

Sus puños se apretaron con mas fuerza.

-ella murio...-se limito a decir con la voz apagada-

-h-hace cuanto...?

-tres años...

-la extrañas? -pregunto en voz mas suave-

La pelirrosa bajo la mirada y los ojos se le cristalizaron.

-e-ella...ella no viva conmigo señora...-confeso con la voz temblorosa-

La pelinegra espero en silencio a que la chica continuara.

-ella me abandono cuando tenia seis años o algo asi...-exclamo tratando de restarle importancia-

-con quien te dejo? -pregunto con el ceño fruncido-

-con nadie...-exclamo aun con la mirada perdida-

-quien te cuido entonces?

-mi madre me dijo que ya era grande para cuidarme sola...-musito con una pequeña sonrisa triste-
no era cierto, asi que una señora me llevo a su casa para que hiciera los quehaceres, no me paga
con dinero, si no con techo y comida...

-viviste con ella hasta que viniste aqui?

-no señora...-mustio negando con la cabeza- solo estuve alli hasta mis ocho años, despues fui a la
casa de otra señora, pero no dure mas de un año...-informo- soy media torpe sabe? y por alguna
razon...bueno a ninguna de ellas le agradaba...

-p-por que no...? -pregunto confundida-

-supongo...supongo que por mi madre...-exclamo encogiendose de hombros-

-me dijiste...que tienes dieciseis años, no? -la pelirrosa asintio con la cabeza- que hiciste desde
entonces?

-bueno ya tenia nueve años, por lo que podia trabajar de otras cosas...-exclamo recordando
aquellas epocas- comenze a trabajar de lavandera, y en algunos negocios, despues me quede
finalmente como lavandera, y de ahi vine aqui...-concluyo clavando por fin su mirada en ella-

La pelinegra guardo silencio por unos minutos.


-no extrañas nada...de alli?

-no...-respondio rapidamente-

-no tenias amigos o algo...?

-no señora...-volvio a responder con rapidez-

-ya veo...-murmuro para si misma-

Despues de eso ambas se quedaron en silencio, y la pelirrosa solo atino a esconder su cabeza
entre los brazos. Las lagrimas brotaron de sus ojos y ella intento acallar lo mejor posible su llanto,
mas aun asi era conciente de que la señora sabia que estaba llorando, pero no dijo nada y ella
agradecio aquello. No le gustaba que nadie la viese llorar, pero a veces era imposible no hacerlo.

¿Por que la vida habia sido tan cruel con ella?

Se mordio el labio con fuerza para acallar el llanto y hundio aun mas la cabeza entre los brazos.
Despues de eso y a los pocos segundos, sintio como la mano de su patrona se posaba en sus
cabellos y se deslizaba por alli, en un signo de cariño que la desconcerto en su totalidad, pero no
dijo nada, no lo hizo. Recordaba que de pequeña siempre habia querido que su madre hiciera
aquello, que le contara un cuento en su cama mientras que con sus manos acariciaba sus cabellos.
Nunca lo habia echo. Ya no era una niña, lo sabia a la perfeccion, y sin embargo aun asi aquellas
caricias le hicieron desear algo que jamas habia tenido.

Cariño, solo un poco de cariño...

... ... ...

Comenzaba a cansarse de aquella actitud de la pelirrosa, y de la suya misma tambien. Ya era


mediodia de un nuevo dia, y sin embargo ya tenia un humor de perros. Todo el dia anterior la
habia ignorado, y ella habia echo lo mismo. Y ahora aquella mañana, no solo lo ignoraba si no que
tambien lo trataba de manera distante, e incluso mal, al menos él lo veia asi. Tal vez por que
estaba mas que acostumbrado a que ella siempre le sonriera, y lo mirara con aquellos ojos
resplandeciendo de ternura y amabilidad.

-maldita sea! -gruño por lo bajo y apretando los puños con fuerza-

No era solo eso, si no que tambien se habia acostumbrado a su palabrerio. En aquellos dos dias
nada de eso habia sucedido, y aquello lo inquietaba de una manera sorprendente. Siempre que se
encontraba con la pelirrosa, antes de aquel echo, intercambiaban una que otra palabra, y a veces
incluso llegaban a conversar, de nada en concreto, hasta tal vez de estupideces pero el echo era de
que a él le agradaba aquello.

Incluso ahora que pensaba en eso se soprendia al darse cuenta de cuanto tiempo habia pasado
con ella, charlando, discutiendo o lo que sea, pero solo con ella y con nadie mas. Se sacudio la
cabeza de inmediato cuando vio que sus recuerdos lo conducirian a aquel echo en el que estuvo a
punto de besarla, o mejor dicho en el que la beso levemente.

-señor sasuke! -escucho la voz de cierta ojimiel- llegaron los inuzuka...-informo desde fuera del
despacho del pelinegro-

-hazlos pasar...-exclamo sacudiendo sus cabellos con una de sus manos-

Solo bastaron unos pocos segundos para que dos personas, un hombre y una mujer, entraran a su
despacho. Ambos eran pelimarrones y ambos tenian rasgos muy comunes, pero como no cuando
eran primos lejanos y esposos. El hombre debia ser un poco mayor que la mujer, pero aun asi
ambos tenian una edad bastante avanzada.

-buenos dias...-saludo el hombre entre dientes-

-sientense...-ofrecio el pelinegro sin ponerse de pie- creo que hoy sera rapido, asi que...

-señor Uchiha...-interrumpio la mujer- sabemos lo que nos tienes que decir, pero solo le venimos a
pedir un poco mas de tiempo, no mucho pero...

-no...-corto de inmediato el azabache- el tiempo ya se los di señora inuzuka, no puedo retrasarme


mas...

-solo dos meses mas...-exclamo el hombre- no es mucho tiempo Uchiha...

-tambien tengo otros negocios señores, y mis fechas estan establecidas, si me atraso con ustedes
tambien me atraso yo, y aquello no es opcion, esto es una cadena y bien que lo sabe señor...-
exclamo sin inmutarse-

-un mes...-repitio el pelimarron-

-imposible, ya no esta en mis manos...-dijo el Uchiha dando un suspiro-

-pero si lo esta! -exclamo el inuzuka alterado-

-calmate querido...-pidio la mujer-

-no tengo nada que decir, estos son los papeles aunque creo que ya deben tener uno cierto? -
cuestiono arqueando una ceja-

-no lo tenemos...-mascullo el hombre entre dientes y sin mas tomo aquel papel para leerlo en
silencio-

-como vera tienen dos semanas mas...-comento el pelinegro- despues de eso si no esta la cifra
completa tendra que entregar el terreno señor inuzuka...

-dos semanas...-murmuro el anciano- es muy poco tiempo señor...


-yo ya dije...-mascullo con el ceño fruncido-

Los ancianos intercambiaron una mirada cargada de tristeza y él pudo ver como los ojos de la
mujer se cristalizaban. Desvio la mirada hacia otro punto y procuro pensar en otras cosas, no es
que no estuviera acostumbrado a ello, y de echo lo estaba. Siempre habia mujeres que lloraban,
pero aquello no tenia que influenciarle, las mujeres lloran por cualquier cosa, eso él lo sabia.

-tienen algo mas que decir? -pregunto el pelinegro volviendo a ver a la pareja-

-solo un mes...

-no inuzuka, ya lo dije...-reitero con voz seria-

Los dos ancianos se pararon al mismo tiempo y el hombre arrugo el papel que tenia entre sus
manos para despues lanzarlo lleno de furia sobre el escritorio.

-no necesito eso! -informo el pelimarron-

El pelinegro fruncio el ceño molesto.

-entonces larguese de aqui! -exclamo en el mismo tono y sin esperar mas se encamino a la puerta
para salir de alli y dejarla abierta para que ambos ancionos salieran-

Vio como la señora ya estaba llorando, con mas fuerza, y como el anciano lo miraba lleno de odio.
No dio importancia a ello y espero paciente para que ambos abandonaran el lugar. Una vez fuera
de su despacho se encamino con ellos hasta la sala central y de ahi les indico la puerta. Pudo ver
tambien que en aquella sala se encontraban una peliroja y una pelirrosa, las cuales dejaron de
hacer lo que hacian al ver la escena.

-necesita algo señor sasuke? -escucho la voz de Karin-

-no...-se limito a decir mientras esperaba que ambos ancianos salieran de alli-

-señora se encuentra bien? -escucho al voz preocupada de la pelirrosa-

Inemdiatamente volteo el rostro para ver a la pelirrosa con el ceño fruncido, y vio como la misma
se encamina hacia ambos sujetos.

-no te metas en esto Sakura! -advirtio haciendo que la pelirrosa detuviera su paso-

-p-pero señor...-balbuceo la ojijade confundida y aun viendo a la anciana-

-ellos ya se estan marchando...-mascullo molesto-

La pelirrosa miro a su patron y despues a ambos ancianos, los cuales no lucian nada bien, en
especial la señora pues lloraba fuertemente y todo su cuerpo temblaba.
-señora...-llamo dando solo un paso en aquella direccion- quiere...quiere un vaso de agua? -
cuestiono en tono suave-

El pelinegro fruncio el ceño molesto y sin mas se acerco hasta la pelirrosa.

-te estoy diciendo que no te metas...-musito entre dientes-

-solo estoy ofreciendo un vaso de agua señor! -exclamo con el ceño fruncido-

-deja de molestar Sakura, y haz lo que el señor te dice! -chillo la peliroja indignada ante el
comportamiento de la ojijade-

-u-un vaso no me v-vendria mal querida...-susurro la pelimarron que estaba detras de ellos-

-si señora! -exclamo para de inmediato dar media vuelta sobre sus talones y salir corriendo a la
cocina-

-pero que...? -exclamo el pelinegro incredulo-

Despues de eso se dio la vuelta para ver a ambos ancianos, los cuales miraban la direccion por la
cual se habia ido la pelirrosa. Estuvo a punto de echarlos de alli, pero controlo sus impulsos,
despues de todo era un vaso de agua, cierto?

-pero que estupida...-escucho el susurro de la pelirroja que estaba unos metros detras de él-

Ignoro aquello y espero paciente a que la ojijade regresara, lo cual hizo en solo unos segundos. La
observo molesto y vio como ella no le dedicaba ni una sola mirada, pues estaba demasiado
concentrada en llevar aquel vaso de agua a la señor.

-g-gracias cariño...-susurro la anciana al tiempo que tomaba el brazo-

-se encuentra bien señora? -volvio a preguntar seriamente-

-n-no es n-nada...-exclamo al tiempo que secaba sus lagrimas con un pañuelo-

La pelirrosa continuo alli mientras la anciana tomaba el agua y despues de eso observo a su
patron, él cual tenia la mirada clavada en ella, era mas que obvio que estaba molesto pero aquello
no le importo, al menos ahora.

-tomo querida...-dijo la mujer mas calmada y entregandole el vaso vacio-

-bien, ahora si pueden retirarse...-bramo el pelinegro al tiempo que se acercaba a ellos-

-adios Uchiha...-musito el hombre al tiempo que se daba la vuelta-

-no quiere mas señora? -pregunto la ojijade con el vaso entre sus manos-
-estoy bien muchacha, gracias...-susurro nuevamente para despues salir de alli junto a su
hermano-

-adios...-murmuro la ojijade viendo como la puerta se cerraba frente a ellos-

Respiro profundo y entoces giro sobre sus talones para enrfentar a su patron.

-por que haces eso? -pregunto el pelinegro con el ceño fruncido-

La pelirrosa vio como Karin se acomodaba los lentes en un claro signo de que iba a disfrutar toda
aquella escena.

-que hice?

-sabes de lo que hablo! -bramo molesto-

-solo era un vaso de agua... -exclamo frunciendo el ceño- la mujer...la mujer...

-te dije que no te metieras! -interrumpio rapidamente- es que acaso no sabes obedecer! -musito
entre dientes-

-no, no lo sabe! -apunto la ojiroja con el ceño fruncido-

-Karin tu cierra la boca! -rugio el azabache-

-pero ella estaba mal señor...-dijo encogiendose de hombros e ignorando a Karin- estaba llorando
y...

-crees que no la vi? -pregunto entrecerrandos los ojos-

-y entonces por que no hizo nada! -pregunto incredula-

El pelinegro se quedo callado ¿Hacer algo? Si era él mismo el que la habia puesto en ese estado,
seria ilogico que intentara hacer algo para mejorarla cuando el mismo lo habia provocado.

-ese es mi problema Sakura...-dijo seriamente- pero el problema aqui es que tienes un grave
problema para acatar ordenes...

-eso es cierto! -chillo la pelirroja-

-¡Karin largo de aqui! -ordeno fuertemente-

La pelirroja fruncio el ceño y lanzando una maldicion hacia la ojijade se fue de alli con pisada
pesadas.

-eso no es cierto...-salto esta vez la pelirrosa-

-sabes que es asi!


-señor es que acaso no podia darle un simple vaso de agua? -cuestiono incredula-

-no si yo te digo que no...-apunto seriamente-

-pero cual era el problema en que lo hiciera? -pregunto en tono mas bajo-

-el problema no es ese, el problema eres tu!-apunto rapidamente-

-yo?

-si tu, demonios! -gruño al tiempo que se alejaba de ella dando dos pasos hacia atras-

La ojijade se quedo quieta en su lugar.

-no quiero que lo vuelvas a hacer! -exclamo el pelinegro en tono elevado-

-p-pero...

-es una orden Sakura! la proxima vez no lo dejara pasar!

La pelirrosa fruncio el ceño molesta mas no dijo nada.

-me esuchaste? -cuestiono aun con el ceño fruncido-

-si señor...-murmuro desviando la mirada-

-bien!

-bien! -imito la pelirrosa al tiempo que se cruzaba de brazos-

El pelinegro apreto los puños con fuerza y se dio la vuelta dispuesto a irse, pero antes de dar el
primer paso ladeo el rostro para verla otra vez...

-y cuidado con tu vocabulario...-advirtio para despues continuar caminando-

La pelirrosa se mordio la lengua para no soltar todos los insultos que tenia para su patron. Con una
vez ya era suficiente, ademas de que ahora no estaba en una situacion favorable como para
meterse en otro problema. Sacudio la cabeza y tomo el plumero que momentos antes habia
estado en sus manos, para continuar limpiando.

No supo muy bien por que, pero sus ojos se cristalizaron y sintio aquella opresion en su pecho que
ya se le hacia tan familiar. No le gustaba eso, mas alla de tener a toda la casa en contra, por que
asi era, lo que mas le desagradaba era tener al pelinegro enojado con ella, y ahora si que debia
estarlo. Apreto el plumero entre su mano y sus dientes hicieron lo mismo.

-estupido...-murmuro al tiempo que limpiaba aquel mueble-

Ya esos dos dias habian sido insoportable con la indiferencia de su patron, y con el
compartamiento de Kasa y las otras tres, y ahora se venia peor. Se sentia molesta con él, pero
sobre todo con ella, por que no deberia estar sintiendo eso por él, no deberia sentirse asi de mal
solo por una pequeña discucion que no tenia nada de importancia, pero lo hacia, y aquello la
molestaba.

Habia sentido muchas cosas en la vida, habia estado molesta con personas, habia llegado a odiar a
otras, habia apreciado a algunas, y querido a otras, habia sentido muchas cosas, pero aquello que
sentia ahora era...era diferente, y por eso la asustaba y la irritaba de aquella manera.

... ... ...

Miro molesto la ventana de su despecho. Se habia quedado alli toda la tarde, organizando papeles
y mas papeles, y aunque la mayoria habia terminado en un par de horas aun continuo con otros,
de menos importancia, pero aun asi continuo para distraer su mente. Despues de eso llego la hora
de la cena, y no pudo evitar notar la cara de molestia de la pelirrosa, pero si ella estaba molesta él
tambien, por que la que siempre se portaba mal y desobedecia era ella.

-maldita sea! -exclamo dando un golpe a la pequeña mesa que tenia delante de él-

Se encontraba en su despacho, nuevamente, pero esta vez no estaba en su escritorio si no que


estaba sentado en el sillon frente a aquella pequeña mesa. Se estaba obsesionando, y demasiado,
y como era de suponerse aquello no era nada bueno. Nuevamente resolplo frustrado y sin mas
bebio un sorbo de su vino, como casi todas las noches lo hacia.

-mañana vendra el dobe...-murmuro tratando de pensar en otra cosa-

Se revolvio la mente pensando una y otra vez en todo, todo lo que podia, pero nuevamente
llegaba a ella. Sentia culpa, algo de culpa, por lo sucedido pero aquel no era motivo para estar
dandole vueltas al asunto como si de ello dependiera su vida. Bueno tal vez solo tenia que arreglar
las cosas, un par de palabras y ya, conciencia limpia. Se levanto sin ganas del sillon y sin soltar su
copa salio de su despacho.

Observo que la mayoria de los candelabros estaban apagados, y eso era por que ya era demasiado
tarde, sin embargo sabia que aun faltaba para dormir. Su padre deberia estar en el quinto sueño,
pero sabia que las sirvientas no. Sin pensarlo mucho mas se encamino a las escaleras y se sento en
uno de los escalones, con la mirada fija en el salon y dando la espalda al primer piso, sabia lo que
debia hacer.

No paso mucho mas antes de que sintiera los pasos de alguien alla arriba, y despues escucho como
los mismos se detenian, probablemente al ver que él estaba alli, sin embargo inmediatamente se
reincorporo y ahora podia sentir como los mismos pasos bajaban lentamente las escaleras. No es
que la vigilara ni nada, pero sabia que todas las noche iba a ver a...a aquella mujer que se
encontraba en el ultimo piso.

-buenas noches señor sasuke...-escucho su voz seria al tiempo que la misma pasaba por su lado
derecho-
-espera Sakura...-ordeno como si nada y clavando su mirada en la nuca de ella que ahora se
encontraba dos escalones mas abajo-

-necesita algo señor? -pregunto dandose la vuelta para verlo desde arriba, pues el estaba sentado-

Si, muchas cosas.

-bueno...-comenzo dando un sorbo a su copa de vino-

La pelirrosa lo miro indesisa y nerviosa al ver como él se tomaba su tiempo para hablar.

-estas molesta, cierto? -pregunto el azabache con una pequeña sonrisa-

No hubiera dicho aquello si se tratase de otra persona, pero la pelirrosa que tenia delante de él
era Sakura, no habia problema alguno.

-que? -cuestiono confundida-

-sabes lo que pregunto...-mascullo al tiempo que su sonrisa desaparecia-

-no estoy molesta señor, creo que usted es el que lo esta...-apunto encogiendose de hombros-

-bien escucha, no estoy molesto, bueno quizas si, pero solo un poco...-mascullo desviando la
mirada al sentirse ''estupido'' por decir aquello- pero tu tienes la culpa...-apunto seriamente-

-por que yo? -exclamo en tono defensivo-

-tal vez si me obedecerias mas no tendria que estar molesto...

-es por el vaso de agua? -pregunto incredula-

-es por tu conducta...-musito rodando los ojos-

-pero...

-espera! -corto el Uchiha de inmediato- no estoy aqui para discutir contigo...

-entonces? -pregunto mirandolo fijamente-

El pelinegro subio la mirada a la de ella y entonces una de esas encantadoras sonrisas se formo en
su rostro, dejandola sin aliento y perdida alli.

-lo olvidamos? -pregunto extendiendo su mano hacia ella-

La pelirrosa se soprendio de sobremanera al ver aquello, y su mirada se intercalaba de los ojos del
pelinegro a la mano del mismo ¿Acaso hablaba en serio? Es decir, aquello era magnifico para ella,
pues habia estado tan absorta en sus pensamientos aquellos dias que en verdad cada uno era mas
largo que el otro, pero para él...? ¿Por que quedria él ''arreglar'' las cosas entre ellos? No, no, las
palabras ''entre ellos'' definitivamente no estaba bien, la pregunta correcta seria ¿Por que quedria
él ''arreglar'' las cosas con ella? Si, esa era la pregunta correcta, y eso era por que alli no existia un
''entre ellos''.

-h-habla en serio...? -cuestiono aun desorientada-

-sabes mi mano alli se cansa...-mascullo seriamente-

La pelirrosa vio una vez mas la mano de su patron y entonces una linda sonrisa se formo en su
rostro. No espero mas y su mano se extendio hasta llegar a la de él y entonces sinto como los
dedos de él rodeaban a los suyos.

-lo olvidamos...-exclamo la pelirrosa aun sonriendo ampliamente-

Se quedo alli parada mientras él la observaba detenidamente con su pequeña sonrisa, y sin soltar
su mano. Entonces comenzo a deslizar lentamente su mano para dejar libre la de él, sin embargo
no llego a hacerlo por que el mismo pelinegro la sujeto con mas fuerza y entonces, contra todo
pronostico, la jalo hacia él. No supo como, pero de alguna manera su patron se las habia ingeniado
para que no cayera al piso, oh no, claro que no, se encontraba en algo completamente opuesto al
suelo, calido y blando.

-ya puedes abrir los ojos...-escucho la voz del pelinegro a escasos centimetros de su rostro-

Recien en ese momento se dio cuenta de que sus ojos se habian cerrado con fuerza cuando él jalo
hacia ella, pues creyo que caeria al suelo. Los abrio lentamente y vio el rostro de su patron a
escasos centimetros de los de ella, entonces sus mejillas se sonrojaron al comprender donde
estaba...estaba sobre él. Practicamente se encontraba recostada sobre su patron, son sus piernas
sobre las de él, y su espalda sujeta con una de sus fuertes brazos evitando asi que cayera hacia
atras. El estaba igual, sentado alli y aun con su pequeña sonrisa.

-s-señor...-reclamo al tiempo que intentaba reicorporarse-

-quedate aqui...-exclamo volviendola a recostarla en su pecho y brazos-

La pelirrosa lo miro incredula mas despues de eso desvio la mirada apenada, practicamente estaba
acunada en el cuerpo de él, y temia que por la cercania escuchara los acelerados latidos de su
corazon.

-a donde ibas? -cuestiono el azabache al tiempo que pasaba su mano libre por sobre la cintura de
ella-

La pelirrosa trago en seco ante aquel tacto.

-a m-mi cuarto señor...-balbuceo nerviosa-

Acomodo mejor sus manos de modo tal que la de él no le impidiera moverse, por lo que las puso
por sobre la de él.
-que estaba haciendo aqui? -cuestiono despues de unos pocos segundos en los que intento
controlar su interior-

-nada en especial...-murmuro el pelinegro restandole importancia-

La observo sin importarle que ella lo notara, despues de todo ya la tenia sobre él como para andar
preocupandose por pequeñeces como una simple mirada. Le gustaba estar con ella, eso ya no
podia negarlo, como asi tampoco podia negar que su corazon se habia acelerado.

-ya es tarde señor...-exclamo la pelirrosa de repente-

-si, puede ser...-exclamo seriamente y sin mas su mirada se detuvo en los cabellos de le chica-

-que? -pregunto llevando una mano al pañuelo negro que tenia alli-

-por que lo usas? -cuestiono-

La pelirrosa sonrio al oirlo pues no era la unica persona que se lo habia preguntado. Iba a
responder pero callo cuando recordo algo...Recordaba que el primer dia que habia trabajado alli el
pelinegro le habia preguntado lo mismo, mas cuando ella le respondio él mismo le habia cortado
sin preambulo alguno. Lo miro seriamente al pensar en aquello, mas aun asi continuo.

-es mas comodo asi señor...-exclamo tranquilamente- a veces mis cabellos molestan mientras
trabajo, asi que simplemente los escondo alli...-mascullo apuntando su pañuelo-

-no estas trabajando ahora...

-pero lo estaba hasta hace un momento...-dijo al tiempo que movia sus piernas para estirarse un
poco-

-ya veo...-murmuro viendo fijamente aquel pañuelo- puedo hacer algo? -cuestiono volviendo a
sonreir-

-que?

El pelinegro no respondio si no que simplemente llevo una de sus manos, la que estaba sobre la
cintura de ella, hacia alli y sin mas deslizo el pañuelo por alli para despues dejar que caiga a los
escalones sin producir ningun cabellos de la pelirrosa inmediatamente se esparcieron, y cayeron
en cascada por toda su espalda, aquello no dejaba de sorprenderlo.

-mucho mejor...-murmuro para si mismo-

La pelirrosa enrojecio aun mas.

-estoy...estoy muy despeinada...? -pregunto aun con una mano alli-

El pelinegro se rio al oirla.


-no, estas bien...-musito tranquilamente-

La muchacha sonrio al oirlo.

-señor...-llamo indesisa- entonces en verdad ya no esta molesto? -cuestiono insegura-

-olvidado lo recuerdas? -exclamo como si nada-

-bien, olvidado, pero aun asi...-dijo con una sonrisa nerviosa-

-que?

-por que se enojo tanto? -pregunto casi en un susurro-

El Uchiha rodo los ojos ante su pregunta, y resoplo cansado.

-por que te dije que no lo hiceras...-apunto nuevamente-

-bien espere...-dijo como pensando que preguntar- por que aquella mujer estaba llorando?

Esta vez el ceño de su patron se fruncio.

-por negocios...-se limito a responder-

-negocios? -pregunto la ojijade confundida-

Bajo la mirada pensado en la palabra ''negocios, y entonces por primera vez se pregunto de que
trabajaba su patron. Lo miro seriamente, a los ojos, y aunque sus labios quisieron preguntar una
cosa soltaron otra.

-usted la hizo llorar...? -pregunto lentamente-

-algo asi...-murmuro desviando la mirada-

-por que? -pregunto sin comprender-

El pelinegro volvio a fruncir el ceño.

-son negocios Sakura.

-pero por que lloraba señor? -repitio seriamente-

-los inuzuka tienen que pagar una determinada cantidad de dinero, y si no lo hacen antes de dos
semanas tendran que entregar su casa...

-que! -pregunto la chica aterrada- y que haran si no lo consiguen señor?

-ese ya no es mi problema...

-pero es usted...es usted quien se los esta exigiendo? -pregunto encogiendose de hombros-
-si, soy yo...

-y por que no les da mas tiempo señor? -cuestiono incredula-

-les di tres meses, y el tiempo pasa Sakura, ahora solo le quedan dos semanas para conseguirlo.

-pero señor...-balbuceo aun confundida- y si no pueden conseguirlo?, donde viviran?

El pelinegro fijo su mirada en ella.

-no puedo ocuparme de todo Sakura, solo cumplo con mis negocios.

La pelirrosa fruncio el ceño.

-son solo unos ancianos...-recrimino- en que le afecta darles mas tiempo?

-afecta Sakura, y mucho.

-pero usted no es el que se quedara sin casa, ellos si! -apunto lo cierto- cuanto perdera si les da
mas tiempo?

Nada.

-no lo entiendes...-murmuro desviando la mirada, otra vez-

-pero no es de entender señor sasuke! -continuo- se quedaran sin casa solo por que no les quiera
dar mas tiempo!

-estas abogando por personas que ni conoces Sakura...-exclamo seriamente y con una pequeña
sonrisa-

-es injusto...-musito cruzandose de brazos- usted es injusto!

-crei que habiamos llegado a un punto intermedio pero veo que comenzaremos otra vez...-resoplo
cansado-

-señor sasuke por que no lo piensa mejor? -cuestiono suavemente- eran solo dos ancianos, y tal
vez no tienes los recursos ahora, pero si les da mas tiempo podrian llegar a conseguir algo...

El pelinegro no dijo nada.

-o puede hacerles pagar en partes, un poco ahora y otro despues...-añadio con el ceño fruncido-
algo que les facilite las cosas...

-si lo hago todos quedran tener los mismos tratos...-apunto molesto-

-y cual es el problema en eso? -cuestiono de inmediato- no perderia nada señor pero ellos
ganarian mucho...
-ese es el problema, ellos ganarian no yo...-mascullo seriamente-

-pero usted no necesita nada señor! -recrimino al tiempo que miraba a todos lados demostrando
asi que aquello era verdad-

Aquella casa era tremendo lujo, y él estaba bañado en dinero.

-las cosas no se mantienen solas Sakura...

La pelirrosa se quedo en silencio al oirlo, al parecer hacerle cambiar de opinion no era nada facil.
Sin lugar a dudas su patron tenia una mente un tanto egoista y aquello la entristecio.

-por que no les da un mes mas? -susurro bajando la mirada-

-tanta lastima te dan? -pregunto arqueando una ceja-

-es que...me parece injusto señor...-farfullo-

-ya veo...-murmuro el pelinegro-

Despues de eso no dijo nada y simplemente se quedo pensando en lo dicho por la pelirrosa, pero
su concentracion no duro mucho al ver que la misma no le sacaba los ojos de encima.

-que? -pregunto arqueando una ceja-

-no hara nada? -cuestiono la ojijade al tiempo que se mordia el labio inferior-

Sus ojos no pudieron evitar bajar a los labios de ella, cuando la pelirrosa realizo aquella accion.

-que me darias por que les de un mes mas? -solto sin pensarlo-

Se arrepintio al segundo siguiente de decirlo, mas ya lo habia soltado y ahora ella lo miraba
sorprendida.

-que le daria...? -murmuro la pelirrosa para si misma-

Clavo sus intensos e ingenuos ojos en él, y pronto una sonrisa se formo en su rostro.

-lo haria? les daria un mes mas? -cuestiono entusiasmada-

-lo haria, si...-musito ya sacandole provecho a aquella situacion-

-bien, que es lo que quiere? -pregunto inclinando la cabeza hacia atras para verlo mejor-

-cumpliras? -cuestiono divertido-

-usted cumplira? -cuestiono en el mismo tono-

-les dare el mes, ya te lo dije...


-entonces lo hare señor...-susurro con sus ojos brillando de entusiasmo-

El pelinegro sonrio de medio lado.

-quiero un beso tuyo...-solto el azabache sin titubear-

Los ojos de ella se abrieron de la sorpresa.

-uno en los labios...-concluyo ensanchando su sonrisa-

-q-que...! -cuestiono incredula-

Vio la cara de sorpresa de ella y aquello lo divirtio mas, pero aun asi aquella idea de terminar lo
que habian comenzado el otro dia lo estaba enloqueciendo.

-n-no puede pedir eso...-tartamudeo la pelirrosa una vez que hubo reaccionado-

No espero mas y de inmediato intento ponerse de pie, llena de nervios y verguenza, pero los
brazos de él se lo impidieron.

-tan malo seria? -cuestiono en el mismo tono de voz-

Vio como las mejillas de ella se sonrojaban rapidamente.

-p-pero usted...-comenzo a tartamudear la ojijade-

-alguna vez has besado Sakura? -pregunto en tono bajo-

Su mente no le ordeno nada, mas aun asi su cuerpo parecio tomar vida propia pues su cabeza se
movio de un lado a otro en señal de negacion a aquella pregunta.

-no te gustaria saber que se siente? -cuestiono el Uchiha acercando aun mas su rostro al de ella,
satisfecho de saber que seria él primero-

Sintio su corazon bombear con mas fuerza al escucharlo. Quiso decir no, pero de sus labios no
salio nada.

-era broma lo de un beso por el mes...-murmuro el pelinegro aun con aquella media sonrisa-
pero...si tu quieres...-exclamo roncamente-

-s-señor que hace? -susurro sin aliento-

No entendia la reaccion de su cuerpo, pero si sabia que deseaba sentir los labios de él sobre los de
ella, como la otra noche.

-no lo quieres...? -volvio a cuestionar con aquel tono de voz tan particular-

Era una voz tan varonil e hipnotizante...


-s-si...-murmuro casi sin voz- no, e-es decir, no! -exclamo totalmente avergonzada-

El pelinegro volvio a reir al ver la actitud de la pelirrosa, mas esa sonrisa era para afuera, pues su
interior estaba ardiendo en una desesperacion ahogante por besarla.

-si o no, decidete...-musito lentamente-

-no señor! -exclamo ladeando el rostro de un lado a otro- no quiero...

-es solo un beso Sakura...-volvio a insistir al tiempo que acercaba su rostro aun mas al de ella-

-p-pero...yo...usted...-balbuceo sin sentido-

Sus palabras murieron en sus labios cuando su patron poso su mano libre, pues la otra la tenia en
su espalda para sostenerla, en su mejilla izquiera. La dejo un rato alli mientras la observaba, y
despues de eso la deslizo hacia atras, llegando a su oreja para despues escabullirse entre sus
cabellos ahora sueltos. Un estremecimiento recorrio su cuerpo cuando él hizo aquello.

-un poco de curiosidad debes tener...-murmuro ya viendo sus labios-

Si, la tenia, pero recien ahora. Jamas habia pensado en ello, y de echo se habia rehusado a hacerlo,
pero ahora al tener al pelinegro frente a ella no podia evitar pensar en que seria un beso de
verdad, con él.

Vio detenidamente el rostro de ella, viendo como el mismo estaba sonrojado, y tambien como su
pecho subia y bajaba a un ritmo acelerado. Despues de eso no dijo nada, pero se acerco mas sin
despegar su mirada de la de ella. No le habia dicho si, pero tampoco le habia dicho no, y ahora no
se alejaba ni nada por lo que lo que pretendia hacer no era algo que ella no quisiera. Se acerco
mas y ya pudo sentir el aliento de la ojijade, y despues de eso, sin decir nada, termino de acortar la
distancia y nuevamente, como la otra noche, poso sus labios sobre los de ella. Ninguno de los dos
habia cerrado los ojos pues se miraban fijamente, pero finalmente fue la pelirrosa quien se rindio y
entonces sus ojos se cerraron suavemente, él la imito segundos despues. Se quedo quieto por los
primeros segundos, sin realizar ningun movimiento ni nada, solo acostumbrandose a la calidez de
los labios de la chica, y tal y como lo habia echo la otra noche, inclino la cabeza y abrio los labios
solo un poco para atrapar los de ella, despues de eso comenzo a moverlos, suave y lentamente.

Sintio como su cuerpo temblo cuando su patron comenzo a mover sus labios sobre los de ella. No
hizo nada, y de echo apenas era conciente, solo podia sentirlo a él, a sus labios, a la calidez de su
cuerpo y brazos. Apreto sus puños, aprisionando entre sus dedos a la camisa de su patron, cuando
él atrapo su labio inferior entre los suyos. Eso si debia ser un beso, no como el de la otra noche.
Sinto el revoloteo en su estomago, y algo asi como un grito quiso escapar de sus labios, pero lo
repirmio como pudo. Despues de eso sintio como el pelinegro pegaba aun mas su cabeza contra la
suya, haciendo que sus labios se aplastaran mas y que sus bocas se abrieran dando mayor
intmidad al beso.
Los labios de aquella muchacha eran tan dulces que necesitaba probar mas. Subio lentamente la
mano que estaba en la espalda de la chica para llegar a la altura de su nuca y entonces atraerla
hacia él. La obligo a abrir los labios y comenzo a besarla con mayor demanda, sintiendo sus
alientos fundirse en uno, y sintiendo la humedad de la boca de ella unirse a la de él.

Su primer beso...

El primer beso de ambos...

La estrecho aun mas con sus brazos y sintio el acelerado corazon de la pelirrosa junto a su pecho.
La estaba besando, lo estaba haciendo, y aquello no dejaba de sorprenderlo. Saco la mano
derecha de entre los cabellos de la chica y lo deslizo hasta sus mejillas, roja y calienta, para
quedarse alli mientras que comenzaba a profundizar el beso. Su lengua quiso entrar a aquel juego,
y entonces comenzo a deslizarse al interior de la boca de ella pero inmediatamente sintio el suave
jadeo de la chica y como la misma inclinaba hacia atras el rostro, en un claro signo de desconcierto
y nervios.

-shh calma...-murmuro el pelinegro con la voz ronca y sin abrir los ojos-

Se estremecio al sentir nuevamente los labios de su patron sobre los de ella. Se habia alejado de él
cuando sintio como la lengua calida y humeda de él se adentraba en el interior de su boca, aquella
sensacion la asusto, pero ahora al tener nuevamente a los labios de su patron sobre los de ella sus
ideas comenzaban a dispersarse. Sintio como la besaba nuevamente de manera suave, solo
moviendo los labios y acariciando su mejilla con los dedos. Su mano izquierda dejo de apretar la
camisa de su patron para apoyar en su totalidad la palma contra el pecho de él y entonces se
deslizo timidamente hasta el inicio del cuello del mismo.

-ponla aqui...-indico en un murmullo cuando se separo solo un poco de ella y tomo el brazo de la
pelirrosa con una de sus manos-

Deslizo el brazo de la muchacha por su pecho y la ayudo a ponerlo a la altura de su cuello, a lo que
ella en un acto totalmente inconciente lo atrajo hacia si. No espero mas y nuevamente atrapo sus
labios pero estaba vez venian de otra manera pues no lo aguanto mas. Nuevamente profundizo el
beso, y esta vez su lengua penetro la boca de la ojijade sin rodeo alguno. La sintio temblar entre
sus brazos, pero esta vez no se alejo, si no que simplemente sintio como el brazo que estaba en su
cuello se tensaba.

Aquella sensacion era indescriptible.

El azabache nunca penso que un simple beso podria producir tantas cosas, tantas sensaciones
juntas. Comenzo a mover su lengua por alli dentro, mezclando sus salivas entre si, sintiendo lo
acogedor de aquel lugar ¿Como habia soportado tanto tiempo sin besar a una mujer? Tal vez si
antes habria sabido lo que se sentia no habria esperado tanto tiempo para hacerlo.
Ella por su lado, se habia perdido en un mar de sentimientos. Podia sentir la lengua de su patron
en su boca, y aunque al principio aquello habia sido ''raro'', ahora era realmente maravilloso, y sin
embargo, aun asi, no se movio ni nada por el estilo, solo dejo que él la besara a su gusto, dejo que
él la saboreara en profundidad, y dejo que él manejara aquello. Jamas creyo verse en una
situacion asi, tan comprometedora y tan magnifica, al menos para ella. Sus dedos, sin saber muy
bien como llegaron alli, ya se encontraban en los cabellos de él, y sin poder evitarlo, se
escabulleron alli cuando su patron inclino la cabeza hacia un costado para continuar besandola en
profundidad.

La degusto en su totalidad, no supo cuanto tiempo, si solo segundos o minutos, pero habia sido
magnifico. Sintio como sus pulmones comenzaban a exigir oxigeno y no pudo negarselos por
mucho tiempo mas, asi que lentamente comenzo a suavisar el beso y despues se separo
lentamente de ella. Sus ojos se abrieron de inmediato y la observo mientras ella abria sus ojos con
lentitud. Tenia la respiracion sumamente agitada, sus mejillas teñidas de aquel rosa que le
encantaba, y pudo ver sus labios hinchados por el beso, hinchados y rojos. Su mano libre se deslizo
lentamente por la mejilla de ella hasta llegar a sus labios y entonces paso sus dedos por alli,
sintiendo aun la saliva que estaba alli, de él y de ella.

Sus ojos terminaron de abrirse y entonces vio el perfecto rostro de su patron delante de ella. Lo
observo sin ser capaz de decir nada, y solo pudo notar su respiracion acelerada, y sus labios
entreabiertos. Estaba segura que ella estaria roja, y aquello la avergonzaba de sobremanera.

-sabes...-escucho la voz de él en un susurro ronco- podria enseñarte otras cosas más aparte de
leer...-sentencio con aquella media sonrisa que le sacaba el aliento-

Besar a una mujer era muestra de cariño, él lo sabia, y sin embargo acaba de besar a una...
Capitulo 13: confusión, y celos.

La degusto en su totalidad, no supo cuanto tiempo, si solo segundos o minutos, pero habia sido
magnifico. Sintio como sus pulmones comenzaban a exigir oxigeno y no pudo negarselos por
mucho tiempo mas, asi que lentamente comenzo a suavisar el beso y despues se separo
lentamente de ella. Sus ojos se abrieron de inmediato y la observo mientras ella abria sus ojos con
lentitud. Tenia la respiracion sumamente agitada, sus mejillas teñidas de aquel rosa que le
encantaba, y pudo ver sus labios hinchados por el beso, hinchados y rojos. Su mano libre se deslizo
lentamente por la mejilla de ella hasta llegar a sus labios y entonces paso sus dedos por alli,
sintiendo aun la saliva que estaba alli, de él y de ella.

Sus ojos terminaron de abrirse y entonces vio el perfecto rostro de su patron delante de ella. Lo
observo sin ser capaz de decir nada, y solo pudo notar su respiracion acelerada, y sus labios
entreabiertos. Estaba segura que ella estaria roja, y aquello la avergonzaba de sobremanera.

-sabes...-escucho la voz de él en un susurro ronco- podria enseñarte otras cosas más aparte de
leer...-sentencio con aquella media sonrisa que le sacaba el aliento-

Besar a una mujer era muestra de cariño, él lo sabia, y sin embargo acaba de besar a una...

Lo observo sin decir nada por varios segundos mas, aun aturidad por todo lo que acaba de
suceder, y aun mas por lo que su patron acaba de decir, pero despues de eso solo atino a hacer
algo. Una de sus manos subio de inmediato a sus labios, en un acto tan de repente que no tuvo
tiempo de siquiera pensarlo, y es que fue lo unico que se le ocurrio hacer. Toco sus propios labios
con dos de sus dedos, sintiendo a los mismos calientes y temblorosos. La habian besado, él la
habia besado. Subio su mirada al rostro de su patron, y vio como él no dejaba de observarla con
aquellos dos ojos tan lindos, y con esa media sonrisa perfecta.

-¿q-que...? -tartamudeo la pelirrosa sintiendo como todo dentro de ella aun continuaba
removiendose-

El pelinegro no aparto la mirada de la de ella, y de echo no pensaba hacerlo pues aun se estaba
deleitando con aquel tesoro que tenia entre sus manos, entre sus brazos. Se sorprendio él mismo
al analizar sus pensamientos , pues en verdad que comenzaba a creer que aquella pelirrosa era un
''tesoro'', al menos en ese momento lo era...Alli, entre sus brazos, delicada, bella e inocente, le
parecia la joya mas presiosa del universo.

La pelirrosa volvio a desviar la mirada segundos despues y pronto sintio como su corazon
comenzaba a bombear con mas fuerza, pero no de la forma que esperaba. Con latidos tan
acelerados la respiracion comenzaba a dificultarse, y aquello comenzaba a asfixiarla. Volvio a subir
la mirada en un rapido movimiento y entonces aquellos dos ojos negros se convirtieron en
violetas, fuertes violetas...De repente aquellos dos brazos que la sostenian se volvieron rudos y
frios, de repente aquel lugar se volvio otro...

-¡n-no! -jadeo sin aliento al tiempo que se ponia de pie de inmediato ante la mirada totalmente
sorprendida del pelinegro-

Tambaleo un poco, pues se encontraba en la escalera, y despues se sujeto de la baranda para


evitar caerse. Volvio a subir la mirada hacia él, y entonces volvio a verlo, a aquel maldito sujeto, sin
embargo la figura del hombre se distorsionaba y aparecia su patron...

¡No es él, no es él!

-¿q-que te sucede! -pregunto el azabache desorientado y ya estando frente a ella-

La pelirrosa se llevo una mano a su cabeza y cerro los ojos con fuerza...

¡No es él, no puede ser él!

-Sakura...-llamo al tiempo que llevaba una de sus manos al brazo de la chica-

-n-no...-exclamo bajando un escalon y separandose de él- p-por favor no...

Se quedo quieto en su lugar mientras la observaba, y pronto se dio cuenta de que la chica lloraba.
Se sorprendio al notar aquello, y mas aun al ver su tembloroso cuerpo. Eso ya habia sucedido
antes, cuando la habia llevado a aquel cuarto, cuando la habia acorralado en contra de la pared y
habia echo que la distancias de sus cuerpos desaparecieran, la reaccion de ella habia sido la
misma...

-no es él...-escucho el suave y tembloroso murmullo de la ojijade-

Se acerco hasta ella sin pensarlo mas y la tomo por ambos hombros, obligandola a que lo viera
directamente al rostro. Aquello no estaba bien, y lo sabia, es por eso que queria saber que
demonios le sucedia a aquella ojijade.

-dime que te pasa! -exigio entrecerrando los ojos-

La pelirrosa desvio la mirada de la de él, temiendo que aquellos bonitos ojos se transformaran en
aquellos frios violetas. No queria volver a verlos, nunca, nunca mas, pero aun asi los mismos la
perseguian, en sus sueños y ahora incluso en la realidad ¿Por que no la dejaban en paz? De un
momento a otro aun sumergida en sus pensamientos sintio como una mano la tomaba de la
quijada obligandola a levatar el rostro. Sus ojos se abrieron involuntariamente y entonces vio el
rostro de su patron, el cual tenia el ceño fruncido y una mueca de disgusto.

-que te pasa? -pregunto el azabache lentamente-

La pelirrosa respiro profundo, una y otra vez, sin apartar sus ojos de aquellos negros, por que eran
negros, no eran violetas. Era el señor Sasuke no aquel sujeto. Volvio a inspirar con fuerza y
entonces sintio como su interior se calmaba un poco, solo un poco y casi nada, pero aun asi logro
hablar...

-l-lo siento...-se disculpo-

El pelinegro fruncio aun mas el ceño al oirla, no solo por aquella indebida disculpa, si no tambien
por que podia ver claramente, en los ojos de ella, el miedo, el miedo y los nervios, mezclados con
el dolor y sufrimiento. Sus sentimientos estaban tan claros que podia notarlos sin ninguna
dificultad, podia verlos tan facilmente que aquello lo estremecio en su totalidad...

¿El habia provocado eso?

-disculpa...-mascullo el azabache de repente-

Los ojos de ella se abrieron de la sorpresa, mas aun asi estaba segura que aquello la hubiera
impresionado mas si no estuviera en el estado que estaba.

-n-no debi...-continuo Sasuke sintiendo la culpa dentro de él- no debi hacerlo...-finalizo


seriamente-

Ya era la segunda vez que alteraba a la pelirrosa, y la verdad que aquello no le gustaba, en lo
absoluto. No debio besarla, ella ni siquiera le habia dicho sí, y él aun asi lo habia echo. es por eso
que la pelirrosa estaba asi, la habia asustado con sus actos, la habia tomado desprevenida, como la
otra vez.

-n-no, yo...-balbuceo la ojijade al ver la culpa en los ojos de él-

No era la culpa de su patron, claro que no. Era la culpa de ella, de nadie mas. Era ella la que tenia
aquel problema, era ella la que reaccionaba de aquella manera tan estupida cada vez que
recordaba eso. En todo aquello ella era el error...Sacudio la cabeza y sintio como sus ojos volvian a
derramar lagrimas. Lo intentaba, realmente lo intentaba con todas sus fuerzas, una y otra, y otra
vez, pero nunca ganaba, nunca lo hacia...

-e-es que yo...-murmuro con la voz tan quebrada que él sintio un estremecimiento en todo su
interior-

Apreto sus puños con fuerza tratando, nuevamente, de controlar todo aquel dolor que sentia alli,
en su pecho, pero como siempre no gano. Perdio, perdio una y otra vez y el sollozo aumento
considerablemente. No fue conciente de aquello, y ni siquiera tuvo oportunidad de pensarlo una
sola vez, solo supo que su cuerpo, que su corazon, busco proteccion alli, en él. Sintio la calidez de
aquel masculino pecho cuando ella misma se acerco a él, y apoyo su cabeza alli, al tiempo que sus
manos arrugaban aquella camisa entre sus dedos. La calidez de él la envolvio y por un momento se
sintio protegida.

Se quedo estatico en su lugar ante la reaccion de la pelirrosa, realmente se quedo estatico. Sintio
como sus musculos se tensaban ante su cercania, y como su mente se quedaba en blanco. Nunca
habia permito tal atrevimiento por parte de alguna de sus sirvientas, y de echo nunca habia
permitido aquello por parte de una mujer. Ni siquiera a Ino que era su prometida le habia dado
tales libertades! pero ahora simplemente se quedo quieto cuando ella se pego a él, incapaz de
reaccionar.

-''¿que es esto?'' -penso aterrado cuando sintio su pecho oprimirse-

Sentia un dolor alli, un fuerte dolor que no fue capaz de entender, sin embargo algo le decia que lo
que él sentia alli era lo que ella estaba sintiendo. Era como si el dolor de la chica lo atravesara a él.
De un momento a otro se sintio asfixiarse ante aquella horrible sensacion y sin pensarlo mas paso
uno de sus brazos alrededor de la pelirrosa. Debia calmar aquella sensacion.

-todo esta bien Sakura...-susurro tratando de calmarla, tratando de calmarse a si mismo-

No sabia ni que demonios le sucedia a la pelirrosa, pero aun asi aquellas palabras escaparon de sus
labios. Si la sensacion que él estaba sintiendo era la misma que ella sentía, entonces aquellas
palabras eran justas, por que ambos debian calmarse.

-s-si...-murmuro la pelirrosa sin voz-

Se acurruco aun mejor entre los brazos de él, sintiendose aun mas protegida que hace unos
momentos cuando él paso su brazo por alli. Sentia que entre aquella cadena, que era el brazo de
su patron, nada podria entrar, y tampoco salir. Era eso lo que siempre necesitaba cuando tenia
una pesadilla, cuando los recuerdos la acechaban y perseguian, era aquella calidez, era alguien
que la protegiera, alguien que la defendiera de sus propias tormentas, pero ese alguien nunca
estaba y ella debia superar todo aquello sola, como siempre...

-¿estas mejor? -pregunto cuando sintio como ella dejaba de temblar, y como él mismo lograba
tranquilizarse-

-si s-señor...-musito bien bajito-

Sabia que ya deberia separarse de ella, pero aun asi no lo hizo. Si se iban a separar tendria que ser
ella quien asi lo quisiera, y aquello paso pasados unos pocos segundos. La sintio titubear contra su
cuerpo, y hubiera jurado que ella en verdad no queria alejarse aun, y sin embargo lo hizo. La vio
retroceder un poco al tiempo que sus manos lentamente dejaban libre su camisa para despues
colocarse a ambos lados de su pequeño cuerpo. Su rostro claramente estaba mas relajado, pero
aun asi sus ojos, siempre brillantes y llenos de vida, estaban apagados y rojos, ademas de eso,
tambien noto el temblor de su labio inferior, al parecer queria decir algo pero nada salia de su
boca.

-escucha, no quise...-comenzo el pelinegro dudoso despues de bastante tiempo en silencio-

-señor, yo...yo lo siento...-murmuro ella nerviosa- yo no debi...

-mira, yo no quise hacerlo...-interrumpio a la chica-

La ojijade bajo la mirada incapaz de decir nada ante aquellas palabras. Ella en verdad habia sentido
cosas maravillosas mientras duraba el beso, pero sabia que aquello no podia ser mutuo.

-esta bien señor, y-yo tampoco...-murmuro con la voz temblorosa mas fue incapaz de continuar-

Nuevamente se quedaron en silencio...

-¿por que reaccionaste asi? -pregunto el pelinegro por fin-

Sus ojos verdes escaparon a los de él, y aquello lo enfurecio. Estaba seguro que le sucedia algo, y
aunque sabia que no tenia fundamentos para sentirse asi, aun asi que el que ella no le dijiera que
ocurria le molestaba demasiado.

-l-lo siento señor pero yo...-murmuro aun sin mirarlo- es algo q-que yo...-exclamo ya con la voz
quebrada al nuevamente comenzar a recordar-

El azabache entrecerro los ojos al ver aquella actitud, y sin poder hacer nada por evitarlo su mente
comenzo a recordar algo...

Sus puños se cerraron con fuerza en la tela de su vestido y su cuerpo comenzo a temblar. Ya no
esta alli, ahora estaba... alla.

-¿Sakura...?

-maldito...maldito desgraciado...-mascullo escondiendo el rostro entre las piernas-

Recordaba claramente la reaccion de la pelirrosa aquel dia, el odio y el dolor en su voz habian sido
inconfundibles.

-¿por que lo hizo? -murmuro la pelirrosa con la voz temblorosa-

-¿que hice? -pregunto el pelinegro en tono bajo y aun confundido-

-¿por que? ¿por que me hizo eso? -murmuro destrozada y con la voz temblorosa-

Su ceño se fruncio con fuerza y su mirada se intensifico aun mas sobre ella.

-no es él...-recordaba la frase que hace un momento habia soltado la pelirrosa-

Una frase tambien llena de dolor y amargura.


-Sakura ¿que fue lo que te sucedio? -cuestiono en un susurro-

Vio la sopresa en los ojos de ella cuando le pregunto aquello, y eso no hizo mas que confirmar que
lo que preguntaba era lo justo. Algo le habia pasado, algo habia echo que ella se comportara de
aquella manera...

-n-nada...-mintio agitando la cabeza de un lado a otro-

La verdad era algo que no pretendia revelar jamas. Era su dolor, solo el de ella, era su castigo por
algo que no habia echo. Ella no queria ver el desprecio en los ojos de su patron cuando se enterara
la verdad.

-entonces...por que? -exclamo el pelinegro confundido y sin mas volvio a acercarse a ella-

-señor por favor, solo...solo quiero descansar...-farfullo con la voz quebrada y las lagrimas
resbalando por sus mejillas-

-Sakura...

-p-por favor s-señor...-tartamudeo sin mirarlo-

Se dijo una y otra vez a si mismo que no debia entrometerse mas, que aquel no era su asunto,
pero aquello era imposible. Verla alli, tan delicada y fragil, hacia que su corazon se encogiera, mas
sabia que ella no le diria nada y aquello comenzaba a desesperarlo. Fruncio el ceño y lanzando una
maldicion por lo bajo desvio la mirada.

-vete a dormir...-ordeno en tono seco-

-g-gracias...-susurro antes de darse la vuelta y salir corriendo de alli-

No era quien para correr a abrazarla y contenerla hasta que se calmara, aunque ya habia echo algo
parecido, pero hasta alli llegaba. La vida de ella no tendria por que importarle, y sin embargo lo
hacia, mas aun ahora que acaba de descubrir que aquella sirvienta escondia algo, algo que él
deseaba saber. Algo que acaba de estropear aquel momento. Con todo lo que habia sucedido ya
se habia olvidado como habia comenzado todo...con un beso.

Un beso dulce que se habia vuelto amargo.

Por que esa era la sensacion que sentia en sus labios: amargo. Amarga aquella situacion que aun
no lograba comprender, pero que sin lugar a dudas lo haria. Si ella escondia algo él descubriria que
era, no necesitaba que ella se lo dijiera de sus propios labios, por que él tenia otros recursos.
Siempre conseguia lo que querria, y ahora, aunque le disgustase admitirlo, queria investigar la vida
de aquella pelirrosa...

... ... ...


Aquel era su dia libre, y como tal pretendia ir al pueblo. Se habia levantado mas temprano que de
costumbre, pues en toda la noche no habia podido dormir bien, por lo que hace una hora mas o
menos, decidio que levantarse seria lo mejor. Ordeno un poco sus cosas, que por cierto era muy
pocas mas aun asi se entretuvo por bastante tiempo, despues de eso se baño, por bastante
tiempo tiempo, y ahora ya se encontraba en su cuarto.

Sabia que la gran mayoria de las personas de la casa, ya se habrian levantado, pues el ruido no se
hizo esperar. Respiro profundo y exhalo con pesadez. Estaba nerviosa.

-sera un dia lindo...-murmuro la pelirrosa para si misma-

Se levanto lentamente y se puso un vestido blanco, bastante sencillo y comodo. La verdad era que
solo tenia tres vestidos, una blanco, que era el que estaba usando, uno rosa, y el otro rosa
tambien, pero mas oscuro que el anterior. Nunca le intereso demasiado esas cosas, y no es que
ahora hubiera cambiando, pero aun asi estando en un lugar como konoha uno o dos vestidos mas
no le vendrian mal. Ademas ahora tenia plata para comprarlos, el dia anterior habia sido su paga, y
aunque no tenia la totalidad de su trabajo, pues tuvo que darle a Kasa parte de él por los gastos
del carruaje cuando se traslado de su pueblo hasta alli, aun asi le quedaba bastante. Recordaba
perfectamente que lo que ganaba en su pueblo no se comparaba con lo que ganaba alli, era el
doble e incluso quizas mas, y aquello era grandioso, pero aun asi tal vez hubiera estado mas
emocionada si no tuviera su cabeza echa un lio...

Lo sucedido la noche anterior era algo que jamas olvidaria, eso era seguro, y a pesar de todo lo
que ocurrio despues, aun asi guardaba aquella agradable y maravillosa sensacion de su primer
beso. Tal vez otra persona estuviera desilusionada por el echo de que su primer beso hubiera sido
sin amor, sin romantisismo y con un final desastrozo, pero ella no lo estaba. Sus sueños, o
ilusiones, de un beso con amor habian desaparecido hace ya tres años, e incluso mas. No espera
mucho de los hombres, no esperaba mucho de ella misma. Todas aquellas ilusiones de su ''primer
beso'', de su vida feliz, casada con el hombre que amaba, se habian esfumado, se las habian
arrancado de la peor manera posible. Todo es no era para ella, no existia en su mundo, lo sabia
perfectamente.

Sin embargo lo que alli le aterraba es que aquel beso habia sido demasiado para ella. Recordaba
perfectamente el desbocado latido de su corazon, las sensaciones en su pecho, los escalosfrios de
su cuerpo, recordaba todo perfectamente, y sabia que aquel beso habia significado, para ella,
mucho mas que un simple beso, pero no queria sentir asi, no queria sufrir, y sin embargo no podia
evitarlo.

El señor Sasuke...

Su corazon se aceleraba con tan solo pensar en él, en su patron. Sabia que lo veia mas alla de eso,
lo veia como algo mas que su patron, y aquello estaba mal, muy, muy mal. Lo sabia, y no podia
hacer nada. Se levanto dudosa, pues habia estado sentada en su cama, y alisandose los pelos con
los dedos salio de su cuarto. Habia tenido todo aquel dilema la noche anterior, y aquello era
extraño, pues no habia pensado en sus recuerdos, en los que habia tenido frente a él, habia
pensado en él, en nada mas. Los malos recuerdos se esfumaban ante esta nueva sensacion que le
recorria, y ella temia aquello.

¿Por que la habia besado?

Se habia preguntado aquello mas de cien veces, y no habia respuesta alguna. Sabia que la unica
respuesta la tendria él, pero ella era demasiado cobarde para acercarse y preguntarle el motivo de
aquello. Solo debia dejar que las cosas continuaron con su curso natural, y una vez metida ese idea
en su cabeza llego a la sala, en donde para su sorpresa estaba él, con dos pelirrojas.

-b-buenos dias señor...-saludo timidamente- hola...-añadio viendo a las otras dos-

Vio que las dos pelirrojas no tenian el uniforme de la casa, y entonces recordo que tambien ese
era su dia libre, despues su mirada inevitablemente fue hacia él y sabia de antemano que ya se
habria sonrojado. Su patron iba muy bien vestido ese dia, y aquello le hacia ver mas guapo de lo
que era, pero sus pensamientos iban mas alla de eso, sus pensamientos, aunque le avergonzara
admitirlo, iban a su boca, a sus labios, a aquello que ya habia sentido, a aquella calidez que sintio
cuando la beso en profundidad...

¡Sakura!

Inmediatamente reacciono y se dio cuenta de que aun lo seguia mirando. Avergonzada y


sonrojada desvio el rostro hacia otro lugar.

-Karin, Tayuya...-escucho la grave y varonil voz del pelinegro-

-¿si señor? -pregunto la primera nombrada en tono meloso-

La pelirrosa vio como aquella pelirroja se acercaba demasiado al pelinegro, y de echo ambas
estaban demasiado cerca de él, que se encontraba sentado comodamente en el sillon, y como no,
entre sus manos estaba su sagrada taza de café.

-vayanse...-ordeno seriamente y antes de que las mismas pudieran reaccionar volvio a hablar-
ahora...-resito lentamente-

Ambas pelirrojas no dijieron mas y entonces se encaminar hacia la cocina. Ella sabia que podria
irse tranquilamente de alli, pues aquel era su dia libre y el señor no le habia pedido nada pero aun
asi se quedo y clavo su mirada en la de él, la cual ya estaba sobre ella.

-¿como estas? -pregunto el pelinegro despues de unos segundos-

No era un ¿como estas? normal, era una pregunta referente a su estado de la noche anterior, y
aquella minima preocupacion que demostra él, le hacia acelerar el corazon ¿Como era posible que
produciera tanto en ella?

-bien señor...-susurro con una pequeña sonrisa que salio sin darse cuenta- y usted?
Él arqueo una ceja.

-¿deberia estar mal? -cuestiono seriamente-

-solo preguntaba...-mascullo la chica encogiendose de hombros-

-estoy bien...-resoplo tranquilamente y desviando la mirada-

La pelirrosa lo observo un buen tiempo y despues de eso se acerco hasta quedar frente a él, a lo
que el mismo levanto la mirada para verla.

-señor...-comenzo indesisa y sin mas se arodillo ante él para verlo de frente al rostro- yo
queria...queria agradecerle por lo de ayer...-susurro en tono bajo-

-¿que? -pregunto confundido-

-ya sabe por...-exclamo indesisa-

No olvidaria tan facil el echo de que él la habia rodeado con su brazo cuando ella estaba mal, el
echo de que él, sin ser conciente, la habia protegido de sus pesadillas.

-y-yo estaba mal, y...y usted...-balbuceo con las mejillas sonrojadas-

El azabache la miro fijamente, sabia lo que queria decir, pero aun asi la dejo continuar.

-g-gracias por abrazarme...-susurro suavemente, aunque no sabia si aquello habia sido un abrazo-
por su apoyo...-concluyo aun nerviosa-

-no fue nada...-musito el pelinegro de inmediato y sin apartar su mriada de la suya-

-no, si lo fue...-exclamo ella tambien de inmediato- fue...fue mucho para mi...

Sus ojos negros vieron como ella se encongia de hombros al decir eso, y realmente le creyó, creyo
que aquel gesto habia sido importante para ella, mas de lo que él imagino, y por ello se sintio feliz,
feliz de haber echo algo que la ayudara.

-¿por que fue mucho? -cuestiono tratando de sacar mas informacion de ella-

Dejo la taza a un costado y apoyo sus antebrazos en sus piernas para inclinarse un poco, y
acercarse a ella. Inmediatamente se arrepintio de hacerlo, pues estando mas cerca de su rostro no
pudo evitar no recordar lo sucedido la noche anterior. Claro que habia pensado en ella ni bien la
vio, y de echo ni bien se desperto, pero ahora a todo eso iba sumado el deseo. Deseaba volver a
besarla, volver a sentir la humedad de su boca y el temblor de su cuerpo. Trago en seco al pensar
en ello y trato de concentrarse en sus ojos, sus bonitos ojos que lo miraban apenados...

-¿por que? -repitio ella con duda-


-si, por que fue mucho para ti? -cuestiono Sasuke seriamente- ¿que te sucedio? -repitio la
pregunta de la noche anterior-

-f-fue un recuerdo señor...-solto casi sin pensarlo-

-un...¿recuerdo? -cuestiono seriamente-

Vio en los jades de ella el arrepentimiento de haber revelado aquello, pero por su lado estaba
satisfecho de haber sacado algo. Sin lugar a dudas debio ser un recuerdo malo para que ella
reaccionara asi.

-crei que...-comenzo el pelinegro-

-¿que? -pregunto la chica rapidamente-

Dudo si decir lo siguiente, pues tal vez ella lo malinterpretara, pero recordaba que Sakura le habia
dicho que nunca habia besado a nadie, y si ahora ella le decia que habia sido un mal recuerdo eso
queria decir que ya habria vivido algo similar a lo que sucedio entre ellos.

-crei que habia sido tu...tu primer beso...-mascullo tratando de restarle importancia-

Sus mejillas se encendieron al escucharlo, pues no creia que él soltara el tema tan de repente, de
echo habia creido que no hablarian de ello.

-l-lo f-fue...-tartamudeo de manera temblorosa y desviando su mirada-

-entonces por que...? -cuestiono él confundido-

-p-por que, que señor? -hablo aun nerviosa-

-¿que fue lo que recordaste? -cuestiono frunciendo el ceño- ¿por que te alteraste tanto?

Los puños de ella se apretaron con fuerza y él pudo ver la tension en su cuerpo.

-es un feo recuerdo señor...-musito- no quiero...no quiero hablar de eso...-exclamo aun con la
mirada gacha-

Iba a protestar, a decir algo mas, pero callo. Tambien tenia recuerdos, recuerdos feos, y él mejor
que nadie sabia que hablar de algo asi no era fácil, mas aun asi la curiosidad era grande...

-esta bien, si tu no quieres...-murmuro para si mismo-

La chica agradecio en su interior que él hubiera cedido tan rapido.

-bien, ahora yo...-dijo Sakura pasado un momento-

La duda la estaba matando, y aunque habia pensado que no se animaria hacerlo, ahora la duda
que tenia era mucho mas fuerte que su propia voluntad.
-¿por que...? -comenzo- ¿por que usted...? -volvio a interrumpirse-

-¿por que yo...? -insto él-

-ayer cuando...-callo insegura-

Solo bastaron cinco segundos mas para que él comprendiera de lo que estaba hablando...

-¿por que usted...?

-¿por que te bese? -cuestiono él interrumpiendola-

Los colores volvieron a subir a su rostro cuando lo escucho, mas aun asi asintio con la cabeza.

-s-si, ¿por que...lo hizo? -murmuro tan bajo que a él le costo escucharla-

Habia pensado en aquello durante toda la noche, pero no se esperaba a que ella se lo preguntara,
pero era mejor dejar las cosas claras...

-por que quise...-musito tratando de sonar indiferente-

Vio como los ojos de ella lo miraban con sopresa.

-¿y por que quiso? -pregunto la pelirrosa rapidamente-

-volvemos a las preguntas sin fin...-mascullo él entre dientes-

-responda señor...-balbuceo ella impaciente al ver que él pretendia irse por las ramas-

-simplemente por que lo deseé, Sakura...

La pelirrosa fruncio el ceño. Si bien al principio habia sentido la situacion incomoda, y de echo, se
habia sentido avergonzada, ahora comenzaba a sentirse molesta. Sabia que no tenia derecho a
estarlo, pero aun asi no podia detener aquel sentimiento.

-lo...¿deseo? -pregunto incredula-

El azabache se aclaro la garganta.

-solo deseé besarte, y asi lo hice, es facil...-exclamo rapidamente-

Algo dentro de ella se oprimio, y sin esperar mas se puso de pie ante la mirada expectante de su
patron. Él no era quien para besarla cuando le diera la gana, ella no estaba para algo asi!

-y usted besa a cada mujer que desea ¿cierto? -cuestiono apretando los puños y dientes mientras
lo miraba desde arriba-

La molestia en la voz de la pelirrosa lo sorprendio, mas no se dejaria intimidar. Imitando la accion


de ella se puso de pie para esta vez verla él desde arriba, pues la diferencia de alturas era algo
bastante notable. La distancia de sus cuerpos era tan escasa que la calidez de ella llegaba hasta él,
pero no se dejaria llevar por eso. La miro tambien molesto, pues lo que decia era una estupidez!

¡Ella era la primera mujer a la que besaba!

Era ella quien le habia echo perder el control, nadie mas, pero por supuesto que la pelirrosa no
tenia por que saber eso...

-¿y que si lo hago? -cuestiono de manera retadora- ese no es tu problema Sakura.

-no, no lo es, pero...-dijo tratando de controlarse-

-¿pero que? -pregunto entrecerrando los ojos.

El ceño de la chica se fruncio aun más.

-tu no opusiste resistencia...-apunto el azabache al ver la mirada acusadora de la pelirrosa-

La verdad de aquellas palabras la dejaron en blanco. Aquello era cierto, lo sabia, pero que él lo
dijiera hacia que se removiera su interior. Recordar que ella no habia echo nada mientras él la
besaba, mientras movia sus labios sobre los de ella, y mientras su lengua saboreaba toda su
cavidad, le producia una oleada de algo que no sabia definir bien.

-¿no es asi? -cuestiono el pelinegro al ver que ella se quedaba en silencio-

El sonido de la puerta principal hizo que ambos se sobresaltaran de sobremanera, y antes de que
alguno fuera capaz de reaccionar una ojimiel habia salido del comedor para abrir la puerta. Una
vez abierta la silueta de un pelirrubio aparecio alli, como siempre con una enorme sonrisa...

-hola Tenten...-saludo al entrar- ¡Sasuke, Sakura! -exclamo mas entusiasmado al ver a ambos
jovenes-

La pelirrosa se reincorporo de inmediato y se alejo del pelinegro lo suficiente para sentirse mas
tranquila, entonces recien en ese momento noto que el ojiceleste no venia solo, detras de él noto
a Hinata, y a la señorita...Ino.

-Naruto ¿que haces aqui? -solto el pelinegro de una, molesto por la interupcion-

-hoy tenia que venir Sasuke ¿es que acaso ya estas tan viejo que olvidas las cosas? -pregunto de
manera burlona- hola Sakura, a pasado tiempo, eh? -saludo como siempre de manera amable-

-buenos dias joven...-musito con una sonrisa- hola Hinata, señorita Ino...-saludo a las dos mujeres
que le respondieron con una sonrisa-

El pelinegro resoplo molesto y exasperado.

-si, lo recuerdo...-exclamo rodando los ojos-


-Sasuke...-llamo el pelirubio al ver que el pelinegro parecia no notar la presencia de cierta
pelirrubia- me cruze a Ino cuando veniamos para aqui, asi que me parecio buena idea traerla ¿no
lo crees? -exclamo ladeando el rostro en direccion a la pelirrubia-

-¿Ino? -exclamo reaccionando y entonces la vio, a un par de metros de él y se sintio realmente


estupido por no haberla notado-

-buenos dias amor...-exclamo la ojiceleste al tiempo que se acercaba a él y le daba un beso en la


mejilla-

-buenos...-saludo desviando la mirada-

Una punzada de molestia se formo en el pecho de la pelirrosa al ver aquello, era incluso mas que
molestia pero se nego a seguir profundizando en aquello. Observo fijamente a la ojiceleste, era tan
elegante y linda. Llevaba un bonito vestido con adornos amarillos, era ajustado en la cintura y de
alli se abria enormemente. Tambien llevaba un sombrero, conjunto con su vestido, y dos guantes
negros. El cabello lo llevaba recogido en un rodete, dejando solo un mecho suelto, y despues de
eso un maquillaje que se notaba, debia haber llevado su tiempo...

-Sakura...-escucho la voz de una ojiperla y agradecio en su interior aquello pues no queria seguir
admirando a la señorita Ino-

-Hinata ¿como estas? -pregunto centrando su atencion en ella-

-bien, ¿y tu? -cuestiono tambien con una sonrisa-

La pelirrosa se sorprendio al darse cuenta de la comodidad que sentia al estar con la peliazul.

-perfecto...-mintio aun sonriendo-

-hoy es tu dia libre cierto Sakura? -pregunto la peliazul emocionada-

-si Hinata ¿por que?

-bueno Naruto yo yo vamos al pueblo, hay un festival y bueno...me pregunta si quisiera venir?

-¡claro que si! -exclamo emocionada-

-¿de verdad? -cuestiono tambien emocionada-

-si Hinata, me parece genial...-exclamo-

-entonces Sakura vienes con nosotros? -escucho la voz del pelirrubio-

-viene con nosotros Naruto...-informo la peliazul-

-y tu Sasuke ¿vienes? -cuestiono nuevamente el ojiceleste-


-vamos amor, va ser lindo...-insistio Ino-

El pelinegro resoplos y despues de eso asintio con la cabeza de mala gana, despues de todo salir
un rato no le vendria mal.

-¡perfecto! -chillo el ojiceleste- entonces vamos, Sakura tu vienes con nosotros ya tenemos un
carruaje afuera, y tu, Sasuke, ve con Ino en tu carruaje...

-de acuerdo...

-bien...-dijo la ojiceleste con una enorme sonrisa-

Salieron de la casa, y tal como lo dijo el pelirrubio, Sakura fue con ellos dos, mientras que Sai
llevaba a Sasuke y lla pelirrubia, la cual a proposito llevaba una enorme sonrisa en su rostro. Pasar
tiempo con su prometido era lo que mas queria, siempre queria estar con él, por que lo amaba
tanto...

-es un esplendido dia para salir ¿no lo crees? -cuestiono la pelirrubia una vez que estuvieron en
marcha-

-hmp...

-hoy hay un festival, creo que viene gente de otros pueblos o algo asi...-continuo hablando-

-ya veo...-exclamo sin prestarle atencion-

La ojiceleste bajo la mirada al ver el poco intereses que le prestaba el pelinegro.

-¿sabes? ayer fue con mi madre a comprarme un vestido...-exclamo con una sonrisa- encontre uno
presioso, es celeste y ya mande a hacer un igual pero en otro color...

El pelinegro la miro aburrido mas aun asi asintio con la cabeza en señal de que la ''escuchaba''

-iba a traerlo hoy pero hacia demasiado calor...

-si, lo hace...-musito desviando la mirada-

-que color crees que seria bueno? -cuestiono con una sonrisa-

-cualquiera esta bien Ino...-exclamo dando un suspiro-

-rosa o salmon, cual te gusta mas? -volvio a preguntar-

-Ino cualquiera esta bien...-respondio fastidiado y sin mirarlo-

La pelirrubia apreto los puños y desvio la mirada. Claramente aquel no seria el dia en el que
lograria que el azabache se interesara en ella, pero eso no queria decir que no lo seguiria
intentando, claro que no, por que ella luchaba por lo que queria. Ya se habia acostumbrando a
aquella actitud del pelinegro, antes de estar comprometida y todo sabia a lo que se enfrentaba,
pero intento ingnorar aquello por que en verdad queria a aquel pelinegro.

-''algun dia...'' -penso cerrando los ojos-

Solo debia ser paciente, como lo venia siendo hasta ahora. Tal vez cuando se casaran él
comenzaria a tomarle mas atencion, pues estarian juntos, vivirian juntos y compartirian muchas
cosas mas. Aquella era su esperanza, el pensar que tal vez su relacion era asi por la separacion que
existia entre ellos, debia ser eso, tenia que ser eso, pero lo primordial alli era que todo aquello
solo era cuestion de tiempo, solo tiempo...

... ... ...

Caminaban llenas de entusiasmo por entre la gente, ambas miraban a su alrededor una y otra vez,
viendo los pequeños puestos precarios que se encontraban alli. Iban desde pequeñeses, como
joyas, hasta ropas, vestidos, trajes, e incluso habia de alimentos.

-Hinata espera...-pidio la pelirrosa al ver un puesto que le llamo la atencion-

-¿viste algo que te gusto? -cuestiono acercandose a la chica-

La ojiperla vio como la pelirrosa veia un puesto que estaba lleno de jarros, floreros y demas, la
verdad eran muy lindos pues tenia pequeños detalles que lo hacian complejos...

-son lindos...-exclamo agachandose al igual que la ojijade-

-lo son...-musito concentrada- me gusta este...-apunto tomando uno entre sus manos-

Agradecia que el señor Fugaku le hubiera pagado el dia anterior pues si no, no podria comprar
aquel pequeño florero.

-¿te gustan las flores? -cuestiono la ojiperla-

-si, ademas...-exclamo con una sonrisa- el otro dia el señor Neji me regalo unas flores muy lindas,
las estoy cuidando mucho para que no se marchiten y esto estara bien...-exclamo apunto el
florero-

Se enderezo y llamo a la señora que atendia aquel lugar para pagarle aquel florero que le envolvio
en papel. Despues de eso continuaron caminando un poco mas. En ese momento estaban solas,
pues tanto el sañor Sasuke, Ino y Naruto se habian quedado viendo los bailes que se estaban
realizando. Ellas se habian alejado un rato para pasear por alli, y la ojiperla se habia comprado un
par de collares y anillos que le quedaban bastante bien.

-¿volvemos Hinata? -pregunto animada-

-claro, quiero ver un poco de baile...-mascullo divertida-


-¿sabes bailar?

-no mucho, cuando era chica mi madre me enseño algo pero aun asi...-dijo timidamente- me da
mucha vergueza...

-a mi tambien me daria...-apoyo la pelirrosa-

Dieron media vuelta y comenzaron a caminar hacia los demas. El recorrido no era mucho y sin
embargo les llevo un par de minutos llegar, pues entre tanta gente que habia caminar se
dificultaba demasiado...

-¿vieron algo interesante? -pregunto el pelirrubio una vez que llegaron-

-hay una gran variedad de cosas...-exclamo la peliazul al tiempo que se sentaba a lado de su novio-

La pelirrosa se incomodo un poco al darse cuenta de que el unico lugar libre en aquel largo banco
era del otro lado, junto a su patron. Trato de parecer normal mientras caminaba hacia alli y se
sentaba. A lado de su patron estaba la señorita Ino, a lado de la misma el joven Naruto y por fin
Hinata, hubiera querido estar junto a ella para charlar un poco mas pero tal vez despues lo
harian...

-¿te compraste algo Sakura? -cuestiono la ojiceleste inclinandose un poco para verla mejor-

-si señorita, es un florero...-musito con una pequeña sonrisa-

-¿puedo verlo? -pregunto-

-claro...-exclamo extendiendole dicho objeto-

Mientras veia a la pelirrubia intento con todas sus fuerzas ignorar al pelinegro que estaba entre
ambas, mas aun asi podia sentir que la mirada del mismo estaba sobre ella.

-es precioso...-comento Ino una vez que vio el florero- ¿ya tienes flores?

-si, el señor Neji me regalo un ramo el otro dia...-informo entusiasmada-

-¿Neji? -exclamo sorprendida- ya veo...-murmuro al tiempo que le devolvia el florero-

La pelirrosa lo tomo y la envolvio nuevamente entre papel, para despues concentrarse en el


espectaculo que tenian delante. Habia muchas parejas en aquel circulo, algunas eran profesionales
que demostraban su talento, y otras simplemente eran parejas que tenian ganas de bailar. Todo
aquel show era maravilloso.

-¿Sakura?

La mirada de la ojijade se levanto cuando sintio que alguien la llamaba, entonces sus ojos
chocaron con unos bonitos perla.
-señor Neji...-exclamo sorprendida-

-eh Sasuke, Ino, Naruto y Hinata...-continuo con una sonrisa- que casualidad...-comento con una
sonrisa-

Despues de eso volvio a desviar su mirada a la pelirrosa y entonces se acerco para, como ya
comenzaba a ser costumbre, darle un beso en la mano, un beso lento y suave.

-¿que haces aquí Neji? -pregunto el pelinegro que veia la escena molesto-

-solo pasaba por aqui, en realidad estaba llendo hacia la casa de aburame...-exclamo mientras se
acercaba a Ino para darle tambien un beso en la mano-

-¿como estas Neji? -pregunto la ojiceleste de manera amable-

-mas ocupado que nunca...-exclamo dando un suspiro-

Saludo tambien a Hinata y despues nuevamente se concentro en la pelirrosa.

-no esperaba encontrarte aqui Sakura...-dijo acercandose nuevamente a ella-

-¿y a nosotros si? -pregunto el ojiceleste de manera burlona a lo que las otras dos chica rieron-

-¡ cállate Naruto! -dijo aclarandose la garganta y hasta tal vez algo sonrojado-

El pelinegro vio como el ojiperla se sentaba junto a la pelirrosa y entonces le comenzaba a hablar
con entusiasmo. Sus puños se apretaron sin darse cuenta al ver lo evidente que era el que estaba
detras de su sirvienta ¿Es que acaso no podia disimular un poco? No es que le interesara mucho
pero aun asi le fastidiaba aquel comportamiento tan fastidioso. Intento concentrarse nuevamente
en el baile que tenia delante de sus ojos pues si seguia viendo a ambos las cosas serian evidentes.

No te importa...

No era su maldito asunto con quien ella hablara o no, y mucho menos con quien lo hiciera él...

-¿que te compraste? -cuestiono el ojiperla de repente al ver que la pelirrosa tenia algo entre sus
manos-

-es un florero señor...-exclamo tranquilamente-

-ya veo...

-son para las flores que me dio...-añadio con una sonrisa-

El pelimarron se sorprendio al oirla.

-¿de verdad? -cuestiono con una pequeña sonrisa emocionada-

-si señor, no quiero que se marchiten mas...-musito en tono suave-


Su corazon se acelero al escucharla, estaba feliz de que le hubieran gustado aquellas rosas, y
mucho mas de que las estuviera cuidando.

-se marchitaran de todas formas...-escucho la exclamacion del pelinegro que estaba a lado de la
pelirrosa-

Su ceño se fruncio al oirlo.

-las mantendre el tiempo que sea posible...-musito la pelirrosa molesta-

-haz lo que quieras...-respondio el Uchiha de mala gana-

Si antes ya estaba de mal humor, ahora lo estaba aun mas con la presencia del pelimarron.

-no te preocupes Sakura...-exclamo el ojiperla rapidamente- cuando se te marchiten te comprare


otras...-dijo con una sonrisa y en vez de verla a ella, miraba al pelinegro de manera victoriosa-

El azabache frucio el ceño.

-s-señor no es necesario...-murmuro Sakura encogiéndose de hombros-

-no importa cuantas le lleves Neji -interrumpio el pelinegro- todas se marchitaran...-añadio


malicisamente-

La pelirrosa desvio la mirada del ojiperla al pelinegro.

-eso es lo de menos, siempre tendra flores frescas...-musito de manera retadora-

Esta vez sus ojos jades volvieron al otro lado, hacia el ojiperla.

-señor Neji de verdad...

-si consideras que esa es la unica manera de lograrlo...-interrumpio el pelinegro con una sonrisa de
medio lado-

-¿la...unica manera? -repitio la pelirrosa confundida-

-¿eso crees? -cuestiono el pelimarron molesto- lo hago por que en verdad quiero hacerlo...

-pero...-replico la ojijade

-¿de verdad quieres hacerlo? -cuestiono el azabache interrumpiendo nuevamente a la chica-

-nadie me obliga...-respondio seriamente- ademas...tal vez tu deberias imitarme...-musito viendo a


la pelirrubia que tenia a lado, la cual estaba totalmente ajenaba a lo que discutian-

Sus puños se apretaron con fuerza al oirlo. Ino...¿por que mierda tenia que estar ahi?
-comos sea, te llevare un ramo cada que pueda...-musito a la ojijade y dando por terminada
aquella discucion-

-g-gracias señor...-exclamo encogiendose de hombros-

Despues de eso se dedicaron a observar el baile que tenian delante por un par de minutos, hasta
que la musica cambio a una mas lenta, pero aun asi era alegre, y las parejas comenzaron a
asomarse por alli nuevamente.

-Sakura...-llamo el ojiperla- ya casi tengo que irme, pero antes ¿me harias un favor?

-c-claro señor...-exclamo confundida-

El pelimarron se puso de pie y entonces le extendió una mano ante la mirada curiosa de los otros
cuatro...

-concédeme un baile ¿quieres? -cuestiono sonriendo-

Las mejillas de la pelirrosa se ruborizaron a mas no poder.

-n-no se bailar señor...-murmuro encogiéndose de hombros-

-es lo de menos, yo te ayudare...-musito aun con la mano extendida-

-¡vamos Sakura! veras que es divertido! -escucho el grito del pelirrubio que tenia a su derecha-

-n-no, es que yo...-balbuceo nerviosa-

-vamos...-insistió- es algo que te estoy pidiendo...

-pero e-es que a mi no me gusta...-comenzó a justificarse pero callo de repente cuando la mano de
él la jalo y la puso de pie-

Se tambaleo un poco mas aun así no fue mucho, y entonces subió la mirada hacia el ojiperla que la
había jalado. La miraba con ojos emocionado, y con una sonrisa, y aquello hizo que seguir
negándose fuera mas difícil.

-yo te guiare...-musito antes de que ella pudiera negarse-

Después de decir aquello, y sin esperar mas se dio la vuelta y la arrastro hasta el centro de aquella
multitud, para una vez allí, enfrentarse el uno con el otro.

-me da mucha... vergüenza...-confeso la pelirrosa-

Neji río con ganas.

-es normal, creo que a todos nos paso alguna vez...

-p-pero no se bailar señor...-se quejo nuevamente-


-yo si sé, y como ya te dije te guiare...

-pero...

-veras que es fácil Sakura...-exclamo con paciencia-

La pelirrosa vio a todas las parejas que tenia a lado y sintió sus mejillas arder, sabia que no solo era
vista por gente extraña pues también estaban ellos, mejor dicho él: su patrón. Se mordió el labio
inferior en un gesto nervioso, y después vio como el pelimarron terminaba de acortar la distancia
entre ellos para después pasar lentamente una de sus manos por su cintura, y con la otra tomar su
mano derecha. Sintió como los nervios aumentaban al tenerlo tan cerca, y sin mas desvió la
mirada.

-es lindo una vez que te acostumbras Sakura...-musito cerca de su rostro-

Aquella pelirrosa era tan pequeña que al tenerla entre sus brazos sentía que podía romperla,
quebrarla, lastimarla o cualquier otra cosa. Tenia una cintura bastante estrecha que podia rodear
fácilmente con su brazo. Sus manos eran delicadas, sus dedos largos y finos y su piel tersa y cálida.
Llevaba un vestido blanco, bastante sencillo, sin ningun adorno ni nada, solo tela, y sin embargo
no le hacia falta nada de ello, por que el adorno allí era ella, y ¡por dios! que aquel era el adorno
mas lindo que hubiera visto jamas. De repente, la música comenzó a sonar y entonces se
concentro en comenzar a moverse, ayudándola una y otra vez para que ella siguiera su paso.

-da una vuelta...-exclamo con una pequeña sonrisa-

Ella lo hizo, siguiendo sus ordenes, y después la volvió a atraer junto a él. Se mantuvieron
moviéndose de un lado a otro, al ritmo de la música, aunque a estas alturas la música ya había
pasado a segundo plano. Sus ojos veían de manera fija el rostro de ella. Sus cabellos se movían de
un lado a otro por el movimiento, sus mejillas estaban totalmente sonrojadas y aquello le hacia
ver simplemente adorable, y sus ojos...sus ojos parecían brillar con fuerza.

-no lo haces mal...-susurro cerca del rostro de ella-

-tampoco bien...-exclamo Sakura con una sonrisa-

-no quise decir eso...-se excuso de inmediato- aprendes rápido, tal vez un par de bailes mas y seras
toda una profesional...-bromeo con ganas-

La ojijade rió junto con él. Era extraño, pues si bien no conocía muy bien al pelimarron, aun así en
su compañía se sentia muy a gusto. Al principio se había sentido nerviosa, como era normal, y más
aun cuando él paso su mano alrededor de su cintura, y cuando la distancia entre ellos era escasa,
pero después simplemente disfruto del momento. El ojiperla era una persona bastante especial, y
aquello le gustaba, además sus ojos era suaves y amables, como en muy pocas personas. Sentía
una sensación bastante linda en su pecho, era un sensacion tan agradable...

-¿nunca bailaste? -cuestionó el pelimarron interesado-


-cuando era niña, quizás...-musito con la mirada hacia arriba para poder verlo al rostro- no lo
recuerdo bien...

-lo repito, aprendes rápido...-exclamo sonriendo-

-g-gracias...-murmuro desviando la mirada- y señor...

-dime...

-¿usted bailo mucho? -pregunto con una pequeña sonrisa-

-mas de lo que imaginas...-mascullo dando un suspiro- de chico tenia que acudir a todas las
reuniones de mi familia, ya te imaginaras cuantas eran...-exclamo dando otro suspiro- y ahora al
estar a cargo de todo, tambien debo acudir a aquellas reuniones...

-¿no le gusta? -cuestiono extrañada al ver la mueca de disgusto en el rostro de el señor Neji-

-no es eso, de echo al principio me gustaba de sobremanera todo eso, pero ahora...-dijo indesiso-
podriamos decir que ya estoy cansado de lo mismo...

-ya veo...-murmuro la ojijade de manera pensativa-

-¿sabes? -dijo haciendo que ella subiera la mirada- ahora...ahora estoy buscando otras cosas...-
musito de manera insinuadora-

La pelirrosa lo observo fijamente cuando él dijo aquello, mas después de eso desvío la mirada y no
dijo nada. Prefería no adentrar en un tema que sabía terminaría en algo incomodo. Continuo
moviendose al ritmo de él, continuo disfrutando de aquel baile que de ser incomodo había pasado
a ser muy agradable, y sabía que aquello era gracias al ojiperla. Por un momento incluso se olvido
de todas las miradas que estaban sobre ellos, por que sabía que mas de una persona los estaría
viendo, pero aquello no le importo, no en ese momento. Se preguntaba, una y otra vez, que sería
lo que tendria aquel joven para que ella se sintiera tan a gusto en su compañia...

Ella...ella en verdad se sentía bien al estar allí.

... ... ...

Su puño se cerro con fuerza sobre su pierna mientras sus ojos aun continuaban viendo aquella
escenita...Ya hace varios minutos que su amigo Neji habia llevado a bailar a Sakura, y en todos
aquellos su mirada no se habia apartado de ella, no podia evitarlo y aquello era algo que ya habia
aceptado. Vio claramente con ellos hablaban, se reian, y aquello hacia que su sangre se acelerara
por sus venas, mas aun teniendo en cuenta que sus cuerpos estaba practicamente pegados...

-Sasuke...tu no quieres...? -escucho el murmullo de la ojiceleste que tenia a lado-


La miro de mala gana y entonces noto que la pelirrubia estaba algo nerviosa.

-¿que sucede? -pregunto frunciendo el ceño-

-me pregunta, si no querias bailar? -farfullo con una sonrisa nerviosa-

-Ino...-comenzo seriamente- sabes que no me gusta bailar...-apunto en aquel tono neutro-

-pero es una ocasion especial, solo un baile ¿quieres? -insistio-

-no Ino, dile a Naruto si tanto quieres...-exclamo tranquilamente- o mejor aun, por que no vas y le
dices a Neji que te conceda un baile? -mascullo entre dientes-

-esta con Sakura...-exclamo con el ceño fruncido- ademas...ademas queria bailar contigo...

-hmp...

Despues de eso vio como la pelirrubia volvia acomodarse en su lugar y entonces clavo su mirada,
nuevamente, en la pelirrosa. Continuaba moviendose al ritmo de Neji, y claro que aquello era
obvio pues era el ojiperla quien la estaba guiando. No lo hacia mal, debia aceptarlo, y de echo sus
movimientos eran suaves y delicados, al parecer aprendia rapido y aquello era algo a lo que
comenzaba a acostumbrarse, pero aun asi...

¿¡Cuando mierda iba a terminar aquel tema!

Entonces justo cuando pensaba en eso la musica finalizo y los aplausos no se hicieron esperar.
Sintio como algo en su interior se destensaba pero aquello duro unos pocos segundos pues de
inmediato vio que el ojiperla le decia algo a la pelirrosa, y despues de un par de palabras entre
ellos, se quedaron alli. Apreto los dientes y fruncio el ceño ¿Acaso iban a bailar otra vez? Aquella
pregunta fue respuesta cuando la primera nota del siguiente tema sono, y entonces nuevamente
la pelirrosa y Neji comenzaron a moverse. Esta vez era un tipo de musica diferente, y esta vez
podia notar claramente como los cuerpos de ambos estaban pegados.

-''maldita sea, calmate!'' -penso exasperado con el mismo-

Pero como si aquello no fuera suficiente, entonces comenzaron los comentarios de Naruto.

-hacen una buena pareja...-escucho la voz del chico-

El pelirrubio comenzo a tirar frases para nada agradables, al menos para el pelinegro no lo eran.
Sabia perfectamente que el ojiperla estaba interesado en la ojijade y no necesitaba que el
ojiceleste se lo recordara cada dos segundos, ademas de que tambien insinuaba que Sakura estaba
interesada en el pelimarron. Sabia que su amigo no lo decia intencionalmente, y sin embargo, aun
asi, sentia que aquellas palabras estaban dirigidas a él.

-tal vez deberiamos ayudarlos...-volvio a insinuar el ojiceleste-


Lo miro molesto sin poder evitarlo, mientras que Ino y Hinata reian entusiasmadas por aquella
idea de ayudar a la linda pareja...Ja! Ni siquiera eran una pareja, no podrian ayudarlos, ademas
Sakura no...Sakura no estaba interesada en Neji ¿cierto? Su mirada nuevamente se dirigio a la
''pareja'' y noto, claramente, que el mas entusiamado en todo eso era Neji, no ella. Sin lugar a
dudas Sakura no estaba interesado en su amigo, no cuando la noche anterior habia dejado que él
la bese.

El la besó.

Se estremecio al recordar aquello, y sintio la desesperacion en su interior, desesperacion de verla


alli y no poder acercarse. Por que en verdad lo que mas queria en ese momento era besarla, otra
vez...

-voy...voy por algo para tomar...-solto el pelinergo de repente y sin mas se puso de pie-

Aquello de estar observando a la ''pareja'' comenzaba a desesperarlo.

-¿que? -cuestiono la rubia-

-necesito tomar algo...-mustio viendo a todos lados- ahora vuelvo...-mascullo antes de dar media
vuelta y alejarse de alli-

-¡Sasuke! -escucho que lo llamaba el ojiceleste- no tomes mucho!

Se rio al escuchar eso mas no se dio vuelta si no que continuo caminando un poco mas y entonces
vio lo que tanto buscaba: bebida. Se acerco lentamente, no prentedia emboracharse, ahora, pero
un par de tragos no le vendrian nada mal...

-un whisky...-ordeno al chico que atendia el lugar-

-si señor...

Se sento en aquel banco que estaba alli y resoplo cansado. Si, definitivamente un par de tragos no
le vendrian mal, nada mal. Aquello siempre le ayudaba cuando estaba en aquel estado tan
patetico, cuando necesitaba olvidar algo, cuando le molestaba algo, o cuando simplemente tenia
ganas de beber. Igual, despues de todo, sabia que su amigo pelirrubio apareceria en un par de
minutos, siempre lo controlaba cuando estaba asi, era un verdadero fastidio un fastidio...

... ... ...

La musica por fin dejo de sonar y entonces se detuvieron. Ya era el tercer baile que le concedia al
señor Neji, pero en ninguno de ellos se sintio incomoda, de echo lo llego a disfrutar mas de lo que
creia. Al principio le habia costado seguirle el paso pero ya a la tercera musica su cuerpo
reaccionaba ante el ritmo que marcaban las notas...

-bailas bien...-felicito él con una sonrisa-


-ustede tambien señor...-musito devolviendo el gesto-

Despues de eso el pelimarron la tomo de la mano, y sin esperar ver su reaccion, se encamino hacia
donde estaban los demas.

-¡estuviste fabulosa Sakura! -felicito el ojiceleste poniendose de pie-

-¿d-de verdad? -exclamo apenada-

-en verdad lo has echo bien...-coincidio la ojiperla-

-gracias por las palabras de aliento...-comento el pelimarron a modo de broma-

-de ti Neji ya lo sabiamos...-exclamo el rubio rodando los ojos-

-y ¿donde esta Sasuke? -pregunto de repente Neji al darse cuenta de la asusencia del pelinegro-

La pelirrosa miro a sus costados entonces noto que su patron no estaba, y la señorita Ino tampoco.
Nuevamente sintio aquel disgusto en su pecho.

-vamos con ellos, se fueron a tomar algo...-exclamo al tiempo que tomaba la mano de la peliazul y
comenzaba a caminar en direccion a sus amigos-

La pelirrosa los siguio al igual que el ojiperla, y aunque no dijo nada aun asi le incomodaba un poco
el echo de que él la estuviera tomando de la mano. No es que le disgustase el contacto, pero aun
asi aquello le resultaba extraño...

-alli estan...-escucho el murmullo del chico-

Subio la mirada y entonces los vio. Su patron estaba de espaldas a ellos, y la señorita Ino estaba
junto a él.

-¡Sasuke! -chillo el pelirrubio una vez frente al azabache-

-¡dobe no grites! -reclamo el pelinegro cabreado-

Sus pasos se detuvieron a un metro de los de su patron y su mano se libero de la del ojiperla, pero
aun asi noto como la mirada de su patron habia notado aquello. No supo por que, y de echo no
tenia ningun motivo para sentir aquello, pero aun asi se sintio nerviosa ante lo que él vio.

-yo ya tengo que irme chicos...-exclamo el ojiperla seriamente-

-pues suerte...-solto el azabache de mala gana-

El ojiperla fruncio el ceño mas decidio ignorarlo, aquel dia el caracter del pelinegro era
insoportable. Sin perder mas tiempo se despidio de la ojiperla y la pelirrubia, le dedico un saludo a
Naruto y una casto a Sasuke, y por ultimo de ella. Le sonrio de manera amable, y le dio un beso en
la mano.
-nos veremos pronto...-exclamo emocionado-

-si señor...-exclamo la pelirrosa desviando la mirada-

Despues de eso el chico se dio media vuelta y se perdio entre la multitud frente a la mirada de los
cinco...

-yo tambien ya deberia irme...-musito la pelirrubia viendo hacia el cielo-

La pelirrosa la imito y tambien vio hacia el cielo. El sol ya comenzaba a ponerse, y de echo solo
unos pequeños rayos iluminaban el paraje. Se sorprendio al notar que ya iba a anochecer pues en
verdad que el tiempo habia pasado rapido.

-nosotros tambien deberiamos ir ¿no Hinata? -cuestiono el ojiceleste-

-si Naruto.

-bien, entonces vamos de una vez...-mascullo el pelinegro de mala gana-

Se puso de pie e inmediatamente se tambaleo algo, solo un poco, y sin embargo ella lo noto, al
parecer habia bebido mas de la cuenta.

-Naruto...-escucho la seria voz del pelirrubio-

-estoy bien Naruto, no molestes...-mascullo el pelinegro y sin mas comenzo a caminar-

-esta bien Naruto...-musito la pelirrubia en tono suave- no tomo mucho...

El pelirrubio solo hizo una mueca de disgusto y entonces comenzo a caminar para seguir el paso de
su amigo. Tardaron un par de minutos en llegar al carruaje, y otro par en localizar a Sai, que al
parecer no habia podido resistir la tentacion de adentrarse a aquel festival.

-maldita sea, estas aqui para conducir no para festejar...-exclamo su patron entre dientes-

-lo siento señor...-se disculpo el chofer-

-amor ya dejalo...-pidio la pelirrubia en defensa de Sai-

-tu no te metas Ino! -gruño él molesto-

La pelirrosa se soprendio por el tono de voz tan brusco que uso su patron para con la ojiceleste, la
cual se habia quedado callada. Aquella no era manera de tratar a su prometida, y ni siquiera
deberia gritar a una mujer.

-la proxima vez que lo hagas te despido! -finalizo el pelinegro-

Su ceño se fruncio al oirlo. Tampoco era que Sai hubiera cometido un crimen o algo asi, sin
embargo cuando estuvo por abrir la boca la mirada de él ya se poso sobre ella. Era como si el
pelinegro ya hubiera previsto que ella pensaba decir algo, y con una simple y fria mirada le dijo
todo. Su boca se volvio a cerrar y entonces desvio la mirada rapidamente.

-e-este bueno Ino...-comenzo el pelirrubio tratando de romper la tension- tu vienes con nosotros...

-claro...-respondio la pelirrubia con la mirada gacha-

-Sakura nos veremos otro dia...-exclamo la peliazul animada-

-claro Hinata, aun me quiero comprar un par de cosas mas, y bueno...

-conozco muchos lugares en donde venden vestidos, y muchos accesorios, podemos ir juntas...-
exclamo con una sonrisa-

-¡claro! -exclamo de inmediato-

-¿c-cual es ese lugar Hinata? -pregunto la ojiceleste en tono bajo-

-es uno que queda un poco mas lejos Ino...-respondio tranquilamente-

-ah ya veo...-murmuro algo nerviosa, como si quisiera decir algo mas-

-¿vamos de una vez? -pregunto un pelinegro impaciente y mirando a la ojijade-

-s-si señor...-respondio de inmediato-

Se despidio de los tres, y tomando valor subio al carruaje junto al pelinegro, el cual se habia
despedido secamente de los otros, incluso de la pelirrubia. Una vez dentro se morido el labio
inferior con fuerza y se sento muy cerca de la puerta, tratando de que la distancia entre ellos sea
la maxima. El carruaje comenzo a moverse y entonces apreto los puños sobre su vestido, sabia que
el viaje llevaba un buen tiempo y estaba segura que no podia soportarlo, no junto a él.

Lo hizó, lo soporto. No se habian dirigido ni una sola palabra, y de echo en todo el viaje su patron
se mantuvo con los ojos cerrados, y aunque a veces creia que se habia quedado dormido no era
así, pues el mismo tenia los puños tensos en todo momento. Otra cosa que habia notado era el
olor a alcohol, y como no, si estaban en un lugar tan reducido, era imposible no notar aquello,
pero para su suerte el vieja finalizo. Vio aliviada la casa Uchiha, y despues simplemente el carro se
detuvo.

-por fin...-escucho el susurro del pelinegro-

Desvio la mirada hacia él y vio como el mismo ya se encontraba fuera del carruaje. Lo imito y salio
de alli para despues dirigirse en silencio hacia la entrada, mientras que Sai iba a guardar el
''choche''. Su patron abrio la puerta y entro sin perder tiempo alguno, ello lo siguio y una vez que
cerro la puerta se dispuso a ir a su cuarto. Ahora que tenia la posibildad de alejarse de él lo haria
sin dudarlo.
-¿te divertiste? -cuestiono el azabache antes de que ella lograra dar un paso-

Lo vio fijamente y fruncio el ceño, no era una pregunta amable, y ella lo sabia...

-si...

-mmm ya veo...-murmuro de manera cortante al tiempo que se acercaba a ella-

Aunque su cuerpo quiso retroceder por instinto aun asi no lo hizo, se quedo firme en su lugar
mientras el se acercaba hasta dejar solo un paso de distancia entre ellos, o quizas menos.

-y dime algo...-comenzo el pelinegro haciendo que su aliento a alcohol chocara contra el rostro de
la pelirrosa-

Ella espero paciente a que él hablara.

-te gusta Neji eso ya lo se...-exclamo con una pequeña sonrisa-

Sus ojos jade se abrieron de incredulidad y sorpresa.

-¿ya lo besaste? -solto sin nada de escrupulos-

-¿pero que dice señor! -pregunto alterada-

-es facil...¿le regalaste tu segundo beso? -cuestiono en tono molesto- oh espera, tercer, cuarto,
quinto beso ¿quien sabe?

Su ceño se fruncio a mas no poder al escucharlo ¿Como podia decir eso? Se mordio el labio con
fuerza y prefierio callar. Él no estaba bien, su patron estaba boracho, no del todo pero aun asi no
estaba como siempre, sabia que si seria asi, no diria aquellas cosas...

-esta boracho señor, sera mejor que vaya a descansar...-exclamo tratando de aparentar estar
tranquila-

-¡no estoy boracho! -gruño entre dientes, aunque sabia que no era del todo cierto-

La ojijade retrocedio un paso sin apartar sus ojos de los de él y entonces intento retirarse pero la
mano de él en su brazo se lo impidio.

-no termine contigo Sakura...-exclamo el pelinegro lentamente-

-¿que quiere señor? -pregunto sin poder ocultar su disgusto-

-mi beso de buenas noches...-exclamo con una sonrisa-

Vio como ella se sobresaltaba al oirlo pero aquello poco le importo. Si habia besado a Neji, algo
que no sabia, entonces no tendria por que tener algun problema en besarlo a él, despues de todo
ya lo habia echo. Apreto aun mas aquel delicado brazo, estaba furioso, con ella, pero sobre todo
con él ¿¡Como era posible que se estuviera obsesionando con aquella mujer! Por que era asi, lo
estaba haciendo, el solo recordar como ella habia vuelto tomada de la mano con Neji le hacia
sacar muchas suposiciones, y ¡mierda! que aquello no deberia importarle pero jodidamente lo
hacia.

-olvidelo señor...-murmuro ladeando el rostro de un lado a otro- esta boracho...-repitio casi sin voz
por los nervios-

Vio como el abria los labios dispuesto a decir algo, e incluso ella los abrio para cortarlo antes de
que soltara su palabrerio, pero entonces ninguno de los dos logro hacerlo. Un jadeo, casi un grito,
se escucho por todo el lugar y ambos voltearon el rostro en direccion a la escalera.

-¿que fue eso? -pregunto la ojijade asustada-

El azabache fruncio el ceño cuando se volvio a sentir el mismo jadeo, ya habia reconocido aquella
voz.

-¡la señora mikoto! -exclamo la pelirrosa que tambien habia reconocido aquella voz-

Intento correr de inmediato hacia las escaleras pero su patron no la soltaba.

-¡señor suelteme! -pidio desesperada-

-es solo esa mujer...-exclamo restandole importancia-

-es la señora mikoto...-dijo en tono elevado- ¡esta gritando señor!

-si, suele hacer eso de vez en cuando...

La incredulidad no se hizo esperar en su rostro al escuchar el tono despreocupado de su patron


¿Acaso no le importaba lo que le estuviera sucediendo?

-¿en que estabamos? -continuo Sasuke tranquilamente- ah si, en el beso...

-señor su madre...

-¡no es mi madre! -corrigio de inmediato- y ya no te distraigas con eso, debe estar teniendo uno
de sus ataques es todo!

-¿¡como puede decir eso! -pregunto molesta- suelteme! -exigio forcejeando con él al ya querer ir
con la pelinegra-

-no es nada Sakura...-musito lentamente, tratando de ignorar en su totalidad aquellos gritos-

-pues ire a ver si no es nada...-informo aun forcejeando-

Lo miro llena de rabia al ver que él no la soltaba, y aquello incremento aun mas cuando vio en sus
ojos, en aquellos dos bonitos ojos negro, la frialdad y el vacio. A él en verdad no le importaba lo
que le estuviera sucediendo a su madre. Sin espera mas, y sin dudarlo un solo segundo, elevo su
mano libre y la chico contra la mejilla de él. El rudio fue suficiente testigo de que el golpe habia
sido realmente fuerte. Se libero de él cuando el mismo aun tenia el rostro volteado hacia un lado,
y entonces corrio hacia las escaleras sin importarle si él estaba furioso o molesto. Aun escuchaba
los jadeos de angustia de su patrona y rogaba con toda el alma que estuviera bien.

-señora mikoto...-murmuro subiendo ya las escaleras del segundo piso-

Llego mas rapido de lo que penso al piso donde estaba su patrona, y entonces su paso se detuvo
de golpe. Ahora no solo escuchaba las voces de la señora mikoto, si no que habia otras...

-''¿que?'' -penso acercandose lentamente alli-

-¿lo ves? -escucho la voz de un hombre- es...es esto lo que tu...no querias darme...-jadeo el
hombre-

-ah señor...! -oyo el gemido de una mujer-

Su corazon se acelero al reconocer la voz de la mujer.

-¡vamos mueve el culo Kasa! -esucho la orden del señor Fugaku-

¡No! ¡Eso no podia ser!

Se acero temblando y lentamente a la puerta, mientras escuchaba los gemidos de la mujer, y los
jadeos del hombre. Solo un paso mas, y entonces a traves de la puerta semiabierta, que ellos
habian dejado, los vio...

Y entonces quedo horrorizada ante aquello.


Capitulo 14: sueño entrecruzado.

Su corazon se acelero al reconocer la voz de la mujer.

-¡vamos mueve el culo Kasa! -esucho la orden del señor fugaku-

¡No! ¡Eso no podía ser!


Se acerco temblando y lentamente a la puerta, mientras escuchaba los gemidos de la mujer, y los
jadeos del hombre. Solo un paso mas, y entonces a traves de la puerta semiabierta, que ellos
habian dejado, los vio...

Y entonces quedo horrorizada ante aquello.

Su cuerpo se paralizó, y su respiración se detuvo en el mismo segundo. Lo que sus ojos veían
era...era espantoso. Allí, en el cuarto de su patrona, el señor Fugaku y Kasa, estaban teniendo
relaciones...No atinó a moverse ni siquiera un centímetro, ni siquiera un pequeño e insignificante
milímetro, no solo su cuerpo se había paralizado si no que también su mente. Aquella imagen,
aquellas imágenes que estaba viendo parecían una mala jugada de su mente.

-¡v-vete! -jadeo su patrona que era testigo de aquella asquerosa escena-

Quiso cerrar los ojos, en verdad quiso hacerlo para no ver aquello, pero no pudo hacerlo, y
simplemente observó el espectáculo. Estaba tan atónita ante lo que veía ¿Como era posible que
estuviera pasando aquello? Kasa, su tía, estaba con su patrón, y lo peor de todo frente a la señora
Mikoto. Unas horribles nauseas se apoderaron de su ser, y una de sus manos subió a sus labios
mientras que sus ojos se cristalizaban.

-¡oh señor...! -gimió su tía complacida-

El estomago se le revolvió al escucharlos, y por fin sus ojos se cerraron, con fuerza, con mucha
fuerza, más aun así su cuerpo no se movió, y ella continuo escuchando las voces y los sonidos de lo
que sucedía a solo unos metros de ella. De un momento a otro el lugar donde pisaban sus pies ya
no fue firme. El suelo parecía moverse de un lugar a otro, de manera rápida y precipitada, y el
equilibrio comenzaba a desaparecer. Las nauseas aumentaron considerablemente, y estaba segura
que vomitaría allí mismo, pero no lo hizo.

-un p-poco mas...-jadeo su patrón-

Aquello era... ¡era repugnante! Su mente...su mente comenzó a jugarle una mala jugada, como
casi siempre lo hacía, y entonces todo empezó a convertirse en negro, negro y mas negro. Sabía lo
que vendría y quizás fue por eso que las lágrimas se anticiparon a sus malditos recuerdos, pero no
quería...no quería dejarse llevar. Aquel hombre, aquel cuarto, y aquella situación, aquella parte de
su vida que deseaba olvidar, lo deseaba con toda el alma, y corazón. Y entonces, cuando creyó que
había perdido, cuando recordó sus asquerosos labios en su cuello, entonces en ese momento
sucedió algo que jamás le había pasado...Aquella repugnante y asquerosa sensación fue
reemplazada por otra, por otra totalmente opuesta...

Recordó los labios de él sobre los suyos...

Aquella cálida y dulce sensación que había sentido cuando su patrón la beso, se expandió por todo
su cuerpo, por todo su ser. El recuerdo de sus brazos alrededor de su cuerpo, y sus labios sobre los
suyos le hicieron olvidarse de todo lo demás, y aquellos feos recuerdos comenzaron a perderse en
el fondo de su mente, donde siempre estarían. Sus ojos se abrieron de la sorpresa y el
desconcierto de lo que acaba de suceder, y aunque aun tenía lagrimas en sus ojos, aun así la
opresión en su pecho no era como siempre, esta vez era un poco, solo un poco, menos dolorosa.

¿Que había sido eso?

-y...y esto e-es lo que te p-perdiste...-escucho la voz del pelinegro que se encontraba dentro de
aquel cuarto-

Reaccionó de inmediato al escuchar a su patrón, y entonces recordó la situación en la que se


encontraba. Aquello fue como si recibiera un fuerte golpe en su cabeza. Aun aturdida por lo que
acaba de vivir, pudo darse cuenta de que inconscientemente se había alejado de aquel cuarto, tal
vez intentando que aquellos sonidos ya no llegaran a ella, pero aun así lo hacían y ahora pudo
distinguir que tanto su patrón como Kasa se disponían a salir de allí.

-muévete Kasa...-ordeno el pelinegro-

Ahogo un grito de la sorpresa y el miedo a que la vieran, y entonces, sin esperar más, se dio la
vuelta y se metió al primer cuarto que encontró. Rogaba con toda su alma no haber echo ningún
ruido para que ellos se hubieran dado cuenta de su presencia. Se recargó en la puerta de dicho
cuarto, con todo el cuerpo tembloroso y con el miedo a flor de piel, y entonces oyó sus pasos, los
pasos de ambos pasar por allí, y después alejarse mas y mas hasta que por fin desaparecieron por
las escaleras que daban al primero piso...

-se fueron...-murmuro llevando una mano a su pecho-

Permaneció quieta por unos minutos mas, aun temiendo que pudieran escucharla, y una vez que
sintió que ya había pasado lo suficiente, y recordando a su patrona, salió rápidamente de allí. La
puerta del cuarto de la señora se encontraba cerrado, pero aquello no evito que entrara allí en
solo un segundo.

-¡señora! -exclamo una vez dentro y sin pensarlo demasiado se tiro sobre ella para abrazarla-

Sentía el cuerpo de su patrona temblar, pero lo que sin lugar a dudas mas noto fue el desconcierto
de la misma, era mas que obvio que su patrona no esperaba verla allí, al menos no en ese
momento. No la importo aquello, y solo se limito a abrazarla, y acontenerla, ya sabiendo de
antemano que ella aun debería estar llorando.

-n-no...no lo e-entiendo...-balbuceo la pelirrosa con la voz temblorosa-

Aun se encontraba aturdida por todo lo que acaba de suceder, todo lo que acaba de ver, y aun
mas por lo que acaba de recodar. Era una mezcla de sensaciones que la abatían, y confundían.

-¿que haces aquí? -cuestiono la pelinegra al tiempo que la alejaba de ella utilizando sus débiles
brazos-
Vio como su patrona fruncía el ceño, y segundos después se secaba las lagrimas que aun se
deslizaban por sus mejillas, era mas que obvio que la pelinegra no quería que ella la viera en aquel
estado, pero era imposible ocultarlo a estas alturas...

-¿p-por que? -susurro con la voz temblorosa- ¿p-por que h-hicieron eso señora? -cuestiono aun
metida en su desconcierto-

La sorpresa cruzo el rostro de su patrona inmediatamente ella termino su pregunta, y después la


misma se transformo molestia, y rabia.

-¿que viste? -pregunto seriamente-

Las pequeñas lagrimas volvieron a escapar de los ojos de la ojijade, y su cuerpo temblaba incluso
mas que el de su patrona...

-Sakura...-llamo frunciendo aun mas el ceño-

-s-señora...¿c-como es p-posible...?

-¿tu...tu los viste? -jadeo la pelinegra al tiempo que sus puños se apretaban con fuerza-

-¿¡como pudieron hacer eso! -exclamo apretando los puños al igual que su patrona-

La pelinegra no dijo nada, y la pelirrosa se quedo en silencio. Kasa, su tía...su tía había echo aquello
tan espantoso. Una parte de ella, una muy pequeña, se negaba a creer aquello que había visto,
pero la otra sabía...sabía que era verdad, que ella lo había echo... Minutos después, la rabia se
apodero de ella desplazando la confusión y el desconcierto. Ella que siempre hablaba del respeto,
del comportamiento adecuado, ella que siempre la había despreciado por ser quien era, ella,
justamente ella se comportaba de aquella manera. Aquello era tan injusto.

-los viste...-afirmo su patrona con algo de pésame en su voz-

La ojijade asintió con la cabeza.

-¿p-por que? -volvió a cuestionar la muchacha aun con la voz temblorosa y con los ojos
cristalizados-

Vio como su patrona desviaba la mirada, y en verdad que se sorprendió al darse cuenta de que ya
no temblaba, ni lloraba...¿Es que acaso no le había afectado demasiado aquello? Ella, por su lado,
aun estaba temblando, de la impotencia y la rabia, entonces ¿como era que su patrona se
mantenía tan serena?

-señora ¿que...? -titubeo indecisa- ¿que quiere que haga?

Los ojos de su patrona se posaron en ella de inmediato.

-¿que? -pregunto la pelinegra confundida-


-¿que...que debería hacer? -musito lentamente y con el ceño fruncido-

La pelinegra frunció el ceño.

-bien Sakura...-comenzó- ¿por que mejor no olvidas esto?

-¿que? -dijo totalmente incrédula-

-no...no debes ponerte mal por estupideces como estas...-mascullo tratando de sonar firme, mas
aun así su voz la traicionaba-

-¿como puede decir eso Señora? -cuestionó sin salir de su asombro y apretando los puños-
yo...ellos...

-no debes meterte en esto niña...-susurro lentamente mientras que una de sus manos se acercaba
a la mejilla de la pelirrosa- y mucho menos ponerte así...-finalizó limpiando sus lagrimas-

La pelirrosa quedo mas que sorprendida ante aquel acto de su patrona...

-pero ellos...-comenzó entre dientes-

Su patrona se esforzó por mostrarle una pequeña sonrisa que la desconcertó aun mas, entonces,
de repente una pregunta cruzo por su mente...

-¿no es...? ¿no es la primera vez? -soltó en un susurro apenas inaudible-

-hoy fue tu día libre ¿cierto? -cuestiono ella tranquilamente-

-señora ¿no es la primera vez que lo hacen? -repitió en tono mas elevado-

La pelinegra suspiro con desgano, y ella supo que aquello era una afirmación.

-el señor y Kasa...-musito bajando la mirada-

Su estomago volvió a removerse con fuerza. Lo que ellos habían echo era algo tan...tan asqueroso
y sucio. ¿Como habían podido hacerle eso a la señora Mikoto? ¿Como su tía fue capaz de tal cosa?

-yo...yo lo siento señora...-mascullo al tiempo que sus ojos nuevamente se cristalizaban-

-tu no tienes por que disculparte...

-pero Kasa...Kasa es mi tía...-musito bajando la mirada-

-¿y eso que tienes que ver? -pregunto frunciendo el ceño-

-señora por favor explíqueme...-pidió- no entiendo, no entiendo que esta pasando...-musito


totalmente desorientada y perdida-

-no me importa lo que haga Fugaku, Sakura...-soltó en un tono lleno de rencor-


La pelirrosa guardo silencio.

-ni mucho menos lo que haga...-dudo- Kasa...

-¿el...el señor y usted...? -cuestiono sin animarse a preguntar el resto-

-nunca lo amé, si esa es tu pregunta...

-pero usted es su esposa...-apunto rápidamente-

-ah si, es cierto...-mascullo entre dientes- casarme con él fue el gran error de mi vida...-susurro
mas para si misma que para la ojijade-

-¿entonces por que lo hizo? -cuestiono tratando de entender todo ello-

-supongo que por que no tuve opción, o por que no la quise tener...-musito lentamente- ¿quien
sabe?

-pero...-exclamo de inmediato sin saber que decir exactamente- ¡eso no explica nada! -apunto
agitando la cabeza de un lado a otro- ¡ellos son...!

-¡Sakura! -corto de inmediato- tu no tienes por que estar en esto pequeña...-mascullo entre
dientes-

-pero Señora, yo...yo los vi! ¡no puedo quedarme en silencio! -exclamo con la voz temblorosa- ¡eso
fue asqueroso! ¡repugnante!

-¿¡y crees que yo no lo sé! -cuestiono con los ojos, de repente, cristalizados-

La muchacha guardo silenció de inmediato.

-¿por que deja que le hagan esto? -pregunto después de unos segundos- si...si el señor Sasuke...

-¡no! -interrumpió- ni se te ocurra mencionar esto con Sasuke...-exclamo rápidamente-

-pero el señor...-exclamo frunciendo el ceño-

Sus puños nuevamente se apretaron, e iba a protestar otra vez, pero entonces, una loca idea cruzo
por su cabeza y el miedo se apodero de ella. ¿Acaso el pelinegro sabría de todo eso? Su corazón se
encogió al pensar en ello, el solo echo de pensar que su patrón estuviera detrás de todo eso...no,
eso no podía ser...

-señora...-llamo casi sin voz- ¿él...él lo sabe? -pregunto temerosa-

La mirada de la pelinegra se encendió.

-¡claro que no! -exclamo en tono elevado- no, él no lo sabe, ni nunca lo sabrá...-musito entre
dientes-
El alivio, por así decirlo, inundo nuevamente su pecho.

-bien, entonces ¿por que no quiere...?

-él no tiene nada que ver en esto...-interrumpió nuevamente- y tu tampoco...-añadió en el mismo


tono-

-pero él puede ayudar señora...-exclamo desesperada- ¡el señor Fugaku en un sucio cerdo! él no...

La risa jubilosa de la pelinegra hizo que la ojijade se quedara en completo silencio. No había dicho
ningún chiste, y la situación era todo lo contrario a alguna gracia como para que la pelinegra se
estuviera riendo...

-¿que le pasa? -pregunto frunciendo el ceño al ver aun reirse-

-un...un sucio cerdo...-musito la pelinegra divertida- creo que diste en el blanco Sakura...

La ojijade se encogió de hombros...

-b-bueno, no quise...-exclamo de inmediato al darse cuenta de su falta de respeto-

-no, esta bien...-corto la pelinegra- es lo que es, y es así como debes llamarlo, al menos cuando no
te escucha...-añadió con una sonrisa-

Nuevamente se quedo en silencio al escuchar a su patrona.

-¿usted esta bien señora? -pregunto pasados unos segundos-

-define bien Sakura...

-me refiero a...a lo de ahora...-se corrigió de inmediato-

-odio ver los espectáculos que me da...-exclamo sinceramente- por que me da asco y repulsión,
me hace sentir unas terribles naúseas...

-p-pero...

-sintió como el estomago se me revuelve, es una sensación asfixiante ¿sabes? -continuo con
tranquilidad- tu viniste por que me oiste gritar ¿cierto?

La pelirrosa asintió con la cabeza.

-lo siento, no pude evitarlo, no siempre es así, pero ahora mas que nunca deseaba que se fuera de
aquí...-dijo lentamente- no quise que tu vieras eso Sakura...

-no importa si yo lo vi o no...-apunto rapidamente- lo importante aquí es lo que él y...y Kasa


hicieron...
-no me importa lo que haga Fugaku, pero el muy desgraciado lo hace frente a mi, eso sí es algo
aberrante...

-señora...-llamo bajado la mirada- ¿por que le hacen esto? -solto por fin-

Aquella pregunta le había estado rondando por la cabeza desde hace ya varios minutos, y no era lo
única.

-¿por que la tienen aqui? -volvió a preguntar- ¿por que el señor Sasuke no...no viene a verla?

Los ojos de la pelinegra se apagaron de repente, y ella se sintió sumamente culpable por ello.

-¡lo siento! -solto rápidamente- yo...yo no quise...

-en el pasado...-hablo la pelinegra sin prestar atención a la chica- hice cosas de las que hoy me
arrepiento Sakura...

La pelinegra pudo ver como la pelirrosa le prestaba suma atención.

-hice muchas cosas malas, tantas...-murmuro al tiempo que cerraba los ojos con fuerza- pero lo
pague, y lo sigo pagando...

-¿de que habla señora? -pregunto totalmente confundida-

No podía imaginar que cosas pudo haber echo su patrona para estar como estaba...

-él solo se esta vengando de mi...-musito lentamene- él solo quiere sentirse bien, sentirse
satisfecho, sentir que ganó, es por eso que hace todo esto...

-¿que fue lo que hizo? -susurro mirandola fijamente-

La pelinegra desvío la mirada y la pelirrosa pudo distinguir la mueca de dolor en su rostro, dolor y
agonía...

-perdí tantas cosas en la vida, cada una de ellas más importante que la otra...-exclamo con la voz
quebrada- algunas nunca podre recuperarlas, y eso...eso es algo que recién ahora comprendo...

-señora...-murmuro suavemente-

-¿sabes? -cuestiono volviendo a fijar su mirada en ella- siempre quise...siempre quise tener una
hija, pero solo obtuve dos, dos hombres...-exclamo con una sonrisa que no le llego a los ojos-
¿puedo pedirte algo Sakura?

-s-si...

-¿puedes...? ¿puedes quedarte esta noche aquí? -cuestiono lentamente-

Los ojos de la muchacha se abrieron de la sorpresa.


-claro señora...-respondió después de unos pocos segundos-

Vio como su patrona se corria lentamente hacia el otro lado, solo un poco, lo suficiente para que
ella pudiera recostarse, y lo hizo, de manera dudosa y aun sorprendida, pero lo hizo. Sintió la
suavidad de aquella sabanas e inmediatamente sus ojos se cerraron. Las dos permanecieron en
silencio, en completo silencio, y ninguna penso que aquello fuera incómodo.

-la noche, después de todo, esta tranquila...-susurro la pelinegra de manera casi inaudible-

La pelirrosa la escucho mas no dijo nada, pues lentamente, segundo a segundo, comenzo a
meterse mas y mas en las profundidas del sueño. Su patrona tenía un aura bastante
tranquilizadora, al menos ella lo sentía y veía así...

-¿que es lo que siempre deseaste Sakura?

Los segundos comenzaron a pasar y la pelirrosa no le respondió por lo que ella dedujo que ya
estaría quedándose dormida. Cerro los ojos y se dejo llevar por el sueño, sin embargo antes de
quedar profundamente dormida escucho el leve murmuro de la ojijade, el leve murmuro que fue
la respuesta a su pregunta...

Una madre...

... ... ...

La ayudo a llevar aquel caballo a su lugar, era lo único que le faltaba asi que no habría problema
alguno. La noche era fresca y pacífica, era una noche agradabe, y sentía que era un mas agradable
gracias a la compañía de la pelirrosa.

-la luna esta bella...-susurro la pelirrosa que tenía a lado-

-luna llena...-apunto lo obvio-

Desvío su mirada hacia ella y vio que le sonreia, a lo que inevitablemente no pudo no
devolverserla. Entonces, de repente, casi al siguiente segundo, el cielo fue iluminado, esta vez por
algo mas potente y luminoso. Ambos inclinaron el rostro hacia arriba y un pequeño destello de luz
atravezó aquel mar estrellado...

-¡una estrella fugaz! -escucho la exclamación entusiasmada de la pelirrosa-

-eso parece...-murmuro restandole importancia-

Sin esperar mas comenzo a caminar nuevamente hacia el establo, pero vio que Sakura permanecia
quieta en su lugar, con los ojos cerrados, y al parecer concentrada...Se quedo quieto igual que ella
y la observo por un buen tiempo...

-¿estas pidiendo un deseo? -pregunto burlonamente cuando entendió lo que hacía-


-no me deja concentrar...-replicó la chica-

Inmediatamente la escucho no pudo evitar reirse, realmente ella se tomaba enserio eso de los
deseos...La vio fruncir el ceño aun con los ojos cerrados, y después de eso simplemente abrió los
ojos, al parecer algo molesta, y aquello le encantaba. Cuando ella se enfadaba sus ojos tomaban
un brillo especial, un brillo mas vivo y mas tentador...

-Sakura...-murmuro mientras se movía en su amplia cama-

-¡señor Sasuke! -escucho la voz de alguien-

Volvió a moverse, esta vez para el otro lado, pero aun así los ruidos de la puerta no cesaban.
Maldiciendo una y otra vez abrió los ojos lleno de desgano y cansancio, y ni bien lo hizo los rayos
que penetraban a traves de las cortinas le obligaron a cerrarlos de nuevo...

-¡mierda! -se quejo por lo bajo mientras llevaba una mano a sus ojos-

Tenía un fuerte dolor de cabeza y sabía perfectamente cual era la razon. La noche anterior había
tomado mas de la cuenta, no demasiado, pero aun así lo suficiente para que los efectos
secundarios estuvieran presentes aquella mañana...

-¡señor Sasuke! -nuevamente aquella irritante voz-

Se sento de mala gana en la cama, y llevo una mano a su cabeza aun sintiendo aquellos molestos
ruidos en la puerta.

-¿que pasa Karin? -cuestionó frunciendo el ceño-

-los Inuzuka estan aquí Señor...-aviso la pelirroja desde el otro lado-

-¿los Inuzuka? -murmuro confundido-

-tenian una reunion hoy Señor...-exclamo la chica-

-maldicion...-gruño entre dientes-

Sin esperar mas se puso de pie y camino hacia su armario en busca de ropa algo decente, pues aun
tenia las ropas del día anterior. Los inuzuka ¿como había podido olvidarlo? Habían arreglado aquel
día para los ultimos trámites. Se vsitió de inmediato, aun con fuerte dolor de cabeza y después de
eso salió del cuarto.

-¡buenos dias señor Sasuke! -saludo la pelirroja emocionada-

-¿donde estan Karin? -pregunto sin siquiera mirarla-

-en la sala principal, no los hice pasar a su despacho por que usted todavía no estaba...

-bien, hazme un café...-ordeno mientras bajaba las escaleras-


-¿desea algo mas señor? -cuestiono, como siempre, de manera insinuadora-

-sí...-afirmó deteniendo su paso- cuando veas a Sakura dile que vaya a mi despacho...-exclamo
frunciendo el ceño-

-c-claro señor...-dijo de mala gana y sin mas se retiro de allí-

Paso una mano por sus desordenados cabellos, maldita había sido la hora en la que había decidido
tomar un poco. Llego a la planta baja y con un simple gesto hizo que los Inuzuka lo siguieran en
silencio. Trataría de deshacerse de ellos rápidamente, y después venía Sakura, aquella mujer que
lo enloquecía, pero de rabia y molestia, de nada más. Al pensar en ella recordo de inmediato, que
hace solo unos pocos minutos había soñado con ella, y justo en la mejor parte, por así decirlo,
Karin lo habia despertado...

-mierda...-mascullo molesto con él mismo-

Se sento, dando un sonoro suspiro, frente a su escritorio, y entonces comenzó a remover sus
papeles para tratar de localizar los que le pertenecían a aquellas dos personas que tenía delante,
personas que a próposito, no tenían buena cara ni mucho menos, pero si ellos estaban así, él
estaba mucho peor...

... ... ...

La noche era hermosa, y fresca. Ese día había sido agotador, y sin embargo por alguna razon
todavía no quería que terminara...En esos momentos tenía los ojos cerrados, y solo intentaba
concentrarse en pedir su deseo, pues acaba de ver una estrella fugaz,pero su patron la distrajo con
una pregunta...

-no me deja concentrar...-se quejo molesta al pelinegro que tenia a lado-

Después de eso solo escuchó la suave risa del azabache, y aunque intento concentrarse en su
deseo, no logró hacerlo, y sus ojos se abrieron para observarlo...

-¿de que se rie? -cuestiono cruzandose de brazos-

-¿crees en esas cosas? -pregunto con una mueca divertida-

-bueno...no es pecado hacerlo ¿no? -exclamo viendo hacia el cielo-

-no, supongo que no...-musito- ¿que pediste? -pregunto interesado-

-nada...

-¿no me lo diras?

-no pedí nada señor...-exclamo clavando nuevamente sus dos jades en él- su risa me distrajo de mi
deseo...-mascullo con el ceño fruncido-
Nuevamente aquella sonrisa que le encantaba apareció en el rostro de Sasuke, y ella se vió
obligada a desviar su mirada de allí...Continuaron caminando en silencio hacia el establo, ambos
con sus respectivos caballos a los costados, entonces ocurrió algo que ninguno de los dos
comprendió, pero los caballos, por algun motivo, se exhaltaron y sin dar tiempo a nada se
movieron con brusquedad. En ese mismo instante sintió como el azabache la jalaba del brazo
hacia él, evitando que aquel caballo se sacudiera contra ella. Después de eso se fueron corriendo
de allí...

-¿q-que fue eso? -cuestionó aun aturdida y recargada en el pecho de él-

-no lo se...-susurro él que aun la sujetaba por el brazo- pero estuvo cerca...-añadió en tono
calmado-

La pelirrosa subio su mirada hacia el rostro de él, y entonces cuando intentó dar un paso hacia
atrás, él se lo impidió, y ella...ella ni siquiera forcejeo. Sucedió tan rápido que solo atinó a cerrar
los ojos cuando los labios de él se posaron sobre los de ella. La frescura de la noche desapareció
con la calidez de aquel beso, con la calidez de sus brazos en torno a su cintura...Fue un beso
profundo desde el principió y ni siquiera vacilo en la posibilidad de apartarlo, solo sintió como la
pegaba mas a él, y como sus bocas se unian en una perfecta pieza...

Se despertó por los rayos del sol que chocaban contra su rostro y molestaban más de lo que se
imagino. Primero se movió dando la espalda a aquella luz proveniente, probablemetne, de una
ventana, pero al hacerlo nuevos rayos chocaron contra su rostro. Sus párpados se arrugaron y
haciendo uso de todas sus fuerzas se obligo a abrir los ojos. Los rayos del sol le impiedieron tener
una primera buena visión, pero pasados unos segundos simplemente se acostumbro a aquella
luminosidad...

-¿donde...? -murmuro la pelirrosa confundida-

Parpadeo un par de veces más y entonces sintió que no estaba sola, había otra fuente de calor en
aquella cama, que claramente no era la suya. Inmediatamente se dio la vuelta, aun algo aturidida,
y entonces vio la cabellera negra de su patrona...

-señora Mikoto...-susurro frunciendo el ceño fruncido-

Vio como su patrona dormía en profundidad, y prefirió no despertarla, así que lentamente y con
cuidado se puso de pie procurando no producir ningun ruido. Los recuerdos de la noche anterior
aparecieron nuevamente en su memoria y entoces su cuerpo se tenso. No sabía como iba a hacer
con eso de ver la cara de aquellos dos, de su patrón y su tía, pero le había prometido a la pelinegra
que no diría ni haría nada y trataría de cumplir aquello, mas aun así eso no quería decir que se
quedaría con los brazos cruzados. Sabía que el Señor Sasuke podría ayudar en algo, al menos
quería creer aquello, pero aun así no podía asegurar nada...

-''tranquilizate Sakura...'' -penso una y otra vez mientras respiraba y aspiraba lentamente-
Observó por unos segundos mas a su patrona, era tan indefensa y vulnerable que no podía evitar
sentir aquella molestia y rabia en su pecho ante lo que le hacían, ante lo que su propia tía le hacía.
Después de eso se dio media vuelta y nuevamente intento relajarse, ahora que tenía la mente mas
fría, por asi decirlo, sabía que estaban en problemas con cierto pelinegro...Recordaba
perfectamente la bofetada que le dio a su patrón, y no se arrepentía de ello, claro que no, pero
era consciente de que él no dejaría pasar aquello, sin embargo, una parte de ella albergaba la
esperanza de que el pelinegro se hubiera olvidado de todo, después de todo estaba boracho
¿cierto?

-por favor, por favor...-rogaba una y otra vez mientras bajaba las escaleras al primer piso, y luego a
la planta-

Inmediatamente llego a la planta baja, sintió las voces de personas que al parecer estaban en el
despecho de su patrón, eso solo quería decir una cosa: él ya estaba despierto. Camino lentamente
hacia su cuarto, procurando no producir ningun ruido, y entonces logro distinguir mejor aquellas
voces, estaban discutiendo o algo así, eso era seguro, incluso pudo haber asegurado que una de
ellas, una mujer, estaba llorando...Se pregunto que estaría pasando, y entonces lo comprendió,
eso solo podía ser obra de los negocios de su patrón.

-''debe estar haciendolo otra vez...'' -penso con molestia-

Sacudió la cabeza para no pens en ello, sabía que ya sería la hora del trabajo por lo que era mejor
que se cambiara de ropa y se pusiera el uniforme, pues aun llevaba aquel vestido blanco. Avanzo
hacia su cuarto sin problemas, pero aun asi sentía la presión en su pecho de saber que Kasa estaba
a solo unos metros de ella.

-no debo pensar en eso...-mascullo entre dientes-

Pasados unos minutos ya estaba lista, y sacudiendo su cabello un par de veces, salió del cuarto.
Atravesó el pasillo y llego a la sala principal, estaba dispuesta a comenzar su rutina de limpiar y
ordenar aquella casa como todos los dias pero entonces una pelirroja se paro frente a ella.

-hola Karin...-saludo sin ánimos-

-el señor Sasuke te espera en su despacho...-avisó con una mueca de desagrado-

Todas sus esperanzas de perdida de memoria se vinieron abajo ni bien la Karin le dijo aquello.

-ahora...-añadió la chica al ver que la pelirrosa no se movia-

-d-de acuerdo...-susurro dando un suspiro y sin mas se encamino hacia dicho lugar-

-y no tenía buena cara...-escucho la exclamación de la pelirroja-


Bien, eso ella ya lo sabía, y es que como era de imaginarse su patrón no estaría muy complacido de
verla, pero ella tampoco lo estaba de verlo a él. Dandose fuerzas una y otra vez mientras caminaba
hacia su destino, una vez llegado allí sintió que podría hacerlo sin flaquear...

-pasa...-escucho su grave voz cuando toco la puerta-

Entonces, con el simple sonido de su voz, toda su valentía se fue corriendo quien sabe a donde,
pero ya estaba ahi y no había vuelta atrás.

-b-buenos dias señor...-musito al entrar-

Cerró la puerta detrás de sí, y entonces su mirada se clavo en él. Se encontraba sentado detrás de
su escritorio, con la cara seria, mas seria de lo normal, y con la mirada fija en los papeles, pero solo
duro allí unos pocos segundos pues después de eso la fijo en ella.

-sientate...-ordenó de manera cortante-

Aquello no era un buen comienzo. Se acerco a paso vacilante hacia él, y una vez frente a su
escritorio, corrió la silla y se sento allí procurando ocultar los nervios. Hubiera preferido quedarse
cerca de la puerta, y no es que pretendiera hacer algo, pero no sabía de lo que su patrón era capaz
y menos con la cara que traía en aquellos momentos...

-bueno Sakura...-comenzó con la voz dura- creo que aun no estas entendiendo como se manejan
las cosas aquí ¿cierto?

-señor yo...yo siento mucho lo de ayer...-se disculpo rápidamente-

-oh bien, entonces ya todo esta arreglado...-soltó el azabache de manera irónica-

Su cuerpo se estremecio al escuchar el sarcasmo en la voz de su patrón, era mas que obvio que
estaba molesto...

-entonces ¿ya puedo irme? -cuestionó inocentemente y forzando una pequeña y nerviosa sonrisa-

La palma de su patrón se estrello en contra del escritorio produciendo un fuerte ruido, y la sonrisa
de su rostro inmediatamente desapareció...

-supongo que no...-murmuro para sí misma-

-supones bien...-apunto él de inmediato-

-pero señor Sasuke fue usted quien...

-no te llame para que me dieras tu versión de los echos...-interrumpió a la chica-

-¡usted estaba boracho! -exclamo frunciendo el ceño-


-¿y que con eso? -pregunto secamente- tu no tienes derecho a nada Sakura, y mucho menos a
pegar a tu patrón ¿o es que olvidaste eso?

La pelirrosa apreto los puños...

-no señor...

-pues mejor para ti...-musito al tiempo que se ponía de pie-

La ojijade lo imito un segundo después y vio como su patrón rodeaba aquel escritorio hasta
quedar de su lado, todo eso sin dejar de verla fijamente.

-es la segunda vez que lo haces...-mascullo entre dientes-

-señor la primera vez no fue apróposito...-se defendió de inmediato-

-y lo de ayer si lo fue ¿no?

-pero...es que...-balbuceo insegura- usted se lo busco...-exclamo desviando la mirada y dando un


paso hacia atrás-

El pelinegro rápidamente la tomo del brazo para que la chica no siguiera retrocediendo más, y
frunció el ceño. Aun ahora, después de toda una noche, podía sentir el ardor en su mejilla, y es
que aquella pelirrosa le habia pegado con una fuerza brutal, algo extraño teniendo en cuenta que
parecía el ser más delicado del mundo.

-hoy trabajaras todo el día en el establo...-sentenció sin dar mas rodeos y dando un paso más
hacia ella, haciendo que el espacio entra ambos sea mínimo-

Sakura se removió inquieta en su lugar, mas no se alejo, y se quedo haciendole frente, viendo sus
profundos ojos negros que la observaban llenos de molestia. Después de eso su patrón no dijo
nada, y ella tampoco lo hizo, no por que no quisiera hacerlo, si no por que su mente comenzó a
viajar hacia otros lugares...Recordo la noche anterior, cuando sus recuerdos le habían jugado una
mala pasada, y cuando en medio de todo eso, apareció el pelinegro. Algo extraño sin lugar a
dudas...

-quiero que limpies todo el lugar...-continuo severamente-

Se preguntaba una y otra vez por que había pasado aquello, y se obligaba, una y otra vez también,
a verlo a sus oscuros ojos, solo a los ojos, pero los mismos parecian querer desviarse hacia otros
lugares, al igual que su mente...Viajo hacia la noche anterior a su dia libre, y tambien hacia el
sueño que había tenido aquella mañana...Aquel sueño, aquel sueño que recién ahora
recordaba...Su respiración cerca de su rostro, calida y pausada, sus labios sobre los suyos en aquel
profundo, suave y hermoso beso...
-encargate de los caballos, llevalos hasta el río, y vuelve a dejarlo en sus lugares...-ordeno el
azabache aun dando instrucciones de lo que sería su día-

Recién en ese momento sus ojos jade notaron que su patron llevaba una camisa blanca, con los
primeros botones desabrochados, dejando ver parte de su blanco pecho. No debía pensar en ello,
jamás lo había echo, y ahora se avergonzaba por ello, pero es que simplemente...simplemente él
era demasiado lindo. Podría jurar que nunca, nunca, había visto hombre mas apuesto que su
patrón, tal vez era por eso que sus pensamientos comenzaban a traicionarla...Sí, debía ser eso,
seguramente si hubiera visto un hombre igual de apuesto que aquel pelinegro también hubiera
pensado lo mismo...

-quiero que todo este listo para el anochecher ¿lo entendiste? -pregunto frunciendo el ceño-

Lindo, tal vez esa no fuera la palabra justa para definirlo. Él era mas que eso, mucho mas. Tal vez
fuera el día, tal vez los rayos del sol que le daban a su piel un toque especial, tal vez el calor que
hacía que sus cabellos estuvieran mas rebeldes, tal vez su aura de molestia que hacia que el ceño
se le frunciera, o tal vez simplemente era ella, pero aquel día, en aquel momento, él era hermoso,
perfecto...

-¿lo entendiste Sakura? -repitió frunciendo aun mas el ceño al ver que ella no respondía-

-¿eh? -exclamo ella parpadeando confundida, como si acaba de salir de una ensoñación-

-¿me estas escuchando? -cuestiono aun mas molesto y entrecerrando los ojos-

Vio como ella agitaba la cabeza de un lado a otro, y después enfocaba su mirada en él, pero
entonces noto como sus mejillas estaban teñidas de rojo, y como sus ojos se mostraban más
nerviosos de lo usual, confundido se pregunto que había sido lo que paso para que se comportara
así...

-s-si...-balbuceo ella nerviosa-

-¿que fue lo que te dije? -exclamo ya sospechando que ella no lo había escuchado ni siquiera un
poco-

-b-bueno usted...-comenzo la pelirrosa- tengo que encargarme del establo...-dijo en tono suave-

-¿que mas?

Vio como Sakura bajaba la mirada y se mordía el labio inferior, aquello encendió algo en él, pero
aun así no se dejo llevar...

-¿solo eso? -pregunto la chica nerviosa-

-¡no me escuchaste! -solto apretando los dientes-

-¡si! ¡no...! bueno...-balbuceo- ¿podría repetirlo? -pidió suavemente-


El azabache sintió como la molestia aumentaba dentro de él. No solo le pegaba, si no que tambien
no le prestaba atención...¿Acaso se estaba burlando de él? Sin esperar mas la jaló hacia él,
dejandolos prácticamente sin espacio entre ellos, y entones se inclino para acercar su rostro al de
ella con solo milimetros de distancia...

-limpiaras el lugar...-susurro haciendo que su aliento chocara contra la pelirrosa- te encargaras de


los caballos, y los llevaras al rio...-continuo susurrando en aquel tono grave que hacia que ella se
estremeciera-

Trago en seco al verlo tan cerca de ella, si antes no podía concentrarse ahora menos...

-todo tiene que quedar en perfectas condiciones...-aviso en el mismo tono, y después de eso se
acerco aun mas a ella deslizando sus labios por su mejilla hasta llegar a su oreja-

La pelirrosa se quedo en blanco cuando él hizo aquello, y sus ojos se entrecerraron sin saber muy
bien por que. Solo era conciente de que su corazon habia pasado de latir de modo normal, a modo
acelerado y mas...

-¿lo entendiste? -murmuro aun sobre su piel-

El pelinegro estaba haciedo un excelente uso de su autocontrol en aquella situación, pero sabía
que si seguía así no podría soportarlo mas...

-¿lo entendiste? -repitió en tono suave-

-s-si...-jadeo casi sin voz-

-¡perfecto! -exclamo alejadose de ella de golpe- por que quiero que este listo para la noche...-
musito al tiempo que se daba la vuelta y volvia a su lugar como si nada hubiera sucedido-

La ojijade se quedo estática unos segundos mas, aun tratando de asimilar lo que había sucedido, y
entonces se dio cuenta de que él la observaba divertido, al parecer ya no estaba tan serio como
antes, y la razón era que ella había actuado como una verdadera tonta...

-te recomendaria empezar en este mismo momento...-musito el pelinegro tranquilamente-

Reaccionó de inmediato y entonces sintió sus mejillas arder aun mas que hace un momento.
Aquello había sido vergonzoso y humillante.

-¿necesitas algo? -volvio a cuestionar el chico con una pequeña sonrisa engreida-

-no señor...-exclamo aun con la voz temblorosa-

Sin esperar a que su patron continuara burlandose de ella salió de allí a paso mas que veloz, y
cerro la puerta de un fuerte portazo, mas no escucho ninguna queja de parte de él. Con cada paso
que se alejaba del despacho de su patrón era como si el aire volviera a entrar a sus pulmones poco
a poco, hasta que nuevamente estaban como deberían estar. Sacudió su cabeza, una vez mas, y
trato de concentrarse en su trabajo, o castigo, como él quisiera llamarlo.

-''idiota...''-penso frunciendo el ceño-

Se había burlado de ella de una manera tan limpia que no tenía como recriminarle nada...

-tendre que ponerme algo mas comodo...-susurro viendo su uniforme-

Después de eso se encamino hacia el comedor para ver si encontraba a alguna de las otras tres, a
Kasa no la contaría, y una vez que estuviera comoda entonces comenzaría su arduo labor en el
establo, pero aquello no era malo ¿cierto? Después de todo no le vendría mal alejarse de aquella
casa aunque sea unos pocos metros y por unas cuantas horas...

... ... ...

La tarde paso volando, y pronto se hizo de noche. No solo había tenido que atender a los Inuzuka,
si no que aquel día varias personas vinieron por asuntos de negocios. Aquello lo fastidió, pero
aunque sea el dolor de cabeza había desaparecido ya hace un par de horas...

-eh...señor Sasuke...-escucho la voz de una pelinegra-

Sus ojos se abrieron, pues se encontraba sentado en la sala principal y entonces se clavaron en la
mujer que tenía delante.

-¿que pasa Kasa?

-quería saber...bueno ¿que es lo que hizo Sakura? -pregunto un tanto nerviosa-

-¿por que preguntas? -cuestiono el pelinegro frunciendo el ceño-

-solo...solo quería saber señor Sasuke, como hoy usted la mando a los establos bueno...yo creí
que...

El pelinegro resopló cansado...

-no paso nada, simplemente la mande y listo...-contesto de mala gana-

No pensaba soltar allí, frente a Kasa y las otras dos sirvientas que limpiaban el lugar, que la
pelirrosa le había encajado una cachetada, y mucho menos las razones por las cuales lo había
echo, y ahora bien pensando en ella ¿que estaría haciendo? Se supone que a estas alturas ya
tendría que haber terminado, y mejor que fuera así por que de lo contrario la haría trabajar
durante toda la noche...

-bien, de acuerdo señor...-exclamo la pelinegra-

-como sea...-exclamo el azabache poniéndose de pie-


Camino sin prisa alguna hasta la puerta principal y salió notando como las miradas de las tres
mujeres se posaban en él, probablemente preguntándose hacia a donde iba. Aquello no tenía por
que importarles a ellas.

-esta fresco...-murmuro sintiendo los soplos del aire-

Camino tranquilamente hasta llegar a la parte de atrás de la casa, y una vez allí se quedo parado
contra una de las paredes, pues no pretendía meterse a los establos y simplemente la busco con la
mirada. La encontró en unos pocos segundos, o mejor dicho, ella se dejo ver pasados unos
segundos, pues salió del establo con dos caballos a cada lado de su cuerpo, sujetos por sus
riendas, uno en cada mano. Vio que la chica tenía una bonita sonrisa en el rostro pero lo que sin
lugar a dudas llamo más su atención fue su vestimenta. Arqueo una ceja al ver las fachas de la
chica. Llevaba un pantalon, una negro, bastante gastado y ancho para ella, lo tenía doblando hasta
un poco debajo de las rodillas, después de eso tenia una camisa blanca, y al igual que los
pantalones, tambien estaba bastante ancha y gastada, mas aun así podía distinguir su silueta
detrás de toda esa holgada ropa. El cabello lo llevaba sujeto en una cola alta, sin embargo varios
mechones, demasiados, escapaban de alli y le cubrían de manera elegante el rostro. Las mangas
de la camisa tambien estaban enrolladas hacia atrás, a la altura de los codos, y en los pies llevaba
unas simples sandalias. Sin lugar a dudas, jamás había visto a una mujer en aquellas fachas, y
mucho menos con un pantalon...

-''parece que ya esta terminando...'' -penso al tiempo que se cruzaba de brazos y se recargaba aun
mas en aquella pared-

Vio como la chica se alejaba del establo, caminando tranquilamente hacia el rio que se extendia
frente a ella. Solo bastaron unos pocos minutos para que llegara allí, y otros pocos para que los
caballos bebieran suficiente agua. Creyó que era ese el momento en el que la chica se daría la
vuelta y volvería al establo, pero entonces, la misma se sento en el borde del rio, se saco las
sandalias, y despues metió alli sus pies para comenzar a moverlos una y otra vez mientras, al
parecer, tarareaba una canción, no estaba seguro de ello pues no llegaba a oirla pero lo mas
probable era eso...

-¡oye! -escucho el pequeño grito de la pelirrosa cuando uno de los caballos se sacudió y el agua de
su hocico le llego a ella-

Sonrio al ver aquello, y más cuando vio como el otro caballo hacia lo mismo, al parecer tentando a
hacer lo que el otro hacía. Despues de eso la pelirrosa llevo ambas manos hacia el rio y las saco
con fuerza haciendo que el agua salpicara a ambos animales. Vio como la muchacha se reía con
fuerza mientras que los animales se sacudían aquellas pequeñas gotas que ella mismo les había
tirado...Sin pensarlo muy bien, y tentando a ir hacía aquel lugar, sus pies tomaron vida propia y
comenzaron a acercarse sigilosamente hacia ellos, metro a metro, hasta que por fin estuvo a solo
unos pocos. Los caballos fueron los primeros en reaccionar pero lo reconocieron al instante por lo
que no hicieron nada, ella sin embargo continuaba metida en sus pensamientos y con la mirada
fija hacia adelante, hacia el paisaje que se extendía frente a sus ojos...
-bonita noche...-soltó el azabache una vez que estuvo parado a lado de ella-

Vio como la pelirrosa se sobresaltaba de sobremanera, y como sus ojos se posaban en él...

-señor...-exclamo dando un suspiro de alivio-

Vio como la chica llevaba una mano a su pecho, al parecer la había asustado mas de lo que creyó,
sin embargo aquello duro unos segundos pues después retiro su mano de allí y lo vio de manera
dudosa...

-¿sabes? no se supone que esto debía ser así...-exclamo el pelinegro-

-¿que cosa? -pregunto confundida-

-se supone que ahora tendrías que pedirme de rodillas para ya no trabajar aquí, o algo así...-
musito al tiempo que se encogía de hombros-

La pelirrosa lo observo incrédula, y no supo si debía ocultar la sonrisa que amenazaba con salir,
pues en verdad que ya no sabía que esperar de su patrón, pero al final simplemente no pudo
hacerlo y una pequeña risa escapo de sus labios...

-¿eso lo haría sentirse mejor señor? -cuestiono con una pequeña sonrisa-

-supongo que sí...-exclamo el azabache-

-bien, entonces tal vez algún día lo haga...-exclamo de manera divertida-

-lo dudo...-mascullo al tiempo que desviaba su mirada y la clavaba en el paisaje que tenia delante-

La pelirrosa lo observo atentamente, sin poder despegar su mirada de él. Bajo la pequeña luz de la
luna la piel de su patrón se veía sumamente blanca, perfecta, y hacía un perfecto contraste con
sus ojos y cabellos negros, muy negros. En verdad todo el lugar se veía así, pues lo único que los
iluminaba era la luna, y aquello daba un toco de misterio a todo el lugar. Aquella noche era
fascinante para ella.

-¿que hace aquí señor? -pregunto pasados unos segundos-

-se supone que deberías haber terminado todo...-apunto sin mirarla-

-ya lo hice...-exclamo al tiempo que, al igual que él, clavaba su mirada en el paisaje- ¿sabes señor?
para ser sincera...-comenzo indecisa-

El azabache esperó paciente...

-es más lindo trabajar aquí que en la casa...-exclamo pasando una mano por sus, ahora,
desordenados cabellos rosas-
-¿eso crees? -exclamo con una pequeña sonrisa, y sin mas se sento junto a ella pero sin meter los
pies en el rio-

-eso creo...-asintió algo extrañada ante la compañía de su patrón-

-vas a resfriarte si sigues con los pies en el agua...-apunto viendo sus pies-

-solo un poco más...-susurro moviendo sus pies una y otra vez-

Sus negros ojos subieron de sus pies hasta su rostro, y al hacerlo pudo distinguir algo que recién
ahora notaba...

-¿esa es mi camisa? -preguntó observando aquella prenda que la chica vestía-

La pelirrosa se sorprendió al oirlo, y despues su miraba bajo hacia aquella camisa...

-no lo se...-respondió indecisa- me la dió Tenten junto a los pantalones...

Vio como su patrón la observaba detenidamente, y aquello hizo que sus mejillas adquirieran un
rojizo. No sabía si aquella camisa era del señor, pero el echo de pensar en que él la pudo haber
usado le producía una agradable sensación. Era algo tonto y estúpido pero no podía evitarlo.

-supongo que si es mia...-musito sin darle importancia- o al menos lo era...

-puede ser de su padre...

-no, no es de él...

-¿y de Sai?

El pelinegro sonrio de una manera que ella creyó era prepotente...

-no es de él...

-¿como puede estar seguro?

-por que él no podría comprarse algo así...-apunto tranquilamente-

La ojijade lo comprendió de inmediato, aquella camisa debía ser sumamente cara, y claro, como
no, si le había pertenecido al pelinegro...

-ya veo...-murmuro aun viendo la camisa- ¿y los pantalones? -pregunto de repente-

-tambien...-mascullo de manera divertida-

Vio como las mejillas de la muchacha se sonrojaban de sobremanera, y como se mordia el labio
inferior, aquello lo enloquecia y mas aun si venía acompañado de aquel suave sonrojo.

-¿usted ya no...? -pregunto la muchacha de manera dudosa-


-ya estaban viejas, se supone que debían tirarlas...-informo tranquilamente-

-pues a mi me vinieron muy bien señor...-exclamo al tiempo que elevaba su rostro hacia el cielo-

El pelinegro noto como sus mechones se caían hacia abajo dejando su pérfil a la vista. La luna le
daba una escencia especial a la pelirrosa, un aura casi angelical, y aquello era demasiado para
alguien como él...Trago en seco mientras intentaba concentrarse en todo menos en ella...

-oye espera...-exclamo de repente la ojijade cuando uno de los caballos quiso alejarse de allí-

Jalo la cuerda hacia ella intentado evitar que el animal retrocediera mas...

-Kuro quedate quieto...-ordenó el pelinegro con voz autoritaria-

El animal inmediatamente dejo de moverse, y los ojos de ella inemdiatamente se clavaron en él...

-¿que? -preguntó al ver el brillo de los ojos de pelirrosa-

-¿como hizo eso? -preguntó asombrada-

-¿el que? -pregunto arqueando una ceja-

-¿como hizo para que lo obedeciera? -cuestiono aun maravillada ante aquello-

-no lo se, lo tengo hace un par de años...-exclamo restandole importancia-

-Kuro...-repitió la chica emocionada- ¿ese es su nombre?

-si...

-¿usted se lo puso? -pregunto aun con aquel tono encendido-

El pelinegro asintió con la cabeza.

-Kuro...-volvió a repetir la muchacha- pudo habermelo dicho antes, esta tarde no sabía como
llamarlos...-se quejo frunciendo levemente el ceño-

-¿como llamarlos? -cuestionó confundido-

-bueno vera...-dijo reluciendo una pequeña sonrisa nerviosa- esta tarde cuatro se me quisieron
escapar...-confeso- pense que podría traer de a cuatro hasta aquí pero no fue asi, y se me
terminaron yendo para distintos lados...

-¿como los atrapaste? -pregunto frunciendo el ceño-

-pues no pasaron el rio y de echo no parecían querer escapar en ese momento, pero habia una...-
musito concentrada- una gris...

-Meya...-exclamo con una sonrisa- esa yegua es problemática...


-Meya...-repitió para no olvidarse aquel nombre- Kuro, y Meya, tiene que enseñarme el nombre de
los otros señor...-pidió suavemente-

-claro...-exclamo dando un suspiro- ¿no estas cansada? -pregunto de repente-

-no señor ¿y usted?

-fue un día agotador pero aun no tengo sueño...-murmuro cerrando los ojos por unos breves
segundos-

La pelirrosa observo el cielo una vez más y después dejo que el peso de su cuerpo la venciera y
cayo rendida en el pasto, en el frío y húmedo pasto. Observó el cielo por bastante segundos, y es
que en verdad que era algo realmente bello, sin embargo creía que en esos momento había algo
aun mucho mas bello. Su mirada lentamente se dirigió hacia su patrón...

-señor...-llamo suavemente a lo que él abrió sus ojos para clavarlos en ella- b-bueno me
preguntaba...-comenzó nerviosa-

-¿que sucede? -pregunto confundido-

-¿cuantos años tiene? -soltó su pregunta sin dar mas vueltas-

El pelinegro se quedo en silenció al oírla...

-¿cuantos crees? -pregunto arqueando una ceja-

-bueno...¿veinte?

-cerca... -mascullo tranquilamente- pero no.

-veintiuno...-exclamo frunciendo el ceño-

-no Sakura ¿es que acaso me veo tan viejo? -bromeó con una pequeña sonrisa a lo que ella se
encogió de hombros- tengo dieciocho...

-¿que? -exclamo completamente sorprendida- ¿de verdad?

No es que aparentara ser un viejo ni mucho menos, pero la verdad era que siempre andaba tan
serio, tan imponente, que le costaba creer que tuviera solo dos años mas que ella...

-¿por que te sorprendes tanto? -musito frunciendo el ceño-

-bueno es que...no los aparenta señor...-exclamo un tanto nerviosa- solo tiene dos años mas que
yo...

-¿y eso que tiene?


-es que usted...usted parece, usted es tan serio...-apunto seriamente- tan...tan...-balbuceo
insegura- bueno no lo se...-exclamo encogiéndose de hombros-

-vamos ¿tan que? -cuestiono impaciente-

-no lo se señor, pero no se comporta como alguien de dieciocho años...

-supongo que no...-murmuro dando un suspiro y sin pensarlo demasiado se recostó en el pasto al
igual que la pelirrosa-

La ojijade se mantuvo en silencio por un buen tiempo, aun procesando el echo de que su patrón
tenía dieciocho años, y es que realmente él no se comportaba acorde a su edad...

-¿señor? -llamo indecisa al tiempo que ladeaba el rostro para verlo de costado-

-¿um? -murmuro sin mirarla-

-podría...bueno vera...-mascullo al tiempo que se le formaba una pequeña sonrisa- ¿a usted le


molestaría si lo llamo de otra...de otra manera? -pregunto con las mejillas sonrojadas-

La mirada del azabache se fijo en ella.

-joven Sasuke, por ejemplo...-susurro- e-es que ''señor'' es...-balbuceo nerviosa ante la mirada de
él- se siente c-como si fuera mmayor...-finalizo desviando su mirada-

Su patrón se quedo en silencio y la pelirrosa se arrepintió de haber mencionado aquello, pero lo


había pensado y lo había soltado, ni más ni menos...

-lo siento...-se disculpó apenada-

El azabache dejo de observarla y sin mas clavo su mirada otra vez en el cielo. Estaba un tanto
sorprendido por la pregunta de la pelirrosa, pero al parecer la misma lo había soltado sin una
doble intención, y para ser sinceros como se dirigía a él era algo que no tenía mucha importancia...

-me da lo mismo...-soltó después de un tiempo-

-¿de...de verdad? -exclamo aun nerviosa-

-claro...

-bien, entonces joven Sasuke desde ahora...-susurro para si misma-

El pelinegro sonrió de medio lado al escucharla.

-joven...-llamo al siguiente segundo- ¿cuando continuara enseñándome?

¡Cielos! aquella chica definitivamente no conocía el silencio.

-¿sigues con eso? -resoplo cansado-


-claro que si...-exclamo de inmediato-

Un nuevo suspiro de cansancio escapo de los labios del azabache...

-creo que nos atrasamos mucho alumna Sakura ¿no? -cuestiono divertido-

Inmediatamente escucho como la pelirrosa soltaba una suave risilla...

-bastante joven...-exclamo aun con aquel bonito sonrojo en sus mejillas- tengo un profesor
demasiado despistado...-bromeo de manera animada-

El azabache sonrió junto con ella.

-bueno tal vez por que tiene una alumna bastante problemática...-apunto-

-no lo creo...-se defendió de inmediato y sin mas desvió su mirada hacia el cielo-

El pelinegro la imito, ambos dejándose llevar por aquella agradable noche, solo con el leve sonido
del curso del río, el relinche de los caballos, y los arboles meciéndose de un lado a otro gracias al
viento...La ojijade cerro sus ojos con una linda sensación en su interior, pero poco le duro la
tranquilidad cuando sintió como su mano, la que estaba del lado de su patrón, era cubierta por
algo cálido. Sus ojos se abrieron y su mirada inmediata fue allí, para así ver que había sido el joven
quien había tomado su mano y ahora la observaba con el ceño fruncido...

-¿que...? -dijo confundida-

-te hiciste heridas...-apunto el pelinegro al tener la mano de la pelirrosa entre la suya-

La palma de la chica estaba roja, y podía notar claramente que en la unión de sus dedos con el
resto de su mano había pequeños cortes...

-¡eh?

-¿por que no me lo dijiste? -exclamo esta vez clavando su mirada en la de ella-

-yo no me había dado cuenta joven...-susurro sorprendida al tiempo que levantaba su mano libre,
la izquierda-

El pelinegro vio como la pelirrosa observaba su mano con algo de sorpresa, al parecer en verdad
no había notado aquello. Deslizo lentamente sus dedos por la palma de ella y noto que las mismas
estaban algo secas debido al trabajo...

-¿te duele? -pregunto en tono bajo-

La pelirrosa se estremeció ante la acción del su patrón.

-s-siento molestia, pero no creí que me había echo algo...-murmuro esta vez viendolo a él-
El azabache continuo observando la pequeña mano de la pelirrosa, y la culpa no se hizo esperar.
Sabía que aquello era normal, pues un trabajo en el establo no era justamente para mujeres, y el
echo de que la pelirrosa hubiera estado allí todo el día era normal que tuviera sus consecuencias.
Sin poner mucha atención a lo que hacía, su pulgar continuo deslizándose por la palma de la
muchacha.

-t-tiene la mano fría...-murmuro la pelirrosa ya sintiendo un cosquilleo en el estomago-

El pelinegro no dijo nada, y ella vio como desviaba la mirada hacia el cielo de manera pensativa,
mas aun así su mano aun continuaba sujetando a la suya. Aquello no le desagrado en lo absoluto.
Pensó en imitarlo, en clavar su mirada en algún punto indefinido, pero sus ojos simplemente no
pudieron despegarse del rostro del pelinegro. Tenía un perfil bastante definido, y como no, lindo,
aunque aquello ya comenzaba a hacerse costumbre. Se mordió el labio inferior e intento contener
todo lo que estaba sintiendo allí dentro, entonces por fin su mirada se aparto de la de él y se clavo
en sus manos, en sus manos juntas...

-¿te molesta? -cuestionó el pelinegro al ver hacia donde iba la mirada de ella-

-¿que? -dijo agitando la cabeza y saliendo de sus pensamientos-

Subió la mirada hacia él y vio que el pelinegro observaba el lugar donde segundos antes había
estado su mirada. Entonces comprendió su pregunta, pero aquello no le molestaba, para nada, de
echo solo le producía un fuerte y agradable cosquilleo, sin embargo antes de que ella pudiera
responder el azabache comenzó a liberar su mano...

-no...-mascullo de inmediato-

Fue algo tan precipitado que no lo pensó, pero su mano siguió como un imán a la de él, evitando
que se escapara de ella, e inmediatamente sintió la intensa mirada de su patrón...

-n-no, no me m-molesta...-tartamudeo nerviosa y con la mirada gacha-

-tienes una mano pequeña...-exclamo el pelinegro sin soltar su mano- mira...-mascullo al tiempo
que se sentaba-

La ojijade, aun con las mejillas sonrojadas, lo imito de inmediato y se sentó al igual que él, para
después ver como el chico colocaba la palma de su mano contra la de ella.

-¿lo ves? -cuestiono con una pequeña sonrisa-

-s-si...-exclamo observando la diferencia de tamaños- tal vez la de usted es grande joven...

-supongo que sí...-musito tranquilamente-

La pelirrosa bajo la mirada al suelo cuando sus manos se separaron, y la dejo allí por unos buenos
segundos, siendo consciente de que él la observaba, pero aun así no sabía como abordar aquel
tema que le venía rondado la cabeza desde la noche anterior, cuanto vio aquello que ahora
prefería olvidar.

-¿que sucede? -cuestionó el azabache-

-no es nada...-exclamo de inmediato- bueno si, pero no se...

-vamos dime..-insto impaciente-

-joven yo me preguntaba...-exclamo indecisa-¿por que usted no...no visita a su madre? -cuestiono


en tono sumamente bajo-

Sabía que aquel tema no era agradable para su patrón, y es por eso que temía preguntarlo. Estaba
en lo cierto, pues vio como él fruncía el ceño.

-¿por que lo preguntas? -musito el pelinegro entre dientes-

-solo quiero saber...-murmuro aun tensa- yo...yo me encargo de la señora Mikoto joven, y...

-no es tu asunto...-soltó el bruscamente, mas ella ya estaba preparada para aquella reacción-

- lo se joven, yo lo se pero aun así...-murmuro apretando sus puños con fuerza- ¿usted no la
quiere?

El pelinegro soltó una amargara risa ante la pregunta de la muchacha.

-yo no siento nada por ella...-recito lentamente-

-entonces ¿tampoco la odia? -cuestionó entrecerrando los ojos y vio como las expresiones de él se
tensaban aun mas- joven yo solo quiero saber la razón...-exclamo- es que...la señora Mikoto, ella
es tan...tan buena...-murmuro viéndolo fijamente-

-¿eso crees? -cuestiono secamente-

-es así señor...-dijo rápidamente-

Vio como el azabache volvía a mirar al cielo, mas esta vez las expresiones relajadas que había visto
hace solo unos pocos segundos habían desaparecido, y sabía que había sido su culpa pero en
verdad quería saber que había detrás de todo eso, por que ella apreciaba a la señora, y lo que Kasa
y el señor Fugaku le estaban haciendo era de lo mas sucio...

-creí que me llamarías joven...-escucho el murmullo del pelinegro-

Era perfectamente consciente de que su patrón estaba desviando el tema a propósito, e iba a
inmediatamente reclamar, iba a volver a llenarlo de preguntas, pero entonces vio en sus ojos el
dolor, y aquello hizo que el corazón se le encogiera. De repente se sintió culpable por ello,
culpable e intrigada, y sabía que ella no podría seguir hablando de ello si sabía que le producía
dolor a su patrón...
-tiene razón...-murmuro forzando una sonrisa- es la costumbre joven...

Sin esperar mas saco los pies del río, que por cierto estaba demasiado frío a esas alturas, y
entonces bajo la atenta mirada de él se puso de pie de manera entusiasmada.

-¿vamos joven? -cuestionó al tiempo que le extendía la mano-

El pelinegro sonrió de medio lado y sin mas tomo su mano, pero tal y como lo había echo la otra
vez la jalo contra sí. Nuevamente la hizo caer sobre su cuerpo para impedir que chocara contra el
suelo, y entonces sintió su acelerada respiración contra su cuello...

-joven ¿que hace? -pregunto al tiempo que alejaba el rostro de él y lo miraba con el ceño fruncido-

-¿sabes? -murmuro el pelinegro- me gusta tu aroma...-avisó contra el cuello de la chica-

Las mejillas de la pelirrosa enrojecieron, y se pregunto cuantas veces ya había pasado eso aquel
día. ¿Por que se patrón tenía que comportarse de aquella manera? ¿Es que acaso no se daba
cuenta de todo lo que le producía? Bueno, siendo sincera con ella misma, esperaba que nunca se
enterara de lo que aquello le producía...

-por si no lo sabías Sakura, es el hombre quien ayuda a la mujer...-informo mientras la alejaba y se


ponía de pie- entonces ¿vamos Sakura? -cuestiono divertido y esta vez él extendiéndole la mano-

Esta segura de que si aun no hubiera estado aturdida por lo que había dicho su patrón, hubiera
rechazado su mano y se hubiera puesto de pie por sí sola, pero el mareo y desequilibrio que le
produjo su acercamiento hizo que aceptara su mano...

-eso es muy machista joven...-murmuro poniendose de pie con su ayuda-

-si, lo es...-acepto despreocupadamente y aun con su media sonrisa-

La pelirrosa soltó su mano una vez que estuvo segura que no caería por su inusual desequilibrio...

-vamos...-ordeno él al tiempo que tomaba la cuerda de uno de los caballos-

La ojijade lo imito y toma las cuerdas del otro, que para su suerte no opuso resistencia ni mucho
menos, después de eso su mirada se dirigió hacia el estrellado cielo...

-la luna esta bella...-susurro suavemente-

-luna llena...-mascullo lo obvio-

Desvío su mirada a ella y vio que la chica le sonreía, con aquella bonita sonrisa que la hacía ver aun
mas bella. Se la devolvió sin poder evitarlo, y entonces se pregunto por que aquello le resultaba
tan familiar... De repente el cielo se iluminó y ambos levantaron el rostro hacia allí...

-una estrella fugaz...-murmuro la pelirrosa frunciendo el ceño-


El azabache no era el único desconcertado ante lo que estaba sucediendo, y los pasos de la ojijade
se detuvieron de inmediato a lo que él la imito. Podía ser simple coincidencia lo sabía pero aun
así...

-esta es la parte en la que pides un deseo...-murmuro el pelinegro para si mismo pero ella un así lo
escucho-

-y esa es la parte en la que me pregunta si creo en esas cosas...-musito aun desconcertada-

Vio claramente como la sorpresa cruzaba el rostro del pelinegro, y después de eso fruncía el ceño
aun con la confusión marcada en su rostro.

-y supongo que no es pecado hacerlo ¿no? -pregunto el pelinegro lentamente-

La pelirrosa se sobresalto al oírlo, y su corazón se acelero sin saber muy bien la razón...

-s-según usted no...-murmuro aun consternada-

-¿que esta pasando? -cuestiono Sasuke en tono elevado-

Dio un paso hacia ella, aun aturdido ante lo que estaba sucediendo, y entonces justo en el
momento en el que ella iba a decir algo los caballos se exaltaron por algún motivo, relinchando y
levantando las patas delanteras. De inmediato jalo a la chica hacia él evitando que los
movimientos bruscos de los animales llegaran a ella, después de eso simplemente se fueron
corriendo de allí...

-¿q-que fue eso? -cuestionó exaltada y recargada en el pecho del joven-

-no lo se...-susurro sujetándola con fuerza- pero...

-pero estuvo cerca...-finalizo ella con la mirada fija en sus negros ojos-

-Sakura...-murmuro frunciendo el ceño- ¿que...?

-bonita escena ¿no lo creen? -se escucho de repente la voz de un hombre-

Ambos jóvenes se exaltaron y sus miradas inmediatamente fueron hacia el dueño de aquella voz,
el cual llevaba una especie de trapo en su cara evitando así, que se le viera el rostro...

-al parecer los animales son mas inteligentes...-se escucho otra voz a sus espaldas-

El pelinegro inmediatamente se dio la vuelta hacia aquella nueva voz y entonces le propiciaron
una fuerte piña que lo hizo caer al suelo.

-¡joven! -exclamo la pelirrosa asustada-

Dio un paso para ir hacia su patrón pero entonces dos brazos le impidieron seguir avanzando...
-quédate quieta preciosa...-ordeno una voz cerca de su oreja, una voz que se le hizo familiar, sin
embargo no tuvo demasiado tiempo de pensar en ello pues algo filoso rozo su cuello sacandole un
respingo del susto-

El pelinegro se reincorporo de inmediato y aun lleno con el dolor, se puso de pie, e


inmediatamente una mano se coloco en su hombro...

-sera mejor que te quedes quieto Uchiha...-aviso el primer sujeto y sin mas un cuchillo se poso en
su cuello- o ambos saldrán lastimados...-finalizo con una sonrisa victoriosa...-

Sus ojos negros se dirigieron hacia la pelirrosa, y entonces noto que estaba en la misma condición
que él.

¡Genial! Aquello era lo único que le faltaba...


Capitulo 15: secuestrados.

El pelinegro se reincorporo de inmediato y aun lleno de dolor, se puso de pie, e inmediatamente


una mano se coloco en su hombro...

-sera mejor que te quedes quieto Uchiha...-aviso el primer sujeto y sin mas un cuchillo se poso en
su cuello- o ambos saldrán lastimados...-finalizo con una sonrisa victoriosa...-

Sus ojos negros se dirigieron hacia la pelirrosa, y entonces noto que estaba en la misma condición
que él.

¡Genial! Aquello era lo único que le faltaba...

Frunció el ceño y observo al tipo que estaba frente a él, sujetando a la pelirrosa, y aunque después
quiso hacer lo mismo con el que lo tenía desde atrás, él mismo no se lo permitió, pues incrusto
aun mas aquel filoso objeto en su garganta.

-¿que es lo que quieren? -pregunto molesto-

-¿acaso no es obvio? -cuestiono el que sujetaba a Sakura-

-no lo preguntaría si lo fuera...-mascullo entre dientes e inmediatamente recibió un golpe del que
lo sostenía-

-¿te crees gracioso Uchiha? -pregunto el mismo propiciándole otro golpe-

-¡joven! -grito la pelirrosa aterrada al ver que su patrón se retorcía-

-sera mejor que pienses bien lo que dirás o harás...-amenazo volviendo a clavar el cuchillo en su
cuello-

-¿q-que es lo q-que quieren? -balbuceo la pelirrosa que se mantenía estática-

-lo siento por ti preciosa, pero estabas en el lugar y momento equivocado...-sentencio el hombre
que la sostenía-

-¿q-que? -pregunto confundida-


-veníamos por aquel...-apunto al pelinegro-pero ahora...

-no te podemos dejar ir...-concluyó su compañero seriamente-

El azabache apretó los puños con fuerza.

-si vienen por mi...-soltó en un soplido- déjenla ir...-exclamo viendo a la ojijade-

Lo último que quería es que a la pelirrosa le pasara algo por su culpa...

-n-no joven...-tartamudeo ella nerviosa-

-¡ambos cállense! -exclamo el que sostenía a la chica- ninguno de los dos se ira de aquí, ambos
vienen con nosotros...

-¿que? -exclamo el pelinegro sorprendido- maldita sea, ¿que quieren?

-vamos a ver...-susurro el que lo sostenía- ¿que es lo que tu tienes Uchiha?

El pelinegro maldijo entre dientes.

-lo sabes ¿cierto? -pregunto el otro- queremos dinero, y que mejor que un Uchiha...-exclamo
divertido, y aunque poseía el trapo el pelinegro estaba seguro que sonreía-

-no les daré nada...-mascullo molesto-

-oh no, claro que tu no nos darás nada...-exclamo aun con aquel tono divertido que comenzaba a
irritar al azabache- pero tu padre estará desesperado por recuperarte ¿no lo crees?

-''¡maldita sea!'' -pensó mientras intentaba encontrar una salida a todo eso-

-bien, vamos...-exclamo el muchacho que sostenía a la pelirrosa y sin mas la jalo para hacerla
caminar-

-¿para que demonios la quieres a ella? -cuestiono exaltado-

-¡cállate! -exclamo afincando aun mas el cuchillo en su garganta mientras veía a todos lados- cierra
tu boca Uchiha...-ordeno sacandole un hilo de sangre del cuello-

-¡déjalo! -exclamo la pelirrosa sumamente asustada al ver aquello-

-¡quédate quieta Sakura! -ordeno su patrón exasperado-

La pelirrosa se quedo quieta de inmediato, y entonces, sin previo aviso, el sujeto que sostenía a su
patrón, elevo la mano hacia arriba y le dio un fuerte golpe en la nuca al mismo.

-¡joven Sasuke! -exclamo aterrada al verlo caer inconsciente al suelo y sin mas comenzó a
removerse entre los brazos de su agresor-
-¡quédate quieta!

-¿¡por que hiciste eso! -cuestiono aun forcejeando y con la voz sumamente temblorosa-

-si te sigues moviendo preciosa no tendremos mas remedio que matar a tu patrón...-susurro su
captor en contra de su oreja-

Su cuerpo se estremeció al escuchar al muchacho, e inmediatamente obedeció a aquella amenaza.

-mejor así...-susurro lentamente- ahora tenemos que irnos de aquí...-aviso al otro que estaba
levantando a duras penas al pelinegro-

Prácticamente lo arrastro a lo largo de varios metros, mientras que la pelirrosa era sostenida por
el otro que la jalaba del brazo con fuerza y aun la amenazaba con el cuchillo.

-¿a donde...a donde...? -logro balbucear la muchacha con la voz aun temblorosa-

-preciosa quédate tranquila que si pagan nada saldrá mal...-trato de tranquilizar- como te dije no
es contra ti, pero no podemos soltarte y dejar que grites a los cuatros vientos que los estamos
secuestrando.

-¿secuestrando? -cuestionó al tiempo que se mordía el labio con fuerza-

El chico no dijo mas y ella no insistió mas. No sabía que hacer, debía encontrar alguna manera de
salir de aquella situación, pero su patrón estaba inconsciente y ella tenía un cuchillo en su
garganta, definitivamente la situación no era favorable para ellos. Sus ojos divagaron de un lado a
otro, tratando de encontrar algo que los ayudase en todo eso pero allí no había mas que árboles.

-allí esta...-escucho la voz del hombre-

Los pasos de ambos hombres se detuvieron y sus miradas se dirigieron hacia la derecha. La
pelirrosa los imito y entonces diviso un carruaje, frente al cual había otro sujeto con un trapo en el
rostro.

-vamos...

Se encaminaron hacia allí, y una vez frente al carruaje la hicieron subir, para después subir a su
patrón y por ultimo uno de ellos, el cual apropósito, seguía con el bendito cuchillo en la mano.

-''¿por que a nosotros?''-pensó angustiada mientras cerraba los ojos y el carruaje comenzaba a
moverse-

-no te haremos nada preciosa...-dijo el sujeto que estaba sentado frente a ella-

Sus ojos se abrieron y entonces se clavaron en el chico.

-¿por que hacen esto? -cuestiono apretando los puños-


-dinero, ya lo dijimos...-musito lentamente- lo necesito y a él le sobre...-exclamo apuntando al
azabache-

Su ceño se frunció y aunque hubiera querido soltar un par de cosas no lo hizo y simplemente bajo
la cabeza. Su mirada se dirigió al pelinegro que yacía inconsciente frente a ella, y se mantuvo
observándolo por un buen tiempo. Deseaba con toda su alma que el mismo despertara de
inmediato, pues tal vez a él si se le ocurriría algo. Después de eso y pasados unos buenos pares de
minutos el carruaje se detuvo y su mirada subió hacia su captor, el cual desvío su mirada de
inmediato...

La obligaron a bajar del carruaje y la metieron a una pequeña casa que a penas y pudo ver, pues el
chico le había tapado los ojos con una de sus manos. No tuvo noción de cuento camino por allí
dentro, pues la llevaban de un lado a otro y todo sin poder ver, pero de repente sintió como una
puerta se cerraba y entonces algo frió rodeo su muñeca. Su corazón se acelero y el miedo
comenzó a calar sus huesos.

-es mejor que no se muevan...-murmuro el muchacho al tiempo que sacaba su mano de los ojos de
la pelirrosa-

Inmediatamente sus dos jades recorrieron el lugar y entonces noto que se trataba de un cuarto,
grande y vacío, completamente vacío. Intento avanzar un paso pero algo se lo impidió, y fue recién
en aquel momento que su mirada se fijo en su muñeca.

-¿q-que? -dijo confundida al ver allí a unas esposas-

No fue lo único que vio, pues siguiendo la cadena de sus esposas vio otra muñeca, la de su patrón.
Los habían esposado juntos, ambos de la muñeca, ella de la derecha y el de la izquierda, pero
aquella esposa no solo hacía eso, pues la misma pasaba a través de un caño, el cual estaba
bastante pegado a la pared, evitando así que ninguno de los dos pudiera dar mas de dos pasos.

-tendrás que quedarte allí preciosa...-sentencio el chico al tiempo que se daba la vuelta-

-e-espera ¿que...? -cuestiono rápidamente mas el mismo ni siquiera volteo y simplemente salió de
allí dejándola sola con su patrón-

Vio desesperada a todos lados, pero el resultado fue el mismo que hace unos segundos, aquel
cuarto estaba completamente vació. Desvío su mirada hacia su patrón, que se encontraba
inconsciente contra la pared y entonces se arrodillo frente a él.

-joven Sasuke...-llamo palmeando su mejilla con su mano libre- joven despierte por favor...-pidió
con la angustia reflejada en la voz-

Vio como el pelinegro apretaba los parpados, mas no los abría.

-vamos joven...-insto esta vez moviendolo por el brazo-


Nuevamente los párpados de su patrón se fruncían entre sí, esta vez con mas insistencia que hace
unos segundos, y aquello hizo que el corazón se le acelerara. Continuo moviendolo por unos pocos
segundos mas y entonces por fin, el azabache, comenzó a abrir los ojos lentamente...

-¿S-Sakura? -cuestiono el pelinegro al ver aquel rostro conocido-

-joven por fin...-exclamo ella con una radiante sonrisa-

El pelinegro llevo una mano a su cabeza, pues sentía un terrible dolor allí. Parpadeo varias veces,
tratando de que la visión no fuera tan borrosa y pasados unos segundos lo logro.

-¿que...? -cuestionó mirando a todos lados- ah cierto...-exclamo dando un sonoro suspiro al


recordar su situación-

-si cierto...-exclamo la chica con una pequeña sonrisa-

De repente toda la angustia que había sentido y el miedo también, desaparecían al ver al pelinegro
consciente, y es que al parecer aquello era lo único que la había estado preocupando.

-¿donde estamos? -cuestiono mientras se movía, pero entonces noto algo- ¿y esto? -exclamo
frunciendo el ceño al ver en su mano unas esposas, unas esposas que terminaban en ella-

-bueno...

-no lo puedo creer...-exclamo derrotado y dando otro suspiro-

-¿joven como esta? -cuestiono aun un tanto preocupada-

El pelinegro la miro molesto.

-considerando que me encuentro en un cuarto vacío, de una casa que desconozco, esposado a ti, y
por cierto con dos ladrones supongo que allí afuera...

-tres...-corrigió la pelirrosa-

-¡los que sean! -exclamo en tono elevado- no creo que este en buenas condiciones...

-me refería al golpe...-murmuro un tanto molesta y sin mas intento cruzarse de brazos olvidando
que estaba esposada-

-no hagas eso...-mascullo cuando su mano fue jalada hacia el lado de su sirvienta-

-¡cierto! lo olvide...-se excuso apenada-

-maldición, ¿tienes idea de donde estamos? -cuestiono mirando a todos lados-

-no joven...
El pelinegro continuo mirando unos segundos mas aquel cuarto y de repente su mirada se poso en
ella.

-¿tu estas bien? -pregunto mirándola de arriba a abajo-

-bueno...-exclamo encogiéndose de hombros- descontando el echo de que me encuentro en un


cuarto vacío, de una casa que desconozco, esposada a usted, y con tres ladrones allí fuera, estoy
bien...-concluyo sin mas-

Una pequeña y casi imperceptible sonrisa se asomo en el rostro del pelinegro pero aun así ella
logro verla y no pudo hacer mas que también mostrar una pequeña sonrisa.

-bien, supongo que no estamos en buenas condiciones ¿no? -exclamo el pelinegro


tranquilamente-

-no lo creo joven, pero...-exclamo en el mismo tono que él- creo que usted esta en mejores
condiciones que yo...

-¿y eso? -exclamo arqueando una ceja-

-bueno...estamos secuestrados, y no dudo que su padre pagara su rescata, pero la verdad no creo
que nadie pague por mi...-soltó como si nada-

El azabache se quedo por bastante segundos en silencio.

-buen punto...-murmuro en tono bajo- supongo que eso me pone en una mejor condición, pero
claramente el trato sera mejor par ti...-apunto-

-¿como? -cuestiono confundida-

-bueno contando que ya recibí cuatro golpes, no dudo en que recibiré muchos mas, y no creo que
tu pruebes uno siquiera...

La pelirrosa lo pensó por un momento.

-bien, creo que eso nos deja en un empate joven...-exclamo con una amplia sonrisa-

-eso creo...-mascullo seriamente y sin mas y sin ser muy consciente la observo detenidamente-

-¿q-que sucede?

-me preguntaba...¿por que no estas asustada? -pregunto con curiosidad-

La pelirrosa se sorprendió al oírlo.

-no lo se...-murmuro bajando la mirada hacia el suelo-


-maldición, esto es tan frustrante...-exclamo apoyando su cabeza en contra la pared- aunque sea
podrías llorar, así caigo en cuenta de que estamos secuestrado...

La chica volvió a sonreír.

-si le hace sentir mejor, me asuste mucho cuando cayo inconsciente...-soltó de manera divertida-

-¿lo hiciste?

-si joven...-exclamo con un pequeño rubor en las mejillas-

-bueno podría decir que eso si me hace sentir mejor...-exclamo con una media sonrisa de lado-

El corazón de la pelirrosa se desboco al verlo, y su mirada inmediatamente se desvío.

-bien a ver...-comenzó el pelinegro al tiempo que se enderezaba- secuestrado y con una mujer
¿acaso esto podía ser peor? -murmuro ladeando el rostro hacia el lado contrario-

La pelirrosa frunció el ceño.

-considerando que soy la única ayuda con la que cuenta joven...-exclamo en tono elevado- debería
valorarme un poco mas...-mascullo seriamente pero aquello hizo que su patrón soltara una suave
risa- ¿de que se ríe?

-tienes razón...-soltó despreocupadamente- entonces, secuestrado y contigo, supongo que soy el


hombre mas afortunado del mundo...-murmuro divertido- ¿así esta mejor? -pregunto aun con
aquella media sonrisa-

-mucho mejor...-exclamo cambiando su semblante rápidamente para mostrar una radiante


sonrisa-

Justo en ese momento la puerta de aquel lugar se abrió y ambos jóvenes fijaron su mirada allí para
así ver a uno de los tres sujetos. El pelinegro pudo distinguir, por la vestimenta pues el rostro aun
lo tenía cubierto, que aquel era el que lo había sujetado.

-¿que es lo graciosa de estar secuestrados? -cuestiono el muchacho en tono molesto al ver la


sonrisa en ambos jóvenes-

La sonrisa de la pelirrosa inmediatamente se desvaneció, y pudo observar que la de su patrón


también.

-¿cuanto tiempo piensan mantenernos aquí? -cuestiono el pelinegro de inmediato-

-no llevas ni una hora Uchiha, y ya estas impaciente...-exclamo burlonamente mientras se


acercaba a ellos- déjame decirte que eso dependerá de cuan rápido quiera pagar tu padre.

El pelinegro bufó exasperado.


-¿y tu muchacha? -pregunto el chico- ¿como la estas pasando? -cuestiono arrodillándose en frente
de ella-

La pelirrosa desvío la mirada y no dijo nada.

-oye ¿sabes? -exclamo acercando su rostro al de la chica- tienes unos ojos espectaculares,entre
otras cosas...-musito viéndola fijamente- podría tratarte mejor si tu quieres...-musito de manera
insinuadora-

-no...-exclamo la pelirrosa nerviosa-

-vamos linda, ¿de verdad no prefieres estar en algo mas cómodo? -continuo-

-no...-repitió en el mismo tono-

-pero linda...

-¿sabes? creo que te dijo que no...-interrumpió el pelinegro con el ceño fruncido-

-nadie esta hablando contigo Uchiha...-soltó bruscamente-

-te dijo que no...-musito seriamente-

Sin hacerse esperar mas el puño de aquel sujeto se estrello contra el rostro del pelinegro,
provocando que el cuerpo del mismo chocara con fuerza en contra la pared.

-¡no hagas eso! -exclamo la pelirrosa inclinándose hacia el pelinegro-

-creo que te dije que no estaba hablando contigo...-exclamo el chico y sin mas se puso de pie- sera
mejor que no intenten nada...-añadió mientras se daba la vuelta para salir de allí-

-joven ¿esta bien? -pregunto preocupada al tiempo que sentía como la puerta se cerraba de un
fuerte golpe-

-mierda...-mascullo el azabache y sin mas clavo su mirada en la pelirrosa- te lo dije...-soltó con una
pequeña sonrisa- vamos cinco con esta...

La pelirrosa se quedo sorprendida al escucharlo, y aunque intento hacerlo, no pudo devolverle la


sonrisa...

-esta lastimado...-exclamo viendo un hilo de sangre salir de su labio-

-no es nada...-musito pasando su mano por allí para borrar aquel rastro- ahora bien, no creo poder
resistir demasiado si me pegan cada cinco minutos...-bromeo con humor-

-¡joven! -reclamo aun con el semblante serio- no diga eso...

-hmp...-exclamo desviando la mirada y aun con una sonrisa-


La pelirrosa lo imito y su mirada nuevamente se dedico a recorrer el lugar en el cual se
encontraba, aunque la verdad hacer aquello era algo inútil pues el cuarto solo poseía cuatro
paredes amarillas y nada mas, aunque también noto que allí habían un par de caños mas, los
cuales no llegaban hasta el techo. Observo aquello detenidamente y después de eso su mirada se
dirigió hacia el caño que estaba a lado de ellos. Su mirada subió hasta arriba y entonces noto que
al igual que los otros, aquel caño termina un metro antes que el techo...

-joven...-exclamo poniendose de pie y mirando hacia aquella dirección-

-¿que pasa? -cuestiono el pelinegro con el brazo izquierdo extendido hacia ella-

-mire...-exclamo apuntando hacia arriba-

El azabache siguió su indicación y miro hacia allí, pero no vio nada que le llamase la atención.

-¿te sientes bien? -pregunto arqueando una ceja y creyendo que la chica estaba perdiendo la
cordura-

-claro que si...-mascullo bajando la mirada hacia él- solo pensaba que tal vez...-exclamo dudosa- el
caño no llega hasta el techo, y podríamos...-murmuro de manera pensativa-

Los ojos del pelinegro nuevamente se dirigieron hacia donde la pelirrosa había mirado hace unos
segundos y entonces lo comprendió. Inmediatamente se puso de pie y miro hacia allí por un par
de segundos.

-bueno no es muy alto pero tampoco bajo...-musito seriamente-

La pelirrosa sonrió al saber que él la había comprendido. Si uno de ellos lograba pasar su brazo por
encima de aquel caño entonces podrían moverse, pues era aquel caño el que les impedía moverse
con libertad.

-bueno sube...-ordeno el pelinegro sin perder mas tiempo-

-¿que? -exclamo la pelirrosa sorprendida-

-no pretenderás sostenerme tu a mi ¿cierto? -cuestiono tranquilamente-

-bueno no, pero...-dijo dudosa y viendo hacia arriba al tiempo que sus mejillas se teñían-

-vamos Sakura no tenemos tiempo...-exclamo mientras colocaba su brazo contra el caño- sube...

La pelirrosa agradeció con toda su alma no llevar un vestido, pues aquello hubiera sido
vergonzoso, sin embargo aun así...

-joven no vea...-exclamo sumamente apenada-

-¿que? -dijo totalmente confundido-


-no vea por favor...-exclamo con las mejillas aun mas rojas-

El pelinegro lo comprendió de inmediato.

-por dios, llevas pantalones...-apunto en tono elevado-

-si pero aun así...

-no veré...-interrumpió rápidamente al no querer perder mas tiempo- ahora sube.

La pelirrosa obedeció de inmediato mientras que el bajaba su brazo libre un poco mas para que
ella pudiera pisarlo.

-¿resistirá? -cuestiono temerosa-

-ni siquiera te sentiré, era demasiado delgada y pequeña...-mascullo sonriendo-

La ojijade lo dudo un poco mas y sin mas elevo la primera pierna para pisar a su patrón. Lo hizo
lentamente y después se impulso un poco mas, sosteniéndose con su mano libre del caño para no
descargar todo su peso en él, y entonces logro colocar ambos pies.

-joven levante la mano...-pido al estar un tanto agachada, pues la cadena no era lo


suficientemente larga-

El pelinegro lo hizo, aunque aquello le costo mas de lo que pensaba. Extendió su mano hacia arriba
para que ella pudiera enderezarse, y mientras tanto procuro tener la otro lo suficientemente firme
para que ella no se cayera, pero aunque le había dicho que ni siquiera la sentiría no era así. Su
mano se cerro con fuerza alrededor del caño procurando hacer fuerza allí.

-vamos Sakura...-exclamo levantando la cabeza y entonces sus ojos se perdieron allí-

Era verdad que ella llevaba un pantalón y una camisa, y aunque a través del pantalón no lograba
ver casi nada, casi, aun así la camisa era otro tema. Como era de suponerse, y como ya había
notado horas antes, aquella camisa era demasiado grande para la pelirrosa, por lo que ahora que
la tenía sobre él, y que la camisa se despegaba considerablemente de su torso, podía apreciar
claramente su vientre, blanco, plano, y mas arriba de eso la cumbre de sus pechos. Estaban
cubiertos por una delgada tela blanca pero aun así podía ver su tamaño, su forma, y cada que la
chica estiraba su mano para alcanzar el termino de aquel caño, la pequeña tela blanca se subía un
poco dejando ver parte de aquella delicada piel que constituían sus pechos. Su brazo, sobre el cual
estaba ella, tembló ligeramente al desconcentrarse.

-¡joven! -exclamo la pelirrosa mientras se tambaleaba y se aferraba con fuerza al caño con su
mano libre-

-lo siento...-mascullo de inmediato y saliendo de sus pensamientos-


Su mirada inmediatamente bajo hacia el suelo, ver aquello no le estaba ayudando en nada, y de
echo estaba empeorando las cosas pues sentía que la sangre le corría a mayor velocidad por sus
venas.

-¿como vas? -exclamo al tiempo que se aclaraba la garganta-

-n-no puedo llegar...-murmuro con la voz agitada- joven tendré que saltar, pero no se si lo
lograre...

La mirada el azabache nuevamente volvió a subir pero esta vez procuro no distraerse con los
atributos de la pelirrosa, y se enfoco en la distancia que separaba el brazo de la chica del termino
de aquel caño.

-estire mas el brazo joven...-pidió sin verlo y concentrada en su labor-

-bien, salta.

-si pero...

-te sostendré cuando caigas...-interrumpió-

-d-de acuerdo...-acepto algo insegura-

Llevo uno de sus pies a la pared, para así tomar impulso de allí, y entonces salto como pudo,
estirando el brazo lo mas que se lo permitían sus músculos, pero aquello no alcanzo.

-¡ha! -grito con los ojos cerrados con fuerza cuando cayo-

No cayo al suelo, al menos no al principió. Sintió como los brazos de él la sujetaban antes de tocar
el suelo, pero al estar sus muñecas encadenadas entre sí, el pelinegro perdió el equilibrio y ambos
cayeron al suelo.

-auch...-se quejo la pelirrosa llevando una mano a su pierna mientras se reincorporaba y quedaba
prácticamente sobre el cuerpo de él-

-mierda, no lo logramos...-musito el pelinegro viendo hacia arriba-

El eco de unos pasos hizo que ambos se alarmaran, y entonces comprendieron que el grito de la
pelirrosa se debió de sentir en el cuarto contiguo.

-finge estar dormida...-ordeno al tiempo que la rodeaba con su brazo libre para apegarla a su
pecho y colocaba él su espalda contra la pared-

La pelirrosa cerro los ojos y hundió su cara en el pecho del pelinegro, mientras sentía como su
pecho subía y bajaba, una y otra vez, en parte por el susto, y en parte por estar tan cerca de su
patrón, entre sus piernas y recargada en su pecho.

La puerta del lugar se abrió un segundo después.


-¿que esta sucediendo? -pregunto el sujeto que acaba de abrirla-

El pelinegro levanto la mirada, fingiendo indiferencia, y esta vez no reconoció el tipo que tenía
delante, mas si logro ver la confusión en su cara.

-¿acaso ni siquiera podemos dormir? -pregunto el azabache frunciendo el ceño-

-creí...-balbuceo el chico mientras un bostezo escapaba de sus labios- como sea, los estaré
vigilando...-aviso y sin mas salio de allí-

La pelirrosa abrió sus ojos de inmediato e inclinó su rostro para ver a su patrón, el cual ya tenía su
mirada en ella.

-cerca...-murmuro el pelinegro sin soltarla-

-así parece...-murmuro y al igual que él no cambio de posición-

-esperemos un par de minutos antes de hacerlo...-mascullo seriamente y viendo hacia la puerta- al


parecer eso es lo que necesitamos para que se vuelva a dormir.

-¿como sabe que se dormirá? -cuestiono en tono bajo-

-tu no le viste la cara...-exclamo volviendo a sacar aquella sonrisa que le desbocaba el corazón-
solo esperemos un poco...-añadió recargándose mejor en aquella pared y afincando aun mas su
mano en la cintura de su sirvienta-

La pelirrosa se estremeció y procurando que el no veo sus emociones bajo la mirada para clavarla
en un punto indefinido. Estaba nerviosa de estar así con él, y sin embargo también estaba
sumamente cómoda y a gusto. Cerro los ojos e inspiro con fuerza, inhalando aquel agradable
aroma del pelinegro, y dejando que el cansancio la venciera poco a poco. No se movió en los
primero minutos, pero pasados los mismos, cuando el sueño ya comenzaba a adueñarse de ella,
comenzó a removerse entre los brazos de él para acomodarse a gusto. Hundió aun mas su cabeza
en el pecho del azabache, y coloco la palma de su mano libre sobre el lado derecho del pecho del
chico, mientras que sus piernas se doblaban en signo de querer acurrucarse aun mas en él...

El pelinegro sonrió al ver aquello, y sin embargo aun así no pudo evitar detener todas las
sensaciones que le estaban recorriendo de pies a cabeza, y que lo estaban estremeciendo. Su
cabeza echada hacia atrás se fue hacia adelante, haciendo que su rostro quedara a escasos
milímetros de los cabellos de la chica, y entonces fue su perdición, pues el aroma de ella lo inundo
en su totalidad, y sus ojos se cerraron no supo en que momento.

-solo un rato...-murmuro moviéndose un poco para acunarla mejor-

El cansancio de todo el día lo golpeo de repente, como le había sucedido a ella, y entonces
comenzó a dejarse llevar. Algo dentro de él, la parte razonable de su ser, le decía a gritos que no
debía quedarse dormido, pues estaban en una situación un tanto crítica para tomarse aquellas
comodidades, pero la pausada y suave respiración de la ojijade contra su pecho, el calor de todo
su cuerpo al estar sobre él, y su aroma rodeándolo en su totalidad le hicieron omitir aquella parte
y simplemente, y sin poder evitarlo, se quedo profundamente dormido.

... ... ...

Se levanto temprano como todos los días. Se puso el uniforme, se mir al espejo por varios minutos
y entonces salió de su cuarto para comenzar a caminar hacia el comedor moviendo sus caderas de
un lado a otro de manera provocativa. Tal vez ese día tendría suerte y entonces el señor Sasuke
decidiría pasar un rato con ella.

-ya lo extraño...-susurro la pelirroja-

-eh Karin...-escucho la voz de una ojimiel- te levantaste tarde.

-no es cierto...-se defendió tranquilamente-

-si, si, como sea...-exclamo la ojimiel que ya tenía un plumero en su mano-

La pelirroja la ignoro y comenzó a caminar hacia la cocina pues un buen desayuno no le vendría
nada mal, sin embargo antes de llegar a aquel lugar su mirada logro divisar algo en el suelo, cerca
de la puerta de entrada. Normalmente hubiera ignorado aquello, pero ahora por algún motivo se
vio tentada a acercarse pare recoger aquel papel.

-¿y esto? -cuestiono una vez que lo tuvo entre sus manos-

-¿que es eso Karin? -cuestiono la ojimiel que se acerco hasta ella de inmediato-

-es una nota...-exclamo viendo confundida aquel papel-

-deberíamos dárselo al señor Fugaku.

-cuando se despierto se lo haremos saber...-exclamo aun viendo aquellas palabras que ella no
lograba comprender-

-¿que cosa me harán saber? -exclamo la fuerte voz del Uchiha mayor-

-señor, buenos días...-saludaron ambas haciendo una inclinación-

-¿llego una carta para mi? -pregunto bajando las escaleras-

-si señor, o algo así...-dijo la pelirroja extendiéndole aquel papel-

-esto no es una carta...-mascullo cuando tomo el papel- veamos...-murmuro comenzando a leer


aquella nota-
Las dos sirvientas se quedaron en su lugar viendo fijamente a su patrón, y ambas notaron
claramente como la cara del mismo se iba transformando de manera drástica. Primero la
confusión, después la incredulidad, el asombro y por último el terror.

-¡no puede ser! -rugió el pelinegro al tiempo que arrugaba la carta-

-¿s-señor que sucedió? -cuestiono la ojimiel un tanto temerosa-

-no puede ser, no puede ser...-mascullo apretando los puños con fuerza- han secuestrado a
Sasuke...-aviso en tono elevado-

-¿¡que! -exclamo la pelirroja sumamente desconcertada-

-¿señor esta seguro? -pregunto la pelimarron tambien incrédula-

-aquí dice eso ¡maldición! -gruño furioso- ¡Karin busca a Sasuke por toda la casa junto a Tayuya!

-¡si señor! -obedeció de inmediato-

-y también fijate si esta Sakura...-añadió antes de que la pelirroja desapareciera-

-¿como señor? -cuestiono confundida-

-aquí dice que también se llevaron a la pelirrosa...-exclamo arrugando aun mas aquel papel-

La pelirroja obedeció de inmediato.

-Tenten tu busca a Kasa, quiero que vayan al pueblo para preguntar sobre mi hijo...-exclamo
sumamente nerviosa- yo iré a la comisaria para que solucionen esta...-gruño pasando
bruscamente al lado de la ojimiel-

-c-claro señor...-exclamo para después salir corriendo en busca de la pelinegra-

El Uchiha mayor camino hacia la puerta, llenos de nervios y temor por su hijo, su único y querido
hijo.

-¡demonios! ¡demonios! -maldijo por lo bajo al tiempo que abría la puerta, entonces grande fue su
sorpresa al ver allí a un ojiperla-

-Fugaku...-saludo Neji que estaba apunto de tocar la puerta-

-Neji ¿que haces aquí? -exclamo en tono elevado-

-solo pasaba a echarles una visita -informo tranquilamente mientras intentaba esconder el ramo
de rosas que tenía entre sus manos-

No había podido aguantar mas tiempo sin ir a visitar a cierta pelirrosa, además de que le había
dicho que le llevaría un ramo siempre que pudiera, y él no pretendía faltar a su palabra.
-no es tiempo de eso Neji, acabo de recibir una nota en la que dicen que mi hijo esta
secuestrado...-bramó frunciendo el ceño-

-¿que? -pregunto el ojiperla incrédulo-

-¡lo que escuchas! -exclamo saliendo de la casa- estoy yendo ahora mismo a la comisaria para
informarles de esto...

-¡mierda! bien, yo te acompaño...-exclamo para después caminar a paso apresurado hacia su


carruaje- vamos en mi carruaje...-informo al tiempo que le daba las instrucciones a su chófer-

-de acuerdo...-musito entre dientes-

-señor Fugaku...-saludo de repente un pelinegro que acaba de llegar-

El azabache inmediatamente dirigió su mirada al muchacho.

-Sai quiero que ayudes a buscar a mi hijo y Sakura, al parecer los han secuestrado...-ordeno-

-¿como señor? -cuestiono el chico pálido sorprendido-

-¿a Sakura también? -exclamo el ojiperla desconcertado-

-¡eso dije! -exclamo subiendo al carruaje del ojiperla- ahora vamos de una vez...

-c-claro...-mascullo el ojiperla aun aturdido-

Subió al carruaje y entonces el carro comenzó a andar a gran velocidad, pues no tenían tiempo
que perder. El ojiperla dejo a un lado las rosas y comenzó a maldecir por lo bajo, al igual que el
pelinegro que tenía a lado. No solo se trataba de su amigo, Sasuke, si no que también de Sakura, y
el quería pensar que ambos iban a estar bien...

... ... ...

La continuo observando por un buen tiempo mas, pues no hacerlo era algo tan, tan difícil. Se había
despertado hace unos pocos minutos, y en los primeros solo se dedico a maldecir su maldita
estupidez por perder tanto tiempo descansando, pero los siguientes minutos solo se limito a ver a
la pelirrosa que tenía entre sus brazos. Era extraño que aun cuando estaban dormidos, ninguno de
los dos había cambiado de posición, ella seguía sobre él, con la respiración sumamente tranquila y
él seguía rodeándola con su brazo libre, mientras que el otro ya estaba un tanto incómodo, pues
se encontraba estirada hacia un lado por aquella bendita cadena...

-''debería despertarla...'' -pensó seriamente-

Comenzó a mover su mano libre, que estaba en la cintura de ella, haciendo que sus dedos se
deslizaran por allí lentamente. Tenía una cintura tan pequeña que lo tentaba a estrecharla aun
mas contra él. Sus dedos comenzaron a subir desde su cintura, y se detuvieron a la altura de sus
pechos, indeciso ante lo que quería hacer. Sus ojos nuevamente viajaron a la cara de la ojijade,
estaba profundamente dormida, así que lentamente continuo deslizando sus dedos aun mas
llegando así, a sus pechos cubiertos solo por aquella camisa. Aquella zona era tan cálida que lo
impulsaba a cerrar su mano allí para sentir toda aquella calidez, pero sabía que no podría hacerlo,
así que simplemente se conformo con continuar deslizándose de por allí, suavemente y con suma
delicadeza.

Se sentía bastante agradable, y estaba seguro que serían suaves y deliciosos. No eran grandes, eso
ya lo había notado, pero tampoco eran pequeños y ahora que los rozaba y notaba bien su forma,
su contextura, sabía que eran perfectos. Estaba segura que una de sus manos fácilmente lo cubría
a la perfección. Era raro, pues siempre pensó que los grandes eran los mejores. Los de Karin,
siempre, y de alguna manera, lo habían tentando, pues la misma tenía una delantera bastante
voluminosa, pero ahora que sentía los de Sakura, sentía algo completamente diferente. No eran
grandes ni llamativos, y sin embargo se sentía completamente tentando y desesperado por
tocarlos, por probarlos...

-''¿que demonios tiene ella?'' -pensó con la respiración pesada-

Sabía que debía retirar la mano de allí y alejar todos aquellos pensamientos, pero no podía
hacerlo. Sus dedos continuaron rozando aquella cima, y después de un buen tiempo fue hacia el
otro. La pelirrosa lanzó un suspiro. Sus ojos negros inmediatamente viajaron al rostro de la misma,
y para su alivio noto que ella seguía dormida. La acuno mejor sobre su cuerpo y su mano comenzó
a deslizarse nuevamente por su vientre, esta vez con la palma entera.

¿Por que se estaba comportando así?

Él no era así. Él nunca se había comportado así, y de echo aquella conducta que estaba teniendo
era humillante y degradante, pero lo estaba disfrutando tanto que era imposible detenerse,
ademas no estaba haciendo nada malo ¿cierto? Cerro los ojos y lanzo un suspiro largo y suave
mientras su mano continuaba viajando por el vientre de la chica. Se la imagino sin aquella ropas,
totalmente a su merced. Imaginó besar sus pechos, e incluso podía ya sentir el sabor que tendrían,
imagino sus manos recorrer su tersa piel mientras que ella suspira con fuerza, y por último
imagino adentrarse en ella en una certera estocada...

-dios...-murmuro apretando sus párpados y haciendo presión en el vientre de la chica-

Con aquella pequeña cintura sería tan fácil montarla sobre él y colocar ambas manos, una de cada
lado, para comenzar a moverla al ritmo que se la antojase, arriba y abajo, atrás y adelante, una y
otra vez, y otra, y otra vez mas, mientras que ella tendría el rostro cubierto con sus cabellos rosas,
sus ojos cerrados con fuerza, y su cuerpo arqueado por el placer...

-joven Sasuke...-murmuro la pelirrosa-

Sus ojos se abrieron de golpe al escucharla y toda aquella ensoñación desapareció. La miro
temeroso de que este despierta, pero la misma aun continuaba dormida ¿Acaso lo había llamado
entre sueños? Agito la cabeza con fuerza y su mano rápidamente dejo a la chica en paz. Era un
maldito idiota por pensar aquellas cosas, y ahora podía sentir todo su cuerpo ardiente y deseoso,
sin contar el dolor que sentía en su entrepierna.

-estoy secuestrado...-farfullo de repente como única vía para dejar de pensar en ello-

Aquello ayudo bastante, pues su mente por fin reaccionó en su totalidad y cayo en cuenta de que
aquello era verdad. Estaba secuestrado junto a ella, y no tenía tiempo para eso tipo de cosas. Su
cuerpo comenzó a relajarse lentamente, aunque no en su totalidad, pero fue lo suficiente para
que él pudiera mantener el control.

-Sakura...-llamo mientras la movía un poco para despertarla-

La chica se estiró sobre su cuerpo y sus músculos se tensaron de inmediato.

-''estoy secuestrado'' -pensó apretando los dientes- Sakura despierta...-exclamo en tono elevado-

Para su suerte, la chica no tardo mas de unos pocos segundos en reaccionar, y sus ojos
comenzaron a abrirse lentamente, descubriendo aquellas dos joyas jades que parecían
confundida, pero aquello solo duro un momento.

-joven Sasuke...-saludo con una pequeña sonrisa cuando levanto el rostro-

Su patrón se veía tan lindo con todos sus cabellos revueltos que un cosquilleo en el estomago la
invadió, ademas de que aun estaba sobre él, y tan cerca...

-por fin despiertas...-exclamo desviando la mirada, pues se sentía un tanto incómodo de verla
después de lo ''sucedido''-

-oh cielos...-murmuro la pelirrosa reaccionado en su totalidad- ¿me quede dormida?

-eso parece

-pero ¿y ellos? -pregunto desviando su mirada hacia la puerta-

-no lo se, al parecer no volvieron a visitarnos...

-¿cuanto tiempo paso joven? -pregunto preocupada-

-no lo se

La pelirrosa lo miro atentamente por un par de segundos.

-¿usted también se quedo dormido? -pregunto divertida-

-estaba muy cansado...-se defendió frunciendo el ceño-

-esta bien joven -dijo encogiéndose de hombros y sin mas se estiro para apartarse de él-
Quedo arrodillada frente al pelinegro, aun entre sus piernas, pero aquello no le importaba, al
menos no ese momento, pues siendo sincera con ella misma, ya separarse de él había sido algo
sumamente difícil.

-¿y ahora? -pregunto viendo a todos lados-

-no lo se...-suspiro cansado-

La pelirrosa lo observo de manera dudosa.

-¿que le sucede joven? -pregunto inclinándose hacia él-

-¿eh? nada...-respondió de inmediato-

-¿deberíamos continuar...? -pregunto mirando hacia arriba-

-supongo que sí...-musito viendo hacia donde veía la chica-

Ambos se quedaron en silencio y ninguno de los dos se movió, hasta que finalmente ambos
bajaron la mirada y entonces se quedaron observándose por un buen tiempo.

-¿que sucedió ayer? -pregunto de repente el pelinegro- ¿o hoy? ya no se en que estamos...-musito


cansado-

-¿que sucedió? -repitió confundida-

-ya sabes, en el establo...-musito en tono bajo y vio claramente que ella ya entendió de lo que
hablaba-

-b-bueno, no lo se...-murmuro de manera pensativa-

-¿por que? ¿por que tu...? -se interrumpió inseguro de como debía continuar-

De hecho, se sentía bastante estúpido preguntando acerca de aquello, pero lo había soltado sin
pensarlo demasiado, y ademas en verdad quería saber que había sido todo...todo eso que ni
siquiera sabía como llamar.

-yo...bueno yo...-comenzó la pelirrosa nerviosa-

-¿tu como sabías...? -pregunto el pelinegro entrecerrando los ojos-

-joven no lo se...-se rindió la pelirrosa incomoda al estar hablando de aquello, y es que en verdad
al hablar de ello solo podía recordar su comprometedor sueño- yo había soñado la noche
anterior...-añadió suavemente-

-¿que soñaste? -cuestionó de inmediato-

-espere, ¿y usted? -pregunto levantando la mirada hacia él-


-¿yo que?

-¿usted como sabia...? -pregunto al igual que él hace unos momentos-

El pelinegro se aclaro la garganta incomodo al recordar aquello...

-también soñé algo...-informo tratando de restarle importancia-

-¿y que soñó? -pregunto rápidamente-

-¿que soñaste tu? -cuestiono él en el mismo tono-

-dígame usted primero...-pidió con una sonrisa nerviosa-

El pelinegro se encogió de hombros.

-hmp, como sea...-mascullo llevando una mano a sus cabellos para sacudirlos- creo que después
tendremos tiempo de hablar de aquello, considerando que ahora estamos secuestrados no es
buen momento ¿no lo crees?

-bien, supongo que si -apoyo algo desilusionada pues en verdad que quería saber que había
soñado su patrón-

El pelinegro noto como la chica se mordía el labio inferior, algo que sabía lo hacía cuando estaba
nerviosa, o cuando pensaba en algo de manera sumamente concentrada, y entonces su cuerpo
volvió a tensarse. Incapaz de apartar la mirada de allí, de sus rosados labios, trago en seco y habló.

-¿sabes? -exclamo inclinándose hacia la chica y ganando su atención- dicen que cuando uno esta
nervioso hay varias maneras de solucionar aquello, pero la mejor, al menos para mí, es distraerse
con otro tipo de sensaciones...

-¿que? -exclamo al chica totalmente confundida-

-estoy un tanto nervioso y ansioso ahora -musito lentamente- llevamos aquí ya bastante...

La ojijade continuo sin comprender, y lo único que pudo distinguir fue que él sonreía de manera
divertida.

-¿me darías un beso? -pregunto descaradamente-

Los ojos de la muchacha se abrieron de la sorpresa y sus mejillas inmediatamente se sonrojaron.

-¿q-que dice j-joven? -tartamudeo exaltada-

-lo que escuchaste...-musito aun sonriendo-

La pelirrosa lo observo incrédula mientras trataba de entender a donde quería llegar su patrón,
probablemente solo estuviera bromeando, si, tenía que ser eso.
-se esta burlando de mi...-exclamo al tiempo que estiraba su mano derecha hacia ella provocando
que el pelinegro chocara contra la pared-

-no hagas eso...-exclamo esta vez tirando él su mano, la que estaba encadenada, a su lado,
haciendo que la chica cayera sobre él con la mano estirada hacia un costado-

-¡joven Sasuke! -exclamo completamente sonrojada al haber caído sobre él y ahora tener sus
rostros a escasa distancia-

-no me estoy burlando -aviso con tranquilidad- ¿acaso estoy pidiendo mucho? es solo un beso
Sakura...-musito con la voz ronca-

Iba a decirle algo, a gritarle algo, pero su mente traicionera le hizo revivir el beso que habían
compartido en la mansión, y con ello todas las agradables emociones y sensaciones que la habían
recorrido, sin embargo eso no quería decir que ella le iría regalando besos por allí.

-bien, de acuerdo...-acepto la pelirrosa con una sonrisa inocente-

La sonrisa del rostro de su patrón desapareció de inmediato, y ella pudo ver el desconcierto en sus
ojos, probablemente no esperaba que ella aceptara aquella proposición. Acerco su rostro al de él,
la cual fue sumamente fácil considerando que ya estaban cerca, y vio como el mismo permanecía
estático. Todo aquello era tan extraño para ella, pues ella no era así, y de echo estaba segura que
jamas hubiera pensando en comportarse de aquella manera, pero cuando estaba con su patrón
era diferente, por alguna extraña razón ella confiaba en él, confiaba demasiado en él, y aquello la
hacía sentirse...rara, por así decirlo, ademas no solo era eso, también era él. El pelinegro se
comportaba de manera diferente con ella, y no sabía a que se debía todo aquello, pues en verdad
que su patrón era alguien demasiado serio, enigmático, reservado y todas aquellas cosas, pero
cuando estaba con ella parecía una persona...normal, le sonreía, e incluso bromeaba...

Acerco sus labios y le deposito un suave beso en la mejilla.

-listo...-exclamo alejándose y aun sonriendo-

El azabache quedo mas que estático ante ello, aquello fue como si ella se hubiera burlado de él,
corrección, ella se había burlado de él. Subió la mirada a sus ojos y noto la diversión en los
mismos, aquello hizo que se estremeciera, pero él no era de los que se quedaban con las ganas, al
menos no generalmente. Sonrió al igual que ella, y entonces simplemente, y con total naturalidad,
se enderezo y la beso...

No fue un beso como la vez anterior, este fue suave y breve. Movió sus labios sobre los de ella, sin
llegar a profundizar, sintiendo y recordando lo delicioso que eran, lo cálido y dulces, y después de
eso escasos segundos, se separo con la misma naturalidad con la que se unió.

-¿ves que es fácil? -cuestiono aun con una media sonrisa y con la respiración algo entrecortada-
Vio el aturdimiento de ella, que seguía en la misma posición, y aquello no hizo mas que divertirlo
aun mas ¡Mierda! Se había sacado las ganas por fin, pero allí lo que le atormentaba era el echo de
saber que siempre querría mas, mas de ella.

-u-usted...yo...-tartamudeo la pelirrosa desconcertada-

¿Acaso el joven Sasuke la había besado? ¿Otra vez?

-¿nosotros? -exclamo él recargando su espalda nuevamente en la pared-

Los puños de la pelirrosa se apretaron, y su ceño se frunció de inmediato. Sin esperar mas se
separo de él para arrodillarse y verlo de manera molesta, al menos eso intentaba. Una vez sí, pero
dos no.

-¡no puede hacer eso joven! -exclamo mas que molesta-

-al parecer si puedo...

-p-pero usted...-balbuceo aun aturdida ante aquel contacto- ¡n-no puede b-besarme cuando le de
la gana! -exclamo en tono elevado-

Sabía que estaría roja como un tomate, pues sentía el ardor en sus mejillas, y aquello no hacía mas
que apenarla, pero aun así aquel no era el momento adecuado para pensar en ello, pues la sonrisa
divertida que tenía su patrón en el rostro comenzaba a molestarle mas que cualquier cosa. Tal vez
para él no fuera nada un ''simple beso'', pero para ella era demasiado, mas que demasiado, y que
él se lo tomara tan a la ligera la exasperaba.

-¡no quería que lo haga! -añadió al ver que él se quedaba en silencio-

-podrías haberlo impedido...-musito el pelinegro con tranquilidad-

-¿q-que?

-bueno, no puedo leer tus pensamientos ¿sabes? así que la próxima vez intenta demostrar mas tu
negación, así yo lo entiendo...-exclamo viéndola fijamente-

La próxima vez, la próxima vez, la próxima vez.

-lo golpeare...-aviso aun incrédula ante las palabras del azabache-

-¿que? -cuestiono arqueando una ceja-

-joven si lo vuelve a hacerlo, lo golpeare...-repitió seriamente-

-¿lo harás? -cuestiono aun mas divertido-

-claro que si -exclamo frunciendo aun mas el ceño- así que no lo vuelva a hacer...
-lo pensara...-exclamo fingiendo concentración-

-bien, pero no sera mi culpa si sucede...-añadió con la voz aun temblorosa-

El pelinegro lanzo una risa suave, y se regocijo viendo como ella se enfadaba aun mas. El estar con
aquella pelirrosa hacía que su interior se removiera, y aquello era algo que ya no podía negar, al
menos no a sí mismo. Su compañía era agradable, y su presencia le hacía sentir cómodo, con ella
sentía que no tenía por que comportarse como siempre, desparramando su autoridad por todos
lados y mostrando aquella faceta de seriedad.

Sakura era tan...tan especial...

Ella por su parte se sentía cada vez mas...tonta ¿Por que él tenía que reírse de ella? Cada segundo
que pasaba se sentía mas, y mas hundida en su propia vergüenza, y aunque le había dicho que lo
golpearía, aun así su mente aun seguía estancada en las palabras de su patrón: la próxima vez. Sus
emociones parecían querer escapar de su cuerpo al pensar en una próxima vez. Tratando de
desechar aquellas locas ideas de su cabeza, se puso de pie abruptamente y dirigió su mirada hacia
el techo.

-t-tendríamos que volver a intentarlo...-exclamo sin mirar al pelinegro-

-bien...-resoplo él para después ponerse de pie- pero evita gritar ¿quieres?

-lo intentare joven...-musito con la mirada aun allí arriba-

Repitieron lo que habían echo hace unos horas, y esta vez cuando la pelirrosa piso su brazo, lo hizo
con mucha fuerza y él estaba seguro que había sido apropósito. Estiro su brazo para que ella
pudiera enderezarse mientras que su otro brazo hacia toda la fuerza que podía.

-pisare su hombro...-aviso ella-

Inmediatamente el pie de la chica se coloco en su hombro mientras que su brazo, el de él, se


estiraba mas y mas. Pasaron bastante segundos, e incluso estaba seguro que minutos, y ella aun
no lo lograba. Aquello comenzaba a exasperarlo.

-tomate tu tiempo, aquí abajo me estoy tomando un café...-soltó de manera sarcástica-

-hago lo que puedo joven...-murmuro extendiendo su brazo para intentar pasarlo por allí-

Salto una vez, dos, tres, y después de eso el pelinegro perdió la cuenta, pues estuvieron
demasiado tiempo intentándolo. En todas aquellas veces que salto logró agarrarla pero en todas,
también, cayeron al suelo, sin embargo la pelirrosa parecía con mas energías que en el intento
anterior pues se ponía de pie de inmediato y volvían a intentarlo.

Continuaron por bastante tiempo, no supo cuanto, pero si sabía que no resistiría mucho mas. Su
brazo libre estaba demasiado dolorido para continuar y también el resto de su cuerpo pues con
cada caída se golpeaba un lugar diferente, y mas aun por que ella caía sobre él.
-saltaré...-aviso la pelirrosa con la respiración agitada-

-bien

Vio como la chica se impulsaba y entonces saltó. Como ocurría normalmente la atrapó entre sus
brazos y ambos cayeron al suelo, ambos tratando de no soltar ningún ruido que pudiera
delatarlos.

-¡maldición! -gruño el azabache al tiempo que se apoya en sus antebrazos y miraba arriba- esto
comienza...-comenzó a farfullar cuando de repente, se dio cuenta de algo-

La pelirrosa, que ya se había enderezada un poco, siguió la mirada de su patrón y entonces vio la
que ambos seguían esposados, lo que era obvio, pero también vio que aquellas esposas ya no
pasaban a través del caño.

-¡lo logramos! -exclamo emocionada al tiempo que se ponía de pie-

El pelinegro la imito y ambos se dieron unos cuantos segundos para regocijarse en su logro.

-perfecto...-musito con una media sonrisa-

-joven lo hicimos...-exclamo la ojijade aun emocionada mientras zarandeaba aquellas esposas-

-si, si, veo que lo hicieron...-escucharon de repente una voz masculina bastante molesta-

La puerta del lugar se cerro con fuerza y ambos se dieron la vuelta de inmediato, sorprendidos y
exaltados ante aquella interrupción, y entonces vieron a dos sujetos allí, eran los dos que los
habían amenazado, y ambos tenían sus respectivos cuchillos en sus manos...

... ... ...

Ambos entraron apresurados a aquel lugar, ganándose la mirada de todos los curiosos que
pasaban por allí o estaban allí, pero aquel no era momento de pensar en la etiqueta ni mucho
menos.

-señor Fugaku... -saludo educadamente el alguacil de la entrada-

-¡vengo a reportar el secuestro de mi hijo! -exclamo en tono elevado y alterado-

-y el de Sakura...-añadió rápidamente el ojiperla que estaba a su lado-

Todos los vigilantes se pusieron en movimiento al escuchar al pelinegro, y pelimarrón.

-díganos como fue señor...-exclamo el alguacil que al parecer era el jefe, un hombre rubio y
apuesto-

El hombre se sentó frente a un escritorio mientras sacaba un papel y una pluma para tomar las
declaraciones del pelinegro.
-¡no lo se! -exclamo irritado y sin mas se sentó frente a aquel sujeto- mis sirvientas encontraron
una nota, y allí me decía de esto...-soltó atropelladamente-

-también se llevaron a Sakura...-agrego el ojiperla que permanecía en pie-

-¿quien es Sakura? -pregunto el alguacil-

-es una de mis sirvientas...-mascullo el Uchiha- en la nota me pidan una determinada suma de
dinero...

-si, lo entiendo...-murmuro el pelirrubio y sin mas comenzó a escribir en el papel- ¿que mas decía
la nota señor?

-solo decía eso, eran unas pocas líneas, y también decían que me enviarían otra nota para arreglar
el lugar del intercambio...

-¿cuanto pedían? -cuestiono seriamente-

-no es tiempo de eso...-exclamo de repente el pelimarrón- usted debe enviar ya mismo a sus
hombres para que rastreen a estos sujetos...-exclamo nervioso-

-lo se señor Hyuga...-exclamo seriamente- pero primero debemos ver el terreno que estamos
pisando...

-¡solo decía eso! -exclamo el Uchiha alterado- no decía mas, y ahora por favor mande ya mismo a
sus hombres para que resuelvan esto...

-si señor...-musito el alguacil al tiempo que se ponía de pie-

El pelirrubio comenzó a dar órdenes a todos los vigilantes de lugar y estos inmediatamente se
pusieron en movimiento, y salieron de allí, cada uno con una dirección diferente.

-se hará lo que se pueda señor, pero no aseguro...

-¿sabes quien soy yo? -interrumpió el pelinegro bruscamente-

-señor yo lo se pero...

-¡entonces esto se resolverá bien! -exclamo en tono elevado- por algo pago mis impuesto para que
ustedes hagas su trabajo...-mascullo entre dientes- así que quiero que resuelvan esto...-sentencio-

-Fugaku cálmate...-exclamo el ojiperla al tiempo que colocaba una mano en su hombro-

-se hará lo mejor señor...-exclamo el pelirrubio nervioso y sin mas volvió a tomar su asiento-

-Neji tu hazme el favor de ir a mi casa y ver su encontraron algo...-pidió el pelinegro pasando una
mano por su rostro-
-claro...-exclamo el ojiperla inseguro, mas después de eso se fue de allí-

-¿cuanto tardaran en resolver esto? -pregunto el pelinegro impaciente-

-eso depende de cuan buenos sean los captores señor...

-o de cuan bueno sean sus hombres...-exclamo irritado-

El alguacil no dijo nada, y aunque la conducta de aquel pelinegro le desagradara mas que nada aun
así sabía perfectamente quien era. Sería un verdadero tonto si provocaba a contrariaba a un
Uchiha.

-me dijo usted que también se llevaron a una de sus sirvientas ¿cierto? -cuestiono pasados unos
segundos-

-ah si, a Sakura...

-¿trabaja hace mucho con ustedes?

-no, hace solo un mes y algo, ¿a que se debe todo esto? -pregunto confundido-

-es solo rutina señor...-musito de manera pensativa- en estos casos muchas veces los propios
criados de la casa suelen ser los confabuladores de dichos sucesos.

El pelinegro frunció el ceño.

-¿sabe algo mas de esta joven?

-no mucho, solo que viene de un pueblito pobre...-soltó despectivamente- y que no tiene familia.

-¿tiene idea de por que se la pudieron llevar también a ella?

-no le veo el motivo para ello...-sentenció el pelinegro de manera pensativa-

-es muy extraño que también se la hayan llevado a ella...-murmuro el alguacil- la joven no tiene
dinero ¿no?

-claro que no...

-bien, eso lo deja en una situación un tanto comprometedora...-musito el pelirrubio- ¿cuantos


años tiene? y ¿cual es su nombre completo?

-Sakura Haruno, y creo que tiene 16 años, no estoy seguro...-exclamo de manera severa-

-bien señor, ahora bien ¿usted cree que ella tenga algo que ver con todo esto?

El pelinegro lo pensó por varios segundos, y todas las preguntas que el hombre le habían echo
tenía sentido ¿Por que demonios se la habrían llevado también a ella? Si es que se la habían
llevado a la fuerza, claro.
-si usted me lo dice señor ya mismo puedo poner la orden de sospechosa para con esta
jovencita...-exclamo seriamente- no sería raro que ella fuera participe de todo esto...

-bien...-exclamo el pelinegro al tiempo que se ponía de pie- quiero que ponga aquella orden, no
me sorprendería que lo que dice fuera cierto...

-entonces ya mismo pondré la orden de arresto para la joven...-exclamo el pelirrubio-

El Uchiha vio como el pelirrubio escribía un par de cosas en los papeles, probablemente
escribiendo dicha orden para la pelirrosa. Ahora que lo pensaba bien estaba casi seguro de que
aquella jovenzuela estaba detrás de todo eso, y si era así entonces ella sabría quien es Fugaku
Uchiha.

... ... ...

La miro molesto al estar frente a ella, y ella al parecer también lo miraba molesta. No es que fuera
completamente culpa de ella pero aun así el fracaso de su ''escape'' aun lo tenía malhumorado.

-genial, simplemente genial...-exclamo frunciendo el ceño-

La pelirrosa no dijo nada y simplemente recargo aun mejor su espalda en la pared que estaba
detrás de ella, aunque era consciente de que él la estaba mirando y no de una muy buena manera.

-no fue mi culpa...-soltó la ojijade por fin después de unos incómodos minutos en silencio-

-yo no dije nada...-exclamo el pelinegro-

-pero me ve de manera acusadora...-exclamo frunciendo el ceño-

-bien, tal vez si no hubieras gritado tanto no nos hubieran escuchado...

-yo no grito joven...-se defendió cruzándose de brazos-

-bien, entonces ¿como demonios nos escucharon? -pregunto y al igual que la chica se cruzo de
brazos-

-no lo se...-murmuro desviando la mirada-

Se dedico a observar la interesante pared que tenía a un costado. Hace ya bastante tiempo que los
habían vuelto a esposar, pero esta vez por separado y ahora ella se encontraba en un extremo de
la habitación y su patrón se encontraba en el extremo contrario. Ambos enfrentados y con unos
cuatro metros de separación.

-maldición, ¿cuanto mas permaneceremos acá? -pregunto el pelinegro exasperado-

-joven intente calmarse...-exclamo con una sonrisa nerviosa y clavando su mirada en él-

-no estoy nervioso...-musito lentamente- solo estoy...


-impaciente...-termino la pelirrosa-

-algo así...-asintió aun con el ceño fruncido-

Ella también estaba impaciente, y mas ahora que estaba separada de él, algo estúpido sin lugar a
dudas pero aun así no podía evitarlo.

-joven ¿podría decirme los nombres de todos los caballos? -cuestiono tranquilamente-

-¿que?

-bueno, es que así...así podre ir aprendiéndolos...-dijo con una sonrisa-

El pelinegro se iba a negar pues en verdad que aquel no era momento para aquello, mas aun así
no tenía nada mejor que hacer, ademas de que matarían un poco el tiempo.

-son 13 caballos...-comenzó seriamente-

-7 marrones, 3 negros, 2 grises y una blanca...-exclamo la pelirrosa de inmediato-

-exacto...-afirmó con una media sonrisa- bien la blanca se llama Luna, los grises una Meya, y el
otro Cobal, hasta ahí te podrás guiar...

-si...

-bien los negros son dos machos, y una hembra. Los machos son muy similares pero uno de ellos
tiene el hocico mas delgado que el otro, ese es Altai, y el otro Sombra, y la hembra Aixa...-exclamo
concentrado- después vienen los 7 marrones, ahí tendrás serios problemas...

-son muy similares...-exclamo ella encogiéndose de hombros-

-si, lo son...-musito- bien, son 4 machos, Navar, que es el que tiene la punta de las patas blancas,
Escarto e Inojo, marrones puros, y Rayo que tiene bastante manchas blancas, y 3 hembras, Layla,
que tiene el lomo y la grupa blanca, Samba, que tiene las piernas negras, y Ladina que es marrón
puro...-finalizó dando un suspiró-

La pelirrosa lo miraba atentamente mientras sentía como su corazón se aceleraba al verlo tan
concentrado, tan entusiasmado al nombrar a sus caballos.

-le gusta mucho los cabellos ¿no joven? -exclamo emocionada-

-demasiado...-afirmo- a ti también.

-si, me gustan mucho...

-¿alguna vez tuviste un caballo? -cuestiono el pelinegro interesado-

-no joven, pero si conviví bastante con ellos...


-¿y eso? -exclamo alentándola a que continuara-

-bueno, trabaje en muchas casas en las cuales los señores tenían caballos, y en todos mis tiempo
libres iba a los establos para estar con ellos...-dijo con la mirada fija en él- y a veces, cuando los
patrones no estaban, me montaba en ellos...-confeso con las mejillas sonrojadas-

-no me sorprende que lo hicieras...-exclamo tranquilamente-

-bueno, no hacía daño a nadie ¿cierto? -continuo- ademas creo que los caballos son los mejores
animales joven, bueno ellos...-dijo indecisa- yo me encariñe mucho con ellos...

-lo entiendo...-musito de manera pensativa- cuéntame mas de ti Sakura...

La pelirrosa lo miro sorprendida, pero la misma sorpresa paso pronto al olvido.

-bueno no se que le puedo decir joven...

-no tienes familiares ¿cierto?

-no joven.

-¿que paso con tus padres?

-mi madre murio, y mi padre...bueno no se que paso con él...-mascullo intentando restarle
importancia-

Iba a preguntar como sucedió aquello, la muerte de su madre, pero se dio cuenta de que sería
bastante imprudente, pues aquello era mas que obvio que le dolería recordar.

-¿tu padre te abandono?

-algo así, en realidad no creo siquiera que sepa que existo...-exclamo con una sonrisa que no le
llego a los ojos-

-tu madre no quiso decirle, ¿por que?

-b-bueno, no fue así joven...-murmuro bajando la mirada-

El pelinegro entendió de inmediato que aquel tema incomodaba a la pelirrosa.

-bien, ¿y no tuviste otros parientes? ¿primos, tíos, abuelos?

-los padres de mi madre murieron antes de que yo naciera, y ella solo tenía una hermana, y ella no
tuvo hijos, por lo que se podría decir que tengo solo una tía...

-y ella ¿donde esta?

-no lo se joven...-exclamo rápidamente, la verdad es que pensar en Kasa como su tía le producía
una terrible sensación-
-entonces te educo solo tu madre...-murmuro él lentamente-

-bueno algo así...

-¿algo así?

La pelirrosa trago en seco.

-es que vera, mi madre, bueno ella...ella no me quería mucho que digamos...-confeso con la voz
temblorosa-

El Uchiha entrecerró los ojos.

-¿por que no?

-bien, supongo que ella nunca quiso tener hijos, y mucho menos una hija...-musito fingiendo
indiferencia-

-ya veo...-susurro viéndola fijamente- tu ¿la querías?

La pelirrosa tardo bastante segundos en responder.

-yo...yo si la quise, al menos al principio...-susurro-

-¿que paso después?

-e-ella me abandono, y bueno yo...-exclamo indecisa- se que era mi madre, pero aun así con el
tiempo ya no sentí nada por ella...

-si, entiendo...-exclamo con algo de pesar por la pelirrosa- ¿y con quien fuiste cuando te dejo?

-comencé a trabajar joven...-musito seriamente-

Las preguntas que él le estaba haciendo eran prácticamente las mismas que le había echo su
patrona, por algo eran madre e hijo ¿no?

-joven dígame algo de usted ahora...-pidió la pelirrosa procurando no entrar mas en aquellos
recuerdos desagradables para ella- yo ya dije bastante.

-no tengo nada que contar -aviso encogiéndose de hombros-

-bien, veamos ¿donde estudio? -cuestiono interesada-

-en Konoha.

-¿siempre vivió aquí?

-si, aunque a veces viajamos seguido y por bastante tiempo...


-ya veo...-exclamo indecisa- joven ¿puedo preguntar algo?

-ya lo estas haciendo Sakura...

-bueno pero me refería a...otras cosas...-aviso de manera cautelosa y estuvo segura que el
pelinegro la entendió de inmediato pues su semblante se volvió mas serio-

-no hablare de eso...-informo con la voz dura-

-pero joven, yo no lo entiendo...

-no tienes por que hacerlo.

-joven si yo...si hubiera tenido una madre como la suya...-dijo rápidamente- la hubiera valorado
mas...

-¡tu no sabes nada! -soltó de manera brusca-

-no se demasiado, pero se que usted es sumamente injusto con su madre...-exclamo en tono
elevado y frunciendo el ceño-

-¡no te metas en nuestro asuntos Sakura! -amenazo fríamente mientras se inclinaba en dirección a
ella-

-¡usted es muy injusto joven! ¡la señora Mikoto no se merece nada de eso!

La furia se apodero del pelinegro al escuchar aquel odioso nombre.

-¿¡nada de que! -pregunto alterado-

-¡nada de lo que ustedes le hacen!

-oh si, nosotros le hacemos tantas cosas...-exclamo de manera irónica-

La pelirrosa lo miro sumamente molesta.

-aunque sea podría visitarla una sola vez al día...

-eso jamas sucederá...

-la señora es alguien muy buena joven, ¿por que no quiere hacerlo? -pregunto aun alterada-

-¡por que no se lo merece!

-eso no puede ser así...-exclamo furiosa- ¡ella es tan buena! ella...

-¡cállate Sakura!

-ella lo quiere mucho joven...-continuo sin siquiera titubear-


-Sakura...-amenazo furioso-

-ella se preocupa mucho por usted, y no es...¡no es justo que usted ni siquiera repare en ella!

-¿eso no es justo? ¿eso no es justo? -exclamo frunciendo aun mas el ceño- ¿¡y acaso fue justo que
ella matara su hijo! ¿¡acaso fue justo que ella matara a mi hermano! -soltó sin pensarlo, con toda
la furia que llevaba adentro desde ya hacia tanto años, y vio claramente como la cara de ella
mostraba la total y completa sorpresa-

Mikoto era la peor mujer que el jamas hubiera conocido. Mikoto nunca sería su madre.

Y él, él jamas, jamas la perdonaría.


Capitulo 16: sin retroceso.

-Sakura...-amenazo furioso-

-ella se preocupa mucho por usted, y no es...¡no es justo que usted ni siquiera repare en ella!

-¿eso no es justo? ¿eso no es justo? -exclamo frunciendo aun mas el ceño- ¿¡y acaso fue justo que
ella matara su hijo! ¿¡acaso fue justo que ella matara a mi hermano! -soltó sin pensarlo, con toda
la furia que llevaba adentro desde ya hacia tanto años, y vio claramente como la cara de ella
mostraba la total y completa sorpresa-

Mikoto era la peor mujer que el jamas hubiera conocido. Mikoto nunca sería su madre.

Y él, él jamas, jamas la perdonaría.

La pelirrosa se quedo completamente en blanco al oírlo, y aunque sus labios se entreabrieron para
decir algo, nada salio de ellos. Lo que su patrón acaba de decir no podía ser cierto, no podía serlo.
La señora Mikoto era alguien realmente buena, ella podía sentirlo.

-¿q-que? -cuestiono aun aturdida ante lo que acaba de escuchar-

El pelinegro parpadeo desconcertado al darse cuenta de lo que acaba de hacer, o decir, pero
simplemente no pudo evitarlo. Ver como ella hablaba tan bien de aquella mujer, ver como ella le
decía que Mikoto lo quería, era mas de lo que pudo aguantar. Nadie debería siquiera reparar es
alguien así, y que aquella pelirrosa estuviera defendiendo a esa mujer lo enfureció demasiado.

-¿q-que dijo joven? -volvió a cuestionar la chica impaciente-

-¡no dije nada!

-¡si, si lo hizo! -exclamo frunciendo el ceño-

-¡Sakura cállate! -rugió apretando los puños con fuerza-

-l-lo que usted d-dijo, no...no...-balbuceo agitando la cabeza de un lado a otro- ¡eso no puede ser!

-¡yo no dije nada! -mascullo entre dientes-

La pelirrosa parpadeo perpleja.

-usted esta muy mal joven, la señora Mikoto no...

-¿¡es que no entiendes cuando alguien dice que te calles! -cuestionó furioso-

-¡ella no sería capaz de algo así! -apunto sin darle importancia a su comentario-

-tu no sabes nada...-soltó de manera mordaz-


La ojijade se encogió de hombros al escucharlo. ¿Acaso eso sería cierto? Era obvio que el pelinegro
conociera mejor a Mikoto que ella, pues solo llevaba un mes y semanas allí, pero en todos
aquellos días jamás se imagino aquello. La señora Mikoto se había portado sumamente bien con
ella, y ella no podía imaginar que ella matara...matara a su propio hijo. Eso era una completa
locura.

-¿por que esta diciendo eso joven? -cuestiono con la voz temblorosa-

El pelinegro frunció el ceño al escucharla. ¿Como era posible que hubiera soltado eso frente a ella?
Estaba seguro que si lo hubiera soltado frente a cualquier otra persona no hubiera pasado nada,
pero no, ella no era cualquier persona y estaba seguro que no se quedaría callada hasta que él le
diera una explicación, y aquello era algo que no pensaba hacer.

-olvida lo que dije...-murmuro desviando la mirada-

No quería hablar de aquello, y no era el simple echo de que no quería revelar nada sobre su
familia, si no que recordar aquello le producía un dolor tan desagradable que era imposible
soportarlo, y para ser sinceros, aquel no era ni el lugar ni el momento adecuado.

-yo...-comenzó la pelirrosa indecisa-

Ahora recordaba que en uno de sus días de limpiar el cuarto del segundo piso que su patrón le
había ordenado, había encontrado muchas fotos, y en algunas de ellas aparecía un chico, un chico
que era muy parecido a su patrón y que en ese momento no tenía idea de quien era, pero ahora
que su patrón soltaba todo aquello una idea comenzaba a cruzar por su cabeza. Tal vez ese niño
era su ¿hermano?

-¿usted tenía un hermano? -se atrevió a preguntar aunque la respuesta ya era algo obvia-

El pelinegro lanzó una maldición por lo bajo, y no se digno en responder su pregunta.

-era mas grande que usted ¿cierto? -volvió a preguntar-

Esta vez, aunque sea, había conseguido que él al mirara, aunque no de buena forma.

-hace...hace unas semanas...-balbuceo lentamente- vi unas fotos, de usted y su familia...-musito


nerviosa-

-¿que? -pregunto el pelinegro molesto- ¿donde viste eso? -cuestiono entrecerrando los ojos-

-en el segundo piso hay una caja llena de fotos joven, y en ellas...

-¿¡quien demonios te dio permiso para que husmearas nuestras cosas! -interrumpió furioso-

-¿que? ¡no! ¡yo no hice eso joven! -se defendió de inmediato- usted me...

-¿¡entonces como es que viste eso! -volvió a interrumpir de manera brusca-


La pelirrosa frunció el ceño.

-si deja de interrumpirme tal vez pueda explicárselo joven. -exclamo cruzándose de brazos-

-habla Sakura -mascullo sin paciencia-

-fue usted quien me dijo que ordenara aquel cuarto ¿acaso no lo recuerda? -pregunto en el mismo
tono que él-

El pelinegro inmediatamente recordó aquello, y un bufido de molestia escapó de sus labios.

-dije que ordenaras el cuarto, no que revisaras las cosas...-sentenció de manera tajante-

-eso es lo que hacía, estaba ordenando esas cajas y allí había muchas fotos...-dijo seriamente-
joven no fue mi intención meterme en sus cosas, yo...yo no creí que aquello le molestaría...

El pelinegro la miro y se dio cuenta de que ella hablaba en serio, y es que en verdad ni siquiera él
sabía por que se había molestado tanto, pero su pasado era algo de lo que no le gustaba hablar
con nadie, de echo su pasado era algo que muy pocas personas conocían.

-se enojo joven... -murmuro la pelirrosa encogiéndose de hombros- lo sabía, no debí decírselo...-
añadió bajando la mirada-

-claro que si...-exclamo de inmediato-

-no, claro que no.

-no deberías ocultarme nada...-soltó en tono menos brusco que hace unos segundos-

-no estaría ocultando nada, no creí que aquello hubiera sido algo importante...-murmuro
desviando la mirada-

El pelinegro frunció el ceño otra vez.

-no es...no es importante, es solo que...-exclamo también con la mirada en un punto inespecífico-
no me gusta hablar de cosas que ya pasaron Sakura, y mucho menos me gusta que hables de...

-lo entiendo joven...-exclamó al ver que el no quería pronunciar el nombre de su madre-

De verdad lo entendía pero aun así lo que su patrón había dicho no era algo que pudiera dejar de
rondarle la cabeza con tanta facilidad. La señora Mikoto no sería capaz de hacer algo así, ella no
pudo haber matado a su propio hijo ¿cierto?

-pero joven...-reclamo al siguiente segundo- no puede pretender que no diga nada cuando me
dice...eso.

-no debí decírtelo...


-pero lo hizo -musito lentamente- y yo no puedo creerlo...

El azabache sintió que la furia crecía nuevamente en su interior, pero esta vez, pudo controlarlo.

-entonces no lo hagas, no me creas Sakura...-mascullo entre dientes-

La pelirrosa volvió a bajar la mirada, sintiendo como aquella desagradable sensación crecía en su
interior mas y mas. ¿Por que tanto misterio en torno de su patrona? La pelinegra era una persona
buena, ella podía sentirlo, pero su patrón...su patrón hablaba con tanta seguridad, con tanto
rencor y odio que hacía que las dudas comenzaran a crecer en su interior.

¿¡Acaso fue justo que ella matara a su hijo! ¿¡Acaso fue justo que ella matara a mi hermano!

Las palabras del pelinegro resonaron en su cabeza, y un estremecimiento recorrió su cuerpo.


Aquello no era cierto. Su mirada subió lentamente hacia su patrón, y entonces vio que el mismo
tenía la mirada pérdida, pero allí no vio nada mas. Deseaba con muchas fuerzas preguntar tantas
cosas, pero sabía que no debía ni podía hacerlo, él no se las respondería, al menos no ahora.

Él no quería a su madre, eso era seguro, pero su madre si lo quería a él. La señora Mikoto le había
hablado tantas veces del joven Sasuke, y lo había echo llena de amor, aunque a veces notaba la
culpa en su voz, y ahora comenzaba a comprender aquella culpa, pero si comprendía aquello, eso
quería decir que las palabras de su patrón eran ciertas.

Por otro lado, también quería soltar lo que había visto el otro día. No creía que fuera justo que la
pelinegra continuara viendo aquellas repugnantes , no sabía que fue lo que ocurrió en el pasado
de los Uchiha, pero aun así la señora no se merecía nada de lo que le sucedía. Tal vez si su patrón
supiera lo que sucedía, entonces haría algo, pero también cabía la posibilidad de que no hiciera
nada.

Kasa Y Fugaku.

Pensar en ellos dos hacía que el estomago se le removiera con fuerza. Jamás hubiera pensado que
su tía sería capaz de aquellas cosas, no solo era asqueroso, si no que era...eso era maldad. Ellos
dos se burlaban de la pelinegra, la cual estaba enferma y no tenía posibilidad de defenderse. Agito
la cabeza de un lado a otro, y supo que había conseguido que su patrón la mirara. No era
momento de pensar en aquellas cosas, realmente no era momento.

-joven Sasuke...-murmuro levantando la mirada para encararlo- cuénteme algo de su hermano...-


pidió suavemente y con una pequeña sonrisa-

El azabache quedo completamente sorprendido al escucharla.

-por favor, tengo curiosidad por saber...-añadió al ver que él no decía nada-

-¿por que? -cuestiono seriamente-


La pelirrosa se sonrojo al oírlo. No entendió aquella reacción de su cuerpo, pues no había echo
nada para avergonzarse ¿no? entonces ¿por que se sonrojaba? Comenzó a mover los dedos
nerviosa, y se dio cuenta de que su corazón se había acelerado.

¿Por que?

Esa había sido la pregunta de su patrón, y la respuesta era...simple. Ella quería saber mas de él, ese
era el motivo de su pregunta. Quería conocerlo mejor, quería saber cual había su vida, y es que
ella simplemente...quería saber de él, y aquella respuesta interna le hizo comprender el por que
de su sonrojo.

-n-no lo se...-musito sin mirarlo-

El pelinegro frunció el ceño. ¿No lo sabía? ¿No sabía por que preguntaba algo? Abrió los labios
molesto para decirle un par de cosas, pero los cerro casi de inmediato, considerando que lo mejor
era no decir nada, después de todo, ella no había echo nada malo ¿cierto?

-no me gusta...-comenzó pasados unos segundos-

-por favor joven -interrumpió antes de que él se negara en su totalidad-

El azabache se cruzo de brazos y permaneció unos segundos en silencio.

-bien ¿que quieres saber?

-bueno, ¿se llevaban bien?

Una pequeña sonrisa se formo en su rostro al escuchar aquella pregunta. Itachi y él siempre se
habían llevado bien. Recordaba perfectamente que siempre tenía envidia de su hermano, pero de
la buena. Lo admiraba, Itachi siempre había sido su ejemplo a seguir, y él lo había querido tanto.
Naciendo en la familia que nació, con una maldita madre, y con un padre indiferente, su único
consuelo había sido su hermano, su querido hermano. Nunca se quejo de nada, tal vez solo al
principió le dolía la conducta de sus padres, pero con la presencia de Itachi todo aquello había sido
llevadero.

-¿joven? -murmuro la pelirrosa confundida-

Pero ella...ella tuvo que arrebatárselo. Sin siquiera dudarlo dos veces, sin siquiera pensar que era
su hijo, lo había matado. Lo había dejado solo, sin su hermano. La furia nuevamente comenzó a
crecer en su interior, y sus dientes se apretaron entre sí.

-Itachi era un hermano perfecto...-musito reaccionando por fin-

-¿Itachi? -cuestiono la pelirrosa-

-así se llamaba.
-es un...un lindo nombre, aunque...-se interrumpió de inmediato al darse cuenta de lo que iba a
decir-

-¿aunque que?

Sus ojos negros vieron claramente como la ojijade se sonrojaba de sobremanera, y aquello no hizo
mas que agrandar su curiosidad.

-vamos ¿aunque que? -volvió a preguntar arqueando una ceja-

-n-no nada...-tartamudeo nerviosa-

El azabache entrecerró los ojos, y después de observarla por unos buenos segundos, sonrió de
medio lado al darse cuenta de lo que la chica iba a decir.

-¿que? -pregunto ella frunciendo el ceño al verlo sonreír-

-te parece mas lindo mi nombre ¿cierto? -pregunto de manera altanera-

Sus mejillas se encendieron aun mas.

-es lo que ibas a decir Sakura, ¿o me equivoco?

Hubiera dicho que sí, por que era verdad que era eso lo que iba a decir, pero se dio cuenta de que
afirmar aquello no haría mas que acrecentar el ego de aquel pelinegro.

-p-pues se equivoca joven...-exclamo cruzándose de brazos-

-¿a si? -pregunto divertido- ¿y que ibas a decir?

-en primero lugar, en ningún momento dije que su nombre era lindo...-aclaró rápidamente-

-cielos, hieres mis sentimientos...-bromeo aun divertido-

-¿lo hago? -pregunto interesada- pues me alegro...-sentencio sonriendo-

-vaya, así que detrás de toda esa dulzura hay una chica mala...-exclamo con una sonrisa de medio
lado-

-¿d-dulzura? -cuestiono perpleja-

El azabache no tardo mas de dos segundos en darse cuenta de su error.

-¿dijo dulzura joven? -pregunto con una agradable sensación en su interior-

-no, no dije eso -se defendió de inmediato-

-¿y que dijo?


Se quedo completamente mudo al escucharla, sin saber como demonios salir de aquel embrollo.

-¿no querías saber mas de mi hermano? -pregunto tratando de desviar aquel tema-

Funcionó. Sus ojos jades le mostraron toda la curiosidad que sentía.

-si, claro que sí...-exclamo emocionada y olvidando lo anterior- veamos, ¿por cuanto se llevaban?

-cinco años.

-ya veo, había mucha diferencia...-murmuro de manera pensativa-

-nunca lo sentí así...

-cuénteme mas joven...-pidió con una pequeña sonrisa-

-bueno, ya sabes como era físicamente...

La pelirrosa asintió con la cabeza.

-era muy lindo...-exclamo tranquilamente- aunque...

El pelinegro sonrió de medio.

-¿aunque yo soy mas lindo? -dijo burlonamente-

-no, no iba a decir eso, es solo que...-exclamo indecisa-

Claro que su patrón era mucho mas lindo que su hermano, al menos ella lo creía así, pero aquello
no era lo que iba a decir.

-se parece a su padre...-murmuro sin pensarlo mas-

-¿eh? -exclamo confundido- ¿y acaso eso es un problema?

La pelirrosa frunció el ceño al pensar en el señor Fugaku.

-no te agrada mi padre ¿cierto? -cuestiono ya comprendiendo el comportamiento de la chica-

-no joven...-soltó sin poder evitarlo-

No podía siquiera fingir agrado por aquel sujeto, y aunque tal vez el pelinegro que tenía delante se
molestara ante lo dicho, aun así no se arrepentía de haberlo dicho.

-bueno, supongo que no es la persona mas agradable del mundo...-exclamo el pelinegro con
tranquilidad-

-no, no lo es...-dijo de manera mordaz- no entiendo como la señora Mikoto se fijo en él...-exclamo
seriamente-
Al segundo siguiente quiso morderse la lengua por haber dicho nuevamente aquel nombre. Subió
la mirada de inmediato y vio que su patrón nuevamente estaba serio, y ella quiso golpearse por su
estupidez.

-lo siento, no quise...

-te diré algo Sakura. -comenzó el pelinegro lentamente- tuviste mucha suerte de tener la madre
que tuviste...-comento de manera dura-

Sabía perfectamente que la madre de la pelirrosa la había abandonado, ella misma se lo había
dicho, y sin embargo estaba seguro de que lo que decía era cierto. Cualquier madre hubiera sido
mejor que la suya, y aquello era una suerte que todos deberían agradecer.

-no lo creo...-exclamo ella con la voz temblorosa-

-pero si, si la tuviste, cualquier madre es mejor que la mía...-exclamo fríamente-

La pelirrosa bajo la mirada al escucharlo. No era así, claro que no. Su madre era la peor de todas,
de aquello no había duda.

-no es así, usted tuvo suerte de tener a su madre...-exclamo con la voz temblorosa-

-estas tan equivocada...-mascullo creyendo tener la razón-

-¡no lo estoy! -exclamo en tono elevado-

De solo recordar todo lo que su madre le había echo, de solo recordar aquello...Sus ojos se
cristalizaron, y un nudo comenzó a formarse en su garganta.

-¡hubiera preferido que mi madre me abandonara a que se quedara a mi lado para hacer lo que
hizo! -exclamo molesto- a veces es mejor eso...

La pelirrosa agito la cabeza de un lado a otro. Si solo hubiera sido eso, si tan solo la hubiera
abandonado, entonces no sentiría lo que sentía hacia su madre, pero fue mas...fue mucho mas lo
que hizo.

-ha...-jadeo cuando las lágrimas comenzaron a escapar de sus ojos-

¿Por que simplemente no la había abandonado? ¿Por que tuvo que destrozarle la vida de esa
manera? El dolor de su pecho era tan fuerte, y con la misma intensidad de siempre, que la dejo sin
aliento.

-Sakura...-murmuro sorprendido al verla así-

No creyó que aquel tema la afectara tanto, y de un momento a otro sintió la culpa por haberla
puesto así. Sin lugar a dudas el abandono de su madre la lastimó demasiado, pero aun así sentía
que aquello no era todo. Ella escondía algo mas, podía sentirlo.
-¿ella te lastimo? -cuestiono seriamente-

-m-mucho...-susurro con la voz quebrada-

Bajo la cabeza y oculto el rostro entre las piernas, tratando de ocultar todas las penas que
desbordaban de su ser, y aquello hizo que el corazón del pelinegro se encogiera como nunca
antes. Deseo estar cerca de ella, deseo rodearla con sus brazos para hacerle saber que él estaba
con ella.

-¿que te hizo? -exclamo en tono bajo mientras continuaba escuchando sus sollozos-

El llanto aumento al oír la pregunta de su patrón, y sus puños se cerraron con fuerza alrededor de
la tela de sus pantalones.

El balde de sus manos resbalo de entre sus dedos, produciendo un ruido seco en todo el lugar.

-vine por ti hija, ¿acaso no me recuerdas? -le pregunto con aquella voz que le era tan familiar-

Retrocedió un paso mientras que la sorpresa no la dejaba hablar.

-¿mama?

Si hubiera sabido cuales habían sido sus intenciones en aquel momento, entonces se habría ido
corriendo. Habría escapado de ella, de sus malditos planes, pero había sido tan ingenua que había
creído en sus palabras.

-¡no! ¡mama! -grito asustada-

-¿ahora si soy tu madre? -pregunto con un fajo de billetes en su mano-

-¡no! ¡no me dejes aqui!

-calmate que solo sera un rato...-exclamo sin mirarla y con los ojos fijos en la plata-

Ella no se había merecido eso. La vida la había castigado por algo que ni siquiera sabía que era.
¿Que había echo? ¿Que fue lo que hizo para merecer aquello?

-Sakura cálmate...-pidió su patrón sin ser capaz de decir nada mas-

Miro desesperado a todos lados, como si allí encontraría la solución para que la chica dejara de
llorar, pero como era de esperarse allí no había nada.

-¿que te sucedió? -pregunto- ¿por que no me lo dices?

-no, no...-exclamo moviendo la cabeza de manera negativa-

Jamas se atrevería a decirle la verdad. No quería que su patrón, que justamente él la viera con el
despreció con el que la veían todos. Ella quería que él continuara observándola de aquella manera
tan especial, de aquella manera que le gusta, y es por eso que nunca le diría nada. Ver el rechazo
en sus ojos sería un duro golpe para ella.

La negativa de la chica fue un desagradable rechazo para él, e incluso sintió la molestia. ¿Por que
demonios no confiaba en él? Sus puños se apretaron con fuerza al darse cuenta de que lo que
pensaba era absurdo. Ella no tenía ninguna obligación para con él, como para andar contándole
sus asuntos, sus secretos, por que eso era lo que ella tenía: un secreto, un secreto que él iba a
descubrir.

-Sakura...-llamo con la voz firme- Sakura mírame...-ordeno inclinando su cuerpo hacia ella-

La pelirrosa lo obedeció de inmediato, aunque en contra de su voluntad, y justo en el momento en


el que él le iba a decir algo, la puerta del lugar se abrió con fuerza.

-vaya, con que siguen aquí ¿no? -cuestiono de manera burlona el sujeto que estaba en aquella
entrada-

Detrás de él aparecieron los otros dos, y ambos jóvenes se quedaron en silencio.

-preciosa ¿estas llorando? -pregunto el de la izquierda al tiempo que se acercaba a ella-

La pelirrosa inmediatamente se seco las lágrimas que aun se deslizaban por sus mejillas.

-oh pero no te pongas así, no te haremos nada si tu cooperas...-exclamo arrodillándose frente a


ella-

La pelirrosa ladeo el rostro para otro lado.

-mírame linda...-exclamo tomándola de la quijada-

-¡suéltame! -exclamo molesta y sin querer siquiera verlo-

-déjala ya...-exclamo el otro sujeto molesto-

-pero...

-vamos déjala...-ordeno en el mismo tono molesto-

El chico se paro sin decir nada, y de mala gana se dio la vuelta, pero mientras este se iba el otro se
acercaba a ella.

-toma, debes tener hambre...-dijo de manera amable al tiempo que dejaba un pequeño plato a su
costado-

La pelirrosa observo incrédula aquello, pues allí había un sándwich y un vaso de agua. Se quedo
observando aquel alimento mientras se debatía en si debía agradecer aquel gesto de su captor, o
solo enfurecerse por aquello, pero antes de que lograra decidirse el mismo se paro y se dio la
vuelta de inmediato.
-no me olvide de ti Uchiha...-comento el mismo chico- aquí esta tu vaso de agua...-exclamo en
tono cortante-

Sus ojos jade se abrieron de la sorpresa cuando el chico vacío el vaso de agua en el cuerpo de su
patrón.

-¡maldita sea! -gruño su patrón furioso-

-supuse que tenías sed...-exclamo burlonamente-

El pelinegro subió la mirada hasta aquel sujeto, y deseo estar libre para golpearlo hasta que
perdiera el conocimiento.

-cualquiera puedo aprovecharse de alguien esposado...-soltó el pelinegro furioso-

El chico enfureció al oírlo y sin hacerse esperar mas su puño se estrello contra el rostro de su
patrón.

-¡no! -exclamo la pelirrosa llena de pánico- ¡déjalo! -volvió a exclamar cuando un nuevo puño cayo
sobre el pelinegro, esta vez en su estomago-

El dolor de aquellos dos puños pareció desaparecer cuando escucho el grito de la pelirrosa. Era tan
estúpido, pero el saber que se preocupaba por él, le reconforto demasiado.

-te mataría aquí mismo si no fuera por que quiero la plata Uchiha -rugió su agresor lleno de odio-

-yo te mataría a ti si no estuviera esposado...-exclamo en el mismo tono-

-¡joven basta! -grito la pelirrosa, y él distinguió la angustia en su voz-

Era lo mas racional que podía hacer, sabiendo que se ganaría una buena paliza si seguía
provocando a aquel sujeto, pero aquello era inevitable. Sin embargo para su sorpresa, el hombre
se enderezo y se dio la vuelta sin decir mas, para después salir de allí junto a los otros dos, y
dejarlos nuevamente solos.

-¿esta bien? -pregunto la chica de inmediato-

El pelinegro desvío su mirada a ella y noto que aun tenía los ojos cristalizados, mas al parecer ya
había logrado deshacerse de sus recuerdos.

-estoy bien, no te preocupes...-mascullo pasando su mano por su labio roto-

El sabor de la sangre se extendió por toda su boca y garganta, y deseo tener el vaso de agua de la
pelirrosa en sus manos.

-¿por que hace eso? debería quedarse callado...-apunto frunciendo el ceño-

-si, tal vez debería hacerlo...-repitió él tranquilamente-


Ella pareció enfurecer al escucharlo, mas no dijo nada.

-deberías comer...-exclamo apuntando el sándwich-

Sus ojos inmediatamente vieron aquello, y su estomago pareció reaccionar. No sabía cuanto
tiempo llevaban allí, pero ya debía ser mucho dada las circunstancias de que tenía hambre. Lo
tomo de inmediato y antes de que pudiera dar el primer bocado se dio cuenta de que a su patrón
no le habían dejado nada.

-¿usted quiere joven? -pregunto mirándolo fijamente-

El pelinegro miro aquel sándwich, la verdad es que si tenía hambre, aunque recién ahora se daba
cuenta de ello. No había sentido el rugido de su estomago hasta que sus ojos se vieron aquel
alimento.

-no...-mintió sin querer aceptar aquello-

Una pequeña sonrisa se formo en el rostro de la pelirrosa.

-esta mintiendo joven...-musito de manera divertida-

El pelinegro frunció el ceño al escucharla, más después de eso simplemente esbozo una sonrisa de
medio lado.

-¿tanto se nota?

-demasiado...-murmuro al tiempo que ponía la mitad de aquel sándwich en el plato- tome...-


exclamó y sin hacerse esperar mas deslizo el plato por el suelo-

Lo lanzó con mucha fuerza para que llegara hacia su patrón, y así lo hizo, pues él pudo atraparlo
antes de que chocara contra la pared. Había sido una suerte que aquel pedazo no saliera volando
del plato.

-esta rico...-exclamo la chica cuando dio el primer mordisco-

El pelinegro probo un primer bocado y se limito a asentir con la cabeza, no era una comida que
estuviera acostumbrado a comer pero dada las circunstancias en las que se encontraba no podía
quejarse. Miro a la ojijade por un buen tiempo, hasta que la misma lo notó y levanto su mirada.

-¿sucede algo? -pregunto confundida-

-¿estas mejor? -pregunto sin poder evitarlo-

Jamás lo preguntaría frente a otras personas, pero estando allí, solo con ella, no pudo evitarlo
hacerlo. No olvidaba con tanta facilidad el echo de que ella había estado llorando.

-s-si joven...-murmuro con una bonita sonrisa y sin apartar su mirada de la de él-
Decidió no preguntar mas acerca de aquel tema, pero el bicho de la curiosidad ya lo había picado,
aunque también sabía que no era solo curiosidad. Averiguar la vida de alguien no era para nada
difícil, y mucho menos si uno contaba con plata, así que en aquel momento decidió que lo haría.
Había mucha gente que se dedicaba a aquella profesión de ''detectives'', y él recurriría a uno.

Se quedaron mirando fijamente por un buen tiempo, y el azabache supo, en ese momento, que
había perdido una batalla. El estomago se le removió en algo que no supo definir, y se dio cuenta
de que ambos habían cruzado alguna linea imaginaria que los separaba, acercándose un poco mas
y sabiendo que no había vuelta atrás.

Y lo raro de todo eso, es que no quería volver atrás.

... ... ...

Se sentó de mala gana en la mesa que tenía delante, y no es que las cosas estuvieran saliendo mal,
por que no era así, si no que simplemente no se sentía bien haciendo eso, pero aquel sujeto lo
había dejado sin opciones, y ahora su única salida era lo que estaba haciendo.

-tranquilízate...-susurro el chico que tenía a lado-

-no es fácil teniendo a dos personas secuestradas...-exclamo malhumorado-

Llevo una mano al trapo que estaba en su cabeza y se lo saco de una, para por fin poder respirar
con tranquilidad, revelando sus cabellos marrones, al igual que sus ojos.

-Kiba si sigues así lo arruinaras...-comento el otro chico al tiempo que se sacaba el trapo de su
cabeza-

-no pienso arruinar nada Shino. -exclamo molestó- esta es mi única salida, ese maldito Uchiha no
me dejo opción...

-tendremos mucha plata...-comento el pelinegro con una sonrisa-

-a diferencia de ti, yo necesito la plata...-comento frustrado-

-lo se Kiba, y créeme que que también pienso en eso. -exclamo tomando un sorbo de agua-

-sabes que no hago esto por que quiero ¿cierto? -pregunto molesto consigo mismo-

-no tienes que reprenderte por esto Kiba, no tenías mas opción...

-si, pero si mis abuelos supieran esto...-comento frustrado- no se que pensarían.

-pensarían que estas tratando de ayudarlos de la única manera que puedes Kiba...-sentenció
molesto-

El pelimarrón sabía que era así, jamás habría echo algo así si no fuera por que en verdad lo
necesitara, y él lo necesitaba. Sasuke Uchiha iba a quitarles su casa, su pequeño terreno, y
entonces ¿que sería de ellos? No se preocupaba por él, claro que no, pero sus abuelos no tenía
donde caer y él no se quedaría de brazos cruzados viendo como aquel pelinegro continuaba
agrandando sus riquezas a costas de otros, algo tenía que hacer, y lo estaba haciendo, aunque
hubo un pequeño error, aquella pelirrosa no estaba en sus cálculos, y sin embargo y para su
suerte, no estaba causando problema alguno.

-Kiba, Shino...-se escucho el susurro de alguien-

Inmediatamente ambos se pusieron de pie y entonces abrieron la puerta de aquel pequeño lugar.

-¿que sucede? -pregunto el pelimarrón viendo a todos lados-

-ya tengo el carruaje, esta en la parte de atrás, y el viejo ese aceptó el trato, tenemos quince
minutos...

-¿y que esperamos? -pregunto el pelinegro impaciente-

-espera Shino -espeto el ojimarrón- Kasu ¿tu no viste nada raro? -cuestiono al rubio que tenía
delante-

-creo que no, el viejo esta desesperado por recuperar a su hijo, así que pagará sin hacer problema
alguno...

EL pelimarrón frunció el ceño.

-todo esta yendo bien Kiba, no hay de que preocuparse...-continuo el mismo sujeto- ahora
sáquenlos de allí y tráiganlos al carruaje...-añadió antes de dar media vuelta e irse de allí-

-bien, hagamoslo...-sentencio decidido-

Sin esperar mas se encamino hacia la pequeña mesa que había allí, y se coloco aquel trapo en la
cabeza para que aquellos dos no lo reconocieran, después de eso y de ver que Shino había echo lo
mismo, entro al cuarto en el que los tenían. Se sorprendió un poco cuando vio que ambos
sonreían, al parecer por algún comentario, pero la sorpresa no duro mucho. Kasu ya le había dicho
que los había encontrado riéndose hace unas horas, al parecer ninguno de ellos dos consideraba el
echo de que estaban secuestrado, y aquello lo molesto.

-hora de irse princesitas...-exclamo en tono brusco y sin mas se acerco al pelinegro que ya había
cambiado su semblante-

Frunció el ceño, aun cuando él no podía verlo debido al trapo, y se dedico a soltar aquella cadena
que lo mantenía quieto en aquella esquina, mientras que Shino soltaba a Sakura.

-cualquier movimiento que hagas Uchiha, sera ella quien lo pague...-exclamo antes de soltarlo en
su totalidad-
Una vez suelto le presiono el cuchillo en su cuello y lo obligó a caminar hacia donde estaba Shino,
que ya tenía libre a la ojijade.

-tu mano muñeca...-musito el pelinegro al tiempo que tomaba su mano para que el pelimarrón la
esposara, nuevamente junto a su patrón-

-tu papi pagará tu liberación, así que siéntete dichoso...-soltó Kiba de manera mordaz-

El azabache no dijo nada, y ni siquiera se digno en mirarlo, y aquello lo irritó, mas decidió dejarlo
pasar, después de todo, ya se acabaría aquella tortura.

-vamos...-ordeno al pelinegro-

Sin despegar el cuchillo de la espalda del Uchiha, salieron de allí, mientras que Shino sujetaba a la
pelirrosa por el brazo. No es que pudieran hacer algo, pues ambos se encontraban sujetos por
aquellas esposas, pero era mejor que prevenir que lamentar. Agradecía haber alquilado aquella
pequeña casa en aquel lugar de Konoha, pues aquel sitió no era para nada concurrido.

-sube...-ordeno empujando al chico-

El pelinegro subió de mala gana, y al segundo siguiente subió la pelirrosa, la cual se mostraba algo
perturbada. Suspiro frustrado al darse cuenta de que nuevamente los había esposado juntos, tal
vez si no hubieran echo eso podría intentar escapar, pero dadas aquellas circunstancias era
imposible. Escucho como aquellos sujetos hablaban entre ellos, y finalmente uno subió con ella allí
dentro, aun con el cuchillo listo ante cualquier movimiento.

El carruaje comenzó a moverse y se pregunto si aquellos tres sujetos se saldrían con la suya,
aquello hacía que la sangre le hirviera, pues eso seria una total humillación tanto a él como a su
padre. Maldijo internamente mientras apretaba los puños con fuerza y desviaba la mirada hacia
afuera. El cielo estaba oscuro, pero no tanto, por lo que dedujo que debía ser el atardecer o un
poco mas.

-joven...-escucho que le llamaba la pelirrosa-

-¿que? -cuestiono tratando de alejar aquellas ideas de su cabeza-

-me esta apretando la mano...-se quejo al tiempo que se encogía de hombros-

Bajo la mirada hasta sus manos, y se dio cuenta de que su mano había envuelto a la de la chica.

-no me di cuenta...-exclamo sorprendido para después apartarla de allí-

-no pasa nada -dijo con una sonrisa mas la misma desapareció casi al instante-

-¿que sucede? -cuestiono confundido-

-esta...tiene el labio...-murmuro preocupada-


-ah eso...-susurro sin darle importancia, mas después tomo mucha importancia cuando ella coloco
su suave mano en su mejilla-

-esta caliente -murmuro mirándolo fijamente-

El Uchiha se quedo sin aliento al sentir aquel tacto. Su delicada mano, suave y fresca, era el
remedio justo para su mejilla herida y caliente, y por supuesto que también lo sería para su labio, y
por un momento estuvo tentado a bajar el rostro para rozar con la boca los dedos de ella, pero el
carraspeo del sujeto que tenía delante hizo que toda aquella burbuja se rompiera, y ambos
reaccionaron de inmediato.

-no es nada...-mascullo ladeando el rostro para el otro lado-

La pelirrosa se mordió el labio inferior, y se reprendió una y otra vez en su interior por actuar de
aquella manera tan...tan comprometedora. Sus manos se sujetaron a su pantalón, y al igual que él
ladeo el rostro para el otro lado.

Los siguientes minutos fueron una tortura, mientras el carruaje continuaba moviéndose ninguno
de ellos habló, y el ambiente se cargaba cada vez de mas tensión, pero de un momento a otro
todo aquello se rompió cuando el carruaje se detuvo de golpe.

-llegamos...-murmuro el sujeto que tenían delante- ahora bajen...-ordeno-

Sin hacerse esperar mas, la primera en bajar fue la pelirrosa, y a continuación su patrón seguido de
aquel sujeto. Los otros dos también ya estaban con los pies en el suelo, y la ojijade se dio cuenta
de que ambos tenía los cuchillos listos en sus pantalones.

-¡la plata! -grito uno de los sujetos-

La pelirrosa reaccionó al oírlo y entonces su mirada capto la figura de el señor Fugaku a unos cinco
metros de allí.

-primero mi hijo...-exclamo el Uchiha con voz autoritaria-

-tu hijo esta aquí Fugaku. -comento el mismo sujeto al tiempo que jalaba al pelinegro y le ponía el
cuchillo en el cuello- y si quieres seguir viéndolo se bueno y danos el dinero...

-esta aquí -exclamo mostrando la maleta que tenía entre sus manos-

-bien...-asintió el pelimarrón complacido-

Aflojo la presión en el cuello del pelinegro, y sonrió complacido. Estaba tan cerca de conseguir lo
que necesitaba que el pulso se le aceleraba de la emoción, después de todo no estaba haciendo
nada malo ¿no?

-¡acercalo! -ordeno de manera tajante-


El pelinegro mayor pareció dudarlo, pero finalmente accedió y dio un paso, dos, tres, cuatro y de
repente la maleta se abrió y los billetes salieron volando de allí.

-¿¡que haces! -cuestiono el pelimarrón exaltado-

El terror de ver la plata esparciéndose por todo el lugar, hizo que los tres sujetos se
desconcentraran y lo siguiente paso demasiado rápido para sus ojos. Solo vio muchos hombres
aparecer de la nada, escucho las protestas de sus captores, y por último el intento de huir de los
tres, pero todo ello fracasó frente a la presencia de una patrulla de alguaciles.

-¿¡creyeron que se saldrían con la suya estúpidos! -gruño el pelinegro mayor furioso-

La pelirrosa parpadeo desconcertada ante el giro de las cosas, y entonces vio a su patrón y noto
que el mismo estaba igual de sorprendido que ella. Después de eso vio a sus captores, los tres
tirados en el suelo, y todos sujetos por un par de hombres armados.

-señor Uchiha ¿esta bien? -pregunto un hombre alto y rubio al tiempo que se acercaba a ellos-

-¿como...? -cuestionó el pelinegro confundido-

-¡Sasuke, hijo! -exclamo su padre- hijo ¿te hicieron algo? -pregunto frunciendo el ceño-

-no, yo estoy bien, pero ¿como demonios...?

-estaba todo arreglado...-interrumpió el pelinegro mayor con una sonrisa prepotente- una simple
trampa, ya sabes...

-¿tu eres Sakura? -cuestiono el pelirrubio con el rostro serio-

-s-si...-murmuro aun aturdida por lo sucedido-

-bien, ahora veremos de quienes se tratan...-comento Fugaku complacido-

Los hombres que sujetaban a sus tres captores le sacaron de inmediato aquellos trapos que
ocultaban su identidad, y entonces sus rostros quedaron expuestos ante la mirada de todos.

-Inuzuka -soltaron ambos pelinegros juntos-

-p-pero si es...-balbuceo la pelirrosa sorprendida al ver allí al pelimarron- Kiba.

-¿lo conocen señores? -pregunto el alguacil jefe-

-claro que sí, teníamos unos pequeños negocios entre nosotros...-soltó Fugaku en tono
despectivo-

-¿¡negocios! -rugió el pelimarrón desde el suelo- ¡eres un maldito Fugaku! ¡ambos son unos
malditos! -exclamo lleno de odio para después ganarse un duro golpe de uno de los hombres que
lo sujetaban-
-n-no, no le haga eso...-balbuceo la pelirrosa dando un paso hacia el chico-

Los ojos de Kiba se posaron en la pelirrosa, y entonces bajo la mirada avergonzado.

-no quise involucrarte a ti Sakura, pero no tuve opción...-exclamo sin mirarla- pero debes saber
que no te hubiera echo daño...

El azabache frunció el ceño molesto.

-¿por que? -cuestiono la pelirrosa perpleja- ¿por que hacer esto?

-no tenía opción, ese maldito...-mascullo apuntando a su patrón- es un desgraciado que va a dejar
a mi familia en la ruina...

La ojijade dio un respingo al oírlo.

-no debiste actuar así, estúpido -soltó el pelinegro furioso-

-bien, comos sea...-interrumpió uno de los alguaciles- ellos deben ser trasladados a la cárcel...-
exclamo una vez que los tres sujetos estuvieron esposados-

-¡malditos Uchiha! -gruñó el pelimarrón furioso- ¡malditos! -continuo gritando hasta que lo
metieron en uno de los carruajes-

Otro hombre de aquel grupo se acerco a ambos jóvenes, que aun seguían esposados, y entonces
saco una llave, que al parecer se la había quitado a sus captores, y los libero de inmediato, sin
embargo poco le duro la libertad a la pelirrosa pues casi al siguiente segundo otra esposa fue
colocada en su mano.

-¿que hace? -cuestiono confundida-

El pelinegro también quedo sorprendido.

-usted también es sospechosa señorita...-acoto el rubio-

-¿¡que!

-¿pero que dice estúpido? -gruño el azabache al tiempo que tomaba la muñeca de la pelirrosa para
jalarla hacia él-

-Sasuke no interfieras con la ley -intervino su padre rápidamente-

-¿por que la acusan a ella? -continuo el pelinegro molesto-

-solo son sospechas señor

-pues sus sospechas son ridículas...


-aun así ambos deben acompañarme a la delegación, usted para tomar su parte, y ella para un
interrogatorio, es rutina...-exclamo seriamente-

La pelirrosa aun seguía perpleja ante lo sucedido, y después de eso su mirada se dirigió a la esposa
que colgaba de una de sus muñecas.

-no hace falta eso...-exclamo el pelinegro al ver la mirada de la chica en las esposas-

-no podemos estar seguros...

-¡sacaselas! -ordeno furioso-

-¡Sasuke! -reclamo su padre frunciendo el ceño-

-j-joven esta bien, es decir no...

-sacaselas...-repitió sin escuchar a la pelirrosa-

El alguacil pareció dudarlo, pero después de unos segundos, y dándose cuenta de frente a quien
estaba no tuvo mas opción que obedecerlo.

-g-gracias...-murmuro la pelirrosa una vez que estuvo libre-

-pero aun así deben acompañarnos...-exclamo el mismo hombre ya algo nervioso-

-bien...-mascullo entre dientes-

-Sasuke puede venir conmigo ¿cierto? -pregunto el pelinegro mayor apuntando su carruaje-

-si señor, pero la señorita aun es sospechosa, vendrá con nosotros...-apunto tomando el brazo de
la pelirrosa-

-¿pero por que sospechan de mi? -cuestiono por fin y su voz reflejo la angustia que sentía-

-las cosas son así muchacha, si eres inocente entonces no tendrás nada que temer -exclamo
entrecerrando los ojos-

La pelirrosa frunció el ceño al captar la indirecta de aquel sujeto.

-esta bien...-exclamo bajando la mirada-

-bien, ¿en que nos llevaran? -pregunto el azabache-

-en nuestro carruaje por supuesto...-exclamo haciendo señas en dirección opuesta, y unos
segundos después apareció el dichoso carruaje-

-Sasuke tu puede venir...-comenzó Fugaku-

-no te preocupes, iré en ese...-soltó de manera tajante-


Lo miro también de mala gana y después de eso le dio la espalda. Sabía, lo sabía perfectamente,
que fue su padre quien puso aquella orden en contra de Sakura, y aunque sabía que después de
todo sospechar no era algo tan grave, aun así le molesto demasiado aquella acción en contra de la
pelirrosa. Su padre no dijo mas, al parecer sabiendo que estaba molesto, y después de eso ambos,
tanto él como la ojijade, subieron al carruaje.

-solo nos llevara unos minutos llegar...-aviso el alguacil antes de cerrar la puerta y dejarlos solos-

Ambos escucharon los pasos a su alrededor, al parecer organizando todo, y finalmente el silencio
reinó, y el carruaje se puso en marcha segundos después. El pelinegro dio un suspiro de fastidio
mientras cerraba los ojos.

-gracias joven -exclamo de repente la pelirrosa que hasta ese momento se había mantenido
extrañamente callada-

Abrió los ojos y la observo por un buen tiempo. Noto que estaba extraña y perturbada.

-¿que sucede? -cuestiono seriamente-

La pelirrosa se mordió el labio con fuerza.

-e-ese joven...-comenzó insegura- Kiba...

-no digas nada. -mascullo molesto al ya saber a donde quería llegar-

-no parecía una mala persona, joven usted...

-Sakura deja que ellos arreglen esos asuntos, tu deberías preocuparte por tu situación...-apunto de
manera algo divertida-

Sus ojos jade mostraban la incredulidad que sentía al escuchar el tono de su patrón. Aquel
momento no parecía el adecuado para bromear ni mucho menos, así que se pregunto que era lo
gracioso.

-no es gracioso...-exclamo frunciendo el ceño-

-yo creo que si...-contradijo con una media sonrisa-

La pelirrosa se cruzo de brazos molesta.

-el echo de creer que tu puedas secuestrarme es ridículo -exclamo por fin-

La pelirrosa lo miro molesta, y aunque intento no reírse aun así una pequeña sonrisa asomo en sus
labios.

-¿lo ves?

-bueno si tuviera un arma no sería tan difícil...-se defendió de inmediato-


-supongo que ahí cambiarían un poco las cosas, pero aun así lo dudo...-exclamo restandole
importancia-

La chica decidió no decir nada mas, y aunque sabía que debía de sentirse sumamente feliz de por
fin estar a salvo, la verdad es que no se sentía así. Para ser sincera con ella misma, debía admitir
que haber estado ''secuestrada'' no había sido demasiado aterrador como se comentaba, además
de que había estado con su patrón. Al pensar en él sus ojos inmediatamente se posaron en su
perfecto rostro, y se quedaron perdidos allí no supo por cuanto tiempo.

-mirar es gratis...-exclamo al voz de su patrón haciendo que reaccionara por fin-

Sus mejillas se tiñeron de inmediato y sin saber que decir o hacer, solo atino a desviar la mirada.

-no lo miraba a usted.

-no, claro que no...-comento de manera sarcástica-

La pelirrosa volvió a morderse el labio inferior con fuerza mientras que sus puños se apretaban.

-por dios, deja de hacer eso...-pidió el pelinegro desesperado-

-¿el que? -cuestiono confundida-

Sus ojos negros viajaban desde sus ojos hasta sus labios, indecisos de en que lugar detenerse, pues
ambos eran tan llamativos como tentadores, pero definitivamente ganaron sus labios cuando ella
volvió a morderlo.

-¡eso! -apunto frunciendo el ceño-

Ella parpadeo confundida.

-bien, comienza a asustarme joven -exclamo frunciendo el ceño y aun sin comprenderlo-

La risa que escapo de sus labios salió desde el fondo de su cuerpo, y se sorprendió al darse cuenta
lo fuerte que había sonado.

-¿me dirá que es lo que no debo hacer? -pregunto curiosa al ver que él no tenía intenciones de
responder-

El pelinegro frunció el ceño mientras continuaba observándola fijamente. ¡Que dios lo ayudara!
por que estaba deseando con toda su condenada alma besarla otra vez. Se pregunto si eso de
desear tanto aquello sería algo normal, y maldijo una y otra vez si era normal, por que entonces
estaba jodidamente condenado. Pero ¡maldición! ¿que hombre podría resistirse a algo así? Sus
labios lo estaban llamando a gritos, y él no podía ignorarlos.

-Sakura -pronunció su nombre lentamente-


La pelirrosa se estremeció al escucharlo, y mas aun al darse cuenta de que tenía la mirada fija en
sus labios. Intento no apartar la mirada de sus ojos negros, pero al igual que a él, sus ojos la
traicionaron y bajaron hasta los labios de su patrón. Aquella electrificante sensación se expandió
por todo su cuerpo, y su corazón se acelero al darse cuenta de que era lo que quería, tanto él
como ella.

Lo golpeare.

Recordó sus propias palabras, y la seguridad con la que lo había dicho, pero ahora...ahora
simplemente esa seguridad desaparecía al tenerlo tan cerca de ella, al recordar la suavidad de los
labios de aquel pelinegro.

-solo uno...-murmuro el azabache acercándose mas a ella-

Incapaz de decir algo, y teniendo todos los pensamientos nublados, solo atino a asentir con la
cabeza desde el fondo de su alma. Lo siguiente que sintió fue el estallido de algo dentro de ella
cuando él acorto la distancia en menos de un segundo, y sus labios se unieron a los de ella. Se
quedo paralizada los primeros segundos, pero después de eso cerro los ojos al mismo tiempo que
él, y decidió disfrutar aquel contacto, ya después vendrían las desagradables reprimendas.

El pelinegro sintió el acelerado bombeo de su pecho cuando se unió a ella, y la sensación que lo
recorrió fue igual o aun mas fuerte que las veces anteriores. Llevo sus manos a los hombros de la
chica y comenzó a mover sus labios sobre los de ella con suavidad. Había sido una verdadera
bendición que ella aceptara, pues si no las cosas se hubieran puesto demasiado feas. Sus dedos
estrujaron los hombros de la chica y la atrajeron aun mas hacia él, sintiendo el suspiro que escapó
de los labios de ella, y el temblor de su cuerpo. Aquella era...la tercera vez que la besaba, y no se
arrepentía en lo absoluto, de echo comenzaba a preguntarse por que tan pocas veces si ambos lo
deseaban, por que si algo le había quedado claro era que ella también deseaba aquel beso, lo
había visto en su mirada. Le recorrió sus hombros con los dedos y después comenzó a bajar los
mismos por sus delgados brazos, los cuales parecían indecisos respecto que hacer. Por fin sus
grandes manos llegaron a su cintura y esta vez se dio el lujo de acariciarla como tanto deseaba, y
con ella consciente.

Un vergonzante jadeo escapo de sus labios cuando el pelinegro invadió su boca con su cálida
lengua. No había tenido idea de que manera la iba a besar, pues las dos veces que lo hizo habían
sido diferentes, y de distinto grado, sin embargo por la sensación que la recorrió de pies a cabeza
se dio cuenta de que aquella manera era la que había estado deseando. Aun ahora se sorprendía
de lo que sentía, y desde a que punto podía dejarse llevar por sus emociones, aquello no era
común en ella pero aun así no estaba demasiado concertada para pensar en aquello, solo tenía
cabeza para su patrón.

La beso con toda la ansiedad que sentía, pero pronto se dio cuenta de que aquello no era
suficiente, así que dando rienda suelta a su pasión le empujo la cabeza, sin despegar sus labios de
los de ella, hasta hacerla chocar contra el respaldo del asiento, y entonces la obligo a abrir aun
mas los labios y nuevamente sumergió su boca allí mientras que sus manos dejaban de pasear por
su cintura para finalmente cerrarse como dos cadenas en ella. Ella era tan pequeña, tan delicada.

-dios -jadeo con la voz ronca cuando se separo un poco de ella-

-j-joven...-murmuro ella sin ser capaz de abrir los ojos-

Sus manos apretaron la camisa del pelinegro cuando sintió sus labios abandonarla, no quería que
él se alejara, lo quería allí, contra sus labios, y con aquel único deseo en su mente quiso
enderezarse para nuevamente unir sus labios, pero él fue mas rápido y la volvió a besar, y ella
agradeció no haberse delatado en su desesperación por sentirlo. Tal y como lo hizo la otra vez, y
sin tener idea de que mas podía hacer, subió sus delicadas manos hasta el cuello del pelinegro y
las dejo descansar allí, cerca de sus cabellos, suaves y sedosos. Aquello pareció encender algo en el
azabache por que inmediatamente realizó aquello, sintió que las manos de él volvían a moverse
por su cintura, produciendole fuertes escalofríos.

-eres muy suave...-ronroneo contra la piel de la mejilla de la pelirrosa-

Sintió como ella daba un pequeño respingo al sentir sus labios allí, pero no por eso la soltó, y
tranquilamente continuo deslizando sus labios por aquella caliente mejilla, sintiendo la agitada
respiración de Sakura contra su propio rostro, sin embargo poco duro allí pues sus labios
nuevamente se fundieron en los de ella. Sintió claramente como la tensión iba aumentando mas y
más en su cuerpo, haciendo que desee dolorosamente estar dentro de ella en ese mismo
momento. El solo imaginarlo le arranco un gemido ronco, y no soportando mas la pequeña
distancia que los separaba, subió una de sus manos por la espalda de la pelirrosa y la apego a su
torso, sintiendo la redondez de sus pechos allí.

Aquello era demasiado, para ambos.

Tan inmersos estaban en aquello que ninguno de los dos reparo en el echo de que el carruaje se
había detenido ya hace unos buenos segundos. Se besaron con intensidad hasta que la sed que
sentían se sació un poco, casi nada, pero aquello era lo máximo que conseguirían en una situación
así, por lo que lentamente el pelinegro se obligó a abandonar los labios de la chica, y al abrir sus
ojos se encontró con los de ella. Ninguno de los dos habló en los primeros segundos, entre el echo
de no saber que decir y el intento por regularizar sus agitadas respiraciones.

-y-yo...-comenzó a balbucear nerviosa-

El pelinegro sonrió al verla así. Podía ver con claridad la vergüenza y pena en los ojos de la chica,
sin contar con sus mejillas sonrojadas, y sus labios húmedos, entreabiertos e incapaces de decir
algo.

-bien. -asintió el pelinegro al tiempo que deshacía su agarre en ella-

Lentamente saco su mano de la espalda de la ojijade y luego la de la cintura, provocando que la


distancia entre ellos se agrandara mas, y aunque aquello era frustrante no podía permanecer así
por siempre ¿no? Ella lo imito casi enseguida, y sus manos se deslizaron primero por su cuello,
luego por su pecho y por fin se despegaron de él, sin embargo las detuvo antes de que se alejaran
lo suficiente y frunció el ceño.

-tus heridas...-murmuro viendo las palmas lastimadas de la chica-

La pelirrosa bajo la mirada allí, y noto que las pequeñas heridas que se había echo la otra noche,
estaban ahora mas rojas y hasta tal vez hinchadas, pero aquello no justifica el visible temblor de
las mismas.

-debes ponerte algo cuando lleguemos a casa -exclamó pasando el pulgar por allí-

-l-lo haré...-musito aun nerviosa-

Entonces recién en aquel momento ambos sintieron los ruidos de su alrededor, y casi al mismo
tiempo voltearon el rostro hacia el lado de donde provenían. Viendo a través de la ventana de
aquel pequeño lugar vieron que allí afuera había muchas personas.

-¿llegamos? -cuestiono el pelinegro desconcertado y sin mas intento abrir la puerta pero la misma
estaba trabada, como era de esperarse en un carruaje de alguaciles-

Inmediatamente intento hacer aquello, uno de los alguaciles se acerco y les abrió la puerta, a lo
que el Uchiha bajo de inmediato y después, para sorpresa de Sakura, la ayudo a bajar de allí.

-gracias joven...

-¡teme! -se escucho el grito estrepitoso de un chico-

Ambos jóvenes supieron inmediatamente de quien se trataba, y sus miradas fueron


inmediatamente hacia allí, pero la sorpresa fue que no solo se trataba de cierto pelirrubio, si no
que junto a él estaban dos ojiperlas, y una pelirrubia.

-Sasuke, Sakura -volvió a exclamar el rubio al tiempo que corría hacia ellos- ¿están bien? ¿les
hicieron algo?

-baka estamos bien...-musito el pelinegro rodando los ojos-

-Sasuke dios, no sabes lo que sentí cuando me entere...-exclamo una pelirrubia que sin perder
tiempo alguno ya se había acercado a ellos y ahora abrazaba a su prometido-

-Ino estoy bien -exclamo incomodo ante el contacto de la chica-

La pelirrosa sintió un amargo sabor en la boca al ver aquello, sin embargo la presencia de cierto
pelimarrón hizo que su atención se desviara de allí.

-señor Neji -saludo con una sonrisa-


-¿estas bien? -cuestiono el chico impaciente y acercándose aun mas a ella- me preocupe mucho
cuando me entere de que también te habían llevado a ti.

-estoy bien señor...-exclamo tranquilamente- y el joven también...-añadió viendo a su patrón-

El ojiperla sonrió al escucharla y entonces se acerco a su amigo pelinegro para decirle un par de
palabras mas. Ella suspiro sonoramente, y desvío su mirada, sin embargo al hacerlo noto que
Fugaku la estaba mirando fijamente. Se estremeció al notar aquello, y mas al notar que la miraba
fríamente y hasta tal vez con enojo, así que rápidamente volvió a desviar la mirada hacia otro
punto.

-me alegro que estés bien Sakura...-balbuceo una peliazul nerviosa-

-Hinata -exclamo con una sonrisa y sin mas se acerco a la chica- ¿como estas?

-creo que yo debería preguntar eso -exclamo con una bonita sonrisa-

-no te preocupes Hinata, no paso nada...-exclamo encogiéndose de hombros-

-eran tres ¿cierto? -pregunto frunciendo el ceño- los vimos bajar antes que ustedes, y uno de ellos
era un Inuzuka, nunca creí que harían algo así.

-Kiba. -dijo seriamente-

-¿lo conoces?

-no, bueno algo, casi nada, pero...-exclamo insegura-

-Señor Sasuke...-exclamo de repente el alguacil rubio- necesitamos sus declaraciones...

El pelinegro asintió con la cabeza, y entonces la pelirrosa recordó que ella también estaba
implicada en eso, y como si le hubieran leído los pensamientos uno de aquellos hombres se acerco
hasta ella y la tomo del brazo.

-muchacha.

-lo se...-exclamo frunciendo el ceño-

-¿que sucede? -pregunto la ojiperla confundida-

-solo rutina señorita...-exclamo el hombre de mala gana y sin mas comenzó a caminar sin soltar a
la ojijade-

-¡ustedes esperen afuera! -ordeno el jefe- solo los retendremos un rato...-añadió antes de entrar
seguido por el Uchiha mayor, y ambos jóvenes-

La pelirrosa camino a paso apresurado y nervioso, mas intento controlar aquello y se concentro en
no tropezar.
-esperan aquí...-ordeno nuevamente el alguacil cuando llegaron a un pasillo-

Se alejo de ellos y el alguacil que sujetaba a la pelirrosa la soltó y comenzó a seguirlo,


inmediatamente el pelinegro clavo su mirada en ella.

-joven ¿que dirá? -pregunto la pelirrosa sin rodeo alguno-

Él la miro sorprendido.

-la verdad.

-p-pero Kiba, él...-balbuceo insegura-

-no pretenderás que lo defienda ¿no? -pregunto frunciendo el ceño-

-no, pero...no lo se, no fue su culpa, él...

-no defenderé a un criminal -mascullo el pelinegro molesto-

Es un desgraciado que va a dejar a mi familia en la ruina...

-pero no tenía opción joven, él dijo que ustedes...

-esos eran negocios -se defendió de inmediato-

-entonces ¿es cierto? -cuestiono apretando los puños con fuerza-

- lo es. -respondió algo incomodo ante su mirada-

-usted le iba a sacar sus terrenos ¿por que? -pregunto incrédula-

-Sakura son negocios, tu no lo entiendes -soltó de manera mordaz-

La pelirrosa bajo la mirada hacia el suelo, y entonces recordó que hace unas semanas el pelinegro
le había dicho lo mismo. Son negocios. Ahora también recordaba que había visto a una pareja de
ancianos salir llorando de allí. Su mirada volvió a subir y la clavó en él.

-joven, por favor...-pidió al tiempo que se acercaba a él-

-Sakura no puedes...

-por favor -interrumpió nuevamente- si usted le iba a sacar su casa, ¿que podía hacer él?

-¿me estas diciendo que apruebas lo que hicieron? -pregunto incrédulo-

-no, claro que no, solo le estoy pidiendo que no...que no...

-que no los hunda ¿cierto? -finalizó la frase de la chica-


La pelirrosa asintió de inmediato, y él no pudo evitar fruncir el ceño. A él no le importaba en lo
absoluto lo que les pasará a aquellos sujetos, de echo prefería que se pudrieran en la cárcel por lo
que hicieron, pero ella...ella parecía desear todo lo contrario.

-señor Uchiha -interrumpió de repente un alguacil- pase a hacer su declaración...-ordeno


indicándole una pequeña sala-

-joven...-llamo la pelirrosa tomándolo de la mano para evitar que se fuera- ¿que hará? -cuestiono
temerosa-

El azabache volvió a fruncir el ceño sin saber que decir. Aquellos sujetos lo habían secuestrado,
fuera cual fuera su razón lo habían echo, sin embargo habían tratado bien a la pelirrosa, aunque
no a él. Se quedo mudo unos segundos, mientras ella esperaba impaciente, y finalmente y
dándose por derrotado frente a ella, nuevamente, asintió con la cabeza y ella le sonrió
complacida.

-¿vamos? -cuestiono aquel hombre que aun estaba allí-

-si -exclamo al pelinegro al tiempo que sentía como ella le soltaba la mano-

La pelirrosa lo observo desaparecer frente a sus ojos, sintiendo como algo dentro de ella quería
explotar por lo que estaba sintiendo, por que era mas que obvio que estaba sintiendo algo. Sus
manos fueron a su pecho y sonrió mas ampliamente, sin embargo aquella sonrisa duro poco
cuando vio frente a ella a otro pelinegro.

-señor Fugaku...-exclamo haciendo una leve inclinación-

No quería ver a ese hombre, no después de lo que vio, y al parecer, por el rostro de su patrón, el
sentimiento era compartido.

-si piensas que ganaras algo con mi hijo estas muy equivocada -gruño el pelinegro de repente-

La pelirrosa parpadeo perpleja al escucharlo.

-¿que? -cuestionó confundida-

-¿¡crees que no los vi! -pregunto furioso al tiempo que la tomaba del brazo con fuerza-

Había visto como su hijo la había defendido cuando la acusaban, había visto como el mismo la
besaba en el carruaje, y ahora lo último que necesitaba para estallar sucedió. Su estúpido hijo
había cedido a las súplicas de aquella sirvienta para no hundir a aquellos criminales, pero él no
dejaría que una cualquiera manejara a un Uchiha.

-señor, n-no entiende de que...

-¡no te hagas la mosca muerta muchacha! -mascullo entre dientes- las trepadoras y putitas como
tu nunca ganan nada...-soltó despectivamente y apretando su brazo con mas fuerza-
Los ojos de la chica se abrieron de la sorpresa, y la furia. No entendía que le estaba pasado al
pelinegro, pero no tenía ningún derecho de insultarla así.

-m-me esta lastimando señor...-balbuce intentando librarse de su agarre-

-tu tía tenía razón respecto a ti, pero no dejare que engatuses a mi hijo ¿me escuchas? -gruño
molesto-

-¡yo no hago eso! -se defendió de inmediato- ¡suélteme señor! -exclamo furiosa y sin mas lo
empujo con su mano libre para alejarlo de ella-

-¿como te atreves? -exclamo furioso y sin mas volvió a acercarse a la chica-

Le pelirrosa retrocedió un paso asustada, mas no fue demasiado rápida y el revés de la mano de su
patrón se estrello con fuerza contra su mejilla. No fue una cacheta, fue algo mas doloroso y duro y
su cuerpo cayo al suelo con fuerza por el impacto. Ese hombre tenía fuerza. Sus ojos se
cristalizaron y su mano fue de inmediato a su mejilla lastimada.

-es ahí donde debes estar arrastrada -exclamo despectivamente- y ni pienses en atrapar a mi hijo
por que lo lamentarás muchacha, lo lamentarás...-exclamo al tiempo que le daba la espalda- eres
una puta, igual que tu tía...-soltó antes de desaparecer frente a sus ojos-

Y ella se quedo allí, tirada en el suelo, con las lágrimas resbalando por sus mejillas y con una única
frase resonando en su cabeza...

Eres una puta, igual que tu tía.


Capitulo 17: revelaciones, y dolor

Le pelirrosa retrocedió un paso asustada, mas no fue demasiado rápida y el revés de la mano de su
patrón se estrello con fuerza contra su mejilla. No fue una cacheta, fue algo mas doloroso y duro y
su cuerpo cayo al suelo con fuerza por el impacto. Ese hombre tenía fuerza. Sus ojos se
cristalizaron y su mano fue de inmediato a su mejilla lastimada.

-es ahí donde debes estar arrastrada -exclamo despectivamente- y ni pienses en atrapar a mi hijo
por que lo lamentarás muchacha, lo lamentarás...-exclamo al tiempo que le daba la espalda- eres
una puta, igual que tu tía...-soltó antes de desaparecer frente a sus ojos-

Y ella se quedo allí, tirada en el suelo, con las lágrimas resbalando por sus mejillas y con una única
frase resonando en su cabeza...

Eres una puta, igual que tu tía.

Cerro los ojos con fuerza y un jadeo de rabia escapo de sus labios, por el golpe y por sobre todo
por como la había llamado. Ella no era como su tía, ella jamás sería como ella. Su mano se deslizo
por su mejilla y su boca, y entonces noto algo cálido allí, confundida paso la mano y cuando la
alejo para ver de que se trataba se dio cuenta de que era su sangre, le había roto el labio.

-e-esto...-balbuceo con la voz temblorosa-


Sin esperar mas, y procurando borrar aquello, paso la manga de su camisa por allí, manchando a la
misma con la sangre que salía de su labio. Volvió a repetir el mismo acto un par de veces, hasta
que finalmente la sangre era casi inexistente, entonces recién en ese momento se puso de pie, y
se apoyo en una de las paredes para no perder el equilibrio. Había sido un golpe duro y sin
embargo no era aquello lo que le dolía, le dolían aquellas palabras.

Ella no era como Kasa.

¿O si lo era?

Kasa era...Kasa no era una buena persona. Ella estaba con el señor Fugaku, y lo hacían frente a su
patrona, pero ella no era así. Ella jamás haría algo así, ella jamás se rebajaría a aquello. Sus ojos se
cerraron con fuerza y las lagrimas comenzaron a resbalar por sus mejillas, lagrimas de impotencia
y rabia, mientras que su cuerpo continuaba recargado en la pared. Él joven Sasuke la había
besado, eso era cierto, pero no por eso era una puta ¡no, no, y no! ¿Por que siempre tenía que
llamarla así? El señor Fugaku no era el único que se lo había dicho, Kasa también, y en su
pueblo...en su pueblo también lo hacían. Había creído que todo era culpa de su madre, Sania, pues
ella si era...ella era una prostituta, pero ahora también se lo decía su patrón, y entonces
comenzaba a comprender que el problema era ella. Claro que siempre supo que algo no andaba
bien en ella, pero ahora ese pensamiento cobraba mayor complejidad y grado.

-y-yo no s-soy así -murmuro con la voz quebrada-

Continúo llorando unos pocos segundos mas, pero después dándose cuenta de que su patrón, el
joven Sasuke, podría aparecer en cualquier momento intento controlarse. No quería que él la viera
llorar. No quería que nadie la viera llorar. Se seco las lagrimas con rapidez e intento pensar en
otras cosas, pero aquello era algo difícil puesto que no tenía otras cosas en las cuales pensar.

-señorita Haruno -llamo alguien a sus espaldas-

Dio un respingo de la sorpresa al oír aquella voz. Había estado tan metida en sus pensamientos
que no se había dado cuenta de que un alguacil se había acercado a ella. Antes de dar la vuelta
para mirarlo, volvió a secar sus lagrimas y dio un suspiro.

-¿q-que sucede? -pregunto intentando controlar el tono de su voz-

-deberá permanecer aquí hasta que todo este aclarado -informo severamente al tiempo que la
tomaba del brazo-

-¿que? -cuestiono confundida- pero yo no...

-no podemos estar seguros de nada, hoy mismo revisaran el lugar en donde los tuvieron
encerrados, y si no encontramos nada en su contra entonces la dejaremos ir.

-p-pero el joven Sasuke...-comenzó confundida-


-él no dijo nada en su contra, pero aun así debemos estar seguros -apunto con el ceño fruncido-

La pelirrosa cerro sus dedos formando un puño, y aunque quiso pegarle a aquel sujeto, aun así no
lo hizo pues aquello solo empeoraría las cosas. Ella era inocente, así que no tenía por que estar
preocupada.

-¿y cuanto...cuanto tiempo tardaran en eso? -cuestionó tratando de ocultar su preocupación-

-hasta mañana es seguro.

-¿y tengo que permanecer aquí? -pregunto con angustia-

-por supuesto, ahora venga conmigo -ordeno jalando de su brazo para que lo siguiera-

La pelirrosa obedeció sin decir nada, puesto que no sabía que podía decir. Ella no sabía como se
manejaba aquello de la justicia, por lo que no sabía si lo que le estaban haciendo era justo o no, y
por un segundo deseo que su patrón estuviera con ella, después de todo él la había defendido
hace unos momentos, pero entonces recordó al señor Fugaku, y aquel deseo se extinguió de
inmediato.

-¿donde me quedaré?

-en una celda -aclaró como si aquello fuera obvio-

Un nudo se formo en su garganta al oírlo, pero aquello no podía ser tan malo ¿cierto? Camino por
largos pasillos, en los cuales las paredes no eran mas que cemento mal puesto. Llegaron a un
pasillo mas amplió, y la pelirrosa observo que a ambos lados del mismo habían varias recamaras,
vacías y con apenas una vela o dos. El nudo de su garganta se agrando al ver aquello. El lugar
parecía vacío, pero no era así. Podía distinguir que en algunas de aquellos cuartos habían una o
dos personas.

-solo tardarán hasta mañana ¿cierto? -pregunto angustiada-

-si, si, algo así -soltó de manera despreocupada-

Caminaron un poco mas y entonces ambos detuvieron su paso frente a una de las celdas.

-aquí -exclamo el alguacil mientras sacaba unas llaves-

Los ojos de la ojijade se abrieron de la sorpresa al reconocer allí dentro, a tres sujetos. Eran Kiba
con sus dos...cómplices. Los ojos de aquellos tres muchachos también se posaron en ella con
incredulidad y sorpresa al ver allí.

-¿que haces aquí? -reaccionó el pelimarrón al tiempo que se ponía de pie-

Su amigo pelirrubio lo imitó.

-soy sospechosa -murmuro desviando la mirada-


-¿que? esto es una broma ¿cierto? -pregunto Kiba con el ceño fruncido, y mirando al alguacil-

-entra muchacha -ordeno empujándola hacia adentro- ni bien tengamos algún dato te lo haremos
saber.

-ella no tiene nada que ver estúpido -gruño el pelimarrón molesto-

-una chica en nuestros planes, eso es ridículo -apoyo el pelinegro que aun estaba sentado en el
suelo-

-no confiaremos en la palabra de unos criminales -exclamo el alguacil en tono burlón y sin mas se
alejo de allí-

El pelimarrón grito un par de cosas mas, pero la pelirrosa ya no lo escuchaba. Su mirada se dedico
a recorrer todo el lugar, y un escalofrío atravesó su espalda al darse cuenta de que era una celda
horrible.

-Sakura, yo lo siento mucho -se disculpo Kiba llamando su atención-

Sakura bajo la mirada.

-n-no pasa nada -murmuro tratando de ocultar su angustia-

-oh cielos, yo te metí en esto -continuo angustiado mientras caminaba de un lado a otro-

La pelirrosa lo observo por bastante segundos sin saber que decir. Kiba le había parecido una
buena persona cuando lo conoció, y de echo le había agradado bastante, pero con lo que acaba de
hacer aquella impresión había desaparecido, y sin embargo, aun así, se sorprendía al darse cuenta
de que no estaba molesta con él. Bueno, quizás solo un poco, pues recordaba como habían
golpeado al joven Sasuke, pero su molestia no iba mas allá de eso.

-me dijo que revisarían el lugar en el cual nos tuvieron, y que si no había nada que me implicara
entonces me podré ir mañana -exclamo para tratar de tranquilizarlo-

-bueno, eso es bueno por ti -comento el rubio que estaba a solo unos metros de ella-

-si, supongo que sí -exclamo encogiéndose de hombros-

-Kasu

-¿que? -exclamo confundida-

-Kasu es mi nombre, y el tuyo es Sakura ¿cierto? -cuestiono con una sonrisa-

-s-si, así es -murmuro con un leve rubor ante la mirada de aquel chico-

Era apuesto a simple vista. Tenía los cabellos rubios, un rubio bastante peculiar pues era
demasiado claro, y unos ojos que eran verdes oscuros, bastantes bonitos y definidos.
-Shino, aunque ya fuimos presentados -saludo el otro tranquilamente-

La pelirrosa le devolvió el saludo con una pequeña sonrisa, aunque no pudo evitar sentirse
extraña, pues estando en una celda no era común que se estén presentando y mucho menos
después de que ellos tres la habían secuestrado.

-de verdad lo siento -repitió el pelimarrón como leyéndole los pensamientos- Sakura de verdad, no
hubiera echo eso si no lo necesitara -confesó apenado-

La pelirrosa lo miro seriamente, recordando que el pelimarrón había actuado con justificación, o al
menos eso había dicho, pero aun no conocía con exactitud aquellos detalles.

-necesitabas plata

-aun la necesito -mascullo frunciendo el ceño- no es por mí, era para mis abuelos...-murmuro lleno
de impotencia mientras se sentaba junto a Shino-

-sera mejor que te sientes, estaremos aquí por unas buenas horas -apunto el pelirrubio al tiempo
que imitaba al ojimarrón-

La pelirrosa lo dudo unos segundos, mas después de los mismos y dándose cuenta de que lo que
decía era cierto, decidió imitarlos, y sin mas se arrodillo frente a los tres.

-Kiba, ¿podría contarme bien todo? -cuestiono lentamente-

-¿que?

-b-bueno, quisiera saber que es lo que hizo mi patrón -murmuro-

Inmediatamente el ceño del chico se frunció con fuerza, y la rabia volvió a sus ojos, por lo que ella
comprendió que él en verdad debía odiar al joven Sasuke. Sus ojos jade lo observaron impacientes
y finalmente el chico se enderezo, pues hasta ese momento había tenido la espalda recargada en
la pared, y su expresión se volvió mas seria.

-bueno, te explicaré en que consisten los negocios de tus dos patrones Sakura -mascullo de
manera tajante-

La pelirrosa asintió con la cabeza impaciente y entonces el chico abrió los labios dispuesto a
hablar, aquello parecía que iba a ser muy largo.

... ... ...

Termino de dar su declaración respecto a aquel secuestro, y entonces suspiro cansado. Aquello
había llevado mas tiempo de lo que pensaba pues le habían pregunto hasta el mas mínimo detalle,
eso sin contar que tuvo que firmar una docena de papeles en las cuales acusaba a aquellos tres
sujetos. No había dicho nada acerca de los golpes que recibió pues eso solo empeoraría la
situación de aquellos sujetos, y no es que a él le importara, pero a Sakura sí.
-eso es todo señor -apunto el alguacil al tiempo que se ponía de pie-

-bien -asintió poniéndose de pie-

-le agradecemos mucho su colaboración, y este seguro de que esos muchachos recibirán su
castigo.

El pelinegro no dijo nada y sin mas se dio la vuelta para salir de allí, entonces vio a su padre que lo
esperaba entre impaciente y molesto, pero aquello no le importo en lo mas mínimo. Lo único que
quería hacer era llegar a su casa, tomar un baño, y dormir hasta que todo el cansancio que sentía
desapareciera de una buena vez, pues en verdad estaba agotado.

-¿te encuentras bien hijo? -volvió a cuestionar el pelinegro mayor-

-no te preocupes, no me hicieron nada -soltó despreocupadamente y sin dejar de caminar-

Mientras mas rápido saliera de allí sería mejor, sin embargo su paso se detuvo cuando llegaron al
pasillo donde debería estar Sakura. Miro confundido a ambos lados pero ella no estaba allí.

-vamos Sasuke -insistió su padre-

-¿donde esta Sakura? -pregunto intentando sonar indiferente-

El Uchiha mayor frunció el ceño al escucharlo. Esa maldita mocosa, que se había atrevido a
empujarlo, aprendería la lección al quedarse un día en la cárcel. No había sido nada difícil sobornar
a esos alguaciles para que complacieran ese deseo, de echo solo había bastado un poco de dinero,
pero ahora el problema era su propio hijo.

-¿donde esta? -volvió a cuestionar el pelinegro al no recibir respuesta-

-la mantendrán aquí hasta que todo este aclarado -mascullo Fugaku por fin-

La incredulidad cruzó el rostro del azabache.

-¿que? -cuestiono molesto- ¿la encerraron?

-déjalo así Sasuke, solo sera hasta que todo este aclarado -exclamo encogiéndose de hombros-

El pelinegro bufo furioso y sin mas dio media vuelta dispuesto a hablar con aquellos ineptos
oficiales.

-Sasuke ¿que haces? -se apresuró su padre al tiempo que lo seguía-

-esto es ridículo, ya di mi declaración -exclamo sin siquiera mirarlo-

-deja que ellos manejen esto a su manera, Sasuke -gruño furioso-


El Uchiha menor no respondió y simplemente continuo caminando hacia el alguacil que lo había
interrogado, pues sabía que aquel era el jefe de aquel lugar.

-señor Uchiha, ¿sucedió algo? -pregunto el pelirrubio cuando el pelinegro apareció allí-

-¿por que demonios la encerraron? -soltó de manera brusca-

-¿disculpe? -exclamo confundido-

-a Sakura, creí que había dejado bastante claro que ella no tenía nada que ver -sentenció
firmemente-

El pelinegro vio como aquel sujeto parecía incomodarse un poco, y hasta tal vez se puso nervioso,
y no entendió el motivo de ello.

-bueno señor, vera...-dijo el hombre con la mirada dudosa-

La mirada del sujeto iba de él a su padre, y aquello enfureció a Sasuke.

-vamos hombre, dígale por que la tienen aquí -presiono el Uchiha mayor frunciendo el ceño-

-señor Sasuke, siempre nos manejamos así...-exclamo el pelirrubio pon fin- investigaremos el lugar
en el cual los tuvieron encerrados, y si no encontramos nada en contra de la muchacha entonces la
soltaremos de inmediato -mascullo seriamente-

Fugaku asintió con la cabeza cuando el hombre termino de decir aquello, mas su hijo pareció
sumamente disconforme con aquellas palabras.

-eso es estúpido, no tienen por que retenerla aquí.

-si ella participó en todo esto señor, nosotros lo averiguaremos, pero no podemos solo fiarnos en
su palabra puesto que usted no sabe a ciencia cierta si ella es o no culpable -mascullo en tono
severo-

El pelinegro abrió los labios para replicar pero la mano de su padre en su hombro hizo que
volteara el rostro para verlo.

-¿y cuanto tiempo permanecerá acá? -cuestiono el Uchiha mayor fingiendo interés-

-probablemente hasta mañana, no mas señor -anunció tranquilamente-

El azabache frunció el ceño. Estaba mas que seguro que Sakura era inocente, y es que ¡por dios!
pensar en que era culpable era la mayor estupidez que había escuchado en toda su vida. Sakura
sería incapaz de algo así.

-no hace falta que la retengan, si llegan a descubrir que es culpable entonces recién en ese
momento podrán apresarla -mascullo en tono cortante-
El hombre pareció incomodarse al oírlo, puesto que negar algo a un Uchiha no era algo fácil, pero
entonces su mirada nuevamente se fijo en el padre del azabache y su determinación volvió.

-lo siento señor Uchiha, pero no puede hacer nada en una situación así.

El pelinegro enfureció.

-basta Sasuke -exclamo su padre antes de que el chico lograra decir algo- no podemos manejar la
justicia, ademas nada malo le pasara estando acá, y solo sera hasta mañana -apunto seriamente-

-pero aun así...

-señor no se puede hacer nada -repitió el alguacil seriamente- esta vez no.

El pelinegro apretó los puños con fuerza, y su ceño se frunció aun mas. No es que la pelirrosa
moriría al quedarse por un par de horas en la cárcel, pero aun así todo aquello le disgustaba
demasiado.

-Sasuke no podemos hacer nada -apunto su padre nuevamente- mañana la dejaran libre, por que
yo también creo que es inocente, así que no tenemos por que preocuparnos -mascullo
tranquilamente-

El alguacil asintió con la cabeza a modo de darle la razón.

-lo mejor ahora, es que usted vaya a descansar -exclamo el pelirrubio apuntando al pelinegro- la
muchacha estará en una celda, nada malo le pasará, debe entender que es así como nos
manejamos señor.

El azabache suspiro derrotado y entonces decidió que discutir aquello era inútil, mas eso no le
quitaba la desagradable sensación que sentía al saber que ella tendría que quedarse allí mientra él
se iba a su casa.

-¿a que hora la soltarán? -pregunto aun en voz fría-

-supongo que al mediodía ya tendremos lo necesario para saber su estado...-respondió el rubio de


manera pensativa-

-bien -asintió con la cabeza y se quedo parado allí sin saber bien que hacer-

-¿vamos? -pregunto su padre que ya comenzaba a impacientarse-

El pelinegro lo dudo unos segundos, en los que no sabía si irse de una vez o si pasar a darle una
visita a la chica, pero inmediatamente se dio cuenta de que aquello era ridículo. No tenía por que
pasar a verla ¿cierto? ademas de que no quería mostrar la preocupación que sentía, allí, frente a
todos. Ella estaría bien, y él no tenía ningún motivo por el cual verla.

-vamos -exclamo al tiempo que se daba la vuelta y comenzaba a caminar-


El Uchiha mayor espero a que su hijo saliera, y entonces rápidamente saco una pequeña bolsa de
dinero y se la tiro al alguacil.

-gracias señor -agradeció el sujeto-

El Uchiha no dijo nada y se dio la vuelta la igual que su hijo para salir de allí. No podía hacer mas
que mantenerla allí por un día, ni siquiera con mucho dinero podría hacer que se la inculpe de un
secuestro en el que obviamente no había participado, pero tampoco es que estuviera muy
interesado en hacer aquello. Él no tenía tiempo que perder con una simple sirvienta.

... ... ...

Su ceño se frunció con fuerza cuando aquel pelimarrón termino de hablar, sabía que no le estaba
mintiendo pero aun así una parte de ella no quería creer lo que había escuchado.

-y mi familia por supuesto, termino igual que todos -finalizó en un gruñido lleno de furia y odio-

La pelirrosa se estremeció al escuchar aquel tono, pero no lo culpaba. Los negocios de los Uchiha
no era algo que se ganara el aprecio de las personas, y de echo era todo lo contrario. No podía
entender como era posible que su patrón, el joven Sasuke, hiciera aquello. No se sorprendía del
señor Fugaku, pero el joven Sasuke...él no parecía una mala persona, y no es que por manejar
aquel negocio fuera una mala persona, pero sin lugar a dudas tenía que tener bastante frialdad y
determinación para hacer aquello.

Kiba acaba de explicar en que consistía toda la ''empresa'' Uchiha. Al tener tanto dinero heredado,
el padre de Sasuke había decido emprender un negocio propio. Habían muchas familias en
Konoha, que tenía deudas con sus terrenos o casas, pues recién las estaban comprando o
simplemente las tenía hipotecadas por algún préstamo, y es ahí donde intervenían sus patrones.
Sus patrones ofrecían dinero por aquellas casas hipotecadas, mas de lo que valían, y entonces
cuando los dueños legítimos aceptaban venderla, pasaba a sus manos, y una vez que lo tenían en
sus manos negaban la compra de aquellas casas a sus ocupantes. Era algo que podían hacer por
derecho, pues eran los dueños, y los ocupantes no tenían mas opción que pagar su cuota mensual,
la cual no era para nada barata, pero cuando la misma cuota mensual no podía ser pagada,
entonces los echaban sin titubear. Eso era lo que le había sucedido a la familia de Kiba, a sus
abuelos, no habían podido pagar aquella deuda y entonces su patrón, los echó sin dar mas vuelta a
aquel asunto.

-mis abuelos y yo estábamos juntando dinero para compara la casa, pero entonces tu patrón,
Sasuke, se ofreció para comprarla a los dueños legítimos, los cuales se negaron al principio, y claro
que nosotros también pues queríamos comprarla, pero entonces ofreció mas y se la terminaron
vendiendo a él -continuo molesto- una vez que fue suya comenzó a cobrarnos el ''alquiler'' y como
no teníamos otro lugar en mente para irnos, tuvimos que aceptarlo, pero lo que cobran Sakura, es
demasiado, mas de lo que pagamos cuando pretendíamos comprarlo. No pudimos pagar un mes,
luego otro, y finalmente el Uchiha nos dio el ultimatun.
La pelirrosa se mordió el labio con fuerza.

-mis abuelos fueron a pedirle por mas tiempo, pero se les negó, y con lo que yo gano no podía
hacer mucho, es por eso que...-se detuvo avergonzado de sus propias acciones-

-lo comprendo -murmuro de manera compasiva-

Secuestrar al joven Sasuke había sido su salida, y en cierto punto, en verdad lo comprendía. No le
estaba haciendo mal a nadie, solo a la misma persona que lo estaba infringiendo.

-como sabrás, no somos los únicos que pasamos por esto -mascullo molesto- conozco a bastante
gente que termino sin hogar por culpa de esos malditos Uchiha, pero todo se paga en este vida
Sakura, y estoy seguro que a ellos les llegará su momento -sentenció de manera severa-

La pelirrosa se estremeció al oírlo.

-no digas eso Kiba -murmuro apretando los puños-

-él solo dice la verdad -apunto el pelirrubio que estaba sentado frente a ella- no es el único que
odia a los Uchiha, y estoy seguro que en cualquier momento alguien reaccionara igual que Kiba, o
peor, pero todo sera justificado.

Los ojos de la chica se abrieron de la sorpresa, el solo imaginar al joven Sasuke siendo atacado. Su
cabeza se agito con fuerza para intentar alejar aquellas horribles imagines.

-¿que relación tienes con tu patrón? -cuestiono Kasu con el ceño fruncido

-¿que? -exclamo sorprendida-

-¿que? -pregunto el pelimarrón frunciendo el ceño- ¿por que preguntas eso Kasu?

La mirada del pelimarrón se clavo en el chico con fuerzas, mas después de eso la dirigió hacia la
pelirrosa con la duda reflejada allí.

-y-yo, yo no tengo n-nada con el joven -balbuceo sumamente nerviosa-

-¿en serio? -volvió a cuestionar el rubio-

-¡deja de preguntar estupideces! -gruño el pelimarrón-

-yo solo preguntaba -musito encogiéndose de hombros-

-me pregunto si nos traerán comido -exclamo de repente el pelinegro-

La ojijade suspiro aliviada de que el tema se desviara tan abruptamente, aunque estaba segura de
que sus mejillas seguirían teñidas de rojo por un buen rato, pues en el solo echo de pensar en el
joven Sasuke, en él y en lo que paso en aquel carruaje hacía que su corazón se acelerara de
manera estrepitosa, era algo imposible de controlar.
-Kiba -llamo indecisa pasados unos buenos segundos- ¿que pasará con ustedes?

El semblante de los tres jóvenes inmediatamente adquirió un tono mas severo y sombrío.

-b-bueno...-comenzó el pelimarrón con un deje de frustración en la voz- yo la cague desde luego -


soltó con una risita llena de sarcasmo- ahora si, mis abuelos se quedaron solos.

La pelirrosa se encogió de hombros al escucharlo.

-pero no hay nada...¿nada que se pueda hacer? -pregunto mirando a los otro dos-

-nada de nada -soltó Kasu-

-y menos teniendo a los Uchiha como enemigos -agrego el pelinegro-

-es lo de menos ahora, por mas de que me ponga a pensar en ello una y otra vez no conseguiré
nada haciéndolo, solo me queda atenerme a las consecuencias de mis actos -sentenció-

-p-pero...

-Sakura, yo sabía en lo que me estaba metiendo, sabía que podía ganar, pero también sabía que
podía perder, es un riesgo que debía correr...

-no debiste hacerlo Kiba -exclamo apretando los puños con fuerza-

-era la única manera de ayudarlos...

-en mi caso, no pierdo nada -comento con tranquilidad Shino- supongo que solo nos darán un par
de años.

-bueno, yo si que no me quiero quedar ese tiempo aquí -mascullo el pelirrubio- mi madre sin lugar
a dudas se molestará y se pondrá triste, pero tal y como dijo Kiba, sabíamos perfectamente a que
nos estábamos metiendo.

Sin saber que mas decir, Sakura se quedo en silencio. No conocía a los otros dos, Kasu y Shino, y de
echo apenas y conocía a Kiba, pero aun así sentía una profunda tristeza por ellos, y en verdad que
deseaba hacer algo por ellos, pero eso estaba fuera del alcanza de sus manos. Su mirada comenzó
a recorrer aquel pequeño cuarto en el que estaban, sabiendo de antemano que aquella era la
segunda vez que estaba encerrada en una celda.

-¿que significa A-H? -pregunto de repente al notar que en la pared que estaba frente a ellos, la del
pasillo, había una cartel con aquellas dos letras-

-estas cárceles se dividen en tres sectores, este es el que va de la celda A a la H, y en este sector
estamos los recientes ¿lo entiendes? -cuestiono el pelimarrón con tranquilidad-

-¿sabes leer? -pregunto el pelirrubio con curiosidad-


-¿eh?

-oye es cierto -apoyo el ojimarrón sorprendido- ¿sabes leer? -repitió la pregunta de Kasu-

-n-no claro que no -musito con un leve rubor en las mejillas-

-¿y como sabías las letras? -pregunto Kasu inclinándose hacia ella-

-bueno, se distinguir un par de letras -confesó con una pequeña sonrisa-

-ya veo...-murmuro Kiba distraidamente-

-pero pretendo aprender a leer -añadió de manera animada-

-no te servirá de nada -soltó el pelinegro de manera mordaz-

-¡no digas eso Shino! -exclamo el pelirrubio molesto- yo creo que esta muy bien que quiera
aprender a leer -mascullo cruzándose de brazos-

-¿te sientes bien Kasu? -pregunto Kiba sorprendido- es decir, no es que este en tu contra Sakura,
pero ya sabes...eres, bueno, mujer, y...

-¿que tiene eso? -pregunto la chica frunciendo el ceño-

-b-bueno es que...

-eso no tienen nada que ver Kiba -mascullo Kasu- yo creo que tanto los mujeres como los hombres
tienen derecho a aprender algo así.

-es la primera vez que veo ese lado tuyo Kasu -exclamo Shino con una sonrisa burlona-

-bueno, nunca habíamos hablado de esta forma...

-¡cielos! ¡te estas poniendo sentimental! -bromeo el pelimarrón para después soltar una
carcajada-

El pelinegro lo imito, y la pelirrosa no pudo evitar que una pequeña risita se escapará de sus labios.

-¡no sean estúpidos! solo digo lo que pienso -se defendió el pelirrubio molesto- bien, dadas las
circunstancias de que yo fui un fracaso para mi madre, ella esta poniendo todas sus esperanzas en
Zare, mi hermana...

-sabes que esta perdiendo tiempo -mascullo Shino-

-no es así, Zare es muy inteligente, incluso mas que yo debo aceptar, es por eso que creo que las
mujeres tienen el derecho de aprender a leer, a estudiar, tampoco es cosa del otro mundo -
exclamo encogiéndose de hombros-
La pelirrosa lo miro sumamente sorprendida al escucharlo, sorprendida y feliz de escuchar al
menos de un hombre que las mujeres también podían.

-¿sabes todo el abecedario, Sakura? -cuestiono el chico de repente-

-n-no, solo un par de letras...-exclamo con una sonrisa-

-bien, mira es fácil -mascullo el rubio viendo a todos lados-

Tanto ella como los otros dos jóvenes lo observaron incrédulos cuando el chico se paro, grito a
uno de los guardias, y le pidió papel y pluma. Estaba vez la única sorprendida fue ella, cuando el
guardia accedió a su pedido, mientras que los otros dos sonreían con picardia.

-no es la primera vez que esta encerrado -aclaro el pelimarrón al ver la sorpresa en el rostro de
Sakura-

-de echo estuve varias veces aquí -añadió Kasu con una sonrisa- con el tiempo comienzas a
conocer a estos alguaciles -mascullo para después sentarse, ya con el papel y pluma en mano-

-ya veo...-murmuro suavemente-

-¿quieres que te enseñe? -cuestiono amablemente-

-¡si! -dijo sin siquiera dudarlo- s-si es que quieres...-agrego timidamente-

-por supuesto, siempre hago esto con Zare.

-bueno dadas las circunstancias de que no tengo nada mejor que hacer...-dijo el pelimarrón
acercándose hacia ellos- creo que ayudaré.

La pelirrosa sonrió complacida mientras miraba a ambos jóvenes, y por un momento logro
olvidarse de los problemas que la esperaban allí afuera, por que tratara de evitarlo o no, quisiera o
no, ella siempre estaba llena de problemas.

... ... ...

Rodó nuevamente en su amplia cama, y nuevamente también, una maldición escapo de sus labios.
No sabía que hora era, pero estaba seguro que ya sería de madrugada, y él aun no lograba dormir,
y ¿cual era el problema? simple y atormentador: Sakura.

-maldita sea -soltó frunciendo el ceño y clavando la mirada en el techo-

Ya hace bastantes horas que había llegado a su casa, en donde el recibimiento por parte de sus
sirvientas fue escandaloso y ridículo, pero sin lugar a dudas lo que mas le fastidio fue Ino. No la
culpaba, por que por dios, sabía que ella no tenía la intención de molestarlo, si no que por el
contrario quería ayudarlo, pero en momentos como eso, lo único que quería era estar solo. Tuvo
que soportar las preguntas de todos, Naruto, Neji, Ino, e incluso Hinata, y aun peor tuvo que
soportar el berrinche de los mismos cuando vieron que Sakura no salía con él de allí.

El mas testaduro había sido Neji, pero también Naruto y Hinata, sin embargo nada habían podido
hacer, y ahora, se encontraba allí, en su cama, cansado, desganado, y ridículamente preocupado
por ella. No podía estar tan tranquilo allí cuando sabía que su sirvienta estaba en la cárcel, y
aunque sabía que nada malo le pasaría, aun asi...

-no ganaré nada quedandome despierto -murmuro volviendo a cerrar los ojos-

Se coloco de costado, y dio un suspiro de fastidio. Solo debía concentrarse en dormir, aquello era
fácil ¿cierto? No fue fácil, pues es paso un buen tiempo mas rodando y rodando de un lado a otro,
incapaz de mantener sus pensamientos alejados de aquella condenada muchacha.

... ... ...

Rió con ganas cuando el rubio le pego a Kiba, pues el mismo había echo una broma no de muy
buen agrado. La verdad es que estar allí, estaba resultando demasiado cómodo, y agradable, y
aunque las horas pasaban y pasaban, en ningún momento sintió sueño o cansancio. Los cuatro,
pues Shino se había unido a ellos sin tener mas remedio, se encontraban sentados en una
pequeña ronda, y ella era el objeto de mayor interés allí, pues era a ella a la que estaban
enseñando.

-¿y bien? -pregunto el pelimarrón con una sonrisa divertida-

-el tiempo pasa -mascullo Kasu moviendo el índice de un lado a otro-

-v-vi...vo, ¡vivo! -exclamo leyendo aquellas cuatro letras que le habían escrito-

-no -dijo Shino-

-¿no? -exclamo encogiéndose de hombros-

-¡Shino deja de molestar! -gruño Kiba- lo dijiste bien Sakura.

-aprendes rápido -aprobó el pelirrubio-

-¿dice ''vivo''? -cuestiono con una sonrisa tímida-

-si, ¿ves que es fácil? -exclamo el chico devolviendole la sonrisa-

Sakura miro nuevamente el papel y asintió con la cabeza. No es que fuera fácil, pero tampoco era
tan difícil, claro que solo estaba tocando la punta de lo que debía ser leer en su totalidad, pues
apenas y lograba juntar dos letras entre sí. ''Vi-vo'' era una palabras fácil, y también lo eran las
otras que le estuvieron dando desde hace unas buenas horas, todas ellas con apenas cuatro letras,
y sin dificultades, pero cuando intentaron darle alguna mas complicada, entonces allí no logro
hacer demasiado.
-claro que eso es lo básico -musito el pelinegro recostando su espalda en la pared-

-¡pero es algo! -apunto nuevamente Kasu-

-lo estas haciendo bien, Sakura -felicito el pelimarrón con una sonrisa complacida-

-¿lo crees?

-por supuesto -asintió seguro-

La sonrisa de la pelirrosa se ensancho aun mas, y sus ojos mostraron un lindo brillo allí.

-gracias -agradeció a los tres-

Estaba sumamente emocionada de estar consiguiendo algo, algo gracias a ellos. Tanto Kasu como
Kiba, le sonrieron, y aunque Shino no lo hizo aun así asintió con la cabeza. Los tres le agradaban
demasiado, y aunque Shino era el mas reservado, burlón e incluso irritante, aun así era un buen
chico, ella podía sentirlo.

-Haruno -se escucho de repente la voz de uno de los guardias del lugar-

Sakura dio un respingo al escucharlo, pues había estado tan concentrada que no se había dado
cuenta de que uno de los guardias se había parado frente a su celda.

-¿que sucede? -gruño Kiba frunciendo el ceño-

-la chica ya puede irse -exclamo al tiempo que abría la celda-

La pelirrosa se puso de pie de inmediato, un tanto sorprendida, y alegre de que ya pudieran


dejarla salir, sin embargo poco le duro la alegría pues su mirada se volvió hacia donde estaban
aquellos chicos-

-vamos ve, ¿no pensaras quedarte aquí? -pregunto el pelimarrón a modo de burla-

La chica sintió como algo dentro de ella se encogía. Ellos en verdad no merecían estar allí, ellos
eran buenos, y ella debía ayudarlos como sea. Vio como los tres chicos se ponían de pie, y Kasu le
dedicaba una linda sonrisa.

-tendrías que visitar a Zare, ella y tu se llevarían bien -comento el chico tranquilamente-

-vamos Haruno -insistió el guardia-

-los visitare ni bien pueda -aseguro con la voz temblorosa- la próxima vez que venga, puedes
decirme donde vive tu hermana y entonces iré -exclamo con una pequeña sonrisa-

-claro.
-b-bueno...-balbuceo viendo a los tres presentes- de verdad gracias, y les prometo que...que haré
todo lo que pueda para...

-Sakura, no te preocupes -interrumpió Kiba con una sonrisa- tal vez no lo parezca pero sabemos
cuidarnos solos -bromeo-

La ojijade sonrió al oírlo, y después de eso, simplemente se dio la vuelta, y se alejo de allí.

-cuídate -continuo el pelimarrón-

La chica salió de allí y la celda volvió a cerrarse a sus espaldas, produciendo un seco y fuerte ruido
que le hizo temblar. Apretó los puños contra su pantalón, pues aun llevaba aquella ropa, y les
dedico una última sonrisa y mirada antes de seguir a aquel alguacil. Sintió que sus ojos se
humedecían a medida que se alejaba, solo esperaba que todo saliera bien para aquellos tres.

-tienes que firma un papel y puedes irte -exclamo el alguacil que camina delante de ella-

-c-claro...

Pasaron menos de cinco minutos antes de que pusiera un pie fuera de aquella cárcel. Le había
echo firmar un papel, y después de eso, sin decir nada mas, la dejaron ir. Sus ojos se entrecerraron
cuando los rayos del sol chocaron contra su rostro, y entonces se sorprendió al darse cuenta de
que ya debería ser el mediodía. En verdad había pasado toda una noche allí adentro, y ni siquiera
lo había sentido.

-bien -suspiro al tiempo que se alejaba de allí con pasos indecisos-

Sabía que debía volver a la casa de los Uchiha, pues no tenía opción, pero aun así no quería
hacerlo, al menos no en ese momento. No quería cruzarse con el señor Fugaku, no después de lo
que le hizo, y el joven Sasuke, ya no sabía que pensar respecto a él. Las palabras de Kiba, como la
de los otros dos, la había dejado profundamente confundida y angustiada, pues ella no habría
pensado que su patrón fuera alguien...así.

-¿tienen que ir a algún lado señorita? -pregunto un hombre bastante mayor que se encontraba
parado frente a un carruaje de alquiler-

La pelirrosa lo miro por unos segundos, y después asintió con la cabeza. Quisiera o no, debía volver
a aquella mansión.

-a la casa de los Uchiha por favor -exclamo suavemente-

El hombre sonrió y sin mas le abrió la puerta para que subiera, y a continuación el carruaje se puso
en marcha. Sakura apoyo su cabeza contra el asiento, y cerro sus ojos, recién ahora el cansancio la
golpeaba con fuerza, el cansancio y la molestia, pues aun ahora le retumbaba el golpe de su
patrón. Una de sus manos fue hacia su mejillas y se quedo allí por un buen tiempo, para después
dejarla caer con desgana.
-señorita, señorita...-la voz del hombre resonaba en su cabeza-

Sus ojos se abrieron lentamente, y sintió los párpados sumamente pesados y adoloridos.

-señorita ya llegamos -aviso el hombre que estaba parado a un costado del carruaje, ya con la
puerta abierta para que ella bajara-

-¿llegamos? -pregunto aturdida y sin mas parpadeo viendo todo el lugar-

Entonces recién en ese momento comprendió que se había quedado dormido.

-se quedo dormida -aviso el hombre con una sonrisa-

-no me di cuenta -murmuro bajando de aquel carruaje con la ayuda del señor- muchas gracias.

-no hay por que

-si me espera un momento, ahora mismo le traeré la plata -musito con una sonrisa- la tengo
adentro...

-no se preocupe, la esperaré aquí.

La ojijade dio media vuelta y sin mas se encamino a aquella puerta que estaba a solo unos metros
de ella. Cada paso era mas pesado que el anterior, pero aun así no se detuvo. Allí trabajaba, allí
vivía y nada podía hacer al respecto. Su mano, dudosa, se extendió hacia la puerta para tocar, pero
antes de que siquiera la pudiera rozar, la puerta se abrió de repente.

-j-joven...-balbuceo sorprendida y exaltada al tener a centímetros de ella al pelinegro-

El azabache parpadeo desconcertado al chocar, frente a frente, con la pelirrosa, pues en verdad no
esperaba verla en ese momento. No supo quien de los dos había sido el mas sorprendido.

-¿que haces aquí? -pregunto frunciendo el ceño-

La pelirrosa retrocedió un paso para intentar que la escasa distancia se transformara en distancia.

-b-bueno, trabajo aquí -contesto encogiéndose de hombros-

-si, pero...-exclamo mas se interrumpió de repente- creí que te librarían en la tarde -murmuro
desviando la mirada-

-claro...-musito también en tono bajo- j-joven me deja pasar, es que...-balbuceo indicándole el


carruaje que aun esperaba su dinero-

-¿viniste allí?

Sakura asintió con la cabeza, y el azabache no espero mas para caminar hacia el hombre del
carruaje. La mirada de la pelirrosa lo siguió confundida, pero la confusión paso pronto a sorpresa
cuando vio como el pelinegro le pagaba a aquel sujeto, para después darse la vuelta como si nada
y regresar allí, junto a ella.

-e-este...gracias joven, ahora mismo yo le daré...

-descuida -soltó con tranquilidad al tiempo que entraba a la casa seguido de la pelirrosa- Sai iba a
pasar a buscarte por la tarde, ya sabes, nos dijeron que saldrías a esa hora -mascullo restandole
importancia-

-oh, ya veo...-musito lentamente y sin mas desvío su mirada-

El pelinegro también guardo silencio, y pronto el lugar se vio inundando de una profunda
incomodidad en el cual ninguno de los dos supo que hacer o que decir.

-¿que te paso en el labio? -pregunto de repente al notar la pequeña herida que tenía allí-

El cuerpo de la pelirrosa se tenso al escucharlo, pues inmediatamente recordó al señor Sasuke,


mas sin embargo intento disimular lo mejor posible.

-n-no es nada joven, y-yo me caí...

-¿te caíste? -pregunto entrecerrando los ojos-

-tropeze -exclamo llevando su mano a su labio- no fue nada.

El azabache no dijo nada mas.

-¿usted...usted como esta?

-supongo que bien, ¿y tu?

-bien joven -asintió aun con la mirada gacha-

-puedes tomarte el día libre Sakura -informo pasados otros incómodos segundos en silencio-

-¿de verdad? -pregunto sorprendida, y es que no le vendría nada mal aquello-

-claro, sera mejor que por hoy descanse -mascullo con una media sonrisa-

El corazón de la chica se acelero al ver aquello, y estuvo segura de que sus mejillas se tiñeron de
rojo, es por eso que decidió voltear el rostro de inmediato, procurando que él no notara lo que
producía en ella.

-gracias joven, pero antes...-murmuro viendo las escaleras que daban al primer piso-

Necesitaba, y debía ver como se encontraba la señora Mikoto, pues la había descuidado
prácticamente un día entero.
-haz lo que quieras -exclamo al entender a lo que se refería, mas prefirió no adentrarse mas en
aquel tema-

-b-bueno, con su permiso...-dijo inclinando la cabeza y sin mas paso de largo junto a él y se
encamino a las escaleras-

-Sakura -llamo antes de que la misma tocara el primer escalón- ¿como se llama el pueblo donde
naciste? -cuestiono en tono sereno-

-Rioda joven, ¿por que? -pregunto confundida-

-por nada -exclamo antes de caminar en dirección a su despacho-

La pelirrosa lo siguió con la mirada hasta que el mismo desapareció entre aquel pasillo, y entonces
dio un suspiro. Intentando no pensar mas en él, volteo el rostro y comenzó a subir las escaleras
con rapidez. Llego al primer piso de inmediato, y entonces corrió por aquel pasillo para llegar a las
otras escaleras, pues encontrarse con el señor Fugaku, no estaba en sus planes.

-bien...-murmuro una vez que comenzó a subir las escaleras del segundo piso-

Por fin ya se encontraba allí, y con mas ansiedad de la que pensaba camino hacia el cuarto de su
patrona, mas se sorprendió al notar que el mismo tenía la puerta abierta. Apresuro el paso y entro
allí sin siquiera vacilar, entonces sus ojos notaron a su patrona, como siempre en su cama, mas
esta vez había algo diferente...

-¿señora? -cuestiono asustada al ver que la pelinegra lloraba-

Se acerco corriendo hacia ella, con un nudo en la garganta, y con el corazón acelerado.

-¿señora que le sucede? -pregunto con la voz cargada de angustia-

-S-Sakura...-balbuceo la pelinegra en pleno llanto-

Tenía la respiración sumamente agitada, y era mas que obvio que algo la había alterado.

-e-ese maldito...-jadeo con la voz entrecortada-

-¿que sucedió?

-¡ese maldito! -volvió a jadear al tiempo que llevaba sus temblorosas manos a su rostro para
comenzar a pasarla por sus labios-

Los ojos de Sakura se abrieron de la sorpresa al ver aquello.

-el señor Fugaku -susurro retrocediendo un paso-


Sus ojos jade recién en ese momento vieron el panorama de allí. La cama de su patrona estaba
sumamente desordenada, el camisón de la misma, desarreglado y mal acomodado, sus cabellos
estaban revueltos, y todo su cuerpo temblaba.

-él...¡ese maldito! -continuo la pelinegra con la voz áspera-

-¿q-que le hizo? -pregunto la ojijade con la mirada nublada por las lágrimas que amenazaban con
salir-

-¡lo que siempre me hace! ¡eso me hizo!

Un pequeño gemido escapo de los labios de la pelirrosa al comprender, al entender, de lo que


hablaba la pelinegra.

-¡se aprovecha de mi, aprovecha que no me puedo mover! -grito con la voz llena de dolor, odio e
impotencia-

Las lagrimas cubrieron el rostro de Sakura, y todo su cuerpo comenzó a temblar al igual que el de
su patrona. Él, el señor Fugaku...él...

-¿¡como pudo! -exclamo Sakura con la voz quebrada-

La furia y el dolor por su patrona, inundaron sus sentidos, mezclados con la impotencia y la rabia
de no haber podido evitar aquello. Sin poder contenerse mas, se dio la vuelta y salio corriendo de
allí.

-¡señor Fugaku! -grito llena de odio- ¡señor Fugaku! -repitió en el mismo tono-

¡Maldito! ¡Era un maldito! ¿Como había podido hacerle eso a la señora Mikoto? Corrió por aquel
pasillo llena de odio, y justo cuando pretendía bajar las escaleras para el primer piso, Kasa
apareció frente a ella.

-¡Sakura! -exclamo la pelinegra sumamente sorprendida-

Sus ojos jade la observaron detenidamente y entonces notaron que la pelinegra llevaba un balde
de agua en la mano. Su ceño se frunció al darse cuenta de lo que ella pretendía hacer.

-¡tu lo sabías! -grito entre la incredulidad y la rabia-

-¡maldita mocosa! siempre apareces en los momentos menos inoportunos -gruño antes de lanzar
el balde al suelo, para después tomar a la chica por los cabellos-

-¡no! ¡suéltame! -exclamo mientras era arrastrada por su tía-

-maldita sea, Sakura -volvió a gruñir y sin mas abrió una de las puertas de aquel lugar para después
empujar con brusquedad a la pelirrosa allí-
Un quejido de dolor escapo de los labios de Sakura, cuando su espalda choco contra uno de los
muebles de aquel cuarto. Le había dolido demasiado, mas no tuvo tiempo siquiera de reaccionar,
pues Kasa nuevamente la había agarrado de los cabellos.

-¡t-tía basta! -pidió con las lagrimas empapando su rostro-

-¡tu no dirás nada Sakura ¿lo oyes? -exclamo zarandeando su cabeza de un lado a otro-

La pelinegra la miro llena de despereció, y después de eso su mirada recorrió el lugar, y allí lo vio.
En una mesita, llena de polvo y suciedad, encontró la herramienta perfecta.

-¿estos cabellos molestan no? -pregunto maliciosamente- yo te enseñare Sakura, a no meterte en


lo que no te importa -sentenció al tiempo que la arrastraba hacia aquella mesa.

-¡Kasa suéltame! -jadeo removiéndose de manera desesperada-

Tomo las dichosas tijeras que había visto entre sus manos, y sonrió complacida, tanto por lo que
haría, como por la cara de dolor de la ojijade. Esos cabellos siempre la habían molestado, tanto en
Sakura, como en la odiosa de su madre, Sania.

¡Maldita Sania! Maldita había sido su hermana, y maldita era su hija.

Sin pensarlos si quiera una vez, sin dudarlo ni un solo momento, y sumamente impaciente por
hacerlo de una vez, acerco aquellas tijeras a la cabeza de su sobrina, a aquella horrible cabellera
que portaba.

... ... ...

Rioda.

Aquel era el pueblo de la pelirrosa. Con aquel nombre, y aquel pensamiento en mente se dirigió a
su despacho, en donde lo esperaba un hombre. Entro tranquilamente y se sentó dando un suspiro
cansado.

-usted dirá señor Uchiha -comenzó el sujeto seriamente-

El pelinegro lo miro por un buen momento y después de eso desvío la mirada hacia otro lugar, aun
inmerso en sus pensamientos. Había llamado a aquel sujeto esa mañana, y él mismo había acudido
puntual. Sabía que no debía desconfiar de gente así, pues aquel era su trabajo, pero aun así no se
sentía del todo seguro...

-bien...-exclamo por fin mientras pasaba una mano por sus cabellos- Sakura Haruno, ese es su
nombre.

-ya veo...-murmuro tranquilamente mientras anotaba el nombre en una pequeña libreta-

-su pueblo se llama Rioda, no es conocido.


-no, de echo no me suena, pero eso es lo de menos, si existe lo encontraré señor -informo seguro-
bien, entonces ¿que quiere que haga?

-solo averigua lo que puedas, todo lo que puedas...-murmuro entrecruzando sus manos entre sí-

-de acuerdo señor, ¿eso es todo?

-es todo -asintió con la cabeza-

-entonces comenzaré lo mas rápido que pueda, en este mismo momento tengo un caso en manos,
pero este solo me llevara unos pocos días, tal vez una semana o algo mas, ¿usted esta muy
apurada por esta información? -cuestiono poniéndose de pie-

El azabache lo pensó por unos segundos, mas después de eso negó con la cabeza, pues en verdad
no había demasiada prisa.

-solo trae la información en cuanto puedas...

-de acuerdo señor, si eso es todo entonces me retiro...

-quiero que esto quede aquí, entre nosotros -aviso de manera severa antes de que el hombre
diera media vuelta-

-ese es mi trabajo, no se preocupe -aseguro con una sonrisa-

Dio una inclinación de cabeza, y después media vuelta. Salió de allí sumamente satisfecho, pues la
suma de dinero que le estaba ofreciendo ese Uchiha era sumamente satisfactoria, y ademas solo
por la información de una mujer, una simple mujer. Estaba apunto de salir de aquella casa, con su
libreta en mano y aun con la sonrisa en su rostro, pero algo se lo impidió.

-Ruro Senka, ¿cierto? -la voz de un pelinegro hizo que su paso se detuviera-

-oh, usted es Fugaku -saludo cordialmente al tiempo que se daba la vuelta para verlo-

El Uchiha mayor le devolvió el saludo de manera tosca.

-iré al grano muchacho -comenzó el pelinegro parándose frente al hombre-

El sujeto lo miro confundido, y su sorpresa aumento aun mas, mucho mas, cuando Fugaku le
extendió una bolsa.

-disculpe señor, no entiendo...-comenzó perplejo-

-tómela, allí adentro hay el doble de lo que mi hijo le ofreció -apunto con una sonrisa maliciosa-

Esa mañana había visto como su hijo mandaba a llamar a aquel sujeto mediante Sai, y hace unos
buenos minutos que lo había visto llegar. Aun estaba aturdido frente a lo que había escuchado,
pues jamás pensó que su hijo hubiera estado tan interesado en aquella mocosa, mas aquello era
algo de lo que él se encargaría.

-tómela -ordeno una vez mas-

El sujeto dudo unos segundos, pero después de los mismos extendió las manos y lo tomo.

-¿y esto es por...? -cuestiono mirando fijamente al Uchiha-

-se lo que mi hijo le encargó, pero no estoy de acuerdo con eso...-apunto seriamente- lo que tiene
que hacer es fácil Ruro, y por esa cantidad aun mas fácil.

-¿que es lo que quiere señor? -pregunto hipnotizado por la cantidad de plata que tenía entre sus
manos-

-no averigue nada de esa mocosa, pero finja hacerlo, y cuando el tiempo pase yo le diré que es lo
que tiene que decirle a mi hijo.

-¿usted quiere que yo falsifique información? -pregunto arqueando una ceja-

-exacto, y si lo hace bien, la misma cantidad de dinero que tienen en su mano se duplicará -
aseguro frunciendo el ceño-

El sujeto volvió a mirar la bolsa de entre sus manos, y después nuevamente a Fugaku. Pronto una
sonrisa se asomo en sus labios.

-usted manda señor -exclamo haciendo una leve inclinación de cabeza- su dinero manda...-añadió
de manera ambiciosa-

-perfecto...

Una sonrisa maliciosa y triunfal se asomo por el rostro del Uchiha mayor, aquello sería perfecto.
Dándole una indicación con la cabeza al sujeto, le hizo seguirle hasta su despacho, allí le diría que
es lo que tendría que decir, después de todo y como siempre, el dinero solucionaba las cosas.
Capitulo 18: ¡retos!

¿Crees que alguien se preocuparía por ti?

Aquella frase retumbo en el cuarto, y segundos después la puerta se cerró con fuerza y
brusquedad, dejándola allí, sola y completamente destrozada. Lloro con fuerza, lloro en medio de
aquel sucio cuarto, lloro arrodillada en el suelo, y continuo llorando. Kasa la había lastimado, otra
vez, pero no en el sentido físico, aunque la verdad era que también lo había echo, pero lo que mas
le dolía era lo de su interior, su delicado interior.

¿Crees que alguien se preocuparía por ti?

Aquella frase nuevamente resonó en su cabeza y entonces la pelirrosa cerro los ojos con fuerza. La
respuesta a aquella pregunta era fácil y visible: no, nadie se preocupaba por ella, y nadie lo haría.
Kasa, con crudas palabras le había echo ver lo sola que estaba...Claro que ella sabía perfectamente
eso, pero que ella se lo dijera de esa manera tan poco delicada, le había golpeado en donde mas le
dolía.
-m-mi cabello...-balbuceo con la voz entrecortada-

Una de sus manos bajo hasta el suelo y entonces agarro los mechones de pelo que habían allí,
mechones que le pertenecían. Le había cortado el pelo sin ningún escrúpulo ni mucho menos, y lo
había disfrutado, Sakura estaba segura de eso. Kasa nunca la había querido, e incluso había odiado
a su madre, la había odiado con toda su alma y ella lo sabía perfectamente, aunque claro que
nunca supo las razones. Kasa siempre le gritaba cosas respecto a sus cabellos, y eso también se
debía a su madre, pues le hacían recuerdo a ella, pero ella...ella no tenía la culpa de eso. Sus
manos comenzaron a arrastrase por el piso, juntando los largos mechones que estaban allí,
mientras que sus lagrimas empapaban a los mismos, y le impedían ver bien.

-si dices algo, una sola cosa, juro que te arrepentirás Sakura -mascullo entre dientes- te
destrozaré, y el señor Fugaku...oh, no quiero pensar en lo que él te hará...

-¿¡c-como puedes p-permitir esto! l-la señora...¡tía basta! -grito cuando la jalo aun mas de sus
cabellos, dejándolos expuestos a aquellas tijeras-

-¡mocosa malcriada! no sabes ocupar tu lugar, pero ¿sabes? es normal que seas así, después de
todo nadie te enseño nada ¿cierto? -pregunto de manera maliciosa-

La respiración se le agito y el sollozo aumento de sobremanera, mientras que sus manos


apretaban aquel bulto de cabellos que antes adornaban su cabeza. Volvió a cerrar los ojos con
fuerza mientas que su cuerpo se acurrucaba a si mismo para intentar protegerse de los fantasmas
que eran sus miedos y dolores, fantasmas que Kasa había echo aparecer sin piedad alguna.

-¿sabes desde cuanto quiero hacer esto? -pregunto en tono triunfante cuando la tijera corto el
primero mechón-

-¡n-no! -exclamo moviéndose de manera desesperada mas no logro nada-

Kasa era mucho mas fuerte que ella, prácticamente le doblaba el tamaño, además de que era
bruta y brusca. Sus oídos escucharon el sonido de aquella tijera al abrirse y cerrarse, escucharon el
sonido de sus cabellos al ser cortado, y después de unos segundos en los que le imploro,
simplemente se resigno y continuo llorando.

-así esta mejor, quédate quieta -ordeno segundos antes de finalizar su labor-

Nuevamente la zarandeo de su cabello, estaba vez corto, y después de eso la tiro contra el suelo, a
lo que ella no pudo hacer nada para impedir que su rostro golpeara con el mismo. Se quedo en
aquella posición por bastante segundos, en los que su tía solo se dedicaba a observarla llena de
satisfacción.

Paso ambos brazos por sus rodillas, para pegarlos contra su pecho, y una vez logrado escondió el
rostro allí, para acallar sus sollozos y esconder sus lagrimas. Su cuerpo temblaba de sobremanera,
y su corazón estaba sumamente acelerado.
-Kasa -murmuro entre dientes-

Eran tal para cual. Kasa y su madre eran iguales, era idénticas, de eso no había duda. Recordaba
que en algunos momentos había deseado ser hija de Kasa en vez que de su propia madre, pues en
esos momento creía que Kasa solo era una persona de mal carácter, alguien que no iba mas allá de
eso...que equivocada estaba ¿Acaso siempre se confundiría? ¿Acaso siempre sería una tonta?

-es un hombre rico Sakura, ¿crees que alguien te escuchar a ti? -pregunto aun con la tijera entre
sus manos-

La pelirrosa no respondió, mas si levanto la cabeza, solo un poco, solo lo que podía, y sus ojos
jades cristalizados la miraron llana de angustia y tristeza.

-nadie te escuchara, y además, él no dejará que eso suceda...-continuo severamente- solo basta
con que mueva unos dedos y tu estas acaba muchacha.

-l-la señora M-Mikoto, él...él...-logro balbuce llena de rabia e impotencia-

-¡por dios! ella se lo merece, tu no sabes nada...

-¡él no tenía derecho a hacerle eso! -grito reincorporándose un poco mas-

-¡claro que lo tenía! ¡es su esposo! -bramo como si aquello justificara lo que le había echo a la
pelinegra- no es culpa del señor, si la señora no quiere tener relaciones con él...

-¡eso no...!

-¿¡pero tu que sabrás Sakura! -interrumpió bruscamente, y con el ceño fruncido, mas su cara de
molestia pronto paso a una llena de burla- oh...pero tu si sabes ¿cierto Sakura?

Los ojos de la muchacha se abrieron de la sorpresa, y su respiración comenzó a agitarse mas y


mas.

-después de todo tu te acostaste con él -añadió con un deje de furia-

-¡no! ¡no! -exclamo con la voz quebrada-

-¿¡no que! -atacó- no puedes negar que lo hiciste, ¿tan cínica puedes ser?

-¡s-sabes que no...que no f-fue así! -exclamo en pleno sollozo- él...él...

-¿él te violo? -pregunto descaradamente- ¡ja! nadie cree eso, todos saben que lo inventas
mocosa...

-¡no me hagas esto tía! -musito al tiempo que sentía como su corazón se oprimía mas y mas-

Los recuerdos de aquel día, de aquella noche, la golpearon con mucha fuerza, como siempre lo
hacían.
-oh pero si es verdad, ¿acaso no lo aceptas? -pregunto acercándose a ella de manera
amenazadora-

-¡no!

La palma de la grande mano de su tía se estrello contra su mejilla, y el sonido resonó en todo el
lugar.

-¡acéptalo de una vez! ¡tu lo quisiste, tu lo sedujiste!

-¡no!

Nuevamente Kasa la golpeo.

-¡acéptalo Sakura!

La ojijade levanto el rostro y la miro llena de rabia.

-no.

Y se gano un nuevo golpe, y después dos mas, o tal vez mas, ya no lo sabía, pero el hecho allí era
que no le dolía, los golpes de ella no la lastimaban, lo que sí la lastima eran sus venenosas
palabras.

Sus ojos se abrieron de repente al escuchar unos pasos fuera de aquella habitación, y supo que era
Kasa, entonces recién en aquel momento, aun aturdida, recordó por que Kasa había ido allí, era
por la señora Mikoto, había ido para borrar las asquerosas evidencias de su patrón.

-así que ni se te ocurra mencionar palabra alguna, por que entonces, todos...absolutamente todos
se enteraran de que eres una furcia, una puta igual que tu madre -bramo en tono elevado- por que
eso es lo que eres Sakura.

Los llantos de la pelirrosa ni siquiera la hicieron titubear.

-recuerda esto: tu eres una prostituta, al igual que tu madre, no intentes creer lo contrario, por
que no es así -finalizo llena de odio-

Y sin nada mas que decir se dio la vuelta, segura, mas que segura, de que había logrado su
cometido. Su mano toco el pomo de la puerta y entonces la abrió, pero antes de cerrarla volteo el
rostro y la vio llena de despreció.

-si llegas a decir algo, él no dudara en hacerte pagar a ti, y a ella -amenazo fríamente- y dime algo
¿crees que alguien se preocuparía por ti? -grazno fríamente para después cerrar la puerta-

Alejando aquellas palabras de su cabeza, sus manos soltaron lentamente sus piernas, y sus ojos se
abrieron de la misma manera. Los pasos de Kasa se escuchaban cada vez mas lejos, y a medida que
se alejaban, ella sentía un poco mas de fuerza, casi nada pero lo suficiente para comenzar a
ponerse de pie, y no es que estuviera entusiasmada por hacerlo, pero tenía que ver a la señora
Mikoto, tenía que saber como estaba después de lo que le sucedió. Una vez de pie, no de manera
firme pero al menos lograba sostenerse, vio como algunos cabellos continuaban cayendo de su
cabeza. Una de sus temblorosas manos fue de inmediato allí, y se deslizo, notando como su
cabellos finalizaba a la altura de sus hombros. Sus ojos nuevamente se humedecieron, pero
aquello ya no era lo importante, así que saco la mano de allí, y se encamino hacia la puerta.

Salió de aquel cuarto, y haciendo uso de todas sus fuerzas camino hasta la puerta de su patrona, la
cual no estaba a mas de dos puertas de donde había estado con Kasa. La habitación tenía la puerta
cerrada, y ella dudosa y temblorosa la abrió con lentitud, sintiendo que cualquier ruido brusco
rompería su frágil estado.

-¿q-que te hizo? -cuestiono la pelinegra con la voz débil, antes de que ella lograra entrar-

Entonces la ojijade vio como los ojos de la pelinegra se abrían de la impresión al verla así, y deseo
con toda su alma que aquella no hubiera sido su reacción.

-señora ¿l-le hizo algo? -pregunto cerrando la puerta detrás de sí y tratando de que su voz no
sonara tan temblorosa pero aquello resulto imposible-

-oh Sakura, tus...tus cabellos...-murmuro con la voz áspera-

Sus cabellos...¡aquello no era importante! ¿Como su patrona podía pensar en algo así cuando le
había sucedido algo peor? Su ceño se frunció a pesar de estar sumamente alterada, y sin tardar
mas se acerco hasta la cama de su patrona, esforzándose por mantener la compostura.

-¿como esta señora? -pregunto aun con los ojos cristalizados-

-¿como pudo hacerte eso? -pregunto ella con la rabia inundando su tono- tu no...

-no se preocupe por eso señora -interrumpió rápidamente- no es nada, eso no es nada...

-¡pero si lo es! -exclamo en tono molesto mas no fuerte-

-s-señora no es importante, mi cabello crecerá, pero usted...usted...-se interrumpió al no saber


como seguir-

Sus ojos jade vieron llenos de sorpresa como su patrona esbozaba una débil y pequeña sonrisa.

-siento lo...lo que te hice ver muchacha -se disculpo desviando la mirada-

La incredulidad no se hizo esperar en el rostro de Sakura ¿Como podía disculparse?

-señora ¿que esta diciendo? -pregunto molestas mientras secaba las rastros de sus lagrimas-

-llegaste en un momento...inoportuno -continuo sin prestar demasiada atención- pero mírame


ahora, ¿ves que estoy mal? -cuestiono con una sonrisa-
Los ojos de la chica se cristalizaron al escucharla.

-p-pero él señor...

-olvídalo pequeña, solo olvídalo, yo...a mi suele pasarme eso -murmuro con la mirada pérdida-
simplemente lo olvido, y ya esta.

-¡pero no es así!

-¿sabes? odiaba olvidar las cosas, al menos al principio, pero...después comenzó a agradarme, es
como si despertaras una vez mas, en otro cuerpo, en otra situación, y todo lo malo que me
sucedió, pues simplemente no lo recuerdo, ¿no crees que eso es bueno?

-señora, y-yo no entiendo...

-es debido a mi enfermedad Sakura, ya debería saberlo...

Y lo sabía. Ya antes su patrón e incluso Kasa, le habían dichos de aquellos problemas de su


patrona, e incluso ella mismo los había vivido cuando la misma no la recordaba, pero ahora sabía
que ella mentía. Muchas cosas se podían olvidar, aquello era cierto, pero su patrona no olvidaría
aquellas cosas, eso era imposible.

-estoy...estoy acostumbrada a esto, ¿lo entiendes?

-oh...

-así que, con el tiempo, le tomo costumbre...-musito con una sonrisa-

-usted no puede hablar en serio señora Mikoto -susurro perpleja-

-lo merezco Sakura, y aunque odie con toda mi alma a Fugaku, se que lo merezco...-murmuro
pérdida en sus pensamientos- es el castigo que dios me esta dando, y no puedo hacer mas que
aceptarlo.

Sakura apretó los puños con fuerza e inmediatamente iba a decir algo, entonces se acordó del
joven Sasuke, mejor dicho de lo que el joven le había dicho.

-¿eso no es justo? ¿eso no es justo? -exclamo frunciendo aun mas el ceño- ¿¡y acaso fue justo que
ella matara su hijo! ¿¡acaso fue justo que ella matara a mi hermano!

Aquellas palabras resonaron con fuerza en su cabeza, y la duda la dejo sin habla por bastante
tiempo, por bastante segundos. ¿Acaso aquello sería verdad? Sus ojos se enfocaron en su patrona,
y lentamente se arrodillo frente a la cama de la misma, no podía siquiera imaginar a su patrona de
otra manera, pero tal vez...

-¿que fue lo que hizo señora?


No hizo falta que diga mas, pues ella la comprendió de inmediato, y su cuerpo se tenso un poco,
solo un poco pero aun así lo pelirrosa lo noto.

-muchas cosas... -pregunto con la mirada triste- ¿quieres escucharlas?

Ella lo dudo unos segundos.

-s-si, el joven...el joven Sasuke...-se interrumpió indecisa-

-¿q-que pasa con mi hijo?

-él...él me dijo algo de usted -murmuro en tono sumamente bajo-

La pelinegra frunció el ceño levemente.

-¿q-que...?

-él me dijo, que usted...usted había echo algo -mascullo sin atreverse a decirlo tal y como se lo
había dicho su patrón- algo respecto a Itachi, su hijo...-finalizó lentamente-

Sus ojos jade vieron de inmediato como los ojos de su patrona se oscurecían, aun mas de lo que
siempre estaba, y después de eso se cristalizaban llenos de tristeza.

-y-yo no lo hice, yo no fui...-musito su patrona agitando la cabeza de un lado a otro-

-pero el joven...

-él...él solo se deja llevar por lo que le dice Fugaku, p-pero Sakura yo no lo hice -repitió con la voz
quebrada- cargue con eso, con esa culpa durante muchos años, y todo por que Fugaku me hizo
creer que fui yo, me decía que fui yo, y yo le creí, con los trastornos de mi enfermedad, con mi
poca memoria, yo le creí, y me culpe, y los recuerdos borrosos, y falsos, me atormentaban cada
día y cada noche, pero yo...yo no fui -habló de manera precipitada-

-explíqueme señora -pidió de manera comprensiva-

Las lágrimas comenzaron a resbalaran por el demacrado rostro de la pelinegra.

-yo...yo no fui ninguna santa Sakura -comenzó con la voz temblorosa- era una joven...una joven
atractiva, bella e inteligente, y yo lo sabía, y utilizaba aquello para mi propio provecho...-mascullo-
me divertía mucho, tenía todo lo que quería en ese momento, hombres, joyas, y dinero.

-¿entonces por que...?

-espera Sakura, primero tienes que saber que yo no era rica, de echo era alguien muy pobre, y
vivía trabajando de casa en casa, pero siempre le saque provecho a eso, ¿lo entiendes? -cuestiono
con una risa amarga- no me importaba si eran hombres con pareja, casados, o divorciados, eso no
me importaba, nada de eso me importaba, yo solo quería dinero, era lo que me faltaba, y lo
conseguía, de aquella manera lo conseguía.
-¿u-usted...? -balbuceo completamente sorprendía-

-esa era mi vida, mi patética y en su momento casi perfecta vida...-continuo de manera apagada-
pero llego un momento en el que me canse, lo tenía todo es cierto, pues todos me complacían en
mis caprichos, pero quería que eso fuera mio, quería que aquella riqueza fuera mía, ya estaba
cansada de tener que pedir y esperar...

Su patrona inspiro hondo para después dejar escapar el aire en un suspiro.

-entonces lo conocí...a Fugaku -continuo- era el hombre mas rico que había conocido hasta
entonces, y lo mejor de todo es que no estaba casado, y no tenía ningún tipo de compromisos, era
mi oportunidad perfecta y no la pensaba desaprovechar -dijo con una sonrisa- entonces lo planee
todo, me metí a su casa a trabajar como una sirvienta, a esta casa, y como siempre pasaba con
todos los hombres, él no salto a la excepción y pronto se encontraba atraído por mi.

Aguardo silencio y espero a que la chica dijera algo, pero Sakura no lo dijo, por lo que ella decidió
continuar.

-no procedí como lo había echo anteriormente, si no que lo fui haciendo caer mas y mas, poco a
poco, pues yo no quería que solo me deseara, quería que estuviera completamente loco por mi
para así poder manejarlo.

-p-por su dinero...-murmuro la pelirrosa-

-era lo que me importaba, en ese momento.

-yo no...yo no se que...

-así era yo Sakura, y nada podrá cambiarlo...-mascullo de manera apagada para después proseguir-
seguí con mi plan al pie de la letra, y él cayo tal y como yo lo tenía planeado, entonces quiso que
nuestra relación avanzara, y yo...yo disfrute tanto ese momento Sakura.

-¿él estaba enamorado de usted? -cuestiono sorprendida-

-perdidamente enamorado, pero yo no sentía nada por él, nunca lo hice -informo- lo presione para
que enloqueciera, lo presione para que no tuviera mas salida, y él, nuevamente, actuó como yo
pensaba...-añadió- me pidió matrimonio, y yo acepte.

-¿que sucedió después? -pregunto rápidamente al ver que se quedaba en silencio-

-quise quedarme con todo su dinero, yo no lo quería a él, yo quería su riqueza, entonces intente
fraguar los papeles del matrimonio, quise que él firmara la afirmación para cederme todo a mi, y
todo había salido bien, al principió -aclaro- no se como, no se si alguien se lo dijo, o si fue él mismo
quien se dio cuenta, pero él se entero de lo que yo pretendía hacer, y enloqueció.

La pelirrosa trago en seco.


-me grito que me amaba, que me quería y que hubiera dado todo por mi, me grito tantas cosas...-
balbuceo intentando tragarse su llanto- y ello le conteste, le escupí la verdad, y el perdió la razón,
él...él me tomo, y me violo...-confeso con la voz quebrada- y para mi maldita suerte, yo quede
embarazada, embarazada de mi Itachi...

Las lágrimas ya resbalaban por el rostro de Sakura.

-me amenazo para que no dijera nada de lo sucedido, y como estaba acostumbrado a hacer, utilizo
su dinero para hacerme ceder, él podía hacerme lo que quisiera teniendo tanto poder, yo era,
después de todo, una simple sirvienta...

-u-usted...¿que hizo?

-no sabes como aborrecí a Itachi, no quería tenerlo, sentía nauseas al llevarlo dentro de mi,
sabiendo que era de él, de ese maldito -exclamo furiosa- pero él me impidió cometer cualquier
locura, me mantuvo en la casa, encerrada y vigilada, y los meses pasaron y por fin nació Itachi -
exclamo girando el rostro a un costado- lo primero que pensé fue que desgraciadamente se
parecía a él, y así lo era, y lo segundo fue que él no era mi hijo, él era hijo de Fugaku no mio, así
que con ese pensamiento me olvide de Itachi, y comencé a pensar la manera de librarme de
Fugaku.

La pelinegra hizo una breve pausa.

-Itachi siempre fue tan...tan inteligente, o perceptivo, yo no lo sé, pero él desde pequeño supo
alejarse de mi, supo que algo no andaba bien, y yo agradecía que fuera así, pero Sasuke, mi
pequeño Sasuke, no entendió eso -murmuro seriamente-

-¿como...como es que usted quedo...?

-¿embarazara otra vez? -concluyo la frase de la pelirrosa- no creerras que Fugaku solo me tenía de
adorno, ¿cierto? -cuestiono con una sonrisa triste- lo tuve cinco años después que Itachi, y al igual
que a él, yo lo odie, por que tampoco lo deseaba, pero Sasuke no lo entendía, se acercaba a mi día
y noche y yo no hacía mas que rechazarlo...

Sakura sintió una opresión en el pecho al pensar en su patrón.

-tenía apenas diez años cuando yo lo lastime...-continuo- aquel día había intentado escapar, otra
vez, pero Fugaku me lo había impedido, y yo estaba furiosa, entonces justo en aquel momento
Sasuke apareció, y se acerco a mi con aquella sonrisa que yo conocía tan bien, pero era aquella
sonrisa la que yo odiaba, y cuando el corrió a abrazarme...-la voz se le quebró aun mas- yo le lancé
lo primero que mi mano tomo, una bandeja de vidrió...

-¿como pudo señora? -exclamo apretando los puños-


-la bandeja choco contra él, y no le hizo nada, pero cuando cayo al suelo se rompió en varios
fragmentos, y Sasuke cayo sobre ellos -informo ignorando la pregunta de la chica- se hizo un corte
profundo y grande a lo largo de su espalda, y yo me aterré al ver tanta sangre a su alrededor...

Los ojos de la chica se abrieron de la impresión, e inmediatamente recordó la cicatriz de su patrón.


La había visto en uno de sus primeros días en la casa, aquella cicatriz larga que se extendía por
toda su espalda.

-sabía que Fugaku se enfadaría conmigo, y no sabía de lo que sería capaz, así que inundada por el
terror salí corriendo de la casa, y me encamine a los establos...-dijo de manera temblorosa- Itachi
estaba allí, pero yo no reparé en él y me subí al primer caballo que encontré, sabía que debía salir
de allí, pero solo logra hacerlo hasta unos metros después de la entrada, pues Itachi se había
interpuesto en mi camino...

-él no quería que usted se vaya -susurro lentamente-

-s-si, él me rogó e imploro que no me fuera, él que siempre se mantuvo en línea con sus
sentimientos hacia mi, aquel día lloro pidiéndome que no lo dejara, pero yo...yo no lo escuche y
solo quise apartarla de mi camino, pero él no se corrió, y de un momento a otro el caballo perdió
el control...-continuo cada vez mas quebrada- Itachi trato de detenerlo, mi hijo trato de salvarme,
pero el caballo no obedeció a ninguno de los dos, y se abalanzó sobre él...-sollozo-

-¿él...?

-él murió allí, frente a mis ojos, y lo siguiente de lo que fui consiente, es de que caí del caballo, y
después nada...-finalizo destrozada- e-el golpe que recibí me dejo así, y desde ese día nunca mas vi
a Sasuke, justo en aquel momento, en esos momentos en los que supe lo que había perdido, por
que créeme Sakura que llore la pérdida de mi hijo, justo en ese momento el único hijo que me
quedaba, ya no me quería...

-el joven Sasuke...

-lo se, se que todo eso fue el castigo que dios me impuso, se que lo merecía Sakura, pero no Itachi,
¿por que él? -cuestiono llevando ambas manos a sus ojos- y-yo no lo mate, yo no lo mate...-repitió
una y otra vez-

Sakura extendió su mano y toma la de su patrona, aun conmocionada por todo lo que había
escuchado.

-y-yo le creo señora...-murmuro segura- se que usted no lo hizo.

-p-pero él...él no lo sabe, Sasuke cree que fui yo, é-él me odia...me odia -balbuceo en pleno llanto-

-él no sabe la verdad -exclamo frunciendo el ceño- el señor Fugaku...

-lo se, ese maldito...-mascullo entre dientes-


-señora yo...yo le prometo que haré todo lo que pueda, yo intentaré que él...

-¿lo harías Sakura? -cuestiono con la voz quebrada-

La pelirrosa noto de inmediato, lo desesperada que estaba la pelinegra.

-y-yo lo haré -exclamo apretando la mano de su patrona-

Tendría que hacerle entender a su patrón las cosas, ella tenía que hacerle ver lo que en verdad
sucedió, por que estaba segura que la pelinegra que tenía allí, a lado de ella, no mentía, ella podía
verlo en sus ojos.

-prometemelo...-pidió cerrando los ojos-

-se lo prometo señora -murmuro cerrando los ojos al igual que ella-

Y después de eso el silencio reino allí, y ella supo que no podría retirarse, supo que no tenía salida
allí. Se lo había prometido, y cumpliría con su promesa, no sabía como lo conseguiría, y de echo no
estaba segura de lograrlo, pero lo intentaría, de una u otra forma ella lo intentaría. No podía decir
lo que vio allí, no podía arriesgar a su patrona, ni a ella, pero si podía convencer a su patrón...

El joven Sasuke debería escucharla...de cualquier forma.

... ... ...

Bufo molesto cuando vio que la hora se acercaba, mas no podía hacer nada al respecto. Se puso
una camisa blanca, bastante delgada y por lo tanto fresca. El sol había salido ya hace un par de
horas, y el calor ya inundaba todo el lugar. Después de eso se puso los botas de montar, y dando
un nuevo suspiro salió del cuarto.

-señor -llamo cierta ojimiel- la señorita Ino lo estaba esperando.

-lo se -exclamo sin siquiera mirarla, y sin mas bajo las escaleras-

Su prometida estaba allí. Sentada en uno los sillones de la sala, portando un vestido bastante
complejo considerando el echo de que iban a ir a pasar una tarde en los prados, y con las manos
entrecruzadas por sobre las rodillas.

-Sasuke -exclamo cuando lo vio-

Una sonrisa sincera ilumino su rostro-

-hola Ino -le devolvió el saludo una vez que termino de bajar las escaleras-

La pelirrubia se puso de pie y como siempre lo hacía, se acerco hasta él y le dio un beso en la
mejilla, aun portando aquella sonrisa de felicidad, una sonrisa que se le reflejaba en sus ojos
celestes, pero que a él no le llegaba al corazón.
-¿como estas amor? -pregunto con suavidad-

-sabes que no fue nada -musito lentamente y sin mas se aparto de ella para ir en busca de una
botella de vino-

Se dispuso a servir un poco en una copa y después lo tomo de golpe, necesitaba refrescar su
mente de inmediato. Y mientras tanto, ella lo veía desde su lugar, sin saber aun después de tantos
años, como acercarse mas a él.

-es un día precioso, ¿no lo crees? -pregunto para romper el incómodo silencio-

-si, lo es...-mascullo sentándose de mala gana en uno de los sillones-

La pelirrubia lo imito, sentándose en el del frente mientras se sacaba los guantes.

-¿ya tienes todo? -pregunto el pelinegro-

-Karin, y Sakura se están encargando de eso, no faltaba mucho...

-bien -musito cerrando los ojos por un breve momento-

-iré...iré a ver si ya esta todo listo -exclamo la pelirrubia pasados unos buenos minutos en los que
intercambiaron una breves palabras-

Se puso de pie, y salio de manera precipitada hacia la cocina, donde las dos sirvientas se
encontraban preparando todas las cosas.

-¿eso ya esta? -pregunto cuando entro al lugar-

-ya casi señorita -respondió la pelirrosa sin mirarla-

Se quedo parada en la puerta, viendo como las dos muchachas preparaban y acomodaban todo en
aquella canasta. Ese era un lindo día y ella quería aprovecharlo junto a Sasuke, no pedía mucho, y
sin embargo sabía que sus deseos no se cumplirían así por que sí.

-Sakura continua tu, yo me voy a hacer un poco antes de ir -mascullo de repente la pelirroja
mientras se sacaba el delantar que traía puesto-

-no Karin -interrumpió de inmediato la pelirrubia-

-¿que sucede? -pregunto la chica frunciendo el ceño-

La pelirrubia sonrió nerviosa. Siempre que hacían aquellas salidas con Sasuke, debían llevar a una
de las sirvientas, y siempre había sido Karin, pero ahora teniendo una mejor opción que aquella
pelirroja altanera, no la desaprovecharía.

-esta vez vendrá Sakura.


-¿yo? -cuestiono la pelirrosa mas que sorprendida-

-¿por que ella? -pregunto molesta-

-pues será así -respondió tranquilamente- así que ve a cambiarte Sakura, que saldremos en un
momento.

La pelirrosa lo dudo unos segundos mas, pero dada las circunstancias de que no podía objetar
nada, se limito a inclinar la cabeza y salir de allí. Aquello era lo único que le faltaba, pasar una
tarde con su patrón, y la pelirrubia. Llego al salón principal aun molesta, y entonces distinguió a su
patrón. Estaba sentado en uno de los sillones de allí, y dándole la espalda. Apretando los puños
con fuerza, y tomando valor, continuo caminando hacia él.

-b-buenos días joven -saludo cortesmente-

Los dos pozos negros de su patrón se posaron de inmediato en ella, primero con tranquilidad pero
luego con sorpresa cuando se deslizaron por sus cabellos, y aquello la hizo incomodar de
sobremanera.

-¿que...? -comenzó entrecerrando los ojos-

-la señorita Ino me dijo que, esta vez, los acompañaría yo, joven -interrumpió nerviosa-

-¿tu? -pregunto frunciendo el ceño-

-s-si, eso me dijo...

-¿tienes algún problema con eso Sasuke? -pregunto de repente su prometida que caminaba hacia
ellos-

El pelinegro mantuvo la mirada en la pelirrosa mas después las desvío hacia la pelirrubia.

-da lo mismo -mascullo encogiéndose de hombros-

-ya esta todo -continuo Ino- Sakura ¿tu ya estas?

-no, enseguida me cambio señorita -aviso antes de salir disparada de allí-

Corrió hacia su cuarto, y no por el echo de tener que cambiarse, si no para escapar de la mirada de
su patrón. Una vez en este, suspiro aliviada, y se reprendió una y otra vez por reaccionar así ante
él.

-''si no me dijo nada, ¿por que me pongo así?'' -pensó molesta-

Agitando la cabeza para deshacerse de aquellas ideas, se dispuso a sacarse el delantal blanco,
quedando con el vestido gris, el cual era un tanto caluroso para el día pero no tenía opción, pues
ese era el uniforme. Después de eso fue al baño, y se lavo tanto las manos como la cara con agua
fría, bien fría, una vez echo se seco para después comenzar a peinar sus cabellos un tanto
revueltos. Una vez echo, se miro al espejo y no pudo evitar sentir tristeza y molestia, por su
cabello. Llevo una de sus manos a ellos, y comenzó a alisarlos con nostalgia. Las puntas apenas y
rozaban sus hombros, y las pequeñas ondas que siempre tenía en los extremos ya no estaban,
ahora solo tenía el cabello lacio, lacio y corto. El día anterior había tenido que cortarlo con cuidado
y lentitud, pues Kasa se lo había cortado por cualquier lado y sin nivel. Su mano continuo
deslizándose por allí, y sus ojos se cristalizaron, mas no se dejo llevar por aquella sensación y sin
esperar mas salió de allí para reunirse con su patrón...y su prometida.

-ya estoy lista -aviso una vez que estuvo en el salón principal-

La pelirrrubia le sonrió emocionada, todo lo contrario al pelinegro, que la miraba aun con el ceño
fruncido. Salieron de la casa sin decir nada, y allí afuera los esperaba Sai, mas para su sorpresa su
patrón se desvío hacia los establos, y al cabo de un momento regreso montado en un caballo
negro.

-nos vemos allí...-informo el pelinegro antes de dar media vuelta y emprender su galope-

La ojiceleste asintió con la cabeza aun cuando el pelinegro ya se había alejado lo suficiente para
poder verla, y después de eso ambas subieron al carruaje con la ayuda de Sai.

-es un lindo día, ¿no lo crees? -cuestiono Ino una vez que el carruaje se puso en marcha-

-lo es -asintió viendo a través de la pequeña ventana de allí- y ¿a donde vamos señorita? -pregunto
curiosa-

-es un bonito lugar, estada en medio del prado que se ve desde la casa -informo con una sonrisa-

-¿es lejos?

-lo es, solo un poco, pero en carruaje llegaremos en solo media hora o algo así.

-ya veo...-murmuro distraídamente, pues toda su atención estaba fija en el camino que recorrían-

El prado era preciosa ante sus ojos. El horizonte se marcaba en una línea recta y definida a lo lejos,
y el resto era simplemente...verde, verde y hermoso. Había pocos árboles por allí, pero los
suficientes para adornar el lugar, ademas de que el suelo, cubierto por pasto, estaba llenos de
flores de diferentes tamaños y formas, y cada una era mas bonita que la otra.

-''en mi pueblo no había prados así...'' -pensó con la mirada perdida entre medio de tanta
naturaleza-

Continuo observando todo con suma atención, grabando en su cabeza el camino que recorrían, y
es que tal vez, en uno de sus días libres, podría ir a pasear por allí, además de que distinguió que el
camino que tomaba, no era el único, pues podía distinguir a lo lejos, otras líneas marrones, por la
tierra, que eran dichos caminos. Sonrió al ya imaginarse caminando por allí, y los minutos
comenzaron a pasar uno a uno, y de un momento a otro, el carruaje se detuvo, y ella parpadeo
desconcertada.

-llegamos -aviso la pelirrubia emocionada-

La pelirrosa dio un respingo al escucharla, pues había estado sumamente emocionada en la


observación de su alrededor.

-vamos Sakura -llamo mientras abría la puerta, y sin mas aparecía allí Sai, para ayudarla a bajar-

Ella no espero aquello, y de una abrió la puerta de su lado para bajar de allí de un salto, la verdad
es que nunca entendería el echo de que los hombres las ayudaran a bajar aquella escasa distancia,
o altura, del carruaje al suelo.

-esto es hermoso...-exclamo levantando la mirada para ver a su frente, y entonces noto que su
patrón estaba parado allí, frente a ella-

-si te refieres a mi, ya lo sé...-musito el pelinegro con una sonrisa de medio lado-

Las mejillas de la chica se sonrojaron, y una pequeña risa estuvo a punto de escapar de sus labios,
pero la reprimió cuando vio que la señorita Ino, aparecía allí.

-¿vamos? -cuestiono la rubia-

-claro.

Y sin decir mas se encaminaron hacia el árbol mas cercano, y ella los siguió con la canasta que
habían preparado hace unos momentos, en las manos. El trayecto no fue mucho, pues aquel árbol
estaba a menos de cincuenta metros del carruaje, y una vez que llegaron a este la pelirrubia se
apresuro a extender una manta allí, y una vez echo, la pelirrosa coloco la canasta allí, para luego
proceder a sacar uno a uno las cosas.

-es un día perfecto -repitió la rubia una vez mas, y sin mas se sentó sobre aquella manta-

La ojijade termino de acomodar las cosas, y después de eso se puso de pie casi al instante en que
su patrón se sentó allí. No era la primera vez que le tocaba hacer aquello de acompañar a una
reunión de parejas, por lo que sabía lo que debía hacer, así que sin decir mas, rodeo el árbol, para
quedar al costado de ellos, y sin mas recostó su espalda allí para clavar su mirada en el cielo.

Los siguientes minutos fueron...extraños. Si bien, se sentía muy bien allí, pues el paisaje era
hermoso, el aire fresco, el olor a naturaleza era perfecto, el sol radiante, entre otras cosas, aun así
no se sentía del todo cómoda, y sabía que la razón eran las dos personas que tenía, prácticamente,
a lado. Escuchaba, aunque intentara no hacerlo, lo que ellos hablaban, aunque no sabía si aquel
era el término perfecto, pues prácticamente era la pelirrubia quien interrumpía los incómodos
silencios.

-hmp...-escucho la exclamación del pelinegro-


-¿eso es un sí o un no amor? -pregunto la chica con paciencia-

-cualquiera estará bien Ino -respondió este de mala gana-

La pelirrosa intento relajarse, pues aquella conversación que tenían los jóvenes comenzaba a
impacientarla demasiado, y la cosa no era en contra de la señorita Ino, no, claro que no, el
problema allí era su patrón, y es que en verdad no entendía como la pelirrubia no le decía nada,
frente a aquel comportamiento tan distraído e irritante. La rubia llevaba hablando prácticamente
todo el tiempo, pero el joven Sasuke era todo lo contrario, se mantenía callado, y no ponía interés
en nada de lo que le decía Ino.

-tu padre se fue de viaje ¿cierto? -cuestiono la ojiceleste pasados unos buenos minutos-

-si.

-¿cuando vuelve?

-no lo se.

Aquello sin lugar a dudas capto la atención de la pelirrosa, que sintió una profunda felicidad al
saber que aquel sujeto no estaba en la casa, el problema allí era que en cualquier momento
volvería.

-''ojala tarde mucho tiempo...'' -pensó frunciendo el ceño-

-¿era...era un buen negocio?

-si Ino -respondió en un suspiro cansado-

-ya veo...-murmuro la chica en tono apagado-

La ojijade también dio un suspiro cansado, y es que estar allí, con ellos, no era algo agradable.
Aquello de hacer compañía a las señoritas era algo estúpido y ridículo. Y entonces, justo en el
momento en el que creyó que nada la salvaría, vio al caballo de su patrón. El animal estaba suelto,
y se paseaba por todo el lugar a paso lento y tranquilo.

-¿no se escapa? -la pregunta escapó de sus labios, y de inmediato se dio cuenta que acaba de
interrumpir a la pelirrubia- lo siento señorita -se disculpo rápidamente y con un leve rubor en las
mejillas-

-no hay...problema...-exclamo Ino encogiéndose de hombros-

-no, es el único que no se escapa -respondió su patrón mirando el mismo punto que la pelirrosa-

El caballo emitió un pequeño relinche y la pelirrosa sonrió al tiempo que su espalda se despegaba
del árbol.
-Altai, ¿cierto? -cuestiono emocionada y sin mas dio unos pasos hacia el caballo que estaba a unos
metros de ella-

No espero la afirmación de su patrón, pues estaba segura de que ese era Altai, pues su hocico, tal
y como lo había dicho el pelinegro, era mas delgado que el otro caballo negro, Sombra. Una vez
frente a este, volvió a sonreír, y delicadamente puso su mano en el hocico del animal. El caballo no
se alejo, mas tampoco le estimulo demasiado aquella caricia, por lo que ella dedujo que debía ser
un caballo de carácter fuerte.

-hola Altai -saludo cuando sintió que la conversación, de los jóvenes que tenía a unos metros de
ella, retomaba-

Hablo en voz baja, pues no quería que la señorita Ino, y mucho menos su patrón, creyeran que
estaba loca, y es que hablar con animales no era algo muy común que digamos.

-te gusta el lugar ¿cierto? -murmuro dando una vuelta en torno al caballo-

El animal continuo comiendo el pasto, fresco y radiantemente verde, mientras que ella continuaba
observándolo fascinada.

-también me gusta a mi -continuo su monologo-

Se quedo parada allí, observando a aquel magnífico animal, mas después el mismo se movió y ella
lo siguió como un imán. Nuevamente coloco una mano en el hocico del animal, y comenzó a
acariciarlo con suavidad, para después, lentamente descender por su pecho. El pelo del caballo era
suave y sedoso, producto de un buen cuidado, y al parecer al animal le gusto aquella caricia, pues
comenzó a relinchar suavemente, y ella no pudo evitar soltar una carcajada. Inmediatamente se
dio cuenta, de que tanto la mirada de la pelirrubia, como la del pelinegro se posaron en ella, es por
eso que decidió no mirar en dirección hacia ellos.

-¡oye! -exclamo aun sonriendo cuando el animal la empujo con el hocico-

Retrocedió un paso, y luego otro, al ver que el animal continuaba empujandola, y entonces
comprendió lo que quería. Estiro el brazo, y deposito su mano en el pecho del caballo para
comenzar a acariciarlo, y el mismo se quedo quieto al instante.

-¿te gusta? -murmuro para, esta vez, dar un paso hacia él, y colocar su otra mano en el hocico-

-siempre le gusto eso...-la voz de su patrón hizo que diera un respingo de la sorpresa-

Se dio la vuelta de inmediato, y entonces lo vio parado allí, con tranquilidad e indiferencia. Su
mirada se quedo posada en él unos momentos, pero después se desvío hacia atrás, hasta donde se
suponía debía estar la señorita Ino, pero allí no había nadie.

-¿donde...? -comenzó sorprendida, mas después la vio-


La pelirrubia caminaba a paso molesto hacia el carruaje, y aquello era algo extraño, pues siempre
parecía feliz y tranquila, pero ahora su paso era pesado y decidido, y la pelirrosa se pregunto que
la habría puesto así.

-¿nos vamos? -cuestiono pasados unos segundos, mientras se alejaba del caballo-

-algo así...-murmuro el pelinegro distraidamente-

No era su maldito problema si Ino decidía irse o no, aunque en el fondo sabía que había sido su
culpa, como casi siempre, mas aquello no le importaba. Sin siquiera voltear el rostro hacia su
prometida, se acerco hasta el caballo, y retomo las caricias que la pelirrosa había dejado
inconclusas, la cual, a propósito, lo miraba de manera confundida y desconcertada.

-¿que le hizo? -la pregunta escapo de sus labios, al ver a la rubia subir al carruaje y al ver, después,
al mismo, emprender la marcha-

-creo que se olvido de ti -apunto el pelinegro divertido y sin dar importancia a su pregunta-

-p-pero...¿que paso? -pregunto desconcertada y viendo el carruaje alejarse mas y mas-

-no es mi culpa que se enoje con facilidad -respondió sin el menor atisbo de culpabilidad-

-¿estaba...enojada?

El pelinegro no le respondió, y pudo ver como ella fruncía el ceño.

-ve a dar una vuelta Altai -ordeno al tiempo que le daba un golpe en la grupa-

El animal obedeció de inmediato, y emprendió galope hacia donde la línea del horizonte se
enmarcaba con claridad, su trote al principio fuerte, fue desapareciendo poco a poco, hasta que
finalmente desapareció dejándolos en un profundo silencio. Sin decir palabras alguna, el azabache
se dio la vuelta y se encamino hacia el árbol en el que había estado con anterioridad, y la pelirrosa
no tuvo mas opción que seguirlo.

-¿que le sucedió a la señorita? -pregunto apresurando el paso para alcanzarlo-

-nada.

-pero ella...

-no es de tu incumbencia Sakura -corto de mala gana y ella entendió que no debía decir mas-

Sin decir alguna palabras mas, el pelinegro continuo caminando hasta llegar al dichoso árbol y una
vez allí, se sentó el la manta, todo ante la mirada inquisidora de su sirvienta.

-¿g-guardo las cosas? -pregunto la pelirrosa confundida-

-no
Su ceño se frunció aun mas ante la respuesta de su patrón, y es que ella había pensado que ahora
que la señorita Ino ya no estaba, ellos también se irían. Sus ojos jade vieron como su patrón se
acomodaba con tranquilidad, para después tomar un pan y llevarlo a su boca.

-siéntate -ordeno el pelinegro-

-p-pero...

-siéntate -repitió en tono frío-

El ceño de la chica se frunció, y sin decir mas se arrodillo frente a él.

-ahora entiendo por que la señorita lo dejo -musito en tono bajo, pero lo suficientemente alto
para que él escuchara-

-ella no me dejo -salto de inmediato para defender a su orgullo-

-entonces ¿que hizo?

-solo...se fue -apunto molesto-

-es lo mismo joven -mascullo con una sonrisa triunfante-

-cielos, ¿es que nunca te quedas callada? -cuestiono dando otro mordisco al pan-

-puedo hacerlo

-entonces hazlo.

Los labios de la chica se abrieron para reclamar de inmediato, pero se volvieron a cerrar para
pensar mejor en lo que diría.

-no quiero hacerlo, no ahora.

-entonces no lo hagas -continuo con tranquilidad y provocando la irritación de la pelirrosa-

-usted es...es...-balbuceo molesta- joven ¿puedo irme? -cuestiono cruzándose de brazos-

-claro, nadie te obliga a quedarte -continuo en tono calmado-

La pelirrosa se puso de pie de inmediato, y después se dio la vuelta para darle la espalda, pero
entonces se quedo estática.

-¿no querías irte? -pregunto el chico divertido- el camino esta allí.

-c-claro que si, puedo...puedo ir caminando -balbuceo molesta-

-no te lo aconsejo, Sakura.


La pelirrosa observo el camino que se extendía al tiempo que sus puños se apretaban con fuerza,
mas después de eso, nuevamente dio media vuelta, esta vez quedando con el rostro hacia él, y
dejando su dignidad por un lado, se arrodillo frente a él.

-bueno, aunque sea eres sensata -acoto seriamente-

La pelirrosa no dijo nada.

-¿por que te cortaste el pelo? -cuestiono pasados unos segundos-

Esta vez logro atraer la atención de la pelirrosa, pues sus bonitos ojos se posaron en él con...
¿tristeza? Parpadeo confundido al notar aquello, pero inmediatamente la chica le dedico una
sonrisa, haciendo que cualquier rastro de aquella tristeza, si es que lo era, desapareciera en un
segundo.

-es...es mas cómodo así joven -murmuro llevando uno mano a sus cabellos-

El azabache la observo detenidamente, aun no entendiendo aquella actitud, y después de eso sus
ojos se desviaron a sus cabellos. Le había sorprendido de sobremanera verla así, con el cabello
corto, y en cierta parte, aunque sonara ridículo, le había decepcionado, y no es que ella se viera
mal, aquello sería mentir, por que ella se veía endemoniadamente bien, pero aun así, prefería sus
cabellos largos, con aquellas ondas tan peculiares en las puntas que le daban a su rostro un rasgo
tierno, y hermoso.

-supongo que sí -susurro aun de manera pensativa-

-si, lo es...-murmuro para sí misma, mas después de eso levanto la mirada hacia él de manera
decidida- joven hay algo de lo que quiero hablar con usted -soltó de repente-

El pelinegro la miro de manera interrogativa, al tiempo que dejaba aquel pedazo de pan en la
canasta.

-dime...-insto-

-bien, pero tiene que prometer que no se enojara -pidió con una sonrisa nerviosa-

-ve al grano Sakura -ordenó frunciendo el ceño-

-bueno, en realidad son dos cosas...

-empieza por la mas tolerable -mascullo de manera irónica-

Sakura lo pensó unos segundos mas.

-bien, la primera es sobre...bueno, sobre Kiba, y sus amigos -informó moviendo los dedos de
manera nerviosa-
-¿sabes? creo que ya me esperaba esto...-exclamo al segundo siguiente que ella termino de
decirlo- y la respuesta es no.

-¡pero aun no le dije nada!

-se lo que me pedirás, y créeme que ellos ya tienen suerte gracias a ti, pero mi ''bondad'' no va
mas allá de eso -sentenció firmemente-

-joven, usted lo sabe, sabe que ellos no son malas personas...

-no lo sé Sakura, no los conozco, y de lo poco que los conozco créeme que ninguno me parece
buena persona.

La pelirrosa frunció el ceño y se mordió el labio con fuerza.

-bien, hoy no es el día adecuado -murmuro encogiéndose de hombros-

-ni hoy, ni mañana, ni nunca Sakura -apunto decidido- y ahora, ¿cual es la otra cosa?

Sakura negó con la cabeza.

-no es nada joven...

-vamos dime

-no -exclamo decidida-

-¿por que no?

-por que se enojara aun mas.

-no lo haré, lo prometo -soltó sin pensarlo, mas de inmediato se arrepintió-

-¿de verdad?

-bueno eso depende de lo que sea...

-entonces no -repitió suavemente-

¡Dios! Ella era tan...tan irritante. El pelinegro frunció el ceño, y tragándose todas las palabras que
tenía para decirle, tomo una de las copas y se sirvió un poco del vino que habían llevado, para
beberlo de un solo trago.

-como quieras -bramo molesto-

La pelirrosa sonrió al escucharlo, mas no dijo nada, y no pretendía hacerlo, por el momento, pues
la segunda cosa que quería decirle era respecto de la señora Mikoto, y ella mejor que nadie sabía
que aquello disgustaría al pelinegro.
-es un bonito lugar, ¿de quien es? -cuestiono para tratar de apaciguar el ambiente-

-¿eh?

La pelirrosa lo miro confundida, y entonces se dio cuenta de que el azabache estaba metido en sus
pensamientos.

-¿en que piensa joven? -pregunto interesada-

-en nada -respondió agitando su cabeza- ¿que querías?

-le preguntaba que de quien era este lugar -musito lentamente-

-no es de nadie, por ahora...-murmuro viendo a su alrededor-

-en mi pueblo no habían prados así.

-Rioda...

La ojijade asintió con la cabeza, y después volvió a mirar a su alrededor.

-es un pueblo pequeño ¿cierto?

-lo es, demasiado -dijo seriamente- ¿sabe? siempre quise venir a Konoha, es uno de los pueblos
mas lindos, al menos eso era lo que escuchaba, y creo que es así.

-lo es, es un pueblo...completo.

-aun me faltan conocer muchas cosas, pero lo iré haciendo poco a poco...-murmuro lentamente-

-¿quieres? -le ofreció el pelinegro al tiempo que le extendía la copa con vino-

-no bebo, joven

-un sorbo no mata a nadie -mascullo con una sonrisa divertida y aun con la copa extendida-

La pelirrosa lo miro de manera dudosa, primero a él, y después a la copa.

-beberé un sorbo, pero después tienen que escuchar lo que le diré -exclamo con una sonrisa-

-siempre tienes algo para decir ¿no? -cuestiono divertido, y sin mas se inclino un poco para
adelante para así acercar la copa a los labios de la chica-

Sintió las pequeñas manos de la chica rozar con las suyas, cuando ella tomo la copa, y después vio
como ella entreabría los labios lentamente para llevarse la copa, por fin, a los labios. Su estomago
se removió al observar la lentitud con la que lo hacía, y mas aun, al ver aquellos deliciosos labios
que ya había besado...cuatro veces. Lo siguiente que vio, fue la mueca de asco de ella, mientras
alejaba la copa.
-¿no te gusto? -cuestiono con la voz un tanto ronca-

-no -respondió sinceramente-

El pelinegro soltó una risa mientras retiraba la copa y la dejaba en su lugar.

-¿y bien?

La pelirrosa reaccionó de inmediato, y entonces volvió a sonreír.

-bien, vera...-dijo seriamente mientras apartaba la canasta que había entre ellos para acercarse
mas a él, algo que sin lugar a dudas sorprendió al azabache- yo quisiera...-comenzó dudosa- es
decir, me gustaría...

El pelinegro la miro de manera impaciente, y no solo era el echo de que no terminaba la frase, si
no que era el echo de que ahora, al tenerla mas cerca, su delicioso aroma inundo todos sus
sentidos...

-me gustaría que usted...-balbuceo nuevamente-

-¿que? ¿te gustaría que yo te besara? -cuestiono con aquella sonrisa de medio lado que tanto la
caracterizaba-

-¡no! -la exaltación de ella no hizo mas que divertirlo aun mas- y-yo...yo no...-tartamudeo nerviosa-

-tu no ¿que? -pregunto inclinando el rostro hacia ella-

-n-no es eso d-de lo que q-quería hablar...-balbuceo con las mejillas sonrojadas-

-entonces dime lo que querías decirme -soltó con naturalidad-

Los puños de la muchacha se apretaron con fuerza en un vano intento por controlar los
estremecimientos que le recorrieron al escucharlo. Después de eso fijo su molesta mirada en él.

-no puedo hablar con usted si me desconcentra -se quejo al tiempo que se cruzaba de brazos-

-¿te desconcentro? -cuestiono arqueando una ceja-

-¡lo hace!

-¿por que?

-p-pues por lo que d-dice...-musito aun con el corazón acelerado-

-¿que? ¿acaso recordaste cuando te bese? -cuestiono-

-¡no! -cuestiono con la mirada gacha-

-mentirosa -soltó sonriendo-


El ceño de la chica se frunció de sobremanera al escucharlo, y su rostro se levanto de inmediato
para ver a su patrón, pero nada la había preparado para verlo allí...a centímetros del de ella.

-tal vez esto te lo recuerde...-murmuro el azabache antes de capturar sus labios-

La sorpresa la golpeo con fuerza. No se esperaba eso, realmente no se lo esperaba, ella había
estado mas concentrada en como soltar el tema de la señora Mikoto pero él...Sus ojos se cerraron
después de unos escasos segundos, y la calidez que la invadía cada vez que el joven la besaba,
comenzó a expandirse por todo su cuerpo lentamente, mas no debía dejarse llevar, ella tenía el
firme propósito de hablar de su patrona, y haría eso. Haciendo realidad la amenaza que le había
soltado a su patrón hace unos días, su puño se cerro y choco contra el hombro del mismo.

-¡n-no! -logro jadear cuando los labios de él se separaron de los suyos-

Abrió sus ojos y vio el desconcierto y la sorpresa en los ojos de él, pero aquellas emociones pronto
desaparecieron y dieron paso a algo que ella no supo descifrar.

-me golpeaste...-murmuro el pelinegro sin apartarse lo suficiente de ella-

-y-yo...¡sí! le...le advertí que lo haría...-exclamo al tiempo que intentaba ponerse de pie pero él se
lo impidió- j-joven ¿que...?

-dime lo que tenías que decirme -susurro con la voz ronca-

-¿q-que? -pregunto confundida-

-tenías que decirme algo...

-ah si, e-eso...-balbuceo aun aturdida al tenerlo tan cerca-

-vamos, dímelo -insistió para nuevamente acercarse a ella, o mejor dicho a sus labios-

Los rozo solo un poco, e inmediatamente vio como los ojos de ella se cerraban un poco. Ella
también lo deseaba, él lo sabía, y es por eso que nuevamente la beso, esta vez lo hizo al tiempo
que sus dos manos se cerraban en torno su estrecha cintura, y la sintió temblar, y también la sintió
dudar, pero aquella duda que ella tenía pareció desaparecer cuando él se encargo de profundizar
aun mas el beso. Obligandola a separar los labios, introdujo su lengua allí, lentamente y sin nada
de prisa, logrando sacarle un jadeo de sorpresa, y algo mas...

-n-no, tengo a-algo...-balbuceo la pelirrosa mareada, y sobre los labios de él-

-dímelo -bramó para después volver a besarla-

Sus pensamientos chocaron entre sí, y mientras él continuaba besándola, ella se perdía mas y mas
de la realidad. Las palmas de sus manos, se apoyaron en el suelo para intentar no caer hacia atrás,
pues ella aun estaba arrodillada, sin embargo aquello no funciono, y la razón era simple, y eso era
que sus manos estaba sumamente temblorosas y sin fuerzas, por lo que cediendo al peso de él,
ambos quedaron recostados sobre la manta, pero aquello no impidió que el beso continuara.

¿Estaba haciendo algo mal?

La pregunta resonó en su cabeza con fuerza, y es que cada vez que el la besaba sentía que algo no
andaba bien, que ella no debería dejar que él lo hiciera, pero simplemente no podía evitarlo, y
aunque se avergonzará de admitirlo, a ella le gustaba que él la besara. Pocas cosas, y casi nada,
habían echo que ella se sintiera bien a lo largo de su corta vida, y que el joven Sasuke la besara era
una de esas cosas. ¿Acaso debía privarse de eso? Le habían negado tantas cosas en la vida, e
incluso algunas ella misma se las había negado, pero ahora...ahora nadie podía negarle eso, solo
ella, solo ella podía hacerlo...

Si él quería besarle ¿por que impedírselo? ¿por que hacerlo si a ella le gustaba? Las preguntas
llenaron su cabeza, y se unieron a todo el aturdimiento que había allí, pero una pregunta fue la
que resalto de entre las demás, una pregunta que ya tenía respuesta.

¿Estaba haciendo algo mal?

No. No lo estaba haciendo, ¿cierto? Intento buscar una vez mas en su cabeza si había algo malo,
pero en ese momento, con él besándola, no lo encontró. No había nada que le impidiera disfrutar
de ello. No tenía por que privarse de él, no ahora, así que haciendo a un lado su timidez, y estando
tan sumida en aquel beso, le paso, lentamente, los brazos por el cuello.

El sonrió al notar como ella cedía ante él, pero su triunfo pronto se vino abajo cuando la pelirrosa
aparto el rostro hacia atrás. Abrió los ojos lentamente, y vio que ella hacía lo mismo. Ninguno de
los dos dijo nada, al principio, y él solo se limito a observarla con atención. Tenía las mejillas
sonrojadas, y la respiración agitada, mientras que sus ojos mostraban un luminoso brillo, y sus
cabellos se esparcían por sobre la manta. No espero mas, y nuevamente se acerco hasta sus labios.

-q-quiero que v-viste a su madre...-murmuro en tono bajo antes de que él la volviera a besar-

-¿q-que? -escucho la pregunta de su patrón en medio del beso-

¿Había escuchado bien? Quiso preguntarle, quiso saber si había dicho lo que él creía haber
escuchado, pero teniendo sus labios debajo de los de ella, su concentración no era demasiado
buena, mejor dicho, su concentración era pésima. Continuo besándola sin dar importancia a nada
mas, introduciendo su lengua en su cálida y húmeda cavidad, sintiéndola mas dispuesta que nunca
a corresponderle, y aquello hacía que ardiera por dentro. Se separo un poco de ella, y probando
nuevas cosas, pues con ella estaba aprendiendo a besar, le atrapo el labio inferior con su boca. Ella
jadeo débilmente, y él disfruto aquello. Comenzó a bajar por su quijada, como lo había echo la
otra vez, pero ahora no se detuvo y llego a su cuello, blanco y terso.

Ella se tensó de inmediato. Sintió los cálidos labios del pelinegro en su cuello, y aunque aquello, en
cierto punto, era agradable, en otro punto no lo era. No era la primera vez que alguien besaba su
cuello, de echo era la segunda vez, y aunque las maneras era completamente diferentes, aun así
no pudo evitar cerrar los ojos con fuerza y sentir como su cuerpo se tensaba mas y mas. El primer
impulso que tuvo fue el de sentarse y apartarlo, y sabía que si lo hacía él se apartaría, no la
obligaría, ella sabía aquello, y ese pequeño pensamiento que surgió de entre los otros hizo que
algo dentro de sí, se relajara. Destensó las manos, que hasta ese momento y sin que ella se diera
cuenta, se habían cerrado en puños, y abrió lentamente los ojos. Lo primero que vio fue las hojas y
ramas del árbol que tenían a lado, lo segundo el cielo, cubierto por unas pocas nubes grises, y lo
tercero...no llego a ver mas, pues sus ojos se cerraron al tiempo que de sus labios escapaba un
suspiro en contra de su voluntad.

Sintió su cuerpo arder en llamas cuando ella no reclamó nada en contra de lo que él estaba
haciendo, pues había sentido como, al principio, ella se tensaba, pero después de eso,
simplemente se relajo. Aquella actitud le hacia dudar de ciertas cosas, y es que...acaso ella...¿sería
virgen? La pregunta resonó en su cabeza, y una parte de sí quiso creer aquello, pues eso
significaba que él era el primer hombre que le estaba haciendo experimentar esas cosas, pero la
otra parte, le decía que aquello no era posible, y es que siendo ella tan...tan linda, era imposible
que alguien no hubiera fijado ya sus ojos en ella, y que ella no los hubiera fijado en alguien.
Sintiendo los suspiros de ella, sus manos apresando su cuello, y por fin, dejándose llevar por sus
deseos, bajo la cabeza aun mas, y llevo una de sus manos al cierre de aquel vestido, el cual estaba
detrás, solo rogaba por que ella...

-¡no! -el grito de la chica lo hizo detenerse de golpe-

Las temblorosas manos de la chica lo empujaron cuando sintieron y comprendieron lo que él


quería hacer, y haciendo uso de todas sus fuerzas se apoyo en sus antebrazos para aunque sea,
levantarse un poco, pues él no se había quitado de encima.

-y-yo no...-jadeo con la respiración agitada y el corazón desbocado-

Ella no...ella no quería eso. Tratando de tranquilizarse y temiendo la reacción de él ante su


rechazo, levanto el rostro, mostrando sus temblorosos ojos, pero en vez de escuchar alguna
réplica, o algo, solo pudo recibir los labios de él, otra vez.

-j-joven...-comenzó al tiempo que ponía las manos en el pecho del chico para alejarlo-

-esta bien, Sakura -musito volviéndola a empujar

Ella no opuso resistencia, y nuevamente su espalda toco el suelo, la manta. Intento abrir los ojos, y
solo logro hacerlo un poco, entonces noto, sorprendida, como él sonreía.

-¿d-de que...? -balbuceo nerviosa-

-dos meses...-soltó el chico al tiempo que volvía a bajar el rostro-

-¿que?
La miro fijamente a los ojos, sin decir nada, permaneciendo a centímetros de su rostro. El corazón
le palpitaba con fuerza, y sentía como algo dentro de él, se impacientaba y removía mas y mas
cuando estaba cerca de ella. Ella tenía que ser suya, él ya lo había decidido y así sería, solo...solo
necesitaba tiempo...

-en menos de dos meses -susurro volviendo a posar sus labios sobre los de ella- te haré mía -
sentenció seguro-

Y ella se sintió morir cuando lo escucho, y mas aun cuando la beso. Él había sonado tan seguro,
que ella se pregunto si aquello sería posible...Alejando aquellos pensamientos, pues eso solo
dependería de ella, se concentro nuevamente en él, y en lo que ya le había dicho, pero él, al
parecer, no la había escuchado.

-joven...-llamo entre beso, y no supo por que sus labios se curvaron en una sonrisa- en menos...-
suspiro y se interrumpió un momento- e-en menos de dos meses...-la atención de él fue mayor al
escuchar que ella repetía sus palabras-

Abrió los ojos y se alejo un poco de ella, solo un poco.

-lograré que visite a su madre -finalizo igual de segura que él-

Y el reto, aunque de diferentes temas y grados, se estableció entre ellos.

-lo veremos -anunció sin tensarse, como casi siempre lo hacía, cuando tocaban el tema de su
madre-

-lo veremos -repitió ella en el mismo tono-

Y él volvió a besarla, con fuerza y demanda, ya teniendo una meta, un objetivo en mente. Jamas
había pensado en que acostarse con una mujer fuera algo que tuviera que pelear, pero ahora al
parecer así sería, por que estaba seguro, ademas de que ya lo había comprobado, que ella no
cedería tan fácil, pero tal y como se lo había dicho a ella...

Ella sería suya...y en menos de dos meses.


Capitulo 19: opuestos

¿Podía acaso tener mas vergüenza?

No. Ella no lo creía posible.

Después de haber pasado todo aquel momento de...de locura, la realidad la golpeo de una manera
devastadora. Jamás había sentido tanto abochornamiento por algo que hubiera echo, pero ese
día, sin lugar a dudas, lo sentía, y lo peor de todo era que él era consiente de eso. Si aunque sea
pudiese disimularlo, entonces tal vez no sería tan humillante, pero ella simplemente no servía para
aquella cosas, y menos frente a la persona que era la causante de su misma situación.

-''respira, respira...'' -pensó mientras cerraba los ojos-

-¿te encuentras bien? -volvió a preguntar de aquella manera burlona-

-¡sí! -respondió de manera automática y en tono elevado-

Si el joven Sasuke aunque sea no se burlaría de ella...Abrió los ojos y frunció el ceño, estaba
molesta consigo misma, después de todo no era total culpa de él, pues había sido ella quien había
permitido que él la besara, y no solo una vez...Sus mejillas se volvieron a teñir y su corazón se
volvió a acelerar de manera abrupta, solo rezaba para que él no se diera cuenta de cuanto le
afectaba su presencia, aunque en la posición en la que estaban aquello sería un milagro...

-no falta mucho...-susurro el pelinegro detrás de ella-

Ella solo se limito a asentir con la cabeza, y él volvió a sonreír. Le gustaba demasiado sentir como
ella se tensaba a cada segundo, como su respiración era desigual, definitivamente le gustaba saber
que él producía un gran efecto en ella. Había sido difícil separarse de la pelirrosa, mas aun siendo
consiente que ella no estaba haciendo nada para impedir que él continuara besándola, pero
comenzaba a oscurecer y lo mejor era que regresar antes de que la oscuridad los cubriera, y el
camino se perdiera. Ella no había sido capaz de mirarlo a los ojos una vez que él se separo y la dejo
libre, y él sabía que estaría sumamente avergonzada, algo que no lo sorprendía, pues el mismo no
supo que decir en aquel momento.

-por aquí Altair -volvió a murmurar cuando el caballo quiso desviarse-

Algo que también lo había divertido fue ver la completa verguenza de la chica cuando le dijo como
volverían a la casa...Y es que no tenían demasiadas opciones, solo contaban con Altair, y volver
caminando no era opción, asi que sin discutir mas la había ayudado a subir primero a ella, aunque
ella se las apañaba bien sola, y después de eso había subido él, colocándose detrás de ella, para
después pasar sus brazos por ambos costados de su cintura, y así tomar las riendas del caballo. La
calidez de Sakura lo había impregnado en todo el viaje, pues tenía su pequeña espalda recargada
en su pecho, y su pequeña cabeza a la altura de su cuello, y aquello le había agradado mas de lo
que debería, de echo tenía unas inmensas ganas de hundir el rostro en su delicado cuello para
aspirar su aroma, pero no quería mostrarse tan débil ante ella...

-mira, eso son los límites del terreno -apunto pasados unos segundos-

Sus ojos jade de inmediato se fijaron en donde apuntaba el pelinegro, y vio allí una enorme cerca
que se extendía por bastantes metros de manera paralela a ellos. Sus terrenos eran enormes, y
aunque ella ya sabía aquello, aun así verlo la sorprendió aun mas.

-es...es bastante grande -fue lo único que atino a decir, pues su cercanía la abrumaba-

El asintió mientras movía sus brazos para sujetar mejor las riendas, y ella nuevamente volvió a
estremecerse. Sentir aquel roce en su cintura la incomodaba y a la vez, le agradaba, y aquella
lucha de emociones comenzaba a irritarla demasiado. Intento nuevamente concentrarse en el
hermoso paisaje que tenía a su alrededor, y lo consiguió, solo un poco, casi nada, pero lo hizo, así
que mientras una pequeña parte de ella se fijaba en su alrededor, el resto se concentraba en el
echo de que su cuerpo se encontraba completamente pegado al de su patrón, sintiéndose así
rodeada de una extraña y peculiar seguridad.

-allí esta...-la pequeña parte que observaba su alrededor logro divisar la casa de los Uchiha-

-así es...

El pelinegro jalo un poco mas las cuerdas del animal, y el mismo acelero el paso, por lo que
pasados unos pocos minutos mas llegaron finalmente a su meta, e inmediatamente sintió como el
cuerpo de la pelirrosa se relajaba entre sus brazos. Agito la cabeza para no distraerse mas, y
entonces bajo del caballo para después, sin pensarlo demasiado, extender su mano hacia la
muchacha, algo que sin lugar a dudas sorprendió a ella pero también a él, pues no estaba
acostumbrado a realizar aquel tipo de...cosas.
-g-gracias...-murmuro tomando la mano de su patrón-

Sus pies tocaron el suelo, y entonces su mirada si fijo en él, que estaba parado frente a ella, y aun
con su mano atrapando la suya. La distancia entre ellos era escasa, y ambos se quedaron quietos,
sin saber que decir con exactitud, o tal vez simplemente perdidos en los ojos del otro, pero de
repente, ambos reaccionaron al mismo tiempo, y sus manos se distanciaron de manera torpe. Uno
mas aturdido que el otro ante aquello que comenzaban a sentir, y a ser conscientes de que
sentían.

-guardare...-exclamo el azabache aun aturdido- guardare a Altair.

-s-si, yo...yo iré a cambiarme...-susurro intentando alejarse de él lo más rápido posible-

Necesitaba pensar, y cuando estaba con él definitivamente no podía hacerlo. Él la agarro del brazo
antes de que ella pudiera siquiera dar media vuelta, y sin decir palabra alguna, inclino el rostro con
la única intención de besarla. Ella quería que lo hiciera, deseaba que lo hiciera, pero aun así, sin
saber muy bien por que, se alejo dando un paso hacia atrás, y no le paso desapercibida la sorpresa
en los ojos del Uchiha.

-con permiso señor...-murmuro rápidamente y sin mas salió corriendo de allí-

El azabache ni siquiera atino a decir algo, y simplemente observo como la muchacha desaparecía
de su vista. Ella estaba confundida, él lo sabía, pero lo peor de todo, y algo que comenzaba a
asustarlo, era que él también lo estaba. Él estaba confundido, aquello ya era algo seguro, pero
¿respecto a que?

-maldición...-mascullo entre dientes al tiempo que se daba la vuelta y conducía al caballo a su


lugar-

No quiso buscar respuesta a aquella temida pregunta, pues sabía que la misma no le agradaría, no
lo haría, era algo cobarde hacer aquello pero aun así decidió cerrarse en torno a lo que sabía y no
mas.

Lo desconocido podía ser peligroso, y todo en torno a ella...era desconocido.

... ... ...

Corrió hacia la entrada de la casa, aun cuando sabía que él ni siquiera la seguía, pero aun así no
pudo evitarlo. Necesitaba pensar, lo necesitaba demasiado, por que aquello que el azabache le
producía era algo que comenzaba a asustarla. Toco la puerta de la casa, y en unos pocos segundos
salió la persona que menos deseaba ver.

-Sakura -escupió la pelinegra que tenía delante-


Los nervios de la pelirrosa saltaron de inmediato al verla, pero no quería ceder a ellos, no por
aquella mujer que era su tía. Inclino la cabeza levemente, a modo de saludo, y de inmediato entro,
pasando por el costado de la mujer sin decir palabra alguna.

-¿a donde crees que vas? -cuestiono con la voz dura-

-a mi cuarto...-respondió con la voz temblorosa y sin voltear-

-hay algo que tienes que responder primero Sakura -aviso seriamente, y sin mas se acerco hacia
ella- ¡mírame! -ordeno tomándola del brazo para obligarla a que volteara-

-suéltame Kasa -exclamo intentando zafarse-

-¿¡por que cerraste el cuarto de la señora! -cuestiono sumamente furiosa-

La muchacha trago saliva, pues sabía que sus actos tendrían sus consecuencias pero aun así no le
importaba, no dejaría que Kasa, o el señor Fugaku, continuaran torturando a la pelinegra, y es por
eso que había decidido, cada vez que saliera, cerrar la puerta de su patrona con llave, y como sabía
que Kasa tendría las copias de la misma, lo había echo desde adentro, para después salir, con algo
de dificultad, por la ventana hacia el cuarto contiguo.

-la señora Mikoto esta bajo mi responsabilidad, tu me lo dijiste Kasa -exclamo con el ceño
fruncido-

-no vuelvas a hacerlo Sakura.

-yo me encargo de ella, y cuando cierro la puerta es por que no necesita nada mas -exclamo de
manera retadora-

Una cosa era que se metieran con ella, pero no con su indefensa patrona, ella no podía dejar que
continuaran haciéndole eso. El rostro de su tía se modifico de repente al escuchar el tono de su
voz.

-vuelves hacerlo y yo...-comenzó a amenazar, mas se interrumpió de repente cuando el Uchiha


menor apareció allí- b-buenos tardes señor -se apresuro a decir al tiempo que inclinaba la cabeza-

El pelinegro ni siquiera reparo en la pelinegra, y de inmediato clavo su mirada en la pelirrosa, la


cual desvío la suya de inmediato, y nuevamente sintió como su corazón comenzaba a acelerarse
de manera abrupta. Aquello era ridículo. Sus puños se apretaron con fuerza en un intento por
controlar lo que sentía cada vez que él la miraba, y entonces decidió que aquel era el mejor
momento para escapar de allí, de su tía.

-¿quiere algo señor? -continuo Kasa-

-café -exclamo sin más-


-yo me retiro, con permiso señor...-exclamo Sakura de manera precipitada, y sin más, en vez de ir
a su cuarto, se dio media vuelta y comenzó a subir las escaleras-

Kasa había logrado inquietarla con respecto a la señora Mikoto, por lo que primero vería si la
misma estaba bien.

-¡Sakura! -el grito de Kasa la hizo detenerse-

-¿que sucede Kasa?

La pelinegra pareció dudar entre si hablar o no, pero con la presencia del pelinegro decidió que lo
mejor era no hacerlo, así que tragándose todos sus insultos apretó los labios y frunció el ceño.

-no es nada, ve.

La muchacha de inmediato continuo su camino y termino de subir las escaleras en menos de diez
segundos, pero no se detuvo allí si no que todavía a paso apresurado se dirigió a las segundos, y
las subió de una, llegando al piso donde estaba su patrona, pero en vez de ir directamente a la
puerta de la misma, entro al cuarto contiguo y una vez en este, se acerco hacia la ventana y la
abrió.

-bien...-murmuro un tanto agitada por subir el tramo de las dos escaleras-

Sin siquiera vacilar un segundo, subió al marco de la misma ventana, y extendió una de sus manos
hacia la pared, en donde los ladrillos sobresalidos la ayudaron a sostenerse. Aquello de trepar no
era difícil, no para ella, pero aun así debía tener cuidado, pues al estar en el segundo piso una
caída sería demasiado dolorosa, y hasta tal vez mas...Sus pies imitaron la acción de sus manos, y
de un momento a otro ya se encontraba con todas sus extremidades sujetas a los sobresalientes
de los ladrillos.

El tramo de una ventana a otra no era largo, pero si moroso, por lo que tardo unos dos o quizás
tres minutos en llegar a su objetivo, y una vez en este empujo levemente el vidrió y la ventana se
abrió silenciosamente. Salto dentro de aquel cuarto, el cual era de su patrona, y de inmediato fijo
su mirada en ella...La pelinegra dormía tranquilamente, su respiración era lenta y pausada, y ella
comprendió que no debió despertar desde que ella se fue hace ya unas buenas horas. Sin querer
irrumpir su sueño camino a paso lento hacia la puerta, y entonces tomo las llaves que estaban allí,
en la cerradura, y abrió la puerta para después salir, y volver a cerrarla, esta vez desde fuera pues
estando ella en la casa podría vigilar los movimientos de Kasa.

-''no puedo creer que haya funcionado...'' -pensó emocionada-

Bien, si seguía así podía ahorrarle a su patrona bastantes disgustos, pero el problema allí era
cuando se enterara el señor Fugaku, pues una cosa era Kasa, pero otra muy diferente era él...

-''el señor Sasuke tendría que saber todo esto...'' -pensó apretando la llave entre sus manos-
El señor Sasuke...Sus mejillas volvieron a teñirse de aquel rojo, y su estomago volvió a removerse
con fuerza al recordar lo que hace apenas unas horas, incluso menos, habían estado haciendo...

¿Por que se comportaba así con él? Ella no era así, jamás fue así, pero cuando estaba con él
simplemente se olvida de todo, y aquello era algo que le molestaba. No le gustaba sentirse así,
confundida y ansiosa ¿Que era eso que sentía por él, y por que nunca antes había sentido algo así?
Las preguntas nuevamente comenzaron a surgir una tras otra, aturdiéndola en su totalidad, pero
ella intento alejarlas y concentrarse en su trabajo, ya a la noche, cuando estuviera sola en su
cuarto tendría tiempo de comenzaron a responder una a una, si es que encontraba una respuesta
a ellas...

Solo espera que el día siguiente no fuera tan...tan complicado.

Aunque siendo ella quien era, esperar aquello era algo imposible.

... ... ...

¡No podía creer lo que estaba viendo!

Su ceño se frunció y la furia se apodero de todo su cuerpo al ver a aquel pelirrubio parado frente a
él como si nada hubiera pasado, con un aire despreocupado y tranquilo. Ese día se había
levantando de lo mas tranquilo, y hasta tal vez, podría decirse, que de un humor aceptable, pues
quisiera aceptarlo o no, lo sucedido el día anterior con cierta pelirrosa había sido...agradable, pero
grande fue su sorpresa cuando Karin se acerco a su despacho y le dijo que había un sujeto allí
afuera que necesitaba algo.

-¿¡que demonios haces aquí! -cuestiono el Uchiha aun incrédulo- ¡deberías estar en la cárcel!

-pues como ves no lo estoy...-exclamo Kasu seriamente-

El pelinegro dio un paso fuera de la casa, pues aquel pelirrubio estaba parado en el umbral. Tenía
unas inmensas ganas de romperla la cara.

-señor tranquilícese -la voz de Karin, la cual estaba detrás de él, ni siquiera lo inmuto-

-¡largo de aquí! -gruño furioso-

-no.

-será mejor que te vayas de aquí si no quieres problemas...-amenazo de manera fría-

¿Como mierda era posible que aquel sujeto estuviera libre? Lo había secuestrado ¡maldición! ¿Es
que acaso eso no era suficiente para aunque sea dejarlo mas que cuatro días encerrado? Al
parecer no.

-no me iré hasta hablar con Sakura -exclamo cruzándose de brazos-


-¿que? -soltó sorprendido-

-oye muchacho es mejor que te vayas de una vez -insistió Sai que trataba de apaciguar la
situación-

-¿para que demonios quieres verla?

-ese no es tu problema Uchiha -exclamo lentamente y sin retroceder siquiera un paso-

-pues pierdes tu tiempo si piensas que ella...

-¿Kasu?

Oh no, no Sakura. Sasuke volteo de inmediato el rostro, para encontrarse con el de la pelirrosa, la
cual miraba la escena entre sorprendida y confundida ¿¡Por que tenía que aparecer en ese
endemoniado momento!

-ey Sakura -sonrió el chico de inmediato-

-¿lo conoces? -cuestiono el pelinegro en tono mordaz-

-¿lo conoces? -la pelirroja hablo casi al mismo tiempo que el azabache-

-b-bueno yo...-balbuceo la chica aun aturdida-

Y es que ¿como no estarlo? No se había esperado para nada que Kasu estuviera allí, ¿no tendría
que estar preso? No es que deseara que estuviera en la cárcel, pero se supone que debería estar
allí, ademas ¿que hacía allí? Su patrón no se lo tomaría nada bien, corrección, su patrón no se lo
estaba tomando nada bien.

-¿que haces aquí? -por fin logro decir algo ante la atenta mirada de todos-

-vine a hablar contigo...-dijo el chico aun sonriendo-

-¿conmigo? -cuestiono confundida-

-¿tienes algo que hablar con él? -la pregunta de su patrón hizo que la chica desviara su mirada
hacia él-

-yo tengo que hablar con ella Uchiha -el ojiverde interrumpió de inmediato al tiempo que daba un
paso hacia ellos- tu no te metas.

Aquello pareció enfurecer aun mas al pelinegro, por que de inmediato quiso lanzarse contra aquel
sujeto pero Sai lo detuvo a medio camino.

-señor espere...-exclamo el chófer-

-¡te mandaré de nuevo a la cárcel estúpido! -gruño fuertemente-


-¡joven cálmese! -la pelirrosa lo tomo del brazo de inmediato-

-¡inténtalo Uchiha! -esta vez fue Kasu quien provocó-

-¡Kasu basta! -Sakura no sabía a cual de los dos sujetos detener-

-¿por que no intentas golpearme ahora que no estoy atado? -escupió el pelinegro-

El pelirrubio frunció le ceño y sin esperar mas comenzó a acercarse hacia Sasuke, pero entonces la
pelirrosa se interpuso en su camino. Tenía el ceño fruncido y los ojos mostraban que estaba
nerviosa ante aquella situación.

-basta Kasu, por favor...-murmuro-

-solo vine acá a hablar contigo Sakura.

-¡pues ella no irá por que esta trabajando! -musito el pelinegro molesto-

-es solo un rato Sakura...-insistió en tono suave-

-b-bueno hoy...hoy es mi día libre joven...-balbuceo mirando a su patrón-

El azabache frunció el ceño ¡Bendito día libre que tenía que ser justo ese día!

-entonces puedes hacer lo que quieras -exclamo Kasu de manera victoriosa-

-Sakura no pensarás ir con él, ¿cierto? -exclamo Sasuke perplejo- este sujeto es quien nos
secuestro...-exclamo incrédulo-

-si pero él...-balbuceo insegura-

Kasu, al igual que los otros dos, le habían caído en verdad bien, y aunque solo había estado con
ellos un par de horas, aun así sentía la suficiente confianza como para ir con Kasu, pero su patrón...

-deja que haga lo que quiera Uchiha, es tu sirvienta no tu novia -bramo el pelirrubio molesto- es su
día libre y hace lo que quiere.

El pelinegro iba a replicar algo, mas nada salió de sus labios. Aquel estúpido sujeto tenía razón, ella
solo era su sirvienta y lo que hiciera no debería preocuparle en lo absoluto, pero aun así, lo hacía.

-señor deje que vaya, no debería preocuparse...-murmuro Sai que aun lo sostenía-

-este sujeto debe estar en la cárcel...-exclamo aun furioso-

-joven yo...-comenzó la pelirrosa-

Los ojos de él se posaron en ella.

-¡haz lo que quieras! -bramo molesto y sin mas dio un paso hacia atrás haciendo que Sai lo soltara-
No demostraría su interés por ella frente a todos, aquello sería humillante para alguien como él, y
de echo ya era humillante sentir aquel interés. Tal y como había dicho aquel sujeto, ella solo era su
sirvienta, solo eso, ¿cierto?

-pero tu, no dejaré que vagues libre por ahí después de lo que hiciste -exclamo de manera segura-

El pelirrubio lo ignoro.

-¿vamos Sakura? creo que no soy bien recibido aquí...-murmuro de manera sarcástica-

La pelirrosa se mordió el labio indecisa de lo que debía hacer o no. No hacía ningún mal yendo con
Kasu, ¿cierto? Además parecía que el mismo quería decirle algo, no por nada había ido hasta allí,
así que dejando aquel pensamiento en su mente se dispuso a acompañarlo.

-b-bien, entonces iré...-balbuceo aun insegura pero aquello fue suficiente para Kasu-

-vamos -exclamo aun de manera victoriosa, y sin mas la tomo del brazo para alejarse de allí-

La pelirrosa sintió, o percibió, que su patrón quería decir algo, pero nada salio de sus labios, por lo
que ella no se detuvo y simplemente siguió al pelirrubio, o mejor dicho, se dejo arrastrar por el
pelirrubio lejos de los demás.

-por fin...-soltó Kasu en un suspiro cuando se hubieron alejado lo suficiente de aquella casa- paso
tiempo, ¿eh? -bromeo retomando su actitud de siempre, bromista y divertida-

-Kasu ¿como es que tu...? -cuestiono de manera dudosa-

-¿como estoy libre? -ella asintió- Kiba y Shino declararon a mi favor.

-¿que?

-dijeron que yo solo fui el chófer de ellos, y que no estaba al tanto del secuestro del Uchiha -
explico de manera breve- de los tres yo era el que mas posibilidades de salir.

-¿por que?

-como ya te dije, estuve bastante veces encerrados por lo que conozco prácticamente a todos los
alguaciles, ademas de que tengo bastantes familiares allí dentro, así que no fue difícil...

-ya veo...-murmuro de manera pensativa-

No le parecía justo que la justicia se manejara de aquella manera, se suponía que los alguaciles
debían ser honorables respecto a la ley, pero aun así no podía evitar sentirse feliz por Kasu, era
algo contradictorio.

-Kasu, ¿por que fuiste a buscarme? -comenzó de manera dudosa-

-quiero hablar contigo, tal y como te lo dije


-pero ¿de que?

-espera un momento, ¿que te parece si te invito a tomar algo? -pregunto con una sonrisa-

La muchacha lo dudo unos pocos segundos, pero al ver la sonrisa del muchacho no pudo negarse.

-de acuerdo -asintió devolviéndole la sonrisa-

El chico pareció sumamente complacido al oírla, y sin decir mas, continuaron caminando a paso
tranquilo por las calles del pueblo. Sakura solo lograba reconocer algunas, pues la vez que salió
con Karin y Tayuya no había llegado a apreciar bastante.

-¿te gusta el pueblo?

-¿eh? -la voz del chico la hizo reaccionar-

-estas bastante entretenida viendo todo -exclamo tranquilamente-

-bueno no conozco casi nada, así que...-exclamo con un leve rubor en las mejillas-

-lo entiendo, tal vez algún día pueda ser tu guía por Konoha -bromeo entusiasmado-

Ella sonrió al oírlo y por alguna extraña razón se sintió bien con la compañía del chico, era como si
aquel ojiverde contagiara aquel entusiasmo que tenía, y aquello era algo sumamente agradable.

-¿que pasará con Kiba y Shino? -cuestiono pasados unos pocos segundos-

El semblante de Kasu se modifico de inmediato, y ella comprendió que aquello le debía afectar
mas de lo que parecía, después de todo ellos eran sus amigos, y ellos mismos lo habían ayudado a
salir de allí.

-creo que tuvimos algo de suerte con las declaraciones de tu jefe -musito de manera pensativa-

-¿si? -exclamo feliz de que su patrón no hubiera lanzado todo contra aquellos tres-

-pero aun así el cargo de secuestro no es algo simple, ¿sabes?

-lo entiendo

-Kiba es el que esta en mas problemas, pues fue la cabeza del plan...

-¿crees que sera difícil que ellos...salgan? -pregunto de manera apagada-

-lo será, pero...-dijo seriamente-

-¿pero que? -pregunto de manera precipitada-

-necesito que nos ayudes -soltó por fin-


-¿yo? -exclamo deteniendo su paso de manera abrupta-

-sí, tu...-exclamo con tranquilidad-

-¿pero como puedo yo...?

-espera un poco que ya llegaremos a un lugar.

La pelirrosa parpadeo desconcertada y aunque quiso preguntar de inmediato en que podía


ayudar, no lo hizo. Frunció el ceño de manera pensativa y sin mas continuo el camino junto al
pelirrubio. Las calles estaban llenas de personas por aquí y allá, y aquello era algo que a ella le
agradaba de sobremanera, pues en Rioda era todo lo contrario, las personas siempre andaban
metidas en tabernas, en sus casas, trabajando, o en cualquier lugar, pero las calles siempre eran
silenciosas.

Kasu comenzó a hablarle de muchas cosas, apuntando diversas tiendas, e informándole a que se
dedicaban, como se llamaban, y también deletreando lentamente sus mismos nombres, haciendo
que ella se distrajera, y que los minutos parecieran segundos, e incluso menos...

-es aquí -informo el chico deteniendo su paso-

Ella lo imito y entonces vio que se encontraban en un pequeño barcito, o mini restaurante, no lo
sabía a ciencia cierta, pero era un bonito lugar, al menos para ella. Tenía una entrada bastante
amplia, y adentro habían un par de mesas dispersas por todo el lugar.

-ven...-exclamo tomándola de la mano y jalándola hacia dentro-

-¡Kasu! -el anciano que estaba detrás de una especia de mesada salió de inmediato de su lugar
para abrazar de manera afectuosa al chico-

Sakura se sorprendió de sobremanera ante aquella reacción de afecto.

-¿como es que estas libre? -cuestiono con la voz llena de emoción- lo último que supe es que...que
fuiste a la cárcel...

-¡oye viejo no me dejas respirar! -se quejo el chico divertido-

El anciano se alejo de inmediato-

-como veras estoy igual de libre que tu -continuo alegre-

-¡siempre saliendote con la tuya! -el anciano le dio un pequeño golpe en el pecho- y nosotros
preocupados por ti...

-si, si, como sea...-exclamo el chico restandole importancia-


El anciano frunció el ceño y volvió a su antiguo lugar, mas aunque fingía molestia, Sakura noto que
en realidad estaba sumamente feliz de ver allí a Kasu, así como también noto que Kasu estaba feliz
de ver aquella reacción.

-¿y ella quien es? -cuestiono de repente- una chica tan bonita no debería andar con alguien como
tu -acuso sonriendo de manera amable- ¿no será tu novia?

Las mejillas de Sakura se tiñeron de inmediato.

-sí, sí es mi novia viejo...-exclamo de manera divertida-

-¿¡q-que...!

-aunque le diga lo contrario Sakura -interrumpió en un susurro solo para ella- no me creerá -
continuo para después guiñarle un ojo-

Las mejillas de ella volvieron a teñirse.

-ahora deja de ser metiche viejo, y preparame dos...-dudo- ¿que quieres Sakura?

-em...bueno, no lo se...-murmuro encogiéndose de hombros-

-bien veamos...-dijo el chico- ¿un chocolate caliente?

-eso estaría bien...-asintió con una sonrisa-

-bien, entonces haznos dos chocolates calientes -ordeno de manera amable al anciano y sin mas se
acerco a una de las mesas, seguido por la pelirrosa, para ambos sentarse así- es un anciano
molesto, ¿no lo crees?

-creo que es...-exclamo con una sonrisa- agradable.

El chico volvió a sonreír de manera complacida.

-si, es un amigo agradable.

Después de eso y pasado poco tiempo, el anciano se acerco a ellos con dos tasas de chocolate
caliente, y se las dejo aun portando aquella sonrisa que le surgió cuando vio a Kasu. La pelirrosa
bebió el primer sorbo del chocolate, y después otro mas, pues realmente sabía bien.

-no es un lugar lujoso ni mucho menos, pero el viejo hace cosas exquisitas -exclamo bebiendo su
chocolate-

-Kasu -llamo dejando su tasa sobre la mesa- ¿como quieres que los ayude? -soltó yendo al grano
de una-

El pelirrubio se puso serio.


-los alguaciles, bueno uno de ellos me dijo que Uchiha no fue duro en su declaración por que tu se
lo pediste, ¿eso es cierto? -cuestiono mirándola de manera inquisidora-

Las mejillas de ella nuevamente se sonrojaron, pero aun así asintió con la cabeza.

-bien, entonces gracias -exclamo bajando la mirada a la mesa de manera pensativa- y bueno
nosotros, yo...me preguntaba si tal vez tu no podrías...ya sabes -exclamo incomodo-

-¿q-que quieres...?

-bueno, por ahí si tu intentas...si tu intentaras convencerlo de que hiciera...

-¿quieres que intente convencerlo de que sea indulgente con Kiba y Shino? -exclamo incrédula
mas la sonrisa cómplice de él le decía que hablaba en serio- pero yo...

-Sakura no estas obligada, era solo un favor que quisiera que intentarás hacer por nosotros, bueno
por ellos -musito lentamente- se que no debería pedírtelo, pero creo que tu también estas de
acuerdo en que ellos no merecen estar allí, ademas los abuelos de Kiba, ellos no pueden...-
exclamo con el ceño fruncido-

-pero yo ya lo intente Kasu, y el joven se negó a hablar de eso -murmuro de manera nerviosa-

-¿lo hiciste?

-b-bueno algo...-exclamo dando otro sorbo a su chocolate-

-¿crees que no puedes hacer mas? -cuestiono preocupado-

La muchacha lo pensó por unos buenos segundos, ¿podía hacer mas? no lo sabía, en verdad ella
no sabía como podía reaccionar su patrón, y es que él era tan impredecible que ella...

-¡Kasu! -el grito de una niña hizo que ambos jóvenes desviaran su atención-

-¡ey Nora! -saludo el pelirrubio con una linda sonrisa-

La pelirrosa observo detenidamente a la pequeña niña que se acercaba a ellos a paso apresurado,
de unos 6 o quizás 7 años, y lo que inmediatamente noto es que debía de ser sumamente pobre
pues los arrapos que vestían eran incluso malos para ella.

-¿como estas pequeña? -cuestiono posando una mano en la cabeza de la niña-

-bien Kasu -respondió con una bonita sonrisa y las mejillas sonrojadas- y...y ¿quien es ella? -
pregunto de mala gana cuando clavo sus ojos en Sakura-

El pelirrubio no hizo mas que sonreír de manera cómplice a la pelirrosa.

-Sakura es una amiga -exclamo- no me dirás que estabas celosa, ¿cierto? -pregunto burlón-
-¿¡yo! -cuestiono fingiendo desinterés- claro que no.

-oh esta bien, por que tu sabes que tu serás mi chica preferida siempre -exclamo el pelirrubio aun
de manera divertida-

La pequeña volvió a sonrojarse, esta vez mas, y la pelirrosa comprendió que Kasu, debía ser para la
niña, el chico de sus sueños. La pequeña se dio la vuelta de inmediato, probablemente aun
aturdida por las palabras del pelirrubio, y entonces levanto una mano a modo de despedida.

-espera, toma esto Nora -exclamo dándole su taza de chocolate-

-¡gracias Kasu! -bramo la chica con entusiasmo y sin mas se fue de allí con la taza entre sus manos-

El ojiverde se quedo por bastantes segundos viendo el lugar por el cual la pequeña se fue, y ella
comprendió que debía apreciar a la pequeña.

-es una buena niña -exclamo por fin mientras clavaba su mirada en la pelirrosa-

-¿es tu amiga?

-lo es -murmuro seriamente-

La pelirrosa volvió a fijarse en la silueta de la pequeña, la cual se alejaba mas y mas, y después de
eso volvió a mirar al pelirrubio que tenía sentado delante. Kasu era una buena persona, pese a
todo, y a la situación en la que se habían conocido, ella estaba segura que él era bueno.

-esta bien Kasu, lo intentaré pero no estoy segura...-balbuceo-

El chico tomo de inmediato una de las manos de ella.

-Sakura, de verdad muchas gracias -exclamo satisfecho ante lo que oyó-

-p-pero no creo que pueda hacerlo, es decir, el joven es...es bastante obstinado y...-comenzó a
tartamudear tanto por que no sabía que decir como el echo de que él tenía sujeta una de sus
manos-

-esta bien Sakura -interrumpió a la chica- yo te agradezco ya que tu lo intentes, los resultados
después se verán...

La pelirrosa asintió y después de eso él finalmente libero su mano, y ella se sintió mas tranquila.
No sabía si podría hacer algo por Kiba y Shino pero lo intentaría, por que ellos no merecían eso, al
igual que Kasu tampoco lo merecía y es por eso que ella estaba feliz con su liberación, mas allá de
que la misma fuera injusta...

Después de eso el pelirrubio cambió de tema drasticamente y ella no hizo nada por retomar el
anterior, pues ese ya era punto aparte. Hablaron tranquilamente, aunque la mayor parte del
tiempo quien hablo fue él, haciendo chistes, o simplemente contando cosas sin importancia, pero
el echo allí era que ella no había sonreído tanto desde hace mucho tiempo...

Y aquello era algo que se lo debía a él.

... ... ...

Bien, hacer aquello no era nada, nada digno de él, y de echo se sentía sumamente humillado,
molesto, y fastidiado con él mismo, pero sobre todo con aquel sujeto que sostenía la mano de
cierta pelirrosa. Y no es que estuviera allí espiando lo que ellos hacían, claro que no, él era Sasuke
Uchiha y él no hacia ese tipo de cosas tan bajas y degradables. Lo que sucedió allí, es que él tenía
que ir al pueblo aquel día, solo que al encontrarse con aquella escena, no pudo evitar detener su
paso solo unos segundos, o quizás minutos.

-''esa maldita mujer, ¿que mierda piensa que hace?'' -pensó sumamente molesto al ver que la
ojijade no hacía nada por sacar la mano de aquel sujeto-

Como sea, no era su maldito problema, así que con aquello en mente se enderezo un poco,
recuperando su postura habitual, y entonces dio media vuelta, pero grande fue su sorpresa
cuando sus ojos vieron a cierta persona. Retrocedió un paso, intentando no ser visto por él, y
entonces noto, con algo de sorpresa, que aquella persona hacía lo mismo que él estaba haciendo
hasta hace solo unos segundos.

-''¿que hace aquí?''

Se aclaró la garganta y desvío la mirada hacia un costado, viendo así que varios rostros estaban
fijos en él, probablemente pensando que demonios hacía desde hace ya tanto tiempo. Intentando
recuperar algo de su dignidad, frunció el ceño y camino con tranquilidad hacia el sujeto que aun
seguía en su misma posición.

-¿Neji? -intento sonar sorprendido-

El ojiperla se sobresalto y de inmediato intento parecer normal, pero aquello no funcionó pues el
chico estaba nervioso.

-¿Sasuke? -exclamo aun aturdido- ¿q-que...? es decir, ¿como estas? -exclamo viendo a todos lados
menos al lugar que momento antes había estado viendo- ¿y que haces aquí?

-bueno yo...-dudo- tengo que ir a una de las casas de por aquí, justo en este momento estaba de
camino.

-ya veo -asintió con una sonrisa-

-¿y tu? -pregunto de manera acusadora-

-¿que? no, yo...nada -mintió pésimo- solo...solo pasaba por aquí.


-claro...

Y después de eso ambos permanecieron en un incómodo silencio por un buen tiempo.

-¿estas apurado? -pregunto el ojiperla- podríamos tomarnos unos tragos ¿no lo crees? -exclamo
apuntando aquel negocio donde estaba aquellos dos-

-¿aquí? claro -soltó de inmediato pues él también quería entrar-

Sin decir nada mas ambos jóvenes entraron allí, y un anciano salió a recibirlos, uno que se
sorprendió al ver sus fachas, algo normal teniendo en cuenta que ello no frecuentaban esos tipos
de lugares. El hombre se puso un tanto nervioso pero finalmente les tomo el pedido y ambos
entraron allí a paso dudoso.

Hora de la actuación.

-¿Sakura? -el ojiperla fue el primero en dar el primer paso-

Los ojos de ambos jóvenes, los que estaban sentados, se posaron de inmediato en el ojiperla, pero
al segundo siguiente pasaron al pelinegro que tenía a lado.

-señor Neji -murmuro la pelirrosa sorprendida-

-lo que necesitaba -murmuro el Uchiha fingiendo molestia-

-¿que haces aquí Uchiha? -el pelirrubio se puso de pie de inmediato-

-lo mismo que tu idiota

-pero si tu eres...-el pelimarrón recién en ese momento reconoció al chico- ¡él es uno de los que te
secuestro! -bramo frunciendo el ceño-

-por supuesto que es uno de ellos -mascullo el pelinegro entre dientes-

-¿q-que hacen aquí? -la exclamación de la pelirrosa atrajo la atención de los tres hombres-

No podía creer que tanto el señor Neji, como el joven Sasuke estuvieran allí, y es que sabía que
nada bueno saldría de aquella pequeña reunión.

-¿que haces con él, Sakura? -el pelimarrón aun no salía de su asombro- ¡tu deberías estar en la
cárcel!

-pues como ves no lo estoy Hyuga -exclamo apretando los puños-

-¡no por mucho tiempo! -gruño el pelinegro-

El ojiverde de inmediato dio un paso hacia el azabache, y pese a que el Uchiha era mas alto que él
aun así, aquello no lo intimido ni siquiera un poco.
-¿y por que no por mucho tiempo? ¿que harás Uchiha? -cuestiono de manera brusca- ¿usarás tu
dinero para comprar a un alguacil?

El pelinegro frunció el ceño.

-no necesito hacer eso por que tu eres culpable -escupió las palabras-

-joven Sasuke basta por favor -pidió la ojijade al tiempo que se ponía de pie-

-Sakura ¿que haces con él? -el pelimarrón repitió su pregunta-

-señor Neji, Kasu no es lo que parece, él...

-¿Kasu? -interrumpió de manera irónica el azabache- aunque sea ya se el nombre de mi


secuestrador -bramo en tono elevado-

Las personas que estaban en el lugar comenzaron a prestar cada vez mas atención al show que se
desarrollaba frente a sus ojos, y el silencio no tardo demasiado tiempo en aparecer.

-Kasu, ¿que sucede? -la voz del anciano resonó en todo el lugar-

-lo que sucede señor es que este hombre no debería estar aquí -exclamo el ojiperla-

-¡no te metas en esto Hyuga!

-Kasu espera -exclamo la ojijade al tiempo que lo tomaba del brazo-

-¡Sakura tu no deberías meterte! -gruño el azabache- ¡ni siquiera deberías estar aquí!

-pero joven...-reclamo angustiada-

-¿que es lo que te molesta Uchiha? -exclamo- ¿que este libre, o que este con ella? -soltó la
pregunta que tanto le venía retumbando desde esa mañana-

La furia se apodero de todo el cuerpo del pelinegro, y la ojijade lanzó un respingo de la sorpresa.

-¿que? -el ojiperla fue el primero en lanzar la pregunta-

Kasu lo miro seriamente y entonces noto como el desconcierto afloraba en los ojos de Hyuga, el
desconcierto y el miedo ¿Acaso él también estaba detrás de Sakura?

-¡solo esta diciendo estupideces! -mascullo el pelinegro-

-¿estas seguro que solo son estupideces? -reto de manera altanera-

No se escucho ninguna respuesta a aquella pregunta, pero si se sintió el ruido que produjo la
trompada que el pelinegro le propició.

-¡Sasuke espera! -Neji lo tomo del brazo para impedir que se lanzara sobre el chico-
-Kasu, ¿estas bien? -la pelirrosa no tardo demasiado en arrodillarse frente al chico-

El pelirrubio se reincorporo de una, mas que furioso con el Uchiha, y mientras lo hacía vio como las
mujeres comenzaban a sacar a sus hijos, o hijas del lugar, probablemente ya intuyendo que allí
habría una pelea.

-s-suficiente, vamosnos de aquí...-suplico Sakura tomándolo nuevamente del brazo-

Kasu se debatió entre la furia y bronca de que el pelinegro lo hubiera golpeado, y entre los ruegos
de la chica, ademas de que no quería estropear aquel lugar, el viejo trabajaba duro allí como para
que él comenzará a romper cosas por culpa de ese maldito.

-¿satisfecho Uchiha? -cuestiono pasando una mano por su boca- querías desquitarte un poco,
pues ya lo hiciste -exclamo en tono serio-

-solo un poco -murmuro el pelinegro-

-lo siento Sakura -exclamo volteando el rostro para ver a la pelirrosa- no quise que esto...

-¡joven no debió golpearlo! -interrumpió a Kasu mientras clavaba una dura mirada en el pelinegro-

-¡y tu no deberías estar aquí! -repitió sus anteriores palabras también molesto-

-muy bien, ¡suficiente! -bramo el ojiperla haciendo que todos se callaran- Sasuke déjalo ya, no
ganarás nada golpeándolo, no vale la pena -soltó de manera despectiva-

La ojijade sintió como el pelirrubio se tensaba, mas no dijo nada.

-y Sakura, ¿que haces con él? -volvió a preguntar-

-yo fui a buscarla por que tenía que hablar con ella, ¿eso te molesta Hyuga?

-¡pues claro que sí! -exclamo sin siquiera titubear- ella no debería andar con tipos como tu -
apunto-

-pues quédate tranquilo que tipos como yo son los que le conviene, y no... otros -esta vez su
mirada se poso en el pelinegro- si de verdad estas interesada en ella...-comenzó seriamente-

-¿q-que? -susurro la pelirrosa nerviosa y sorprendida-

-no deberías preocuparte por mi, si no por personas como él -exclamo apuntando al furioso
Uchiha-

-¿de que hablas? -pregunto frunciendo el ceño-

-hablo de que tal vez sea tu propio amigo...-dijo al tiempo que tomaba la mano de la pelirrosa-
quien te traicioné -finalizó para después salir de allí, arrastrando a la pelirrosa consigo-
La pelirrosa lo siguió de manera automática, aun aturdida y atontada ante sus palabras, y aunque
pensó que su patrón los seguiría para iniciar una nueva pelea con Kasu, nadie fue tras ellos.

-lo siento viejo, después vendré...-murmuro cuando pasaron junto al anciano-

Salieron de allí sin decir palabra alguna, él aun molesto, y ella con el corazón latiendole de manera
acelerada tanto por lo recientemente sucedido, como por aquellas palabras que retumbaban en
su cabeza.

-¿que...? -las palabras no lograban salir de sus labios-

-lo siento Sakura, no quise hacerte pasar un mal momento -se disculpo con sinceridad mientras
continuaban caminando a paso apresurado por las calles-

-¿por que dijiste eso? -cuestiono con la voz temblorosa-

-creo que tu deberías saberlo mejor que yo, ¿no? -ella no puedo decir nada para negarlo, y él
frunció el ceño- lo sabía, yo lo sabía.

Lo había notado de inmediato cuando los secuestraron, y aunque tal vez Kiba y Shino no, él si lo
había echo, además de que sus dudas quedaron despejadas cuando viajo con ellos en el carruaje, y
mas aún, cuando uno de los alguaciles se acerco hacia él para contarle que el Uchiha no los hundió
demasiado, y todo por el pedido de una pelirrosa.

-n-no es...no es lo que tu...-tartamudeo sumamente nerviosa, y apenada-

-Sakura tu no eres una mala persona, pero él si lo es -exclamo sin dejar de caminar pero apretando
con mas fuerza su mano-

-Kasu...

-Sasuke Uchiha no es una buena persona...-continuo- y realmente no me gustaría que te acerques


a él.

-no Kasu, él no...

-sé lo que digo Sakura, solo toma mi consejo -finalizo de manera segura-

El chico lo dijo sin mirarla, pero ella aun así pudo adivinar cual sería su rostro. Kasu estaba
equivocado, ella lo sabía, por que ella conocía a su patrón, ¿o no? La duda se incrusto en su ser por
unos pocos segundos, pero después la hizo desaparecer de inmediato. Ella no podía estar
equivocada, el joven Sasuke no era un ejemplo de persona, pero definitivamente no era mala
persona, él no lo era.

... ... ...


Furioso, era así como se encontraba. Ya hace bastante minutos había llegado a su casa, y ella aun
no lo hacía, ¿que demonios continuaba haciendo con aquel tipo? La pregunta le resonaba una y
otra vez en la cabeza, y la copa de vino que tenía entre sus manos no ayudaba demasiado, de echo
solo hacía que las cosas empeoraran, pues la cabeza le retumbaba de manera ensordecedora.

-¡ustedes jóvenes solo vinieron a causar problemas! -el anciano salto segundos después de que
Kasu y Sakura se retiraran-

-lo siento señor no quisimos...-el pelimarrón comenzó a disculparse de manera apresurada-

-¿por que buscan a Kasu? ¿es que acaso les hizo algo? -pregunto molesto-

-Neji sera mejor que nos vayamos de aquí -soltó el Uchiha con el ceño fruncido-

-Kasu no hizo nada malo, es un chico excelente -comenzó nervioso, y el pelinegro comprendió que
debía apreciar a aquel muchacho-

-usted no entiende señor...-el ojiperla intento calmar las cosas-

-él solo vino aquí para pasar un tranquilo momento con su novia, y ustedes...

-¿¡que! -la pregunta había escapado de sus labios antes de siquiera pensarla-

-¡ella no es su novia! -el pelimarrón parecía igual de incrédulo que él-

-¿y tu como lo sabes? -reto el anciano furioso- ¡no quiero volver a verlos aquí jóvenes!

Su novia. Ella no podía ser la novia de ese sujeto, ¿cierto? Sus manos apretaron con mas fuerza la
copa de entre sus manos, y su ceño se frunció aun mas. Había creído que ella no era aquel tipo de
chicas, él realmente lo había creído, pero ¡por dios! era una maldita mujer, una mujer...¿que mas
podía esperar de las mujeres?

Ese maldito muchacho, no solo había conseguido quedar libre, si no que ademas había ido a
buscar a Sakura, y finalmente, como si todo eso no fuera suficiente, había clavado la duda en Neji,
una duda que en la que estaba Sakura, y él mismo...No había sido nada fácil deshacerse del
ojiperla, nada fácil, pero lo había logrado. El pelimarrón no había entendido nada de lo que aquel
pelirrubio le soltó, y cuando el mismo y la pelirrosa se habían ido de aquel bar, las preguntas hacia
él no se hicieron esperar.

-''¡maldita sea!''

Una vez que se libró de su amigo, se emprendió de regreso a la casa, pensando que ella ya estaría
allí, pero no la encontró y aquello lo enfureció aun mas, si es que eso era posible. Se sirvió un poco
mas de vino a su copa ya vacía, y justo en el momento en el cual decidió dar el primer sorbo, la
puerta se abrió, y la persona que había inundado sus pensamientos todo el día, apareció frente a
él. Se puso de pie de inmediato, pues hasta ese momento había estado sentando en el sillón, y
entonces ella noto su presencia allí, deteniendo su paso.
-j-joven...-balbuce nerviosa-

-ven a mi despacho -ordeno de manera fría al tiempo que el mismo se encaminaba hacia allí-

Sintió los pasos dudosos de ella detrás de sí, pero aquello no le importo, y en apenas unos escasos
segundos ambos ya estaban allí dentro. Él cerro la puerta con fuerza y ella retrocedió un paso de
inmediato.

-¿de donde lo conoces? -soltó sin preámbulo alguno-

Ella se mordió el labio nerviosa.

-¿e-esta enojado? -pregunto encogiéndose de hombres-

Aquel gesto hizo que su interior ardiera, y que su mirada se desviara de sus ojos a sus rosados
labios. Tal vez si ella no fuera endemoniadamente atractiva, él podría concentrarse, pero no era
así, y los mechones de pelo que adornaban su cara también consiguieron ganar su atención. Ella
tenía las mejillas sonrojadas, el pelo desordenado, y los sus bonitos ojos jade mostraban la
ansiedad ante su respuesta.

-por supuesto que estoy enojado -dijo por fin- y ahora responde mi pregunta -exigió dando un
paso hacia ella-

Ella retrocedió otro paso y se topo con el escritorio, dando un pequeño respingo de la sorpresa-

-¿a Kasu?

-a quien mas...-dijo molesto-

-bueno, el día...el día que estuve en la cárcel...-comenzó de manera dudosa- yo me quede con
ellos, y...

-¿te encerraron con ellos? -cuestiono incrédulo-

-s-sí joven, y yo...yo me di cuenta de que no son malas personas, ellos...

-¿ellos que Sakura? -pregunto en tono elevado, mas pronto una sonrisa irónica se formo en su
rostro- tu crees que son buenos -afirmo de manera burlona-

Ella frunció el ceño molesta al ver que él parecía burlarse de sus pensamientos.

-lo son joven.

-y hablas de los tres, o tal vez ¿solo de Kasu? -cuestiono molesto- que te quede claro que ese
estúpido volverá a la cárcel antes de lo que piensa.

-¡no lo haga joven Sasuke! -exclamo de inmediato-


Kasu no podía volver a la cárcel, ella debía hacer algo para impedirlo. Sus ojos jades se clavaron en
él con fuerza, y entonces noto que, de repente, algo se encendió en su mirada.

-¿tanto te importa? -cuestiono terminando de acercarse a ella, acorralándola de manera efectiva-

-K-Kasu es una buena...

-ya dijiste eso Sakura -corto de manera tajante-

Se inclino hacia ella, y apoyo sus manos en el escritorio que ella tenía detrás, a ambos lados de su
cintura, acortando toda la distancia que existió segundos atrás. Sakura se tenso de inmediato, y
aunque intento alejarse un poco, no lo logró.

-comienzo a preguntar si tal vez no habrá otro motivo...-murmuro furioso, aunque no era su voz lo
que lo delataba si no sus oscuros ojos-

-¿o-otro motivo? -susurro abrumada por su cercanía-

Desde que había dejado aquel lugar junto a Kasu, supo que su patrón estaría furioso, pero jamás
creyó que tanto. Ella sabía que el debía despreciar a aquellos sujetos, pero tenía que escucharla,
ella debía lograrlo, solo que hacerlo era demasiado difícil cuando él la tenía acorralada.

-n-no se d-de que...

-¿no lo sabes Sakura? -reto de inmediato- estoy seguro que vino a buscarte con el único propósito
de que intentarás convencerme, ¿cierto?

Ella se sorprendió de sobremanera al escucharlo, pues no creía que él lo sabría, o descubriría, tan
rápido. Él sonrió de manera irónica al saber que estaba en lo cierto, pues la reacción de ella era
tan transparente.

-¿y como pensaba que me convencerías? -pregunto secamente- o mejor aun, ¿como es que
consiguió tu ayuda?

-no entiendo...-balbuceo confundida-

-no, nunca entiendes nada...-exclamo molesto- pero si entiendes esto, ¿cierto? -cuestiono en tono
sumamente bajo al tiempo que una de sus manos se posaba en la pierna de la chica-

-¿q-que...hace? -exclamo sobresaltada-

-dime algo Sakura, ¿acaso no es así como él te convenció? -pregunto fríamente- después de todo,
eres su...novia.

Los ojos de la muchacha se abrieron de la impresión, y la sorpresa, no por el tacto si no por sus
palabras.

-¿y no es así como piensa que me convencerás? -continuo en el mismo tono-


Sin esperar respuesta de la chica, la cual parecía sumamente aturdida, bajo la mano y la llevo
hasta el final de su vestido para lentamente comenzar a subirlo rozando su pierna. No sería mala
idea cogérsela allí mismo.

-¡no! -ella por fin reacciono y sin esperar mas lo empujo con fuerza-

Él se alejo de inmediato, y la chica sin esperar mas le dio una fuerte cachetada que resonó en todo
el lugar.

-¿¡que esta diciendo joven! -pregunto en tono elevado y con la voz temblorosa-

El azabache lanzó una risa irónica, y burlona, era como si ni siquiera hubiera reparado en su golpe.

-¡cierto! creo que me confundí como empezar...-mascullo entre dientes- tal vez tu seas de esas
que les gusta primero el pago y luego el placer, ¿no?

Su mente solo tardo un segundo en comprender lo que él le decía, pero no...no quería creer que él
pensará aquello de ella...

-vamos dime, ¿cuanto quieres por tus...tus servicios? -pregunto sin remordimiento alguno-

Ella, con los ojos llenos de dolor y llenos de lágrimas, intento darle otra bofetada pero él sujeto su
muñeca antes de que llegara a su rostro, mas aun así, su otra mano lo empujo, llena de repulsión
hacia él, hacia sus hirientes palabras.

-¿eres cara Sakura? -continuo de manera fría-

-¡usted no sabe lo que dice! -exclamo con la voz quebrada-

-claro que se lo que digo, tu te mueves por el dinero como todo el mundo, solo dime cual es tu
preció...

Podía esperarlo de Kasa, podía esperarlo del señor Fugaku, y de echo lo había recibido de todo su
pueblo, pero él...¿por que justo él?

-¡no! ¡es usted quien se mueve por eso! -acuso- ¿¡piensa que todo el mundo tiene precio! ¡yo no
tengo precio joven! -volvió a decir en tono elevado mientras se acercaba a él para empujarlo-

Él le sujeto las muñecas con fuerza y determinación.

-bien, si no quieres no es mi problema, no eres la gran cosa, ¿sabes? -mascullo al tiempo que la
arrastraba hacia la puerta- tengo a Karin después de todo...

-¿que...?

-lo que hagas o dejes de hacer no es mi problema, ahora sal de aquí -ordeno al tiempo que abría la
puerta para sacarla-
Y antes de que ella pudiera incluso decir algo, sus ojos se fijaron en la silueta de una pelirroja que
esta allí, una que al parecer había escuchado todo...Karin. El estomago se le contrajo de
inmediato.

-Karin -su patrón de inmediato soltó su brazo y una sonrisa se formo en su rostro- justo hablamos
de ti, ahora ven aquí -exclamo de manera autoritaria para después clavar su mirada en la aturdida
pelirrosa-

Sakura solo era una mas, una sirvienta mas, una mujer mas, y él se lo demostraría, no solo a ella si
no que también a él mismo. La pelirroja nombrada sonrió de manera altanera, y él supo que había
captado la indirecta, o directa.

-¡claro señor! -se apresuro a decir para después pararse frente a él de manera coqueta-

Nunca pensó en tomar a aquella pelirroja en su despacho, pero dadas las circunstancias no tenía
opción.

-si nos disculpas Sakura, tenemos cosas que hacer -susurro a la pelirrosa y sin mas le cerro la
puerta en sus narices-

La ojijade se quedo estática en su lugar, aturdida, sorprendida, e incrédula ante lo que acaba de
suceder ¡Eso no podía ser! Su patrón no podía estar hablando enserio, él y Karin no...ellos
no...Pero cualquier pensamiento que quiso tener para no creer aquello se borro de su mente de
manera abrupta, cuando los ruidos de allí dentro la hicieron reaccionar y retroceder un paso.

Ellos...ellos estaban...

Su pecho se oprimió con una fuerza que no creía posible, mientras que sus oídos continuaban
escuchándolos con una claridad sorprendente. Su cuerpo retrocedió otro paso y las lágrimas de
deslizaron de sus ojos a sus mejillas, y de sus mejillas a su vestido, para finalmente terminar en el
suelo.

-Sasuke Uchiha no es una buena persona...

Las palabras de Kasu resonaron en su mente, y esta vez si creyó que él tenía razón. Pasados unos
segundos, y no soportando mas aquellos asquerosos ruidos se dio la vuelta y salió corriendo de
allí, hacia su cuarto, el único lugar en donde su llanto sería escuchado solo por ella.

Había sufrido muchos dolores en su vida, algunos de mas gravedad que otros, y creía que ya los
conocía a todos, pero este...el que estaba sintiendo en ese mismo momento, era nuevo, y
desgarrador, asfixiante y demoledor...

Era un nuevo dolor, un fuerte y punzante, y lo había descubierto únicamente gracias a él, a Sasuke
Uchiha...
Capitulo 20: ese sentimiento...

¿Por que tenía que doler tanto?

Lloro por mucho tiempo, mas del que creía posible poder derramar lágrimas, pero simplemente no
podía evitarlo, no podía hacerlo, no podía...¡ella no podía! Acurrucada en su cama, y con el pecho
sumamente oprimido continuo sollozando por mucho tiempo más, humedeciendo las mantas que
estaban debajo de ella, pero aquello no era importante en ese momento, en ese momento solo
importaba una cosa, y era esa cosa la que le estaba desgarrando el alma, y algo más...

Intento, en medio del dolor que estaba sintiendo, buscar una respuesta a aquel sufrimiento, a
aquel dolor, a aquella opresión, ella en verdad lo intento, pero aquello...¡aquello era imposible! No
tendría por que sentirse así, no debería hacerlo. Ella jamás había sentido lo que estaba sintiendo
en ese momento, era algo completamente nuevo, y entonces ¿como saber lo que era? ¿como
saber a que se debía aquel dolor?

A ella no tendría que importarle lo que él hiciese, ni siquiera debería darle una mínima
importancia, pero dios, ¿como ignorar el dolor que sentía allí, en su pecho, en lo mas hondo de su
corazón? Por que era allí donde dolía, en su corazón...

De repente, el miedo se apodero de ella.

No podía, ella no podía estar sintiendo eso...El era su patrón, ella debía recordarlo, pero aquel mar
de sentimientos y emociones que sentía en su interior le hacían ver que para ella, él era mas que
su patrón. Aunque había intentado no pensar en ello, o mas bien no había sabido definir eso que
sentía cada vez que el azabache la miraba, por fin había dado con algo parecido a la repuesta, por
fin comenzaba a comprender todo eso, pero en verdad ella no sabía nada de eso, entonces ¿como
saber si lo que sentía podía llegar a ser...aquello?

Ella lo apreciaba. Lo apreciaba mas allá de lo que debía.

Un nuevo sollozo escapo de sus labios al pensar en ello. No debería sentir eso, no quería sentirlo.
Las personas a las que había querido, a las que había apreciado, la habían traicionado de la peor
manera, pero su cariño por ellos no iba mas allá de eso, simple cariño, y sin embargo ahora...ahora
aquello que alguna vez había sentido por esas personas no podía compararse con lo que sentía por
él, era mas que cariño, era mucho mas, y es por eso que lo que él había echo le dolía tanto.

La pelirrosa tenía miedo, mucho miedo, y estaba asustada de sentir que ese sentimiento era
fuerte, demasiado fuerte, y mientras mas fuerte era aquel sentimiento, mas fuerte era el dolor.

-q-que tonta soy...-balbuceo apretando sus puños con fuerza-


Como deseaba salir corriendo de aquella cosa y no verlo mas, pero no podía hacerlo, no
podía...Aquel se había convertido prácticamente en su hogar, vivía allí, y no tenía otro lugar al cual
ir, trabajaba allí, y no tenía otros ingresos para subsistir, pero aun a pesar de todo aquello había
algo todavía mucho mas importante, y preocupante: la señora Mikoto. Ella no podía dejarla allí, en
medio de toda esa familia, hacerlo sería traicionarle. La pelirrosa cuidaba de ella, y no pretendía
dejar de hacerlo por algo tan...tan estúpido y simple como lo que había pasado.

Ella no la dejaría.

Lo vería, aquello era algo inevitable, pero entonces lo ignoraría de manera limpia y certera, solo
debía hacer eso...

El joven Sasuke era como los demás, él solo pensaba en una cosa, y lo conseguía gracias a Karin. Él
y ella estaban juntos, ¿como no lo había notado antes? ¿como había podido confiar en él? Era una
tonta, una verdadera tonta por nuevamente haber caído en aquella trampa del cariño, pero esta
vez era mas grave que las otras veces, esta vez era algo nuevo y mas fuerte que cualquier otra
cosa, por que si ella no podía mentir a los demás, ¿como iba a poder mentirse a sí misma?

La respuesta estaba allí, frente a sus ojos, y sin embargo, ella no era capaz de comprenderla...

Por que lo apreciaba, quisiera o no lo hacía, pero...¿de que manera?

... ... ...

Aquel día se levanto mas temprano de lo normal, y la razón era simple y sencilla: Sakura Haruno,
aquella condenada muchacha que había inundado sus pensamientos en toda la noche, y ahora, ya
de mañana, aun seguía allí, metida en su cabeza como un endemoniado veneno del cual no podía
deshacerse. El día anterior las cosas habían escapado de sus manos, jamás se había comportado
de una manera así, pero ella lograba hacerle perder el control.

-''maldita bruja...'' -pensó molesto al tiempo que fruncía el ceño-

¿Que demonios le había echo? ¿Como es que había logrado penetrar tanto en su mente? Se sentía
frustrado, irritado y, por sobre todo, molesto. Molesto con ella, y con él mismo, e incluso con
Karin, que el día anterior no había logrado nada de nada. Creyó que al estar con aquella pelirroja
todo aquello que la pelirrosa le hacía sentir se esfumaría en un dos por tres, pero tanto la
experiencia física como emocional fue, realmente, frustrante. Había tomado a Karin como en las
anteriores veces, sin delicadeza y con apuro, y sin embargo había sido diferente. Aun ahora no
sabía que podía ser, tal vez el echo de haberla tomado en su despacho, tal vez la furia que sentía
por Sakura, o tal vez...¡demonios! en verdad no sabía que fue lo que paso, pero no sintió nada, y
no es que en las anteriores veces hubiera sentido algo, al menos no en lo emocional, pero lo físico
siempre estaba allí, era hombre ¡por dios!, y era normal que su cuerpo quedara algo saciado con
aquella mujer, pero la noche anterior ni siquiera había conseguido eso.

-''no me importa, ella puede hacer lo que se le venga en gana''


Como detestaba a aquella ojijade. Por su maldita culpa había quedado insatisfecho, e incluso algo
mas que no sabía definir, y todo...todo por ella. No era normal que le estuviera pasando aquello,
ella era linda, lo sabía, pero él ya había conocido mujeres lindas a lo largo de su vida, y ninguna de
ellas había logrado cautivarlo tanto como aquella muchacha, es por eso que la detestaba tanto,
por que la detestaba, aquel sentimiento que ardía en su interior se debía a aquella emoción.

-Sasuke, ¿te encuentras bien amor? -el cuerpo de cierta pelirroja frente a él hizo que sus ojos se
desviaran de aquel punto indefinido en el cual había estado hasta ese momento-

La chica lo miraba de manera coqueta y seductora, pero aquello no hizo mas que irritarlo.

-¿que mierda quieres Karin? -cuestiono sin ningún atisbo de amabilidad-

¿Es que acaso no podía dejarlo en paz ni siquiera un momento? Había estado tan tranquilo allí, en
medio de la sala y tirado en el sillón, y ella aparecía de la nada. Sabía que aquello de tranquilidad
había terminado, probablemente el servicio de la casa ya se estuviera poniendo en movimiento, y
él debía salir de allí antes de que las otras dos aparecieran allí.

-b-bueno yo me preguntaba...-murmuro un tanto intimidada ante el tono de voz del pelinegro- tal
vez tu quieras...

-¡largo de aquí Karin! -ordeno sin paciencia- y dirígete a mi como debes.

-¡claro señor! -exclamo de manera apresurada antes de salir disparada de allí-

Un bufido de exasperación escapo de sus labios, y sin perder mas tiempo se puso de pie para ir a
su despacho, mas en el momento en el que lo hizo, y para su tan deseada suerte, ella apareció allí,
y como no, detuvo su paso de manera abrupta al verlo. Él se quedo quieto, esperando ver cual
sería su reacción después de lo sucedido el día anterior, pero ella no reaccionó, y sin dignarse en
dirigirle un segundo mas la mirada paso de largo, en dirección a la cocina, ignorándolo en su
totalidad, y aquello logro enfurecerlo.

-¿acaso no te enseñaron a saludar, Sakura? -cuestiono de manera mordaz-

La pelirrosa cerro los ojos al oírlo, y apretó los puños con fuerza. Ella había sabido que lo vería,
aquello era algo imposible de evitar, pero aun así no creyó que le afectaría tanto, no de esa
manera. Siguió caminando hacia la cocina, ignorando sus palabras, pero sobre todo ignorándolo a
él, pero él, al parecer, no tenía los mismos planes para ella, por que en menos de dos segundos, y
sorprendiéndola, se paro delante de ella y la tomo del brazo con brusquedad.

-¿acaso no escuchaste lo que te dije? -pregunto completamente furioso-

Sus ojos se clavaron con fuerza en los de ella, y entonces noto que los mismos estaban sumamente
rojos, ¿a que se debía eso?

-buenos días joven Sasuke -saludo de la manera mas distante que pudo-
¡Dios! Con tan solo verlo el dolor en su pecho crecía, y las fuerzas le flaqueaban de manera
sorprendente. Como deseaba gritarle, como deseaba golpearle con todas sus fuerzas, e incluso
muchas cosas mas, pero no podía hacerlo, no si trabajaba para él. Sus ojos se cristalizaron
mientras continuaba observándolo.

-¿que se supone que intentas hacer ahora? -cuestiono el pelinegro seriamente-

-t-trabajar.

-¡no hablo de eso, y lo sabes!

-suélteme joven -exclamo al tiempo que retrocedía un paso, pero él no la escucho-

-todo lo que te dije lo tenías merecido, Sakura -soltó de manera precipitada- ¡no intentes hacerte
la víctima ahora!

Ella se comportaba como si él la hubiera ofendido o algo por el estilo, pero lo que él le había dicho
era la verdad, era lo que ella era, él estaba seguro, y entonces...¿por que se sentía culpable?

-¡n-no quiero hablar con u-usted! -balbuceo la pelirrosa frunciendo el ceño, pero la voz se le
quebró mas de lo que deseaba-

-pero yo si contigo.

-ya...ya dijo todo ayer, joven Sasuke -musito de manera temblorosa-

-¡lo que te dije era cierto! -exclamo apretando su brazo con mas fuerza-

-¡no quiero hablar con usted! -repitió apretando aun mas sus puños- ¡suélteme!

-¿acaso me vas a negar que eres la novia de aquel idiota?

Hasta allí fue todo lo que pudo soportar, había intentado ignorarlo, había intentado alejarse de él
rápidamente, pero el pelinegro quería continuar lo de ayer, sin saber o tal vez sabiendo, el daño
que le producía cada una de sus palabras.

-¿¡como puede pensar eso! -exclamo en tono elevado- ¡yo no soy su novia!

-¡deja de mentir, Sakura!

-¿¡c-como puedo ser su novia si...si apenas lo conozco! -balbuceo- ¿¡como puedo ser su novia si él
nos secuestro! -pregunto alterada-

El pelinegro parpadeo desconcertado al verla tan...tan molesta. Ella jamás se había puesto así, y
aquello en verdad lo sorprendió, pero...un momento, ¿acaso estaba dejando que ella le gritara?

-¡no subas el tono! -ordenó molesto-


-¿¡por que...por que cree que yo soy su novia! ¿¡q-quien le dijo eso!

-me lo dijo el dueño de aquel lugar al que tu fuiste con él -acuso lentamente-

-¡dios! eso...eso es ridículo, ¿c-como puedo c-creerle? -balbuceo intentando tragar todas las
lágrimas que amenazaban con salir-

El azabache se quedo en completo silencio, mas de repente toda su atención se centro en las
mejillas de la chica...¡Genial, lo que le faltaba! Ella estaba llorando, y él sintió que aquello lo
golpeaba con fuerza.

-¿¡por que lloras! -cuestiono en tono elevado, y frustrado ante la situación-

Ella llevo de inmediato ambas manos a su rostro, tratando de que él no viese mas sus traicioneras
lágrimas, pero aquello resulto inútil por que las mismas continuaron escapando de sus ojos sin
permiso alguno. No había querido llorar frente a él, pero no pudo evitarlo. Sin atreverse a mirarlo
mas intento escapar de la muralla que era su cuerpo, pero él la tomo por brazos y se lo impidió.

-¡demonios! ¿dime por que lloras? -insto en tono impaciente-

-n-no lloro p-por usted...-murmuro levantando el rostro, mostrando sus ojos, ahora aun mas rojos-

-no dije que lo hicieras por mi -exclamo frunciendo el ceño-

Su corazón volvió a oprimirse, y entonces supo que debía salir de allí antes de terminar de
derrumbarse.

-suélteme joven -exclamo con la voz quebrada y en tono bajo-

Él no la obedeció, y ella se altero aun más.

-¡suélteme! -exclamo de manera desesperada- ¿¡que es lo que quiere!

¿Que es lo que quería? Ni él lo sabía, y aquello lo ponía sumamente furioso ¿Por que no podía
simplemente dejarla ir? Tampoco lo sabía, pero si sabía que debía dejarla, y es que ¿que pretendía
estando allí, con ella? Aquella sensación lo asustaba, y lo único que puedo hacer fue defenderse
contra lo desconocido, defenderse a su manera...agrediendo y atacando.

-¡a ti no! -apunto al tiempo que se alejaba de ella dando un paso hacia atrás-

Aquello fue como una bofetada hacia ella, y la recibió en su totalidad, tragándose aquellas tres
palabras de manera lenta y profunda.

-¡u-usted...usted me da asco, joven! -bramo temblando, y con las lágrimas aun resbalando por sus
mejillas-

-¡no parecías tener asco cuando dejabas que te besara! -soltó molesto-
Ella emitió un pequeño grito cuando lo escucho, pues sabía que era cierto, demasiado cierto para
su gusto.

-e-en ese momento, yo...-murmuro- yo no sabía como era usted -mascullo, sin quererlo, de
manera despectiva-

-¿y como se supone que soy yo? -pregunto apretando los puños con fuerza- tal vez si fuera rubio y
con ojos verdes, ¿cierto? -cuestiono refiriéndose a Kasu-

-u-usted...¡usted es como los demás! -exclamo frunciendo el ceño-

Aquella era la realidad, y ella tarde se había dado cuenta de ello.

-¿y tu Sakura? ¿tu como eres? -escupió las palabras- ¡tu también eres como las demás!

-¿y Karin no lo es? -cuestiono sin siquiera pensarlo, mas de inmediato se arrepintió-

Un sentimiento que no supo reconocer hizo que aquellas tontas palabras escaparan de sus labios,
pero ya era tarde para retractarse, y el pelinegro la había escuchado, es por eso que lanzó una risa
de burla ante sus palabras.

-¿que sucede Sakura? ¿te hubiera gustado estar en su lugar? -pregunto de manera arrogante-

-¡no! -exclamo de inmediato- y-yo no...

-eso se llama celos, ¿sabes? -exclamo frunciendo el ceño- por que aunque digas que no, si lo
deseabas -sentenció molesto- tu deseabas estar allí, ¿por que sigues fingiendo?

La incredulidad se reflejo en el rostro de la chica al escucharlo, él parecía tan seguro...él en verdad


creía que ella...

-¿u-usted en verdad piensa lo que...lo que dijo ayer? -exclamo en medio de un pequeño sollozo-

Él pelinegro se sorprendió al oírla, y aunque quiso decir que si, que si pensaba aquello, ninguna
palabra escapo de sus labios al verla llorar, al verla tan frágil y vulnerable.

-¡y-ya no me importa l-lo que usted piense joven! -tartamudeo exaltada ante el silencio de él-
¡piense lo que quiera, y haga lo que quiera! ¡vaya con Karin en vez de estar aquí! -balbuceo
alterada- ¡no necesito nada de usted!

Él ya había dicho todo lo que pensaba de ella el día anterior, y la pelirrosa no necesitaba que se lo
dijera otra vez, no otra vez por favor, ella no lo soportaría.

-tu no me dices que hacer Sakura -exclamo de manera autoritaria- y si me necesitas, me necesitas
y me debes, me debes tu trabajo -apunto en tono elevado- me debes el dinero que ganas.
-¡yo no le debo nada! -exclamo firmemente- usted necesitaba una sirvienta, y eso es lo que soy,
¡no me esta regalando nada joven! -bramo molesta- yo cumplo con mi deber en la casa, y usted
cumple con el deber de pagarme, es un cambio por ambas partes, ¡no le debo nada! -sentenció-

-¡puedo despedirte por tu comportamiento! -exclamo furioso al escuchar cada una de sus
palabras-

-¡entonces hágalo! -exclamo de manera retadora-

El abrió los labios para hacerlo, para decirle que se vaya, y...y nada salió de ellos, ¿¡por que no
podía decirlo! Un nudo se formo en su garganta, y las palabras se negaron a salir de su boca. Ella lo
vio por unos segundos, y después de eso, sin decirle nada mas, y aun llorando, dio media vuelta y
se alejo de allí a paso apresurado, y él...él todavía se quedo estático como un verdadero idiota, sin
decir nada, y sin siquiera moverse.

¿Que le estaba pasando?

Su cuerpo retrocedió un paso, o quizás dos, y entonces se dejo caer en el sillón que tenía detrás,
produciendo un pequeño ruido en el lugar, ahora, vació. Ella era su sirvienta, él podía despedirla
en cuanto quisiese, entonces ¿por que no lo había echo? Su ceño se frunció con fuerza, y entonces
sus labios por fin se abrieron.

-estas...-susurro con firmeza- despedida -sentenció por fin-

Pero de nada sirvió en ese momento, pues ella ya no estaba allí, y de echo él estaba solo en
aquella sala.

-maldición -gruño molesto-

Y justo en el momento en el que se iba a parar para por fin ir a su despecho, la puerta de la casa
sonó, y al cabo de unos segundos una pelimarrón apareció allí para abrir a la misma de manera
tranquila.

-buenos días señor Naruto -saludo abriendo la puerta para que el chico pasará-

¿Naruto? ¡Genial! Aquello era lo que le faltaba, y es que en ese momento lo único que quería era
estar solo, completamente solo y tranquilo para pensar con tranquilidad.

-¡teme! -el grito del chico hizo que lanzará un bufido de exasperación- ¿a que no me esperabas por
aquí?

-no Naruto, no lo hacía -mascullo rodando los ojos-

-b-buenos días Sasuke...-aquella tímida voz solo podía pertenecer a Hinata-

-hola Hinata -saludo al tiempo que se ponía de pie-


El pelirrubio se sentó al siguiente segundo en el sillón que él tenía en frente, y entonces, no tuvo
más remedio que volver a tomar asiento.

-¿que te trae por aquí? -cuestiono intentando no sonar demasiado cortante-

-bueno pues pasábamos por aquí, y me pregunte ¿por que no pasar a saludar al teme? -exclamo
en tono elevado y alegre, algo que era normal-

-así que decidiste arruinarme la mañana, ya veo...-murmuro en tono bajo- Hinata siéntate...-
exclamo al ver que la peliazul permanecía de pie-

-b-bueno no, es que yo...-balbuceo intimidada ante la mirada del chico- quisiera saludar a Sakura,
¿ella esta?

El semblante del azabache cambió de inmediato, y su ceño volvió a fruncirse, algo que sin lugar a
dudas el pelirrubio noto por que lo miro de manera dudosa.

-sí, ella esta, pero no se donde...-mascullo entre dientes- tal vez esta en su cuarto.

-bien, entonces yo iré a verla -informó con una sonrisa y sin mas dio media vuelta para
encaminarse con la pelirrosa-

El ojiceleste siguió a su novia con la mirada, y después de eso la fijo en su amigo, el cual parecía
sumamente molesto por algo, o con alguien.

-¿sucede algo, Sasuke? -cuestiono en tono discreto-

-no es nada -exclamo agitando la cabeza-

-vamos Sasuke, sé que algo te pasa, te conozco -musito severamente-

-Naruto, no me pasa nada, solo tuve...-dudo-

-¿que? ¿que tuviste?

El Uchiha suspiro irritado y sin mas se puso de pie.

-una mala mañana, es todo -concluyo seriamente- vamos a mi despacho...-exclamo para después
comenzar a caminar hacia aquel lugar-

El pelirrubio se puso de pie, y lo siguió sin decir nada mas, pero aquello no quería decir que
hubiera creído al pelinegro. Él era su amigo desde hace mucho tiempo como para dejarse engañar
por esa fachada de indiferencia, algo le había sucedido a su amigo, y el problema allí era que él no
sabía de que tipo de problema se trataba, y estaba seguro que Sasuke no se lo diría.

... ... ...


Caminaron a paso tranquilo por aquellas calles del pueblo, y no es que estuviera tomando un
paseo, pues aquel no era su día libre, pero ese día Kasa le había encomendado las compras de la
casa, y ella no había puesto ninguna objeción, pues salir de aquella casa era algo que deseaba mas
que nunca, y mas si estaba con una buena compañía, como lo era la de Hinata.

Le había sorprendido verla allí, pero en verdad que le había subido el ánimo, no del todo, aquello
era algo imposible, pero si había ayudado bastante. Hinata la había encontrado llorando, y ella
tuvo que disimular todo rápidamente, y es que no quería que comenzará a preocuparse por sus
cosas, nunca nadie lo había echo, ¿por que quedria hacerlo ella ahora? La peliazul le había soltado
sus preguntas de inmediato, pero cuando vio que ella no estaba dispuesta a responder,
simplemente le sonrió y le dijo que todo saldría bien...

-¿te sientes mejor? -su suave susurro hizo que reaccionará-

-Hinata, estoy bien -murmuro mostrando una sonrisa no muy convincente- de verdad -añadió al
ver su semblante preocupado-

La peliazul aun se mostró preocupada, y a ella no le gusto aquello. Continuaron caminado


tranquilamente, ambas con bolsas en sus manos, pues Hinata se había ofrecido a ayudarla, y la
verdad era que eran muchas cosas.

-es un lindo día, yo...yo necesitaba salir...-continuo la ojijade de manera tranquila-

-¿te hacen trabajar mucho?

-no, no es eso, solo que...-balbuceo de manera dudosa-

Nuevamente todos sus pensamientos se dirigieron hacia su patrón, y aquello hizo que la opresión
de su pecho apareciera nuevamente. Sus puños se apretaron alrededor de las bolsas que cargaba,
y su corazón volvió a acelerarse.

-yo trabajo en la casa de una señora mayor, ¿sabes? -intento cambiar de tema al ver el estado de
la ojijade- es muy agradable, y vive sola.

-no sabía que trabajaras...-murmuro sorprendida-

-claro que sí, no puedo...no puedo dejar que Naruto-kun haga todo, ¿no lo crees? -cuestiono con
un leve rubor en las mejillas-

La pelirrosa se sorprendió al oírla.

-no, por supuesto que no...-asintió sonriendo- a mi me gusta trabajar, ¿que mas debería hacer si
no es trabajar?

La peliazul lanzo una risilla agradable y suave al oírla.


-yo pienso igual Sakura -exclamo contenta- pero a Naruto no le gusta que me esfuerce, dice que el
que debe trabajar...

-es el hombre -concluyo Sakura- todos dicen eso -exclamo frunciendo el ceño-

-las cosas son así...

-¿y que se supone que deberíamos hacer nosotras?

La peliazul se quedo pensativa por unos buenos segundos.

-bueno, encargarnos de la casa...-murmuro lentamente- de...bueno de...-musito de manera


nerviosa-

-¿de que mas? -cuestiono curiosa-

-de los h-hijos -concluyo mas roja que un tomate-

-ah...-exclamo sorprendida- bueno sí, puede ser, pero creo que...

-creo que a mi...a mi si me gustaría eso...-interrumpió de manera soñadora-

La pelirrosa supo que ella estaría pensando en el pelirrubio. Hinata era muy afortunada de haber
encontrado a alguien como el joven Naruto, y no es que ella lo conociera a la perfección, por que
no lo hacía, pero la ojiperla se veía feliz, y ella sabía que todo aquello se debía a que ella estaba
enamorada de él, y él de ella. Naruto hacía feliz a Hinata.

-¿que es lo que sientes? -soltó sin pensarlo-

-¿q-que?

Las mejillas de la pelirrosa se tiñeron de un suave rojo al comprender su propia pregunta.

-b-bueno, es que yo...yo me preguntaba...-balbuceo nerviosa- tu quieres a Naruto, ¿cierto?

-c-claro que sí...-murmuro con una pequeña sonrisa-

-pero...¿tu como...? -se interrumpió al no saber como continuar-

-¿que sucede Sakura?

La pelirrosa se mordió el labio con fuerza y bajo la mirada de manera pensativa.

-tu estas ena