Chamberlin 8w
Temas abordados
Chamberlin 8w
Temas abordados
info Número 8
Graham Collier
Homenaje a
PORTADA:
Página 2
[Link] Número 8
MAQUETACIÓN:
Carlos de la Fuente ada vez que me planteo la
preparación de un número de
CORRECTOR: El Chamberlin me enfrento
Fernando Fernández Palacios
con el reto de completar el
PÁGINA WEB: contenido del fanzine. Un reto del
[Link] que solo empiezo a ser consciente
info@[Link] cuando comienzo a diseñar cada una
de las 100 paginas que número a
COLABORACIONES: número componen cada edición, in-
Arnie Álvarez tentando que el resultado final alcan-
Carlos de la Fuente ce un mínimo de calidad e interés.
Francisco Gastón
Después de 8 números aún valoro
Sergio Guillén
Andrés López Umaña más el trabajo de las revistas y fan-
Francisco Macías zines que leía (y que todavía leo).
Paul Martín Simón Como ya se reflejó en una editorial
Luis Peñafiel previa, la constatación de que “el
Carlos Romeo tiempo de los fanzines” parecía ex-
tinguirse fue el detonante para que
CONTRIBUCIONES: naciera El Chamberlin.
Fotos, artículos, entrevistas, críticas y
Haciendo valoración, soy consciente
en general todo posible material original
editable es entusiastamente aceptado a de que muchas veces he acabado
través de info@[Link] incluyendo más de una errata. Inclu-
so algunas de bulto. ¡Y eso que
—————— número a número intento mejorar!
Por eso se agradece tanto cualquier
El Chamberlin nace como pequeña muestra de agradecimiento.
autoproclamado nombre para un grupo Esos pequeños afectos son el motor
de amigos que se reúnen que hace que siga con esta autoim-
periódicamente con el objeto de dar puesta labor.
salida a su afición común por lo que se Afecto que verdaderamente corres-
podría etiquetar como “otras músicas”
ponde a nuestros colaboradores. Este
y por extensión y homenaje a ellos
bautiza a esta revista, que intenta puñado de amigos, que en realidad
reflejar el espíritu que preside nuestros son los autores de El Chamberlin.
encuentros. Algunos están desde el principio (o si
El Chamberlin no se responsabiliza de hemos de ser precisos desde antes),
los artículos ni opiniones firmados, que otros se unieron por el camino
son responsabilidad exclusiva de sus (algunos voluntariamente, otros tras
autores. alguna que otra invitación).
Aunque no prohibimos la reproducción
Gracias a este equipo que hemos ido
total o parcial, por cualquier medio o
procedimiento, de esta publicación, sí montando, seguimos aquí y creo que
rogamos se cite la fuente y el nombre era el momento de darles las gracias.
del autor.
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El Chamberlin Noviembre
Terry Smith, Dick Morrissey, J.W. Hodkinson, Jim Richardson, John Mealing,
Dave Quincy, Dennis Elliott.
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[Link] Número 8
completaría rápidamente con Spike Wells a la batería, Lionel Grigson a
los teclados y Daryl Runswick al bajo, aunque estos tres últimos músicos
no llegaron a participar en ningún disco. El septeto definitivo, que es el que
aparece en los primeros cuatro discos de estudio (aparte de en un directo
editado póstumamente), se completaba con John Hodkinson a la voz,
John Mealing a los teclados, Jim Richardson al bajo y Dennis Elliott,
que solo tenía 19 años, a la batería, con los mencionados Smith,
Morrissey y Quincy.
La banda, que contaba con dos saxofonistas, algo nada habitual en la
escena próxima al rock, rápidamente empezaría a componer y firmaría por
mediación de Lew Futterman para publicar sus discos con Island (en el
Reino Unido) y Capitol (en EE. UU.).
Su primer disco, If (1970), entró inmediatamente en las listas de más
vendidos y su portada (que representaba el metalizado nombre del grupo)
ganó un premio por su diseño. El álbum mantiene un perfecto equilibrio
entre calidad y comercialidad destacando los saxos “gemelos”, la técnica y
fluida guitarra de Terry y el Hammond de Mealing. La primera gira
inglesa la harían acompañando a Yes y les llevaría a crearse una gran
popularidad dentro del mundo del rock, donde a pesar de su experiencia
no eran reconocidos, que les permitiría continuar de gira por [Link].
if (1970)
Edición Inglesa
1. I'm Reaching Out On All Sides
2. What Did I Say About The Box,
Jack?
3. What Can A Friend Say?
4. Woman Can You See (What This
Big Thing Is All About)
5. Raise The Level Of Your Cons-
cious Mind
6. Dockland
7. The Promised Land
Edición Americana
1. What Can A Friend Say?
2. What Did I Say About The Box, Dennis Elliott: batería
Jack? J.W. Hodkinson: voz y percusión
3. Raise The Level Of Your Cons- John Mealing: teclado y coros
cious Mind Dick Morrissey: saxofón
4. I'm Reaching Out On All Sides Dave Quincy: saxofón
5. Woman Can You See (What This Jim Richardson: bajo
Big Thing Is All About) Terry Smith: guitarra
6. Dockland Lew Futterman: producción
7. The Promised Land
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El Chamberlin Noviembre
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El Chamberlin Noviembre
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[Link] Número 8
En estos últimos años de la banda, esta sufriría un nuevo cambio de
formación y hasta de logo transformando el clásico if que les había
acompañado desde los inicios por IF, además de la incorporación de Geoff
Whitehorn a la guitarra, instrumento que tomará gran protagonismo, con
el que grabarían dos discos, Not Just Another Bunch Of Pretty Faces
en 1974 y Tea Break Over, Back on Your 'Eads en 1975, con temas
más directos y guitarreros pasando a segundo plano los saxos de Dick
Morrissey como lejano recuerdo del sonido pionero de la banda.
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El Chamberlin Noviembre
Discografía:
If (1970).
If2 (1970).
If3 (1971).
If4 / Waterfall (1972).
Double Diamond (1973).
Not Just Another Bunch of Pretty Faces (1974).
Tea Break Over, Back on Our 'Eads (1975).
Forgotten Roads: The Best of IF (1995).
Europe '72 (Live) (1997).
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[Link] Número 8
EL LIBRO GENERADOR
Todo en un día
(Smallcreep’s Day de Peter Currell Brown)
por Sergio Guillén
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El Chamberlin Noviembre
ahora lucía unas mangas totalmente art pop con las justas costuras de
rock para no perder el patrón primero; sin embargo, y aunque gran parte
de sus acólitos renegaron del combo por el remarcado giro, no fueron
pocos los nuevos oyentes que se unieron a estos renacidos Genesis. Pero
regresemos al larga duración de Mike, ya que otros aromas se olían con el
evolucionar de la aguja sobre los surcos de su trabajo de estudio. El propio
multiinstrumentista aseguraría a posteriori que descubrió entonces el peso
y la importancia que habían tenido el resto de los componentes de
Genesis a la hora de crear cada nuevo riesgo compositivo. Aquí se
encontraba solo y desde el principio sintió que la construcción de un
edificio sónico como lo es Smallcreep's Day le estaba costando más
esfuerzos de los imaginados a la hora de enfrentarse con el papel pautado.
El LP ve colmada su cara A por la suite que da título al disco, un viaje en
siete partes inspirado en la obra surrealista de Peter Currell Brown. En
1965 este autor británico natural de Colchester, y bajo el auspicio de Victor
Gollancz Ltd, publicaba la que sería su única novela, una historia que
pareciese fábula con moraleja incluida. Pinquean Smallcreep es un
abnegado operario de una inmensa fábrica, un lugar interminable, lleno de
espacios que se multiplican, de vías de tránsito que hacen de la edificación
puro laberinto. Un día, al que hace referencia el título del libro,
Smallcreep se ausenta de su puesto de trabajo únicamente con el
siguiente fin concreto: recorrer el resto de la fábrica, descubrir su
inmensidad. Desde ese momento, el lector se adentra en un mundo de
relaciones humanas por el que Currell Brown aprovecha, con talento y
humor absurdo, para criticar la sociedad industrializada, los humanos que
forman parte de engranajes imposibles de ser desmontados, pues se corre
el riesgo de la fractura de lo bien visto, de lo que para las mentes caducas,
conservadoras y moralistas es el “camino correcto”.
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‘Smallcreep’s Day’ existen hasta tanteos con el jazz rock de talante
progresivo, brioso, de cabalgada segura, para a la postre, y en los últimos
cinco minutos, mudar en balada que da con el fin del día de Pinquean.
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El Chamberlin Noviembre
El oído perverso
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las audiencias comienzan a intercambiarse y esos lin-
deros comenzaron a desbrozarse: ahí está ese espec-
tacular y divertido monumento a la palabra, llevada a
sus últimas posibilidades, que es el Finnegans Wake.
Un genio no puede romperla dos veces. No, los seño-
res críticos que habían quedado sepultados ante la
tromba que fue Ulysses no le perdonaron a James
Joyce su nueva odisea: el delirio políglota y multifóni-
co de Earwicker. Esta obra literaria es odiada por los
literatos, pero es amada por los músicos, que hicieron
la mejor lectura precisamente donde Joyce quería, por
sus significantes, por el incantante sonido de sus ji-
tanjáforas y equívocos verbales de todo tipo. Interro-
gue el lector inquieto Roaratorio de Cage o el aluci- Finnegans Wake
(1939) de James
nante Requiem Fur Eine Junge Dichter de Bernard
Joyce, destaca por
Alois Zimmerman como mínimo. Asimismo es sabido su estilo experi-
que la amistad y la pintura de Kandinsky y el expre- mental y su fama
sionismo de Kokoshka y Stefan George inspirarán de ser uno de los
la propia abstracción de Schoenberg y su escuela vie- libros más difíciles
nesa. Los expresionistas abstractos estadounidenses de la literatura en
de posguerra pintarán sus grandes lienzos con Feld- inglés.
man o los minimalistas de fondo. Cortázar escribirá
sus mejores páginas de la mano del jazz de Telonius y Satchmo, entre
tantos otros, Nicanor Parra le enrostrará su antipoesía al establishment
escuchando embelesado la lira popular de su hermana Violeta… y así, su-
ma y sigue.
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El Chamberlin Noviembre
Como Kagel y Stockhausen, Zorn sabe muy bien lo que hace y eso irri-
ta. Su estética va más allá del algo agotado épater le bourgeois. Propone,
descarta, vocifera y susurra a la velocidad del rayo, dividiendo a sus ad-
versarios y derrotándolos en un Blitzkrieg sonoro único (nada se malen-
tienda aquí, el booklet de su seminal disco solista The Classic Guide To
Strategy incluye reproducciones de batallas famosas, una de las tantas
aficiones de Zorn). Como un zapping violento y espasmódico algunas ve-
ces, como un seductor ensalmo que acaba en un frenético colapso, como
una obscena tortura que acaba en dulces frutos de placer. Queda claro que
el mensaje no es cómodamente digerible, pero no deja de divertir, como el
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[Link] Número 8
mejor humor, paradójicamente el que dice las cosas más serias.
Fácilmente puede argüirse que esta obra es para iniciados y una burla des-
carada de la sociedad del consumo, un pastiche posmoderno despachado
por un sangrón que prefiere los dibujos animados y el manga a la literatu-
ra “seria” y, en fin, a todas las poses vacuas que las academias nos tienen
acostumbrados. Pero detrás de toda la calculada exhibición de violencia
hay contenido, buen hombre, y es hora de que prestemos atención.
Es que el objetivo de Zorn es exponer, desnudar la artificiosa construcción
de la memoria que los media han hecho. Strip-tease o simple violación de
imágenes, sonidos o ideas con las cuales hemos forjado nuestra visión (o
audición) de lo real, expuesto cínica y brutalmente, para luego, despojado
de connotaciones falsas, ser revalorado fresca, renovadamente. La
aletheia, en suma, hecha música (¡como en Kagel otra vez!), la música
que vuelve a quedar lista para ser oída, límpida, como realmente es. Es
por ello que el autor de Kristallnacht no dude en señalar que todas las
músicas son iguales. A la manera de Stravinsky, muchas de sus obras se
construyen inspiradas en el montaje cinematográfico de bloques sonoros,
con la diferencia de que estos bloques son fragmentos genéricos en sí.
Ejemplo característico de ellos es la música de Naked City, el supergrupo
que Zorn formará en los ’90, denominado por él, modestamente, como un
taller de composición. Rasgo distintivo de los discos de esta banda es la
superposición veloz de distintos géneros musicales, combinados dialéctica-
mente, todo ello en tiempo real, un collage que no desdeña articular grind-
core con bossa nova, efectos cinematográficos con miniaturas webernia-
nas, una línea de Morricone (una de sus más notorias influencias) con
una estampida de free jazz a altísimo volumen, dilapidación de frecuencias
barridas de filtros sucios, al borde de la náusea, con blues de New Orleans,
eructos y aullidos (cortesía de ese terrorista de la garganta, Yamatsuka
Eye), con gentiles fraseos provenientes de la más pura tradición del easy
listening, etc.
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El Chamberlin Noviembre
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Un apéndice personal:
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El Chamberlin Noviembre
Y puede que sea klezmer y cartoon, y luego dub, cool o free, o todo el
songbook de Masada de un solo aliento, qué importa, si es música de ver-
dad, Masada, jazz de la resistencia, la última línea de la creación de ver-
dad. La comunidad, la fortaleza que rechaza una y otra vez a las hordas de
la estólida comercialización.
La corte de magos se despide tras una hora de vértigo, volcanes y oqueda-
des de selva y salvas dichosas, y nos deja este koan plantado en la mente.
Nos vamos contentos, inseguros, felices, sentimos algo, oímos algo, tú le
das un nombre y lo vas a buscar a una iglesia, a tu dinero o a tus drogas,
yo lo vi, lo escuché ahí en ese viejo teatro una tarde solitaria de otoño
meridional... y sigue teniendo sentido.
Bibliografía recomendada:
Libros:
Internet:
John Zorn:
el concepto Masada
Francisco Macías
Tras dos años escuchando casi compulsivamente los discos de John Zorn,
y debido en parte a las peticiones de algunos amigos, he decidido hacer un
esquema sobre el proyecto más importante y prolífico del saxofonista nor-
teamericano. En principio, no haré hincapié en el contenido musical de ca-
da uno de los discos (son más de 50) ni en cada uno de los temas que los
componen, ya que en realidad este artículo es la base sobre el que se haría
en un futuro un estudio más detallado.
En septiembre de 1992, John Zorn crea su composición ‘Kristallnacht’,
que narra musicalmente varios aspectos de la vida de los judíos durante la
segunda guerra mundial, de su supervivencia y de su futuro como pueblo.
Para ello, Zorn se acerca a la música Klezmer del siglo 17 y 18 y la mezcla
con otras tendencias más modernas. Por otro lado, tras 20 años de carre-
ra, el músico norteamericano piensa en dotar de melodías más definidas a
sus composiciones y crear, según sus propias palabras, "un libro de temas
inspirado en los catálogos de grandes compositores como Burt Bacha-
rach, Thelonius Monk, Kurt Weill u Ornette Coleman". De esta forma
se crea el concepto Masada, que hasta el momento consiste en unos 500
temas, con una estructura similar, compuestos con unas reglas muy con-
cretas pero dejando espacio suficiente para la improvisación. Zorn se ins-
pira en la tradición judía y mezcla la música Klezmer con otras de influen-
cia balcánica y árabe, acercándola al terreno del jazz, del rock o de la
música clásica dependiendo de la formación que elija para interpretarla.
Está compuesto por 205 temas que Zorn compuso entre 1993 y 1997, que
han sido interpretados por varias formaciones que enumeraremos a conti-
nuación, y registradas, tanto en estudio como en directo, en mu-
chos discos que también citaremos aquí.
Masada
Masada está formado por John Zorn al saxo alto, Dave Douglas a la
trompeta, Greg Cohen al contrabajo y Joey Baron a la batería. Son la
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El Chamberlin Noviembre
1. Alef (Diw,1994).
Grabado el 20 de fe-
brero de 1994.
2. Beit (Diw,1994). Grabado el 20 de febrero de 1994.
3. Gimel (Diw,1994). Grabado el 20 de febrero y el 22 de junio de 1994.
4. Dalet (Diw,1995). CD con tan solo tres temas grabados el 20 de febre-
ro de 1994.
5. Hei (Diw,1995). Grabado el 16 y 17 de julio de 1995.
6. Vav (Diw,1995). Grabado el 16 y 17 de julio de 1995.
7. Zayin (Diw,1996). Grabado el 16 de abril de 1996.
8. Het (Diw,1997). Grabado el 1 de agosto de 1996.
9. Tet (Diw,1998). Grabado el 21 de abril de 1997.
10. Yod (Diw,1998). Grabado el 15 de septiembre de 1997.
Llama la atención el que todos estos discos se hayan grabado en tan solo 7
sesiones repartidas en poco más de tres años y medio. Además, Masada
ha publicado los siguientes discos en directo y de archivo, clasificados por
fechas de grabación:
11. First Live '93 (Tzadik, 2002). Recoge la primera actuación de la ban-
da el 2 de septiembre de 1993, en la Knitting Factory de Nueva York.
12. Live In Jerusalem (Tzadik, 1999). Doble CD que recoge la primera
visita de la banda a Israel el 18 de mayo de 1994.
13. Masada Live (Jazz Door, 1995). Grabado el 11 de diciembre de 1994
en Nueva York. Es la única grabación de Masada donde Kenny Wolle-
sen sustituye a Joey Baron a la batería.
14. Live In Taipei (Tzadik, 1999). Doble CD que recoge las actuaciones
de Masada en la capital de Taiwán, Taipei, entre el 22 y el 25 de mayo
de 1996.
15. Live At Tonic 1999 (Tzadik,2004). DVD que recoge una actuación del
verano de 1999.
16. Live in Middelheim (Tzadik, 1999). Grabado el 15 de agosto de 1999
en el festival de jazz de Middelheim, en Amberes, Bélgica.
17. Live In Sevilla (Tzadik, 2000). Grabado el 18 de marzo de 2000, en el
Teatro Central.
18. Live At Tonic. (Tzadik, 2001). Doble CD grabado el 16 de junio de
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[Link] Número 8
2001.
19. 50th Birthday Celebration Vol. 7. (Tzadik, 2004). Grabado el 18 de
septiembre de 2003, y encuadrado dentro de los conciertos conmemo-
rativos del 50º cumpleaños de John Zorn, que duraron todo el mes de
septiembre. Tzadik publicó 12 volúmenes dentro de esta serie, de los
cuales solamente 4 recogen actuaciones de bandas relacionadas con el
concepto Masada (Masada String Trio, Masada, Electric Masada y
Bar Kokhba), de los que hablaremos más adelante.
20. Sanhedrin (Tzadik, 2005). Doble CD que recoge versiones inéditas de
algunos de los temas grabados en estudio en las 7 sesiones que se
realizaron entre febrero de 1994 y septiembre de 1997.
Electric Masada
En 2003, con motivo del décimo aniversario del concepto Masada, el sello
Tzadik comienza a publicar una serie de cinco volúmenes bajo el epígrafe
Masada 10th Anniversary Edition.
Por último, la formación polaca The Cracow Klezmer Band graba el si-
guiente disco:
En 2004, John Zorn compone 300 nuevas piezas dentro del concepto Ma-
sada y decide grabarlas con distintas formaciones en la serie Book of An-
gels, de la que hasta el momento se han publicado 19 volúmenes:
Espero que este resumen pueda aclarar las dudas que a veces surgen
cuando la discográfica de un músico es tan amplia como la de John Zorn,
y si alguien ve algún error, o puede añadir algo que falte en el esquema, le
invito a que lo haga.□
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El Chamberlin Noviembre
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[Link] Número 8
separación, presionaría para la edición de un disco póstumo, el
directo Buried Alive, que recogía parte del concierto dado en
el Progfest ’94 y que ahondaría en deteriorar las relaciones del
grupo, ya que no todos consideraban que el concierto estuvie-
ra a la altura de ser reflejado en un disco oficial. Realmente el
disco incluye versiones tocadas sin entusiasmo y se puede in-
tuir en él que la banda ya no se sentía a gusto.
Deberían pasar ocho años, hasta que las tensiones fueran olvi-
dadas, esto sería en 2002, cuando escuchando unas viejas
maquetas, Jonas Engdegård se animara a telefonear y el
grupo volviera a la actividad. La noticia corrió como la pólvora
entre sus antiguos fans que rápidamente recibirían la confir-
mación de que en 2003 Änglagård volvería a los escenarios
y al estudio para grabar su nuevo disco. Pero las buenas noti-
cias no durarían mucho, nada más empezar los ensayos vol-
verían las tensiones que provocarían la inmediata salida de
Tord Lindman. Aun a pesar de los problemas internos para
funcionar como banda, Änglagård daría cinco conciertos en
2003 en los que interpretarían dos temas nuevos, como mues-
tra de su trabajo, antes de volverse a separar.
Esta vez las heridas cicatrizarían antes ya que en el 2008 Jo-
nas Engdegård y Johan Brand empiezan a trabajar en nue-
vas composiciones. Enseguida Anna Holmgren se une a ellos
con el firme propósito de componer un nuevo disco de
Änglagård. Aparte quedarían Mattias Olsson, que se incor-
poraría cuando las composiciones estuvieran terminadas para
incluir la batería, y Thomas Johnson, que solo se prestaría a
grabar sus partes de teclado ya en el estudio.
A pesar de lo reducido del grupo de trabajo este no sería fácil,
de nuevo con interminables disputas sobre el sonido a tomar
por la banda. Además una vez en el estudio, la grabación se
prolongaría durante un año, repitiéndose todos los problemas y tensiones
de 1994. Así tendríamos que esperar hasta 2012 para volver a tener un
nuevo disco de Änglagård, titulado Viljans Öga, y que combina la inten-
sidad emotiva de Hybris y el sonido y la calidad desplegados en Epilog.
Este nuevo disco devolvería a la banda a los escenarios, con David Lund-
berg en los teclados, realizando de nuevo cinco conciertos que como no
podía ser de otra forma incluía su paso por el Nearfest. Pequeña gira que
sin duda volvería a aumentar la tensión interna de la banda, agravada por
la compañía de Tord Lindman, que debido a su relación sentimental con
Anna Holmgren acompaña a la banda en los desplazamientos. El resulta-
do es previsible: tras la mini gira surge una nueva ruptura, aunque esta
vez no parece definitiva, ya que inmediatamente se anuncia que los nue-
vos Änglagård serán: Anna Holmgren (flauta, saxofón), Johan Brand
(bajo), Tord Lindman (guitarra, voz), Erik Hammarström (batería) y
Linus Kåse (teclados). ¿Volverán para quedarse?.◊
Carlos de la Fuente
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El Chamberlin Noviembre
El empate
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[Link] Número 8
entre estas dos nobilísimas maderas integrantes de la sección de bajos de
la orquesta, eficaces y generosos dadores de nuances en el acompaña-
miento, sobrios solistas doctos, delirantes leaders en el jazz o la improvi-
sación libre. Me seduce esta dualidad casi gnóstica de ambos. Del clarinete
bajo me gusta su tesitura fluidamente cantante, que le da esa profundidad
estremecedora en los graves y esa especie de atenuación o contención en
los agudos. Pero también sus gruñidos burlones y falsetto embriagante
erizado de armónicos pueden formar parte de sus posibilidades. Recuérde-
se su sonido cimbreante en The Sinking of the Titanic de Gavin Bryars,
por ejemplo, o contrapunteando a las voces femeninas de varios ciclos de
Lieder de Anton Webern, al igual que en las obras orquestales tardías del
maestro vienés, como la Sinfonía Op. 21 o las Variaciones para or-
questa Op. 30. Extrañamente, sin embargo, sigue siendo un instrumento
de excepción, tocado por uno de los clarinetistas. En el terreno solista, por
el contrario, es el ataque agresivo y fractal de Elliot Sharp, la acrobacia
tan idiosincrásicamente holandesa de Willhelm Breuker o sus lúdicas
múltiples caras propuestas por Marc Hollander en el increíble primer dis-
co de Aksak Maboul, Onze Dances Pour Combattre La Migraine, en-
tre otras cosas, los que garantizan una vida más que perdurable a la
gramática de este bello instrumento, el cual el mismísimo Wayne Shorter
ha adoptado en la etapa más reciente de su carrera.
Su primo algo distante, el fagot (emparentado, en verdad, con el oboe, el
corno inglés, obviamente con el contrafagot, como vimos, y ese desconoci-
do, el heckelphone), parece enfatizar aún más los contrastes: cómico en
los stacattos (el ejemplo más célebre es el tema del ‘Apprentiece socière’
de Paul Dukas), gimiente en los agudos, solemne y vagamente macabro
en los graves más extremos, como en el desgarrador morendo de la 4ª
Sinfonía de Shostakóvich, después del horroroso clímax del tutti orques-
tal, una de las páginas más memorables
de la música orquestal. Este versátil ins-
trumento suele no faltar en los grupos
orquestales, tiene escaños hace ya si-
glos en la sección baja de las maderas.
Su agradable maridaje con las violas y
los cornos franceses es recomendable y
receta frecuente de los compositores
clásicos. Son escasos, sin embargo, los
conciertos para fagot y conjunto instru-
mental, raro, porque es capaz de ejecu-
ciones altamente virtuosas y de generar
sonoridades multifónicas con todo tipo
de ataques y técnicas extendidas.
Ejemplo notable es la Sequenza XII de
Luciano Berio. En el terreno del rock
Lindsay Cooper aporta los bellos mati-
ces de esta madera al sonido inconfundi-
ble de Henry Cow, y posteriormente a Lindsay Cooper
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El Chamberlin Noviembre
News from Babel (increíble grupo que congregó en dos magníficos discos
a Cooper, Chris Cutler, Dagmar Krause, Zeena Parkins y Robert
Wyatt), aparte de su propia obra solista; no puede quedar fuera el uso
que Lars Hollmer le da en los dos magistrales discos de Von Zamla; el
fagotista en el segundo de estos trabajos, No Make Up, es Michel Brek-
manns, quien hizo lo propio en los primeros discos de Univers Zero y en
Musique pour L’Odyssée de Art Zoyd. Gil Evans y Sun Ra son pocos
de los músicos que lo han incorporado al instrumentarium del jazz, proba-
blemente víctima de la imagen esclerótica con que la música de orquestas
es presentada en los medios o en los propios ojos un tanto prejuiciosos de
muchos jazzistas, quizás por su imagen tan europea, raro, porque la gran
mayoría de los instrumentos usados por ellos son del viejo continente, not
so drop dead sexy perhaps, old cats?
1) And the Oscar goes to… Existente desde el siglo XVII, ninguneado por
casi doscientos años, relegado a los registros medios de la orquesta para
reforzar la armonía, tocado con mala gana por violinistas losers, tal es el
lamentable prontuario que este bello instrumento, el más triste del mundo,
como lo llamó John Cale, uno de sus más célebres cultores, ha debido
cargar tan injustamente: la viola. Su tenue registro alto no tiene el podero-
so clamor del violín o la voz telúrica del cello. No es fácil posicionar los de-
dos a lo largo del mástil y la dinámica del instrumento no presenta la con-
tundencia que uno esperaría por el tamaño de su caja. No obstante, todas
las técnicas de arco, pizzicato y producción de armónicos y efectos le son
tan válidamente aplicables como a sus hermanos tan famosos. Salvo en
Mozart o las últimas piezas de Beethoven, hasta comienzos del siglo XIX
ni en la orquesta ni en el conjunto camerístico par excellence, el cuarteto
de cuerdas, los compositores rutinariamente dejan de escribir partes de
mero relleno de la sección de arcos. Como se sabe, es Berlioz quien com-
pone uno de los primeros trabajos virtuosísticos para la viola y nada me-
nos que para las manos demoníacas de Niccolò Paganini, Harold in Ita-
ly. A partir de entonces, pero de un modo muy paulatino, comienzan a
aparecer nuevas piezas para su repertorio,
pienso en secciones de las Images de De-
bussy o las numerosas contribuciones que
realizó Paul Hindemith, quien, de hecho, era
violista. Frank Zappa en su pieza orquestal
‘Bogus Pomp’ le otorga una sección solista de
gran virtuosismo, para nada exenta de su
clásica ironía y sus peripecias con rítmica irre-
gular. Béla Bartók en su magnífico ciclo de
cuartetos de cuerdas le otorga un rol de pri-
macía. En el sexto, de hecho, es la viola la
que canta el tema central, el Mesto, en torno
al cual se enlazan los casi heterogéneos movi-
Página 32
[Link] Número 8
mientos de la obra, un tour de force para el conjunto que transita de me-
lodías de regusto gitano húngaro a una notable parodia de sus contem-
poráneos Stravinsky y Schoenberg, la Burletta; el Mesto, empero, re-
aparece una y otra vez, recordándonos la melancolía profunda del autor,
en dramática relación con su contexto artístico y personal, that’s art,
folks…
Como instrumento solista, la viola ha recibido trabajos perdurables que
definitivamente la sacan del pretérito rol de comparsa. Encontramos, así,
piezas de Bruno Maderna y Luciano Berio, otra vez, con su notable Se-
quenza IX, al último György Ligeti con su Sonata de 1993. Rol de pri-
mer nivel le otorga Morton Feldman, no solo en el ciclo The Viola in My
Life, sino en la litúrgica Rothko Chapel. Garth Knox, el virtuoso ex inte-
grante del espectacular Arditti String Quartet (uno de los mejores en-
sembles de la historia) registra notables piezas de Giacinto Scelsi, Hora-
cio Radulescu y Tristan Murail en el fundamental The Spectral Viola.
En el terreno del rock, destacan en este noble instrumento la poesía y la
pasión de John Cale o la reminiscencia folk que Fred Frith le da en los
discos de Art Bears.
La línea de fondo que teje Cale mien-
tras Lou Reed canta ‘Sunday
Morning’ o ‘Heroine’, el solo que Fred
Frith hace en el conmovedor epílogo
del Rock Bottom de Robert Wyatt,
el ya citado Mesto de Bartók, son
líneas que penetran las entrañas con
dolor redentor, parafraseando al
hebreo. Quizás, ahora que termino de
redactar estas líneas, entiendo par-
cialmente mi obsesión con este ins-
trumento. Lo pienso como un poema
de Rosamel del Valle, una pintura
de Utrillo, un film parpadeante de
sepia de un piel roja muerto bailando,
una callejuela estrecha de Saint An-
drews o la aparición fugaz de un lobo
en un bosque, un instante melancóli- John Cale
co y secreto, frágil, olvidado por la arrogancia cultural de los caudillos y las
camarillas, cuyo fulgor, una vez advertido, una vez descubierto, como el
fantasma en el ático, como el tesoro en el sótano o enterrado en el jardín
abandonado, se impregna en el espíritu, muestra el camino, la salida, tal
es su victoria, discreta, tal es su diamante, su talismán y su canción...□
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tos electrónicos y bellos sonidos valga la pena, tiene una visión y una
creados por el teclado. Este aire apertura musical muy superior a la
“retro” cambia totalmente en la últi- de cualquier oyente. Desde la prime-
ma composición del álbum, ‘Aqua ra vez que me habló de este proyec-
Love Ice Cream Delivery to, me gustó la idea de que el CD
Service’ (7’46), que parece una ca- viniese acompañado por un libro
rrera de Fórmula 1 espacial, con to- donde no sólo se explicara la proce-
dos los músicos tocando con mucha dencia de las influencias e instru-
intensidad. Gran final a lo Hawk- mentación de cada pieza, sino donde
wind que cuando parece que va a también hubiera espacio para un
terminar vuelve para, entre efectos glosario de instrumentos musicales
y ruiditos varios, interpretar un ex- que muchos de nosotros no sabe-
tracto de ‘Sarabande in A Major’ del mos ni que existen. El resultado ha
compositor Jean Philippe Rameau, sido mejor de lo que esperaba. El
y después ofrecernos una preciosa diseño, las ilustraciones, las fotos, el
melodía de clavicordio interpretada concepto entero es sobresaliente, y
por Eric Lussien. cómo no, la música.
En definitiva, uno de los mejores Aunque Pablo es conocido por el
discos que he escuchado de los pu- público "progresivo" por ser el bajis-
blicados este año, y el mejor del ta de la banda asturiana Senogul,
sello Moonjune desde que editó Ba- su música, como creador, difiere
ni de Slivovitz. bastante de lo que llamamos "rock
Francisco Macías progresivo" y se adentra en exten-
[Link] sos parajes donde los diversos esti-
los musicales conviven en armonía
Pablo Canalis: sin temor a que la relación entre
Folclores Imaginarios ellos sea catalogada bajo ningún
(Norte Sur Records 2012) epígrafe en concreto. Casi íntegra-
mente interpretado por Pablo (no
No me resulta he contado cuántos instrumentos
fácil escribir un toca, pero son una barbaridad), con
artículo sobre el la ayuda de algunos amigos, Folclo-
disco-libro de Pa- res Imaginarios no es un disco
blo Canalís, Fol- fácil de escuchar, ya que se van
clores Imagina- mezclando sonidos diferentes que
rios. La razón es pueden evocarnos imágenes o senti-
que la música que mientos, más que ofrecernos melod-
contiene está lle- ías fácilmente digeribles.
na de elementos ¿Puede gustarnos este disco sin te-
desconocidos para ner el libro al lado para que nos
mí, de músicas guíe? En mi caso, hay piezas que
que no estoy tienen un gran valor por sí mismas,
acostumbrado a escuchar, y es que independientemente de lo que signi-
Pablo, como cualquier músico que fiquen o de la procedencia de los
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[Link] Número 8
trumental.
Para disfrutar plenamente del resto
de los temas necesito la guía. No es
que todos sean piezas oníricas, am-
bientales o una sucesión de sonidos
que nos sirve como muestrario de
instrumentos (de hecho hay ritmos
pegadizos en ‘Oba-Ye’ o una variada
y preciosa instrumentación en ‘El
Bosque del Fauno’), pero en general
me parecen más dispersos, hasta
que leo el libro y los entiendo un
instrumentos que se utilizan. Algu- poco mejor. También hay hueco pa-
nas de ellas son ‘Debajo de la ra el buen humor en piezas como
Higuera’, una composición excelente ‘Sevillanas del Negrón’ o el tema
de aires andaluces con base de bajo "escondido", del que no revelaré el
y taishokoto (instrumento de cuerda nombre.
japonés con un sonido alucinante), y En definitiva, un disco que gana con
que cuenta con la colaboración de las sucesivas escuchas, y un proyec-
Eduardo G. Salueña (teclados) e to realmente interesante y original.
Israel Sánchez (guitarra). Impre- Francisco Macías
sionante la coda final compuesta por [Link]
Edu. ‘Vereda de los Tunantes’, de
nuevo con el taishokoto como prota- douBt:
gonista, combinado con diversas Mercy, Pity, Peace & Love
percusiones y la flauta de Germán (Moonjune 049, 2012)
Argüello. ‘Yes, Una Máquina!’, cu-
rioso diálogo entre el fagot de John Está a punto de
Falcone y una máquina de escribir: publicarse el se-
‘Capoeira do Deserto’, con una boni- gundo álbum del
ta combinación de guimbardas y trío douBt, for-
taishokoto. ‘Fractal Bird’, de aires mado por tres
andinos; ‘Hall of Mirrors’, excelente músicos excepcio-
improvisación colectiva que puede nales: Alex Ma-
gustar a los amantes del R.I.O., con guire (teclados),
Edu, Israel y el grupo Killing Zoe Michel Delville
acompañando a Pablo, o ‘El (guitarra, guitarra sintetizada y
Oráculo’, preciosa composición para samples) y Tony Bianco (batería,
cítara que los amantes de la música secuenciador). Tras su debut disco-
de Senogul ya conocerán, ya que gráfico, Never Pet a Burning Dog,
se utilizó como introducción del te- la banda decidió grabar un disco
ma ‘Swaranjali’ en el segundo disco conceptual, que aunque por un lado
de la banda, Concierto de Evoca- se basa libremente en los poemas
ción Sonora para Conjunto Ins- de William Blake (de hecho, el títu-
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El Chamberlin Noviembre
lo Mercy, Pity, Peace & Love está una mezcla de jazz, rock, ecos leja-
extraído de la colección de poemas nos de Sonido Canterbury, todo ade-
ilustrado de este autor titulada rezado por misteriosos paisajes so-
Songs of Innocence and Expe- noros y pasajes improvisados con un
rience), por otro intenta mostrarnos cierto regusto a free jazz. Encontra-
una especie de viaje interior, que mos desde estallidos rockeros, como
parte desde aspectos externos, co- en ‘No More Quarrel with the
mo la política, para luego internarse Devil’ (con bonitos interludios
en un éxodo espiritual que se refleja “progresivos” y sonidos de órgano
musicalmente mediante una enorme que nos trasladan a Canterbury), o
y compleja estructura de capas de la impresionante versión del ‘Purple
sonido y una equilibrada mezcla de Haze’ de Hendrix, hasta extensas
composición e improvisación. Para improvisaciones colectivas, como
crear esto, el trío ha utilizado un ‘Rising Upon Clouds’, ‘Mercy, Pity,
cuarto miembro “invisible”, el orde- Peace & Love’, o ‘The Human
nador portátil, que en manos de los Abstract’, repletas de detalles, pa-
tres músicos genera infinidad de sando por baladas de jazz (‘The
sonidos como el del bajo, loops, Invitation’), ejercicios de jazz rock
samples, etc. Además, nuestros pro- con bonitos y pegadizos grooves
tagonistas se negaron a añadir estos (‘Mercury’, ‘Tears Before Bedtime’, o
sonidos después de la grabación de la hipnótica ‘Jalal’), sin olvidarnos de
los temas, que se ha hecho total- la melodía inicial de Maguire en
mente en directo en el estudio, lo ‘There is a War Going’ o la sobreco-
que a veces obligaba a Michel a gedora pieza final, ‘Goodbye My fe-
tocar la guitarra y el portátil a la llow Soldier’, escrita por Tony Bian-
vez. Esta actitud, que defiende la co para su esposa, que murió hace
total interacción y libertad de los un par de años, y donde el baterista
músicos a la hora de tocar y crear crea una base, que en realidad es un
las distintas capas de sonido, añade solo constante, sobre la que Magui-
un elemento de frescura a su músi- re y Delville crean diversas textu-
ca. ras. ¡Impresionante!
La grabación del disco se dividió en Con este álbum, douBt da un gran
dos sesiones diferentes. La primera paso adelante y nos muestra de
se realizó el 11 de abril de 2011 y nuevo lo que ya sabíamos, que tanto
en ella se registraron la mayor parte Bianco como Maguire y Delville
de los fragmentos improvisados del son unos músicos y unos creadores
álbum y los extractos más atmosfé- excelentes. ¡No os lo perdáis!
ricos. La segunda sesión se produjo Francisco Macías
el 5 de diciembre del mismo año, y [Link]
en ella se añadieron y ensamblaron
las partes compuestas y más pla-
neadas con las ya registradas.
¿Qué vamos a escuchar al reproducir
Mercy, Pity, Peace & Love? Pues
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[Link] Número 8
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El Chamberlin Noviembre
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[Link] Número 8
ción), lo que pasa es que a algunos exageración. Para gustos los colores.
la transición les dura hasta 15-20 La obsesión del autor por los Gram-
discos. my me parece excesiva y para mí
Pero durante su lectura uno puede está fuera de lugar, estamos hablan-
llegar a preguntarse si realmente es do de música, no del negocio de la
necesario meter 70 páginas con las música.
letras de las canciones.
¿Están los textos de Steely Dan a la Valoración: bueno, apesar de todo
altura de Hammill, Nick Drake, creo que el libro merece la pena y
Tim Buckley, Peter Sinfield, cubre un lugar en la biblioteca de
Wyatt, Dylan? Creo que no. Las libros de rock.
letras de las canciones de Steely
Dan, sin la música, pierden casi to-
do el sentido. Apoyamos la opinión INTRODUCCIÓN A FRANK
de que mejor es no traducir las can- ZAPPA
ciones de Led Zeppelin o de los 4 Juan Gómez González y Nan-
de Liverpool. do Caballero
El autor compara cosas no compara- ISBN 9788497431217
bles, no se puede comparar una 188 páginas
manzana con una pera, no se puede EDITORAL MILENIO
comparar un grupo de rock-pop-jazz
con uno de rock duro. No se puede
comparar a Gentle Giant con Hen- Dentro de la revi-
ry Cow, no se puede comparar sión de libros, di-
Steely Dan con A Love Supreme gamos no actua-
de Coltrane. No se puede elegir les, hacemos una
entre Aja y Paw Hearts de VDGG, de este libro dedi-
son ligas diferentes. No se puede cado a Frank
comparar el sonido garaje Farfisa de Zappa.
los Sonics con el sonido de diseño Sin duda, para el
de 1 millón de dólares de Steely que esto escribe,
Dan, y los dos pueden ser válidos un gran libro sobre
(si te gusta el AOR, claro). Cito tex- este genio, resu-
tualmente: “la gente desborda esta- mido en no muchas páginas pero
dios […] pensando que U2, REM, con una calidad y cantidad de un
Colplay o Springsteen, con cierta gran nivel, se nota que los autores
parte de razón, que son los más en son músicos y dan una visión distin-
tocar bien […]”. ta a lo habitual.
Como comentario, los U2 con todos El libro repasa breve y concisamente
los samplers que meten tienen bas- la vida y obra de Zappa, que se lee
tante, los REM tienen una o ninguna rápidamente, dando información
canción (siempre es la misma), igual breve, concisa e interesante.
que Jarabe de Palo, los Coldplay Mención especial al apartado de
es para niñas con furor uterino, y el críticas de todos los discos de Frank
Boss está o es muy cansino. Zappa hasta el año 2003, con valo-
Que metas al grupo entre los 10 del raciones tipo: Zappa accesible, Zap-
mundo mundial, creo que es una pa indispensable, Zappa complicado.
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[Link] Número 8
ra saber quién es, pts. y la heroína).
cómprese el Ruta Relatos de sablazos a los amigos, a
66. los padres y como cualquier yonqui
Oriol Llopis es de a todo bicho viviente, engarzados
la generación, de entre relatos de relaciones laborales.
los Ordovás, Man- De ahí podemos sacar sus opiniones
rique, Jaime Gon- sobre Ángel Casas, del que deja
zalo, Ignacio Ju- entrever que no tenía ni zorra idea,
liá, Vicente Ca- de PGD (¿Damián García Puig?), que
giao, etc. de la que no paraba de vigilarle y al que acusa
aprendimos de de no dejarle llevarse discos y ejem-
músicas y músicos, plares de Rock Especial. Al hilo de
cuando en la edad del plomo no esto relata que se llevó 40 vinilos de
había apenas información. A través Peter Townshend (ya le vale, aho-
de revistas, como Vibraciones, Star, ra me explico yo muchas cosas…).
Disco Express, aprendimos que es- El capitulo final, dedicado a su piba,
cuchar, y así hemos de agradecer, María A, es mejor que el que se
por lo menos por mi parte, el darnos atreva a comprar el libro lo lea sen-
a conocer grupos y músicas hasta tado es su casa, yo como humilde
esa fecha poco menos que descono- lector no me interesa contarlo.
cidas. La edición de este libro, a mí perso-
A parte de este reconocimiento, co- nalmente, me ha resultado pobrísi-
mo pioneros de la prensa de música ma tanto en fotos como por el papel,
rock, este libro me ha dejado en una ¿o mas bien cartón?, que no me ha
situación irritante. Oriol nos relata gustado nada.
fogonazos de su vida, y me recuerda
mucho a las historias que contamos Valoración: libro-terapia recomen-
los que pasamos por la mili, se dado para cincuentones que leímos
cuenta lo divertido, y lo malo o al al autor en su día. ¿Es recomendable
menos lo peor se relata y se recuer- su compra?... me voy a escuchar a
da de una manera distinta (como la los New York Dolls… ¡igual des-
parte que habla sobre las 600.000 pués me lo compro!.□
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El Chamberlin Noviembre
E l 9 de septiembre de 2011 fue una fecha triste para los amantes del
jazz británico. Graham Collier, contrabajista, compositor, director y
educador, muere de un fallo cardiaco a la edad de 74 años. Más triste re-
sulta que en un mundo globalizado, repleto de información, un amante de
su música como yo, que tuvo la suerte de conocerlo en persona, se entere
de su fallecimiento dos meses después.
En 2002 yo vivía en Ronda, una pequeña ciudad a 100 km de Málaga, y
trabajaba en un bar de copas llamado Central Corner. Sabía por un amigo
que un músico de jazz vivía muy cerca del bar, en una casa que daba al
famoso tajo, pero no fue hasta que un día encontré en el bar un disco de
Collier cuando averigüé a quién tenía por vecino. Le pregunté al dueño del
local qué hacía allí un disco de Graham Collier (yo sabía que no le gusta-
ba ese tipo de música ni la conocía), y él me respondió que se lo había re-
galado el mismo Collier, que pasaba por la puerta todos los días. Decidí
llamar su atención escribiendo un artículo sobre su segundo álbum, Down
Another Road, y publicarlo en un fanzine independiente llamado Wha.
Cuando Graham cogió el fanzine y vio que alguien en Ronda conocía su
obra se puso en contacto con el editor de la revista y este nos arregló un
encuentro. Recuerdo perfectamente la primera vez que entré a su casa
para tomar café. Vivía allí con su compañero John Gill, que además de
una gran persona, hablaba bastante bien el castellano y nos ayudaba en
nuestra conversación cuando nos atrancábamos. Mientras, sonaba In a
Silent Way de Miles Davis. Fue la primera de varias reuniones tanto en
su casa como en alguna cafetería cercana, e incluso más tarde, pasaron
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[Link] Número 8
alguna que otra vez por la tienda en la que trabajaba en Málaga, Discos
Pat, para saludarme y regalarme alguno de sus últimos trabajos. Después
se trasladaron a vivir a una isla griega y perdimos el contacto, aunque de
vez en cuando recibía algún mail de ellos. Ahora Graham ha fallecido y mi
intención con este artículo es intentar dar a conocer su obra, una de las
más interesantes del jazz británico de todos los tiempos.
Graham nació in Tynemouth, Inglaterra, en 1937. Tras terminar sus estu-
dios ingresa en la armada británica como músico y más tarde consigue una
beca para estudiar en la prestigiosa escuela de música de Berklee, Boston,
llegando a ser el primer graduado británico, en 1963. Ya de vuelta a Ingla-
terra, forma en 1967 el septeto con el que publicaría su primer álbum.
ham Collier reconocía que este sistema a veces los metía en problemas,
pero que cuando se hacía bien, era formidable y daba una gran frescura a
los conciertos. Además, según él, solucionaba el problema que en muchas
ocasiones tiene el compositor de querer controlar el desarrollo de su obra
en directo, dando a la vez libertad a sus músicos para que tomen decisio-
nes en el desarrollo de la misma.
Más anclado en el jazz que su anterior trabajo, Song For My Father tam-
bién tiene ritmos muy pegadizos, aunque algo más suaves, con unas bases
de piano maravillosas de Taylor, quien también efectúa bonitos solos en la
tercera y séptima parte. Destacar también la increíble actuación de Alan
Wakeman con el soprano (sobre todo en la apabullante y preciosa segun-
da pieza), o la de Wadsworth y Beckett, además de la combinación de
melodías y ritmos fácilmente asimilables, pero efectuados con gran destre-
za, con momentos más “free”, que en ningún caso resultan exagerados o
aburridos. Un disco imprescindible.
1. Darius (44’01)
2. A New Dawn (5’30)
can a la vez, alternando fraseos cortos sin que nada suene caótico, dotan-
do a la música de un gran colorido, o las improvisaciones colectivas en las
que no se pierde de vista a la melodía en ningún momento.
Los músicos, muy compenetrados entre sí, brillan en todo momento. Bec-
kett está genial en todas sus actuaciones, sobre todo en los solos de
‘Midnight Blue’ y ‘Adam’, al igual que Ed Speight (Graham lo admiraba
profundamente, y lo consideraba como uno de los guitarristas más infrava-
lorados de la escena británica). Sus solos, elegantes en ‘Midnight Blue’ y
‘Adam’ (aquí con una buena base de piano, desprendiendo paz y armonía
por los cuatro costados), y más rockeros, con algo más de distorsión, en
‘Cathedra’, son realmente formidables. Derek Wadsworth tampoco pasa
inadvertido, tanto por sus arreglos como por el emotivo solo de trombón
(sin nadie apoyándolo) en ‘Midnight Blue’, o el de ‘Cathedra’, con una
fantástica sección rítmica a sus espaldas.
Otro de los trabajos esenciales de Graham Collier.
[Link] (4’05)
[Link] 1 & 2 (8’30)
[Link] 3 (3’45)
[Link] 4 (5’20)
[Link] 5 & 6 (7’30)
[Link] 7 (3’55)
[Link] 8 (5’00)
[Link] (3’45)
[Link] 1 (10’51)
[Link] 2 (7’36)
[Link] 3 & 4 (13’24)
[Link] Path to the Spring (4’12)
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El Chamberlin Noviembre
Graham Collier
Francisco Macías
[Link]
Revista
literaria
[Link]
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[Link] Número 8
Suite No.1
Hay que remontarse a 1968 y a Giles, Giles & Fripp para encontrar el
primer eslabón de esta cadena. Hay dos composiciones de Robert Fripp
para este grupo que predicen aspectos del inminente King Crimson como
son ‘Suite No. 1’ y ‘Erudite Eyes’. Aunque la segunda fue ensayada por la
primera formación de King Crimson lo que nos interesa es indagar el pri-
mer tema citado. Conocemos dos versiones, la maqueta como trío que en-
contramos en The Brondesbury Tapes y la versión de estudio alojada en
The Cheerful Insanity of Giles, Giles & Fripp. Alojada en la recta final
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El Chamberlin Noviembre
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[Link] Número 8
formas. Así pues, nos
encontramos con que en
algunas improvisaciones
dadas en los conciertos
de la primavera de
1973, con especial inci-
dencia en el recital dado
en Roma, surgen como
de la nada motivos,
ideas o secuencias que
serán parte de
‘Fracture’. Había proba-
blemente un doble obje-
tivo por parte de Fripp
al tocarlas: ver si
“funcionaban” y obser-
var cómo reaccionaba el
resto del grupo ante lo
que se le presentaba.
Tras las giras el grupo King Crimson 27-11-1973 Barcelona
se tomó en julio unos
días de vacaciones, tres semanas y media, período en el cual Fripp tuvo
una “fiebre de escritura” y trabajó en la estructura básica de ‘Fracture’,
‘Lament’ y ‘The Night Watch’. Con relación a ‘Fracture’ se asentaron aque-
llas ideas previas que él había introducido en las improvisaciones. Luego
presentó el resultado al grupo, el cual lo animó a seguir con ello.
La puesta de largo de ‘Fracture’ fue en las actuaciones de otoño en los Es-
tados Unidos de América. En lo esencial la pieza ya estaba completa pero
era más larga que la versión final merced a un fragmento de su sección
intermedia que fue final-
mente escindido camino
de ‘Starless’. En la actua-
ción de Glasgow, primera
de la rama europea del
tour, aún sonó la versión
larga, pero no fue así en
el resto de la gira. En el
recital de Ámsterdam
(The Night Watch) se
registró la versión defini-
The Night Watch Starless & Bible Black tiva, a la que se añadie-
ron más pistas de guitarra
en estudio para el álbum Starless & Bible Black.
Este disco finalizaba con ‘Fracture’, el largo y complejo instrumental escrito
por Fripp, donde se empleaban a fondo todos los recursos estilísticos del
autor e instrumentales del grupo. Fue la pieza más elaborada que compuso
Fripp para este King Crimson, con sucesivos cambios en la densidad so-
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El Chamberlin Noviembre
FraKctured
Muchos seguidores del grupo echaban en falta buena parte del repertorio
antiguo de éste en los recitales del King Crimson moderno. Una de las
muchas piezas
“añoradas” era
‘Fracture’. Una de las
respuestas de Robert
Fripp ante esta situa-
ción, de la cual él era
plenamente consciente,
era que cada formación
del grupo tenía una
relación “parental” con
su repertorio. Eso
quería decir que para
el doble dúo era difícil
tocar material de los
setenta, por ejemplo.
No obstante, esto es
contradictorio ante la
rotunda evidencia de
que el doble trío tocó
sin rubor piezas como
‘The Talking Drum’ o
‘21st Century Schizoid
Man’. Ante ello la sali-
King Crimson como doble dúo
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[Link] Número 8
da ofrecida fue la aparición de piezas que recordaban las añoradas.
Esto justificaría por qué ‘FraKctured’ se parece a ‘Fracture’ o que
‘Dangerous Curves’ siga la tradición de ‘Mars’, ‘The Devil’s Triangle’ e
‘Industry’.
Esto tiene su parte de verdad pero la realidad es aún más compleja. De
nuevo hay un testimonio muy valioso sobre lo que escribimos merced a las
descargas de DGM Live. Una de ellas nos muestra a Robert Fripp traba-
jando aspectos de ‘FraKctured’ junto a Trey Gunn y Adrian Belew, en
febrero de 1997, a tres meses del colapso definitivo del doble trío. En ger-
men, mucho de esta pieza ya estaba ahí. No po-
demos ni imaginarnos siquiera cómo hubiera po-
dido ser un ‘FraKctured’ interpretado por el doble
trío. Fue posible pero no pudo ser.
Hubo que esperar más de dos años para que la
pieza tomara finalmente forma en las sesiones de
The ConstruKction of Light, durante las cuales
recibió un nombre provisional como una de las
partes de ‘Larks’ Tongues in Aspic’.
El instrumental tiene similitudes y diferencias
comparado con ‘Fracture’. Hay una introducción
guitarrística tranquila, que en ‘FraKctured’ tocan
dos guitarras alternando la línea melódica entre The ConstruKction of
Light
ellas nota a nota –un recurso que aparece más de
una vez en esta época del grupo–. Le sigue una
sección de digitación rápida que asciende a un clímax brutal –es lo que
más recuerda a ‘Fracture’– para finalizar –a diferencia de la pieza madre,
que terminaba con una apoteosis de fuerza– con una sección similar a la
introducción, que brinda una sensación de simetría a la composición.
Según Robert Fripp es la pieza de King Crimson más difícil de interpre-
tar para él, ya que le pone en el límite de lo que es capaz de conseguir con
su digitación. Pese a ello ‘FraKctured’ ha sido tocada a menudo por el do-
ble dúo.
EleKtriK
Incluir este instrumental en la serie nos ha producido siempre varias du-
das. Encontramos que hay razones en pro y en contra. La más importante
en contra es la práctica ausencia de las secciones de notas de valor breve
que pueblan tanto ‘Fracture’ como ‘FraKctured’. Sin embargo, la pieza tie-
ne una introducción, similar a la de ‘FraKctured’, y el instrumental tiene
secciones que se asemejan a las de ‘Fracture’ si despojásemos a este tema
de todo lo que recuerde al futuro ‘FraKctured’. Podemos expresarlo de otra
manera: ciertos aspectos de ‘Fracture’ tienen su reflejo en ‘FraKctured’ y
los demás en ‘EleKtriK’.
A diferencia de ‘FraKctured’, cuya introducción se lleva adelante con guita-
rras “limpias”, en ‘EleKtriK’ lo hacen guitarras sintetizadas. Esta sección
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El Chamberlin Noviembre
Discografía básica
Página 68
[Link] Número 8
Carlos Romeo
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El Chamberlin Noviembre
Página 70
[Link] Número 8
ca el final de un año increíblemente prolífico, y
también el final de una etapa, ya que es el último
disco en el que coincide el sexteto original (Ian
Carr, Jeff Clyne, Karl Jenkins, John Marshall,
Chris Spedding y Brian Smith). Además contó
con la colaboración de músicos tan importantes
del jazz británico como los trompetistas Kenny
Wheeler y Harry Beckett, el bajista Ron Matt-
hewson o el saxofonista Tony Roberts, entre
otros.
Comienza con ‘Elements I & II’ (2’13), una intro-
ducción de sintetizador que nos lleva hasta la alegre ‘Changing
Times’ (4’47). Jazz rock al más puro estilo Nucleus, con un buen solo de
saxo tenor de Tony Roberts y otro fantástico de fiscorno de Kenny
Wheeler. Le sigue ‘Bedrock Deadlock’ (6’55), que tiene un bellísimo prin-
cipio neoclásico con el oboe y el contrabajo con arco como protagonistas.
Me encanta la percusión, la combinación de los instrumentos de viento, el
buen papel de John Marshall al final, pero sobre todo la actuación de
Karl Jenkins y Jeff Clyne durante toda la pieza. ¡Increíble!
Algo más oscura es ‘Spirit Level’ (9’18), realmente impresionante, y donde
destaca el clarinete bajo (buen dueto con el bajo) y el solo de fiscorno. Le
sigue ‘Torso’ (6’11), con un ritmazo y una melodía muy pegadiza, con bue-
nos solos de saxo soprano y batería. Y para terminar, ‘Snakehips
Dream’ (15’14), tema con el sonido puro de Nucleus. Me encanta el riff de
bajo, los toques de piano eléctrico y guitarra, y la sección de vientos, sobre
todo el solo de saxo tenor y el de fiscorno. Un gran final para un gran dis-
co.
La edición disponible en CD es la de BGO de 2002 que incluye también el
álbum Belladonna.
VERTIGO 6360040 Magna Carta: Songs from Wasties Orchard.
1971
Tras la sustitución de Lyell Tranter (que se casó
y se trasladó a Australia a vivir) por Davey
Johnstone, Magna Carta publica su tercer disco,
Songs From Wasties Orchard. Este es quizás
uno de los discos más folk de la banda, con in-
fluencias del Country americano, como se puede
escuchar en temas como ‘Home Groan’ (2’23) o
‘Country Jam’ (1’53). De nuevo, escuchamos ecos
a Simon & Garfunkel en piezas como
‘Parliament Hil’’ (2’45) o ‘Good Morning
Sun’ (2’42) (con Rick Wakeman al piano), pero
mis favoritas son ‘White Snow Dove’ (2’09), también con Wakeman, esta
vez tocando la celesta, la instrumental ‘Sponge’ (2’24) o la pegadiza ‘Time
For The Leaving’ (4’01). En mi opinión, este disco no es de lo mejor que
hizo el grupo, aunque en general está muy bien considerado. En CD ha
Página 71
El Chamberlin Noviembre
sido reeditado varias veces por el sello Repertoire, aunque también hay
ediciones de Akarma y una de Mercury, de 1999, donde en un solo CD se
incluía este álbum junto con Seasons. La mejor edición europea es la de
Repertoire de 2009 imitando al vinilo original.
VERTIGO 6360041 Gentle Giant: Acquiring The Taste. 1971
Segundo trabajo de Gentle Giant, grabado a
principios de 1971 y publicado en julio del mismo
año. Registrado por los mismos miembros que su
primer álbum y producido de nuevo por Tony
Visconti, la banda da un paso adelante con esta
obra maestra en la creación de estructuras
“progresivas” en temas de corta duración. Donde
quizás se nota más esta intención es en
‘Pantagruel’s Nativity’ (6’50), pieza inicial que tie-
ne de todo. Diversos cambios de ritmo, partes
rockeras, combinación de voces, solos de guitarra
y vibráfono, pasajes de trompeta, fantásticos fondos de teclado, etc. El
toque más rockero de la banda también aparece en la genial ‘The House,
The Street, The Room’ (6’01), que se combina bien con partes más experi-
mentales donde colaboran Tony Visconti a la flauta dulce y Paul Cosh a
la trompeta y el órgano, o en ‘Plain Truth’ (7’37), donde Phil Shulman
tiene mucho peso con el violín eléctrico.
Otro elemento importante en este disco es la influencia de la música de
cámara, algo que podemos escuchar en temas como ‘Black Cat’ (3’51), con
las cuerdas como protagonistas, ‘Acquiring The Taste’ (1’36), interpretada
por Kerry Minnear al Moog, o la misteriosa ‘Edge of Twilight’ (3’47), en la
que las cuerdas, los vientos y las percusiones se combinan a la perfección.
Esta mezcla de belleza y tristeza también la encontramos en ‘The Moon is
Down’ (4’45), con bastante peso de los saxos.
Naturalmente no podemos olvidarnos de las influencias “medievales” en
‘Wreck’ (4’36), con partes de clavicordio y flauta dulce (interpretada por
Tony Visconti), y con una parte vocal pegadiza y maravillosa donde los
hermanos Shulman y compañía se convierten en la tripulación de un bar-
co y nos narran la dureza de su vida y la cercanía con la muerte.
La edición en CD más interesante actualmente es la de Repertoire de
2005, imitando al vinilo original.
VERTIGO 6360042 Graham Bond with Magick:
We Put Magick On You. 1971
Segunda parte de la inacabada trilogía que Graham Bond inició con Holy
Magick (VO 636021), dedicada al esoterismo. Con una formación diferen-
te, que incluía al saxofonista Steve Gregory (Ginger Baker’s Airforce),
al baterista John “Pugwash” Weathers (futuro miembro de Gentle
Giant), y a su esposa, Diane Stewart, Bond graba un fantástico álbum
de Rhythm and Blues repleto de bases rítmicas de piano y órgano realmen-
te fantásticas. Para comprobarlo sólo hay que escuchar temas como
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[Link] Número 8
‘Forbidden Fruit’ (dividido en dos partes, abriendo
y cerrando el disco), la pegadiza ‘I Put My Magick
On You’ (5’42) o ‘Druid’ (4’55), con toques de
blues y jazz y buenos solos de saxo y piano.
Otra pieza que me encanta es ‘Ajama’ (6’15),
cantada en nigeriano, con un órgano impresionan-
te, un gran trabajo del percusionista Gaspar La-
wall y una sección rítmica repleta de vida, sobre
todo en la segunda mitad del tema. Un álbum
fantástico que no llegaría a tener continuación,ya
que en mayo de 1974, Bond fue atropellado por
un tren a la edad de 37 años, tras haber tenido graves problemas con las
drogas y trastornos mentales.
La única edición disponible en CD en la actualidad es la de BGO de 1999,
que incluye también su anterior trabajo Holy Magick.
VERTIGO 6360043 Tudor Lodge: Tudor Lodge. 1971
Lyndon Green (voz, guitarra), John Stannard
(voz, guitarra) y Ann Steuart (voz, guitarra, pia-
no y flauta) eran en 1970 Tudor Lodge, una
agrupación folk que existía con otras formaciones
desde 1968. Tras una audición, se convierten en
una de las pocas bandas de este estilo que firman
con el sello Vertigo, publicando su primer y único
álbum en 1971. Para su grabación contaron con el
apoyo de la sección rítmica de Pentangle, Dan-
ny Thompson y Terry Cox, y del saxofonista
Tony Coe entre otros.
En el disco encontramos puro folk británico de la época, con arreglos de
cuerda y vientos, bonitas armonías vocales y mucha guitarra acústica y
flauta. Destacaría la preciosa composición de Steuart, ‘Two Steps Back’,
cantada de forma magistral y con unos arreglos magníficos; la misteriosa y
a la vez dulce ‘Willow Tree’ (3’20), también con unos detalles instrumenta-
les muy elegantes; la rítmica, y eléctrica por momentos, ‘The Lady’s Chan-
ging Home’ (4’36); o la bellísima instrumental de Lyndon Green,
‘Madeline’ (4’03).
En noviembre de 1971, Ann Steuart, cansada de tocar constantemente
sin ver beneficios económicos, deja el grupo, que se disolvería definitiva-
mente a principios de 1972.
Un bonito disco que ha sido editado en CD tanto por el sello Red Bus como
por Si Wan y Repertoire. En 2011 lo publicó el sello Esoteric.
VERTIGO 6360044
La referencia 6360044 se corresponde con el álbum homónimo del guita-
rrista y vocalista de blues Dave Kelly, que en realidad fue publicado por
Mercury en 1971, pero del que Vertigo hizo un "Test Pressing" (cinco o seis
copias que se fabrican antes de sacar una tirada mayor, para ver si el soni-
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[Link] Número 8
(piano, clavicordio, órgano y voz), Bob Watkins
(batería y percusión) y Rob Watson (bajo), y
como podéis suponer, este fue su único trabajo.
Con una letras extrañas, que nos describen las
diferentes partes del alma, y una música algo
irregular, con partes alegres y otras mucho más
oscuras, referencias a músicas orientales y mucho
clavicordio, Dr. Z consiguieron crear un disco de
culto que en general me parece bastante bueno.
Me quedo con el primer corte, ‘Evil Woman’s
Mainly Child’, una pieza muy pegadiza, algo épica,
con un buen ritmo de piano y bajo y una fantástica melodía vocal; con
‘Spiritus, Manes et Umbra’, bastante misteriosa, con mucha percusión y
clavicordio; y con ‘In a Token of Despair’, con un cierto aire depresivo de
gran belleza, y referencias a la música clásica y a la música árabe y judía,
aunque sin perder su esencia rockera. Este álbum fue publicado en 1991
en CD por el sello alemán Second Battle, y posteriormente por los sellos
Won-Sin y Si Wan en 1994.
Después llegaría la edición japonesa de Vertigo en 2001 y la de Akarma en
2002. Todas están descatalogadas en la actualidad.
Vertigo 6360049 Freedom: Through the Years. 1971
Cuando la banda británica Freedom firmó con
Vertigo, ya tenía publicados tres discos, por lo
que no eran exactamente unos novatos. El grupo
fue formado en 1967 por el guitarrista Ray Royer
y el baterista y vocalista Bobby Harrison, que
habían formado parte de Procol Harum, pero
que fueron expulsados de la banda tras la graba-
ción del single ‘A Whiter Shade of Pale’. Tras en-
tradas y salidas de varios músicos, el trío llega a
1971 integrado por Harrison, Roger Saunders
(voz, guitarra y teclado) y Peter Dennis (bajo,
voz y teclado). El sonido de la banda se puede catalogar dentro del blues
rock y rock duro de la época (llegaron a girar con Black Sabbath). Nada
más comenzar ‘Freestone’ notamos lo potente que es este trío, con gran-
des solos de guitarra, una buena combinación de voces y una sección
rítmica estupenda. Otras piezas que me encantan son ‘Get Yourself
Together’, prácticamente instrumental, con un riff realmente duro y limpios
solos de guitarra, y ‘Toegrabber’, con una fuerte base de blues, con solos
repletos de fuerza y riff característicos de la época.
En 1991 el sello Repertoire lo editó en CD, siguiéndole las ediciones de An-
gel Air de 2004 y las del sello japonés Air Mail y Akarma en 2005. La edi-
ción más fácil de conseguir es la de Angel Air.
Vertigo 6360050 Black Sabbath: Master of Reality. 1971
Publicado en julio de 1971, el tercer disco de Black Sabbath supone un
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rados del sello (se dice que se vendieron sólo 70
unidades), pero curiosamente tanto a mí como a
mucha otra gente que lo tiene nos encanta. La
fusión que hacían entre jazz y rock era fresca e
imaginativa. Los vientos de Davey son excelen-
tes, tanto en los arreglos como en los magníficos
solos (no os perdáis el saxo soprano de ‘Gibbon’ o
los solos en ‘The Influence’), las guitarras de Reid
y los teclados de McCleery (maravilloso el piano
eléctrico y el clavicordio) entran y salen con natu-
ralidad, combinándose elegantemente con los
saxos y flautas, y cómo no, la sección rítmica, que en este tipo de música
tiene un peso enorme, creando unas bases sólidas, cambiantes y con algu-
nos “grooves” muy pegadizos. En definitiva, un álbum compuesto de cua-
tro piezas largas imprescindible para los amantes del género.
El disco fue editado en CD por primera vez en 1991 por Repertoire. Des-
pués llegarían las ediciones de Won-Sin en 2001 y Akarma en 2003. Las
tres están descatalogadas.
Vertigo 6360053 Mike Absalom: Mike Absalom. 1971
Con uno de los mejores diseños de portada que
Roger Dean hizo para Vertigo, se publica a fina-
les de 1971 el tercer LP de Mike Absalom. Can-
tautor folk de familia adinerada, este personaje se
hizo bastante famoso a finales de los ’60 en Lon-
dres por sus actuaciones en clubs donde mezclaba
la música y el humor. En uno de esos bares es
descubierto por Patrick Campbell–Lyons, del
grupo Nirvana, el cual lo introduce en Vertigo y
produce su nuevo disco. Aunque sin duda sus le-
tras son divertidas y bastante ácidas e imaginati-
vas, musicalmente es un disco muy aburrido. Temas ligeros, con la voz y
la guitarra acústica de Absalom como protagonistas, y algunos arreglos
hechos por músicos de estudio. Fue uno de los discos que menos vendió
del sello. Repertoire lo editó en CD en 2006, en una bonita edición limitada
desplegable, imitando la edición original en LP.
Vertigo 6360054 Beggars Opera:
Waters of Change. 1971
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yor personalidad. Nada más empezar el disco con ‘Time Machine’ nos que-
damos hipnotizados.
La voz, el mellotrón, los solos de guitarra y Hammond… ¡impresionante!
Todo un clásico de los ’70. Le sigue ‘Lament’, un tema corto instrumental
de aires escoceses que nos conduce hasta ‘I’ve No Idea’, con una buena
base de piano y bajo y una melodía vocal excepcional muy bien interpreta-
da. Me gusta mucho el solo de órgano y la parte central lenta, con la voz
acompañada del mellotrón, el órgano y después el piano. Continuamos con
‘Nimbus’, una bonita pieza instrumental de guitarra, etérea, con golpes de
piano y percusión como acompañamiento y apoyo del mellotrón. La parte
festiva del disco llega con ‘Festival’, que tiene forma de danza con una in-
terpretación vocal alucinante. La parte lenta es de lo mejor del disco, y
también destaca el final de flauta, guitarra y órgano. Otra de las grandes
composiciones del álbum es ‘Silver Peacock’, con una introducción de órga-
no a lo Bach, con una de las mejores melodías del disco, y una actuación
soberbia de Virginia Scott al mellotrón. Una bonita miniatura de guitarra
acústica y bajo tocado con arco, ‘Impromptu’ precede al último tema, ‘The
Fox’, repleta de cambios de ritmo y velocidad, y que marca el final de una
obra maestra del progresivo británico de los ’70. Quizás es decir demasia-
do que está a la altura de los discos clásicos de Genesis, Yes o King
Crimson, pero lo que está claro es que yo lo disfruto de la misma manera.
Se editó en CD por primera vez en 1989, por el sello Line, y después ha
sido Repertoire el que se ha encargado de las siguientes reediciones. Des-
taca la de 2006, en una tirada limitada de 3000 copias imitando al vinilo
original.
Vertigo 6360055 John Dummer Band
featuring Nick Pickett: Blue. 1972
Tras publicar tres discos, la banda del baterista
John Dummer se separa, pero cuando la pieza
instrumental ‘Nine By Nine’, con el violinista Nick
Pickett, incluida en su tercer trabajo, llega muy
alto en las listas de singles, Dummer reforma la
banda con el mismo Pickett como principal prota-
gonista (voz, teclado, guitarra y violín), y con
Adrian Pietryga (guitarra) e Iain Thomson
(bajo), y publica a principios de 1972 el álbum
Blue, con portada diseñada por Roger Dean.
Estamos ante un disco de blues rock que no es
nada del otro mundo. Me encanta el violín de Pickett, sobre todo en la
instrumental ‘Medicine Weasel’, que parece interpretada por una banda de
blues sioux, o en la parte final de ‘Time Will Tell’. También me gustan can-
ciones como ‘If I Could Keep from Laughing’ o ‘Me and the Lady’, que con-
tienen bonitos solos de guitarra, o el single ‘The End of the Game’, diferen-
te al resto del disco y con aires a Jethro Tull. El resto es bastante aburri-
do.
Este disco fue editado en CD por primera vez en 1994 por Repertoire, y en
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[Link] Número 8
2004 lo reeditó el mismo sello en una bonita edición limitada imitando al
vinilo, con dos temas extra.
Vertigo 6360056 Ian Matthews: Tigers Will Survive. 1972
Grabado en dos mitades entre la primera gira nor-
teamericana de Matthews, Tigers Will Survive
es un disco bastante menos inspirado que su an-
tecesor, If You Saw Thro’ My Eyes (Vertigo
6360034), primer álbum en solitario de
Matthews, del que ya hemos hablado. Esto es
algo que ha reconocido el propio cantautor, pero
de todas formas es un buen disco, con algunas
piezas fantásticas, como ‘Tigers Will Survive’,
‘Midnight on the Water’, ‘Never Again’ o ‘Hope You
Know’, que cuenta con la colaboración del saxofo-
nista Ray Warleigh, viejo conocido de los amantes del jazz británico. Co-
mo es habitual, todo el disco desprende aromas de la música norteameri-
cana, algo que podemos comprobar sobre todo en canciones como ‘Right
Before my Eyes’, ‘Please Be My Friend’ o ‘Close the Door Lightly When You
Go’. Además, Matthews vuelve a mostrar su admiración por Richard Fa-
riña haciendo una nueva versión, bastante buena, de su tema
‘Unamerican Activity Dream’.
El sello Water publicó en 2007 este disco en CD.□
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[Link] Número 8
una cuenta atrás en busca de las
estrellas, terreno alrededor del que
se moverán todas las proyecciones.
‘Despegue’, composición instrumen-
tal con cierto regusto a Jean-
Michel Jarre –maestro del que
precisamente no eligió ninguna de
sus maravillas–, puso en situación a
la sala y la preparó para las futuras
aventuras sonoras. A partir de esa
salida al espacio exterior, el compo-
sitor fue comentando cada pieza
–alguna con mayor acierto que
otra– antes de arrancarse a inter-
pretarla. La primera versión sería el
tema que acompaña a los títulos
finales del largometraje Blade
Runner, creación parida por el an-
tiguo miembro de Aphrodite’s
Child, Vangelis (agrupación a la
que ni nombró o destacó como pre-
cursora de la psicodelia griega). La
visión resultó clara y con los elementos claves en su lugar correspondiente,
algo que no continuaría en su parada para homenajear a Pink Floyd. ‘One
Of These Days’ dejó patente que Delgado es un puntero multiinstrumen-
tista pero que en ciertas tesituras le falta algo de mano para llegar al por-
tal de David Gilmour, ante todo en dicho repaso al pasado. Sin contar,
por supuesto, con el hecho de que la batería la lleva programada y clara-
mente le despoja al tema de su espectacularidad. Kraftwerk marcaría un
paso más en la velada, momento idóneo para quitarle telarañas a un ‘We
Are The Robots’ que en ocasiones se mostraba sobrecargado de efectos
mediante los platos sincronizados en la caja de secuencias de su teclado. A
ello le sumaría el inexistente cambio a la hora de decir la parte “Ya tvoy
sluga / Ya tvoy rabotnik”, extraído del clásico libro de Karel Capek
R.U.R., en relación con el resto de frases de la tonada (algo que sí se dis-
tinguía perfectamente en el original de los cuatro alemanes). Cerró el que
podría ser considerado como primer tercio con una reverencia al segundo
álbum de Alan Parsons Project. Para tan magna ocasión hizo subir al
pequeño escenario cargado de sintetizadores y teclados a Javier Bergia,
músico que le ofreció un colchón correctamente aprovechado.
En el siguiente round se desenvuelve con presteza y atino siguiendo las
enseñanzas del Isao Tomita de los años 70 a la hora de marcar revisión a
‘La Muchacha De Los Cabellos De Lino’ de Debussy. El artista pone en for-
ma todas sus influencias para dar con un camino actual pero también oníri-
co dentro del movimiento etiquetado como ambient music. De aquí a tirar
nuevamente de invitado, en esta ocasión el violinista Diego Galaz y su
sensitivo violín-trompeta. Galaz ha compartido en varias ocasiones colabo-
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El Chamberlin Noviembre
ración con el factótum del invento de aquella noche, así que ayuda raudo a
Delgado para transformar la sala en una recreación imaginaria de la fil-
mación Ultimátum A La Tierra, banda sonora que recrean incluyendo el
casi mágico theremin (Klaatu habría estado orgulloso). Este momento se
vio secundado por el ‘Rubycon’ de Tangerine Dream y el ‘Vienna’ de Ul-
travox, aunque el segundo de ellos quedó cojo por falta de invitado vocal,
algo que no salvó el violín de Galaz. Como curiosidad, subrayar el uso de
un electronic drum en la versión de los Dream.
La recta definitiva se inicia con Brian Eno, para agitar la bandera final con
Mike Oldfield. De Eno, músico del que Delgado obvia su etapa junto a
los Roxy Music más vanguardistas a la hora de aportar su explicación
principal sobre el citado artista, Luis recupera ‘An Ending (Ascent)’, com-
posición que asegura a la sala ya es un referente en cuanto a acompaña-
miento instrumental para proyecciones del Planetario se refiere. Unos mi-
nutos de ensoñación que se recrudecen con el recuerdo de sus vivencias
del ayer, instantáneas de cuando era parte del dúo Mecánica Popular y
se disponía a asegurar los primeros pilares del industrial en nuestro país.
‘Daguerrotipo’ sería el corte elegido, un arreglo feroz con soporte en el
otro miembro original de la apuesta, un Eugenio Muñoz diestro y seguro
tras el ARP Odyssey, sintetizador muy valioso para la experimentación de
los 70. Últimos pétalos por desprender de esta rosa con aromas a un Bach
triturado con aquel ingenio de Wendy Carlos –¿quién no recuerda Tron o
La Naranja Mecánica?–, y, ya está, los cien metros dispuestos a batir el
récord de experiencia inclasificable. El cicerone del espectáculo pone el
caramelo en la boca hablando de ‘Tubular Bells’ y de aquel trozo robado
para El Exorcista, la parte más reconocible y con mayor carga de tecla-
dos. Pues bien, una vez mete en su escenario tamaño mini a todos los ins-
trumentistas invitados se sale por la tangente y se centra en los últimos
diez minutos de la cara A de la obra de Oldfield... ¡Precisamente lo menos
electrónico del álbum! En fin, todo no se puede tener en una noche que,
aunque con algunos tropezones, enseñó orgullosa la cara más experimen-
tal de unas corrientes que, por falta de información, escasas veces logran
llegar al gran público.□
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[Link] Número 8
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[Link] Número 8
te del tema; una de las mayores
ovaciones de la noche. Jon con su
voz casi infantil presentó a Tony
Kaye, que hizo un solo de piano
arpegiando abúlicamente y esbo-
zando la ‘Tocata y Fuga’ de Bach
dando pie a un soberbio solo de
Trevor Rabin con su acústica Ova-
tion. Este Trevor se ganaba el
puesto.
A continuación tocaron un rockero
‘I’ve Seen All Good People’, pero
nuestros anhelos de escuchar los
viejos clásicos no se saciaron hasta
‘And You And I’, tocada al estilo del
Yessongs. El tema alcanzó un
clímax increíble y nos encandiló
cuando en la segunda parte del tema se unen las voces de Jon con la gui-
tarra de Trevor y la inédita armónica de Chris. Otro momento mágico es
cuando tocan ‘Soon’ con Jon casi cantando a capela con un fondo de tecla-
dos. Entre el entregado público se oían comentarios del tipo “canta igual
que en el disco”. ¡Y casi con 40 años!, claro que algunos despistados pre-
guntaban si era Rick Wakeman el teclista. Con ‘Owner Of A Lonely Heart’
hay un subidón de adrenalina que pone al público en pie. Otro recuerdo es
un acelerado ‘Long Distance Runaround’ dando paso al solo de bajo de Mr.
Squire con su ‘The Fish’. Chris con su pose entre flemática y circense
mantiene al público en vilo esperando la siguiente nota para lanzar luego
sus dedos a la carrera por el mástil de su blanco Rickenbacker, firmando
uno de los momentos álgidos de la noche.
A estas alturas del concierto teníamos claro que Yes era una banda de
musicalidad, imagen y elegancia nada comunes. Tras un anodino ‘City Of
Love’, cierran con el clásico ‘Starship Trooper’, con el escenario descen-
diendo e iluminando al enfervorizado y exiguo público. Pequeño descanso y
vuelven a escena para despedirse en un entregado ‘Roundabout’, con
Chris ya en camiseta y Tony braceando sobre su querido órgano en un
perfecto broche final. Ya en la salida recuerdo a algunos descontentos que
pedían ‘Close To The Edge’. Entre el público recuerdo muchos músicos lo-
cales, entre los que vi a Julio Castejón de Asfalto con su hijo (hecho que
me confirmó Enrique años después). Sé que también estuvo Fortu de
Obus y gente de Tritón, e incluso se comentaba que estaba el desapareci-
do Tino Casal. Para mí fue una mágica noche de verano a la que he vuelto
muchas veces con la imaginación. Dulces 18.□
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El Chamberlin Noviembre
El sonido del
silencio…
Allá en limbo.
Minds On Holiday
-
Cerebros inquietos.
Por Arni Álvarez.
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El Chamberlin Noviembre
Pasa el tiempo y en
1994 Residential
Maelstrom dan unos
cuantos conciertos en
Grado junto a otros
grupos del por aquel
entonces emergente
panorama musical
m o s c ó n c o m o
Psychograffiti, The
Figurantes, Klan de
Jash y Palabras
Textuales. Mientras,
siguen ensayando e
intentando dar un giro a
su sonido mucho menos basado en el ruido y la anarquía musical, dando
paso a las primeras composiciones serias en las que ya se van intuyendo
por dónde irían los tiros del grupo. Entonces el grupo pasa a llamarse Bad
Moon y posteriormente Minds On Holiday. En agosto de 1994, Chou
abandona Psychograffiti y, al mismo tiempo, Sabino deja Minds On
Holiday.
Tras el abandono de Sabino llega Julio César Fernández como batería.
Julio no había tocado anteriormente en ningún otro grupo, pero se sabía
de él que tenía una batería propia con la que tocaba junto a amigos.
En noviembre de 1994, la mayor parte de la movida musical de Grado se
une en la Asociación Juvenil Undergrado.
Pronto, el esfuerzo de la Asociación Juvenil Undergrado tendrá efecto en la
organización de todo un festival de música independiente asturiana en abril
de 1995, el 1er Festival Undergrado, en cuyo cartel estaban Minds On
Holiday, Klan del Jash, The Figurantes, La Destilería,
Psychograffity y
Kactus Jack. La
actuación de Minds
On Holiday sería
grabada para la
edición de su
primera demo en
formato cassette
llamada Drive
Lessons In Blue.
En ella se incluyen
algunos de los
temas en los que se
empezaba a definir
el estilo del grupo
durante los años
posteriores.
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[Link] Número 8
Poco después, tendría lugar el 2º Festival Undergrado, en julio de ese
mismo año.
Aparte de los grupos de Grado, actuaron los Sangrientos, Los Más
Turbados y los madrileños Psilicon Flesh.
Poco tiempo después, Chou entra en la formación de The Figurantes, por
supuesto sin abandonar Minds On Holiday.
En diciembre de ese año, Minds On Holiday dan su último concierto con
Cándido como bajista del grupo en el concierto celebrado durante las 2ª
Jornadas contra el Facismo, Sexismo e Intolerancia. Al mismo tiempo,
Chou entra también a tocar la guitarra de nuevo con Psychograffity
durante la presentación de su disco. De hecho, sale en la foto de la
contraportada, aunque el que toca en él es Sabino Huerta. Tras la
marcha de Cándido, Minds On Holiday se separan temporalmente hasta
que se une al grupo Javier Villarino, que había formado parte de la
banda punk moscona Klan del Jash.
Con la entrada de Javier Villarino el sonido se vuelve más áspero y duro,
llegando a experimentar con distorsión en el bajo, como si de otra guitarra
se tratase.
Durante 1996 el grupo se dedica en mayor parte a ensayar con el nuevo
bajista pero sin mucha regularidad debido a que su nuevo local se lo
tuvieron que construir ellos mismos en el interior de una antigua nave
industrial en estado de abandono, junto al resto de gente de la Asociación
Juvenil Undergrao y junto a don Donato Velasco, que trabajó y dirigió
todas las tareas de manera totalmente desinteresada durante 1997, y sin
su ayuda nada hubiera sido posible. Así nació la Cardosa.
La Cardosa permitiría, hasta el año de su abandono, el desarrollo de los
múltiples eventos organizados por la Asociación Juvenil Undergrao,
incluyendo cosas tan dispares como campeonatos de futbolín, fiestas
dance, exposiciones fotográficas, campeonatos de scalextric, espectáculos
audiovisuales y, por supuesto, muchísimos conciertos.
En 1997, con motivo de las 3as Jornadas contra el Racismo, Sexismo e
Intolerancia, Undergrao organiza un concierto en abril, que sería grabado y
posteriormente editado
en 1998 en la segunda
maqueta del grupo en
cassette y su primera en
CD. La maqueta se llamó
Sea e incluyó parte del
repertorio de ese
concierto y dos temas
grabados en 4 pistas en
el local de ensayo.
Ya en 1998, el grupo
comienza a hacer música
distinta debido a un
cambio en su manera de
componer, dando paso a
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[Link] Número 8
m a n e r a m á s
“profesional”. Moon
Cycles fue presentado
en agosto de ese año
con un espectáculo
audiovisual de música y
fotografía en formato
diapositiva.
Después de Moon
Cycles, el grupo se lo
toma con más calma y
se dedica a componer
temas nuevos. En mayo
de 2005 actúan en el
Grieska Fest., en
Grado, dando uno de
sus conciertos más
contundentes hasta la fecha. En marzo de 2006 tocan el la Feria de
Muestras de Grado.
En mayo de 2006 tocan en el 2º Grieska Fest. organizado por la A.J.
Undergrao junto a otros grupos como La Gran Orquesta Republicana.
Poco después el grupo se separa indefinidamente, dando esporádicamente
algún ensayo con formación de trío, sin José Luis Velasco, que se
incorporaría a los últimos conciertos que ha realizado el grupo hasta la
fecha, en el verano de 2008 en Grado.
Después de esto, la actividad del grupo cesa debido a diversos motivos
personales de sus miembros, quedando pendiente la finalización de su
quinto disco, From The Darkness To The Light.□
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[Link] Número 8
en ese momento. Internacional-
mente suenan bandas como
The Doors o The Who que
se reflejan en el uso del
órgano en ‘Apolo’, íntegra-
mente obra del bajista Ma-
nuel González.
El segundo single de ese año,
‘¡Oh, mamá!’ / ‘La Fuente’, desta-
caría en su cara B estas nuevas in-
fluencias gracias a una arrebatadora balada de
evidente aroma soul.
Pero el cambio definitivo habría de venir de la men-
te de Fernando Arbex, que había ideado y empe-
zado a trabajar en un ambicioso y sorpresivo traba-
jo de corte conceptual. Todo arrancaría con Óscar
Lasprilla, organista colombiano que había pasado
por The Ampex y The Speakers, a quien
conocería en la noche madrileña.
Con Óscar, Los Brincos se
convierten en un quinteto
formado por Fernando Ar-
bex, Manuel González,
los hermanos Ricky y Mi-
guel Morales y el recién
llegado teclista colombiano.
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[Link] Número 8
“definitiva” de Arcade.
Fuera de estos temas comentados, la versión inglesa incluía tres temas
que no tenían equivalente en la edición española.
El primero de ellos es ‘Misery & pain’, salido del buen hacer de Lasprilla al
órgano y su pasión por los sonidos ingleses contemporáneos.
‘Too cheap, cheap’, bautizado como ‘Body Money Love’ en la edición de
Arcade, tiene sin embargo un aroma más latino gracias una cálida percu-
sión en el que muchos quieren ver un adelanto del camino que tomaría
Arbex cuando unos años más adelante formara (también junto a Miguel y
Rickie Morales) Barrabas.
El disco en su edición inglesa, lo cerraba el tema ‘I don´t know to do’, un
tema rhythm’n’blues con toques soul, que ya tenía cierto aire añejo en
1970 y que nos remite mentalmente a los Pop Tops o Canarios más que
a Los Brincos de este Mundo, Demonio y Carne que estamos recorrien-
do.
Para su actualización de 1997 Fernando Arbex seleccionaría parte de la
edición inglesa, desechando los tres temas más flojos, olvidándose de re-
cuperar de la edición hispana ‘Kamasutra’, que se quedará con el dudoso
honor de aparecer solo en la versión española.
Los temas que se añadirían exclusivamente en la versión de Arcade, serían
dos.
El primero se trata de una auténtica sorpresa titulada ‘Promises & dreams’
y que no es otra cosa que la versión inglesa del tema ‘Érase una vez’ que
había sido publicado en 1968 en la cara B del single ‘Amiga mía’, lo que
supone un auténtico acto de justicia musical. El tema es un embriagador
medio tiempo de elaborada estructura y ritmo variable.
El segundo tema y que cierra el disco es el hasta entonces inédito ‘If I
where you’, de fuerza arrolladora y estribillo pegadizo, que ya se conocía
por los archivos de TVE, ya que se llegó a interpretar a principios de 1970,
y que perfectamente puede asumir el papel de sustituto de ‘Butterfly’.
A pesar de esta magnífica obra, la aceptación por el público fue tan mala
que forzaría, un año después, a Los Brincos a separarse.◊
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El Chamberlin Noviembre
ROCK’N’FICTION.
LAS BANDAS QUE PUDIERON SER
Y NUNCA FUERON
Nº 2: H.E.L.P.
P ara cualquier aficionado al rock las siglas ELP son asociadas rápida-
mente a los nombres de Emerson, Lake & Palmer. ¿Y si añadimos
la H de Hendrix, qué tendríamos? Pues HELP que, aparte de signifi-
car “ayuda” en inglés, fue uno de los rumores más oídos de la historia del
rock.
Vayamos al principio.
A finales de los 60 el arrollador teclista de The Nice, Keith Emerson, an-
daba como loco buscando compinches para su nuevo grupo. Enseguida
enrola a la voz de los primeros King Crimson, Greg Lake, que también
toca bajo y guitarra, con lo que ya tenemos la E y la L del grupo. Hay
algún tanteo para fichar al guitarrista Randi Bachman, de Guess Who,
que no fructifica. Para el puesto de batería Keith pensó en Mitch Mit-
chell, que se encargaba de la misma en la Jimi Hendrix Experience.
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[Link] Número 8
¿Emerson, Like & Mitchell?, ¿ELM?
No, amigos, no corramos. A Mitchell no le interesa el proyecto pero se lo
comenta a Hendrix. Para entonces Keith y Greg no se han quedado para-
dos y han fichado al jovencísimo batería de Atomic Rooster y Arthur
Brown, Carl Palmer.
Ya tenemos a ELP.
Entre estas idas y venidas se filtra a la prensa la invitación a Hendrix y así
nació la leyenda de HELP. ELP coincidirían con Hendrix en el festival de la
isla de Wight, en el verano de 1970, pero nunca actuaron juntos. Lamenta-
blemente Hendrix murió el 18 de septiembre de ese mismo año, por lo
que no habría más posibilidades de fructificar la unión.
Solo nos queda imaginar a Jimi y a Keith juntos en escena “sacrificando”
sus instrumentos o pensar cómo hubiera sonado ‘Lucky Man’ o ‘Still You
Turn Me On’ con el wah-wah de Hendrix, o ‘The Wind Cries Mary’ en la
voz de Lake.□
Paul Simón
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El Chamberlin Noviembre
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Tzadik Records played a crucial role in documenting the evolution of the Masada series by releasing a broad range of recordings, including live performances and studio sessions. These releases, such as the '50th Birthday Collection' and the '10th Anniversary Edition,' showcased different formations and interpretations, preserving Masada's innovative contributions to jazz and world music .
The Masada projects showcased versatility in jazz compositions by employing various ensembles, such as the Masada String Trio and Bar Kokhba Sextet, each bringing unique interpretations while maintaining thematic coherence. This allowed a diverse exploration of Zorn's compositions, as seen in their ability to adapt jazz techniques across different group dynamics and instrumentation, thereby enriching the Masada legacy .
The introduction of the mellotron in Beggars Opera's 'Waters of Change' was significant as it enhanced their sound palette and contributed to the band's musical evolution. It provided an orchestral depth that distinguished their work from previous albums and encapsulated the early '70s progressive rock aesthetic, adding sophistication to their arrangements .
'Deep Dark Blue Centre' had a significant impact on British jazz by blending sophisticated compositions with improvisational elements. Collier's approach integrated traditional jazz with innovative structures, influencing contemporaries by showcasing how jazz could maintain its core appeal while expanding into new thematic territories. The work's orchestration and rhythmic intensity offered a template for future projects within the UK's vibrant jazz scene .
'Finnegans Wake' by James Joyce is considered a complex and challenging piece in literature, largely hated by literates due to its difficult style. However, musicians found it appealing for its rich use of language and sound, seeing value in the incantatory quality of its jitanjáforas (nonsense words) and verbal ambiguities .
Mike Rutherford's journey from the lesser-known solo work like 'Overnight Job' to the polished pop of Mike + The Mechanics illustrates a transformation in his musical identity. The success of songs like 'Silent Running (On Dangerous Ground)' and 'Over My Shoulder' propelled his work into mainstream recognition, essentially rebranding him in the public eye to one associated with sophisticated pop melodies .
The Graham Collier Sextet faced the challenge of evolving its sound without the electric guitar, resulting in a style that leaned closer to jazz rock than their debut. By omitting the electric guitar, the band emphasized a robust rhythm section complemented by piano, signaling a stylistic shift while maintaining a jazz foundation. This transformation was notably demonstrated in tracks like 'Down Another Road' .
The '50th Birthday Celebration' series by John Zorn was significant for involving live recordings that document and celebrate Zorn's influence and the diversity of the Masada project. It showcased various formations like Masada String Trio and Bar Kokhba, and by extending the performances to include diverse instrumentations and new interpretations, it added depth to Masada's musical legacy .
Los Brincos' album 'Mundo Demonio y Carne' exemplified their evolution into progressive music by embracing complex, conceptual themes and orchestral arrangements. This marked a significant departure from their earlier sound, influenced by international acts like The Doors, as described in their use of organ sounds and larger musical ambition indicated in the album's declaration .
'The Chamberlin' publication illustrates a broad and diverse cultural engagement by indicating the separation between the artist's intent and the audience's perception, especially noted during the 20th century. It suggests that artists like James Joyce, despite facing critical disapproval in literature, found admiration in other art forms like music, showcasing the fluidity and interchangeability of audiences across different arts .