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Cap 7. ROCAS SEDIMENTARIAS

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ROCAS SEDIMENTARIAS

¿Qué es una roca sedimentaria?


Son un tipo de roca formada a partir de la acumulación y consolidación de sedimentos en la superficie terrestre a lo
largo de millones de años.
Las rocas sedimentarias se originan a partir de la erosión y transporte de materiales como fragmentos de rocas,
minerales, restos orgánicos y otros detritos que se depositan en cuencas sedimentarias, ríos, lagos, mares o fondos
marinos. Con el tiempo, estos sedimentos se compactan y cementan, formando capas de rocas sedimentarias.
Las rocas sedimentarias se caracterizan por su estratificación, es decir, la presencia de capas o estratos distintivos que
reflejan la secuencia de deposición de los sedimentos. Además, suelen contener fósiles y evidencias de la historia
geológica y biológica de la Tierra, lo que las convierte en importantes registros del pasado.
Existen tres tipos principales de rocas sedimentarias: rocas detríticas (como conglomerados, areniscas y lutitas), rocas
químicas (como calizas y evaporitas) y rocas orgánicas (como carbón y rocas de origen biológico). Cada tipo de roca
sedimentaria se forma en condiciones específicas y proporciona información única sobre los procesos geológicos y
ambientales que ocurrieron en el pasado.

Transformación del sedimento en roca sedimentaria: diagénesis y litificación


Los sedimentos acumulados se convierten en rocas sedimentarias a través de la diagénesis y la litificación.
La diagénesis es el conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos que transforman los sedimentos recién
depositados en rocas sedimentarias. Durante la diagénesis, los sedimentos son compactados por la presión de las
capas superiores, lo que reduce los espacios entre los granos y expulsa el agua intersticial. Además, se producen
reacciones químicas que pueden alterar la composición mineralógica de los sedimentos y favorecer la formación de
nuevos minerales.
La litificación es el proceso final en la formación de rocas sedimentarias, donde los sedimentos compactados y
cementados se convierten en rocas sólidas. Durante la litificación, los minerales disueltos en el agua intersticial actúan
como cemento, uniendo los granos de sedimento y consolidando la roca. Este proceso puede implicar la precipitación
de minerales como calcita, sílice o arcilla, que actúan como agentes cementantes.
La transformación de sedimentos en rocas sedimentarias a través de la diagénesis y la litificación es un proceso
gradual que puede llevar millones de años. Durante este proceso, los sedimentos experimentan cambios físicos,
químicos y mineralógicos que dan lugar a la formación de rocas sedimentarias con características únicas, como
estratificación, cementación y presencia de fósiles.

Clasificación de las rocas sedimentarias


Dentro de la clasificación de rocas sedimentarias, se considera el tamaño de los clastos como criterio principal para
subdividir las rocas detríticas, mientras que la composición mineral es fundamental para distinguir entre las rocas
químicas. Es importante tener en cuenta que muchas rocas clasificadas como químicas pueden contener pequeñas
cantidades de sedimentos detríticos, y viceversa.
La textura es un aspecto relevante en la clasificación de las rocas sedimentarias, dividiéndose en textura clástica y no
clástica. Las rocas con textura clástica están formadas por fragmentos discretos y clastos cementados juntos, mientras
que las rocas con textura no clástica presentan una composición mineral más homogénea y no muestran clastos
distintos.
En la naturaleza, las categorías de clasificación de rocas sedimentarias pueden presentar cierta flexibilidad, ya que
muchas rocas pueden contener una combinación de características detríticas y químicas. La textura y la composición
mineral son aspectos clave para identificar y clasificar adecuadamente las rocas sedimentarias, lo que proporciona
información valiosa sobre su origen y proceso de formación.

Tipos de rocas sedimentarias


El sedimento tiene dos orígenes principales.
1-El sedimento puede ser una acumulación de material que se origina y es transportado en forma de clastos sólidos
derivados de la meteorización mecánica y química. Los depósitos de este tipo se denominan detríticas y las rocas
sedimentarias que forman, rocas sedimentarias detríticas.
2-La segunda fuente principal de sedimento es el material soluble producido en gran medida mediante meteorización
química. Cuando estas sustancias disueltas son precipitadas mediante procesos orgánicos o inorgánicos, el material se
conoce como sedimento químico y las rocas formadas a partir de él se denominan rocas sedimentarias químicas.

Rocas sedimentarias detríticas:


Las rocas sedimentarias detríticas se componen principalmente de fragmentos de diferentes tamaños, como gravas,
arenas y limos, que se depositan en capas sucesivas a lo largo del tiempo. Estos sedimentos son transportados por la
acción de agentes erosivos y se acumulan en cuencas sedimentarias donde se compactan y cementan para formar
rocas sedimentarias detríticas.
Los principales tipos de rocas sedimentarias detríticas incluyen conglomerados, brechas, areniscas y lutitas. Los
conglomerados están compuestos por fragmentos angulosos y redondeados cementados por material como cuarzo,
calcita o arcilla. Las brechas son rocas similares a los conglomerados pero con fragmentos angulosos de mayor
tamaño. Las areniscas son rocas formadas por granos de arena cementados, mientras que las lutitas son rocas
compuestas por partículas de tamaño muy fino, como arcilla y limo.
Las rocas sedimentarias detríticas suelen mostrar estratificación, es decir, capas distintivas que reflejan la secuencia de
deposición de los sedimentos. Además, pueden contener fósiles, minerales accesorios y estructuras sedimentarias que
proporcionan información sobre el ambiente de deposición y los procesos geológicos que ocurrieron en el pasado.
Lutitas: son rocas sedimentarias detríticas con una textura muy fina y homogénea (compuesta principalmente por
partículas de tamaño muy fino, como arcilla y limo), lo que las diferencia de otras rocas detríticas como las areniscas o
conglomerados que contienen fragmentos más grandes. Debido a su tamaño de grano extremadamente pequeño, las
lutitas pueden ser impermeables y propensas a la formación de esquistosidad. La lutita es de color generalmente
grisáceo, pero puede presentar variaciones en función de su contenido mineral. Las lutitas negras, también conocidas
como lutitas carbonáceas, contienen materia orgánica que le confiere un color oscuro. Por otro lado, las lutitas rojas
suelen contener óxido de hierro, mientras que las verdes pueden contener minerales como la clorita.
Estas rocas sedimentarias son importantes en la industria petrolera, ya que las lutitas pueden actuar como rocas madre
de los hidrocarburos, liberando petróleo y gas natural a través de procesos de generación y migración. Además, las
lutitas son utilizadas en la fabricación de ladrillos, cerámica y como material de impermeabilización en la construcción.

-Arenisca:Las areniscas son rocas sedimentarias que presentan una textura granular y están compuestas
principalmente por cuarzo, feldespato, mica y otros minerales. La cementación de los granos de arena se produce por
la precipitación de minerales como cuarzo, calcita o arcilla, que actúan como agentes cementantes y unen los granos
para formar una roca sólida.
Las areniscas pueden variar en color, composición mineral y grado de cementación, lo que les confiere una amplia
gama de aspectos visuales. Además, pueden mostrar estratificación, es decir, capas distintivas que reflejan la
secuencia de deposición de los sedimentos. Las areniscas también pueden contener fósiles, estructuras sedimentarias
y marcas de corrientes que proporcionan información sobre el ambiente de deposición y los procesos geológicos que
ocurrieron en el pasado.
Estas rocas sedimentarias son ampliamente utilizadas en la construcción como material de construcción y
ornamentación debido a su resistencia y durabilidad.
Además, las areniscas son importantes en la industria petrolera como rocas almacén y en la industria del vidrio como
fuente de sílice.

-Conglomerado y brecha: Tanto el conglomerado como la brecha pueden mostrar estratificación, es decir, capas
distintivas que reflejan la secuencia de deposición de los sedimentos. Además, pueden contener fósiles, minerales
accesorios y estructuras sedimentarias que proporcionan información sobre el ambiente de deposición y los procesos
geológicos que ocurrieron en el pasado.
El conglomerado es una roca sedimentaria compuesta por fragmentos angulosos y redondeados de diferentes
tamaños, que están cementados por material como cuarzo, calcita o arcilla. Estos fragmentos pueden variar en tamaño
desde gravas hasta guijarros y cantos rodados. La presencia de fragmentos angulosos indica un transporte corto y una
deposición cercana a la fuente, mientras que los fragmentos redondeados sugieren un transporte más largo y una
deposición más alejada.
Por otro lado, la brecha es una roca similar al conglomerado pero con fragmentos angulosos de mayor tamaño. Estos
fragmentos pueden ser de rocas diferentes y están cementados por un material similar al del conglomerado. La
presencia de fragmentos angulosos de gran tamaño en la brecha sugiere procesos de transporte y deposición
violentos, como avalanchas, deslizamientos o flujos de lodo.
Estas rocas sedimentarias son importantes indicadores de procesos geológicos como la erosión, el transporte y la
deposición de sedimentos. Además, son utilizadas en la industria de la construcción como material de construcción y
en la industria del cemento como fuente de áridos.

Rocas sedimentarías químicas


Las rocas sedimentarias químicas incluyen variedades como las evaporitas, formadas por la evaporación del agua y la
precipitación de sales como el yeso y la halita; las calizas, compuestas principalmente de carbonato de calcio
precipitado por organismos marinos y procesos químicos; y las dolomitas, que contienen un alto porcentaje de
dolomita, un mineral compuesto de carbonato de calcio y magnesio.
Estas rocas sedimentarias suelen presentar una textura homogénea y compacta, con una composición mineral
específica que refleja las condiciones ambientales en las que se formaron. Por ejemplo, las evaporitas suelen mostrar
capas de sales cristalinas debido a la evaporación del agua en ambientes desérticos o lacustres.
Las rocas sedimentarias químicas son importantes indicadores de procesos geológicos como la evaporación, la
precipitación química y la actividad biológica en entornos marinos y continentales. Además, son utilizadas en la
industria de la construcción como materiales de construcción, en la fabricación de cemento y en la producción de
productos químicos.

Caliza: Representando alrededor del 10 por ciento del volumen total de todas las rocas sedimentarias, la caliza es la
roca sedimentaria química más abundante. Está compuesta fundamentalmente del mineral calcita (CaCO3) y se forma
o bien por medios inorgánicos o bien como resultado de procesos bioquímicos. Con independencia de su origen, la
composición mineral de toda la caliza es similar, aunque existen muchos tipos diferentes. Esto es cierto porque las
calizas se producen bajo diversas condiciones. Las formas que tienen un origen bioquímico marino son con mucho las
más comunes.
-Calizas inorgánicas: suelen presentar una textura homogénea y compacta, con una composición mineral dominada por
cristales de calcita. Estas rocas pueden formarse por diversos procesos, como la precipitación directa de carbonato de
calcio en aguas saturadas, la evaporación de aguas ricas en calcio o la actividad hidrotermal que genera la
precipitación de minerales.
La presencia de estructuras sedimentarias como estratificación, laminación, concreciones y estromatolitos en las
calizas inorgánicas puede proporcionar información sobre las condiciones ambientales en las que se formaron, como la
profundidad del agua, la temperatura, la salinidad y la presencia de corrientes.
Estas rocas sedimentarias son importantes indicadores de procesos geológicos como la precipitación química, la
diagénesis y la formación de rocas carbonáticas. Además, las calizas inorgánicas son utilizadas en la industria de la
construcción como material de construcción, en la fabricación de cemento, en la producción de cal viva y en la
corrección de la acidez del suelo.

Arrecifes de coral: Los arrecifes de coral se desarrollan a partir de la actividad de los corales, que son animales
coloniales que secretan carbonato de calcio para construir sus esqueletos duros. Con el tiempo, estos esqueletos se
acumulan y forman estructuras rocosas que crecen hacia la superficie del agua, creando hábitats únicos para una
amplia variedad de organismos marinos. La diversidad biológica de los arrecifes de coral es excepcional, albergando
miles de especies de peces, invertebrados, algas y otros organismos marinos. Estos ecosistemas son vitales para la
pesca, el turismo, la protección costera y la biodiversidad marina en general.
Desde el punto de vista geológico, los arrecifes de coral son importantes indicadores de cambios en el nivel del mar, la
tectónica de placas y la evolución de los ambientes marinos a lo largo del tiempo geológico. Además, los arrecifes de
coral fosilizados pueden proporcionar información sobre el clima y las condiciones ambientales del pasado.
Los arrecifes de coral son vulnerables a las actividades humanas, como la contaminación, la pesca destructiva, el
cambio climático y la acidificación de los océanos. La conservación de estos ecosistemas es crucial para mantener la
biodiversidad marina y proteger los servicios ecosistémicos que proporcionan a las comunidades costeras.

Coquina y creta: Aunque la mayor parte de la caliza es producto de los procesos biológicos, este origen no siempre es
evidente, porque los caparazones y los esqueletos pueden experimentar un cambio considerable antes de litificarse
para formar una roca. Sin embargo, una caliza bioquímica de fácil identificación es la coquina, una roca de grano
grueso compuesta por caparazones y fragmentos de caparazón poco cementados. Otro ejemplo menos obvio, aunque
familiar, es la creta, una roca blanda y porosa compuesta casi por completo de las partes duras de microorganismos
marinos.

Dolomía: Muy relacionada con la caliza está la dolomía, una roca compuesta del mineral dolomita, un carbonato cálcico
magnésico. Aunque la dolomía puede formarse por la precipitación directa del agua del mar, probablemente la mayoría
se origina cuando el magnesio del agua del mar, reemplaza parte del calcio de la caliza. La última hipótesis se ve
reforzada por el hecho de que prácticamente se encuentra dolomía reciente. Antes bien, la mayoría de la roca antigua
en la que hubo tiempo de sobra para que el magnesio sustituyera al calcio

Rocas silíceas (sílex)


Las rocas silíceas, como el sílex, son rocas compactas y duras compuestas principalmente de sílice microcristalina
(SiO2). El sílex, conocido por su color oscuro debido a la materia orgánica que contiene, es una forma común de roca
silícea. Otra variedad es el jaspe, que presenta un color brillante debido al óxido de hierro que contiene. Estas rocas
suelen tener una textura bandeada, conocida como ágata.
Los depósitos de rocas silíceas se encuentran principalmente como módulos irregulares en la caliza o como capas de
roca. La sílice que compone muchos módulos de cuarzo puede depositarse directamente en el agua, lo que se
considera un origen inorgánico. Sin embargo, la mayoría de los estratos de rocas silíceas se piensa que se originaron
como sedimentos bioquímicos, a partir de organismos acuáticos como diatomeas y radiolarios que producen
esqueletos de sílice.
Es importante destacar que la fractura de las rocas silíceas es similar al vidrio, lo que las hace útiles para la fabricación
de herramientas como puntas de flecha. Además, las evaporitas, como la halita y el yeso, son minerales precipitados
químicamente que también se encuentran en rocas sedimentarias y tienen una importancia significativa en diversas
aplicaciones industriales y cotidianas.

Evaporitas
Son minerales que se forman por precipitación química debido a la evaporación del agua. Dos ejemplos comunes de
evaporitas son la halita (cloruro sódico, NaCl) y el yeso (sulfato cálcico hidratado). La halita es conocida como sal
común y tiene diversos usos, desde la cocina hasta la fabricación de ácido clorhídrico. Por otro lado, el yeso es
utilizado en la construcción para paredes interiores y exteriores.
En el pasado geológico, áreas que ahora son tierras secas solían ser cuencas marinas someras donde se formaban
evaporitas. La evaporación del agua salada provoca la precipitación de minerales en una secuencia determinada por su
solubilidad. Por ejemplo, el yeso se precipita antes que la halita durante el proceso de evaporación. Además, durante
las etapas tardías de este proceso, se pueden formar sales de potasio y magnesio.
Las evaporitas se pueden encontrar en lugares como el Valle de la Muerte en California, donde la evaporación de agua
de lluvia o fusión de nieve en las montañas da lugar a la formación de llanuras salinas. Estos depósitos de evaporitas
son importantes tanto geológica como económicamente, ya que algunos minerales como la silexina se extraen de ellos
para su uso en la industria de fertilizantes.

Carbón
Es una roca sedimentaria compuesta principalmente de materia orgánica, derivada del enterramiento y la
transformación de restos vegetales a lo largo de millones de años. Este proceso comienza con la acumulación de
grandes cantidades de materia vegetal en condiciones especiales, como en pantanos donde la descomposición se ve
limitada por la falta de oxígeno.
La acumulación de materia vegetal en un ambiente pantanoso da lugar a la formación de turba, un material blando y
marrón donde aún se pueden reconocer estructuras vegetales. Con el enterramiento y la presión creciente, la turba se
transforma lentamente en lignito, un carbón blando. A medida que aumenta la profundidad de enterramiento, el lignito
se convierte en hulla, una roca sedimentaria más dura y compactada, con un mayor contenido de carbono fijado.
Cuando las capas de carbón experimentan plegamientos y deformaciones asociadas con la formación de montañas, el
calor y la presión inducen una mayor concentración de carbono fijado, transformando la hulla en antracita, una roca
metamórfica negra, brillante y muy dura. La antracita es un combustible limpio y de alta calidad, aunque su extracción
es más difícil y costosa que la de la hulla.
El carbón es un recurso energético importante utilizado en la generación de electricidad y en diversas industrias. Su
formación a partir de materia orgánica vegetal a lo largo de procesos geológicos complejos lo convierte en un recurso
valioso y estratégico en la actualidad.

Ambientes sedimentarios. Rocas sedimentarias


Los ambientes sedimentarios son puntos geográficos donde se acumulan sedimentos, reflejando una combinación
única de procesos geológicos y condiciones ambientales. Estos ambientes pueden ser continentales, marinos o de
transición (línea de costa), cada uno con subambientes específicos que generan distintos tipos de rocas sedimentarias.
La formación de rocas sedimentarias es crucial para interpretar la historia de la Tierra, ya que proporciona información
sobre el origen de los clastos, el transporte de los sedimentos y el ambiente deposicional donde se depositaron. Los
geólogos estudian los sedimentos actuales para reconstruir ambientes antiguos y comprender las relaciones
geográficas en el momento de la deposición de las capas sedimentarias.
Los ambientes sedimentarios actuales son clave para comprender los procesos geológicos pasados, siguiendo el
principio fundamental de que "el presente es la clave del pasado". Los geólogos utilizan este conocimiento para crear
mapas que representan la distribución geográfica de diferentes ambientes, como tierra, mar, montañas, valles fluviales,
desiertos y glaciares, lo que ayuda a reconstruir la historia geológica de una región. La diversidad de ambientes
sedimentarios y la variedad de rocas sedimentarias resultantes reflejan las condiciones predominantes en cada lugar.

Tipos de ambientes sedimentarios


Los ambientes sedimentarios se dividen en tres categorías principales: continentales, marinos y de transición (línea de
costa). Cada una de estas categorías incluye una variedad de subambientes específicos donde se acumulan
sedimentos y donde los organismos viven y mueren, dando lugar a la formación de rocas sedimentarias características.

-Los ambientes continentales están dominados por procesos de erosión y deposición asociados principalmente con
corrientes de agua, glaciares y vientos. Las corrientes fluviales, las llanuras de inundación, los abanicos aluviales y los
depósitos glaciares son ejemplos de ambientes continentales donde se acumulan sedimentos.
En regiones frías, los glaciares son agentes dominantes que transportan grandes volúmenes de sedimentos, creando
depósitos glaciares con una mezcla desordenada de partículas de diversos tamaños. Las corrientes fluviales son otro
agente importante en los ambientes continentales, erosionando la tierra y transportando sedimentos que se depositan
en áreas como llanuras de inundación y abanicos aluviales. Las crecidas periódicas de los ríos pueden inundar valles
amplios y llanos, generando acumulaciones sedimentarias características. En regiones áridas y litorales, el viento juega
un papel significativo en la deposición de sedimentos, formando depósitos eólicos bien clasificados. La naturaleza de
los sedimentos depositados en los ambientes continentales refleja la interacción compleja entre los procesos
geológicos y las condiciones climáticas locales.

-Los ambientes marinos abarcan desde aguas poco profundas cerca de la costa hasta fondos oceánicos profundos. En
estos ambientes, se depositan sedimentos derivados de la erosión continua de los continentes adyacentes, dando lugar
a una variedad de rocas sedimentarias como barros ricos en carbonato, arrecifes de coral y evaporitas marinas. Los
ambientes marinos se dividen en dos categorías principales: marinos someros y marinos profundos.
– Los ambientes marinos someros se extienden desde la orilla hasta la superficie externa de la plataforma continental,
alcanzando profundidades de unos 200 metros. Aquí, la naturaleza de los sedimentos depositados depende de factores
como la distancia de la orilla, la elevación de la tierra adyacente, la profundidad del agua, la temperatura y el clima. Los
sedimentos ricos en carbonato y los arrecifes de coral son comunes en ambientes marinos someros, donde la erosión
continua del continente aporta sedimentos a través de ríos y corrientes.
– Los ambientes marinos profundos se encuentran mar adentro, a profundidades superiores a los 200 metros más allá
de la plataforma continental. Aquí, las partículas minúsculas de diversas fuentes permanecen a la deriva durante
mucho tiempo antes de depositarse lentamente en el fondo oceánico. Los sedimentos en ambientes marinos profundos
son transportados por corrientes de turbidez, que son masas densas de sedimentos y agua impulsadas por la
gravedad.

-Los ambientes de transición, como la línea de costa, son zonas de interacción entre ambientes marinos y
continentales. Aquí se encuentran depósitos como playas, llanuras mareales, deltas y cordones litorales, que reflejan la
influencia de las mareas, las olas y las corrientes en la sedimentación. Las llanuras mareales cubiertas de barro son
cubiertas alternativamente por capas poco profundas de agua y luego son expuestas al aire conforme las mareas
suben y bajan. A lo largo y cerca de la costa, el trabajo de las olas y las corrientes distribuye la arena, creando flechas
litorales, cordones litorales e islas barrera. Los cordones litorales y los arrecifes crean albuferas. Las aguas más
tranquilas de estas áreas protegidas son otro lugar de sedimentación en la zona de transición. Los deltas se cuentan
entre los depósitos más importantes asociados a los ambientes de transición. Las acumulaciones complejas de
sedimentos se forman hacia el mar cuando los ríos experimentan una pérdida abrupta de velocidad y depositan su
carga de derrubios detríticos.
Facies sedimentarias
Las facies sedimentarias son unidades distintivas de sedimentos que se forman en ambientes sedimentarios
específicos y que presentan características particulares en términos de composición, estructuras y fósiles. Cada facies
sedimentaria refleja las condiciones ambientales en las que se depositaron los sedimentos y puede variar lateralmente
en un área determinada.
Al examinar una sección transversal de una unidad sedimentaria, se puede observar cómo una facies sedimentaria
gradualmente se transforma en otra facies adyacente que se formó al mismo tiempo pero en condiciones ambientales
ligeramente diferentes. Esta transición entre facies suele ser gradual, aunque a veces puede haber cambios abruptos.
Las facies sedimentarias son fundamentales para la interpretación de la historia geológica de una región, ya que
proporcionan pistas sobre los ambientes en los que se depositaron los sedimentos y los procesos geológicos que
estaban activos en ese momento. Al estudiar las facies sedimentarias, los geólogos pueden reconstruir los ambientes
antiguos y entender cómo han evolucionado a lo largo del tiempo.
Estructuras sedimentarias
Las rocas sedimentarias se forman conforme se acumula capa sobre capa de sedimento en varios ambientes
deposicionales. Esas capas, denominadas estratos, son probablemente el rasgo más común y característico de las
rocas sedimentarias. Cada estrato es único. Puede tratarse de una arenisca gruesa, de una caliza rica en fósiles o de
una lutita negra, y así sucesivamente. Las variaciones en la textura, la composición y la potencia reflejan las diferentes
condiciones bajo las cuales se depositó cada capa.
La potencia de los estratos oscila entre un valor microscópico y decenas de metros. Separando los estratos se
encuentran los planos de estratificación, superficies planas a lo largo de las cuales las rocas tienden a separarse o
romperse. Cambios en el tamaño del grano o en la composición del sedimento que se está depositando pueden crear
planos de estratificación. Pausas en la sedimentación pueden conducir también a la estratificación porque los cambios
son tan ligeros que el material recién depositado será exactamente el mismo que el sedimento previamente depositado.
En general, cada plano de estratificación marca el final de un episodio de sedimentación y el comienzo de otro.
Dado que los sedimentos suelen acumularse como clastos que se depositan a partir de un fluido, la mayoría de los
estratos se depositan originalmente en forma de capas horizontales. Hay circunstancias, sin embargo, en las cuales los
sedimentos no se acumulan en estratos horizontales. A veces, cuando se examina un estrato de roca sedimentaria, se
ven capas dentro de él que están inclinadas con respecto a la horizontal. Cuando esto ocurre, se habla de
estratificación cruzada y es característico de las dunas de arena, los deltas y ciertos depósitos de canal en los ríos.
Los estratos gradados representan otro tipo especial de estratificación. En este caso, las partículas situadas en el
interior de una sola capa sedimentaria cambian gradualmente de gruesas a finas desde la parte inferior a la superior.
Los estratos gradados son en su mayoría característicos del depósito rápido en agua que contiene sedimentos de
tamaños variables. Cuando una corriente experimenta una pérdida de energía, los clastos mayores sedimentan
primero, seguidos por los granos sucesivamente más finos. La sedimentación de un estrato gradado se asocia casi
siempre con una corriente de turbidez, una masa de agua cargada de sedimento, que es más densa que el agua limpia
y que se desplaza pendiente abajo a lo largo del fondo de un lago o un océano

Entre las estructuras formadas durante la deposición se encuentran la estratificación gradada, que refleja la variación en
el tamaño de los sedimentos depositados y el medio de transporte, y las grietas de desecación, que se forman cuando
los sedimentos se secan y contraen. Estas estructuras son útiles para interpretar las condiciones ambientales en las que
se depositaron los sedimentos.
Por otro lado, las estructuras post-depositacionales incluyen los planos de estratificación, que son superficies planas a lo
largo de las cuales las rocas sedimentarias tienden a separarse o romperse. Estos planos marcan el final de un episodio
de sedimentación y el comienzo de otro. Además, las variaciones en la textura, composición y potencia de los estratos
sedimentarios también proporcionan información sobre las condiciones de deposición.

Cuando se sigue la pista a una capa sedimentaria, podemos encontrar que está compuesta por varios tipos diferentes de
roca. Quizás esto puede que ocurra porque pueden existir muchos ambientes sedimentarios al mismo tiempo a lo largo de
una amplia área. El término facies se utiliza para describir dicho conjunto de rocas sedimentarias. Cada facies se
transforma gradualmente en sentido lateral en otra que se formó al mismo tiempo, pero en un ambiente diferente.
Rasgos de las rocas sedimentarias:
-Capas de estratos: Los estratos son capas horizontales de sedimentos que se acumulan uno sobre otro a lo largo del tiempo. Cada
estrato es único en términos de textura, composición y potencia, reflejando las condiciones específicas en las que se depositaron los
sedimentos. Los estratos pueden variar en espesor desde valores microscópicos hasta varios metros y se forman a medida que los
sedimentos se depositan en capas sucesivas.
-Planos de estratificación: Los planos de estratificación son superficies planas a lo largo de las cuales las rocas sedimentarias
tienden a separarse o romperse. Estos planos marcan el final de un episodio de sedimentación y el comienzo de otro, reflejando
cambios en el tamaño del grano o en la composición del sedimento depositado. Los planos de estratificación son importantes para
interpretar la historia de deposición de los sedimentos y los procesos geológicos que ocurrieron en el pasado.
-Rizaduras: Las rizaduras son pequeñas ondulaciones de arena que se forman en la superficie de un estrato sedimentario. Estas
estructuras son características de ambientes como dunas de arena, deltas y ciertos depósitos de canal en los ríos. Las rizaduras
proporcionan pistas sobre las condiciones de deposición, como la energía del ambiente y la dirección del flujo de agua. Al estudiar
las rizaduras, los geólogos pueden inferir información sobre los procesos sedimentarios y ambientales que estaban activos en el
momento de la deposición.

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