Filosofia Medieval
Filosofia Medieval
LA EDAD MEDIA
1. Delimitación temporal [Link] – XIV
476: disolución del imperio romano por parte de los germanos.
529: fecha de significación, de orden simbólico, se cierra la academia platónica en Atenas
por el emperador Justiniano; en este mismo año San Benito funda Montecasino, el primer
monasterio benedictino
1453: los turcos invaden Constantinopla.
2. Delimitación geográfica – cultural
El gran eje es Roma (imperio) y toda la extensión territorial del Mediterráneo. El medioevo
es un fenómeno occidental, sin embargo, acogió influencias de otras culturas
especialmente de la judía y árabe.
Temáticamente los padres de la iglesia prefiguraran la consolidación de lo que será la
filosofía medieval.
3. Valoración de la edad media
negativa
La caracterización más generalizada es de oscura u oscurantismo y esta denominación
negativa tiene unos autores concretos que son el renacimiento y el modernismo. La
valoración dada por estos es de leyenda negra y tiene cuatro causas fundamentales:
Lo voluminoso de las obras filosóficas
El idioma en el fueron escritas: Latín, esto dificultaba la comprensión dado que la
temática central desarrollada era la metafísica.
La enseñanza en la filosofía medieval estaba marcada por el autoritarismo, marca
que la hacía contraria al quehacer filosófico ya que el ejercicio de este es el libre
pensamiento.
Existía una estrecha relación entre la filosofía y la teología, no se desentendían.
La cuestión que aparece de estas concepciones es ¿existe filosofía medieval? Este punto
se encamina a ser dilucidado a partir de las anteriores premisas.
Positiva
Llamada también leyenda blanca, el autor francés Etienne Gilson, lanza la propuesta de
que existe una filosofía cristiana y sus argumentos son:
El medioevo tiene una influencia en la modernidad, ejemplo de ello, es el concepto
de Dios en Descartes, Spinoza y Kant, influenciado por este pensamiento, Dios
como uno, creador, infinito, sempiterno y omnipotente. Por lo que se deduce, si el
Dios del medioevo es más inspiración religiosa que filosófica se tendría que
suprimir las propuestas de los autores mencionados.
La filosofía medieval admite sus raíces teológicas.
La crítica de los modernos exponen es que los medievales creen con anterioridad
en lo que quieren demostrar, E. Gilson responde que, un argumento filosófico es
válido en cuento argumento filosófico, independiente de quien lo postule.
La filosofía cristiana ha ampliado el temario filosófico, dado que hay asuntos en
esta que en la griega no se trataron. Temas tales como:
Dios como uno, tal concepción no era viable dado que eran politeístas.
El concepto de creación: el creacionismo, sacar de la nada, en Grecia no
existía creador sino ordenador, de ahí la terminología de cosmos = orden,
no niegan la existencia de un caos inicial pero la figura del ordenador era
central.
Concepto de inmortalidad: esta idea en Platón es entorno a la
preexistencia del alma y por derecho propio, mientras en el cristianismo es
Dios quien la ha creado con esa naturaleza.
Otras valoraciones positivas
Diversidad de fuentes: Platón, Plotino, Proclo. Estos para responder a la crítica que
se hace de la cristianización de autores como Platón y Aristóteles. Esto es una
imprecisión dado que el conocimiento pleno de Aristóteles se dio en el siglo XIII ya
que de él se conocía el tratado de la lógica y la única fuente no solo fue este sino
los demás autores en cuestión.
Diversidad cultural, no solo es el cristianismo que se impone, este supo dialogar
con otras culturas como la judía y la árabe, son especialmente estos últimos, los
que desvelan completamente a Aristóteles en los trabajos de Avicenas y Averroes.
4. EL CRISTIANISMO Y LA FILOSOFÍA
En san Pablo encontramos el anticipo de esa doble actitud entre fe y razón. Posición que
toma fuerza en esta época entre quienes pensaban que fe y razón podían dialogar y los
contrarios que negaban toda compatibilidad; el cristianismo se presenta como un hecho
de tipo religioso, esto es visto por Roma como algo supersticioso, generando resistencias
de parte del imperio y, por consiguiente, las persecuciones sistemáticas en los primeros
siglos.
La base del cristianismo es Jesús y su predicación. A esta acción la acompaña la gracia de
Dios, por tanto no se enseña la sabiduría sino gracia lo que manifiesta la entera
dependencia del hombre hacia Dios, cuestión que para los griegos era impensable porque
frente a esta sujeción el hombre ya no se entiende como ciudadano, individuo, ni siquiera
como hombre sino como hijo de Dios, postura que echa por tierra todo el esfuerzo que los
griegos habían conseguido en materia antropológica.
Dichos fundamentos ayudan a comprender el choque frontal entre el cristianismo y la
filosofía griega. El primero se plantea un nuevo humanismo, una nueva “paideia”
(educación integral) centrado en el amor y no en la razón como los postulados griegos; así,
por ser un humanismo basado en el amor prima como elemento esencial la fe pasando a
un segundo plano la sabiduría de orden intelectual.
5. EL CRISTIANISMO FRENTE AL IMPERIO
Desde los inicios los romanos miran con desconfianza y recelo el cristianismo, sin
embargo, no en todas las épocas hay persecución sistemática, esto ayuda a comprender la
existencia de un odio desde dos perspectivas. El popular, que por las raíces judías se
sentían el pueblo elegido, denominando a los demás como paganos, como consecuencia,
los romanos culpan a estos de la caída del imperio, dado que la creencia era que los dioses
sentían enojo por la existencia de dicha “secta”; consiguiente a ello existía un odio oficial
que, durante los siglos II y III, se manifestó en la oposición cristiana a rendirle culto al
emperador, postura que tiene a sus máximos exponentes en los apologistas.
6. RELACIÓN ENTRE CRISTIANISMO Y FILOSOFÍA
Antes de entrar en materia es necesario abordar las cosmovisiones griega y cristiana dado
que brindaran los elementos esenciales para entender dicha relación.
Cosmovisión griega
Presentan una postura particular acerca del mundo. Consideraban la procedencia del
cosmos de un caos inicial, génesis que permitía deducir la eternidad del universo, puesto
que, dicho caos implicaba la existencia de una materia preexistente.
La divinidad presenta dos particularidades. Una es el politeísmo, en este aspecto lo más
parecido al monoteísmo es el motor inmóvil propuesto por Aristóteles y el demiurgo
platónico; y la segunda, la divinidad es una sustancia inmutable, eterna y trascendente,
atributos no compatibles, algunos, con el cristianismo.
La antropología griega es otro de los puntos fundamentales. El hombre es considerado
en relación al cosmos, el ser humano es entendido desde dentro del universo
Ética griega es resumida en dos conceptos, autonomía e intelectualismo. Descritas por los
diversos autores:
Sócrates: considera que la clave del bien está en el conocimiento.
Platón: el bien es igualarse al mundo de las ideas.
Aristóteles: el justo medio está en la recta razón.
Helenística: la virtud está en el rechazo del mundo (estoicismo), el hombre se salva
a si mismo.
La concepción histórica de los griegos es cíclica, o sea, la historia se repite ya que
está definida por los dioses, este determinismo se expresa en la tragedia griega.
Concepción del alma griega se permea por el concepto de inmortalidad, el alma es
quien da forma al cuerpo y, este, es la raíz del mal. El concepto de resurrección es
incompatible con esta cultura.
Cosmovisión cristiana
El universo es creado, es decir, sacado de la nada. Aquí la postura es absolutamente
monoteísta, Dios es providente, dinámico y personal.
La antropología cristiana entiende al hombre no dentro del cosmos sino como imagen y
semejanza de Dios.
Ética cristiana es resumida, igualmente, en dos conceptos esenciales, la dependencia de
la divinidad y la gracia.
La concepción histórica cristiana es lineal, es decir, hay un comienzo, un punto
intermedio y un final, este último es determinado por las acciones del individuo, el juicio.
Concepción del alma en el cristianismo tiene su punto céntrico en la resurrección plena,
es decir, del cuerpo y el alma.
7. LA GNOSIS
El término significa conocimiento, es sinónimo de episteme. Este movimiento se da
aproximadamente en el siglo II d.C. y tuvo profunda relación con el cristianismo y
posteriormente pasó a tener una connotación de conocimiento secreto; lo cercano a estos
es la noción de salvación, por ello la figura de Jesús es un mensajero que viene a salvar al
hombre de la materia, del cuerpo, que son, por ende, origen de todo mal. En cuanto a sus
ejes doctrinales no existe una unidad de criterio. Fruto de ello se presentan tres grandes
corrientes lideradas por Marción, Valentín y Basílides
Raíces históricas
Hunde sus cimientos en las religiones orientales del Budismo y el Zoroastrismo y la
concepción dualista emanada de estas, de los griegos asume la reencarnación y el rechazo
de la materia (elemento que rebatirá con fuerza posteriormente el cristianismo). Los
gnósticos recogían de la tradición judía la creación y de la soteriología cristiana la
fundamentación a cerca de la salvación pero, en su doctrina, retocan esos conceptos
orientándolos desde la perspectiva del desdén hacia la fe y basando todo en el
conocimiento.
En ellos se presenta una gran dificultad a la hora de explicar el mal, presentan dos
argumentos:
1. Existen un dios, que nunca quiso crear la materia, solo quería seres espirituales,
pero uno de estos seres, desobedeciendo el querer de este dios, crea el mundo;
justifican su creación en dos razones, la ignorancia y la rebeldía. Con esta primera
demostración explican el origen del mal sin poner a dios como causa del mismo.
2. Para ellos existen dos dioses, uno del antiguo y otro del nuevo testamento. El dios
del antiguo es malo porque es vengativo, justiciero, engaña al hombre porque vive
apegado al cuerpo y sus pasiones, olvidando su carácter divino… pero es el que
crea el mundo y el dios del nuevo que es bueno, puro amor y no exige de parte del
hombre nada y por ello la función de Jesús es ser el verdadero mensajero que
recuerda su verdadera realidad espiritual y en nada material.
Síntesis de la doctrina
La justificación del mal es dada por el dios del antiguo testamento que es
caracterizado por su maldad.
La naturaleza humana es espiritual, el hombre es una chispa divina atrapada en un
cuerpo, allí se presenta el exilio, la fuga o abstracción de la realidad material.
El fin de la gnosis es el conocimiento de dios y la naturaleza del hombre.
Justifican el sufrimiento a causa de ese dios malo que pone al ser humano en el
mundo.
Cada corriente tenía su propio evangelio y, por ende, cada uno poseía la verdad y
la revelación dada a cada quien.
Marción
Defiende que hay un dios del antiguo y nuevo testamento, que Jesús no nación de María
sino que su génesis es repentina. Dentro del canon bíblico solo acepta las cartas de San
Pablo y el evangelio de Lucas; su error radicaba en la interpretación alegórica de las
sagradas escrituras y por tanto propone que estos dos hagiógrafos son los únicos que
comprendieron la revelación.
La iglesia responde a estos postulados heréticos con unas de las formulas del credo:
Creo en Dios Padre todo poderoso: no hay ninguna realidad que esté sustraída a su
influencia, se rechaza todo dualismo.
Creo en Jesucristo, su único Hijo: el mismo Dios que creó el mundo, es el Padre de
Jesús.
Nación de María, virgen: no aparece de la nada, ni metafóricamente, asume la
condición humana en su hipostasis (doble naturaleza).
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato: este dato histórico permite comprobar la
existencia real y autentica de Cristo, no hipotética como la proponía Marción.
Valetín
Se ignora la fecha de su nacimiento. Hacia 140 llegó a Roma desde Alejandría, donde tuvo
ocasión de recibir el influjo de la filosofía griega y conocer las
religiones pagana, judía y cristiana. Parece probado que en Alejandría, además de una
bien establecida ortodoxia cristiana, había una fuerte tradición gnóstica. De todos modos
Valentín pasó por un proceso de evolución, en el que va distanciándose cada vez más de
las afirmaciones cristianas y centrándose en la vertiente panteísta y mitológica. Así es
notable la ausencia de mitología en el Evangelio de la Verdad (uno de los documentos
gnósticos hallados, en traducciones coptas, cerca de Nag Hammadi, Egipto, en 1945).
Cabría atribuir también a Valentín, situándola en este mismo estado de su evolución,
la Epístola a Reginos sobre la Resurrección, de inconfundible carácter gnóstico, pero cuyo
autor manifiesta querer estar dentro de la Iglesia, sin renunciar al nombre cristiano ni
rendirse por entero a la filosofía. De todas formas, pretendiendo aceptar
la doctrina cristiana de la resurrección, le da un sentido diferente interpretándola a la luz
de la concepción gnóstica sobre el Pléroma (mundo divino originario) y sus relaciones con
nuestro mundo. En cualquier caso Valentín unificó muchas opiniones abstrusas de la
llamada «gnosis vulgar egipcia» en una visión poética no exenta de genialidad. Era un
hombre de gran poder intelectual, que logró combinar materiales provenientes de
diferentes fuentes en una síntesis poderosa y original. Helenizó y tiñó de cristianismo una
gnosis más temprana, de carácter mucho más radicalmente mitológico y de la que
estaban ausentes casi por completo los elementos cristianos y que mostraba en cambio
una fuerte influencia de los medios judíos. Su poema metafísico parece además inspirado
por vívidas emociones y experiencias personales. Valentín era un hombre de vivencias
intensas, que expresó su concepción trágica de la vida en los símbolos de la imaginación
creadora. La originalidad y poder de la gnosis valentiniana se encuentra en haber dado
expresión mitológica a una visión intensamente personal del mundo, ya una fuerte
experiencia del «yo».
El drama de los eones, que ocurre en el Pléroma, es para Valentín la imagen arquetipo de
la condición humana. La gnosis de Valentín se presenta como respuesta a las cuestiones
claves del existir, que uno de sus discípulos orientales enumera así: «¿Qué éramos? ¿Qué
hemos llegado a ser? ¿De dónde éramos y adónde hemos venido a parar? ¿Hacia qué
aspiramos? ¿Cómo somos redimidos? ¿Qué es generación y qué es regeneración?»
(Extractos de Teodoto 78,2). Frente a esas cuestiones Valentín elabora una respuesta de
fondo sincretista y en la que predomina lo mitológico. En resumidas cuentas, el
pensamiento valentiniano se sitúa en la dimensión de la mitología.
Descripción del sistema Valentiniano
El perfecto eón, Abismo, preexistente, estaba -dice- con Silencio. Abismo concibió la idea
(Ennoia) de emanar, y por medio de Silencio dio a luz a un par (syzygia) de
eones: Mente y Verdad, dando así lugar a la Cuaternidad primordial. La Mente y la Verdad,
queriendo glorificar al Padre Abismo, prosiguieron las emanaciones dando origen a una
nueva pareja: a Logos y Vida, que a su vez engendra a Hombre e Iglesia, dando así lugar a
la Cuaternidad inferior. El proceso prosigue hasta un total de treinta eones, el último de
los cuales es Sophia (Sabiduría). Queda así integrado el Pléroma divino, en el cual sólo el
primero de los eones (el Nous o Mente) puede contemplar directamente al Abismo,
experimentando así un gozo infinito, mientras que los demás deben contentarse
resignadamente con el mero deseo de contemplarlo.
Pero la Sabiduría tuvo la pasión desordenada de conocer al Padre (o de engendrar como
él, según otro tema) y fue expelida del Pléroma al espacio vacío (Kénoma). Quedó sola,
sujeta a toda clase de pasión; tristeza, temor, desesperación e ignorancia, raíz esta última
de todo mal. Los eones del Pléroma suplican al Padre que libre a Sabiduría y éste
compadecido ordena una nueva emanación: el Límite, que frena el desorden de Sabiduría
y la mantiene en la serenidad; o, según otra versión, el Espíritu (Pneuma), que instruye a
los eones inferiores en el conocimiento del Padre. En gratitud por tan gran beneficio, la
pluralidad de los eones aporta cada uno lo más perfecto de sí para producir el fruto
perfecto: Cristo, también llamado Salvador, Gran Sacerdote, etc., que es enviado con
sus ángeles para reintegrar al eón exiliado, es decir, a Sabiduría, librándola de sus
pasiones.
De Sabiduría, por otra parte, ha procedido una sustancia psíquica, cuya primera muestra
es el Demiurgo; mientras que las pasiones se han endurecido constituyendo la materia
(sustancia hylica). El Demiurgo, impelido secretamente por Sophia, organiza el mundo,
pensando que lo crea a partir de sí mismo. Sophia, al ser librada de sus sufrimientos, se
entusiasma viendo al Salvador y sus ángeles. Concibiendo en su imaginación da a luz
nuevos seres a su imagen: semillas pneumáticas o espirituales que pasan al soplo mismo
del Demiurgo sin que él lo perciba. Así cuando éste crea la parte terrena del hombre y
alienta en ella la parte psíquica, es a la vez instrumento inconsciente de la inclusión de
pneuma (espíritu) en algunos hombres (pneumáticos, elegidos). El Salvador ha venido
entre nosotros para recoger esas semillas dispersas y conducirlas al Pléroma. Para realizar
su misión se reviste de esa sustancia pneumática que ha de salvar. Toma también
sustancia psíquica de apariencia corporal, es decir, no verdadera carne, que sería materia,
destinada a perecer, sino apariencia de carne. De ahí una cristología doceta y dualista, que
distingue entre un Cristo pneumático, que volverá al Pléroma con los elegidos (las semillas
pneumáticas, que ascenderán en syzygia con los ángeles del Salvador), y un Cristo
psíquico, hijo del Demiurgo, que ascenderá con éste y los psíquicos sólo hasta la zona
umbral del Pléroma (Ogdoada). El Salvador había descendido sobre él (Cristo psíquico) en
el Bautismo (o en el Nacimiento) para apartarse poco antes de la crucifixión. En la
consumación final todo el elemento hylico (materia, demonio, condenados) será
aniquilado por el fuego.
Se advierte en la estructura del sistema una «ley de tres sustancias»: marca
su teología (Dios bueno, Demiurgo, príncipe de este mundo), su cosmología (bajo
dependencia directa del Pléroma; Hebdómada, de los siete cielos, trono actual del
Demiurgo; mundo sublunar), su antropología (espíritu, alma, carne), su teoría de
la historia y de la sociología (raza de Set, de Abel, de Caín). Esta ley no rige en cambio en
la escatología, que es dualista en definitiva, y esto de manera radical. El sistema
Valentiniano, como los más representativos del gnosticismo, es en efecto netamente
dualista, aunque también como todos los grandes gnósticos es decidido partidario de
un Uno fontal, de quien todo proviene. La relación entre el Pléroma y el Kénoma no se
explica por mero recurso al dualismo platónico. Se completan y requieren porque
representan dos estadios (celeste y terreno) simultáneos de una misma entidad, abocados
a una síntesis definitiva. (S.A)
Basílides
Basilides es considerado como el padre de los gnósticos. Nacido, según se cree, en
Alejandría, vivió bajo el gobierno de los emperadores Adriano y Antonino Pío, alrededor
del 120-140 d.C. Aunque, según San Epifanio, fue un discípulo de Menandro, en Antioquía,
y sólo más tarde se trasladó a Alejandría.
A pesar de no conocer mucho de su vida, sus doctrinas son muy extensas y además muy
controvertidas.
De su vida personal, no sabemos nada, excepto que tenía un hijo llamado Isidoro, el cual
siguió sus pasos, y se encargó de difundir sus teorías.
No quedan prácticamente ninguno de los escritos de Basilides, así que hay que recoger sus
enseñanzas a través de las siguientes fuentes primitivas, cuya más importante aportación
es la de San Ireneo, quien declara herejía al gnosticismo en el 180 d. C.:
5-Restos artísticos del gnosticismo, tales como las gemas ABRAXAS, y restos literarios
como la PISTIS SOPHIA, cuya última parte se remonta a finales del siglo II.
Clemente de Alejandría en "Stromata" copia varios pasajes del libro 23, que tratan del
problema del sufrimiento.
Basilides compuso, además, SALMOS y ODAS, que no han llegado hasta nuestros días,
solo la información de que un día existieron.
Lamentablemente, las descripciones del sistema de Basílides dadas por San Ireneo e
Hipólito, son tan fuertemente divergentes que muchos las consideran totalmente
irreconciliables.
Visto desde el punto de vista de San Ireneo, Basílides enseñó que nous (mente) fue el
primero del Padre por nacer; a partir de nous nació logos (razón); de logos phronesis
(prudencia); de phronesis, sophia (sabiduría) y dynamis (fuerza), y de phronesis y dynamis
las virtudes, principados y arcángeles.
El cielo fue hecho por estas huestes angelicales, sus descendientes hicieron el segundo
cielo, y los descendientes de éstos, el tercero, y así sucesivamente hasta llegar al número
365. Por lo tanto el año tiene tantos días como cielos.
Una frase que se conserva de Basílides es: "Dios es el no ser, incluso él, que hizo el mundo
de lo que no era; no-ser hizo a no-ser."
El Padre por nacer y sin nombre, al ver su miserable situación, envió a su primogénito,
Nous, para liberar a aquellos que creerían en él. Sin embargo, según esta teoría, no fue
Jesús quien sufrió, sino Simón de Cirene, quien se vio obligado a llevar la Cruz por él, y fue
crucificado en lugar de Jesús(Esta es una teoría que hoy dia se baraja cada vez más debido
a la capacidad que se le presupone a Jesús de que podía cambiar de forma).
Al haber recibido Simón la forma de Jesús, y Jesús asumió la de Simón y se quedó allí.
Simón fue crucificado y Jesús volvió a su Padre.
A través de la gnosis (conocimiento) las almas de los hombres se salvan, pero sus cuerpos
perecen. Sólo las almas pueden salvarse, porque los cuerpos son por naturaleza
corruptibles.
La hipótesis de Basílides sostiene que el alma, que ha pecado anteriormente en otra vida,
sufre ahora castigos en esta vida.
2. Solamente unos pocos, uno por mil, dos por diez mil, pueden poseer el verdadero
conocimiento (Serían los iniciados y poseedores de ese conocimiento a través del estudio
y la experimentación...)
4. El martirio es inútil.
6. Todas las acciones, incluso los más horrendos pecados de lujuria, son materia
totalmente indiferente.
7. El cristiano no debería confesar a Cristo crucificado, sino a Jesús, el enviado del Padre.
8. Hay que despreciar los sacrificios paganos, pero puede hacerse uso de ellos, sin
escrúpulo alguno, porque no son nada.
Basílides nunca formó una ESCUELA de discípulos. Su hijo Isidoro, es el único que elaboró
el sistema de su padre, especialmente en el lado antropológico.
El Basilidianismo sobrevivió hasta el final del siglo IV, pues Epifanio sabía de basilidianos
que vivían en el delta del Nilo. Se limitó casi exclusivamente a Egipto, aunque según
Sulpicio Severo, parece que encontró una entrada a España a través de Marcos de Menfis.
De las costumbres de los basilidianos sólo sabemos que Basílides les ordenaba a sus
seguidores:
Un silencio de cinco años; que celebraran el aniversario del Bautismo de Jesús como un
día de fiesta y que pasaran la víspera de ella en la lectura; que llevaran amuletos con la
palabra Abrasax y figuras simbólicas grabadas en ellos, porque creían, entre otras cosas,
que poseían propiedades curativas.
ABRAXAS: Término que se grababa en ciertas piedras antiguas, llamadas Abraxas y que se
usaban como talismán, se le suponía un poder mágico y curativo.
Por desgracia la gnosis sufrió tres golpes muy fuertes, que hicieron que se perdiera casi
toda la información al respecto, que fueron:
-El incendio de la biblioteca de Alejandría.
-La destrucción de cantidad de libros esotéricos en la Segunda Guerra Mundial por
Adolfo Hitler.
-La biblioteca oculta en el Vaticano(Donde están ocultos los documentos y a los que
hasta ahora no se ha tenido acceso).
-Su carácter iniciático, por el cual ciertas doctrinas secretas del Cristo o el "ungido"
estaban destinadas a ser reveladas a una élite de iniciados.
-Su carácter dualista, por el cual se hacía una escisión tajante entre la materia y el
espíritu. El mal y la perdición estaban ligados a la materia, mientras que lo divino y la
salvación, pertenecían a lo espiritual. La gnosis, era una experiencia interna del espíritu.
Otras doctrinas afirman que la verdadera misión de Cristo era transmitir a los espíritus
humanos el principio del autoconocimiento que permitía que las almas se salvaran por sí
mismas al liberarse de la materia.
-Establecimiento de jerarquías espirituales: En la cima de los seres existe un Dios, un ser
perfecto e inmanente cuya propia perfección hace que no tenga relación alguna con el
resto de seres imperfectos. Se libra una batalla entre los principios del bien y el mal, la
materia (apariencia) y el espíritu (sustancia).
-Establecimiento de jerarquías humanas: En la cima de la jerarquía humana estaban los
iniciados, en los que es predominante el espíritu. Ellos pueden experimentar la gnosis y
acceder así a la salvación.
Por debajo está el resto de los cristianos, en los que predomina el alma sensible y que se
pueden salvar siguiendo la guía de los primeros.
En la parte más baja están aquéllos en que predomina el cuerpo y que, por tanto, no
alcanzarán la salvación.
La Iglesia Católica, en su lucha por lograr su establecimiento y poder, hizo cuanto pudo por
borrar las huellas de los Gnósticos, cuyas consecuencias eran demasiado claras y abiertas,
y demasiado amplio el sostenimiento de la Verdad. Se quemaron Libros, se falsificaron
otros y los de mayor importancia Iniciática, hoy dia se encuentran escondidos en el
Vaticano.
La Iglesia Gnóstica es una Escuela Iniciática y de Misterios.
Además de los discípulos de Basílides, ha habido muchas otras sectas gnósticas. En la
tradición persa, estaba el maniqueísmo, ahora extinto, y el mazdeísmo, que sobrevive en
zonas aisladas de Irán e Irak. En Europa, los bogomilos se extendieron por el área que hoy
es Bulgaria entre los siglos X y XIII, pero probablemente, la secta gnóstica más famosa, y
que mejor conozcamos, fue la de los Cátaros, también llamados albigenses.
CURIOSIDADES:
El nombre de BASILIDES significa "Hijo del Rey".
En la provincia de Leon viven 13 hombres y 9 mujeres que se llaman "Basilides". En total
en Leon hay 22 personas que llevan el nombre de "Basilides" .
Aunque su nombre ya no sea muy popular, las doctrinas y enseñanzas de Basilides siguen
aún vigentes y siguen siendo estudiadas por investigadores, estudiosos, religiosos,
iniciados en general...es muy conocida su relación con la heregía cátara, y van resurgiendo
con más voz las teorías expresadas por Basilides, que a pesar de no haberse conservado
escritas, han conseguido pervivir hasta nuestros días, lo cual demuestra la importancia de
las mismas, y está haciendo muchos siglos después, temblar muchos cimientos y
replantear muchas enseñanzas impuestas por la fuerza desde hace siglos. (Cobos, 2014)
Actividad
Las siguientes citas bíblicas
1 Tm 1,4 Ef 1, 18 col 3,10 1 Tim 6, 20 ef 3,19
¿Qué doctrinas y autores Gnósticos se identifican con estas citas?
8. LA PATRÍSTICA
Es la filosofía de los padres de la iglesia. Se encuentran en dos contextos: la persecución
del imperio romano y las herejías; a la primeras generación de padres se les conoce como
apologistas ya que sus escritos defendían la fe de los contextos ya mencionados.
¿Quién era un padre de la iglesia?
Se consideraba tal a quienes por su vida y escritos cumplieran cinco requisitos:
Ortodoxia: sus escritos mantenían la doctrina de la iglesia.
Santidad: ejemplo de vida según las enseñanzas del evangelio.
Reconocimiento de la iglesia para ser considerado padre.
Antigüedad.
Escritor eclesiástico, es decir, fueron algunos que, pudiendo ser considerados
padres de la iglesia no lo fueron porque se alejaron de las enseñanzas de la iglesia,
por ello se les concede este título.
Padres de la iglesia: de la primera patrística S. II – III
Justino (165 +)
Pagano converso. “la filosofía es un bien querido por Dios”; por su cercanía con el
platonismo, ve en la filosofía bondad y establece una relación de esta con el
cristianismo. Propone además que, “la filosofía es la ciencia del ser y de la búsqueda
de la verdad” y “Dios es inmutable y causa de todo ser” estableciendo que la
diferencia entre el platonismo y el cristianismo es la posibilidad del conocimiento de
Dios.
Para el “el alma no es inmortal por derecho propio sino por la voluntad de Dios”; para
el no existe una ruptura entre la fe y la razón, sino una continuidad, reconociendo que
la luz natural del razonamiento humano está limitado para conocer a Dios, pero en ella
no reside maldad.
Dentro de sus postulados, establece la existencia de un puente entre el cristianismo y
la filosofía, es el LOGOS, el verbo de Dios, razón de ser de todas las cosas. Pero no deja
de reconocer que “los filósofos son los profetas de otros pueblos” proclamando así la
benevolencia dela filosofía.
Taciano (120-175)
De la región de Siria, no es padre de la iglesia sino escritor eclesiástico. El motivo de
esto es que crea una secta llamada los encratitas, donde propone una ruptura entre fe
y razón, rechaza todo relacionado con la cultura griega (filosofía, costumbres, cultura,
religión) y observa que, “el más ignorante de los cristianos conoce a Dios y puede
hablar de él”; plantea que todo lo bueno y noble que hay en la cultura griega fue
hurtado de la tradición judeo –cristiana.
Frente a la creación, enfatiza a partir de la nada, planteamiento que hace desde la
negación de la materia pre-existente.
Tertuliano (150-225)
De la región de Cartago. Parte de una pregunta ¿Qué tiene que ver Atenas con
Jerusalén?, es considerado escritor eclesiástico. Su posición frente a la filosofía es de
ruptura, para él, el cristianismo, sabe todo lo que tiene que saber; postura que
desarrolla en su libro “sobre las mentiras de los herejes”, aduciendo además que, la
filosofía es una puerta de entrada al error, “así como los profetas son los padres de la
fe, los filósofos son los padres de la herejía.”
En cuanto a Dios y al alma, propone que tienen materia. En cuanto a esto, plantea la
doctrina del traducionismo, planteamiento según el cual el alma procede
directamente del padre y de la madre, es decir, del espermatozoide y el óvulo,
justificando así la doctrina del pecado original y, en cuanto a Dios, dice que es
sustancia individual, por lo tanto, es cuerpo pero no en el sentido de la corporeidad
humana.
Citas bíblicas del contexto gnóstico: Hb 13, 7-9; Ef 4,24; Ef 5, 6; Col 2, 4-8; 1 Cor 8, 1-
13; 1 Tim 1,4; 1 Tim 6,20; Gal 1, 6-12; 2 Tim 3, 5-9; Ef 3, 17-20.
Ireneo (126-202)
Combate con ahínco el gnosticismo, proponiendo que esta, invalida la obra redentora
de Cristo y de la Iglesia. En cuanto a su postura del conocimiento de Dios expresa que
“cómo pretende la razón humana conocer todo lo concerniente a Dios, cuando ni
siquiera, puede explicar algunos fenómenos de la naturaleza”; reprochando con ello a
los cristianos que, “uno no se hace cristiano para ser sabio sino para salvarse.”
Pretender ir mas allá de los misterios es necedad e ignorancia, en él no se encuentra
un rechazo a la filosofía, sino más bien, una subordinación de esta respecto a la
teología. Además explica que, Dios crea libremente y no por necesidad, por tanto la
materia es buena porque procede de la fuente divina de Dios, el mundo ha nacido del
bien y para el bien.
En cuanto a la antropología expuesta por este, ve en el hombre un ser bueno pero
finito. Esta finitud esta expresada ontológica y moralmente, en cuanto a lo primero,
porque está inmerso en la realidad (tiempo y espacio) y, en lo segundo, por la sujeción
a la caída, al pecado; como consecuencia, critica fuertemente a los gnósticos por la
división que hacen de los hombres, dividían el género humano en :
Hílicos (hyle): hombre predestinado, prima la materia.
Psíquicos: donde prima el alma.
Pneumáticos: donde prima el espíritu.
Ireneo enfrenta esta división, explicando que el error que reside en ella parte que, el
hombre es responsable de sus pecados y no Dios. Tacha dicha clasificación porque Dios no
tiene por qué asumir los que el hombre en libertad decidió obrar en maldad, así, el pecado
disminuye la libertad pero no la cancela.
Clemente de Alejandría (150-213)
Posee una actitud abierta hacia la filosofía, por lo que recibe fuertes críticas. Observa que,
quien dice que la filosofía es del demonio desconoce el plan salvífico de Dios porque en
ella hay una continuación de la revelación; plantea la existencia de dos antiguos
testamentos, el conocido y basado en la fe y la ley de Moisés y el cimentado en la razón, el
griego; cuando ambos convergen, nace el cristianismo. Gráficamente.
Confluyen y nace
CRISTIANISMO
Para Clemente, el cristianismo, está en deuda tanto con la tradición judía como con la
filosofía, ambos llevan a Cristo y ayudan a aclarar, profundizar y defender la fe. Con el
mencionado autor se da comienzo a la teología negativa, es decir, que de Dios se puede
hablar de su existencia pero de su esencia no es mucho lo que se puede decir; el apelativo
de negativa radica en que, de Dios se dice lo que no es, no es materia, no es cuerpo…
Su postura frente al escepticismo, es dada por sus contrariedades con el medico Sexto
Empírico (escéptico) quien sostenía que no se podía conocer la verdad. Clemente explica
que cuando esta corriente niega tal posibilidad se invalidad como escuela.
Orígenes (185-254)
En su vida hay dos grandes lunares, por los cuales, no fue considerado padre de la iglesia,
pero si escritor eclesiástico. El primero de ellos fue su castración voluntaria, interpretando
literalmente los pasajes de Mt 18, 6-9; Mc 9, 42-48 y Lc 17, 1 ss y el segundo la validez de
su ordenación, que por la rivalidad con el obispo Demetrio, este le reprocha el haberse
ordenado sacerdote. Trato de mantenerse en la ortodoxia, sin embargo, su simpatía con la
filosofía platónica y el deseo de conciliar esta con el cristianismo, lo llevaron a alejarse de
la sana doctrina.
Su postura antropología permite dilucidar que, está permeada por el platonismo. El
hombre es un espíritu puro, en él hay una cierta forma de pre-existencia del alma, cierta,
porque no es del todo platónico, propone que la encarnación del hombre en un cuerpo es
un accidente, por lo tanto, el cuerpo o materia, no estaban en el plan de Dios y que por el
pecado original el alma cae en el cuerpo, postura absolutamente platónica. Para él el
cuerpo es la fuente del mal pero, a la vez, instrumento de redención. Así, la libertad es la
que posibilita al hombre para apartarse de Dios y del bien o para obrar el bien.
En su doctrina aparece el concepto de restauración total. Para resaltar la omnipotencia de
Dios, dice que, después de un proceso de sufrimiento, todo el cosmos vuelve a Dios,
incluso los condenados, cuestión que más adelante planteara Gregorio de Niza y Juan
Scoto, en cuanto a la creación, expone que, Dios es pura bondad y, lo natural, es la
autocomunicación y autodifusión de este, es decir, Dios no puede no comunicarse, no
puede no difundirse, porque no crea libremente sino por necesidad, en el sentido
metafísico.
Tal creación es eterna porque Orígenes no concibe a un dios eternamente ocioso, Él crea
el mundo. Aquí hay un vacío en lo concerniente a la inmutabilidad de Dios, pensar así no
encaja en el pensamiento filosófico, propone que el Génesis tuvo un principio, en el que
estamos, pero no es el primero ni el ultimo; explicación que da para justificar la idea de
una serie de mundos, uno tras otro, donde la eternidad es la serie de mundos.
Teológicamente expone que, Dios es padre, por tanto, debe existir el hijo, si Dios es
omnipotente, tiene que haber criaturas, sobre las cuales ejerza esa omnipotencia. Si tales
criaturas, tienen un punto de origen, negarían tal omnipotencia, dado que, Dios es así,
desde la eternidad y el mundo es querido y creado por él desde y para siempre.
9. ALTA PATRISTICA
Contexto
El arrianismo
Arrio, su exponente, niega la divinidad de Cristo, aduciendo que, es una criatura más. Es
dentro de este contexto que el cristianismo será considerado por los romanos como
ateos, ellos, en respuesta a esto, tratan de hacer coincidir al dios de la filosofía con el de la
sagrada escritura, sin embargo, dicha solución plantea una dificultad; el dios filosófico se
piensa como sustancia de todo, razón y primer principio pero la biblia habla de Dios como
cercano y paternal, frente a tal intríngulis, se dan dos salidas:
La sagrada escritura ha de ser interpretada de forma alegórica, explicación que,
satisface a muchos en cuanto al nivel intelectual pero no en orden a lo espiritual
porque el cristianismo es planteado como la relación del hombre con Dios.
Dios si es inmutable pero su hijo es más cercano a nosotros, el hijo es accesible al
hombre.
Ante tales explicaciones, Arrio, no queda satisfecho e intenta dar las implicaciones
filosóficas al asunto. Expone que el problema de la primera persona de la Santísima
Trinidad era su inmutabilidad, característica que no dejaba acceder a él y llega el hijo que
si lo es dejando así, una cuestión de suma importancia, ¿es el hijo inmutable?, pregunta
que llevara a exponer la herejía arriana condensada en dos postulados: 1- Jesús es una
criatura más y 2- por ende, no ha existido desde siempre.
Para Arrrio es inconcebible que, si el hijo salió del padre, ¿Cómo es que son eternos?
Porque si se dice del hijo que salió, significa que él tuvo un momento en el que no fue. A
partir de este postulado se deduce que la segunda persona de la Trinidad fue creado de la
nada, cuestionando de dicho modo, la consubstancialidad del Padre y el Hijo, confesada
en el credo; Padre e Hijo poseen la misma sustancia.
La herejía arriana comienza siendo un asunto polémico de tipo local, en Alejandría, siendo
presbítero ataca al obispo Alejandro quien reclamaba que, tales posturas, rompían la
unidad de la iglesia. Alejandro destituye a Arrio del ministerio y consiguientemente
condena sus postulados como heréticos pero; no contento con esto Arrio, busca ayuda de
más obispos y de una porción del pueblo, haciendo que el problema salga de las fronteras
locales de la iglesia particular de Alejandría.
El emperador Constantino interviene en el asunto, mandando a un emisario para llegar a
un acuerdo, la conciliación fracasa, hecho que da pasó a la convocación del concilio de
Nicea en el año 325 d. C. En este se reúnen más de trecientos obispos divididos en tres
grupos, los arrianos, representados por Eusebio de Nicomedia, los antiarrianos,
abanderados en el obispo Alejandro y los neutrales, grupo que era mayoritario, la razón
de esto era que ellos declaraban inútil tal discordia en tiempos en que la iglesia gozaba de
paz y donde no era perseguida por el imperio romano.
El concilio condena el arrianismo y recuerda los siguientes puntos doctrinales:
El concilio declara que el padre y el hijo poseen la misma sustancia, HOMO –
OUSIOS, tal y como lo proclamara el credo cuando ora “de la misma naturaleza del
padre, por quien todo fue hecho.”
El arrianismo es condenado, pero no desaparece, los obispos son destituidos de
sus cargos y Constantino da una sanción política: el exilio.
Gregorio nacianceno (329-389)
De la actual Turquía, región de Ankara, la antigua capadocia, combate a Eunomio, quien
planteaba las siguientes posturas:
Dios es una sustancia simple y en cuanto simple es libre de atributos.
Es lo no devenido, lo no engendrado, versión que es muy filosófica que, al ser
vertido en el lenguaje teológico, concluye que, Jesús nación del Padre y, por lo
tanto, tuvo un comienzo porque lo nacido es devenido.
Si el Padre y el Hijo son consubstanciales, al decirse que, el Padre engendró al Hijo,
se deduce que este se hacía así mismo.
Ante estos postulados heréticos, Gregorio, no se hace esperar y da una respuesta
contundente. Invita a volver a la simplicidad de la fe, volver a las fuentes, la Sagrada
Escritura, pero no para juzgarla, ni criticarla sino para someterse a ella cosa que implica la
capitulación de la filosofía a la teología porque “el misterio no puede ser reducido a lo
lógico”.
De Dios plantea que se puede conocer que existe por el orden del mundo que no es
producido por el azar, pero la esencia de él no puede ser inteligida por el hombre. El
motivo de esto es que, el cuerpo se interpone entre el alma y Dios, entonces, todos los
conceptos que tenemos están mezclados con imágenes sensibles y, para comprender ello
toma los conceptos de la teología negativa, planteada por Clemente. A Dios se ha de
aplicar la mencionada teología y la positiva en dos de sus conceptos fundamentales,
eternidad y ser.
Basilio de Cesarea (330-379)
Igual que Gregorio hace frente al arrianismo de Eunomio. Basilio expone que Dios no es
engendrado, pero que la esencia de él no se reduce solo a esto, lo esencial es el SER,
borrando toda confusión y reafirmando la consubstancialidad del Padre y el Hijo; plantea,
igual que el nacianceno, la primacía de la fe sobre la filosofía, no la niega pero la
subordina.
Gregorio de Nisa (335-394)
Rechaza la noción de pre-existencia del alma, expuesta por Orígenes, planteando las
siguientes razones:
La pre-existencia supone la trasmigración y, a su vez, esto implica la anulación de
las diferencias de las especies.
Si las almas aterrizan en los cuerpos, por la culpa original, pueden caer en
cualquier cuerpo, incluso animal y su pecador seria temporal ya que los ciclos de
apareamiento de las especies animales están fijados por la ley natural.
La diferencia entre Platón y Orígenes, en el concepto de alma es que, el segundo,
plantea la existencia de ella en cuanto al cuerpo, a esto responde Gregorio,
diciendo que si la trasmigración de las almas fuese posible, debía existir un
calendario para pecar y no es así, dado que el alma incurre en el pecado por el
ejercicio de su libertad y voluntad.
De Orígenes, acepta el concepto de restauración total, pero replanteándola en
cuanto a los que se refiere a la libertad y la ciencia divina, dado que, Dios otorga la
libertad al género humano con la convicción que todo volverá a él y en su divina
ciencia conoce todo y sabe que el hombre se alejara de él pero en la economía de
la salvación contempla tal restauración.
La relación entre fe y razón se da así: el misterio cristiano no es una conclusión
filosófica porque, de ser así, no habría ninguna diferencia entre ambas, el misterio
cristiano es objeto de la fe, una fe con bases racionales, es decir, que no es
producto filosófico pero si hay en ella un fundamento de razón, que lo llama
verdad preliminar.
Platea la superioridad de la fe pero sin rechazar la filosofía, existe una
subordinación de esta a la teología. Por medio de esta relación se establece que,
entre el alma y Dios, la prueba de la existencia del mismo es la relación reciproca
en sí; en el hombre hay una actividad corporal que necesariamente hace pensar
que existe un alma que rige dicho ejercitamiento.
En el cosmos sucede lo mismo, hay procesos naturales que son explicados desde
una inteligencia que rige el cosmos y esa es Dios, sin caer en el panteísmo, es una
analogía, ya que, todos los medievales defienden la absoluta trascendencia de
Dios.
Conversiones
1. de la lectura de Hortensio Cicerón
Como excelente estudiante de retórica poseía textos de Cicerón y Marco Tulio,
hacia nombre de los filósofos antiguos y era alabado por su sabiduría, exponiendo
que esta era más preciada que los bienes terrenales; en Agustín la verdad y la
sabiduría son una obsesión, la lectura de “Hortensio”, de la ya mencionado autor,
crea en él una sed insaciable de sabiduría.
Otro de los asuntos que preocupara fuertemente a Agustín será el problema del
mal. Esto, lo llevara a coquetear con el maniqueísmo, religión sincrética, es una
forma de gnosticismo, mezcla entre el cristianismo, budismo y zoroastrismo; este
último plantea la existencia de un dios llamado Ahura Mazda o “señor de la
sabiduría”, religión venida de la Persia antigua; así, el maniqueismo, retoma de las
mencionadas religiones los siguientes conceptos, del zoroastrismo el dualismo del
bien y el mal, del budismo la ascesis y del cristianismo la escatología.
En su doctrina plantean el reino de la luz o del bien y el reino del mal, este último
considerado como una materia, como sustancia. Con estos postulados plantea un
dualismo ontológico que tiene como consecuencia un dualismo moral; expresado
por ellos en términos como, el padre de la luz, crea al hombre primigenio, ser
divino que evita que las tinieblas ataquen el reino de la luz, en esta pugna, el rey
de las tinieblas devora a este hombre, gesto que es una inmolación para que la luz
no sea perdida ni destruida, pero al estar en la oscuridad ora al padre de la luz para
que lo salve y, en respuesta a sus oraciones, este crea un segundo ser, el espíritu
viviente, quien rescata del reino de las tinieblas al primer hombre pero, por su
estancia allí, su luz se contaminó y, para retornar de donde vino, debe dejar esa luz
mancillada, a esta la llamarán alma, que los maniqueos consideran una amalgama
de luz y tiniebla.
El dios de la luz, crea el mundo por medio del espíritu viviente, con el objetivo de
separar dicha mixtura pero, esta creación no libero del todo la luz y, por ello el
padre se ve obligado a crear un tercer ser, el liberador, llamado el mensajero. Con
forma hermafrodita, su objetivo es, seducir a los demonios, bien sea masculinos o
femeninos, y que al ceder a tales encantos, liberen la luz, pero que aún, sigue
contaminada; como respuesta a esto el mensajero crea las plantas y los animales,
en respuesta a esto, el rey del mal crea a los primeros padres Adán y Eva.
TRIVIUM CUADRIVIUM
Compuesto por
Significa literalmente tres caminos, lo ARITMÉTICA
componían
GRAMÁTICA MATEMÁTICAS
RETÓRICA MÚSICA
LÓGICA ASTRONOMÍA
Avicena (980-1037)
Plantea una mezcla de aristotelismo y neoplatonismo (Plotino). Hay un detalle, se dice,
que leyó cuarenta veces la metafísica de Aristóteles y no la pudo comprender en su
totalidad, logro inteligirla cuando leyó un comentario del filósofo Alfarabi, en el cual
expone las dos maneras de ser:
Ser posible: puede ser y no ser, aquel que existe en virtud de unas causas
extrínsecas, distintas a él mismo, aquel que no existe en virtud de su propia
esencia.
Ser necesario: es aquel que en virtud de su propia esencia existe, es aquel que no
puede no ser.
Es de anotar que, estos elementos, los retomara Santo Tomás en la disertación sobre las
pruebas de la existencia de Dios. Al hacer esta clarificación de los modos del ser y
haciendo hincapié en la existencia por si misma del ser necesario, lo que pretenden hacer
es racionalizar al dios del Corán, arguye que si todos los seres del mundo fueran posibles,
entonces, en realidad nada existiría porque en el fondo el ser es posible y en algún
momento tiene que, no existir, un ser posible no puede revestirse de la característica de la
eternidad. Necesariamente tiene que haber un ser necesario que explique la existencia de
los posibles.
El intento de mezclar el aristotelismo y neoplatonismo se vislumbra cuando plantea el
concepto de creación por emanación. Dios crea necesariamente, lo que encierra esto de
novedad es que Dios es una sustancia inteligible por lo que él no puede crear cosas
sensibles y materiales; así, lo primero que hace Dios es pensarse a sí mismo y, al hacerlo,
crea una primera inteligencia, un ser divino inferior a Dios que, a su vez, se piensa a sí
mismo y aparece una segunda inteligencia, para resumir, explicita la emanación de diez
inteligencias bajo la misma dinámica.
Expone que, la décima inteligencia, por el desgaste ontológico del ser para crear una
nueva, está contenida en ella las esencias de todas las cosas particulares. Avicena da a
esta última inteligencia una doble función; por un lado la ontológica, en la cual está la
esencia de las cosas y, por otro, la epistemológica, donde están los universales de todas
las cosas, por lo tanto, el hombre conoce cuando se pone en contacto con esa última
inteligencia.
Las ideas de Avicenas son peligrosas para el cristianismo en los siguientes puntos o
concepciones:
Dios que crea por necesidad.
Al concebir a Dios, en cuanto necesidad, niega el conocimiento de Dios en cuanto a
los seres individuales.
Averroes (1126-1198)
Es considerado el Pedro Abelardo árabe, también llamado el comentador de Aristóteles.
En este punto es necesario recalcar que era un dogmático aristotélico, no existía más
autor y teoría para él que la del griego; desde sus inicios, el pensamiento de Averroes fue
problemático para el cristianismo y, especialmente, en lo que atañe al concepto de la
creación como un proceso eterno, ante esto, Santo Tomás, lo evade porque expone que
el mundo posee eternidad pero sigue en una dependencia ontológica de Dios, con lo que
matiza su problemática con el cristianismo.
Ante esto la filosofía, nunca va a definir la eternidad de la creación pero la revelación cree
firmemente que tuvo su comienzo en el tiempo. Averroes da las siguientes razones para
argumentar que la creación es eterna:
Dios es acto puro y, si el mundo hubiese sido creado en el tiempo, Dios dejaría de
ser acto puro.
Si Dios decide crear el mundo y luego se pone a esperar para crearlo en el tiempo
y, no en la eternidad, él estaría condicionado por una causa externa, de este
modo, no sería omnipotente. Si no crea de inmediato y da espera ¿Quién lo
condiciona para crear? La respuesta es, una causa externa, por ello para no negar
ni la omnipotencia ni el acto puro de Dios sostiene la eternidad del mundo.
Niega la inmortalidad del alma. Este argumento tiene un sustrato epistemológico,
basado en la teoría aristotélica donde se expone que el conocimiento es
abstracción y, abstraer es, separar los universales de los individuos particulares;
¿Cómo hace el hombre eso? A través de la razón, es decir, por medio de las
sensaciones se conoce los individuos particulares. Así, el concepto extraído de la
metafísica aristotélica del intelecto agente y paciente, conocido comúnmente,
como acto y potencia, aclara el panorama, por medio del agente se conocen las
cosas y por el paciente se está en vía o posibilidad de conocimiento, este no está
siempre en acto.
Si el conocimiento humano no está siempre en acto, necesita de algo distinto,
ajeno, que lo impulse a conocer, es decir, cuando el hombre conoce es porque hay
un intelecto ajeno que es el que lo lleva a conocer las cosas. En Aristóteles el
intelecto agente (acto) es separado, o sea, que no está ni pertenece al alma y, al no
serlo, significa que no hay inmortalidad en ella, dado que, no es un individuo el
que lo posee o es para cada uno sino que es uno para todo el género humano.
El hombre se pone en contacto con ese intelecto agente y, es justo aquí, donde se
da el proceso de conocimiento. Con esto Averroes niega la inmortalidad del alma,
tomando el concepto de sujeto agente.
La creación
Para explicar este concepto se fundamenta en la teoría platónica, toma distancia con
Aristóteles dado que, el inconveniente que ve, es la negación de la existencia de las ideas,
en esta medida es defender la eternidad del mundo y, al hacerlo, está negando la
providencia de Dios. A este argumento responde el santo explicando que, si las ideas no
existen como pensamiento de Dios, entonces, Dios cuando crea, no conoce lo que va a
crear y, la función de estas es, indicarle a Dios lo que debe hacer.
La única manera que encuentra de garantizar la providencia divina es decir que las ideas
están en el pensamiento, en la mente de Dios, proponiendo así, la teoría de las ideas tal y
como lo hace San Agustín.
Santo Tomás de Aquino (1224-1277)
Es de vital importancia en él, la existencia de Dios y, sobre todo, Tomás plantea que esta
existencia puede ser conocida por la razón. Considera que a San Buenaventura en lo que
respecta a las pruebas de la existencia de Dios desde la interioridad le falto más atino, no
porque en ellas exista el error sino porque las considera insuficientes, propone Tomás
que, el hombre en esta vida puede tener una noción inmediata de Dios, el hecho de
pensar a Dios en esas pruebas interiores, es tocarlo muy cerca.
Tomás expone unas pruebas a posteriori, dada su influencia aristotélica, donde considera
que “no hay nada en el entendimiento que no haya pasado por los sentidos”. Expone
cinco vías para conocer a Dios:
Primera vía: del movimiento:
Primera premisa: existe el movimiento, las cosas se mueven, en el mundo hay
movimiento.
Segunda premisa: todo lo que se mueve es a su vez movido.
Argumento: en esta vía está el concepto de acto y potencia (carece de algo y no
puede llenarla por sí mismo). Para Tomás está invalidado el ir al infinito y lo
considera absurdo porque cada motor es, a su vez, movido, por lo tanto, si se
elimina el motor inmóvil, se dejan de mover las cosas y, ello no puede ser así.
Argumenta que tiene que haber un motor en el principio y, por ende, ese motor
inmóvil es Dios.
Segunda vía: la causa eficiente: existen causas y efectos, hay cadenas que las
relacionan de manera sucesiva. Todo efecto remite a una causa que, en el fondo,
remite a algo distinto de él mismo; si se borra la primera causa, desaparecerían las
demás, por lo que no se puede devolver infinitamente; hay una causa incausada,
es decir, que nadie la causa, a esta es a la que llamamos Dios.
Tercera vía: la prueba de la contingencia o de los seres posibles: hay seres
posibles, tal y como lo expuso Avicena, un ser que puede ser y no ser. Tomás,
argumenta que, todo ser posible en algún momento no fue, porque si todos los
seres fueran posibles hoy no existiría nada; de lo anterior, se concluye que, el ser
no puede venir de la nada, dicha experiencia lo remite a pensar que en el mundo
hay cosas porque necesariamente existe un ser necesario que explica la existencia
de los posibles, es decir, los seres no se explican por sí solos.
Cuarta vía: grados de perfección: aquí alude a Platón y San Agustín. Plantea el
concepto de participación, las cosas bellas participan de lo bello y, estas cosas, en
la búsqueda de la belleza, no se pueden ir hasta el infinito, existe lo bello en sí que
es Dios.
Quinta vía: inteligencia suprema o de la finalidad: todos los seres tienden hacia
un fin, es decir, los seres obran con cierto orden y la creación tiene cierta armonía,
el detalle de esta prueba está en que no posee problema alguno al pensar que, al
tender a un fin de parte de los seres racionales se evidencia que el género humano
posee relaciones, medios y fines.
Tomás logra ver en los seres de la naturaleza (seres irracionales) cierto orden y
armonía por tanto, si los seres se dirigen hacia un fin es porque existe una
inteligencia suprema que ha puesto en ellos esa teleología o finalidad y, esa
inteligencia divina es a la que llamamos Dios.
Conocimiento de Dios
Su postura es cercana a la de San Agustín. Establece una diferencia entre esencia y
existencia y plantea que el hombre de lo que más puede hablar, con respecto a Dios, es
de la existencia ya que lo que concierne a la esencia se puede hablar poco. Expone que la
teología negativa de Dionisio el Areopagita vigente porque de Dios hay que hablar
negando todos los atributos que no le pertenecen, pero Tomás dilucida unos atributos
positivos que de Dios pueden decirse como su bondad, amor y bien.
Aunque existen esos atributos positivos, ellos no hablan directamente de lo que Dios es,
porque según el aquinate, cuando el hombre utiliza la palabra “bueno” posee una noción
humana, dada su propia condición y naturaleza. Este es el limitante, lo que permite
concluir que, tal atributo positivo no da cuenta con exactitud de lo que Dios es y, de este
modo, introduce lo que él llama la analogía del conocimiento de Dios.
Para argumentan dicha analogía, echa mano de la explicación aristotélica de los atributos,
por ejemplo, cuando hablamos del concepto sano a él podemos relacionar palabras como
hombre, alimento, rostro, clima. En esta similitud no se dice exactamente lo mismo pero
tampoco se dice absolutamente lo distinto, lo común es que se habla de salud, de lo sano.
La definición de la analogía del conocimiento de Dios es predicar, aplicar un atributo a
Dios y al hombre. Si se suprime el conocimiento analógico, entonces, no se dice nada de
Dios y esto, lo considera Tomás como un agnosticismo.
La creación
El asunto que sale a relucir aquí es el problema de la eternidad del mundo, ya que con
esta concepción queda en entre dicho la omnipotencia de Dios. Tomás es gran conocedor
de los filósofos árabes, especialmente de Averroes, plantea, a partir de aquí, que la razón
no puede descubrir si el mundo empezó o ha estado siempre, dicho asunto, no es
problema para él porque considera que, el hecho que el mundo sea eterno, no quiere
decir que no ha sido creado, dado que puede ser un eterno causado que se diferencia de
Dios que es un eterno incausado.
El problema para Tomás es definir si el mundo depende o no de Dios ya que es esa
dependencia ontológica la que define si fue creado o no. Lo que si está claro es que no hay
problema alguno en decir que el mundo es eterno, siempre y cuando, haya esa
dependencia ontológica de Dios; el objetivo de tal postura es la de conciliar las posiciones
a favor o en contra de la filosofía aristotélica.
Metafísica del ser
En este concepto Tomás se aleja de Aristóteles ya que este propone una metafísica de la
esencia y la eternidad del mundo, por ende, la pregunta menos importante es por la
existencia. El aquinate encuentra que la metafísica aristotélica queda corta, por el asunto
mencionado anteriormente, descubre que la metafísica del ser es más profunda y su
cuestión ¿Por qué existen las cosas?, mientras que la metafísica aristotélica pregunta ¿Por
qué las cosas son como son?
Este asunto tiene una directa relación con la cuestión de Dios y la creación. Dado que, Dios
en el mundo de Aristóteles es un motor inmóvil que hace pasar las cosas de la potencia al
acto, en Tomás es diferente, Dios que hace que las cosas sean, que las produce de la nada,
el Dios del cristianismo, da la existencia y no solo actualiza esencias como en la metafísica
de Aristóteles; la base de tal distinción es el problema dejado por los árabes, entre
esencia y existencia, hacen diferencia, pero no dan disquisición de tal separación.
Tomás se ve cautivado por los árabes en la distinción entre esencia y existencia. En el
punto en el que toma distancia es cuando arguyen que la existencia es un accidente, con
ello apuntan a que en Aristóteles la suma perfección es la esencia, a lo que Tomás replica,
de que sirve ser esencia sino se tiene existencia, ello, para resaltar que Dios hace que las
cosas sean; esencia esta en potencia de existencia y la existencia es actualización.
Teología y filosofía
Santo Tomás se opone a las dos posiciones extremas que se han asumido y se opone,
igualmente, a la teoría de la confusión, es decir, que la filosofía y la teología son lo
mismo. Frente a este problema, dice que, tienen objetos en común, la diferencia radica en
el método que, en la filosofía es el racional y en la teología el de la revelación; también se
opone a la teoría de la oposición radical, aquella que defendía que ambas no tenían que
ver una con la otra, a lo que Tomás replica que, ambas vienen de Dios y, por ende, no
pueden entrar en contradicción.
Tomás da prioridad a la teología por las siguientes razones:
Hay seres humanos que están tan ocupados en los asuntos materiales que no
tienen tiempo para entrar en reflexiones filosóficas, lo que hace que la teología de
verdades más fáciles de comprender al hombre.
Hay hombres que caen en la pereza, por lo que si se deja en manos de estos las
explicaciones del hombre y Dios, por medio de la filosofía nunca tendrán acceso a
esas verdades.
La razón humana es limitada, falible, razón por la cual es demasiado grave dejar
esas aclaraciones en manos de tal instrumento propenso al error.
Que el ser humano se equivoque haciendo biología y física no es tan grave ya que esto no
tiene que ver con la salvación, pero, si se hace mal la filosofía, tiene graves consecuencias
para la salud del alma. Es de esta razón, que se equivoca, de donde nacen las aclaraciones
sobre asuntos como Dios, el mundo y el hombre; argumento que expone porque algunos
seguían pensando que Dios es un motor inmóvil. Tal preferencia por la teología no
indicaba que desechara la filosofía.
Tomás admite una ayuda mutua entre la filosofía y la teología, las razones que da son:
La fe purifica y eleva la razón, dado que la fe prioriza ciertos asuntos.
La razón demuestra las verdades fundamentales de la fe que terminan sirviendo
de antesala o preámbulo de la fe.
La razón aclara los contenidos de la fe, este aclarar no es en sentido estricto
porque el misterio nunca puede ser esclarecido, de ser así, dejaría de ser misterio.
La razón ayuda a defender la fe, es decir, hacer apologética.
La filosofia es un esfuerzo del hombre por entender la realidad, tal aclaración es,
porque ante la omnipotencia de Dios muchos defendieron la teoría de las ideas de
Platón, asunto que promovió la aparición de Guillermo de Ockham.