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Filosofia Medieval

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FILOSOFÍA MEDIEVAL

LA EDAD MEDIA
1. Delimitación temporal [Link] – XIV
476: disolución del imperio romano por parte de los germanos.
529: fecha de significación, de orden simbólico, se cierra la academia platónica en Atenas
por el emperador Justiniano; en este mismo año San Benito funda Montecasino, el primer
monasterio benedictino
1453: los turcos invaden Constantinopla.
2. Delimitación geográfica – cultural
El gran eje es Roma (imperio) y toda la extensión territorial del Mediterráneo. El medioevo
es un fenómeno occidental, sin embargo, acogió influencias de otras culturas
especialmente de la judía y árabe.
Temáticamente los padres de la iglesia prefiguraran la consolidación de lo que será la
filosofía medieval.
3. Valoración de la edad media
negativa
La caracterización más generalizada es de oscura u oscurantismo y esta denominación
negativa tiene unos autores concretos que son el renacimiento y el modernismo. La
valoración dada por estos es de leyenda negra y tiene cuatro causas fundamentales:
 Lo voluminoso de las obras filosóficas
 El idioma en el fueron escritas: Latín, esto dificultaba la comprensión dado que la
temática central desarrollada era la metafísica.
 La enseñanza en la filosofía medieval estaba marcada por el autoritarismo, marca
que la hacía contraria al quehacer filosófico ya que el ejercicio de este es el libre
pensamiento.
 Existía una estrecha relación entre la filosofía y la teología, no se desentendían.
La cuestión que aparece de estas concepciones es ¿existe filosofía medieval? Este punto
se encamina a ser dilucidado a partir de las anteriores premisas.
Positiva
Llamada también leyenda blanca, el autor francés Etienne Gilson, lanza la propuesta de
que existe una filosofía cristiana y sus argumentos son:
 El medioevo tiene una influencia en la modernidad, ejemplo de ello, es el concepto
de Dios en Descartes, Spinoza y Kant, influenciado por este pensamiento, Dios
como uno, creador, infinito, sempiterno y omnipotente. Por lo que se deduce, si el
Dios del medioevo es más inspiración religiosa que filosófica se tendría que
suprimir las propuestas de los autores mencionados.
 La filosofía medieval admite sus raíces teológicas.
 La crítica de los modernos exponen es que los medievales creen con anterioridad
en lo que quieren demostrar, E. Gilson responde que, un argumento filosófico es
válido en cuento argumento filosófico, independiente de quien lo postule.
 La filosofía cristiana ha ampliado el temario filosófico, dado que hay asuntos en
esta que en la griega no se trataron. Temas tales como:
 Dios como uno, tal concepción no era viable dado que eran politeístas.
 El concepto de creación: el creacionismo, sacar de la nada, en Grecia no
existía creador sino ordenador, de ahí la terminología de cosmos = orden,
no niegan la existencia de un caos inicial pero la figura del ordenador era
central.
 Concepto de inmortalidad: esta idea en Platón es entorno a la
preexistencia del alma y por derecho propio, mientras en el cristianismo es
Dios quien la ha creado con esa naturaleza.
Otras valoraciones positivas
 Diversidad de fuentes: Platón, Plotino, Proclo. Estos para responder a la crítica que
se hace de la cristianización de autores como Platón y Aristóteles. Esto es una
imprecisión dado que el conocimiento pleno de Aristóteles se dio en el siglo XIII ya
que de él se conocía el tratado de la lógica y la única fuente no solo fue este sino
los demás autores en cuestión.
 Diversidad cultural, no solo es el cristianismo que se impone, este supo dialogar
con otras culturas como la judía y la árabe, son especialmente estos últimos, los
que desvelan completamente a Aristóteles en los trabajos de Avicenas y Averroes.

4. EL CRISTIANISMO Y LA FILOSOFÍA

En san Pablo encontramos el anticipo de esa doble actitud entre fe y razón. Posición que
toma fuerza en esta época entre quienes pensaban que fe y razón podían dialogar y los
contrarios que negaban toda compatibilidad; el cristianismo se presenta como un hecho
de tipo religioso, esto es visto por Roma como algo supersticioso, generando resistencias
de parte del imperio y, por consiguiente, las persecuciones sistemáticas en los primeros
siglos.
La base del cristianismo es Jesús y su predicación. A esta acción la acompaña la gracia de
Dios, por tanto no se enseña la sabiduría sino gracia lo que manifiesta la entera
dependencia del hombre hacia Dios, cuestión que para los griegos era impensable porque
frente a esta sujeción el hombre ya no se entiende como ciudadano, individuo, ni siquiera
como hombre sino como hijo de Dios, postura que echa por tierra todo el esfuerzo que los
griegos habían conseguido en materia antropológica.
Dichos fundamentos ayudan a comprender el choque frontal entre el cristianismo y la
filosofía griega. El primero se plantea un nuevo humanismo, una nueva “paideia”
(educación integral) centrado en el amor y no en la razón como los postulados griegos; así,
por ser un humanismo basado en el amor prima como elemento esencial la fe pasando a
un segundo plano la sabiduría de orden intelectual.
5. EL CRISTIANISMO FRENTE AL IMPERIO
Desde los inicios los romanos miran con desconfianza y recelo el cristianismo, sin
embargo, no en todas las épocas hay persecución sistemática, esto ayuda a comprender la
existencia de un odio desde dos perspectivas. El popular, que por las raíces judías se
sentían el pueblo elegido, denominando a los demás como paganos, como consecuencia,
los romanos culpan a estos de la caída del imperio, dado que la creencia era que los dioses
sentían enojo por la existencia de dicha “secta”; consiguiente a ello existía un odio oficial
que, durante los siglos II y III, se manifestó en la oposición cristiana a rendirle culto al
emperador, postura que tiene a sus máximos exponentes en los apologistas.
6. RELACIÓN ENTRE CRISTIANISMO Y FILOSOFÍA
Antes de entrar en materia es necesario abordar las cosmovisiones griega y cristiana dado
que brindaran los elementos esenciales para entender dicha relación.
Cosmovisión griega
Presentan una postura particular acerca del mundo. Consideraban la procedencia del
cosmos de un caos inicial, génesis que permitía deducir la eternidad del universo, puesto
que, dicho caos implicaba la existencia de una materia preexistente.
La divinidad presenta dos particularidades. Una es el politeísmo, en este aspecto lo más
parecido al monoteísmo es el motor inmóvil propuesto por Aristóteles y el demiurgo
platónico; y la segunda, la divinidad es una sustancia inmutable, eterna y trascendente,
atributos no compatibles, algunos, con el cristianismo.
La antropología griega es otro de los puntos fundamentales. El hombre es considerado
en relación al cosmos, el ser humano es entendido desde dentro del universo
Ética griega es resumida en dos conceptos, autonomía e intelectualismo. Descritas por los
diversos autores:
 Sócrates: considera que la clave del bien está en el conocimiento.
 Platón: el bien es igualarse al mundo de las ideas.
 Aristóteles: el justo medio está en la recta razón.
 Helenística: la virtud está en el rechazo del mundo (estoicismo), el hombre se salva
a si mismo.
La concepción histórica de los griegos es cíclica, o sea, la historia se repite ya que
está definida por los dioses, este determinismo se expresa en la tragedia griega.
Concepción del alma griega se permea por el concepto de inmortalidad, el alma es
quien da forma al cuerpo y, este, es la raíz del mal. El concepto de resurrección es
incompatible con esta cultura.
Cosmovisión cristiana
El universo es creado, es decir, sacado de la nada. Aquí la postura es absolutamente
monoteísta, Dios es providente, dinámico y personal.
La antropología cristiana entiende al hombre no dentro del cosmos sino como imagen y
semejanza de Dios.
Ética cristiana es resumida, igualmente, en dos conceptos esenciales, la dependencia de
la divinidad y la gracia.
La concepción histórica cristiana es lineal, es decir, hay un comienzo, un punto
intermedio y un final, este último es determinado por las acciones del individuo, el juicio.
Concepción del alma en el cristianismo tiene su punto céntrico en la resurrección plena,
es decir, del cuerpo y el alma.
7. LA GNOSIS
El término significa conocimiento, es sinónimo de episteme. Este movimiento se da
aproximadamente en el siglo II d.C. y tuvo profunda relación con el cristianismo y
posteriormente pasó a tener una connotación de conocimiento secreto; lo cercano a estos
es la noción de salvación, por ello la figura de Jesús es un mensajero que viene a salvar al
hombre de la materia, del cuerpo, que son, por ende, origen de todo mal. En cuanto a sus
ejes doctrinales no existe una unidad de criterio. Fruto de ello se presentan tres grandes
corrientes lideradas por Marción, Valentín y Basílides
Raíces históricas
Hunde sus cimientos en las religiones orientales del Budismo y el Zoroastrismo y la
concepción dualista emanada de estas, de los griegos asume la reencarnación y el rechazo
de la materia (elemento que rebatirá con fuerza posteriormente el cristianismo). Los
gnósticos recogían de la tradición judía la creación y de la soteriología cristiana la
fundamentación a cerca de la salvación pero, en su doctrina, retocan esos conceptos
orientándolos desde la perspectiva del desdén hacia la fe y basando todo en el
conocimiento.
En ellos se presenta una gran dificultad a la hora de explicar el mal, presentan dos
argumentos:
1. Existen un dios, que nunca quiso crear la materia, solo quería seres espirituales,
pero uno de estos seres, desobedeciendo el querer de este dios, crea el mundo;
justifican su creación en dos razones, la ignorancia y la rebeldía. Con esta primera
demostración explican el origen del mal sin poner a dios como causa del mismo.
2. Para ellos existen dos dioses, uno del antiguo y otro del nuevo testamento. El dios
del antiguo es malo porque es vengativo, justiciero, engaña al hombre porque vive
apegado al cuerpo y sus pasiones, olvidando su carácter divino… pero es el que
crea el mundo y el dios del nuevo que es bueno, puro amor y no exige de parte del
hombre nada y por ello la función de Jesús es ser el verdadero mensajero que
recuerda su verdadera realidad espiritual y en nada material.
Síntesis de la doctrina
 La justificación del mal es dada por el dios del antiguo testamento que es
caracterizado por su maldad.
 La naturaleza humana es espiritual, el hombre es una chispa divina atrapada en un
cuerpo, allí se presenta el exilio, la fuga o abstracción de la realidad material.
 El fin de la gnosis es el conocimiento de dios y la naturaleza del hombre.
 Justifican el sufrimiento a causa de ese dios malo que pone al ser humano en el
mundo.
 Cada corriente tenía su propio evangelio y, por ende, cada uno poseía la verdad y
la revelación dada a cada quien.
Marción
Defiende que hay un dios del antiguo y nuevo testamento, que Jesús no nación de María
sino que su génesis es repentina. Dentro del canon bíblico solo acepta las cartas de San
Pablo y el evangelio de Lucas; su error radicaba en la interpretación alegórica de las
sagradas escrituras y por tanto propone que estos dos hagiógrafos son los únicos que
comprendieron la revelación.
La iglesia responde a estos postulados heréticos con unas de las formulas del credo:
 Creo en Dios Padre todo poderoso: no hay ninguna realidad que esté sustraída a su
influencia, se rechaza todo dualismo.
 Creo en Jesucristo, su único Hijo: el mismo Dios que creó el mundo, es el Padre de
Jesús.
 Nación de María, virgen: no aparece de la nada, ni metafóricamente, asume la
condición humana en su hipostasis (doble naturaleza).
 Padeció bajo el poder de Poncio Pilato: este dato histórico permite comprobar la
existencia real y autentica de Cristo, no hipotética como la proponía Marción.
Valetín
Se ignora la fecha de su nacimiento. Hacia 140 llegó a Roma desde Alejandría, donde tuvo
ocasión de recibir el influjo de la filosofía griega y conocer las
religiones pagana, judía y cristiana. Parece probado que en Alejandría, además de una
bien establecida ortodoxia cristiana, había una fuerte tradición gnóstica. De todos modos
Valentín pasó por un proceso de evolución, en el que va distanciándose cada vez más de
las afirmaciones cristianas y centrándose en la vertiente panteísta y mitológica. Así es
notable la ausencia de mitología en el Evangelio de la Verdad (uno de los documentos
gnósticos hallados, en traducciones coptas, cerca de Nag Hammadi, Egipto, en 1945).
Cabría atribuir también a Valentín, situándola en este mismo estado de su evolución,
la Epístola a Reginos sobre la Resurrección, de inconfundible carácter gnóstico, pero cuyo
autor manifiesta querer estar dentro de la Iglesia, sin renunciar al nombre cristiano ni
rendirse por entero a la filosofía. De todas formas, pretendiendo aceptar
la doctrina cristiana de la resurrección, le da un sentido diferente interpretándola a la luz
de la concepción gnóstica sobre el Pléroma (mundo divino originario) y sus relaciones con
nuestro mundo. En cualquier caso Valentín unificó muchas opiniones abstrusas de la
llamada «gnosis vulgar egipcia» en una visión poética no exenta de genialidad. Era un
hombre de gran poder intelectual, que logró combinar materiales provenientes de
diferentes fuentes en una síntesis poderosa y original. Helenizó y tiñó de cristianismo una
gnosis más temprana, de carácter mucho más radicalmente mitológico y de la que
estaban ausentes casi por completo los elementos cristianos y que mostraba en cambio
una fuerte influencia de los medios judíos. Su poema metafísico parece además inspirado
por vívidas emociones y experiencias personales. Valentín era un hombre de vivencias
intensas, que expresó su concepción trágica de la vida en los símbolos de la imaginación
creadora. La originalidad y poder de la gnosis valentiniana se encuentra en haber dado
expresión mitológica a una visión intensamente personal del mundo, ya una fuerte
experiencia del «yo».
El drama de los eones, que ocurre en el Pléroma, es para Valentín la imagen arquetipo de
la condición humana. La gnosis de Valentín se presenta como respuesta a las cuestiones
claves del existir, que uno de sus discípulos orientales enumera así: «¿Qué éramos? ¿Qué
hemos llegado a ser? ¿De dónde éramos y adónde hemos venido a parar? ¿Hacia qué
aspiramos? ¿Cómo somos redimidos? ¿Qué es generación y qué es regeneración?»
(Extractos de Teodoto 78,2). Frente a esas cuestiones Valentín elabora una respuesta de
fondo sincretista y en la que predomina lo mitológico. En resumidas cuentas, el
pensamiento valentiniano se sitúa en la dimensión de la mitología.
Descripción del sistema Valentiniano
El perfecto eón, Abismo, preexistente, estaba -dice- con Silencio. Abismo concibió la idea
(Ennoia) de emanar, y por medio de Silencio dio a luz a un par (syzygia) de
eones: Mente y Verdad, dando así lugar a la Cuaternidad primordial. La Mente y la Verdad,
queriendo glorificar al Padre Abismo, prosiguieron las emanaciones dando origen a una
nueva pareja: a Logos y Vida, que a su vez engendra a Hombre e Iglesia, dando así lugar a
la Cuaternidad inferior. El proceso prosigue hasta un total de treinta eones, el último de
los cuales es Sophia (Sabiduría). Queda así integrado el Pléroma divino, en el cual sólo el
primero de los eones (el Nous o Mente) puede contemplar directamente al Abismo,
experimentando así un gozo infinito, mientras que los demás deben contentarse
resignadamente con el mero deseo de contemplarlo.
Pero la Sabiduría tuvo la pasión desordenada de conocer al Padre (o de engendrar como
él, según otro tema) y fue expelida del Pléroma al espacio vacío (Kénoma). Quedó sola,
sujeta a toda clase de pasión; tristeza, temor, desesperación e ignorancia, raíz esta última
de todo mal. Los eones del Pléroma suplican al Padre que libre a Sabiduría y éste
compadecido ordena una nueva emanación: el Límite, que frena el desorden de Sabiduría
y la mantiene en la serenidad; o, según otra versión, el Espíritu (Pneuma), que instruye a
los eones inferiores en el conocimiento del Padre. En gratitud por tan gran beneficio, la
pluralidad de los eones aporta cada uno lo más perfecto de sí para producir el fruto
perfecto: Cristo, también llamado Salvador, Gran Sacerdote, etc., que es enviado con
sus ángeles para reintegrar al eón exiliado, es decir, a Sabiduría, librándola de sus
pasiones.
De Sabiduría, por otra parte, ha procedido una sustancia psíquica, cuya primera muestra
es el Demiurgo; mientras que las pasiones se han endurecido constituyendo la materia
(sustancia hylica). El Demiurgo, impelido secretamente por Sophia, organiza el mundo,
pensando que lo crea a partir de sí mismo. Sophia, al ser librada de sus sufrimientos, se
entusiasma viendo al Salvador y sus ángeles. Concibiendo en su imaginación da a luz
nuevos seres a su imagen: semillas pneumáticas o espirituales que pasan al soplo mismo
del Demiurgo sin que él lo perciba. Así cuando éste crea la parte terrena del hombre y
alienta en ella la parte psíquica, es a la vez instrumento inconsciente de la inclusión de
pneuma (espíritu) en algunos hombres (pneumáticos, elegidos). El Salvador ha venido
entre nosotros para recoger esas semillas dispersas y conducirlas al Pléroma. Para realizar
su misión se reviste de esa sustancia pneumática que ha de salvar. Toma también
sustancia psíquica de apariencia corporal, es decir, no verdadera carne, que sería materia,
destinada a perecer, sino apariencia de carne. De ahí una cristología doceta y dualista, que
distingue entre un Cristo pneumático, que volverá al Pléroma con los elegidos (las semillas
pneumáticas, que ascenderán en syzygia con los ángeles del Salvador), y un Cristo
psíquico, hijo del Demiurgo, que ascenderá con éste y los psíquicos sólo hasta la zona
umbral del Pléroma (Ogdoada). El Salvador había descendido sobre él (Cristo psíquico) en
el Bautismo (o en el Nacimiento) para apartarse poco antes de la crucifixión. En la
consumación final todo el elemento hylico (materia, demonio, condenados) será
aniquilado por el fuego.
Se advierte en la estructura del sistema una «ley de tres sustancias»: marca
su teología (Dios bueno, Demiurgo, príncipe de este mundo), su cosmología (bajo
dependencia directa del Pléroma; Hebdómada, de los siete cielos, trono actual del
Demiurgo; mundo sublunar), su antropología (espíritu, alma, carne), su teoría de
la historia y de la sociología (raza de Set, de Abel, de Caín). Esta ley no rige en cambio en
la escatología, que es dualista en definitiva, y esto de manera radical. El sistema
Valentiniano, como los más representativos del gnosticismo, es en efecto netamente
dualista, aunque también como todos los grandes gnósticos es decidido partidario de
un Uno fontal, de quien todo proviene. La relación entre el Pléroma y el Kénoma no se
explica por mero recurso al dualismo platónico. Se completan y requieren porque
representan dos estadios (celeste y terreno) simultáneos de una misma entidad, abocados
a una síntesis definitiva. (S.A)
Basílides
Basilides es considerado como el padre de los gnósticos. Nacido, según se cree, en
Alejandría, vivió bajo el gobierno de los emperadores Adriano y Antonino Pío, alrededor
del 120-140 d.C. Aunque, según San Epifanio, fue un discípulo de Menandro, en Antioquía,
y sólo más tarde se trasladó a Alejandría.
A pesar de no conocer mucho de su vida, sus doctrinas son muy extensas y además muy
controvertidas.
De su vida personal, no sabemos nada, excepto que tenía un hijo llamado Isidoro, el cual
siguió sus pasos, y se encargó de difundir sus teorías.

GNOSTICISMO: Conjunto de corrientes sincréticas filosófico-religiosas que llegaron a


mimetizarse con el cristianismo en los tres primeros siglos de nuestra era, convirtiéndose
finalmente en un pensamiento declarado herético después de una etapa de cierto
prestigio entre los intelectuales cristianos. Puede hablarse de un gnosticismo pagano y de
un gnosticismo cristiano.
El término proviene del griego Γνωστικισμóς (gnostikismós); de Γνωσις (gnosis):
‘conocimiento.

No quedan prácticamente ninguno de los escritos de Basilides, así que hay que recoger sus
enseñanzas a través de las siguientes fuentes primitivas, cuya más importante aportación
es la de San Ireneo, quien declara herejía al gnosticismo en el 180 d. C.:

1-San Ireneo,"CONTRA HAERESES", escrito alrededor del 170.

2-Clemente de Alejandría, "STROMATA", escrito entre 208 - 210, y el "EXCERPTA EX


THEODOTO".

3-San Hipólito de Roma, "PHILOSOPHUMENA", escrito alrededor de 225.

4-Pseudo-Tertuliano, "CONTRA TODAS LAS HEREJÍAS", un pequeño tratado adjuntado a la


"DE PRAESCRIPTIONIBUS".

5-Restos artísticos del gnosticismo, tales como las gemas ABRAXAS, y restos literarios
como la PISTIS SOPHIA, cuya última parte se remonta a finales del siglo II.

6- San Epifanio, "Adv. Haer.", XXIV, y Teodoreto, "Haer. Fab. Comp.".

Basilides escribió un "EVANGELIO"(Evangelium Basilidis), del que solamente se conserva


un fragmento, y un comentario al mismo, llamado "EXEGETICA", del que subsisten varios
fragmentos. Hegemonio cita un pasaje del libro 13 de "Exegetica" en el que se describe la
lucha entre la luz y las tinieblas.

Clemente de Alejandría en "Stromata" copia varios pasajes del libro 23, que tratan del
problema del sufrimiento.

Basilides compuso, además, SALMOS y ODAS, que no han llegado hasta nuestros días,
solo la información de que un día existieron.
Lamentablemente, las descripciones del sistema de Basílides dadas por San Ireneo e
Hipólito, son tan fuertemente divergentes que muchos las consideran totalmente
irreconciliables.

Según SAN IRENEO: Basílides era un dualista y emanacionista, y de acuerdo a Hipólito, un


evolucionista- panteísta.

Visto desde el punto de vista de San Ireneo, Basílides enseñó que nous (mente) fue el
primero del Padre por nacer; a partir de nous nació logos (razón); de logos phronesis
(prudencia); de phronesis, sophia (sabiduría) y dynamis (fuerza), y de phronesis y dynamis
las virtudes, principados y arcángeles.

El cielo fue hecho por estas huestes angelicales, sus descendientes hicieron el segundo
cielo, y los descendientes de éstos, el tercero, y así sucesivamente hasta llegar al número
365. Por lo tanto el año tiene tantos días como cielos.

Una frase que se conserva de Basílides es: "Dios es el no ser, incluso él, que hizo el mundo
de lo que no era; no-ser hizo a no-ser."
El Padre por nacer y sin nombre, al ver su miserable situación, envió a su primogénito,
Nous, para liberar a aquellos que creerían en él. Sin embargo, según esta teoría, no fue
Jesús quien sufrió, sino Simón de Cirene, quien se vio obligado a llevar la Cruz por él, y fue
crucificado en lugar de Jesús(Esta es una teoría que hoy dia se baraja cada vez más debido
a la capacidad que se le presupone a Jesús de que podía cambiar de forma).
Al haber recibido Simón la forma de Jesús, y Jesús asumió la de Simón y se quedó allí.
Simón fue crucificado y Jesús volvió a su Padre.

A través de la gnosis (conocimiento) las almas de los hombres se salvan, pero sus cuerpos
perecen. Sólo las almas pueden salvarse, porque los cuerpos son por naturaleza
corruptibles.

Según San Epifanio y Pseudo-Tertuliano podemos completar la descripción de esta


manera:
El Dios supremo, es decir, el Padre por nacer, lleva el nombre místico Abrasax, como
origen de los 365 cielos. Los ángeles que hicieron el mundo lo formaron a partir de la
materia eterna; pero la materia es el principio de todo mal, y de ahí el desprecio de los
gnósticos por ella.

La hipótesis de Basílides sostiene que el alma, que ha pecado anteriormente en otra vida,
sufre ahora castigos en esta vida.

Unos gnósticos, estaban convencidos de que el mal reside en el principio material,


consideraban que la salvación requería de la renuncia a todos los placeres carnales y la
prohibición de la reproducción, mientras que otros, seguros de que la salvación dependía
exclusivamente de la posesión del conocimiento (Gnosis), no admitían ningún tipo de
prohibición moral.

Según HIPÓLITO: “Hubo un tiempo cuando no existía nada, ni materia, ni forma, ni


accidente; ni lo simple, ni lo compuesto, ni lo incognoscible, ni lo invisible, ni el hombre, ni
ángel, ni dios, ni ninguna de esas cosas, que son llamadas por nombres o percibidas por la
mente o los sentidos.
El Dios No-Ser, que Aristóteles llama el pensamiento del pensamiento, sin conciencia, sin
percepción, sin propósito, sin objetivo, sin pasión, sin deseo, tuvo la voluntad de crear el
mundo, tuvo la voluntad, continúa Hipólito, sólo a modo de hablar, porque en realidad no
tenía ni voluntad, ni ideas, ni percepciones; y por la palabra ‘mundo’ no me refiero a este
mundo real, que es el resultado de la extensión y la división, sino más bien, la semilla del
mundo. La semilla del mundo contenida en sí misma, como todas las cosas que finalmente
evolucionan. Por extraño que parezca esta semilla-mundo o toda-semilla (PANSPERMIA)
sigue siendo descrita como el no ser.
PANSPERMIA: Teoría que propone que la vida puede tener su origen en cualquier parte
del universo, y no proceder directa o exclusivamente de la Tierra; y que probablemente la
vida en la Tierra proviene del exterior y posiblemente se habría formado por su llegada en
meteoritos, donde los primeros seres vivos llegaron desde el espacio hacia la Tierra.
Basílides rechazó claramente tanto la emanación, como la eternidad de la materia.
San Ireneo y San Epifanio le reprochan a Basílides la inmoralidad de su sistema. Pero, es
probable, y lo más seguro, es que Basílides estuviese libre de la inmoralidad y que esta
acusación no fuese cierta, ni del maestro, ni de ninguno de sus seguidores. Clemente de
Alejandría y San Epifanio han preservado para nosotros un pasaje de los escritos del hijo y
sucesor de Basílides(Isidoro), que aconseja la satisfacción libre de los deseos sensuales,
con el fin de que el alma pueda hallar paz en la oración.

Basílides dedujo de su cosmología, las siguientes conclusiones prácticas:

1. El conocimiento (gnosis) libra de los principados que hicieron este mundo.

2. Solamente unos pocos, uno por mil, dos por diez mil, pueden poseer el verdadero
conocimiento (Serían los iniciados y poseedores de ese conocimiento a través del estudio
y la experimentación...)

3. Los misterios deben guardarse en secreto(Pues no todo el mundo puede adceder a


ellos, ya que puede que no tengan la preparación suficiente, y por tanto no reciban la
correcta interpretación).

4. El martirio es inútil.

5. La redención afecta solamente al alma, no al cuerpo, que está sujeto a corrupción(El


cuerpo perece, en cambio, el alma es eterna, debemos procurar que sea nuestra alma la
que adquiera el conocimiento, pureza y perfección).

6. Todas las acciones, incluso los más horrendos pecados de lujuria, son materia
totalmente indiferente.

7. El cristiano no debería confesar a Cristo crucificado, sino a Jesús, el enviado del Padre.

8. Hay que despreciar los sacrificios paganos, pero puede hacerse uso de ellos, sin
escrúpulo alguno, porque no son nada.

Basílides nunca formó una ESCUELA de discípulos. Su hijo Isidoro, es el único que elaboró
el sistema de su padre, especialmente en el lado antropológico.
El Basilidianismo sobrevivió hasta el final del siglo IV, pues Epifanio sabía de basilidianos
que vivían en el delta del Nilo. Se limitó casi exclusivamente a Egipto, aunque según
Sulpicio Severo, parece que encontró una entrada a España a través de Marcos de Menfis.

De las costumbres de los basilidianos sólo sabemos que Basílides les ordenaba a sus
seguidores:
Un silencio de cinco años; que celebraran el aniversario del Bautismo de Jesús como un
día de fiesta y que pasaran la víspera de ella en la lectura; que llevaran amuletos con la
palabra Abrasax y figuras simbólicas grabadas en ellos, porque creían, entre otras cosas,
que poseían propiedades curativas.

ABRAXAS: Término que se grababa en ciertas piedras antiguas, llamadas Abraxas y que se
usaban como talismán, se le suponía un poder mágico y curativo.
Por desgracia la gnosis sufrió tres golpes muy fuertes, que hicieron que se perdiera casi
toda la información al respecto, que fueron:
-El incendio de la biblioteca de Alejandría.
-La destrucción de cantidad de libros esotéricos en la Segunda Guerra Mundial por
Adolfo Hitler.
-La biblioteca oculta en el Vaticano(Donde están ocultos los documentos y a los que
hasta ahora no se ha tenido acceso).

La enorme diversidad de doctrinas y "escuelas gnósticas" hace difícil hablar de un solo


gnosticismo. Algunos aspectos comunes de su pensamiento, podrían ser:

-Su carácter iniciático, por el cual ciertas doctrinas secretas del Cristo o el "ungido"
estaban destinadas a ser reveladas a una élite de iniciados.

-Su carácter dualista, por el cual se hacía una escisión tajante entre la materia y el
espíritu. El mal y la perdición estaban ligados a la materia, mientras que lo divino y la
salvación, pertenecían a lo espiritual. La gnosis, era una experiencia interna del espíritu.

Otras doctrinas afirman que la verdadera misión de Cristo era transmitir a los espíritus
humanos el principio del autoconocimiento que permitía que las almas se salvaran por sí
mismas al liberarse de la materia.
-Establecimiento de jerarquías espirituales: En la cima de los seres existe un Dios, un ser
perfecto e inmanente cuya propia perfección hace que no tenga relación alguna con el
resto de seres imperfectos. Se libra una batalla entre los principios del bien y el mal, la
materia (apariencia) y el espíritu (sustancia).
-Establecimiento de jerarquías humanas: En la cima de la jerarquía humana estaban los
iniciados, en los que es predominante el espíritu. Ellos pueden experimentar la gnosis y
acceder así a la salvación.
Por debajo está el resto de los cristianos, en los que predomina el alma sensible y que se
pueden salvar siguiendo la guía de los primeros.
En la parte más baja están aquéllos en que predomina el cuerpo y que, por tanto, no
alcanzarán la salvación.

El gnosticismo es una mística secreta de la salvación. Se mezclan sincréticamente


creencias orientalistas e ideas de la filosofía griega, principalmente platónica.

En 1945 fue descubierta una biblioteca de manuscritos gnósticos en Nag Hammadi


(Egipto), que ha permitido un conocimiento mejor de sus doctrinas.

La Iglesia Católica, en su lucha por lograr su establecimiento y poder, hizo cuanto pudo por
borrar las huellas de los Gnósticos, cuyas consecuencias eran demasiado claras y abiertas,
y demasiado amplio el sostenimiento de la Verdad. Se quemaron Libros, se falsificaron
otros y los de mayor importancia Iniciática, hoy dia se encuentran escondidos en el
Vaticano.
La Iglesia Gnóstica es una Escuela Iniciática y de Misterios.
Además de los discípulos de Basílides, ha habido muchas otras sectas gnósticas. En la
tradición persa, estaba el maniqueísmo, ahora extinto, y el mazdeísmo, que sobrevive en
zonas aisladas de Irán e Irak. En Europa, los bogomilos se extendieron por el área que hoy
es Bulgaria entre los siglos X y XIII, pero probablemente, la secta gnóstica más famosa, y
que mejor conozcamos, fue la de los Cátaros, también llamados albigenses.

CURIOSIDADES:
El nombre de BASILIDES significa "Hijo del Rey".
En la provincia de Leon viven 13 hombres y 9 mujeres que se llaman "Basilides". En total
en Leon hay 22 personas que llevan el nombre de "Basilides" .

Basilides es un nombre que ha dejado de utilizarse. La mayoría de personas que se llaman


Basilides estan en edad de jubilación. En la provincia de Leon hay una alta concentración
de personas con el nombre de "Basilides" ya que el 10% de todas las personas con este
nombre, en España, viven en esta provincia.

Aunque su nombre ya no sea muy popular, las doctrinas y enseñanzas de Basilides siguen
aún vigentes y siguen siendo estudiadas por investigadores, estudiosos, religiosos,
iniciados en general...es muy conocida su relación con la heregía cátara, y van resurgiendo
con más voz las teorías expresadas por Basilides, que a pesar de no haberse conservado
escritas, han conseguido pervivir hasta nuestros días, lo cual demuestra la importancia de
las mismas, y está haciendo muchos siglos después, temblar muchos cimientos y
replantear muchas enseñanzas impuestas por la fuerza desde hace siglos. (Cobos, 2014)
Actividad
Las siguientes citas bíblicas
1 Tm 1,4 Ef 1, 18 col 3,10 1 Tim 6, 20 ef 3,19
¿Qué doctrinas y autores Gnósticos se identifican con estas citas?

8. LA PATRÍSTICA
Es la filosofía de los padres de la iglesia. Se encuentran en dos contextos: la persecución
del imperio romano y las herejías; a la primeras generación de padres se les conoce como
apologistas ya que sus escritos defendían la fe de los contextos ya mencionados.
¿Quién era un padre de la iglesia?
Se consideraba tal a quienes por su vida y escritos cumplieran cinco requisitos:
 Ortodoxia: sus escritos mantenían la doctrina de la iglesia.
 Santidad: ejemplo de vida según las enseñanzas del evangelio.
 Reconocimiento de la iglesia para ser considerado padre.
 Antigüedad.
 Escritor eclesiástico, es decir, fueron algunos que, pudiendo ser considerados
padres de la iglesia no lo fueron porque se alejaron de las enseñanzas de la iglesia,
por ello se les concede este título.
Padres de la iglesia: de la primera patrística S. II – III
Justino (165 +)
Pagano converso. “la filosofía es un bien querido por Dios”; por su cercanía con el
platonismo, ve en la filosofía bondad y establece una relación de esta con el
cristianismo. Propone además que, “la filosofía es la ciencia del ser y de la búsqueda
de la verdad” y “Dios es inmutable y causa de todo ser” estableciendo que la
diferencia entre el platonismo y el cristianismo es la posibilidad del conocimiento de
Dios.
Para el “el alma no es inmortal por derecho propio sino por la voluntad de Dios”; para
el no existe una ruptura entre la fe y la razón, sino una continuidad, reconociendo que
la luz natural del razonamiento humano está limitado para conocer a Dios, pero en ella
no reside maldad.
Dentro de sus postulados, establece la existencia de un puente entre el cristianismo y
la filosofía, es el LOGOS, el verbo de Dios, razón de ser de todas las cosas. Pero no deja
de reconocer que “los filósofos son los profetas de otros pueblos” proclamando así la
benevolencia dela filosofía.
Taciano (120-175)
De la región de Siria, no es padre de la iglesia sino escritor eclesiástico. El motivo de
esto es que crea una secta llamada los encratitas, donde propone una ruptura entre fe
y razón, rechaza todo relacionado con la cultura griega (filosofía, costumbres, cultura,
religión) y observa que, “el más ignorante de los cristianos conoce a Dios y puede
hablar de él”; plantea que todo lo bueno y noble que hay en la cultura griega fue
hurtado de la tradición judeo –cristiana.
Frente a la creación, enfatiza a partir de la nada, planteamiento que hace desde la
negación de la materia pre-existente.
Tertuliano (150-225)
De la región de Cartago. Parte de una pregunta ¿Qué tiene que ver Atenas con
Jerusalén?, es considerado escritor eclesiástico. Su posición frente a la filosofía es de
ruptura, para él, el cristianismo, sabe todo lo que tiene que saber; postura que
desarrolla en su libro “sobre las mentiras de los herejes”, aduciendo además que, la
filosofía es una puerta de entrada al error, “así como los profetas son los padres de la
fe, los filósofos son los padres de la herejía.”
En cuanto a Dios y al alma, propone que tienen materia. En cuanto a esto, plantea la
doctrina del traducionismo, planteamiento según el cual el alma procede
directamente del padre y de la madre, es decir, del espermatozoide y el óvulo,
justificando así la doctrina del pecado original y, en cuanto a Dios, dice que es
sustancia individual, por lo tanto, es cuerpo pero no en el sentido de la corporeidad
humana.
Citas bíblicas del contexto gnóstico: Hb 13, 7-9; Ef 4,24; Ef 5, 6; Col 2, 4-8; 1 Cor 8, 1-
13; 1 Tim 1,4; 1 Tim 6,20; Gal 1, 6-12; 2 Tim 3, 5-9; Ef 3, 17-20.
Ireneo (126-202)
Combate con ahínco el gnosticismo, proponiendo que esta, invalida la obra redentora
de Cristo y de la Iglesia. En cuanto a su postura del conocimiento de Dios expresa que
“cómo pretende la razón humana conocer todo lo concerniente a Dios, cuando ni
siquiera, puede explicar algunos fenómenos de la naturaleza”; reprochando con ello a
los cristianos que, “uno no se hace cristiano para ser sabio sino para salvarse.”
Pretender ir mas allá de los misterios es necedad e ignorancia, en él no se encuentra
un rechazo a la filosofía, sino más bien, una subordinación de esta respecto a la
teología. Además explica que, Dios crea libremente y no por necesidad, por tanto la
materia es buena porque procede de la fuente divina de Dios, el mundo ha nacido del
bien y para el bien.
En cuanto a la antropología expuesta por este, ve en el hombre un ser bueno pero
finito. Esta finitud esta expresada ontológica y moralmente, en cuanto a lo primero,
porque está inmerso en la realidad (tiempo y espacio) y, en lo segundo, por la sujeción
a la caída, al pecado; como consecuencia, critica fuertemente a los gnósticos por la
división que hacen de los hombres, dividían el género humano en :
 Hílicos (hyle): hombre predestinado, prima la materia.
 Psíquicos: donde prima el alma.
 Pneumáticos: donde prima el espíritu.
Ireneo enfrenta esta división, explicando que el error que reside en ella parte que, el
hombre es responsable de sus pecados y no Dios. Tacha dicha clasificación porque Dios no
tiene por qué asumir los que el hombre en libertad decidió obrar en maldad, así, el pecado
disminuye la libertad pero no la cancela.
Clemente de Alejandría (150-213)
Posee una actitud abierta hacia la filosofía, por lo que recibe fuertes críticas. Observa que,
quien dice que la filosofía es del demonio desconoce el plan salvífico de Dios porque en
ella hay una continuación de la revelación; plantea la existencia de dos antiguos
testamentos, el conocido y basado en la fe y la ley de Moisés y el cimentado en la razón, el
griego; cuando ambos convergen, nace el cristianismo. Gráficamente.

ANTIGUO TESTAMENTO ANTIGUO TESTAMENTO


Basado en la fe y la ley basado en la razón

Confluyen y nace

CRISTIANISMO
Para Clemente, el cristianismo, está en deuda tanto con la tradición judía como con la
filosofía, ambos llevan a Cristo y ayudan a aclarar, profundizar y defender la fe. Con el
mencionado autor se da comienzo a la teología negativa, es decir, que de Dios se puede
hablar de su existencia pero de su esencia no es mucho lo que se puede decir; el apelativo
de negativa radica en que, de Dios se dice lo que no es, no es materia, no es cuerpo…
Su postura frente al escepticismo, es dada por sus contrariedades con el medico Sexto
Empírico (escéptico) quien sostenía que no se podía conocer la verdad. Clemente explica
que cuando esta corriente niega tal posibilidad se invalidad como escuela.
Orígenes (185-254)
En su vida hay dos grandes lunares, por los cuales, no fue considerado padre de la iglesia,
pero si escritor eclesiástico. El primero de ellos fue su castración voluntaria, interpretando
literalmente los pasajes de Mt 18, 6-9; Mc 9, 42-48 y Lc 17, 1 ss y el segundo la validez de
su ordenación, que por la rivalidad con el obispo Demetrio, este le reprocha el haberse
ordenado sacerdote. Trato de mantenerse en la ortodoxia, sin embargo, su simpatía con la
filosofía platónica y el deseo de conciliar esta con el cristianismo, lo llevaron a alejarse de
la sana doctrina.
Su postura antropología permite dilucidar que, está permeada por el platonismo. El
hombre es un espíritu puro, en él hay una cierta forma de pre-existencia del alma, cierta,
porque no es del todo platónico, propone que la encarnación del hombre en un cuerpo es
un accidente, por lo tanto, el cuerpo o materia, no estaban en el plan de Dios y que por el
pecado original el alma cae en el cuerpo, postura absolutamente platónica. Para él el
cuerpo es la fuente del mal pero, a la vez, instrumento de redención. Así, la libertad es la
que posibilita al hombre para apartarse de Dios y del bien o para obrar el bien.
En su doctrina aparece el concepto de restauración total. Para resaltar la omnipotencia de
Dios, dice que, después de un proceso de sufrimiento, todo el cosmos vuelve a Dios,
incluso los condenados, cuestión que más adelante planteara Gregorio de Niza y Juan
Scoto, en cuanto a la creación, expone que, Dios es pura bondad y, lo natural, es la
autocomunicación y autodifusión de este, es decir, Dios no puede no comunicarse, no
puede no difundirse, porque no crea libremente sino por necesidad, en el sentido
metafísico.
Tal creación es eterna porque Orígenes no concibe a un dios eternamente ocioso, Él crea
el mundo. Aquí hay un vacío en lo concerniente a la inmutabilidad de Dios, pensar así no
encaja en el pensamiento filosófico, propone que el Génesis tuvo un principio, en el que
estamos, pero no es el primero ni el ultimo; explicación que da para justificar la idea de
una serie de mundos, uno tras otro, donde la eternidad es la serie de mundos.
Teológicamente expone que, Dios es padre, por tanto, debe existir el hijo, si Dios es
omnipotente, tiene que haber criaturas, sobre las cuales ejerza esa omnipotencia. Si tales
criaturas, tienen un punto de origen, negarían tal omnipotencia, dado que, Dios es así,
desde la eternidad y el mundo es querido y creado por él desde y para siempre.

9. ALTA PATRISTICA
Contexto
El arrianismo
Arrio, su exponente, niega la divinidad de Cristo, aduciendo que, es una criatura más. Es
dentro de este contexto que el cristianismo será considerado por los romanos como
ateos, ellos, en respuesta a esto, tratan de hacer coincidir al dios de la filosofía con el de la
sagrada escritura, sin embargo, dicha solución plantea una dificultad; el dios filosófico se
piensa como sustancia de todo, razón y primer principio pero la biblia habla de Dios como
cercano y paternal, frente a tal intríngulis, se dan dos salidas:
 La sagrada escritura ha de ser interpretada de forma alegórica, explicación que,
satisface a muchos en cuanto al nivel intelectual pero no en orden a lo espiritual
porque el cristianismo es planteado como la relación del hombre con Dios.
 Dios si es inmutable pero su hijo es más cercano a nosotros, el hijo es accesible al
hombre.
Ante tales explicaciones, Arrio, no queda satisfecho e intenta dar las implicaciones
filosóficas al asunto. Expone que el problema de la primera persona de la Santísima
Trinidad era su inmutabilidad, característica que no dejaba acceder a él y llega el hijo que
si lo es dejando así, una cuestión de suma importancia, ¿es el hijo inmutable?, pregunta
que llevara a exponer la herejía arriana condensada en dos postulados: 1- Jesús es una
criatura más y 2- por ende, no ha existido desde siempre.
Para Arrrio es inconcebible que, si el hijo salió del padre, ¿Cómo es que son eternos?
Porque si se dice del hijo que salió, significa que él tuvo un momento en el que no fue. A
partir de este postulado se deduce que la segunda persona de la Trinidad fue creado de la
nada, cuestionando de dicho modo, la consubstancialidad del Padre y el Hijo, confesada
en el credo; Padre e Hijo poseen la misma sustancia.
La herejía arriana comienza siendo un asunto polémico de tipo local, en Alejandría, siendo
presbítero ataca al obispo Alejandro quien reclamaba que, tales posturas, rompían la
unidad de la iglesia. Alejandro destituye a Arrio del ministerio y consiguientemente
condena sus postulados como heréticos pero; no contento con esto Arrio, busca ayuda de
más obispos y de una porción del pueblo, haciendo que el problema salga de las fronteras
locales de la iglesia particular de Alejandría.
El emperador Constantino interviene en el asunto, mandando a un emisario para llegar a
un acuerdo, la conciliación fracasa, hecho que da pasó a la convocación del concilio de
Nicea en el año 325 d. C. En este se reúnen más de trecientos obispos divididos en tres
grupos, los arrianos, representados por Eusebio de Nicomedia, los antiarrianos,
abanderados en el obispo Alejandro y los neutrales, grupo que era mayoritario, la razón
de esto era que ellos declaraban inútil tal discordia en tiempos en que la iglesia gozaba de
paz y donde no era perseguida por el imperio romano.
El concilio condena el arrianismo y recuerda los siguientes puntos doctrinales:
 El concilio declara que el padre y el hijo poseen la misma sustancia, HOMO –
OUSIOS, tal y como lo proclamara el credo cuando ora “de la misma naturaleza del
padre, por quien todo fue hecho.”
 El arrianismo es condenado, pero no desaparece, los obispos son destituidos de
sus cargos y Constantino da una sanción política: el exilio.
Gregorio nacianceno (329-389)
De la actual Turquía, región de Ankara, la antigua capadocia, combate a Eunomio, quien
planteaba las siguientes posturas:
 Dios es una sustancia simple y en cuanto simple es libre de atributos.
 Es lo no devenido, lo no engendrado, versión que es muy filosófica que, al ser
vertido en el lenguaje teológico, concluye que, Jesús nación del Padre y, por lo
tanto, tuvo un comienzo porque lo nacido es devenido.
 Si el Padre y el Hijo son consubstanciales, al decirse que, el Padre engendró al Hijo,
se deduce que este se hacía así mismo.
Ante estos postulados heréticos, Gregorio, no se hace esperar y da una respuesta
contundente. Invita a volver a la simplicidad de la fe, volver a las fuentes, la Sagrada
Escritura, pero no para juzgarla, ni criticarla sino para someterse a ella cosa que implica la
capitulación de la filosofía a la teología porque “el misterio no puede ser reducido a lo
lógico”.
De Dios plantea que se puede conocer que existe por el orden del mundo que no es
producido por el azar, pero la esencia de él no puede ser inteligida por el hombre. El
motivo de esto es que, el cuerpo se interpone entre el alma y Dios, entonces, todos los
conceptos que tenemos están mezclados con imágenes sensibles y, para comprender ello
toma los conceptos de la teología negativa, planteada por Clemente. A Dios se ha de
aplicar la mencionada teología y la positiva en dos de sus conceptos fundamentales,
eternidad y ser.
Basilio de Cesarea (330-379)
Igual que Gregorio hace frente al arrianismo de Eunomio. Basilio expone que Dios no es
engendrado, pero que la esencia de él no se reduce solo a esto, lo esencial es el SER,
borrando toda confusión y reafirmando la consubstancialidad del Padre y el Hijo; plantea,
igual que el nacianceno, la primacía de la fe sobre la filosofía, no la niega pero la
subordina.
Gregorio de Nisa (335-394)
Rechaza la noción de pre-existencia del alma, expuesta por Orígenes, planteando las
siguientes razones:
 La pre-existencia supone la trasmigración y, a su vez, esto implica la anulación de
las diferencias de las especies.
 Si las almas aterrizan en los cuerpos, por la culpa original, pueden caer en
cualquier cuerpo, incluso animal y su pecador seria temporal ya que los ciclos de
apareamiento de las especies animales están fijados por la ley natural.
 La diferencia entre Platón y Orígenes, en el concepto de alma es que, el segundo,
plantea la existencia de ella en cuanto al cuerpo, a esto responde Gregorio,
diciendo que si la trasmigración de las almas fuese posible, debía existir un
calendario para pecar y no es así, dado que el alma incurre en el pecado por el
ejercicio de su libertad y voluntad.
 De Orígenes, acepta el concepto de restauración total, pero replanteándola en
cuanto a los que se refiere a la libertad y la ciencia divina, dado que, Dios otorga la
libertad al género humano con la convicción que todo volverá a él y en su divina
ciencia conoce todo y sabe que el hombre se alejara de él pero en la economía de
la salvación contempla tal restauración.
 La relación entre fe y razón se da así: el misterio cristiano no es una conclusión
filosófica porque, de ser así, no habría ninguna diferencia entre ambas, el misterio
cristiano es objeto de la fe, una fe con bases racionales, es decir, que no es
producto filosófico pero si hay en ella un fundamento de razón, que lo llama
verdad preliminar.
Platea la superioridad de la fe pero sin rechazar la filosofía, existe una
subordinación de esta a la teología. Por medio de esta relación se establece que,
entre el alma y Dios, la prueba de la existencia del mismo es la relación reciproca
en sí; en el hombre hay una actividad corporal que necesariamente hace pensar
que existe un alma que rige dicho ejercitamiento.
 En el cosmos sucede lo mismo, hay procesos naturales que son explicados desde
una inteligencia que rige el cosmos y esa es Dios, sin caer en el panteísmo, es una
analogía, ya que, todos los medievales defienden la absoluta trascendencia de
Dios.

10. PATRÍSTICA TARDÍA S IV -V


Contexto
Es una época de conservación y transmisión, el imperio romano ha desaparecido, ya no
existe como organización política y militar, la iglesia se ha consolidado y expandido. Su
representante es:
Dionisio Aeropagita o Pseudo-Dionisio
Se ubica en Siria, sin fecha ni precisión de datos biográficos. Se cree que era un monje y
que trato de falsificar su nombre con el Dionisio que convirtió San Pablo en el areópago;
sus escritos son místicos, es uno de los máximos representantes de la teología negativa,
dos de los temas que le preocupan son la esencia y el conocimiento de Dios.
Alude que la Sagrada Escritura atribuye muchos nombres a Dios y ¿hasta qué punto es
legítimo darle esos nombres? ¿Dichos nombres nos dicen quién es Dios?¿acaso no son
nombres antropomórficos?
Actividad
Leer los siguientes textos:
“teología mística”
“de los nombres divinos”
Cuestionario
1. ¿Quiénes son los no iniciados? ¿Quiénes son los verdaderos profanos? ¿a qué
filósofos se aplica ambas expresiones?
2. La purificación planteada por Dionisio ¿es moral o intelectual? Hacer un cuadro
comparativo con la purificación platónica
3. ¿en Dionisio qué es la teología positiva y negativa?
4. ¿Cuál es la esencia de Dios?
5. ¿puede el hombre conocer a Dios?
San Agustín (354-430)
Ubicado en la alta patrística, nace en Tagaste, actualmente Argelia, África en el año 354.
Recibe una educación particular ya que, su madre, Mónica, que también será reconocida
como santa, era una cristiana de vida comprometida; mientras, su padre, Patricio, era un
pagano. En sus escritos Agustín expone tres conversiones en su vida: 1- de la lectura de
Hortensio Cicerón, 2- de su contacto con el neoplatonismo y 3- de su cercanía y amistad
con San Ambrosio, dado que antes de su conversión al cristianismo era maestro de
retórica.

Conversiones
1. de la lectura de Hortensio Cicerón
Como excelente estudiante de retórica poseía textos de Cicerón y Marco Tulio,
hacia nombre de los filósofos antiguos y era alabado por su sabiduría, exponiendo
que esta era más preciada que los bienes terrenales; en Agustín la verdad y la
sabiduría son una obsesión, la lectura de “Hortensio”, de la ya mencionado autor,
crea en él una sed insaciable de sabiduría.

Mientras que en su primera lectura de la Sagrada Escritura, encuentra un


problema de doble dirección. Por un lado de forma, dado que, mira la biblia con
ojos de retorico y lo considera un lenguaje burdo y, por otro lado, de contenido,
porque al igual que Marción, Agustín encuentra contrariedades en el Antiguo
testamento.

Otro de los asuntos que preocupara fuertemente a Agustín será el problema del
mal. Esto, lo llevara a coquetear con el maniqueísmo, religión sincrética, es una
forma de gnosticismo, mezcla entre el cristianismo, budismo y zoroastrismo; este
último plantea la existencia de un dios llamado Ahura Mazda o “señor de la
sabiduría”, religión venida de la Persia antigua; así, el maniqueismo, retoma de las
mencionadas religiones los siguientes conceptos, del zoroastrismo el dualismo del
bien y el mal, del budismo la ascesis y del cristianismo la escatología.

El fundador o profeta del maniqueísmo es Manés o Maní, que aparece en Persia en


el año 217-276. La preocupación central de esta secta es responder a la cuestión
del mal, maneja un cierto racionalismo y mira con desdén al cristianismo ya que,
consideraban, creían sin comprender nada, criticaban fuertemente al dios del
Antiguo testamento por considerar que poseía sentimientos humanos.

En su doctrina plantean el reino de la luz o del bien y el reino del mal, este último
considerado como una materia, como sustancia. Con estos postulados plantea un
dualismo ontológico que tiene como consecuencia un dualismo moral; expresado
por ellos en términos como, el padre de la luz, crea al hombre primigenio, ser
divino que evita que las tinieblas ataquen el reino de la luz, en esta pugna, el rey
de las tinieblas devora a este hombre, gesto que es una inmolación para que la luz
no sea perdida ni destruida, pero al estar en la oscuridad ora al padre de la luz para
que lo salve y, en respuesta a sus oraciones, este crea un segundo ser, el espíritu
viviente, quien rescata del reino de las tinieblas al primer hombre pero, por su
estancia allí, su luz se contaminó y, para retornar de donde vino, debe dejar esa luz
mancillada, a esta la llamarán alma, que los maniqueos consideran una amalgama
de luz y tiniebla.

El dios de la luz, crea el mundo por medio del espíritu viviente, con el objetivo de
separar dicha mixtura pero, esta creación no libero del todo la luz y, por ello el
padre se ve obligado a crear un tercer ser, el liberador, llamado el mensajero. Con
forma hermafrodita, su objetivo es, seducir a los demonios, bien sea masculinos o
femeninos, y que al ceder a tales encantos, liberen la luz, pero que aún, sigue
contaminada; como respuesta a esto el mensajero crea las plantas y los animales,
en respuesta a esto, el rey del mal crea a los primeros padres Adán y Eva.

La antropología maniquea considera al hombre en su origen como diabólico. De


esta tesis vendrá que ellos rechacen frontalmente la sexualidad, todo lo que tenga
que ver con la materia e, incluso, el matrimonio; lo divino por el contrario es la luz
que esta encarcelada en el cuerpo mortal, ante tal aprisionamiento, llega Jesús el
luminoso, quien anuncia esta historia y les recuerda que la corporeidad es mala y
que el ser humano está creado para lo espiritual, doctrina que retoman de
Marción.

Crear al hombre en sus dos géneros, el masculino y el femenino, y su consecuente


reproducción, hacen que la luz se disemine y se disperse, cuestión que favorece al
reino de las tinieblas, dado que el acto sexual, entre más se practique, más
dispersa la luz, haciéndose más pesado para el reino luminoso, estas son las bases
de las cuales fundamenta dicha secta el rechazo absoluto a la sexualidad y el
matrimonio. El extremismo de este movimiento es tal, que encuentra rechazo no
solo en el cristianismo sino también en el imperio romano.

La ética maniquea, basada en la antropología misma, propone la maldad existente


en el cuerpo (cuerpo =sustancia diabólica) y el alma es la sustancia buena. Basados
en esto, el hombre debe evitar y tener el más mínimo contacto con la materia de
forma que luz no se desperdigue. Este movimiento clasifica los seres en dos:
 los elegidos: a quienes les obliga una vida ascética intensa, la quietud, deben ser
vegetarianos y ayunaban 100 días al año, de los cuales 30 eran consecutivos.
 Oyentes: colaboraban con la quietud y ascesis de los elegidos, estos proveían la
alimentación y todo lo necesario para que ellos cumplieran con su misión y estilo
de vida.
El maniqueísmo exonera al hombre de todo moralismo, la razón de tal postulado es que
toda maldad que hay en el hombre es culpa del reino del mal. Esto tiene una consecuencia
fatal para el cristianismo y el imperio, ellos como organización eclesial, promovían la
quietud, enemigo acérrimo de quienes los atacaban; sin embargo, el joven Agustín fue
maniqueo en el periodo del año 375 al 384 y en este año tiene un contacto con el
escepticismo, dicho acercamiento lo lleva a tener una seria conversación con el obispo
maniqueo Fausto, quien no logra saciar la ávida mente de Agustín, y este abandona el
maniqueísmo y tiene un fugaz contacto con el escepticismo que ayuda a equilibrar un
poco su ansias de conocimiento, se va a los dos extremos, pero en ninguno encuentra lo
que buscaba.
2. el neoplatonismo
Agustín entra en contacto con la filosofía de Plotino y le sirve para reconsiderar su
concepción frente a Dios y al problema del mal. En Plotino el mal es la privación del bien,
es decir, el mal es un bien menor; para este el principio de todo es lo uno, lo divino,
plantea que lo uno emana del todo y por ende, la materia es el ser más degradado, es lo
uno, pero lo más débil, diferente del maniqueísmo que consideraban el mal como una
sustancia.
Con esto, comprende Agustín que, el mal no es sustancia sino privación del bien. Así,
como en Plotino lo uno es trascendente, Agustín asume esto para explicar a Dios como un
ser inmaterial.
3. San Ambrosio
En uno de sus viajes Agustín conoce a Ambrosio en Milán, ambos hombres instruidos, lo
que seduce a Agustín de este es la elocuencia y el buen trato, razón que lo lleva a entablar
una relación con él. En su libro “las confesiones” dice que el evangelio de le fue metiendo
sin quererlo, en las predicaciones de Ambrosio comprendió que el Antiguo testamento
debía ser leído desde el lenguaje alegórico, replanteando su acercamiento a las Sagradas
Escrituras, desde una perspectiva diferente.
Agustín, en su acercamiento con el escepticismo y en la relación que establece con las
predicas de Ambrosio propone un asunto epistemológico de grandes consecuencias. Los
estoicos critican a los escépticos apelando que si nada es verdad, entonces ¿Dónde queda
la moral? Y este dilucida la cuestión preguntándose, ¿es posible una moral sin certeza o
verdad alguna? O ¿puede un escéptico tener moral?
El lenguaje coherente y elocuente de Ambrosio lleva a Agustín a una última y definitiva
conversión. Poco a poco se acerca a los texto de San Pablo y, cuenta la leyenda que esto
se debió a que escuchaba a los niños cuando jugaban que le decían “toma y lee”, motivo
por el cual abre la biblia y encuentra el pasaje de Pablo que dice a una de las
comunidades: “nada de comilonas, ni borracheras, ni lujuria…” (Rm 13, 13)
Él es influenciado por tres grandes corrientes que lo llevaran a esta búsqueda
interminable de la verdad. Primero, el mundo latino, donde nace y se educa; segundo el
mundo oriental, conocido por su acercamiento con el maniqueísmo y tercero el mundo
griego, asimilado en las obras de Plotino; un último paso definitivo que es el cristianismo,
allí da el paso al teocentrismo, a partir de aquí todo lo explicara desde Dios como centro;
acontecimiento que se debió a la decadencia del imperio y su posterior invasión por parte
de los barbaron (germanos), escenario que presenció Agustín de donde tendrá como fruto
su obra “civitate Dei” o la ciudad de Dios.
La verdad en San Agustín
Entre la transición del maniqueísmo y el neoplatonismo, Agustín se acercó, como ya se
dijo, al escepticismo lo genero en él un equilibrio. La cuestión a desarrollar es aquello que
en él generaba tanta inquietud, ¿existe la verdad? Este concepto lo asume desde la
filosofía, buscando refutar, a quien en su momento le dio una postura ecuánime, y
comienza a moverse en este terreno, la duda de todo, Dios, hombre y mundo, y expresa
que, para dudar de todo ello, ha de haber una cosa de la que no se puede dudar y es la
existencia del que duda (asunto que retomara en la modernidad Descartes) “yo puedo
dudar de todo, pero en el acto mismo de que dudo no puedo dudar de mi existencia… si
me equivoco, si dudo, existo.” (Hipona, 1989, págs. vol 2, 422)
Dicho fundamento permite demostrar que la verdad sí existe, desmontando todas las tesis
escépticas. La verdad en Agustín no es especulativa sino existencial, de unas ansias de
felicidad, con ello hace una intencionada ruptura con Aristóteles, quien plateaba que la
filosofía nace de la admiración; así, la sabiduría tiene que ver necesariamente con la
verdad, una y absoluta, que es universal por eso es absurdo, sostiene, que alguien se jacte
de llamarse sabio sino conoce la verdad, con esto abre otra cuestión esencial, ¿Dónde está
la verdad?
En esta pregunta se ve la influencia de Platón, cuando plantea la diferencia entre la doxa y
la episteme. En la última, se da la verdad, que son ideas, reales porque no están
sometidas al devenir, ya que, no puede haber ciencia de lo contingente, de ello se ocupa
la doxa, la mera opinión; ante esto plantea Agustín dos posibilidades,
 una ¿será que la verdad está en el mundo sensible? A ello responde
negativamente, ¿será que está en el alma? Tampoco se encuentra allí porque
aunque ella es superior al mundo sensible está sujeta al cambio y al error y
 dos, la verdad solo puede estar en lo inmutable y eterno.
Iluminismo Agustiniano
Para explicarlo recurre a los siguientes elementos:
 conocimiento sensible: prima la sensación común en hombres y animales.
 Conocimiento racional: son los sentidos y sensaciones pero con la participación de
la razón. Es un conocimiento práctico. Juzga los cuerpos del mundo sensible pero a
partir de criterios inmutables y eternos, como sucede, por ejemplo con las
matemáticas, la geometría y la estética, la cual permite la formación de criterios de
lo que es bello o no; por ello, dice, que la belleza existe en sí mas no encarnada.
 Conocimiento contemplativo: participa la razón sin los sentidos.
La iluminación en Agustín no tiene que ver con el contenido del conocimiento sino con el
juicio sobre ese contenido, es decir, no niega lo sensible, pero la iluminación entra en el
juicio de esas sensaciones, de su verdad o falsedad. “Ab exterioribus ad interiora, ab
interioribus ad superiora”. (“De las cosas exteriores a las interiores; de las interiores, a las
supriores”)
Dios
Para el santo, Dios y verdad, están íntimamente relacionados, pero se distinguen. En
cuanto a la esencia y existencia de Dios, hace de la última, algunas pruebas, no en el
sentido estricto de la ciencia, sino insinuaciones ya que su pensamiento es muy
existencial; la intención de él es hablar de “Dios como aquel que puede llenar su alma de
felicidad” ( De Hipona, 2000, págs. L. X, 27) y propone cuatro pruebas de la existencia de
Dios:
 La verdad: si existe la verdad, necesariamente, Dios existe, existencia de verdad
exige la existencia de Dios, prueba favorita de Agustín. La verdad para él es,
inmutable y eterna, si el hombre la conoce no la puede anclar en el mundo porque
es contingente, por tanto es en Dios.
 Orden del mundo: no puede ser explicado por el azar y si existe el orden es porque
existe Dios, el mundo no salió de la nada ni del desorden sino de Dios.
 Del consentimiento universal: la mayoría de los hombres tienen consciencia de un
ser divino, incluso los politeístas tienen un dios superior, entonces Dios existe.
 De los grados de perfección: esta prueba es clara influencia del platonismo. En el
mundo hay grados de perfección y, hablar de grados, es hablar de mayor o menor
y, si se habla de estos, es porque existe en grado sumo y la perfección máxima no
es otra que Dios.
La preferencia de Agustín por la primera prueba es porque es de orden interior, mientras
que, las tres últimas responden al exterior.
Esencia
Plantea, en este concepto, una cierta teología negativa. La razón de tal afirmación es, que
cuando trata sobre la esencia de Dios, expone que es más fácil a la inteligencia humana
decir lo que no es que lo que es, de aquí su expresión, “si lo entiendes entonces no es
Dios”, con esto se concluye, que Dios es inefable en su esencia; no quiere decir con ello
que a Dios no se le pueda nombrar, dice Agustín que el nombre que más describe la
esencia es el citado en el Ex 3, 14 “Ego sum qui Sum.”
Con esta nominación de Dios, el santo, argumenta que Dios es el ser y la esencia. Tal
explicación, es dada a la manera platónica; es ser siempre y del mismo modo y el único
que cumple esta condición es Dios, dado que, las creaturas son y no son, ello hace de Dios
el inmutable; establece aquí, una distinción entre lo eterno y lo temporal para explicar la
diferencia entre Dios y los demás seres, eterno porque ya es, no fue ni será, el eterno
presente y lo temporal, lo que todavía no es, apenas está siendo, está incompleto.
La posición de él es reconocer la imposibilidad de conocer esa esencia, a Dios no se le
puede definir en conceptos humanos. Los pensamientos son más verdaderos que las
palabras, pero a su vez, la realidad divina, es más que cualquier pensamiento, por eso,
cuando el hombre trata de hablar de Dios no hace más que decir balbuceos como los
niños.
Creación
En la cultura griega, lo que más se acerca a la idea creacionista, es el demiurgo platónico
que fabrica, otro de los modelos cercanos, sin ser lo mismo, es el concepto de emanación.
Tal significación remite a la creación por necesidad, esto es lo que no acepta el
cristianismo; Agustín, se contrapone a estas dos posturas arguyendo que, Dios crea de la
nada y lo hace libremente, para explicar esto se vale de dos teorías:
 Teoría platónica
Habla del mundo inteligible que es la causa del ser de las cosas, de la posibilidad que ellas
puedan ser conocidas. Plotino, en el neoplatonismo, marca una diferencia en esta teoría,
para Platón las ideas existen en una manera independiente e impersonal, a esto agrega
Plotino, que olvido ubicarlo en un sitio, existen en la mente de lo uno (Dios).
Agustín asume de Plotino el postulado que las ideas de Platón son verdaderamente
existentes en la mente de Dios, definiendo con ello, la omnipotencia divina, porque si las
ideas estuviesen fuera de Dios, en el momento de la creación, ellas le dirían que debería
de hacer, convirtiéndose en el demiurgo platónico y no en el ser omnipotente que desde
siempre y para siempre posee los designios divinos.
 Teoría de las razones seminales
Se entiende también como razones potenciales, se habla de semillas en el sentido
metafísico, no biológico ni físico. Con este concepto, pretende Agustín, exaltar la
causalidad divina a expensas de la causalidad de las criaturas; dicha teoría, será un
argumento que retomaran más tarde los contemporáneos para refutar a Darwin.
Las razones seminales son potencias invisibles que Dios pone o crea al principio de todo.
El autor explica que Dios crea la materia pero al mismo tiempo crea un estado latente o
potencial, es decir, todas sus posibles actualizaciones; el motivo por el cual propone esto
es exegético y teológico, confronta dos texto de la Sagrada Escritura eclo 18,1 y Gn 1, 20
ss, en el primero se expone que Dios creo todas las cosas de una vez y el segundo es un
relato de la creación de forma gradual y en días sucesivos. Para resolver esta aparente
contradicción, plantea las razones seminales, Dios crea todas las cosas juntas pero no del
mismo modo, a unas en su estado actual, a otras, en su estado latente y potencial.
Hombre (antropología)
Como en muchas de sus posturas, la antropología agustiniana, es influenciada por el
platonismo. Esta se enfrenta a un problema, los dos grandes referentes griegos, Platón y
Aristóteles, con ellos se percata de que el cristianismo se acerca más al primero por los
planteamientos del dualismo y la superioridad del alma, pero la dificultad que observa
aquí es la cuestión de la unidad del cuerpo y el alma.
En Aristóteles la unidad no es un problema porque no habla de dos sino de una sustancia,
por ello, el cristianismo se identifica, en este punto con él, dado que así, resuelve el dilema
y garantiza la unidad. Pero, la objeción a Aristóteles es, que el alma es forma del cuerpo,
por tanto disuelto el cuerpo disuelta el alma, peligrando la inmortalidad del alma; desde
esta perspectiva, se ve la dificultad que tiene el cristianismo para explicar al hombre, por
ello Agustín se direcciona en la teoría platónica.
En resumen, las coincidencias de Agustín con Platón son, el dualismo alma y cuerpo, la
jerarquía alma y cuerpo, pero el punto de disidencia, se presenta en el asunto de la
unidad. Por razones cristianas, no lleva hasta el final el platonismo porque en ella negaría
la resurrección y la creación; así las dos opciones del cristianismo son: Platón que
garantiza la inmortalidad pero no la unidad y Aristóteles que rechaza la inmortalidad pero
garantiza la unidad.
Ética
Es eudaimonistas, es decir, es una ética de la felicidad. Agustín introduce dentro de la
ética algo que Grecia no vislumbro, el concepto de voluntad; el intelectualismo griego
reducía el problema del bien y del mal a la razón que se resolvía en el conocimiento,
Agustín hace una distinción, una cosa es la razón y otra la voluntad, puedo conocer el
bien, ello no implica que mi querer se pliegue a ese bien conocido.
Con la teoría de la voluntad, responde al maniqueísmo, donde el determinismo moral,
negaba la libertad. Otro de los extremos en los que se mueve, es el pelagianismo, fundado
por el monje irlandés, Pelagio, quien llega a Roma con la intención de estudiar derecho
pero se ve deslumbrado por el ascetismo oriental, de esto toma una postura de negación
de la gracia y del valor del pecado original, este resume la gracia en la creación, la
revelación y la redención.
Siendo el pecado según la voluntad y libertad del hombre, Pelagio plantea que es el
hombre el que debe vivir un ascetismo autónomo, es decir, con sus propios medios y con
su libertad ve si se acerca o no a Dios. Ante esto, y no en vano Agustín recibe el nombre de
doctor de la gracia, acentúa la necesidad de esta y aclara que, la libertad, es la tendencia
al bien y el libre albedrio, es la facultad dada por Dios para escoger entre el bien y el mal.
La libertad es, pues, la tendencia y estabilidad al propio bien. Antes del pecado original el
hombre poseía la libertad y el libre albedrio, después de este, al hombre solo le quedo el
libre albedrio y por ello el hombre se puede apartar de Dios, pero de querer volver a él, no
basta solo con ello, necesita de la gracia, así, el libre albedrio más la gracia, tiene como
resultado la libertad que es el buen uso del libre albedrio mediante la gracia.
Otro de los conceptos esenciales en la ética agustiniana es el orden, cuestión básica para
entender el concepto del bien. ¿Qué es el bien? Agustín dilucida que la voluntad
ordenada es lo que mueve a la voluntad, es el amor como tendencia, el que mueve hacia
algo, así, el bien es un amor ordenado. Dentro de la concepción del orden es fundamental
diferenciar dos conceptos, que este considera esenciales, el usar y el disfrutar, el primero
en cuanto a los medios o seres creados y el segundo en torno a que el hombre se deleita
en los fines y de ellos el único verdadero es Dios.
Un asunto que no se puede perder de vista en la exposición ética de este autor es la
pregunta por el mal. ¿Qué es el mal? Y ¿Dónde está? En el maniqueísmo es una sustancia
que está en la materia, a partir de Plotino, Agustín reconsidera esto, el mal (en Plotino) es
ausencia de bien y se encuentra en el bien material, pero este entendido como bien
menor. Desde este punto, esboza Agustín que, el mal no es atribuible a Dios y propone
tres tipos de males:
 El mal metafísico: ausencia de bien.
 El mal moral: voluntad desordenada.
 El mal físico: consecuencia del mal moral.
La libertad y el libre albedrio, son un bien pero no absoluto. La libertad es la puerta de
entrada al pecado, tiene su riesgo, pero plantea que es mejor ser libre y, con ello,
responde a la cuestión que Dios no es culpable del mal y del pecado sino consecuencia
del mal ejercicio de la libertad del hombre.
Cuestionario
1. ¿Cuál es la naturaleza del alma?
2. ¿es platónica la concepción agustiniana del hombre?
3. ¿Qué es el hombre interior y el hombre exterior?
4. ¿Qué es la historia según Agustín?
5. ¿Qué es el hombre y qué influencia maniquea tuvo con respecto a este concepto?
Severino Boecio (480-524)
Roma, este hace el ejercicio de lectura, síntesis y hermenéutica. Es uno de los personajes
de transición, es el último de los antiguos o de la patrística tardía y el primer medieval,
sirvió en el reino de Teodorico, acusado de traición por este y condenado a muerte;
tradujo las obras de Aristóteles, Porfirio y Cicerón, su pensamiento estaba influenciado
por Séneca y Plotino, su figura es importante no solo por los trabajos de traducción sino
también porque en la lógica planteara un problema que será tratado por autores
posteriores a él y es el de los problemas universales.
11. RENACIMIENTO CAROLINGIO S. IX
En este periodo se da la filosofía medieval, el personaje principal, Carlo Magno. Con él hay
un florecimiento cultural, por esta razón es el apelativo de renacimiento, este era Rey de
los francos, que son los únicos que permanecen paganos hasta el 498, fecha en la cual
abrazan el cristianismo pero de tendencia arriana, más tarde en el año 500, se da su
conversión al catolicismo, bajo el mando de Clodoveo, casado con una princesa católica. El
motivo de dicha metanoia, es que durante una batalla contra otro pueblo germano, los
alamanes, iban perdiendo, ante esto hacen la promesa que, si salen victoriosos todos se
bautizaran y retornarían a Roma, así fue, derrotan a su enemigo y se convierten.
Este hecho le da un respiro a la iglesia que, en ese momento, tenía dos grandes enemigos
militares, los lombardos y el islam, con dicha conversión, ella encuentra aliado que la
proteja. Los francos estaban bajo la dinastía merovingia, a la cual pertenecía Clodoveo,
tenían un poder nominal (por nombre, reconocimiento), pero la nobleza era quien
verdaderamente tenía el poder, en este contexto aparece Carlos Martel, mayordomo del
palacio de Clodoveo, quien poseía más poder que el mismo rey.
Este poder se equilibra con el hijo de Martel , llamado Pipino el breve y segundo al mando
del rey Childerico, quien sucede en el trono a Clodoveo. Pipino se quiere tomar el poder
de los francos, pide para ello el consejo del papa Zacarías I, enviando un heraldo a
consultarle quien posee el poder legítimamente, si los que lo detentan por nombre o
quienes lo ejercen, a lo que el sumo pontífice responde que quienes los practican, con
dicho aval, derroca a Childerico y se posesiona como monarca del pueblo franco. Con este
acontecimiento nace la dinastía carolingia.
Pipipno tuvo dos hijos, Carlos y Carlomán, el segundo muere muy joven y, en su sucesión
queda el primero que se le dará el apelativo de magno. Carlo magno tenía como libro de
cabecera “la cuidad de Dios” de San Agustín y se sentía llamado a recuperar la gloria que
tenía la iglesia en términos religiosos y culturales, dado que la educación estaba en un
estado de decadencia; organiza las clases sociales en tres estatus: los clérigos, los monjes
y los laicos.
Además de esto, funda las escuelas monacales, palatinas y parroquiales. En las monacales
asisten los sacerdotes y monjes a recibir su formación al ministerio, la palatina, que es la
primera que nace, es en su palacio para su propia educación y la de los nobles y las
parroquiales para la formación de los fieles en las parroquias; en la renovación educativo –
religiosa impone a los monjes la regla de San Benito e impone la tarea a los benedictinos
de ser traductores y amanuenses, es decir, que se dediquen a escribir, traducir y
reproducir los textos de los antiguos, esto es lo que permite el renacimiento.
En cuanto a lo político, también emprende una reforma, defender a la iglesia de los
paganos. En su programa se propone y, se convierte en una obsesión, la conversión de los
sajones, expande su reino por la mitad de Europa. En el sistema de enseñanza, comienza
a importar cerebros, el más conocido de ellos es Alcuino de York, monje inglés, se
convierte en el asesor intelectual de Carlo Magno, tenían como objetivo la restauración de
las artes liberales, es decir, aquellas que no tenían como objetivo el asunto económico, ni
practico sino el conocer por conocer y por amor a la sabiduría.
Con tal objetivo, hace una división de dichas artes

TRIVIUM CUADRIVIUM
Compuesto por
Significa literalmente tres caminos, lo ARITMÉTICA
componían
GRAMÁTICA MATEMÁTICAS
RETÓRICA MÚSICA
LÓGICA ASTRONOMÍA

Tal división proviene de la antigüedad, Platón y Aristóteles, pero es Marco Terencio


Varrón quien define esta división y, es la edad media, la que le da fuerza y la promueve en
las escuelas y universidades, dado que Grecia es quien define qué son las artes liberales
pero no las organiza sistemáticamente. Alcuino recupera estas artes, y manifiesta su
radicalidad la exponer que son estas, una preparación esencial a la teología.
La lógica, después del renacimiento, se conocerá como dialéctica. En el siglo XI llegan al
extremo de pensar que la bondad de este método es la manera de abordar todas las
cuestiones y, a que no pase por aquí, es considerada un error, entre estos, se encuentra
Pedro Abelardo; Alcuino en este proceso realiza una exegesis al texto de prov 9,1, para
argumentar que las artes liberales son creadas y queridas por Dios y, que son los filósofos,
quienes las descubren, además ellas llevan a la comprensión de las Sagradas Escrituras.
El imperio no dura mucho, Carlo Magno muere en el 814 (el imperio comienza en el 768),
pero su obra perdura más allá de su propia persona ya que, a partir de él, se da una
identidad europea y la sensación de unidad intelectual. Quien se encarga de promover y
mantener ese espíritu será Juan Escoto.
Juan Escoto Erigena (810-877)
Después de la muerte de Carlo Magno, el imperio se dividió en tres partes. Una de esas
partes la gobernó su nieto llamado, Carlos el Calvo, allí en su corte servía Juan Escoto,
predecesor de la dialéctica de Pedro Abelardo, promotor de las artes liberales y gestor de
la discusión que, la autoridad de los padres de la iglesia no reside en el hecho de que sean
llamados padres sino en la racionalidad de su exposición filosófico- teológica; apoya
indiscutiblemente el dialogo fe – razón.
En este impulso que da a dicho dialogo, escribe dos de sus obras más importantes, “sobre
la predestinación” y “sobre la naturaleza”, traduce también las obras de Dionisio el
Areopagita. La iglesia lo acusa de panteísta al proponer en su libro el problema de la
restauración total, ante ello, Escoto, plantea dos fuentes de conocimiento que se
relacionan entre sí, la fe (lo llama conocimiento inicial) y la razón.
Después del pecado original la razón humana quedó oscurecida, en la ignorancia; antes
del pecado el conocimiento era mayor. Por esto, Dios dispone de dos fuentes de
conocimiento, la Sagrada Escritura y el mundo, con ellas se sale de la ignorancia; en la
biblia hay dos sentidos:
 Literal: Juan considera este para los más ignorantes.
 Espiritual: alimenta y nutre la fe, el hombre es un ser racional y no tiene por qué
quedarse en lo literal sino pasar a este sentido, no en orden a lo místico sino a lo
racional, este paso consiste en interpretar la sagrada escritura con una exegesis
filosófica y no teológica.
¿Cuál es la fuente y el origen de los errores cuando el hombre interpreta la Sagrada
escritura? Para Escoto, los errores en la interpretación de la biblia se comenten porque se
hacen literalmente, hace aquí, una relación entre autoridad y razón, autoridad venida de
la biblia y los padres de la iglesia pero, el asunto en cuestión es ¿hay que seguir la
autoridad o la razón? Su respuesta es conciliadora, expone que, en ambas no debe haber
contradicción, ya que vienen de Dios, pero lamentablemente las hay.
La autoridad esta expresada en:
 la autoridad divina que es infalible, Dios que habla y en él no hay error. A esta se
debe sumisión total.
 la autoridad humana que es falible, propensa al error. Aquí hay aceptación porque
se comprueba que racionalmente es verdadero lo que se plantea. A esta se debe
libertad total.
Para el tiempo del autor en cuestión, tales postulados eran revolucionarios, dado que, el
concilio anterior había expuesto que no se podía ir mas allá de los padres de la iglesia, a lo
que Juan responde que, los padres deben pasar por la argumentación racional puesto que,
“una autoridad sin ser razonada no es autoridad”, por tanto ha de razonarse sus
planteamientos, dado que, si no están bien no importa que sean padres perdiendo con
ello toda autoridad. Sus propuestas son poco ortodoxas, tan así, que decir que la
interpretación filosófica es el filtro para leer la biblia, es cuestionar que la autoridad de
Dios no es infalible dado que la autoridad está en la biblia.
Dios
En sus planteamientos va de la mano de Dionisio el Areopagita y San Agustín. Propone una
teología negativa y expone que Dios es inefable porque es infinito, Escoto, expone que un
ser infinito como Dios no puede ser nombrado con conceptos o tributos finitos porque,
estos en cuanto finitos vuelen a Dios finito; es a partir de aquí, que aparecerá el Juan
Escoto dialectico, así la biblia diga todo de Dios, no alcanza a nombrar toda su realidad,
dado que decir que Dios ama o sufre es, para él, una metáfora.
Juan hace a un lado la revelación, es decir, se comprende todo aquello que se pueda
entender desde lo racional. Si de Dios se dice que es inefable, infinito e infalible no hay
que entender que sea amor, bondad…esto es para él, metáfora. En este punto la dialéctica
se convierte en el juez racional de lo que se debe creer, lo que no pase por dicho cedazo,
no es creíble, quedando en entredicho el dogma, concluyendo con esto que, el dios de
este es más filosófico.
Predestinación
Su posición en este punto genera resistencia de parte de la iglesia. Godescalo, monje,
contemporáneo de Escoto, toma la idea de predestinación de Agustín y expone una doble
predestinación; como designio de Dios y su carácter inmutable, todo esto por un
argumento lógico, Dios es inmutable por tanto sus designios lo son, Dios en un solo acto
predestino a unos a la salvación y a otros a la condenación (carácter doble del concepto
en cuestión), con esto cree salvar la inmutabilidad de Dios.
Lo problemático de las posturas del monje es que, cuando se absolutiza la razón se
soluciona un problema y se abre otro. Con estas tesis se resolvió la inmutabilidad de Dios
pero, el problema que se creo es el papel del hombre con función de títere que Dios desde
el inicio de los tiempos predestinó, a esto se le suma otro problema; si Dios es inmutable
no puede amar, sentir emociones, desear…
La iglesia responde a Godelasco. El problema de esta respuesta fue que, al consular a
varios intelectuales, todos llegaron a la conclusión que condenar al monje seria condenar
a San Agustín, ya que él también expuso la teoría de la predestinación. En este punto es
que entra Juan Escoto en acción, que sin prejuicio alguno expone, la existencia de una
predestinación al bien, Dios es una sustancia simple y no pueden venir de él dos cosas, de
este solo procede el bien, es su origen, por ello, al ser sustancia simple, no puede originar
el mal, porque no puede ser causa de lo que no tiene ser y el mal no tiene ser porque es
carencia de bien (plotino y neoplatonismo).
Juan explica que el mal es fruto de la voluntad del hombre, por lo tanto, Dios no es
culpable del mal ni de la predestinación al mal. No es tampoco origen del castigo, este
postulado lo hace entrar en choque con la iglesia porque tal tesis es panteísta, porque
Dios no castiga y no existe el infierno como lo entiende y expone la iglesia sino que, la
condenación y la salvación es un asunto de orden intelectual, se condena quien no conoce
la verdad y encuentra la salud quien la encuentra, conoce y posee.
Escoto niega igualmente el juicio de Dios. El motivo de este postulado es que, para el
panteísmo, Dios no crea por amor sino por necesidad y, además, como ya se dijo, la
condenación es de orden intelectual, negando así la exposición doctrinal encontrada en la
Sagrada Escritura y confesada por la Iglesia; el fuego eterno es en él metáfora porque,
como lo plantea el neoplatonismo, al disolverse el cuerpo, queda el espíritu y este es
inmaterial, por lo que no puede ser sometido a una fuerza natural como lo es el fuego.
12. SIGLOS X, XI Y XII POLÉMICA DIALÉCTICOS Y ANTIDIALÉCTICOS
Para ello es necesario entrar a estudiar en qué consistió tal disputa.
Dialécticos y antidialécticos
El contexto histórico en el que se desarrolla es el siglo XI. Para llegar a este punto es
necesario rememorar algunos elementos del renacimiento carolingio, donde se encuentra
el origen de la dialéctica con Juan Escoto Erígena con el problema de la relación fe-razón-
autoridad; en este siglo se van al extremo de plantear que la dialéctica es lo más
importante, es justo en este contexto que se da la polémica entre teólogos.
Dialéctica es el ejercicio racional que permite diferenciar lo verdadero de lo falso, otra
definición puede ser, todo conocimiento humano que es fruto del solo esfuerzo de la
inteligencia. Esta concepción fue vista con sospecha por los teólogos y generó una fuerte
polémica dado que, una cosa es la oposición entre la filosofía y la teología y, otra, este tipo
de conceptos; ya que algunos teólogos exponían que para la definición de un dogma no
iba a ser necesaria la revelación sino que el criterio para definirlo sería la dialéctica y la
teología se haría con la racionalidad de la filosofía.
En esta disputa es necesario recordar a Arrio y toda su doctrina del Dios inmutable, que no
cambia y la exposición sobre el Jesús que nace y, que por este hecho, no es Dios. Este
argumento filosóficamente no es reprochable pero la discusión que genera entre los
cristianos y antidialécticos es ¿será que esa lógica puede ser aplicada a los misterio de
Dios? o ¿la fe se puede reducir a la lógica humana?
Berengario de Tours (1000-1088)
Dialéctico. Es un monje que plantea que la razón es suprior a la fe. La dialéctica para él es
la fuente de la realidad y el hombre es imagen y semejanza racional de Dios, por lo tanto,
si el hombre renuncia a utilizar su mayor divinidad, está renunciando a su mayor
divinidad, que es ser creado a imagen y semejanza de Dios.
Habla de la eucaristía utilizando la formula aristotélica, sustancia – accidentes, poniendo
en entre dicho este dogma. Si se quita la sustancia desaparecen los accidentes y, si estos
están la sustancia también, uno necesita del otro; por ello, si en la hostia se siguen viendo
los accidentes, eso quiere decir que, la sustancia de pan permanece, negando así, toda
posibilidad al milagro y, mucho menos, se da la transubstanciación; expone que, en el
mejor de los casos en la consagración Cristo se adhiere a la sustancia del pan o, más
directamente, la hostia o el pan es algo de carácter ético, es decir, un símbolo de la fe.
Con estos argumentos se previene del peligro de la dialéctica ya que, con estos
postulados, sino se niega el dogma, se modifica.
Otloh de Emeram (1010-1070)
Antidialéctico. Monje alemán que expone que la fe es superior a la razón. En su texto
autobiográfico “sobre tentaciones y otros escritos” narra las tentaciones de tipo racional
que padeció, buscó la solución a ellas en la lectura de la filosofía pero experimentó que
“fue peor el remedio que la enfermedad”, una vez superadas estas, aclara sus dudas y
afirma que su único maestro es Cristo. Como monje solo le importa la salvación y que para
alcanzar esta no es necesario recurrir a la filosofía.
Manegold de Lautenbach (+ 1113)
Antidialéctico. Monje que expone que es imposible reducir la fe a argumentos de tipo
lógico, para ello se remite a la retórica de Cicerón. Con ella expone una proposición
lógica irrefutable:
 Si dio a luz, durmió con varón.
 A lo que responde el monje que, de ser esto cierto, ¿Dónde queda la concepción
virginal de Cristo?
Pedro Damian (1007-1072)
Antidialéctico. Monje despreciador del cuerpo, para él, la manera más fácil de salvarse es
hacerse monje pero no todos lo hacen. Expone que lo que necesita un cristiano para
encontrar su salvación es la sagrada escritura, ya que, si la filosofía hubiese sido necesaria
e indispensable, entonces Dios no hubiese mandado pescadores sino filósofos; hace una
fuerte crítica a las razones necesarias de Cicerón, exponiendo que ellas no pueden agotar
el contenido de la fe.
No solo critica la dialéctica sino también la gramática diciendo que, el primer profesor fue
el diablo porque enseño a degradar a Dios desde sus mismos contenidos, ya no es Dios
sino dioses, tomando con ello la cita del génesis 3, 4-5.
Pedro Abelardo (1079-1142)
Dialéctico. Es el más grande de los maestros de las escuelas fundadas por el imperio
carolingio y famoso en la escuela de París. Sus doctrinas tienen parecido con Justino y
Clemente y expone que los filósofos paganos también poseen la verdad, incluso, en lo
sustancial no hay mayor diferencia; desde Juan Bautista hacia atrás, expone, se salvaron
muchos judíos, entonces, no hay que conocer el evangelio para salvarse y, por ende, los
filósofos también se salvaron, dado que, en muchas ocasiones son más coherentes que el
cristiano.
Si el cristiano se queda en la mera fe, la teología se convierte en un asunto cuyos
contenidos se reducen a una aceptación mecánica y sin reflexión. En su obra “si y no”
recoge todos los textos de los padres de la iglesia y evidencia donde entran en
contradicción con el objetivo, no de ridiculizarlos, sino de hacer un procesos de
racionalización de la fe.
Pedro va querer aparecer que no es dialectico, por lo menos eso demuestra en el texto de
“las cartas de Abelardo y Eloísa”. Pero le es imposible disimular esto, porque en sus
demostraciones, ataca el misterio de la Santísima Trinidad, confesada en el credo como
Padre, Hijo y Espíritu Santo, él argumenta que no es así, dice que no hay más que en Dios
una naturaleza divina y no hay tres personas sino una, aquí es donde está la herejía;
cuando Dios funciona como poder, es el ser humano el que lo califica como Padre, cuando
actúa como sabiduría como Hijo y cuando se experimenta como amor Espíritu Santo; por
lo tanto, lo que la teología cristiana confiesa como personas, en Abelardo son modos y
maneras de ser de Dios, a este error se le conoce como Modalismo.
La cuestión es ¿si el hijo es mera sabiduría como explica, Pedro, la obra de la redención?
Ante esto aparece el gran enemigo y opositor, Bernardo de Claraval.
Bernardo de Claraval (1090-1153)
Antidialéctico. Gran opositor de Pedro Abelardo. Su propuesta es la mística en los
términos que la razón humana no debe hacer descender a Dios a categorías lógicas, lo que
debe hacer el hombre, es elevarse a Dios por medio de la fe, presenta afirmaciones como:
“puede aprender más a los bosques y a las piedras (vida monástica) que a los maestros de
las ciudades” refiriéndose a Abelardo.
“mi verdadera sabiduría es Cristo y Cristo crucificado”, este es su mayor postulado y
fuente de sabiduría.
San Anselmo (1033-1109)
La posición de él en esta discusión de los dialécticos y antidialécticos es de conciliar.
Propone que rechazar la dialéctica es negligencia y absolutizarla una presunción, con este
elemento, hace una diferencia entre la existencia y la esencia del misterio; la razón puede
dar argumentación en lo referente a la existencia pero no dar cuenta de la esencia, tesis
similares a las expuestas por San Agustín. A partir de estas discusiones y posiciones se
genera:
13. EL PROBLEMA DE LOS UNIVERSALES S. X – XI
Universal: es un concepto común a todos o a varios. La pregunta que articula la cuestión
es ¿Cuál es el estatus de los universales? O ¿de qué están hechos o de que se constituyen?
Y la cuestión grande ¿los universales tienen un estatus lógico u ontológico?
Lo que se quiere resolver es la relación entre:
PALABRAS --- COSAS
PENSAMIENTO --- SER
LENGUAJE --- REALIDAD
----------------------------------------------
LÓGICA --- ONTOLOGÍA
La cuestión subyacente que mueve a estos autores es si la realidad es netamente
individual pero como el ser humano la piensa y concibe es universal. Cuando se dice
hombre ¿qué es lo que hay?, ¿hay un concepto o una esencia metafísica? Aquí lo que se
trata de definir, al establecer tal relación con la lógica, es descubrir si lo ontológico existe.
Raíces de la polémica
Están en Grecia y son Platón y Aristóteles. Inicialmente se plantean dos tendencias y luego
aparecerá una tercera. Una de estas es la basada en las teorías platónicas, conocida como
realismo, y la otra cimentada en el aristotelismo llamada, nominalismo. Los realistas
medievales exponían que los individuos no son más que copias de los universales y, al ser
no más que copias, la verdadera está en el universal; por su parte los nominalistas
argumentaban que no hay más realidad que el individuo, por ello la verdad está en él y es
individual.
Realismo
Recibe su nombre porque sostienen que los universales existen realmente, es decir, que
existen por fuera de la mente, son esencias subsistentes. Hay dos tipos de realismo:
 Trascendente: defiende las posturas platónicas.
 Inmanente: defiende las posturas aristotélicas.
Ambos defienden la existencia de los universales fuera de la mente, su diferencia, radica
en que los trascendentalistas sostenían sus argumentos en el mundo de las ideas y los
inmanentistas en lo particular, en necesario aclarar, en este punto que, Aristóteles no es
nominalista (donde se niega toda esencia metafísica) sino que seculariza la metafísica.
Dentro de esta discusión surge una tercera postura, aparte del realismo moderado y el
nominalismo, es:
Realismo exagerado o absoluto
Reformula a Platón afirmando que los universales son esencias que existen
extramentalmente, ejemplo de ello el concepto de humanidad, que es una esencia
metafísica de la cual participan todos los hombres. Por lo tanto, el universal existe antes
de la cosa, es a-priori, es decir, antes de los individuos ya existe un universal con
implicaciones lógicas, teológicas y éticas. Esta postura es defendida por los siguientes
autores:
Guillermo de Champeaux (1070-1121)
Maestro de Pedro Abelardo y San Anselmo. Propone la teoría de las esencias universales
que, consiste en que todos los individuos de una misma especie tienen exactamente la
misma esencia y se diferencias solo en los accidentes.
Odon de Tournai (1060-1113)
Obispo. Hace una explicación teológica al realismo exagerado y expone que, cuando nace
un nuevo ser humano, Dios no crea una nueva sustancia o alma sino que, simplemente,
crea una modificación accidental de la misma, es traduccionista, el alma procede del acto
de la procreación.
Nominalismo
Niega tajantemente las posturas de los realistas exagerados, es decir, sostienen estos que,
los universales son meros nombres. Dichas explicaciones y desarrollo de teorías se da en
los siguientes autores:
Erico de Auxerre o Heiric d'Auxerre (841 - 876)
Expone que si el realismo exagerado tuviera la razón él podría señalar y toparse con lo
blanco o lo negro en sí. Él argumenta que se señalan cosas negras y blancas, por tanto la
realidad es individual, afirmación que hace basado en Aristóteles, quien define la realidad
como algo individual, aclarando que este no es nominalista; ahora bien, el hombre utiliza
los universales porque la razón es incapaz de abarcar a todos los individuos, por lo tanto,
crea y acuña conceptos universales, como por ejemplo el termino especie, que reúne un
conjunto de individuos con similares características.
Pero, ante la multitud de especies, aparecen los géneros, que son los que agrupan las
especies, siendo estos muchos en su diversidad. Luego de tal agrupación, se da la
sustancia que es, la categoría lógica, que se determina como el género supremo, por lo
tanto, al hablar de sustancia se habla de una multitud de cosas que son una construcción
mental, pero si se dice de ella que es un mero nombre, se vendrían abajo todos los
postulados de la filosofía y la metafísica que, durante trece siglos, ha estudiado la
cuestión.
El nominalismo expone que el universal existe después de la cosa, es decir, que este no es
más que un invento del hombre. Con base en esto, se deduce que, no existe como esencia
subsistente y, además está por fuera de la mente; un ejemplo gráfico de ello es la ética,
esta estudia el bien, que es una sustancia universal, pero, lo que desde el nominalismo es
imposible, es sostener una ética, dado que, el bien es definido por cada individuo, o sea,
que el universal de bien está después del individuo.
Juan Roscelino de Compiègne (1050-1121/25?)
Argumenta que no hay más realidad que el individuo y se pregunta ¿detrás del universal
que hay?, a lo que responde, “unos meros soplos de voz” y los individuos a los cuales se
refiere, contrario al realismo exagerado que confesaba detrás de los universales la
existencia de esencias, este explica este concepto (de individuos) haciendo una aplicación
teológica llamada triteismo, posición herética que argumentaba la existencia de tres
dioses, haciendo un argumento lógico que rezaba, así como no hay humanidad sino
hombres, así también, no existe trinidad sino dioses.
Realismo moderado
Es una posición conciliadora. Los universales existen como realidad extramental, es decir,
también tienen un estatus lógico y ontológico, el universal existe en la cosa; su mayor
representante es Pedro Abelardo quien argumentaba que, los universales tienen la
función de significar un estado común, entendido como coincidencia; el universal hombre,
es un concepto mental, pero también tiene su fundamento en la realidad, es decir, niega
lo que decía el nominalismo donde exponía que el universal no existe en la realidad.
Ahora bien, se plantea una pregunta, ¿Cómo se fundamenta esa realidad de los
universales? Él plantea la coincidencia, no porque exista una esencia metafísica previa o
anterior, sino que esa coincidencia se da en la experiencia, o sea, tiene un fundamento
mental y extramental; pero se podría cuestionar a Abelardo preguntándole ¿Cuál es ese
estado común? La respuesta es clara, es pura coincidencia, como se ha expuesto
anteriormente, dicho estado común se da desde la coincidencia inmanente, el hecho que
todos somos seres racionales es una mera coincidencia, no hay un plan previo ni
establecido.
Santo Tomás de Aquino, realista moderado, expondrá que los universales existen fuera de
la mente pero no en el mundo de las ideas de Platón ni tampoco en la causa como lo
planteó Aristóteles. Entonces ¿Dónde existen? Para el aquinate, los universales están en la
mente de Dios, con ello acepta que tienen fundamento en la realidad porque Dios hace
parte de la misma, es decir, los universales tiene como fundamento real que es estar en la
mente de Dios.
Para comprender esto hay que dar una mirada al siglo XIII donde se presentan unos
hechos fundamentales. El primero es la fundación de las universidades y el segundo es la
recepción de Aristóteles en dichas instituciones, esto quiere decir, que es introducido en
occidente, el motivo de este silencio de diez siglos fue el arrianismo, su ejercicio herético y
la figura de San Agustín; el problema era que, a Aristóteles se le identificaba con la lógica,
de lo que deducían que, si la lógica era peligrosa, Aristóteles también. Otro de los
términos con los que se identificaba al filósofo en cuestión era filosofía de la naturaleza.
San Agustín relativiza la ciencia porque está en el devenir y, lo que está aquí, no puede ser
ciencia, argumento netamente platónico, por lo que se concluye que solo ha de hacerse
ciencia de lo eterno.
Los árabes son lo que introducen a Aristóteles en occidente, otro motivo más por el cual
encuentra su rechazo por parte del cristianismo. Por lo tanto, el filósofo y sus doctrinas,
por si solos eran peligrosos y, si a ello se sumaba que eran promovidos por los árabes, lo
hacía más enemigo de la cristiandad, también porque el Islam quería tomar el lugar del
imperio romano.
Los puntos esenciales donde encontraban la amenaza en Aristóteles son los siguientes:
 La intimidación que veían en la lógica, cuestión promovida por el arrianismo.
 La cuestión de la inmortalidad del alma. La sustancia no es el alma por sí sola sino
unida al cuerpo, por lo tanto, disuelto el cuerpo, desleída el alma, de lo que se
concluía que no había vida después dela muerte, negando con ello, el dogma
cristiano de la resurrección, así, según Aristóteles, la vida se reduce a lo
inmanente.
 Si el mundo es eterno entonces ¿Dios qué? En Aristóteles, Dios no es creado sino
que se presupone como una materia y que, el motor inmóvil, hace pasar las cosas
de la potencia al acto.
 En cuanto a la concepción de Dios, para Aristóteles, este es un pensamiento que se
piensa a sí mismo, es decir, se autocontempla, con esto niega la teología de la
providencia.
 La concepción del amor lo plantea en los términos que, es amor, cuando se tiende
a aquello de lo que se carece, concepción común en Platón y Aristóteles, de lo que
deducen que, Dios no ama porque él no carece de nada, si amara, a él le faltaría
algo, sería un Dios indigente que busca algo.
 Aristóteles viene a través de los árabes y, el contacto del cristianismo con estos, se
dio por las cruzadas, encuentros belicosos. Ello implicó, para ambas culturas,
reconocer la existencia de modos distintos de ver el mundo. Pero para los
cristianos, los árabes, que eran los traductores de Aristóteles, engañaban,
fundamentados en el antiguo dicho popular que rezaba “traduttore, traditore” que
significa “traductor: traidor.”

Avicena (980-1037)
Plantea una mezcla de aristotelismo y neoplatonismo (Plotino). Hay un detalle, se dice,
que leyó cuarenta veces la metafísica de Aristóteles y no la pudo comprender en su
totalidad, logro inteligirla cuando leyó un comentario del filósofo Alfarabi, en el cual
expone las dos maneras de ser:
 Ser posible: puede ser y no ser, aquel que existe en virtud de unas causas
extrínsecas, distintas a él mismo, aquel que no existe en virtud de su propia
esencia.
 Ser necesario: es aquel que en virtud de su propia esencia existe, es aquel que no
puede no ser.
Es de anotar que, estos elementos, los retomara Santo Tomás en la disertación sobre las
pruebas de la existencia de Dios. Al hacer esta clarificación de los modos del ser y
haciendo hincapié en la existencia por si misma del ser necesario, lo que pretenden hacer
es racionalizar al dios del Corán, arguye que si todos los seres del mundo fueran posibles,
entonces, en realidad nada existiría porque en el fondo el ser es posible y en algún
momento tiene que, no existir, un ser posible no puede revestirse de la característica de la
eternidad. Necesariamente tiene que haber un ser necesario que explique la existencia de
los posibles.
El intento de mezclar el aristotelismo y neoplatonismo se vislumbra cuando plantea el
concepto de creación por emanación. Dios crea necesariamente, lo que encierra esto de
novedad es que Dios es una sustancia inteligible por lo que él no puede crear cosas
sensibles y materiales; así, lo primero que hace Dios es pensarse a sí mismo y, al hacerlo,
crea una primera inteligencia, un ser divino inferior a Dios que, a su vez, se piensa a sí
mismo y aparece una segunda inteligencia, para resumir, explicita la emanación de diez
inteligencias bajo la misma dinámica.
Expone que, la décima inteligencia, por el desgaste ontológico del ser para crear una
nueva, está contenida en ella las esencias de todas las cosas particulares. Avicena da a
esta última inteligencia una doble función; por un lado la ontológica, en la cual está la
esencia de las cosas y, por otro, la epistemológica, donde están los universales de todas
las cosas, por lo tanto, el hombre conoce cuando se pone en contacto con esa última
inteligencia.
Las ideas de Avicenas son peligrosas para el cristianismo en los siguientes puntos o
concepciones:
 Dios que crea por necesidad.
 Al concebir a Dios, en cuanto necesidad, niega el conocimiento de Dios en cuanto a
los seres individuales.

Averroes (1126-1198)
Es considerado el Pedro Abelardo árabe, también llamado el comentador de Aristóteles.
En este punto es necesario recalcar que era un dogmático aristotélico, no existía más
autor y teoría para él que la del griego; desde sus inicios, el pensamiento de Averroes fue
problemático para el cristianismo y, especialmente, en lo que atañe al concepto de la
creación como un proceso eterno, ante esto, Santo Tomás, lo evade porque expone que
el mundo posee eternidad pero sigue en una dependencia ontológica de Dios, con lo que
matiza su problemática con el cristianismo.
Ante esto la filosofía, nunca va a definir la eternidad de la creación pero la revelación cree
firmemente que tuvo su comienzo en el tiempo. Averroes da las siguientes razones para
argumentar que la creación es eterna:
 Dios es acto puro y, si el mundo hubiese sido creado en el tiempo, Dios dejaría de
ser acto puro.
 Si Dios decide crear el mundo y luego se pone a esperar para crearlo en el tiempo
y, no en la eternidad, él estaría condicionado por una causa externa, de este
modo, no sería omnipotente. Si no crea de inmediato y da espera ¿Quién lo
condiciona para crear? La respuesta es, una causa externa, por ello para no negar
ni la omnipotencia ni el acto puro de Dios sostiene la eternidad del mundo.
 Niega la inmortalidad del alma. Este argumento tiene un sustrato epistemológico,
basado en la teoría aristotélica donde se expone que el conocimiento es
abstracción y, abstraer es, separar los universales de los individuos particulares;
¿Cómo hace el hombre eso? A través de la razón, es decir, por medio de las
sensaciones se conoce los individuos particulares. Así, el concepto extraído de la
metafísica aristotélica del intelecto agente y paciente, conocido comúnmente,
como acto y potencia, aclara el panorama, por medio del agente se conocen las
cosas y por el paciente se está en vía o posibilidad de conocimiento, este no está
siempre en acto.
 Si el conocimiento humano no está siempre en acto, necesita de algo distinto,
ajeno, que lo impulse a conocer, es decir, cuando el hombre conoce es porque hay
un intelecto ajeno que es el que lo lleva a conocer las cosas. En Aristóteles el
intelecto agente (acto) es separado, o sea, que no está ni pertenece al alma y, al no
serlo, significa que no hay inmortalidad en ella, dado que, no es un individuo el
que lo posee o es para cada uno sino que es uno para todo el género humano.
 El hombre se pone en contacto con ese intelecto agente y, es justo aquí, donde se
da el proceso de conocimiento. Con esto Averroes niega la inmortalidad del alma,
tomando el concepto de sujeto agente.

14. LA UNIVERSIDAD DE PARÍS


En este contexto se da el nacimiento de las órdenes mendicantes como lo son los
Franciscanos y los Dominicos. De ellas salen tres grandes figuras que representaran la
universidad de Paris, Buenaventura, Alberto Magno y Tomás de Aquino.
San Buenaventura (1221-1274)
Su posición ante la filosofía es la misma que la de San Agustín, tiene serias reservas con la
teoría aristotélica, lo acepta en tanto teoría filosófica pero no su metafísica. Con este
presupuesto marca unas diferencias:
 En cuanto a las causas creadas y eternas, expone que, es veraz Aristóteles en lo
referente a las causas creadas pero no en lo que concierne a las eternas.
 Considera que la filosofía es un punto de partida pero, se queda girando en torno a
ella misma, lleva al hombre a las tinieblas y formula una pregunta ¿para qué me
sirve la filosofía sino me hace más clara y más evidente la presencia de Dios?
 Para Buenaventura, la metafísica, con la mera razón, puede plantear la existencia
de una causa suprema. El problema radica en que, el metafísico, en cuanto se
queda en la mera razón, se estanca diciendo que es una causa suprema, es decir,
que el metafísico conoce a Dios pero de manera parcial e imperfecta, por lo tanto,
la filosofía es una mediadora entre la fe y la visión beatífica (contemplación de Dios
en sí mismo).
 Para él Aristóteles se quedó en las causas creadas y Platón en las eternas, lo que
considera que fue el punto de equilibrio en el pensamiento agustiniano.
Dios
Plantea todas las pruebas de su existencia en torno a la interioridad (pensamiento
agustiniano), considera que hay en el alma del hombre una cierta idea de Dios. En
Buenaventuras, las pruebas exteriores son una confirmación de las interiores, dado que
para él son ideas vagas porque, si fueran claras, no habría ateos; por ello la importancia
que da a las pruebas interiores y, de estas, la más evidente es la felicidad y, en la
búsqueda de esta, escudriñamos un bien absoluto.
Si la felicidad es la búsqueda del bien, en el fondo, aunque el hombre no lo sepa, es la
búsqueda de Dios. El conocimiento se hace más claro cuando se percibe más la oscuridad
y el mundo se convierte en una especie de ayuda para conocer a Dios por eso, la
naturaleza, posee esa función de mediadora en el conocimiento de la divinidad, idea tal,
que el renacimiento combatirá con ahínco, ya que sostienen que la naturaleza disfruta de
una dignidad propia.

La creación
Para explicar este concepto se fundamenta en la teoría platónica, toma distancia con
Aristóteles dado que, el inconveniente que ve, es la negación de la existencia de las ideas,
en esta medida es defender la eternidad del mundo y, al hacerlo, está negando la
providencia de Dios. A este argumento responde el santo explicando que, si las ideas no
existen como pensamiento de Dios, entonces, Dios cuando crea, no conoce lo que va a
crear y, la función de estas es, indicarle a Dios lo que debe hacer.
La única manera que encuentra de garantizar la providencia divina es decir que las ideas
están en el pensamiento, en la mente de Dios, proponiendo así, la teoría de las ideas tal y
como lo hace San Agustín.
Santo Tomás de Aquino (1224-1277)
Es de vital importancia en él, la existencia de Dios y, sobre todo, Tomás plantea que esta
existencia puede ser conocida por la razón. Considera que a San Buenaventura en lo que
respecta a las pruebas de la existencia de Dios desde la interioridad le falto más atino, no
porque en ellas exista el error sino porque las considera insuficientes, propone Tomás
que, el hombre en esta vida puede tener una noción inmediata de Dios, el hecho de
pensar a Dios en esas pruebas interiores, es tocarlo muy cerca.
Tomás expone unas pruebas a posteriori, dada su influencia aristotélica, donde considera
que “no hay nada en el entendimiento que no haya pasado por los sentidos”. Expone
cinco vías para conocer a Dios:
 Primera vía: del movimiento:
Primera premisa: existe el movimiento, las cosas se mueven, en el mundo hay
movimiento.
Segunda premisa: todo lo que se mueve es a su vez movido.
Argumento: en esta vía está el concepto de acto y potencia (carece de algo y no
puede llenarla por sí mismo). Para Tomás está invalidado el ir al infinito y lo
considera absurdo porque cada motor es, a su vez, movido, por lo tanto, si se
elimina el motor inmóvil, se dejan de mover las cosas y, ello no puede ser así.
Argumenta que tiene que haber un motor en el principio y, por ende, ese motor
inmóvil es Dios.
 Segunda vía: la causa eficiente: existen causas y efectos, hay cadenas que las
relacionan de manera sucesiva. Todo efecto remite a una causa que, en el fondo,
remite a algo distinto de él mismo; si se borra la primera causa, desaparecerían las
demás, por lo que no se puede devolver infinitamente; hay una causa incausada,
es decir, que nadie la causa, a esta es a la que llamamos Dios.
 Tercera vía: la prueba de la contingencia o de los seres posibles: hay seres
posibles, tal y como lo expuso Avicena, un ser que puede ser y no ser. Tomás,
argumenta que, todo ser posible en algún momento no fue, porque si todos los
seres fueran posibles hoy no existiría nada; de lo anterior, se concluye que, el ser
no puede venir de la nada, dicha experiencia lo remite a pensar que en el mundo
hay cosas porque necesariamente existe un ser necesario que explica la existencia
de los posibles, es decir, los seres no se explican por sí solos.
 Cuarta vía: grados de perfección: aquí alude a Platón y San Agustín. Plantea el
concepto de participación, las cosas bellas participan de lo bello y, estas cosas, en
la búsqueda de la belleza, no se pueden ir hasta el infinito, existe lo bello en sí que
es Dios.
 Quinta vía: inteligencia suprema o de la finalidad: todos los seres tienden hacia
un fin, es decir, los seres obran con cierto orden y la creación tiene cierta armonía,
el detalle de esta prueba está en que no posee problema alguno al pensar que, al
tender a un fin de parte de los seres racionales se evidencia que el género humano
posee relaciones, medios y fines.
Tomás logra ver en los seres de la naturaleza (seres irracionales) cierto orden y
armonía por tanto, si los seres se dirigen hacia un fin es porque existe una
inteligencia suprema que ha puesto en ellos esa teleología o finalidad y, esa
inteligencia divina es a la que llamamos Dios.
Conocimiento de Dios
Su postura es cercana a la de San Agustín. Establece una diferencia entre esencia y
existencia y plantea que el hombre de lo que más puede hablar, con respecto a Dios, es
de la existencia ya que lo que concierne a la esencia se puede hablar poco. Expone que la
teología negativa de Dionisio el Areopagita vigente porque de Dios hay que hablar
negando todos los atributos que no le pertenecen, pero Tomás dilucida unos atributos
positivos que de Dios pueden decirse como su bondad, amor y bien.
Aunque existen esos atributos positivos, ellos no hablan directamente de lo que Dios es,
porque según el aquinate, cuando el hombre utiliza la palabra “bueno” posee una noción
humana, dada su propia condición y naturaleza. Este es el limitante, lo que permite
concluir que, tal atributo positivo no da cuenta con exactitud de lo que Dios es y, de este
modo, introduce lo que él llama la analogía del conocimiento de Dios.
Para argumentan dicha analogía, echa mano de la explicación aristotélica de los atributos,
por ejemplo, cuando hablamos del concepto sano a él podemos relacionar palabras como
hombre, alimento, rostro, clima. En esta similitud no se dice exactamente lo mismo pero
tampoco se dice absolutamente lo distinto, lo común es que se habla de salud, de lo sano.
La definición de la analogía del conocimiento de Dios es predicar, aplicar un atributo a
Dios y al hombre. Si se suprime el conocimiento analógico, entonces, no se dice nada de
Dios y esto, lo considera Tomás como un agnosticismo.

La creación
El asunto que sale a relucir aquí es el problema de la eternidad del mundo, ya que con
esta concepción queda en entre dicho la omnipotencia de Dios. Tomás es gran conocedor
de los filósofos árabes, especialmente de Averroes, plantea, a partir de aquí, que la razón
no puede descubrir si el mundo empezó o ha estado siempre, dicho asunto, no es
problema para él porque considera que, el hecho que el mundo sea eterno, no quiere
decir que no ha sido creado, dado que puede ser un eterno causado que se diferencia de
Dios que es un eterno incausado.
El problema para Tomás es definir si el mundo depende o no de Dios ya que es esa
dependencia ontológica la que define si fue creado o no. Lo que si está claro es que no hay
problema alguno en decir que el mundo es eterno, siempre y cuando, haya esa
dependencia ontológica de Dios; el objetivo de tal postura es la de conciliar las posiciones
a favor o en contra de la filosofía aristotélica.
Metafísica del ser
En este concepto Tomás se aleja de Aristóteles ya que este propone una metafísica de la
esencia y la eternidad del mundo, por ende, la pregunta menos importante es por la
existencia. El aquinate encuentra que la metafísica aristotélica queda corta, por el asunto
mencionado anteriormente, descubre que la metafísica del ser es más profunda y su
cuestión ¿Por qué existen las cosas?, mientras que la metafísica aristotélica pregunta ¿Por
qué las cosas son como son?
Este asunto tiene una directa relación con la cuestión de Dios y la creación. Dado que, Dios
en el mundo de Aristóteles es un motor inmóvil que hace pasar las cosas de la potencia al
acto, en Tomás es diferente, Dios que hace que las cosas sean, que las produce de la nada,
el Dios del cristianismo, da la existencia y no solo actualiza esencias como en la metafísica
de Aristóteles; la base de tal distinción es el problema dejado por los árabes, entre
esencia y existencia, hacen diferencia, pero no dan disquisición de tal separación.
Tomás se ve cautivado por los árabes en la distinción entre esencia y existencia. En el
punto en el que toma distancia es cuando arguyen que la existencia es un accidente, con
ello apuntan a que en Aristóteles la suma perfección es la esencia, a lo que Tomás replica,
de que sirve ser esencia sino se tiene existencia, ello, para resaltar que Dios hace que las
cosas sean; esencia esta en potencia de existencia y la existencia es actualización.

Teología y filosofía
Santo Tomás se opone a las dos posiciones extremas que se han asumido y se opone,
igualmente, a la teoría de la confusión, es decir, que la filosofía y la teología son lo
mismo. Frente a este problema, dice que, tienen objetos en común, la diferencia radica en
el método que, en la filosofía es el racional y en la teología el de la revelación; también se
opone a la teoría de la oposición radical, aquella que defendía que ambas no tenían que
ver una con la otra, a lo que Tomás replica que, ambas vienen de Dios y, por ende, no
pueden entrar en contradicción.
Tomás da prioridad a la teología por las siguientes razones:
 Hay seres humanos que están tan ocupados en los asuntos materiales que no
tienen tiempo para entrar en reflexiones filosóficas, lo que hace que la teología de
verdades más fáciles de comprender al hombre.
 Hay hombres que caen en la pereza, por lo que si se deja en manos de estos las
explicaciones del hombre y Dios, por medio de la filosofía nunca tendrán acceso a
esas verdades.
 La razón humana es limitada, falible, razón por la cual es demasiado grave dejar
esas aclaraciones en manos de tal instrumento propenso al error.
Que el ser humano se equivoque haciendo biología y física no es tan grave ya que esto no
tiene que ver con la salvación, pero, si se hace mal la filosofía, tiene graves consecuencias
para la salud del alma. Es de esta razón, que se equivoca, de donde nacen las aclaraciones
sobre asuntos como Dios, el mundo y el hombre; argumento que expone porque algunos
seguían pensando que Dios es un motor inmóvil. Tal preferencia por la teología no
indicaba que desechara la filosofía.
Tomás admite una ayuda mutua entre la filosofía y la teología, las razones que da son:
 La fe purifica y eleva la razón, dado que la fe prioriza ciertos asuntos.
 La razón demuestra las verdades fundamentales de la fe que terminan sirviendo
de antesala o preámbulo de la fe.
 La razón aclara los contenidos de la fe, este aclarar no es en sentido estricto
porque el misterio nunca puede ser esclarecido, de ser así, dejaría de ser misterio.
 La razón ayuda a defender la fe, es decir, hacer apologética.
 La filosofia es un esfuerzo del hombre por entender la realidad, tal aclaración es,
porque ante la omnipotencia de Dios muchos defendieron la teoría de las ideas de
Platón, asunto que promovió la aparición de Guillermo de Ockham.

Guillermo de Ockham (1280-1349)


Nominalista. Critica y niega la existencia de los universales, su aporte es, que los
universales no están en la mente de Dios, es decir, que ni siquiera en la mente divina
existen. Para Ockham poner ideas en Dios es limitarlo y determinarlo, este lleva a su
máxima expresión el asunto de crear de la nada, haciendo de la divinidad, un Dios
caprichoso, que al no tener nada en la mente, hace lo que se le viene en gana, siendo un
arbitrario.
El universo que plantea es absolutamente contingente en el grado máximo. Si Dios no
tiene ideas previas es porque ha creado todo de manera individual ya que no tiene ideas
generales de nada; tal principio de contingencia la aplica a la moral y, se atreve a decir
que, el adulterio, el robo… son pecado, por el hecho, que Dios decreto que es pecaminoso
y con ello niega la existencia de una ley natural, porque dicha ley es universal, no hay una
única forma de ser hombre, expone que Dios pudo decidir que el odio es bueno.
La navaja de Ockham
Es un principio de la economía, es decir, negar la metafísica porque para él, el único
conocimiento que permite saber y conocer algo es la experiencia en el sentido más
empírico. ¿Tienes apariencia de yo?, ¿usted vio la sustancia?; no hay que exagerar
conceptos, ni ser excesivos para explicar las cosas, haciendo alusión a la metafísica, desde
esta perspectiva, niega todo ente y argumenta que todo lo metafísico se le ha de dejar a la
teología.

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