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Procesal Penal Trabajo

derecho penal trabajo
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3.2.4.

Los fines de la pena en la legislación penal peruana

La Constitución Política del Perú de 1993 esta inspirada en su totalidad en un Estado

Social y democrático de derecho (artículo 43), por esta razón las funciones y

finalidades de la pena que prevé el Código Penal, es acorde con las teorías

preventivas y unificadores, dejando de lado la teoría retributiva, conforme al articulo

139 inciso 22 de la Carta Magna, al manifestar que el régimen penitenciario tiene el fin

de reducción, rehabilitación y reincorporación del condenado en la sociedad, así

mismo, el mencionado Cuerpo Legal (artículo I del T.P.) así lo prescribe.

El Código penal del año 1991 se incorporó a la legislación penal peruana normas

acerca de la finalidad de la pena y un nuevo sistema. Por consiguiente, el artículo I del

Título Preliminar declaro que “este código tiene por objeto la prevención de delitos

y faltas como medio protector de la persona humana y la sociedad”, y el artículo

el artículo IX del Título Preliminar expresa que “la pena tiene como función

preventiva, protectora y resocializadora”. En razón de la naturaleza de estos

artículos, consideramos que nuestra legislación penal contiene postulados de la teoría

preventiva, basándose en una línea de teoría unitaria aditiva de la pena como función

de la pena misma.

La presente prescripción es una referencia clara a la resocialización, concepto que

esta orientado por el criterio preventivo-especial en la ejecución penal, pero

lamentablemente no llega a cumplirse de manera integra por carencia de recursos y

otras circunstancias.

3.3. Las clases de penas

Las penas tienen a clasificarse conforme a distintos puntos de vista y sobre criterios

distintos. De acuerdo a su duración, pueden clasificarse en temporales o perpetuas;

con base a su gravedad, estas pueden ser leves o graves: por su finalidad,
históricamente están clasificadas entre las penas aflictivas y correccionales; en

atención a su rango interno pueden ser principales y accesorias.

Sin embargo, a partir de la aportación de Carrara, casi siempre se suele clasificar la

pena según sea el bien jurídico de que priva su imposición. Las cuales son: la pena de

muerte en cuanto se priva de esta misma, la pena corporal- en la actualidad

desaparecida-, recayendo sobre la integridad física, infringiéndole dolor, la pena

privativa de libertad, se entiende por la privación de la libertad locomotora, la pena

restrictiva de libertad que consiste en la coacción de la libertad de residencia y

movimiento sin anularla y las penas pecuniarias que supone la privación patrimonial.

En la Legislación penal peruana, el Código penal de 1991, en el artículo 28, clasifica la

pena en: pena privativa de libertad (temporal y cadena perpetua), pena restrictiva de

libertad (expatriación y expulsión), pena limitativa de derechos (prestación de servicios

a la comunidad, limitación de días libres e inhabilitación) y la pena de multa.

3.3.1. La pena de muerte

La pena de muerte o pena capital, al constituir la privación de la vida misma, es la

sanción de mas gravedad de los catálogos punitivos. Es un hecho que el contenido

esencial de la pena capital es la privación de la vida, sin embargo, afecta también un

conjunto de derechos fundamentales.

No se debe dejar de lado que la utilización de la pena de muerte es polémica y de

hecho en la actualidad no se consiguió un acuerdo global sobre este mencionado

tema. Y en la actualidad, existen un sin número de organismos internacionales con

relevancia y reconocimiento global, destinados a estudiar y denunciar su regulación y

aplicación; sin embargo, esta controvertida pena capital sigue en debate internacional.

La discrepancia dio pie al desarrollo de diversos sistemas, con base a la postura de

cada Estados con relación a la pena de muerte, estos son: estados retencionistas,

estados abolicionistas, estados abolicionistas de facto y estados abolicionistas de iure.


Los estados retencionistas son aquellos países que aun mantienen la pena capital

como sanción penal y la aplican activa y legalmente conforme con la normativa

interna. Los países que conforman parte del sistema de estados retencionistas son

mayormente el Oriente Medio, Asia, África y Norteamérica.

Los estados abolicionistas son los países que, en el pasado solían aplicar la pena

capital legalmente, sin embargo, en la actualidad decidieron por política criminal,

suprimir, dejar sin efecto la pena de muerte de sus ordenamientos internos. Por otro

lado, los estados abolicionistas de facto, abandonaron la pena de muerte, aunque se

encuentre en su legislación como sanción penal.

Los estados abolicionistas de iure son aquellos países que legalmente prohibieron la

aplicación de la pena capital.

Según el articulo 140 de la Constitución Política del Perú, la pena de muerte sólo se

aplicará en caso de traición a la patria en caso de guerra y el de terrorismo de acuerdo

a las leyes y tratados a los cuales el Perú es parte obligada.

3.3.2. La pena privativa de libertad

Según Landrove: “consiste en la reclusión del condenado en un establecimiento penal

en el que permanece privado, en mayor o menor medida, de su libertad y sometido a

un especifico régimen de vida”. Desde la doctrina se puede definir a la pena de prisión

como a la reclusión o perdida de libertad de deambular de un condenado por

intermedio de internarlo en un establecimiento penitenciario durante un tiempo

determinado con anterioridad por una sentencia firme judicial, que es ejecutada según

la legislación vigente de tal manera que sea fomentada la resocialización.

En tal sentido, conforme a esta definición, debemos destacar los elementos que se

exponen a continuación:
El elemento sustancial de la pena que se refiere a la perdida de la continua libertad

locomotora, es relativa la pérdida y de forma gradual afecta la libertad ambulatoria. El

elemento garantístico de la pena prevé garantías jurídicas fundamentales tal es el

caso de la condición del penado quien sufre, el cumplimiento en centro penitenciario,

la duración determinada por el fallo judicial y el sometimiento al principio de legalidad.

El elemento dinámico de la pena conforma el favorecimiento resocializador de la pena

que preside la ejecución por mandato constitucional.

La pena de privación de libertad tiende a ser moldeable, goza de una gran flexibilidad

que puede ponerse a servicio de unas medidas determinadas. Esta constituidas por

ciertas cualidades que no se dan en otras en otras penas o al menos no de manera

tan acentuada.

En la legislación penal peruana, la mencionada pena privativa de libertad esta

regulado sito en el articulo 29 del Código Penal de 1991 y puede ser temporal o por

cadena perpetua.

La pena temporal, oscila entre la duración mínima que comprende dos días y la

máxima de treinta y cinco años.

[Link]. Tipos de penas privativas de libertad

La pena privativa de libertad se clasifica en: I) pena de privación, que consta de el

internamiento en un establecimiento penitenciario; y II) la pena de localización

permanente, llamada también pena de vigilancia electrónica personal, que es

desarrollada en el domicilio se realiza en el domicilio o lugar señalado por el

condenado.

[Link].1. La pena de prisión

La pena de prisión como dicta su nombre, limitad la libertad ambulatoria del reo siendo

recluido en un establecimiento penitenciario. Esta pena de prisión consta de una


duración mínima y una máxima, conforme a lo establecido por el precepto normativo

penal.

Indudablemente, La pena de prisión es la pena privativa de libertad por excelencia, de

tal forma que, al margen de las diversas concepciones de la pena que a estas

responden el resto de penas privativas de libertad.

La pena de prisión ostenta la cualidad de ser modulable, lo que da pie a establecer

magnitudes con diversos significados que nos brindan una gran utilidad para la

comprensión de sus diversos límites. Así pues, es de vital importancia diferenciar entre

dos acepciones dentro de las magnitudes de esta clase de pena: por un lado, la pena

nominal, en otras palabras, la pena como tal que aparece concretada en sentencia

firme y, de por otro lado, la pena real que la cantidad de pena, que es ejecutada

materialmente. Esta diferencia entre pena nominal y la pena real se basa en sentido a

un sistema penal dirigido hacia la prevención especial.

[Link].1.1. Consideraciones político criminal de las penas de corta y larga

duración

Toda concepción de la pena es, precisamente, una concepción del derecho penal, de

su función y del modo de hacer cumplir dicha función. Por ello, cualquier rol señalado

por el Estado para la pena, será señalado para dicho cuerpo legal.

La pena privativa de libertad, indudablemente, es muy grave porque no solo afecta al

condenado sino a toda su familia y su entorno social. A tal problema se suman las

deficiencias carcelarias como el gran hacinamiento penitenciario, el síndrome de la

prisionización y la despersonalización del penado que agrava mas su condición. Todas

estas mencionadas condiciones nos hacen reflexionar sobre la función y la finalidad de

la pena porque la naturaleza de la prisión, en donde el tiempo de cumplimiento ha de

coincidir con el tiempo real y en donde, por tanto, no se puede hablar de un tiempo

controlado por la pena ha propiciado que los penitenciaristas postulen que conviene de
limitar esos tiempos. Las ideas preventivas especiales se relacionan por lo común con

esta tendencia reductiva, pero en la misma forma se ve también justificada por la

necesidad de humanizar mas el castigo.

De esta forma, ni las penas de larga duración ni las de corta pueden tener cabida en

un sistema penitenciario que va dirigido a la resocialización que aspira, ante todo, a

crear una expectativa para una futura incorporación pacifica del penado en la

sociedad. Y ni que decir de las penas perpetuas (las muy mal llamadas penas de

cadena perpetua). Las penas de largas duración no brindan la posibilidad al penado,

una vez se cumpla la pena, puede rehacer su vida y ser reinsertad en la sociedad, por

lo que la condena conlleva de forma irremediable a una destrucción del individuo como

ser social que se pretende resocializar.

Por otro lado, la doctrina penal, investigaciones recientes criminológicas han

demostrado de forma factible que los periodos muy largos de reclusión, provocan

daños irreversibles en la personalidad de quienes sufren el confinamiento.

De tal forma, la pena privativa de libertad de gran duración va más allá del objeto y su

función de pena, de cara a los principios de la humanidad de los derechos

fundamentales, proporcionalidad y racionalidad de la pena. Y una pena de corta

duración no brinda la posibilidad de resocializar, al contrario, destruye la personalidad

del penado.

Castro Palomino Alberto Mario, 2017213145 (filial Lima)

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