0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas18 páginas

Muralismo y Pensamiento Mexicano en Orozco

Ssss

Cargado por

fdsvpcrnh7
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas18 páginas

Muralismo y Pensamiento Mexicano en Orozco

Ssss

Cargado por

fdsvpcrnh7
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

4

Raymundo

Act. Cuatro (4) variedad de objetos a estudiar y estrategias combinadas


de aprendizaje.

Imprime, lee, subraya y recupera lo más importante.

NARRATIVAS DE LA HISTORIA, MURALISMO, REPRESENTACIONES


ACERCA DE MÉXICO DESDE LOS PENSADORES MEXICANOS O
EXTRANJEROS, CONSERVADURISMO MEXICANO, NACIONALISMO,
PARTIDOS POLÍTICOS, UNIVERSIDAD, CULTURA EN MÉXICO.

Profesor Flores Santuario Raymundo Joaquín. Material didáctico.


Muralismo de “Los Teules”, José Clemente Orozco, con base en la
exposición realizada en el Museo Carrillo Gil. Actividad de Lectura.

 1.- Definición de Belleza.

Adolfo Sánchez Vázquez:

Pero la belleza humana (y en esta especie, la de un hombre, una mujer,


un niño), la belleza de un caballo, de un edificio (como iglesia, palacio,
arsenal, quinta), presupone un concepto de fin que determina lo que
deba ser la cosa; por tanto, un concepto de su perfección: así, pues, es
belleza adherente.
INDICACIONES. 1. Visualiza y analiza las cosas que te parecen
importantes de las imágenes presentadas a continuación.

Imágenes recuperadas de Wikipedia.

Los Teules (José Clemente Orozco) - Wikipedia, la enciclopedia libre

2
3

 2. Ahora lee la información aquí presentada respecto a las


exposiciones realizadas en el Museo Carrillo Gil.

Raquel Tibol, Cuadernos de Orozco, México, 2010, Editorial Planeta, 334


páginas.

Análisis del trabajo de Orozco.

Después de remecimientos, constataciones, sorpresas, asombros, y


nuevos trabajos, al terminar los murales de Dartmouth, Orozco reconoce
“ciertamente tenemos que ponernos en fila y aprender la lección de los
maestros. Si existen otros caminos, no se ha descubierto aún. Parece
que la línea de la cultura es continua, sin abreviaciones, ininterrumpida
desde el desconocido principio hasta el desconocido fin.

Pero Orozco no estudiaba para remedar sino para evolucionar y cambiar,


por eso en el escrito publicado en el folleto “The Orozco frescos at
Dartmouth” al referirse a su propia obra subraya: Esto no es imitación,
esto es nuestro esfuerzo propio, en el límite de nuestra fuerza y
experiencia. Con toda sinceridad y espontaneidad, Orozco volvió al
argumento de lo nuestro en un artículo publicado para defender al Ballet
de la Ciudad de México que dirigían las hermanas Gloria y Nellie
Campobello “siempre estaremos dispuestos a tomar las lecciones del
arte universal, vengan de donde vinieren y de quien pueda dárnoslas,
pero eso es absolutamente diferente de considerarnos inferiores en el
resto del mundo e incapaces para crear y vivir nuestro propio arte”.

La máquina de Orozco no es, evidentemente, una máquina de precisión,


ni puede preverse su funcionamiento. Usaba el término máquina en su
acepción primera: el de un conjunto de elementos combinados que
reciben una cierta energía; al transformar la energía, los elementos
producen determinados efectos. Dicho de otra manera: el artista pintor
deposita en las formas su energía espiritual, su fantasía y las formas -
líneas, planos, proporciones, colores- transfiguran la energía y entregan
al espectador un todo dinámico, una máquina poética.

En Orozco explains desarrolló más ampliamente su concepto de la


máquina. Parte de la afirmación de que “una pintura es un poema”, que
un poema está “hecho de relaciones entre las formas”, que por formas
debe entenderse color, tono, proporción, línea, etc., y que esas formas
están organizadas de tal suerte “que el todo trabaja como una máquina
automática, más o menos eficiente, pero apta para funcionar de cierta
manera, para mover en una cierta dirección. Tal máquina motor pone en
movimiento: primero, nuestros sentidos; segundo, nuestra capacidad
emocional, y al fin, nuestro intelecto.

Pregunta para el alumno. ¿Qué aspectos consideras relevantes


en el pensamiento de Orozco respecto al Arte? (Recupera al menos
dos aspectos importantes del texto presentado)

 Lee atentamente. Para posteriormente escribir una opinión


consciente con base en la información. Los Teules. Información
recuperada de la Exposición del Museo Carrillo Gil.

Basadas en las crónicas de Bernal Díaz del Castillo, Historia Verdadera


de la Nueva España, las pinturas, acuarelas y dibujos pertenecientes a
los Teules, se refieren específicamente a la conquista de México. A la
usanza de la pintura histórica producida en la Academia de San Carlos,
posterior a la República restaurada, Orozco revaloró el género tomando
ejemplos de la historia Antigua de México, mismos que se inspiraron en
temas violentos, combates sangrientos, matanzas, sacrificios, la Noche
Triste, la destrucción de Teocallis, etc. que también fueron empleados
por artistas como, Luis Coto, Leandro Izaguirre, Félix Parra, Petronilo
Monroy.

Por otra parte, los Teules era el calificativo usado por los indígenas para
referirse a los conquistadores españoles, los cuales fueron confundidos
con sus deidades.

Justino Fernández habló de una unidad del grupo de obras y apoyó


completamente la interpretación del pintor: “Orozco no se muestra anti
español ni anti indígena (…) nos viene a decir, en la mejor forma que
hoy día puede expresarse, lo que la conquista es : dolor humano,
desgarramientos de carnes y espíritus y temeridad como extremos (…)
Para Fernández fue loable que Orozco mostrara “hombres de carne y
hueso recibiendo la terrible lanzada que conmociona, o acribilla de
dardos el rostro”. Por ello, las obras se presentaban como una sucesión
descriptiva de episodios de violencia extrema donde se visualiza un
mundo indígena totalmente “descoyuntado”, ahogado en un mar de
sangre: pero quedan también ahogado en un mar de sangre: pero
quedan también ahogados en pantanosas aguas, los Teules y sus
caballos” …

Fernández justifica de alguna manera la “inevitable destrucción del


mundo indígena, muerte necesaria para que surgiera un mundo nuevo,
para que fuésemos posibles”.

Estas observaciones reflejan el imaginario de la élite intelectual


mexicana: la apropiación del pasado y la reconstrucción visual del
mundo indígena, poblada por indígenas sanguinarios, sacrificios
humanos, ritos ceremoniales y ciclos de vida.

Desarrolla una opinión escrita de la obra en donde señales, que


elementos son trascendentes al visualizar las imágenes, recuperar su
pensamiento artístico, y la explicación brindada por un museo. Escribe
Una Cuartilla.

PENSAMIENTO CONSERVADOR MEXICANO. SIGLO XX


Leerás el corrido relacionado al tema de los cristeros y elaborarás un
cuadro sinóptico respecto al tema de la guerra cristera.

Corrido: (1929)

El martes me fusilan a las 10 de la mañana

Por creer en dios eterno en la gran guadalupana

Me encontraron una estampa de Jesús

En el sombrero

Por eso me sentenciaron

Porque yo soy un cristero

Es por eso me fusilan el martes por la mañana

Matarán mi cuerpo inútil

Pero nunca, nunca mi alma

Yo les pido a mis verdugos que quiero me crucifiquen

Y una vez crucificado entonces usen sus rifles

Adiós sierras de Jalisco, Michoacán y Guanajuato

Donde combatí al gobierno

Que siempre salió corriendo

Me agarraron de rodillas

Adornado a jesucristo

Sabían que no había defensa

en ese santo recinto

Soy labriego por herencia jaliciense de la ciencia


No tengo más dios que cristo porque me dio la existencia

Con matarme no se acaba la creencia en dios

Eterno

Muchos quedan en la lucha y otros que vienen

Naciendo

por eso me fusilan

El martes por la mañana

Asesinan al Padre Pro

Una vez que Obregón intentó reelegirse, fue asesinado en un


restaurante de la Ciudad de México, por un católico radical que lo
consideraba el culpable de la guerra cristera.

COMPARAR LAS VERSIONES DE LOS CRISTEROS, CON CARTAS Y


DOCUMENTOS DE LOS CONSERVADORES. Documentos del Archivo
Manuel Gómez Morín. (1930-1940)

Responde ampliamente, ¿Qué similitudes encuentras entre lo


expresado por los cristeros, y con la documentación de cartas y
documentos de Manuel Gómez Morín?

 Incorpora la transcripción realizada del documento del periódico


La Nación en ésta parte del documento que envío
 Desarrolla ampliamente tu explicación

ATENTO MEMORANDUM

Sr. Lic. D. Salvador Abascal,


Presente

Me permito enviarle con este, el original de un libro del Lic. Ernesto


Flores Zavala.

El libro contiene las conferencias dictadas por el licenciado en el


Instituto Tecnológico de Monterrey, y me ha llegado con muchas
recomendaciones del Sr. Medrano, del propio instituto.

Parece interesante, y el autor es conocido por sus trabajos en materia


fiscal. Tomó parte prominente en la Convención Nacional Fiscal que se
celebró en este el año pasado.

Temo que el libro pueda perder oportunidad si, como se dice, en el


próximo mes de septiembre la secretaría de hacienda incide ante el
Congreso, reformas substanciales a la legislación tributaria que con tan
extraordinaria precipitación fue aprobada el pasado mes de diciembre.

Creo que los originales necesitan una lectura para limpiarlos antes de
pasar a formación, de errores ortográficos y de, a mi juicio, deficiencias
serias de puntuación.

En caso de que haya la posibilidad de hacer pronto el libro – y de que,


por supuesto el Sr. Figueroa y usted encuentren razonable su
preocupación – le ruego ponerse en contacto con el Lic. Flores Zavala
(Edif. Del Banco de Nuevo León, 3er piso, Monterrey, N. L.) para tratar
los detalles de la publicación.

Atentamente

MGM

México, D. F., enero 23 de 1952.

ATENTO MEMORANDUM

Para el Sr. Lic. don Manuel Gómez Morín.

He tropezado con graves dificultades para sacar adelante el


Diccionario Attwater: la traducción era sumamente deficiente tanto por
la falta de revisión por parte de los traductores, como por el natural
desconocimiento de éstos de muchos de los temas de la obra. El P.
García Gutiérrez me ayudó bastante, pero sin fijar mucho su atención en
los temas no históricos.

Había artículos enteros perfectamente mal traducidos y en los que


el P. García Gutiérrez no metió la mano. Había también muchas palabras
sueltas sin traducir y textos, que en el original inglés están tomados del
latín, muy mal traducidos al castellano, a parte de que el lenguaje en
temas religiosos no era el propio en multitud de casos.
Poco a poco he podido enmendar muchos errores. En los puntos
más delicados he recurrido a especialistas. En estos últimos días logré
que el Padre Cardoso leyera las primeras 50 planas, ya limpias de
errores tanto tipográficos como de traducción. Pero me alarmó su
opinión – que me dice que es también del Padre Provincial – de que los
temas filosóficos y teológicos están muy superficialmente tratados, aún
cuando sin caer en la heterodoxia. No quisieron leer más páginas, que
porque de plano no les gusta la obra. Recurrí entonces al Padre
Brambila, quien se ofreció ayudarme pero previniéndome que sería con
mucha lentitud. Por esta razón preferí acudir al P. Octaviano Valdés,
quien me aseguró va a revisar la obra con rapidez y preocupándose
principalmente por dar a las cuestiones de fondo la mayor precisión y
claridad posibles dentro de la brevedad indispensable.

A los Padres Jesuitas les disgusta también que la obra se extienda


mucho en datos sobre Diócesis inglesas y no traigan nada o casi nada
sobre el mundo hispánico. En cuanto a esto lo más que he podido
hacer es poner al día los datos generales que el Diccionario da sobre
cada país de la América Española.

Por todo esto, lo más probable es que aún necesitemos de dos


meses para terminar de todo a todo.

¿No sería conveniente explicar al señor Hutchison las principales


de estas dificultades? Puedo hacerlo yo, si usted lo estima conveniente.
Espero sus órdenes.
Muy atentamente

(Rúbrica)

Salvador Abascal

MANUEL GÓMEZ MORÍN

Por Miguel Alessio Robles.

Una mañana la ciudad de México se estremeció como sacudida por


un terremoto. Sus habitantes acababan de leer en los diarios unas
declaraciones del Jefe Máximo, hechas en la ciudad de Guadalajara, sin
la autorización del Presidente de la República, general Abelardo L.
Rodríguez. Esas declaraciones decían textualmente, copiadas del libro
ingenuo y candoroso de Mr. Josephus Daniels, Embajador de los
Estados Unidos en México, titulado “Diplomático en Mangas de Camisa”.

“Debemos penetrar en las conciencias y apoderarnos de ellas: la


conciencia de los niños y la conciencia de los jóvenes; porque la
juventud y la niñez deben pertenecer a la Revolución”.

“Es absolutamente necesario sacar al enemigo de su trinchera. Los


conservadores son los enemigos; y su trinchera es la educación; su
trinchera es la escuela. Sería muy grave y cobarde falta de cumplimiento
con el deber, no arrebatar a la juventud de las garras de los clericales,
de las garras de los conservadores. Desgraciadamente, las escuelas, en
muchos Estados y en la capital, son dirigidas por elementos clericales y
reaccionarios”.

“No podemos dejar el futuro del país, el futuro de la Revolución, en


manos del enemigo. Con toda su maña, los clericales gritan: “El niño
pertenece al hogar, los jóvenes a la familia”. Doctrina egoísta: El
niño y el jóven pertenecen a la comunidad, a la colectividad. Y es deber
ineludible de la Revolución, atacar ese sector, arrebatarle las
conciencias, y arrancarles todos los prejuicios (es decir, creencias
religiosas); debemos formar la nueva alma nacional”.

“Para este fin insto y exhorto a todos los gobiernos de la República,


a todas las autoridades del país, a todos los elementos revolucionarios
de la nación, a que demos la batalla definitiva, en cualquier plano y
hasta cualquier límite que se necesite, para que la conciencia de la
juventud pertenezca a la Revolución”.

Además, esas declaraciones decían que había que apoderarse de


la Universidad, el último baluarte de la reacción. Yo nunca aconsejo a
mis amigos. Solamente a dos me he permitido hacerlo con acendrado
afecto y desinteresada solicitud. Al Presidente Álvaro Obregón, porque
me sentí obligado a ello por ser su Secretario de Estado, y para
corresponder a las finas atenciones que tenía para conmigo. Varias
veces le dije que era muy inconveniente e implícito para él y para el país
que estuviera rompiendo con sus amigos. Le recordé que varias veces
había él expuesto su vida para evitar la escisión revolucionaria con todo
patriotismo e insólita abnegación. Le recordé que nos envió a don
Fernando Iglesias Calderón y a mí a Córdoba, en el mes de noviembre de
1914, a decirle al Primer Jefe que era indispensable realizar cualquier
sacrificio para impedir la ruptura con la División del Norte, y, que si era
necesario, él mismo estaba dispuesto a renunciar a su jerarquía militar y
a su posición política con tal de que no se llegara a ese desastroso
extremo. Debo decir aquí que la personalidad del brillante Caudillo de
Sonora no estaba a discusión. Este rasgo habla muy alto a favor del
Soldado Santa Rosa y de Santa María.

Al otro amigo querido que me permití darle un consejo,


desinteresado, a pesar de que no lo solicitaba, ni yo estaba obligado a
ello por no ser vocal del Consejo Universitario y por otras
consideraciones que no hay para que referir, fue al licenciado Manuel
Gómez Morín, hombre de relevantes cualidades. Pertenece al grupo de
los siete sabios, lo mismo que Alberto Vázquez del Mercado y Lombardo
Toledano. Nada más que Gómez Morín si ha librado batallas contra el
poder público, y Lombardo Toledano jamás. Hasta hoy ha sido un líder
que ha vivido a la sombra del fuerte y del poderoso. El mismo Morones
luchó abiertamente contra Carranza, y más tarde contra el General
Obregón, exponiendo la vida y su elevada posición política. Gómez Morín
es un gran abogado y un hombre de gabinete. Honra a nuestro foro.
Como presidente del Partido de Acción Nacional en diferentes
ocasiones ha orientado a la opinión pública con declaraciones juicios y
patrióticas. Inteligente, culto, honesto, es uno de los valores
intelectuales más altos de México. Ese mismo día en que aparecieron
publicadas las declaraciones del General Calles, conocidas con el
nombre del Grito de Guadalajara, luché para reprimir los impulsos de ir a
darle un consejo a tan buen amigo. Pero, en la noche, al abandonar mi
oficina, no me pude contener. A pié me dirigí a la Universidad Nacional.
Subí aquella ancha y altísima escalera, y llegué hasta los umbrales de la
oficina del rector de la Universidad Nacional. En el acto me recibió el
licenciado Gómez Morín. En la amplia sala se iba a efectuar
seguramente un Consejo Universitario para discutir tal vez las
declaraciones del Jefe Máximo, publicadas en los periódicos de esa
misma mañana. Allí estaban varios vocales. A lo lejos contemplé la
pálida figura de don Ezequiel A. Chávez que conversaba con el
ingeniero don Enrique O. Aragón. Al verme el licenciado Gómez Morín se
levantó para saludarme. Él estaba acompañado de pablito Macedo. Se
adelantó para estrechar mi mano el distinguido y jóven rector, y
enseguida le dije:

Vengo a felicitarlo porque ha obtenido usted hoy el premio gordo


de la lotería. Y se le ha presentado una oportunidad única que no debe
desaprovechar por ningún concepto. Yo daría todo lo poco que tengo,
por ser en estos momentos rector de la Universidad para desautorizar
las declaraciones que ha hecho el General Calles.

Pero, cómo?, preguntó Gómez Morín mirándome con fijeza.

Muy sencillamente. Llama usted en estos instantes a los directores


de los periódico y a los corresponsales de la prensa extranjera, y les dice
usted que el General Calles no tiene ninguna autoridad para hacer esas
declaraciones, pasando por encima del Ejecutivo y de la República y
lastimando los sentimiento más nobles del pueblo mexicano. Después le
dirige usted a las tres o cuatro principales de las universidades del
mundo, y les transcribe las declaraciones del General Calles y las que
haga usted este noche. El Presidente de la República no va ha decir, de
ninguna manera, que él autorizó al Jefe Máximo a que hiciera
semejantes declaraciones porque sería tanto como condenarse él
mismo.
Yo no puedo hacer esas declaraciones porque los estudiantes
están muy divididos e irían al desastre.

Al leer mañana en los periódicos esas declaraciones, todos los


estudiantes se unirían a su alrededor; y suponiendo que no respondieran
a su noble actitud, de todos modos, aún fracasando, usted sería el
triunfador. Recuerde usted el caso de Carranza. Si hubiera sido derrotado
cuando empuñó la bandera de la legalidad, la noche del 18 de febrero
de 1913, de todos modos habría escalado la cumbre de la gloria. Con
esa tropa que tiene usted tras de sí no puede fracasar, porque contra los
estudiantes no se puede combatir.

Muy dignos de tomarse en cuenta son todas sus consideraciones;


pero yo no juzgo oportuno hacer hoy ninguna declaración.

Entonces el licenciado Gómez Morín expuso varios motivos de


índole privado para apoyar su negativa. Esos motivos los escuche con
una profunda atención. Entonces reflexione un momento, y en seguida
le dije:

Está bien, haga usted lo que quiera. Únicamente le repito que yo


daría todo lo poco que tengo por ser hoy el Rector de la Universidad; y
me despedí del él con todo afecto, y, entonces, volviendo la palma de la
mano, como los muchachos malcriados, le dije:
Permanezca usted callado ante esta injusta e inopinada agresión;
pero algún día se acordará usted de mí.

Descendí la majestuosa escalera de la Universidad. Estaba


tranquilo por haberle dado un consejo a tan excelente amigo.

Su madre era una mujer extraordinaria. Yo la quería


entrañablemente por sus virtudes y su carácter. Es una de las grandes
mujeres que yo he reconocido. Su temple, su inteligencia y sus energías
eran admirables. No retrocedía nunca ante un obstáculo.

Yo estoy seguro que unas cuantas semanas después se acordó


varias veces de mí Gómez Morín, y me daba la razón en medio de aquel
torbellino de declaraciones que hacia el Poder Público para obligarlo a
abandonar sin motivo alguno la Rectoría de la Universidad Nacional, que
él honraba con su talento, con su cultura y su prestigio.

También el General Obregón debió acordarse de mis consejos


cuando estaba envuelto en aquella nube encendida de asechanza y de
peligros que él sorteaba con valor y habilidad, hasta que un día ya no
pudo eludir el golpe artero de la muerte.

AMGM, Obra – intelectual, artículo de Miguel Alessio Robles sobre Manuel


Gómez Morín (Grito de Guadalajara Rector) s/ fecha, (194?)

También podría gustarte