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Así Soy Yo

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Así soy yo

Para comenzar la clase, se recuerda lo que venimos trabajando desde la ESI. Luego, se propone a
los niños, que se dibujen en una hoja lisa (se utilizará para futuras clases)

El cuidado de mi cuerpo

Miramos el video: “Mi cuerpo” del libro de Tere. También escuchamos la canción “Secretos” de
canticuenticos.
Se abre un espacio de intercambio, en el cual reflexionamos sobre la importancia de cuidar
nuestro cuerpo: que se debe hacer y que no, en quien pueden confiar,etc.
Para terminar la clase, se propone que escriban o dibujen un secreto pesado o liviano; el mismo se
guardará en la “caja de secretos de 1°”.

Una calle me separa

Se propone a la clase un juego, “Una calle nos separa”, en el que se abordara contactos
corporales, pero referidos a situaciones puntuales. La docente pedirá a los niños que se ubiquen
en una fila, en el centro del salón o del patio. A la derecha de la fila, ubicará, previamente, un
cartel con la leyenda Me gusta y, a la izquierda, uno en el que se lea Me incomoda. La docente
explicará al grupo que irá leyendo situaciones y que ellos tienen que decidir, para cada caso, en
qué calle pararse, si en la calle Me gusta o en calle Me incomoda. Si frente a alguna situación
las/os jugadoras/es sienten que no pueden elegir, permanecerán en el lugar. Las siguientes son
posibles situaciones.

 Que me hagan cosquillas.


 Que me tomen de la mano.
 Que me pellizquen.
 Que me den un abrazo.
 Que me toquen la cola.
 Que me den un beso.
 Que me agarren del brazo.
 Que me peguen una patada.
 Que me acaricien.
 Que me empujen.

Tras la lectura de cada situación, y una vez que hayan decidido dónde ubicarse, la docente propicie
la reflexión sobre lo que les sucede con esos contactos corporales.
Además, se explicará que algunas situaciones pueden gustarnos o incomodarnos, según el
contexto y/o de la persona involucrada. Por ejemplo, nos puede gustar que un familiar nos abrace
e incomodarnos que lo haga alguien que no conocemos. Las siguientes son algunas preguntas que
se podrán introducir en los distintos momentos de reflexión: ¿Alguna vez pasaron por esta
situación? ¿Cómo se sintieron? ¿Cómo reaccionaron?
A modo de cierre, pedirá que dibujen y/o escriban una situación que implique un contacto
corporal que les guste y otra que los/as incomode. Pueden ser situaciones que han sido trabajadas
en los juegos o nuevas escenas pensadas.

¿Cómo reaccionamos cuando


algo nos incomoda o molesta?

Se iniciará esta actividad leyendo distintas situaciones y anticipándoles que, al finalizar la lectura
de cada una, conversarán acerca de lo que les generan estos relatos.
Las siguientes son algunas de las posibles situaciones.

 Situación 1. Malena está en su casa, haciendo una tarea de Matemática, y le pregunta a su


mamá cómo resolver una cuenta de resta que no se entiende. La mamá le grita: —¡No
puede ser, Malena, que siempre tenga que ayudarte! ¡Así no vas a aprender nunca, tenés
que hacer la tarea sola!
 Situación 2. Lucas se está bañando en el vestuario del club y nota que una persona lo está
espiando.
 Situación 3. El papá de Julieta está acomodando unos papeles sobre la mesa. Julieta pasa
corriendo y los tira al piso. El papá le pega una cachetada.
 Situación 4. Santi y Mili están jugando en la vereda a la pelota. Sale una vecina de su casa,
agarra a Santi fuerte del brazo y le dice que se vayan, que no pueden jugar en la puerta de
su casa.

Se dispondrá un tiempo de intercambio grupal al terminar la lectura de cada escena. Es


importante que la docente pueda reconstruir con los niños las situaciones, y formular preguntas
tendientes a que ellos/as puedan expresar qué les sucede al escuchar esas historias, por ejemplo:
¿Qué les pasa cuando escuchan el relato de esas escenas? ¿Qué sentimiento les provoca? ¿Enojo,
angustia, vergüenza, furia, miedo? ¿Otro? ¿Cómo hubieran reaccionado ustedes si hubieran vivido
una situación así? A medida que avanza el intercambio, la docente podrá ir registrando por escrito
las distintas emociones/sentimientos y reacciones que van mencionando, sin dejar de considerar
ninguno de los comentarios, opiniones, sensaciones que ellos compartan.
Al terminar el trabajo con todas las situaciones, es necesario hacer hincapié en que cuando un
contacto corporal o trato nos incomoda o molesta, es importante que podamos contarlo, hablarlo
con alguna persona de confianza, porque es el primer paso para que deje de ocurrir. Es esperable,
además, que la docente esté atenta a lo que van compartiendo durante el trabajo con sus relatos,
sus actitudes y reacciones, puesto que puede ayudar a identificar posibles situaciones de maltrato
que estén vivenciando.
Para cerrar, se le podrá entregar a cada niño una carita (emoji) que represente un determinado
sentimiento (miedo, tristeza, vergüenza, furia, desconcierto, etc.) y pedirles que dibujen y/o
escriban una situación inventada en la que se experimente el sentimiento que representa la carita
que les tocó.
¿A quiénes recurriríamos si alguien nos molesta
o incomoda?

Se propone que observen las siguientes ilustraciones, donde se exponen diferentes situaciones de
malos tratos de personas adultas hacia niñas/os.
Es importante que la docente se detenga en la observación y análisis de las situaciones re-
presentadas en las imágenes, abriendo el debate a la clase, para la interpretación respecto de lo
que puede estar sucediendo en cada una de ellas. Con este fin, se pueden formular a la clase
preguntas del estilo: ¿Qué está pasando en esta imagen? ¿Qué hace la persona adulta? ¿Qué
siente la niña/el niño? ¿Cómo reaccionarían ustedes frente a esta situación?
Antes de la puesta en común, la docente expondrá en el pizarrón la pregunta: ¿A quiénes
podemos pedir ayuda? La idea es que, luego de interpretar cada imagen, quienes se animen,
puedan ir identificando en voz alta diferentes personas a las que podrían recurrir si se encontraran
en alguna situación como la observada. A medida que las/os niñas/as vayan mencionando a estos
referentes de confianza, la/el docente irá registrándolos en el pizarrón, a modo de respuesta a la
pregunta allí expuesta.

Finalizada la puesta en común, se puede releer en voz alta a las personas identificadas. La docente
ayudara al grupo a identificar y reponer a otros adultos de confianza que no hayan sido
mencionados y que pueden ser significativos para algunos.

Se orienta a dejar en claro que escenas como las observadas refieren a malos tratos por parte de
adultos y que es esperable que no sucedan o que se puedan frenar. Para ello, es
se transmitirá que siempre que alguna situación con una persona adulta les incomode, angustie,
genere miedo o confusión, hay otros adultos disponibles a los que pueden recurrir en búsqueda de
ayuda, contención o consejo.

¿Qué secretos no tenemos que guardar?

Se comenzará esta actividad pidiendo que se reúnan en parejas.


Luego, la docente expondrá una caja con un cartel en el que se lea: Secretos para guardar y sobre
El pizarrón dibujará o pegará un afiche con la silueta de una persona adulta que diga Secretos para
Contar a una persona adulta de confianza. A continuación, entregará a cada pareja una tarjeta
donde se pueda leer un secreto y les pedirá a todas/os que piensen en cuál de los dos lugares
colocarían la tarjeta que les tocó —si en la caja o en la silueta— explicitando los motivos de su
elección. Los siguientes son algunos ejemplos de secretos para guardar.

Agustín cumple años y la familia le está preparando una fiesta sorpresa. ¡No hay que
decirle nada!

Mi mamá está embarazada pero no quiere que lo contemos, porque se acaba de enterar.
Mi hermana quedó seleccionada en el equipo de fútbol femenino de Boca Juniors. Nos
pidió que guardemos el secreto porque lo quiere contar ella.

Estamos preparando un video sorpresa para mi prima que cumple quince. ¡No se tiene
que enterar!

En la escuela me eligieron como mejor compañero, le pedí a mi hermana que no le cuente


a mi familia porque lo quiero contar yo.

En mi cumple va a haber una piñata enorme, pero no digas nada porque quiero que sea
sorpresa.

Mi papá le va a pedir casamiento a su pareja y nos pidió que no dijéramos nada porque es
una sorpresa.

Mi maestra me dice “qué bruta” cuando no me salen las cuentas, yo no digo nada para
que nadie se burle de mí.

Anita y Cami siempre le revisan la mochila a Pedro y le esconden los útiles. Ellas me dicen
que no diga nada, que es una broma.

Lola me contó que, a veces, cuando va al baño, alguien la espía. Me pidió que no se lo
cuente a nadie.

Un profe siempre nos dice que no contemos nada en casa de las actividades que hacemos
en su clase.

Mi tía siempre me pide que le dé besos y yo no tengo ganas, pero se los doy igual.

Unos chicos más grandes siempre molestan a Mauro en el baño de la escuela. Él me pidió
que no diga nada.

Mateo está raro, porque una persona de su familia le mostró sus partes íntimas y le pidió
que no dijera nada.

Cada pareja, según le parezca, irá guardando en la caja o pegando sobre la silueta, la tarjeta que le
tocó. que la docente va analizando con el grupo cada uno de los secretos que van surgiendo;
haciendo visible, para cada caso, los diferentes sentimientos que podrían despertar.
Autoretrato

Para dar cierre a lo trabajado, se armará una cartelera donde expondrán todo lo trabajado en la
ESI.
Se les entregará sus autoretratos y agregarán:
MI NOMBRE ES:
SOY:
ME GUSTA:
NO ME GUSTA:

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