TEMA 7: GESTIÓN DE LOS ACTIVOS DE LA EMPRESA
7.1 ANÁLISIS DE LAS NECESIDADES DE INVERSIÓN EMPRESARIAL
Las inversiones que cada empresa necesita realizar dependen de factores como tamaño, actividad realizada, estructura
económico-financiera, estrategia, necesidades de renovación u obsolescencia de los elementos con los que cuenta, etc.
Los proyectos de inversión se caracterizan por aspectos como los siguientes:
• Responden a dos tipos de objetivos:
- Apoyar y servir de base a la dimensión estratégica de la empresa.
- Posibilitar el desempeño operativo de las actividades.
• El riesgo que entrañan es proporcional al volumen de fondos monetarios que se movilizan en su compra, su puesta
en funcionamiento y en su mantenimiento.
• Los resultados de las inversiones se producen a medio-largo plazo y dependen de la evolución del mercado y del
entorno en el que se desarrolla la empresa.
• Los proyectos de inversión surgen en áreas no financieras, aunque las decisiones de inversión se toman en el área
financiera. En la organización es necesario que estas unidades colaboren y se cohesionen en torno al logro de los
objetivos estratégicos de la empresa.
• Una vez tomada la decisión de inversión es muy difícil rectificar y recuperar los recursos financieros destinados a
la misma.
Las inversiones tienen por objeto contribuir en la generación de ingresos durante varios ejercicios económicos, por eso
están vinculadas con la visión estratégica de la empresa.
En función del objetivo fundamental que persiguen se pueden establecer distintas tipologías.
7.1.1 Inversiones de expansión
Las realizan las empresas que tienen como objetivo estratégico el crecimiento. Se pueden concretar en decisiones como:
aumentar la capacidad productiva, ampliar las instalaciones, extender las líneas de productos o las referencias de cada
línea o alcanzar nuevos mercados.
La empresa que toma estas decisiones de inversión espera recuperar los recursos financieros destinados a la misma
aumentando los ingresos procedentes del incremento de su actividad empresarial.
7.1.2 Inversiones de producto
Las inversiones en producto pueden ser verdaderas innovaciones cuando consisten en incluir en su cartera productos
hasta el momento desconocidos en el mercado, o pueden consistir en incluir productos ya conocidos en el mercado,
pero nuevos en la empresa.
La recuperación de la inversión se cuantifica por medio de la estimación de los ingresos esperados procedentes de las
ventas de estos productos a lo largo de su ciclo de vida.
Al realizar este tipo de inversiones, las empresas deben tener en consideración que el análisis de la rentabilidad esperada
para productos nuevos es más complejo que para productos ya establecidos en la empresa. Esto sucede porque respecto
a estos últimos la empresa puede realizar estimaciones de resultados en base a los datos reales obtenidos en varios
escenarios de niveles de precios, costes comerciales y costes productivos.
Para los nuevos productos, las proyecciones pueden ser erróneas por el elevado nivel de incertidumbre técnica,
comercial, reacción de la competencia, etc. De ahí que la estimación de la tasa de rentabilidad de la inversión puede
conducir a tomar decisiones erróneas.
7.1.3 Inversiones de mantenimiento o renovación
Son los proyectos de inversión que resultan imprescindibles para mantener los niveles de producción, comercialización
y calidad establecidos. No introducen nuevos productos, ni incrementan la capacidad de la empresa, ni incorporan
niveles de calidad de diseño superiores ni reducen los costes de producción.
Hay ocasiones en las que este tipo de inversiones se aceptan automáticamente, sin tener en cuenta criterios económicos,
perpetuando procesos o productos que sería más rentable reducir o, incluso eliminar.
7.1.4 Inversiones en tareas de gestión
Los proyectos de inversión de gestión no se relacionan directamente con la actividad productiva de la empresa, sino con
tareas que contribuyen a mejorar su eficacia y rentabilidad. Son proyectos que implican la compra, el establecimiento y
equipamiento de oficinas, delegaciones, canales de distribución y asistencia a los clientes.
7.1.5 Inversiones financieras
Son inversiones que consisten en:
- La compra de valores de renta variable o renta fija, emitidos por empresas o instituciones financieras con fines de
control, de diversificación del riesgo, de crecimiento o de rentabilidad.
- La concesión de créditos o préstamos por operaciones no relacionadas con la actividad principal de la empresa.
7.1.6 Inversiones en otros proyectos
En este apartado se incluyen proyectos de inversión relativos a aspectos no tratados anteriormente, como inversiones
acometidas por motivos legales, ambientales, de seguridad, de imagen, de naturaleza social, así como todos aquellos
que de una manera general no se pueden clasificar en las categorías anteriores y que, sin embargo, se consideran
necesarias, por lo que deben ser realizadas, financiadas y evaluadas convenientemente.
En este sentido, son cada vez más relevantes los proyectos de I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación), cuya
rentabilidad a priori resulta muy complicada de determinar.
7.2 EVALUACIÓN DE INVERSIONES
Las inversiones empresariales determinan el futuro económico y financiero de las empresas durante largos periodos de
tiempo. La rentabilidad de la organización y su liquidez dependen del acierto en las decisiones de inversión tomadas.
Por ello, la evaluación y selección de inversiones forma parte de las decisiones estratégicas de una empresa. Además,
una vez tomada la decisión de inversión e implementada, es importante hacer un seguimiento de la misma, reevaluando
continuamente su evolución en la empresa.
• Los aspectos clave a considerar en la evaluación de una inversión son:
- Estimar el flujo neto de fondos que generará el proyecto a lo largo de su vida útil.
- El flujo neto de fondos está formado por:
- La inversión inicial y su corriente de pagos.
- El flujo de cobros y pagos generados durante su funcionamiento.
- La variación producida sobre el fondo de maniobra.
• Utilizar un criterio adecuado para distinguir las inversiones atractivas de las que no lo son. Es habitual que la
empresa intente determinar si los flujos netos previstos son lo suficientemente importantes para que valga la pena la
inversión desde un punto de vista económico.
• Si se conoce el coste de los recursos financieros de la inversión es posible fijar una tasa de rentabilidad mínima por
debajo de la cual no se justifica, desde un punto de vista económico, la decisión de invertir.
• Considerar factores cualitativos, como puede ser la contribución de la inversión a la diversificación de riesgos, al
crecimiento, al mantenimiento de la capacidad de la empresa o, en general, a las líneas de actuación estratégica.
La decisión de inversión se basa en la idea de que para invertir hay que conocer la asignación de recursos necesarios a
lo largo del tiempo.
Las series de flujos de cobros y pagos caracterizan y definen las inversiones. Estimar ambas corrientes de flujos es
fundamental para el cálculo económico de la inversión.
Por ello, las empresas realizan estudios técnicos, comerciales y financieros que permiten estimar los pagos (S) a lo largo
de la vida del proyecto y los cobros o entradas (E) esperados.
Para que el resultado de la inversión sea positivo, los flujos de los fondos deben superar los desembolsos originados con
motivo de la compra o utilización. El excedente resultante indica el rendimiento de la inversión. Si el resultado es
positivo, la inversión es rentable. En caso contrario, es decir, si los desembolsos superan los ingresos generados, la
rentabilidad de la inversión se considera negativa.
En concreto, para realizar la evaluación de las inversiones se puede recurrir a dos tipos de análisis:
Análisis estático: Utiliza indicadores que no tienen en cuenta el factor tiempo, es decir, no consideran el efecto temporal
sobre los flujos de cobros no sobre los flujos de pagos. Los cálculos se realizan sobre las corrientes de caja con
independencia del momento en el que se producen. El indicador más utilizado en este tipo de análisis es el pay-back o
método del periodo de recuperación de la inversión.
Análisis dinámico: Estos indicadores tienen en cuenta el valor que tiene el tiempo sobre los desembolsos y sobre los
cobros. Para realizar los cálculos se recurre a la ley de actualización de capitales que los homogeniza financieramente
permitiendo realiza comparaciones.
Estos métodos son los que más se utilizan en la práctica, entre ellos destacan:
El VAN: valor actual neto El TIR: tasa interna de rentabilidad.
7.2.1 Métodos para seleccionar proyectos de inversión
Pay-back o método del periodo de recuperación de la inversión.
El pay-back indica el número de años necesarios para que la empresa recupere la inversión realizada con los ingresos
que se van generando. Se puede decir que es el número de años que tienen que transcurrir para que una inversión se
pague a sí misma.
Al calcular el periodo de recuperación, se puede decir si se acepta o no un proyecto. Para ello, la empresa establece un
periodo de recuperación aceptable. La inversión que tiene un pay-back menor se puede considerar. La inversión que
tiene un pay-back mayor que el establecido por la empresa se descarta.
Es un primer criterio que permite descartar las inversiones que no cumplen el plazo considerado válido para la empresa
y centrarse en los que cumplen este requisito.
No se puede considerar un criterio definitivo porque no tiene en cuenta la cronología en la que se suceden los ingresos y
solo se analiza el comportamiento de la inversión hasta que se recuperan los desembolsos realizados, desestimando los
flujos monetarios futuros.
Ejemplo:
VAN, valor actual neto de la inversión
El VAN estima el valor que se espera crear con el proyecto de inversión. Para ello se detraen de los ingresos
procedentes de la inversión actualizados al momento en que se realiza, los gastos originados también actualizados. Para
considerar aceptable una inversión su VAN debe ser positivo, es decir, los fondos generados actualizados deben superar
a los fondos absorbidos también actualizados.
Fórmula para el cálculo del VAN:
VAN = - P0 + (I1 – P1) * (I + i) -1 + (I2 – P2) * (I + i) - 2 + … + (In – Pn) * (1 + i)-n
Po, es el desembolso inicial de la inversión.
Pn, son los pagos que se producen a lo largo de la vida útil de la inversión.
In, son los ingresos que se producen a lo largo de la vida útil de la inversión.
- Si el VAN = 0, el proyecto de inversión no crea valor, se limita a retribuir sus aportaciones monetarias.
El criterio del VAN no se considera determinante para tomar una decisión.
- Si el VAN > 0, el proyecto de inversión es rentable, se recuperan los desembolsos producidos y se genera un
beneficio. Se recomienda realizar la inversión.
- Si el VAN < 0, el proyecto de inversión no es rentable, no se cubren los desembolsos con los ingresos que se
producen. No se recomienda realizar la inversión.
Cuando se comparan varias inversiones, la más recomendable es la que presenta un VAN mayor.
TIR, tasa interna de rentabilidad.
Se utiliza para determinar el tipo de interés que iguala los desembolsos correspondientes a la inversión con los ingresos
procedentes de la misma. Es decir, es la tasa de interés anual que hace nulo el VAN de la inversión.
Fórmula para el cálculo del TIR:
0 = - Po + (I1 – P1) * (I + i) -1 + (I2 – P2) * (I + i)-2 + … + (In – Pn) * (1 + i) -n
Po, es el desembolso inicial de la inversión.
Pn, son los pagos que se producen a lo largo de la vida útil de la inversión.
In, son los ingresos que se producen a lo largo de la vida útil de la inversión.
En este caso se intenta averiguar el valor de “i”, tasa de interés anual para la que se cumple la igualdad. Para calcular la
tasa TIR se puede recurrir al uso de calculadoras, o por aproximación, dando diferentes valores a “i”.
La empresa establece una tasa de retorno mínima para las inversiones que considera conveniente realizar.
Esta tasa se compara con la TIR y si la TIR > tasa mínima establecida por la empresa, la inversión es recomendable; si
la TIR < tasa mínima la inversión no es recomendable.
Cuando se comparan diferentes proyectos e inversión, se recomienda realizar la inversión que presenta mayor TIR.
7.3 BÚSQUEDA DE PROVEEDORES Y SUMINISTRADORES
A la hora de plantear la compra de una mercadería o la realización de una inversión es fundamental buscar un proveedor
o suministrador más adecuado para la empresa. La búsqueda de proveedores y suministradores es un proceso cuyo
objetivo es encontrar fabricantes o distribuidores que faciliten a la empresa los bienes que necesita en condiciones
idóneas.
La búsqueda y selección de proveedores es una tarea que se desarrolla en varias fases, tal y como recoge la figura
continuación:
1ª fase: Determinación de las necesidades de realizar las inversiones en inmovilizados o en suministros corrientes.
En esta primera fase del proceso es fundamental determinar qué producto en concreto es el que se necesita, en qué
momento hay que realizar el pedido, cuándo es necesario recibirlo, qué cantidad hay que comprar, qué precio se
considera aceptable, qué condiciones de entrega, calidad, servicios postventa se espera recibir y cualquier otra
condición considerada relevante.
Las solicitudes de compra se canalizan en la empresa mediante el departamento de compras. Este departamento recibe
las solicitudes de otros departamentos. Las solicitudes concretan el tipo de producto que se necesita y las condiciones
relativas a la política de compras de la empresa.
2ª fase: Búsqueda de proveedores y suministradores.
Esta fase es más o menos laboriosa en función de la situación en la que se realiza la compra.
Si es al inicio de la actividad empresarial la organización debe buscar todo tipo de proveedores y suministradores para
aprovisionamientos e inversiones. Si la empresa lleva tiempo operando, cuenta con suministradores habituales y solo
busca nuevos cuando: compra un producto por primera vez, cuando la inversión es elevada, cuando se quiere ampliar la
cartera de proveedores o suministradores o cuando los actuales no satisfacen los requerimientos de sus pedidos.
Las otras dos fases se analizan en 7.3.1 y 7.4
Una consideración a tener en cuenta es que mientras la relación comercial con los proveedores de inmovilizado suele
ser ocasional, con los proveedores y suministradores de productos e alta rotación, la relación es más o menos
continuada.
Para realizar la búsqueda de proveedores y suministradores se puede recurrir a diversas fuentes de información:
- Listados (como páginas amarillas) y bases de datos.
- Organismos oficiales: cámaras de comercio, colegios profesionales, asociaciones empresariales y profesionales,
Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), ministerios.
- Ferias y exposiciones, congresos, etc.
- Noticias en prensa y revistas, generales o especializadas.
- Páginas web de empresas y profesionales, catálogos…
Se puede realizar un primer contacto por correo electrónico, telefónicamente, por correo ordinario o personalmente. El
objetivo es conseguir una primera oferta para la empresa. En el primer contacto se puede pedir información general, en
sucesivos, la solicitud de información debe ser lo más detallada posible.
Mercados B2B
Son plataformas o mercados B2B (business-to-business) de comercio electrónico orientados a empresas en los que se
ponen en contacto oferentes con demandantes para realizar transacciones comerciales en línea. Se pueden solicitar
presupuestos, negociar precios, cerrarlas operaciones, despachar pedidos, recibir facturas electrónicas y otros
documentos comerciales.
El uso del mercado B2B permite a la empresa acceder a proveedores o suministradores nacionales y operadores
internacionales y permite realizar comparaciones de las distintas ofertas fácilmente.
7.3.1 Solicitud de ofertas y presupuestos
Cuando la empresa tiene una lista de posibles proveedores contacta con ellos para solicitar información relativa a la
compra que pretende realizar. Se corresponde con la 3ª fase del proceso anterior.
Aunque el objetivo pretendido sea encontrar nuevos proveedores por existir insatisfacción con respecto a los habituales,
en este proceso es generalizada la práctica de pedir una oferta también al último suministrador de cada material para
poder contrastar sus precios y comprobar la evolución de las condiciones comerciales.
La solicitud de presupuesto se puede realizar utilizando un formulario ad hoc redactado por la empresa o un documento
con formato de carta, de solicitud de información que se envía mediante correo electrónico. Hay proveedores que
incluyen en su página web un formulario de solicitud de información.
En cualquier caso, lo verdaderamente importante es solicitar la información relevante para evaluar la conveniencia o no
de la oferta, por lo que resulta imprescindible incluir en la petición datos relativos a tres ámbitos interrelacionados:
información económica, información técnica e información de servicio.
Información Técnica Condiciones Económicas Información de servicio y otras
condiciones
- Modelo y referencia - Precio unitario - Período de validez de la oferta
- Especificaciones de calidad - Descuentos: comercial, por - Causas de la recisión de contrato
- Indicadores de calidad pronto pago, por volumen de - Revisiones de precio:
- Envases y embalajes pedido condiciones y período
- Período de prueba y garantía - Formas de pago y plazos - Plazo de entrega
- Formación - Precios de envases y embalajes - Devolución de productos
- Repuestos - Pago de servicios como - Ofertas
- Servicio postventa transporte, seguro - Instalación, montaje y puesta en
- Plazo de entrega marcha
- Cualquier otra condición - Cualquier otra información
especial relevante
Por otro lado, conviene recordar que en las transacciones entre empresas es habitual que las condiciones comerciales se
negocien individualmente, por lo que la primera oferta puede no ser la definitiva.
7.4 ANÁLISIS Y EVALUACIÓN DEL PRESUPUESTO
El análisis y evaluación de los presupuestos obtenidos forman la 4ª fase del proceso anterior.
Lo primero que hay que hacer con las ofertas recibidas es registrarlas. Los datos relativos a nuevos proveedores o
suministradores hay que incluirlos en la base de datos dándolos de alta. La información relativa a proveedores existente
en la base de datos hay que revisarla para actualizarla en caso necesario.
Una vez registrados los proveedores nuevos y sus respectivas ofertas en la base de datos, o actualizada la información
de proveedores anteriores, llega el momento de analizar cada oferta.
El análisis se realiza evaluando los conceptos considerados relevantes en la toma de decisión de aceptación o rechazo de
los pedidos. Estas condiciones dependen de la política de empresa. En unos casos pueden ser criterios de calidad los que
primen, en otros, criterios temporales…, sin dejar de lado las condiciones económicas.
Se realiza una primera selección de ofertas descartando aquellas que presenten condiciones inaceptables. Con el resto es
conveniente contactar nuevamente con los proveedores para comprobar la posibilidad de negociar las condiciones
ofrecidas en el primer presupuesto.
Tras verificar las condiciones definitivas de las ofertas se procede a evaluar los presupuestos considerados más
convenientes. Para ello se realiza una tabla en la que se pueden apreciar gráficamente las condiciones de cada oferta
posibilitando su comparación.
La ficha de evaluación de ofertas debe contener los aspectos considerados fundamentales en relación a la inversión:
- Condiciones económicas de la oferta: importe de la factura, modalidades de pago y condiciones de pago
(aplazamientos, fraccionamiento de pago…).
- Condiciones de la operación: servicio técnico ofrecido, condiciones de entrega, formación ofrecida por el
proveedor o suministrador, mantenimiento…
- Cualidades del producto ofrecido: adecuación a los niveles de calidad exigidos por la empresa, especificaciones
técnicas, condiciones de uso…
- Cualidades del proveedor: reputación, flexibilidad para adaptarse a las necesidades de la empresa, experiencia en el
sector, confianza, relaciones previas…
Además, no podemos olvidar el hecho de que, en ocasiones, en la valoración influyen las preferencias del usuario
principal del producto cuya oferta se está evaluando, las características psicológicas de los individuos implicados en la
decisión de compra, el proceso establecido en la empresa para tomar este tipo de decisiones, el riesgo que se asume con
la decisión, el tiempo disponible para tomar la decisión o la cuantía de la operación.
Una vez tomada la decisión, el paso siguiente es contactar con el proveedor elegido y realizar el pedido en firme.
7.5 DECISIÓN DE COMPRA O ALQUILER DE ELEMENTOS DE INMOVILIZADO
Ante la necesidad de contar con un nuevo elemento en el inmovilizado de una empresa se presentan dos opciones:
comprarlo o alquilarlo. La diferencia es tener la propiedad del bien o disponer, únicamente del derecho a utilizarlo.
Ambas alternativas deben ser consideradas como válidas, así como sus características y repercusiones.
7.5.1 Conceptos relevantes en la toma de decisiones
Conviene tener presentes algunos conceptos a la hora de decidir si se compran o alquilan los elementos de
inmovilizado.
7.5.1.1 Cálculo del precio de adquisición
Las normas contables indican que:
- Los bienes de inmovilizado material se deben valorar por su precio de adquisición o coste de producción (cuando
son fabricados por la propia empresa).
- Los bienes de inmovilizado inmaterial deben valorarse por su precio de adquisición, incluyendo los gastos
necesarios para su registro y formalización.
GESTIÓN DE LOS ACTIVOS DE LA EMPRESA
Pero ¿cómo se determina el precio de adquisición? El precio de adquisición está formado por:
El importe que figura en la factura del vendedor.
+ todos los gastos directos e indirectos que se producen como consecuencia de la compra.
- los descuentos y rebajas de cualquier tipo.
+ los impuestos no recuperables y aranceles.
+ los costes actualizados estimados del desmantelamiento, retiro o reestructuración del equipo al final de su vida útil.
+ los costes directos e indirectos en los que se incurre hasta la puesta en condiciones de funcionamiento del bien.
+ los intereses si el inmovilizado tiene un periodo de puesta en funcionamiento superior a un año.
El precio de adquisición de un elemento patrimonial significa que la empresa tiene que aplicar recursos financieros a
satisfacerlo, de modo que no podrá dedicarlos a otra finalidad. Por ello, la disponibilidad de recursos y el coste del
endeudamiento es el indicador que se utiliza para tomas la decisión de compra o desecharla.
7.5.1.2 Vida útil de un bien
La vida útil de un elemento de inmovilizado es el periodo durante el cual éste es productivo y, por tanto, contribuye a
generar beneficios.
Una vez transcurrida la vida útil de la inversión, la empresa se plantea su renovación si quiere seguir realizando la
actividad productiva a la que lo destinaba. Por eso, es importante que las empresas tengan en cuenta la vida esperada del
elemento y sean previsoras anticipándose a esta situación con un plan de reposición, ampliación, o mejora de
inversiones.
La vida útil de un bien depende, entre otros, de los siguientes factores:
- Del uso y estado de conservación de la inversión.
- De las expectativas del mercado en el que actúa la empresa.
- Del posicionamiento de la propia empresa y sus productos (empresas muy desarrolladas o tecnológicamente
punteras, empresas con procesos productivos conservadores…).
- El análisis de la rentabilidad realizado por la empresa en relación a la conveniencia o no de seguir invirtiendo en el
mismo equipo o proceso.
La vida útil está vinculada al concepto de envejecimiento económico o proceso de obsolescencia.
El envejecimiento económico se produce cuando los gatos de mantenimiento superan los límites considerados
razonables y existen equipos más modernos capaces de trabajar a costes inferiores.
7.5.1.3 Valor de reposición
El valor de reposición es el valor futuro que tendrá el inmovilizado en el momento en el que haya que reponerlo. Es el
valor que debe considerar la empresa al prever las necesidades financieras de renovación de la inversión.
7.5.1.4 Valor residual de los elementos de inmovilizado
Es el importe que se espera recuperar al término de la vida útil de un bien de inmovilizado por su venta o al entregarlo a
cambio de otro nuevo.
El valor residual que se emplea en los cálculos de las inversiones es un valor estimado. Si el mercado de segunda mano
fuese eficiente, el valor residual debería ser equivalente a los ingresos que todavía pueden generar el activo.
7.5.2 la compra y sus repercusiones
La decisión de realizar una inversión adquiriendo la titularidad de la misma tiene varias repercusiones para la empresa:
- Comprar un elemento de inmovilizado suele conllevar endeudamiento, con los costes financieros que la decisión
supone asumir.
- Si la compra se realiza con recursos propios, la empresa pierde liquidez, aunque mejoran sus ratios de
endeudamiento. Para tomar la decisión de destinar disponible a la adquisición, el dinero debe estar ocioso en la
empresa, ya que, de otro modo, se deja de atender el flujo de pagos corrientes, lo que puede derivar en situaciones
de insolvencia.
- Determinar el tiempo de uso que se le pretende dar al elemento de inmovilizado, ya que la compra solo tiene
sentido económico si el bien se utiliza de forma continuada, no de forma puntual u ocasional.
- Determinar el grado de obsolescencia del elemento, ya que la compra es recomendable solo para elementos de
inmovilizado que pierden valor lentamente. De otro modo, se puede producir una situación tal que la generación de
ingresos procedentes de la inversión no sea suficiente para cubrir la financiación de la compra.
- El valor residual de la inversión es también una variable a considerar. Elementos con alto valor residual pueden
representar una posibilidad de recuperar parte de la inversión en mercados de segunda mano.
Una vez tomada la decisión de compra y seleccionado el proveedor al que se le va a realizar el pedido en firme hay que
contactar de nuevo con él para tratar de negociar, en última instancia, y concretar las condiciones definitivas de la
operación.
Finalmente, la operación se formaliza en un contrato de compraventa que recoge las condiciones en las que se produce
la operación comercial y las obligaciones de las partes contratantes, entre otras, las condiciones de pago y el cambio de
titularidad del bien.
7.5.3 El arrendamiento y sus repercusiones
El arrendamiento supone que la empresa no es la propietaria de la inversión, sino que adquiere el derecho de la
utilización del mismo. En este sentido, existe la posibilidad de formalizar la operación mediante un contrato de
arrendamiento, por ejemplo, de un inmueble, o recurrir a la formalización de un contrato de leasing o a un contrato de
renting.
El arrendamiento de inmuebles es frecuente en el ámbito empresarial, para labores de almacenamiento y logística en
oficinas o establecimientos comerciales. Es menos frecuente recurrir al alquiler de plantas productivas por las
características especiales que presentan algunas instalaciones.
- El alquiler permite disponer de una inversión sin tener que emplear tantos recursos financieros como requiere la
compra.
- La renta pagada por el derecho a usar el elemento puede resultar más cara (al actualizar el flujo de pagos) que la
compra. Sin embargo, cuando el bien no se utiliza de manera continuada en la empresa o el tiempo de uso del
inmovilizado no cubre su vida útil, es preferible recurrir al alquiler porque se racionalizan los recursos financieros
de la empresa.
- El arrendamiento permite cubrir los riesgos de obsolescencia. Esta característica es más evidente en los contratos
de renting que en los contratos de leasing.
- El leasing es un arrendamiento financiero que permite a la empresa disponer de un bien financiando su compra y, al
finalizar el contrato de arrendamiento ejercer la opción de compra, momento en el que se traslada la propiedad a la
empresa. De este modo, la empresa puede decidir en todo momento si finalmente compra o no el bien.
- En términos financieros, el requisito que supone el arrendamiento para la empresa es que debe contar puntualmente
con el dinero correspondiente a las cuotas de arrendamiento.
- El renting permite a la empresa cubrir los riesgos derivados de la obsolescencia, ya que los contratos tienen una
duración inferior a los contratos de leasing y a su finalización se pueden renovar utilizando otro bien nuevo.
7.6 GESTIÓN DE COMPRAS Y ALQUILER DE ELEMENTOS DE ACTIVO: FORMALIDADES
Una vez tomada la decisión definitiva de compra o alquiler y sabiendo en qué oferta ha recaído, las partes deben
formalizar el pedido o el contrato correspondiente. En el caso de las inversiones, lo habitual es formalizar un contrato de
compraventa o un contrato de arrendamiento.
Además, en relación con la compra de bienes de inversión, hay que tener en consideración que se puede recurrir al
mercado de productos nuevos o al mercado de productos usados con el consiguiente ahorro económico.
Las operaciones de renting se formalizan en contratos de arrendamiento. Se suele tratar de contratos de adhesión, es
decir, contratos tipo que redacta la empresa prestadora del servicio de alquiler con respecto al que se obliga el
arrendatario al firmar las condiciones incluidas por el prestador del servicio.
El contrato tiene una duración de varios años y suele consistir en la cesión de vehículos, maquinaria, equipamiento de
oficina, equipos informáticos… El contrato que formaliza la operación es un contrato de arrendamiento cuyas cláusulas
deben establecer, entre otras, la duración de la operación, los servicios que se incluyen en la prestación del servicio, la
cuota de alquiler establecida, así como las indemnizaciones que corresponden por la rescisión anticipada de la relación
contractual.
Si la operación que se formaliza es un arrendamiento con opción de compra el contrato correspondiente es el de leasing,
que sigue la estructura anterior y presenta algunas particularidades.