ACABA RADICALMENTE CON EL ANATEMA
Cita Clave: Josué 7:1-5, 11-13
Introducción: El relato de este capítulo comienza con un pero. PERO los hijos de Israel
cometieron una prevaricación (delito, violación, transgresión), y con ello atrajeron sobre sí la
enemistad de Dios. Si perdemos la amistad de Dios, el enemigo tomará amplias ventajas.
Pecado de Acán. Consistió en tomar del anatema, en desobediencia al mandato pactado y
desafiando la sanción que estaba establecida. (6:18).
Anatema: Heb. Kjérem: Objeto condenado, maldición, cosa dedicada.
+ Josué envió un pequeño ejército para ocupar la ciudad de Hai, El cual fue derrotado con
algunas pérdidas, para mostrar el desagrado de Dios contra Israel y convocarles a purificarse de
la vieja levadura (1ª Cor. 5:7). Éste fue el principal objetivo de esta derrota.
V.11-13: (PDT) A pesar de ser una sola la persona que pecó, dice que los hijos de Israel
cometieron esta prevaricación, porque la cometió uno de la comunidad. Por lo que Acán hizo, la
culpabilidad se extendió a toda la comunidad de la que él era miembro. Guardémonos de pecar,
pues muchos serán contaminados.
El pecado no se comete en vacío, lo que uno hace afecta a otros, (Deut. 5:9), no sólo los afectó,
sino que también los hizo culpables, El pecado del creyente, aunque perdonado, repercute en y
afecta al cuerpo de Cristo en forma adversa. 2ª Sam. 21:1, 5-9, 14.
El Señor les advierte: “Yo no estaré más con vosotros, si no destruís el anatema de en medio de
vosotros”. Nuestros estados de ánimo pueden cambiar, nuestras circunstancias puede cambiar,
nuestras posibilidades pueden cambiar, pero si el Señor no está con nosotros estamos
verdaderamente perdidos.
Después de la caída de Jericó, la escritura dice: “Estaba, pues, Jehová con Josué” (6:27). Pero
ahora, Dios les hizo un anuncio devastador: no estaré más con vosotros hasta que ese pecado
sea juzgado y el anatema destruido.
Impacto que iban a causar esas palabras sobre Israel: No podrían reclamar la tierra prometida,
no tendrían derecho a la protección divina ni al éxito en las batallas. Ahora están por su cuenta
frente al deseo que tenían los cananeos de vengarse, resentidos por el fracaso que tuvieron en
Jericó e inspirados por la derrota en Hai. No hay esperanzas de otro milagro que separe las aguas
del Jordán para salir en retirada. Ya no son el “especial tesoro” de Dios y “un reino de
sacerdotes, y gente santa”.
Debemos examinar nuestro hogar, nuestro corazón, nuestras casas, y hacer una búsqueda
diligente para hallar si hay un anatema, que Dios ve y aborrece; una lujuria secreta, ganancia
ilícita, algún secreto indebido con Dios o con otras personas. No podemos prosperar hasta que el
anatema sea destruido, y arrancado de nuestro corazón, quitado de nuestras habitaciones, de
nuestra familia y eliminado de nuestra vida.
V.21_ La ley divina prohíbe que los hijos sean muertos por los pecados de sus padres (Deut.
24:16), probablemente habían sido cómplices de su crimen, puesto que en realidad, él
difícilmente habría podido cavar un hueco dentro de su carpa sin que su familia participara en
ello.
V.25, 26_ Valle de Acor viene a ser también sinónimo de puerta de esperanza, porque cuando
se destruye el objeto del anatema, es entonces cuando comienza a haber esperanza en Israel.
Os. 2.15.
Conclusión: Hoy tenemos una puerta de esperanza esperando por nosotros.