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1 INTERPONEN RECURSO EXTRAORDINARIO FEDERAL.

2 Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación:


3 JUAN JOSÉ ARANGUREN, en su carácter de Ministro de Energía y
4 Minería de la Nación y MARÍA VALERIA MOGLIANI, en su carácter de
5 Directora General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Energía y Minería de la
6 Nación, designada mediante Decisión Administrativa N° 47/2016, ejerciendo la
7 representación del ESTADO NACIONAL – Ministerio de Energía y Minería, con el
8 patrocinio letrado de SUSANA ELENA VEGA, en su carácter de Subprocuradora
9 del Tesoro de la Nación, designada mediante Decreto N° 259/2015, con domicilio
10 procesal constituido en la calle 8 Nº 925, Casillero Nº 806, de la Ciudad de La Plata,
11 domicilio electrónico: CUIT 27224104044, en los autos caratulados: “CENTRO DE
12 ESTUDIOS PARA LA PROMOCIÓN DE LA IGUALDAD Y LA SOLIDARIDAD
13 Y OTROS C/ MINISTERIO DE ENERGÍA Y MINERÍA S/ AMPARO
14 COLECTIVO” (Expte. Nº 8399/2016), a V.E. nos presentamos y respetuosamente
15 decimos:
16 -I-
17 OBJETO
18 Que en ejercicio del mandato conferido venimos en tiempo y forma a interponer el
19 Recurso Extraordinario Federal previsto en el art. 14 de la Ley 48, contra la sentencia
20 de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, Sala II, de fecha 7 de julio de 2016,
21 notificada al Estado Nacional en la misma fecha, que resolvió, en síntesis, modificar la
22 resolución recurrida y, en consecuencia, declarar la nulidad de las Resoluciones Nros.
23 28 y 31 del Ministerio de Energía y Minería (en adelante, MINEM) ambas del año
24 2016, retrotrayéndose la situación tarifaria a la existente previamente al dictado de
25 ambas.
26 Toda vez que se halla en tela de juicio la inteligencia de normas federales y la

1
1 decisión definitiva del superior tribunal de la causa ha sido adversa a la pretensión que
2 esta parte fundó en ellas (conforme al art. 14, inc. 3°, Ley 48), venimos a interponer el
3 presente Recurso Extraordinario. En tal sentido, y dado que se encuentra en discusión el
4 alcance que cabe asignar a normas de derecho federal, solicitamos a la Corte Suprema
5 de Justicia de la Nación que se pronuncie sobre la cuestión disputada, circunstancia que
6 impone examinar la interpretación que realizó el a quo de las normas aplicables al
7 litigio (Fallos: 311:2553; 314:529; 316:27; 321:861, entre muchos otros).
8 Por ello y en virtud de las consideraciones de hecho y fundamentos de derecho
9 que a continuación se desarrollan, solicitamos la apertura de la vía extraordinaria,
10 conforme al art. 14 de la Ley 48, elevándose las actuaciones a la CSJN a fin de que
11 revoque, en su totalidad, la sentencia recurrida.
12 - II-
13 PROCEDENCIA FORMAL
14 LA DECISIÓN APELADA PROVIENE DEL SUPERIOR TRIBUNAL DE LA
15 CAUSA Y REVISTE CARÁCTER DE SENTENCIA DEFINITIVA.
16 (Acordada N° 4/07, artículo 3, inciso a)
17 En el caso de autos, la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, Sala II,
18 constituye el tribunal superior de la causa (conf. art. 6, Ley 4.055 y Decreto-ley N°
19 1.285/58 y sus modificatorias). El Recurso Extraordinario resulta procedente pues la
20 sentencia dictada reviste el carácter de definitiva sobre el punto en litigio y causa un
21 gravamen irreparable a los intereses del Estado Nacional.
22 En efecto, en el caso se trata de una sentencia de segunda instancia por la cual se
23 ha resuelto “modificar” la resolución definitiva dictada en el juicio de amparo (Ley N°
24 16.986) y declarar la nulidad de las Resoluciones antes citadas.
25 En el caso, se encuentran en juego situaciones de gravedad tal que comprometen
26 el devenir de las instituciones que establece la Constitución Nacional y el futuro de

2
1 aspectos esenciales en materia de seguridad y abastecimiento de un servicio público que
2 afecta a toda la comunidad y, particularmente, a los derechos de los usuarios.
3 Esa CSJN -en el marco procesal del Recurso Extraordinario- ha definido a la
4 sentencia definitiva y ha establecido cuáles son aquellas que por sus efectos se le
5 equiparan. Así, surge que sentencia definitiva es, entre otras, aquella que dirime o pone
6 fin al pleito, tal como sucede en estos autos.
7 Por otra parte, y tal como será suficientemente expuesto más adelante, las
8 particularidades de esta cuestión exceden ampliamente el interés individual y conllevan
9 un claro supuesto de gravedad institucional al comprometer instituciones básicas de la
10 Nación, lo que por sí solo habilita la instancia extraordinaria conforme lo ha sostenido
11 la CSJN en forma reiterada (Fallos: 248:119, 189 y 503, 350:426) y los derechos de los
12 usuarios en su conjunto.
13 Lo que se debate en autos, y que excede la cuestión meramente tarifaria, es uno de
14 los aspectos esenciales en materia de servicios públicos: que el Estado adopte las
15 medidas conducentes para asegurar la protección de los derechos de los usuarios a la
16 prestación del servicio público (conf. art. 42, 2° párrafo, Constitución Nacional).
17 La gravedad institucional presente en el caso de autos, se acrecienta además frente
18 al hecho de que un Tribunal Federal, declarándose competente, se arrogue la facultad de
19 convalidar o nulificar con efecto en todo el país las Resoluciones en crisis (sin el debido
20 cumplimiento de las acordadas de la Corte y normas procesales pertinentes), ordenando
21 retrotraer la situación tarifaria existente con anterioridad al dictado de aquellas, con las
22 consecuencias que ello implica y que aquí se analizarán, sin valorar el interés general
23 comprometido en esta causa.
24 -III-
25 CIRCUNSTANCIAS DE LA CAUSA RELACIONADAS CON LA
26 CUESTIÓN FEDERAL INVOCADA POR EL ESTADO NACIONAL.

3
1 III. I. La Cuestión Federal involucrada en el caso.
2 En los presentes actuados existe cuestión federal suficiente, en los términos del
3 artículo 14 de la Ley Nº 48, toda vez que el inciso 3º dispone que solo podrá apelarse
4 ante la Corte Suprema “cuando la inteligencia de alguna cláusula de la Constitución, o
5 de un tratado o ley del Congreso, o una comisión ejercida en nombre de la autoridad
6 nacional haya sido cuestionada y la decisión sea contra la validez del título, derecho,
7 privilegio o exención que se funde en dicha cláusula y sea materia de litigio”.
8 En el caso se encuentra en tela de juicio la inteligencia de actos estatales de rango
9 federal: las Leyes 17.319, 24.076, del art. 42 y concordantes de la Constitución
10 Nacional y de las Resoluciones MINEM Nº 28/2016 y Nº 31/2016, así como de las
11 Resoluciones dictadas por el ENARGAS Nros. I/3723, I/3724, I/3725, I/3726, I/3727,
12 I/3728, I/3729, I/3730, I/3731, I/3732, I/3733 y I/3737 que regulan aspectos de un
13 servicio público federal y, asimismo, las normas dictadas en el marco de la emergencia
14 a partir del año 2002.
15 La sentencia recurrida ha decidido en contra de las normas federales en las cuales
16 esta parte fundó su derecho. En consecuencia, queda claro que la errónea interpretación
17 de las normas federales referidas y la falta de aplicación de la normativa vigente
18 constituyen "cuestión federal simple" que habilita la presente instancia.
19 Con el dictado de la sentencia en crisis se han violentado principios, derechos y
20 garantías amparados por la Constitución Nacional, como el derecho a la igualdad de los
21 usuarios; la defensa de los intereses de usuarios de distintos puntos del país que no han
22 otorgado mandato alguno a los actores para su representación en juicio; el acceso a la
23 prestación del servicio en condiciones de seguridad, eficiencia y calidad; así como las
24 potestades de la Administración para organizar y regular el servicio público de acuerdo
25 al mandato legal conferido.
26 Por otra parte, la sentencia recurrida ha sido dictada haciendo caso omiso al

4
1 conflicto de competencia planteado, circunstancia ésta que ha sido lisa y llanamente
2 soslayada por la Cámara, incumpliendo su deber de someter la contienda a la decisión
3 del superior.
4 Además, la sentencia recurrida no se encuentra fundada en el derecho aplicable.
5 La genérica reseña de solo una parte de la normativa referida a la audiencia pública -
6 pero sin demostrar su aplicación al caso de autos- no resulta fundamentación suficiente
7 para considerar al decisorio impugnado como derivación razonada del derecho
8 aplicable, circunstancia que lo torna arbitrario (esto es, la distinción entre las revisiones
9 tarifarias transitorias y las integrales).
10 En consecuencia, la errónea interpretación de las normas federales referidas y el
11 avance ilegítimo sobre materias de competencia de la Administración constituyen
12 cuestión federal suficiente para habilitar la presente instancia.
13 La doctrina especializada ha sostenido que dentro de la noción de derecho
14 federal “…quedan incluidos también los actos de las autoridades nacionales derivados
15 del ejercicio de sus facultades constitucionales como gobierno federal…”
16 (GUASTAVINO, Elías P., Recurso Extraordinario de Inconstitucionalidad. Concepto y
17 caracteres del derecho federal, Ed. La Rocca, Buenos Aires, 1992, págs. 407-409).
18 Las circunstancias expuestas habilitan la instancia extraordinaria, conforme lo ha
19 sostenido esa CSJN en forma reiterada (Fallos: 248:119, 189 y 503; 350:426).
20 III. II. La Arbitrariedad.
21 La sentencia, en los puntos que resultan materia de agravio, es arbitraria por
22 carecer de razonamiento y fundamentación suficiente, conforme con los parámetros
23 establecidos por la jurisprudencia de ese Alto Tribunal. La Corte Suprema ha
24 descalificado como arbitrarios pronunciamientos en los cuales se efectuaban
25 afirmaciones dogmáticas, carentes de sustentación objetiva y que constituían
26 fundamento solo aparente de la decisión (Fallos: 250:152; 252:40, 326: 3180).

5
1 En lo que resulta estrictamente materia de agravio, la sentencia de la Cámara ha
2 incurrido en diversas causales de arbitrariedad: (i) la primera de ellas es que sus
3 fundamentos respecto al caso concreto son puramente dogmáticos pues, en todos los
4 aspectos decisivos, el a quo solo efectúa meras remisiones a normas generales, a citas
5 doctrinarias y jurisprudencia referidas a la cuestión de la audiencia pública, pero omite
6 el análisis y la aplicación de normas específicas atinentes al caso y elude también la
7 consideración de precedentes jurisprudenciales decisivos para elucidar la cuestión
8 debatida en el marco de revisiones transitorias de las tarifas; máxime cuando ya está en
9 curso el procedimiento integral que conlleva, sin duda alguna, la convocatoria a
10 audiencia pública; (ii) la simple lectura de la sentencia en crisis pone de manifiesto que
11 carece de fundamentación lógica basada en los hechos de la causa y en la aplicación del
12 derecho vigente y, por ello, debe ser revocada. En este sentido, la sentencia deviene
13 arbitraria porque ha soslayado la garantía jurisdiccional. Y, precisamente, lo que
14 centralmente protege la doctrina de la arbitrariedad elaborada por la Corte es que el
15 proceso se estructure, desarrolle y finalice con todas las garantías exigibles para
16 conformar, constitucionalmente, la noción clave del proceso justo. De allí que sea
17 condición de validez de todo pronunciamiento judicial que éste sea fundado (Fallos:
18 318:189, 319:2264, entre muchos otros); (iii) el decisorio tampoco explica cómo se
19 protegen los derechos de los usuarios, en razón de la diversidad de situaciones
20 alcanzadas (usuarios de diferentes zonas y con necesidades disímiles) y, en particular, el
21 porqué de la anulación de la tarifa social que comprende un universo mucho mayor que
22 el régimen anterior.
23 La Cámara omitió valorar concretamente que se encuentra en juego el correcto
24 funcionamiento del servicio público de transporte y distribución de gas natural y el
25 principio sustancial de asegurar el abastecimiento de gas, conforme surge de la
26 normativa regulatoria aplicable.

6
1 III. III. Gravedad institucional y trascendencia del tema planteado.
2 La peculiar relevancia de las cuestiones involucradas y decididas excede el interés
3 particular, configurando un supuesto de gravedad institucional que habilita la instancia
4 extraordinaria conforme a lo sostenido por la CSJN reiteradamente (Fallos: 248:189). El
5 agravio inferido al Estado Nacional por la sentencia recurrida es de una gravedad
6 institucional tal que corresponde recurrir ante el más Alto Tribunal para reparar un daño
7 que, de otro modo, no podría ser subsanado, configurándose en tal supuesto una virtual
8 denegación de justicia.
9 Las circunstancias señaladas revelan que en el caso se dan los supuestos que ese
10 Alto Tribunal señaló como constitutivos de gravedad institucional (Fallos: 248:119, 189
11 y 503, 350:426).
12 Por su parte, el más Alto Tribunal receptó la idea de la trascendencia de la
13 cuestión debatida para admitir -en ciertos casos- el Recurso Extraordinario. Es
14 indudable que, en estos autos, la trascendencia de la cuestión debatida habilita
15 plenamente la instancia extraordinaria, ya que está en juego el interés público
16 comprometido en el correcto funcionamiento de un servicio público esencial.
17 III. IV. Circunstancias relevantes del caso:
18 1. La Demanda interpuesta.
19 El Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad (CEPIS)
20 promovió Acción de Amparo contra el Estado Nacional – Ministerio de Energía y
21 Minería, en los términos del art. 43 de la Constitución Nacional y la Ley N° 16.986 y,
22 como medida cautelar, pidió la suspensión de la aplicación del nuevo cuadro tarifario.
23 Posteriormente, Consumidores Argentinos -Asociación para la Defensa,
24 Educación e Información de los Consumidores- se presentó y solicitó su incorporación
25 como litisconsorte activo, adhiriendo a la demanda entablada y solicitando, además, la
26 suspensión de las Resoluciones del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) por

7
1 las cuales se aprobaron los cuadros tarifarios para todas las zonas del país hasta tanto se
2 realice la audiencia pública prevista por el art. 46 de la Ley N° 24.076.
3 Con fecha 15 de abril de 2016, el juez federal de primera instancia rechazó la
4 medida cautelar solicitada por la actora y requirió del Estado Nacional (MINEM) el
5 informe previsto en el art. 8 de la Ley N° 16.986.
6 2. Contestación de la demanda por parte del Estado Nacional. No
7 consentimiento de la competencia de la justicia federal de La Plata para entender
8 en el caso de autos.
9 En fecha 16 de mayo del corriente, esta parte contestó el traslado conferido y
10 presentó el informe del art. 8 previsto en la citada Ley. Como cuestión preliminar se
11 informó que, con anterioridad a dicha presentación, se había planteado la cuestión de
12 competencia por la vía inhibitoria (conf. con los arts. 20 de la Ley N° 26.854 y 7 del
13 CPCCN) por ante la Justicia Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal con
14 sede en la Ciudad de Buenos Aires, habiendo así recaído el pedido en el Juzgado del
15 Fuero N° 5, a cargo de la Dra. María Alejandra Biotti.
16 Es decir, esta parte nunca consintió la competencia de la Justicia Federal de La
17 Plata y así fue expuesto en la contestación de la demanda de amparo.
18 A su vez, se expusieron las razones que tornan improcedente la acción entablada.
19 Entre ellas, se destacó: a) la legitimidad y razonabilidad de las Resoluciones
20 impugnadas; b) la ausencia de arbitrariedad o ilegalidad manifiesta exigida en el art. 43
21 de la Constitución Nacional; c) la inexistencia de lesión, restricción o alteración
22 comprobadas en la causa para obtener la declaración de inconstitucionalidad de los
23 actos atacados en los términos ordenados; d) la acreditación de que la cuestión debatida
24 compromete el desarrollo de actividades esenciales del Estado Nacional y, por ende,
25 derechos de las personas; y e) la circunstancia de que la cuestión de autos exige una
26 mayor amplitud de debate y prueba.

8
1 3. La Sentencia de primera instancia que rechaza la Acción de Amparo.
2 En fecha 31 de mayo del corriente, el Juez federal de primera instancia dictó
3 sentencia definitiva en los siguientes términos: “1.- Rechazando la acción interpuesta
4 tendiente a obtener la suspensión de las Resoluciones Nº 28/2016 y 31/2016
5 correspondientes al Ministerio de Energía y Minería, así como de la normativa dictada
6 en su consecuencia. 2.- Ordenando al Estado Nacional -Ministerio de Energía y
7 Minería- a que, frente al nuevo esquema tarifario -transitorio o definitivo- de los
8 servicios públicos de transporte y distribución de gas natural dispuesto por las
9 resoluciones referidas, convoque… a Audiencia Pública… 3.- La audiencia se regirá
10 por el procedimiento reglado por el Decreto PEN 1172/2003, debiendo convocarse
11 para ser realizada en el plazo de veinte (20) días desde que la presente sentencia
12 adquiera firmeza…”.
13 4. Apelación de la Actora.
14 Contra la sentencia dictada por el Juez de grado, el CEPIS interpuso Recurso de
15 Apelación y solicitó su revocación. Se agravió diciendo que el juez confundió la
16 pretensión de la actora y que la decisión a la que arribó resulta contraria a la normativa
17 constitucional y legal que debe regir en materia de usuarios de servicios públicos. Indicó
18 que el Juez de grado no advirtió que lo solicitado consistía solamente en la falta de
19 realización de la audiencia pública.
20 Resaltó que el único planteo realizado por esa parte fue que la audiencia pública
21 “era un paso previo y necesario” para que pudiera autorizarse el aumento tarifario del
22 servicio público de gas. Además, sostuvo que la sentencia es contradictoria por cuanto
23 constata que las Resoluciones cuestionadas se dictaron sin cumplir con la audiencia
24 pública y, sin embargo, deja en vigencia dichas normas.
25 Finalmente argumenta -en contradicción con lo dicho previamente- que la única
26 interpretación conforme a derecho solo puede acarrear una única consecuencia lógica en

9
1 términos jurídicos: “la anulación de las Resoluciones 28 y 31 del 2016 del Ministerio de
2 Energía y Minería”.
3 Con respecto al Recurso de Apelación interpuesto por Consumidores
4 Argentinos, éste se agravia por considerar que el propio Juez de primera instancia
5 reconoció que el procedimiento estuvo viciado por ser ineludible la participación
6 ciudadana y -a la vez- decidió que el nuevo régimen tarifario no resulta irrazonable ni
7 ilegítimo.
8 5. La Apelación del Estado Nacional y la Contestación de los Agravios de la
9 Actora.
10 En el Recurso de Apelación interpuesto contra la sentencia de primera instancia,
11 esta parte se agravió porque, sin perjuicio de rechazar la acción interpuesta, ordenó al
12 Estado Nacional a que convoque a audiencia pública.
13 Por otro lado, esta parte contestó oportunamente el traslado de los agravios
14 expresados por la actora básicamente en los siguientes términos: 1) en cuanto al
15 agravio sobre la supuesta confusión respecto de la pretensión amparista -que solamente
16 consistía en la falta de realización de la audiencia pública- esta parte reiteró lo expuesto
17 en el informe del art. 8 de la Ley N° 16.986 con relación a la falta de exigencia de
18 convocar a dicha audiencia en el marco de la readecuación transitoria de las tarifas, sin
19 perjuicio de la realización de la audiencia en el trámite de revisión integral; y 2) esta
20 parte contestó que la fijación del precio del gas en “boca de pozo” (o en el punto de
21 ingreso al sistema de transporte, en adelante: PIST) no reviste el carácter de servicio
22 público y no se encuentra regulado por la Ley N° 24.076.
23 6. La Sentencia de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata.
24 Con fecha 7 de julio de 2016, la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones de
25 La Plata dictó sentencia, resolviendo: 1) acumular a la presente causa todas las acciones
26 colectivas, conforme a las Acordadas 32/2014 y 12/2016; 2) declarar la nulidad de las

10
1 Resoluciones MINEM Nros. 28/2016 y 31/2016; y 3) remitir copia del pronunciamiento
2 a la jueza requirente del fuero Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal de la
3 Ciudad de Buenos Aires. Para así decidir, sostuvo:
4 a) Con relación a la Competencia del Tribunal: “… dado que los jueces federales
5 deben declarar su incompetencia en cualquier estado del proceso, corresponde a esta
6 Cámara examinar la competencia territorial...”. Y agregó: “… es dable afirmar la
7 admisibilidad de accionar por esta vía en el lugar en que se lo ha hecho, por tratarse
8 del juez del lugar donde el acto produce sus efectos en relación con los actores, y por lo
9 tanto, el que se encuentra en mejores condiciones para resolver el presente conflicto a
10 su respecto. En virtud de dichas consideraciones, el a quo resulta competente para
11 entender en autos…”.
12 b) Con relación a la Audiencia Pública, luego de reseñar normativa, jurisprudencia y
13 doctrina al respecto, la sentencia dice que: “… corresponde ordenar al Estado Nacional
14 -Ministerio de Energía y Minería- que convoque a una Audiencia Pública…. En
15 consecuencia, las citadas resoluciones devienen nulas por no haber sido precedido su
16 dictado de las audiencias públicas cuyo cumplimiento resulta exigible…”.
17 c) Con respecto al precio del gas en el PIST, en su voto el Juez Schiffrin expresa que:
18 “La cuestión aquí consiste, en dilucidar si el supuesto nuevo cuadro tarifario que se
19 aplica a raíz de la resolución 28/2016, constituye realmente un reajuste de tarifas… o
20 establece, disfrazado de tarifa, un cargo…”. Y continúa: “Se trata pues, de que tarifas
21 indeterminadas de servicios… se integran con sumas destinadas a que el Estado
22 Nacional financie los acuerdos de precios a los que llegó con las compañías de
23 producción y transporte de gas. O sea que, se trata de establecer una contribución, no
24 bien determinada, para gastos específicos del Estado Nacional que no sólo carece de
25 base legal, sino que aun teniéndola sería inválida, pues los impuestos no sólo deben
26 determinar un hecho imponible sino, un monto cuantitativo razonable para la

11
1 contribución… En virtud de todas las razones expuestas, estimo que corresponde
2 declarar que las resoluciones en crisis son nulas”.
3 III. V. Oportunidad en que se introdujo el planteo de la cuestión federal.
4 La introducción del planteo del caso federal se realizó desde la primera
5 presentación efectuada por esta parte, es decir, desde la contestación del informe del art.
6 8 de la Ley 16.986.
7 Posteriormente, esta parte mantuvo el planteo del caso federal en las posteriores
8 presentaciones (recurso de apelación de la sentencia de grado y contestación del traslado
9 de los agravios de la actora).
10 - IV -
11 EL GRAVAMEN QUE PRODUCE AL ESTADO NACIONAL
12 LA DECISIÓN APELADA
13 (Acordada N° 4/07, artículo 3°, inciso c)
14 En el caso, resulta evidente que la sentencia recurrida ocasiona un perjuicio
15 concreto y actual al Estado Nacional, al haberse dictado una sentencia que declara la
16 nulidad de actos estatales de rango federal que gozan de presunción de legitimidad
17 (Resoluciones MINEM Nros. 28/2016 y 31/2016) y decidido sobre políticas públicas,
18 soslayando el cumplimiento de la normativa aplicable al caso, efectuando meras
19 consideraciones abstractas y citas doctrinarias y jurisprudenciales genéricas, sin una
20 evaluación del caso concreto en debate (esto es: los derechos de las diferentes categorías
21 de usuarios y la celebración de audiencia pública en el trámite de revisión integral ya
22 iniciado por el Estado Nacional). Es más, el modelo anterior (al cual retrotrae la
23 sentencia) debía ser necesariamente reemplazado por otro más racional e igualitario.
24 La declaración de nulidad de los actos mencionados, sin el exhaustivo análisis que
25 la gravedad de tal declaración amerita, afecta gravemente los derechos de los usuarios y
26 el interés público comprometido al vulnerarse la organización y regulación de un

12
1 servicio público esencial -de naturaleza federal- que se encuentra en una situación de
2 extrema gravedad por diversas razones (escasez del recurso, falta de inversiones en
3 exploración y producción de gas y en obras de infraestructura para la expansión y el
4 mantenimiento de las redes de transporte y distribución), circunstancias que afectan
5 particularmente los derechos de los usuarios ante la deficiente prestación del servicio.
6 A continuación, se detallan los agravios, en particular, y se refutan los
7 fundamentos de la sentencia impugnada.
8 -V-
9 PROCEDENCIA SUSTANCIAL
10 REFUTACIÓN DE LOS FUNDAMENTOS DE LA DECISIÓN APELADA.
11 (Acordada N° 4/07, artículos 3° -inciso d- y 10)
12 V. I. Primer Agravio: El desconocimiento de la cuestión de competencia por
13 parte del tribunal a quo.
14 Agravia a esta parte la sentencia recurrida, en cuanto decidió la cuestión debatida
15 desconociendo deliberadamente el conflicto de competencia suscitado en estos autos.
16 En efecto, con anterioridad a la presentación del informe del art. 8 de la Ley
17 16.986, en fecha 13 de mayo de 2016 esta parte inició los autos: “ESTADO
18 NACIONAL C/ CEPIS S/ INHIBITORIA”, Expediente N° 31.340/16, que fue radicado
19 ante el Juzgado Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal N° 5, de la Ciudad
20 de Buenos Aires.
21 En fecha 16 de mayo se presentó el referido informe, en cuyo capítulo II se
22 denunció el planteo de la cuestión de competencia por la vía inhibitoria y se manifestó
23 expresamente que esta parte no consentía la competencia del Juzgado Federal N° 4 de
24 La Plata. Ello, sin perjuicio de que, a efectos de no provocar la indefensión del Estado
25 Nacional, se procedió a contestar la demanda.
26 La sentencia de primera instancia fue dictada en fecha 31 de mayo de 2016, con

13
1 anterioridad a la sentencia recaída en los autos “ESTADO NACIONAL C/ CEPIS S/
2 INHIBITORIA”. En aquella sentencia, el Juez de grado desestimó la cuestión de
3 competencia, alegando que a esa fecha no había recibido solicitud alguna por parte de
4 otro órgano jurisdiccional a través de la cual se hubiere solicitado que ese Juzgado
5 Federal N° 4 de La Plata declinara su competencia y fundando, además, su decisión, en
6 el art. 16 de la Ley 16.986. Sin embargo, cabe señalar que: (i) por un lado, la vía de la
7 inhibitoria resulta aplicable al proceso de amparo por imperio del art. 19 de la Ley
8 26.854; y (ii) por el otro, esta parte ya había interpuesto a ese momento el planteo de
9 inhibitoria, sólo que la Jueza Biotti aún no se había expedido, por lo que la falta de
10 resolución a ese tiempo, con relación a la inhibitoria planteada, no resultaba en absoluto
11 imputable a esta parte.
12 La sentencia del Juzgado Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal N° 5
13 fue dictada en fecha 7 de junio del corriente y, en fecha 10 de junio, fue recibido el
14 Oficio-Ley 22.172 en el Juzgado Federal N° 4 de La Plata. Sin embargo, dado que las
15 actuaciones se encontraban ya radicadas ante la Cámara Federal de Apelaciones de La
16 Plata, el Juez de origen remitió a dicha Cámara las actuaciones recibidas desde la otra
17 jurisdicción.
18 De lo expuesto se deduce claramente que -en tal oportunidad- quedó configurado
19 formalmente el conflicto de competencia, aunque sus efectos deben remontarse a la
20 fecha de su planteo por esta parte (13 de mayo de 2016) por haberse cuestionado -desde
21 entonces- la competencia de la Justicia Federal de La Plata para entender en esta causa.
22 No obstante, el tribunal a quo soslayó en forma palmaria las normas aplicables a
23 la cuestión de competencia, toda vez que una vez recibido el oficio, el tribunal requerido
24 debió haberse pronunciado aceptando o no la inhibición (conf. art. 10, CPCCN). En
25 caso de mantener su competencia, debió haber enviado sin otra sustanciación las
26 actuaciones al tribunal competente para dirimir la contienda y comunicarlo sin demora

14
1 al tribunal requirente para que remitiera las suyas.
2 Pero, contrariamente a lo establecido en dicha norma, el a quo pasó por alto el
3 conflicto de competencia entablado, argumentando que: “… dado que los jueces
4 federales deben declarar su incompetencia en cualquier estado del proceso,
5 corresponde a esta Cámara examinar la competencia territorial, con carácter previo a
6 la revisión del fondo del asunto...”. Y agregó que: “… es dable afirmar la admisibilidad
7 de accionar por esta vía en el lugar en que se lo ha hecho, por tratarse del juez del
8 lugar donde el acto produce sus efectos en relación con los actores, y, por lo tanto, el
9 que se encuentra en mejores condiciones para resolver el presente conflicto a su
10 respecto”.
11 En este punto, la arbitrariedad de la sentencia recurrida resulta patente. El a quo
12 reconoce la existencia del conflicto de competencia; se declara competente para
13 entender en estos autos; y, sin embargo, en violación a lo establecido en el CPCCN (art.
14 10) dicta sentencia sobre el fondo de la cuestión.
15 Por ello, y dado que dicho tribunal ha excedido sus atribuciones y soslayado la
16 aplicación de la norma procesal referida, solicito a V.E. que revoque el pronunciamiento
17 impugnado y remita las actuaciones al tribunal competente para dirimir la contienda.
18 V. II. Segundo agravio: la cuestión en torno a la intervención de la Justicia
19 Federal de Mar del Plata.
20 Tal como lo sostiene el propio tribunal a quo, el expediente correspondiente a la
21 Justicia Federal de Mar del Plata fue presentado en horas previas a esta causa. Por tanto,
22 sin perjuicio de que la causa radicada ante la Justicia Federal de Mar del Plata haya sido
23 rechazada in limine, ello en modo alguno implica la habilitación de la competencia del
24 Tribunal Federal de La Plata.
25 V. III. Tercer agravio: extralimitación del a quo en la supuesta defensa del
26 derecho afectado.

15
1 En lo referido a la competencia, finalmente señala el tribunal que a los fines de la
2 fijación de la competencia en razón del territorio son varias las pautas posibles a seguir,
3 manifestando que debe admitirse la solución que más facilidades pudiese otorgar a la
4 defensa de los derechos de los afectados. Este criterio así adoptado por el tribunal, con
5 fundamento en meras citas doctrinarias, implica desconocer lisa y llanamente el derecho
6 de los otros usuarios (no residentes en la Ciudad de La Plata), por lo que tal decisión
7 resulta descontextualizada y arbitraria en este punto.
8 V. IV. Cuarto agravio: La cuestión relativa a la audiencia pública.
9 1. La inexistencia de incumplimientos en materia de Audiencias Públicas en
10 el presente caso de revisión transitoria de las tarifas: En el capítulo V, puntos 1 y 2,
11 de la sentencia recurrida, el a quo se dedica a reseñar jurisprudencia de la CSJN, citas
12 doctrinarias, normas constitucionales y tratados internacionales relativos a la audiencia
13 pública: su concepto, alcances y obligatoriedad, entre otras afirmaciones dogmáticas.
14 Sin embargo, tal profusa reseña no incluye la explicación de cómo dicha
15 normativa, doctrina y jurisprudencia resultan aplicables al caso concreto.
16 Más aun, la sentencia dice por caso que: “… corresponde examinar la normativa
17 específica aplicable al caso”, pero en verdad sólo se limita a transcribir algunos
18 artículos del marco regulatorio del servicio público de transporte y distribución de gas
19 natural (arts. 46 y 47, Ley 24.076), del Decreto N° 1.738/92 (apartado XI, acápite 10) y
20 del Decreto N° 1.172/03, sin dedicar una sola línea a la aplicación concreta de dichas
21 normas a la cuestión debatida y a la demostración de la exigencia legal de celebrar
22 audiencia pública en el caso de autos (revisión transitoria de las tarifas).
23 Por otra parte, la sentencia impugnada no realiza ninguna distinción entre las
24 resoluciones que aprueban los incrementos en el “precio” del gas (Res. MINEM N°
25 28/16) de aquellas otras que aprueban los aumentos en las “tarifas” de los servicios
26 públicos de transporte y distribución de gas (Res. MINEM N° 31/16 y las distintas

16
1 Resoluciones ENARGAS antes citadas).
2 Es decir, sostiene de modo genérico e impreciso que la realización de la audiencia
3 pública con carácter previo al dictado de los actos cuestionados es un requisito
4 obligatorio derivado del plexo jurídico constitucional, convencional y legal aplicable.
5 Sin embargo, entendemos que un análisis preciso de la cuestión obliga a
6 diferenciar el caso del incremento en los “precios” del gas, de la adecuación transitoria
7 en las “tarifas” de transporte y distribución del servicio.
8 1. 1. El alcance del artículo 42 de la Constitución Nacional en materia de
9 participación de los usuarios en los servicios públicos: Cabe aclarar que en modo alguno
10 se discute la necesaria participación ciudadana a través de las audiencias públicas -u
11 otro mecanismo de participación- en el marco de las revisiones tarifarias en materia de
12 servicios públicos.
13 La celebración de audiencias públicas constituye una obligación de carácter
14 previo al dictado de ciertos actos administrativos, como los referidos a los incrementos
15 tarifarios de servicios públicos, pero siempre dentro del marco y los alcances
16 expresamente previstos en la ley y las normas específicas aplicables.
17 Ahora bien, en el supuesto de autos cabe señalar que en el caso de la Resolución
18 MINEM N° 28/16 no se está en presencia de una tarifa de servicio público, sino del
19 precio del gas en el PIST; y en el caso de las Resolución MINEM N° 31/16, la
20 obligatoriedad de dicha audiencia está normativamente prevista en el marco específico
21 del procedimiento de la Revisión Tarifaria Integral (RTI), y no en el marco de
22 Adecuaciones Transitorias de Tarifas (como es el caso de esta Resolución).
23 Por lo que, respecto de esta última, la obligatoriedad de la audiencia pública no
24 está impuesta en el marco del procedimiento en el cual fue dictada (adecuaciones
25 transitorias de tarifas), sino que está expresamente prevista en el contexto y oportunidad
26 del procedimiento de RTI, que por lo demás se encuentra iniciado a la fecha,

17
1 previéndose así la correspondiente celebración de audiencia pública en el
2 transcurso del año en curso (octubre o noviembre del 2016) y tal como lo
3 contemplan las normas específicas aplicables que seguidamente se analizan.
4 De esta manera, la sentencia en crisis, en cuanto nada de ello analiza al respecto,
5 es fruto de una interpretación parcial del artículo 42 de la Constitución Nacional y del
6 marco regulatorio (Ley 24.076).
7 Sin perjuicio de las distintas posturas sobre la existencia o inexistencia de
8 basamento constitucional de la obligatoriedad de las audiencias públicas y del
9 consecuente alcance del precedente “Youssefian” -citado por el a quo en la sentencia en
10 crisis-, con posterioridad a dicho precedente se sucedieron otros pronunciamientos
11 judiciales, tanto de Cámara (CNCAF, Sala de Feria, “Defensor del Pueblo de la Nación
12 c/ PEN”, causa N° 33.196/99; Sala II, "Celadi y otro c/E.N. y otros s/amparo ley
13 16.986", 10/08/00), como de la CSJN -incluso algunos muy recientes- que abandonaron
14 la tesitura inicialmente adoptada por la Sala IV del Fuero Contencioso en la causa
15 “Youssefian” citada (entre otros, CSJN, “Soldano”, 15/5/2014; CSJN, “Defensoría del
16 Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires c/ Sec. Comunicaciones s/Amparo”, 31/10/2006).
17 Estos precedentes se apoyan en el entendimiento de que el instituto de la
18 audiencia pública no tiene raigambre constitucional (sin perjuicio de los
19 mecanismos de participación como trámite necesario e ineludible). Por tanto, la
20 obligatoriedad de convocarla existe cuando se presentan los supuestos
21 expresamente establecidos en los marcos regulatorios.
22 En particular, la CSJN ha señalado (en el año 2014) que sólo cuando se configura
23 nítidamente alguna de las circunstancias reguladas en las leyes que el servicio, es
24 imperativo convocar a la audiencia con anterioridad (CSJN, “Soldano”; “Cooperativa de
25 Trabajo Cristalería Vitrofin Limitada c/ E.N. y ENARGAS”, 30/09/2014; “Club
26 Gimnasia y Esgrima Santa Fe y otros c/ E.N.A. y otros s/ ordinario”), e incluso en

18
1 precedentes anteriores ha ido más allá, al precisar que: “la participación ciudadana en
2 la toma de decisiones públicas, que traduce una faceta del control social, puede
3 manifestarse de variadas maneras distintas, una de las cuales es la audiencia pública.
4 Aunque no constituye la única alternativa constitucional, en tanto el art. 42 no prevé ni
5 explícita ni implícitamente, sino que deja en manos del legislador la previsión del
6 mecanismo que mejor asegure aquella participación en cada caso” (CSJN, “Def. del
7 Pueblo… c/ Sec. Com.”, ya citado; el resaltado es propio).
8 En definitiva, la obligación de celebrar audiencia pública -sin perjuicio de los
9 otros mecanismos de participación obligatorios- sólo resulta exigible como requisito de
10 validez del dictado de actos estatales cuando esté previsto y se configuren las
11 circunstancias que prevea el marco regulatorio o legal que rige la actividad.
12 Como se verá seguidamente, no existe ninguna disposición que exija, en el caso
13 de autos, la necesidad de llevar a cabo audiencias públicas como requisito previo
14 ineludible al dictado de los actos anulados, sin perjuicio de su obligatoriedad en el
15 trámite de revisión integral de las tarifas (RTI).
16 1. 2. El caso de la Resolución MINEM N° 28/16: La anulación de la Resolución
17 MINEM N° 28/16, con fundamento en el hecho de no haberse realizado audiencia
18 pública, resulta claramente irrazonable.
19 Ello, porque la Resolución indicada aprueba el precio del gas en el PIST y no
20 guarda relación directa con las tarifas de los servicios públicos.
21 En efecto, mientras que el transporte y la distribución del gas fueron declarados
22 servicios públicos (y reglados por la Ley 24.076); la producción, captación y
23 tratamiento de dicho recurso quedó exenta de dicha calificación (y de tal normativa),
24 continuando regulada por la Ley de Hidrocarburos N° 17.319. Cabe remarcar que ésta
25 no dispone previsión alguna que establezca para el supuesto considerado, la obligación
26 de llamar a una audiencia pública previa a establecer su precio.

19
1 La Ley 24.076, al no incluir en su ámbito de aplicación a la producción, captación
2 y tratamiento del gas natural, naturalmente tampoco establece el requisito específico de
3 audiencia pública para la fijación de dichos precios.
4 En definitiva, el mecanismo de la audiencia pública está diseñado para actividades
5 calificadas legalmente como “servicios públicos” y siempre que aquella audiencia
6 estuviere prevista en el marco regulatorio (es decir, cuando no se contemple otro
7 mecanismo de participación de los usuarios).
8 Bajo ningún supuesto puede extenderse dicha interpretación a actividades que no
9 sean servicios públicos (como la producción, captación y tratamiento del gas natural), o
10 cuando la normativa no lo prevea expresamente (como ocurre con la Ley 17.319).
11 De tal modo, es errónea la conclusión a la que llega el a quo en torno al origen
12 constitucional de la pretendida obligación del MINEM de celebrar la audiencia con
13 anterioridad al dictado de la Resolución N° 28/16, pues ni los artículos 42 y 43 de la
14 Constitución Nacional, ni las fuentes del derecho supranacional hacen alusión a ella, así
15 como ninguna otra disposición legal o reglamentaria.
16 Ello es así, porque sin perjuicio de valorar la importancia que representa
17 para los derechos de los usuarios el art. 42 de la CN, no es posible extender la
18 obligatoriedad de la celebración de audiencias públicas a los supuestos en que la
19 norma de carácter legal o reglamentario no lo disponga expresamente
20 (FONROUGE, Máximo, “Las audiencias públicas”, REDA, Nros. 24/26, Depalma,
21 Buenos Aires, 1997, págs. 185-186).
22 Por otra parte, no puede dejar de recalcarse que, al disponer los nuevos precios del
23 gas en PIST, el MINEM no ha hecho otra cosa que limitar el precio (que era libre en el
24 esquema regulatorio originario, es decir, que debía fijarse según la oferta y la demanda)
25 para que no fuera excesivo. En este aspecto, estamos frente a un precio que -en
26 condiciones normales- sería de libre determinación entre productores y distribuidores y

20
1 que, en el contexto de la emergencia y la escasez de gas, la Administración ha resuelto
2 limitar, en el marco de sus atribuciones, en orden a proteger a los usuarios.
3 En síntesis, para fijar el precio del gas natural en el PIST no es obligatoria la
4 realización de audiencia pública. Dado que esta cuestión no ha sido tratada a la luz de la
5 normativa aplicable al caso, la sentencia debe ser revocada.
6 Con respecto a la Resolución MINEM N° 28/2016, cabe mencionar también lo
7 expuesto en el voto del Juez Schiffrin, quien expresa que la cuestión consiste en
8 dilucidar “si el supuesto nuevo cuadro tarifario que se aplica a raíz de la resolución
9 28/2016, constituye realmente un reajuste de tarifas… o establece, disfrazado de tarifa,
10 un cargo…”. Luego dice que la citada Resolución tiene por base dar cumplimiento a
11 acuerdos con los productores de gas natural a fin de ajustar el precio del producto en
12 PIST y que los nuevos precios de cuenca darán lugar a tarifas de aplicación al consumo
13 de los usuarios del servicio de gas, las que “de acuerdo con las noticias que fluyen en la
14 prensa o de boca en boca, tienen un efecto exorbitante sobre la situación económica de
15 los sectores más débiles de la sociedad”.
16 Y, finalmente, afirma que se trata de “tarifas indeterminadas de servicios -que por
17 ese motivo no pueden ser denominadas tarifas…” que se integran “con sumas
18 destinadas a que el Estado Nacional financie los acuerdos de precios a los que llegó
19 con las compañías de producción y transporte de gas”. Y concluye diciendo que,
20 entonces, se trata de una “contribución, no bien determinada, para gastos específicos
21 del Estado Nacional” pero que igualmente es inválida porque carece de base legal y
22 porque -aun teniéndola- los “impuestos” no solo deben determinar un hecho imponible
23 sino un monto cuantitativo razonable para la contribución.
24 En virtud de este argumento y demás razones a las que adhiere (del voto del Juez
25 Álvarez), estima que corresponde declarar que las resoluciones en crisis son nulas.
26 El agravio que tales conclusiones causan a esta parte es patente. Se aprecia una

21
1 evaluación superficial de la cuestión y una confusión conceptual entre “cargos”,
2 “tarifas”, “impuestos” y “contribuciones”. Ello, además de la insólita referencia del Juez
3 a que sus conclusiones se fundan en “las noticias que fluyen de la prensa o de boca en
4 boca”. La arbitrariedad de la sentencia se halla en que sus conclusiones se basan en
5 información periodística y en opiniones de boca en boca, pero lo que es aún más grave
6 es que ha soslayado el análisis de la normativa aplicable al caso, en especial, las Leyes
7 17.319 y 24.076.
8 La Ley 17.319 (Ley de Hidrocarburos) regula las actividades relativas a la
9 explotación, industrialización, transporte y comercialización de los hidrocarburos.
10 Faculta al Poder Ejecutivo a otorgar permisos de exploración y concesiones temporales
11 de explotación y transporte de hidrocarburos y establece que el valor del gas será fijado
12 conforme al procedimiento del art. 61; se trata del valor que sea declarado
13 mensualmente por el permisionario y/o concesionario, restando del fijado según las
14 normas establecidas en el inc. c), ap. I, del art. 56, el flete del producto hasta el lugar
15 que se haya tomado como base para fijar su valor comercial. Cabe aclarar que esta
16 última norma establece que el precio de venta de los hidrocarburos extraídos será el que
17 se cobre en operaciones con terceros.
18 La Ley 24.076 (Marco Regulatorio del Gas) regula el transporte y la distribución
19 de gas natural, que constituyen un servicio público nacional. El art. 9° establece que son
20 sujetos activos de la industria del gas natural los productores, captadores, procesadores,
21 transportistas, almacenadores, distribuidores, comercializadores y consumidores que
22 contraten directamente con el productor de gas natural. Es decir, la propia ley califica a
23 esta actividad como una industria privada, aunque sujeta a la regulación estatal, dada la
24 importancia estratégica de los hidrocarburos.
25 El art. 83 establece que luego de un período máximo de 2 años (donde el Estado
26 fijaría, para el mercado interno, los precios máximos de gas en PIST a percibir por los

22
1 productores) dichos precios se desregularían y las transacciones de oferta y demanda
2 gasífera serían libres dentro de las pautas que orientan el funcionamiento de la industria,
3 de acuerdo con el marco regulatorio. Dicho esquema funcionó hasta el año 2004 (conf.
4 Decreto N° 181/04) cuando comenzó a observarse escasez del recurso y en el marco de
5 la emergencia pública, se articuló una serie de medidas que determinaron nuevamente la
6 intervención del Estado en la fijación del precio del gas en PIST, esquema que continúa
7 en la actualidad.
8 En este marco jurídico, el MINEM dictó la Resolución N° 28/16 que fija el precio
9 del gas en PIST. Dicho precio es uno de los componentes de la tarifa de gas, que
10 incluye, entre otros conceptos: el precio del gas y los costos de transporte y distribución.
11 No se trata, entonces, de sumas destinadas a que el Estado financie sus gastos, sino que
12 son sumas que perciben las licenciatarias para comprar el gas que deben distribuir.
13 Lo expuesto demuestra claramente la errónea conclusión a la que arriba el Juez
14 Schiffrin, por lo cual su voto no constituye una derivación del derecho vigente con
15 aplicación a las circunstancias comprobadas de la causa. Por ello, la sentencia
16 impugnada debe ser revocada en virtud de la mentada exigencia.
17 1. 3. La Resolución MINEM N° 31/2016: Con relación a este acto, cabe decir que
18 tampoco es exigible per se la celebración de audiencias públicas para la adecuación de
19 las tarifas de servicios públicos, en el marco de la Ley de Emergencia 25.561 y demás
20 leyes y normas reglamentarias que le siguieron (principalmente, la Ley 25.790).
21 Las audiencias públicas convocadas en los años 2004 y 2005 se realizaron de
22 conformidad con la normativa vigente en aquel entonces, en virtud de una
23 autolimitación que se había impuesto la Administración a través del Decreto Nº 311/03.
24 En efecto, la Ley 25.561 -que aún sigue vigente tras sucesivas prórrogas- provocó
25 un gravísimo desequilibrio en las tarifas de los servicios públicos. Ello determinó que,
26 para continuar con los contratos, fuera necesario recomponer la distorsión generada y

23
1 volver los esquemas tarifarios a una senda de normalidad.
2 A tales efectos, el Poder Legislativo autorizó el procedimiento de renegociación
3 de los contratos de servicios públicos (entre los que se encontraba el presente caso) a
4 través del artículo 9 de dicha Ley.
5 En lo que aquí importa, esa Ley de Emergencia -hoy aún vigente- fue
6 complementada por diversas disposiciones (entre ellas, la Ley 25.790) que
7 establecieron algunos contornos a la renegociación -atento al carácter excepcional
8 de la magnitud del desequilibrio-.
9 Así, la Ley 25.790 dispuso que las decisiones que adoptase el Poder Ejecutivo
10 Nacional, en el desarrollo del proceso de renegociación, no se hallarían condicionadas
11 por las normas contenidas en los marcos regulatorios que rigen los contratos de
12 concesión o licencia de los respectivos servicios públicos (art. 2).
13 Esta normativa general alcanza naturalmente al marco regulatorio del gas, de
14 modo que, en el procedimiento de renegociación a cargo del Poder Ejecutivo, el Poder
15 Legislativo lo eximió transitoriamente de ciertas pautas que el propio legislador había
16 impuesto en la Ley 24.076 ([Link]. en el artículo 46).
17 Cabe decir que esta exclusión temporal (y excepcional) de las exigencias de la
18 Ley 24.076, en modo alguno contradice las prescripciones del artículo 42 de la
19 Constitución Nacional que, como se vio previamente, deja librado a la legislación el
20 establecimiento del modo en que los usuarios podrán participar de los organismos de
21 control.
22 De tal modo, se observa que en el marco de la renegociación de las tarifas de
23 los servicios públicos que aquí nos ocupan, no existe a priori una exigencia
24 específica de llevar a cabo audiencias públicas como condición de validez del
25 dictado de los actos en crisis, sin perjuicio de su convocatoria en el trámite -ya en
26 curso- de revisión integral de tales tarifas.

24
1 En efecto, el propio legislador entendió que el marco de excepcionalidad
2 propio de la emergencia y sus consecuencias obligaba a ser más flexibles en la
3 interpretación de las pautas, en orden a que el Poder Ejecutivo pudiese
4 recomponer más rápidamente los contratos afectados, en una senda de normalidad
5 (sin lesionar los derechos de los usuarios) y, a partir de allí, volver a aplicar las
6 disposiciones transitoriamente suspendidas.
7 En ese contexto, cabe advertir que la exigencia de celebrar audiencias públicas en
8 el marco de las renegociaciones, fue una autolimitación de la Administración prevista en
9 el Decreto Nº 311/03. Éste creó la UNIREN (Unidad de Renegociación y Análisis de
10 Contratos de Servicios Públicos) para asesorar a la autoridad competente en el
11 procedimiento de renegociación y, en concreto, en lo que aquí importa, en sus artículos
12 6º y 8º contempló la obligación de celebrar una audiencia pública previo a girar las
13 propuestas de acuerdo que resultasen de las negociaciones, para su aprobación.
14 Cabe decir, entonces, que fue en dicho contexto y en el marco del Decreto Nº
15 311/03 (y sus normas complementarias) que se sucedieron variadas audiencias respecto
16 de las tarifas de distintos sectores involucrados en el procedimiento de renegociación
17 (en el caso, las audiencias de 2004 y 2005 que se celebraron para las tarifas de
18 distribución de gas natural).
19 Se trató, como se dijo, de una exigencia creada por el Poder Ejecutivo Nacional,
20 puesto que ninguna de las leyes lo obligaba a utilizar dicho trámite (es decir, poner en
21 consideración de la ciudadanía por el mecanismo específico de las audiencias públicas
22 las propuestas de acuerdos que nacieron al amparo de la renegociación, tendientes a
23 restablecer los contratos a una senda de normalidad). De hecho, la normativa (en
24 particular, la Ley 25.790) había eliminado las pautas que los marcos regulatorios
25 sectoriales imponían a dichos procedimientos de renegociación.
26 Ahora bien, a comienzos del corriente año, el Poder Ejecutivo dictó el Decreto Nº

25
1 367/16 que derogó el Decreto Nº 311/03 y la Resolución conjunta Nº 188/03.
2 Este Decreto, a efectos de concluir los procesos de renegociación contractual
3 pendientes, facultó a los ministerios competentes (en este caso, al MINEM) a
4 suscribir acuerdos parciales de renegociación contractual y adecuaciones
5 transitorias de precios y tarifas que resulten necesarios para garantizar la
6 continuidad de la normal prestación de los servicios respectivos hasta la
7 suscripción de los acuerdos integrales de renegociación contractual, los que se
8 efectuarán a cuenta de lo que resulte de la Revisión Tarifaria Integral (art. 3).
9 En síntesis, el procedimiento del artículo 46 de la Ley 24.076 no es aplicable,
10 puesto que el propio legislador (a través de la Ley 25.790) ha levantado dicha exigencia
11 y tampoco es exigible en los términos del Decreto Nº 311/03 y la Resolución conjunta
12 Nº 188/03, puesto que dichas normas han sido derogadas.
13 En este sentido, debe destacarse que la Resolución MINEM N° 31/16 dio pleno
14 cumplimiento a lo previsto en el Decreto N° 367/16, instruyendo al ENARGAS a
15 efectuar la mencionada Revisión Tarifaria Integral, fijando un plazo específico para ello
16 y ordenando la realización de audiencias públicas en el marco de ese proceso de
17 revisión, que actualmente se encuentra en trámite ante dicho Ente.
18 1. 4. La obligatoriedad de llevar adelante la Audiencia Pública y la conducta
19 consecuente del Estado Nacional.
20 Cabe recordar que el citado Decreto Nº 367/16 dispuso que sólo en el proceso de
21 realización de la RTI que en definitiva surja de los acuerdos integrales de
22 renegociación contractual se deberá instrumentar el mecanismo de audiencia
23 pública que posibilite la participación ciudadana; la que de hecho y en el marco
24 concreto de la situación de autos, se llevará a cabo en el transcurso del año en
25 curso (entre los meses de octubre y diciembre), contemplando así las previsiones del
26 “Reglamento General de Audiencias Públicas para el Poder Ejecutivo Nacional”

26
1 aprobado por el Decreto N° 1.172/2003 (art. 5). Así, pues, tal mecanismo participativo
2 permitirá debatir las tarifas en su integralidad (esto es: las revisiones parciales anteriores
3 y obviamente el valor final) y los otros aspectos esenciales (a saber: las inversiones a
4 realizarse por prestadores).
5 En síntesis, el Decreto Nº 367/16 derogó el Decreto Nº 311/03 (esto es, la norma
6 que obligaba a convocar a audiencia pública en el marco del proceso de renegociación),
7 pero a la vez dispuso la obligatoriedad de dicha audiencia respecto de un procedimiento
8 determinado: el procedimiento de Revisión Tarifaria Integral (RTI).
9 Así, pues, en el marco de la Ley 25.790, la exigencia de celebrar audiencia
10 pública en el trámite de renegociación de los contratos afectados por la Ley de
11 Emergencia, surge del artículo 5º del Decreto Nº 367/16, que establece lo siguiente: (i)
12 la audiencia se llevará a cabo al momento de realizar la RTI que surja de los acuerdos
13 integrales de renegociación contractual; y (ii) la audiencia se llevará a cabo
14 contemplando las previsiones del “Reglamento General de Audiencias Públicas para el
15 Poder Ejecutivo Nacional” aprobado por el Decreto N° 1.172/2003. En el caso, se
16 llevará a cabo en el transcurso de los meses restantes del corriente año (entre
17 octubre y diciembre) tal como se manifestó anteriormente. Sin perjuicio de su
18 obviedad, cabe recalcar la proximidad temporal de la audiencia a realizarse como
19 hecho relevante a evaluar por V.E.
20 Entonces, a los efectos de analizar la validez de la Resolución MINEM Nº
21 31/16, el a quo debió considerar y analizar todo el marco jurídico aplicable y el
22 cambio sustancial que se produjo -en dicho marco- a partir de 2016, y no
23 solamente las normas que, a su criterio, avalaban la conclusión a la que finalmente
24 arribó: la declaración de nulidad del citado acto estatal; así como las
25 circunstancias fácticas (esto es, la proximidad de la audiencia en el trámite de
26 revisión integral del cuadro tarifario).

27
1 1. 5. Subsidiariamente, manifestamos que el juez debió analizar las audiencias
2 públicas realizadas en el marco del Decreto Nº 311/03 -al tiempo de su vigencia- y su
3 correspondencia con el trámite actual. Sin perjuicio de insistir en que el Decreto Nº
4 311/03 fue derogado por el Decreto Nº 367/16 (y en consecuencia, no puede exigirse el
5 cumplimiento de dicho procedimiento como previo al dictado de los actos anulados en
6 autos), lo cierto es que aún en el supuesto de que se considere -como lo hace el a quo-
7 que igualmente debían celebrarse dichas audiencias, cabía analizar las audiencias
8 celebradas en los años 2004 y 2005, en el marco de lo dispuesto por el derogado
9 Decreto Nº 311/03, en las que participaron usuarios, consumidores y asociaciones en el
10 proceso de renegociación de los distintos contratos con las Licenciatarias y su
11 pertinencia o correspondencia con el trámite actual de alcance transitorio.
12 En tal sentido, el reajuste aplicado sobre el cuadro tarifario vigente dentro del
13 marco del Régimen Tarifario de Transición (Resolución MINEM N° 31/2016) no
14 constituye un cuadro tarifario resultante de la aplicación del proceso de RTI ni la
15 implementación de un nuevo cuadro tarifario, sino la adecuación del existente (conf.
16 surge del Considerando de la citada Resolución).
17 V. V. Quinto agravio: La omisión de considerar el Interés Público
18 comprometido según las categorías de los usuarios y la creación y regulación de la
19 Tarifa Social.
20 1. El interés público comprometido: De la lectura del fallo recurrido no surge la
21 más mínima consideración sobre el interés público comprometido en la cuestión
22 debatida (es decir, los intereses de los usuarios según su situación de revista, en tanto no
23 se distingue entre los usuarios según sus necesidades –por ejemplo, en razón de las
24 zonas- o su condición de usuarios con mayor o menor poder adquisitivo), limitándose a
25 retrotraer la situación a su estado anterior.
26 Así, la sentencia soslaya de plano la jurisprudencia de ese Máximo Tribunal sobre

28
1 el punto, en cuanto a la especial consideración que debe hacer el juzgador sobre el
2 interés público comprometido en casos como el de autos, donde está en juego la
3 adecuada prestación de un servicio público y el acceso de los sectores más
4 desprotegidos.
5 Cabe agregar, asimismo, que el a quo omite por completo analizar las gravísimas
6 consecuencias que se derivarán -con certeza- de la anulación de las Resoluciones
7 MINEM Nros. 28/2016 y 31/2016 y sobre quiénes y de qué modo impactarían aquéllas.
8 En efecto, a pesar de la grave situación en la que se encuentra el sector energético
9 luego de 15 años de deterioro, la sentencia recurrida compromete el abastecimiento de
10 gas y la continuidad del servicio público de transporte y distribución de dicho insumo,
11 circunstancia particularmente grave en época invernal; así como la eventual reposición
12 del sistema de subsidios indiscriminados.
13 La imprudencia del a quo, al anular los actos estatales mencionados sin considerar
14 el interés público comprometido y proponer alternativas razonables, agravia a esta parte,
15 toda vez que la finalidad más trascendente del Estado es la consecución del bien común.
16 Las medidas adoptadas a partir del corriente año por los órganos estatales
17 competentes en pos de esa finalidad, a efectos de revertir la grave crisis energética del
18 país y asegurar el derecho de los usuarios al adecuado abastecimiento de gas natural,
19 han quedado anuladas por la sentencia recurrida.
20 Sin el más mínimo análisis económico ni social, el a quo ha confirmado con su
21 sentencia la política tarifaria del servicio público de transporte y distribución de
22 gas natural en la República Argentina de los últimos doce años, profundizando ello
23 las gravísimas consecuencias económicas y sociales que acarrea -desde hace años-
24 la crisis del sector energético (aumento del déficit fiscal, necesidad de
25 endeudamiento y cortes de suministro; entre otros).
26 En este aspecto, V.E. deberá tener en cuenta que tales aspectos han sido

29
1 particularmente considerados por ese Máximo Tribunal, al crear en su órbita la Unidad
2 de Análisis Económico (Acordada 36/2009), en el entendimiento de que los jueces
3 adoptan decisiones que tienen gravitación en el desenvolvimiento de las actividades
4 económicas que se realizan en el país y los derechos de los usuarios en su conjunto.
5 En tal sentido, conforme surge del Considerando 3) de dicha Acordada, la
6 creación de la mencionada Unidad por parte de esa Corte tuvo como principal
7 fundamento que: “…la importancia de las cuestiones reseñadas… justifica que sobre
8 ellas se efectúe un razonable juicio de ponderación en el cual ‘…no debe prescindirse
9 de las consecuencias que naturalmente derivan de un fallo toda vez que constituye uno
10 de los índices más seguros para verificar la razonabilidad de la interpretación y su
11 congruencia con el sistema en que está engarzada la norma’ (Fallos: 302:1284)”.
12 Nada de lo expuesto ha ocurrido en el caso de autos. La sentencia recurrida no
13 efectúa análisis alguno del derecho aplicable a la cuestión en debate ni de las
14 consecuencias económicas que se derivarán del fallo; así como la situación de las
15 diferentes categorías de usuarios y de qué modo se garantizará el derecho de éstos en
16 términos de razonabilidad (accesibilidad y tarifas justas y equitativas).
17 El a quo solo se limitó a anular las Resoluciones MINEM Nros. 28/2016 y
18 31/2016 con el único fundamento de la omisión de celebrar la audiencia pública; sin
19 perjuicio de la convocatoria por el Estado nacional de la audiencia en el trámite de
20 revisión integral del cuadro tarifario.
21 Por ello, cabe reiterar que el interés público involucrado en el caso de autos
22 consiste en asegurar el abastecimiento de gas natural y la efectiva prestación del
23 servicio público de transporte y distribución de gas natural, en términos justos y
24 razonables, respetando las pautas establecidas en el art. 42 de la Constitución Nacional
25 y el Marco Regulatorio aplicable.
26 Al respecto, el citado art. 42 dispone que las autoridades deben proveer “a la

30
1 calidad y eficiencia de los servicios públicos”. Justamente para cumplir con dicha
2 obligación, el MINEM procedió a implementar readecuaciones tarifarias
3 transitorias que permitieran asegurar la prestación del servicio hasta la
4 aprobación de las tarifas en el curso del presente año, lo cual de ninguna manera
5 podía lograrse con el nivel de tarifas preexistente al aumento, atento a su virtual
6 congelamiento por casi 15 años.
7 En el marco de aquella norma constitucional, los actos dispuestos por el Estado
8 Nacional -MINEM- anulados por el a quo, tienen como objetivo principal asegurar la
9 calidad del suministro de gas y garantizar la prestación de ese servicio público en
10 condiciones técnica y económicamente adecuadas a toda la población del país.
11 Ello, porque constituye una obligación para el Estado Nacional asegurar el
12 abastecimiento interno de gas, conforme con los lineamientos previstos en el art. 2 de la
13 Ley 24.076.
14 En tal sentido, con el dictado de las Resoluciones aquí anuladas, el MINEM busca
15 promover inversiones en exploración y explotación de gas natural a fin de garantizar su
16 abastecimiento y emitir señales económicas claras y razonables y fundamentalmente
17 respetar los derechos de los usuarios, conforme las características de las respectivas
18 categorías de usuarios. Con la implementación de estas tarifas de transición, la autoridad
19 competente pretende que las Licenciatarias puedan cumplir con la ejecución del Plan de
20 inversiones correspondiente al presente año, afrontar sus gastos de operación y
21 mantenimiento, administración y comercialización y dar cumplimiento a los
22 vencimientos de las obligaciones contraídas, manteniendo la cadena de pagos a los
23 efectos de asegurar la continuidad de la normal prestación del servicio público a su
24 cargo.
25 Además, las políticas instrumentadas crean un esquema que procura el consumo
26 racional de gas, incentivando el ahorro para generar un uso responsable y eficiente de

31
1 los recursos. Así, por ejemplo, establecen el otorgamiento de beneficios para todos
2 aquellos consumidores residenciales del servicio completo que reduzcan su demanda.
3 2. La protección de los usuarios más vulnerables. El beneficio a los sectores
4 sociales más acomodados en el modelo anterior: pago de tarifas subsidiadas e
5 irrisorias. En la sentencia recurrida se invoca reiteradamente el citado art. 42 de la
6 Constitución Nacional. Sin embargo, lo cierto es que el fallo dictado viola dicha
7 disposición constitucional, en tanto retrotrae las tarifas a niveles que de ninguna manera
8 permitirán asegurar la calidad del servicio.
9 Si bien es indudable que dicha norma busca proteger a los usuarios de servicios
10 públicos, ello no puede traducirse en el reconocimiento de un derecho circunscripto a
11 pagar tarifas bajas por parte de sectores de la población que están en condiciones de
12 afrontar el costo real del servicio (por ejemplo, usuarios de zonas residenciales);
13 máxime si ello pone en riesgo la calidad de su prestación al resto de los usuarios, que es
14 justamente lo que la autoridad pública debe asegurar.
15 La arbitraria decisión del a quo, en cuanto retrotrae la situación tarifaria a la
16 existente previamente al dictado de las Resoluciones anuladas, sin ninguna
17 modificación, implica volver al esquema de subsidios que favorecían a sectores de la
18 población con un alto poder adquisitivo, quienes pagaban la misma tarifa (a valores
19 extremadamente bajos) que los sectores de la población con menores ingresos.
20 De esta manera, no se defiende a los usuarios socioeconómicamente más
21 vulnerables, como parece pretender la sentencia en crisis; puesto que, a partir del
22 dictado de dicha sentencia, los usuarios de mayores ingresos volverán a pagar tarifas
23 subsidiadas por el Tesoro Nacional (es decir, solventadas por el esfuerzo del conjunto de
24 los argentinos) a pesar de estar en condiciones de afrontar el costo real del servicio.
25 Por el contrario, aquellos usuarios que han accedido o podrían acceder a la Tarifa
26 Social prevista en las Resoluciones anuladas (actualmente la cobertura por Tarifa Social

32
1 abarca a cerca de 1.500.000 usuarios) volverán al esquema anterior, en el que solo
2 250.000 usuarios estaban incluidos en el Registro de Exceptuados a la Política de
3 Redireccionamiento de Subsidios del Estado Nacional implementado por medio de la
4 Resolución ENARGAS N° 2.905/2014 (según datos provenientes de la Subsecretaría de
5 Coordinación de Política Tarifaria del MINEM). Sin embargo, la sentencia nada dice
6 al respecto.
7 En el sentido expuesto y en cuanto al caso concreto, la ponderación de ese interés
8 público es claro en las medidas anuladas por la sentencia impugnada, toda vez que se ha
9 buscado el razonable equilibrio entre el aumento tarifario, por un lado, y por el otro,
10 brindar cobertura a los sectores más vulnerables de la población a través de la Tarifa
11 Social.
12 En efecto, en la etapa anterior al dictado de las medidas anuladas, dado que las
13 importaciones de gas se solventaban en dólares a un precio muy superior al que se
14 trasladaba a la tarifa que pagaba el usuario final, el Estado comenzó a subsidiar la
15 diferencia. Estos subsidios que en el año 2006 ascendían a sólo US$ 100 millones, para
16 el año 2015 llegaron a US$ 6.2 mil millones ($ 57 mil millones a un tipo de cambio de
17 9.2 $/US$). Los subsidios al gas natural acumulados entre el año 2006 y el 2015
18 ascendieron a la suma de US$ 29 mil millones.
19 Sin embargo, y a pesar del enorme gasto en subsidios durante esos años,
20 hacia fines del 2015, de una totalidad de 13 millones de hogares en el país sólo 8
21 millones contaban con conexión al gas natural y alrededor de 5 millones de hogares
22 carecía del servicio que, a su vez, son los hogares más vulnerables desde el punto de
23 vista socioeconómico. Esto implica que estos 5 millones de hogares debían recurrir
24 a combustibles alternativos (garrafas, electricidad, leña etc.) más caros que el gas
25 natural con el propósito de calefaccionar sus viviendas.
26 En síntesis, aquellos subsidios se financiaron con el aumento del gasto público

33
1 que -a su vez- se cubría emitiendo dinero y generando inflación, que recayó
2 básicamente sobre los sectores más vulnerables de la sociedad; paradójicamente los
3 mismos que no tenían conexión de gas natural y que, asimismo, debían pagar
4 combustibles cada vez más caros porque sus precios no estaban regulados por el Estado.
5 Dada la situación descripta, era imprescindible revertir el progresivo deterioro del
6 sector atacando el problema desde varios frentes. Las medidas anuladas por el a quo
7 fueron adoptadas en dicho marco y con esa finalidad.
8 En ese contexto, se decidió asistir al sector más vulnerable de la sociedad frente a
9 los aumentos, a través de la denominada Tarifa Social, en reconocimiento de sus
10 derechos, que consiste en que los hogares sujetos a este beneficio no paguen el precio
11 del gas, sino sólo los componentes de distribución y transporte del gas a consumir. A su
12 vez, cabe remarcar que el valor del gas representa más del 70% del monto de la factura
13 (el 30% restante es transporte y distribución).
14 Al respecto, es importante resaltar que el mecanismo de Tarifa Social
15 implementado a partir del 01/04/2016 es automático, esto quiere decir que los hogares
16 beneficiados surgen del cruce de las bases comerciales de datos de cada una de las
17 empresas distribuidoras de gas del país con la base del SINTYS (Sistema de
18 Identificación Nacional Tributario y Social) que tiene los datos de ingresos y de
19 propiedades inmuebles y vehículos de cada uno de los titulares del servicio de gas en
20 nuestro país.
21 No obstante, si el método automático dejase afuera del beneficio a algún titular
22 por falta de datos, entonces éste puede realizar la solicitud de Tarifa Social a través de la
23 página web del MINEM en [Link] o a través de un “call
24 center” instalado con ese objeto (0800-333–2182).
25 A través de los mecanismos indicados, en el país ya han accedido a la Tarifa
26 Social casi 1.5 millones de hogares, lo que representa un 18% de los hogares

34
1 distribuidos en el país.
2 Además, hay 2.6 millones de hogares sin conexión de gas natural que reciben un
3 subsidio para la compra de garrafas a través del Programa Hogar
4 ([Link] En total hay 4.1 millones de hogares (31.5% del
5 total de hogares del país) que acceden al gas a través de precios subsidiados.
6 El costo total de la Tarifa Social de gas se estima en $ 5.6 mil millones para el
7 corriente año y el del Programa Hogar en $ 5 mil millones por hogar por año.
8 De lo expuesto, surge que las Resoluciones anuladas buscan proteger a los
9 sectores vulnerables frente a la indispensable necesidad de adecuar los precios de las
10 tarifas frente al enorme desfasaje que presentaban antes de su dictado. Sin embargo, la
11 sentencia hace caso omiso de estos aspectos.
12 Finalmente, cabe manifestar que en fecha 06/06/2016 se dictó la Resolución
13 MINEM Nº 99/2016, en virtud de los planteos formulados por un conjunto de
14 Gobernadores de las Provincias del sur de nuestro país. Por medio del citado acto se
15 instruye al ENARGAS para que disponga las medidas necesarias, a fin de que los
16 montos de las facturas que los usuarios residenciales (categoría R y sus subcategorías) y
17 los usuarios de la categoría Servicio General P con servicio completo deban abonar por
18 consumos realizados a partir del 1 de abril de 2016, no superen en más de un
19 CUATROCIENTOS POR CIENTO (400%) y QUINIENTOS POR CIENTO (500%),
20 respectivamente, el monto final, sin impuestos, que para dichos consumos hubiere
21 correspondido facturar de aplicarse -al mismo usuario y para el volumen consumido en
22 el nuevo período de facturación- las tarifas vigentes al 31 de marzo de 2016.
23 Debe advertirse que el límite dispuesto por la Resolución MINEM Nº 99/2016,
24 supone un gran esfuerzo de la comunidad, toda vez que importa un aumento en los
25 fondos que serán aportados por el Tesoro Nacional para solventar el subsidio. En virtud
26 de la instrucción impartida, en fecha 08/06/2016 el ENARGAS dictó la Resolución N°

35
1 3843/2016 en la que se aprobaron los topes anteriormente descriptos para los consumos
2 realizados a partir del 1 de abril de 2016 y hasta el 31 de diciembre de este año.
3 Por ello, si bien la sentencia recurrida ni siquiera considera lo establecido en dicha
4 Resolución, es necesario integrarla al marco jurídico aplicable a la cuestión debatida, al
5 tiempo de resolver el presente recurso.
6 V. VI. Sexto agravio: La improcedencia de determinar el valor de la tarifa
7 judicialmente.
8 1. La limitación de la intervención judicial en materia de regulación tarifaria.
9 En los puntos 3 in fine y 4 del capítulo V de la sentencia recurrida, el a quo se refiere a
10 los límites de la intervención judicial en materia de servicios públicos. Al respecto, dice
11 que: “No es el poder judicial el encargado de definir la política estatal, ni los
12 parámetros tarifarios de la prestación de servicios públicos…” para luego añadir que:
13 “… es necesario pasar revista a los límites de la intervención judicial respecto de las
14 atribuciones de los órganos de la administración y su ejercicio”.
15 Los demás párrafos de la sentencia relativos a este punto son meras afirmaciones
16 dogmáticas y abstractas sin aplicación concreta al caso de autos. La Cámara se limita a
17 transcribir citas de doctrina y jurisprudencia referidas a función judicial, al principio de
18 razonabilidad, al control judicial de los actos estatales, etc. Incluso cita fallos que no
19 tienen relación alguna con la cuestión debatida y que, por lo tanto, no resultan
20 antecedentes válidos para la solución del caso.
21 La irrazonabilidad de la sentencia impugnada consiste en que se restablece el
22 cuadro tarifario anterior sin explicaciones ni fundamentos. Esto es: por qué el
23 cuadro tarifario anterior es más justo y razonable -desde la perspectiva de los
24 usuarios en su conjunto- que el actual.
25 Conforme ha sido expuesto por esa Corte en más de una oportunidad, el diseño de
26 políticas a nivel energético recae en cabeza del Poder Ejecutivo Nacional (Fallos,

36
1 333:1386). Es curioso, pero el tribunal a quo fijó un cuadro tarifario sin mecanismos de
2 participación ni consenso.
3 Por cierto, el poder judicial tiene amplias facultades para decidir respecto de la
4 legitimidad de actos dictados por los otros poderes del Estado. Sin embargo, su
5 actuación encuentra objeciones cuando lo que se pretende es directamente suplantar el
6 criterio de la autoridad competente en materia tarifaria, por el suyo, propio sin evaluar
7 su razonabilidad y justicia.
8 En este sentido, V.E. ha reiterado y consolidado la doctrina relativa a que la
9 potestad tarifaria reside en el poder administrador, revindicando la titularidad de
10 dicha potestad en cabeza de la Administración aún en el caso en que el servicio sea
11 prestado por terceros (Fallos: 322:3009).
12 2. La supuesta irrazonabilidad de las Resoluciones anuladas. En el capítulo V,
13 punto 6, de la sentencia recurrida, el a quo examina si la normativa impugnada en autos
14 se adecua a pautas de razonabilidad. Primero se pregunta: “…si es posible el ajuste
15 tarifario en análisis sin audiencia pública en virtud de ser éste de carácter
16 transitorio…”. Y luego destaca la necesidad de ponderar “…si estamos ante una
17 situación que… puede definirse como de bajo impacto o si por el contrario implica una
18 modificación sustancial de la posición de los usuarios que ocasiona una afectación
19 difícil o imposible de revertir con posterioridad”.
20 Finalmente concluye diciendo que: “… las tarifas resultantes de estos aumentos
21 no son más que la base de un nuevo cuadro tarifario ‘definitivo’, razón de más para
22 que su implementación sea precedida de audiencias públicas”.
23 Es decir, en el análisis de la razonabilidad de las Resoluciones aquí anuladas solo
24 computa la falta de celebración de audiencia pública. No hay ningún otro análisis al
25 respecto, sino solamente afirmaciones dogmáticas y abstractas y reseñas de fallos que
26 no se relacionan con la cuestión debatida (como la cita del precedente “Soldano”,

37
1 sentencia de fecha 15/07/2014, que se refiere a un supuesto fáctico completamente
2 distinto).
3 Para decidir como lo hizo, el a quo debió haber explicitado en qué consiste la
4 supuesta irrazonabilidad de las Resoluciones anuladas, además de fundarla en el
5 requisito de la audiencia pública. De la simple lectura del fallo impugnado surge que el
6 tribunal no ha efectuado razonamiento alguno que pueda fundar válidamente tal
7 conclusión y, en particular, por qué esa supuesta irrazonabilidad se extiende a todos los
8 usuarios (por ejemplo, el caso de los usuarios residenciales); su único argumento es el
9 referido a la audiencia pública que, como se desarrolló precedentemente, no constituía
10 una exigencia legal para el dictado de los actos anulados y que, a su vez, ya está en vías
11 de implementación por el Gobierno nacional.
12 En este sentido, es preciso recordar que en la mayoría de los marcos regulatorios
13 se reitera como pauta fundamental que las tarifas deben ser justas y razonables. En este
14 aspecto, los nuevos cuadros tarifarios fijados en función de la Resolución MINEM N°
15 31/2016 (complementada por la Resolución MINEM N° 99/2016) tienden a cubrir las
16 erogaciones de las Licenciatarias y así garantizar la continuidad y calidad del servicio y
17 extrema los recaudos en lo atinente a la percepción del beneficio, subordinando la
18 distribución de dividendos a la efectiva y temporánea ejecución del plan de inversiones.
19 - VI -
20 RELACIÓN DIRECTA E INMEDIATA ENTRE LAS NORMAS FEDERALES
21 INVOCADAS Y LO DEBATIDO Y RESUELTO EN EL CASO.
22 LA DECISIÓN IMPUGNADA ES CONTRARIA AL DERECHO INVOCADO.
23 (Acordada N° 4/07, artículo 3°, inciso e)
24 VI. I. Relación directa e inmediata entre las normas federales invocadas y lo
25 debatido y resuelto en el caso.
26 Dicho presupuesto se configura en el caso, toda vez que la sentencia de la Cámara

38
1 Federal de Apelaciones de La Plata, Sala II, de fecha 07/07/2016, ha desconocido las
2 normas federales aplicables al caso, ya sea por su incorrecta interpretación y aplicación
3 a la cuestión debatida como por su liso y llano desconocimiento.
4 En estos actuados se encuentra en juego la interpretación y aplicación de las
5 normas federales citadas a lo largo del presente recurso extraordinario, involucradas en
6 materia de política tarifaria y de organización de un servicio público federal.
7 VI. II. Resolución contraria al derecho federal invocado por el Estado
8 Nacional.
9 La sentencia recurrida es contraria al derecho federal invocado por esta parte,
10 existiendo una inequívoca relación directa entre la cuestión federal introducida y los
11 agravios ocasionados por el decisorio en crisis.
12 El pronunciamiento recurrido, al decidir como lo hizo y anular las Resoluciones
13 antes citadas del MINEM -retrotrayendo la situación tarifaria a la existente previamente
14 a su dictado- ha resuelto en forma contraria a lo establecido en normas de carácter
15 federal que regulan la cuestión debatida en estos autos y establecen la competencia de
16 las autoridades nacionales en la materia.
17 - VII -
18 EFECTOS SUSPENSIVOS DE LA INTERPOSICIÓN
19 DEL RECURSO EXTRAORDINARIO.
20 El recurso extraordinario participa de los caracteres específicos del recurso de
21 apelación, con las connotaciones que lo distinguen. Por ello, rige la regla general del
22 artículo 243 del CPCCN, según la cual el recurso de apelación procederá siempre en
23 efecto suspensivo, a menos que la ley disponga que lo sea con efecto devolutivo.
24 La CSJN ha dicho que la interposición del recurso extraordinario federal suspende
25 la ejecución del pronunciamiento impugnado hasta tanto el tribunal se expida con
26 respecto a su concesión o denegación (Fallos: 324:3599). En similar sentido, ha dicho

39
1 Falcón: "...En general, el criterio observado por la Corte es que corresponde al
2 Tribunal superior de la causa otorgar el efecto que tendrá el REF, pero ha interpretado
3 por vía de excepción, por la interpretación que cabe darle al artículo 499 del CPCCN,
4 que tendrá efecto suspensivo", y cita fallos de la CSJN: 318:541; 319: 1039; 323:3667;
5 324:3599, entre muchos otros (FALCÓN, Enrique -Director-, Tratado de Derecho
6 Procesal Constitucional, T° I, Rubinzal-Culzoni, Buenos Aires, 2010, págs. 712-713).
7 Refuerza lo expuesto, la connotación de evidente gravedad institucional que se
8 debate en autos, que ya fuera puesta de resalto, por lo cual solicitamos se declare, en el
9 caso, el efecto suspensivo del recurso interpuesto.
10 - VIII -
11 PETITORIO.
12 Por todo lo expuesto, solicitamos:
13 1. Se tenga por presentado, en legal tiempo y forma, el presente Recurso
14 Extraordinario Federal deducido contra la sentencia de la Cámara Federal de
15 Apelaciones de La Plata, Sala II, de fecha 07/07/2016.
16 2. Se conceda el presente Recurso Extraordinario con el efecto pedido, elevándose
17 los autos en la forma de estilo a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
18 3. Oportunamente, solicitamos a la Corte Suprema revoque el decisorio recurrido,
19 en lo que es materia de agravio. Con costas.
20 Proveer de conformidad,
21 SERÁ JUSTICIA.

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