Pilar Zeta y el diseño de Coldplay
Pilar Zeta y el diseño de Coldplay
Pilar Zeta se define como una “cosmóloga del diseño”. Empezó a dar sus primeros pasos en
Miami, donde se estableció como diseñadora gráfica dentro de la comunidad de música
electrónica. Siempre como artista y diseñadora independiente, sus obras fueron exhibidas en
Londres, Berlín y Moscú. […] Actualmente vive en Los Ángeles.
[El diseño] fue el trabajo de un año. La primera reunión fue en la casa de Chris Martin,
el cantante de Coldplay, aún sin una idea concreta. De a poco, y con la ayuda de
distintas imágenes impresas, empezaron a encontrar el estilo y el diseño que estaban
buscando.
Luego de varias reuniones, Pilar Zeta se lanzó a diseñar los primeros bocetos. La
química empezó a emerger entre la artista y la banda, al punto de que la invitaron a
Londres al estudio de grabación, donde armaron un rincón especialmente diseñado
para que los integrantes de Coldplay pintaran lo que quisieran.
La confianza se fue fortaleciendo, y los músicos llevaron a sus propios hijos al “rincón”
para que todos, junto a Zeta, (artista y diseñadora) pintaran lo que quisieran. Cuenta
Pilar que el objetivo era conformar una pieza collage colaborativa. Nos encantó la idea
de llenar un lienzo con piezas de arte e incorporar fotos de ellos cuando eran niños.
Participaron activamente con sus ideas y dibujos. Luego de tres semanas de trabajo, ya
tenían una línea para encarar el diseño de la tapa.
El último paso se dio en Nueva York, cuando Zeta y Martin se juntaron a ver todo el
material que habían producido y le dieron un cierre a la tapa. El resultado fue un juego
entre la flor de la vida e imágenes de caleidoscopio, en distintos tonos y colores. Nos
interesaba aportarle a la tapa geometría, mucho color, un toque artesanal y un vuelo
un poco místico, como se ve reflejado en casi todo mi trabajo
En relación con su trabajo, Pilar cuenta:
Siempre usé mucha geometría sagrada y Chris, al saberlo, me contó que había visto un
documental sobre la espiral Fibonacci. Sobre esa idea le mostré un par de propuestas entre las
que se encontraba la Flor de la Vida [figura geométrica compuesta por 19 círculos completos
del mismo diámetro y 36 arcos circulares que forman un conjunto de forma hexagonal, el cual
se incluye a su vez en un círculo mayor. La flor aparece en las paredes del templo de Osiris en
Egipto]. Cuando Chris la vio y estudió el significado místico y esotérico le pareció que era
perfecta para el álbum (citado en Scherer, 2016, https://bit.ly/35l7NRs).
Finalmente, la diseñadora, en relación con su estilo artístico y modo de vida, expresa que está
“al servicio de la geometría”, ya que esta “tiene un orden sagrado que es fundamental para
cualquier buen diseño” (Latin Spot, 2016, https://bit.ly/38szrhr).
la morfología como disciplina. Esta materia refiere al estudio de la forma y los recursos que
hacen posible que las formas, en combinación con otras, logren componer todos estructurados
más complejos, ya sea que se trate de una imagen fija o animada.
Definir una imagen parece muy simple y apelamos a la idea de que siempre traduce lo que
vemos, pero ¿será así? La definición más cercana que tenemos de imagen es que funciona
como representación de un objeto o una idea, de un espacio en particular. Si consideramos lo
expresado anteriormente, cada vez que componemos una imagen estamos creando
un discurso visual.
Por lo tanto, debemos partir de la base que una imagen no se puede definir como se definen
los aspectos concretos como fenómenos de la naturaleza tales como la fotosíntesis, qué es un
mamífero o el calor. Por lo tanto, para lograr una definición de la misma, necesitamos
conceptos que sean amplios, pero al mismo tiempo precisos (Villafañe, 2000, p. 29).
“El término modelización se entiende como un sistema de representación que explica una
estructura de relaciones entre los elementos de un conjunto homólogo en el que se basa”
(Villafañe, 2006, p. 31). Una de las variables de la modelización es el nivel de realidad. De
acuerdo con Villfañe “esta variable expresa el grado de iconicidad o abstracción que posee una
imagen” (2000, p. 39).
Esto quiere decir que la imagen que creamos tiene como punto de partida a la realidad y la
idea que de ella tenemos, lo que percibimos, lo que conservamos en nuestra memoria y
enriquecemos con nuestra experiencia.
Esta imagen pone de manifiesto la importancia de la etapa de modelización de una idea en las
profesiones relacionadas con la comunicación visual. Es fundamental la etapa de bocetación,
donde los recursos morfológicos interactúan para dar lugar al futuro producto visual.
Dijimos que una imagen es considerada como discurso visual, en tanto logra relacionar los
elementos y recursos morfológicos dando un sentido.
Existen líneas generales para la construcción de composiciones. Existen elementos básicos que
pueden aprender y comprender todos los estudiantes de los medios audiovisuales, sean
artistas o no, y que son susceptibles, junto con técnicas manipuladoras, de utilizarse para crear
claros mensajes visuales (Dondis, 2000, p. 24)
podemos observar que las estrategias morfológicas que desarrollamos se despliegan en la
combinación de formas pertenecientes a diferentes funciones y niveles de mensaje.
Al hablar de niveles de mensaje, nos referimos a la manera en que las formas se configuran en
este. Forma es la característica esencial que capta la vista, y responde a las tipologías de todo
objeto. Cuando es parte de una imagen, la forma podrá ser transformada según la intención de
comunicación del mensaje visual.
Nivel representativo
“La realidad es la experiencia visual básica y predominante. La fotografía es el medio de
representación de la realidad visual que más depende de la técnica” (Dondis, 2000, p. 85).
Nivel simbólico
La abstracción hacia el simbolismo requiere una simplicidad última, la reducción del detalle
visual al mínimo irreductible. Un símbolo, para que sea efectivo, no solo debe verse y
reconocerse, sino también recordarse y reproducirse. No puede tener mucha información
detallada.
El símbolo como medio de comunicación visual y significado universal de una información
empaquetada no existe solo en el lenguaje. Su uso es aún más amplio. (Dondis, 2000, p. 88)
Nivel abstracto
Visualmente, la abstracción es una simplificación tendiente a un significado más intenso y
destilado […] también como abstracción pura no establece conexión alguna con datos visuales
conocidos. (Dondis, 2000, p. 91)
Las técnicas de comunicación visual manipulan los elementos visuales con un énfasis
cambiante, como respuesta directa al carácter de lo que se diseña y de la finalidad del
mensaje. (Dondis, 2000, p. 27)
Anteriormente, presentamos la etapa de bocetación del diseño de Pilar Zeta, en las imágenes
de las figuras 2, y su producto final, en la figura 1. Ahora, avanzaremos en la etapa final del
proceso creativo, donde la combinación de las formas en las tres funciones provoca una unidad
entre realidad y fantasía.
Para concluir, recordemos que una imagen puede emplear formas con una función dominante
que tenga como objetivo representar la realidad o tener una función simbólica, con una
determinada carga significativa en su contexto cultural, como podría ser las señales de tráfico,
las banderas o los signos o símbolos universales como el de la paz, todas relativas a
la comunicación visual. Sin olvidar la función abstracta, donde la reducción de características
sensibles en la forma es notable.
Las imágenes constituyen modelos de realidad, ya que todo lo que recreamos o producimos
como imágenes tiene su origen en el mundo circundante.
Percepción visual
La percepción visual es un concepto clave entre las profesiones relacionadas con la
comunicación visual, dado que la comprensión de esta nos ayuda a elaborar criterios para
generar soluciones compositivas más efectivas, en función del concepto y de la intención de
comunicación.
“La imagen plástica como experiencia dinámica se inicia con la energía lumínica que fluye a
través del ojo del espectador y pasa a su sistema nervioso” (Kepes, 1969, p. 28).
Si bien podrían citarse innumerables ejemplos, el siguiente texto que circula por las redes
sociales como una curiosidad da cuenta de este fenómeno de manera asombrosa:
Sgunn un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que lasltears están
ersciats, la uicna csoaipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esten ecsritas en la psioción
cocrrtea. El rsteo peuden estar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pbroleams. Esto es
pquore no lemeos cada ltera por si msima pero la paalbra es un tdoo. Pesmornaelnte me
preace icrneilbe. (León Castillo, s. f., http://goo.gl/p6fAWS)
El punto de vista subyacente de la psicología Gestalt, tal como la define von Ehrehfels, afirma
que "si tenemos doce observadores y cada uno de ellos escucha uno de los doce tonos de una
melodía, la suma de sus experiencias no correspondería a lo que se percibiría si alguien
escuchase la melodía entera" (…). En todos los estímulos visuales y a todos los niveles de
inteligencia visual, el significado no solo reside en los datos representacionales, en la
información ambiental o en los símbolos incluido el lenguaje, sino también en las fuerzas
compositivas que existen o coexisten con la declaración visual fáctica. Cualquier
acontecimiento visual es una forma con contenido, pero el contenido está intensamente
influido por la significancia de las partes constituyentes, como el color, el tono, la textura, la
dimensión, la proporción y sus relaciones compositivas con el significado. (Dondis, 1985, p. 27)
¿Cuáles serán las fuerzas compositivas que existen o coexisten en el diseño de Pilar Zeta?
En consecuencia, podemos decir que la teoría de Gestalt es la disciplina que estudia el proceso
mediante el cual nuestro cerebro ordena y les da forma (es decir, sentido) a las imágenes que
recibe del mundo externo o de aquello que de este le ha parecido relevante (poder de
atracción de la imagen). En este sentido, debemos considerar el postulado de principios o leyes
de organización perceptual, según los cuales el cerebro humano siempre tenderá a transformar
u organizar los elementos que percibe en un todo coherente, dotado de forma y de sentido.
Ley de proximidad: los elementos cercanos tienden a ser interpretados como grupo.
Ley de la buena forma: se basa en la preferencia del cerebro por formas armoniosas e
integradas.
Observe el diseño de portada del séptimo disco de Coldplay por Pilar Zeta expuesto a
continuación y determine qué leyes de Gestalt que se aplican en la composición. (Tres
opciones son correctas)
Figura y fondo
La figura es un objeto que se destaca sobre un fondo, siendo el contrate el sostén de esta
relación. El elemento que distingue a un objeto de su fondo es el contorno y su contraste.
Cuando la figura está bien definida sobre los elementos del fondo, la relación entre estos entes
es más simple.
Esta distinción tiene lugar porque el objeto se sitúa en un espacio determinado, a una cierta
distancia del observador, y porque la profundidad de la figura con respecto al fondo ayuda a
distinguir una de otra (…). La parte que sobresale es la que recibe nuestra atención y se
convierte en figura. El fondo por el contrario se percibe con menor definición, no se repara en
sus detalles y se olvida fácilmente.
2. Una figura se percibe correctamente cuando más simple sea la forma del objeto.
Los medios de comunicación tienen en cuenta el principio figura-fondo para resaltar un objeto
o persona dentro de un contexto dado. La suma de elementos que hay en un anuncio
publicitario no permitiría distinguir el producto anunciado de la totalidad si no se le situara de
forma privilegiada con relación a su contexto.
Este principio de figura-fondo no se aplica sólo a las cosas visibles, sino también a toda clase de
objetos o hechos sensibles. Cualquier configuración sonora, táctil, gustativa, etc., que sea
percibida conscientemente llega a ser, en un primer momento. (García Matilla, Aparici,
Fernández Baena, Osuna Acedo, 2009, pp. 22-23)
Asimismo,
Atracción es el influjo directo causado por una fuerte energía, ya se trate de un área de
energía física intrínsecamente alta o de un lugar en el que existe un marcado contraste
entre las cualidades visuales. El valor de atención es algo más que eso: implica
significado. Provoca una respuesta más compleja, puesto que también los valores de la
asociación y de la experiencia anterior se proyectan en la forma.
Si diseñamos un afiche, tratamos de hacerlo muy atractivo, teniendo en cuenta que
habrá de enfrentar la competencia con las otras atracciones de la vidriera o del lugar
donde esté ubicado. Por otra parte, solo necesita el valor de atención necesario para
transmitir un mensaje simple y breve. Si pintamos un cuadro, sin embargo, el problema
consiste en cargar todas las formas con el máximo valor de atención posible. Aspiramos
a que su interés persista al final de un prolongado estudio. También usamos la
atracción como una herramienta en la composición, pero no es esta su finalidad
primordial. (Scott, 2000, p. 22)
La definición por contraste entre la figura y el fondo es evidente. La figura se define en los
primeros planos de nuestro campo visual o el creado en la imagen, siendo el fondo de menor
importancia, con pocos elementos o solo un plano uniforme, como en el siguiente ejemplo.
La figura 1 pertenece a Shigeo Fukuda, un diseñador gráfico y escultor. Fukuda nació en Tokio
en 1932, en una familia dedicada a la fabricación de juguetes, y su infancia se vio marcada por
la experiencia de la Segunda Guerra Mundial y la derrota de Japón, una circunstancia que
influiría en el carácter pacifista y social de su obra.
Figura y fondo complejo
Cuando intervienen varias formas en el campo visual o en la imagen, genera una interacción
entre ellas por el tratamiento de color, valor, forma, línea, textura, ubicación, tamaño.
Provocando así que la lectura de la figura como protagonista de la imagen se dificulte, ya que
se emparentan o mimetizan con el fondo convirtiéndose una forma en fondo de la otra.
La imagen nos muestra el arriesgado ToonStruck (Richard Hare, 1996), videojuego que
mezclaba imagen real con dibujos animados y fondos pintados a mano.
Es la propiedad de una figura de enmascarase con otra y percibirse como una sola, siendo esta
acompañada por un fondo que complementa y hace destacar la figura.
Figura 3: El beso
Gustav Klimt fue un pintor simbolista austríaco, perteneciente al grupo artístico conocido como
la Sesión de Viena.
Cuando podemos destacar una forma en los primeros planos visuales de la imagen que se
destaca sobre un fondo que contiene varias formas interrelacionadas entre sí.
Cuando el campo está dividido casi exactamente en dos tonos, de modo que ambos
constituyen formas buenas, con frecuencia podemos ver como figuras cualquiera de los tonos.
Según cómo miremos, el mismo tono será figura o fondo y se puede invertir el esquema
mientras miramos. Este tipo de relación figura-fondo puede usarse eficazmente en esquemas
repetidos, y, ocasionalmente, en el layout publicitario. Sin embargo, su máxima importancia
radica en lo que nos enseña sobre el proceso perceptivo. (Scott 2000, p. 22).
En la obra de Escher podemos ver cómo el vacío que dejan los peces lo llenan los pájaros y
viceversa.
Distinguimos, por ejemplo, a nuestro interlocutor del resto de clientes que gritan en un bar,
una superficie rugosa de una lisa, un sabor ligeramente aromatizado en una comida muy
condimentada (...). La percepción es una totalidad organizada de tal manera, que la alteración
o modificación de uno de sus componentes afecta a todo el conjunto (…). Para la Gestalt todos
los elementos se perciben como totalidades coherentes, completas y simétricas, aun cuando
falte una parte de ellos (…). La percepción tiende a completar aquellos elementos que
permiten dar definición, simetría, regularidad, unificación y forma a los estímulos que
recibimos. (García Matilla et al., 2009, pp. 23-25)
Figura 6: Pilar Zeta el arte de A Head Full of Dreams, banda Coldplay liderada por Chris
Martin
La luz nos da la posibilidad de percibir las diferencias en el campo visual, diferencias tales como
la forma, color, textura, tamaño, posición, dirección, figura y fondo. Del mismo modo, al
componer un discurso visual, es necesario lograr «variedad en unidad». El profesional del área
de comunicación visual es quien deberá considerar que el todo compositivo funcione con las
variables de contraste aplicadas en la imagen fija o animada.
Para Scott (1951), percibimos las formas al crear relaciones por medio del contraste:
En cierta ocasión, tuve esa experiencia cuando no había verdaderamente niebla. En una tarde
clara, me encontraba de espaldas sobre el suelo, al aire libre, contemplando el cielo sin nubes
sobre mi cabeza. Gradualmente tomé consciencia de un hecho curioso. Por lo común
percibimos el ciclo como una "superficie" azul, "ese cuenco invertido que los hombres llaman
cielo". Mientras miraba hacia arriba, el ciclo llenaba todo mi campo visual, y esa "superficie" se
tornó borrosa". Parecía espesarse y luego disolverse, hasta que me sentí envuelto en el espacio
azul y nebuloso. Las formas desaparecieron, aún aquellas tan rudimentarias como la aparente
"superficie" del cielo. Quiero destacar aquí que este simplísimo tipo de sensación posee dos
cualidades: luz y espacio. Es tridimensional. Más tarde volveremos sobre este asunto.
Cuando percibimos una forma, ello significa que deben existir diferencias en el campo. Cuando
hay diferencias, existe también contrate. Tal es la base de la percepción de la forma. (Scott,
1951, pp. 10-11).
Tipos de contrastes
El contraste está presente todo el tiempo en nuestro entorno y vida cotidiana, en la forma de
vestir, caminar, hablar o interpretar siempre hay diferencias. Observemos, ahora, nuestros
discursos visuales; nos detengamos en los contrastes y veamos cómo aplicamos diversas
formas, paletas de colores, tamaños, texturas, etc. De esta manera, la composición se
convierte en un todo, donde la variedad en unidad hace posible comunicar el concepto
planteado.
En este sentido, Wong (1998) explica que “el contraste ocurre siempre, aunque su presencia no
pueda ser advertida” (p. 105). Por otra parte, Fabris (1981) define el contraste de la siguiente
manera: “cuando dos signos no tienen ni sus formas ni sus relaciones iguales o semejantes,
carecen completamente de toda afinidad y originan oposición o contraste” (p. 160).
Figura 2: Utilización del contraste polar en el cine negro. Película Un lugar solitario
En esta etapa conoceremos el caso de un profesional de diseño que, tras su experiencia, nos
mostrará el despliegue de dichos elementos mencionados anteriormente.
Hernán es diseñador recibido hace un año, y su trabajo final de graduación lo realizó en el área
de branding, naming, logotipo, identidad corporativa.
Su primer gran cliente se presenta con el pedido de desarrollar la marca para su escuela de
cocina, y el nombre que propone es “La Gran Cocina”. Hernán le explica que, para crear un
logotipo o un sistema de iconos, como diseñador, recurrirá a categorías básicas de signos
visuales, para generar ideas con varios niveles de iconicidad, significado y familiaridad. Para
que este trabajo se convierta en más que un recurso gráfico, investigará el significado en la
mente del consumidor.
Para ello se servirá de la semiótica y sus herramientas para generar formas significativas y
también, para estudiar signos y soportes comunicativos ya existentes.
Hernán expresa: “Los logos, las marcas o los iconos de marca son recursos en apariencia
simples, pero en realidad se convierten en una combinación de formas, colores, hasta letras o
palabras, que simbolizan en conjunto los valores, y la calidad que ofrece el producto o servicio.
Siguiendo con la explicación de mi trabajo, la idea es que el logo distintivo sea simple, flexible,
práctico y recordable. También debe ser funcional, ya que es probable que sea utilizado en el
diseño de muchos materiales promocionales, dependiendo del alcance y de su necesidad”, le
advierte al cliente.
Tras un período de investigación abierta y de reflexión libre, Hernán se pone manos a la obra,
comienza la etapa de boceto, luego de haber recabado información que disparó una gran
cantidad de ideas, modelizado de la forma, en signos simples, pictogramas articulados con el
empleo de la forma como punto, línea, plano, color y texturas. Tras seleccionar las ideas más
prometedoras, el diseñador optó por la realización de un elemento despojado, de
características minimalistas, en lo que visualmente se refiere, dándole así toda la importancia
al nombre “la gran cocina”. De esta manera, se hará referencia a estos conceptos, que son
claves a la hora de definir la marca y todo su desarrollo visual.
Lo simple que necesita el diseñador, lo tomará de la articulación entre el concepto y las formas,
para crear un nuevo lenguaje a partir del nombre. Hernán aprovecha el poder comunicacional
de diferentes elementos visuales y sus referencias culturales en el ámbito de la cocina.
Relaciona los utensilios con las formas básicas del alfabeto visual, les da color, luego los articula
con las palabras que hacen al nombre de la marca.
Hernán tiene en cuenta que la marca busca ser flexible en su diseño para una mejor adaptación
a los constantes cambios del mercado actual. Con esto, no busca imitar otras marcas o seguir
una tendencia determinada, sino que busca expresar una individualidad dúctil, es decir,
aunque la marca necesite en el futuro algún cambio, siempre se regirá por la particularidad y
exclusividad en su diseño, ya que la buena cocina expresa estilos diversos. Para esto la marca
que propone Hernán optará por el recurso del valor añadido de los productos orgánicos con los
que trabaja el maestro cocinero.
Para crear este logotipo, Hernán, se vale a su vez de un sistema de iconos, que generó con
varios niveles de abstracción y familiaridad, recordando que no solo los utensilios de la cocina
entran a jugar en la composición, también los productos con los que se elaboran en la escuela
la diversidad de platos, uniendo sabores, cultura y formas. Esto le da la variable de color y
texturas necesarias, para crear un extenso sistema de signos, pictogramas, con el objetivo de
proponer no solo la creación de la marca, sino también el diseño aplicado a los futuros
productos y servicios vinculados a una escuela de cocina.
Hernán genera con su propuesta futuras necesidades a su actual cliente, a partir del branding.
Al momento de realizar el manual visual de uso, Hernán tiene en cuenta que la marca aún está
en desarrollo y los nuevos productos no se han creado. Motivo por el cual todos los elementos
creados en el manual, son prototipos y podrán ser completados o modificados en adelante.
Luego de la diversidad de propuesta, se define una de ellas y se entrega el trabajo terminado
con su manual visual de uso.
¿A qué desafío profesional se enfrenta Hernán? ¿Qué logra diseñar Hernán y para quién?
¿Cuál será el valor añadido que pretende darle Hernán a su trabajo? ¿Qué procedimientos
realiza? ¿Qué fundamentos morfológicos aplica para obtener resultados favorables en su
diseño?
Usamos la denominación alfabeto visual como una analogía con el lenguaje, en el sentido de
que los elementos abstractos y simbólicos del lenguaje poseen una estructura organizada de
enseñanza y aprendizaje que es necesario incorporar al diseño para desarrollar una
comunicación visual efectiva.
El uso de la palabra “alfabetidad” en conjunción con la palabra “visual” tiene una enorme
importancia. La vista es natural; hacer y comprender mensajes visuales es natural también
hasta cierto punto, pero la efectividad en ambos niveles sólo puede lograrse mediante el
estudio. Si pretendemos la alfabetización visual, hemos de identificar claramente y evitar un
problema. En la alfabetidad verbal se espera que las personas educadas sean capaces de leer y
escribir mucho antes de que se pueda aplicar valorativamente palabras como “creativo”. La
escritura no tiene por qué ser brillante. La prosa clara y comprensible, de ortografía correcta y
de sintaxis normal, es suficiente. La alfabetización verbal puede lograrse a un nivel simple de
realización y comprensión de mensajes escritos. Podemos calificarla de instrumento. Saber leer
y escribir, por la misma naturaleza de su función, no exige ampliativamente la necesidad de una
expresión más elevada, la producción de novelas o poesía. Aceptamos que la alfabetidad verbal
es operativa a muchos niveles, desde mensajes simples a formas artísticas cada vez más
complejas.(Dondis, 1985, p. 22)
Como vimos en las lecturas del módulo 1, determinar la función dominante del signo, era
elemental para poder discriminar el tipo de mensaje. Recordemos entonces a uno de los
autores citados, lo primero es aprender y concientizar la observación, según Dondis: “Expandir
nuestra capacidad de ver significa expandir nuestra capacidad de comprender un mensaje
visual, y lo que es más importante, de elaborar un mensaje visual” (1985, p. 20).
Por tanto, cada vez que componemos un mensaje visual, articulamos ese abecedario visual,
que nos brinda la posibilidad de diversas sintaxis. Villafañe que nos aporta lo siguiente: “Los
elementos morfológicos de la representación son aquellos que poseen una naturaleza espacial.
Constituyen la estructura en la que se basa el espacio plástico, eI cual supone una modelización
del espacio de la realidad” (Villafañe, 2006, p. 97).
Es difícil codificar la inmensa variedad del espacio real a través de un pequeño repertorio de
elementos icónicos; esto solo es posible homogeneizando gran parte de las características
sensibles de dicho espacio, y aislando, al mismo tiempo, los elementos originales que son
irreductibles, y de cuya combinación se extraen otros componentes espaciales no específicos.
Por ejemplo, el contraste es un hecho común en la naturaleza sensible; sin embargo, no se le
puede considerar un elemento básico, sino una relación, ya que puede obtenerse por la
yuxtaposición de elementos espaciales o, también, de los elementos dinámicos; su naturaleza
plástica no está asociada a ninguna estructura icónica en particular. Dentro de los elementos
morfológicos existen también diferencias cualitativas, las cuales pueden ser expresadas
subdividiéndolos en dos categorías: los que podríamos denominar superficiales, que
normalmente, implican un espacio en dos o tres dimensiones -el color, la textura, el plano y la
forma-, y los unidimensionales, que se refieren, como su nombre indica, a una sola dimensión.
(Villafañe, 2006, pp. 97-98).
Quizá mereciese la pena reflexionar, como lo hacía Kandinsky en los cursos que impartió en la
Bauhaus, sobre las propiedades del punto y la Línea, los únicos elementos capaces de ser
representados con nitidez mediante las artes visuales, la música, la poesía, etc.
Esta simplicidad les confiere una naturaleza que trasciende a la propia materialidad del medio
de representación en el que se expresan y a la forma misma de esa expresión. En un cierto
sentido, son elementos sinestésicos que nos conectan con otras modalidades sensoriales.
(Villafañe, 2006, p. 98)
Para concluir podemos decir que los elementos que hacen a la alfabetidad visual refieren al
abecedario morfológico, que da lugar a la gran variedad de formas simples, que en
combinación pueden crear formas complejas, estos elementos pueden entenderse como
punto, línea, plano, color y textura.
El alfabeto visual
El lenguaje es un tema de abordaje permanente, como habrás notado los emojis, sticker, GIF
animados de un tiempo a esta parte se convirtieron en otra manera de comunicar una idea.
Quién sabe cuál será el lenguaje en adelante, la manera de expresión. Si prestas atención al
uso cotidiano que le damos a esas formas que aparecen en las redes, no son otra cosa que
íconos construidos con los elementos visuales básicos.
Punto
Este elemento posee gran atracción para nuestro ojo. Es la unidad más simple y se la relaciona
comúnmente con la redondez. Un punto puede ser el disparador de cualquier intervención en
el plano. Con dos puntos, ya se puede medir un espacio con relación al entorno (ver figura 1).
Cuando vemos puntos ordenados, vemos puntos conectados que dirigen nuestra mirada y esta
sensación es mayor cuando más cerca los disponemos entre sí (ver figuras 2 y 3).
Si superponemos una gran cantidad de puntos, podremos generar la ilusión de tono o color.
Figura 5: Cuatricromía
Figura 6: Pintura Ohhh ... Alright... (detalle)
Línea
"Puede definirse como un punto en movimiento o la historia del movimiento de un punto”
(Dondis, 1985, p. 56). Es el elemento más utilizado para previsualizar y bocetar ideas. Se la
puede usar fluida y experimentalmente o de manera rigurosa y técnica. La línea es capaz de
expresar caracteres como la delicadeza, indecisión, audacia, inflexibilidad, indisciplina,
nerviosismo, frialdad, entre otros.
Contorno
“La línea describe un contorno” (Dondis, 1985, p. 22). Hay tres contornos básicos: cuadrado,
triangular equilátero y circular. A cada uno se le atribuyen sensaciones y significados
específicos. “Al cuadrado se le asocian significados de torpeza, honestidad, rectitud y esmero;
al triángulo, la acción, el conflicto y la tensión; al círculo, la infinitud, la calidez y la protección”
(Dondis, 1985, p. 56) (ver figura 9). Las infinitas combinaciones de los contornos básicos son la
base de las complejas formas de la naturaleza y el arte.
Su significado básico no solo tiene que ver con la relación entre el organismo humano y su
entorno, sino también con la estabilidad en todas las cuestiones visuales. No solo facilita el
equilibrio del hombre, sino también de todas las cosas que se construyen y diseñan. (Dondis,
1985, p. 60)
La dirección diagonal:
Figura 13: Ejemplo de cómo, gracias a las variaciones tonales, podemos representar el
volumen de los objetos
En la imagen siguiente podemos apreciar que, si quitamos los matices de color de la pintura, el
volumen continúa representado por los contrastes entre los valores tonales.
En esta imagen, corroboramos que los matices cromáticos tienen casi la misma base de luz, por
lo que, una vez eliminada la información de color, es difícil distinguir las figuras entre sí o con
relación al fondo.
Matiz: es el color específico de lo que vemos. Hay más de cien. Hay tres matices
primarios (rojo, amarillo, azul) y los secundarios (naranja, verde y violeta), los que
derivan de las mezclas de los primeros. Los colores terciarios son los colores tierra, que
surgen de la mezcla de los secundarios entre sí (figura 16).
Saturación: es la pureza de un color con respecto al gris. Los colores más saturados
son, por ejemplo, los preferidos de los niños, porque son simples y directos.
Para concluir con el desarrollo conceptual del tema, citaremos algunas apreciaciones sobre la
materia según el autor Villafañe (2006).
El punto:
Las propiedades que definen al punto como elemento plástico son: la dimensión, la
forma y el color. Las innumerables posibilidades de variación de cada una de ellas,
hacen posible que el punto, por sí solo, pueda cumplir perfectamente cualquier
función plástica. Sus dimensiones físicas no son, ni mucho menos, un factor decisivo; la
materialidad del punto puede constituir una escala que vaya de un nivel cero, en el que
este objetivamente no existe, independientemente de que se incluya en la
composición, hasta unos niveles máximos en los que el punto adquiere una superficie
susceptible de ser medida. Este aspecto dimensional del punto es, además, un hecho
relativo, puesto que varia en función de la distancia. En lo que se refiere a la forma y el
color que pueda adoptar este elemento, lo más notable es, como ya se ha apuntado, su
capacidad de variación; el ejemplo que mejor ilustra ambos hechos lo tenemos en la
pintura puntillista. (Villafañe, 2006, p. 99)
La línea:
Es un elemento visual de primer orden, sus usos en la comunicación visual son
infinitos, como lo demuestran los paisajes urbanos que constantemente se encuentran
definidos y limitados por estructuras lineales; o las gráficas, compuestas casi
exclusivamente por líneas; o los planos, esquemas, patrón de moda, lo mismo que
multitud de diseños.
La capacidad de la línea para crear vectores de dirección que aportan dinamicidad a la
imagen. (…)
Una línea separa dos planos entre sí. Sobre todo, los contornos lineales que diferencian
cualitativamente dos áreas de distinta intensidad visual. (…)
Por último, y como resumen de otras funciones secundarias, puede decirse que la línea
es un elemento plástico con fuerza suficiente para vehicular las características
estructurales (forma, proporción, etc.) de cualquier objeto. Este hecho demuestra una
vez más cómo un elemento aparentemente simple puede satisfacer una compleja
función dentro de la representación: salvaguardar la identidad visual del objeto
representado a través de su estructura. (Villafañe, 2006, pp. 103-105)
El plano:
Como elemento icónico, tiene una naturaleza absolutamente espacial. No solo queda
ligado al espacio de la composición, sino que, además, implica otros atributos como los
de superficie y bidimensionalidad, por lo que, generalmente, se representa asociado a
otros elementos superficiales como el color o la textura.
Elementos conceptuales
Son aquellos que no vemos en realidad, que creemos que existen en la realidad física; como las
líneas de contorno de las cosas o los puntos.
Punto (figura 1a): “un punto indica posición. No tiene largo ni ancho. No ocupa una
zona del espacio. Es el principio y el fin de una línea, y es donde dos líneas se
encuentran o se cruzan” (Wong, 1991, p. 11).
Línea (figura 1b): “cuando un punto se mueve, su recorrido se transforma en una línea.
La línea tiene largo, pero no ancho. Tiene posición y dirección. Está limitada por
puntos. Forma los bordes de un plano” (Wong, 1991, p. 11).
Plano (figura 1c): “es el recorrido de una línea en movimiento (en una dirección
distinta a la suya intrínseca). Un plano tiene largo y ancho, pero no grosor. Tiene
posición y dirección. Está limitado por líneas, define los límites extremos de un
volumen” (Wong, 1991, p. 11).
Volumen (figura 1d): “es el recorrido de un plano en movimiento (en una dirección
distinta a la suya intrínseca). Tiene una posición en el espacio y está limitado por
planos. En un diseño bidimensional, el volumen es ilusorio” (Wong, 1991, p. 11).
Forma (figura 2a): “todo lo que pueda ser visto posee una forma que aporta
identificación principal en nuestra percepción” (Wong, 1991, p. 11).
Medida (figura 2b): “todas las formas tienen un tamaño. El tamaño es relativo si lo
describimos en términos de magnitud y de pequeñez, pero asimismo es físicamente
mensurable” (Wong, 1991, p. 11).
Color (figura 2c): “una forma se distingue de sus cercanías por medio del color. El color
se utiliza en su sentido amplio, comprendiendo no solo los del espectro solar, sino los
colores neutros tales como blanco, negro y grises, todos con sus variaciones tonales”
(Wong, 1991, p. 11).
Textura (figura 2d): “la textura se refiere a la superficie de la forma, tanto si atrae el
sentido del tacto o la vista. Puede ser plana o decorada, suave o rugosa” (Wong, 1991,
p. 11).
Elementos de relación
Ubicación e interrelación de las formas en un diseño. Algunos se perciben y otros se sienten.
Dirección (figura 3a): depende de la relación con el observador, “el marco que la
contiene u otras formas cercanas” (Wong, 1991, p. 12).
Posición (figura 3b): “relación respecto al cuadro o la estructura” (Wong, 1991, p. 12).
Espacio (figura 3c): “las formas de cualquier tamaño, por pequeñas que sean, ocupan
un espacio. El espacio puede estar ocupado o vacío o puede ser liso o puede ser
ilusorio para sugerir profundidad” (Wong, 1991, p. 12).
Gravedad (figura 3d): “la sensación de gravedad no es visual, sino psicológica. Tal como
somos atraídos por la gravedad de la tierra, tenemos tendencia a atribuir pesantez o
liviandad, estabilidad o inestabilidad a formas o grupos de formas individuales” (Wong,
1991, p. 12).
Entonces, un punto es pequeño o grande dependiendo del contexto. La forma más común del
punto es circular, aunque podemos percibirlo como formas diversas (figura 2).
Las líneas pueden ser curvas, rectas, onduladas, quebradas, mixtas (unen curvas y rectas),
moduladas (varía el grosor en su recorrido) y homogéneas (no varía el grosor en su recorrido).
Los puntos dispuestos uno detrás de otro se perciben como una línea, aunque esta es
conceptual y no visual (figura 3d).
Toda forma plana está limitada por líneas que constituyen los bordes de la forma. La línea de
contorno de la forma plana, sea visual o conceptual, va a determinar la figura y las relaciones
con el espacio de esta. Puede ser geométrica (figura 4a), orgánica (figura 4b), rectilínea (figura
4c), irregular (figura 4d), manuscrita (figura 4e) o accidental (figura 4f).
Los puntos o líneas agrupados en forma tensa y regular pueden sugerir también formas planas.
Esta visión de la superficie se convierte en la textura de un plano (figura 5). Las formas también
varían por la distribución de los colores y los contrastes en relación con el fondo (figura 6). Para
concluir este tema, cabe mencionar que una superficie con color o textura se asocia al plano
como forma,
Con técnicas de manipulación de valores tonales (luces y sombras), se pueden crear formas
volumétricas sobre la superficie de las figuras. Otra herramienta de composición es la
repetición de la forma o repetición de partes de esta en un mismo plano. Esta repetición se
puede organizar según diversas disposiciones. Las disposiciones básicas son la lineal (figura 8a),
cuadrada (figura 8b) y circular (figuras 8c, d y e)