Gamboa-Solís, Flor de María Acoso Sexual en La Universidad de Protocolos y Protocolos Nómadas, Núm. 51, 2019, Pp. 211-221 Universidad Central
Gamboa-Solís, Flor de María Acoso Sexual en La Universidad de Protocolos y Protocolos Nómadas, Núm. 51, 2019, Pp. 211-221 Universidad Central
ISSN: 0121-7550
Universidad Central
DOI: [Link]
El escrito presenta una reflexión feminista sobre el acoso sexual en las universidades a partir del
análisis de la aplicación del Protocolo contra la violencia de género en la Universidad Michoa-
cana de San Nicolás de Hidalgo (2017), para mostrar que los protocolos pueden servir a las
autoridades universitarias únicamente como “etiquetas” de responsabilidad social y moralidad,
e incluso pueden ser tomados como un desafío para los agresores y no como protección para las
personas afectadas. Concluye que la eficacia de un protocolo depende de cambios profundos en * Este escrito no está ligado a una
la cultura institucional patriarcal que prima en las universidades. investigación en particular, dado
que el acoso sexual y la violencia de
Palabras clave: acoso sexual, violencia de género, Universidad Michoacana de San Nicolás de género en sentido amplio son temas
en los que he venido reflexionando
Hidalgo, feminismo, protocolo institucional, patriarcado. desde hace varios años e integran
una de mis líneas de generación y
aplicación del conocimiento. Sí está
ligado de manera directa a mi ex-
O artigo apresenta uma reflexão feminista sobre assédio sexual nas universidades, com base na periencia actual como coordinadora
de la Red de Enlaces Académicos
análise da aplicação do Protocolo contra a violência de gênero na Universidade Michoacana de
de Género de la Universidad Mi-
San Nicolás de Hidalgo (2017), para mostrar que os protocolos só podem servir às autoridades choacana de San Nicolás de Hidalgo
universitárias como “Rótulos” de responsabilidade social e moralidade, podendo até ser encara- (UMSNH), cargo que desempeño
desde el 2016 hasta la fecha, y
dos como um desafio para os agressores e não como proteção para as pessoas afetadas. Conclui que por el cual he acompañado casos
a eficácia de um protocolo depende de mudanças profundas na cultura institucional patriarcal de acoso sexual y participé en los
trabajos que impulsaron la creación
que prevalece nas universidades. del Protocolo mencionado.
Palavras-chave: assédio sexual, violência de gênero, Universidade Michoacana de San Nicolás de ** Profesora-investigadora de la
Hidalgo, feminismo, protocolo institucional, patriarcado. Facultad de Psicología de la UM-
SNH, Morelia, Michoacán (México).
Doctora en Estudios de Género por
la Universidad de Sussex (Reino
Unido); Maestra en Psicología de la
The paper presents a feminist reflection on sexual harassment in universities based on the analy- Educación, Perspectiva Psicoana-
sis of the application of the Protocol Against Gender Violence at the Universidad Michoacana de lítica, del Instituto Michoacano de
Ciencias de la Educación, y Licen-
San Nicolás de Hidalgo (2017). It shows that protocols only serve university authorities as an ciada en Psicología Clínica de la Uni-
“etiquette” of social responsibility and morality and that they are even taken as a challenge by versidad Autónoma de Querétaro.
E-mail: florgamboa@[Link]
the aggressors and not as protection for the people affected. It concludes that the effectiveness of
a protocol depends on the profound changes made in the patriarchal institutional culture that
prevail in the universities. original recibido: 20/07/2019
aceptado: 13/09/2019
Keywords: Sexual Harassment, Gender Violence, Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo, Feminism, Institutional Protocol, Patriarchy. nomadas@[Link]
Págs. 211~221
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Introducción
El acoso sexual hacia las mujeres es un hecho en Es eso increíble, y de cierta manera enigmático, lo
las universidades. Una gran cantidad de literatu- que movió a crear una necesidad inminente de contar
ra –diagnósticos, radiografías, estudios cualitativos y en las universidades con instrumentos formales y me-
cuantitativos– así lo demuestra, y aunque es imposible canismos institucionales dirigidos específicamente a la
de citar de golpe toda aquí, téngase en cuenta que ha atención del acoso sexual que padecen mayormente las
sido generada en su gran mayoría por académicas fe- estudiantes. Esta necesidad se tradujo en un segundo
ministas movidas por la impasibilidad institucional en momento de trabajo para las investigadoras feministas
torno a este fenómeno. Imposible continuar tapando el que ya ha comenzado a cristalizar, aunque no de manera
sol con un dedo y menos hacerse cómplice de la violen- paralela ni en el total de las instituciones de educación
cia, son desprendimientos de afirmaciones más amplias superior (IES) del país.
y serias que marcan posturas de la lucha feminista den-
tro de las universidades, cuya principal arma es el poder Con diferentes nombres, los instrumentos y meca-
de la investigación, del saber y del pensamiento, y cuyo nismos que han ido naciendo actúan como protocolos,
propósito central es la emancipación de las mujeres. guías de actuación para atender y resolver el problema
del acoso sexual. Se cuenta hasta el momento en las uni-
Palabras más, palabras menos, las publicaciones versidades mexicanas con ocho protocolos, en orden
más destacadas que abordan el acoso sexual en las uni- cronológico de aprobación y publicación:
versidades mexicanas1 coinciden en sus introducciones
y conclusiones, que esta forma de violencia ha sido 1) Reglamento para la prevención, atención y sanción del
invisibilizada en parte debido a creencias y representa- hostigamiento y acoso sexual en la Universidad Autónoma
ciones que circundan el imaginario social en torno a la de Sinaloa (2011); 2) mecanismo de prevención y atención
esencia de la Universidad. El acoso sexual en las univer- de posibles casos de hostigamiento, acoso sexual y discri-
sidades es más frecuente de lo que se desearía y de lo minación en el Colegio de Posgraduados (2012); 3) guía
que se desearía saber y aceptar por tratarse éstas de los para la atención de casos de hostigamiento y acoso sexual
espacios que albergan la consciencia crítica y la autori- de la Universidad Veracruzana (2013); 4) Protocolo para
dad moral de las sociedades, lo cual hace suponer que la atención de casos de violencia de género en la Universi-
quienes los habitan, especialmente en calidad de au- dad Nacional Autónoma de México (2016); 5) Protocolo
toridades, son personas por decir lo menos, decentes. de atención a casos de violencia de género de la Univer-
“La Universidad conserva, memoriza, integra y ritualiza sidad de Guanajuato (2017); 6) Protocolo para la preven-
una herencia cultural de saberes, ideas y valores: a di- ción, actuación y erradicación de la violencia de género
cha herencia la regenera al reexaminarla, actualizándola en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
y transmitiéndola; la Universidad genera saberes, ideas (2017); 7) Protocolo de El Colegio de México para pre-
y valores que formarán después parte de la herencia” venir actos de violencia de género y para atender casos de
(Morin, 2001: 74). ¿Cómo es posible entonces que acoso sexual y de hostigamiento sexual (2019); 8) Proto-
también en estos espacios las mujeres corran riesgos de colo de prevención, atención y sanción de la violencia de
ser acosadas y sentirse inseguras? género, discriminación y acoso y hostigamiento sexual en
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flor de maría gamboa solís | acoso sexual en la universidad: de protocolos y protocolos
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con la plenitud de leyes que, no obstante, no mejoran la po, trabajadores manuales) que sin ser autoridad legal,
convivencia social entre hombres y mujeres, ni siquiera se atribuyen esa condición de superioridad porque son
en ese espacio de alto prestigio social y moral que es la hombres.
Universidad.
Por lo anterior, cuando el Protocolo para la Pre-
vención, Actuación y Erradicación de la Violencia de
El acoso sexual en la Universidad Género en la UMSNH fue aprobado en el 2017, las fe-
Michoacana de San Nicolás de ministas académicas nos pusimos muy contentas. Por
Hidalgo: la dilación de su ocaso un momento aumentó nuestra confianza en la institu-
ción, pero fue sólo una ilusión que muy pronto comenzó
“No hay mal que dure cien años ni nadie que lo sopor- a disiparse entre inquietudes que fueron surgiendo a
te”, reza un dicho popular en México. Solamente que partir de darnos cuenta de que en el transcurso de dos
las mujeres han sido programadas para soportar, en tér- años desde su aprobación, el Protocolo seguía siendo y
minos de carga (mental), un sinfín de malestares que no todavía lo es en cierta medida, un perfecto desconoci-
cesan de sentirse incluso entrando a la Universidad. La do entre la comunidad universitaria, y que cuando se le
expectativa de liberarse de la carga que supone la servi- conoce, se le emplea incorrectamente en el tratamiento
dumbre a los mandatos patriarcales de género mediante de las situaciones de violencia de género que son de su
el cultivo del intelecto y la algarabía del pensamiento competencia. Para fundamentar que es un instrumento
que son propicios en las aulas universitarias se va de- relativamente desconocido, síganme, por favor, en el si-
bilitando a medida que las estudiantes se van topando guiente razonamiento y exposición de hechos.
con el acoso sexual.
Una de las causas lógicas del desconocimiento
Éste es uno de los factores de deserción y de inte- del Protocolo entre la comunidad universitaria podría
rrupción de trayectorias escolares de las mujeres, tanto aducirse, es la falta de difusión o su insuficiencia. Lo
de manera intrínseca cuando ocurre en la Universidad anterior se podría justificar apuntando al tamaño de la
(Yépes et al., 2007), como cuando se presenta asociado a UMSNH, pues es una de las universidades más grandes
otros factores como la falta de transporte: de México en cuanto a matrícula3. Sin embargo, no es
un argumento muy convincente, dado que cuando algo
La falta de transporte fue otro factor relacionado con la de- interesa a las autoridades, se valen de todos los recur-
serción, sobre todo en la comunidad de Jahuara II, donde sos a su alcance para darlo a conocer, para “cacarearlo”,
dos alumnas (6,8%) mencionan que no llega transporte pú- expresión que se utiliza en México para referirse al tra-
blico, y tienen que caminar más de una hora para arribar bajo que se presume, y tal como están las cosas, parece
a la escuela; por lo que, tienen que salir de sus casas en ser que el Protocolo no es un logro que las autoridades
la oscuridad (5:30 am.), exponiéndose a diversos peligros quieran “presumir”. Se conformaron con “colgar-
como acoso sexual por vecinos de comunidades aledañas lo” en el lado izquierdo de la página web institucional
[…]. (Ruiz-Ramírez et al., 2014: 60, cursivas mías) encabezando un menú misceláneo de páginas comple-
mentarias con las que, a excepción de una, no guarda de
El acoso sexual llega a ser un factor decisivo porque ninguna manera relación lógica en cuanto al contenido.
representa una forma de violencia que acarrea senti- La excepción a la que me refiero es la página del Pro-
mientos paralizantes de la subjetividad: inhibición, grama Integral de Seguridad Universitaria4, en la cual,
vergüenza y miedo. Cruzadas por estos sentimientos, dicho sea de paso, llama mucho la atención que se haga
las mujeres son aventadas a un espacio de indecibili- mención del acoso sexual como una situación que le
dad, de obturación de la palabra, tan intenso, que lo ocurre a las mujeres. En la sección titulada: “¿Qué te
único que se avecina como cura y salvación es el abor- toca a ti?” (2011: 3), se lee, resaltado en negritas: “[…]
to del propio deseo. Abortar la misión de convertirse propicia que tus amigas conozcan cómo evitar ser víc-
en un sujeto universitario en aras de atemperar la ver- timas de delitos de violencia y abuso sexual” (2011: 3).
güenza, el miedo y la inhibición que implica ser tratada ¿O sea que sí se reconoce que el problema afecta a las
como un objeto de satisfacción de la erótica autoritaria mujeres? ¿Pero por qué entonces se lo maneja como si
de profesores y de otros hombres (compañeros de gru- fuera asunto de las mujeres arreglarlo?
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Sí es un problema que les “toca” en el sentido de de género en la UMSNH. Entendimos quienes la im-
afectarlas, pero a quien le corresponde atenderlo es a pulsamos y en armonización con las tendencias de las
las autoridades universitarias que hoy, gracias al Proto- políticas públicas nacionales e internacionales del gen-
colo, cuentan con una ruta clara de acción. Así que en der mainstreaming, que la REAG era La Instancia, así
lugar de que las propias estudiantes se organicen para con mayúsculas, para propiciar un trabajo colectivo
tomar cursos de defensa personal y carguen junto a sus horizontal, y ya no individual y jerárquico en torno al
libretas un gas pimienta, que no está nada mal, estaría tema. Y aunque no logramos que formara parte del Pro-
mejor que las autoridades de las dependencias univer- tocolo, a pesar de que algunas de las integrantes de la
sitarias hicieran un llamado a la consciencia ética y a la REAG participamos en su construcción y lo empuja-
práctica de la decencia de todo el personal a su cargo, mos para que fuera aprobado, sí ha sido una instancia
amparándose en el Protocolo. a la cual se dirigen demandas de orientación, asesoría
y acompañamiento de casos de acoso sexual por par-
Parece ser pues que la única estrategia de difusión te tanto de profesoras como de estudiantes mujeres; ha
del Protocolo por la que optaron las autoridades fue ha- sido tomada como derrotero seguro y confiable de ca-
cerle un sitio en la página web. Y con ello cumplieron. tarsis y brújula, y también como instancia de presión.
De ahí en más, lo que se sabe de éste en la UMSNH se La REAG no tiene atribuciones normativas ni legales
ha impulsado a través de acciones individuales y colec- para tomar decisiones que incidan directamente en la
tivas encabezadas por colegas y estudiantes a través de resolución de casos de acoso sexual pero sí presiona
cursos propedéuticos, jornadas, campañas, entre otros. para que se resuelvan. Lamentablemente no hay bue-
nas noticias.
Ahora bien, de que el Protocolo es empleado inco-
rrectamente tengo conocimiento en virtud de mi cargo Sabemos que las estudiantes afectadas por el aco-
como coordinadora de la Red de Enlaces Académicos so sexual mantienen su desconfianza en la institución,
de Género (REAG) de la UMSNH5, que es una instan- tal como lo hacían antes de que hubiera Protocolo,
cia que vio la luz de su nacimiento en el 2016 como dado que cuando se atreven a denunciar siguiendo la
una estrategia de transversalización de la perspectiva ruta que éste indica, lo que han encontrado como res-
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puesta de las autoridades, incluida la de la Defensoría pués de una decisión tomada a partir de un proceso
de los Derechos Humanos Universitarios Nicolaitas6, terapéutico, acudió a la Defensoría de los Derechos
son dilaciones, incredulidad, intentos de persuasión Humanos Universitarios Nicolaitas para interponer
para que desistan de la denuncia, o bien, lo más deli- una denuncia. Conocía el Protocolo. Lo que encontró
cado: revictimización7. Ese concepto engloba formas a la vuelta de su visita a ese espacio fue una serie de
sutiles de violencia, lo que la editora del Monográfi- cuestionamientos a su conducta que buscaban culpabi-
co número 51 de la revista NÓMADAS, Lya Yaneth lizarla (una estrategia de revictimización) por lo que le
Fuentes Vásquez (2019), llama violencias con minúscu- había acontecido, ya que en su declaración hizo men-
la, o de manera más consensuada, violencia simbólica, ción de en su momento haber aceptado los avances
siguiendo la ahora ya clásica propuesta conceptual del seductores del profesor y acudir a su casa para tener
sociólogo francés Pierre Bourdieu (2000). relaciones sexuales con él. El hecho de declarar que se
había involucrado sexualmente de manera voluntaria
Por estas razones, la gran mayoría de las denun- con el agresor fue suficiente para que todo lo demás de
ciantes optan por desistir del proceso movidas por su relato, sobre todo lo que apuntaba al miedo y la an-
el hartazgo de la espera, la frustración por la dilación gustia que la movió a ceder, no fuera escuchado. Como
inexplicada y por la nula penalización y castigo de los tampoco fue escuchado su deseo de parar, su “no” a los
agresores. No cambia mucho el panorama de antes y avances de la libido del profesor que ella sintió forza-
después del Protocolo. dos, opresivos y angustiantes.
• Protesta de mujeres indígenas en Brasilia por sus derechos y por el medio ambiente, agosto del 2019 | Tomada de: EFE
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citarlo a comparecer. La estudiante terminó por desistir Antes de responder esas preguntas, es pertinente
del proceso haciéndose cargo de manera individual de señalar que México es uno de los países latinoamerica-
las secuelas de la violencia sufrida, y el agresor nunca nos, según Evangelina García Prince (2008), que cuenta
fue sancionado. con uno de los más robustos y mejor estructurados
marcos jurídicos que velan en la agenda legislativa por
Así que a la primera pregunta que enmarca mi re- la igualdad de género, pero la violencia contra las muje-
flexión, responderé que no, que el Protocolo no está res en este país no disminuye. Al contrario. Baste echar
sirviendo para mitigar el acoso sexual ni para generar un vistazo a estadísticas recientes que muestran el alza
confianza y seguridad en las afectadas, lo que conlleva de feminicidios. En lo que va del 2019, según Infobae,
otro “no” como respuesta a la segunda pregunta: no les en México:
está sirviendo a las mujeres.
Las cifras que registra el Secretariado Ejecutivo advierten
¿Qué hay detrás de esta inoperancia que en el primer cuatrimestre del 2019, murieron 1.199
del Protocolo? víctimas de la violencia machista. Es decir, cada dos horas
y media en promedio, una mujer es asesinada por el hecho
Lo que torna inoperante el Protocolo es el temor de de ser mujer, una estadística que no disminuye a pesar de la
quienes lo operan, en su mayoría autoridades mascu- gran movilización social. (Infobae, 2019: s/p)
linas, hombres atravesados por lo que ubico como un
temor inconsciente a las mujeres que cuestionan y ha- Lo señalo para mostrar que no es la ley per se, a se-
blan; a las mujeres que no se dejan y que se rebelan, y cas, la que automáticamente frenará un problema que
que remite a un temor primigenio que nace de la con- está encarnado en los entrecruces de los procesos cul-
frontación subjetiva de la diferencia que encarna el sexo turales y subjetivos que sustentan la significación de
femenino, en tanto es así como se le ha culturalmente la diferencia sexual y sus modos de afectar la convi-
construido, como la alteridad radical. Esta diferencia se vencia social entre hombres y mujeres. Por lo tanto,
traduce subjetivamente en una amenaza que represen- se hace necesario analizar dos cosas: una, la posición
ta para los sujetos masculinos verse resquebrajados en subjetiva frente a la ley en general, es decir, las modali-
el dominio que ejercían hacia las mujeres en territorios dades de respuesta con las que el sujeto puede encarar
como el universitario, que poco a poco y con mucho el límite al goce pulsional, a eso que en lo real (lo bio-
esfuerzo político y desgaste anímico éstas han venido lógico) de lo humano ordena hacer lo que se quiera
conquistando, apelando al derecho de igualdad que les sin miramientos de ningún tipo, lo cual pone en ries-
asiste jurídicamente. El territorio universitario mexica- go el orden civilizatorio. Y otra, la posición subjetiva
no hasta 1887, año en que se titula la primera mujer masculina frente a leyes que protegen principalmente
(Tuñón, 2008), había sido de exclusividad varonil para a las mujeres.
el ejercicio de un poder y control vertical que hoy está
en duda. Y esa duda angustia. Para abordar el primer punto, comencemos recor-
dando algo muy básico: el orden legal es condición
del orden civilizatorio, no puede haber sociedad sin
De la ley como desafío y empuje reglas ni leyes. Sin embargo, estas úlitmas no única-
de transgresión para los agresores: mente se obedecen, hay otras maneras de enfrentarlas
una hipótesis como esquematiza Víctor Novoa: “La posición sub-
jetiva frente a la ley está desde el comienzo teñida de
Si el Protocolo, en tanto instrumento adherido a un afecto, se le respeta, se la teme, genera angustia, se la
marco jurídico de salvaguarda del derecho de las obedece o transgrede con placer” (2018: 51). Lo que
mujeres a una vida libre de violencia, fracasa en ese pro- se deja entrever con estas distintas posibilidades es
pósito, pues no lo está garantizando en la Universidad, una paradoja. No podemos convivir sin respetar leyes,
¿a quién sí le sirve y para qué? ¿Qué se juega en el en- pero una sumisión absoluta a éstas tampoco hace via-
tramado subjetivo de un hombre acosador que explaya ble dicho convivir porque se estaría en una opresión
los confines de satisfacción posible de sus ímpetus se- (angustia, temor) constante que terminaría por aniqui-
xuales en el contexto de la Universidad? lar al ser.
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Recordemos algo también muy básico: la mas- Por lo tanto, un Protocolo que encamine una
culinidad se construye a partir de la subordinación visión de las mujeres como sujetos indignados, rebel-
de la diferencia, siendo la sexual la más básica de to- des, insumisos y con derecho a exigir una vida libre, y
das y la que sirve de base para otras que se le asocian: libre de violencia, no puede sino encriptar un mensaje
étnicas, económicas, de clase social, y que se traducen que dirige un cuestionamiento al parecer insoporta-
en amenazas a esa posición de supremacía. La mascu- ble al poder viril que abastece la identidad masculina.
linidad en las sociedades patriarcales es la posición Eso es lo que no se soporta, lo que traumatiza al yo
universalizada del sujeto hombre, blanco, burgués, he- masculino: que las mujeres intenten con sus denun-
terosexual, joven. Asimismo, es la posición dominante cias y quejas romper el cautiverio en el que han sido
de lo activo, lo creativo, lo productivo, lo cultural y lo confinadas, porque esa ruptura rompe también con la
político; la que decide, la que gobierna, la que civiliza, ilusión masculina de que los hombres son los únicos
pero al mismo tiempo, la que se atribuye la autoridad con derecho a decidir.
para incivilizar, para matar, para violentar, agredir y
transgredir. Así sucede en el acoso sexual.
Palabras finales
Los profesores que acosan sexualmente a las estu-
diantes saben que es inmoral lo que hacen, pero más Mientras se ha tratado de leyes que perpetúan el do-
importante aún, que es ilegal, y, aun así, sabiéndolo, lo minio patriarcal, las relaciones entre los géneros y el
hacen. Esto apunta a la desmentida, el mecanismo de poder jerárquico que las estructura como relaciones
la perversión teorizado por Freud (1927) en su artícu- de sumisión y sometimiento, se había mantenido natu-
lo sobre el fetichismo, donde abre paso más firme a la ralizadas y normalizadas. Era natural y normal que los
elaboración de la perversión en términos de estructura esposos violaran a sus esposas, que los hombres aco-
psíquica, que es distinta a la neurosis y a la psicosis, y saran a las mujeres en los espacios públicos, que los
en tanto noción, no es del todo idéntica a la que se juega padres abusaran sexualmente de sus hijas/os, que un
en otras formulaciones tales como condición perversa o jefe pidiera favores sexuales a una subordinada a cam-
perversidad. Por desmentida hay que entender bio de ascensos laborales. Ahora que existen leyes que
protegen los derechos de las mujeres, los hombres se
[…] un mecanismo de defensa ante la angustia de la ame- encuentran desprotegidos de esa normalidad y natu-
naza de castración y apunta a la percepción de la realidad ralidad en la que se respaldaban para ejercer violencia
externa. Dicho proceso defensivo no implica en este caso contra las mujeres; se ven seria y legalmente cuestiona-
una anulación de la percepción (cosa que resulta del recha- dos en el ejercicio de una atribución sociocultural con
zo psicótico), sino más bien una acción sumamente enérgi- repercusiones subjetivas que había sido reforzada por
ca para mantener renegada una percepción traumatizante argumentos biologicistas, psicológicos y médicos has-
para el yo. (Mannoni, 1990: 9) ta antes de la irrupción social y la crítica política del
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flor de maría gamboa solís | acoso sexual en la universidad: de protocolos y protocolos
• Mujeres indígenas protestan en Ecuador por la subida del combustible, octubre del 2019 | Tomada de: Directos
feminismo. Lo que está resultando emergente para la movilizaciones feministas en contra de la violencia de
reflexión es si esas leyes, como el Protocolo, serán to- género en aras de la emancipación de las mujeres.
madas por los hombres, según la hipótesis que avanzo
en este artículo, en términos de desafíos que desposeen Resta, desde luego, abocarse más de lleno a generar
a las mujeres de su dignidad o de advertencia a la socie- estudios que pongan en discusión las hebras finas de
dad de que los que siguen mandando son ellos a pesar los protocolos para la estimación de la eficiencia de las
de los protocolos. acciones que los comprometen: atención, prevención
y erradicación del acoso sexual en las universidades.
Que los protocolos institucionales puedan funcio- Definir si las feministas académicas hemos tomado el
nar para mitigar el acoso sexual hacia las mujeres en las rumbo correcto al impulsar estos instrumentos o si nos
universidades, y no quedarse como letra muerta, como los estamos echando como soga al cuello porque están
componentes de etiqueta para una buena imagen de profundizando la desprotección de nuestras estudian-
responsabilidad social y de moralidad sostenida del dis- tes, su falta de confianza en las autoridades, así como
curso de lo políticamente correcto, depende de muchos eludiendo sanciones y, con ello, perpetuando la impu-
factores. Pero, sin duda, el más relevante es un cambio nidad de los agresores.
profundo en la cultura patriarcal que está estructurada
en las universidades, pues es en el desmontaje de los Antes de los protocolos las estudiantes desconfiaban
lenguajes, los símbolos, los estereotipos, los discursos y a partir de ellos también, solamente que esa desconfian-
y los significados con los que se habla, piensa y actúa la za es ahora más desconcertante porque teniéndolos a su
diferencia sexual, que se avecinará la efectividad de las alcance, no están siendo suficientes para hacer justicia.
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Notas
1. Intrusas en la universidad (2013) de Ana Buquet, Araceli Min- presuponiendo una variedad mínima en los subsecuentes años
go, Hortensia Moreno y Jennifer Cooper; Presencia de hombres como se hace saber a través de los medios de comunicación, la
y mujeres en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hi- matrícula actual deberá oscilar entre los 50.313 (registrada para
dalgo (2012), a cargo de María Arcelia Gonzáles y Flor de María el ciclo 2014-2015) y los 52.000 estudiantes en todos los niveles.
Gamboa; Transversalidad e igualdad de género en la Universidad 4. Véase información tomada de: <[Link]
Autónoma de Chihuahua (2018), texto coordinado por Gerardo documentos/pisu/[Link]>.
Ascencio Baca y Ana Lucía Villalobos Fernández; el estudio em- 5. Está integrada por representantes enlace de las dependencias de
puñado por Rosalía Carrillo Meráz que lleva por título Violencia la UMSNH, quienes fueron designados por las autoridades de di-
en las universidades públicas: el caso de la Universidad Autónoma chas dependencias. Actualmente se mantienen activas de manera
Metropolitana (2015), y Diagnóstico de las condiciones de equidad constante quince académicas, de un total de cuarenta y dos que
de género en la UPN Guadalajara: radiografía de la comunidad deberían estarlo.
universitaria (2014), desarrollado por Alma Graciela Fuentes, 6. Instancia creada en la UMSNH en el 2018.
María de los Ángeles Galván y Luis César Torres. Para consultar 7. También denominada doble victimización, es el proceso mediante
un repositorio más amplio, véase información tomada de: <http:// el cual se produce un sufrimiento añadido por parte de institu-
[Link]/[Link]/category/publicaciones/>. ciones y profesionales encargados de prestar atención a la víctima
2. Véase información tomada de: <[Link] (ya sea de malos tratos o violencia de género, secuestros, abusos
[Link]/category/publicaciones/>. sexuales, etcétera) a la hora de investigar el delito o instruir las
3. No pude obtener el dato exacto correspondiente al ingreso 2018- diligencias oportunas en el esclarecimiento de lo ocurrido: jue-
2019, pero por información recopilada en el 2015 para el libro ces, policías o abogados, entre muchos otros. Véase información
Armonización de la vida laboral y familiar en académicas mexi- tomada de: <[Link]
canas: Jalisco, Guerrero, Michoacán y Nayarit (Pacheco, 2017), tima-que-es-la-doble-victimizacion-en-los-procesos-judiciales/>.
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