ARTE, CIENCIA Y
CULTURAL
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE ZACATECAS
“FRANCISCO GARCÍA SALINAS”
UNIDAD ACADÉMICA DE HISTORIA
LICENCIATURA EN HISTORIA
MATERIA: SEMIÓTICA APLICADA A LA HISTORIA
ACTIVIDAD: EL UNIVERSO COMO DIÁLOGO INTERTEXTUAL Y
LA CULTURA POSMODERNA
ESTUDIANTE: VIOLETA PÉREZ RIVERA
FACILITADOR(A): DRA. INÉS DEL ROCÍO GAYTÁN ORTIZ
02/11/2024.
El Universo como Diálogo Intertextual y la Cultura Posmoderna
Introducción
El análisis de la cultura posmoderna desde la semiótica invita a explorar cómo las narrativas y los
símbolos configuran la realidad percibida en un contexto social e histórico particular. En el
documento, se examinan conceptos fundamentales como los sistemas de verdad y la
intertextualidad, elementos que sostienen que la "verdad" es una construcción cultural y
contextual, en lugar de un valor absoluto. Este enfoque semiótico permite comprender que toda
interpretación está inevitablemente influenciada por su relación con otros textos y discursos
previos, lo que convierte a la cultura en un entramado de significados que dialogan entre sí y se
transforman en cada época. A partir de estos principios, podemos reflexionar sobre la influencia
que ejerce la semiótica en las culturas de Occidente, especialmente en su capacidad de moldear la
manera en que nos relacionamos con la historia, la identidad y el poder.
Comencemos por adentrarnos. La verdad es un concepto polisémico que no recuerda que
todo sentido es contextual y por esa razón se produce en función de un espacio de referencialidad
en el cual tiene validez propia. De acuerdo con los sistemas de verificación este corresponde a un
sistema de construcción y de construcción de lo que podemos llamar realidad a los cuales
reconocemos como verdad epifanía que sería la narrativa, la verdad argumentativa que sería la
semiótica, la verdad contextual hh que sería la retórica y la verdad hermenéutica que sería la
generativa (Zavala, 2014).
Podría añadirse que a cada uno de estos sistemas de verdad corresponden a estrategias
específicas de construcción de construcción y reconstrucción de la realidad (Zavala, 2014).
Toda verdad es una ficción este principio sostiene que toda la verdad tiene su campo de
validación en un contexto particular en el cual esta misma verdad es construida de una manera
particular (Zavala, 2014). Lo ficcional y lo ficticio se excluye necesariamente en la medida en que
lo verdadero se opone a lo falso. La ficción tiene un estatuto de verdad que se sustenta en sus
propias condiciones de enunciación. El hecho de construir un enunciado específico conlleva en el
acto de su interpretación la reconstrucción de las condiciones de verdad (Zavala, 2014).
La teoría ternaria de los laberintos sostiene que hay 3 tipos de sistemas de verdad.
Laberinto circular: existe una verdad por lo tanto es una verdad necesaria por lo tanto
metafóricamente podríamos representar a este laberinto con la figura de un círculo pues es en esta
figura geométrica hay únicamente un centro qué sería algo necesario para la naturaleza de la figura
misma (Zavala, 2014).
El laberinto arbóreo: existen varias verdades que son posibles ya sea de manera alternativa
o simultánea un ejemplo de ello es la metáfora cartográfica. Una verdad arbórea tiende a ser
múltiple y contradictoria (Zavala, 2014).
Laberinto rizomático: es un sistema de deconstrucción recursiva de sus propias
condiciones de posibilidad, este sistema de verdad da lugar a la indeterminación, pero su interior
contiene simultáneamente laberintos circulares y arbóreos. La indeterminación permite la
coexistencia de sistemas de verdad cerrados y sistemas abiertos a la ambigüedad y a la
contradicción (Zavala, 2014).
Si el principio más elemental de toda la narrativa es la revelación de una verdad. Todo
sistema modernizante en el que transcurren varias acciones que tienen como subtexto una lógica
epifanía y a su vez un sistema epifanía es aquel donde la verdad es objeto de una revelación en el
momento de la conclusión. Un ejemplo de ello es el cuento policiaco pues concluye con la
revelación epifanía es decir el culpable o autor del crimen. El segundo tipo de narrativa es el cuento
moderno que tiene distintas interpretaciones posibles ya sean alternativas, pero no simultáneas esto
multiplica sus probables enlaces a lo que llamamos un final abierto (Zavala, 2014).
En un cuento posmoderno se yuxtapone en su interior los elementos propios del cuento
clásico y del cuento moderno. El relato precede a resultado de la interpretación y las posibilidades
de la interpretación textual tienen un límite (Zavala, 2014).
La verdad conjetural todo texto produce sus huellas
Charles Pierce menciona que hay tres estrategias interpretativas básicas:
a) La naturaleza de la verdad deductiva, este razonamiento es una normativa
canónica y se apoya en definiciones establecidas con anterioridad a razonamiento mismo.
b) La naturaleza de verdad e inductiva requiere del estudio de casos
particulares, es de naturaleza experimental y casuística.
c) La naturaleza de verdad abductiva se trata de una verdad conjetural, de una
formulación de hipótesis que estará siempre sometida al ensayo de prueba y error.
Por ejemplo, en las jurisprudencias. Esta verdad puede ser construida a partir del
reconocimiento de 3 tipos de elementos: síntomas, indicios y huellas. Los síntomas establecen
relaciones de contigüidad posible entre efecto y causa mientras los indicios establecen relaciones
de contigüidad de naturaleza necesaria y por último las improntas o huellas que permiten construir
inferencias a partir de elementos sin exóticos es decir parciales en relación con una totalidad lógica
(Zavala, 2014).
En la década de 1960 hubo un giro retórico o textual que llevó a reconocimiento de la
distinción fundamental entre 2 tipos de verdad: veritas, cuál se refiere al tipo de verdad dialéctica
cuya finalidad es el discernimiento de lo que no es verdadero y es de tradición racionalista,
aletheia, es un tipo de verdad dialógica y su finalidad es el reconocimiento de cuántas verdades
son posibles, es de tradición de lo razonable (Zavala, 2014).
Toda verdad es susceptible de estar inmersa en relaciones de poder esto lleva aparejada la
creación de un sistema de secretos este estará implícito en un sistema y este sistema lo podemos
llamar el secreto generativo del texto pues genera todos los demás secretos. La importancia del
secreto es siempre política y produce un sistema de legitimación y mantiene las reglas de su
revelación. Este sistema hermenéutico se encuentra ya en la raíz de la verdad ficcional por
excelencia es decir en la narrativa (Zavala, 2014).
El sistema de pensamiento que incorpora a todos estos modelos para la construcción de la
verdad en la posmodernidad, la noción de representación de la realidad desde la perspectiva de
esta crisis toda representación es realista y autónoma, Forma parte de un metalenguaje es decir de
algún sistema de interpretación. En síntesis, nos encontramos en el umbral de una multiplicidad
de realidades que son construidas a partir de un desplazamiento de tradición racionalista por la
tradición razonable (Zavala, 2014).
Según diversos epistemólogos de las ciencias sociales una de las estrategias de escritura
más útiles para pensar los problemas sociales en la metáfora y una de las metáforas más ricas para
referirse al espacio habitable es el laberinto. El laberinto humaniza lo absoluto, hoy lo complejiza,
lo vuelve contingente y escurridizo, lo relativiza (Zavala, 2014).
Las ciudades pueden ser laberínticas en el trazo de sus calles, en los encuentros con los
vecinos. La conversación es la forma dialógica del laberinto. Stefano Rosso propone una teoría en
donde existen 3 tipos de laberintos: circulares o micénicos, arbolillos o barrocos y paradójicos o
rizo máticos. El laberinto clásico significa ensayar una estrategia para encontrar una verdad única
y permanente. El laberinto arbóreo puede ser barroco dado a sus posibilidades diferentes y a nuevas
verdades circunstanciales un espacio de multiplicación regulada por opciones permanentes. El
laberinto rizoma ático es un laberinto de laberintos (Zavala, 2014).
Se reconoce una serie de elementos formales que permiten distinguir la estética clásica,
moderna y posmoderna. Lo clásico es propiamente tradicional mientras lo moderno como ha
señalado Octavio Paz establece una tradición de ruptura (Zavala, 2014).
La cultura posmoderna consiste en una yuxtaposición de elementos que originalmente
pertenecen a ambas tradiciones es decir la clásica y la moderna y se abre una discusión sobre las
políticas de la interpretación (Zavala, 2014).
Al principio de las páginas se proponía que no hay textos posmodernos sino tan solo
interpretaciones posmodernas de los textos sin embargo la producción de una mirada posmoderna
no elimina el hecho de que también hay rasgos posmodernos en algunos textos es decir un alto
grado de simultaneidades paradójicas en objetos específicos lo cual provoca de manera más
inmediata que en otros textos que estos últimos sean leídos como posmodernos, por ejemplo los
textos híbridos, meta ficcionales o polifónicos (Zavala, 2014).
Las alegorías de interpretación pueden ser contextos, laberintos, representación, estructura,
cronotopo y suspenso. Es conveniente señalar que los primeros 3 son comunes a todas las
manifestaciones estéticas mientras que estos últimos 3 son propios de las manifestaciones
narrativas (Zavala, 2014).
Las distinciones entre estética clásica, moderna y posmoderna son pertinentes para
cualquier campo de los estudios culturales, como la etnoliteratura, la cultura popular y la teoría de
la vida cotidiana. El término ficción de acuerdo con una perspectiva constructivista, para hace
referencia a cualquier construcción de significación. Desde esta perspectiva toda verdad es una
ficción (Zavala, 2014). La última frontera de la investigación al estudiar los procesos
contemporáneos de la lectura literaria está enmarcada en la discusión sobre las posibilidades y
límites de la interpretación y la sobre interpretación de los textos culturales (Zavala, 2014).
La intertextualidad es la característica principal de la cultura contemporánea. Si todo
producto cultural puede ser considerado como un texto es decir como un tejido de elementos
significativos que están relacionados entre sí entonces todo producto cultural puede ser estudiado
en término de esas redes. Las reglas que determinan la naturaleza de este tejido son lo que
llamamos intertextualidad. El concepto de intertextualidad presupone que todo texto está
relacionado con otros textos, como producto de una red de significación. A esa red le llamamos
intertexto. La intertextualidad es en gran medida el producto de la mirada que la descubre o más
exactamente es el resultado de la mirada que la construye (Zavala, 2014).
La intertextualidad depende del texto o de su autor, pero también la del observador o
conocido también como receptor. Este último será un elemento productivo, activo y generador de
interpretaciones. Los procesos de interpretación pueden ocurrir en el ámbito de la cultura
contemporánea como es el caso específico de la parodia, la metaficción o el pastiche (Zavala,
2014).
La tradición que hemos heredado es la de la ruptura (Zavala, 2014). Referente a ello,
Steimberg (2013) menciona que entre las formas que adopta la definición del estilo contemporáneo
se refiere a una adjudicación de manifestaciones de una decadencia, en particular, con la
concepción manipuladora del momento mediático de la cultura. La irreversibilidad del cambio
cultural es propio de las nuevas formas de producción y circulación discursiva y existe un rechazo
ligado a un gesto de retorno (Steimberg, 2013).
Uno de los rasgos menos comentados en el estilo contemporáneo es la caída de las utopías
y de los grandes relatos esto ejerce una pérdida del lugar histórico del sujeto y también contribuye
a un borramiento de la universalización, observamos una producción de textos e imágenes
generalizado y cotidiano. el discurso posmoderno se basa en el cambio de contexto de la productos
literarios y artísticos, la mostración de esos momentos productivos y no conclusivos, la auto ironía,
la fragmentación, el collage, el revival, la mezcla de géneros, la parodia y la experimentación
aleatorizada. aunque en muchos casos pueden ser desplazados por una reacción neoclásica. Por su
generalización constituye uno de los principales factores de pérdida de la conflictividad del gesto
vanguardista pues no sólo ha fracasado su proyecto revolucionario pues también ha triunfado su
operatoria como práctica virtual de todo espectador (Steimberg, 2013).
Es en los géneros mediáticos donde comienza la ruptura definitiva con los privilegios en la
representación de arte. Así como ha sido señalado el carácter estilísticamente partido de este
momento cultural podría postularse la existencia de otra partición: el reconocimiento analítico y
crítico de los nuevos espacios de producción y circulación textual (Steimberg, 2013).
Los cambios tecnológicos registrados han producido la resignificación oscura de algunos
conceptos y frases hechas. dichos cambios ocurridos desde entonces bastan para generar sospechas
acerca de la validez actual de una metáfora fijada en donde el espectador es el de que
descontextualiza para recontextualizar (Steimberg, 2013). Estos cambios producen en la
circulación comunicacional de la etapa de las redes informativas, de la experiencia de las fronteras
del intercambio cultural. Lo que también se está afectando es la Concepción de cultura nacional,
otra de las refutaciones artísticas y críticas de romanticismo. Así como conceptos como el de región
el cual comparte una similar complejidad nacional que es de las fronteras tecnológicas y
estilísticas. El concepto de producción cultural así como el de industria cultural son afectados por
ambos conjuntos de fenómenos que ponen en crisis las jerarquías en la valoración social de los
lenguajes y los valores de pertenencia y tradición de las series culturales pero no clausura la
problemática de la práctica artística en su conjunto que en todo caso ha cambiado de espacios,
ritmos y soportes y no constituye ya una dimensión otra pero insiste ahora no sólo en los replanteos
de la ficción y la representación sino también en los autores conocimientos discursivos de la
ciencia y la información (Steimberg, 2013).
No queda dudas que la intertextualidad es un fenómeno claramente posmoderno. Todo
texto está en deuda con otros textos y no hay nada nuevo en el espacio de significación intertextual.
Todo texto a su vez es parte de un conjunto de reglas de enunciación las que podemos llamar
discurso. Estudiar las relaciones entre textos e intertextos es también estudiar las relaciones entre
diferentes contextos de significación (Zavala, 2014).
El análisis de cada discurso civilidad forma parte de un ser integrado en el análisis
intertextual. se puede decir que la reflexividad forma parte más compleja de la intertextualidad
(Zavala, 2014).
La influencia semiótica en las culturas de occidente
La semiótica ha influido especialmente en estas al cuestionar nociones fijas de verdad y al
fomentar interpretaciones múltiples y subjetivas. Esta perspectiva ha permitido a las culturas de
Occidente replantear sus fundamentos en torno a temas como la identidad, la historia y el poder.
Mediante un enfoque semiótico, hemos aprendido a ver los textos y objetos culturales como
elementos de un vasto entramado intertextual, donde cada obra, símbolo o narrativa está vinculada
a otras y es interpretada en función de ese contexto.
Este enfoque no solo transforma nuestra relación con la cultura, sino que también
democratiza el acceso a múltiples interpretaciones, dando valor a las perspectivas subjetivas y
cuestionando los discursos de poder que antes se consideraban inmutables.
En última instancia, la semiótica posmoderna nos invita a reconocer que la verdad es
mutable y que nuestras construcciones culturales no son universales, sino reflejo de
interpretaciones particulares en un tiempo y espacio determinados.
Conclusión
La semiótica, aplicada al estudio de la cultura posmoderna, desafía las nociones
tradicionales de verdad y realidad, invitándonos a aceptar que el conocimiento y los significados
no son absolutos, sino que se construyen a partir de interpretaciones contextualizadas y de redes
de relaciones entre textos y símbolos.
En mi opinión, este enfoque representa una de las contribuciones más significativas para la
cultura contemporánea, pues nos permite entender que nuestra percepción del mundo no es más
que una interpretación entre muchas posibles. La noción de que "toda verdad es una ficción", como
se menciona en el texto (Zavala, 2014), impulsa a las sociedades occidentales a un ejercicio
constante de reinterpretación y cuestionamiento de sus propios valores y narrativas históricas.
Al asumir que la cultura es un tejido de significados interconectados, la semiótica favorece
una visión menos dogmática y más abierta, algo esencial en un contexto globalizado donde las
culturas y las ideas se encuentran en constante interacción. Este cambio ha promovido una cultura
que valora la diversidad y la coexistencia de múltiples interpretaciones, lo que no solo enriquece
el diálogo cultural, sino que también democratiza el acceso al conocimiento al reconocer que cada
persona aporta una perspectiva válida a la construcción de la realidad.
Sin embargo, considero que la semiótica, con su enfoque en la multiplicidad de verdades,
también puede conllevar ciertos desafíos, especialmente en un contexto donde la sobreabundancia
de interpretaciones puede llevar a la relativización excesiva de los significados y a la pérdida de
certezas. En Occidente, esta influencia ha sido evidente en la caída de grandes relatos y utopías
que antes servían de guía a la sociedad. Hoy, el discurso posmoderno, caracterizado por su
fragmentación y mezcla de géneros, cuestiona las bases tradicionales y refleja una cultura en
constante estado de autocrítica y reconstrucción.
Finalmente, la semiótica ha reconfigurado el modo en que Occidente entiende y construye
su identidad cultural, ofreciendo una herramienta invaluable para el análisis crítico de sus propias
narrativas. A través de la interpretación y la deconstrucción, nos invita a reconocer que toda
"verdad" depende del contexto y que el significado es siempre negociable. Personalmente,
considero que esta perspectiva es crucial para una cultura en constante cambio, pues nos permite
adaptarnos a la complejidad de la realidad contemporánea. No obstante, el reto de la semiótica en
Occidente es equilibrar la riqueza de la diversidad interpretativa con la necesidad de consensos
que permitan construir una sociedad más cohesiva y consciente de su propia evolución cultural.
Fuentes Consultadas
Zavala, L. (2014). Semiótica Preliminar. México.
Steimberg, O. (2013). Semióticas: Las semióticas de los géneros, de los estilos, de la transposición. Eterna
Cadencia.