La fe en Dios.
Introducción:
Quisiera en esta noche compartir algunos aspectos referidos a
la fe. El diccionario de la RAE define la fe como: …el conjunto
de creencias de una religión.
La fe no es un simple asentimiento intelectual del hombre a las
verdades particulares sobre Dios; No es tampoco la afiliación a
un grupo religioso, mas bien es un acto con el que confío
libremente a un Dios que es Padre y me ama; es adhesión a un
ser que me da esperanza y confianza». La fe es don de Dios,
pero es también acto profundamente libre y humano.
Hermanos, que privilegiados somos los hijos de Dios, que
podemos tener fe. Me ha pasado muchas veces que hablando
con algunas personas, me dicen:….si yo quisiera tener fe, pero
no puedo tenerla. Es triste porque hay muchas personas que
desean poder creer y hay barreras que se interponen entre su
deseo de creer y pasar al equipo de los que tenemos fe.
Las palabras de Jesús en Lucas 18:8 que dice: Pero cuando
venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?
Es indudable que estamos frente al inminente regreso del
Señor, y entonces el tema de la fe cobra una vital importancia
en este tiempo.
La fe es la puerta de acceso a la salvación en Cristo Jesús. Es
también la puerta de acceso para caminar en lo sobrenatural de
Dios. Mediante la fe en Dios las promesas divinas pasan a ser
realidades. Cuando creemos en el Señor y en su palabra y
avanzamos en esa dirección, no hay muralla o enemigo que
pueda detener el plan divino…
La definición bíblica de lo que es la fe es muy distinta a la
definición del diccionario. Es un texto al que yo en lo personal,
recurro casi continuamente cada vez que me toca exponer la
palabra.
Por eso en esta noche una vez mas voy a ser reiterativo con el
tema y compartir 7 cosas que produce la fe en Cristo, en la vida
de los que creemos.
1) Nos ayuda apropiarnos de las promesas de Dios,
Hebreos 11:1
“Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción
de lo que no se ve”.
La fe está basada o fundada en las palabras de Dios, no en las
emociones o sentimientos del hombre los cuales cambian con
suma facilidad de la noche a la mañana.
Los seres humanos somos, Física, mentalmente y
espiritualmente variables.
En lo que tiene que ver con nuestro cuerpo físico, hoy estamos
bien, mañana podemos estar enfermos, con la salud
quebrantada, ya sea temporalmente o permanentemente.
En lo que tiene que ver con nuestra mente, hoy quizás estamos
bien, otro día nos levantamos un poco deprimidos, en otros
momentos atravesamos momentos de alegría.
En lo que tiene que ver con nuestra vida espiritual, a veces
somos como dice Santiago en su carta, fluctuantes.
En contraste con esto, la palabra de Dios permanece para
siempre, pues no hay mentira ni cambio en él. Dios es
verdadero y fiel.
La fe es garantía de las bendiciones que vendrán y de las
conquistas que lograremos. La fe es la profunda seguridad de
la protección y presencia de Dios a nuestro lado, aunque no lo
veamos con nuestros ojos físicos. La fe es la confianza en la
fidelidad y cuidado del Señor sobre cada uno de sus hijos,
aunque a veces las circunstancias o dificultades griten lo
contrario.
2) La fe en Dios sigue siendo el medio para alcanzar
grandes victorias, Hebreos 11:2.
“Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos”.
Y yo le agregaría, y también los modernos, los que vivimos en
el siglo 21
Por la fe el hijo de Dios alcanza buen testimonio, es decir la fe
en Jesucristo transforma nuestro caminar en la tierra y nos
impulsa a lograr metas significativas en su voluntad. Para
identificar a los antiguos podemos seguir leyendo éste hermoso
capítulo once de Hebreos y veremos a Noé, Abraham, Moisés,
el profeta Daniel, etc.
Éstos alcanzaron buen testimonio no sólo por un estilo de vida
diferente y por los logros y victorias alcanzadas, sino porque
con su fe agradaron el corazón del Señor y fueron aprobados
por él. Así como ellos en el tiempo pasado, hoy alcanzaremos
buen testimonio mediante la fe en Dios.
En 1ª. Juan 5:4 el apóstol nos dice: Porque todo lo que es
nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha
vencido al mundo, nuestra fe.
3) Mediante la fe es posible entender las cosas de Dios ,
Hebreos 11:3.
“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo
por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho
de lo que no se veía”.
Procurar comprender con nuestra mente o razón la obra de
Dios, su poder y soberanía, es una tarea prácticamente
imposible, pues no puede nuestra pequeña mente entender la
grandeza de Dios a cabalidad. Precisamente por esto dijo
Pablo “Cuan insondables son sus juicios, e inescrutables
sus caminos” Rom. 11:33.
En Hebreos 11:3 también podemos ver el inmenso poder de la
palabra de Dios, por ella fue constituido el universo, la palabra
de Dios es también la que sostiene todo lo creado: “… quien
sustenta todas las cosas con la palabra de su poder”
Hebreos 1:3.
Es importante entonces cuidar nuestra manera de hablar, pues
la vida y la muerte están en poder de la lengua.
Se nos enseña también que cómo actúa la palabra de Dios: “de
manera que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”. Al
declarar, confesar o soltar la palabra de Dios (guiados por el
Espíritu Santo) ésta sale cargada de poder para cumplir aquello
para lo cual es enviada por Dios.
Cuando oramos y permitimos al Espíritu Santo dirigir nuestra
oración, las palabras que salen de nuestra boca se constituyen
en la herramienta divina para que la voluntad de Dios se haga
en la tierra, es cuando la palabra del Señor en la espada del
Espíritu saliendo por nuestra boca.
Es el tiempo cuando lo que no vemos, pero creemos, se hace
visible y real.
4) La fe nos lleva a acercarnos a Dios de manera correcta,
Hebreos 11:4.
“Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que
Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo,
dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto aún
habla por ella”.
Ambos Caín y Abel se acercaron a Dios con sus ofrendas, sin
embargo motivado por la fe Abel presento un sacrificio
excelente. Esto nos quiere decir que él se acercó al Señor de
acuerdo al diseño establecido por él, que era a través de la
sangre de un cordero.
Caín quiso acercarse a Dios a su manera, por eso trajo el fruto
de la tierra; pero Abel por la fe lo hizo a través de un cordero,
símbolo de Jesucristo el Señor. Jesús es el único mediador
entre Dios y los hombres.
Caín representa al ser humano que quiere buscar a Dios a su
manera, y procura ser justificado por sus propias obras.
Aquellos que te dicen:…bueno si yo creo en Dios a mi manera.
Pienso que que es necesario ir a la iglesia para creer en Dios.
5) La fe en Dios transforma nuestro estilo de vida, y aviva
nuestra vida espiritual, Hebreos 11:5.
“Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue
hallado, porque los traspuso Dios; y antes que fueses
traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios”.
Vemos en Enoc un caso particular y muy especial, también es
la primera figura o símbolo del arrebatamiento futuro de la
iglesia.
NVI: Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin
experimentar la muerte; no fue hallado porque Dios se lo
llevó, pero antes de ser llevado recibió testimonio de haber
agradado a Dios.
Después de ser sacado de este mundo vivo, sin pasar por la
muerte, nos dice la Biblia que Enoc no fue hallado y por eso
deducimos que él fue buscado por su familia y
contemporáneos, pero no lo hallaron pues Dios mismo se lo
llevó.
Nuevamente nos dice el Espíritu Santo que Enoc “alcanzó
testimonio” de haber agradado a Dios. Vemos entonces que la
fe no sólo nos lleva a alcanzar grandes cosas para el Señor,
sino que además la fe transforma nuestro estilo de vida.
Cuando comenzamos a tener fe, nuestra vida es transformada,
cambiada. Cuando comienza nuestra fe a crecer, suceden
cosas increíbles en nuestra vida.
Lo que hizo Dios con Enoc, no es común, porque todos vamos
a pasar por el proceso de la muerte, salvo que estemos vivos
cuando venga el Señor, y entonces seremos transformados.
Lo cierto es que la fe, produce cosas increíbles, inentendibles,
grandes, milagrosas y maravillosas.
6) La fe agrada a Dios, y tiene premio.
Hebreos 11:6.
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es
necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y
que es galardonador de los que le buscan”.
Es muy interesante ver aquí un “imposible” y es pretender
agradar a Dios sin fe. Al considerar varios milagros de Jesús en
el Nuevo Testamento podemos ver que varias veces el Señor
pregunto ¿Crees que puedo hacerlo? Lo que nos enseña que
la acción sobrenatural y poderosa de Dios requiere la fe de sus
hijos. En éste caso la fe está relacionada con dos aspectos:
a) “Es necesario que el que se acerca a Dios crea que le
hay”. Es decir, cuando buscamos a Dios, oramos y
ayunamos, o tomamos la decisión de un mayor
compromiso con él, es necesario creer que él es real,
creer que él nos espera siempre con los brazos abiertos,
creer que sus ojos y oídos siempre están atentos a
nuestro caminar y a nuestras oraciones en la tierra.
Todo aquel que busca o se acerca a Dios nunca saldrá
decepcionado, sólo la incredulidad estorba el alcance de la
gracia y misericordia del Señor.
b) “Dios es galardonador de los que le buscan”. La palabra
galardonador aquí significa: uno que paga jornal, uno que
recompensa, uno que otorga galardón o premio.
El Señor Jesús enseñó que sí buscamos al Padre Celestial en
secreto él nos recompensará en público. Entonces buscar a
Dios con perseverancia y constancia es una excelente decisión.
Buscar a Dios es sembrar una excelente semilla que luego nos
dará una poderosa y abundante cosecha.
7) La fe nos llevará a obedecer a Dios, aunque sea difícil
comprender sus planes,
Hebreos 11:7.
“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de
cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en
que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y
fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe”.
Noé fue un hombre temeroso de Dios, y el Señor mismo le
advirtió acerca del juicio que venía debido a la maldad de los
hombres sobre la tierra: el diluvio.
Aunque Dios le habló de cosas que aún no se veían ni se
habían visto, pues no llovía sobre la tierra sino que “subía de la
tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra” Génesis
2:6, a pesar de todo esto Noé decidió creerle a Dios.
Nos dice el texto que “con temor preparó el arca” entonces la fe
y el temor de Dios caminan de la mano.
Si bien es cierto que la fe nos impulsa a caminar para
conquistar grandes cosas para Dios, el temor del Señor nos
ayuda a apartarnos del mal camino y dar siempre la gloria al
Señor por todo lo alcanzado.
Por la fe Noé salvó su familia, esto nos recuerda que la fe al
acercarnos a Jesús transforma nuestra vida y quienes están
alrededor ven ese poderoso cambio, provocando en el corazón
de ellos el deseo de conocer al Señor Jesucristo, y así alcanzar
salvación.
Reflexión final: Cuando decidimos creer en Jesucristo no sólo
nuestra vida es bendecida y transformada, también se
convierte en un testimonio de vida que impactará a muchos.
Sin duda la verdadera fe en Cristo va mucho más allá de las
palabras, es un testimonio vivo del poder de Dios en una
persona.
Debido a la fe, podemos experimentar cosas maravillosas en
nuestra vida.
En estos tiempos en que escasea la fe, seamos de aquellos
que no nos dejamos aplastar por las circunstancias de nuestro
alrededor, sino que le hagamos caso a lo que nos dice la Biblia
en Romanos 15:13
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el
creer, para que abundéis en esperanza por el poder del
Espíritu Santo.