Prescripción Sanción/ Cambio de postura/ …”cuando a un condenado no se le aprehendía
en virtud de la sentencia por la que demandaba la prescripción, pues descontaba pena
de prisión por otra causa, y cuando tampoco había sido puesto a disposición del juzgado
correspondiente para el cumplimiento de la respectiva pena, debía declararse el
fenómeno extintivo de la sanción penal, no obstante la existencia de decisiones en
contrario emitidas en sede de tutela por la Honorable Corte Suprema de Justicia…”
INTERPRETACIÓN DE LA LEY / Interpretación extensiva- Interpretación Analógica/…”El
tenor literal de la norma es absolutamente claro y por esa razón no le es dable al
intérprete consultar su espíritu so pretexto de interpretarla. Nada dice el legislador
respecto a que el procesado esté libre o no, pues como se advierte puede estar privado
de la libertad por cuenta de otra sanción no acumulada, lo que significa que se actualiza
el supuesto de hecho que la norma contempla consistente en que solo se interrumpe la
prescripción cuando es aprehendido por virtud de la sentencia impuesta en un
determinado proceso o cuando se le haya puesto a disposición del mismo. Sin embargo
advirtiendo, en gracia de discusión, que la norma es oscura, que no lo es, el juzgador
puede hacer uso de la interpretación extensiva o incluso de la interpretación analógica de
la ley, caso en el cual deben respetarse siempre los valores del ordenamiento jurídico y
en concreto del sistema de juzgamiento penal. A este respecto se señala que está
proscrita en materia penal la interpretación extensiva desfavorable a los intereses del
procesado. Ni más ni menos, lo decimos con todo respeto, eso es lo que se hace al acudir
a argumentos como el de la filosofía del instituto de la prescripción específicamente sobre
su naturaleza jurídica o al presunto o real decaimiento del interés punitivo por la
incapacidad de aplicar la pena, por ejemplo, o que el procesado se encuentre en libertad
o que así no lo esté se encuentre descontando pena pero por cuenta de otro proceso…”
INTERLOCUTORIO 020
TRIBUNAL SUPERIOR DISTRITO JUDICIAL TUNJA
SALA PENAL
Interlocutorio 020 de 2018. Radicación No. 2017-1067-01 Página 2 de 16
Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
Proceso: 2017-1067
Condenado: Diego Flórez Granobles
Delito: Tráfico, fabricación y
porte de Estupefacientes
Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
Aprobado: Acta 041 Artículo 30, Numeral 4º, Ley 16 de 1968
Tunja, abril dieciséis (16) de dos mil dieciocho (2018). Hora: cinco de la tarde
(5:00 p.m.)
Conoce la Sala del presente proceso en virtud del recurso de apelación
interpuesto y oportunamente sustentado como subsidiario del denegado de
reposición por el sentenciado Diego Flórez Granobles, contra el
interlocutorio 0301 del 21 de marzo de 2017 proferido por el Juzgado Cuarto
de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Tunja, que negó la
extinción por prescripción de la sanción penal.
ANTECEDENTES PROCESALES
Diego Flórez Granobles fue condenado por el Juzgado Séptimo Penal del
Circuito Especializado de Bogotá, mediante sentencia del 30 de noviembre
de 2006, imponiéndole una pena de 252 meses de prisión y multa
equivalente a 4.000 S.M.L.M.V., así como inhabilitación para el ejercicio de
derechos y funciones públicas por el mismo término de la pena principal,
como autor penalmente responsable del delito de secuestro extorsivo
agravado y hurto calificado, por hechos ocurridos el 15 de noviembre de
2006. También se le impuso una condena, de manera solidaria, por perjuicios
morales, equivalente a 50 S.M.L.M.V.. Por esta causa, a la fecha, Flórez
Interlocutorio 020 de 2018. Radicación No. 2017-1067-01 Página 3 de 16
Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
Granobles está privado de libertad por cuenta del Juzgado Sexto de
Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Tunja.
El 15 de enero de 2008, el Juzgado Penal del Circuito de la Dorada, lo
condenó a cincuenta y cuatro (54) meses de prisión, multa de $1.153.642.00
e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por el
mismo término de la pena principal de prisión, como autor del delito de
tráfico, fabricación o porte de estupefacientes agravado, por hechos
ocurridos el 1º de octubre de 2007. Se dispuso que la pena la purgara en
establecimiento penitenciario. Actualmente esta condena constituye
“requerimiento judicial pendiente por atender”.
El Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de La
Dorada, mediante providencia del 29 de octubre de 2008, negó la
“acumulación jurídica de penas”. A raíz de esta negativa, se dispuso
comunicarle al Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Cómbita, que
una vez sea liberado por la causa que actualmente descuenta pena, deberá
purgar la sanción penal en estado de “requerimiento judicial pendiente por
atender.”
La defensora técnica del procesado solicitó al Juzgado Ejecutor que proceda
a decretar la prescripción de la sanción penal impuesta por el Juzgado Penal
del Circuito de La Dorada (Caldas), el 15 de enero de 2008, esta vez con
fundamento en la ley 1709 de 2014 (fl. 208-215), petición que ha sido negada
mediante interlocutorios 131, del 06 de febrero de 2013, y 722 del 14 de
agosto del mismo año.
Mediante Interlocutorio No. 301, del 21 de marzo de 2017, el Juzgado que
vigila la pena negó una nueva petición en el mismo sentido, contra la cual el
procesado interpuso el recurso de apelación que se ocupa de resolver la Sala.
Interlocutorio 020 de 2018. Radicación No. 2017-1067-01 Página 4 de 16
Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
DE LA PROVIDENCIA IMPUGNADA Y DEL
MOTIVO DE IMPUGNACIÓN
De la providencia impugnada.
Luego de enunciar las normas que regulan la extinción de la sanción penal y
su interpretación explicó que no es posible acceder a la nueva solicitud en
razón a que el procesado no ha podido empezar a purgar la condena de la
que reclama prescripción no por inoperancia, desidia u omisión del aparato
judicial, sino por cuanto a la fecha se encuentra purgando la condena
impuesta en el proceso con NUR 11-001-31-07-007-2006-00085-00,
Radicado Interno 13192. Agrega que la sanción de la que reclama extinción
está como “requerimiento judicial pendiente por atender”, lo que implica que
una vez cumpla la primera condena debe comenzar a purgar la pendiente
por atender. Cita varios pronunciamientos de esta Colegiatura que han
debatido sobre el particular en los cuales se ha mantenido una línea
invariable que no acepta como causal de interrupción de la prescripción de
la sanción penal el hecho de estar purgando otra pena pues en ese evento
lo que debe interpretarse es que existe una “interrupción natural de la
prescripción de la pena” que deviene de la naturaleza misma de la condición
humana que carece del don de la ubicuidad para estar simultáneamente
purgando dos condenas privativas de la libertad, sin que sea necesario que
ese fenómeno natural encuentre expresa consagración legal sino que siendo
natural subyace como presupuesto implícito de aplicación de la norma que
tiene por destinatarios a los seres humanos. Sostener lo contrario conduce al
absurdo de aceptar que quienes purgan largas penas tienen asegurada la
impunidad de las conductas punibles que cometan durante esa privación de
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
la libertad pues cuando terminaran de purgarla ya se tendría prescrita la pena
restante.
Superada la interpretación exegética por métodos hermenéuticos que
trascienden la limitada expresión de las palabras y ofrecen al intérprete otras
soluciones para despejar las zonas de penumbra de la ley, el intérprete debe
preferir aquellas soluciones que mejor realicen el derecho, no aquellas que
lo hacen nugatorio socialmente. En ese sentido el método sistemático
permite vislumbrar que “tratándose de la prescripción de la pena existe
interrupción cuando la persona queda bajo la potestad del Estado para el
cumplimiento de las diferentes penas impuestas, aunque estas se vayan
cumpliendo una a una…”.
Del motivo de impugnación.
El condenado Diego Flórez Granobles reclama la revocatoria de la
providencia impugnada y en su lugar se decrete la prescripción de la sanción
penal (fl. 224).
Alega que según lo disponen los arts. 89 y 90 del C.P., el término de
prescripción de la condena ya ha fenecido y que no existe en la regulación
la causal que expone el juzgado como interruptora del fenómeno
prescriptivo. No están legalmente fundamentadas las demás decisiones que
en contra han sido proferidas dentro del proceso penal, y en sede de tutela.
Cita como ejemplo las sentencias de primera instancia 39993, del 13 de enero
de 2009 y 54570 del 14 de junio de 2010, ambas con ponencia del Dr.
Leonidas Bustos Martínez, y el Interlocutorio 081 de 2014, Radicado 2014-
0530, M.P. Edgar Kurmen Gómez, donde, asegura, que la interpretación de
los preceptos legales es tarea del intérprete y consiste en buscar el verdadero
sentido, alcance o significado. La ley es producto del querer del legislador y
Interlocutorio 020 de 2018. Radicación No. 2017-1067-01 Página 6 de 16
Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
en algunos casos “esta coincide con aquél”; cuando la norma es expedida
cobra autonomía y por eso García Máynes señalaba que en algunos casos
no se advierte que lo querido por el legislador no coincide con lo expresado
en la ley. Expone largamente los criterios que delimitan la interpretación de
la ley para concluir que el mandato contenido en el art. 90 del C.P., según el
cual la interrupción de la prescripción de la sanción privativa de la libertad
opera cuando el sentenciado fuere aprehendido en virtud de la sentencia o
fuere puesto a disposición de la autoridad para el cumplimiento de la misma,
no se materializan en este caso por cuanto está privado de la libertad por
cuenta de otra condena y entonces el intérprete no puede consultar el
espíritu de la norma so pretexto de interpretarla. El juzgado, en caso que la
norma sea oscura, que no lo es, puede hacer uso de la interpretación
extensiva e incluso de la analógica, casos en los cuales debe respetarse
siempre los valores del ordenamiento jurídico y, en concreto, del penal,
donde está proscrita la interpretación extensiva desfavorable a los intereses
del procesado, que es lo que se hace cuando se acude a argumentos como
el de la filosofía del instituto de la prescripción cuando el procesado está
privado de la libertad por cuenta de otro proceso. La única forma de resolver
el conflicto es con la expedición de otra norma en la que el legislador
adicione este supuesto. La Sala debe prohibir esa interpretación en respeto
del principio de libertad, el contenido legal de la norma y el principio pro
homine, según el cual en materia de interpretación de derechos
fundamentales se debe escoger aquella que restrinja de menor manera el
derecho, esto es, que se maximice el derecho en vez de restringirlo o lo
niegue.
FUNDAMENTOS JURÍDICOS DE LA DECISIÓN
Interlocutorio 020 de 2018. Radicación No. 2017-1067-01 Página 7 de 16
Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
El suscrito Magistrado respecto a la interpretación de los arts. 89 y 90 del C.P.
en decisiones de mayoría y últimamente en salvamentos de voto, sostuvo
que cuando a un condenado no se le aprehendía en virtud de la sentencia
por la que demandaba la prescripción, pues descontaba pena de prisión por
otra causa, y cuando tampoco había sido puesto a disposición del juzgado
correspondiente para el cumplimiento de la respectiva pena, debía
declararse el fenómeno extintivo de la sanción penal, no obstante la
existencia de decisiones en contrario emitidas en sede de tutela por la
Honorable Corte Suprema de Justicia1, por los siguientes argumentos:
1. Desde la perspectiva de la interpretación de las normas legales.
Recuérdese que la interpretación de los preceptos legales es tarea que
corresponde al intérprete y consiste en buscar su verdadero sentido, alcance
o significado.
En primer término es necesario señalar que la Ley es producto del querer del
legislador y que en algunos casos ésta coincide con aquel. Sin embargo
cuando la norma es expedida cobra autonomía y por eso García Máynez
señalaba que en algunos casos, “no se advierte que lo querido por el
legislador no coincide con lo expresado en la Ley”.
1
Sobre el particular se ha pronunciado la Corte Suprema de Justicia, Salas de Decisión de Acciones de Tutela
de la Sala de Casación Penal, entre otras, en sentencias T-54570, del 10 de junio de 2010, M.P. José Leonidas
Bustos Martínez, que reitera lo dicho en sentencia de tutela 39933 de 13 de enero de 2009; sentencia
STP17217-2015, rad. 82445, del 10 de diciembre de 2015, M.P. Luis Guillermo Salazar Otero. Salas de Decisión
de Acciones de Tutela de la Sala de Casación Civil, entre otras, en sentencias TC17150-2015, rad. 11001-02-
04-000-2015-02064-01, del 14 de diciembre de 2015, M.P. Margarita Cabello Blanco, y STC573-2016, rad.
11001-02-04-000-2015-01984-04, del 28 de enero de 2016, M.P. Fernando Giraldo Gutiérrez.
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
En consecuencia lo que se debe interpretar es el texto de la ley, desde luego
en consonancia con el ordenamiento jurídico y conforme con su genuina
significación.
El sistema de interpretación de la ley Colombiana es reglado, pues incluye
mandatos interpretativos que encausan y limitan el poder de interpretación
de los funcionarios, como por ejemplo los preceptos de la Ley 153 de 1887,
incorporada al Código Civil Colombiano.
Existen plurales técnicas de interpretación, por su extensión y alcance. Así se
habla de interpretación declarativa o estricta, cuando el texto de la ley es
claro, preciso y conciso, de tal manera que con el texto legal basta. Será
extensiva cuando el legislador expresó menos de lo que debía o pretendía
decir y será restrictiva cuando el alcance de la ley por exceso del legislador
debe reducirse.
Desde luego el sentido de la ley puede extenderse o restringirse, según el
caso, siempre en acopio de los principios que informan al sistema jurídico y
en concreto los que regulan en este caso la interpretación de los preceptos
penales.
Desde antaño el art. 27 del C.C. señala que “cuando el sentido de la ley sea
claro, no se desatenderá su tenor literal a pretexto de consultar sus espíritu
(…)”.
El sentido de la ley se expresa en ese conjunto armónico de signos que
plasman y representan ideas y que se conoce como lenguaje.
El lenguaje está constituido por signos naturales simples y compuestos. Pues
bien acudiendo a este conjunto de signos se advierte que el sentido literal
de los arts. 89 y 90 se basta así mismo por su claridad, pues en la última
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
disposición se señala con precisión que la interrupción de la prescripción de
la sanción privativa de la libertad opera cuando el sentenciado fuere
aprehendido en virtud de la sentencia o cuando fuere puesto a disposición
de la autoridad competente para el cumplimiento de la misma, lo que
significa que se interrumpe la prescripción para el proceso para el cual
descuenta pena o para el proceso para el cual se pone a disposición y no
para otros procesos distintos.
El tenor literal de la norma es absolutamente claro y por esa razón no le es
dable al intérprete consultar su espíritu so pretexto de interpretarla.
Nada dice el legislador respecto a que el procesado esté libre o no, pues
como se advierte puede estar privado de la libertad por cuenta de otra
sanción no acumulada, lo que significa que se actualiza el supuesto de hecho
que la norma contempla consistente en que solo se interrumpe la
prescripción cuando es aprehendido por virtud de la sentencia impuesta en
un determinado proceso o cuando se le haya puesto a disposición del
mismo.
Sin embargo advirtiendo, en gracia de discusión, que la norma es oscura,
que no lo es, el juzgador puede hacer uso de la interpretación extensiva o
incluso de la interpretación analógica de la ley, caso en el cual deben
respetarse siempre los valores del ordenamiento jurídico y en concreto del
sistema de juzgamiento penal.
A este respecto se señala que está proscrita en materia penal la
interpretación extensiva desfavorable a los intereses del procesado.
Ni más ni menos, lo decimos con todo respeto, eso es lo que se hace al acudir
a argumentos como el de la filosofía del instituto de la prescripción
específicamente sobre su naturaleza jurídica o al presunto o real decaimiento
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
del interés punitivo por la incapacidad de aplicar la pena, por ejemplo, o que
el procesado se encuentre en libertad o que así no lo esté se encuentre
descontando pena pero por cuenta de otro proceso.
La Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal en varias providencias2
ha señalado que al interpretar las normas penales no es permitido hacer
agregados no contemplados por el legislador, menos aun cuando ellos
comportan interpretaciones desfavorables o in malam partem, desde luego
perjudiciales a los intereses del procesado.
“De esa manera el legislador reguló el tema y por más deseable
que sea desde un punto de vista político criminal condicionar la
reducción punitiva a la no satisfacción del propósito buscado con
el comportamiento, positivamente ese requisito no se contempló
en eventos de secuestro simple y agregarlo comporta la
introducción de un requerimiento claramente excluido por el órgano
encargado de la creación de la ley.
Por otra parte, asemejar el secuestro extorsivo al simple para exigir
frente al segundo un requisito de atenuación punitiva fijado
respecto del primero, constituye una interpretación analógica en
materia no permisiva, desautorizada en el último inciso del artículo
6º del Código Penal.” (Resalta la Sala)
A su vez la doctrina también ha señalado que el artículo 90 del C.P. solo
contempló dos eventos para que procediera la interrupción de la
prescripción y no el que de manera arbitraria amplía la casuística,
desfavorablemente o en detrimento de los derechos del condenado ante la
2
Entre otras, en sentencia del 9 de diciembre de 2010 radicado 32.406, cuando estudió la procedencia del
atenuante del art. 171 del C.P. para el delito de secuestro simple.
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
imposibilidad del Estado para hacer cumplir la pena cuando el condenado se
encuentra privado de libertad pero por otra condena. Por ello esta
circunstancia no es causal de interrupción de la prescripción de la sanción ni
sirve para ampliar el término prescriptivo desfavorablemente y los términos
en que la norma fue concebida.
Sobre la interrupción del término de la prescripción de la pena, la doctrina
ha dicho3 :
“En cuanto al fenómeno de la interrupción del término debe decirse
que también en este campo las previsiones legales se han quedado
cortas, pues el artículo 90 solo contempla dos hipótesis; en efecto:
“El término de prescripción de la sanción privativa de la libertad se
interrumpirá cuando el sentenciado fuere aprehendido en virtud de
la sentencia, o fuere puesto a disposición de la autoridad
competente para el cumplimiento de la misma”. Y aunque no
precisa los efectos de dicho fenómeno, debe suponerse que el
lapso prescriptivo permanece en suspenso mientras subsista la
razón que motivó su paralización, desaparecida la cual empieza a
contarse de nuevo; ahora bien, también se presenta aquí el
problema de saber en qué lapso prescribe la ejecución de la pena
una vez ocurrida la interrupción, lo cual ha sido respondido en el
sentido de que el lapso correspondiente prosigue con base en el
que se hubiese acumulado antes de la presencia de dicha situación,
por ser lo más favorable para el encartado.”
Queda claro, que siendo aplicable el artículo 90 de la Ley 599 de 2000 sobre
la interrupción del término de prescripción de la sanción privativa de la
libertad, como lo señala la norma y lo ha dicho la doctrina, solo se
3
Velásquez Velásquez Fernando, Manual de Derecho Penal Parte General, Ed. Temis 2002, pág. 615.
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
contemplan dos eventos: (i) cuando el sentenciado fuere aprehendido en
virtud de la sentencia y (ii) cuando fuere puesto a disposición de la autoridad
competente para el cumplimiento de la misma, lo que significa, reitero, que
esta interpretación también está en consonancia con lo dicho por la doctrina.
2. La única manera de solucionar éste conflicto es por vía legislativa
expidiendo una norma en la que el legislador diga por ejemplo que el
término de prescripción de la sanción privativa de la libertad se interrumpe
cuando el sentenciado fuere aprehendido (i) en virtud de la sentencia (ii) o
cuando fuere puesto a disposición para el cumplimiento de la misma, (iii) o
cuando se encuentre privado de la libertad por cuenta de otro proceso a
cuya sanción no se hayan podido acumular otros restantes pendientes de
cumplir, aspecto éste último que incluiría a no dudar esta última hipótesis
que actualmente no regula el legislador.
3. Considero que ésta interpretación respeta el principio de libertad, el
contenido legal de la norma y el principio pro homine, según el cual, en
materia de interpretación de derechos fundamentales se debe escoger
aquella que restrinja de menor manera el derecho. Eso significa que la
interpretación que se debe preferir es aquella que maximice el derecho no
aquella que lo restrinja o que lo niegue.
Por ello con todo respeto lo afirmo, esta es la interpretación que se debe
acoger no obstante sus posibles inconvenientes ante eventuales efectos
colaterales de impunidad, no previstos por el legislador.
Pero la jurisprudencia también señala que se interrumpe el término de la
prescripción de la sanción penal cuando el condenado se encuentre privado
de la libertad cumpliendo pena diferente en proceso no acumulable, pues en
tales eventos es imposible cumplirla simultáneamente y que esa circunstancia
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
insuperable no constituye abandono del Estado para ejercer su potestad
punitiva y el sentenciado está obligado al cumplimiento individual de cada
condena.
La Corte Suprema de Justicia al respecto ha dicho:
“Ahora bien, sobre la naturaleza jurídica y la forma de contabilización
del término de prescripción de la pena, esta Corporación en
providencia CSJ STP, 17 de abril de 2012, Rad. 59.733, consideró:
(…) la naturaleza jurídica de la prescripción de la pena, que esta se
consolida no solamente con el transcurso del tiempo, además debe
significar el abandono o el descuido del titular del derecho que deja de
ejercerlo y al que se le extingue en consecuencia su interés. Por eso es
que en todos los ordenamientos se consagra la posibilidad de
interrumpir un término prescriptivo si el titular del derecho desarrolla
un acto positivo que pueda ser entendido inequívocamente como la
reivindicación del mismo.
Tratándose de la potestad punitiva del Estado, la prescripción extintiva
es un mandato de prohibición a sus autoridades para que se abstengan
de hacer efectiva la sanción impuesta, si dejaron transcurrir el término
fijado en la ley para lograr el sometimiento del responsable penalmente,
debido al decaimiento del interés punitivo, el cual se ve materializado
en la incapacidad para aplicar la pena y su consecuente fenecimiento
de la pretensión estatal para conseguir su cumplimiento.
La Corte Constitucional así lo consideró:
“La prescripción es la cesación de la potestad punitiva del Estado
después de transcurrido el periodo de tiempo (sic) fijado por la ley,
Interlocutorio 020 de 2018. Radicación No. 2017-1067-01 Página 14 de 16
Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
opera tanto para la acción como para la pena. En la prescripción de
la pena el Estado renuncia a su potestad represiva por el transcurso
del tiempo, anulando de esta manera el interés de hacer efectiva una
condena o sanción legalmente impuesta”.4
De acuerdo con lo expuesto, las disposiciones sobre la prescripción de
la pena, operan en el supuesto de que el condenado se encuentre
gozando de la libertad, no obstante que en su contra exista una
sentencia condenatoria ejecutoriada, en cuyo evento comenzaría a
transcurrir el término de prescripción, el cual quedaría interrumpido en
los momentos señalados por la norma, es decir, cuando fuere
aprehendido en virtud de la sentencia o puesto a disposición de la
autoridad para el cumplimiento de la misma. (Destaca la Sala).
Bajo los anteriores presupuestos, claro resulta que, tratándose del
término de prescripción de la sanción privativa de la libertad, mal
puede entenderse que éste opere en los casos en los que la falta de
ejecución de una sentencia condenatoria obedezca al cumplimiento de
otra pues, frente a tal situación desacertado e inapropiado resulta
considerar que el Estado renunció a su potestad punitiva.”5
Acatando esos precedentes jurisprudenciales, en razón a la existencia de una
justicia de estructura piramidal en la que las decisiones de los superiores
deben ser acatadas por los inferiores funcionales y en garantía del derecho
de igualdad que entraña que todos los casos con supuestos de hechos
similares deben tener el mismo o similar tratamiento jurídico, aplicaré a partir
de esta decisión y en adelante, la tesis jurisprudencial que predica que el
4
Sentencia C-997 de octubre 12 de 2004
5
Corte Suprema de Justicia, Sala de Tutelas de la Sala de Casación Penal. Sentencia STP15343-2015, Rad.
82643, del 3 de noviembre de 2015, M.P. Patricia Salazar Cuéllar.
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
término de la prescripción de la sanción penal se interrumpe cuando el
condenado se encuentre privado de la libertad en cumplimiento de otra pena
que no es jurídicamente acumulable.
Queda claro entonces que el Juzgado Séptimo Penal del Circuito
Especializado de Bogotá, con sentencia del 30 de noviembre de 2006, le
impuso a Diego Flórez Granobles pena de 252 meses de prisión, entre otras
sanciones, como autor responsable del delito de Secuestro extorsivo
agravado y Hurto calificado, por hechos ocurridos el 15 de noviembre de
2006 y que por esta causa actualmente está privado de libertad por cuenta
del Juzgado Sexto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Tunja.
También, que Diego Flórez Granobles fue condenado el 15 de enero de 2008
por el Juzgado Penal del Circuito de la Dorada, a cincuenta y cuatro (54)
meses de prisión, a más de otras sanciones, como autor del delito de Tráfico,
fabricación o porte de estupefacientes agravado, por hechos ocurridos el 1º
de octubre de 2007 y se dispuso que la pena la purgara en establecimiento
penitenciario, condena que constituye “requerimiento judicial pendiente por
atender”, circunstancia por la que acatando la tesis jurisprudencial, ésta
última sanción penal no ha prescrito y por tanto se impone confirmar la
providencia impugnada.
Por lo anteriormente expuesto la Sala de Decisión Penal,
RESUELVE
PRIMERO. CONFIRMAR la providencia impugnada, por lo expuesto en la
parte motiva.
SEGUNDO. Por Secretaría notifíquese personalmente esta decisión al Agente
del Ministerio Público y al sentenciado.
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Magistrado Ponente: Dr. Edgar Kurmen Gómez.
CÓPIESE, NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
EDGAR KURMEN GÓMEZ
Magistrado
LUZ ÁNGELA MONCADA SUÁREZ JOSÉ ALBERTO PABÓN ORDÓÑEZ
Magistrada Magistrado
PEDRO PABLO VELANDIA RAMÍREZ
Secretario