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Judea
en tiempos de
Jesús
Christiane Saulnier
Bernard Rolland
Gérard Billon
Judea en tiempos de Jesús.
Introducción: en Judea 4 La mujer 57
La educación 58
I – La presencia romana 9
El matrimonio 60
El Imperio romano 9
Los grupos religiosos 64
Una provincia romana 17
La economía judea 28
Conclusión:
II – Las instituciones religiosas 38
disturbios 72
El Templo 38
La santificación del tiempo 42
La sinagoga 47
Lista de recuadros 71
III – La sociedad judía 50
Para saber más 77
El clero 50
El pueblo 52 Índice temático 78
Introducción: en Judea
S egún Lc 3,1, la predicación de Juan el Bautista comenzó en el año 27 o 28 de nuestra era (cf. p. 25). Esta
precede a la de Jesús, quien, según el consenso logrado entre los historiadores, fue crucificado en Jerusalén
el día 7 de abril del año 30, en vísperas de la Pascua (también es posible otra fecha: el 3 de abril del año 33).
Posteriormente, pasados unos años, el Evangelio de también llamado mar, de Tiberíades, deteniéndose en
Jesús «Cristo» se implanta en el Imperio romano. Nazaret, Caná, Cafarnaún, y evocando Corozaín y Bet-
Los historiadores romanos del siglo II d.C., Suetonio saida. Si bien llega a adentrarse en tierra pagana, «en
y Tácito, recuerdan la presencia de «cristianos» en la zona de Tiro» o en la Decápolis (Mc 7,24.31), no pa-
Roma en el año 49 (bajo el emperador Claudio) y en el rece que llegara a poner los pies en Tiberíades, centro
64 (bajo Nerón, cf. pp. 12-13). administrativo de Galilea, una ciudad nueva construi-
da por Herodes Antipas, ni en el litoral mediterráneo,
Jesús de Nazaret Cesarea marítima, residencia del gobernador romano.
Los lugares de la predicación del Reino de Dios están,
La primera mitad del siglo I es, por consiguiente, de por consiguiente, bien circunscritos.
capital importancia para comprender los cambios
La «Galilea de las naciones» (Mt 4,15; alusión a Is
del judaísmo y el nacimiento del cristianismo. El judaís-
8,23) es una región donde se relacionaban judíos y
mo comienza una nueva marcha tras la guerra judía
paganos. Limita al norte con Fenicia, Batanea y Tra-
(66-70 d.C.). Para el cristianismo todo comienza con
conítida, al sur con Samaría, y al este con las regio-
«Jesús de Nazaret» (Lc 1,26; 2,51; 4,34; 18,35; 24,19).
nes del otro lado del Jordán —Transjordania— don-
Los relatos evangélicos lo sitúan principalmente en dos
de diez ciudades helenísticas (la Decápolis) se agrupan
lugares: una región, Galilea, y una ciudad, Jerusalén.
bajo la autoridad de Siria (en el mapa, de arriba hacia
El mapa, que presentamos a continuación, muestra abajo, indicamos las siguientes: Hippos, Gadara1, Es-
la partición establecida por el último testamento de citópolis, Pela2, Filadelfia).
Herodes el Grande en el año 4 a.C. (cf. p. 24). Este es
el espacio transitado por Jesús y sus discípulos; el te-
1 La región de Gadara, escenario de un exorcismo de Jesús en Mt 8,28.34, se
rritorio heredado por Arquelao se convirtió en pro- confunde con Gerasa en Mc 5,1-20 y Lc 8,26-30. Gerasa es otra ciudad de la
vincia romana tras su destitución en el 6 d.C. Decápolis situada más abajo, por encima del Yaboc (no indicada en el mapa).
2 Según Eusebio de Cesarea, en cuanto estalló la guerra en el 66, la comu-
nidad cristiana de Jerusalén emigró a Pela (Historia eclesiástica, III, 5, 3).
En los evangelios vemos a Jesús desplazarse por Gali- Véase Jean-Pierre LÉMONON, Los judeocristianos: testigos olvidados, Cuader-
lea, yendo y viniendo de las inmediaciones del lago, no Bíblico n. 135, 2007, pp. 47-48.
4
Damasco
La partición del
I A
reino de Herodes Tiro Cesarea de Filipo
I C
a Arquelao (Banias)
N
E
a Herodes Antipas
GAULANÍTIDE
F
a Filipo BATANEA
Tolemaida
(Aco) Julias TRACONÍTIDA
parte de Salomé
Tiberíades Hippos
a la provincia de Siria Monte Gueba Séforis AURANÍTIDE
Carmelo uk
rm
Monte Tabor Ya
Ciudad fundada Dor GALILEA Gadara
Tiberíades por un hijo de
Herodes
Cesarea Escitópolis
(Beit She’an) Pela
SAMARÍA
Sebaste
(Samaría)
Monte Ebal
Siquem
Monte Garizín
Yaboc
Fasaelis Gedor
Jope
A
Arquelais
PERE
Filadelfia
(Amán)
Yamnia Jericó
Qumrán Livias Esbos
Asdod Jerusalén
JUDEA
Ascalón
Maqueronte
Gaza
Ar
I D U M E A
nó
n
Masada
Berseba
A
E
T
N A B A
5
ta tierra «impura» y hablar con sus habitantes
JERUSALÉN
en tiempos del Nuevo Testamento (Jn 4,9). Más tarde, los samaritanos acogerán favo-
© Editorial Verbo Divino rablemente la primera predicación de los apóstoles
(Hch 8,5-25).
Tumba
del Jardín Jesús no atraviesa apenas las fronteras de la provin-
Piscina de cia de Judea y de las tetrarquías de Herodes Antipas
Puerta de Bethesda
las Ovejas y de Filipo. Un punto de inflexión de la predicación
Fortaleza
Antonia —el reconocimiento de su identidad mesiánica por
Monte del sus discípulos— se produce en la zona de Cesarea de
VA L
Templo Getsemaní Filipo (cf. Mc 8,27 // Mt 16,13). Otro, anterior, se ha
LE D
Calvario
E DE CEDRÓN
o Gólgota producido en territorio pagano, en la zona de Tiro
EL TIRO
Templo (Mc 7,24-30 // Mt 15,21-28): Jesús abre su acción
más allá de «las ovejas perdidas de la casa de Israel»
Palacio Palacio (Mt 15,24).
PEÓN
de de los Asmoneos
Herodes
CIUDAD Al margen de Jerusalén —y, antes, Jericó— vemos
VALL
A LTA que Jesús apenas recorre Judea. Según Lucas, que,
? Casa
de Caifás como Mateo y Marcos, agrupa en una sola gran su-
CIUDAD
bida varios viajes, la ciudad es el lugar del cumpli-
BAJA
miento del plan de Dios, que exige a Jesús una
superación de sí mismo: «Es necesario que siga mi
Piscina camino hoy y mañana y pasado mañana, porque
de Siloé
VA no es posible que un profeta muera fuera de Jeru-
LL
E D salén» (Lc 13,33). Del pueblo de Betania al Templo,
E LA
GEHENA
del Gólgota al monte de los Olivos, la ciudad refrac-
0 300 m
ta los acontecimientos de Pascua y el comienzo de
la difusión del Evangelio.
¿Judea o Palestina?
Samaría fue agregada a la provincia de Judea por la
administración romana. Una rivalidad religiosa y po- Palestina. Hasta época reciente, el término Palesti-
lítica, a veces violenta, enfrenta los samaritanos a los na designaba el conjunto de estos lugares. Usado
judíos (cf. pp. 70-71). Jesús no duda en atravesar es- inicialmente por los romanos, se ha transmitido a lo
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largo de los siglos y se ha empleado en numerosas
publicaciones geográficas de los siglos XIX y XX sin nin- Los judíos en el
evangelio de Juan
guna intencionalidad política. Desde la panorámica
del mundo antiguo, tiene la ventaja de abarcar un En sentido estricto, los habitantes de la región de Judea
espacio cuyos límites, contenidos y denominaciones son los judeos. Pero, aunque no podamos dar números
exactos, los judíos —en el sentido socio-religioso—
han variado. Permite no entrar en detalles, pero no
son mucho más numerosos fuera de Judea: no solamen-
es del todo preciso. te en Galilea (los samaritanos no son considerados
judíos), sino también en Babilonia, Egipto y Roma, en
En efecto, el topónimo griego Palaístinê, en latín Pa- suma, en toda la vasta red denominada diáspora (‘dis-
laestina, está construido a partir del hebreo pelešet persión’).
(país de los pelištîm, ‘filisteos’), y designa una franja Al final del siglo I, en el cuarto evangelio, el de Juan,
costera en torno a Gaza. Así es como lo entiende el los ioudaîoi (‘judíos’) parecen formar un bloque com-
historiador griego Heródoto a mediados del siglo IV a.C. pacto contra Jesús. Esto no es exacto. Además de que
(Historia, I, 105; II, 104). El geógrafo griego Estrabón Jesús mismo es judío y reivindica su identidad (véase
el diálogo con la samaritana en Jn 4,9.22), es necesa-
(† 25 d.C.) ignora el término, pero conoce el de Iou- rio que distingamos varios significados según los
daía, ‘Judea’ (Geografía, XVI, 2.28), aplicándolo al contextos.
conjunto del país. Plinio el Viejo († 79 d.C.) distingue «En francés, el término judío es susceptible solamente
Palaestina de Iudea y de Samaría (Historia natural, V, de dos acepciones según el caso: (1) seguidor de la
12-14), aun cuando en su época todo está engloba- religión judía, (2) descendiente de Jacob-Israel. Aho-
do administrativamente en la provincia de Judea. Un ra bien, el texto griego del evangelio joánico, además
siglo después, el geógrafo Ptolomeo († 168 d.C.) solo de estas, presenta otras dos acepciones: puede designar
también, según el caso, (3) a los habitantes de Judea o
habla de Syria Palaestina, puesto que fue la denomi- judeos, y (4) a las autoridades del judaísmo de enton-
nación impuesta por el emperador Adriano tras el ces, en nuestro caso los miembros del sacerdocio de
final de la segunda guerra judía en el 135. Jerusalén. Las acepciones (3) y (4) no pueden traducir-
se, por consiguiente, de igual modo que las primeras.
El «judaísmo palestinense» es un término que abar- Un equipo ecuménico ha tratado de identificar la acep-
ca el judaísmo de lengua hebrea y aramea activo en ción adecuada en los 68 casos problemáticos del evan-
gelio joánico, proponiendo cada vez el equivalente en
la «tierra de Israel» desde el siglo III d.C. (que se desa- francés que tiene en el contexto» (Extracto de Préface
rrollaría tras el 135 por obra de los rabinos) para dis- générale de la nueva edición de la TOB 2010).
tinguirse del «judaísmo alejandrino», de lengua grie-
ga, que había florecido en Alejandría.
Yehoud) a un pequeño territorio en torno a Jerusa-
Judea. La administración persa (desde el final del si- lén formado sobre las ruinas del antiguo reino de
glo VI a.C. hasta el siglo IV a.C.) llamó Judea (arameo Judá e integrado en la satrapía de Transeufratina.
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Las expresiones «tierra que mana leche y miel» y En los evangelios, el término se usa a menudo en
«tierra de Israel» solo se mantienen en las Escrituras sentido restringido de región geográfica, por oposi-
sagradas, aunque a menudo encuentran un eco vi- ción a Galilea, Samaría y la Decápolis.
brante en los corazones de los judíos. En este número, que quiere ser histórico, entendemos
En los siglos II y I a.C., con la rebelión de los macabeos, el término, salvo excepciones, en su sentido amplio, el
y, después, con la autonomía de los asmoneos1, el de la administración romana, siendo conscientes de
territorio se amplió. En el siglo I de nuestra era, Ju- que el judaísmo es una realidad mucho más extensa.
daea designa una región geográfica y una entidad «Jesús se fue con sus discípulos a la orilla del lago y lo
política. Su capital ya no es Jerusalén, sino Cesarea siguió una gran multitud de gente procedente de
marítima. Las fronteras varían, pero engloban, ade- Galilea; y también de Judea, de Jerusalén, de Idu-
más de la región de Judea en sentido estricto, Sama- mea, de la orilla oriental del Jordán y de la región de
ría e Idumea. La antigua Filistea (salvo Gaza y Asca- Tiro y Sidón acudió a Jesús mucha gente que había
lón) depende de la provincia de Siria. oído hablar de todo lo que hacía» (Mc 3,7-8).
1 Cf. Claude TASSIN, Desde los macabeos a Herodes el Grande, Cuadernos
Bíblicos n. 136, 2006.
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