Ciudades sostenibles
Estocolmo
Estocolmo es una de las ciudades más respetuosas con el
medio ambiente de Europa y un modelo a seguir internacional
de acción global por el medio ambiente y el clima. Estocolmo
tiene una larga historia de ambiciosos planes
medioambientales y climáticos. El primer programa ambiental
se adoptó ya en 1976, y desde entonces se han aplicado
varias políticas. Con cada política, las ambiciones se han
vuelto cada vez más altas y más exigentes. Gracias a muchos
años de esfuerzos medioambientales dedicados y exitosos,
Estocolmo fue galardonada con la primera Capital Verde
Europea de Europa en 2010.
Desarrollo social
Estocolmo ha sido reconocida por su visión innovadora de la
sostenibilidad urbana, combinando grandes visiones y
objetivos (como ser 100% libre de combustibles fósiles para
2040) con intervenciones y medidas prácticas (como tarifas
por congestión y áreas de reurbanización importantes con
perfil ecológico). Por lo tanto, a menudo se ha sugerido que
Estocolmo puede ser un modelo a seguir o una «mejor
práctica» para otras ciudades del mundo.
Desarrollo economico
El Banco Europeo de Inversiones está ayudando a las
ciudades en el desarrollo de estrategias a largo plazo en
campos que incluyen transporte renovable, eficiencia
energética, vivienda sostenible, educación y atención médica.
Las ciudades ocupan solo el 3 por ciento de la tierra de la
Tierra, pero representan del 60 al 80 por ciento del consumo
de energía y al menos el 70 por ciento de las emisiones de
carbono. Por lo tanto, la creación de ciudades seguras,
resilientes y sostenibles es una de las principales prioridades
de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Gestión medioambiental
Las ciudades socialmente sostenibles deben ser equitativas,
diversas, conectadas, democráticas y brindar una buena
calidad de vida. Las prioridades de una ciudad sostenible
incluyen la capacidad de alimentarse a sí misma con una
dependencia sostenible del entorno natural circundante y la
capacidad de alimentarse con fuentes de energía renovables,
al tiempo que crea la huella ecológica más pequeña
concebible y la menor cantidad de contaminación posible.
Todo esto debe lograrse mediante el uso eficiente de la tierra
en formas tales como compostaje de materiales usados,
reciclaje y / o conversión de desechos en energía. Estas
contribuciones conducirán a una disminución del impacto de
la ciudad sobre el cambio climático. Las emisiones del
transporte son relativamente bajas y todos los trenes y
autobuses urbanos funcionan con combustibles renovables.
Además, las emisiones de gases de efecto invernadero se han
reducido en un 25% desde 1990, y el ayuntamiento tiene el
ambicioso objetivo de independizarse por completo de los
combustibles fósiles para 2050.
Gobierno
Se utilizó para densificar las zonas residenciales abiertas y
despejadas de los años 40, como Hammarbyhöjden y
Traneberg.
Como reacción a los proyectos de desarrollo urbano a gran
escala del Programa del Millón, se crearon nuevas zonas
residenciales a pequeña escala en varias partes de Suecia,
aplicando tradiciones constructivas anteriores. Los resultados
han sido tildados en ocasiones despectivamente de "pastiche"
en los círculos profesionales, pero el público en general los ha
apreciado.