TRAUMATISMOS TORÁCICOS
- Los traumatismos que se producen en el tórax pueden comprometer las funciones cardiaca
y respiratoria, y por tanto comportan un riesgo para la vida de la víctima.
- Según el mecanismo de producción, los traumatismos torácicos pueden ser:
• Cerrados.
• Abiertos.
POSIBLES LESIONES TORÁCICAS
Lesión penetrante
En las lesiones penetrantes, objetos de diferente tamaño y tipo atraviesan la pared torácica,
entran en la cavidad torácica y posiblemente lesionan los órganos dentro del tórax.
Cuando una herida penetrante crea una comunicación entre la cavidad torácica y el mundo
exterior, el aire puede entrar en el espacio pleural a través de la fisura durante la inspiración
cuando la presión en el interior del tórax es menor que la externa.
El aire en el espacio pleural (neumotórax) rompe la adherencia entre las membranas pleurales
creada por la película delgada del líquido pleural.
Las heridas del pulmón causadas por un objeto penetrante permiten que escape aire del pulmón
hacia el espacio pleural y dan como resultado su colapso. En cualquier caso, el paciente presenta
dificultad respiratoria.
Las heridas penetrantes del tórax pueden causar pérdida sanguínea hacia el espacio pleural
(hemotórax) desde los músculos de la pared torácica, los vasos intercostales y los pulmones.
Las heridas penetrantes de los principales vasos del tórax dan como resultado una hemorragia
catastrófica. Cada espacio pleural puede alojar aproximadamente 3 000 mL de líquido.
Fracturas costales
Los adultos mayores son en especial susceptibles a las fracturas costales, tal vez por pérdida de
la masa ósea cortical (osteoporosis), lo cual permite que las costillas se fracturen después de
sufrir una fuerza cinética menor.
A pesar de que las costillas están bastante bien protegidas por la musculatura que las cubre, las
fracturas son frecuentes en los traumas torácicos.
Las fracturas costales ocurren más a menudo en las costillas 4 a 8 a los lados, donde son delgadas
y presentan menos musculatura superpuesta. Los extremos rotos de las costillas pueden
desgarrar músculos, pulmones y vasos sanguíneos, con probabilidad de contusión pulmonar,
neumotórax o hemotórax asociados.
Tórax inestable
Cuando dos o más costillas adyacentes se fracturan en más de un sitio de su longitud, da lugar a
que un segmento de la pared torácica ya no se continúa con el resto del tórax.
Cuando los músculos respiratorios se contraen para elevar las costillas y hacer descender el
diafragma, el segmento inestable paradójicamente se desplaza hacia dentro, en respuesta a la
presión negativa creada dentro de la cavidad torácica.
El paciente puede entonces presentar dos mecanismos que comprometen la ventilación y el
intercambio de gases, el segmento inestable y la contusión pulmonar subyacente.
Lesión por contusión miocárdica
Es el resultado de la aplicación de una fuerza a la pared anterior del tórax, en especial en un
suceso de deceleración, como una colisión de un vehículo con impacto frontal violento.
En esas circunstancias el corazón se comprime entre el esternón en la parte anterior y la
columna vertebral en la posterior lo que causa un incremento abrupto de la presión en todos
los ventrículos hasta su rotura.
PROTOCOLO DE ACTUACIÓN:
1. PAS
2. Valoración de la escena → evaluación del mecanismo lesional.
3. En caso de que no lo esté, voltear a posición de cubito supino.
4. Si porta casco, retirarlo con la maniobra adecuada.
5. Evaluación primaria: determinar si hay un riesgo vital inminente y un deterioro neurológico.
Se realizará la evaluación de la vía aérea, ventilación y respiración.
A. Control y comprobación de la permeabilidad de la vía aérea (Guedel), con protección
de la columna cervical.
Aspiración por posible broncoaspiración debido a vómitos → se lateralizará, en la
medida de los posible, siempre manteniendo el bloque cabeza – cuello – tronco.
B. Ventilación y respiración eficaces por parte del paciente → Si NO lo hace → RCP
Ante la sospecha suponemos de una LESION VERTEBRAL en TODAS las víctimas.
C. Circulación y control de hemorragias → Identificar shock hipovolémico.
Lesiones torácicas
Hemotórax, neumotórax
D. Deterioro neurológico → Especialmente en TCE.
a) Aplicamos la escala de Glasgow.
b) Observamos las pupilas y su reacción a la luz.
c) Observamos el patrón de respiración.
d) Tomamos las constantes vitales por posibles signos de shock.
e) Monitorizamos la PA, FC, FR, Sat O2 (> 95%), Tª y glucemia.
f) Signos de shock = taquicardia, taquipnea, hipotensión, piel pálida, sudoración…
6. Evaluación secundaria: identificar las demás lesiones y el orden en que debemos atenderlas.
▪ Es una revisión completa y sistemática, de cabeza a pies.
▪ Debemos retirar la ropa, adoptando precauciones para evitar la hipotermia.
▪ Cuando hay lesiones graves muy evidentes, la intervención se puede emprender en el
mismo momento en que otras profesionales hacen la evaluación primaria.
▪ En esta evaluación se deben localizar todas las heridas, hematomas…
▪ Exploración exhaustiva torácica = simetría, respiración, profundidad, integridad del
tórax, palidez, cianosis…
▪ Si la víctima está consciente y orientado en las 3 esferas, procederemos a realizar el
OPUMA.
▪ Continuaremos haciéndole una reevaluación de las constantes.
Será traslado al centro hospitalario en SVB + collarín (si no hay contraindicación).
EVACUACIÓN Y TRASLADO
o SIEMPRE colocaremos un collarín cervical.
o En la extricación NO se utilizará el chaleco de Kendrick para no empeorar el traumatismo
torácico.
o El traslado en ambulancia suele hacerse en posición de Semi – Fowler o Fowler.
TRAUMATISMOS CERRADOS o CONTUSOS
❖ No hay alteración de la piel ni de la pared torácica, aunque puede haber lesiones internas.
❖ Procedimiento de actuación, según lo descrito anteriormente.
❖ En un traumatismo cerrado puede haber lesiones y hemorragias internas graves, a pesar
de que no se observen heridas ni sangrado externos.
TRAUMATISMOS ABIERTOS
Procedimiento de actuación, según lo descrito anteriormente, con alguna peculiaridad.
Cualquier herida abierta en el cuello o en el pecho debe cerrarse inmediatamente aplicando un
vendaje.
Si hay heridas perforantes, en la atención inicial debemos cubrir la herida aplicando un
taponamiento oclusivo parcial:
1. Si la persona está consciente, le pedimos que suelte el aire con fuerza y que retenga la
respiración.
2. Cerramos la herida con una gasa impermeabilizada y una lámina de plástico.
3. Sujetamos el elemento impermeabilizante con un vendaje oclusivo parcial, dejando
uno de sus tres lados libres, sin sellar.
4. Efectuamos un traslado urgente, cumpliendo los siguientes requisitos:
La persona debe estar semisentada.
Debemos cubrirla con una manta y vigilar sus constantes vitales.
No debemos darle nada de comer ni de beber.
En cualquier intervención debes comenzar aplicando el algoritmo de soporte vital básico (el
descrito anteriormente).
ANEXO I
OBJETO ENCLAVADO EN EL TÓRAX
PROTOCOLO DE ACTUACIÓN:
Se seguirá el mismo protocolo de actuación descrito anteriormente, teniendo en cuenta las
siguientes consideraciones:
Se inmovilizará el objeto enclavado.
NUNCA se extraerá.
Se vendará ambos ojos, para evitar el movimiento involuntario del ojo traumático.
EXCEPCIÓN: el paciente se encuentre en parada y nos impida las maniobras de RCP.