Cómo repercuten los componentes de las bebidas
energéticas en el humano joven
Integrantes: Laura Dafne Franco Arzubialde.
Massiel Fernanda Quispe Castillo.
Resúmen: En los últimos años se han realizado diversos estudios en torno a las
bebidas energéticas a causa de su creciente preferencia por parte de la población
general. De igual forma se estudian los efectos adversos que estas producen. No sin
antes analizar los ingredientes que, en consumación, son los que directamente afectan
nuestro sistema. Se hace especial énfasis en el azúcar, cafeína y taurina, pues son los
ingredientes más comunes en la producción de dichas bebidas, pero lo cierto es que
estos productos son un arma mucho más compleja.
La población joven es el objetivo principal de las grandes empresas, pues para ellos es
especialmente atractivo el alto contenido de cafeína, que a priori parece mejorar la
performance y la cognición diarias. Es así que en este sector se evidencia el impacto
en el sistema tanto físico como mental.
Palabras clave:
Abstract: In recent years, several studies have been carried out on energy drinks due
to their increasing preference among the general population. Likewise, the adverse
effects they produce have been studied. But not without first analyzing the ingredients
that, in consumption, are those that directly affect our system. Special emphasis is
placed on sugar, caffeine and taurine, since they are the most common ingredients in
the production of these beverages, but the truth is that these products are a much more
complex weapon.
The young population is the main target of the large companies, since the high
caffeine content is especially attractive to them. Thus, the impact on the physical and
mental system is evident in this sector.
Key words:
Introducción:
Para empezar, se da un vistazo entre los ingredientes de estos productos. Las bebidas
energizantes suelen contener una amplia gama de ingredientes que dependiendo a la
marca, pueden variar. Dentro de estas bebidas encontramos la presencia de dos
sustancias que siempre forman parte de la producción de las bebidas energizantes y
que en exceso pueden ser perjudiciales para la salud:
La cafeína, dentro de la clasificación de sustancias químicas, pertenece al grupo de los
alcaloides naturales y actúa como un estimulante del sistema nervioso central que es
comúnmente encontrado en el café y el chocolate. Su función principal es incrementar la
producción de neurotransmisores para reducir la fatiga y mejorar el rendimiento. No obstante
su consumo excesivo se asocia con la pérdida de calidad de sueño y una serie de problemas
conductuales como lo son el nerviosismo, la ansiedad y los ataques de pánico, además podría
promover el reflujo gástrico y provocar vómitos (Boekema et al., 1999).
La taurina es un aminoácido que está presente de manera natural en ciertos alimentos
(Brosnan y Brosnan, 2006). La función principal de la Taurina es mejorar el rendimiento
físico e intelectual, pero su consumo en exceso ha sido relacionado con eventos
cardiovasculares y desórdenes neuronales, incluyendo el autismo y la epilepsia (Junyent et
al., 2009).
Por otro lado, es esencial mencionar que tanto la cafeína como la taurina son componentes
que de cierto modo son importantes para nuestro organismo en cantidades moderadas y en los
contextos adecuados, ya que no se puede decir que su consumo en alimentos naturales tienen
los mismos efectos que su consumo en bebidas energéticas.
Seguidamente, se hace mención a los exámenes recientes que se han hecho en jóvenes con
respecto a la presión en la sangre y el sistema cardiovascular. Se cita como ejemplo a Shah et
al (2019). Dicha investigación, como otras anteriormente, llega a la misma conclusión: las
bebidas energéticas prolongan de manera significativa el intervalo QTc según los
electrocardiogramas. Pero ¿Que nos quieren decir estos resultados y cómo están involucrados
en nuestro bienestar general?. Pues, en líneas generales, la prolongación del QTc es un factor
de riesgo bien establecido de arritmias cardiacas, y una prolongación como la que se ha
descubierto requeriría más investigaciones. De igual forma, esta reacción es un factor de
alerta para todos pues medicamentos como ranolazina y terfenadina llevan advertencias o han
sido retirados del mercado debido a la prolongación del QT/QTc medio. Pese a esto,
seguimos observando la venta libre de bebidas que llegan a alterar el funcionamiento incluso
más que muchos fármacos de venta supervisada.
De igual forma, se hace énfasis en que las consecuencias más alarmantes se evidencian a
largo plazo, después de un consumo prolongado. Tanto así que las bebidas energéticas atacan
al sistema nervioso central, aquel en cargo de todos los demás sistemas, provocando un daño
irreparable. El consumo de bebidas energéticas por parte de los niños ha generado
preocupación debido a la posible toxicidad de la cafeína. Se ha observado un riesgo adicional
entre los consumidores de bebidas energéticas en edad universitaria, quienes parecen tener un
mayor riesgo de consumo excesivo de alcohol cuando las dos bebidas se consumen juntas.
Los datos sugieren que la edad es un factor importante en la toxicidad tanto de la cafeína
como de la taurina. Aunque el cerebro anciano o enfermo podría beneficiarse de la
suplementación con taurina o cafeína, parece que los adolescentes no se benefician de la
suplementación y, de hecho, pueden sufrir efectos nocivos por la ingestión crónica de dosis
altas.
No obstante, no todo está dicho con respecto a las bebidas energéticas, pues si bien muchos
estudios ya tienen sus opiniones sobre la cafeína, otras apuntan a que su consumo podría traer
algún beneficio, especialmente entre los deportistas.
El estudio más citado es el realizado por Alford et al.(año) . En el cual se evaluaron los
efectos de una bebida energética líder del mercado en 36 individuos. Las evaluaciones
incluyeron el rendimiento psicomotor (tiempo de reacción, concentración y memoria), el
estado de alerta subjetivo y la resistencia física. Demostraron que la bebida energética
estudiada mejoró significativamente la resistencia aeróbica (manteniendo el 65-75% de la
frecuencia cardíaca máxima) y el rendimiento aeróbico (manteniendo la velocidad máxima)
en cicloergómetros. El rendimiento mental, incluida la reacción de elección, la concentración
y la memoria, también mejoraron significativamente, lo que indicó un aumento del estado de
alerta subjetivo.
Conclusión:
Las bebidas energéticas pueden mostrar efectos beneficiosos positivos sobre el rendimiento físico en
diversas actividades deportivas. Sin embargo, si bien las bebidas energéticas pueden mejorar el
rendimiento, se han documentado posibles problemas de salud perjudiciales, especialmente entre
niños y adolescentes. Varias partes del cuerpo se ven afectadas negativamente por el consumo de
bebidas energéticas. Teniendo en cuenta este hecho y la creciente popularidad de estas bebidas, se
debe tener precaución al consumir bebidas energéticas. Los gobiernos deberían regular el marketing
demasiado ambicioso y las afirmaciones no científicas hasta que estudios independientes confirman
que estos productos son seguros.