LA VERDADERA NAVIDAD, OBRA DE TEATRO INFANTIL
Descripción de la obra: Había una vez una ciudad en la que los habitantes no
hacían más que pensar en lo que iban a regalar y recibir por Navidad. El duende
que vivía en esa misma ciudad, cansado de oír hablar de regalos, decidió usar su
varita mágica, nada menos que la varita de la Navidad, para recordarles a todos
que hay cosas mucho más importantes que los juguetes y los turrones de
chocolate.
Personajes: Ema, Daniela, Nicolás y Jorge, como niños, y Duende 1 y Duende 2
Material para la puesta en escena: adornos de Navidad, una varita y muchas
ganas de divertirse.
Lugar en el que transcurre la acción: las calles de una ciudad, (se puede preparar
un escenario parecido en el salón de actos de un colegio).
Primer acto: Regalos y más regalos
Se abre el telón, se ve a Nicolás dando vueltas de un lado para otro.
Nicolás: ¡Faltan tan solo unos días para Navidad y yo aún no he preparado los regalos!
Nicolás: Creo que a mi hermana le voy a dar unos ricos bombones de chocolate, a mi papá
una taza para su café y a mi mamá un bonito collar.
Nicolás: (sigue caminando de un lado para otro) He de darme prisa si quiero tenerlo todo
a punto.
Sale del escenario y entra en escena Jorge.
Jorge: (con cara de ilusión) ¡Qué poco queda para Nochebuena! Nosotros siempre vamos
a casa de mis tíos y ellos siempre tienen un regalo para mí.
Jorge: ¿Qué me darán este año? (Pone cara de pensativo)
Jorge: También irán mis abuelos, ¡voy a tener un montón de juguetes!
Se pone a un lado del escenario para seguir pensando en los regalos. En ese momento
aparece Ema.
Ema: ¡Qué bonita está la ciudad en Navidad! (Da una vuelta para ver las luces y los
adornos) ¡Huele a dulce y hay un montón de juguetes en todas las vitrinas de las tiendas!
Ema: Este año creo que voy a regalar a todos dulces de leche. Lo que no sé todavía es lo
que voy a pedir yo en mi carta a Santa Claus.
Ema: ¡Quizás una muñeca LOL! (Salta de felicidad)
Entra en escena Daniela.
Daniela: (canta un villancico) ¡Me encanta la Navidad!
Daniela: Una barbie, unas pinturas nuevas, unos cuantos cuentos... ¡Hay tantos regalos
que quisiera tener! He oído que este año hay un concurso de dibujos, voy a hacer uno a
ver si gano el premio.
Coge sus lápices y se va a casa a preparar su dibujo.
Se cierra el telón.
Segundo acto: Estatuas
Se abre el telón. Entra en escena el pequeño duende Diego.
Duende 1: ¡Qué aburrido estoy! Llevo un rato aquí sentado y solo he oído hablar de
regalos y más regalos. Dulces, muñecos, coches... Pero ni rastro de risas, de pasar tiempo
en familia o de dar un paseo.
Duende 2: Estos niños sólo piensan en regalos ¿Será que se abran olvidado del verdadero
sentido de la Navidad? O ¿Será que sus familias sólo les han enseñado a recibir regalos?
Duende 1: Me da a mí que estos niños no saben valorar la Navidad, creo que vamos a
darles una lección.
Duende 2: ¡Sí, buena idea!
Cogen sus varitas mágicas de la Navidad y se esconden detrás de un árbol.
Nicolás: (entra en escena con rostro alegre) ¡Ya casi lo tengo todo!
Duende 1: (sale de detrás del árbol, apunta a Nicolás con su varita) Si la Navidad no sabes
valorar, en un palo te convertirás.
Nicolás se queda quieto como un palo sin moverse. En ese momento regresan los otros
tres amigos con sus compras en las manos. Ponen cara de sorpresa al ver a Nicolás.
Jorge: (con cara de curiosidad) ¿Qué le habrá pasado?
Duende 2: En un palo se ha convertido por no saber apreciar la Navidad. ¿Para vosotros
qué es lo mejor de las navidades?
Todos: ¡los regalos!
Duende 1: No me dejáis elección. (Mueve su varita mágica y convierte a los niños en
estatuas)
Se cierra el telón.
Tercer acto: El verdadero sentido de la Navidad
Se abre el telón. Se ve a los duendes paseando de un lado para otro con la varita en la
mano.
Duende 1: ¿Qué puedo hacer para que estos niños comprendan que la Navidad es mucho
más que recibir regalos?
Duende 2: ¡Ya sé! Los rociaremos con unos polvos invisibles. Meten la mano en sus
bolsillos y sacan un buen puñado de polvos invisibles.
Duende 1 y duende 2: Si de la verdadera Navidad quieres disfrutar más allá tendrás que
mirar. (Abren las manos y soplan)
Unos segundos después los niños, poco a poco, comienzan a moverse.
Ema: ¡Qué extraño! Ha pasado algo, pero no sé bien el qué.
Jorge: Yo también me siento un poco raro...
Duendes: Y bien, ¿qué es lo que más les gusta de la Navidad?
Ema: A mí lo que más me gusta es jugar con mis primos.
Daniela: A mí dibujar, de hecho, este año les voy a regalar a todos dibujos hechos por mí.
Jorge: Pues yo me lo paso genial jugando a juegos de mesa con mis abuelos.
Nicolás: Yo prefiero salir a pasear con mis padres. Siempre hablamos de muchas cosas.
Duende 1: (pone cara satisfecho pues ha logrado su objetivo) ¿Y qué me dicen de los
regalos?
Nicolás: ¿Los regalos? Están bien y hacen mucha ilusión, pero hay otras muchas más cosas
de las que disfrutar en Navidad.
Todos: ¡Estamos de acuerdo!
Duende 2: ¡Cuánto me alegra oírlos hablar así! Es más, les tenemos un regalo.
Ema: ¿Un regalo?
Duendes: Sí, les regalaremos nuestras varitas mágicas de la Navidad. Cuando vean a
alguien que deja de lado el verdadero espíritu de la Navidad, no tienen que más que
mover la varita mágica tres veces para convertirlo en estatuas.
Todos: ¡Así lo haremos!
Se cierra el telón. Fin de la obra de teatro de Navidad.
Solo nos queda hacerte una pregunta, ¿qué es lo que más te gusta de la Navidad?
¡Cuidado con lo que respondes que los niños andan cerca y tienen la varita mágica de la
Navidad!