a familia es la base de la sociedad y es ahí donde se reciben las primeras enseñanzas: se
aprende a hablar, cómo comportarse, modales y los principales valores que acompañan
durante el crecimiento y desarrollo de las personas; también es un agente fundamental en el
proceso de enseñanza-aprendizaje. Es aquí donde reside la importancia de la relación
entre familia y educación.
La familia es un apoyo muy importante en la educación de una persona. La propia
Constitución de la República reconoce que “las personas, las familias y la sociedad tienen el
derecho y la responsabilidad de participar en el proceso educativo” (artículo 26).
¿Qué es la educación?
La educación, en su esencia más pura, constituye un proceso multifacético que involucra la
transmisión sistemática y estructurada de conocimientos, habilidades, valores y
actitudes, necesarios para el desarrollo integral del individuo y su función dentro de la
sociedad. En el contexto ecuatoriano, esta definición adquiere matices particulares, ya que
abarca tanto la riqueza cultural inherente a nuestra diversidad étnica como las demandas de
una sociedad en constante evolución tecnológica y económica.
Beneficios de la participación de la familia en la educación
Para un menor la enseñanza empieza en casa; es importante que las familias lleguen a
concientizar de la responsabilidad que tienen en el proceso de educación y que necesitan
involucrarse para lograr una educación de calidad.
Por su parte, las instituciones educativas deben apoyar la participación y colaboración de la
familia en la educación; si esto llega a suceder no solo los niños obtendrán beneficios sino
también los profesores. Entre ellos están:
La familia tiene influencia en el desarrollo y crecimiento de los niños y esto se ve
reflejado en su conducta; un niño que ha recibido la formación adecuada en sus
primeros años es probable que tenga una mejor actitud y comportamiento en la
escuela.
Los menores al sentir involucrada a la familia en el proceso educativo se sienten más
seguros y comprometidos en dar un mejor rendimiento. En algunos casos se puede
obtener como resultado excelentes calificaciones y un buen desempeño tanto en la
casa como en la escuela.
La familia no solo causa un impacto en los primeros años, muchas veces es el ejemplo
a seguir profesionalmente. Los niños aprenden de la profesión de los padres y los
tienen como modelo a seguir.
Si el niño presenta problemas en el proceso de aprendizaje, el tener una buena
relación entre la familia y el profesor permitirá trabajar en conjunto creando
estrategias que sirvan para fortalecer los estudios desde casa y mejorar su desarrollo.
Cuando los niños sienten el apoyo de los padres el nivel de ausentismo y de pérdidas
de ciclos escolares es menor.
La familia puede ayudar a mejorar los resultados académicos. Los niños reciben todo
el aprendizaje en la escuela pero en casa se debe establecer horarios para realizar las
tareas extracurriculares que servirán para fortalecer lo aprendido; si la familia aporta
en estas actividades hay más posibilidades de que el alumno obtenga buenas
calificaciones.