Cuidado Alimentario Nutricio en el Adulto y Anciano Enfermo
Noely Lizbeth López Sandoval
Octubre del 2024
GASTRITIS
Definición
Es una inflamación del revestimiento del estómago que se puede presentar por un período breve o prolongado.
Tipos
Gastritis aguda
Se caracteriza por la presencia de erosiones en la pared del estómago que afectan a la mucosa y, como lo dice su
nombre, se presenta de forma aguda, es decir, tiene un periodo de duración breve.
Existen distintos tipos de gastritis aguda, según su causa se clasifican en:
• Gatritis por medicamentos: se produce principalmente por la ingesta en exceso de antiinflamatorios
(como ibuprofeno y naproxeno), los cuales reducen una sustancia que es fundamental en proteger el
estómago.
• Consumo excesivo de alcohol: irrita el revestimiento estomacal lo que lo hace vulnerable a los jugos
gástricos.
• Gastritis por bacteria: se produce por infección por Helicobacter pylori, la cual es una bacteria que
infecta la mucosa del estómago.
• Estrés fisiológico: importante producido por una cirugía, quemaduras o infecciones importantes.
Gastritis crónica
También se produce una inflamación de la mucosa del estómago, sin embargo, esta persiste durante largos
períodos de tiempo.
Las causas de la gastritis crónica están relacionadas principalmente con una infección en el estómago producida
por la bacteria Helicobacter pylori y por enfermedades autoinmunes.
Síntomas de la gastritis
• Dolor o ardor en la parte superior del abdomen que pueden mejorar o empeorar al momento de comer.
• Náuseas y vómitos.
• Diarrea.
• Pérdida de apetito.
Principales complicaciones
Si esta inflamación no es tratada puede terminar causando problemas de salud más graves como úlceras y
hemorragias estomacales. Aunque es muy poco frecuente también existe la posibilidad de que la gastritis crónica
aumente el riesgo de sufrir cáncer de estómago.
Para evitar complicaciones es muy importante consultar al médico y someterse al tratamiento indicado.
Entre las pruebas y exámenes que pueden solicitar el médico y/o gastroenterólogo para detectar esta afección se
encuentran:
• Endoscopia digestiva alta: permite comprobar el interior del estómago y el estado de la mucosa. En este
examen también se toman muestras para la detección de la Helicobacter pylori.
• Análisis de sangre: con este examen de laboratorio se estudia el nivel de glóbulos rojos y se puede
detectar una posible anemia que puede estar causada por el daño de la mucosa.
• Análisis de heces: sirve para verificar si hay sangrado, el cual puede ser un signo de hemorragia digestiva
causada por gastritis. Este examen también sirve para detectar la presencia de la bacteria Helicobacter
pylori.
Tratamiento
El tratamiento de la gastritis dependerá de la causa. Sin embargo puede tomar medicamentos que reduzcan la
acidez del estómago como:
• Medicamentos que bloquean la producción de ácido, como el omeprazol.
• Medicamentos que reducen la producción de ácido, como la famotidina, cimetidina y nizatidina.
• Medicamentos antibióticos para eliminar la bacteria Helicobacter pylori.
ULCERA PÉPTICA
Definición
Una úlcera péptica es una erosión de un segmento de la mucosa digestiva, en general del estómago (úlcera
gástrica) o de los primeros centímetros del duodeno (úlcera duodenal), que penetra hasta la muscular de la
mucosa. Casi todas las úlceras son causadas por infección por Helicobacter pylori o uso de medicamentos
antiinflamatorios no esteroideos. Por lo general, los síntomas son dolor urente epigástrico que suele ser aliviado
por la comida. El diagnóstico se realiza por endoscopia y búsqueda de Helicobacter pylori. El tratamiento consiste
en inhibición de la secreción ácida, erradicación del H. pylori (si está presente) y evitación de los medicamentos
antiinflamatorios no esteroideos.
Las úlceras pueden variar de varios milímetros a varios centímetros. Se diferencian de las erosiones por la
profundidad de penetración; las erosiones son más superficiales y no comprometen la muscular de la mucosa.
Pueden aparecer a cualquier edad, incluidas la lactancia y la infancia, pero son más comunes en adultos de
mediana edad.
Etiología
El H. pylori y los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos alteran la defensa y reparación normales de la
mucosa, lo que la vuelve más susceptible al ácido. La infección por H. pylori está presente en el 50-70% de los
pacientes con úlceras duodenales y en el 30-50% de aquellos con úlceras gástricas. Si se erradica el H. pylori, sólo
el 10% de los pacientes presentan recidiva de la enfermedad ulcerosa péptica, en comparación con una tasa de
recurrencias del 70% en los tratados sólo con inhibición de la secreción ácida. En la actualidad, los medicamentos
antiinflamatorios no esteroideos son responsables de > 50% de las úlceras pépticas.
El tabaquismo es un factor de riesgo de úlceras y sus complicaciones. Además, altera la cicatrización de la úlcera
y aumenta la incidencia de recidivas. El riesgo se correlaciona con la cantidad de cigarrillos fumados por día. Si
bien el alcohol es un potente promotor de la secreción ácida, no hay datos definitivos que vinculen el consumo
de cantidades moderadas con la aparición o el retraso de cicatrización de úlceras. Muy pocos pacientes tienen
hipersecreción de gastrina causada por un gastrinoma (síndrome de Zollinger-Ellison).
El 50-60% de los niños con úlceras duodenales tienen antecedentes familiares.
Signos y síntomas
Los síntomas dependen de la localización de la úlcera y la edad del paciente; muchos de ellos, en especial
ancianos, tienen pocos o ningún síntoma. El dolor es muy frecuente, a menudo localizado en el epigastrio y
aliviado por las comida o los antiácidos. Se describe como urente o corrosivo, o a veces como una sensación de
hambre. Por lo general, el curso es crónico y recurrente. Sólo la mitad de los pacientes presentan el patrón
sintomático característico.
Los síntomas de úlcera gástrica a menudo no siguen un patrón consistente (p. ej., a veces la ingestión de comidas
exacerba el dolor en lugar de aliviarlo). Esto es especialmente válido en las úlceras del conducto pilórico, que
suelen asociarse con síntomas de obstrucción (p. ej., distensión, náuseas, vómitos) causados por edema y
cicatrización.
Las úlceras duodenales tienden a causar dolor más constante. El paciente se despierta sin dolor, pero este
aparece a media mañana, y es aliviado por alimentos, pero recurre de 2 a 3 h después de una comida. El dolor
que despierta al paciente por la noche es común y altamente sugestivo de úlcera duodenal. En los recién
nacidos, la perforación y la hemorragia pueden ser la primera manifestación de úlcera duodenal. La hemorragia
también puede ser el primer signo reconocido en etapas tardías de la lactancia y la primera infancia, aunque los
vómitos reiterados o la evidencia de dolor abdominal pueden ser un indicio.
Diagnóstico
• Endoscopia
• A veces, niveles séricos de gastrina
La anamnesis del paciente sugiere el diagnóstico de úlcera péptica, que se confirma por endoscopia. A menudo,
se inicia tratamiento empírico sin un diagnóstico definitivo. Sin embargo, la endoscopia permite la biopsia o el
cepillado para citología de lesiones gástricas y esofágicas a fin de distinguir entre ulceración simple y cáncer
gástrico ulcerado. El cáncer gástrico puede tener manifestaciones similares y debe ser excluido, sobre todo en
pacientes > 45 años que bajaron de peso o que refieren síntomas intensos y resistentes al tratamiento. La
incidencia de úlcera duodenal maligna es sumamente baja, de manera que en general no se justifica biopsiar
lesiones duodenales. La endoscopia también puede ser útil para el diagnóstico definitivo de infección por H.
pylori, que se debe investigar cuando se detecta una úlcera.
Complicaciones
Algunas complicaciones:
• Hemorragia
La hemorragia digestiva de leve a profusa es la complicación más común de la enfermedad ulcerosa péptica.
Los síntomas incluyen hematemesis (vómito de sangre fresca o material en "borra de café"); deposiciones
sanguinolentas (hematoquecia) o heces alquitranadas (melena), y debilidad, ortostasis, síncope, sed y
sudoración, causados por pérdida de sangre.
• Penetración (perforación limitada)
Una úlcera péptica puede atravesar la pared del estómago o el duodeno. Si las adherencias impiden la filtración
hacia la cavidad peritoneal, se evita la perforación libre y se produce una perforación limitada. La úlcera puede
penetrar en el espacio limitado adyacente (epiplón menor) o en otro órgano (p. ej., páncreas, hígado).
El dolor puede ser intenso, persistente, referido a sitios extraabdominales (por lo general, la espalda cuando es
causado por penetración de una úlcera duodenal posterior en el páncreas) y se modifica con la posición del
cuerpo.
Por lo general, la TC o la RM confirman el diagnóstico.
Cuando el tratamiento no produce la curación, se requiere cirugía.
• Cáncer de estómago
Los pacientes con úlceras asociadas con H. pylori tienen un riesgo de 3 a 6 veces más alto de cáncer gástrico en
etapas ulteriores de la vida. Las úlceras de otra etiología no aumentan el riesgo.
Tratamiento:
• Erradicación del H. pylori (cuando está presente)
• Fármacos inhibidores de la secreción ácida
Bibliografía:
-IntegraMédica. (2024, 7 octubre). Gastritis: Causas, síntomas y tratamiento. IntegraMédica.
[Link]
sintomas-y-tratamiento
-Vakil, N. (2023, 8 marzo). Enfermedad ulcerosa péptica. Manual MSD Versión Para Profesionales.
[Link]
p%C3%A9ptica/enfermedad-ulcerosap%C3%A9ptica?ruleredirectid=757#Tratamiento_v892403_es