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Historia de la Hispania Romana

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Las raíces. La Hispania romana


LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

ÍNDICE

MOTIVACIÓN........................................................................................ 3
PROPÓSITOS ....................................................................................... 4
PREPARACIÓN PARA LA UNIDAD ........................................................... 5
1. EL PROCESO DE HOMINIZACIÓN EN LA PENÍNSULA IBÉRICA:
NUEVOS HALLAZGOS ........................................................................ 7
1.1. ESPAÑA PREHISTÓRICA ............................................................. 8
1.1.1. La Edad de Piedra ............................................................................ 8
1.1.2. La Edad de los Metales .................................................................. 11
2. PUEBLOS PRERROMANOS. COLONIZACIONES HISTÓRICAS:
FENICIOS, GRIEGOS Y CARTAGINESES.............................................. 13
2.1. LA COLONIZACIÓN FENICIA ....................................................... 15
2.2. LA COLONIZACIÓN GRIEGA ....................................................... 15
2.3. LA COLONIZACIÓN CARTAGINESA.............................................. 17
3. ETAPAS DE LA CONQUISTA DE LA PENÍNSULA POR ROMA................. 18
3.1. LA CONQUISTA DE ESPAÑA ...................................................... 18
3.1.1. Primer periodo (218-133 a. C.) ....................................................... 18
3.1.2. Segundo periodo (133-29 a. C.) ..................................................... 19
3.1.3. Tercer periodo (29-19 a. C.) ........................................................... 19
3.2. ROMANIZACIÓN DE LA PENÍNSULA ............................................ 20
3.2.1. La Administración romana y las ciudades...................................... 20
3.2.2. Cultura ............................................................................................ 22
3.2.3. Arte ................................................................................................. 22
3.3. LA CRISIS DE HISPANIA EN EL SIGLO III...................................... 23

1
4. EL PROCESO DE ROMANIZACIÓN: EL LEGADO CULTURAL. LAS
OBRAS PÚBLICAS ........................................................................... 24

5. LA MONARQUÍA VISIGODA: LAS INSTITUCIONES ............................... 25


6. FORMACIÓN DEL REINO VISIGODO................................................... 27
6.1. DECADENCIA Y CAÍDA .............................................................. 29
CONCLUSIONES ................................................................................. 31
RECAPITULACIÓN .............................................................................. 33
AUTOCOMPROBACIÓN ....................................................................... 35
SOLUCIONARIO .................................................................................. 39
PROPUESTAS DE AMPLIACIÓN ............................................................ 40
BIBLIOGRAFÍA .................................................................................... 41

2
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

MOTIVACIÓN

Los contenidos que vas a estudiar a continuación realizan un recorrido por la


historia de España. Una historia plagada de acontecimiento importantes y tras-
cendentales, que nos ayuden a conocer y comprender las costumbres y acon-
tecimientos más relevantes que trazan nuestra cultura. ¿Lo habías pensado
alguna vez?

En el primer trazado de esta historia, nos adentramos en los orígenes de la Pre-


historia e Historia Antigua, de dónde procedemos, cuáles fueron los primeros
habitantes de la península, y las influencias de los pueblos que se asentaron en
ella. ¿Seguro que ya quieres respuesta a estas cuestiones?, pues, ¡adelante!

3
PROPÓSITOS

 Conocer las diferentes colonizaciones que ocurrieron en la Península


antes de la llegada de los romanos.
 Comprender la presencia de las culturas prehistóricas en la Península y
cuáles fueron sus manifestaciones artísticas más importantes.
 Comparar cada una de las culturas prerromanas procedentes del Medi-
terráneo oriental y cuáles son sus aportaciones en el futuro de Hispania.
 Analizar la presencia del Imperio Romano en la Península y cómo re-
percutió en el futuro de España.
 Sacar conclusiones sobre los diferentes periodos romanos ocurridos en
la Península.
 Explicar la presencia de los visigodos en la Península.
 Comprender los cambios que se produjeron en la Península durante es-
te periodo histórico.
 Situar la presencia de los visigodos en el tiempo histórico en que
se dieron.

4
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

PREPARACIÓN PARA LA UNIDAD

El tiempo es el eje en el que se van fijando los acontecimientos ocurridos en el


pasado. Para ello, dividimos el tiempo histórico en etapas cronológicas (Prehisto-
ria, historia romana…) para así disponer de puntos de referencia que nos sitúen
en el pasado.

La Prehistoria es el periodo anterior a los hechos de los que tenemos constan-


cia escrita. Dicho periodo no tiene un comienzo y un final preciso.

Se entiende por “romanización” el proceso de imposición o adaptación que vi-


vió Hispania por parte del Imperio Romano, el cual aportó su organización polí-
tica, social, económica, religiosa, administrativa y cultural. El proceso de roma-
nización de Hispania tuvo dos fases: la conquista militar y la integración de los
pueblos hispanos en el Imperio Romano.

Este proceso fue importante en la zona de la costa Mediterránea y perdió fuerza


en el interior de la Meseta y los pueblos del norte cantábrico.

El origen de los visigodos se sitúa en el área del Mar Báltico, entre las actuales
zonas meridionales de la Península escandinava y septentrional de Polonia y
Alemania, en este último se asentarán entre los siglos II a. C. y III d. C. A media-
dos del siglo III comenzarán las migraciones que les llevarán, en el año 418, a la
Península, actuando como federados del Imperio Romano.

5
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

1. EL PROCESO DE HOMINIZACIÓN EN LA
PENÍNSULA IBÉRICA: NUEVOS HALLAZGOS

Durante la era cuaternaria se produjeron una serie de cambios climáticos,


glaciaciones interrumpidas por periodos cálidos, que afectaron a la evolución
física de los seres humanos, que vieron modificarse el medio en el que vivían al
variar la distribución de la vegetación y de la fauna.

La hominización, iniciada en África, tiene como fuente a los Austra-


lopithecus hace 5-6 millones de años y llegan hasta el Homo Habi-
lis hace 2,4 millones de años.

Los restos humanos de Península Ibérica más antiguos, más de 800000 años,
son los de la Sima de los Huesos (1974) y en la Gran Dolina (1996) en la sierra
de Atapuerca en Burgos.

Los más antiguos, de unos 800000 años, son los restos fósiles humanos, unos
86 de cuatro niños y dos adultos, encontrados en la Gran Dolina se trata del
Homo antecessor (“hombre pionero” o “el que antecede a los demás”).

En la Sima de los Huesos los fósiles humanos encontrados, unos 13.000 restos
de esqueletos, pertenecientes al Homo heidelbergensis, especie transitoria entre
el Homo antecessor y el Homo neandertalensis.

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7
1.1. ESPAÑA PREHISTÓRICA

La prehistoria se compone de dos épocas: Edad de Piedra y Edad del Metal.

Veamos cuáles son sus características:

1.1.1. LA EDAD DE PIEDRA

PALEOLÍTICO

EDAD DE PIEDRA MESOLÍTICO


PREHISTORIA

NEOLÍTICO

BRONCE

EDAD DE LOS METALES

HIERRO

El Paleolítico

Desde épocas muy tempranas nuestra Península estaba poblada por hombres
prehistóricos que dieron lugar a las culturas paleolíticas de las zonas cantábri-
cas, litoral mediterráneo y de la Meseta Central. Durante esta época, el hombre
usaba la técnica de la piedra tallada.

La piedra tallada se forma a partir del golpe y ruptura de la piedra


formando aristas cortantes.
La piedra pulida se forma a partir de fricción, en lugar de golpes,
de la piedra con otra.

8
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

En cuanto a su economía, estaba basada en la caza, la pesca y la recolección.


Los hombres, agrupados en pequeñas hordas de no más de 50 individuos, de-
dicaban todo su tiempo y esfuerzo a la obtención de comida y fabricación de
utensilios. Buscaban los valles de los ríos para el pasto de sus rebaños.

Los hombres se agrupaban en hordas, grupos familiares de hasta


50 individuos.

Por los restos humanos y los utensilios de piedra encontrados, suele dividirse
en Paleolítico Inferior (1500000-100000 a. C.), Medio (100000-35000 a. C.) y
Superior (35000-10000 a. C.).

La principal expresión artística del Paleolítico fue el arte rupestre, que en nues-
tro país encuentra principalmente en la cueva de Altamira (Santander).

Figura 1. Caballo de Altamira

Es esta una pintura policromada, muy realista, que logra captar con gran per-
cepción el movimiento y las actitudes de los animales, sirviéndose incluso de los
salientes de las rocas para dar relieve a las figuras. Entre los animales más fre-
cuentemente representados están el bisonte, el caballo, el ciervo y el jabalí. Solo
excepcionalmente aparecen figuras humanas.

9
El Mesolítico

Como consecuencia de la retirada de los hielos y del inicio de la era geológica


actual, se produjo la desaparición de la mayoría de los grandes animales, por
lo cual la alimentación se basó en animales pequeños, tales como ciervos,
cabras, conejos...

Esto se manifestó en los utensilios de piedra que se usaban, fabricándose pie-


zas muy pequeñas de sílex: los microlitos.

Presentaba una cultura muy pobre, de la cual cabe destacar el interesante arte ru-
pestre de la zona levantina, estas pinturas no se hallaban en el interior de las cuevas,
como en la pintura franco cantábrica, sino en abrigos rocosos situados al aire libre.
Es una pintura monocroma (ocres y negros) en la que predominan las figuras huma-
nas esquemáticas, formando escenas de caza, guerra o danza. Los animales que
aparecen son los típicos de zonas más cálidas como el ciervo y el toro.

El Neolítico

El Neolítico llega a la Península a través del camino del norte de África dando
lugar a la llamada Cultura de los Millares (Almería), desde donde las técnicas
agrícolas se extenderán hacia Levante, Andalucía y más tarde por el resto del
espacio peninsular.

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Usa la técnica de la piedra pulimentada, y fue como una revolución de las acti-
vidades económicas. El hombre se convierte ahora en agricultor y ganadero, y
deja de ser cazador o recolector.

Además de descubrir la agricultura y la ganadería, el hombre inventó la cerámi-


ca, la cestería y el tejido, creó la arquitectura y perfeccionó el trabajo en piedra.

Todos estos descubrimientos o inventos le permitieron hacerse sedentario, con


lo que acabó agrupándose en comunidades, formando poblados.

Las principales manifestaciones artísticas a finales de este periodo son los mo-
numentos megalíticos construidos con grandes bloques de piedra. Hay dos
tipos de monumentos megalíticos: el menhir y el dolmen. El menhir es un
monumento muy sencillo, ya que se reduce a una gran piedra colocada verti-
calmente y que pudo haber tenido un sentido religioso conmemorativo, el de
“fijar” un alma errante.

10
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

DOLMEN
Monumentos funerarios cerrados formados por losas verticales
tapadas en su parte superior por losas horizontales. El dolmen, y el
difunto, se orientaba de tal forma que la cabeza de este estuviera
hacia el este.
MENHIR
Son elementos de piedra. No se conoce exactamente la funciona-
lidad, tal vez mojones, funciones rituales, etc… pueden estar aso-
ciados a otros elementos.

El dolmen es un monumento de carácter funerario. En ellos se sepultaban


familias enteras. Consta de un espacio o cámara cubierta por losas de piedra.

Destaca por su importancia la Cueva de Menga, en Antequera.

1.1.2. LA EDAD DE LOS METALES

La Edad de Bronce

La dominación de los yacimientos mineros de cobre y estaño, necesarios para


formar el bronce, hace que aumente la agresividad entre los diferentes grupos.

Durante este periodo su radio de acción estuvo en El Argar (Almería, hacia


1700-1300 a. C.) y en las Islas Baleares (en torno al año 1000 a. C.), lugar don-
de se desarrolló la cultura talayótica, que toma su nombre de los numerosos
Talayots o torres circulares o cuadradas de perfil troncocónico existentes en los
poblados para su defensa. Existen, además, otras construcciones, como las
taulas, con su característica forma de T, y las navetas, similares a una nave
invertida, y servían como tumbas para enterramientos colectivos.

La Edad de Hierro

La metalurgia de la Edad de Hierro penetra en la Península de la mano de los


pueblos celtas, los cuales llenan nuestro solar de sus características
necrópolis, llamadas “campos de urnas”.

11
Utiliza el tarjetón para ocultar la respuesta y realiza el siguiente
ejercicio.
¿A qué periodo pertenece la cultura de Millares?

RESPONDE

Solución:
Neolítico.

12
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

2. PUEBLOS PRERROMANOS. COLONIZACIONES


HISTÓRICAS: FENICIOS, GRIEGOS Y CARTAGINESES

Las colonizaciones fenicias, griegas y cartaginesas llegaron por el Mediterráneo occi-


dental durante el primer milenio a. C. y tuvieron una fuerte repercusión en el sur y en
la costa oriental de la Península. Los motivos de esta colonización fueron fundamen-
talmente económicos: la necesidad de materias primas, sobre todo metales.

España tenía una gran riqueza minera, ya que contaba con minas de estaño en
el Noroeste y numerosos yacimientos de plata y cobre en su mitad meridional.

La llegada de estos colonizadores supuso:


 El inicio de un intercambio comercial en el que los metales fueron cam-
biados por objetos de lujo y manufacturas.
 La fundación de centros comerciales a lo largo de la costa. De origen
fenicio fueron Gadir (Cádiz), Malaca (Málaga), Sexi (Almuñécar), etc. De
origen griego Emporion (Ampurias) y de origen cartaginés, Cartago-
Nova (Cartagena).
 La introducción de nuevas técnicas, como la utilización de la moneda,
la industria de salazón de pescado, la fabricación de tintes, técnicas de
navegación, el alfabeto, la introducción de la vid y el olivo …
Durante esta etapa aparecen los primeros documentos escritos, por lo que se
tiene mayor conocimiento de su cultura.

Estas colonizaciones se produjeron en un momento en el que la Península esta-


ba habitada por una serie de pueblos con distintos grados de desarrollo:

 Los tartessos: situados en el Valle del Guadalquivir, extendieron su in-


fluencia hasta el Cabo de la Nao. Constituyeron la civilización más avan-
zada del momento. Su base económica era la agricultura pero conocieron
un gran desarrollo en la minería y el comercio entablando relaciones con
griegos y fenicios, una estructura monárquica e incluso una legislación.

13
 Los íberos: extendidos por la costa mediterránea, el Valle del Ebro y
los Pirineos, basaban su infraestructura económica en una agricultura
de cereales y en el comercio de metales con griegos y cartagineses.
El poblado íbero era pequeño, de calles estrechas y tortuosas, fuerte-
mente amurallado y situado, por lo general, en altozanos y con la necró-
polis cercana. Este poblado era el centro económico. Por influencia feni-
cia o griega tenían un sistema monetario propio y acuñaban su moneda.
Entre sus manifestaciones artísticas se conservan la Dama de Elche, la
Dama de Baza y la Bicha de Bazalote.

La Dama de Elche fue hallada en agosto de 1897 en el yacimiento


de la Alcudia (Elche).
Destaca la ornamentación y el máximo detalle con el que está
esculpida. Entre dicha ornamentación destacan los redetes que
enmarcan la cabeza a cada uno de sus lados.
Pese a su estado actual, la imagen debió ser policromada en blan-
co, rojo y azul, de hecho todavía se puede observar esta caracterís-
tica en alguna de sus partes.

Figura 2. La Dama de Elche

14
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

 Los celtas: pueblo de origen indoeuropeo que entró por los Pirineos en
sucesivas oleadas y se asentó en el centro y oeste peninsular, concre-
tamente en toda la costa mediterránea. Introdujeron el hierro y el siste-
ma de enterramiento por incineración y se dedicaron a la agricultura y
la ganadería. En los lugares donde estuvieron asentados han aparecido
gran número de castros (ciudades amuralladas) y su manifestación es-
cultórica fundamental la constituyen los Toros de Guisando.
 Los pueblos del Norte y Noroeste: compuestos por los galaicos,
astures, cántabros y vascones. Vivían en un grado de desarrollo
muy inferior al de los demás y su economía era muy primitiva, basada
en el pastoreo y la recolección de alimentos, desconociendo prácti-
camente la agricultura.

Utiliza el tarjetón para ocultar la respuesta y realiza el siguiente


ejercicio.

1
Celtas. Dama de Elche 1 a.
2
Iberos. Toros de Guisando b.
RELACIONA

Solución:
1 b, 2 a.

2.1. LA COLONIZACIÓN FENICIA

Procedentes de Sidon (Fenicia) iniciaron sus viajes por el Mediterráneo hacia el


año 1000 a. C, asentándose en la Península hacia el año 1104 a. C. fundando
Gadir (Cádiz).
Esta colonia, como muchas otras de los fenicios, fue comercial, fue muy intensa
e incluso se extendió hasta la actual Cataluña. Pretendieron monopolizar uno de
los puntos más estratégicos de la ruta de los metales, Gibraltar. Por este moti-
vo, estableció factorías a ambos lados del estrecho.
Introdujeron dos actividades: el uso sistemático del hierro y la industrialización
de la pesca.

2.2. LA COLONIZACIÓN GRIEGA

Rivales de los fenicios en el comercio, llegaron a la Península poco después que


estos. Ambicionaban acercarse a la ruta de los metales, siguiendo las islas del
Mediterráneo occidental (Sicilia, Cerdeña, Baleares). Se establecieron en Heme-
roskopion, Akre Leuke, Mainake y en Portus Menusius (en el Atlántico, junto a
Gadir), a partir de los siglos VIII y VII a. C.

15
El enfrentamiento entre cartagineses y griegos (535 a. C., en el combate de Ala-
lia) hizo que los griegos se limitaran al Mediterráneo Norte, ya que los cartagine-
ses obtuvieron el dominio del estrecho de Gibraltar, antigua colonia fenicia, y la
ruta de los metales.

La primera fundación griega en la Península fue al nordeste de la Península, en


Rhodes (Roses, en Gerona), más tarde en el año 580 a. C. fundaron Emporion
(Ampurias) en las proximidades de Rhodes. Esta fue una ciudad colonia con una
urbanización en cuadrícula, un barrio de los templos, y un agora (plaza mayor),
en la cual cruzaban las dos calles principales, y estaba rodeada de edificios pú-
blicos, como un mercado porticado y un barrio marinero.

Introdujeron nuevos cultivos (olivo y vid), nuevos animales domésticos (asno, ga-
llina, gato), difundieron el arado, y crearon industrias para la salazón del pescado.

16
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

Con el empuje que se le dio a la moneda, la economía paso de ser


de autoabastecimiento a estar basada en el comercio.

2.3. LA COLONIZACIÓN CARTAGINESA

La colonización cartaginesa penetró en la Península, al igual que los fenicios,


por la costa mediterránea. Los objetivos eran comercial y militar impidiendo el
asentamiento griego en el sur de la Península. Para impedir dicho asentamiento
ocuparon la isla de Ebussus (Ibiza), de cuyos restos se puede afirmar que pose-
ían un desarrollado comercio, basado en el vino, el aceite y la lana.

Dos siglos más tarde, los cartagineses se enfrentaron a un nuevo imperio: Roma.
Para compensar las perdidas que tuvieron en su primer enfrentamiento (1ª Guerra
Púnica) ampliaron sus dominios fundando Cartago Nova (Cartagena). Los cartagi-
neses utilizaron merecenarios indígenas para enfrentarse a los romanos.

La expedición del cartaginés Aníbal a Italia hizo que los romanos desembarcaran
en Ampurias, poniendo de esta forma fin al dominio cartaginés en la Península.

17
3. ETAPAS DE LA CONQUISTA DE LA PENÍNSULA
POR ROMA

La conquista de España por los romanos fue un proceso que se prolongó a lo


largo de 200 años, desde el 218 al 19 a. C. Fue un proceso lento, pero que mar-
có gran parte del acaecer histórico hispánico.

3.1. LA CONQUISTA DE ESPAÑA

La colonización por parte de Roma tuvo diversas velocidades, desde la rápida


de los pueblos de la costa mediterránea a la lenta por la resistencia de los pue-
blos del centro y del norte de la península.

La colonización se llevó a cabo en diversos periodos del 219 al 19 a. C.

3.1.1. PRIMER PERIODO (218-133 A. C.)

Comenzó cuando romanos y cartagineses se enfrentaron en la Segunda Guerra


Púnica (218 a 206 a. C.) sobre territorio peninsular. El cartaginés Aníbal pretend-
ía dirigirse a Italia, mientras que los romanos, dirigidos por Publio Escipion, pre-
tendían privar a Aníbal de sus bases en Hispania y de sus reservas de mercena-
rios y plata. Para ello desembarcaron en Emporion (Ampurias), cruzaron el Ebro
y tomaron Sagunto. Otro escipión, Publio Cornelio, tomó Cartagena y fundó la
ciudad de Itálica.

Con ello dominó todo el sur y este de la Península, y obtuvo importantes benefi-
cios económicos.

18
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

Con gran rapidez se ocupó la franja mediterránea y el Valle del Guadalquivir, es


decir, lo más civilizado y conectado con las culturas mediterráneas. Más difícil
fue la conquista del interior y, en concreto, de dos pueblos: los lusitanos y los
celtíberos que mantuvieron en jaque las tropas romanas. Con la caída de Nu-
mancia a manos romanas en el 133 a.C. la conquista de los lusitanos y celtíbe-
ros terminó y dio a Roma el dominio sobre toda la cuenca del Duero, en el límite
con la cordillera Cantábrica.

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3.1.2. SEGUNDO PERIODO (133-29 A. C.)

En el segundo periodo no hubo avance, ya que la Península fue escenario de las


guerras civiles que estallaron en Roma durante la época de la República entre
Mario y Sila.

Estos enfrentamientos tuvieron lugar entre romanos y pueblos preferentemente


ganaderos:

 Lusitanos (147-139 a. C.) en la Meseta Sur, obligados por la pobreza


tuvieron que realizar fuertes incursiones en busca de botín.
 Arévacos (153-133 a. C.).
 Otras tribus de la parte del Jalón y alto Duero.

El sur de la Península, escenario de estas guerras, se vio favorecido por la crea-


ción de ciudades con estatutos privilegiados.

3.1.3. TERCER PERIODO (29-19 A. C.)

En el tercer periodo durante el reinado de Augusto se acometió con la conquista


de los pueblos que aún quedaban en el norte peninsular; cántabros, astures y
galaicos. Una vez sometidos Roma, tuvo la posibilidad de explotar los recursos
mineros de estos territorios.

La represión ejercida a los pueblos indígenas fue tan dura como la guerra; gran
parte de ellos fueron ejecutados y otros vendidos como esclavos.

Para evitar sublevaciones, los romanos dejaron legiones permanentes en cam-


pamentos tales como Astúrica Augusta (Astorga), Legio VII (León), etc.

19
Roma sometió a los pueblos indígenas y les obligó a deponer las armas, a pagar
unos tributos, a la destrucción de las murallas en las ciudades, etc. No obstante,
su organización social subsistió, aunque limitada su independencia.

Terminada la conquista, la Península quedó dividida en 5 provincias: Baética,


Lusitania, Galaecia, Cartagenensis y Tarraconensis. Dentro de cada una de
ellas la ciudad tuvo una función político-administrativa fundamental.

3.2. ROMANIZACIÓN DE LA PENÍNSULA

El proceso de romanización comenzó al mismo tiempo que la conquista de la


Península, lo que supuso la incorporación de los habitantes de la Península a la
cultura y costumbres romanas, es decir, a la transformación paulatina de los
indígenas en ciudadanos romanos.

Fue un largo proceso y no se dio con la misma intensidad en todos los puntos
de la Península, dependiendo del carácter y circunstancias de los habitantes.

Afectó en mayor o menor medida a todas las regiones, y el latín (elemento más
notorio del proceso de romanización), adoptado como lengua oficial, fue el prin-
cipal vehículo de este proceso. Se trataba de un latín vulgar, no literario, que
introdujeron soldados, comerciantes y funcionarios romanos.

Los romanos respetaron, en la medida de lo posible, las instituciones y el dere-


cho de los pueblos prerromanos, siempre que aceptasen la fidelidad a Roma.

Durante los primeros años coexistieron formas políticas indígenas con el Go-
bierno romano, ya que en algunas provincias no perdieron sus características
peculiares, perviviendo algunos idiomas primitivos, como el euskera.

La concesión de la ciudadanía a los indígenas, el asentamiento de los romanos


en la Península, la influencia cultural y política, que hizo la construcción de
obras públicas y una importante red de comunicaciones, favorecieron el comer-
cio y el intercambio cultural entre los pueblos.

3.2.1. LA ADMINISTRACIÓN ROMANA Y LAS CIUDADES

Paralelamente a la conquista de la Península, Roma va a dividir el territorio ocu-


pado en dos provincias: la Citerior (Valle del Ebro y costa mediterránea) y la Ul-
terior (Valle del Guadalquivir).

Posteriormente Augusto, en el año 27 a. C., procede a una nueva organización


territorial de estas provincias. La provincia Ulterior se divide en dos: la Baetica,
como provincia senatorial con capital en Córdoba, y la Lusitania, separadas am-
bas provincias por el curso del río Guadiana.

20
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

La provincia Citerior siguió con sus límites tradicionales más el archipiélago ba-
lear, únicamente que a partir de entonces fue llamada Tarraconense, por tener
su capital en Tarraco, y tenía consideración de provincia imperial.

En el año 297, con Diocleciano, la enorme Tarraconensis se divide en tres pro-


vincias: Tarraconensis, Gallaecia y Cartaginensis. Posteriormente, se creó en el
año 385 Balearica por lo que Hispania quedó dividida en seis provincias.

Las provincias eran territorios sometidos y explotados en beneficio de Roma, y


gobernadas por un Pretor y una Asamblea.

Roma basó su riqueza en la ciudad. Las nuevas ciudades fundadas en Hispania


eran conocidas como “colonias”, estaban habitadas por ciudadanos romanos y
organizadas a semejanza de Roma. Por otro lado, estaban las ciudades indíge-
nas con regímenes políticos-administrativos diferentes.

21
Utiliza el tarjetón para ocultar la respuesta y realiza el siguiente
ejercicio.

Roma va a dividir el territorio ocupado en dos provincias: la


__________1 (Valle del Ebro y costa mediterránea) y la
__________2 (Valle del Guadalquivir).
COMPLETA
Esta última provincia se divide en dos: la __________3, como pro-
vincia senatorial con capital en Córdoba, y la __________4, separa-
das ambas provincias por el curso del río Guadiana .
La provincia Citerior siguió con sus límites tradicionales más el
archipiélago __________5, únicamente que a partir de entonces fue
llamada __________6, por tener su capital en Tarraco, y tenía con-
sideración de provincia imperial.

Solución:
1
Citerior.
2
Ulterior.
3
Baetica.
4
Lusitania.
5
balear.
6
Tarraconense.

3.2.2. CULTURA

Los romanos impusieron el culto al emperador, pero los soldados, funcionarios


y comerciantes introdujeron otros cultos de origen oriental: los dioses (Isis, Se-
rapis, Cibeles o Mitra) y el cristianismo.
Los primeros núcleos cristianos aparecieron entre los estados de Tarraconensis y
Baetica. Pero esta iglesia no se llegó a estructurar hasta el siglo III. Solo a partir
del siglo IV, la Iglesia alcanzó una importante fuerza económica, social y política.

3.2.3. ARTE

La riqueza artística distribuida en todo el país es una muestra más de la intensa


romanización habida en la Hispania de Roma.
La Península asimiló con rapidez el arte romano construyéndose acueductos
(Segovia), puentes (Alcántara), monumentos conmemorativos (Arco de Bará),
teatros y anfiteatros (Mérida)…
Tres centros reúnen las principales muestras del arte romano: Mérida, Tarrago-
na y Sevilla. Se dan sobre todo en el siglos I y la primera mitad del siglo II.

22
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

3.3. LA CRISIS DE HISPANIA EN EL SIGLO III

A lo largo del siglo III, Roma vivió un periodo delicado, sobre todo desde el pun-
to de vista socioeconómico, para su posterior evolución. Las causas parecen
ser la gran extensión del mundo romano y, en consecuencia las pesadas cargas
económicas que ello traía.

Esta crisis provocó un cambio profundo de la economía de tipo esclavista, la


cual evolucionaría hasta el siglo IX, en que se dio el sistema feudal europeo.

Las principales manifestaciones de esta crisis fueron: guerras civiles, destruc-


ción de ciudades, aparición de grandes propiedades en el latifundio, penetra-
ción de pueblos bárbaros y descrédito de la religión oficial frente al cristianismo.

23
4. EL PROCESO DE ROMANIZACIÓN: EL LEGADO
CULTURAL. LAS OBRAS PÚBLICAS

El proceso de romanización fue paralelo a la conquista de la Península. Afectó


en mayor o menor medida a todas las regiones, y el latín, adoptado como len-
gua oficial, fue el principal vehículo de este proceso.

El desarrollo de las ciudades impulsó la construcción de obras públicas: calza-


das, acueductos, puentes, teatros, circos, etc.

Una densa red de calzadas puso en relación campos y ciudades y contribuyó


poderosamente al desarrollo de la romanización. La Vía de la Plata unía Anda-
lucía occidental con Galicia a través de Extremadura. La Vía Augusta llegaba,
por Levante, desde los Pirineos hasta Cádiz. Los puentes fueron un comple-
mento a las calzadas, mientras los grandes acueductos abastecían las ciuda-
des. También tuvo su desarrollo los edificios dedicados al ocio, como teatros,
anfiteatros, circos y arcos de triunfo.

Utiliza el tarjetón para ocultar la respuesta y realiza el siguiente


ejercicio.
¿Qué unía la Vía de la Plata?

AÑADE

Solución:
Unía Andalucía occidental con Galicia a través de Extremadura.

24
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

5. LA MONARQUÍA VISIGODA: LAS INSTITUCIONES


Al norte del Imperio Romano, a partir del limes (frontera), construido sobre las
fronteras naturales que constituyen los ríos Rhin y Danubio, vivían los llamados
pueblos germánicos, divididos en grandes familias y cuyo estado cultural co-
rrespondía a la Edad de Hierro.

La crisis interna del Imperio Romano no pudo evitar que los pueblos germánicos
penetraran dentro del limes, primero pacíficamente como colonos o como alia-
dos militares de Roma, y más tarde de forma más violenta, destruyendo el or-
den romano ya decadente. La causa de esta penetración violenta va a ser el
movimiento migratorio de los hunos, quienes, procedentes de la estepa asiáti-
ca, son expulsados de China y avanzan hacia el Oeste, empujando a su vez a
los pueblos germánicos.

Su avance a las órdenes de Atila es imparable hasta las llanuras de la actual


Ucrania, donde son detenidos por una confederación de pueblos germánicos en
la batalla de los Campos Cataláunicos (451).

Los pueblos germánicos, una vez dentro del Imperio Romano en su parte occi-
dental, van a ocupar sus tierras intentando constituir cada uno, reinos indepen-
dientes. Los grupos más importantes eran:

 Los visigodos, que ocuparon Hispania y el sur de la Galia.


 Los ostrogodos, que se instalan en Italia.
 Los francos, que inician su expansión por el norte de Galia.

Otros grupos menores fueron:


 Los vándalos, en el norte de África.
 Los anglos y sajones, en Inglaterra.
 Los burgundios, en el valle del Ródano.
 Los suevos, en el noroeste de Hispania.

25
¿Cómo eran estos pueblos germánicos? Eran ganaderos, practicaban una agricul-
tura de cereales muy primitiva y vivían en pequeños poblados. No llegaron a formar
ningún estado políticamente organizado y su única ley era la costumbre (derecho
consuetudinario). Eran politeístas y su cultura estaba muy poco desarrollada.

Derecho consuetudinario, también denominado de usos y cos-


tumbres. Son las normas basadas en la repitición de hechos, tales
hechos al repetirse forman una norma.

Como consecuencia inmediata, en Europa Occidental se produjo un proceso


de decadencia económica y ruralización en el que la agricultura y la ganader-
ía acabaron convirtiéndose en las actividades básicas de la economía. La gente
abandonó las ya decadentes ciudades para buscar su sustento en el campo y
las relaciones comerciales disminuyeron progresivamente.

26
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

6. FORMACIÓN DEL REINO VISIGODO


Con la crisis del Imperio romano ya muy avanzada tras los siglos III y IV, a prin-
cipios del siglo V, en el 409 los germanos entran en la Península Ibérica estable-
ciéndose en el 411:

 Los suevos en la actual región de Galicia y norte de Portugal, estable-


ciendo su centro político en la Bracara (Braga).
 Los alanos se dispersaron por la Cartaginense y la Lusitania.
 Los vándalos en la Bética.

27
Los romanos buscan apoyos en otros pueblos germanos, los visigodos que fue-
ron expulsados de la Galia en el 507 tras la batalla de Voullé, para pacificar His-
pania. Los pueblos del norte de la península en general y los suevos en particu-
lar se resistirán a esta unión hispano-visigoda.
Aunque militarmente los romanos cada vez pierden más poder frente a los visi-
godos, la cultura hispana (romana) se apodera de la visigoda:
 Se acepta el latín como lengua.
 El Derecho y la Administración se basan en los ya existentes romanos.
Leovigildo (573-586 d. C.) desarrolla una unión de los dos pueblos: godos y ro-
manos. Permitió los matrimonios entre ambos pueblos, venció a los suevos en
585; realizó expediciones hacia el norte de la Península y Vasconia. Pese a esto,
no pudo unificar la religión tomando el arraísmo.
Suintila (621-631 a. C.) expulsa a los bizantinos y consigue la unidad legislativa.
Salvo algunos alzamientos en el Norte por parte de los vascones, el Estado Visi-
godo pasa a ser el primer estado unificado e independiente de la Península.
No obstante, la fusión entre las dos culturas no se consiguió hasta que se logró la
unificación religiosa y legislativa. La primera fue obra de Recaredo, que en el III
Concilio de Toledo (589) confirmó su conversión al cristianismo y, la segunda, la
unificación legislativa, fue obra de Recesvinto, que estableció con el Liber Iudi-
ciorum (o “Libro de los Jueces”) un código común para los dos pueblos.

Legislativamente, se estructuraban según dos códigos de leyes distintos:


 El Código de Eurico aplicado por los visigodos.
 El Código de Alarico II aplicado por los hispanorromanos.
Como consecuencia de que su estatus social se mantuviera, el latifundio
aumentó en su importancia. La sociedad de la Hispania visigoda se dividió
en potentados nobles (grandes terratenientes minoritarios) y una mayoría de
pobres campesinos.
En el ámbito cultural, la aportación visigoda fue relativamente escasa, debido a
un pobre nivel económico-cultural. Sus obras tienen elementos hispano-
romanos, destacando entre todas ellas, la figura de San Isidoro de Sevilla que
en su obra las Etimologías recopiló todo el saber de su tiempo. Desde el punto
de vista artístico nos ha quedado una serie de iglesias de carácter rural como
son: San Juan de Baños, Quintanilla de las Viñas, San Pedro de la Nave … y
abundantes obras de orfebrería, como las coronas del Tesoro de Guarrázar.

Utiliza el tarjetón para ocultar la respuesta y realiza el siguiente ejercicio.


¿Con qué rey se produce el III Concilio de Toledo?

Solución:
RESPONDE Recaredo.

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LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

6.1. DECADENCIA Y CAÍDA

El sucesor de Recesvinto, Wamba (670 – 680), elegido por la nobleza y el alto


clero, quiso reforzar el poder real, lo que provocó que surgieran de nuevo con-
flictos entre el Rey y la nobleza.

Durante los siguientes 30 años, se acentúan las diferencias entre el Rey y la no-
bleza. Durante estos años los árabes intentaron por primera vez desembarcar
en las costas hispánicas, sin éxito, pero las continuas guerras civiles que se
producían facilitaron la intervención musulmana en la Península.

En el 710 fue elegido Rodrigo como Rey de los visigodos, tras la muerte de Witi-
zia, con el apoyo de la nobleza. En el año 711 fue derrotado y muerto por las
tropas bereberes de Tariq b Ziyad en la batalla de Guadalete, lo cual supuso el
fin del reino visigodo. En tan solo ocho años los árabes lograrían conquistar el
resto del reino visigodo.

29
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

CONCLUSIONES

Utiliza el tarjetón para ocultar la respuesta y realiza el siguiente


ejercicio.
Completa los distintos pueblos que convivían en la Península Ibéri-
ca durante las invasiones bárbaras.

CASO
PRÁCTICO

31
Solución:

CASO
PRÁCTICO

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LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

RECAPITULACIÓN

La España Prehistórica se divide en:


 Edad de Piedra: llamada así porque el material que usaban era la pie-
dra, en un principio tallada, en el Paleolítico y, después, pulimentada,
en el Neolítico. Entre estos dos periodos existe un periodo de transición
denominado Mesolítico.
 Edad de los metales: que se divide, a su vez, en dos periodos:
 Edad de Bronce: por ser la materia prima con la que se realizaban algu-
nos de sus utensilios.
 Edad de Hierro, que penetró en la Península de mano de los pueblos
celtas.
La colonización de los pueblos del Mediterráneo en busca de los metales de la
Península vino representada por los siguientes colonizadores:
 Fenicios: que se establecieron en Gibraltar, e introdujeron el uso sis-
temático del hierro y la industrialización de la pesca.
 Griegos: tras las guerras con los cartagineses se vieron sometidos al
nordeste de la Península, e introdujeron nuevos cultivos y animales
domésticos.
 Cartagineses: que se establecieron en el Mediterráneo Oriental, donde
habían estado los fenicios, con dos objetivos: comercial y militar.
La conquista de Hispania se prolongó a lo largo de 200 años, 218–19 a. C., en
tres periodos:
 Primer periodo (218–133 a. C.): se produce el avance de los romanos
en la Península. Dominó todo el sur y el este de la Península.
 Segundo periodo (133–29 a. C.): no hubo avance en la Península por
las continuas guerras civiles entre lusitanos y arévacos.
 Tercer periodo (29–19 a. C.): los romanos conquistaran los puestos del
norte peninsular.

33
La crisis que se dio en el siglo III d. C. fue, sobre todo, debido a cuestiones eco-
nómicas. Las manifestaciones de esta crisis fueron: guerras civiles, destrucción
de ciudades, penetración de los pueblos bárbaros…

34
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

AUTOCOMPROBACIÓN

1. ¿Dónde se sitúa el área de origen de los visigodos?

a) Mar Adriático.
b) Mar Báltico.
c) Mar Muerto.
d) En Grecia.

2. El neolítico es una época perteneciente a:

a) La Edad de Piedra.
b) Al Mesolítico.
c) Edad de Plomo.
d) Edad de Hierro.

3. ¿En qué época de la Prehistoria se utiliza la técnica de la piedra tallada?

a) Mesolítico.
b) Neolítico.
c) Paleolítico.
d) Edad de Bronce.

35
4. ¿De qué periodo estamos hablando si situamos un hallazgo arqueoló-
gico en 40000 a. C.?

a) Paleolítico Medio.
b) Paleolítico Superior.
c) Neolítico.
d) Mesolítico.

5. ¿De dónde fueron expulsados los hunos, para que diese lugar el empuje
de los pueblos germánicos y el avance hacia Europa y hacia la Península?

a) Grecia.
b) China.
c) Ucrania.
d) Mongolia.

6. ¿En qué periodo se inventa la cerámica?

a) En el mesolítico.
b) En el neolítico.
c) En la Edad de Bronce.
d) En el Paleolítico Superior.

7. ¿Qué colonización se asentó en el Valle del Guadalquivir en los tiempos


de los pueblos prerromanos?
a) Íberos.
b) Celtas.
c) Tartesos.
d) Galaicos.

8. ¿En qué año se produjo el enfrentamiento entre cartagineses y griegos


en el combate de Alalia?

a) En 735 a. C.
b) En 636 a. C.
c) En 635 a. C.
d) En 535 a. C.

36
LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

9. ¿Qué civilización introdujo el gato como animal doméstico?

a) Fenicial.
b) Griega.
c) Cartaginesa.
d) Romana.

10. ¿En qué año se conquistó Numancia por los romanos?

a) 135 a. C.
b) 133 a. C.
c) 125 a. C.
d) 73 a. C.

11. El arte rupestre, ¿a qué periodo de la Prehistoria pertenece?

a) Neolítico.
b) Paleolítico.
c) Mesolítico.
d) Tirolítico.

12. ¿Dónde se establece la capital de la provincia Bética en tiempo de


Augusto?

a) En Sevilla.
b) En Cádiz.
c) En Córdoba.
d) En Betis.

13. ¿Qué pueblo germánico se asentó en Galicia?

a) Galaicos.
b) Vándalos.
c) Alanos.
d) Suevos.

37
14. ¿Qué Rey visigodo fue el gran promotor de la política unificadora de los
pueblos hispanorromanos y ellos mismos?

a) Recadero.
b) Leovigildo.
c) Recavinto.
d) Alarico.

15. ¿En qué año fue derrotado y muerto Rodrigo, lo que supuso el fin del
Reino Visigodo en España?

a) En 711.
b) En 639.
c) En 670.
d) En 715.

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LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

SOLUCIONARIO

1. b 2. a 3. c 4. a 5. b

6. b 7. c 8. d 9. b 10. b

11. b 12. c 13. d 14. b 15. a

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PROPUESTAS DE AMPLIACIÓN

Descubre la Historia a través de la novela histórica como la que te proponemos


a continuación:

El historiador y arqueólogo José Luis Corral es probablemente el autor español


más importante de narrativa histórica. Su novela Numancia agotó en sus dos
primeras semanas en venta la primera edición de 20.000 ejemplares. A partir
de la trayectoria de un anónimo celtíbero al que diversas circunstancias llevan a
alistarse en las tropas romanas, para pasar después a combatirlas, Corral re-
produce la vida en la Península durante la expansión del Imperio romano, las
luchas entre los numerosos pueblos y tribus que la habitaban, las costumbres,
las leyes y los pensamientos y sentimientos de quienes, desde el corazón de
Iberia, en las ásperas y duras tierras hispanas, fueron capaces de poner en ja-
que a la formidable potencia militar romana.

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LAS RAÍCES. LA HISPANIA ROMANA

BIBLIOGRAFÍA

 ALMAGRO GORBEA, M. La Cultura Ibérica. Las culturas prerromanas del


centro y oeste de la Península Ibérica. Vol. I de la Historia de España.
Barcelona: Planeta, 1990.
 HUSS, W. Los cartagineses. Madrid: Gredos, 1993 (Manuales).
 SANTOS, J. Los pueblos de la España Antigua. Madrid: Información e
Historia, 1999 (Biblioteca de historia).
 WAGNER, C. G. Fenicios y cartagineses en la Península Ibérica: ensa-
yo de interpretación fundamentado en un análisis de los factores inter-
nos. Madrid: Editorial de la Universidad Complutense, 1983 (Tesis
doctorales, 30/83).
 ROLDAN, J. M. La conquista romana de Hispania. Vol. 1 del Manual de
Historia de España. Madrid, 1991.

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