Glosario de autores
Jesús David Bastidas Cardenas
Julián Enrique Cañón Hernández
Juan Pablo Jaramillo Cardenas
Brandon Steeven León González
Christian Andres Rey Garzón
Antes de Boas: Mujeres pioneras en la antropología.
Contrario a lo que se cree, de que Boas fue el gran impulsor para que la mujer fuera
ganando importancia en la producción antropológica, antes de él hubo un grupo
importante de mujeres (autodidactas en su mayoría) que se abrieron paso entre la
academia y el quehacer antropológico; uno de sus primeros avances fue evidenciar,
desde una perspectiva revisionista, la latente división del trabajo investigativo al
interior de los matrimonios de antropólogos, dando cuenta de cómo la mujer era
relegada mientras que el crédito se lo llevaba la figura masculina. Aquellas valientes
mujeres sentaron las bases de las antropologías feministas (o de género),
enarbolando como estandarte la efímera pero relevante WASA (Women’s
Anthropological Society of America) y posteriormente liderando la AAA (American
Anthropological Association). Sus contribuciones van más allá de situar la
perspectiva femenina en el campo antropológico; también actuaron como
defensoras de las minorías, del pacifismo y de los derechos civiles, sin contar los
importantes aportes en el campo del estudio de las artes, la etnomusicología, la
etnohistoria y la observación participante desde su perspectiva femenina.
Lewis Morgan
Morgan fue un importante antropólogo estadounidense, que en su trabajo habló
mucho acerca de las sociedades, cómo se constituían y la manera en que
funcionaban. Influenciado por Darwin, Morgan empieza a hablar sobre la evolución
social, en la que trata de explicar que las sociedades a través del tiempo han tenido
cambios significativos que va haciendo a las sociedades más “Desarrolladas”. Para
explicar estas cosas, Morgan decidió explicar su visión de las sociedades a través
del Evolucionismo. Morgan veía que habían unos estados en las sociedades: el
Salvajismo, La barbarie y la civilización. Por supuesto para Morgan cada una de
estas categorías tiene sus propias características, en el caso del salvajismo Morgan
dice que los salvajes eran nómadas y analfabetas, los de La barbarie ya podían dar
uso a la escritura y tenían alfabeto, mientras que los civilizados era el nivel máximo
de “desarrollo” que podía tener un pueblo. Por este medio, Morgan intenta resolver
varios interrogantes que se tenían con respecto a sociedades pasadas, sin
embargo, su visión ha sido bastante criticada a lo largo de la historia por evidentes
visiones racistas que hay en su trabajo, pero sirvió como base para que otros
autores desarrollaran sus propias corrientes de pensamiento alejándose cada vez
del pensamiento de Morgan.
Franz Boas
Boas dentro de todo su trabajo, se entiende como un académico con una gran
cantidad de artículos; y ensayos publicados y hechos, aparte de la participación en
varios de los trabajos de sus alumnos, cómo Ruth y Margaret. De sus trabajos y
textos más importantes se encuentra el ensayo de "Raza, lenguaje y cultura"
donde define y expone cómo estos tres términos se pueden o no interrelacionar.
Plantea el término de raza de un modo más profundo y relativo, pues se aleja de las
concepciones geográficas, anatómicas, biológicas y colonialistas que se
conservaban a la época y propone la raza como un concepto social, igualmente
planteando el que los conceptos de raza y cultura no son íntimos y no se
interrelacionan de la mismas manera en todos los contextos. Esto alimentado
claramente, por sus postulados acerca del relativismo cultural, donde se concluye
que tipo, lenguaje y cultura no son conceptos que están estrecha ni
permanentemente ligados uno con el otro, sino que depende de la propia cultura, el
cómo estos términos se relacionan, o no.
Tener en cuenta también el avance que desarrolló Boas no sólo en sus
publicaciones sino también en su trabajo de campo, el cual le permitió renovar en
cierta medida la etnografía, pues sus postulados respaldados por sus estudios en
campos, permitieron promover un nuevo método etnográfico, este era pues, un
método comparativo qué se imponía sobre uno histórico, alimentado solamente
por archivos y opiniones qué llegaban a las mesas de los académicos de entonces.
Esto permitió desligarse un poco de la antropología evolucionista y permitirse más la
posibilidad de plantear preguntas acerca del funcionamiento y particularidades
específicas de las que gozan distintas culturas, independientemente de su relación
con nosotros o con Europa. Igualmente se mantuvo la idea e intención de proponer
y encontrar leyes que rigieron a todas las culturas en común.
Ruth Benedict
La época entreguerras es un período donde Benedict empieza a desarrollar su
marco de análisis frente a las problemáticas sociales. Parte del distanciamiento de
los evolucionistas sociales para tomar a la Cultura (“El hombre y la cultura” y
“Patrones en la cultura”) como objeto de estudio necesario para entender la
diversidad de sociedades. Para abordar la cultura realiza un símil con el concepto
de costumbre. La cultura es entonces un agregado orgánico de comportamientos
individuales que sumados la constituyen. Sin embargo, esta suma de
comportamientos individuales no ocurre de manera aleatoria, Benedict postula que
estos comportamientos se agregan de manera coherente gracias a una selección e
integración complementaria donde la conducta y comportamientos individuales
obedecen a un marco de normas y valores característicos de cada sociedad. En
este sentido habría una correspondencia de integración-selección con los fines
propios de cada comunidad. Para el caso particular de los Zuñi, identifica el fin
último de este pueblo a la tradición, y es a partir de esta que se configuran sus
normas y pautas de comportamiento.
Ruth Benedict situada en Estados Unidos junto a Boas realiza algunos aportes al
relativismo cultural y postula una contraposición al pensamiento hegemónico de la
época con un sentido altamente etnocentrista. Es por ello que escribe los Patrones
en la cultura para explicar que no solo como se mencionaba anteriormente son los
patrones conductuales sino también los tipos de personalidad las variables que dan
forma al aparato cultural. Estos patrones no permiten entender a las sociedades
basadas en un método comparativo frente a otras dado que solo se pueden
entender en función de sí mismas y bajo sus propios términos. Estos patrones a su
vez, señala Benedict, ejercen presión sobre las maneras en que los individuos de
cada grupo deben desarrollarse socialmente. Son las normas y valores aquellos
posibles patrones de la cultura que influyen en cómo se definen los actores sociales
de cada comunidad.
Margaret Mead
Como Benedict, Margaret parte de la herencia de Boas para la construcción de
planteamientos alrededor del relativismo cultural. Además en el contexto de su
época busca romper con las categorías aún vigentes en nuestra sociedad sobre
racismo y machismo. Es por ello que sus aportes han sido de suma importancia en
el actual movimiento feminista. En sexo y temperamento de tres sociedades
primitivas hace un análisis comparativo de tres sociedades que se distanciaran
culturalmente de la estadounidense: Arapesh, Tchambuli y Mundugumor. Mead en
este texto pretendía derrumbar la definición tradicional de temperamento y su
relación con el sexo mediante el trabajo de campo y la comparación en estas tres
sociedades. En este estudio encontró que el temperamento no es una
predisposición innata o genética directamente relacionada al sexo para determinar
como las personas, hombres y mujeres, reaccionan y actúan frente a cual sea el
suceso en cuestión. Por el contrario, analiza que puede existir un condicionamiento
sociocultural sobre todo en etapas de la primera infancia donde tales diferencias de
temperamento terminan siendo asignadas por la propia sociedad. No es entonces
una característica innata del sexo el cómo las variaciones de temperamento humano
ocurren, sino más bien unas maneras de constitución particulares para cada sexo
que son aprendidas de diversas maneras, principalmente en la educación. Pueden
tomarse ciertos temperamentos humanos como modelos de la conducta propia de
cada sexo. El temperamento desde este lente termina siendo moldeable según su
contexto social y el sexo al que se le asigne. Así derrumbaría pensar que la
agresividad es propia de la naturaleza del hombre. El sexo dentro de este mismo
libro muestra como se ha categorizado de manera radical bajo la esfera social y
supone un determinismo propio en hombres y mujeres. Gracias a sus
descubrimientos Mead presenta pruebas de que los roles asignados para cada
sexo tienen un fundamento sociocultural, donde la especie humana es
enormemente maleable, se pueden asignar papeles y libretos específicos a los
sujetos inmersos en cada sociedad.
Marcel Mauss
En el ensayo sobre el don, Mauss propone un concepto muy importante para la
antropología, este es el de “Hecho social total”, los cuales son esos fenómenos
que son multifactoriales en la sociedad, ya sean económicos, políticos, religiosos,
etc, en general, un hecho social total es una representación de la totalidad de la
población en un momento dado, este concepto es vital ya que nos permite entender
en un solo fenómeno, cómo se interrelacionan sus diversas dimensiones y cómo se
efectúan las estructuras de la comunidad.
Uno de estos hechos sociales es el que da nombre a su trabajo más importante, el
don, el cual es el término que se le atribuye a los regalos, la importancia de estos
dones, es la dinámica que les rodea, puesto que regalar algo implica un enorme
sistema articulado que da pie incluso a la estructuración de una nueva economía
(economía del regalo), ya que la adquisición de un don, supone a su vez la
obligación de regresar otro, puesto que haber recibido un don genera un vínculo
social, a partir del cual nacería una red de entrega de dones los cuales más allá de
solo ser objetos materiales, cargan consigo un significado simbólico de fraternidad
entre individuos de una comunidad.
Bronislaw Malinowski
Se dice que Bronislaw Malinowski adquirió su interés por la antropología gracias a
“la rama dorada”, de Frazer; es así que deja su docencia en la Escuela de
Economía de Londres para viajar y adentrarse en una remota isla de Nueva Guinea
y sus pobladores, los trobriandeses. Mediante la Observación Participante,
Malinowski desarrolló un enfoque global que integraba a todas las interacciones
sociales, dentro de las que destacó, entre otras, el sistema de intercambio del anillo
Kula, dinámica social con connotaciones de tipo mágico, religioso, social y
comercial. Aquél sería el principio de lo que se denominaría la corriente
Funcionalista. Igualmente, Malinowski nos invita a captar lo que él llama los
Imponderables de la vida diaria, condiciones peculiares de la acción social, las
cuales iba anotando con minuciosidad en un diario etnográfico especial. Aquellos
imponderables suministran los modos concretos con los que los hombres se
conforman o evitan las reglas sociales; no pueden recogerse mediante
interrogatorios ni analizando documentos, sino que tienen que ser observados en su
plena realidad. Estos Imponderables (desde la vida social desarrollada alrededor del
fuego en la aldea, la forma de preparar los alimentos y consumirlos, la existencia de
amistades y enemistades, corrientes de empatía y antipatía, entre otros) conforman
el sostén de la comunidad social en todos sus órdenes, la familia, la aldea, el clan.
Oscar Lewis
Lewis centra su trabajo en la pobreza y todas las diversas dinámicas que se
producen alrededor de esta, introduciendo términos como “cultura de la pobreza”,
mencionando que la pobreza no representa sólo carencias económicas, sino que
también conlleva un conjunto de otros factores, tanto culturales, comportamentales,
de creencias y valores, todos estos, generan una dinámica social en la que perpetúa
la pobreza, menciona también aspectos básicos que se suelen asociar a la cultura
de la pobreza, entre los cuales está la desvinculación de la sociedad, el
antagonismo con las figuras impuestas y relacionadas con las clases dominantes
(como la policía, la iglesia, el gobierno) y una falta de organización social.
El autor defiende que los antropólogos volteen a ver las poblaciones campesinas y
urbanas, puesto que menciona que los principales intereses a la hora de realizar un
estudio se dirigen a poblaciones exóticas, que, aunque son importantes, afectan
poco a las elites de la sociedad, aboga por la investigación de las sociedades
pobres en particular, puesto que estas comunidades representan los pilares de la
sociedad global.
Émile Durkheim
Durkheim es un personaje de suma importancia cuando se habla de ciencias
sociales, su pensamiento influyó en gran variedad de campos y a gran variedad de
autores. La religión es uno de los blancos de Durkheim, el cual ve en la religión un
gran hecho social, además de estudiarla desde ciertos espectros. Durkheim
afirmaba que habían religiones “primitivas”, desde tiempos pasados las
civilizaciones habían construido su propia concepción de religión al igual que hoy en
día. Por esta razón Durkheim cree que no existe ninguna religión falsa, porque Dios
es una creación del hombre en base a lo que ve en una sociedad, las religiones
para Durkheim buscan cumplir un mismo objetivo, sin importar la figura y los
símbolos que diferencian a unas religiones de otras, todas buscan un mismo
objetivo. Siguiendo esta lógica, al ser Dios algo construido por las sociedades, hay
otros factores que pueden alterar la concepción de Dios, como el tiempo. El tiempo
juega un papel importante al momento de organizar la religión, por ejemplo en los
rituales y ceremonias religiosas buscan darle una importancia temporal ubicándolos
en sitios específicos del calendario, así mismo los ciclos temporales dan respuesta a
algunas creencias religiosas, generando así una estructura y una cohesión social.
Bibliografía
● Boas, Franz. 1964. “La raza, el lenguaje y la cultura".
● Boas, Franz. 1993. “Las limitaciones del método comparativo en etnología” y
“Los métodos de la etnología”.
● Mejía, A. G. (2019). Cultura y patrones de cultura en Ruth Benedict.
● Mead, Margaret. 1973 [1935]. En Sexo y temperamento en las sociedades
primitivas. Barcelona: Laia.
● Mauss, M. (2009). Ensayo sobre el don: forma y función del intercambio en
las sociedades arcaicas (Vol. 3063). Editores Katz.
● Lewis, Oscar (1961). Antropología de la pobreza. Cinco familias. México:
Fondo de Cultura Económica