ESQUEMA BÁSICO SOBRE LA ARTICULACIÓN DE LA ESTRUCTURA DEL
OTRO Y LA DEL PADRE Y EL SINTHOMA
El Otro, el Habla, el lenguaje y el deseo
Lacan sustituyó en su momento la estructura de la madre, en tanto mediadora por aportar la
estructura del lenguaje y la función del habla, por la del Otro. Fue una ampliación inmensa
basada en su doctrina del lenguaje basada en la cadena significante que ya hemos resumido. La
madre queda como un significante y el padre como otro significante y no hay significante
hombre ni mujer.
Dada la estructura del lenguaje y la función del Habla, el Otro era muchas cosas a la vez:
a) Aquello radicalmente distinto, lo contrario de la mismidad, un campo radicalmente distinto
del campo del sujeto patológico. La pulsión freudiana era uno de los elementos que, proveniente
de lo real, vía la Demanda, los puenteaba. El Inconsciente era el otro puente fundamental y
dominante.
b) El que contenía una sincronización de los significantes, fallida por supuesto, con los que
obtener al sujeto dividido y el objeto perdido-causa.
c) El que contenía las metonimias cristalizadas de sentido, de las que se obtenían las
identificaciones narcisistas al hacer las operaciones metonimia y metáfora.
Además la madre en tanto Otro concreto, aportaba su deseo aunque desconocido para el sujeto.
El padre aportaba, si estaba vehiculizado por el valor de su palabra para la madre, uno de sus
nombres: el Significante Fálico. Esta operación de imbricación la denominó metáfora paterna.
El Falo cerraba el sistema significante y correlativamente establecía que el plano proyectivo del
aparato psíquico fuese cerrado.
El Inconsciente era situado como la relación con el Otro. Articulándolo con el Ello (pulsiones) se
obtenía la realidad-deseo. Con Inconsciente-Ello se constituía el sujeto antes del paso al
significado. Esto es fundamental. La constitución del sujeto está en el nivel del significante. A
este le hemos adjudicado nosotros su propio campo semántico al introducir, añadiendo como
hace Lacan posteriormente, los discursos como los que ayudan a establecer esa semántica de
primer nivel denominada fantasma. Recordamos que no hay sujeto del deseo sino en el
fantasma.
Para ello era necesario que en este primer nivel se introdujese la función de lo escrito con la
que Lacan aborda el mito pulsional de Freud, ahora denominado goce. Lo hizo de forma que
cuando el significante intentaba significarse a sí mismo no pudiese, y se escribiese el primer
nivel de la falta en el Otro mediante la subjetivización escrita denominada S(A). Con ella se
situaba en el fantasma y en el narcisismo la castración freudiana. Pero Lacan, para hacer el
imbricamiento, simplemente hace esta ecuación: S(A)= - φ
Dicha castración, sea desde el fantasma, sea desde el narcisismo, daba acceso a lo real en tanto
es exterior al Otro. En el caso del narcisismo debía articularse con la privación y la frustración,
lo que de nuevo nos lleva al cuerpo de goce. Es, pues, el primer acceso a lo real diferenciado del
Otro. De ahí la primera doxa del final de análisis:
a) Verse correctamente en el espejo encajando narcisismo y organismo.
b) Atravesamiento del fantasma e identificación del sujeto dividido con el @.
c) Ventana de acceso a lo real.
Lo que por cierto ¡dejaba la sexuación del sujeto fuera del final de análisis! Aunque diese la
medida de drenaje negativo del goce con - φ. No parece que el Millerismo captase esa dificultad
y, desde luego, Soler cae en lo mismo al poner el énfasis en el objeto y no captar que es
necesaria la estructura del padre para el más allá del Edipo o del Otro. En el fondo, el problema
que quedaba por resolver era la función 1 del padre2, ya que no solo es el padre imaginario del
segundo tiempo lógico del Edipo que le indica al Otro “no reintegrarás tu producto”. Formula
que, a propósito pensamos nosotros, no indica nada del incesto sexual y solo habla de goce en
general, incluso podríamos decir del goce asexuado, usando el término posterior de Lacan.
Las dificultades para imbricar el padre y el falo. Goce y deseo
Como ya he indicado para el deseo, Lacan nos aportaba la razón de él con el significante Fálico.
Es una parte del añadido de Freud al Inconsciente, que Lacan sitúa mediante la metáfora
paterna. Pero para el goce que lo escrito "pulsional" aportaba, no quedaba clara su función.
Lacan, en el Seminario IV plantea el Falo, para el caso de una fobia, como el que debe estar en
posición tercera entre la madre y el sujeto. Esta imbricación es muy pobre estructuralmente.
Aunque ya dispone de la metáfora paterna, no la sabe utilizar para la sexuación y solo le
funciona para el deseo, lo que no le impide, 3 años después, situar al Falo con respecto al
Inconsciente al añadirle una propiedad más. Una propiedad más a la retórica combinatoria y la
letra soporte del significante. Lo hace en el escrito Die Bedeutung der Phalus. Su represión en
el Otro hace que el Inconsciente sea lenguaje. Ya hemos comentado esto, que añade algo más
que la cadena significante y sus operaciones metáfora y metonimia. Ha creado una tópica
semántica para el Inconsciente. El Falo está bajo la barra en el Otro, luego hay un 'debajo' del
Otro. Esta tópica le he desarrollado mucho más en el seminario virtual 2.
Freud era muy claro, pues comienza con el Inconsciente y le añade el Edipo y más tarde el
Narcisismo. El fantasma es muy posterior. Al Inconsciente había que añadirle algo para que el
sujeto se regulara y sobre todo se sexuase. Era el Edipo, todo lo mítico que ustedes quieran,
pero de él obtenía operaciones. Era el añadido al Inconsciente, sin el cual era imposible
sexuarse. Además, Freud obtenía con él la castración, que de mito tenía poco.
Como hemos visto, Lacan obtiene la castración sin Edipo alguno, aunque con el padre
imaginario, de la relación al Otro, pero teniendo en cuenta el significante Fálico y su correlato
imaginario, el objeto falo. Ahora bien, el significante Fálico no es, como se dice estúpidamente,
un significante maestro más; a los S1 no se los puede reprimir, solo se reprime el S2. El Falo
debe estar reprimido en el Otro para que el Inconsciente esté estructurado como un lenguaje.
Es decir, al crear una tópica semántica, ya adelantada en el escrito La Instancia de la letra...,
S/s, lo ha convertido en una función especial y no solo en un significante. Es la función que
sostiene el paso desde el nivel del significante al del significado. Y en el significado está el
cuerpo de goce y la escena primaria.
Sabemos que puede forcluirse, lo que hace que se sitúen las psicosis como los que no disponen
de dicha función. Luego son aquellos que no pueden sexuarse. Además, en el primer Lacan, el
Falo en tanto significante-función es el que debe responder ahí donde aparece la falta en el
Otro si es significada, S(A). Lo que los psicoanalistas no captaron es que si no había Falo no
existía tampoco la posibilidad de la escritura de S(A) y, como al mismo tiempo sin Falo no hay
tópica semántica para escribir S(A), ello hacía que la cuestión de la articulación de los dos fuese
problemática. Pasemos al segundo y tercer Lacan para resolverlo.
La función fálica en la significación del sexo y el paso a lo real
Ahora no solo se trata de la constitución del sujeto y el objeto causa, además del petit @, y su
articulación creando la realidad. Ahora se trata de que se debe crear el significado. Debe
estructurarse el cuerpo de goce y sexuarlo y ligarlo al otro cuerpo mediante la escena primaria.
Sin olvidar que además hay que abordar lo real extracorpóreo, para decirlo rápido. Damos por
supuesto que el lector no confunde al Otro, su deseo y su goce, con lo real como imposible.
1
En el fondo es la repetición siniestra del psicoanálisis, psicotizar la doxa de Freud. Ernest Jones no lo hizo,
pero simetrizó los dos lados sexuales de goce y Melanie Klein lo imaginarizó todo, puso al objeto falo como
un objeto parcial y la primera castración pasó a segundo término por decirlo suave. Ahora se psicotiza la de
Lacan. Por ello el problema que comentamos es con la segunda castración.
2
Para ello es necesario atreverse a entrar en sagrado diría Lacan. No esperarlo jamás de un/a político.
También aquí no hay despertar más que particular.
Ahora lo real es el problema, o la rajadura del sexo que Lacan denomina falla en lo real. Lo que
nos lleva a tener que estructurar dos lados de goce y su identidad sexual, amén de su filiación 3.
Para definir dos lados, la función fálica con una negación que es la que nos sitúa el objeto
especial @, no es suficiente, pues ý no es más que lo que no cae bajo la marca fálica 4. Además
con ella no hay manera de introducir lo real como imposible diferenciado del cuerpo de goce del
significado ya que solo puede darnos paso al objeto 5. El imposible de escribir, xRy, y la ausencia
de sentido solo los puede diferenciar Lacan cuantificando de forma lógica la función fálica 6 de
manera que cada lado fuese la salida de dos fórmulas contradictorias. Para ello debe crear una
negación nueva, el no-del-todo, que queda como indeterminada en relación a la verdad, y otra
para el lado masculino que Lacan no acaba de establecer y que nosotros hemos aproximado.
Las dos nuevas fórmulas dan un acceso al significado y también a lo real directamente. Este
acceso a lo imposible, no el cuerpo de goce que es lo necesario, es lo que la primera función
fálica no podía establecer sin cuantificar. De ahí que esta cuantificación sea la segunda
castración o la nueva castración. Ahora la función Fálica es lógica y cuasi-matemática a la vez.
Quedaba pendiente una característica de dicha lógica con la negación ampliada: no es
realizable con círculos de Euler en un plano, en una hoja de papel, en la hoja de cálculos como
la denominaba Peirce. Era necesaria otra geometría que no solo fuese curva como el toro,
incluso superficies uniláteras como las bandas de Möbuis y las botellas de Klein.
La nueva articulación de los dos significantes fundamentales
Ahora Lacan, para resolver lo que ya hemos comentado, añade un nuevo significante concepto
para articular el Falo como significante y el S(A), que es La/. Una manera de establecer la zona
vacía donde no hay ningún elemento en las fórmulas de la sexuación.
Una articulación de forma que nos envíe desde la función fálica al goce Fálico, asexuado, Otro y
a lo real también desde el goce de la falta. Este significante tachado, la mujer no existe, indica
que se refiere a la zona vacía de la función fálica 7, ya que no hay ningún trazo allí. Eso hizo que
en algún momento dudase de si S(A) era un nombre del padre, y no lo es; lo es La mujer pero
como idea-imagen en las nominaciones borromeas imaginarias.
El padre y la función fálica. La estructura de nominación y filiación
Ahora necesitamos recordar que el Falo como significante se escribe desde lo real en lo
simbólico en la forma modal de lo contingente. No se trata, recordamos, de un S1, lo que nos
lleva a la pregunta: ¿Cómo se asegura que simbólico y real estén en el lugar correcto para que
puedan colisionar y establecer esa escritura entre ellos? Dicho de otra manera, rompemos el
significante del nombre del padre y lo convertimos en la estructura del Padre del Nombre.
Ampliamos nuestra estructura de forma que aparezca ese real más allá del Otro, que ya
veíamos con S(A), pero que no se trate de hacerlo con un significante sino con una estructura.
Además, que sea desde ésta desde la que se inyecta el nombre del padre o uno de sus nombres
en el Otro, el Falo en este caso, para suplir la imposibilidad de escribir la relación sexual. Que
supla también que tampoco puede cifrarse un sentido ahí.
Para hacer la inyección se necesita que desde ese real se escriba el Falo, y todas las demás
modalidades excepto la imposible. La ampliación a la estructura de nominación sitúa al Otro
dentro de esta nueva estructura como un espacio-elemento más y gracias a ello una operación
mayor de esta estructura es la que efectúa la antigua metáfora paterna y reprime al Falo dentro
3
Ver más abajo su relación con el Sinthome.
4
Podría estar marcado por cualquier otro significante mayor.
5
Romper la isomorfía cuerpo-real de la medicina. Algo ya adelantado con el objeto como incorporal pero
que necesita algo más para que el objeto no sea lo real.
6
Que hasta el momento traspasaba efectos significantes, la pasión del significante sobre el significado. Lo
que está mejor rigorizado en el escrito Lituraterre mediante el término ruisselement. Añadiendo de paso el
camino contrario: ravissement o, dicho de otra manera, hasta entonces esa función entre significantes y
apoyada sobre la letra, que hacía la función de los números en la ciencia, era “como si fuese matemática”.
7
Recuerden el recuadro de las proposiciones sobre el padre del Seminario IX.
de él. Pero para eso debe haberse escrito primero el Falo, o el nombre del padre que sea, desde
lo real. Necesitamos entonces reunir dos aspectos en esa estructura. Uno, que lo real y lo
simbólico estén articulados. Dos, que otro “registronudo” efectúe la operación represión una
vez esté escrito el Falo. Dos operaciones cuyos fallos nos producirán dos tipos de psicosis bien
distintas, de ser una o la otra la fallida. No escrito o no inyectado son distintas de forcluido.
Forcluido implica que ha sido escrito, ha sido inyectado y luego es forcluido. Por eso se lo busca
asintóticamente en este caso y no en los otros.
Que lo real y lo simbólico estén bien articulados se consigue con la cadena-nudo borromea de 3
registros. Lacan deja claramente8 al Otro dentro de ella aunque sea de momento para el
aspecto de los goces. Además nos permite incluir el sentido diferenciado de la denotación
gracias al registro imaginario. Con esta cadena-nudo ya podemos situar todos los aspectos de la
cuantificación de la función fálica que indicábamos que no podían desarrollarse en un plano.
Pero para la operación de inyección del Falo o nombre del padre en la estructura del Otro, la
antigua metáfora paterna, es necesario un segundo simbólico que funcione como un operador
añadido. Este operador añadido será, no un significante como al principio, sino un Sinthoma.
Un cuarto nudo que con elementos distintos y estructurado de forma distinta se articule
borromeamente con los otros tres registros en una cadena-nudo de 4. Lo que permite que,
presentado de la forma que Lacan lo hace, mediante un falso agujero entre ese Sinthoma y el
registro simbólico, funcione como si fuese una cadena-nudo de tres pero en la que el simbólico
es doble. Este doble está formado por un registro y el Sinthoma. Este será simbólico en nuestro
caso del NPS, pero puede ampliarse el concepto a Sinthomas de tipo imaginario y real que se
articularán en falso agujero con sus respectivos registros afines. Cada uno con la estructura
interna que sea. Veamos los tres casos de Sinthome borromeo de 4 ordenados de izquierda a
derecha: simbólico, imaginario y real. El nudo con aguas representa al Sinthome:
Rojo =Simbólico; Negro = Real; Verde= Imaginario
Es gracias a una operación entre el Sinthoma y su registro afín como se efectúan las ‘metáforas
paternas’ o equivalentes que desde la estructura del anudamiento del Sinthoma inyecta en el
Otro lo que se escribió desde lo real en lo simbólico en tanto contingente. Para poder hacer esa
inyección debe estructurarse primero la relación a ese Otro como función del Habla gracias al
8
Esto no lo ha captado Soler. No capta que la estructura del padre del nombre incluye a la del Otro y que a
su vez la primera inyecta en la estructura del Otro un nombre del padre. Lo hace para que exista razón del
deseo y ley para el goce al establecer la tópica semántica.
registro simbólico y habitar la estructura de LaLengua. Al mismo tiempo la función de lo
escrito.
Debemos añadir ahora, para abordar la base de la filiación entre otras cosas, que es muy
importante la estructura interna del Sinthoma. Si este está constituido por significantes
ordenados en lo que se conoce como un buen orden (el ancestral de Frege) podrá ofrecer esa
estructura para que el sujeto se filie en una cadena ordenada9 de sucesores de uno10.
De forma que el anterior es el padre del siguiente; mutatis mutandis el siguiente de uno es el
hijo. Pero que quede claro, no hay un significante del padre, no hay un significante que los
agrupe a todos como la paradoja de Burali- Forti indica, solo hay un orden. Es discutible si
existe un primer elemento; en el mito Freudiano sí. El padre como nominación es un tipo de
Sinthoma determinado por tres elementos:
a) Forma cadena-nudo borromea de cuatro nudos.
b) Tiene una estructura compuesta de: significantes o imágenes o conductas comportamientos.
En principio suponemos que el “o” es excluyente.
c) Sean cualesquiera esos elementos del Sinthoma, están estructurados de una manera
determinada que es la que dominará todas las operaciones que el sujeto pueda establecer con
sus tópicas trinas o duales.
d) El sinthoma actuará fundamentalmente a través de su articulación con el registro del mismo
tipo o afin.
De hecho el Sinthoma no tiene por qué ser del tipo nominación del padre del nombre, puede ser
cualquier otro. En el caso del psicoanálisis freudiano, el Sinthoma es el del padre del nombre
simbólico e inyecta el nombre del padre denominado11 Falo. Para ampliar más el asunto de la
estructura interna del Sinthoma, ya que sabemos por la clínica de casos en los que aunque el
Sinthoma sea simbólico e inyecta el Falo, debemos remarcar que no siempre dispone el
Sinthoma de una estructura interna tan potente como la del ancestral. Esto se debe a la falta de
una buena ordenación12, y en consecuencia la filiación sufre problemas para establecerse.
Como ejemplo antropológico de padre del nombre imaginario nos sirve un conjunto de
imagenes-idea, tipo “los guerreros”, con una estructura de “grupo” que inyecta en lo imaginario
una imagen-idea potente como nombre del padre imaginario que curiosamente puede ser la
idea de La Mujer. Como ejemplo clínico recordamos esas familias organizadas alrededor de una
propiedad o negocio que funcionan apartados de las normas de las habituales y que son un
grupo claramente cerrado alrededor de un padre sostenido por la madre. Grupo que simbiotiza
o lo intenta a las parejas de sus componentes.
El universo de la falta y la tesis “no hay Otro del Otro” en el caso del
Sinthoma del PNS
En la doxa, Lacan plantea el deseo de la madre como algo con función estructurante; ahora
planteamos, siguiendo su estela, que el goce del padre cumple también una función
estructurante para el sujeto, al menos en el caso del PNS. Esta es la rigorización del mito
edípico freudiano pero necesitamos articular las dos castraciones o faltas para el caso del PNS.
Para comenzar a hacerlo triskelizamos el nivel del significante con su semántica y el del
significado con la suya más el espacio del goce y nos acercaremos a la posibilidad de introducir
la articulación de S(A) y la cuantificación de la función fálica con lo que se visualizará mejor la
tesis de que hay Otro del Otro. Gracias a la triskelización introducimos el universo de la falta y
9
No confundir con cadena topológica significante. Es un conjunto bien ordenado desde el primero al último.
10
El mito bíblico de las tribus es un acercamiento para explicarlo.
11
Uno de los nombres de esa estructura. Tema a estudiar: cómo un significante se presenta como nombre
de una estructura.
12
La estructura solo consta de orden total o parcial. El mejor ejemplo es cuando un hermano ocupa un
lugar excesivamente paterno para un sujeto.
la que hasta ahora situábamos en el nivel del significante tiene acceso de momento al goce
también tal como la falta en el nivel semántico y la función fálica tiene acceso también al nivel
del significante. Acceso al goce desde la realidad-deseo ya que Lacan la tópica del nivel del
significante no deja de usarla semánticamente sobre lo imaginario para rigorizar el deseo.
Acceso también desde el goce a la realidad del deseo como el mito pulsional planteaba. Tal
como Lacan lo recupera en el escrito “El Trieb de Freud y el deseo del analista” cuando indica
que la pulsión divide al deseo.
Las dos castraciones pueden articularse entre ellas de forma que el objeto sea el elemento
compartido. Mediante su tres caras que se apoyan tanto en el significado del nivel del
significante, fantasma, como en el significado del nivel del significado, escena primaria, como
en el espacio del goce, quedando en el centro de la estructura el objeto forma parte de todas las
superficies que en la cadena-nudo pueden establecerse. Un gráfico nos lo enseña o representa
mejor:
Pero es estrictamente necesario separar el objeto en su cara de plus de goce de lo real. Lo real
es lo imposible. Para ello pasamos al cuatrel 13 centro de la cadena-nudo borromea de 4 nudos.
Así es más fácil, además de esta unificación del objeto, la articulación de las superficies que
tanto representan a la realidad psíquica como la realidad sexual junto al goce. Incluso del goce
Otro, que de momento no ponemos en el gráfico, que no nos atrevemos a denominar realidad.
Lo real queda claramente diferenciado del goce. Un dibujo no los grafica14:
13
Otro aspecto que no maneja bien Soler.
14
Descubrimos de paso que si bien la ampliación al cuatrel permite mejorar cosas tiene una seria
dificultad: los registros no se articulan todos con todos como en el triskel sin Sinthoma. Esto requerirá más
elaboración.
La cura y el final de análisis teniendo en cuenta la sexuación. El Sinthoma del
analista
Evidentemente la cura implica tanto el atravesamiento del fantasma como la asunción de la
articulación pérdida-castración y su efecto en el narcisismo. Con ello termina la construcción
del sujeto y su realidad. Pero además ésta debe 15 suplementarse con la sexuación del sujeto
mediante las operaciones privación y frustración. Con ellas construir una escena primaria que
ligue dos lados sexuales mediante sus respectivos cuerpos sin simetría. Cuerpos que no serán
ya estrictamente toros sino que deberán incorporar, tal como hemos trabajado en el seminario
virtual, un objeto añadido (lado masculino) y un nuevo borde (lado femenino).
Lo importante es que hemos visto que para esta sexuación hay que utilizar la segunda
castración, el posicionamiento en uno de los lados sexuados y la escritura de una fórmula
individual que desde el significado permita al sujeto rayar lo real mediante las letras objetos.
Una fórmula que escriba que no se puede escribir xRy. Formula desde la que rayará lo real,
única manera de acceder a él que dispone el aparato psíquico. Fórmula que permitirá al sujeto
el acceso a un nuevo amor, entendido como una nueva manera de hacer el amor. Lo que nos
falta es articular mejor las diversas maneras de abordar la segunda castración con la primera.
Por su parte en los casos de otras nominaciones todo está por hacer.
Para el caso del analista, suponiendo que pertenezca al Sinthoma del Padre del Nombre
simbólico, el paso de la cura al deseo del analista nos plantea la pregunta que nos queda por
responder: una vez sexuado el sujeto con el nombre del padre Fálico, ¿Es posible establecer un
nuevo Sinthoma que no sea del padre? Un Sinthoma que postulamos como el Sinthoma del
analista. De la misma manera que el sujeto hace caer la estructura del Otro de forma que pueda
usarla pero no creer en su existencia a pies juntillas, ¿Puede prescindir del Sinthome del Padre
y no sólo no-todo padre?
Dicho de otra manera, las nominaciones de AME y AE a la que añadimos AFE, analista formado
en la Escuela, no se pueden hacer desde la nominación del Padre por muy advertido de su
estructura que se esté. Necesitamos otra estructura de nominación para que no se acabe en la
estructura de grupo en la que necesariamente aboca el NPS.
15
Entendiendo por construcción su diferentes elementos. Su nombre, su falso ser, su fantasma.