1.
Lee este fragmento del prólogo de los Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo:
Prólogo
Yo, el maestro Gonzalo de Berceo hoy llamado,
yendo en romería acaecí1 en un prado
verde, y bien sencillo, de flores bien poblado,
lugar apetecible para el hombre cansado. […]
La verdura del prado, el olor de las flores,
las sombras de los árboles de templados sabores
refrescáronme todo, y perdí los sudores:
podría vivir el hombre con aquellos olores. […]
Amigos y señores: lo que dicho tenemos
es oscura palabra: exponerla queremos.
Quitemos la corteza en el meollo entremos,
tomemos lo de dentro, los de fuera dejemos.
Todos cuantos vivimos y sobre pies andamos
-aunque acaso en prisión o en un lecho yazgamos-
todos somos romeros que en un camino andamos:
esto dice San Pedro, por él os lo probamos. […]
En esta romería tenemos un buen prado
en que encuentra refugio el romero cansado:
es la Virgen Gloriosa, madre del buen crïado
del cual otro ninguno igual no fue encontrado. […]
Los árboles que hacen sombra dulce y donosa2
son los santos milagros que hace la Gloriosa,
que son mucho más dulces que la azúcar sabrosa,
la que dan al enfermo en la cuita rabiosa. […]
Volvamos a las flores que componen el prado.
que lo hacen hermoso apuesto y tan templado:
las flores son los nombres que dan en el dictado
a la Virgo María, madre del buen crïado.
Gonzalo de Berceo, Milagros de Nuestra Señora.
a) La alegoría es un recurso muy uWlizado por los autores medievales. Explica cómo se desarrolla en
este texto.
b) Explica la intención comunicaWva del autor.
c) ¿Qué caracterísWcas de la literatura medieval observas en el texto?
d) El texto se divide en dos partes bien diferenciadas (la narración del episodio y su aclaración y
significado). Indica qué estrofas componen cada una de ellas.
1
Acaecer: ir a parar
2
Donoso: que Wene gracia y soltura
2. Lee el milagro VI y realiza las acWvidades:
El ladrón devoto
Había un ladrón malo que prefería hurtar
a ir a las iglesias o a puentes levantar;
solía con lo hurtado su casa gobernar,
tomó costumbre mala que no podía dejar. […]
Entre todo lo malo tenía una bondad
que al final le valió y le dio salvedad:
creía en la Gloriosa de toda voluntad,
y siempre saludaba hacia su majestad. […]
Como aquel que mal anda en mal ha de caer,
una vez con el hurto lo hubieron de prender;
como ningún consejo lo pudo defender
juzgaron que en la horca lo debían poner. […]
Alzáronlo de Werra cuando alzarlo quisieron,
cuantos estaban cerca por muerto lo tuvieron:
mas si antes supiesen lo que después supieron
nunca le hubieran hecho todo lo que le hicieron.
La Madre glorïosa, tan ducha en acorrer3,
la que suele a sus siervos en las cuitas4 valer,
a este condenado quísolo proteger,
recordose el servicio que le solía hacer.
Puso bajo sus pies, donde estaba colgado,
sus manos preciosísimas; túvolo levantado:
no se sinWó por cosa ninguna embarazado,
ni estuvo más vicioso nunca, ni más pagado. […]
Cuando esto le entendieron aquellos que lo ahorcaron,
tuvieron que su lazo flojo se lo dejaron;
mucho se arrepenaan que no lo degollaron:
¡tanto gozaran de eso cuanto después gozaron! […]
Al ver que en modo alguno lo podían nocir5
que la madre gloriosa lo quería encubrir,
tomaron su parWdo, cesaron de insisWr
y hasta que Dios quisiese lo dejaron vivir.
Gonzalo de Beceo, Milagros de Nuestra Señora.
a) IdenWfica las ideas del texto y expón de forma concisa su organización.
b) ¿Cuál es el pecado del protagonista y en qué consiste la intervención de la Virgen?
c) ¿De qué manera se refleja en el texto la voluntad de Berceo de acercarse al pueblo?
d) Realiza el análisis métrico de la úlWma estrofa.
3
Acorrer: socorrer
4
Cuita: aflicción
5
Nocir: dañar, ofender