0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas4 páginas

El Proceso Histórico de La Tutoría en La enseñanza-RESUMEN

Cargado por

eri.gbringas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas4 páginas

El Proceso Histórico de La Tutoría en La enseñanza-RESUMEN

Cargado por

eri.gbringas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

.

El proceso histórico de la tutoría en la enseñanza


Sofía Gallego

1. Introducción

En este capítulo se van a facilitar los principales acontecimientos que condicionaron el


desarrollo histórico de la figura del tutor y, por tanto, de la tutoría.

Con el fin de facilitar la comprensión se dividirá el tiempo en dos grandes períodos:


antecedentes remotos y antecedentes cercanos, en este último período se hará referencia a la
situación actual en la que se encuentra la tutoría en España.

En cada uno de los períodos y/o de los subperíodos se considerarán tres factores a tener en
cuenta: los filosóficos, con especial referencia a los aspectos relacionados con la
concepción de la persona y su papel en el mundo, los sociales y los educativos. Aunque a
nivel teórico resulta muy fácil esta división, en la realidad ésta puede resultar un tanto
artificiosa ya que los tres factores tienen una amplia relación y la influencia de unos sobre
los otros es importante, pero todo ello se hace para una mayor claridad. Se han tomado
como referentes acontecimientos históricos claves en la historia de la humanidad por
considerar que los cambios sociales y sociológicos que han producido han condicionado en
mayor o en menor medida el desarrollo educativo y por tanto de la figura del tutor.

2. Antecedentes remotos: de la Antigüedad clásica hasta la Revolución


francesa

La amplitud de este período aconseja dividirlo en dos subperíodos. El primero,


comprendido desde la Antigüedad clásica hasta el Renacimiento, pasando por la Edad
Media, y el segundo desde el Renacimiento hasta la Revolución francesa. Ambos períodos
se estudiarán los factores antes citados: filosóficos, sociales y educativos.

2.1. De la Antigüedad al Renacimiento

2.1.1. Factores filosóficos


En la Antigüedad clásica la persona era considerada como tal en función de la clase social a
la cual pertenecía por nacimiento. Solamente los integrantes de la clase aristocrática eran
considerados dignos de recibir educación. Todos los grandes filósofos hacen referencia a
aspectos relacionados con la educación en algunas de sus obras: (Platón en La República o
El Estado; Lucio Anneo Séneca, Santo Tomás de Aquino explica algunos aspectos que
podrían ser considerados como psicopedagógicos en su obra capital Summa Theologiae,
Ramón Llull también está en esta misma línea).

2.1.2. Factores sociales


La consideración del hombre en referencia a la clase social de pertenencia tenía como
consecuencia la división de la sociedad estratificada por clases sociales con escasos vasos
comunicantes entre ellas y con nula permeabilidad. Los privilegios y los bienes estaban
solamente en manos de la clase alta y la educación en cierto sentido debe considerarse
como un bien propio de ella. El paso del tiempo trajo aparejada la aparición de nuevas
clases sociales que progresivamente fueron adquiriendo sus derechos y también
manifestaron su posición frente a la educación de sus vástagos.

2.1.3. Factores educativos


La clase dirigente se planteaba la educación de sus hijos como una transmisión del saber
para poder mantener el estatus. Esta clase necesitaba personas educadas y formadas para
poder continuar disfrutando de su situación privilegiada. Para ello era necesario que las
nuevas generaciones adquirieran los conocimientos necesarios. Las familias aristocráticas
sabían delegar en una persona de formación y de su confianza la vigilancia del desarrollo
intelectual y personal de sus hijos: el tutor. Este vigilaba el desarrollo personal e intelectual
de su pupilo.
Durante la Edad Media la clase dirigente mantuvo el mismo papel, pero con la aparición de
la clase burguesa, que a imitación de la clase superior también intentó educar a sus hijos, en
especial en aquellas materias que les eran necesarias para la continuación de los negocios
familiares. La figura del tutor estuvo presente en este tipo de educación si bien su papel no
resultó tan relevante como en la clase aristocrática, al seguir los burgueses con mayor
cercanía los progresos de sus hijos ya que ellos eran los encargados de continuar los
negocios familiares.
El Renacimiento trajo un nuevo renacer del pensamiento en el mundo intelectual, cultural,
filosófico y educativo que repercutió en el ámbito de la educación.

la misma. De todas maneras no hay que olvidar la importancia capital que en el mundo de
los oficios tenían los gremios y las cofradías, que se erigían como los garantes de la
formación profesional de los jóvenes, al instaurar un gran número de pruebas y exámenes
hasta que un joven alcanzaba los diferentes grados dentro de cada oficio. Habrá que esperar
hasta la Revolución francesa para que estas prerrogativas fueran revocadas.
Así pues, la figura del tutor, aunque muy restringida a las clases sociales más privilegiadas,
puede considerarse que viene de antiguo.

2.2. Del Renacimiento a la Revolución francesa

2.2.1. Factores filosóficos


Después del largo y oscuro período de la Edad Media, la evolución llevó a una suerte de
vuelta atrás; se dirigió la mirada hacia los momentos históricos en que la humanidad había
alcanzado períodos de esplendor: la Antigüedad clásica. No obstante, esta mirada hacia
atrás se hizo desde el punto de vista del momento, por lo cual se aplicaron los valores
clásicos al cristianismo imperante en la época. La persona se consideró como el centro del
universo, con lo que se despertó la necesidad de ampliar horizontes y explorar nuevos
mundos.

2.2.2. Factores sociales


La revalorización de la persona produjo toda una serie de cambios sociales que con el paso
del tiempo se concentraron en la Revolución francesa.
2.2.3. Antecedentes educativos
La aparición de nuevas clases sociales no logró democratizar la educación, que continuaba
como un bien exclusivo de las clases dirigentes, si bien en los siglos XVII y XVIII,
especialmente, se produce la preocupación por hacer extensiva la nueva educación al mayor
número de población posible para poder atender a las nuevas demandas del incipiente
período de industrialización, pero aún no se contemplaba la educación como un derecho, se
implementaba la respuesta a una necesidad social.

3. Antecedentes cercanos: de la Revolución francesa hasta la Segunda Guerra Mundial


3.1. Factores filosóficos La Revolución francesa, tal como ya se ha apuntado anteriormente, supuso un
amplio y profundo cambio en el mundo de las ideas, en la concepción de la persona y en la organización
social. Por primera vez, la persona era considerada como sujeto de derecho. La razón y la fe en el
hombre pueden considerarse los pilares sobre los que se asentará el desarrollo futuro de las ideas, autores
como Rousseau, Pestalozzi y Montesquieu pueden considerarse los más insignes representantes.
Se debe esperar hasta el siglo XIX con la publicación El Capital de K. Marx para que se ponga de relieve
la situación de pobreza y explotación en que se halla la clase obrera.
3.2. Factores sociales La influencia de la Revolución francesa se dejó sentir de manera muy acusada en
la estructuración social: la abolición de los privilegios de la nobleza por un lado y por otro la supresión,
tal como ya se apuntó anteriormente, de los privilegios de los gremios y cofradías, son los hechos que
materializan las ideas de igualdad ya apuntadas.
De todas maneras, a nivel social no se pueden olvidar los cambios sociales producidos por la llamada
Revolución industrial: la emigración de la población rural hacia las ciudades, lugares en el que estaban
ubicadas las nuevas industrias, el desarrollo del sistema capitalista de producción y una nueva
organización del trabajo. Esta trajo consigo la necesidad de trabajadores con un nivel de cualificación
superior al exigido hasta entonces. Esta necesidad generó cambios en el mundo educativo que de manera
progresiva fueron tomando carta de naturaleza. En este momento no solamente los niños son
considerados sujetos de educación, sino también los adultos ya que deben atender a nuevas demandas de
los puestos de trabajo.
3.3. Factores educativos Tal como ya quedó explicado en el punto anterior la educación se planteó más
como una respuesta a una necesidad de la industria que como un derecho de la persona. No obstante, en
esta época son numerosas las experiencias de democratización de la educación.

4. Después de la Segunda Guerra Mundial


4.1 Factores filosóficos Después de la convulsión que supuso para Europa y en menor medida para
América la contienda mundial se fijó la atención en la persona y en la razón.
4.2. Factores sociales Los lemas “nunca más una guerra” y “la economía al servicio de las personas y
no las personas al servicio de la economía” son las ideas básicas sobre las que se concebirá el estado del
bienestar que alcanzará en Europa, y en especial en los países nórdicos, su máximo exponente. Por ello y
porque la educación es un derecho de las personas, se debe poner ésta al alcance de todos los ciudadanos
con el objetivo de que puedan desarrollarse plenamente y aportar lo mejor de sí mismos en el quehacer
social.
En España también había una situación de reconstrucción del país después de la guerra civil (1936-
1939), pero los presupuestos de salida se correspondían a los de un régimen autoritario más empeñado
en conservar el control absoluto sobre la población que en favorecer el derecho a la educación de sus
súbditos.
4.3. Factores educativos Los países europeos diseñan sus sistemas educativos para dar respuesta a las
nuevas necesidades; no obstante, existe más preocupación por la mera transmisión de conocimientos y
por que la educación llegue al mayor número posible de ciudadanos que por buscar la realización de la
persona.
En España la educación se utiliza para el control ideológico de las nuevas generaciones y se ocupa muy
poco de la persona, solamente preocupa la adquisición de unos conocimientos que sean ideológicamente
correctos según el criterio del régimen. En 1970, con la publicación de la Ley General de Educación y
Financiamiento de la Reforma Educativa, se inicia un pequeño atisbo de cambio en la manera de
entender la educación.
4.3.1. Situación actual Con la ya citada Ley General de Educación se inicia, desde el punto de vista
legislativo, la consideración de la tutoría, por un lado, y por otro, la creación del Departamento de
Orientación en los centros. Éste será el que lidere el proceso orientador de los alumnos conjuntamente
con los profesores, la familia y otros profesionales del centro como puede ser el psicólogo o pedagogo.
tutor el profesor responsable de un grupo-clase y que aplicaba las directrices salidas del servicio
de orientación. En la práctica esta ley no se llegó a desarrollar completamente, algunas veces por
falta de recursos materiales no se pudieron abrir los departamentos de orientación, pero otras la
falta de formación específica en materia de orientación y tutoría de los profesores no llegaron a
desplegarse muchas de las propuestas contenidas en la ley.
A partir de la instauración de la democracia y con la promulgación de la Constitución en 1978 es
necesario adecuar el sistema educativo a las necesidades de la nueva sociedad democrática. En el
Libro Blanco (1989) y más tarde en la Ley Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE)
continúa, en referencia a la orientación y la tutoría, la línea iniciada en la Ley General de
Educación y supera algunos aspectos, ya que fija que el Departamento de Orientación debería
estar coordinado por un director con titulación universitaria: Pedagogía o Psicología ya que debía
auxiliar a los tutores en los posibles problemas que tuvieran.
Con la implantación del Estado de las Autonomías y el traspaso de competencias en materia
educativa a las diversas comunidades autónomas, la situación en España en estos momentos es un
tanto variada ya que cada autonomía ha privilegiado la tutoría y la orientación en función de sus
supuestos educativos y de las prioridades económicas. Por todo ello resulta difícil poder hablar de
manera homogénea de la situación de la tutoría en España.
Hasta aquí se ha querido dar una visión histórica de la figura del tutor y de las funciones a él
encomendadas. Se ha considerado que éstas están en relación directa con diversos factores,
principalmente filosóficos, sociales y educativos. La consideración de la persona según la clase
social de pertenencia lleva a que el tutor debe ocuparse de la educación y desarrollo intelectual de
un solo alumno o como mucho de todos los hijos de una misma familia. Con la progresiva
democratización de la educación las funciones del tutor también se extienden a un mayor número
de jóvenes y pasa de ser responsable de un solo pupilo a serlo de un grupo-clase que lo ha de tomar
como referencia.

También podría gustarte