SIMON
BOLIVAR
PNF INDUSTRIAL
Rojas Niurllys
CI: 21.110.947
Rojas Niurbys
CI: 19.474.732
Calderon Luís
CI: 20.737105
Profesor:
ING: Yosleydy Hernandez
Ciudad Orinoco, 10 / 11 / 2024
INDICE
INTRODUCCION –------------------------------------------------------------------------------- 3
DESARROLLO
Biografia de Simon Bolivar----------------------------------------------------------- 4--7
Influencia de Simon Rodriguez----------------------------------------------------- 7—9
CONCLUSION –---------------------------------------------------------------------------------- 10
BIBLIOGRAFIA –--------------------------------------------------------------------------------- 11
ANEXO----------------------------------------------------------------------------------------------- 12-13
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INTRODUCCION
Simon Jose Antonio de la Santisima Trinidad Bolivar Ponte y Palacios Blanco
( Simon Bolivar ), tambien conocido como el Libertador, fue un militar, estratega y politico
venezolano. Lider fundamental de la independencia de lo que son hoy Venezuela, Colombia,
Ecuador y Panama, ayudó tambien a consolidar la independenciade Perú, y aprobó el
reconocimiento de Bolivia como república.
Como libertador participo en varias batallas en busca de la libertad, entre ellas la
mas importante fue “la Batalla de Carabobo”, la cual fue decisiva en la liberación de Caracas
el dia 24 de junio de 1821 en la sabana de Carabobo.
En el siguiente trabajo de investigacion se realizara una breve reseña que
permitira conocer y entender un ṕoco mas sobre la vida y los hechos historicos de este
personaje tan importante para nuestro pais.
3
SIMON BOLIVAR
Descendiente de una familia de origen vasco que se hallaba establecida en
Venezuela desde fines del siglo XVI, y ocupaba en la Provincia una destacada posición
económica y social, Simón Bolívar nació en la ciudad de Caracas el 24 de julio de 1783. Sus
padres fueron el Coronel don Juan Vicente Bolívar y Ponte, y doña Concepción Palacios
Blanco. Tenía tres hermanos mayores que él -María Antonia, Juana y Juan Vicente- y hubo
otra niña, María del Carmen, que murió al nacer. Antes de cumplir tres años, Simón perdió a
su padre, fallecido en enero de 1786. La educación de los niños corrió a cargo de la madre,
mujer de fina sensibilidad, pero también capaz de administrar los cuantiosos bienes que
poseía la familia. Además de la herencia paterna, Simón era titular de un rico mayorazgo,
instituido para él en 1785 por el Presbítero Juan Félix Jérez y Aristaguieta.
En su ciudad natal transcurrieron sus primeros años, con ocasionales viajes a las
haciendas que la familia poseía en los Valles de Aragua. En 1792 falleció doña Concepción.
María Antonia y Juana contrajeron matrimonio bien pronto, y los dos varones de la familia,
Juan Vicente y Simón, siguieron viviendo con el abuelo materno, don Feliciano Palacios, tutor
de ambos. La casona de la familia daba al frente a la plazuela de San Jacinto, en pleno
centro de la ciudad.
En julio de 1795, cuando cumplía 12 años, sufrió una crisis muy propia de la
primera adolescencia: huyó del lado de su tío, para acogerse a la casa de su hermana
María Antonia y de su marido, hacia quienes sentía mayor afinidad afectiva. A consecuencia
de estos hechos, que pronto se arreglaron favorablemente, Simón Bolívar pasó algunos
meses como interno en la casa de don Simón Rodríguez (1771-1854), nacido también en
Caracas, quien regentaba entonces la Escuela de primeras letras de la ciudad. 4
Entre aquel genial pedagogo y reformador social, y el niño Simón Bolívar, se
estableció pronto una corriente de mutua comprensión y simpatía, que duraría tanto como
sus vidas. Rodríguez se marchó de Caracas en 1797. Antes y después de ser alumno suyo,
tuvo Bolívar otros maestros en Caracas, entre los cuales se cita a Carrasco y a Vides,
quienes le dieron lecciones de escritura y de aritmética, a fray Jesús Nazareno Zidardia, al
Presbítero José Antonio Negrete, profesor de Historia y de Religión, y a Guillermo Pelgrón,
preceptor de latinidad. Recibió también lecciones particulares de Historia y de Geografía que
le dio don Andrés Bello (1781-1865), quien atesoraba ya en su juventud el caudal de
conocimientos que habría de conducirlo con el tiempo a ser el primer humanista de América.
Con tan solo catorce años, se alistó como cadete en el Batallón de Milicias de
Blancos de los Valles de Aragua. Un año más tarde fue ascendido a subteniente. Era tal su
ansia por aprender, que supo combinar sus deberes militares con el estudio de ciencias
como las matemáticas y la física, que aprendió en la Academia establecida en su propia
casa.
Por el sabio Capuchino fray Francisco de Andújar desde mediados de 1798, y a la
cual asistían también varios amigos de Simón.
A comienzos de 1799, viajó a España. En Madrid, bajo la dirección de sus tíos
Esteban y Pedro Palacios y la rectoría moral e intelectual del sabio Marqués de Ustáriz, se
entregó con pasión al estudio. Recibió allí la educación propia de un gentilhombre que se
destinaba al mundo y al ejercicio de las armas: amplió sus conocimientos de historia, de
literatura clásica y moderna, y de matemáticas, inició el estudio del francés, y aprendió
también la esgrima y el baile, haciendo en todo rápidos progresos.
5
La frecuentación de tertulias y salones pulió su espíritu, enriqueció su idioma, y le dio mayor
aplomo. En Madrid conoció a María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza, de quien se
enamoró. A fines de 1800 pensaba en constituir un hogar, asegurarse descendencia, y
regresar a su país, para atender al fomento de sus propiedades. Hubo un compás de espera:
en la primavera de 1801 viajó a Bilbao, donde permaneció casi todo el resto del año. Hizo
luego un breve recorrido por Francia que le condujo hasta París y Amiens. En mayo de 1802
estaba de nuevo en Madrid, donde contrajo matrimonio, el día 26, con María Teresa. Los
jóvenes esposos viajaron a Venezuela, pero poco duró la felicidad de Simón. María Teresa
murió en enero de 1803.
El joven viudo regresó a Europa a fines de ese mismo año, pasó por Cádiz y Madrid, y se
estableció en París desde la primavera de 1804.
En la capital del naciente Imperio Francés los placeres de una vida social,
mundana, y los estímulos de orden intelectual, comparten la atención de Bolívar, no menos
que el espectáculo fascinante de una Europa en plena ebullición política. Frecuenta teatro,
tertulias y salones, donde conoce a bellas mujeres, pero trata igualmente a sabios como
Alejandro de Humboldt y Amado Bonpland, y asiste a las conferencias y a los cursos libres
de estudios donde se divulgan los conocimientos y las teorías más recientes. En esta época
de su vida se entrega con pasión a la lectura. Se ha encontrado de nuevo con Simón
Rodríguez, cuyo saber y cuya experiencia hacen de él un extraordinario compañero de
conversaciones, lecturas y viajes. Van juntos a Italia, y cruzan a pie la Saboya. En Roma, un
día de agosto de 1805, en el Monte Sacro, Bolívar jura en presencia de su maestro no dar
descanso a su brazo ni reposo a su alma hasta que haya logrado libertar al mundo
Hispanoamericano de la tutela española. De nuevo se separan Bolívar y Rodríguez.
El primero, poco más tarde, asciende al Vesubio en compañía del Barón de
Humboldt y de otros científicos. Bolívar regresa a París, en donde se afilia a una logia
masónica. A fines de 1806, conocedor de los intentos realizados por el Precursor Miranda en
Venezuela, Bolívar considera que ha llegado el momento de volver a su patria.
Influencia e importancia de Simón Rodríguez en la vida del libertador Simón Bolívar
Don Feliciano Palacios, el abuelo materno de Simón Bolívar murió en
diciembre de 1793. La tutoría del niño Simón recayó en su tío Carlos Palacios,
a quien le correspondió atender no solo su educación, sino también la
administración de los cuantiosos bienes que le correspondían por herencia de
sus padres. El temperamento de su tío Carlos era muy serio y algo adusto,
por lo cual no pudo comprender al niño Simón, quien se fugó de la casa en
1795, y buscó la ayuda de su hermana María Antonia, manifestándole su
resolución de vivir con ella y su esposo, Pablo de Clemente y Francia. A pesar
de las súplicas ante la justicia, no pudo hacer el cambio y para solucionar el
problema de sus estudios le fue asignada su enseñanza y dirección al educador Don Simón
Rodríguez, con quien vivió dos meses y medio, acompañándolo a la escuela pública en
Caracas, hasta el 15 de octubre de 1795, cuando regresó a la casa de su tutor.
A finales de dicho año, Don Simón Rodríguez dejó su cargo de maestro de
escuela en Caracas. En 1797 el Maestro del Libertador aparece involucrado en el
movimiento pre-independentista del pedagogo mallorquín Juan Bautista Picornell, en asocio
con los venezolanos Manuel Gual y José María España, en una tentativa independentista,
con defensa de los derechos humanos, que fracasó. Por ello, Don Simón Rodríguez
determinó salir de Venezuela y con el nombre de Samuel Róbinson se radicó por un tiempo
en Kingston (Jamaica). Róbinson Crusoe, la novela de Daniel Defoe (1719) se convirtió en el
ejemplo del hombre que quedó solo en una isla y que en la soledad pudo hacerse a una
nueva vida. Tanto “El Emilio” de Rousseau, como “Róbinson Crusoe”, se convirtieron en
personajes paradigmas para el Maestro Simón Rodríguez. En Jamaica aprendió el inglés y
concurrió a la escuela pública, colaborando en los juegos con los niños.
De las Antillas, Don Simón Rodríguez viajó a Estados Unidos en donde vivió hasta fines
de 1800 y visitó a Londres en donde tuvo contactos con Don Francisco Miranda, el precursor
de la Independencia. En el año 1801 lo encontramos en Francia en donde organizó escuelas
de inglés y español como segundas lenguas en Bayona y París. En el año 1805, el maestro
Simón Rodríguez se encontró de nuevo en París, con su alumno Simón Bolívar, ese joven
que había enviudado y que tenía precaria salud, pero muchas ansias de luchar.
Lo acompañó en un viaje que los llevó a Lyon y Cham, haciendo cortas jornadas por los
Alpes y varias ciudades de Italia: Milán, Venecia, Ferrara, Bolonia, Florencia y otras. El viaje
lo hicieron, unas veces a pie y otras en diligencias. El joven Simón Bolívar necesitaba el
descanso necesario, que aprovechó con optimismo, acompañado con su maestro Simón
Rodríguez .
En Milán presenciaron la coronación de Napoleón Bonaparte como rey
de Italia. Bolívar se defraudó e hizo críticas al descenso de un héroe republicano como
Napoleón, “¡arrodillado ante las insignias reales!”. Simón Rodríguez fue un educador que
influyó en la vida de Simón Bolívar de varias maneras, entre ellas en el juramento que este
último hizo en el Monte Sacro:
Testigo del juramento
El 15 de agosto de 1805, Simón Rodríguez fue testigo del juramento de Bolívar en
el Monte Sacro, en Roma, donde el Libertador se comprometió a liberar a América de la
corona española. Rodríguez registró el juramento para la historia. Juntos parten en marzo de
1805, a un viaje que los lleva a Lyón y Chambery para luego atravesar los Alpes y entrar en
Italia: Milán, Venecia, Ferrara, Bolonia y Florencia. En Milán presencian la nueva coronación
de Napoleón, esta vez como rey de Italia.
El 15 de agosto de ese mismo año, suben al Monte Sacro, en Roma, y Rodríguez
recoge para la posteridad el juramento que allí su discípulo hace:
"Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi
honor; y juro por mi patria; que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que
haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español".
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CONCLUSION
En este trabajo de investigacion pudimos aprender y conocer mas sobre la vida de
nuestro libertador Simón Bolívar y sus grandes logros tanto academicos como militares.
Pudimos conocer como fué la vida de Simon Bolivar asi como su niñez, adolescencia y
madurez. Simon Bolivar, a pesar de tener una muy dura infacia, su determinacion lo llevo a
lograr grades cosas. Lideró las campañas que dieron la Independencia a varias naciones
americanas, fue el fundador de la Gran Colombia.
En este trabajo se quiere hacer enfasis en el juramento hecho por Simón Bolívar el
15 de agosto de 1805 en el Monte Sacro ( Roma ), en donde fue testigo su maestro Simón
Rodriguez.
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BIBLIOGRAFIA
[Link]
[Link]
[Link]
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anexo