PÉRDIDA Y DUELO
Es necesario considerar que en las diferentes etapas del duelo son frecuentes los avances y retrocesos
en el estado de ánimo. La mayoría de las personas suelen recuperarse en el primer o segundo año tras el
fallecimiento. No obstante, los cambios en el estado de ánimo son normales y no deben desanimar.
A través de los siglos, las personas pertenecientes a distintas culturas han desarrollado diversas formas
de afrontar la muerte; en algunas comunidades, la muerte es concebida como un paso en el ciclo de la vida más
que como un final absoluto. Aunque los sentimientos experimentados por las personas en duelo son similares
en todas las culturas, sus formas de expresarlo pueden ser muy diferentes.
¿QUÉ ES EL DUELO?
Un conjunto de sentimientos, emociones, pensamientos y comportamientos que aparecen tras la muerte/
perdida de un ser querido. Durante el duelo la persona se adapta gradualmente a la nueva realidad hasta que
llega el momento en que está preparada para aceptarla.
Ante esta situación es difícil saber cómo se va a reaccionar, cómo seguir, cómo recuperar el sentido de
la vida, qué hacer, qué decir…
DSM IV
El duelo es una reacción normal ante la muerte de una persona querida manifestada por algunos individuos
mediante sentimientos de tristeza, insomnio, pérdida de peso, etc. la persona que atraviesa un episodio de
duelo considera su estado como normal.
El duelo deja de considerarse como tal para convertirse en un trastorno cuando la duración de la
sintomatología depresiva persiste más allá de 2 meses tras la pérdida o cuando hay presentes síntomas que no
son característicos de una reacción normal de duelo tales como:
1) la culpa por las cosas, más que por las acciones, recibidas o no recibidas por el superviviente en el
momento de morir la persona querida;
2) pensamientos de muerte más que voluntad de vivir, con el sentimiento de que el superviviente
debería haber muerto con la persona fallecida;
3) preocupación mórbida con sentimiento de inutilidad;
4) inhibición psicomotora acusada;
5) deterioro funcional acusado y prolongado, y
6) experiencias alucinatorias distintas de las de escuchar la voz o ver la imagen fugaz de la persona
fallecida.
El duelo no es un trastorno mental aunque el DSM-IV lo clasifica en la categoría diagnóstica de trastornos
adicionales que pueden requerir atención clínica, y la CIE 10 clasifica dentro de los trastornos adaptativos, sólo
a las reacciones de duelo que se consideren anormales por sus manifestaciones o contenidos
DUELO PATOLOGICO
La intensificación del duelo al nivel en que la persona está desbordada, recurre a conductas
desadaptativas, o permanece inacabablemente en este estado sin avanzar en el proceso del duelo hacia su
resolución, esto implica procesos que no van hacia la asimilación o acomodación sino que, en su lugar, llevan
repeticiones estereotipadas o a interrupciones frecuentes de la curación.
AUTORA: PSIC. CECILIA QUERO VÁSQUEZ
ESPECIALIDAD EN PSICOLOGÍA CLÍNICA
OCTUBRE 2007
DIAGNOSTICO
Hay dos vías: viene con un diagnostico o por un problema o queja de otro tipo.
El terapeuta debe tener la habilidad para determinar que el duelo no resuelto es el problema
subyacente.
La persona entrevistada no puede hablar del fallecido sin experimentar dolor intenso y reciente.
Algún acontecimiento relativamente poco importante desencadena una intensa reacción emocional.
En la entrevista aparecen temas de pérdidas.
No quiere desprenderse de posesiones materiales que pertenecían al fallecido.
Desarrollan síntomas físicos como los que experimentaba el fallecido antes de la muerte. (En torno al
aniversario, cumpleaños, etc.).
Cambios radicales en el estilo de vida o evitan a sus amigos, familia, etc.
Historia de depresión marcada por la culpa y la baja autoestima
Compulsión a imitar a la persona muerta.
Impulsos destructivos.
Tristeza inexplicable que se produce en cierto momento de cada año.
Fobia con respecto a la enfermedad o muerte.
Conocer las circunstancias de la muerte: si evitaron ir al cementerio.
Descartar enfermedades físicas.
INTERVENCIÓN PSICOTERAPEÚTICA: LAS 4 TAREAS DEL DUELO
1.- ACEPTAR LA REALIDAD DE LA PERDIDA: Del 1 al 100, que tanto consideras que has aceptado la realidad
de la pérdida?
Negar que la muerte sea irreversible: no quiero que estén muertos (primeros días u horas de la pérdida).
Parte de la aceptación de la realidad es asumir que el reencuentro es imposible: Entre tus creencias
consideras que podrías reencontrarte con esta persona? Cuéntame más sobre tu religión, tus creencias
espirituales o filosóficas al respecto de la muerte?
Erradicar la culpa (documento de Manejo psicoterapéutico de la culpa/ Ejercicio culpa)
No hay una explicación lógica. Haz encontrado una explicación lógica a lo que pasó?/ Crees que exista un
porqué de lo que sucedió?
Negación de la realidad: guardar cosas.
Negación del significado de la pérdida: no era buen padre, no lo echo de menos.
Olvido selectivo: olvidar todo lo relacionado a la persona fallecida.
Espiritualidad: esperanza de reunirse con la persona. Eres creyente de una religión o filosofía espiritual?
Cual? Cual es la creencia al respecto de la muerte? Lo crees?
El funeral y entierro// o la narración del cierre son formas de validar la realidad de la pérdida
Hay relación entre la muerte y los sueños en los meses posteriores a la pérdida: por un deseo de hacer
realidad que la persona este viva y como una manera que tiene la mente de validar la realidad de la
muerte mediante el contraste que se produce al despertar.
2.-TRABAJAR LAS EMOCIONES Y EL DOLOR DE LA PÉRDIDA: Cómo has evolucionado en estos dos
aspectos? *Si no se ha avanzado, trabajar Elaboración Emocional (a profundidad)
Es necesario reconocer y trabajar el dolor o este se manifestara mediante algunos síntomas u otras
formas de conducta disfuncional (trabajo, amistades, pareja, familia, escuela).
la sociedad manda mensajes y estigmatiza al dolor como insano: no te conmiseres, ya no sufras,
necesitas un amigo que te distraiga.
AUTORA: PSIC. CECILIA QUERO VÁSQUEZ
ESPECIALIDAD EN PSICOLOGÍA CLÍNICA
OCTUBRE 2007
La negación en esta tarea es no sentir, teniendo pensamientos agradables del fallecido/perdida,
idealizan, evitan las cosas que les recuerdan, usan alcohol o drogas, viajan.
Bowlby dice: antes o después los que evitan el dolor, sufren un colapso, en forma de depresión.
Es necesario completar esta tarea para que el dolor no se arrastre, se puede complicar al tener un
sistema social de menos apoyo.
3.- ADAPTARSE A UN MEDIO EN EL QUE EL FALLECIDO ESTÁ AUSENTE:
Significa cosas diferentes para personas diferentes, dependiendo de cómo, era la relación con el
fallecido y de los distintos roles que desempeñaba. Tarea: Escribir 10 roles (no menos) que la persona tenía en
tu vida. Después de hacer una llamada, o encuentro con cada persona, agradecer, reconocer, y pedir que lo
sigan haciendo.
Redefinir metas en su vida. Que planes o proyectos tienes después de que este evento sucedió?
Implica darse cuenta de cómo se vive sin el fallecido/ persona que se perdió. Recuento>Como has
logrado...?
Resentimiento por tener que desarrollar nuevas habilidades y asumir nuevos roles.
Confrontación con el cuestionamiento que supone adaptarse a su propio sentido de si mismos. Cual es
el sentido de tu vida hoy? Pueden percibirse como tontos, inútiles, inadecuadas, incapaces, infantiles o en
quiebra. Y cómo lo superaste?
Ajuste al propio sentido del mundo: se cuestionan valores, creencias filosóficas, de familia, educación
religión. (muertes súbitas).
No adaptarse a la perdida es detener la tarea 3: luchan contra si mismos, fomentan su impotencia, no
desarrollan habilidades de afrontamiento, se aíslan del mundo, no asumen las exigencias del medio.
4.- RECOLOCAR EMOCIONALMENTE AL FALLECIDO Y SEGUIR VIVIENDO:
La disponibilidad de empezar nuevas relaciones, depende no de renunciar a la persona fallecida, sino
de encontrarle un lugar apropiado en su vida psicológica, un lugar importante pero que deja espacio para los
demás.
Esta tarea se entorpece manteniendo el apego del pasado en vez de continuar formando otros nuevos.
es la tarea más difícil de completar.
Después de sufrir una perdida hay tareas que se deben realizar para restablecer el equilibrio y para
completar el proceso de duelo.
No todo el mundo reacciona igual ante la pérdida; no somos todos iguales, y nuestras relaciones tampoco.
Cada persona experimentará su propio proceso ante la muerte de un ser querido. nuestra reacción ante esta
situación dependerá de muchos factores, de nuestra personalidad, de cómo haya sucedido la muerte, de lo que
esa persona representaba en nuestra vida.
Pero, aunque cada uno experimenta este dolor de forma distinta cuando se pierde a un ser querido, el
proceso es similar en todos.
METAS DE LA INTERVENCIÓN PSICOTERAPEUTICA:
Ayudar a completar cualquier cuestión no resuelta con el fallecido.
Aumentar la realidad de la perdida
Disminuir la ansiedad
Mejorar la adaptación al medio
Aumentar la autoestima; la auto eficacia
Ayudar a expresar tanto emociones expresadas como latentes
Ayudar a superar diferentes obstáculos para reajustarse después de la perdida
Animar a decir un adiós apropiado y a sentirse cómodo
AUTORA: PSIC. CECILIA QUERO VÁSQUEZ
ESPECIALIDAD EN PSICOLOGÍA CLÍNICA
OCTUBRE 2007
Reforzar la capacidad de manejo y resolución de los problemas
Evaluar cuál de las cuatro tareas no se han completado: aceptar la realidad de la perdida, trabajar
emociones y dolor de la perdida, adaptarse a un medio en el que el fallecido esta ausente, recolocar
emocionalmente al fallecido y seguir viviendo.
Explorar y desactivar objetos de vinculación. (objetos simbólicos que guardan y les permiten mantener
externamente la relación con el fallecido). animar a llevar objetos a la sesión.
AUTORA: PSIC. CECILIA QUERO VÁSQUEZ
ESPECIALIDAD EN PSICOLOGÍA CLÍNICA
OCTUBRE 2007