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Inicio / Historia ÍNDICE


1 ¿Qué fue el Imperio romano?

Imperio romano 2 Inicios del Imperio romano

3 Ubicación del Imperio romano

Te explicamos qué fue el Imperio romano, su ubicación, etapas y otras 4 Características del Imperio romano

características. Además, los emperadores romanos. 5 Et d lI i

 Escuchar 7 min. de lectura


SOBRE EL AUTOR
Editorial Etecé
Última edición: 24 de octubre de 2024

Revisado por Augusto Gayubas


Doctor en Historia (Universidad de
Buenos Aires)

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     

El Imperio romano sentó las bases de varios aspectos del mundo actual.

¿Qué fue el Imperio romano?


El Imperio romano (Imperium romanum en latín, que se traduce como
“dominio romano”) fue el período de máxima expansión del Estado romano
en la Antigüedad Clásica. Fue un régimen político autocrático que existió
entre los años 27 a. C. y 476 d. C. y dominó sobre la totalidad del Mediterráneo
e incluso en algunas regiones más allá.

El Imperio romano fue una de las entidades políticas más importantes de la


antigüedad, especialmente en Occidente. Junto con el período anterior,
conocido como la República romana, sentó las bases de muchos aspectos del
mundo occidental contemporáneo y dejó un legado significativo en materia
política, judicial, cultural y social.

La mayor expansión del Imperio romano se alcanzó en 117 d. C. En los siglos III
y IV experimentó una división política y territorial, primero durante el reinado
de Diocleciano (284-305) y luego tras la muerte de Teodosio I (379-395), cuando
se consolidó la división entre el Imperio romano de Occidente y el Imperio
romano de Oriente, este último conocido posteriormente como el Imperio
bizantino.

El Imperio romano de Occidente cayó en 476, por el debilitamiento


económico y la presión de los llamados pueblos bárbaros, mientras que el
Imperio romano de Oriente perduró hasta 1453.

En general, la vida en el Imperio romano fue cosmopolita. La cultura romana


estuvo fuertemente influenciada por la cultura griega (de la que heredó en
gran parte la filosofía y la mitología) y adoptó también aspectos culturales de
otros territorios conquistados. Sin embargo, los romanos también impusieron
su lengua (el latín) y algunas costumbres (como la vida urbana) y otorgaron
la ciudadanía romana en sus provincias, proceso conocido como
“romanización”.

El Imperio romano fue el escenario de la aparición y masificación del


cristianismo, culto que se convirtió en la religión oficial del imperio en el siglo
IV. Fue tanta la importancia del Imperio romano que tras su caída hubo
algunos intentos por refundarlo, como el Imperio carolingio (de Carlomagno) y
el Sacro Imperio Romano Germánico.

 Puede servirte: Civilizaciones antiguas

Inicios del Imperio romano

Augusto convirtió a Roma en un imperio tras vencer en una guerra civil.

Cuando Roma aún era República, el cónsul Julio César (100-44 a. C.) fue
asesinado por un grupo de conspiradores que lo veían como un tirano en
ciernes. Tras su muerte se desató una guerra civil por el control político de la
República.

La victoria fue para el bando de Octavio (63 a. C.-14 d. C.), Marco Antonio y
Marco Emilio Lépido, quienes instauraron una especie de dictadura conocida
como el Segundo Triunvirato. Posteriormente, Octavio (sobrino nieto de Julio
César) se enfrentó a los otros dos triunviros. Logró exiliar a Lépido y venció a
Marco Antonio en la batalla naval de Accio en 31 a. C.

Entonces Octavio se presentó como defensor de la República y devolvió al


Senado algunos de sus poderes con la intención de legitimar su posición
política. Consiguió que el Senado lo nombrara Augusto, un nuevo título que
significaba “venerable” y que lo identificaba como un emperador. De este
modo, concentró personalmente el poder político. Así terminó la vida
republicana de Roma y comenzó formalmente el Imperio romano en el 27 a. C.

Fue tal la importancia del primer emperador romano que sus sucesores usaron
los nombres de César (que Octavio había adoptado tras la muerte de su tío
abuelo Julio César) y Augusto como nombres reales.

El sexto mes del calendario juliano que se usaba en ese entonces, llamado
sextillis, fue renombrado como augustus, de donde llegó al calendario
gregoriano como el octavo mes (agosto).

Ubicación del Imperio romano

El Imperio romano llegó a tener una extensión aproximada de cinco millones de kilómetros
cuadrados.

El Imperio romano tenía su centro en Italia y, más específicamente, en la


ciudad de Roma, que era su capital. Sus conquistas en otros territorios
comenzaron en los tiempos de la República y se ampliaron durante los años
del imperio.

Los principales intereses políticos y económicos de Roma estuvieron siempre


orientados al mar Mediterráneo, que conectaba a Europa con el norte de África
y con el Medio Oriente. Con el objetivo de controlar la cuenca del Mediterráneo
y algunas regiones más allá, el imperio se expandió hasta alcanzar una
extensión de aproximadamente cinco millones de kilómetros cuadrados.

Si bien la extensión del Imperio romano cambió mucho a lo largo del tiempo,
en su momento de esplendor abarcó:

 Casi toda Europa occidental

 Los Balcanes

 Las costas del mar Negro

 Casi toda la actual Turquía, Siria y Chipre

 El Levante meridional (actuales Jordania, Palestina, Israel y Líbano)

 El norte de África (desde Egipto hasta Marruecos)

Semejante territorio era difícil de recorrer y administrar y requirió ser dividido


en provincias, que en los años de mayor extensión del imperio fueron 46 (117 d.
C.) pero a través de subdivisiones terminaron siendo 96 (285 d. C.). Muchos de
los nombres de dichas provincias engendraron los nombres actuales de países
y regiones, como Britania, Germania, Hispania o Iudaea. También se construyó
una gran red de caminos para facilitar la comunicación y el transporte.

Características del Imperio romano

El Imperio romano fue tan extenso que sus ruinas aún perviven en lugares como Jordania.

El Imperio romano tuvo las siguientes características:

 Surgió en el 27 a. C., cuando Augusto se erigió como primer emperador


de Roma y dio por finalizada la época de la República romana, y duró
según algunos historiadores hasta la caída del Imperio romano de
Occidente en 476, y según otros hasta la caída del Imperio romano de
Oriente en 1453.

 Su extensión fue muy grande, pues abarcó buena parte de Europa, el


norte de África y Asia occidental, lo que implicó un completo control del
mar Mediterráneo. Su territorio se dividió en provincias, cada una
administrada por un alto funcionario imperial.

 Gran parte de la cultura romana fue influida por la cultura griega, a


punto tal que compartían principios filosóficos, valores y gran parte de una
misma religión politeísta. Por ejemplo, los dioses y héroes griegos fueron
renombrados por los romanos en su propia mitología: Zeus como Júpiter,
Afrodita como Venus, Hermes como Mercurio, Hera como Juno, Hefesto
como Vulcano, Poseidón como Neptuno, Odiseo como Ulises, Heracles
como Hércules, entre otros.

 Presenció el nacimiento del cristianismo, una religión surgida del


judaísmo que se expandió desde Judea. Fue tal la influencia de este
nuevo culto en la población del imperio que, a partir del siglo IV, pasó a ser
la religión oficial del Imperio romano y se difundió por Europa.

 La capital fue la mayor parte del tiempo Roma, pero en distintos


momentos se trasladó a Milán, Rávena, Nicomedia y Constantinopla.

 Poseía un poderoso ejército, organizado en legiones (hasta 30 en sus


mejores momentos), cada una compuesta por 10 cohortes, dotadas de un
estandarte cada una, divididas a su vez en cinco o seis centurias de
ochenta soldados cada una. Cada centuria podía subdividirse en diez
contubernios, que era la unidad mínima de 8 legionarios que compartían
su tienda de campaña. Cada legión contaba con entre cinco mil y seis mil
soldados de infantería.

 Era un extenso imperio colonial, en Roma existía una pluralidad de


productos provenientes de distintas regiones, se hablaban múltiples
lenguas y existía una amplia red de comercio gracias al sistema de vías
que permitía la conexión de las distintas provincias romanas. Además, se
acuñaron monedas que facilitaron las relaciones económicas dentro del
imperio, como el denario, el sestercio y el sólido.

Etapas del Imperio romano


La historia del Imperio romano se suele dividir en dos etapas o períodos:

El Alto Imperio (27 a. C. hasta 284 d. C.)


El Alto Imperio fue la etapa de auge del Imperio romano, en la que tuvo lugar
su expansión territorial y la mayoría de sus conquistas militares, de la mano de
cuatro dinastías gobernantes: la dinastía Julio-Claudia, la dinastía Flavia, la
dinastía Antonina y la dinastía Severa.

Comenzó con la pax romana de Augusto y terminó con la llamada crisis del
siglo III que llevó al ascenso de Diocleciano.

El Bajo Imperio (284 d. C. hasta 476 d. C.)


El Bajo Imperio fue la etapa de decadencia política y económica del imperio
que comenzó tras la crisis de gobernabilidad que generó el asesinato del
emperador Alejandro Severo en 235, seguido del asesinato de varios
emperadores hasta el año 285.

Tras la llegada al poder de Diocleciano, apareció por primera vez la idea de


administrar separadamente las mitades occidental y oriental del imperio, que
se consolidó tras la muerte de Teodosio I (395), quien entregó cada mitad a uno
de sus hijos. Sin embargo, ninguna reestructuración logró devolver el
esplendor y la paz al imperio.

Arquitectura romana

El Imperio romano realizó grandes obras de ingeniería como los acueductos.

Uno de los grandes legados de la cultura romana fue su arquitectura, que


imitó estilos de la cultura griega clásica pero les añadió elementos propios y
originales. La arquitectura romana comenzó a destacarse durante la República
pero tuvo su momento de esplendor durante el imperio.

En esta época se llevaron a cabo grandes obras de ingeniería, como los


célebres acueductos, arcos triunfales y coliseos romanos que aún perduran,
los baños públicos, la calefacción por suelo radiante o los grandes templos
religiosos que más tarde heredó el cristianismo.

La mayor parte de las ruinas romanas actuales data del Alto Imperio. Este
estilo peculiar de los romanos fue el estándar en Occidente hasta el siglo IV,
cuando surgió la arquitectura bizantina, y luego reapareció como una de las
influencias de la arquitectura románica en Europa occidental en el siglo X.

Economía romana

Los romanos desarrollaron la agricultura, la ganadería y el comercio.

La economía del Imperio romano era de tipo esclavista, pues destinaba mano
de obra esclava a la producción agrícola y otras tareas, sin más remuneración
que la necesaria para su manutención.

Los esclavos eran considerados propiedad de sus amos y podían ser vendidos,
comprados o liberados. También existían los trabajadores libres y los colonos
(estos últimos podían cultivar un terreno a cambio de un pago al propietario
de la tierra).

La vida social y el comercio estaban centrados en las grandes ciudades,


interconectadas mediante una amplia red de caminos, que también permitía
el movimiento de tropas. Las provincias del imperio estaban obligadas a pagar
tributo.

Los romanos desarrollaron la agricultura y la ganadería con la introducción de


nuevas técnicas y la producción de muy diversos cultivos, dado que la
extensión del imperio permitía la explotación de distintos tipos de suelos,
climas y recursos. Los cultivos más importantes fueron la vid, el trigo, la
cebada y los olivos (de los que obtenían aceite que era transportado en
ánforas), así como otros árboles frutales, cereales, hortalizas y legumbres.

Derecho romano
Otro de los legados del Imperio romano a Occidente fue su sistema jurídico y
de legislación, en el que se inspiran muchos de los códigos actuales de justicia.
El llamado “derecho romano” (Ius romanum) constituyó la base del derecho
moderno y aún sobrevive en forma de principios y sentencias fundamentales,
presentados a menudo en la lengua romana, el latín.

El derecho romano era complejo, práctico y de calidad técnica. Si bien era más
antiguo, fue compilado por primera vez por Justiniano I, emperador del Imperio
romano de Oriente, en el siglo VI en una recopilación llamada Corpus iuris
civilis.

En líneas generales establecía una división entre el derecho privado y el


derecho público , según si el asunto tenía que ver con la relación entre
particulares o con la relación entre el Estado y los ciudadanos. Además,
contemplaba ramas específicas como el derecho penal, el derecho tributario y
el derecho administrativo.

 Más en: Derecho romano

Caída del Imperio romano


La caída del Imperio romano de Occidente se produjo en el año 476, cuando
un general de la tribu germánica de los hérulos, Odoacro, destituyó a Rómulo
Augústulo, el último emperador romano de Occidente.

Ello se produjo en el marco de una serie de migraciones e invasiones de


poblaciones bárbaras, como llamaban los romanos a los pueblos que no
habían asimilado la cultura y la lengua romanas, en este caso las tribus
germánicas del norte, centro y este de Europa.

Los bárbaros, empujados por las invasiones de los hunos, debieron internarse
masivamente en territorio romano y lo hallaron pobremente defendido y en
estado de desorden. Estos pueblos se fueron asentando en cada una de las
provincias romanas y allí fundaron nuevos reinos independientes. La caída del
Imperio romano de Occidente puso fin a la Edad Antigua e inauguró la Edad
Media.

El Imperio romano de Oriente sobrevivió a estos eventos, y a lo largo de casi


mil años continuó defendiendo su estatus de Imperio romano (si bien los
historiadores lo llamaron Imperio bizantino) y conservando su herencia griega
y el cristianismo ortodoxo.

Desde 395 hasta 1453 su territorio cambió enormemente, con una expansión
hacia occidente que luego lo llevó a perder paulatinamente territorio, hasta
que su capital, Bizancio (llamada en ese entonces Constantinopla), cayó ante
el Imperio otomano en 1453.

Las autoridades otomanas fundaron en su lugar Estambul y pusieron fin al


Imperio bizantino, último vestigio del Imperio romano.

Lista de emperadores romanos


El Imperio romano tuvo distintas dinastías de emperadores, de las que cuatro
fueron las más reconocidas:

Dinastía Julio-Claudia. Estaba compuesta por los descendientes de Julio César


y de Augusto, contó con emperadores que consolidaron el poder imperial y
realizaron innumerables obras públicas, aunque algunos de ellos fueron
retratados como despóticos y excéntricos:

 Augusto, del 27 a. C. al 14 d. C

 Tiberio, del 14 al 37

 Calígula, del 37 al 41

 Claudio, del 41 al 54

 Nerón, del 54 al 68

Dinastía Flavia. Fue inaugurada por Vespasiano luego de un breve conflicto


civil, se caracterizó por su eficiente administración, por sus obras públicas y por
otorgar la ciudadanía romana a muchos habitantes de las ciudades de las
provincias del imperio:

 Vespasiano, del 69 al 79

 Tito, del 79 al 81

 Domiciano, del 81 al 96

Dinastía Antonina. Estuvo conformada por seis emperadores, los primeros


cinco conocidos como “los cinco emperadores buenos”, pues se destacaron por
su correcta administración política y social y porque durante su reinado el
imperio alcanzó su máxima extensión territorial:

 Nerva, del 96 al 98

 Trajano, del 98 al 117

 Adriano, del 117 al 138

 Antonino Pío, del 138 al 161

 Marco Aurelio, del 161 al 180

 Cómodo, del 180 al 192

Dinastía Severa. Fue la última dinastía antes de la crisis del siglo III, y tuvo
gobiernos con una fuerte influencia de las mujeres de la familia, como Julia
Domna, Julia Mesa, Julia Soemias y Julia Mamea. Además promulgó el edicto
de Caracalla que concedió la ciudadanía romana a todos los hombres libres del
imperio:

 Septimio Severo, del 193 al 211

 Caracalla, del 211 al 217

 Geta (con Caracalla), del 211 al 212

 Macrino, del 217 al 218

 Heliogábalo, del 218 al 222

 Alejandro Severo, del 222 al 235

Luego de estas cuatro dinastías se sucedieron otros emperadores que suelen


ser agrupados en distintas etapas:

Emperadores de la crisis del siglo III. Fueron aquellos que se sucedieron unos
a otros tras el asesinato de Alejandro Severo. Muchos de estos emperadores
fueron también asesinados. Varios tuvieron que lidiar con usurpadores al trono.
La primera fase suele conocerse como la anarquía militar:

 Maximino el Tracio, del 235 al 238

 Gordiano I y Gordiano II, durante el 238

 Pupieno y Balbino, durante el 238

 Gordiano III, del 238 al 244

 Filipo el Árabe, del 244 al 249

 Decio, del 249 al 251

 Herenio Etrusco (junto con Decio), durante el 251

 Treboniano Galo, del 251 al 253

 Hostiliano (junto con Treboniano Galo), durante el 251

 Volusiano (junto con Treboniano Galo), del 251 al 253

 Emiliano, durante el 253

 Valeriano, del 253 al 260

 Galieno, del 260 al 268

Los emperadores ilirios. En su mayoría provenientes de Iliria, una provincia


balcánica tardíamente romanizada y cuyos soldados tenían buena reputación,
estos emperadores gobernaron durante la segunda fase de la crisis del siglo III:

 Claudio II, del 268 al 270

 Quintilo, durante el 270

 Aureliano, del 270 al 275

 Tácito, del 275 al 276

 Floriano, durante el 276

 Probo, del 276 al 282

 Caro, del 282 al 283

 Carino y Numeriano, del 283 al 284

El Bajo Imperio romano. Con el ascenso en 284 de Diocleciano, se aplicaron


nuevos modelos de administración en el imperio y el poder quedó en mano de
dos y a veces cuatro emperadores simultáneos (la Tetrarquía):

 Diocleciano (en Oriente), del 284 al 305

 Maximiano (en Occidente), del 286 al 305

 Constancio I (en Occidente), del 305 al 306

 Severo II (en Occidente), del 306 al 311

 Galerio (en Oriente), del 306 al 311

 Licino (en Oriente), del 308 al 324

 Maximino Daya (en Oriente), del 310 al 313

 Constantino I el Grande, del 306 al 307 y del 312 al 324 (en Occidente) y del
324 al 337 (en todo el imperio)

 Valerio Valente (en Occidente), del 316 al 317

 Martiniano (en Occidente), durante el 324

 Constantino II (en Occidente), del 337 al 340

 Constancio II, del 337 al 353 (en Oriente) y del 353 al 361 (en todo el
imperio)

 Constante (en Occidente), del 340 al 350

 Magnencio (en Occidente), del 350 al 353

 Juliano el Apóstata, del 361 al 363

 Joviano, del 363 al 364

Dinastía Valentiniana. En 364, ascendió al trono Valentiniano, quien decidió


dividirse el imperio con su hermano Valente:

 Valentiniano I (en Occidente), del 364 al 375

 Valente (en Oriente), del 364 al 378

 Graciano (en Occidente), del 375 al 383

Dinastía Teodosiana. Tras la muerte de Valente en una batalla contra los godos
en Adrianópolis, un militar llamado Teodosio fue proclamado emperador de
Oriente y bajo su autoridad se unificó poco después el imperio, hasta que a su
muerte se consolidó la separación:

 Teodosio I, del 379 al 394 (en Oriente) y del 394 al 395 (en todo el imperio)

 Arcadio (en Oriente), del 395 al 408

 Honorio (en Occidente), del 395 al 423

Últimos emperadores de Occidente. Los últimos césares vivieron tiempos


turbulentos, asediados por los pueblos bárbaros:

 Juan, del 423 al 425

 Valentiniano III, del 425 al 455

 Petronio Máximo, durante 455

 Avito, del 455 al 456

 Mayoriano, del 457 al 461

 Libio Severo, del 461 al 465

 Antemio, del 467 al 472

 Olibrio, durante el 472

 Glicerio, del 473 al 474

 Julio Nepote, del 474 al 475

 Rómulo Augústulo, del 475 al 476

Legado del Imperio romano


La Antigua Roma, tanto en su etapa republicana como en su etapa imperial,
dejó un legado muy importante en Occidente, sobre todo en los ámbitos de la
política, el derecho, la arquitectura, la ingeniería y la guerra. Si bien Roma
recibió a su vez influencias de otras civilizaciones, como la Antigua Grecia, dejó
su propia marca en la tradición social e intelectual de Europa y de otras partes
del mundo.

 El derecho romano, conformado por un conjunto de leyes que fueron


compiladas en el siglo VI por el emperador bizantino Justiniano, influyó en
el sistema jurídico moderno y contemporáneo, especialmente en aspectos
como la división entre el derecho privado y el derecho público.

 Las obras de ingeniería romanas, como las carreteras, los acueductos, los
baños públicos, el alcantarillado y la calefacción por suelo radiante,
constituyeron una parte fundamental del legado del Imperio romano para
la planificación urbana.

 El estilo arquitectónico romano, influenciado por la cultura griega, adoptó


características propias y tuvo un gran impacto en la sociedad europea de
los siglos siguientes, como demuestra la recuperación de aspectos
estéticos romanos en el Renacimiento y en el estilo neoclásico de la época
contemporánea.

 El calendario juliano, introducido por Julio César en el 46 a. C., fue usado


en la mayor parte de Europa hasta que comenzó a ser sustituido por el
calendario gregoriano en el siglo XVI d. C. Consistía en un año de 365 días
con uno bisiesto cada cuatro años, pero tenía un desfasaje que fue
corregido por el calendario gregoriano. Aun así, los nombres dados a los
doce meses en la Antigua Roma perduran en la actualidad, incluidos los
que conmemoran a Julio César (julio) y a Augusto (agosto).

 Los motivos mitológicos de la Antigua Roma y algunas obras literarias,


como la Eneida de Virgilio, influyeron a lo largo de los siglos en los artistas
e intelectuales occidentales, y algunos pensadores e historiadores clásicos
como Cicerón, Tito Livio, Tácito y el emperador Marco Aurelio son parte
aún hoy de la formación filosófica de muchos teóricos de la política.

 El latín, que era la lengua oficial del Imperio romano, siguió siendo
utilizado tras su caída, aunque cada vez más restringido al ámbito erudito
y a la liturgia de la Iglesia católica. Sin embargo, del latín vulgar surgieron
las lenguas romances habladas en Europa, que en algunos casos se
expandieron también a América, como el español, el portugués o el
francés.

 El ejército romano, que fue un cuerpo disciplinado y eficiente, sirvió como


modelo de profesionalización para generales y teóricos de la guerra de
épocas posteriores. Algunos de sus legados fueron el riguroso
entrenamiento militar, la eficaz coordinación de sus unidades, las
habilidades logísticas y de ingeniería aplicadas a la movilidad y el asedio,
y la construcción de hospitales militares para atender a los heridos y
reducir las bajas.

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