0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas9 páginas

Colombia 1990

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas9 páginas

Colombia 1990

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Colombia 1990: Oscuridad, impotencia y tristeza.

Presentado por:

Dilan Andrés Medina Palencia

Keyth Zu Algarin Laguna

Presentado a:

Jessille Julieth López García

Materia:

Historia de Colombia siglo XX

NRC: 1834

Universidad del Norte

Barranquilla, Atlántico

Fecha
Índice

Introducción....................................................................................................................3

Colombia siglo XX.........................................................................................................3

El gobierno y su reacción ante la crisis..........................................................................4

Narcotráfico....................................................................................................................4

Grupos al margen de la ley.............................................................................................5

Colombia país atacado por tres frentes: Corrupción, guerrilla y narcotráfico...............7

Conclusión......................................................................................................................8

Referencias.....................................................................................................................9
Introducción

"Todavía no es tarde para emprender la creación de la utopía. Una nueva y arrasadora

utopía de la vida, donde nadie decida por otros hasta la forma de morir, donde sea cierto el

amor y sea posible la felicidad."(Garcia G,1982; Underwood, 2015). Así expresó el famoso

escritor Gabriel García Márquez como un llamado a la paz cuando recibía su premio nobel en

este año. La utopía de paz a la que García Márquez hacía referencia contrasta radicalmente

con la realidad que vivió Colombia en los años 90, cuando la violencia de los grupos armados

y el narcotráfico desdibujó cualquier esperanza de armonía. Los hechos ocurridos en 1990 en

Colombia solo destacan la incompetencia del gobierno para hacer frente a las fuerzas

amenazantes de la integridad de los ciudadanos. Esto deja entrever como esa transformación

de amor y paz que destaca el escritor, fue pisoteada por la llamada “violencia” a manos de los

grupos al margen de la ley y los carteles de la droga en Colombia.

La sociedad actual de Colombia no es ajena a la influencia que ha tenido el

narcotráfico en la historia colombiana. De todos modos, ya hacen más de 3 décadas de la

cúspide de una de las épocas más impactantes para el pueblo colombiano. Es así como, con la

todavía presente existencia de grupos armados y narcotráfico en Colombia, se debe recordar y

analizar hechos pasados, acciones del gobierno y demás para tener referencia sobre cómo

afrontar la situación actual del país.

Colombia siglo XX

EL siglo XX ha sido una de las épocas más oscuras en Colombia, con el surgimiento

de los grandes carteles como el cartel de Medellín y cartel de Cali. Estos grupos encontraron

terreno fértil en las desigualdades socioeconómicas y la debilidad institucional del país.

Dichos acontecimientos dieron a esta época un sin número de condimentos catalogados como

de los peores en Colombia. Masacres, extorsiones, corrupción y los diversos atentados son
algunos de esos factores que hicieron que por un gran tiempo los colombianos viviesen con

miedo, sin discriminación de estratos sociales, edades, géneros o estatus. Y entonces, ¿qué

hacía el gobierno para contrarrestar estos hechos? A pesar de los múltiples intentos de

contingencia las fuerzas estatales se vieron mermadas por el gran poder que tenía la

contraparte en esta lucha.

La situación del país fue tan trascendental que basta con analizar el registro de hechos

de un seleccionado mes para identificar el ambiente de tensión y miedo por parte del pueblo.

El gobierno y su reacción ante la crisis

El gobierno colombiano en los años 90 estuvo demarcado por ser un gobierno

bipartidista en donde primaba el partido conservador y el partido liberal. Esto fue uno de los

principales motivos por los cuales se ha planteado la mala gestión de este gobierno, ya que se

fomentó una política de clientelismo que impedía una respuesta cohesionada frente a la crisis

nacional. Se demuestra su gran incidencia en temas como la repartición de recursos públicos

y la inversión del presupuesto nacional. La búsqueda del gobierno por satisfacer intereses

particulares en lugar de suplir los intereses del pueblo colombiano deja entrever como el

duopolio planteado por estos partidos perjudico a Colombia fundamentado en una

democracia deficiente con una política interna incapaz de medir los conflictos.

Narcotráfico

El expresidente Virgilio Barco Vargas, presidente electo para la fecha en la que

ocurrieron los hechos referenciados en este texto, realizó a inicio de dicho año un discurso

titulado “Futuro sin narcos”. Este discurso expresó la realidad colombiana de ese momento y

aprovechó para realizar 3 grandes afirmaciones. Estas fueron: “ya no quedan en impunidad”,

“las acciones seguirán hasta cuando los violentos sean definitivamente derrotados” y

“podemos esperar un futuro libre de la amenaza del narcotráfico y del terrorismo”. Tanto el
discurso como las afirmaciones referenciaban el pueblo colombiano y su situación actual, es

así como la última sentencia no se ha cumplido hasta el día de hoy, pero se puede considerar

como la más impactante. Asimismo, las afirmaciones listadas demuestran fuertemente las

intenciones del presidente; no se tenía por objetivo dar un panorama real para el futuro de

Colombia, sino generar apoyo por el pueblo que aclamaba dicho futuro, a pesar de

considerarlo fantasioso.

Un hecho fatídico ocurrido el 4 de enero, ejemplifica de manera precisa el estado en

el que se encontraba la sociedad colombiana para la época. El secuestro de Álvaro Montoya,

hijo del secretario General de Presidencia. Con dicho suceso se logra evidenciar la

intimidación para el pueblo y gobierno de Colombia, por parte de Pablo Escobar y del cartel

de Medellín. Resulta inevitable identificar que, con acontecimientos como estos, los carteles,

grupos armados y jefes de narcotráfico, buscaban demostrar y ejercer su poder ante todo un

país, que se encontraba sometido ante la violencia.

De la misma manera se llevaban a cabo secuestros a diestra y siniestra, siendo así que

había otras 17 personas de las familias más poderosas de Medellín en esta situación. Esto solo

demuestra la necesidad y voluntad del cartel por financiar sus operaciones, sin dejar de lado

la sentencia de que ni siquiera los más poderosos de Colombia, podían librarse de ellos. Cabe

resaltar que estas acciones fueron fomentadas en respuesta a todos los allanamientos y

congelación de bienes, por parte del estado, a cualquier propiedad que se considerara

relacionada con el cartel de Medellín.

Grupos al margen de la ley

Por otra parte, los grupos al margen de la ley también tomaron participación en estos

escabrosos acontecimientos. Los azotes de mencionados grupos se remontan muchos años

atrás cerca de la época de los 60. Ejerciendo métodos violentos para alcanzar sus objetivos,
han representado en Colombia un sinónimo de desigualdad e inestabilidad social. La

presencia de grupos armados como las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de

Colombia), el ELN (Ejército de Liberación Nacional), las AUC (Autodefensas Unidas de

Colombia), entre muchos otros grupos armados al margen de la ley que generaron una ola de

violencia y destrucción en Colombia.

En el contexto de la violencia en Colombia durante la década de los 90 los gobiernos

en curso establecieron algunos caminos para reducir el accionar de estas organizaciones

delictivas. En 1990 el gobierno buscó establecer las bases para poner fin al conflicto armado

y promover la reconciliación en una sociedad fracturada como la colombiana. Los esfuerzos

por acabar con las hostilidades, promover la reconciliación, y la búsqueda de un desarrollo

sostenible fueron completamente desechados.

Mientras en los escenarios de paz se hablaba de justicia y verdad, en las calles las

organizaciones delictivas seguían infundiendo el caos. El 4 de enero de 1990 los habitantes

de la ciudad de Bogotá sufrieron momentos de zozobra, dice el tiempo: “De un momento a

otro, los asaltantes convirtieron el vehículo en un pequeño infierno. Tres personas quedaron

carbonizadas. Según testigos, los incendiarios gritaron que su acción era en protesta por el

alza en el transporte”. En este trágico incidente se refleja una creciente participación de

grupos armados como el ELN y la presión que generaban frente al estado. La violencia como

método de protesta durante los procesos de paz pone en evidencia una vez más la

incompetencia del gobierno para contener estos actos inhumanos.

Ante tales acontecimientos, también se presentó una propuesta de negociación: una

reunión entre el gobierno y el M-19, uno de los grupos armados más presente en el terror de

la sociedad colombiana. Se tenía por objetivo un proceso de paz entre las dos entidades, por

lo que se planteó una reunión, sin dejar de lado los intereses políticos del grupo. Se solicitaba
una nueva constituyente para el estado colombiano, por parte del grupo armado. Para la

actualidad, ignorante se puede considerar aquel colombiano que no conozca cómo terminó

este suceso, pero para la fecha de ocurrencia de los hechos, esto era solo una evidencia más

de la tensión política y de la fragilidad que representaba el proceso de paz para Colombia.

Colombia país atacado por tres frentes: Corrupción, guerrilla y narcotráfico

El gobierno, como entidad pública, no reflejó los valores plasmados en la

constitución, y debido a esto, el 7 de enero se realizaron investigaciones a 1,000 funcionarios

públicos de distintos rangos por enriquecimiento ilícito. Esto nos mostraba que los problemas

del país no eran únicamente externos, sino también internos, con varios indicios de

corrupción en diferentes niveles del gobierno.

Sin embargo, y aunque no se debe menospreciar la parte interna, los numerosos

problemas del gobierno colombiano con los carteles y las guerrillas no cesaron. El grupo

ELN, el 7 de enero, perpetró un atentado considerado un magnicidio, en el cual acabó con la

vida de cuatro personas, entre ellas el alcalde de la población nortesantandereana de Ábrego,

Carlos Julio Torrado Peñaranda. Junto a él, también murieron el secretario de Gobierno del

municipio, Gustavo Jácome Quintero, de 45 años; William Torrado Navarro, hijo del alcalde

y candidato a la Alcaldía; y Jorge Ortega, conductor y guardaespaldas. Este ataque demostró

que, aunque se estuviera firmando un acuerdo de paz con un grupo guerrillero, había muchos

más que seguían operando, bajo la promesa de que sus acciones eran para darle poder al

pueblo. Sin embargo, sus hechos siempre revelaban que solo buscaban poder, dinero y

tiranía.

Los responsables de una de las épocas más oscuras de Colombia y de su negativo

reconocimiento a nivel mundial fueron los cinco cárteles de narcotraficantes (Medellín, Cali,

Norte del Valle, Costa Atlántica y los Llanos). Se registró que, para el 3 de febrero, estos
cárteles tenían más de 1,900 procesos en su contra, conectando así a más de 1,500 personas,

lo que demostraba su poder operativo y económico para realizar cualquier tipo de actividad al

margen de la ley, sin ser atrapados. Y aunque el 16 de febrero los principales países

exportadores de cocaína se aliaron para que cesara esta actividad ilegal hoy en día sigue

siendo uno de los grandes problemas del gobierno colombiano.

Conclusión

A lo largo de todo el análisis, se destaca cómo los grupos al margen de la ley y el

narcotráfico sometieron a la sociedad colombiana, generando una espiral de violencia que

impactó a todo el pueblo colombiano. El gobierno de la época, con políticas frágiles y poco

eficientes, no logró contener las amenazas y la corrupción interna solo agravó la situación. La

falta de respuestas adecuadas llevó al país a una crisis prolongada que dejó cicatrices

profundas en su estructura social y política. Aunque algunos esfuerzos se realizaron, la

violencia, el narcotráfico y la guerrilla encontraron en la debilidad del estado una oportunidad

para seguir creciendo. Los efectos de esta época aún se reflejan en la Colombia actual, lo que

nos recuerda la importancia de aprender de los errores del pasado y fortaleces las

instituciones para enfrentar desafíos similares que se lleguen a presentar en el futuro.


Referencias

“1.900 procesos contra los carteles de droga”, El Tiempo, 3 de febrero de 1990, p. 6a.

“Abrego: el ELN Mata alcalde”, El Tiempo, 7 de enero de 1990, p. 12a.

“El ELN incendia bus con pasajeros”, El Tiempo, 4 de enero de 1990, p. 8a.

“Escobar secuestró a hijo de Montoya”, El Tiempo, 4 de enero de 1990, p. 1a.

“Futuro sin narcos, augura Barco”, El Tiempo, 2 de enero de 1990, p. 7a.

“Investigan a 1000 empleados por enriquecimiento ilícito”, El Tiempo, 7 de enero de 1990, p.

7a.

“Narcotráfico problema de todos”, El Tiempo, 16 de febrero de 1990, p. 1.

“Reunión de urgencia entre el Gobierno y el M-19", El Tiempo, 4 de enero de 1990, p. 7a.

Pardo, D. (2020). Paz en Colombia: por qué funcionó el acuerdo con el M-19 (y qué

diferencias tiene con el de las FARC). BBC. [Link]

america-latina-51747122

“Reunión de urgencia entre el gobierno y el M-19”, El Tiempo, 4 de enero de 1990, p. 7a.

Underwood, S. (2015). Educación y Paz en Colombia: La Capacidad de Transformar.

Iniciativa por el derecho a la educación.

[Link]

capacidad-de-transformar

También podría gustarte