El abono o estiércol de diferentes animales es una fuente importante de
nutrientes para el suelo, especialmente nitrógeno (N), fósforo (P) y
potasio (K).
1. Estiércol de vaca: Rico en nitrógeno y materia orgánica, mejora la
estructura del suelo y retiene la humedad. Su contenido en fósforo
y potasio también es significativo, aunque en menor proporción.
2. Estiércol de ovinos: Tiene un alto contenido de nitrógeno y es
especialmente valioso para enriquecer suelos que necesitan
mejorar su fertilidad. Su aplicación mejora la capacidad de
retención de agua.
3. Estiércol de cuy: Este estiércol es rico en nitrógeno y fósforo, lo
que lo hace ideal para cultivos que requieren un rápido
crecimiento. Además, su alto contenido de materia orgánica
favorece la actividad microbiana en el suelo.
4. Estiércol de gallina: Contiene una alta concentración de nitrógeno,
fósforo y potasio, siendo uno de los más potentes como
fertilizante. Su uso debe ser moderado, ya que puede ser muy
fuerte para las plantas si se aplica en exceso.
Cada tipo de estiércol aporta diferentes proporciones de estos
nutrientes, ayudando a mejorar la fertilidad del suelo, la estructura, y la
actividad biológica, lo que resulta en un crecimiento más saludable de
las plantas.
1. Estiércol de Vaca
Composición: Contiene aproximadamente un 0.5-1% de nitrógeno, 0.2-
0.5% de fósforo y 0.5-1% de potasio.
Beneficios:
Nitrógeno: Promueve el crecimiento vegetativo y la formación de hojas.
Fósforo: Fundamental para el desarrollo de raíces y la floración.
Potasio: Mejora la resistencia de las plantas al estrés y enfermedades.
Aplicación: Se suele compostar antes de su uso para reducir patógenos y
olores.
2. Estiércol de Ovinos
Composición: Aproximadamente 0.7-1.3% de nitrógeno, 0.3-0.6% de
fósforo y 0.5-0.8% de potasio.
Beneficios:
Nitrógeno: Promueve el crecimiento inicial y vigoroso de las plantas.
Fósforo: Estimula el desarrollo radicular, esencial en etapas de
crecimiento temprano.
Materia orgánica: Mejora la estructura del suelo y su capacidad de
retención de agua.
Aplicación: Se puede aplicar directamente o compostar para obtener
mejores resultados.
3. Estiércol de Cuy
Composición: Contiene alrededor de 1.2% de nitrógeno, 0.5% de fósforo
y 0.5% de potasio.
Beneficios:
Nitrógeno y fósforo: Ayudan a un crecimiento rápido y fuerte, ideal para
cultivos de ciclo corto.
Bajo olor: Menos olor que otros estiércoles, lo que lo hace más
manejable.
Materia orgánica: Aumenta la actividad biológica del suelo.
Aplicación: Puede usarse fresco o compostado, pero se recomienda la
compostación para evitar la aparición de patógenos.
4. Estiércol de Gallina
Composición: Contiene entre 2-4% de nitrógeno, 1-2% de fósforo y 1-3%
de potasio.
Beneficios:
Alto contenido en nutrientes: Proporciona un impulso significativo a los
cultivos, pero debe usarse con precaución.
Nitrógeno: Acelera el crecimiento, especialmente en cultivos de hoja.
Fósforo y potasio: Benefician la producción de flores y frutos.
Aplicación: Debe ser compostado antes de su uso para evitar
quemaduras en las plantas debido a su alta concentración.
Consideraciones Generales
Manejo del Estiércol: La aplicación debe ser cuidadosa para evitar la
sobrefertilización, que puede llevar a la contaminación del agua y
afectar negativamente el suelo.
Compostaje: Es recomendable compostar los estiércoles antes de
aplicarlos, ya que esto ayuda a reducir patógenos, mejora la estabilidad
de nutrientes y favorece la liberación gradual de estos en el suelo.
En resumen, el estiércol de estos animales es una herramienta valiosa
en la agricultura sostenible, mejorando la fertilidad del suelo y
promoviendo un crecimiento saludable de los cultivos.