Claves de seguridad eléctrica
Todos dependemos de la electricidad. Es tan necesaria como habitual para
nosotros. Por esta razón, muchas veces olvidamos o subestimamos su
capacidad de causar lesiones. ¿Sabías que incluso la corriente doméstica
puede detener tu corazón? Tenés que ser consciente de los peligros que
representa la electricidad. Seguí leyendo para conocerlos.
De hecho, la tension de la electricidad y la corriente eléctrica disponible en
departamentos, casas o locales pequeños tiene suficiente energía para
generar muerte por electrocución.
Algo tan simple como cambiar una bombilla sin desconectar la corriente
eléctrica puede ser peligroso. Incluso entrar en contacto con la parte
«energizada» del zócalo podría ser fulminante.
Es cierto que toda instalación eléctrica, sea cual sea su naturaleza, no
debería representar ningún riesgo para sus usuarios.
Se asume que los elementos de protección inherentes a ella cumplen con la
finalidad de resguardar la integridad y seguridad de las personas que la
manipulan.
Sin embargo, también es cierto que la seguridad eléctrica de nuestros
hogares o lugares de trabajo puede verse afectada por numerosos factores
que, de no tenerse en cuenta, pueden provocar accidentes graves.
Seguí leyendo e informate sobre las claves de seguridad eléctrica que
siempre debés tener en cuenta.
¿QUÉ NECESITO SABER SOBRE LA
SEGURIDAD ELÉCTRICA?
En primer lugar, recordá que todos los sistemas eléctricos tienen el
potencial de causar daño.
La electricidad puede ser «estática» o «dinámica». La electricidad dinámica
es el movimiento uniforme de los electrones a través de un conductor. Esto
es lo que conocemos como corriente eléctrica.
Los conductores son materiales que permiten el movimiento de la
electricidad a través suyo. Los metales son, en general, los elementos
conductores más utilizados.
Tené en cuenta que el cuerpo humano también es un conductor.
Todas las instalaciones eléctricas sufren desgaste con el paso del tiempo.
Los conductores, ya sean cables o alambres, interruptores, tomas, y
térmicas requieren una revisión periódica.
Los materiales usados en una instalación eléctrica cuentan con una vida útil
estimada de 20 años. Pequeñas sobrecargas externas (estas suceden, por
ejemplo, cuando conectamos demasiados artefactos) podrían acortar la vida
de los componentes eléctricos de la instalación.
NORMAS BÁSICAS DE SEGURIDAD
ELÉCTRICA
Debemos asegurarnos siempre de que el equipo esté conectado a tierra
correctamente. La conexión a tierra proporciona un camino alternativo para
que la electricidad siga, en lugar de atravesar a una persona.
Si usamos electricidad en un ambiente o espacio húmedo, incluyendo
interiores, la mejor idea es contar con un gabinete estanco o caja estanca.
Seguí las reglas de oro de la seguridad eléctrica:
1. No manipules conductores expuestos que tengan 50 voltios o más.
2. Asegurate de que el equipo eléctrico esté enchufado
correctamente, conectado a tierra y en buen estado de
funcionamiento.
3. Los cables de extensión no se pueden usar como cableado
permanente y se deben quitar después del uso temporal para una
actividad o evento.
4. Los equipos de alta corriente, como los calentadores de espacios y
los acondicionadores de aire portátiles, deben enchufarse
directamente en los receptáculos de pared permanente, no en
extensiones.
5. No accedas, uses ni alteres el servicio eléctrico de ningún edificio,
incluidos los paneles de interruptores, a menos que estés
específicamente calificado y autorizado para hacerlo. Los riesgos
en este sentido son potencialmente devastadores.
6. Los ambientes húmedos pueden aumentar el riesgo de una
descarga eléctrica, por lo que debemos tener extremo cuidado al
trabajar con electricidad en estos casos
¿Qué podés hacer para mantenerte seguro? Evitá realizar por tu cuenta las
siguientes actividades:
1. Trabajar con conductores expuestos que transporten 50 voltios o
más.
2. Hacer reparaciones o alteraciones a cualquier equipo eléctrico.
3. Abrir el estuche o quitar las barreras de protección de cualquier
equipo que utilice electricidad.
4. Restablecer un disyuntor disparado (cuando se te corta la luz y
solo buscas recuperarla levantando el interruptor) o reemplazar un
fusible quemado.
Siempre debés contar con una persona calificada para que realice
estas tareas.