Tema 2
¡Sé una persona madura!
Objetivo: El formador ayudará a los catequistas a conocer los
fundamentos de la madurez humana y el camino a
seguir en la búsqueda por alcanzarla.
Desarrollo del tema
Experiencia Humana
Iniciamos nuestra reunión leyendo el poema “Desiderata” (”Las cosas que se
desean”) escrito por Max Ehrmann en 1927. Existe una versión en audio
declamada por Arturo Benavides que puede utilizarse con buenos resultados para
el grupo. Le pedimos al grupo que elija la frase que más le haya gustado.
Desiderata
Camina plácido entre el ruido y la prisa,
y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto sea posible y sin rendirte,
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad en una manera serena y clara;
y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia historia.
Esquiva a las personas ruidosas y agresivas,
pues son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado;
pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes;
mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea;
ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños;
mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe;
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales;
la vida está llena de heroísmo.
Sé sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto,
y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces
y desengaños es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años,
abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja
en las adversidades repentinas.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo;
no menos que las plantas y las estrellas,
tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él;
y sean cualquiera tus trabajos y aspiraciones
conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos
el mundo es todavía hermoso; sé cauto y esfuérzate por ser feliz.
Al concluir el poema, invitamos a cada persona a que nos comparta la frase que
más le agradó. De ser posible, alguien va escribiéndolas en un pliego de papel con
letra visible para todo el grupo.
Iluminación
Anteriormente y a consecuencia del origen del término "madurez", el cual proviene
del mundo agrícola y significa “la sazón de los frutos”, se identificaba a la madurez
con la vida adulta y como consecuencia de los años acumulados a lo largo del
tiempo vivido; concepción que resulta insuficiente y muy cuestionada. ¿Hasta qué
punto se puede decir de todos y de cada uno de los que ha llegado a la edad
adulta que son maduros? La persistencia de reacciones infantiles, la inestabilidad
emocional y la pérdida de sentido de la vida presente en un buen número de ellos,
lo ponen en duda. Por otro lado, también podemos decir y aceptar que conocemos
a niños, adolescentes y jóvenes que sin los suficientes años para llamarse adultas,
dan claras muestras de madurez humana (Cfr 1 Tim 4, 12).
A) Madurez humana
La madurez es el logro equilibrado e integral entre las distintas dimensiones del ser
humano (física, psicológica, social y espiritual), que ha de conseguir en cada
momento de su vida (infancia, adolescencia, juventud, adultez, ancianidad)
generado en la relación, diálogo y comunicación con los demás, con lo creado,
consigo mismo y con Dios, asumiendo adecuadamente los distintos papeles y roles
que la persona se encuentra llamada a desempeñar y en la superación de los retos
que el ambiente y la sociedad le presentan y a los que tiene que dar respuesta (Cfr
OT 11). De esta forma, la madurez se convierte en nuestra vida en el motor que
impulsa el proceso de crecimiento y enriquecimiento personal que nos lleva a vivir
plenamente la vida.
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B) Pilares de la madurez humana
El ser humano "es capaz de conocerse, de poseerse y de darse libremente y entrar
en comunión con otras personas; y es llamado, por la gracia, a una alianza con su
Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor que ningún otro ser puede dar
en su lugar" (CEC 357).
Podemos reconocer siete pilares que dan soporte al desarrollo de la madurez en
cada persona. Los siete se complementan y pueden dar surgimiento a otros más.
Todos ellos son importantes y no se puede prescindir de ninguno y si uno de ellos
estanca su sano crecimiento, paraliza a los demás y entonces el logro de la
madurez se dificulta.
Aceptación de sí mismo.
La persona madura acepta y reconoce sus cualidades y defectos. Acepta su
realidad personal, familiar y social. El aceptarse no significa que renuncie a la tarea
de superarse como persona (Cfr Lc 18, 9-14).
Autonomía personal.
La persona madura toma decisiones por sí misma (Cfr Eclo 15, 14), escucha las
opiniones de los demás y decide lo que en conciencia es más benéfico para su
vida, valorando el impacto que esto tenga en los demás (Cfr COS/135).
Estabilidad emocional.
La persona madura maneja sus sentimientos y emociones (los pone en sus
manos), sin tratar de reprimirlos o evadirlos; prefiere mantenerlos dentro de los
límites en que le construyen (Cfr CEC 1 771).
Sociabilidad.
La persona madura reconoce que por su íntima naturaleza es un ser social que
despliega sus cualidades al relacionarse con los demás con una actitud abierta,
afectuosa y servicial (Cfr GS 12).
Fuerza de voluntad.
La persona madura se esfuerza por buscar libremente la verdad, encamina su vida
hacia la plenitud, se empeña en superar las dificultades y manifiesta una gran
alegría e ilusión por vivir felizmente (Cfr COS/15).
Sexualidad integrada.
La persona madura reconoce el valor y la función de la sexualidad dentro de la
dinámica del amor. Evita identificarla con la genitalidad o confinarla sólo al aspecto
físico, cosificar a las personas, etc. "El amor hace que el hombre se realice
mediante la entrega sincera de sí mismo. Amar significa dar y recibir lo que no se
puede comprar ni vender, sino sólo regalar libre y recíprocamente" (Carta a las
Familias Gratissimam sane, 11).
Actitud propositiva.
La persona madura se propone metas en su vida y camina hacia ellas con
serenidad y constancia (Cfr Eclo 2, 2).
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C) Pasos para lograr la madurez
San Agustín, gran pensador y filósofo, hombre de su tiempo y de todos los
tiempos, nos ha sugerido el camino a seguir para lograr la madurez humana a que
estamos invitados todos y cada uno de nosotros. Él propone tres pasos esenciales
para encaminarnos a la madurez humana: "Conócete, acéptate, supérate".
Conócete.
Conocernos en lo más íntimo de nuestro ser. Aunque se trata de un proceso que
se prolonga a lo largo de toda la vida, es un camino que se logra revisándonos día
tras día, sin afán de aparentar nada, siendo muy sinceros con nosotros mismos y
llegando a la realidad de nuestra vida.
Acéptate.
Para seguir adelante y encaminarse hacia la madurez, se debe contar con un punto
inicial de partida. Es la realidad que actualmente vivimos; ésta que a través del
paso anterior hemos logrado conocer. Ha de quedarnos muy claro que San Agustín
dice aceptar, él no dice resignarse. Porque entre aceptar y resignarse hay una
diferencia muy grande. Resignarse consiste en reconocer cómo somos y creer que
ya no se puede cambiar; algo parecido a pensar que aquello es superior a nuestras
fuerzas. Una persona resignada es aquélla que aún no se ha aceptado. Porque
aceptarse es reconocer lo que uno es y estar dispuesto a cambiar, a
transformarse, a ser otro, a convertirse.
Supérate.
Una vez que hemos aceptado lo que somos y hemos decidido cambiar para ser
mejores, entonces puede venir la superación, el trabajo constante y continuo para
crecer hacia la plenitud.
Expresión de la fe
Pistas para el compromiso
"Como la palma de mi mano". Cada persona dibujará en una hoja de papel el
contorno de su mano. Luego, sin mirar la palma de su mano, le agregará al dibujo
los pliegues, cicatrices, lunares, etc. que en ella tiene. A continuación, se les invita
a mirar su dibujo y pensar en qué tanto se conocen a sí mismos (a partir de este
momento se puede poner música instrumental de fondo, para facilitar la
interiorización).
Ahora, se les pide que cada quien escriba su nombre en el lado que corresponde a
la muñeca de la mano dibujada. Y se les invita a pensar "ésta- éste, soy yo", "ésta
es mi realidad". Se les ha de motivar a aceptar esa realidad como el punto de
partida que hoy tienen para seguir adelante y avanzar hacia la madurez de su
persona.
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Como siguiente paso del ejercicio, se les pide identificar cuáles son sus mayores
necesidades actuales en relación a cada dimensión de su persona: Física,
psicológica, social y espiritual. Y se les invita a escribir en el espacio
correspondiente al dedo meñique su mayor necesidad relacionada con lo físico; en
el anular la relacionada con lo psicológico; en el medio con lo social; y en el índice
con lo espiritual. El espacio del dedo pulgar lo dejamos en blanco, invitándolos a
pensar que ahí Dios ha de escribir lo demás que Él sabe que necesitamos.
Cada quien ha de contemplar su trabajo. Ahí están los pasos sugeridos por San
Agustín: Conócete, acéptate, supérate. Lo que sigue en el camino de la vida,
depende de cada quien.
Pistas para la celebración
Se coloca el grupo de frente a un Cristo (de preferencia de tamaño grande) y
juntos cantamos: "En Jesús puse toda mi esperanza".
En Jesús Puse Toda Mi Esperanza, Puso En Mi Boca Un Canto Nuevo,
El Se Inclino Hacía Mí, Una Alabanza a Nuestro Dios,
Y Escucho Mi Clamor, Muchos Verán Y Creerán,
Y Escucho Mi Clamor... Y En Jesús Confiarán...
En Jesús Puse Toda Mi Esperanza, En Jesús Puse Toda Mi Esperanza,
El Se Inclino Hacía Mí, El Se Inclino Hacía Mí,
Y Escucho Mi Clamor, Y Escucho Mi Clamor,
Y Escucho Mi Clamor... Y Escucho Mi Clamor...
Me Sacó De La Fosa Fatal, En Tí Se Gozan Y Se Alegran,
Del Fango Cenagoso; Todos Los Que Te Buscan;
Acentó Mis Pies Sobre La Roca, Repitan sin cesár,
Mis Pasos Consolidó... ¡Qué Grande Es Nuestro Dios!
En Jesús Puse Toda Mi Esperanza, En Jesús Puse Toda Mi Esperanza,
El Se Inclino Hacía Mí, El Se Inclino Hacía Mí,
Y Escucho Mi Clamor, Y Escucho Mi Clamor,
Y Escucho Mi Clamor... Y Escucho Mi Clamor...
Luego se proclama la lectura de Lc 18, 9-14, dejando un momento para la
reflexión personal, en silencio.
Se invita a los asistentes a compartir su reflexión con los demás.
Continuando con nuestra celebración, proclamamos juntos, a una voz, la oración
"En busca de sentido para la vida" (la usamos en la sesión anterior), en tanto cada
uno pasa y, con cinta adhesiva, coloca su dibujo en la base del Cristo. Terminamos
nuestra sesión cantando: "Alma misionera".
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"Alma misionera"
Señor toma mi vida nueva Estribillo
antes de que la espera
desgaste años en mi. Llévame donde los hombres
necesiten tu palabras
Estoy dispuesto a lo que quieras necesiten mis ganas de vivir
no importa lo que sea donde falte la esperanza
tu llámame a servir donde todo sea triste
simplemente por saber vivir
Estribillo
Así en marcha iré cantando
Llévame donde los hombres por pueblos predicando
necesiten tus palabras tu grandeza señor.
necesiten mi ganas de vivir Tendré mis manos sin cansancio
donde falte la esperanza tu historia entre mis labios
donde todo sea triste tu fuerza en la oración
simplemente por no saber vivir
Estribillo
Te doy mi corazón sincero
para gritar sin miedo Llévame donde los hombres
lo hermoso que es tu amor. necesiten tus palabras
Señor tengo alma misionera necesiten mis ganas de vivir
condúceme a la tierra donde falte la esperanza
que tenga sed de vos donde todo sea triste
simplemente por saber vivir
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Desiderata
Camina plácido entre el ruido y la prisa,
y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto sea posible y sin rendirte,
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad en una manera serena y clara;
y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia historia.
Esquiva a las personas ruidosas y agresivas,
pues son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado;
pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes;
mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea;
ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños;
mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe;
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales;
la vida está llena de heroísmo.
Sé sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto,
y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces
y desengaños es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años,
abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja
en las adversidades repentinas.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo;
no menos que las plantas y las estrellas,
tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él;
y sean cualquiera tus trabajos y aspiraciones
conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos
el mundo es todavía hermoso; sé cauto y esfuérzate por ser feliz.
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Subraya la frase que más te agradó, comparte y escribe el por qué.
Contesta las siguientes preguntas, escribe tus respuestas.
1.- ¿Cuáles son tus cualidades y defectos? ¿Te consideras una buena o mala
persona? ¿Cómo es tu relación familiar? ¿Eres una persona sociable? ¿Qué
haces para superarte como persona?
2.- ¿Tomas decisiones por tí misma? ¿Escuchas las opiniones de los demás?
¿Decides lo que en conciencia es más benéfico para tu vida? ¿Valoras el
impacto que esto tenga en los demás?
3.- ¿Cómo manejas tus sentimientos y emociones? ¿Los reprimes o evades?
4.- ¿Utilizas tus cualidades para relacionarte con los demás con una actitud abierta,
afectuosa y servicial?
5.- ¿Te esfuerzas por buscar la verdad? ¿Eso ayuda en tu vida hacia la plenitud?
¿Cómo superas las dificultades? ¿Manifiestas alegría e ilusión por vivir
felizmente?
6.- ¿Qué valor le das a la función de la sexualidad dentro de la dinámica del amor:
la identificas con la genitalidad, la confinas sólo al aspecto físico, cosificas a las
personas? ¿Qué significa para ti Amar?
7.- ¿Cuáles son tus metas actualmente? ¿Caminas hacia ellas con serenidad y
constancia?