1.
Pulverizadores
Los avances de los sistemas mecánicos de las primeras décadas del siglo XX dieron
paso a la tecnología automotriz, que aportó herramientas de gran valor para la
industria agrícola. Esto dio pie para que surgieran los primeros modelos de
pulverizadores modernos y robustos, en la década de 1980 y 1990, hasta convertirse
en recursos ampliamente utilizados y recomendados en el siglo XXI.Hoy en día,
encontramos con grandes avances en esta área, llevando a la tecnología de
pulverización a estados como:
Pulverizadoras mochilas: equipos portátiles que se llevan en la espalda, permitiendo
una aplicación precisa y ágil en áreas de difícil acceso.
Pulverizadores turbos: utilizando un sistema de ventiladores y boquillas de alta presión
para crear una fina pulverización que se dispersa uniformemente sobre los cultivos.
Pulverizadores de barras: cuentan con una estructura en forma de barra equipada con
múltiples boquillas, que se monta en la parte trasera de un tractor u otro vehículo
agrícola. Permiten una aplicación uniforme y rápida en filas de cultivo, optimizando el
tiempo y los recursos.
Pulverizador autopropulsado: vehículos equipados con un sistema de pulverización y
tanques de almacenamiento de productos químicos. Son altamente eficientes para la
aplicación en grandes extensiones de cultivos y ofrecen características avanzadas,
como sistemas de navegación y control de dosis.
Pulverizador autónomo: aprovechando tecnologías como inteligencia artificial y
robótica, para realizar la aplicación de forma autónoma, sin la necesidad de un
operador humano.
. Drones y robots agrícolas
Se trata de otra innovación tecnológica general que cobra una importancia especial en
la industria agrícola. Por medio de esta se logra el funcionamiento remoto e inteligente,
ya que permiten supervisar las parcelas en todo momento y obtener datos de interés
sobre las condiciones y realidades de las mismas