CARTA A LOS GÁLATAS
Galacia era una región más o menos extensa del centro de Asia Menor que corresponde
con la planicie central de la actual Turquía. En tiempos de Pablo la provincia romana que
recibía ese nombre se extendía hacia el sur y abarcaba también los territorios de Derbe,
Listra, Iconio y Antioquía de Pisidia.
Los gálatas eran los galatai de los griegos y los galli de los romanos; eran un grupo
asiático (hermanos en origen de los celtas occidentales) que debieron llegar a la región
central de Asia Menor (Turquía) poco antes de Alejandro Magno (357 – 323 a.C.) y se
helenizaron a continuación.
Pablo entra en contacto con los gálatas en su primer viaje misionero (años 45-49)
evangelizando el sur de la provincia. Debió ser en su segundo viaje (años 50-52), cuando
les predicó detenidamente. Entretanto llegaron a Galacia algunos judíos cristianos
aferrados a sus tradiciones religiosas (los llamados Judaizantes), que pensaban ser
necesario para la salvación el cumplimiento de las obras de la Ley de Moisés,
especialmente la circuncisión (5,2).Es probable que algunos de esos “falsos hermanos”
pretendieran corregir la doctrina de San Pablo en las comunidades cristianas fundadas
por él.
Contenidos teológicos:
El evangelio: el evangelio aparece como un valor en sentido absoluto, ante el cual
se ha de ceder en todo lo demás. El evangelio participa de la trascendencia de
Dios. No existe otro evangelio, como tampoco existe otro Dios u otro Cristo (1,6-9).
El evangelio no es un producto humano (1,11) pero está destinado al hombre.
Pablo se sentirá siempre relacionado con el evangelio que tiene que vivir y
anunciar. Lo anuncia a los paganos pero sin imponerles las normas judías.
La fe y la ley: el evangelio es acogido mediante la apertura de la fe. La salvación
operada en Cristo es para todas las criaturas humanas que acojan le fe en
Jesucristo. La fe lo es todo, y es la fe de Jesucristo. Las obras y la ley, practicadas
o no, no guardan proporción con los efectos de la justificación. El cristiano, al
acoger a Cristo entero, acoge también y hace suyo el abandono total, filial y activo
de Cristo respecto al Padre. De esta compenetración con Cristo, la fe del cristiano
se actualiza a través del amor y es una energía que cualifica su vida (5,6).
La vida de hijos de Dios: Cristo, comunicando su Espíritu al cristiano que lo acoge
y asimila a través de la fe, lo hace hijo de Dios (3,26-28). La situación de hijos se
alcanza mediante el bautismo, se desarrolla dinámicamente y se lleva a la vida
concreta mediante la presión del Espíritu. A los hijos de Dios, que han dejado de
ser esclavos, les corresponde de manera particular la característica de la libertad.
La libertad es la capacidad oblativa del cristiano respecto a los demás (5,13). La
libertad se contrapone a lo que Pablo llama “las apetencias de la carne” (5,16). La
carne que busca su propio provecho y toma su propio egoísmo como su absoluto.
En definitiva, el yo del hombre-carne se convierte en su ídolo y de esta forma el
hombre se hace ídolo de sí mismo.
El cristiano, hijo y libre, es guiado por el Espíritu. Como tal mantiene toda su vida
una conducta (5,22-23) y la fe que obra por medio del amor (5,6). Aceptando a
Cristo que se entrega totalmente en la cruz, el cristiano abdica ya de una vez para
siempre de su egoísmo (5,24; 3,1; 6,14-17).
Esquema:
(I) Introducción (1,1-11)
(A) Formula inicial (1,1-5)
(B) Asombro (1,6-7), anatema (1,8-9), transición (1,10-11)
(II) Narratio: la llamada histórica de Pablo a predicar el evangelio (1,12 – 2,14)
(A) El evangelio de Pablo no es de origen humano (1,12-24)
(B) El evangelio de Pablo fue aprobado por los jefes de la iglesia de Jerusalén
(2,1-10)
(C) El evangelio de Pablo puso en tela de juicio la falta de coherencia de Pedro
en Antioquía (2,11-14)
(III) Propositio: el evangelio de Pablo expuesto (2,15-21)
(IV) Probatio: en el plan de Dios, la humanidad se salva por la fe, no por la ley (3,1
– 4,31)
(A) La experiencia de los gálatas al recibir primero el Espíritu (3,1-5)
(B) La experiencia de Abrahán y las promesas que Dios le hizo (3,6-26)
(C) La experiencia de los cristianos en el bautismo (3,27-29)
(D) La experiencia de los cristianos como hijos de Dios (4,1-11)
(E) La experiencia de los gálatas en su relación con Pablo (4,12-20)
(F) La alegoría de Sara y Agar (4,21-31)
(V) Exhortatio: sección exhortatoria (5,1 – 6,10)
(A) Aviso: conservad la libertad que tenéis en Cristo (5,1-12)
(B) Advertencia: no caminéis según la carne, sino según el Espíritu (5,13-26)
(C) Consejo: la manera correcta de usar la libertad cristiana (6,1-10)
(VI) Postscriptio: firma de Pablo y resumen; bendición de despedida (6,11-18)