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Iconoclasia y Patrimonio en Colombia

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Cuadiernu

REVISTA INTERNACIONAL DE PATRIMONIO, MUSEOLOGÍA SOCIAL, MEMORIA Y TERRITORIO

revista de la ponte-ecomuséu no9 2021


Cuadiernu
REVISTA INTERNACIONAL DE PATRIMONIO, MUSEOLOGÍA SOCIAL, MEMORIA Y TERRITORIO

comité editorial
dirección | Jesús Fernández Fernández (University College London/La Ponte-Ecomuséu)
Secretaría | Carmen Pérez Maestro (Universidad de Vigo)
conSejo | Pablo Alonso González (CSIC); Óscar Navajas (Universidad de Alcalá de Henares); Laura
Bécares Rodríguez (La Ponte-Ecomuséu); Llorián García Flórez (Universidad de Oviedo); Andrés
Menéndez Blanco (El Teixu. Rede pal Estudiu y Defensa de la Llingua Asturllionesa); Carlos Suari
Rodrigue (Universitat Rovira i Virgili); Sebastián Vargas Álvarez (Universidad del Rosario, Colombia).

comité científico
Gema Adán Álvarez (UNED); Julio Concepción Suárez (RIDEA); Alejandra Korstanje (Instituto Superior
de Estudios Sociales, CONICET/UNT, Argentina); Javier Fernández Conde (Universidad de Oviedo);
Margarita Fernández Mier (Universidad de Oviedo); Armando Graña García (IES Arzobispo Valdés
Salas); Alexander Herrera Wassilowsky (Universidad de los Andes, Colombia); Jesús Ruiz Fernández
(Universidad de Oviedo); Gabriel Moshenska (University College London)

edita
la Ponte-ecomuSéu
[Link]
Villanueva de Santu Adrianu s/n CP 33115 (Asturias, España)
Correo electrónico info@[Link]
Tfno.: 985 761 403

diSeño y maquetación | Amelia Celaya

Obra bajo licencia Creative Commons

3.0 ES
Más información en: [Link]

La revista Cuadiernu está indexada en las siguientes bases de datos: Directory of


Open Access Journals (DOAJ), European Reference Index for the Humanities and ISSN-e: 2340-6895
Social Sciences (ERIHPLUS), Information Matrix for the Analysis of Journals (MIAR), ISSN: 2444-7765
Sherpa/Romeo, Biblioteca Nacional de España, Clasificación Integrada de Revistas D.L.: AS-04305-2014
Científicas (CIRC), Catálogo de la Red de Bibliotecas Universitarias (REBIUN),
Worldcat, Dulcinea, Dialnet y Latindex, entre otras. Diciembre 2021
sumario
4 Editorial

Artículos
11 Una experiencia piloto en el ámbito museológico
de Cataluña: el Museo Comunitario de Cabrils
(Barcelona)
35 Una fortificación en el alto valle del río Támega
(Ourense): a Ceada das Chás/ Castelo de Lobarzán
69 Arqueología comunitaria en un contexto de
conflicto: el proyecto Santa María de la Antigua del
Darién (Chocó, Colombia)

Notas
108 Patrimonio de la guerra civil española: una tarea
pendiente en los planes de actuación. Apuntes
sobre el refugio antiaéreo de Alcalá de Henares
122 Apuntes sobre la iconoclasia monumental
contemporánea en Colombia
138 De cómo hacer un ecomuseo sin saberlo: las
nabatas del río Gállego
146 Entrevista
a Sebastián Vargas Álvarez
Apuntes sobre la iconoclasia
monumental contemporánea
en Colombia
Carolina Vanegas Carrasco
Centro de investigaciones en Arte y Patrimonio CIAP (CONICET- UNSAM) /
Universidad Nacional de San Martín, Buenos Aires, Argentina.
(cvanegas@[Link])

Resumen
El texto reúne un conjunto de preguntas y respuestas realizadas en
mesas de debate y conversatorios surgidos a raíz del derribamiento e
Palabras clave intervención de varios monumentos conmemorativos en el marco del
Monumentos paro nacional de Colombia. En los pies de página se referencian los
conmemorativos, vínculos a estos debates para dar acceso a otros puntos de vista, lo cual
iconoclasia, protesta responde a la convicción de que el patrimonio solo tiene sentido si está
social, Colombia. en permanente debate.

122 cuadiernu no 9
Abstract
The text brings together a set of questions and answers emerged in
roundtables and conversations that arose as a result of the demolition
Keywords and intervention of several commemorative monuments in the framework
Commemorative of the national strike in Colombia. These debates are referenced in the
monuments, iconoclasm, footnotes to give access to listen to other points of view, which responds to
social protest, Colombia. the conviction that heritage only makes sense if it is in permanent debate.

Desde fines de 2019 ha tenido lugar –de mane- tir de lo que otros comentaban. En los pies de
ra intermitente debido a la pandemia– la pro- página pueden encontrar las referencias com-
testa social más grande que ha experimentado pletas a las instancias mencionadas con el fin
Colombia en su historia reciente. En este marco de que puedan también acercarse a otras voces
se ha producido una destrucción de monumen- que complementan o discuten mis puntos de
tos conmemorativos inédita, un fenómeno que vista. Esta decisión se hace eco de la propuesta
ha abierto muchas discusiones públicas sobre el del historiador inglés James Young, un autor
patrimonio, la memoria, la historia y su relación fundamental para entender las relaciones en-
con el presente. Si bien el proceso de reflexión tre monumento y memoria en la Alemania de
histórica siempre se hace desde el presente, la posguerra, quien asegura que el mejor memo-
actual inestabilidad e incertidumbre me llevó rial alemán contra la era fascista y sus víctimas
a considerar para este texto la necesidad de un “no es sólo uno, de las decenas que existen, sino
formato que –lejos de plantear hipótesis y con- el debate irresoluble sobre qué tipo de memoria
clusiones– diera cuenta de la contingencia del conservar, cómo hacerlo, en nombre de quién y
momento que atravesamos. Es por ello que reu- con qué fin” (Young, 1992: 2070).
ní un conjunto de preguntas y respuestas gene-
radas en conversatorios y debates que tuvieron ¿Qué es un monumento en el contexto
lugar entre mayo y julio de 2021, es decir, de contemporáneo? 1
manera contemporánea a la mayoría de estos La etimología de la palabra monumento impli-
derribamientos e intervenciones. En general ca recordar y advertir a partir de una marca en
escribía respuestas posibles a las preguntas, un espacio común, en ese sentido su función es
pero en algunas ocasiones las modifiqué a par- activar una memoria a partir de un signo ma-

notas 123
terial. Esta esencia de lo monumental no se gencia depende de la continua reactivación de
ha modificado. Sin embargo, históricamente el su sentido original o la atribución de otro senti-
ejercicio de creación de esas marcas para la me- do, que incluso puede ser opuesto al que le die-
moria –que acompañaron la consolidación de ron sus comitentes.
los estados nacionales durante los siglos XIX y Los monumentos decimonónicos responden
XX– fue ejercido por las élites políticas y econó- a una lógica triunfalista, en la que los aconte-
micas. Para crearlas se recurrió a la escultura cimientos y personajes rememorados presen-
figurativa en bronce y mármol, usualmente re- tan una narrativa de la historia centrada en
curriendo a referentes del pasado e instrumen- la ejemplaridad de los “grandes hombres” y en
talizando su memoria, para extender discursos ellos se manifiesta la confianza en los ideales de
que sostuvieran sus propias narrativas. Es así “civilización y progreso” que caracterizaron las
que hacen más referencia a quienes los mandan narrativas del momento. Este modelo se que-
hacer que al pasado al que se refieren. Es por bró en la segunda mitad del siglo XX, después
eso que desde su misma creación, muchos de de la Segunda Guerra Mundial. En ese senti-
esos monumentos fueron debatidos, atacados do las memorias de los postergados y el reco-
o contestados, si bien no siempre quedaron las nocimiento de procesos históricos vergonzosos
huellas de estas intervenciones en su materia- como el holocausto judío, fueron procesos que
lidad, o no las podemos reconocer fácilmente si también se manifestaron en el espacio público
no los estudiamos. Su ubicación en el espacio con el ánimo de no permitir que las siguientes
urbano hace que las prácticas ciudadanas o gu- generaciones olviden esos hechos históricos. Es
bernamentales olviden, activen o transformen así que surgió el concepto de antimonumento,
los sentidos que puede tener una obra. Su vi- no en oposición al sentido de recordar y advertir

1
Conversatorio “Monumentos e historia pública: relatos posibles en la protesta social en Colom-
bia”, organizado por la International Federation for Public History, 10 de junio de 2021. Disponible en
[Link]
2
Charla “In-visibilidades de la estatua doble del prócer colombiano Antonio Nariño”, en el espacio “Club de
lectura Historias del Sur”, organizado por la Subgerencia Cultural del Banco de la República, Pasto, Colombia,
30 de junio de 2021.
3
Conversatorio #IconoclasiayResistencia-Resignificación de Monumentos en el Suroccidente Colombiano. Or-
ganizado por la Asociación de Estudiantes de Filosofía del Suroccidente Colombiano (FICVAN), 11 de mayo de
2021. Disponible en [Link]

124 cuadiernu no 9
que tenía el monumento, sino principalmente desde ese momento y hasta hoy se llama Plaza
al del tipo de memoria que se rescata, que ya no de Bolívar– fue interpretada como una afrenta
es la celebratoria sino la reflexiva y crítica con para quienes se habían opuesto políticamente a
un pasado conflictivo. éste. Los restos de Bolívar, muerto en 1830, se
habían trasladado en 1842 a Caracas y la insta-
¿Cómo funciona la producción de pre- lación de la estatua se leía como un “regreso” de
sencia en este tipo de imágenes? Y ¿de Bolívar. Es así que ante los sucesivos ataques a
qué manera esta producción de presen- la estatua decidieron ponerle guardia para pro-
cia implica un proceso de recepción y tegerla. En este caso se puede ver, por una par-
de participación activa del receptor? 2 te, esta sustitución en el sentido de la recepción
Las estatuas son un tipo de representación que activa de los ciudadanos al atacar el “cuerpo”
fácilmente suplanta a su referente; sin embar- del representado, pero principalmente se ata-
go, es una imagen que poco tiene que ver con caban las ideas políticas de Tomás Cipriano de
la persona monumentalizada: representa por Mosquera quien, como presidente de la repú-
una parte los intereses de los comitentes y por blica del momento, se atribuyó la prerrogativa
otro la imagen se presenta a sí misma como de usar la memoria de Bolívar en su beneficio
algo más potente que el referente. La creación (Vanegas, 2011). Desde entonces y hasta la ac-
de monumentos es un acto político que durante tualidad este monumento ha sido soporte de los
el Antiguo Régimen se entendía en el orden de más variados homenajes, celebraciones e inter-
la dominación (el único con derecho a la efigie venciones que modifican sus sentidos constan-
pública era el rey) y durante la república, en el temente y tienen una estrecha relación con las
orden de la instrucción. Se hablaba de la “peda- disputas del presente (Figura1)
gogía de las estatuas” para inculcar esas “histo-
rias patrias”, sin embargo, eso no quiere decir ¿Cómo entender la relación “iconocla-
que los monumentos desde su creación y a lo sia-resistencia” en el marco de la resig-
largo del tiempo no se instrumentalizaran con nificación de monumentos en el espacio
otros sentidos, incluso opuestos. público en la época actual? 3
Podemos ilustrar estas ideas con un mo- Para entender esta relación entre iconoclasia y
numento conmemorativo paradigmático en resistencia en la época actual, nos podemos de-
Colombia que es la estatua de Simón Bolívar tener en uno de uno de los derribamientos más
encargada al escultor Pietro Tenerani. Cuando paradigmáticos de los últimos años en el país.
la obra llegó a la ciudad, su instalación en el La estatua del conquistador español Sebas-
espacio público más importante del país –que tián de Belalcazar se erigió en 1937 con motivo

notas 125
lizada por los indígenas Misak, quienes habita-
ban el territorio 500 años antes del arribo de los
españoles. Es el principal sitio arqueológico de
la región. El 16 de septiembre de 2020 fue de-
rribada después de un juicio político simbólico a
Belalcazar por genocidio por parte de los Misak
quienes establecieron además que el Cerro de
Tulcán debía honrarse como Territorio Sagra-
do4 (Figura 2). Pero la protesta no terminaba
ahí, en la circular que convocaba a acompañar
la protesta se denunciaba el asesinato de más
Figura 1 Concentración en rechazo al asesinato de líderes de 700 líderes sociales y defensores de derechos
sociales en la Plaza de Bolívar, 6 de julio de 2018. Fuente: humanos, entre ellos 270 pertenecientes a los
[Link]
sociales-colombia-cifras-defensoria-motivos-somos-defensores pueblos indígenas. Asimismo que, “en lo corri-
do del 2020 van 53 masacres, esto sumado a la
explotación indiscriminada de la madre tierra,
el incumplimiento del acuerdo de paz, el incum-
plimiento de los acuerdos con el movimiento in-
dígena, con los sectores campesinos, sociales y
sectores populares del país” 5.
La alcaldía de Popayán ofreció una recom-
pensa para capturar a quienes habían derri-
bado la estatua y anunció su restitución inme-
diata. Ante el gran impacto que el caso tuvo en
los medios, intervino el Ministerio de Cultura a
Figura 2 Capturas de pantalla del video del derribo de la estatua través del Instituto Colombiano de Antropología
e Historia de Colombia (ICANH) desde donde,
del conquistador Sebastián de Belalcázar en Colombia. Imagen:
[Link]/marthaperaltae
Fuente: [Link] reuniones entre las partes de por medio, se esta-
misak-derribar-estatua-conquistador-belalcazar bleció que el Morro de Tulcán está protegido por
ley como zona arqueológica de la Nación, por lo
de los 400 años de la ciudad de Popayán, al sur tanto, no puede intervenirse sin previa autoriza-
occidente de Colombia. Fue ubicada sobre el ce- ción. Más allá de esta situación, que aún está por
rro de Tulcán, que resguarda una pirámide rea- resolverse, la polémica levantada por la destruc-

126 cuadiernu no 9
mulo Rozo. La estatua de Belalcázar de Victo-
rio Macho (quien salió de España durante la
dictadura de Primo de Rivera) había sido pro-
yectada para ser ubicada en la plaza central.
No sabemos aún porqué cambió este plan, pero
este ejemplo muestra que no basta con atribuir
la creación de la obra a una “elite hegemónica”,
pues también hay conflictos entre las elites y
todos los monumentos suelen ser objeto de dis-
puta desde su misma creación.
Figura 3 Indígenas de la comunidad caucana Misak derribaron la
estatua del conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada, Creo que el pueblo Misak y el Movimiento de
ubicada en pleno centro de Bogotá. Autoridades Indígenas del Suroccidente (AISO)
Fuente: [Link]
con este derribamiento, así como con el de otra
estatua-de-jimenez-de-quesada-en-bogota-815353
estatua de Sebastián de Belalcazar en la ciudad
de Cali, también al sur del país, el 28 de abril
ción de la estatua estuvo centrada en interpreta- de 2021, son casos en los que la unión entre
ciones históricas sobre la época de la conquista iconoclasia y resistencia resultó efectiva. En el
y no en la motivación de la marcha que culminó contexto actual parece haber resultado mucho
en la caída de la estatua, pues así se soslaya un más contundente en términos simbólicos para
señalamiento del contexto de violencia que so- la coyuntura política del paro nacional que para
brevino al acuerdo de paz entre el gobierno co- modificar la idea que la población puede tener
lombiano y la guerrilla de las FARC en 2016. sobre Belalcázar como personaje histórico. Por
Sabemos que la idea original del intelectual otra parte, estas acciones se sumaron al movi-
Guillermo Valencia en 1937 fue poner en el miento iconoclasta global de monumentos refe-
“cerro” una estatua del Taita Pubén –referen- ridos a personajes asociados al colonialismo y
te histórico de este grupo indígena– del que se al racismo. En ese sentido se comprende que
conoce la maqueta del artista colombiano Ró- ante la extensión del paro la comunidad Misak

4
Los documentos del juicio político a Sebastian de Belalcazar:
[Link]
5
Circular del Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente (AISO), Cauca, Colombia, 15 de septiem-
bre de 2020.

notas 127
y el Movimiento AISO dieran continuidad a su Las esculturas conmemorativas figurativas de
acción iconoclasta en Bogotá con la estatua de bronce y mármol son una forma de arte de otra
Gonzalo Jiménez de Quesada (7 de mayo) (Fi- época, los artistas de fines del siglo XIX y co-
gura 3) y las estatuas de Cristóbal Colón e Isa- mienzos del XX consideraban como un enorme
bel La Católica (9 de junio)6. logro y reconocimiento de su trabajo que se
Los procesos de resignificación no son sen- les encargaran este tipo de obras. De he-
cillos ni inmediatos, tampoco los procesos y re- cho, las primeras asociaciones y sindicatos
laciones entre monumentalizaciones, lugares de escultores colombianos se organizaron
y comunidades son necesariamente equipara- para reclamarle al gobierno el que prefirie-
bles. En algunos casos se unen contextos, con- ra siempre escultores extranjeros y que no
sensos simbólicos y acciones políticas que dan contratara a los artistas locales. A pesar de
como resultado la remoción y reubicación de que se siguen haciendo, son una forma de
las obras; y en otros resulta más eficaz inter- arte obsoleta que por exceso –lo que ya des-
venirlas. En algunos casos las intervenciones de el siglo XIX se llamaba “estatuomanía”–
pueden llegar a tener efectos a más largo plazo hizo que se hicieran invisibles, es raro que
que la eliminación total de la obra y se pueden alguien recuerde o identifique a los perso-
convertir en lugares de resistencia a largo plazo najes de las estatuas, con el tiempo fueron
si son apropiadas continuamente y mantienen perdiendo el poder que tuvieron en aquel
la disputa por el sentido. momento (Vanegas, 2020).
En ese sentido –y volviendo a las reapro-
¿En qué consiste el problema de la visibi- piaciones o intervenciones– es importante
lidad / invisibilidad del monumento en el considerar que no todas las estatuas signi-
espacio público? ¿Cómo entenderlo en el fican lo mismo, ni el sentido que le quieren
marco de las reivindicaciones actuales?7 dar sus comitentes se mantiene en el tiem-

6
En este caso las estatuas no lograron ser derribadas por los manifestantes, en parte por la fuerte represión
ejercida sobre ellos por la policía nacional y el ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios de la policía). Sin em-
bargo, ante la inminencia del derribamiento, fueron oficialmente retiradas por el Ministerio de Cultura en la
madrugada del día siguiente.
7
Conversatorio #IconoclasiayResistencia - Resignificación de Monumentos en el Suroccidente Colombiano.
Organizado por la Asociación de Estudiantes de Filosofía del Suroccidente Colombiano (FICVAN), 11 de mayo
de 2021. Disponible en [Link]

128 cuadiernu no 9
po. Se puede pensar en el caso de la esta-
tua del prócer colombiano Antonio Nariño
ubicada en la plaza central de Pasto (una
ciudad al suroccidente colombiano), que
fue instalada allí en 1911 y fue derribada
en 2021, en el marco del paro nacional. Su
creación tuvo lugar como parte de la cele-
bración del Centenario de la Independencia
de Colombia. Se trataba de una réplica de
la estatua realizada en Bogotá, en donde
Nariño fue reivindicado como el “bogotano
sublime”, mientras que en el discurso de in-
auguración en Pasto se aclaró que no esta-
ba allí Nariño representado como un héroe
victorioso sino como un prisionero. Esto se
debía a que en la época de la independencia
buena parte de los habitantes de este terri-
torio eran partidarios de la monarquía y por
ello los referentes militares independentis-
tas son recordados –incluso hoy– como ver-
dugos. Sin embargo, las estatuas hoy son (o
podrían ser) soporte para dialogar con otras
memorias, por ejemplo, hace unos años, esa
Figura 4 Intervención a la estatua
estatua fue envuelta en una sábana blanca de Antonio Nariño en Pasto para
para conmemorar el Día Internacional de conmemorar el Día Internacional de las
Víctimas de Desaparición Forzada, 6 de
las Víctimas de Desaparición Forzada. En
septiembre de 2013.
su pedestal se instaló un aviso manuscri- Fuente: [Link]
to que decía: “Si el monumento de Antonio [Link]?ac=Historias-
Nariño desaparece todos nos damos cuenta. de-seres-queridos-los-que-no-
regresaron&WPLACA=70930.
¿De nuestras víctimas quién?” (Figura 4).
Con este acto se reivindicaba otra memoria
de Nariño, que ya no era el jefe militar inde-
pendentista contra el que pelearon los pas-

notas 129
tusos realistas, sino el traductor de los dere- jes instrumentalizados en momentos históricos
chos del hombre y el ciudadano, por lo que distintos. Por supuesto, creo que estas inter-
es mayormente recordado actualmente. En venciones pueden contribuir a transformar los
este caso, considero que la resignificación es sentidos, pero me parece hoy más urgente que
más potente en términos de resistencia que nunca reclamar el espacio de la historia en la
la caída en medio de la protesta 8. escuela. Una historia que incluya nuevas na-
rrativas, que ya existen en las investigaciones
¿Cuál considera es el impacto real de de muchos historiadores. Y aquí creo que para
los procesos de intervención de los mo- hacer realidad lo que dice la Constitución de
numentos en la conciencia histórica, Colombia de 1991, tan mentada por estos días,
identitaria y política de la ciudadanía sobre el hecho de ser un país pluriétnico y mul-
en un territorio en específico? 9 ticultural. Una de las acciones en las que po-
Yo pienso que la intervención de monumentos drían insistir las organizaciones universitarias
es un fenómeno que puede ser efímero si no y sociales que se dedican a estos temas, es la
tiene una consistencia en el tiempo del deba- incorporación de nuevas narrativas de lo que se
te respecto de quienes fueron estos personajes. enseña en las escuelas.
Insisto en decir que hay que evitar ese (al pare-
cer inevitable) proceso de sustitución y referir- Desde su punto de vista: ¿Cuáles son las
se a la estatua como si fuera una persona. Las razones por las cuales los ciudadanos y
estatuas hablan más de quienes las erigieron los movimientos sociales, interactúan
que quienes son representados. Son persona- con los monumentos? 10

8
La estatua derribada el 1 de mayo fue reinstalada el mismo día, sin embargo después fue retirada para que
no fuera atacada de nuevo y hasta hoy no se ha reinstalado. Sobre este caso se debatió en la charla “In-visibi-
lidades de la estatua doble del prócer colombiano Antonio Nariño”, en el espacio “Club de lectura Historias del
Sur”, organizado por la Subgerencia Cultural del Banco de la República, Pasto, Colombia, 30 de junio de 2021.
9
Conversatorio #IconoclasiayResistencia - Resignificación de Monumentos en el Suroccidente Colombiano.
Organizado por la Asociación de Estudiantes de Filosofía del Suroccidente Colombiano (FICVAN), 11 de mayo
de 2021. Disponible en [Link]
10
Conversatorio “Monumentos en movimiento: tensiones en espacio público” del programa IDPC Campus, or-
ganizado por el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural de Bogotá, 24 de junio de 2021. Disponible en https://
[Link]/202077309866186/videos/537470967294508

130 cuadiernu no 9
Hace un par de años participé de un encuentro y la necesidad imperiosa de llegar a acuerdos
organizado por el Instituto Distrital de Patri- que se respeten.
monio Cultural de Bogotá (IDPC) acerca del En ese sentido lo que hemos presenciado
patrimonio de la ciudad para hablar de los mo- en los últimos meses no es de ninguna manera
numentos de Bogotá. Lo que pensaba en aquel algo excepcional, sino un eslabón más de una
momento, era que el Instituto estaba haciendo larga cadena de sentidos y reapropiaciones. Es
un esfuerzo e inversión enormes para restau- así que en la estatua ecuestre de Simón Bolívar
rar obras que casi de inmediato eran de nuevo de 1910 se dejaba en un segundo plano su bio-
intervenidas, en algunos casos, y generaliza- grafía para encarnar las ideas de quienes lo mo-
damente ignoradas por la ciudadanía11. Así numentalizaron en ese momento. El monumen-
que lo que se planteaba era qué acciones llevar to ecuestre realizado por Emmanuel Fremiet,
a cabo para devolverles sentido y pertenen- de acuerdo con la lógica monumental decimo-
cia. Por supuesto que no llegamos a ninguna nónica, se entendía como un símbolo militaris-
conclusión; simplemente planteaba que había ta. En ese sentido muchos contemporáneos se
que pensarlas desde una perspectiva agóni- opusieron a su creación porque consideraban
ca, basándome en la filósofa belga Chantal que después de tantas guerras civiles y princi-
Mouffe (2014), cuya teoría se fundamenta en palmente después de la Guerra de los Mil Días
la imposibilidad de una sola forma de ver las (1899-1903), no era el momento de resaltar este
cosas, en la necesidad de discusión como una aspecto. En oposición a ese discurso, se le daba
relación en la que se reconoce la legitimidad de un sentido civilista al monumento a Bolívar
las demandas de quien piensa diferente. Esta de Tenerani, por ser pedestre y sostener en la
perspectiva implica la posibilidad de pensar mano la constitución.
contextualmente las obras para descubrir que, La estatua ecuestre mantuvo su sentido
lejos de ser lugares de consenso, fueron y si- militarista aunque se cambió de lugar y se
guen siendo hoy lugares de discusión. Después incorporó al “Monumento a los Héroes” reali-
de tantas décadas de guerra, si hay algo que zado en la década de 1960. Tal como en 1910,
para mi resulta imprescindible defender son fueron fallidas las intenciones de convertir
los espacios de diálogo, el derecho al disenso esta obra en un “lugar de memoria” de las

11
“Los monumentos del Centenario en clave agonística”, en Seminario Objetos con-sentidos. El patrimonio
mueble y su relación con la ciudad organizado por el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, Alcaldía de
Bogotá, 18 y 19 de septiembre de 2018.

notas 131
Figura 5 Manifestantes en el monumento Los Héroes en Bogotá, el 15 Figura 6 Estatua de Policarpa Salavarrieta, Dionisio
de mayo durante el paro nacional. Imagen: Andrés Moreno. Cortés 1910. Cemento patinado. Imagen: Urna
Fuente: [Link] Centenaria, Archivo de Bogotá, no. 76.
tweet/1393759478017892354

Fuerzas Armadas. No sé si habrá sido delibe- Probablemente esto se relaciona menos con la
rada la elección de este lugar para cuestionar memoria de Bolívar que con la convicción de
la militarización del país, los abusos y violenta que atacar los símbolos de poder menoscaba el
represión en las protestas del actual paro, pero poder mismo (Freedberg, 2017: 218). Sin em-
con este marco cobran sentido los enormes mu- bargo, en mi opinión, es una acción que resulta
rales que denuncian las ejecuciones extrajudi- funcional a quienes quieren socavar el derecho
ciales12 y la violencia del estado. El 15 de mayo a la protesta (aún quedaría por verificar si fue-
de 2021, después de una larga jornada, mul- ron infiltrados, ya se han documentado varios
titudinaria y pacífica, un grupo aún no iden- casos). Más allá de esto, el conato de incendio
tificado intentó incendiar la estatua ecuestre. fue mucho menos potente simbólicamente que

132 cuadiernu no 9
las diez mil personas alrededor del monumen- tre el gobierno y las FARC (2016) consideraron
to reclamando justicia (Figura 5). las intervenciones artísticas como una forma
Entonces, ante la pregunta de por qué los de reparación simbólica. En este tipo de obras,
diferentes actores interactúan con los monu- justamente son las construcciones colectivas y
mentos, diría que son elementos simbólicos po- participativas las que cumplen la función repa-
derosos que son susceptibles de ser llenados con rativa, por lo que no puede haber creación sin
sentidos distintos en las diferentes coyunturas diálogo y participación (Greeley, 2019).
de la historia. Por eso no es casual que estos ata-
ques e intervenciones sucedan en el marco de ¿Qué alternativas se imagina en el es-
una de las movilizaciones sociales más grandes pacio público para simbolizar a quienes
que ha tenido Colombia en su historia reciente. han sido históricamente excluidos e in-
Lo que hemos escuchado de parte de quienes visibilizados? 14
se han manifestado muestra la centralidad de Solemos ver en la estatuaria pública una forma
las acciones artísticas en la construcción de de representación del pasado construida “desde
nuevas narrativas de lo simbólico13. Esta inte- arriba” (Gamboni, 2014: 34-35) y representa-
racción deja un campo abierto (para un tiempo tiva de una clase hegemónica social, política y
de acuerdos) que nos recuerda que tanto la ley económicamente. Lo que pude constatar en mi
de víctimas de 2011 como el acuerdo de paz en- investigación es que, por ejemplo, también en la

12
Las ejecuciones extrajudiciales, llamadas localmente “falsos positivos”, fueron una estrategia llevada a cabo
por militares durante el gobierno de Álvaro Uribe. Ante la presión por entregar resultados en la lucha “contra
el terrorismo”, asesinaron a miles de inocentes para hacerlos pasar como “bajas” en combate. El último informe
sobre este hecho realizado por la Justicia Especial para la Paz (JEP), arrojó la cifra de 6402 casos sólo entre
2002 y 2008, número que fue escrito sobre el Monumento de Los Héroes en el marco del paro nacional.
13
Actualmente hay una controversia por el destino del Monumento a los héroes (de la parte arquitectónica,
pues la estatua ecuestre fue trasladada sin mayores oposiciones), debido a que antes del paro se había planeado
derribarlo para dar paso a una estación de metro. Después de las protestas y múltiples intervenciones sobre su
superficie, se empezó a evaluar la posibilidad de conservar aunque sea en parte. Ahora está abierto el debate
sobre si el monumento como está es patrimonio y algunos sectores proponen su conservación total.
14
Conversatorio “Monumentos en movimiento: tensiones en espacio público” del programa IDPC
Campus, organizado por el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural de Bogotá, 24 de junio de 2021.
Disponible en [Link]

notas 133
celebración del Centenario de la Independen- to y por tanto una acción de resistencia podía
cia se realizaron acciones “desde abajo” como tener una forma plástica semejante a la reali-
en el caso de la monumentalización de Poli- zada “desde arriba”. Lo que cambiaba era su
carpa Salavarrieta. Esta mujer fue reconocida ubicación –parte fundamental de una obra en
desde el mismo momento de la Independencia espacio público–, el sentido que querían darle
como un símbolo de la resistencia popular. como símbolo de la resistencia popular: se acu-
Esto se debió no sólo a su origen humilde y su de al pasado para hablar del presente. Enton-
actuación como espía en favor del ejército in- ces diría, a la pregunta sobre cómo simbolizar
dependentista, sino especialmente por haber- a quienes han sido históricamente excluidos
se negado a delatar a sus compañeros, por lo e invisibilizados, que su presencia simbólica
que fue fusilada en 1817. No obstante, cuando y plástica existe y continuará produciéndo-
se organizó la celebración del Centenario de la se –no “desde arriba” ni en forma de estatuas
Independencia en 1910 la Junta Nacional no de bronce y mármol–, sino a través de las in-
consideró importante hacerle un monumen- tervenciones efímeras, colaborativas y per-
to, y éste fue realizado gracias a una colecta formáticas, así como en el muralismo urbano
de los vecinos del barrio obrero de Las Aguas. en donde los artistas y colectivos sostienen la
Este gesto puede interpretarse como una ac- presencia viva de estas memorias. Puede que
ción “desde abajo”, dado que el sentido dado en ellas haya o no participación institucional,
a la obra se oponía al discurso pro hispanis- pero claramente son formas de ejercer el dere-
ta que tuvo la celebración oficial. Este hecho cho a la memoria, a la ciudad y a la protesta.
fue reforzado al encargar la obra a un artista Volviendo a las posibilidades contemporáneas
colombiano (Dionisio Cortés), pues la Junta del monumento permanente, podría decirse
consideraba que sólo los artistas extranjeros, que el ejemplo paradigmático del proceso so-
principalmente italianos o franceses, podían cial vivido en Colombia es el Monumento a la
realizar este tipo de obras (Figura 6). Resistencia, realizado con participación comu-
Este proceso nos ayuda a pensar dos cosas, nitaria en la ciudad de Cali, que fue el epicen-
una, que la escultura figurativa de mármol y tro de la protesta (y de la represión) en el paro
bronce era el arte contemporáneo del momen- nacional de 2021 (Figura 7).

15
Conversatorio “Monumentos en movimiento: tensiones en espacio público” del programa IDPC Campus,
organizado por el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural de Bogotá, 24 de junio de 2021.
Disponible en [Link]

134 cuadiernu no 9
Aporte algunas claves necesarias para
negociar sentidos alrededor de los mo-
numentos en espacio público en escena-
rios de conflicto 15.
La iconoclasia monumental contemporánea
evidencia la necesidad de transformar la idea
que se tiene de patrimonio y de los criterios
de valoración del mismo. Pienso que no se
puede hablar de los monumentos como una
generalización, y por eso he querido ilustrar
cada punto planteado con ejemplos; porque
no se trata de decir de manera general que
este tipo de obras no sean representativas,
sino a partir de casos concretos tratar de ex-
traer algunos puntos comunes para debatir
estos criterios o darles prioridad a unos sobre
otros. Hace mucho tiempo que estudio el fe-
nómeno, y podría afirmar que los monumen-
tos conmemorativos de Bogotá han sufrido
más destrucciones “desde arriba” que “desde
abajo”: desde un concepto clásico, este tipo de
obras cobran sentido a partir de sus tres ele- Figura 7 Monumento a la Resistencia,
mentos principales: el lugar, el pedestal y la Cali, Colombia.
Fuente: [Link]
estatua. Ninguno de los monumentos erigidos status/1404211805493370880
en 1910 se conserva en sus condiciones ori-
ginales y esto fue debido a los traslados sur-
gidos en la transformación de la ciudad y a
planes de “mejoramiento” que terminaron de
destruirlos al cambiarles a todos los pedesta-
les e inscripciones originales. Nos enfrenta-
mos hoy con vestigios, en la mayor parte de
los casos, que son sistemáticamente atacados
por la ciudadanía, ya sea por abandono, in-

notas 135
diferencia o intervenciones que no siempre ha sido muy provechoso en términos de reco-
tienen sentidos simbólicos claros. nocer la necesidad de apropiarse del espacio
Me parece que estas acciones son totalmente público: las marchas produjeron, por supuesto,
diferentes en su sentido histórico y político a los mucha violencia –principalmente como conse-
derribamientos que ha liderado el Movimien- cuencia del decreto presidencial que ordenó la
to de Autoridades Indígenas del Suroccidente militarización del país– pero también genera-
(AISO) y la comunidad Misak, en los que vemos ron un encuentro entre las comunidades, se
una constante: acudir al pasado para pensar el estrecharon lazos de solidaridad y se constató
presente a partir de una serie de acciones clara- la potencia de lo simbólico para cuestionar el
mente enmarcadas en el momento de crisis que presente. Ante una sociedad que parecía anes-
vivimos. Y es que cuando hablamos de historia tesiada, unos por el miedo –los que han vivido
y de patrimonio se nos olvida que las disputas la guerra de cerca y sus consecuencias– y mu-
son por el presente, que todas esas historias chos otros –sobre todo en las ciudades– por la
de horror de la guerra en Colombia en el mar- indiferencia y la alienación. Todo lo que está
co de este paro se trasladaron a las ciudades sucediendo en las marchas muestra que la par-
y se están reflejando en el aparato simbólico ticipación es fundamental, que hay que ejercer
más allá de toda explicación histórica sobre los el derecho al espacio público y en ese sentido
personajes que están representados. Así, pode- cada uno como ciudadano puede y debe invo-
mos ver estos derribamientos el hecho de que lucrarse con el destino de su comunidad y la
las estatuas caen en momentos de coyuntura y esperanza es que eso se revierta en la partici-
con ellas caen los sentidos que se le atribuyen pación electoral. En ese marco, las discusiones
a ellas en el presente. Esto implica considerar que emergieron acerca del patrimonio son muy
que existen muchos sentidos para las mismas relevantes porque implican que se incorpore al
obras, que ninguna tiene la capacidad de “re- sentido común del ciudadano que la definición
presentar a todos” y que este quiebre es una actual de patrimonio no se restringe a los ob-
oportunidad para repensar colectivamente este jetos o lugares declarados por los especialistas.
tipo de símbolos y sobre todo de apropiarnos del Las prácticas y costumbres, el patrimonio in-
espacio público como un espacio de debate. tangible, también hacen parte de ese universo,
y en ese sentido la opinión y la voz de cada ciu-
dadano puede contribuir a definirlo y transmi-
Como dije al inicio, este no es un texto con con- tirlo a las siguientes generaciones, es decir, el
clusiones, sin embargo me parece importante llamado es a entender el patrimonio como un
señalar que este proceso de reflexión conjunta derecho colectivo.

136 cuadiernu no 9
Bibliografía
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Santiago de Chile: Pontificia Vitória, Brasil: UFES, Comarte.
Universidad Católica de Chile.

notas 137
Instrucciones para colaboradores

Normas de estilo para autores • A continuación, deben seguir el orden habitual de


las publicaciones científicas, con una introduc-
1. Las propuestas enviadas deberán ser originales ción, cuerpo central descriptivo y analítico, con-
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otro idioma). Tanto título, resumen como palabras clave deberán
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“Fig.” más el número que corresponda al orden de
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situación en el texto. Dentro del texto se señala-
turiano, aunque puntualmente podrán publicarse
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“Fig.” más el número correspondiente en cifras
4. No se admitirán en el texto términos o construc-
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rencia y/o autoría de las figuras en caso que no
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8. Las notas a pie de página seguirán las indicaciones
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9. Las citas, referencias y bibliografía seguirán las
resumirá de manera clara y concisa el contenido.
normas APA 6a edición
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criptivas del contenido.
co a la dirección cuadiernu@[Link]
anlisis para estado del arte

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