24/09/19
PRODUCCIÓN CONJUNTA
La producción conjunta es la que se caracteriza por la circunstancia de que, en el mismo proceso
productivo, utilizando los mismos materiales, trabajo humano, mecánico y costos indirectos, surgen
simultáneamente productos de calidad y características diversas, cuya obtención aislada
es, en ocasiones, física o químicamente imposible y en otras, resulta económicamente
incosteable.
La naturaleza de esta producción conjunta difiere medularmente de la que es característica de la
producción independiente de varios artículos en un proceso determinado, ya que en este ultimo caso
los actos de producción en la elaboración de diferentes productos se realizan de forma separada,
independiente; ya sea en el espacio físico o en el tiempo.
En las industrias de producción conjunta la independencia entre los diferentes artículos fabricados en
un proceso, desaparece; estableciéndose una interdependencia necesaria o conveniente en la
producción de los distintos bienes, en forma tal que no es posible o no resulta factible la
transformación separada de cada uno de ellos.
El ejemplo de la refinación del petróleo crudo en las refinerías, de las que simultáneamente se obtiene
gasolina, kerosina, diesel y gas, además de otros residuos aprovechables, muestra claramente la
imposibilidad física de obtener estos productos aisladamente y nos proporciona una idea preliminar,
de lo que es una industria de producción conjunta.
En muchas ocasiones, la producción conjunta no es un imperativo físico o químico, sino una
conveniencia económica, tendiente a lograr un mejor aprovechamiento de los materiales, mano de
obra, y capacidad fabril de producción, diversificando los productos obtenidos en un mismo proceso
para incrementar el volumen potencial de ventas totales o para reducir los costos de manufactura.
Existen cuatro causas principales (físicas y económicas) de la producción conjunta:
1. Interdependencia física forzosa entre los productos elaborados (causa física)
Ejemplo: destilación del carbón de piedra, que trae consigo los siguientes productos, gas
carbónico, amoniaco, naftalina.
2. Interdependencia tecnológica (causa económica) que permite la reducción de costos si los
productos se obtienen conjuntamente en vez de procesarse por separado.
Ejemplo: generación simultánea de energía eléctrica y vapor de baja presión para calefacción,
que resulta mas costoso si se producen separadamente.
3. Economía de la producción en gran escala, en que la diversificación de productos y la
industrialización de los desperdicios permite el abatimiento de los costos unitarios de
producción y repercute en una mayor ramificación dentro del mercado.
4. Mejor aprovechamiento de la capacidad de producción, representada por maquinaria y
trabajadores especializados, que de otra manera permanecerían inactivos.
1
En términos generales, los casos de producción conjunta se pueden dividir en tres grupos principales:
a) Proporciones variables (cantidades producidas) entre los diferentes productos obtenidos
conjuntamente, como el caso de la refinación del petróleo.
b) Proporciones fijas ente los artículos producidos conjuntamente, como ocurre con la
electrólisis de la sal, que siempre originará la obtención de las mismas proporciones de cloro,
sosa cáustica e hidrógeno.
c) Proporciones fijas, que pueden llegar a cambiar si se modifica la técnica del proceso de
manufactura.
El ángulo esencial para la clasificación de estas industrias, es el que se refiere a la importancia relativa
de los productos obtenidos conjuntamente, desde este punto de vista, pueden establecerse tres
grupos de clasificación:
1. Un producto principal (mayor cantidad de producción y valor de venta alto) y uno o varios
productos accesorios; estos últimos reciben el nombre de subproductos y su importancia es
secundaria en relación con la del o de los productos principales de una industria determinada,
ya que su valor de venta es bajo y su volumen de producción también.
Los subproductos son un resultado incidental de producir el producto principal, pueden
resultar de la limpieza del producto principal o de la preparación de las materias primas antes
de su utilización en la manufactura del producto principal, o pueden ser los desperdicios que
resultan de la fabricación del producto principal.
2. Dos o mas productos principales que reciben el nombre de coproductos y representan una
importancia similar para la empresa, independientemente de que unos se vendan a un mayor
precio que otros y originen mayores utilidades.
Ejemplo: el aceite y la carne de soya, que resultan del procesamiento de la soya.
3. En la práctica puede llegar a presentarse una combinación de los dos anteriores.
Los coproductos son los que generan mayores ingresos a la empresa y por lo tanto se fabrican en
mayores cantidades a diferencia de los subproductos que se producen en menor cantidad y generan
menos utilidades.
El aserrín y los trozos de madera en una maderería tienen menor valor que la madera en sí; en una
granja avícola, las plumas y las patas podrían ser considerados subproductos mientras que los huevos
y la carne de pollo se considerarían productos principales o coproductos.
El objetivo de las empresas no es producir subproductos sino fabricar productos principales o
coproductos.
Diferencia subproducto-desperdicio: un subproducto tiene un valor de venta aunque éste sea muy
bajo, mientras que el desperdicio puede no tener valor de venta.
2
DIFICULTADES ASOCIADAS CON LOS COSTOS CONJUNTOS
La producción conjunta en una fábrica se vuelve identificable en el punto de separación; es decir, en
este punto se pueden distinguir perfectamente cada uno de los coproductos así como los
subproductos. Antes de este punto de separación, la empresa incurre en ciertos gastos de materiales
directos, mano de obra directa y gastos indirectos de fabricación conocidos como costos conjuntos,
los cuales son indivisibles; es decir, no podemos distinguir exactamente cuántos costos
se le deben asignar a cada uno de los productos hasta ese punto.
Después del punto de separación, tanto los coproductos como los subproductos pueden requerir un
procesamiento adicional para ponerse a la venta, los cuales son incurridos después del punto de
separación y pueden ser fácilmente identificables con cada uno de estos productos.
Ejemplo: para una compañía refinadora, los costos para localizar, extraer y procesar el mineral, son
costos conjuntos, que deben ser asignados al hierro, zinc o plomo que posteriormente se extraen del
mineral, sin distinguir que costo corresponde a cada uno.
En ocasiones se confunden los costos conjuntos con los costos en común, los segundos son aquéllos
en que se incurre para producir productos simultáneamente, pero con la característica de que cada
producto puede ser procesado separadamente. Los costos en común son divisibles y pueden ser
identificados específicamente con cada uno de los productos producidos, mientras que los costos
conjuntos son indivisibles.
CARACTERÍSTICAS DE LA PRODUCCIÓN CONJUNTA
1. Un proceso bajo la modalidad de producción en común o conjunto produce en forma
simultánea más de una sola línea de productos.
2. Los productos elaborados en el esquema de producción en común o conjunta se fabrican en
empresas que usan procesos de producción en masa.
3. La producción en común o conjunta engloba a todos los costos de materia prima, mano de
obra y costos indirectos en los que se han incurrido hasta el punto antes de su separación.
4. Los productos fabricados bajo el esquema de producción en común o conjunta se relacionan
tanto entre sí, que al experimentar la producción un incremento de uno automáticamente
aumenta la producción de los otros.
MÉTODOS DE ASIGNACIÓN DE LOS COSTOS DE PRODUCCIÓN EN
LA PRODUCCIÓN CONJUNTA.
Existen diversos métodos para la asignación de los costos conjuntos a los coproductos y
subproductos, antes de decidir implementar un método en particular en una industria debemos
analizar la misma para implementar el método más acorde a sus necesidades.
3
1. TÉCNICAS DE VALUACIÓN DE LOS COPRODUCTOS
Es necesario que los costos de los coproductos sean asignados a los productos individuales con el fin
de determinar el ingreso neto y el inventario final, sin embargo, no es posible una asignación
específica, por lo tanto debe usarse un método apropiado para asignar una proporción de los costos
conjuntos a los productos individuales (prorrateo), ya que no es posible determinar, con relativa
precisión, el costo unitario de los productos.
La asignación de costos a los coproductos es un problema más complejo que la de los subproductos
y la contabilidad de costos se enfrenta a una solución compleja. Deben encontrarse procedimientos
que garanticen, hasta donde sea razonable, que la distribución de costos sea lo menos arbitraria
posible, del mismo modo que en el problema de la distribución de los cargos indirectos a los diferentes
procesos, se buscan también bases lógicas que sustituyan a la identificación o relación objetiva, y en
forma similar también se recurre a los porcientos de equivalencia de ejecución o de progreso de la
producción en proceso.
a) Método de las unidades cuantitativas (unidades físicas de materiales)
Bajo este enfoque, los costos conjuntos se prorratean entre los diferentes coproductos en proporción
a su contenido de materia prima directa empleada en la elaboración de los mismos. Es decir, la
producción se utiliza como base para la asignación de costos conjuntos.
Consiste en dividir las unidades de materiales utilizados de cada coproducto entre las unidades de
materiales ocupados en su totalidad, con lo que obtendremos un porcentaje de rendimiento que
multiplicaremos por el costo conjunto y se divide entre las unidades fabricadas.
La cantidad de producción se expresa en unidades, que pueden ser toneladas, litros o cualquier otra
medida apropiada a la producción. La cantidad de producción de todos los coproductos debe
establecerse en los mismos términos. Cuando las bases de medición varían de producto a producto,
debe utilizarse un denominador común, por ejemplo, cantidad por tonelada producida.
Fórmula para la asignación de costo:
costo unitario conjunto de c/producto = Porcentaje de rendimiento X costos conjuntos
Total de Unidades producidas por producto
Porcentaje de rendimiento = Unidades totales de MPD de cada producto
Unidades totales de MPD de todos los productos
Nota: trabajar con el ejercicio 1 y 2 del método.
Este procedimiento, aunque parece ser el más lógico, por basarse en magnitudes y fórmulas
objetivas, tiene la gran desventaja de que puede redundar en cifras de costos desproporcionadas
para los diferentes coproductos, en relación con sus respectivos precios de venta, determinando
posibles márgenes de utilidad muy amplios para algunos de ellos y márgenes de utilidad muy
reducidos y aun negativos para otros, situación que no se justifica si se tiene en cuenta que, en la
mayor parte de los casos, ni siquiera es posible modificar las proporciones de producción de los
distintos coproductos y que todos, en conjunto, contribuyen a generar la utilidad común de una
fábrica. Por otra parte, el procedimiento descrito puede desvirtuar la utilidad periódica reflejada por
los estados financieros, especialmente si, por alguna circunstancia, se vendiera en determinado
periodo una mayor proporción de productos con amplios márgenes de utilidad, qué en otros,
circunstancia que alteraría la información suministrada por dichos estados.
4
b) Método del valor de venta o de mercado
Bajo este método los costos conjuntos se asignan de acuerdo con los valores de venta de los
coproductos individuales. Sus defensores argumentan que existe una relación directa entre
el costo y el precio de venta. Arguyen que el precio de venta de los coproductos, se
determinan principalmente por los costos comprendidos en la producción de esos
coproductos. Por lo tanto, los costos de los coproductos deben de ser asignados sobre la
base del valor de mercado de los coproductos individuales.
Esta base está sustentada en el objetivo de obtención de utilidades. Si el conjunto de los
coproductos elaborados en uno o varios procesos simultáneos permite la
obtención de determinado margen de utilidad común, es equitativo considerar
que cada uno de los coproductos obtenidos efectúa su propia aportación a la
utilidad general y que, por consiguiente, sus márgenes de utilidad individual
deben ser proporcionales a aquella, por lo que sus respectivo costos deben
guardar la misma proporción.
Nota: trabajar con el ejercicio 1 y 2 del método
La desventaja consiste en que motivados por la posibilidad de que los precios de venta,
que constituyen el punto de partida para la determinación de los costos, lleguen a fluctuar y
que los costos relativos sean afectados por dichas fluctuaciones, por lo que debieran
considerarse promedios de precios de venta esperados para periodos amplios, basados en
estudios de mercado, de tendencias, etc.
Cuando el valor de mercado en el punto de separación es conocido, el costo conjunto total
se asigna entre los coproductos mediante la división del valor total de mercado de cada
coproducto entre el valor total de mercado de todos los coproductos, con el fin de obtener
una proporción de los valores de mercado individuales con los valores totales de mercado;
luego se multiplica esta proporción por el total de costos conjuntos.
Este procedimiento es el más común y tiene gran aplicación práctica, lo observan industrias
tan importantes como la de refinación del petróleo.
¿Qué es el punto de separación? Tres momentos:
1. Los costos conjuntos son aquellos incurridos en un proceso de producción dado, hasta
el momento en que los coproductos individuales pueden ser identificados; este momento,
conocido como el punto de separación, se presenta cuando cada coproducto separado,
que tiene un valor de venta significativo, puede ser identificado.
2. El momento de separación de los subproductos es el punto en el cual el producto
principal, que tiene un valor de venta más alto (significativo) es identificado y emergen
los subproductos asociados, que tienen un valor menor.
5
3. Se identifica un punto en el cual la producción o tratamiento de proceso para cada uno
de los productos es diferente, se separan para convertirse en coproductos o
subproductos. El punto de separación es una fase del proceso de la producción conjunta,
de la cual surgen los productos identificables por sus características o propiedades.
Nota: El hecho de generar un proceso simultáneo, muchas veces tiene un costo ecológico
para la empresa, ¿de qué se trata? Son los costos relacionados con eliminar los efectos
contaminantes como humo, gases, desechos sólidos o líquidos, etc.
El punto de separación se ejemplifica en la siguiente figura
COSTOS
CONJUNTOS
$1,470,000
PUNTO DE SEPARACIÓN
COPRODUCTO “X” COPRODUCTO “Y”
COPRODUCTO “Z”
25,000 15,000
20,000
UNIDADES UNIDADES
UNIDADES
2.- TÉCNICAS DE VALUACIÓN DE SUBPRODUCTOS
Recordemos que los subproductos son aquellos cuya importancia es secundaria en relación con la
del o de los productos principales. Esta importancia secundaria puede deberse a tres razones
principales:
1. A su valor considerablemente inferior
2. A lo reducido de su magnitud física
3. A su carácter eventual
Estas circunstancias pueden presentarse aisladamente, o bien concurrir varias de ellas en ciertos
productos obtenidos conjuntamente con otros, determinando así que aquéllos sean considerados
subproductos.
Es importante mencionar que la clasificación anterior no es rígida, y que, en numerosas industrias
algún artículo que en un principio se consideró subproducto puede llegar a transformarse en un
coproducto. De igual manera, un artículo que en determinada industria se considera subproducto,
6
para otra puede ser un producto principal. Un ejemplo de esta posibilidad lo constituye la obtención
de glicerina como un subproducto en la industria jabonera y como un producto principal en las
industrias dedicadas a la fabricación de glicerina.
Algunos autores establecen que no es posible diferenciar los subproductos de los coproductos,
argumentando que no existen líneas divisorias precisas entre unos y otros, en este caso lo esencial
es que se perciba claramente qué función desempeña un producto determinado en relación con los
objetivos y finalidades de la industria específica de que se trate, y de acuerdo con ello decidir la
categoría que se le atribuirá a los artículos.
El subproducto, frecuentemente, no es únicamente el artículo obtenido conjunta y accesoriamente
en la elaboración del producto principal, sino que implica una industrialización adicional, en otras
condiciones, quedaría reducido a la condición de un simple desperdicio.
La tecnología industrial ha evolucionado notablemente en el desarrollo de procedimientos tendientes
a la industrialización de los desperdicios resultantes de la producción, o sea a la obtención de
subproductos, cuyo valor superior de realización, comparado con la suma del valor de realización que
pudiera tener el desperdicio original más los costos de transformación de dicho desperdicio en
subproducto, permite a la empresa obtener una mayor productividad general.
En base a lo anterior, se puede establecer el requisito que se debe cumplir para justificar la
industrialización de un desperdicio para convertirlo en subproducto:
El precio de venta del subproducto menos el Costo de distribución del subproducto, debe ser mayor
al resultado de restarle al precio de venta del desperdicio original, el costo de distribución de dicho
desperdicio, y de sumarle el costo de transformación del desperdicio para convertirlo en subproducto.
Entre mayor sea la diferencia, a favor de la primera parte de la ecuación, mayor será la justificación
económica de la industrialización de los desperdicios para obtener subproductos ; algunos ejemplos
lo constituyen la fabricación de parafina en la industria petrolera; la de la levadura de cerveza en la
industria cervecera y la de suturas quirúrgicas en la industria empacadora de carne.
En muchas otras industrias, los desperdicios de la producción se sujetan a determinados tratamientos
para recuperarlos y utilizarlos como sustitutos de ciertas materias primas en la misma industria; en
estos casos se puede establecer una ecuación para justificar la recuperación de un
desperdicio y convertirlo en materia prima:
El costo de la materia prima sustituida debe ser mayor al resultado de restarle al precio de realización
del desperdicio original, el costo de distribución del desperdicio original, y de sumarle el costo de
recuperación del desperdicio para convertirlo en materia prima sucedánea (elemento que reemplaza
a otro por poseer propiedades parecidas)
7
Para la determinación de los costos de los subproductos, se tienen que considerar en
función de cada una de las siguientes posibilidades:
a) Que el “subproducto” se venda directamente, sin sujetarlo a transformación
previa, existiendo un mercado establecido y un precio de venta definido para
el mismo.
En este caso, el “subproducto” no representa otra cosa que una recuperación de los costos incurridos
en la obtención del producto principal; no constituye un objetivo determinante de la actividad de la
empresa y su carácter es similar al de los desperdicios realizables. En este sentido, más que de
subproductos estaríamos hablando de verdaderos desperdicios de producción .
Su valor neto de realización, estimado, se cargará al costo del “subproducto” con abono al costo del
proceso en que se elaboró el producto principal del que se derivó (recuperación del costo).
De esta manera, el subproducto cumple su misión de artículo de importancia secundaria, cuya venta
contribuye a reducir el costo del producto principal; en sí mismo, al menos teóricamente, no debe
reflejar la posibilidad de una futura obtención de utilidades, salvo que su precio de venta en el
mercado aumentara en fecha posterior, de forma inesperada.
Nota: trabajar con el caso práctico.
En el proceso contable se utilizará la cuenta “utilidad o pérdida en venta de subproductos” y
en caso de reflejar utilidad, será consecuencia, no del hecho de haber estimado anticipadamente una
posible utilidad en su venta, sino de que el precio estimado de venta considerado inicialmente para
el subproducto, resultó inferior al precio de venta real.
Si ambos precios hubieran coincidido, al igual que sus costos directos de distribución, la cuenta
“utilidad o pérdida en venta de subproductos” no habría presentado saldo, y por lo tanto el
subproducto, por sí mismo, tampoco habría producido utilidades.
Si, por el contrario, el precio de venta real hubiera sido inferior al precalculado, el resultado al
momento de la venta hubiera sido una pérdida, no porque el subproducto la genere, sino por la
diferencia entre el precio de venta estimado y sus costos de distribución correspondientes, por una
parte, y el precio de venta real y sus propios costos de distribución, por la otra.
Nota: trabajar con los casos prácticos.
8
b) Que el “subproducto” se venda directamente, sin sujetarlo a transformación
previa, existiendo un mercado eventual y un precio de venta incierto para el
mismo.
En este caso, no es posible asignar al subproducto, al momento de obtenerse, un precio neto de
realización que se desconoce, máxime que ni siquiera existe la certeza de poder efectuar la venta del
mismo.
Lógicamente también, el costo del producto principal en el período en el que se obtiene el
subproducto, no puede reducirse por la probable recuperación causada por este último, debido a las
mismas razones de incertidumbre en precio y eventualidad de venta.
En estas condiciones, en el momento que se venda el subproducto pueden seguirse dos
procedimientos diferentes:
1. Si la venta es por la totalidad del subproducto obtenido en una sola vez(en un solo proceso
de producción), el precio neto de realización efectiva se disminuye del costo del producto
principal correspondiente a la producción del período en que se realiza la venta.
2. Si la venta se efectúa con una irregularidad tal, que una sola venta puede incluir las
cantidades de subproductos obtenidos en varios procesos de producción (subproductos
acumulados), el ingreso obtenido se registra directamente en la cuenta de “otros gastos y
productos”.
c) Que el desperdicio de producción conjunta, se sujete a un nuevo proceso(s)
de transformación, para la obtención de un subproducto, con precio neto de venta
superior al que podría haber tenido como desperdicio.
Este sería el caso típico de industrialización de los desperdicios, que se considera fundamental para
el desarrollo de las industrias y para el abatimiento de sus costos de producción.
En esta modalidad, sigue prevaleciendo la idea de que el subproducto, por sí mismo no genera
utilidades y que su conversión en subproducto se efectúa con intención de lograr un valor de
realización más elevado, que se reflejará en una mayor reducción del costo del producto principal.
En efecto, si el costo conjunto inicial, del producto principal es $100.00 y la disminución por el valor
neto de realización del desperdicio, como tal, es de $3.00; el costo final del producto principal será
de $97.00.
En cambio, si suponemos que la conversión del desperdicio en subproducto, permite que su valor
neto de realización, como tal, sea de $15.00, el costo del producto principal se reducirá a $85.00.
De aquí la importancia trascendental que tiene el desarrollo de técnicas industriales que hagan posible
un creciente aprovechamiento de los desperdicios que, además de abatir los costos de producción
de los artículos principales, permitan desarrollar nuevos productos de utilidad para otras industrias o
para consumidores directos. Adicionalmente se estaría cuidando el aspecto ecológico y ambiental,
tan importantes en nuestros días.
Cuando el desperdicio original se industrializa, de inicio, el costo que se le asigne, debe ser de tal
magnitud que, adicionado de sus costos estimados de transformación y distribución, sea igual a
9
su valor estimado de realización. De tal manera que si los costos reales de transformación y
distribución y los precios de venta reales del subproducto, coinciden con los estimados, no se
genere utilidad o pérdida en la venta del subproducto.
En estas condiciones:
1. El valor original asignado al desperdicio (sin transformación en subproducto) obtenido en la
producción conjunta representa la recuperación o disminución neta al costo del producto
principal.
2. El subproducto obtenido de la transformación del desperdicio, no debe producir utilidades,
ya que su contribución radica en la disminución del costo del producto principal. Si,
eventualmente, el subproducto llegara a generar utilidades o pérdidas al momento de
venderse, estas serán motivadas en primera instancia por las diferencias entre las cifras
estimadas y las reales, tanto en costos de conversión como de distribución; en segunda
instancia podríamos considerar situaciones extraordinarias en qué por innovaciones en
productos, se eleve la valoración del subproducto en el mercado.
Dentro del nuevo proceso de producción para convertir el desperdicio en subproducto, se acumularán
en forma normal, los costos reales incurridos hasta la obtención del subproducto, y al concluir dicho
proceso, el subproducto terminado se transferirá al almacén de subproductos correspondiente.
Nota: Trabajar con los casos prácticos
10
d)El subproducto se recupera dentro de la propia industria, para utilizarlo como
materia prima o como accesorio de fabricación.
En este caso, el subproducto recuperado y transformado en materia prima o accesorio de fabricación,
tampoco debe producir, por sí mismo, una utilidad, sino que la diferencia entre el costo normal de la
materia prima o accesorio de fabricación sustituidos por el subproducto y los costos de recuperación
del mismo representará una disminución al costo del producto principal.
Dentro del nuevo proceso de producción para convertir el subproducto en materia prima o accesorio,
se acumularán en forma normal, los costos reales incurridos y al concluir dicho proceso, la materia
prima resultante se transferirá al almacén de materias primas, con abono al proceso respectivo.
Nota: trabajar con los casos prácticos.
e)El subproducto industrializado asume tal importancia, que adquiere el carácter de
producto principal.
La industrialización de los desperdicios y su transformación en subproductos, de amplia utilización a
las otras industrias ha llegado a representar, en algunos casos, una importancia tan considerable que
los subproductos así obtenidos alcanzan niveles de demanda y precios de venta, tan importantes
como los del producto principal que los originó. En estos casos es necesario modificar el criterio
sustentado hasta ahora, en el sentido de considerar al subproducto como un medio técnico de
abatimiento del costo del producto principal y admitir que, por sí mismo, puede generar utilidades
para la industria.
La consideración anterior reviste mayor importancia cuando, dentro de la estructura de ventas de la
empresa, llega a crearse un departamento y hasta un grupo de vendedores, enfocados
exclusivamente a la promoción y venta del subproducto, lo cual debe reportar un beneficio por
separado, requiriendo un control específico.
En este procedimiento, el desperdicio resultante del proceso inicial de producción conjunta, no recibe
cargo inicial (costo estimado de recuperación) en el nuevo proceso de transformación (como en el
procedimiento 3 y 4), debido a que no se considera que el beneficio obtenido a través de la
manufactura y distribución del subproducto repercutirá en una disminución del costo del producto
principal, ya que absorberá íntegramente sus propios costos, en función del volumen del producto
principal obtenido.
La transferencia del desperdicio resultante del proceso de producción conjunta al nuevo proceso de
manufactura se efectuará, por consiguiente, sin costo.
En el nuevo proceso, el subproducto registrará cargos, exclusivamente por los costos incurridos en
el mismo y se transferirá al almacén de subproductos terminados, continuando con un tratamiento
similar al de cualquier producto principal y abonando su ingreso a la cuenta de ventas, creando un
renglón o subcuenta específico para el subproducto.
Nota: trabajar con los casos prácticos
11
Conclusiones:
El problema contable y de costos originado por los subproductos, es complejo y no puede darse una
fórmula única de aplicación para todos los casos. Es posible que, en un caso determinado, el problema
revista características diferentes a las expuestas; para ello, la solución debe basarse en la correcta
apreciación del caso en particular, apoyándose en el tratamiento expuesto en los diferentes
procedimientos o métodos y el juicio profesional, para decidir o diseñar el tratamiento contable
adecuado. (Contabilidad de costos; Ortega Pérez de León)
Como parte de la reflexión, se puede considerar la recomendación que la National Association of Cost
Accountants realiza en uno de sus boletines, y que dice:
“Parece razonable concluir que la interdependencia entre los productos principales y los
subproductos, debe revisarse periódicamente. Cuando se presentan cambios importantes en esta
interdependencia, será necesario tomar nuevas decisiones respecto a los procedimientos contables.
Cuando dichos cambios sean solamente temporales, es recomendable asegurarse de que la gerencia
entiende claramente qué es lo que ha sucedido y qué repercusión han tenido estos cambios en las
cifras que proporciona la contabilidad”
Finalmente, debemos procurar que nuestra decisión sobre tratamientos y procedimientos contables,
debe acompañarse del apego a la normatividad contable y fiscal vigente en nuestro país.
Fuente de información páginas 1 a 12:
Libro: Contabilidad de Costos
Autor: Pérez de León Ortega, Armando
Cuarta Edición
UTEHA
12