Resumen FINAL
Resumen FINAL
MODULO I: INVENCION DE UN VOCABLO: GRUPO. MASA. CÍRCULO- NUDO. LOS GRUPOS. LO GRUPAL. LA
GRUPALIDAD. LO SINGULAR Y LO COLECTIVO.
La distribución circular en el trabajo con grupos implica una particular estructuración de los intercambios entre los
integrantes.
La producción del vocablo grupo es contemporánea a la formación de la subjetividad moderna y a la constitución del
grupo familiar restringido. Su nominación vuelve visible una forma de sociabilidad que con la modernidad cobra la
OM
suficiente relevancia en las prácticas sociales, como para generar una palabra específica.
.C
entre los miembros de tales grupos.
El problema de la relación de los individuos entre sí ha sido considerado desde diferentes puntos de vista. Podrían
esquematizarse las posiciones más opuestas diciendo que desde una de ellas se considera al individuo, en tanto
singularidad, como una realidad en sí mismo; sólo él percibe, piensa, ama u odia, se siente responsable, toma
decisiones, etc. Lo colectivo serían generalizaciones teóricas que no tendrían otra consistencia que la realidad
LA
misma de ese individuo. En la tesis contraria, el individuo como tal, independientemente de los demás sería una
mera entidad lógica. El individuo sería producto de su ambiente, sea él consciente o no de ello, sería un cruce de
relaciones sociales. Tanto en una como en otra posición, la relación individuo-sociedad está pensada desde un
criterio antagónico según el cual singularidad y colectividad conforman un par de contrarios; presentan, por lo tanto,
FI
Se pueden puntuar dos formas típicas de resolver tal tensión: el psicologismo y el sociologismo. El primero conserva
la tendencia a reducir los conceptos sociales a conceptos individuales y psicológicos; el segundo, hacia la reducción
de los conceptos individuales a una idea globalizada de la historia y de la sociedad.
ESPACIOS
La preocupación por pensar las relaciones y diferencias entre individuos y sociedades es una característica de la
Modernidad. Se señalan dos espacios donde estas consideraciones se han desplegado: el espacio científico-
académico y el ético-político.
En el espacio científico-académico: Para la tesis individualista no existen los grupos; ¨grupos¨ será un término
colectivo, que hace referencia a una multiplicidad de procesos individuales. No existe en los grupos, en las
instituciones, ni en las sociedades, nada que no haya existido previamente en el individuo. Por otro lado se
desarrolló la noción de mentalidad de grupo. Los seres humanos viven y actúan en grupos, así surgen fuerzas y
fenómenos que siguen sus propias leyes y que no pueden ser descritos en términos de las propiedades de los
En el espacio ético-político: la cuestión es si deben priorizarse los intereses individuales o los intereses colectivos.
El pensar la tensión entre lo singular y lo colectivo desde la antinomia individuo-sociedad opera como a priori
conceptual en las diferentes reflexiones sobre lo grupal. En el intento de desdibujar el sentido antinómico de la
tensión entre lo singular y lo colectivo resulta pertinente repensar críticamente aquella noción por la cual los
grupos constituyen un campo de mediaciones entre individuos y sociedades.
La operación que parecieran haber seguido las diversas disciplinas humanísticas en sus momentos fundacionales
sería dividir ilusoriamente el campo de indagación en dos objetos de estudio bien diferenciados: individuos y
OM
sociedades. Esto hizo necesario demarcar los campos de saberes y prácticas mediadores.
Esta noción de los grupos como campos de mediaciones ha intentado resolver la tensión entre lo singular y lo
colectivo a través de la categoría de intermediación.
LA CATEGORIA DE INTERMEDIARIO
.C
Grupos como espacios intermedios entre individuos y sociedades. Plantea este autor tres caracteres generales
asociados a la categoría de intermediario:
●Lo intermediario como función de lo articular, por el cual lo intermediario funciona en el campo de lo discontinuo,
DD
en tanto resultado de una separación entre elementos que se trata de re articular. Lo intermediario está pensado
también como un proceso de reducción de antagonismo.
●Lo intermediario ligado a la presentación de un proceso de transformación y pasaje, asociada por ende al
pensamiento del movimiento.
LA
Muchas son las formas que los reduccionismos pueden presentar. Tanto las teorizaciones como el lugar de la
coordinación suelen oscilar entre dos ficciones: la figura del gran individuo o el espejismo de los grupos como
FI
PROBLEMA EPISTEMICO
Se enuncia en este trabajo la necesidad de pensar lo grupal como un campo de problemáticas atravesado por
múltiples inscripciones: deseantes, institucionales, políticas, económicas, etc. Lo grupal en un doble movimiento
teórico: el trabajo sobre sus especificidades y su articulación con las múltiples inscripciones que lo atraviesan.
Proyectos de este tipo sólo pueden desplegarse si se interroga críticamente la epistemología de las ciencias
positivas, en la cual aún se fundamentan las llamadas ciencias humanas. Tal epistemología supone un objeto discreto
autónomo, re producible, no contradictorio y unívoco. Implica una Lógica de Lo Uno donde la singularidad del objeto
no se vea afectada por eventuales aprox8imaciones disciplinarias.
Estas lógicas de objeto discreto han comenzado a producir un obstáculo epistemológico en la reflexión de lo grupal.
Han conformado algunas ilusiones teórico técnicas de difícil desarticulación; entre ellas pueden mencionarse: la
posibilidad de construir un objeto teórico ¨grupo¨, la lectura de los acontecimientos grupales plegados sobre sí
La aparición de propuestas transdisciplinarias da cuenta del surgimiento de otras formas de abordaje de la cuestión.
Con su propuesta de atravesamientos disciplinarios, esta tendencia se inscribe en un nuevo intento de superación de
los reduccionismo psicologistas o sociologistas.
Etimología
El vocablo "grupo" se extiende pronto a lenguaje corriente y designa un conjunto de elementos, una categoría de
seres o de objetos.
OM
A mediados del siglo 18, grupo designa, en francés, una reunión de personas.
Las lenguas antiguas no disponen de ningún término para designar una asociación de pocas personas, que persiguen
objetivos comunes. Los hombres piensan espontáneamente según la oposición individuo-sociedad; no piensan
naturalmente en función de grupo, aunque su vida y sus actividades se desarrollan casi siempre en el seno de
conglomerados restringidos. Groppo (grupo), en italiano, primeramente, significaba "nudo" (que luego se conoció
.C
como reunión o conjunto).
Los lingüistas de ese entonces relacionaban esta noción con el antiguo provenzal Grop = nudo y de ahí, suponían que
derivaba del germano occidental Kruppa = masa redondeada.
DD
De esta manera, vemos que la etimología nos deriva dos líneas de fuerza: el nudo y el círculo. Nudo refiere al grado
de cohesión entre los miembros de un grupo, habiendo anudamientos y desanudamientos en el acontecer grupal;
mientras que círculo garantiza igualdad respecto a un centro tomado como modelos, designando una reunión de
personas o, para conservar la misma imagen, un círculo de gente.
LA
El vocablo Groupe es confuso en diversas lenguas y no se logra un concepto objetivo del mismo, debido a prejuicios
de orden psicológico, psicoanalítico y de otra índole.
FI
La noción de grupo es inexistente para la mayor parte de los sujetos. Existe el grupo efímero, dominado por el azar,
donde no hay un objetivo que los una. Todo se reduce a cuestiones personales. Las relaciones interindividuales son
percibidas de manera estática, y la solución a esto es la necesidad de que los otros cambien. No se trata de
transformarse a sí mismo, ni de analizar la situación total de la que forman parte, ni de actuar sobre las variables de
la situación. El temor de volver a pensar la propia situación en un nuevo marco de referencia, y de ser así sometido
discusión, constituye uno de los aspectos de la resistencia epistemológica a la noción de grupo.
Esto se ve agravado por la dificultad del ser humano para de centrarse, saqué la vida en grupo requiere de una
descentración en relación consigo mismo.
El psicoanálisis atrae hacia su seno individuos encerrados en su yo de manera rígida, constituyendo a estos como
enfermos del sentido social que se previenen contra las heridas narcisistas que la realidad del grupo podría infligirle
tratando de convertirse en expertos de esta.
En cuanto a la resistencia epistemológica al concepto de grupo, entonces, proviene de la resistencia del hombre
contemporáneo a la vida grupal.
Freud plantea que el grupo se presenta a cada uno de los miembros como un obstáculo para la obtención de una
relación privilegiada dual con el líder o con otro miembro.
Una primera resistencia epistemológica refiere al hecho de que un grupo se crea, no solamente para vivirlo, sino
también para estudiarlo, es decir para que uno de sus miembros tome cierta distancia respecto de él o para que un
extraño se introduzca así por curiosidad.
Una segunda resistencia se relaciona con la actitud de las grandes organizaciones colectivas (imperios, estados,
ejércitos, órdenes religiosas) hacia los grupos pequeños.
Para la sociedad global, el grupo pequeño reducido es una fuerza a su servicio, pero una fuerza que puede volverse
contra ella. De ahí la desconfianza que las civilizaciones demostraron hacia los pequeños grupos espontáneos, por
OM
ejemplo el recelo de las iglesias frente a la sectas, o los ejércitos frente a las bandas de guerrilleros, etcétera. El
estado se presenta al individuo como el ideal, el verdadero bien, y presenta la vida en grupo autónomo como un
peligro virtual.
Algunas representaciones del grupo (los miembros adhieren a estas representaciones, muchas veces, de manera
inconsciente) provienen de hechos psíquicos colectivos, que impregna en el pensamiento, orientar la acción y
mantienen las fantasías sobre los grupos.
.C
Cuando se esboza una teoría científica de los grupos, aún existen dos metáforas que se imponen mucho: una
biológica y otra mecánica. La primera tiene que ver con tomar al grupo como un organismo vivo; mientras que la
DD
metáfora mecánica toma al grupo como máquina dominada.
Los hechos del grupo se distinguen de los hechos psíquicos individuales porque se relacionan con una pluralidad o
con un conglomerado de individuos.
LA
Sería conveniente reservar el uso científico del vocablo grupo para conjunto de personas reunidas.
Una reunión o un grupo de individuos pueden adoptar diferentes formas y diferentes nombres. De ahí, las cinco
categorías fundamentales:
FI
1) la muchedumbre: cuando los individuos se encuentran reunidos en gran número, en el mismo lugar, sin haber
tratado explícitamente la idea de reunirse. Cada uno trata de satisfacer al mismo tiempo una motivación individual,
los hombres se reúnen allí por la misma coacción, aunque algunas de estas motivaciones pueden ser negativas. Las
coacciones pueden ser sociales (por ejemplo, reclutas en el patio de un cuartel) o pueden deberse a los
a) pasividad de las personas reunidas hacia todo lo que no sea la satisfacción inmediata de su motivación individual;
c) contagio de las emociones y rápida propagación al conjunto de una agitación surgida en un punto;
La noción de muchedumbre excluye las manifestaciones preparadas por anticipado, que reúnen adeptos y están
encuadradas por un servicio de orden, como por ejemplo la marcha del 8 de marzo (día internacional de la Mujer).
2) la banda: mientras que la muchedumbre tiene en común la soledad, la banda, por el contrario, tiene en común la
similitud. Cuando los individuos se reúnen voluntariamente, por el placer de estar juntos, por búsqueda de lo
semejante, se trata de una banda. Consiste en buscar en los congéneres modos de pensar y de sentir idénticos a los
propios, diferentes de la complacencia colectiva en sí misma. Debemos considerar que, cuando los seres humanos
forman parte de un grupo, sus potencialidades, sus facultades y sus capacidades se despliegan de una manera más
óptima y eficaz que si lo hicieran el soledad. A esto lo conocemos como "efecto de grupo".
3) El agrupamiento: cuando las personas se reúnen en número pequeño, mediano o elevado, con una frecuencia de
OM
reuniones, más o menos grande, con una relativa permanencia de los objetivos en el intervalo de las reuniones. Los
objetivos del agrupamiento responden a un interés común de los miembros, que son parcialmente conscientes de
ellos, pero la mayoría no se efectúa la asunción de este interés; se remiten a sus representantes, sus dirigentes,
incluso a los acontecimientos. Fuera de la realización de los objetivos que surgen de este interés, los miembros no
tienen relaciones ni contactos; por lo que esté interés les es común, pero no lo tienen en común por su propia
cuenta: es decir no se han apropiado de él.
.C
Los agrupamientos adoptan nombres particulares:
- campo político, social y corporativo, por ejemplo alianza, gremio, cámara, federación, partido, etcétera.
Según sea el caso, estos tipos de agrupamientos se relacionan con la muchedumbre o con el grupo secundario;
LA
4) el grupo primario o pequeño: presenta las siguientes características: hay un número restringido de miembros, en
dónde cada uno de ellos puede tener una percepción individualizada de cada uno de los otros; existe una
prosecución en común y de manera activa de los mismos objetivos asumidos como objetivos del grupo, los cuales
FI
responden a diferentes intereses; existen relaciones afectivas que pueden llegar a ser intensas entre los miembros, y
pueden constituir subgrupos de afinidades; hay una firme interdependencia de los miembros y sentimientos de
solidaridad; hay una diferenciación de roles entre los miembros; y hay una constitución de normas, de creencias, de
signos y de ritos propios del grupo.
Hay que destacar que todas estas características no están necesariamente presentes a la vez en el mismo grupo.
El grupo primario se caracteriza por los lazos personales íntimos, cálidos, cargados de emoción que se establecen
entre todos los miembros; por el contrario, en el grupo secundario, las relaciones entre los miembros son frías,
impersonales, racionales y formales.
No debemos confundir grupo primario y grupo pequeño con grupo reducido. El grupo primario es generalmente
pequeño, que favorece las relaciones afectivas intensas sin desarrollarlas necesariamente en su seno; al hablar de
grupo reducido, en cambio, ponemos el acento en la dimensión numérica del grupo que permite a cada uno de sus
miembros percibir a cada uno de los otros, reaccionar frente a él y ser percibido por el coma sin prejuzgar acerca de
la calidad afectiva de sus relaciones.
5) el grupo secundario: conocido también como organización, es un sistema social que funciona regido por
instituciones dentro de un segmento particular de la realidad social. La organización es, a la vez: a) un conjunto de
personas que persiguen fines determinados, idénticos o complementarios; b) y un conjunto de estructuras de
Se debe destacar que estás cinco categorías fundamentales no son categorías estancas, sino que pueden significar
otra cosa: por ejemplo, una banda puede producir un grupo primario o un grupo pequeño, o bien la institución
"familia" puede ser tanto un grupo primario como grupo secundario, etcétera.
Haciendo una clasificación general, podemos decir que lo grupal sirve para calificar los fenómenos propios del grupo,
especialmente para distinguir las relaciones entre los individuos dentro de este, las relaciones interpersonales y las
relaciones sociales en general; mientras que grupalidad nos permite Designar el conjunto de las características
internas esenciales para el grupo.
OM
CAPÍTULO: DEL CIRCULO AL NUDO
Pensar al grupo como círculo resulta problemático. La autora considera pensar al individuo no como lo indiviso.
Concebir al grupo como círculo lleva a la idea de que existen individuos ubicados a la misma distancia de un líder,
ubicado en el centro del círculo, y que, por tanto, ocupa el lugar del ideal. Los aportes del psicoanalísis y la topología
.C
permiten pensar un grupo más en el sentido de nudo que de círculo, permitiendo abrir el juego a nuevas opciones
teóricas, respecto de una práctica subjetivante.
El círculo es la representación en el plano de una esfera que marca un afuera y un adentro consistentemente
DD
delimitados, y puede ser reducido, también, a un punto central. En cambio, el nudo es una articulación más
adecuada para conceptualizar el trabajo con grupos, y sitúa en el centro un agujero diferente a ese punto en el
centro del círculo que referiría al lugar del líder.
Pensar nuestra práctica atravesada por una tensión que insiste entre el empuje al círculo como una fuerza
LA
Del círculo al nudo marca dos cuestiones: por un lado, un cambio de paradigma en cuanto el término grupo deja de
ser sinónimo de círculo, y por otro lado, una dirección para las operatorias de un coordinador.
En el centro del nudo hay un agujero, y ahí ubicamos la tarea y no al líder. Si el líder se cristalizara en el centro, se
FI
propiciaría el efecto masa y no el vaciamiento y los enlaces necesarios que abonan el efecto sujeto; en cambio, si
ubicamos en el centro la tarea en la apuesta a renovar la falta y propiciar entrelazamientos que la bordeen, aparece
la potencia del trabajo y la producción de lo nuevo.
En un inicio, en la construcción del grupo, existe un lugar central de liderazgo, pero están dispuestos a que ese lugar
caiga y tienen herramientas para descoagular liderazgos en el centro: en este lugar, en un vacío que se bordea,
habitara la tarea. Se busca propiciar entonces el efecto sujeto, lo que significa una descoagulación de la masa para
que emerja el sujeto.
La autora propone que ningún grupo, ni ninguna institución están a salvo del efecto masa, y que se trata todo el
tiempo de un giro de discurso, de una dialectización entre efecto sujeto y efecto masa para evitar su posible
coagulación.
Una decisión conlleva la selección y responsabilidad de tomar un camino. Pero elegir un camino no significa que éste
sea verdadero, sino que supone un viaje de infinitas correcciones necesarias frente a los errores, para lograr
modificar una cosa por otra.
El tercero necesario
Conectar un texto con otro que esta en curso es incluir en la escena un tercero. Desde este tercero se debe validar,
convalidar y confrontar ambos textos. Este tercero, este otro, no es el otro de Lacan, es el otro que marca el rumbo
del camino metodológico. Sin embargo, es necesario desandar este camino para así evitar caer en reduccionismos,
en individualismos, en una disciplina cerrada, rígida. De esta manera, un importante trabajo futuro consistirá en
analizar las implicaciones teóricas, prácticas, instrumentales o de las creencias sobre las distintas maneras de
OM
concebir a los componentes de un grupo.
Entonces, cuando uno emprende el camino, debe aceptar que hay desvíos, irregularidades, idas y venidas y que, por
ende, cuando de grupo se trata, sus conceptualizaciones van cambiando de etapa en etapa.
Panorámica
.C
Entre los 50’ y 70’ hubo un apogeo en el estudio de los asuntos grupales. En los 80’ cuestiones relacionadas como lo
colectivo, lo grupal, entre otros, fueron relegados de las disciplinas. Sin embargo, encontramos una paradoja,
mientras la problemática de la grupalidad era tirada por la borda o sustituida pos lamentables improvisaciones en las
DD
disciplinas en que “naturalmente” habitaba, otros quehaceres la acogían sin reservas ni prejuicios. Y le daban un
valor, rentabilidad y credibilidad que los “años felices” no habían podido consolidar.
Esto demuestra que las condiciones para desarrollar estudios sobre los asuntos grupales están dadas, pero es
necesario de alguien que sepa aprovecharlas.
LA
El trabajo se trabaja
El trabajo se trabaja es un articulador central del trabajo grupal, posibilita que éste muestre su proveniencia y su
discriminación de un obrar diferente.
FI
Este trabajo no es una ocupación, sino tendría un sitio, situado y sitiado; sino que más bien se trata de transformar la
materia prima y darle un nuevo relieve. No se trata tampoco de esfuerzo, aunque participe de él. Si destacamos el
esfuerzo como característica principal, podemos perder de vista la producción que le da sentido.
De esta manera, el trabajo no es un concepto simple, sino que muy complejo cuando de grupo se trata.
Las certezas sobre las conceptualizaciones del grupo habían quedado estancadas en sus propios movimientos de
desgaste, desgastando la posibilidad de sorpresa, descubrimiento e invención que alentaron a los magmas iniciales.
De esta manera, los supuestos comenzaron a caer por sí solos.
Se debe recuperar como materia prima los supuestos, pero no como primeros ni segundos, sino como materia prima
en tanto oferta, un llamado para que un trabajo potencial sea realizado. Como oferta esta siempre abierta,
ofertándose; de no aprovecharse la oferta de materia prima, ésta queda como la que nunca existió. Y como llamado,
solo lo es para quien sabe escucharlo.
La coherencia, junto con la certeza, tiene de positivo que se brinda como materia prima, y que sirve como puente
que conecta con lo desconocido. La idea no es mantener una coherencia explicativa, investigativa o realizativa, sino
exponer, indagar, maniobrar la congruencia que se va tejiendo entre los escritos. La congruencia raja cualquier
De esta manera, la congruencia, es una labor que se va desplegando, corrigiendo, durante su transcurso, no un
“modelo de referencia” al cual se tiende y se tiene idealizado.
Los grupos
Hay una conexión en la trama grupal, no hablamos de relación. La conexión evoca, convoca, pone en juego una
materia prima.
Los grupos han sido tratados bajo el espectro de una disciplina regional, prolífica e invasiva, llamada grupología. En
el enfoque grupológico, los grupos fueron tomados como objetos; objetos del mundo y la vida cotidiana, objetos de
creencias variadas y de sentido común. Esta postura atraviesa la mayoría de los discursos grupales desde los 50’.
OM
Lo grupal
Lo grupal no son los grupos. Esta afirmación nos lleva a desmontar y evaluar los componentes histórico-típicos que
abundaron en las consideraciones grupales. Pero también nos lleva a pensar la diferencia fundamental que
introduce esa especie de acontecimiento blanco, disparado por el neutro “lo”; radicalmente distinto de un evento
.C
cualquiera. A partir de aquel sabemos que el tiempo nos constituye y que desde el inicio somos un acontecer grupal
diseminado en nosotros mismos, como lenguaje, como gesto, como signatura socio-histórica, singularidad Icc, como
destino e invención del azar.
DD
Acontecimiento blanco es una huella que detectamos por sus efectos y a la que nunca podemos mostrar como tal.
En cambio, un evento jamás puede constituirnos, con-formarnos grupalmente. El evento solo nos atraviesa dejando
rastro solo en la memoria grupal o el olvido común.
conceptuales, nocionales, instrumentales, etc., desde otros campos con los que puede o no mantener afinidades.
Desde lo grupal todo debe volver a pensarse de nuevo, practicarse en sus propios modos de existencia, ligarse de
manera inédita con la tradición que avanza desde el futuro.
La grupalidad
FI
Diferenciar entre lo grupal, el grupo y la grupalidad nos permite hablar de una autoorganización conceptual, de su
necesaria emergencia socio-histórica, que tiende a elaborar lo impensado, y, por lo tanto, lo no dicho e imposible de
ser procesado en las producciones grupales anteriores. Y ello porque no están en condiciones de desplegar el
horizonte epistémico de la complejidad, la multiplicidad, la implicación, etc. Este horizonte es una exigencia inicial
para la grupalidad. Con esta noción se pretende aclarar que no se va a dar un nuevo marco teórico, o un esquema
conceptual determinado. Por otro lado, no habría una técnica ligada a ellos y posteriormente autonomizada como
herramienta.
Este horizonte requiere la elaboración de un mapa de los componentes que podrían habitar su territorio o delinear
sus fronteras.
Epistémico es lo que escapa de la vigilancia epistemológica para ensayar sus propios modos de validación, es decir,
que sus criterios no le vengan de afuera, sino que sean los que se generan legítimamente durante un acto de trabajo
singular.
Horizonte es lo que aleja de cualquier intento de captura cuanto más nos acercamos lingüística y
extralingüísticamente a él.
De esta manera, pensar en encontrar una solución para la pregunta, lleva a que el pensamiento se detenga.
OM
APARTADO 1: INTRODUCCIÓN.
La psicología individual se ciñe al ser humano singular y estudia los caminos por los cuales busca alcanzar la
satisfacción de sus mociones pulsionales. Pero solo rara vez, bajo determinadas condiciones de excepción, puede
prescindir de los vínculos de este individuo con otros.
.C
En la vida anímica del individuo el otro cuenta con total regularidad como modelo, como objeto, como auxiliar y
como enemigo y por eso desde el comienzo mismo la psicología individual es simultáneamente psicología social en
este sentido más lato, pero enteramente legítimo.
DD
Por lo tanto, la oposición entre actos anímicos sociales y narcisistas cae íntegramente dentro del campo de la
psicología social y no habilita a divorciar esta última de una psicología social o de las masas
La psicología de las masas trata del individuo como miembro de un linaje de un pueblo de una casta, de un
estamento, de una institución o como integrante de una multitud organizada en forma de masa durante cierto lapso
LA
La pulsión social acaso no sea originaria e irreductible y que los comienzos de su formación pueden hallarse en un
círculo estrecho, como el de la familia
Los individuos actúan de manera diversa cuando se encuentran incluidos en una "masa psicológica". Esta masa
colectiva transforma la manera de sentir, pensar y actuar de los individuos cuando están inmersa en ella, a cómo lo
harían estando en forma aislada. Así, la masa psicológica es un ente provisional que consta de elementos
heterogéneos. Entonces, si los individuos están ligados en una unidad tiene que haber algo que los una y este medio
podría ser justamente lo característico de la masa.
Es fácil verificar la gran diferencia que existe entre un individuo perteneciente a una masa y un individuo aislado,
pero es más difícil descubrir las causas de Esa diferencia. La mayoría de nuestras acciones cotidianas son efectos de
motivos ocultos que escapan a nuestro conocimiento.
Se ha descubierto que el pertenecer a una masa muestra las propiedades que no habían poseído hasta entonces
La primera consecuencia de esto es que Dentro de la masa el individuo lleva a cabo acciones que no realizaría
individualmente, es decir, El individuo al entrar en la masa queda sometido a condiciones que le permiten echar por
tierra las represiones de sus mociones pulsionales inconscientes.
La segunda causa es el contagio. En la multitud todo sentimiento y todo acto son contagiosos y grado tan alto que el
individuo sacrifica muy fácilmente a su interés personal al interés colectivo.
En conclusión, los principales rasgos del individuo integrante de la masa son: la desaparición de la personalidad
consciente, de los sentimientos e ideas en el mismo sentido por sugestión y contagio, y la tendencia transformar
inmediatamente en actos las ideas sugeridas.
El individuo era quizás un individuo culto, pero en la masa es un bárbaro y una masa, entonces, es impulsiva voluble
y excitable; es guiada casi con exclusividad por lo inconsciente. La masa es acrítica; solo es excitada por estímulos
desmedidos; se pide de sus Héroes fortaleza y violencia (quiere ser dominada y sometida y temer a sus Amos); las
palabras provocan las más temibles tormentas en el alma de las masas y pueden también apaciguarlas; y por último
las masas piden ilusiones a las que no pueden renunciar. Sobre esto último podemos demostrar que este predominio
OM
de la vida de la Fantasía y de la ilusión sustentada por el deseo cumplido Cómo anda la psicología de las neurosis. Es
decir, un síntoma histérico se funda en una fantasía y no en la repetición de un vivenciar real.
Tan pronto como unos seres vivos se encuentran reunidos en cierto número, se ponen instintivamente bajo la
autoridad de un jefe; pero, ahora bien, si la necesidad de la masa solicita un conductor este tiene que
corresponderle con ciertas propiedades personales: debe poseer una voluntad poderosa, impotente, que la masa Sin
.C
voluntad le acepta. Por otra parte, este jefe es prestigioso, es decir, tiene una suerte de Imperio que ejerce sobre
nosotros un individuo, una obra o una idea.
Todos los fenómenos antes descritos del alma de las masas han sido correctamente observados; pero también es
posible individualizar otras exteriorizaciones de la formación de masa, opuestas por completo a aquellas, y de las
cuales se deriva por fuerza una estimación mucho más alta del alma de fas masas.
El alma de las masas es capaz de geniales creaciones espirituales, como lo prueban, en primer lugar, el lenguaje
FI
mismo, y además las canciones tradicionales, el folklore, etc. Por otra parte, no se sabe cuánto deben el pensador o
el creador literario individuales a la masa dentro de la cual viven; acaso no hagan sino consumar un trabajo anímico
realizado simultáneamente por los demás.
Es probable que bajo el nombre de «masas» se hayan reunido formaciones muy diversas, que deberían separarse.
Las indicaciones de Sighele, Le Bon y otros se refieren a masas efímeras que se aglomeran por la reunión de
individuos de diversos tipos con miras a un interés pasajero.
McDougall halla la solución a esta contradicción en la organización. En el caso más simple, la masa, no posee
organización alguna, o la tiene ínfima. Designa «multitud» (crowd) a una masa así. La condición que se requiere para
que los miembros de una multitud de seres humanos agrupados por casualidad formen algo semejante a una masa
en sentido psicológico es que esos individuos tengan algo en común, un interés común por un objeto, pareja
orientación afectiva dentro de cierta situación y cierto grado de capacidad para influirse recíprocamente.
El fenómeno más notable de la formación de masa es el incremento de la afectividad que provoca en cada individuo.
Puede afirmarse, a juicio de McDougall, que los afectos de los hombres difícilmente alcanzan bajo otras condiciones
la intensidad a que pueden llegar dentro de una masa; y en verdad es una sensación gozosa para sus miembros
entregarse así, sin barreras, a sus pasiones, y de ese modo confundirse en la masa, perder el sentimiento de su
individualidad.
Tampoco McDougall cuestiona la tesis de la inhibición colectiva de la inteligencia dentro de la masa. Dice que las
inteligencias inferiores hacen descender a su nivel a las superiores.
El juicio global de McDougall sobre el rendimiento psíquico de una masa simple, «no organizada», no es más amable
que el de Le Bon. Una masa tal es: extremadamente excitable, impulsiva, apasionada, veleidosa, inconsecuente,
irresoluta y al mismo tiempo inclinada a acciones extremas, accesible sólo a las pasiones más groseras y los
sentimientos más simples, extraordinariamente sugestionable, etc.
OM
McDougall enumera cinco de estas «principal conditions» para que la vida anímica de la masa se eleve de nivel:
1) grado de continuidad en la persistencia de la masa. Puede ser material o formal; la primera, cuando las
mismas personas permanecen un tiempo prolongado en la masa, y la segunda, cuando dentro de la masa se
desarrollan ciertas posiciones que pueden asignarse a personas que se releven unas a otras.
.C
2) se haya creado en los individuos de la masa una determinada representación acerca de la naturaleza,
función, operaciones y exigencias de aquella, de suerte que de ahí pueda derivarse para ellos un vínculo
afectivo con la masa en su conjunto.
DD
3) la masa esté en relación con otras formaciones de masa semejantes a ella, pero divergentes en muchos
puntos. Por ejemplo, que rivalice con estas.
4) la masa posea tradiciones, usos e instituciones, en particular los que se refieren a la relación de sus
miembros entre sí.
LA
5) dentro de la masa exista una articulación, expresada en la especialización y diferenciación de las operaciones
que corresponden al individuo.
Según McDougall, cuando se cumplen estas condiciones quedan canceladas las desventajas psíquicas de la
FI
formación de masa. El modo de protegerse de la merma colectiva de la inteligencia es sustraer de la masa la solución
de las tareas intelectuales y reservarla a algunos individuos que forman parte de ella.
Dos ejemplos que retoma Freud sobre las masas artificiales: la iglesia y el ejército. Estas masas se caracterizan por
prevenir su disolución e impedir alteraciones de su estructura. Y otra parte particularidad es el hecho de que el
individuo no Elige pertenecer a ella. En ambas se rige un idéntico Espejismo o ilusión: hay un jefe que ama por igual a
todos los individuos de la masa. A su vez en estas dos masas artificiales cada individuo tiene una doble ligazón
libidinosa: con el conductor y con los otros individuos de la masa.
Una de las causas de la descomposición de la masa es el pánico el cual tiene como consecuencia La "angustia de
masa" y el cese de todos los miramientos recíprocos que normalmente se tienen los individuos de la masa.
INTRODUCCIÓN
Elucidar es una labor inacabada, sujeta a revisiones y ajustes provisorios cuyo lugar central está ocupado por la
actividad de-constructiva. Por lo tanto, elucidación crítica refiere a abrir interrogaciones sobre lo enunciado y sus
prácticas que permita, a su vez, pensar los problemas de otro modo. En tal sentido, se propone un doble camino de
deconstrucción y re-construcción de teorías y prácticas. En otras palabras, los hombres pensamos lo que hacemos, y
por ende, hacemos lo que pensamos.
Se hace necesario en primer lugar, una remisión histórica a los saberes y prácticas grupales, para de indagar cómo se
han constituido los saberes, sus discursos. Analizar las condiciones de producción de tales saberes; no sólo lo que
una teoría dice, sino las formas históricas de gestión de los conocimientos que enuncia; no la descripción de sus
prácticas, sino más bien el análisis de las demandas a las que tales prácticas dan respuesta.
OM
Se enfatiza una diferenciación: los grupos no son lo grupal (LO GRUPAL vs. EL GRUPO). La preocupación de esta
teoría es epistémica (cómo se construyeron los conocimientos sobre lo grupal) y no óptica (qué son los grupos).
Las diferentes teorías sobre lo grupal son el resultado de una serie de factores articulados. Interesa reflexionar sobre
la relación existente entre un cuerpo teórico y el diseño técnico que organiza sus formas de trabajo grupal, la
demanda socio histórica a la que sus dispositivos son respuesta y, en muchos casos, las urgencias de legitimación
institucional que marcan sus indagaciones. Una teoría demarca sus áreas de visibilidad e invisibilidad como resultado
.C
de la articulación de los factores mencionados.
Esto arroja varias consecuencias: la dogmatización del cuerpo teórico; la posibilidad de la gestión de una ilusión: una
LA
Existen procesos teóricos-institucionales que van produciendo una transformación en la posición del discurso: es
decir, de constituir un discurso autorizado pasa a instituirse como el discurso de la autoridad.
FI
Frente a esto, es necesario evitar tanto la sumisión a la repetición del discurso legitimado como la descalificación de
sus valores de enunciado. De ahí que, el campo grupal no presenta un cuerpo teórico sistematizado, y por eso,
entonces, puede ofrecer mejores condiciones para la formación de un método de pensamiento crítico.
La teoría crítica permitió adoptar un criterio de lectura deconstrucción – reconstrucción donde los enlaces teóricos
puedan realizarse a través de confrontaciones locales y no globales, donde las teorías puedan pensarse desde lo
múltiple y no desde lo uno. De esta manera, si se logra la destotalización, trabajar conceptos locales y no
globalmente, permite la polivalencia teórica imprescindible para producir nuevas nociones, para pensar
articulaciones hasta ese momento invisibles, cuestionar sus certezas, pensar aquello que había quedado como
impensable.
Desde esta perspectiva, la legitimación del campo grupal no intenta construir una teoría de los grupos sino, más
bien, plantearse ese espacio como un campo de problemas dentro del cual habría que discutir sobre sus criterios de
demarcación, los rigores epistémicos y metodológicos para que sus contrapuntos puedan operar como una caja de
herramientas, y donde se pueda diluir el fantasma que atraviesa las formaciones grupales; fantasma que confunde
las acciones en grupo con las experiencias grupales que se realizan orientadas por una concepción desde la cual se
analizan y justifican.
Entre 1930 y 1940 comenzó a pensarse en “artificios” grupales para abordar algunos conflictos que acontecían en las
relaciones sociales. Cobran visibilidad conflictos humanos en la producción económica, en la salud, en la educación,
en la familia, etc. Pareciera suponerse que tales conflictos no pueden ser abordados mediante los recursos
previamente existentes; entonces se exigen nuevas formas de intervención y especialistas adecuados. Se inventa
una nueva tecnología: el Dispositivo Grupal, y un nuevo técnico: el coordinador de grupos. El plus grupal es fácil de
poner en evidencia, pero se vuelve sumamente difícil producir enunciados teóricos que den cuenta de él y del orden
de legalidades que los sostienen.
OM
constituyen un campo de aplicación del saber y la técnica psicoanalítica, o si exigirán la elaboración de instrumentos
teóricos y técnicos específicos.
3. El tercer momento epistémico se perfila a partir de las dificultades que presentan las disciplinas de objeto discreto
para abordar ciertas realidades disciplinarias sin caer en algún reduccionismo.
El campo grupal, en la búsqueda de su legitimidad, se despliega hoy en la compleja labor de desmontar dos ficciones
.C
siempre recurrentes: la ficción del individuo, que impide pensar cualquier plus grupal y la ficción del grupo como
intencionalidad, que permite imaginar que el plus grupal radicaría en que ese colectivo posee intenciones, deseos o
sentimientos.
DD
Habrá que transitar la tensión entre las epistemologías de objeto discreto y la producción de redes transdisciplinarias
que permitan crear nuevos pasajes de lo visible en el campo grupal.
Individuo vs. Sociedad exige su elucidación crítica hacia una operación conceptual que pueda evitar una resolución
reduccionista y se permita sostener la tensión singular-colectiva.
LA
La psicosociología, tiene uno de sus puntos de origen en la demanda proveniente de la práctica social empresarial,
con particular localización en los EEUU en los años 20. La introducción de este nuevo dominio del conocimiento es
anterior a la primera Guerra Mundial.
Las primeras intervenciones que luego darán lugar a la microsociología o estudio de los pequeños grupos, fueron las
de ELTON MAYO (1924) con sus trabajo cerca de Chicago, donde se “descubre” que los trabajadores constituyen
espontáneamente entre sí grupos informales, con vida y organización propias y cuyo código implícito determina la
actitud de los mismo hacia el trabajo. Su mejor rendimiento depende más de la interrelación afectiva entre ellos que
de las mejoras en sus condiciones de trabajo. Aparece por primera vez el planteo de una moral de grupo que
demostraba la relación positiva ente productividad y actitud del grupo respecto a la empresa.
KURT LEWIN aportó principios de la teoría de la Gestalt al estudio de la personalidad y posteriormente al estudio de
los grupos. El todo es más que la suma de las partes. LEWIN explicará la acción individual a partir de la estructura
que se establece entre el sujeto y su ambiente en un momento determinado. Tal estructura es un campo dinámico,
es decir un sistema de fuerzas en equilibrio. Cuando el equilibrio se quiebra, se crea tensión en el individuo y su
comportamiento tiene por finalidad su restablecimiento.
La concepción lewiniana deja de lado la posición que coloca al individuo en primer plano. Si bien LEWIN acentúa la
interdependencia de los miembros, mantiene invisibles los presupuestos sobre los que se funda tal
interdependencia.
El dinamismo del campo estructural fue pensado por LEWIN en términos espaciales, dejando de lado la dimensión
temporal y con ella la perspectiva histórica. Según él, el grupo es un conjunto de personas reunidas por razones
experimentales o de sus vida diaria, para realizar algo en común y que establecen relaciones entre sí; conformarán
OM
de esa manera una totalidad que produce mayores efectos que los mismos individuos aislados. Es decir que el grupo
es irreductible a los individuos que lo componen.
A partir de la aplicación que LEWIN realiza de esta premisa de la teoría de la Gestalt a los grupos se crean las
condiciones para la producción de dispositivos técnicos y la organización de los primeros discursos sobre la
grupalidad.
.C
Se hace necesario diferenciar la importancia que ha tenido la puntualización del grupo como un todo de algunas de
sus consecuencias teóricos-técnicas; muchas veces, al penar la relación partes-todo desde criterios
DD
homogeneizantes, se subordinan las diferencias, las singularidades, a una totalidad global y masificadora. Un todo
pensado como un gran Único y no como las diversidades de lo Múltiple. DELEUZE Y GUATTARI señalan que esta
cuestión ha sido tradicionalmente mal planteada y acentúan el carácter que posee lo múltiple, irreductible a la
unidad. Piensan el todo como producido, como una parte al lado de las partes que ni las unifica ni las totaliza sino
que se aplica a ellas organizando relaciones transversales entre elementos que mantienen toda su diferencia en sus
LA
propias dimensiones.
E- ANÁLISIS DE LA DEMANDA
En el surgimiento de toda disciplina hay una urgencia histórica que la hace posible, y necesidades sociales que
FI
orientan su desarrollo. Demanda social que pone en evidencia un vacío: la carencia técnico-social frente a los
problemas que las nuevas formas de producción generaban. Nace la Dinámica de Grupos. En respuesta a esta
demanda económico-política surge el “Dispositivo Grupal”. La urgencia es mantener y mejorar el nivel de producción
de la gran empresa, estimulando las relaciones informales entre los operarios; reforzar los ideales democráticos,
“Grupo Isla”: centrado en sí mismo, como un todo autorregulado y autónomo, plegado sobre sí mismo.
Los dispositivos grupales que se produjeron desde MAYO-LEWIN debieron mantener en la invisibilidad los
atravesamientos institucionales, políticos e ideológicos en los que quedaron inscriptos tanto sus discursos de la
grupalidad como sus intervenciones técnicas.
La indagación crítica propone repensar la urgencia histórica que hace posible la constitución de los saberes, las
necesidades sociales que los despliegan, los a priori conceptuales desde donde la teoría ordena sus conocimientos y
los dispositivos tecnológicos que inventa.
F – EL NACIMIENTO DE LO GRUPAL
Dispositivo de los Grupos se refiere pensar en artificios grupales para resolver algunos conflictos que se generaban
en las relaciones sociales. En el Dispositivo de los Grupos aparece un nuevo técnico (coordinador) y se gestiona una
Los grupos no son lo grupal. La existencia de la conducta de grupo se hace evidentemente más fácil de demostrar, y
aún de observar, si el grupo se constituye como tal. Los grupos se vuelven visibles a partir del montaje de
dispositivos técnicos tales que permitan demostrar y observar las conductas de grupo.
La microsociología, al instituir dispositivos grupales, localizó uno de los nacimientos a lo grupal. Antes de ella, los
grupos estaban ahí, en una inmediatez tal, que no se veían.
OM
Las primeras formas de psicoterapia colectiva tienen un tronco común, caracterizado por su dinámica, que consiste
en la actuación por las emociones del grupo. Todavía no se plantea tratar de comprender su naturaleza ni modificar
la estructura que subyace a las mismas; en líneas generales, tienden a estimular lo que popularmente se designa
como “buenos sentimientos del grupo”. Estos primeros dispositivos grupales terapéuticos que instrumentaron “las
emociones del grupo” como resorte curativo, comprobaron que el grupo ofrecía cierta eficacia terapéutica mayor
que los tratamientos individuales.
.C
B – APLICACIONES INICIALES DEL PSICOANÁLISIS A LOS GRUPOS
Esta corriente introdujo la interpretación en la situación colectiva, aplicando al grupo el “setting” psicoanalítico; a
DD
través de estos recursos crea las condiciones para descentrar coordinación de liderazgo y para superar el
procedimiento sugestivo propio de las terapias “por” el grupo. Se presenta un problema ¿a quién interpretar? En un
primer momento esto se solucionó agrupando a personas con un mismo problema. Otra solución fue concebir al
grupo como una totalidad, considerando que la conducta de cada uno de sus miembros siempre se ve influida por su
participación en ese colectivo. Este enfoque considera que lo individual debe ser siempre contemplado dentro del
LA
C – EL TODO NO LO ES TODO
Con respecto a la relación todo-partes, planteos estructuralistas posteriores puntualizaron que no alcanza con
FI
afirmar que el todo es más que la suma de las partes, si no puede enunciarse el sistema de relaciones de las partes
entre sí, de las partes con el todo y del todo y las partes. Este todo-grupo que en un primer momento se constituyó
en principio de demarcación comienza así a transformarse en “obstáculo epistemológico” para pensar lo grupal. El
grupo (que en realidad resultó ser un gran individuo) es siempre posible de ser visualizado como un organismo vivo;
analogías como: gran organismo, cuerpo que siente, piensa, se angustia, se defiende, etc., operan en realidad como
cuerpos representacionales destinados a suplir vacíos teóricos. Estos vacíos se mantuvieron como “necesarios” en
tanto se operó un pasaje del campo psicoanalítico al campo grupal sin reformular ninguna área del primero.
La introducción de la escucha analítica, al desmarcar la coordinación de los liderazgos, dejó a ésta en mejores
condiciones para la elucidación del acontecer grupal; sin embargo, los psicoanalistas del grupo que hicieron posible
este significativo aporte, reciclaron otra forma de poder de la coordinación; en tanto el coordinador, en el acto
interpretante, develaba lo oculto del grupo, se instituía en un nuevo lugar de saber-poder; él era quien sabía lo que
al grupo le pasaba. Se acercaba así a la constitución de otra forma de liderazgo; era él quien detentaba un supuesto
saber del grupo organizando un lugar de coordinación-oráculo.
Introducción: lo imaginario del grupo, estructura tópica y organización fantasmática de los grupos.
Un grupo es una envoltura gracias a la cual los individuos se mantienen juntos. Sin esta envoltura no puede existir el
grupo, sino un agregado humano. En esta envoltura se hace hincapié sobre las creencias, costumbres, reglas, ritos,
actos, etc., que tiene valor de jurisprudencia. Este entramado permite la constitución del grupo con un espacio
interno y una temporalidad propia. Entonces, la envoltura es un sistema de reglas que opera sobre el grupo.
El grupo perdura porque se anuda en una trama simbólica, pero ésta es condición necesaria pero no suficiente
porque el grupo puede perdurar pese a que desaparezca la vida psíquica.
Esta envoltura tiene 2 caras, por un lado, la que permite al grupo protegerse del exterior, de otros grupos parecidos,
OM
diferentes o antitéticos. Por otro lado, la otra cara mira hacia el interior, la realidad interna de los miembros del
grupo. Respecto a esta última cara, debemos considerar que los individuos que forman parte del grupo proyectan
sobre la envoltura sus fantasías, sus imagos, su tópica subjetiva. Y gracias a esta cara interna, la envoltura grupal
permite el establecimiento de un estado psíquico transindividual que Anzieu llama Sí-mismo de grupo: cada grupo
tiene su si-mismo, el mismo grupo es el Sí-mismo. Éste es imaginario, y es el lugar interior en el cual va a activarse
una circulación fantasmática e identificatoria entre las personas. Es él el que hace que el grupo viva.
.C
Käes, junto con Missenard, proponen el concepto de organizador de los cuales hay 2 tipos según el primer autor:
psicológicos y sociales. Estos organizan las representaciones del grupo y el proceso grupal.
DD
Por otro lado, el grupo requiere de un espacio, no tanto espacio como un lugar físico, sino espacio como un lugar
donde se aloja el deseo, es un espacio imaginario que tiende a convertirse en real, donde encontramos la causa de
que este espacio se mantenga como una dimensión oculta. Habría una relación entre el espacio vivido, el espacio del
cuerpo humano, y su imagen en el espacio real, su representación. Esta unión de los dos espacios (vivido y la imagen
en lo real) es la construcción del espacio simbólico.
LA
Para Anzieu “todo grupo humano es el resultado de una tópica subjetiva proyectada sobre él por las personas que lo
componen”. Esta idea completa el postulado de Pontalis de que un grupo es un objeto de catexia pulsional.
Así como el aparato psíquico individual se protege y se sirve de los estímulos externos y de las pulsiones internas, el
FI
grupo se protege y se sirve de los estímulos de origen externo y de la carga pulsional que sus miembros ejercen
sobre él solo si se construye lo que Käes llama un aparato psíquico grupal. Construcción que se opera con un doble
apoyo, en los aparatos psíquicos de los individuos que lo componen, por una parte, y en la cultura circundante y las
representaciones colectivas del grupo que ésta proporciona.
Para Käes hay un conflicto intrasistémico propio del aparato psíquico grupal, conflicto entre el aparato grupal y el
aparato individual. Conflicto entre la tendencia a producir la identidad de lo grupal y de lo individual (isomorfa para
Käes), y una tendencia del psiquismo grupal a diferenciarse del psiquismo individual, estableciendo ciertas analogías
entre ellos (homomorfía para Käes). A esto, Anzieu agrega que para que exista el aparato grupal, necesita crearse
una envoltura y, para ello recurre a una instancia común a los aparatos psíquicos individuales que lo componen. De
esta manera, los funcionamientos psíquicos grupales van a ser diferentes en función de la instancia que sirva para
constituir la envoltura.
Para Anzieu grupo podría encontrar su envoltura psíquica en un yo ideal común: este es el fenómeno de la ilusión
grupal. Un yo defensivo inconsciente común, al servicio de un superyó de grupo, puede organizarse en torno al
grupo o puede ser el grupo el que se organice contra el superyó. Por la misma razón, el grupo puede buscar, por
medio de mecanismos de defensa compartidos, un Ello común como envoltura. De esta manera, es esencialmente
en forma de circulación fantasmática entre los miembros del grupo cómo se manifiesta la disposición tópica que
consigue estructurar el aparato grupal. La fantasía es un producto, que en gran parte es defensivo.
Distingue dos niveles: el de la estructura y el de la organización. Una instancia psíquica común a los aparatos
individuales estructura un aparato grupal y está estructura posibilita diversas organizaciones fantasmáticas.
Hay cinco grandes formas de organización fantasmática inconsciente en los grupos: según se realice en torno a una
fantasía individual, una protofantasía, un imago parental, en torno a la propia imagen del cuerpo y en torno al
complejo de Edipo.
El destino de un grupo depende de sus integrantes, de las actitudes de los otros grupos, del contexto social global y
de los acontecimientos históricos locales o generales que funcionan como marcas o señales.
OM
Psicoanálisis general y psicoanálisis aplicado
El inconsciente produce efectos contra los que los hombres se defienden. Para acceder a ese inconsciente es
necesario que se instaure una situación de transferencia en la que se garantice la correcta interpretación. En esta
situación hay una relación entre dos seres semejantes por su aparato psíquico (el psicoanalista y el sujeto) cuya
.C
relación solamente debe ser fantasmática y simbólica, no debe haber relación más allá de esa situación, por ende, en
ambos existe la regla abstinencia.
Este método sería una disciplina que merece la denominación de psicoanálisis general. En cambio, el psicoanálisis
DD
aplicado podría definirse como el conjunto abierto y siempre en desarrollo de las prácticas concretas de este método
general, por ejemplo, las normas complementarias sobre cómo llevar adelante la práctica, cuál debe ser el encuadre,
cómo solicitar al sujeto, etc., Son cuestiones más del campo del psicoanálisis aplicado.
El psicoanálisis general se limita a elaborar la teoría del aparato psíquico (su Génesis, funcionamiento y
LA
Las hipótesis sobre los procesos inconscientes específicos se someten a tres criterios:
FI
- a todo tipo de hecho clínico observado ha de corresponder una hipótesis intersistémico debe apoyarse en un
material clínico preciso y significativo. Por ejemplo, el silencio de algunos participantes en los grupos se explica por
una representación fantasmática del grupo como boca y como pecho, devoradores. Esto ha sido confirmado por
- hipótesis debe poder participar en un conjunto coherente de hipótesis propias de este campo, así como
incorporarse o deducirse de hipótesis establecidas por el psicoanálisis general.
- toda hipótesis ha de confirmar su veracidad por su fecundidad en un campo distinto de aquel en el que ha sido
establecida.
El procedimiento psicoanalítico aplicado a los fenómenos del grupo obedece a criterios más específicamente
psicoanalíticos.
El primero se refiere al VOCABULARIO, el que realice un trabajo de investigación sobre los grupos debe utilizar
exclusivamente al vocabulario psicoanalítico, mientras que en la interpretación se expresará en lenguaje corriente.
Missenard demostró que el efecto principal formativo de los métodos de grupo recibe la destrucción de ciertas
identificaciones narcisistas estabilizadoras y de identificaciones simbólicas innovadoras.
La comprensión psicoanalítica de los grupos conduce a la siguiente conclusión: los fenómenos de liderazgo
constituyen, al mismo tiempo que la escisión de los grupos en subgrupos, la forma específica de resistencia en las
situaciones de grupos de formación no directivos; el líder espontáneo es el portavoz de la resistencia inconsciente
del grupo, Y si el grupo no recibe la interpretación pertinente su fantasmática subyacente queda reprimida y su
evolución bloqueada.
OM
Otro criterio de orden es psicoanalítico hace referencia a la concepción del DETERMINISMO. La explicación
psicoanalítica, al ser pluridimensional, afirma que todo proceso inconsciente tiene que ser explicado desde diversas
perspectivas: dinámica, económica, tópica, genética y fantasmática. (Ejemplo de ilusión grupal, pág. 26).
Otra regla psicoanalítica se refiere a LA INTERACCIÓN DEL INCONSCIENTE DE LOS SUJETOS Y DEL INCONSCIENTE DEL
O DE LOS INTERPRETANTES: a todo afecto inconsciente que tiende a manifestarse le corresponde una resistencia
que se opone a esta manifestación. No sería posible dar una explicación psicoanalítica un fenómeno grupal sin que
.C
esta explicación diera cuenta de la resistencia epistemológica inconsciente de este fenómeno grupal.
La no omisión confiere que cada miembro del grupo diga todo lo que le viene al espíritu y se presenta en un grupo
bajo tres aspectos:
LA
1) la regla de libre expresión: los participantes hablan entre sí de lo que quieren. Permite reavivar en el inconsciente
de cada uno los deseos reprimidos y la angustia de transgredir la prohibición. Está regla es también una regla de
obligación de hablar.
FI
2) regla de obligación de hablar: los miembros tienen que hablar juntos de lo que tienen que decir en la situación de
grupo. Está regla da lugar a que los miembros del grupo den cuenta de los intercambios mutuos que han podido
tener y que están aún fuera de las sesiones.
3) el anterior lleva a una regla implícita de restitución, que no se debe formular con anterioridad. Restituir los
intercambios.
Estos tres aspectos son adecuados para el pequeño grupo de discusión no directiva. Para los grupos no directivos se
requieren la asignación de consignas diferentes de acuerdo a la cantidad de participantes y a la naturaleza de la
tarea asignada.
En cada situación la regla se enuncia con sus modalidades por el garante de la interpretación. El monitor
interpretante da conocer su estatus y fórmula las consignas. Se abstiene de cualquier otra conducta que no sea la de
garantizar las reglas, permitir que la transferencia se desarrolle sobre él y sobre grupo y comunicar a todos los que se
ha comprendido. Aquí aparece la regla de la abstinencia.
El monitor debe abstenerse de relacionarse con los participantes, de llevar a cabo los acting out
contratransferenciales. De no hacerlo no se instauraría una transferencia interpretable. Los participantes deben
observar discreción en lo que concierne el contenido de las sesiones, con personas extrañas a esta experiencia, (con
terceros no debemos compartir datos). El monitor debe abstenerse de intercambios verbales sobre temas que no se
La situación del grupo de formación requiere dispositivos complementarios. Los más importantes se llaman "regla de
las 3 unidades":
- unidad de tiempo: las sesiones empiezan y terminan en una hora fijada, requieran de continuidad.
- unidad de lugar: la sesión se desarrolla en la sala que es asignada, cada tipo de sesión tiene un lugar propio qué
determina una relación especial en el cuerpo con el espacio.
- unidad de acción: a cada tipo de grupo se le asigna una tarea específica que se concreta en intercambios verbales,
improvisación dramática, relajación, etc., Esta tarea es la única actividad durante las sesiones.
OM
Las consignas y el programa conforman un sistema operativo con coherencia interna y apto para suscitar efectos
creadores de cambio en los participantes. Este sistema opera como institución simbólica.
1) En primer lugar, los participantes pueden abandonarse a la inquietante experiencia del proceso psíquico primario,
porque sienten que esta experiencia está garantizada por el sistema simbólico que la fundamenta. Por otra parte, la
.C
actividad simbólica puede ser operante durante la formación con una interpretación diacrónica.
3) El monitor presenta una doble referencia a un garante simbólico. Por una parte, es la referencia a un equipo al
que pertenece y que le proporciona la ocasión de actividades prácticas y debates científicos. Por otra, en la
referencia a una experiencia clínica basada en un método y cuya eficacia ha sido probada con él y con otros.
LA
La diferencia entre trabajo psicoanalítico en los grupos y en las curas individuales se desprende de las dos
particularidades esenciales de la transferencia en la situación grupal. La primera es la tendencia a la escisión. La
segunda, propuesta por Pontalis: además de la transferencia central de los participantes sobre el interpretante y de
FI
sus transferencias laterales de unos sobre otros, la situación psicoanalítica grupal suscita una transferencia sobre el
grupo, inconsciente para los miembros del grupo y qué se utiliza como objeto de carga pulsional y fantasmática.
Käes vio que, en la situación de grupo, las dos formas específicas de elaboración secundaria o material fantasmático
latente son el mito y la ideología.
Hay una emergencia del proceso de simbolización que se reconoce en el discurso colectivo dónde empieza a ver
figuraciones simbólicas de la situación. Los participantes solo podrán recibir la interpretación cuando sus
intercambios verbales han accedido a esta simbolización.
En el niño el proceso de simbolización se efectúa en dos etapas: la primera condicional adquisición de la palabra
trasponiendo la relación primitiva con la madre. La segunda permite el acceso a otro tipo de organización simbólica
qué fundamenta las leyes naturales y sociales y que adviene gracias al afrontamiento de la problemática edípica. Los
participantes obtienen formación de una experiencia de grupos y el trabajo colectivo de simbolización ha sido
llevado a estos dos niveles: primero, a la sublimación reparadora de las posiciones persecutiva y depresiva hacia la
imago materna; es decir, a la superación de la angustia por la pérdida de la madre o de la destrucción de si ismo que
todo grupo atraviesa necesariamente. En segundo lugar, al nivel edípico que se expresa en los grupos a través de la
temática de la destrucción colectiva del padre, y de temas anexos como el de la expulsión de los usurpadores y el del
tabú del incesto.
La toma de conciencia de la resonancia transferencial requiere que los monitores la diferencian de otros dos
fenómenos:
- las resistencias individuales y la resistencia grupal de los monitores a la transferencia colectiva de los participantes
OM
- los deseos inconscientes que los monitores intentan realizar en las actividades de formación y en sus relaciones de
objeto en relación con su propio grupo.
Concluida la tarea preliminar, el trabajo interpretación propiamente dicho puede realizarse. Llegó un momento en
que surge la interpretación correcta y oportuna y se comunica en la propia dinámica de las sesiones: es la
interpretación sorpresa. En el resto del tiempo, la transferencia se prepara, se actualiza por medio del análisis
.C
intertransferencial: es la interpretación-construcción.
Ezriel fórmula dos reglas de regulación del trabajo interpretación en la situación del grupo terapéutico formativo:
DD
- la interpretación grupal es ahistórica: enuncia las angustias, defensas y deseos inconscientes actuales. Se refiere
exclusivamente al aquí y ahora del grupo.
- la interpretación no se hace solo a un participante individualmente, sino que se dirige colectivamente al conjunto.
1) interpretación de transferencia: hay que buscar la transferencia en aquello que no se ha dicho en el discurso
colectivo de los participantes en las primeras reuniones; en las últimas reuniones se expresa de forma literal en
todas las primeras frases que se pronuncian.
FI
2) interpretación del silencio: los silencios colectivos, duraderos o repetidos generalmente expresan angustia de
persecución ante la situación de grupo vivido como una madre mala. La interpretación debe dirigirse a la presencia
inconfesada, en el espíritu de los participantes, del miedo a la rotura que semejantes métodos de formación puede
provocar en ellos.
3) interpretación de los acting out: cualquier acting out qué ocurre durante la sesión no debe ser ni reprobado en
ignorado; será comprendido en la transferencia e interpretado lo más pronto posible.
Los procesos inconscientes, específicos de las situaciones grupales, son los mismos en los grupos de formación, en
los grupos terapéuticos y en los grupos sociales reales.
- BION, W.R (1997) Introducción, Consideraciones previas y Experiencias en grupo, apartado I, en Experiencias en
grupos. Paidós. Buenos Aires.(Pág. 11-39)
La terapia de grupo depende de la adquisición del conocimiento y de la experiencia de los factores que condicionan
un buen espíritu de grupo.
Así como en la terapia individual, la neurosis se presenta como un problema del individuo, en la terapia grupal el
problema debe ser del grupo.
Trabajando en un hospital psiquiátrico se dio cuenta que el problema del grupo es la falta de disciplina. Pero, ¿a qué
se refiere con ello?
OM
Disciplina para el neurótico
.C
2) la presencia de un oficial que conozca en parte sus propias faltas, respete la integridad de sus hombres y no temas
su simpatía ni su hostilidad.
Un oficial a cargo de un sector de rehabilitación, un psiquiatra, debe saber cómo ejercer autoridad, debe conocer la
DD
vida que llevo una oficial combatiente para evitar el error de pensar que los pacientes son carne de cañón en
potencia y que deben ser devueltos a sus unidades. Comprenderá que su tarea consiste en producir hombres que se
respeten a sí mismos, socialmente adaptados a la comunidad y que acepten voluntariamente sus responsabilidades
tanto en tiempo de paz como de guerra.
LA
El peligro en común en el sector de entrenamiento que comparten aquellos que están en el sector de rehabilitación
era la existencia de la neurosis como una incapacidad de la comunidad.
De aquí se vuelve necesario, en el tratamiento de un grupo, considera la neurosis como un problema del grupo. El
autor afirma que la neurosis debe ser enfocada como un peligro para el grupo, y por otro lado, ocuparse de ella debe
FI
Sin embargo, es difícil hacer que el grupo en su conjunto adopte las manifestaciones neuróticas como un problema
común. Un individuo neurótico no siempre desea tratarse, y cuando yo hace, lo hace no completamente convencido.
Lo propio ocurre dentro de las sociedades.
El experimento
Realizó un experimento en el sector de entrenamiento. Todos los días a una hora específica debían reunirse los
distintos grupos para hacer anuncios o tomar otras disposiciones relativas al sector de entrenamiento.
En un momento hace ver a los involucrados en las actividades que se le habían propuesto qué se quejaban de algo
del ejército que ellos mismos repetían en su sector. De esta manera presentó la discusión como un asunto de
responsabilidad común y no como algo que le concernía solamente a los funcionarios.
A partir de ello se volvieron más autocríticos, al punto en que se quejaban de pabellones sucios y se agruparon en un
"grupo de orden" para resolver el problema.
Algunos resultados
Los pacientes que no pertenecían al sector de entrenamiento se manifestaron ansiosos de integrarse a él, y a pesar
de que la población cambiaba frecuentemente, el sector adquirió un esprit de corps inconfundible, que se ponía en
evidencia en detalles tales como la vivacidad con que los hombres prestaban atención cuando los oficiales entraban
en la sala en que se llevaban a cabo las reuniones de las 12.10. La relación entre los hombres y los oficiales era
amistosa y cooperativa. Los primeros se mostraban deseosos de hacer participar a los oficiales en los conciertos y
otras actividades que estuvieran preparando. Daba la impresión, sutil pero inconfundible, de que tanto los hombres
como los oficiales estaban empeñados en una tarea importante y valiosa. Aun cuando los hombres no hubiesen
captado enteramente la naturaleza de la tarea en la que estaban comprometidos. La atmósfera no difería mucho de
la que se observa en una unidad militar bajo el mando de un general en quien los soldados confían, aunque no
OM
conozcan sus planes.
Comentario
Para que la terapia de grupo alcanzara sus propósitos, parecía necesario que el psiquiatra tuviera el punto de vista y
esa especie de capacidad de comprensión intuitiva que caracteriza a un buen comandante de división.
.C
La sociedad, como el individuo, puede negarse a tratar sus trastornos por medios psicológicos hasta que se ve
forzada a hacerlo al comprender que, al menos algunos de estos trastornos, son de origen psicológico. La comunidad
representada por el sector de entrenamiento tuvo que aprender este hecho antes de ser capaz de utilizar todas sus
DD
energías en pos de la autocuración. Lo que se aplica a la pequeña comunidad del sector de entrenamiento puede
aplicarse a la comunidad como tal y será necesario mayor "insight" antes de que pueda obtenerse un sincero
respaldo para quienes de esta manera intentan habérselas con los resortes profundamente arraigados de la moral
nacional.
LA
Conclusiones:
1) un propósito común qué puede ser el de vencer al enemigo o defender y promover un ideal o construcción
creativa
FI
2) el reconocimiento común de los límites del grupo y de sus posiciones y funciones con relación a las de grupos o
unidades más extensos
3) la capacidad de absorber ambos miembros y perder a otro sin temer por la individualidad del grupo; es decir, el
grupo debe ser flexible.
5) cada miembro es valorado individualmente por su contribución al grupo y tiene libertad de movimiento dentro
este
6) el grupo de tener la capacidad para enfrentar el descontento dentro del mismo y debe contar con medios para
enfrentarlo.
7) el grupo debe constar de tres personas como mínimo para que haya un cambio cualitativo en las relaciones
interpersonales.
- FERNANDEZ, A. M. (1998) Cap. IV: Hacia una clínica grupal. Cap. V: El segundo momento epistémico, en El campo
grupal. Notas para una genealogía. Nueva Visión. Buenos Aires. (Págs. 83-112)
Bion realizó una primera experiencia con grupos como psiquiatra militar inglés durante la Segunda Guerra Mundial.
Estaba encargado de un hospital de unos 400 hombres donde se volvía imposible realizar abordajes
psicoterapéuticos individuales y en el que reinaba la indisciplina y la anarquía. Se le ocurrió ver en ello una situación
psicoanalítica en la que el "paciente" era una comunidad, considerar la actitud de los soldados como una resistencia
colectiva, adoptar la actitud de no intervención del analista ante esta realidad y limitarse exclusivamente a las
relaciones verbales. Su objetivo fue obligar a esta colectividad a tomar conciencia de sus dificultades, a constituir un
grupo propiamente dicho y volverse capaz de organizarse a sí misma. Promulga un reglamento: los hombres se
reunirán en grupos que tienen por objeto una actividad diferente; cada grupo es libre, en todo momento, de
abandonar su actividad y volver al cuartel a condición de comunicarlo al vigilante jefe; la situación del conjunto se
OM
examinará todos los días a mediodía. Tras un período de vacilaciones, debido a los hábitos reinantes y a la duda
sobre la buena fe del médico, los ensayos se multiplicaron hasta el punto en que un grupo logra especializarse en la
organización del diagrama de las actividades que desarrollaban todos los días. Bion, al inicio no dio respuesta a las
demandas, sino que aquellos problemas colectivos, la situación colectiva, la devolvió hacia la propia colectividad. Se
inició así la formación en sucesivas etapas, de un "espíritu de cuerpo": protestas colectivas contra los irresponsables,
búsqueda de actividades que elevaron el sentimiento de dignidad personal y rápida salida de los recuperados. A su
manera significativa.
.C
vez, comenzó a observarse que este espíritu se imponía a los recién llegados y actuaba su evolución personal de
Para Bion, el comportamiento de un grupo se efectúa a dos niveles, el de la tarea común y el de las emociones
DD
comunes; el primer nivel es racional y consciente: todo grupo tiene una tarea que él mismo se da, el éxito de la
misma depende del análisis correcto de la realidad exterior, de la distribución y ordenada coordinación de los roles
en el interior del grupo, de la regulación de las acciones por medio de la búsqueda de las causas de éxitos y fracasos
y de la articulación relativamente homogénea de medios y objetivos.
LA
Sin embargo, observaba que cuando se agrupa gente que individualmente puede comportarse de manera razonable
frente a un problema, basta con agruparlos para que se vuelvan difícilmente capaces de una conducta racional
colectiva; frente a esto Bion pensó en la predominancia de los procesos psíquicos "primarios"; llega de esta manera
a la conclusión de que la cooperación consciente entre los miembros del grupo, necesaria para el éxito de sus
actividades, requiere de una circulación emocional y fantasmática inconsciente entre ellos; la importancia atribuida a
FI
la misma le permitió afirmar que incluso la cooperación puede ser paralizada o estimulada por ella.
Destacó que los individuos reunidos en un grupo se combinan en forma instantánea e involuntaria para actuar según
unos estados afectivos que denominó "supuestos básicos"; estos estados afectivos son para Bion arcaicos,
pregenitales, y se los reencuentra en estado puro en la psicosis. Describió tres supuestos básicos a los que el grupo
sin reconocerlos se somete alternativamente; expresan algo así como fantasías grupales, de tipo omnipotente y
mágico, acerca del modo de obtener sus fines, de satisfacer sus deseos; caracterizados por lo irracional de su
contenido, tienen una fuerza y “realidad" que se manifiesta en la conducta del grupo; son inconscientes y muchas
veces opuestos a las opiniones conscientes y racionales de los miembros que componen el grupo. Todos ellos son
producciones grupales que tienden a evitar las frustraciones inherentes al aprendizaje por experiencia, en tanto esto
implica esfuerzo, dolor y contacto con la realidad. Los denominó supuesto básico de dependencia, supuesto básico de
ataque y fuga y supuesto básico de apareamiento.
1) Dependencia: el grupo está reunido para que alguien, de quien éste depende en forma absoluta, provea la
satisfacción de todas sus necesidades y deseos; implica la creencia colectiva de que ese alguien tendrá por
función proveer seguridad al grupo; es la creencia de una deidad protectora cuya bondad, potencia y
sabiduría no se cuestionan.
3) Apareamiento o mesianismo: sus integrantes producen una creencia colectiva e inconsciente por la cual un
hecho futuro o un ser no nacido resolverá sus problemas; constituyen una esperanza de tipo mesiánico; lo
importante en este estado emocional es la idea de futuro más que la resolución en el presente
Los supuestos básicos refieren a un nivel emocional primitivo que coexiste según Bion con otro nivel de
funcionamiento que es del grupo de trabajo; con este término alude a otro tipo de mentalidad y cultura grupal que
la que rige en los grupos de supuesto básico, ya que en los grupos de trabajo las actividades se realizan racional y
eficientemente; sus líderes son aquellos integrantes que pueden ofrecer al grupo las propuestas más aptas para el
desarrollo de sus tareas. Grupo de supuesto básico y grupo de trabajo coexisten, determinando un conflicto
OM
recurrente en el grupo.
.C
Bion sostenía que cuando un individuo en grupo tiene la creencia de que el grupo existe como algo diferente a la
suma de los individuos, esto es producto de un estado regresivo de tal integrante; alimenta tales fantasías porque su
regresión implica una amenaza de pérdida de su particularidad individual, esto le dificulta ver al grupo como un
DD
agregado de individuos. Un agregado de individuos: esto es el grupo para Bion.
Recapitulando, Bion "descubre" que la cooperación consciente entre los miembros del grupo, necesaria para el éxito
en sus tareas, requiere de la circulación fantasmática inconsciente entre ellos, hasta tal punto que la cooperación
puede ser regulada o paralizada por dicha circulación fantasmática inconsciente. Los individuos reunidos en grupo se
LA
combinan en forma instantánea e involuntaria para actuar de acuerdo a los supuestos básicos.
Produce aquí un planteo original: los supuestos básicos, verdaderos organizadores grupales, es decir, reguladores
implícitos de los comportamientos grupales que permiten pensar en la existencia de un sistema de legalidades
implícito en el desorden de los hechos empíricos grupales; estos organizadores fantasmáticos regulan el accionar de
FI
los individuos en el grupo; de todos modos, para Bion los tres supuestos básicos emergen como formaciones
secundarias de una escena primitiva más antigua. Los supuestos básicos serán nudos fantasmáticos colectivos en el
grupo en un momento dado, así se referirá Anzieu a ellos.
¿En qué radica la importancia de la noción de los supuestos básicos? Para una reconstrucción genealógica marca un
avance en los discursos de la grupalidad, en particular con respecto a propuestas anteriores que tomaban como
discurso teórico el nivel fenoménico y también frente a aquellas que trasladaron en bloque "lo psicoanalítico" al
grupo.
Sin duda, el planteo de los supuestos básicos como organizadores implica una búsqueda de un sistema de
legalidades propio, específico del campo grupal; según Anzieu, hasta Bion la comprensión psicoanalítica de los
grupos consistía en un psicoanálisis aplicado al grupo ya que, hasta entonces los grupos no se habían considerado
aun dentro de esta disciplina como un posible campo, de descubrimientos. La noción de supuestos básicos es un
primer intento, dentro de los aportes psicoanalíticos, de tomar a los grupos ya no como un campo de aplicación sino
como un campo de descubrimiento.
Para Bion los grupos, en tanto espacios de producción colectiva, constituyen un campo de descubrimiento que
necesita, para su elucidación, la creación de instrumentos conceptuales específicos. Es decir que, desde un lugar de
Debemos considerar que Bion se descentra del lugar de líder al no responder a las demandas del grupo en su
experimento. Por ello, al descentrarse del liderazgo de la propia institución, deja sin sostén a aquello que Freud
llamó la estructura libidinal uno-a-uno con el jefe que hace posible "la ilusión de la presencia visible o invisible de un
jefe que ama con igual amor a todos los miembros de la colectividad". Ese jefe, lugar del ideal del yo, se ha
propuesto, para sí mismo, un otro lugar.
Sin embargo, el poco tiempo que trabajó Bion con grupos civiles lo pudo haber privado de la posibilidad de ratificar o
OM
rectificar la presencia de figuraciones de este tipo en las significaciones imaginarias de colectivos menos
particularizados que los que desplegó en el ámbito militar.
Desde una propuesta de elucidación crítica, se vuelve necesario diferenciar la localización de un tipo de movimiento
muy característico de las actividades grupales que realiza Bion, de la narrativa utilizada por dicho autor para su
explicación; es decir se intenta diferenciarla puesta en visibilidad de determinadas formas grupales de sus maneras
de enunciabilidad, rescatando la primera y abriendo a revisión la segunda. De tal modo, al subrayar la inscripción
.C
institucional que inscriben y marcan de alguna manera esta producción teórica, se pretende situar, delimitar, las
formas y los ordenamíentos de los enunciados, más que impugnar la localización de los acontecimientos.
DD
Cuando se invisibiliza la capacidad del dispositivo elegido para producir efectos grupales se crean muy buenas
condiciones para esencializar sus procesos; de igual forma al negar la importancia de las inscripciones institucionales
en la que se gestionan y despliegan las experiencias y sus teorizaciones, se vuelven posibles generalizaciones que al
desmarcarse de sus condiciones de producción se universalizan tal vez desde una premisa no exenta de
sustancialización.
LA
La necesidad masiva de asistencia: de aquí en más será una de las razones habituales en los países de significativo
desarrollo de la cultura "psi", para implementar dispositivos grupales con fines psicoterapéuticos.
- JASINER, G. (2019) Cap.: Lacan y la práctica de los grupos, en La trama de los grupos. Dispositivos orientados al
sujeto. Lugar. Buenos Aires. (Pág. 199-206)
FI
Hay insinuada una distinción entre prácticas de grupo y efecto de grupo, valiosa para no confundir los grupos como
Lo grupal y lo institucional se muestran como dimensiones difícilmente pensables en las instituciones lacanianas,
desconociendo que muchas veces es a través de los grupos que se la constituyen que retorna el efecto masa, pero
también la fuerza instituyente.
Jasiner propone, a partir del Icc como lo lee desde Lacan, que los grupos pueden servir como pulsador, como lógica
de pulsaciones, en que un efecto emerge y después coagula.
Pensar a los grupos desde la lógica de la esfera, de lo circular, supone integrantes que se ubicarían, de modo
equidistante (a igual distancia), todos a una misma distancia del centro y de allí a decir que los grupos en su simetría
igualan, aplastan, masifican, hay un solo paso; el desliz sería casi inevitable.
A los pensadores, entre ellos Lacan, les preocupaba el peligro del efecto de grupo como una esencia, al servicio del
discurso del amo y de la masificación, alimento de lo imaginario, estructura de alienación y desconocimiento, lugar
de la intersubjetividad y límite a la circulación de los discursos.
Pero la autora resalta que no hay que confundir efecto con práctica, o sea, con los grupos concretos. No es lo mismo
efecto de grupo (más relacionado con la lógica psicoanalítica) que efecto grupo.
Tampoco es lo mismo efecto de masa que efecto masa. Este último Jasiner lo piensa en basculación con el efecto
sujeto, este último remite a ser uno entre otros, uno de la diferencia. El efecto masa remire al uno con otros,
fundido con otro.
OM
En los grupos se busca un uno unificante. Uno como todo, que jamás se logrará, pero hay otro uno: el del buen
anudamiento, que resulta para los grupos, tan importante como el uno del nudo para el sujeto.
El trabajo con otros puede propiciar un anudamiento grupal, pero también un anudamiento de la estructura del
sujeto, lo que podríamos llamar buen anudamiento.
.C
El cartel:
Proponer el Cartel como dispositivo de Escuela pareciera haber sido una propuesta para propiciar el efecto sujeto
frente al efecto masa y el individualismo. Una propuesta en el sentido del anudamiento, en que el trabajo de cada
DD
quien, articulado a la producción grupal, parecería estar a contrapelo de la subjetividad en tanto rescata el lazo
colectivo.
El cartel es un pequeño grupo, una práctica grupal con una particular lógica, y que más allá de toda liturgia, haciendo
cartel no nos salvamos del grupo.
LA
En el cartel encontramos una lógica, no una salvación, porque si así fuera el dispositivo podría devenir dogma y
perder su potencia. Por el contrario, la lógica del Cartel y su escritura podrías servirnos par pensar otro tipo de
prácticas de grupo y el efecto masa y su dialectización también en nuestras instituciones. El riesgo es que,
expulsando la idea de grupo, no trabajando dicha lógica, este retorno feroz en lo más arrasador del efecto masa.
FI
Uno de los términos del grupo es nudo, sobre el grupo como nudo: se piensa al grupo como un nudo borromeo,
donde el único vacío se encuentra en el lugar de reunión de los tres anillos, lo que permite salir del encierro del
grupo como esfera, de su simetría y completud. El anudamiento se va produciendo por transferencia con los otros,
con la tarea y con la institución.
En el cartel, Lacan busca una herramienta grupal para el desarrollo, la transmisión y la enseñanza del psicoanálisis
sostenida en el deseo. Juntarse con otros, en torno a un tema, a una pregunta, permite ir más allá del pegoteo en los
lazos de trabajo (pegoteo en tanto reunirse con otros para hacer algo, pero luego volver a hacer otra cosa). El
pegoteo es un no querer saber de la incompletud no es transferencia de trabajo, pero es un tiempo necesario.
La práctica del más uno se convoca cuando aparecen obstáculos, rehusándose a ser el Otro del saber, interviene
respecto de las crisis de trabajo y su función es propiciar que una y otra vez se recupere el conjunto, es decir, la
incompletud, pero a la vez explica, pregunta, orienta la lectura de ciertos textos.
Una función que no debería tender al liderazgo en el peor sentido de la psicología de las masas, como todos a igual
distancia del centro, se identifiquen con él como líder. Se espera que participe, no como líder, sino como agente
provocador. Sin embargo, mejor no creer que por trabajar en Cartel estamos vacunados de liderazgo y, en cambio,
Como reacción al amo, a veces, opera una renegación del tiempo de alienación imprescindible para que advenga la
producción del trazo propio, y no se convoca a los más uno y esto deviene un cierto efecto de dificultad en el avance
del psicoanálisis.
Los dispositivos disponen, pero no podrán evitar esa tensión entre efecto masa/efecto sujeto; no hay dispositivo, ni
función que sean garantía. Una vez más se trata en cambio, de estar advertidos ante lo que a veces parecería una
solución de lo que no tiene remedio.
Desvíos
OM
El cartel es un dispositivo de trabajo inventado por Lacan, que apunta a limitar los efectos imaginarios de grupo.
Cuatro personas se eligen para trabajar en derredor de un tema y cada quien lleva su pregunta respecto del tema.
Los encuentros se realizan con un ritmo que se decide entre los miembros llamados cartelizantes. Se elige a un más
uno que será convocado cada vez que surjan escollos y cuya función es reintroducir incompletud que renueve la falta
y relance el deseo. El trabajo es colectivo y el producto es de cada uno.
.C
- PICHON RIVIERE, E. (1996) Cap.: El concepto de portavoz, Cap.: Historia de la técnica de los grupos operativos, en
El proceso grupal. Del psicoanálisis a la piscología social (1). Nueva Visión. Argentina. (Pág.221- 245)
DD
El concepto de portavoz
Una unidad de trabajo esta compuesta por el existente, la interpretación y el nuevo emergente. El portavoz es aquel
integrante que se desempeña como vehículo de esa cualidad nueva que es el emergente.
El portavoz es aquel en que, en algún momento, aporta algo, enuncia algo y ese algo es el signo de un proceso grupal
LA
que hasta ese momento ha permanecido latente o implícito, como escondido dentro de la totalidad del grupo. Sin
embargo, aquello que enuncia es algo que siente como propio, no sabe que refiere a una significación grupal.
El que enferma, es el portavoz de la ansiedad, de las dificultades de su grupo familiar. El enfermo es él, pero su
enfermedad, su conducta desviada, es la resultante de la interacción familiar, de la forma alienizante de relacionarse
FI
entre los integrantes de ese grupo. Por eso emerge la enfermedad. De esta manera, la enfermedad muestra que algo
en la estructura anda mal, nos muestra el proceso implícito.
Entonces, el portavoz es el alcahuete que denuncia el tipo de enfermedad. Su verticalidad se relaciona con la
horizontalidad del grupo. La verticalidad es aquella que nos permite captar la situación patológica y la pone en
evidencia, verticalidad en el sentido direccional y el sentido directo. La horizontalidad es la manera de expresarse del
grupo, como un todo perteneciente a la totalidad del grupo. En el momento en que la verticalidad se junta con la
horizontalidad se produce una operación del grupo, se juntas dos vectores que constituye lo esencial del grupo
operativo. La operación grupal.
Separar verticalidad y horizontalidad son solo unidades de trabajo, porque operan de manera complementaria,
cuando ambas coinciden dado por la sumación de elementos que constituyen la unidad: es todo un conjunto
operativo.
Así, la verticalidad serían los aportes individuales mientras que la horizontalidad sería el resultado de cada aporte
individual tomado como conjunto.
El momento en que la verticalidad y la horizontalidad se cruzan es un momento particular que no podemos delimitar
precisamente, sino que se va dando.
Hay un reencuentro inconsciente que lo sensibiliza particularmente ante la situación y lo empuja a denunciarla de
alguna manera. El portavoz denuncia su problemática peor puede denunciarla porque es, en cierta medida y en ese
momento, quien vive, siente en mayor o menor grado, con mayor intensidad esta problemática que los otros
integrantes del grupo. De allí que se lo tome como manifestación no solo de un acontecer individual, sino de un
acontecer grupal. Lo vertical viene a ser lo personal, lo horizontal es lo grupal. Lo vertical es lo personal, lo histórico
OM
que se actualiza, lo horizontal es lo presente, lo grupal.
Estaríamos en un esquema de cono, que es el esquema de toda tarea. Es decir, todo lo que sucede en un grupo y su
manera de manejarse puede ser representado por le esquema del cono invertido. Ese cono tiene ya una historia,
señala una situación espiralada que va a dar en un punto determinado en el que se plantea la resistencia al cambio.
El trabajo grupal permite hallar el núcleo donde reside esa resistencia al cambio. Todo aprendizaje produce una
aprendizaje.
.C
vivencia de miedo a la pérdida, y de miedo al ataque que son los puntos importantes de solución en el proceso de
2) Cooperación: existe en toda tarea grupal y se expresa por la manera como los miembros de un grupo y que
se expresa por la manera como los miembros de un grupo, después de su pertenencia adquieren por la
cooperación la misma dirección para su tarea. Son co-operadores de ese grupo y cooperan en una misma
dirección un grupo que trabaja con cooperación integra las distintas operaciones.
FI
3) Pertinencia: ser pertinente en una tarea determinada es sentirse, ubicarse, direccionalmente sobre la tarea.
Hay un criterio de utilidad, de centralidad, sobre el trabajo a realizar colectivamente; es decir, la mayor
pertenencia y cooperación tienen valor si hay pertinencia.
Los vectores que siguen son índices operativos para cualquier tipo de trabajo:
5) El aprendizaje: hay “ruidos” que son obstáculos, interfieren el proceso y ésta se estanca por intromisión de
aspectos colaterales. Aprendizaje en tanto la posibilidad de abordar un objeto, apoderarse
instrumentalmente de un conocimiento para poder operar con él, lograr una incorporación. Esto implica un
cambio con su secuela de resistencia.
6) Telé: consiste en la capacidad o disposición que cada uno de nosotros tiene para trabajar con otros, telé
positiva y negativa, que van a dar los factores afectivos y el clima afectivo.
Los grupos operativos se definen como grupos centrados en la tarea. Los grupos se clasifican según la técnica de
OM
abordaje de los mismos. Hay algunos en los que las técnicas grupales se centran en el individuo: grupos
psicoanalíticos o de terapia en los que la tarea esta centrada sobre aquel que para nosotros se llama portavoz. Sin
embargo, Pichon critica esta perspectiva porque la situación no es comprendida en su totalidad, sino que la
interpretación va dirigida a aquel que enuncia un problema que generalmente es considerado personal, no
incluyendo en la problemática al resto.
.C
El otro tipo de técnica es la del grupo centrado en el grupo, en el análisis de la propia dinámica. Técnica que está
inspirada en las ideas de Lewin, en la que se considera al grupo como una totalidad. No incluyen el factor último que
señalamos, la relación sujeto-grupo, verticalidad-horizontalidad, originando así los grupos centrados en la tarea.
DD
La tarea es lo esencial del proceso grupal; por lo tanto, en esta caracterización tenemos tres tipos: a) centrados en el
individuo, b) centrados en el grupo como un conjunto total, c) los grupos centras en la tarea, aclarando que no es lo
mismo tarea que grupo total.
La preocupación es abordar a través del grupo, centrando en la tarea, los problemas de la tarea, del aprendizaje y
LA
problemas personales relacionados con la tarea, con el aprendizaje. El grupo se propone una tarea y es la tarea del
aprendizaje, o el retrabajo, en este caso de las clases escuchadas. Es decir, que luego en grupo de tarea se retrabaja
o se reaprenden o se aprenden finalmente como totalidad estos contenidos.
El grupo operativo no esta centrado en el grupo como totalidad, sino en la relación que los integrantes mantienen
FI
con la tarea. Es decir, el vinculo fundamental, establecido o a establecer, es la relación entre un grupo y sus
miembros con una tarea determinada; dejando un poco de lado los problemas personales del grupo centrado en el
individuo y los problemas totales, que están incluidos también como suma de partes, de individuos que enuncias
aspectos personas en forma global. De esta manera, es esencial la distinción entre tarea, grupo e individuo.
Frente a un paro de los enfermeros, Pichon creo una técnica. Se puede decir que consiste en dos aspectos
fundamentales: el aspecto manifiesto/explícito y el aspecto implícito/latente. Nos acercamos a la técnica analítica
que es en realidad hacer consciente lo inconsciente, o sea hacer explícito lo implícito.
Tarea: consiste en el abordaje del objeto de conocimiento, que tiene un nivel explícito o manifiesto de abordaje.
Pero, en este plano explícito de la ejecución de la tarea o tratamiento del tema se dan cierto tipo de dificultades y
grados de exigencia que parecen como signos, como emergentes de lo que nosotros llamamos obstáculo
epidemiológico. Este último centra las resistencias al cambio y nuestra tarea es justamente promover un cambio
operativo en que lo explícito que tomamos como manifiesto todo conscientemente, estamos abandonando otras
maneras de ver el mundo o la realidad.
El proceso de esclarecimiento en un grupo tiende a hacerse dialéctico, es decir, a romper las situaciones dilemáticas,
las que se caracterizan como situaciones que impiden el cambio, porque los problemas se plantean en forma
OM
Lo explícito sería lo que vemos, lo manifiesto; a partir de ello podemos ver progresivamente en forma dialéctica a
través de una dirección en espiral y, poco a poco, llegar al fondo de esta situación a la que apuntamos. Con esta
.C
espiral dialéctica podemos dar en este núcleo central donde está localizado el miedo al cambio como resistencia. En
la terapia individual, esta resistencia se conoce como reacción terapéutica negativa.
dice. Eso se aborda con una interpretación que tiende a poner de manifiesto o explicitar aspectos implícitos de la
situación.
La interpretación hacer surgir un nuevo emergente que es enfocado de alguna manera por la espiral constante.
Porque el propósito del grupo operativo es lograr un cambio; el nivel del cambio va a depende los individuos que
FI
Establecer una estrategia en un grupo es establecer la forma de enfocar la situación. Desgraciadamente no siempre
1) Existente o situación dada con el grupo a través de uno o varios portavoces, que vendría a ser el emergente
en ese momento. De lo que aparecía en todo, a través de todos y por sumación de todos, llegar a constituir
entonces, una forma de ser, una forma de pensar, una forma de considerar los problemas. El existente,
entonces, es el primer elemento.
2) Interpretación o señalamiento del coordinador propone una nueva perspectiva a la situación, es decir, que
escuchando a los pacientes la opinión sobre sí y sobre los demás y la opinión sobre su manera de ser
considerados y tratados, y las visitas que recibían, todo era un contexto que incluía lo que llamamos el
existente de una situación. Todo eso se daba por medio de los portavoces.
El grupo centrado en la tarea es aquel que apunta a puntos de urgencia que van a ser operativos de acuerdo con una
OM
configuración especial del grupo; y en los pacientes pasaba lo mismo. Cuando lo que subyace, lo implícito, y lo
explícito toman contacto a través del abordaje del punto de urgencia se produce un cambio general en la estructura
del grupo, que resuelve operativamente esa misma dificultad.
Hay 2 miedos básicos: un miedo a la pérdida de lo ya logrado y el temor de perder las defensas, el miedo al ataque.
El interjuego de estas dos situaciones rige todo, son los universales esenciales de la tarea en grupo operativo, de la
.C
situación psicótica o cualquier tipo de enfermedad. Podríamos definir a nuestra tarea en general como una lucha
desesperada entre aquel que quiere ser como es y no quiere cambiar. No quiere cambiar por el temor que le genera
el cambio. Nuestra tarea es ablandar la dificultad de cambio, crear situaciones de cambio a través de
DD
interpretaciones. La unida de trabajo se constituye por un análisis de que es lo explícito y que es la interpretación.
Este movimiento de interpretación permitirá que haya un nuevo emergente.
Cuando hacemos consciente lo inconsciente es el momento ideal en donde decimos que se acertó el punto de
urgencia. La interpretación dada sobre este punto, ha abierto la posibilidad del cambio, de la tendencia la cambio, y
el movimiento que empieza a efectuarse dentro del grupo. Por eso esa ruptura del obstáculo epistemológico que es
LA
el obstáculo ligado a la conciencia de un sujeto determinado es la apertura a los nuevo emergente, a la iniciación de
un proceso de cambio.
Entonces, el emergente aparece como signo de un proceso implícito, es decir, el signo del proceso que ya estaba
subyacente y que había que hacer explícito.
FI
El proceso se define como estructurando, no estructura, por el movimiento permanente a que estaba sometido. Es
una Gestaltung, transformamos ese proceso en un estructurando. El proceso se va realizando paulatinamente y en
una dirección determinada; entonces, Gestaltung resultó ser el término más apropiado para significar que se trataba
de un proceso móvil, en circuito abierto y no un circuito cerrado como puede serlo la Gestalt.
- FERNANDEZ, A. M. (1998) Cap: VII: El nudo grupal, en El campo grupal. Notas para una genealogía. Nueva Visión.
Buenos Aires. (Pág. 135- 170)
La cuestión de los organizadores grupales se encuentra "anudada". Muchos de los esbozos conceptuales que se
ofrecen en este punto con respecto a los anudamientos-desanudamientos grupales han sido generados a partir del
trabajo en psicodrama psicoanalítico. Se realiza una técnica con multiplicación de escenas, de donde surge que
operan simultáneamente inscripciones muy diversas de referentes deseantes, grupales, institucionales y
sociopolíticos; lo mismo sucede en los momentos discursivos del trabajo. Tales inscripciones se producen
Cada escena es generadora de múltiples sentidos, de los cuales no todos pueden ser leídos desde la coordinación.
Los comentarios grupales posteriores, en su dimensión de lo dicho y lo no dicho, hacen posible acceder a algunas de
las líneas de sentido operantes. De esta manera, al igual que el ombligo del sueño freudiano en un grupo siempre
hay un plus del acontecer, que escapa a su inteligibilidad, rarezas, sinsentidos que sorprenden, interrogan y desdicen
las racionalidades construidas.
Se plantea la necesidad de abrir el pensamiento de lo grupal hacia lógicas pluralistas que legitiman
epistemológicamente atravesamientos disciplinarios, lo que conlleva a que no podemos operar con una sola línea de
organizadores, o jerarquizarlos en forma estable, se vuelve restrictivo para pensar lo grupal.
OM
Puede observarse que en cualquier grupo humano se producen movimientos muy diversos: resonancias
fantasmáticas, procesos identificatorios y transferenciales, intensos sentimientos de amor-odio en todos sus
matices, juegos de roles (chivos emisarios, líderes, etc.); se construyen producciones lingüísticas que disparan
múltiples inscripciones de sentido; etc.
Si los organizadores fantasmáticos son aquellos que hacen posible que el sujeto haga "nudo", ¿qué otros
organizadores hacen posible que los integrantes hagan "nudo"?. Es necesario transdisciplinario para la teorización de
lo grupal.
.C
Un criterio transdisciplinario supone replantear varias cuestiones. En primer lugar, un trabajo de elucidación crítica
DD
sobre los cuerpos teóricos involucrados, que permita abrir interrogantes cuestionando lo ya sabido. Implica
asimismo el abandono de cuerpos nacionales hegemónicos de disciplinas “reinas" a cuyos postulados, códigos y
orden de determinaciones se subordinan disciplinas satelizadas; sobre estos presupuestos se crean las condiciones
para la articulación de contactos locales y no globales entre diferentes territorios disciplinarios, como así también
que aquellos saberes que las disciplinas hegemónicas habían satelizado, recobren su potencialidad de articulaciones
LA
De esta forma los cuerpos teóricos funcionan como "cajas de herramientas” es decir, aportan instrumentos y no
sistemas conceptuales; instrumentos teóricos que incluyen en su reflexión una dimensión histórica de las situaciones
que analizan; herramienta que junto a otras herramientas se produce para ser probada en el criterio de su universo,
FI
Este movimiento que propone el atravesamiento de diferentes áreas de saberes, a partir de "themas" a elucidar,
sostiene varias y complejas implicancias, En primer lugar, cuando cierta región de una disciplina se transversaliza con
otros saberes, pone en crisis muchas de sus zonas de máxima evidencia. En segundo lugar, exige la constitución de
redes de epistemología crítica abocadas a la elaboración de aquellos criterios epistémicos que en su rigurosidad
hagan posible evitar cualquier tipo de patch-works teóricos. En tercer lugar, y ya en el plano de las prácticas, vuelve
necesaria otra forma de constitución de los equipos de trabajo; si no hay disciplinas “reinas" tampoco habrá
profesiones hegemónicas, Este pluralismo no es sencillo de lograr.
En función de lo aquí esbozado es que se ha propuesto pensar los grupos, más como campos de problemáticas que
como campos intermediarios entre lo individual y lo social o como eventuales objetos teóricos; en ese sentido es que
se los enuncia como "nudos teóricos", aludiendo al des-disciplinamiento disciplinario que se vuelve necesario
instrumentar para su conceptualización.
La identificación del sujeto permite fundar al sujeto y construir lazos libidinales colectivos. Esta concepción freudiana
ha permitido elucidar las condiciones estructurales por las que el sujeto hace masa: aquello que no puede dejar de
OM
hacer por el hecho de ser sujeto. pero los agrupamientos que aquí interesan tienen la particularidad de producirse
entre un número numerable de personas. Esto, sin duda, establece una de las especificidades de lo grupal; los
enlaces identificatorios presentes en todo fenómeno colectivo, adquieren características propias, cuando, a
diferencia de una reunión de individuos innumerables, tales agrupamientos se constituyen en un número numerable
de personas (cuando sabemos de cuantas personas hablamos y ¿de quién?)
.C
El carácter numerable del grupo introduce peculiaridades de los procesos identificatorios, en tanto los cuerpos de los
otros se hacen discernibles. Algo hace nudo. La distribución circular del dispositivo opera efectos más allá de lo
espacial, haciendo posible una particular organización de los intercambios entre los integrantes; todos están
expuestos a la visión de los otros y pueden, a su vez, ver a todos y a cada otro; esta situación particular genera
DD
condiciones de "mirada"; mirada que se desliza entre las tensiones del reconocimiento o el desconocimiento, de la
amenaza o el sostén; juegos de mirada que desencadenarán resonancias fantasmáticas y harán posibles, o no,
procesos identificatorios y transferenciales; juegos de mirada que afectan y desafectan los cuerpos en sus juegos
productivos de deseo y poder.
LA
Esta característica de los procesos identificatorios de un número numerable de personas donde los cuerpos se hacen
discernibles, afectados unos y otros a juegos de mirada, establece las condiciones para la organización de redes
identificatorias y transferenciales. Tal peculiaridad identificatoria en red hace del pequeño grupo un nudo.
Cuando el sujeto se identifica con un personaje en el psicodrama como técnica clínica, debemos conocer con qué se
FI
identifica, qué del otro, qué rasgo resuena en mí por similar u opuesto, complementario o suplementario. Es decir,
¿Qué posición en la escena fantasmática motivo de sus repeticiones? Resonancia fantasmática, condición estructural
para que el sujeto haga nudo. Fantasma: escena donde repite una posición insistente. Repetición recreada en el
espacio grupal.
¿Qué acontece cuando un número numerable de personas hace nudo? Se producen redes de procesos
identificatorios y transferenciales propios y únicos de ese grupo. Puede considerarse que dicha red constituye una
primera formación grupal. Pero aquí no se agota la productividad de ese pequeño colectivo. El grupo, en tanto
espacio táctico, genera efectos singulares e inéditos, despliega la producción de sus formaciones, la generación de
multiplicidades imaginadas e imaginarias, invenciones simbólicas y fantasmáticas, como así también sus niveles de
materialidad. En síntesis, un grupo inventa sus formaciones, es decir inventa las formas o figuras de sus
significaciones imaginarias. Estas sostienen la tensión de inventarse en su singularidad y en su atravesamiento socio-
histórico-institucional. Es en este cruce donde despliega sus acontecimientos, actos, relatos, intervenciones,
producciones materiales, actings, afectaciones, etcétera.
Cada grupo construye sus ilusiones mitos y utopías son aquellas significaciones imaginarias que un pequeño colectivo
produce como sostén de sus prácticas. Si debiera hablarse de un "algo común" que los grupos producen, éste son las
formaciones grupales; cada grupo configura sus propios diagramas identificatorios, pero también sus mitos, ilusiones
y utopías diversos; estas significaciones imaginarias que los grupos producen, tienen como condición necesaria -pero
Nada de lo común es homogéneo. El algo en común no significa subjetividades homogeneizadas. Al mismo tiempo,
resaltar la singularidad no implica invisibilizar las producciones colectivas.
Cuando hablamos de lo imaginario, hablamos de que, en primer lugar, es necesario distinguir taxativamente esta
acepción del significado que tiene corrientemente en psicoanálisis: imagen de…, especular. Con el término
imaginario social alude al conjunto de significaciones por las cuales un colectivo, una sociedad, un grupo, se instituye
como tal; para ello no sólo debe inventar sus formas de relación social y sus modos de contrato, sino también sus
figuraciones subjetivas. Constituye sus universos de significaciones imaginarias que operan como los organizadores
OM
de sentido de cada época del social-histórico, estableciendo lo permitido y lo prohibido, lo valorado y lo devaluado,
lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo; dan los atributos que delimitan lo instituido como legítimo o ilegítimo, acuerdan
consensos y sancionan disensos.
En tal sentido, Castoriadis, distingue lo imaginario radical de lo imaginario efectivo (o lo imaginado). El primero es
aquella instancia por la cual el social-histórico inventa, imagina nuevos conjuntos de significaciones; constituye, por
.C
lo tanto, una potencialidad instituyente, transformadora, productora de utopías. Lo imaginario efectivo, por el
contrario, tiende a la reproducción-consolidación de lo instituido; cuenta para ello con mitos, rituales y emblemas de
gran eficacia simbólica y en el disciplinamiento de imágenes, anhelos e intereses de los integrantes de una sociedad.
DD
Afirma este autor que las significaciones imaginarias sociales hacen a las cosas ser tales cosas, las coloca siendo
aquello que son. De tal forma lo imaginario se vuelve "más real que lo real".
Se vuelve así pertinente re-pensar la dimensión ilusional de los grupos. Lo ilusorio ya no será únicamente mera
ficción a des-ilusionar, sino que también será la dimensión desde donde se producen las significaciones imaginarias
LA
que organizan-desorganizan tal colectivo. Habrá que distinguir, por lo tanto, aquellos movimientos transgresivos -
equivalentes simbólicos de la transgresión de la prohibición del incesto- de los flujos transformadores que instituyen
nuevas significaciones grupales.
La relación entre el acontecer grupal, lo que sucede en el grupo, y el acontecer social en donde se desarrolla el
acontecer grupal, muchas veces se pensaba antinómicamente, como el adentro y el afuera grupal.
Respecto a esto, Anzieu propone que a la par que se produce el acontecer social, se reproduce el propio proceso en
Pavlovsky dice: “el grupo es hablado por el argumento del drama inconsciente social en su trama argumental. Cada
integrante actúa a un personaje principal de esa trama. Lo habla su inconsciente individual, pero al servicio de una
trama argumental que alude o sugiere una fantasmática social.”
Esta idea, la de que el grupo es hablado por el argumento del drama social, lleva a que sean más difusos los límites
entre el texto y el contexto. El contexto es en rigor texto del grupo, es decir, que no hay una realidad externa que
produce mayores o menores efectos de influencia sobre los acontecimientos grupales, sino que tal realidad es parte
del propio texto grupal, en sus diversas modalizaciones; es por ende fundante de cada grupo; más que escenografía,
drama grupal.
Con-texto alude a aquello que va con el texto, que lo rodeo. El texto grupal no se circunscribe al sentido verbal-
escrito de la lingüística, sino que hace referencia a las formas propias que el grupo construye desmarcando el
término texto de su connotación lingüística y rescatando su forma más amplia: el que se refiere a productividad. Al
Así, la intervención interpretante, lejos de constituir una unidad cerrada, lejos de la intención de encontrar el
sentido, puntúa; esto es, marca algún punto de la red de sus producciones simbólico-imaginarias. La intervención
interpretante puntúa algún sentido, señala un sinsentido, resalta una paradoja. En ese movimiento, no descubre,
sino que crea las condiciones de posibilidad para que otros sentidos puedan ser enunciados.
OM
Al desdibujar el adentro-afuera, el arriba-abajo, los nudos grupales pueden ser pensados como complejos
entramados de múltiples inscripciones. Nudo. Múltiples hilos de diferentes colores e intensidades lo constituyen:
deseantes, históricos, institucionales, económicos, sociales, ideológicos, etcétera. Pero en realidad, lo efectivamente
registrable no son los hilos que lo constituyen sino el nudo. Complejo entramado de múltiples inscripciones: todo
está ahí latiendo; todas las inscripciones están presentes en cada uno de los acontecimientos grupales; variarán sí
sus combinatorias en cada momento grupal como también su nivel de relevancia en tal momento; pensar la cuestión
.C
de esta manera implica, obviamente, aceptar que en un grupo se están generando muchísimas más producciones
que aquellas que pueden leerse o anunciarse.
D. La latencia grupal
DD
Se piensa que lo latente es lo que está por debajo, oculto, en lo profundo y, como está tan oculto se lo considerada
verdadero. Al mismo tiempo, suele considerarse la latencia como efecto de estructura. Desde tal perspectiva la
función de la intervención interpretante es llevar a la superficie las verdades que emergen de las profundidades.
Como puede observarse se construye una particular correspondencia entre lo oculto y lo verdadero.
LA
Sin embargo, se busca pensar lo latente como lo que late todo el tiempo, insistiendo en la escena grupal; una
latencia en los pliegues de la superficie más que en las profundidades. Pero para ello se hace necesario resignificar
los términos profundidad y superficie.
FI
A partir de la figura del grupo como nudo, se pretende problematizar -en la lectura de los procesos colectivos- el
adentro y el afuera, el arriba y el abajo grupal; sus múltiples hilos se entrecruzan y lo que resalta no son ya los hilos
fundantes sino el nudo que han formado: ¿cómo delimitar ahora arriba-abajo y adentro-afuera? Todo ahí, latiendo-
insistiendo en los pliegues de la superficie del nudo grupal. La insistencia de lo discontinuo, es lo que permite
detectar los puntos de condensación, los pliegues, los intersticios de la misma superficie, más que búsqueda de las
profundidades hacer visible lo que sólo es invisible por estar demasiado en la superficie de las cosas.
Los discursos en grupo impiden poner en juego la imposibilidad de decidir si hay un secreto de verdad entre
simulacros manifiestos. Ya no un análisis que marche de los hechos manifiestos hacia su núcleo interior y oculto, sino
más bien la elección de un recorrido que puntúa insistencias-latencias, todo ahí, en esa superficie de discursos;
múltiples flujos constituyen el acontecimiento, múltiples inscripciones forman el nudo grupal; múltiples sentidos,
pero también los juegos del sinsentido, la rareza y la paradoja.
Entonces, todo está -ahí- latiendo. Sin embargo, no todo acontecer cobra igual grado de visibilidad, ni toma forma de
enunciado; tampoco sus insistencias son registradas por todos los integrantes de la misma manera. ¿De qué
depende que, en el flujo de sucesos, advenga un acontecimiento? Si acontecimiento es producción de sentido,
dependerá de las figuras que el caleidoscopio identificatorio-transferencial invente; de las implicaciones en que se
afecte la coordinación, del momento en que se encuentre la producción de ilusiones, mitos y utopías grupales; del
contrato en tanto organizador institucional explícito e implícito; de sus atravesamientos socio-históricos.
Aquello que circula en el plano discursivo, gestual psicodramático, los silencios, la organización de los espacios y
tiempos grupales, etc., suele ser interpretado desde una particular teoría de la lectura por la cual los
acontecimientos grupales serían expresión de un sentido oculto, profundo, que la interpretación debe develar y en
ese acto llevarlo a la superficie. Sin embargo, esto es un sesgo que ya proviene desde los tiempos platónicos y que
debemos superar.
El acontecimiento no representa ni expresa; está todo ahí, en tal inmediatez que suele volverse invisible. Desde esta
OM
perspectiva, el coordinador sólo podrá puntuar algún sentido, interrogar una rareza, resaltar una paradoja, indicar
alguna insistencia y ya no será quien descubra la verdad de lo que en el grupo acontece. Al resituar la función
interpretante desde el lugar develador de verdades profundas hacia la puntuación interrogante, la otra escena no es
una escena escondida; ha estado ahí todo el tiempo, late, insiste, y aun así muchas veces su presencia permanece
denegada. Esto sin duda redefine un cierto lugar de “poder” del coordinador.
De esta manera, el coordinador-líder de la microsociología se redefinió. Pero se abrió otra problemática: se crearon
.C
las condiciones para reinvestir en un lugar de poder la coordinar, donde queda posicionado en un lugar da “saber lo
que al grupo le pasa”; tal coordinador ya no es un líder, pero queda investido en un coordinador oráculo; sólo él
puede leer el sentido de los efectos de estructura.
DD
Sin embargo, el coordinador solo puede registrar algunos textos grupales latentes, desde su implicación en el grupo.
Por ende, la función interpretante siempre se realizara desde un lugar de ignorancia. De tal modo, otro requisito se
agrega: la renuncia al saber de la certeza y no abandono de la intervención interpretante.
La renuncia al saber de la certeza se funda, sin embargo, en una certidumbre. Aquella que otorga a las gestiones de
LA
los colectivos humanos la capacidad de imaginar y transitar sus propios senderos, Senderos a inventar en los cursos y
recursos de su dimensión ilusional: repliegues en sus ficciones y despliegues de sus acciones, a partir de sus utopías.
El coordinador no es el poseedor de una verdad oculta, sino alguien interrogador de lo obvio, provocador-disparador
y no propietario de las producciones colectivas; busca aquella posición que facilite la capacidad imaginante singular-
FI
colectiva.
La relación del grupo con el contexto, con lo social, ¿es en todo momento o sólo en hechos turbulentos y puntuales?
(ej. La dictadura). Para pensar la relación permanente de lo grupal y lo social es necesario que examinemos la
dimensión institucional.
Lo institucional tiende a normativizar el tipo de enunciados que es pertinente en cada una de ellas autorizando
algunos y excluyendo otros, sin embargo, sus límites son siempre provisionales y siempre es posible desplazarlos en
los juegos instituyentes. En ese sentido una institución es una red simbólica socialmente sancionada en la que se
articula junto a su componente funcional un componente imaginario.
Puede pensarse a los grupos desplegándose en lo imaginario institucional donde inscriben sus prácticas; lo
imaginario institucional tanto puede promover como dificultar las actividades de grupo. En ese sentido es que se
considera restrictivo leer todos los procesos que en un grupo acontecen sólo desde los llamados dinamismos propios
de un grupo o desde el producto de las resonancias fantasmáticas de las singularidades que componen tal colectivo.
En las instituciones, la utilización de la organización circular del espacio se utiliza con la intención de favorecer
determinado tipo de enlaces-desenlaces de las subjetividades que se supone ha de propiciarse al estar todos a la
Este panóptico, ¿puede provocar significaciones imaginarias? Lo imaginario institucional puede promover o
incentivar la producción grupal; así, por ejemplo, un grupo de transferencia positiva con la institución en la que
inscribe sus prácticas puede operar movimientos grupales que favorezcan o incentiven la productividad del mismo.
En sentido contrario, puede observarse que hay grupos que alcanzan sus momentos de mayor despliegue productivo
desde utopías grupales fuertemente contrainstitucionales.
La dimensión institucional trasciende los edificios. En tanto red simbólica que articula componentes funcionales e
imaginarios, su presencia en los grupos puede tener diferentes grados de visibilidad o invisibilidad
Las instituciones forman parte de las redes del poder social. En circuitos macro o micro, la institución constituye un
OM
factor de integración donde las relaciones de fuerza se articulan en formas: formas de visibilidad como aparatos
institucionales y formas de enunciabilidad, como sus reglas.
La inscripción institucional de los grupos constituye, al decir de Lapassade, su impensado, el negativo, lo invisible, su
inconsciente.
Se pretende inscribir lo grupal en lo institucional, sin perder lo específico de la grupalidad. Es necesario sostener tal
.C
especificidad sin hacer de los grupos islas y, al mismo tiempo, tomar como vector de análisis la dimensión
institucional. Se piensa más bien en un movimiento tal, donde grupo e institución se significan y resignifican mutua y
permanentemente. Un grupo se inscribe en un sistema institucional dado, de la misma manera que la institución sólo
DD
vive en los grupos humanos que la constituyen, es decir, no existe institución sin grupos humanos que la compongan.
G. Algunos impensables
las normas de funcionamiento, la coordinación y el contrato son los indicadores del sistema simbólico-institucional
en el que un grupo se inscribe.
LA
a) Normas de funcionamiento: Tienen operatividad en tanto que se producen efectos implícitos que laten-
insisten, produciendo significaciones imaginarias donde se atraviesan diversas inscripciones. Esto no borra la
singularidad, aunque pueda ser que algunas impresiones puedan cobrar cierto grado de generalidad o
consenso. tal colectivo ha creado las condiciones para los pliegues y despliegues de sus acciones, sus relatos
FI
y sus afectaciones; sus invenciones y sus políticas, sus consensos y sus disensos.
b) La coordinación: opera desde múltiples eficacias simbólico-imaginarias. Este punto invita a re-pensar dos
problemas:
✓ la relación entre las formas de coordinación y sus posibles lugares de poder: los posibles lugares de poder
que la coordinación ocupe varían según la forma de coordinación adoptada. Es importante aclarar que la
mención de este posible lugar de poder no supone que éste sea el único lugar de poder dentro de un grupo
ni el más significativo. Es sólo uno posible. Por otro lado, se ha pasado de aquel coordinador-Iíder a un
coordinador-oráculo: sólo él sabe lo que el grupo dice cuando sus integrantes hablan.
c) El contrato o la edad del capitán: el contrato organiza para los contratantes, según Chevallard, una
Weltanschaaung particular, una visión del mundo: didáctica, excluyente y en varias maneras extraña a la
visión del mundo donde evolucionan los individuos ordinariamente; se instaura allí una cierta concepción de
las cosas del mundo pedagógico que no son las mismas fuera de ese mundo. En tal sentido, para comprender
el problema de la edad del capitán es necesario pensarlo a partir del sistema generador de sentido que
constituye el contrato didáctico. En nuestro campo también el contrato grupal al explicitar las normas de
OM
funcionamiento establece un acuerdo entre las partes, un código y sus rituales. Esta es su dimensión
explícita funcional; a partir de ella se disparan diversas significaciones imaginarias. Nunca está todo dicho en
un contrato. Sus dimensiones no dichas, implícitas, operan sus efectos en latencia. A partir de allí puede
inferirse que en el contrato grupal se instala una concepción de las cosas que no son las mismas fuera de ese
mundo. No existen dispositivos grupales por fuera de contratos, porque éstos normativizan enunciados y
prácticas como también sus lógicas. Por ende, al demarcarlo, hacen posible el campo de intervención.
.C
- DEL CUETO, A M y FERNANDEZ A M (2000) El dispositivo grupal, en Lo Grupal. Devenires. Historias. Galerna. Bs
As. ( Pág. 47-85)
DD
INTRODUCCIÓN
Las teorizaciones sobre “Lo Grupal” se encuentra en déficit con respecto al nivel de formalizaciones alcanzado por
otras disciplinas "Psi". Uno de los mayores méritos de los profesionales que trabajan con grupos ha sido la
creatividad de innumerables y novedosos recursos técnicos.
LA
Durante los últimos años en la Argentina, hubo un apagamiento en el trabajo de elaboración teórica de lo grupal,
como así también una disminución de los profesionales dedicados a esta actividad. ¿qué fantasmas levantaron los
grupos para que llegáramos a estas circunstancias?
FI
Con la dictadura, el devenir de prácticas y dispositivos grupal se debieron suprimir; sin embargo, es necesario
recuperar, revisar y re-pensar estas cuestiones que quedaron.
Es necesario resaltar algunas cuestiones: las psicoterapias grupales sé realizaron siempre desde un lugar de
marginalidad y sanción respecto de las instituciones psicoanalíticas. Por otro lado, creemos que el propio objeto real
a estudiar, "el grupo", ofrece una serie de dificultades en tanto focalicemos su abordaje desde los criterios
epistemológicos con los que tradicionalmente nos hemos manejado en nuestro medio. Una eventual "Teoría en los
Grupos" no ha podido constituir su objeto teórico: No ha podido, ni podrá, dadas las características específicas: de
los "acontecimientos" de los que deberá dar cuenta.
Los grupos son más que un objeto teórico, es un campo de problemáticas, donde se producen múltiples
atravesamientos imposibles de abordar desde una sola disciplina. En los grupos reales se producen
permanentemente efectos de atravesamiento de inscripciones deseantes, institucionales, históricas, sociales,
políticas, etc. Por lo tanto, pensamos que podremos avanzar en su teorización si enfocamos ésta desde una
transversalidad. Planteamos abordar este campo desde problemáticas en el seno mismo de su complejidad y
atravesamiento.
Es decir que la etimología de la palabra proporciona dos "líneas de fuerzas" al decir de Anzieu, por un lado "nudo" y
por otro "círculo". Estamos aquí en presencia también de nudos teóricos. Anudados campos de problemáticas,
necesarios de teorizar en el centro mismo de su complejidad. Lo efectivamente registrable, no son los hilos sino el
Se vuelve necesario desdibujar la vieja antinomia Individuo-Sociedad; por otra parte, quisiéramos eludir
eclecticismos o pach-work teóricos, pensamos más bien Que deberemos recurrir a las diferentes disciplinas
presentes en tal atravesamiento, operando con ellas como, al decir de Foucault, con una "caja de herramientas".
Así pensaremos a los grupos como espacios tácticos donde se da la producción de efectos singulares e inéditos.
Intentaremos desarrollar nuestro pensamiento con respecto a los grupos en un doble movimiento: Los grupos no
son islas, esto es, tienen siempre una inscripción institucional, sea dicha inscripción real o imaginaria. Aquí nos
diferenciamos de una larga tradición de la llamada “dinámica de los grupos”, que ha concebido los acontecimientos
OM
grupales como fenómenos en sí mismos, aislándolos de inscripciones más amplias.
En este sentido, consideramos que el llamado contexto, sea institucional y/o social, es en rigor, texto del grupo. Es
decir, no hay una realidad externa que produce mayores o menores efectos de influencia sobre los acontecimientos
grupales, sino que son parte del propio texto grupal, en sus diversas modalizaciones; son, por ende, fundante de
cada grupo, más que escenografía, drama grupal.
.C
Si pensamos al grupo como un nudo, se desdibujan adentro-afuera, arriba-abajo, y, empezamos a pensar en
términos de complejo entramado de múltiples inscripciones. Ahora todo está ahí; es decir, todas las inscripciones
están presentes en cada acontecimiento grupal. Esto, sin duda, implica aceptar que en un grupo se están
DD
produciendo muchos más acontecimientos de los que podemos dar cuenta.
EL DISPOSITIVO GRUPAL
Dados un tiempo, un espacio, un número de personas y algún objetivo común (ya no hablamos de tarea como
comúnmente se hacía), se crean las condiciones de posibilidad para que un agrupamiento se constituya en un grupo.
LA
Tiempo, espacio, número de personas y objetivo, conforman un dispositivo. Esto es, una virtualidad, pero específica
y propia de ese grupo y no de otro.
El término tarea puede prestarse a confusiones cuando nos referimos a grupos terapéuticos. Y muchas veces al
hablar de tarea nos remitimos a ideologías productivistas en su empleo.
FI
1. el proceso grupal
En este rubro deberíamos incluir lo que clásicamente se ha denominado Dinámica de Grupos. Esta perspectiva
brindó aportes, pero es necesario superarla.
Podríamos plantear que nuestras mayores diferencias con respecto a esta corriente se focalizan en que:
a) Conforma un abordaje de los acontecimientos grupales, centrado en lo manifiesto.
b) Se consideran tales acontecimientos como fenómenos en sí mismos (los grupos islas).
c) Manejan un particular criterio con respecto a las tensiones grupales; para esta corriente las tensiones grupales
disminuyen en tanto un grupo pueda realizar una discusión democrática de las mismas. Por otra parte, se juega aquí
una concepción de la democracia como libre discusión.
d) Tienden a una explicación de lo grupal desde modelos fisicalistas.
Lapassade plantea: "desembarazada de sus modelos mecanicistas, la dinámica de grupos conduce, en rigor, a una
dialéctica de los grupos. El empleo del término dialéctica se justifica si por él se entiende designar una lógica del
inacabamiento, de la acción siempre recomenzada. El grupo, la organización será una totalización en curso que
nunca es totalidad actualizada. La dialéctica será para nosotros, por tanto, simplemente, el movimiento siempre
inacabado de los grupos.
• Serialidad Grupos
Intentaremos focalizar el proceso grupal más que como juegos tensionales de fuerzas, como una dialéctica de una
totalización en proceso. ¿Cómo es que, de un conjunto de personas, se estructura un grupo? O, dicho de otra
manera, ¿cómo pasamos de la dispersión a la cohesión? ¿De la serialidad, al grupo? La vida de los grupos está hecha
de una permanente tensión entre estos dos polos extremos. Por lo tanto, será esta tensión la que constituya el
motor de la dialéctica de los grupos. Por cuanto si bien un grupo se constituye contra la serialidad, siempre tiende a
volver a ella. No olvidemos que los grupos siempre tienen vida efímera. Así, contienen la posibilidad de disolución en
la organización y la virtualidad de estructuración en la dispersión.
OM
Un grupo se estructura como tal (más que por su tarea), cuando va consolidando un conglomerado de
representaciones imaginarias comunes (red de identificaciones cruzadas, ilusión y mitos grupales, la institución
como disparador de lo imaginario grupal). Es por esto que pensamos que la tarea es convocante de un grupo, más
que estructurante del mismo.
• Repetición-reproducción Transformación-creatividad
.C
Todo grupo alberga en su seno aspectos repetitivos y aspectos transformadores en una dialéctica permanente.
El tema de la repetición-transformación nos remite a un aspecto muy silenciado en las teorizaciones sobre grupos,
como es el problema del poder en los grupos, las relaciones de saber-poder en su seno
DD
Se hace necesario, a nuestro criterio, re-pensar la problemática de la transgresión. Tradicionalmente, en
psicoanálisis, tendemos a considerar como transgresivo al modo de relacionarse de aquellos sujetos donde lo que se
transgrede es la prohibición del incesto o sus equivalentes simbólicos. Pero, desde la sanción de lo transgresivo,
muchas veces suele omitirse que esto constituye una poderosa fuerza cuestionad ora de lo instituido, siempre
LA
En la línea de lo que estamos exponiendo, nos parece de utilidad el aporte de Guattari cuando demarca grupos-
objeto y grupos-objeto. En ese sentido en los grupos-objeto todo desviante será visto como un transgresor, como un
eventual peligro a expulsar; se formarán así los heterodoxos y los ortodoxos, las sectas; las rupturas de escuelas,
FI
etcétera. Por el contrario, grupo-sujeto será aquel con capacidad de enunciar algo; esto se hace posible desde el
soporte de la transversalidad, en tanto dimensión permanente de la institución, en la que tal grupo se inscribe.
2. El interjuego de roles
En una brevísima síntesis diremos que, para Pichón Rivière, el grupo se estructura sobre la base del interjuego de
mecanismos de asunción y adjudicación de Roles.
a) El concepto de rol
En la tradición dramática, el rol es un modo de identificarse imaginariamente con un personaje; así un rol en una
obra teatral existe independientemente del actor particular que lo encarne.
En ese sentido, un rol social también tiene una existencia independientemente de quien lo desempeñe dado que;
podríamos decir que, en la sociedad los roles preexisten a los individuos, bajo formas de conducta a asumir en
función de la situación que ocupen, o sea de la posición.
La teoría del rol, desde la óptica de la sociología funcionalista, se ha desarrollado en función del concepto de
posición: una posición define un mínimo de comportamiento obligatorio para el individuo, aunque no puede
garantizar que éste desempeñará tal comportamiento a la perfección. Desde esta concepción se denominará rol, al
Para Pichón Rivière, rol "es un modelo organizado de conducta relativo a una, cierta posición del individuo en una,
red de interacción ligado a expectativas propias de los otros".
Se distinguirán roles formales o prescriptos, como aquellos que están determinados por la posición que ocupa un
sujeto en una determinada organización o institución; así, el rol social remite, como decíamos anteriormente, a un
lugar o status. Y roles informales, cuando los sujetos juegan un papel, situacionalmente dado, en el aquí y ahora,
dependiendo estos de la red de interacción grupal.
Estos mecanismos hacen referencia a la posición en que cada uno de los integrantes de un grupo se ubica en esta
OM
red de interacciones; dicha red estará íntimamente referida a la historia individual de ese individuo tanto, como a su
forma de inserción en el grupo. La tarea que dicho grupo realice, constituye su finalidad y va a estar basada,
fundamentalmente:
.C
al ataque (ansiedad paranoide). Estas dos ansiedades configuran la situación básica de resistencia al cambio.
El papel del coordinador, para Pichón Rivière, consiste en esclarecer, a través de señalamientos e interpretaciones,
las pautas estereotipadas de conducta que dificultan el aprendizaje y la comunicación. Es decir que toda
DD
interpretación debe favorecer el nivel de operatividad de un grupo. Para ello deberá incluir siempre la lectura de los
niveles horizontal y vertical del acontecer grupal, que permitirán la ruptura del estereotipo.
Sobre la base de estos lineamientos, Pichón elabora la técnica de grupos operativos, para su lectura del acontecer
grupal. En el interjuego de roles propiamente dicho destaca especialmente tres roles que podríamos presentar como
LA
prototípicos:
-el portavoz: "el miembro que en un momento denuncia el acontecer grupal, las fantasías que lo mueven, las
ansiedades y necesidades de la totalidad del grupo; por lo tanto, no habla por sí solo, sino por todos. Se articula en
una fantasía inconciente individual entrecruzada con el acontecer grupal. (ver resumen de Pichon de la carpeta
FI
anterior)
-el chivo emisario: entiende la depositación en un miembro del grupo de aspectos negativos o atemorizantes del
mismo o de la tarea apareciendo mecanismos de segregación frente a dicho integrante.
-el líder: la depositación, en un miembro del o grupo, de los aspectos positivos; destaca distintos tipos de liderazgos:
Estos roles no son fijos o estereotipados sino funcionales y rotativos; es decir que en cada situación grupal un
individuo tomará talo cual rol de acuerdo a su situación individual y a la situación generada en el aquí y ahora grupal.
El de líder y el de chivo emisario, están íntimamente relacionados, ya que uno surge como preservación del otro, en
virtud del denominado proceso de disociación que todo grupo implementa en sí tarea de discriminación.
Agrega, además, el rol de saboteador, que será aquel integrante que en determinado momento asume el liderazgo
de la resistencia al cambio.
c) Reformulaciones
Creemos necesario re-pensar los aportes de Pichón Riviére para que sus ideas no se estereotipen en la repetición,
para mantener viva la dialéctica creadora en la que él mismo estuvo siempre inserto, y poder avanzar así, más allá de
sus propios conceptos.
Nos resulta fructífero el aporte conceptual de la noción de Transversalidad, por cuanto, en tanto delimitamos los
grupos como campo de problemáticas, estos están permanentemente atravesados por múltiples inscripciones:
deseantes, institucionales, ideológicas, socio-históricas, políticas, etc. Así, la noción de transversalidad nos es una
herramienta válida en el intento de desdibujar los grupos-islas, como así también en el intento de desdibujar la
tradicional antinomia Individuo-Sociedad.
Al pensar los grupos desde esta perspectiva, esto es, en el caleidoscopio de sus múltiples inscripciones, se crean las
condiciones de posibilidad de inscribirlos en un campo de análisis más amplio.
OM
Esta herramienta es útil para desdibujar el grupo-isla porque nos remite al anclaje institucional de los grupos.
¿Por qué puede ser una útil herramienta en el intento de desdibujar la antinomia Individuo-Sociedad? Por cuanto
implica un significante social operando, no como efecto de influencia sobre el individuo, sino como fundante del
sujeto
.C
Un grupo es más que la suma de los individuos que lo componen. Consecuentemente, pensamos que los procesos
imaginarios dentro de un grupo no constituyen la suma de los imaginarios individuales. Por el contrario, un grupo
produce formas imaginarias propias. En toda situación grupal hay una representación imaginaria subyacente, común
DD
a la mayoría de sus miembros.
Estas representaciones imaginarias son el "algo común" en el grupo y no la tarea. Esta opera como convocante del
grupo, pero no como fundante. Para que un grupo de personas pueda pasar de la serialidad al grupo, se deberá ir
consolidando un conglomerado de "representaciones" imaginarias. Estas, tanto podrán propiciar la tarea, como
LA
propiciar la solidaridad y la eficacia grupal como los conflictos, la ineficacia, etc. No hay grupo sin formaciones
imaginarias estrictamente grupales.
Son procesos imaginarios que pueden ser leídos en el transcurso del devenir grupal y que hablan de su
conformación, posibilidades de desarrollo, de transformación, inscripción e historia de dicho grupo.
FI
Estas formaciones grupales, en permanente atravesamiento darán a cada grupo su perfil, su identidad, único y
exclusivo de este grupo.
- PAVLOSKY, E. (2000) Lo fantasmático social y lo imaginario grupal, en Pavlosky, E. y De Brasi, J.C. Lo grupal.
Devenires. Historias. Galerna. Buenos Aires. (Pág. 151-158)
Anzieu se pregunta si en realidad los métodos de grupo no son más que un sondeo más profundo del psiquismo
colectivo. Más adelante este autor se plantea la necesidad de crear un staff o equipo terapéutico durante seminarios
en los que su evolución normal se vio afectada por un momento de gran caos y anarquía.
El propio staff se extrañó de la posición autoritaria que tuvo que tomar frente a la anarquía reinante. El intercambio
de opiniones puso en evidencia dos cosas. Por una parte, la fantasmática de una organización jerarquizada del saber
y del poder fue reconocida como fantasmática común del equipo terapéutico, por identificación con este tipo de
Después de la "actuación", el equipo terapéutico reunido pudo "metabolizar, elaborar y modificar" esta
identificación regresiva.
Se ha realizado un estudio sobre los grupos durante el lapso de 1976-77, durante la dictadura. La idea es que en ellos
se ha inscripto, inconcientemente que hablar de ella es como un tema prohibido, pero que no está prohibido en sí
mismo como regla explícita, sino como una regla implícita. Sin embargo, el autor propone que, para no repetir, no
hay que olvidar porque si olvido repito y si repito, actúo. La dialéctica de la persecución social se ha interiorizado.
Cuando alguien, o algunos, hablan más allá de lo permitido, los propios grupos los regulan. Hay una autorregulación
que es la expresión de la mediatización represiva del grupo y cumple la función de preservación dentro del grupo. El
OM
PACTO es clave. No se puede nombrar lo innombrable. La verdadera incertidumbre es no saber exactamente la
palabra innombrable
Cada integrante actúa un personaje principal de la trama grupal. Lo habla su inconciente individual, pero al servicio
de una trama argumental que alude o sugiere una fantasmática social. Inconciente social que se introduce en la
intimidad-interioridad del grupo, de acuerdo a la excepcionalidad de las circunstancias sociales. Recreamos entonces
el drama del inconciente social. Lo reinventamos. Lo recreamos. Lo exorcizamos. Traemos los peores fantasmas del
drama.
.C
El grupo esta siempre a la defensiva de que va a ser atacado, cree que el enemigo esta siempre allí.
DD
HAY ARGENTINOS que matan a ARGENTINOS.
La institución de la muerte, a partir de allí, se recrea en los grupos, se reinventa en la gran imaginería grupal,
padeciendo y recreando los terrores infinitos. Este es un intento de elaborar lo imposible, intentando encarnar en el
grupo, los actores principales del drama del Icc social.
- FRYDLEWSKY, L Y PAVLOVSKY, E (2008) Sobre dos formas de comprender del coordinador grupal, en Del Cueto,
A.M. (Comp.) Diagramas de psicodrama y grupos. Cuadernos de bitácora II. Ediciones Madres de Plaza de
Mayo.(pág. 33-44)
Hay dos formas de comprender la grupal o la dinámica de un grupo. Ambos modelos se complementan.
Cuando nosotros hablamos y escuchamos a un paciente en un grupo, este hablara de manera distinta que si lo
hiciera hablando solamente con la coordinadora o psicóloga. Su discurso en el grupo no es el mismo; es una misma
historia, pero relatada con otros, con el encuentro del cuerpo y la mirada de otros. Al ir escuchando al paciente se
pueden tejer algunas redes de comprensión, mallas de ideas.
El elemento básico que configura mi rol terapéutico es el de sentirme acompañado internamente, proceso
acompañante que determina que en la sesión se sienta acompañado por ideas de Freud, de Bion, entre otros. En
cada sesión se buscan modelos conocidos.
Una es un artesano en base a ciertos modelos teóricos y a ciertas técnicas aprendidas, qué va procesando su caudal
de conocimiento en la sesión. Este acompañamiento de un modelo teórico permite hallar cierta certeza.
Transforma de comprender, es en donde las imágenes son desordenadas. Esas imágenes no parecen provenir de un
razonamiento previo, de una elaboración de conceptos de dinámica de grupo. Son sólo imágenes. Y desordenadas. El
sentimiento que corresponde es el miedo al vacío. Tengo un enorme deseo de volver a aproximarme a los
acompañantes, frente al vértigo que me producen las imágenes aisladas. Pero continúo en una suerte de aventura
hacia lo desconocido. Se realizan escenas sin poder hasta el momento hilvanarlas con cierto nivel de coherencia. Se
me ocurren escenas, que provienen de mis imágenes. Sensación de caos.
OM
Por momentos este caos da lugar a momentos aislados de comprensión, a la aparición de sentidos. Pareciera como si
las escenas comenzaron a relacionarse entre sí, pasamos del caos aisló tés de comprensión.
El período de caos, anterior a la comprensión, es largo y difícil de soportar intelectualmente. Hay que aguantar
mucho tiempo sin esforzarse a comprender. Hay que pasar por el caos que precede al estado creativo. La tarea del
terapeuta, según Winicott, es no comprender antes de tiempo.
.C
Todo este estado de cosas configura la comprensión B.
Ambas comprensiones, podemos verlas en el cuerpo. La primera parte, el caos, sí notan el estado muscular de alerta.
DD
Y luego viene una gran relajación cuando la secuencia serán libremente y espontáneamente, cuándo abandonó la
necesidad de comprender.
Se debe pasar por un proceso de duelo, en tanto que se corresponde con la pérdida de tu acompañante referencial.
Lo que lleva soledad y pánico por enfrentarnos con un mundo abierto todas las posibilidades. Agorafobia.
LA
Por ende:
En el A): en lo que se denomina proceso acompañante que permite ir leyendo lo grupal o individual en lo grupal a
través de los conocimientos, experiencia clínica y psicodramática. Se define como presencia concreta de personajes
que acompañan al coordinador durante el proceso. No está solo. Está acompañado. Son acompañantes referenciales
que no lo abandonan.
El procedimiento B): es un sentimiento más caótico y que se homologa al salto al vacío (o transgresión y placer
corporal).
Lo que se pone en juego en las escenas, son significantes el grupo. En las escenas retorna lo reprimido a través de
síntomas y de manifestaciones de cualquier naturaleza. Los retornos de sentido aparecen en forma de escenas,
imágenes muy simples.
No es que esa escena signifique algo, sino qué en la multiplicación dramática retornan los múltiples sentidos de la
escena inicial en forma de nuevas imágenes, nuevas escenas, esbozos de diálogos, etc. La forma con que retornan
los múltiples sentidos es en término de imágenes y de personajes en interacción.
Hay que aprender a mirar desde una óptica diferente, no buscar significados.
La producción de flujos asociativos dramáticos, es la matriz terapéutica del grupo. La curación es el estado creativo
que se instala en el grupo y que produce las multiplicaciones como flujo de escenas.
A partir, entonces, de una escena inicial, se producen otras escenas por el grupo.
Lo innovador es: Los múltiples sentidos y la producción del flujo de asociaciones de escenas, la multiplicación
dramática que puede ver sólo así: como producción del grupo en forma de flujos de escenas en el estado creativo
del grupo.
La comprensión A y la comprensión B están presentes siempre en el proceso de cualquier coordinación grupal, sea
OM
psicoterapéutica o de cualquier otra naturaleza.
- FERNANDEZ, A. M. (2008) Segunda parte. Cap: 2 Un modo de lectura que rodea sin decir, en Las lógicas
colectivas. Imaginarios, cuerpo y multiplicidades. Biblos. Buenos Aires.(pág.159- 170)
niveles de implicación.
.C
En el colectivo se trabaja con múltiples sentidos posibles a partir de datos del material y de lecturas de diferentes
Cuando nosotros ponemos en juego el trazado de líneas de sentido, distinguimos y puntuamos insistencias.
DD
Distinguir es realizar un trazado, resaltar algún elemento que insiste: una expresión, un gesto, una palabra, una
actitud, una afectación. El propio arte de distinguir opera puntuación y provoca, dispone, crea condiciones para la
producción de un sentido ya que detiene, sitúa y enuncia un punto en el flujo de la experiencia.
En el caso de la multiplicación dramática no es el coordinador el que generalmente realiza estás operaciones, sino
LA
Se ha hecho de la no comprensión un recurso tecnológico, Lo que implica construir una modalidad donde al
abandonar una lógica racional que comprende, se vuelve posible leer alguna de las significaciones que circulan
simultáneamente en todas las dimensiones posibles de su complejidad.
FI
Rehusar la comprensión es hacer posible la interpretación, porque comprender el sentido es lo opuesto a indagar los
sentidos posibles.
Al finalizar una multiplicación dramática no es que haya algo por decir o que no se pueda decir, sino que es la
multiplicación la que nos rodea sin decir. Reclama hablar sobre lo acontecido, y aquello que se diga al respecto
constituirá una diversidad de narrativas posibles.
Retoma el término de Lacan de "interpretaciones placage". En este se supone, qué hay algo incrustado y algo que
enchapa. Inserta, incrusta un sentido; pero a su vez, recubre y cierra otro sentido (enchapa). Lo dicho, por ende, lo
que se inserta, No es otra cosa que la traducción de otro sentido oculto Y verdadero. Esto supone que exista un
sujeto del inconsciente que intencionalmente oculta el verdadero sentido al sujeto consciente que entonces necesita
de representaciones para pasar de un registro a otro.
Por lo tanto, operan tres reducciones para lograr un efecto de verdad. Una primera reducción instituye un solo
sentido posible. En la segunda reducción opera una traducción de un registro inconsciente a otro consciente donde
ese "sujeto del inconsciente" operaría con la misma lógica del sujeto de conciencia, pero con una intencionalidad
que está invertida: "Si me olvido de ir a una cita con alguien quiere decir (traducción) que inconscientemente no
quería ir (intención).
Podemos encontrar una cuarta cuando quien interpreta de este modo es un psicoanalista, que involucra la
simbolización del mito edípico.
La propuesta de pensar desde problemas abandona las modalidades del pensamiento de lo Uno, que establece
propiedades deducidas de la esencia. Desde tal perspectiva, es posible hablar de los acontecimientos como
singularidades que se despliegan en un campo problemático. Pensar es, en cierto sentido y desde esta perspectiva,
OM
pensar problemas. Es, por tanto, de cierta relevancia distinguir un problema de una pregunta.
Una pregunta se resuelve en su respuesta en tanto y en cuanto esta última sature adecuadamente a la pregunta. Los
problemas son formas positivas y la respuesta a ellos está en el modo en que cada época o cada pensamiento los
delimita, articula sus elementos y les impone una disposición específica.
.C
Los problemas a diferencia de las preguntas no se disuelven cuando hallan solución. Seguirán perviviendo. Perviven
con formas positivas a pesar y a través de las soluciones. El problema persiste como presencia en un estado de cosas
e insiste en las proposiciones como aquello de lo que no se puede dejar de hablar.
DD
3. LA RELACIÓN PROBLEMA-PROGRAMA-DISPOSITIVO
Los programas delimitan y organizan los territorios de indagación posibles y sus horizontes de sentido; en este
camino construyen sus criterios metodológicos, pero se modifican a medida que se hacen y se traicionan a medida
LA
que se abren sus caminos ya que constituyen "puntos de orientación para conducir una experimentación que
desborda nuestra capacidad de experimentación. permiten desmontar las interpretaciones. La idea es salir del
circuito interpretación-fantasma para proponer transitar la experimentación en campos de problemáticas.
Establecer criterios de indagación desde una idea de programa que busque pensar problemas elucidando
FI
-En el nivel de los dispositivos que se implementen de modo tal que éstos instalen situaciones y abran experiencias.
-En el nivel de las elucidaciones de las situaciones que instalen, de modo tal que se produzca pensamiento en los
Dispositivo y programa articulan a su vez con un modo de construcción teórica: pensar problemas -pensar en un
campo de problemas- implica trabajar con las teorías en una caja de herramientas y no que éstas operen como
"marco teórico" al estilo de las investigaciones clásicas. No tomar los cuerpos teóricos como sistemas o referentes de
verdad, sino como instrumentos para la producción de un pensamiento estratégico.
A su vez se articula con un modo de lectura que no explica, sino que distingue y puntúa insistencias.
- JASINER, G. (2015) Cap: Las intervenciones del coordinador; en Coordinando grupos. Una lógica para los
pequeños grupos. Lugar. Buenos Aires (pág. 169-192)
Sobre el trabajo con grupos, no hay mucho contenido actualizado y formalizado. Sí disponemos de una lógica
mínima, de teorización, es posible ser más flexibles en la práctica. Pero, la falta de articulaciones teóricas puede
convertir el trabajo en la serie de rituales vacíos y angustiantes.
Necesario tener una lógica para orientar nuestras intervenciones hacia una transformación de la posición subjetiva
de cada participante del encuentro grupal. Una buena lógica, para Lacan, sería una con conceptos bien articulados
OM
entre sí, que funcionen como una columna vertebral o un mástil dónde anclar la práctica y, por supuesto lo
suficientemente trabajaba a sí mismo, coordinador interviene entregándose a la escena grupal. Recién a posteriori
se piensa lo que se hizo. Entregarse a la escena es estar disponible para jugar diferentes lugares qué la transferencia
lo requiera.
La coordinación como función se trata de un espacio vacío que será encarnado contingentemente por una u otra
persona, o varias.
.C
Hablamos de lógica mínima, porque requerimos la menor cantidad de conceptos posibles que permitan una práctica
flexible y plástica, pero que sean conceptos precisos. Se habla de la lógica del llavero, tanto que en una hay pocas
DD
llaves, yo cada una sirve para abrir una puerta necesaria.
Lógica no es el marco teórico ni el estado del arte; la lógica es la relación entre los conceptos que habitan la lógica y
la simpleza de los mismos (no hablamos de sencillo y fácil).
EL MÁSTIL DE ULISES
LA
Hay dos especies de objetos: la voz y la mirada. 2 modos de la pulsión que atraviesan los vínculos en los grupos,
atraviesan a los integrantes y a aquel que tenga la función de coordinador.
Tener un mástil, una guía, disponer de articulaciones teóricas, no impide que haya obstáculos, pero nos permite
FI
trazar el punto hacia dónde vamos con lo que hacemos y nos ayudarán a quedar hipnotizados por los cantos de
sirenas. Y también es advertir a sobre los límites y alcances de la función.
DIRIGIR, VECTORIALIZAR
Nuestras intervenciones deben tener un punto hacia dónde orientarse para producir un hábitat que alojé al sujeto,
que propicié su creatividad, potencial de la singularidad de cada quien. El coordinador dirige su operatoria. Esta
dirección no significa ni manipulación ni control, sino orientación. No dirige a los demás, sino que orienta hacia algún
punto su propia operatoria, la vectorializa.
Hablar de vector ubica hacia dónde vamos con lo que hacemos, pero también de qué punto partimos.
LA TAREA EN EL CENTRO
La tarea grupal es un proceso en el que se van trazando distintas alternativas más allá del imperio de lo absoluto.
Remite a trabajo y creación, y resulta imposible en el universo de la idealización. La Tarea como proceso va de la
mano de lo ambiguo. Introduce tiempo, demora: una morada.
En la producción grupal algo se puede ir anudando de unos con otros, en la posibilidad de invención de lo nuevo más
allá de la eterna repetición de lo mismo, pero lo que resulta más llamativo aún es que algunas trazas subjetivas
parecieran poder anudarse en el mismo proceso del trabajo con otros.
Los grupos pequeños, Jasiner, los denomina dispositivos orientados al sujeto. Porque no son grupos por el grupo en
sí mismo ni apuntan a producir efecto masa.
La hipótesis es que en el trabajo van esos dispositivos pueden al venir efectos de transformación subjetiva de cada
quien, en el proceso de realización de una tarea.
Es necesario que haya una relación asimétrica y de exterioridad ya que la función del coordinador puede operar, por
ejemplo, cómo tercero de referencia que posibilite la salida de encerronas trágicas entre los miembros o con la tarea
(encerrona trágica -Ulloa- se refiere a situaciones en los grupos, los vínculos o las instituciones, allí donde el sujeto
queda tomado por los peculiar del vínculo con otro o con las ideas, y no hay un tercero de apelación).
Orientados al sujeto significa qué es un arte es el sujeto que sabe y no sabe lo que dice, que es efecto de lo colectivo,
OM
qué en una torsión producirá una marca propia sin sentido para el otro, pero plena de sentido para su singularidad;
una marca que lo distingue. Tendrá que escribirlo para hacer lo propio.
➢ CAPÍTULO: INSTALACIÓN
.C
ESCENA GRUPAL, UNO Y TRANSFERENCIA.
Instalar es colocar una pieza, un elemento o un programa para que algo funcione correctamente. Si algo no se instala
no ocurrirá. La instalación blanca como un primer tiempo lógico indica qué es del orden de lo necesario.
LA
Para que haya grupo, algo habrá de ser instalado Y quién ejerce la función coordinación puede propiciarlo. Ese
tiempo de instalación aún en sus eficacias y sus fallas es condición de posibilidad para un futuro entramado que
posibilite la emergencia del sujeto.
La función del coordinador es la de propiciar la construcción de una morada, dónde algo del desencuentro se vuelva
FI
Cuando trabajamos con un grupo ya establecido, es necesario detenernos en la sutileza de ese tiempo fundante que
la autora denomina instalación, para poder anticipar mejor recorrido.
Hay un primer tiempo instalación, pero esta no es definitiva ni lineal. La instalación es necesaria, pero no suficiente;
es una operatoria sensible y fundante que necesita ser chequear y reparar en diferentes momentos del proceso.
Para La apuesta a este tiempo inaugural es necesario tener en cuenta el deseo del coordinador. El deseo, en relación
a la falta, le viene una morada para el sujeto, un espacio disponible para alojarlo. Solo por esa vía se podrá propiciar
un espacio habitable.
Ulloa afirma que en la instalación de un grupo existe un vínculo inicial y estructurante que resulta un sostén para el
sujeto y le permite anticipar una red confiable, éste es la ternura. Sin la ternura no podría abrirse un vínculo para
alojar lo diferente y lo extraño de otros.
En los grupos a veces hay que desinstalar u optimizar la instalado o instalar algo que repare la falla.
En los abordajes grupales instalamos y además revisamos conexiones, ligamos, enlazamos: son modos de mejorar lo
que está instalado. Hay grupos que alojan, que despabilan al sujeto, y en el mejor de los casos a la par que el grupo
se va anudando se produce un efecto de anudamiento en cada quien.
1) escénica
2) unificante: instalación del Uno, refiere a esa consistencia imaginaria sin la cual un grupo andaría desmembrado.
Nunca se termina de armar. Anzieu, habla de "yo piel" para hacer alusión a esa consistencia imaginaria que le da
unidad al grupo en el comienzo.
Es necesario que operé la mirada del otro, mirada que viene de afuera y ya deseo anticipa que allí advendrá una
unidad.
OM
Intervenciones del coordinador que generan un instante fugaz, pero contundente de alienación para poder desde allí
empezar a caminar los recorridos de la separación, con lo de cada quien.
3) transferencial.
.C
Escena-uno grupal-transferencia.
Cómo coordinadores vamos a partir de lo grupal hacia lo singular, partiendo de la idea de que singular no es lo
DD
mismo que individual.
En los comienzos quién ocupa la función de coordinador la tarea de generar condiciones para qué el grupo continúe
desplegándose e instalándose, despegando con prudencia la potencialidad de cada uno de sus integrantes para que
estos no desaparezcan de la escena.
LA
La escena, junto con el uno grupal y la transferencia, es clave de un tiempo fundante, de un tramo en que se instalan
cimientos de algo por venir en cualquier grupo o equipo de trabajo.
FI
Las expresiones tiempo fundante y se funda, aluden a algo no voluntario, impersonal y pasivo.
Ese tiempo fundante corresponde a un registro prehistórico, especular, que solo se podrá leer por los efectos en un
a posteriori. Un primerísimo tiempo en que inter viene la experiencia especular, la de la relación con la imagen del
Otro como fundante del yo, algo que ocurre antes que la experiencia especular del niño reconociendo su propia
imagen en el espejo.
SOBRE LA ESCENA
Estamos en tiempos fundantes de un colectivo. Es necesario advertir las escenas de cada grupo y disponer de un
bagaje conceptual para leerlas, como así también, entregarnos a esas escenas.
Es necesario que coordinador tenga un buen trabajo consigo mismo, no solo una buena formación teórica, para
poder involucrarse plásticamente en las escenas.
La cuestión de la escena remite a las dimensiones de tiempo y espacio. Los espacios están poblados de objetos, de
fantasmas y las paredes de palabras (no hablan, pero están impregnadas de sonido, de miradas, etc.).
Anzieu toma la idea de que el fantasma de cada quién es una escena imaginaria integrada por varias personas, en la
cual generalmente el sujeto está presenciando la escena a título de espectador y no de protagonista, y dice que el
En este sentido, siguiendo a Anzieu, podríamos entender al grupo como una puesta en escena de los fantasmas de
los integrantes, a los que llama portadores. Y en ese baile de fantasmas algún integrante ocupa alguna posición en el
escenario del portador.
La multiplicación dramática permite un caleidoscopio de escenas, en que alguien con muévelo coagulado de la
propia escena situando en la producción grupal nuevas opciones posibles.
En tanto rompe sentidos coagulados, la multiplicación dramática no sería una técnica que utilizaríamos en tiempos
fundantes de instalación de un uno grupal que a continuación abordaremos, sino justamente como recurso de salida
de esa ficción, o espejismo para pasar a construir lo que he dado en llamar trama grupal. Si el uno grupal es ese
OM
instante de un espejismo de completud que funda un grupo en tanto unidad, es del orden de lo homogéneo, y marca
la dirección de las operatorias la caída de ese espejismo para dar lugar al tejido de una trama que ya no será de lo
homogéneo sino de lo común que no es lo mismo. Hay una escena, pero hay otras que como en el trabajo del sueño
se van asociando.
Pareciera que la multiplicación dramática, esa asociación libre grupal en escenas, puede ir horadando lo homogéneo,
abriendo, agujereando, vaciando de sentidos coagulados, a la vez que tejiendo una trama grupal que ayuda a alojar
.C
lo hetero, de cada uno con los otros, y básicamente de cada quien con uno mismo.
Ningún recurso técnico es bueno o malo en sí mismo: dependerá de cómo y cuándo se utilice la multiplicación, y de
DD
la teoría de lectura de quien la propone, los efectos que podrá producir en cada quién y en cada grupo en particular.
quién depende del entrenamiento propio y de la convicción de que cuando proponemos a un paciente o a los
integrantes de un grupo que asocian libremente o a que multipliquen estamos invitando los apartarse entre palabras
y escenas, porque perdiéndose es donde se van a encontrar.
Solo podrán encontrarse si alguien desde una posición asimétrica puede leer e intervenir.
LA
Hay distintas formas de pensar a los grupos. Por un lado, laboratorio refiere a grupos y equipos atravesados por una
lógica individualista y de las aglomeraciones que responden al ideal de líder y extensivamente una lógica de las
FI
Otro camino posible es partir de la elaboración de una trama grupal desde cuyo tejido pueda emerger el sujeto en lo
que habrá de ser un Protagonismo Anudado.
Pero para que la trama grupal pueda producirse algo tendrá que haberse instalado previamente y eso es el uno
grupal.
El uno grupal transcurre como un tiempo de ilusión de homogeneidad y engaño de completud. Sería lo que
corresponde al estadio del espejo tiempo en que el bebé podrá reconocer su propia imagen como unificada.
Así como el niño requiere de una madre que lo desee, que lo cuide, etc., Para formar su imagen en el espejo; de la
misma manera un grupo requiere de alguien que ocupe la función de coordinador. Y si alguien por su formación
teórica y su trabajo consigo mismo en grupos, está habitado por la creencia de que allí podrá advenir un grupo y no
una suma de individuos, el camino será más sencillo. Es el deseo del coordinador y su posibilidad de anticipación, lo
que propicia la emergencia del uno grupal.
Nosotros debemos propiciar el uno grupal, invitando, por ejemplo, A qué se presenta en dos juntos O a formar un
círculo. En este momento a la mirada juega un papel crucial.
Nuestro oficio frecuentemente reside en soportar la paradoja de que lo mismo cuyo armado facilitamos, en el mejor
de los casos habrá de caer. Sería atreverse a propiciar un Uno para luego soportar y más todavía, propiciar su caída.
Es necesario la instalación de un uno grupal, pero también es necesario ayudar a que el sujeto deje de esperar todo
del otro para pasar a ser uno entre otros.
Del uno grupal al uno entre otros es una dirección que sostenemos en nuestros abordajes. Se trata de un proceso de
separación, pero como dice el saber popular: nadie se va de donde nunca estuvo. Cuanto mejor se vaya
estableciendo el uno más posibilidades habrá de una separación creativa, productiva, enlazada. Cuando esto no se
produjo eficazmente algunos integrantes suelen abandonar el grupo en lo que podríamos llamar una separación
sintomática.
OM
Hay 2 conceptos de Anzieu:
1) ilusión grupal: fase necesaria qué estructura un grupo basada en un registro imaginario. Sería: "estamos bien
juntos, somos un buen grupo".
El efecto de la ilusión grupal sería algo así como un yo grupal, lo cual produce un efecto de unidad.
.C
Se diferencian el uno porque éste busca subrayar una dimensión de lo homogéneo. Y se interviene en lo imaginario,
lo simbólico y en lo real para propiciar lo y para su caída.
DD
2) yo piel: la piel es el órgano más grande y que recubre a otros en el cuerpo humano. La piel serviría como metáfora
de una vivencia grupal.
Toma la piel como función grupal y ubica diversos tipos de envolturas: la sonora, térmica, olfativa, gustativa,
muscular y onírica. Esto abre una línea de investigación en la práctica con grupos sobre diferentes intervenciones de
la coordinación y diferentes recursos técnicos para propiciar que cada uno de esos registros, opere en el armado de
LA
Entonces... Trabajando con grupos hay diferentes modos de propiciar el armado de ese Uno, que sería imposible sin
FI
la mirada anticipa dora y deseante de quien habite una función asimétrica. Podemos intervenir con la palabra, con
señalamientos, con subrayados, pero también con alguna actividad lúdica, artística, con la imagen, con el sonido,
etc., que propicien ese Uno. Llamaremos escenas del uno, a imágenes y sonidos, ritmos grupales que propician esta
figura. Uno grupal que al comienzo es de lo homogéneo, devendrá en el mejor de los casos lo común trazando así la
➢ CAPÍTULO: TRANSFERENCIA
La instalación indica un tiempo en que se anticipa un grupo por venir, en el cual el establecimiento de la
transferencia, fundará el carril para cierta eficacia grupal.
Transferencia con el coordinador, con los otros integrantes, con el dispositivo y con la tarea son los diferentes
registros que se van estableciendo.
¿Qué es transferencia? Es una ligazón amorosa ligada a la cuestión del saber, porque le supongo saber lo amo.
Resulta importante diferenciar amor al saber de deseo de saber, si bien ambos se juegan en la transferencia, son
diferentes registros.
Interesa para el trabajo con grupos subrayar alguna dimensión de la transferencia como confianza, la cual irá
adquiriendo distintas modalidades en los diferentes tiempos lógicos del proceso.
Un primer tiempo de transferencia es aquel en donde el coordinador ocupa el lugar de SsS (sujeto supuesto saber,
dónde se aloja la idea de que el coordinador puede entender, escuchar, ayudar en el grupo). Y te permitirá que se
explique la palabra y que se vaya construyendo una ficción, que se vaya construyendo el Uno Grupal.
Por otro lado, movimiento en nuestros dispositivos que sea generando en los integrantes de una búsqueda de ser
querido, amado por lo que tiene o por lo que sabe, a otro lugar del que desea saber. Este movimiento va atrasando
otro tipo de transferencia que ya no es amor de transferencia sino transferencia de trabajo. El amor de transferencia
es un tiempo necesario como motor de cualquier proceso, pero buscamos producir un pasaje al deseo de saber, o
sea, a la transferencia de trabajo.
La transferencia de trabajo subraya la posibilidad de producción con otros y un movimiento en la relación al saber.
OM
Ya no se trabaja con otros para ser amado, para ser querido y aceptado, sino por deseo de saber. Ya no se ama al
otro por que se le supone saber, sino que esto empieza a caer y se empieza a trabajar confiando en la producción
con otros.
Transferencia de trabajo implica también la desuposición de saber en un Otro absoluto, tanto en quien encarna la f
(c) (función de coordinador) como en cualquier líder dueño de cualquier verdad que se presente como absoluta. Esto
ayuda a ponerse a trabajar y a construir un saber con otros.
.C
Se trata de pensar y producir con otros, en el saber no como dogma cerrado, completo y repetitivo. Transferencia de
Trabajo no se trata solo de transferir resultados de excelencia, contenidos difíciles, no es eso. Se trata de crear,
DD
inventar y básicamente transmitir el deseo de saber, con el trabajo que eso supone.
Si todo anduvo bien y en un primer tiempo se instaló el efímero pero fundante y necesario uno grupal unitivo, ese
homogéneo se irá horadando y se tratará ahora del tejido de una trama grupal, de un tiempo de lo heterogéneo en
que se irá tramando lo común, condición para que de allí emerja lo singular.
En el campo de lo grupal tejer trama corresponde al segundo tiempo lógico, pasaje de lo homogéneo a lo común,
FI
Resulta importante plantear una diferencia: de lo homogéneo nace lo individual, en cambio de lo común de la trama,
nace lo singular.
Llamo TRAMA GRUPAL a ese entrelazamiento que ya no será un espejismo de unidad carente de agujero. La trama
posibilitará luego lo singular, anticipa el trazo del sujeto que en un movimiento de separación producirá lo propio.
Lo propio ya no será lo individual, sino un efecto que albergará lo colectivo en sus entrañas.
Nuestros dispositivos son centrados en la tarea y no en ningún líder, porque la tarea enlaza, ya que no es sin los
otros.
Si el uno homogéneo del primer tiempo en su ficción de completud persistiera indefinidamente, conduciría a la
segregación, a la expulsión de lo diferente. En cambio, la trama en su porosidad puede ser el tejido que aloje una
lejana cercanía, o sea, un lazo con lo que resulta lo más extranjero.
A diferencia de lo uno homogéneo, la trama grupal supone lo diferente, pero no solo lo diferente del otro sino lo
radicalmente irreconocible de uno mismo. Tejer trama para que lo hetero, lo diferente de uno mismo, lo
insoportable pueda en vez de ser segregado y entonces odiado, pasar a ser lo que causa al sujeto a sacarse del
El coordinador produce un corte que facilita la salida del espejismo narcisista del somos todos uno.
Se pasa del Uno a un tejido que ya no será homogéneo, sino que irá produciendo figuras de lo común. Está segunda
operatoria las llamaremos: tejido de trama.
En los abordajes grupales buscamos propiciar efecto sujeto. Sujeto como efecto del lenguaje y sus leyes y que
siempre remite a un Otro y lo porta en sus entrañas. Y es justamente en un proceso de separación de ese Otro que
se habrá producido lo singular.
El tejido de trama hace de los grupos espacios habitables. Alojamiento subjetivo, llamamos a esa posibilidad de
albergar que habita el corazón del tejido grupal.
OM
Ternura y miramiento, parecieran entonces dos nociones que podrían servirnos en la práctica cotidiana, en el tejido
de las delicadas hebras de la trama grupal.
A diario uno teje y desteje historias, urde fantasías y teje intrigas. Tejer es unir, mezclar, entrelazar dos partes
distintas: la trama y la urdimbre.
LA URDIMBRE Y LA TRAMA
.C
Urdimbre: conjunto de hilos colocados en paralelo y a lo largo en el telar para pasar por ellos la trama y formar un
DD
tejido. Trama: conjunto de hilos que cruzados y enlazados con los de la urdimbre forman una tela.
Se llama urdimbre al conjunto de hilos paralelos colocados en el telar, se llama contrahilo al hilo transversal que teje
y se entrelaza con otros hilos en la urdimbre para formar la trama.
Detenernos en este tejido nos indica que, una vez colocada la urdimbre, la tejedora va enlazando y pasando sus
LA
Este saber nos donan una metáfora de tiempos lógicos y procederes. Primero la estructura estará bien instalada,
porque sin instalación no habrá tejido: no se teje en el aire. La metáfora nos enseña nuevamente que para poder
tejer tuvimos que antes haber instalado el uno y haber armado la urdimbre. Y que la urdimbre necesita un marco o
FI
sostén fijo correctamente armado, hilos fijos y también espacio vacío entre un hilo y otro. Cualquier tejedora sabe
que para instalar la urdimbre necesita tener algún marco de donde se pueda sostener la tensión de los hilos La trama
va produciendo enlaces y figuras, es ese tejido de hilos el que va escribiendo un común, condición de posibilidad
para la emergencia del trazo singular. Se trata de cruces y entrelazamientos y también de tiempos lógicos. Pasar las
hebras por la urdimbre y por el espacio entre un hilo y otro de lo que habíamos instalado, va ir albergando la hebra
de cada quien, pero también lo inacabado y lo diferente de cada quien consigo mismo.
El Tejido de Trama produce alojamiento subjetivo y funda una morada, entonces ese colectivo que se va
construyendo con otros deviene un espacio habitable. Alojamiento subjetivo que ancla en lo común. No buscando
juntar lo individual, sino partiendo de la idea de una singularidad anudada, de un trazo singular entendido como la
posibilidad de que cada quien haga con sus marcas un estilo para no ser víctima de un destino, teniendo en cuenta
que a mayor posibilidad subjetiva de protagonismo articulado al propio deseo y también a los otros, menor posición
de víctima.
Intervenir en los abordajes grupales es bordear y producir nuevos enlaces y conexiones. Contornear y a la vez
introducir un vacío para que opere el deseo y se renueve la falta, un trabajo de vaciamiento y a la vez de trazado de
borde y de sutura, lo cual crea condiciones para que se trame un tejido que aloje.
Bion se mantuvo una posición de no saber, dejó que los grupos tiendan un puente por sí mismos el lugar de eliminar
el vacío. Es decir, en lugar de intervenir como poseedor del saber, dijo que los propios grupos hicieran cargo,
generando puentes sobre el vacío.
Frente al malestar inherente de la vida humana, el ser humano encuentra diferentes salidas como el síntoma, la
creación, las adicciones, etc., Pero, habría otra salida posible que sería el trabajo con otros por el bien de todos.
El ser humano prefiere no enterarse del vacío que lo habita y una lógica del mercado, en la que se sostiene lo que J.
Lacan llama "discurso capitalista", ofrece estrategias de llenado, objetos que colman el vacío, pero que nunca
OM
alcanzan, el vacío retorna y entonces habrá nuevos objetos que duren poco y generen vacío y nuevamente se vuelva
a consumir objetos y así sucesivamente.
Ocurre que el ser humano está cada día más alejado de su incompletud y es menos poroso a una lógica del
inconsciente. Hay un discurso y un lazo que propone que al vacío hay que llenarlo. Esto deviene consumo, oferta y
demanda de objetos, de personas, de sustancias, diferentes modos de tapar ese vacío imposible de llenar, como tan
bellamente nos indica el tango.
.C
Lacan llama gadgets a esos objetos que prometen tapar el vacío, ofreciendo además una presencia constante.
La POSICIÓN SUBJETIVA es lo que cada quien hace con lo incompleto y lo imposible. Podríamos decir que es el modo
DD
como cada sujeto responde al inevitable desencuentro con lo real.
Los hilos del tejido en el que habitamos todos los días están hechos de deseo, de vacío, pero también de abismos
insoportables, de urgencias, impulsos, objeto que reclaman, sujeto acéfalo de la pulsión, demandas del Otro que
pretendemos satisfacer, un real que se interpone como un palo en la rueda, un real imposible de escribirse, una
LA
incompletud que como ley rige en el mejor de los casos la estructura de cualquier neurótico.
Justamente la cuestión de los vínculos tóxicos se refiere a que no solo una sustancia, en el caso de las adicciones,
puede servir para eliminar lo que alguien no soporta, sino que muchas veces ponemos al otro en ese lugar de tapón
del vacío. Si no pretendemos eliminarlo hay modos de poner a trabajar estas cuestiones cruciales por la vía de
FI
anudamientos, de la intrincación pulsional, bordeamientos, ligaduras y artificios que reparen la falla y renueven la
falta, los cuales son posibles de ser trabajados en dispositivos más allá del clásico y sin ser específicamente grupos
terapéuticos.
Para Pichón Riviere la tarea grupal justamente es desarmar el todo y producir con otras nuevas unidades, nuevas
figuras. Hoy podríamos decir que Tarea Grupal es justamente esa nueva unidad que, al modo del collage como
técnica plástica, ya incluye el no todo.
Función del coordinador propiciar que en el trabajo grupal se escribe alguna interrogante y se preserva alguna
extrañeza que permita sostener la atención necesaria para pensar. La pregunta necesita ser leída, escuchada y
alocada aun cuando late todavía sin atreverse a formularse.
Instalar una pregunta es desplegarla, darle la palabra, legitimarla. Abandonar la urgencia por la respuesta inmediata,
por buscar la o las razones.
Bion propone que, así como para pensar al ser humano recurrimos al mito del Edipo para pensar los grupos, sería
necesario detenernos en lo que la primera parte del mito de la Esfinge nos enseña. Se refiere al conflicto entre Edipo
y la Esfinge en torno de las alternativas "saber, o de lo contrario, morir".
Edipo sabe y no sabe, pero creyendo saber termina pinchándose los ojos, finalmente le da oscuridad a tanta claridad.
Cuando intentamos eliminar el enigma estamos condenados en cierto modo a la ceguera.
Sin embargo, no es lo mismo una pregunta que un enigma, el enigma sostiene una opacidad que lo articula a lo
singular del deseo.
La experiencia grupal podría ofrecer un espacio de renuncia a las preguntas o las ideas de vida o muerte, si opera la
función de reverie grupal desintoxicando y haciendo posible el pensar sin una respuesta única posible en tanto se
tolere el no saber, el saber a medias sin ahogar de forma precipitada lo que no entendemos, lo que nos inquieta,
salvaguardando el enigma, el misterio en el ser hablante.
OM
DESCOAGULAR SENTIDOS
Se trata además y al mismo tiempo de ir descoagulando sentidos que permanecen congelados, que se nos presentan
y nos habitan como el sentido común.
Descoagular sentidos podría ser pensado en este artificio grupal como una tarea de deconstruir lo dado, lo que
.C
aparece como lo natural, para acercarle nuevos sentidos.
Cada uno empieza, a su vez, a ser interpelado. Dicho giro es posible solo sostenido en una relación de amor, amor de
transferencia lo llamamos, amor al maestro, a la tarea, creencia en el dispositivo. Amor de transferencia que en el
DD
mejor de los casos devendrá transferencia de trabajo deseo de saber articulado a la producción con otros.
- PAVLOVSKY, E Y KESSELMAN, H. (2000) Dos estares del coordinar, en Pavlosky, E. y De Brasi, J.C. Lo grupal.
Devenires. Historias. Galerna. Buenos Aires.(pág. 161- 164)
LA
- GUATTARI, F (2005) Subjetividad e historia, en Guattari, F, y Rolnik, S, Micropolitica. Cartografías del deseo. Tinta
Limón. Buenos Aires.(pág. 37-64)
- DELEUZE, G. (2007) ¿Qué es un dispositivo?, en Deleuze, G. Dos regímenes de locos. Textos y entrevistas (1975-
1995). Pre-textos. Valencia.( pág. 305-312)
Al preguntarse qué es un dispositivo, Deleuze lo define como un conjunto multilineal, donde las líneas siguen
direcciones diferentes, y los objetos visibles - las enunciaciones formulables - las fuerzas en ejercicio - los sujetos en
posición son vectores o tensores, atravesado por las instancias de saber - poder - subjetividad. Para desenmarañar
las líneas del dispositivo es necesario el “trabajo en terreno”, instalarse en esas líneas que lo atraviesan y lo
arrastran.
Los dispositivos son, para Foucault, máquinas para hacer ver y para hacer hablar. La visibilidad en el dispositivo
implica la manera en que se distribuye lo visible y lo invisible, haciendo nacer o desaparecer al objeto. Mientras que
la enunciación remite a las líneas de enunciación donde se distribuyen las posiciones diferenciales de sus elementos.
El dispositivo, también, implica líneas de fuerzas, invisibles e indecibles, y alude a la dimensión del poder. Y, las líneas
de subjetivación, una dimensión del sí mismo que no es una determinación preexistente, incluso es una línea de fuga
Deleuze señala que, entonces, los dispositivos tienen como componentes líneas de visibilidad, de enunciación, de
fuerzas, de subjetivación, de ruptura, de fisura, de fractura que se entrecruzan y se mezclan mientras unas suscitan
otras a través de variaciones o mutaciones de disposición. De ello se desprende, en primer lugar, el rechazo a los
universales, ya que todas las líneas son líneas de variación que no tienen coordenadas constantes, y cada dispositivo
es también una multiplicidad en la que operan procesos distintos de los que operan en otro dispositivo. Y, en
segundo lugar, se produce un cambio de orientación apartado de lo eterno para aprehender lo nuevo. “Lo nuevo” no
designa a una moda, sino que se refiere a la creatividad variable según los dispositivos, donde lo que cuenta es la
novedad del régimen de enunciación (que puede contener enunciaciones contradictorias). En la medida en que se
escapan de las dimensiones de saber y de poder, las líneas de subjetivación son capaces de trazar caminos de
creación que se abortan, pero también se reanudan, modifican, hasta llegar a la ruptura del antiguo dispositivo. La
OM
novedad de unos dispositivos respecto de los anteriores, dice Deleuze, es su actualidad, lo actual es lo que vamos
siendo, lo que llegamos a ser, lo otro, nuestra diferente evolución.
En todo dispositivo hay que distinguir lo que somos (lo que ya no somos) y lo que estamos siendo, la parte de la
historia y la parte de lo actual. La historia o el archivo es lo que nos separa de nosotros mismos, mientras que lo
actual es eso otro con lo cual ya coincidimos. La cuestión, para Deleuze, no es saber si esto es mejor o peor, pues
.C
también se apela a producciones de subjetividad capaces de resistir esta nueva dominación, de modo que en todo
dispositivo se debe desenmarañar y distinguir las líneas del pasado reciente y las líneas del futuro próximo, la parte
del archivo y la parte de lo actual, la parte de la historia y la parte del acontecer, la parte de la analítica y la parte del
DD
diagnóstico.
Las diferentes líneas de un dispositivo se reparten en dos grupos, líneas de estratificación o de sedimentación y
líneas de actualización o de creatividad. Y la verdad designa el conjunto de las producciones que se realizan en el
interior de un dispositivo, es la realización de las líneas que constituyen el dispositivo. Los términos generales que se
emplean para pensar los dispositivos son nombres de variables, términos generales, y al no haber universales ni
LA
constantes, solo hay líneas de variación. Los términos generales son coordenadas que no tienen otro sentido que el
de hacer posible la estimación de una variación continua.
- SAIDON, O (2002) Cap 1: Subjetividad y Deleuze, en Clínica y Sociedad. Lumen. Buenos Airess. ( pág.31-46)
Todo el campo de problemáticas que se abre cuando abordamos las cuestiones relativas a la producción de
subjetividad, han sido encaradas por las obras de Deleuze. Nuestro acercamiento a la obra de Deleuze y Guattari, se
dio cuando llega a Buenos Aires el “Antiedipo”, obra en la que el pensamiento se mueve emparentado a Freud, Marx
y Nietzsche para comprender la producción de subjetividad en el capitalismo. Allí se intenta saltar la semejanza entre
cuerpo, individuo, sujeto y el yo.
Intenta desarmar, desde diferentes perspectivas, esta amalgama que se ha naturalizado en el pensamiento
occidental. Demuestra cómo individuo y sujeto no están juntos mas que para un tipo de entendimiento de la
subjetividad que se fue gestando hegemónicamente. En el “Antiedipo” muestra como el psicoanálisis acompaña
esta alianza: hay una tendencia en su método que prioriza al individuo aislado cuando, en realidad lo importante es
acercarse a ver cómo el mundo está en el individuo. El mundo está en todas las producciones, por más singulares
que sean.
Desde Deleuze, individuo, sujeto, yo y cuerpo, son fabricaciones teóricas pero que no están soldadas
necesariamente. A partir de esto surgen conceptos tales como cuerpo sin órganos, inmanencia.
Otro aspecto de este filósofo, que interesa al problema de la subjetividad, es su cuestionamiento de la temporalidad.
Invista a pensar la existencia y la propia vida fuera del binomio temporal-atemporal, histórico-eterno, para crear un
tiempo más profundo. Se trata de un tiempo turbulento, heterogéneo, un tiempo intempestivo.
OM
Deleuze en cuanto es justamente aquello que nos aproxima a estar atentos a lo intempestivo, a salir de una
cronología lineal de los sucesos. La historia y el tiempo no marchan de manera lineal, marchan a través de
situaciones intempestivas, de devenires, de caos que acontecerán y que comportarán también una potencialidad
creadora.
Este modo de pensar, va a anclarse en un paradigma estético, porque ahora lo que aparece es la problemática de la
creación: lo que nos pasa sin que todavía esté pasando, la capacidad de decir algo radicalmente novedoso,
.C
heterogéneo, que no se corresponde con lo que somos. Este procedimiento es lo que se llama, análisis del devenir.
La necesidad de formular una ciencia del devenir, lo lleva a un trabajo transdisciplinario. Las nociones de
DD
agenciamiento y de régimen de afectación nos han permitido revisar desde los cuadros clásico que ha tratado de
desentrañar el psicoanálisis hasta algunos conceptos del análisis institucional.
En el trabajo con grupos, la diversidad precisa de un pensamiento consistente, en donde lo fragmentado sea visto
como un momento de paso para nuevas expansiones de sentido. La psicología social pichoniana tiene un lugar
dominante en la lectura sobre la dinámica de los grupos, a través del ECRO.
LA
El esquizoanálisis, que propone en sus obras con Guattari, es más una actitud de trabajo y menos una técnica de
análisis. Una perspectiva esquizoanalítica hace referencia a incorporar en el propio acto analítico, una actitud que
valore la potencia del acontecimiento, de lo intempestivo y de la singularidad. Como así también las intervenciones,
interpretaciones y proyectos. Donde se preste atención al plano de consistencia y no sólo al organizacional.
FI
Deberíamos llevar adelante una producción de cuerpos sin órganos capaz de potenciarse por lo que acontece y de
profundizar en el vacío en el lleno de toda significación.
En el texto recorre las 3 locuras propuestas por Platón para llegara a la locura filosófica, como un nuevo modo que
nace en Grecia para acercarse a la verdad, relación que se puede autonomizar a través del pensamiento y no de los
dioses, con una reflexión filosófica. La subjetividad platónica que aspira a la semejanza, es una subjetividad que nace
en falta.
En los clínicos que continúan a Platón, la subjetividad no debe ser creada a la adecuación de la esencia y de la forma.
Tanto la materia como la forma son creadas en relación con cómo los sujetos se agencian de ellas.
Inmanencia y organización, son fecundas para entender la producción de subjetividad. Trataremos de articularlas
con las ideas de Guattari de producción de subjetividad y proceso de singularización.
La consistencia muestra cómo se van agenciando, de manera diferente, materia y forma. La prohibición del incesto,
por ejemplo, no rige la misma manera en diferentes culturas. Para el platonismo, la subjetividad debe ser creada
como una adecuación de la cosa a la forma. Pero, desde otra perspectiva, tanto la materia como la forma que ésta
toma, son creadas en los modos en que los sujetos se agencian de ellas. Además si tomamos la materia y la forma
La palabra agenciamiento, aparece para combatir la idea de las esencias y la idea de una forma preexistente que
pueda dominar el caos. Así mismo va a funcionar para ir descartando los dualismos, binarismos. Pero a medida que
se descartan unos, en el texto de Deleuze va a ir apareciendo otros: sedentario-nómade, cuerpo orgánico-cuerpo sin
órganos, líneas rígidas-líneas flexibles, molar-molecular. Dualismos que son necesarios para Deleuze, y con la idea
de que cuando se construyen nuevo, hay que volver a desplazarlos.
Dualismo enunciado-enunciación que lo comienza Platón y termina Aristóteles diciendo que no importa el que dice
algo, sino que importa lo que se dice. Es la coherencia del enunciado la garantía de la verdad. Para salir de este
binarismo, Deleuze y Guattari crean el concepto de “agenciamiento colectivo de enunciación”. La cuestión no está ni
en el sujeto del enunciado ni en el sujeto de la enunciación, el problema esta entre ambos. La cuestión que interesa
OM
al pensamiento es la capacidad que tiene el lenguaje de proponer formas novedosas de enunciación, de producir
agenciamientos colectivos.
El tema de la prepotencia del enunciado tiene una importancia particular cuando se trabaja con la interpretación, y
es el caso de Freud con el Hombre de los Lobos, en donde se ve a Freud forzando el material para poder explicarlo a
través de la castración. El delirio y el sueño pueden ser aplastados por el enunciado sino se entiende qué intenta
.C
expresar, qué intenta agenciar en el discurso.
Tres áreas de manifestación de la lengua: la semántica (lo que significa), la sintáctica (relación del yo con las
palabras, la manifestación) y la pragmática (relación palabras-deseos, modo en que nos expresamos. Esta última es
DD
el área estética del lenguaje, en donde está implicado el acto en sí mismo de hablar, y las condiciones en que ese
acto se realiza. No se trata tanto de hacer un análisis de la lengua, sino de desarrollar una sociolingüística en tanto
analizar las condiciones en que se produce una expresión, la relación entre la palabra-cuerpo y sensaciones.
LA
La palabra se hace cosa… ¿a través de qué? A través de condiciones de realizabilidad (la dimensión pragmática), el
agenciamiento colectivo de enunciación que se hace de esas palabras. Radicalizar la potencia de la lengua y su
análisis al ver como los signos nos arrastran a sensaciones diversas.
Un agenciamiento colectivo es también un “rizoma”, una meseta. Término tomado por Deleuze y Guattari de la
FI
cultura asiática. Meseta porque lo que interesa son las frecuencias intensivas en su duración, mucho mas que las
llegadas o las salidas hacia algún punto, como la montaña. Rizoma porque, a diferencia del árbol, fluya de una
manera desorganizada, imprevisibles, debajo y sobre la tierra.
Subjetivación en tanto agenciamiento en acto. Ejemplo: si hay una subjetividad propia de la niñes, es porque los
agenciamientos de la práctica pediátrica y educativa provocan la situación propia de la niñez. Niñez es un
agenciamiento que se hace en función de los aparatos que se crean para ella, y los niños se comportan como niños o
como deben comportarse los niños para el tipo de agenciamiento dominante.
Acontecimiento: es lo que hace que el sujeto viva y exprese su mundo. Es inmanente, no necesariamente actúa en
relación con la falta. A veces lo que se produce es la propia falta, pero no es lo único que produce.
- SAIDON, O (1987) Modernidad inconsciente y grupos, en Pavlovsky, E (Comp. Y coord.) Lo Grupal 4, Búsqueda.
Buenos Aires.(pág. 119-126)
Es por esto que proponen, además montar grupos, discusiones en donde el pensamiento se arriesgue a aprender a
pensar, para lo que va a resultar necesario, siguiendo a Deleuze, la formación de signos que nos coaccionen a
pensar, dotar al grupo para abrirse a esos signos a su encuentro y a su violencia. Pero esto no significa nombrar de
manera diferente a algo que ya existe, sino es pensar lo que ya existe.
Con respecto al acontecer grupal, ¿Cuáles son las herramientas que disponemos para expandir la multiplicidad de
sentidos que lo grupal habita?
Desde la perspectiva de Saidón, interesa la pragmática. No el estructuralismo que refuerza la jerarquización que la
semántica y la sintáctica conservan en relación a la pragmática. Al interesar la pragmática, interesa la relación de la
OM
palabra con el deseo del Yo. No separamos entre el yo del enunciado y yo de la enunciación, interesa el agente
colectivo de enunciación.
Las líneas.
.C
Deleuze dice que habitamos tres tipos de líneas: las duras, de grupos sedentarios (la ciudad, la profesión, el trabajo,
la familia); líneas más flexibles, llenas de inesperado, líneas de grupos nómades; y una tercera línea abstracta, de
DD
deseo que energetiza todo que sólo existe combinándose con las otras dos.
A partir de esto es que Saidón propone en la noción de transversalidad en lugar de transferencia. No sólo centrarnos
en la idea de lo que acontece entre yo y el otro en representante de quien fuera (padre, hermano, etc), si no
también ver todo lo que acontece, todo aquello que pasa en ese vínculo. Hay líneas que nos atraviesan pero que no
LA
pueden ser representadas, no tiene objeto previo. Si el índice de transversalidad es limitado, nos montaremos en
una línea más o menos dura y repetitiva, haciendo del encuentro algo esperado. Si en cambio el índice aumenta, se
da lugar a que aparezcan otros sentidos en el encuentro.
Los dispositivos.
Dispositivo es alguna cosa que sirve para hacer funcionar algo. Por lo tanto, los grupos interesan en tanto ponen en
funcionamiento alguna cosa al interno de la institución o al interno de los mismos. Permite en un determinado
Las máquinas.
Resulta interesante pensar a un grupo como una máquina de guerra, en el sentido de que es una formación que
constantemente se está construyendo, maquinando. No es lo mismo hablar de ejército, de hecho, es todo lo
contrario, porque la máquina de guerra está permanentemente evitando que el estado o la organización capturen el
deseo, deseo que sólo puede ser agenciado o capturado en una determinada situación histórica.
Pensar de esta manera a un grupo nos permite pensar cómo hacer para que un grupo sea una reunión de diferencias
y no sólo de semejanzas, que sea expresión de singularidades (grupo sujeto de Guattari), y no la sumisión a una
unidad imaginaria
- FERNANDEZ, A. M. (2008) Tercera parte, Cap: 1.Cuerpos, pasiones y políticas, Cap: 2. Lógicas colectivas y
producción de subjetividad, en Las lógicas colectivas. Imaginarios, cuerpo y multiplicidades. Biblos. Buenos Aires.
(pág.257-278)
- JASINER, G. (2019) Cap.: Nuestro quehacer hoy, en La trama de los grupos. Dispositivos orientados al sujeto.
Lugar. Buenos Aires.(pág. 35-44)
- ULLOA, F. (2013) Prologo, en del Cueto, A.M. Grupos, instituciones y comunidades. Coordinación e intervención.
OM
Lugar. Buenos Aires.(pág. 9-20).
- DEL CUETO, A. M. (2014) Cap: Los grupos y el psicodrama. Unidad de análisis, investigación e intervención, en La
.C
salud Mental Comunitaria. Vivir, pensar, desear. Fondo de cultura económico. Buenos Aires. (Pág. 119- 139)
DD
- KESSELMAN, H y PAVLOVSKY, E (1993) La Multiplicación dramática. Ediciones ayllu. Capital Federal. Buenos
Aires.
INTRODUCCIÓN
El esquizodrama "Se trata de un quehacer y un saber. Porque no me parece que deba llamarse ni teoría ni técnica,
porque no es una disciplina, porque no es una ciencia, porque no es una especificidad y esto es importante
FI
justamente porque esta orientación es crítica de la cientificidad y de la especificidad." Surge a partir de aportes
teóricos de Deleuze y Guattari, siendo su principal promotor Baremblitt.
Baremblitt con sus múltiples dispositivos desterritorializa las formaciones molares y coercitivas-edípicas del sujeto,
que bloquean el deseo y des-potencializan la vida, trayendo a la superficie intensidades a-significantes que van más
allá de cualquier formación discursiva. Realiza una deconstrucción identitaria y de los mecanismos defensivos, lo que
lleva al sujeto al contacto con su inconsciente molecular, en una efectiva producción de un cuerpo sin órganos,
fluido, pleno, potente.
La multiplicación dramática no la consideramos una técnica sino una nueva forma de "pensar" el dispositivo grupal.
Para que exista multiplicación dramática se necesitan: a) la escena de un protagonista y b) las improvisaciones que
cada integrante del grupo realizará en forma de escenas por el efecto de resonancia que en cada integrante produce
la escena inicial.
El autor presenta una experiencia personal vivida, que luego dramatiza en un grupo con un coordinador y
posteriormente escribe. En esta escritura de la dramatización descubre qué podría haber escapado de esa
experiencia personal y no lo hizo y se pregunta por qué no lo hizo. (Escapar, es capado). Cuando se lleva al grupo la
escena hay un texto escrito. Cuando la escena se dramatiza en el grupo y cuando es atravesada por lo juegos
grupales, el texto escrito se transforma en texto dramático.
OM
En este escribir, que ponen en juego las mediatizaciones de la subjetivación es de los integrantes que fueron partes
de la dramatización. De esta manera lo escrito no es individual, es una producción de sentido del grupo y en este
sentido la noción de sujeto es tal en tanto sujeto de enunciación colectiva. Hay individuado, no individual.
En función de ello, Deluxe diría son procesos de subjetivación social, determinados múltiplemente, no hay uno. Es lo
que Guattari ha llamado producción molecular, procesos dentro de procesos.
.C
DE BRASI supone que el agenciamiento esta tomado de la terminología marxista de la noción de apropiación, solo
que en el agenciamiento no hay producción sin deseo, ni deseo sin producción. Es la noción de “apropiación
deseante”. Los componentes del agenciamiento son heterogéneos y de diferentes ordenes: sociales, químicos,
DD
imaginarios. El agenciamiento es una noción de esquizoanálisis, es una apropiación de determinadas nociones que
uno pone en su propia máquina para poder pensar una serie de cosas. Es ordenado, no tiene nada que ver con la
asociación libre.
La multiplicación dramática es apropiación deseante. Necesita de la subjetividad proyectiva del integrante, ya que
sin proyección no hay multiplicación. En la idea de agenciamiento ocurre lo mismo. Tiene que existir un fenómeno
LA
de proyectivo. No hay posibilidad de entendimiento y pensamiento si no nos afectamos de algún modo con aquello
con lo que entramos en contacto. El deseo es capturado en determinados órdenes representativos, para el
psicoanálisis el deseo hay que verlo a través de la noción de flujos.
El deseo es puro flujo de intensidades, cuando este flujo se corta hay bloques o cristalizaciones de intensidades.
FI
Entonces desbloquear es más importante que analizar. El desbloqueo tendría que ver con el cambio de intensidades
ya que el bloqueo seria intensidad capturada.
En la cultura, vemos que funciona una “máquina”, que no es metafórica ni metonímica, sino que existe. Es lo que
lleva a que todos los integrantes de la misma funcionemos bajo un mismo código, reproduciendo constantemente y,
muchas veces de manera inconsciente, el mecanismo de esa máquina. Es decir, es una máquina que engendra una
singular ideología.
Esta máquina funciona gracias a la cultura comparativa, es decir, donde hay un ganador, hay un perdedor; para
haber fuertes es necesario de otros que, comparativamente, sean más débiles.
Deluxe y Guattari sustituyeron la noción de máquina por la de inconsciente esquizo analítico que intenta utilizar la
noción de inconsciente freudiana. Entonces, se habla de máquina deseante. La idea es una maquina acopladora, en
tanto que las máquinas deseantes engendran y generan unas a otras, se van acoplando.
La máquina se define por sus flujos y cortes. Hay que pensarla como producción y no por la imagen que uno tiene
acostumbrado para pensarla.
Habría que ver como cada grupo se agencia de acuerdo con lo que desea, de acuerdo a la especificidad de su historia
y al ICC social histórico que lo atraviesa. La noción de rizoma supera la transversalidad, porque el grupo como
maquina no termina solamente siendo atravesado por inscripciones económicas, políticas, ideológicas, etc., sino
generando cuestionamiento.
Las multiplicaciones no son siempre metáforas, remiten a otro tipo de significantes, imágenes que se ponen en
movimiento a través de la multiplicación dramática en el grupo como retornos de sentido en forma de escenas de
imágenes. No es que esa multiplicación signifique algo, retornan los múltiples sentidos en forma de imágenes, trozos
de escenas. La original no se puede reducir a interpretaciones edípicas. La forma de jugar, elaborar, no está
determinada por la situación edípica. Los flujos creadores de la producción deseante "desbordan" toda
OM
triangulación. No se dejan capturar tan fácilmente por lo edípico.
A veces parece que la interpretación grupal funciona como agujero negro al reducir la expansión de la producción
grupal a un sentido que ya está cerrado. La interpretación grupal para DELEUZE Y GUATTARI sería como un corte de
flujo.
.C
3RA MULTIPLICACIÓN DRAMÁTICA.
Se conoce más a la gente por su forma singular y especifica de reaccionar frente a los acontecimientos diarios. La
DD
producción deseante es también objeto de la represión general. La represión implica una doble operación original.
4º MULTIPLICACIÓN DRAMÁTICA.
En la multiplicación las escenas se van sucediendo y se va creando en el grupo un estado creativo facilitador. Todas
LA
las multiplicaciones dramáticas producidas por el grupo en base a la escena del protagonista tienen siempre alguna
relación con sus historias o proyectos futuros. La multiplicación dramática revela las posibilidades inscriptas en las
escenas iniciales del protagonista. Se produce siempre sobre un estado creativo grupal.
El primer autor, TATO, escribe el capítulo 1. Mientras ésta primera parte está siendo impresa, KESSELMAN escribe,
multiplicando literariamente, el segundo capítulo.
El quehacer y el saber, como lo enseñó PICHÓN RIVIERE son una teoría que se encarna en la práctica, que a su vez la
reformula. Estamos consagrando, como legítima una antigua y nueva forma de hacer teoría: la producción teórica.
Así como la producción dramática no es el texto escrito, ni el texto dramático de las multiplicaciones asociativas, sino
que es todo esto junto.
La inmoralidad de la multiplicación dramática (que consiste en la violación multiplicada del sujeto) está en contra de
los usos y costumbres de ciertas corrientes del Psicoanálisis ortodoxo que ponderan la abstinencia del terapeuta
“para cuidar bien a los pacientes”. Se busca la ruptura de los narcisismos individuales y grupales estereotipados.
Cuidar (curar quiere decir cuidar) es en nuestro caso, exponer al sujeto al desarrollo del caos o confusiones de
pasaje, desestructurantes de las represiones que han obturado sus potenciales creativos y que lo llevan a creer
siempre más en las figuras de autoridades que en sí mismo.
Para nosotros, esta psicología es “objetiva” sólo porque pretende tener en cuenta las múltiples subjetividades
proyectivas con que se manifiesta cada integrante. No sólo no pretendemos reducir interpretativamente las
proyecciones, sino favorecer las condiciones escénicas que permiten multiplicarlas cada vez más.
Preferimos trabajar con lo personal (lo íntimo socializado) de cada integrante en este tipo de experiencias. Y que,
detenernos a indagar demasiado sobre lo anecdótico, lo íntimo, lo resistencial para el desarrollo del trabajo en taller.
Lo íntimo no está proscrito en el taller; lo que se propone es cambiar la mirada sobre ello. Fijarse en lo anecdótico
OM
personal es una resistencia a jugar con lo imaginario.
Es una sumatoria obscena seguir con más de lo mismo en lugar de multiplicar resonando desde las propias
subjetividades de los otros integrantes, que eso es lo que llamamos “Multiplicación Dramática”. Definimos
Multiplicidad como sumatoria, en esta no hay mezcla caótica de subjetividades, tal como proponemos en la
multiplicación. En la multiplicidad, hay sólo modificaciones cuantitativas y no cualitativas. Multiplicidad implica
cambiar algo para que no cambie todo. En la multiplicidad hay “respeto”, “cuidado obsesivo” por el objeto de
estudio.
.C
LA MULTI(M)PLICACIÓN DRAMÁTICA: MULTIPLICACIÓN ETIMOLÓGICA, OTRA FORMA DE MULTIPLICACIÓN.
DD
La multiplicidad es un hecho. La multiplicación en cambio está siendo. Multiplicar es hacer. La multiplicación es un
acto que no es sino siendo. La multiplicación dramática se opone a la reducción interpretativa. Así nació en nosotros
el multiplicar dramáticamente como camino opuesto al reducir interpretativamente, del que han abusado tantos
psicólogos tradicionales. Mitos y leyendas (laberintos): Sobre la escena de Tato y las multiplicaciones de los
integrantes,
LA
Nuestro axioma es que lo íntimo no se devela indagando cada vez más “dentro del otro”, sino subjetiva y
proyectivamente resonando con el otro. Ésta es la base de la Multiplicación Dramática. Base que la interpretación
prematura encubre y que la Multiplicación descubre.
FI
Lo ¿reprimido?, es decir, por lo menos lo que no aparece, lo oculto del productor de la escena, se revela con el
agregado de los otros. Esto es la transindividualidad donde lo íntimo del otro revela lo íntimo de cada uno. Ésta es la
concepción grupalista (lo grupal) de comportamiento humano y de nuestro concepto de profundidad en Psicología
Dinámica.
LOS JUEGOS Y LA MULTIPLICACIÓN DRAMÁTICA: LOS OCULTAMIENTOS, LOS OLVIDOS Y LOS TIEMPOS.
Relatarnos la escena, jugarla con otros, recordarla para ser leída por otros son los eslabones del proceso de la
Multiplicación Dramática. Una forma práxica de hacer teoría, que no es sólo práctica, sino praxis, una teoría
encarnada en la práctica que da lugar a una nueva teoría, y así dialécticamente
La Multiplicación es a la pérdida de los recuerdos (relacionados con los sentimientos de los sucesos acaecidos) lo que
el juego del carretel (fort-da) es a la pérdida de la madre. La cuerda o hilo de ese juego es la multiplicación
dramática.
La resistencia a multiplicar: Cuando la Multiplicación sobre lo personal de una escena traumática no culmina a su
tiempo dando lugar a la próxima Multiplicación, es que se está dando una nueva forma de resistencia: la
Parte de la resistencia a multiplicar nace de una elección inadecuada de la escena. Los mismos fenómenos que
generan la transferencia son al mismo tiempo los que generan la resistencia, ya que como decía FREUD: la
transferencia es la resistencia y lo resistido al mismo tiempo. La rostridad siempre desencadena intensos
sentimientos transferenciales y por lo tanto también resistenciales sobre todo cuando se desarrolla desde el rol de la
conducción.
La acción creativa: El abismo sin sentido en la dramatización de Tato es el orificio angustiante, emergente apto para
resolver las resistencias al cambio y que constituye uno de los pilares del psicodrama operativo. El abismo sugiere al
grupo un camino de multiplicidad.
OM
La diferencia entre Multiplicidad y Multiplicación nos lleva a la de distraerse y divertirse. Distraerse, tracción hacia
otro lado, es para no ver algo viendo mucho otra cosa; la distracción posterga, evita y retarda el enfrentamiento con
el conflicto. En ese sentido la multiplicidad distrae. No hay que distraerse del abismo. Hay que aprender a divertirse
jugando con él. La diversión intenta enfrentar y resolver el conflicto. La auténtica Multiplicación divierte, ya que al
ICC se llega también a través de la risa.
LOS JUEGOS A LOS QUE JUGAMOS Y LOS QUE NUNCA HEMOS JUGADO (“CON ESO NO SE JUEGA”).
.C
Toda persona tiene temas o escenas “con las que no puede jugar”. Se propone jugar con los bloqueos antes que
interpretar sus motivaciones. La tarea en el taller es divertirse jugando.
DD
Todos llevamos un mito a través de una o más leyendas y estamos, cuando llegamos a la escena temida, al borde de
que a esa leyenda se le empiece a desvanecer el maquillaje. A partir de ese trozo que da origen a la figura que
denominamos: el mito escénico originario, en un camino de desandar el mito: que es la desmitificación. Y desde esa
desilusión que podrían nacer las verdaderas esperanzas de la cura. Desmitificar es estudiar la leyenda para sospechar
el mito, nos lleva a desilusionarnos del mito (para conocerlo en realidad y no fantasmáticamente). El camino es el
LA
arte de curar.
En cuanto a las resistencias a multiplicar, algo sobre el proceso consonar-resonar: es muy frecuente que cuando se
pregunta que se sintió durante una escena, se responda con interpretaciones psicoanalíticas de lo que pensaron que
vieron. Las emociones más sencillas son salteadas. La interpretación prematura y comprensiva cierra la
FI
Rizoma analógico: el conductor evoca su intimidad desde la intimidad propuesta por la escena inicial de un
integrante. Multiplicar sobre lo multiplicado. En la leyenda al hablar sólo se dice siempre un trozo del mito. Por eso
componer el mito escénico grupal, es armonizar los trozos de las leyendas rizomáticas de cada Multiplicación. El
camino de la desmitificación marca tiempos. Eso es la leyenda, un pedacito público de lo oculto del mito. Por eso
habría que ver en cada escena qué oculta y qué revela.
El método (la multiplicación dramática) y sus temas (escenas deseadas y temidas del psicoterapeuta del grupo), son
una forma de trabajo para entrenar al psicoterapeuta en sus posibilidades de entrada y salida de situaciones
regresivas que pueden comprometerlo en el desempeño de su tarea.
A cualquier psicoterapeuta se le ocurren momentos embarazosos, por lo que temen que les vaya a pasar en su vida
profesional. Estos momentos pueden formar un repertorio de imágenes capaces de ser representadas
dramáticamente. Esas escenas a las que llamamos “escenas temidas” del psicoterapeuta o coordinador podrían
Se propone trabajar en talleres donde el grupo sea la unidad mínima de trabajo para explorar tanto las escenas
temidas de psicoterapeutas que trabajan en individual o con grupos. El eje de nuestro trabajo actualmente es la
concepción dramática de la escena.
La escena dramática la utilizamos para sentir y compartir emociones emanadas de ella, para actuar juegos
destinados a movilizar y para corporizar nuestras palabras y nuestros pensamientos.
OM
En el aprendizaje de la multiplicación dramática siempre partimos del examen de alguna escena propuesta por un
integrante que representa algún conflicto para su protagonista; así se objetivan el temor que le invade y las técnicas
que utilizan para defenderse de este temor.
Cada escena propuesta por un individuo alcanza su máxima significación a través de las múltiples subjetividades con
que consuena y resuena en cada uno de los demás. Algún personaje, gesto de los participantes, provocan en los
.C
otros una sensación de “haber sido tocado” que llamamos consonancia, a través de la cual la persona puede
construir otra escena grupal o realizar un gesto personal que “multiplica” la escena inicial. A esto llamamos
resonancia.
DD
Así entendemos por MD como un trabajo secuencial que está compuesto por las escenas consonantes, resonantes y
resultantes. La inmovilidad de la escena inicial adquiere un carácter siniestro. Siniestro porque nos posee sin que nos
demos cuenta.
LA
- PAVLOVSKY, E (2000) Psicodrama analítico. Su historia. Reflexiones sobre los movimientos Francés y Argentino,
en Lo grupal. Devenires e historias. Galerna. Buenos Aires. (Pág. 89- 128)
FI
El movimiento del psicodrama psicoanalítico se inicia en Francia y está indisolublemente ligado a la psicoterapia
infantil y a la práctica de los psicoanalistas de niños en instituciones.
En 1946 se inician en Francia dos nuevas experiencias en el campo de la psicoterapia, una en el Hospital des enfants
Malades, servicio del profesor Heuyer y la otra en el Centre Psico Pedagogique de l’Academie de Paris (Centre
Claude Bernard), a cargo de la doctora Juliette Boutonier.
Estas experiencias incluían ambas las consultas de niños y la tentativa de psicoterapias grupales.
En esa época se utilizaba en Francia la técnica de Madeleine Rambert, donde se instaba al niño a imaginar historias
que luego se representaban con marionetas, técnica difícil de utilizar en grupo y con niños mayores de diez años, por
lo cual se la abandonó y se la reemplazó por la expresión dramática tal como la preconizaba Moreno.
Ambos autores eran psicoanalistas y observaron la importancia de la pareja coterapéutica en los grupos de niños
como sustitutos de la pareja parental y sostenían que la relación transferencial era uno de los factores esenciales de
la cura.
Serge Lebovici buscó un término aproximado a la técnica utilizada: “Psicoanálisis dramático de grupo” para los
tratamientos grupales de niños y adolescentes con técnicas dramáticas y “psicodrama analítico” a los tratamientos
individuales (reservados a estructuras prepsicóticas, border-line o esquizofrénicos).
En esa misma época S. Lebovici reúne a los representantes de los diferentes grupos que trabajaban en psicodrama y
se funda la Societé Française de Psychotherapie de Groupe, en 1962.
Gravel escribió una tesis que sintetizaba toda esta primera etapa. El coordinador del grupo participaba en la
representación dramática, igual que los coterapeutas. Había un elevado número de coterapeutas que tenían una
OM
doble función: la de ayudar con su experiencia en el desarrollo de las escenas dramáticas y el de formar, al mismo
tiempo, en psicodrama. No se ponía tanto el acento en la relación transferencial sino en la abreacción de las
pulsiones agresivas expresadas en la representación y en la desculpabilización ligada a la actitud permisiva de los
terapeutas.
Los problemas de la transferencia y contratransferencia refleja en psicodrama infantil parecen ser el centro de la
problemática de todos los autores franceses en ese período.
.C
De ello, luego de una reunión anual de Sociedad de Psicoterapia de Grupo, se trato más el tema de la
contratransferencia más que el de la transferencia porque el primero era el que presentaba más dificultades. Entre
DD
ellas, algunos decidieron solo asignar a un coordinador de grupo, no a dos o tres y se presentó el problema de la
formación profesional de los coordinadores y ello en razón de que, aún en ese momento, no se distinguía
claramente como conducían cada coordinador a los grupos de formación y terapéuticos.
Hay una primera analogía entre la experiencia francesa y la argentina que vale la pena establecer. Tanto el
movimiento francés, como el argentino tienen una experiencia en común: es iniciado por psicoanalistas de niños
LA
que, trabajando en instituciones, descubren el psicodrama como técnica apropiada para la infancia y adolescencia e
introducen las técnicas grupales en los tratamientos psicoterapéuticos, a partir de la experiencia clínica.
A su vez, los exponentes de ambas escuelas (la argentina y la francesa) eran psicoanalistas o estaban en formación
de ello, y trabajaban con niños y adolescentes.
FI
1) desde las primeras experiencias con adultos (enfermos deprimidos, hipocondríacos) la riqueza expresiva a la
que se entregaban los pacientes y el comportamiento durante las dramatizaciones “nos ha parecido
rigurosamente determinado por una serie de factores semejantes a los que rigen el discurso de los pacientes
durante su tratamiento psicoanalítico”.
En Psicodrama: Cuándo y por qué dramatizar nosotros nos referimos al tema en un capítulo que denominamos “Las
defensas en psicodrama: Estructura dramática de las defensas”, en: a) la defensa en la dramatización (que sería el
caso de Lebovici) y b) la dramatización como defensa, donde analizamos la forma en que una dramatización pueda a
veces responder a la necesidad narcicística-exhibicionista de un paciente.
Las publicaciones de las nuevas generaciones sobre psicodrama analítico han sido las referentes a la dinámica del
grupo y los mecanismos de identificación en la sesión. Creo que se ha dejado de lado la forma específica de “cómo” y
En ese sentido el aporte de Lebovici me parece más específico y creativo que el de Anzieu, aunque de menos rigor
teórico.
3) El concepto de rol asumido: gran utilidad para comprender ciertos dinamismos de la dinámica grupal en
psicodrama analítico. “Se trata de la posición asumida por un individuo en determinado grupo. Esta posición
está determinada, por una parte, por la estructura personal del individuo y, por otra parte, por la reacción
del grupo a esta estructura y por la reacción final del individuo a la reacción del grupo.”
4) Sobre la formación del psicodramatista, Lebovici sugiere una sólida formación analítica y un training
dramático como auxiliar en sesiones de psicodrama. Pero no sistematiza demasiado la formación.
OM
Para Pavlovsky, Lebovici sugiere que para ser psicodramatista es suficiente estar en formación analítica e incluirse,
además, en algún equipo terapéutico psicodramático (como yo auxiliar) y poseer algunas condiciones básicas de
buen nivel de expresividad.
En cambio, Anzieu, sugiere que no se puede practicar el psicodrama analítico individual o colectivo, formativo o
terapéutico, sin haber sido formado en: a) el psicodrama y por el psicodrama; b) dinámica de grupo; c) con
supervisiones.
.C
anterioridad o paralelamente haber realizado el tratamiento psicoanalítico. Agrega además la importancia de las
Anzieu requiere un análisis individual más una experiencia psicodramática de dos años
DD
Concretamente, no hay grupos terapéuticos para adultos. No existe en Francia el paciente común que es derivado a
grupos terapéuticos de acuerdo a su psicopatología. Los pacientes de los grupos de psicodrama analítico son siempre
técnicos que acuden con la demanda de formarse en psicodrama. El psicodrama es didáctico siempre.
LA
Nuestro camino ha sido casi inverso. Todos nosotros comenzamos trabajando en grupos de psicodrama de niños en
instituciones para luego dedicarnos casi exclusivamente a terapias grupales de adultos.
Para Pavlovsky, si hablamos de psicodrama clínico lo menos que podemos exigirle al que habla es que haya vivido la
experiencia psicodramática, de lo contrario teoriza sobre un modelo y no sobre una experiencia clínica.
FI
“En un principio (1963) algunos de nosotros alternábamos sesiones de psicoterapia verbal de grupo y sesiones de
psicodrama. Es decir, que los integrantes del grupo sabían que de cada tres sesiones de psicoterapia verbal
realizaban una sesión de psicodrama. A medida que nuestra experiencia y conocimiento teórico fueron en aumento
fuimos incorporando de manera espontánea las técnicas dramáticas en las sesiones verbales, hasta llegar a nuestra
técnica actual, donde la «dramatización» y la «verbalización» se integran en una concepción dramática del grupo. La
dramatización pasa a ser así un elemento posible de ser introducido en cualquier momento de la sesión grupal.
Creemos que esta concepción dramática de la psicoterapia de grupo incluye una modificación de la técnica
tradicional […] a veces se percibe que, sin utilizar las técnicas dramáticas en alguna sesión de grupo, estábamos
incorporando una modalidad dramática en el equipo terapéutico.”
“El psicodrama no representa entonces para nosotros solo un medio auxiliar de la dinámica de grupos, pues logró
modificar nuestro enfoque habitual de la psicoterapia grupal. El equipo terapéutico se incluye en las escenas
grupales con una actitud más activa y creadora, con la disponibilidad natural para jugar roles sobre la base de los
sentimientos contratransferenciales de la pareja coterapéutica.”
Podríamos decir hoy que la inclusión de las técnicas dramáticas a nuestro arsenal terapéutico nos introdujo en una
nueva forma de concebir la psicoterapia. A esto llamaríamos concepción dramática de la psicoterapia.
Otro de los aspectos importantes de diferenciación en relación al psicodrama analítico francés y el nuestro, es el
problema de la edipización (por utilizar un feliz término de Deleuze) en la dinámica del grupo.
En casi todos los escritos sobre psicodrama analítico francés desde Lebovici hasta Lemoine hoy lo edípico parece ser
el eje central de la transferencia en la dinámica grupal. Para nosotros, en psicodrama la lectura del material grupal
está no solamente atravesado por la problemática edípica, sino por otro tipo de determinaciones que configuran
otro tipo de formaciones imaginarías grupales.
Daría la impresión que la escuela francesa mientras realiza terapia solo vislumbra lo edípico y en algún grupo de
OM
formación sugiere otro tipo de lecturas como esta de Anzieu que parece más ligado a la concepción de
transversalidad de Guattari. Ana Fernández y Ana del Cueto, entre nosotros, realizan una pormenorizada descripción
de las formaciones imaginarias grupales incluyendo: “a) la red de identificaciones cruzadas (y la red transferencial);
b) las ilusiones grupales, los mitos del grupo y la institución (como disparador del imaginario grupal)”.
En cuanto a la transferencia:
.C
Lebovici distingue tres tipos de manifestaciones transferenciales:
1) En el psicodrama individual. Se trabaja con director de escena y/o auxiliares, que son los que dramatizan;
DD
1. a) Sobre el director de escena: bastante semejante a la que observa en psicoanálisis, la presencia de
terapeutas auxiliares hace que éstos se revivan como “pareja rival” de los cuales el paciente tiende a sentirse
excluido, frente al director de escena;
2. b) Transferencia sobre los terapeutas auxiliares: está determinada no solo por la actitud proyectiva del
LA
paciente sino también por el modo de participación de los terapeutas (su modo singular de reaccionar en los
roles adjudicados durante la dramatización).
2) Transferencia en los tratamientos psicodramáticos de grupo. Distingue las transferencias entre los pacientes del
grupo y las dirigidas al equipo terapéutico.
FI
Arensburg propone, para detectar una fantasía básica común del grupo, que se refiere al aquí y ahora de la situación
grupal, dos preguntas a formularse: a) ¿qué roles intentan llevarnos a representar?; b) ¿qué clase de relaciones
intentan establecer inconscientemente entre ellos y nosotros?
Dice Moreno que el desarrollo de visiones proyectadas sobre la persona del terapeuta es sustituido por un nuevo
proceso en el que predominan los sentimientos actuales y reales que el paciente experimenta con respecto al
hombre o mujer que tiene ante sí.
Este proceso Moreno lo define como tele; se trata de un sentimiento recíproco de una relación de doble sentido
entre el dramatista y el paciente y su idea es que esta “específica relación” actual entre dos personas reales
constituye el fundamento de la relación terapéutica en el psicodrama.
Yo creo que este tipo de vínculo existe siempre, lo cual no impide que ciertas características personales de un
terapeuta faciliten determinado tipo de proyecciones transferenciales y no otras.
Creo que la coincidencia de Moreno y la nuestra en ese sentido es que pensamos que la pantalla proyectiva neutral
del terapeuta no existe en el psicodrama. Existen determinadas personalidades de psicodramatistas que se recortan
en siluetas fácilmente identificables a través del proceso terapéutico y es sobre esas características personales
donde se proyectan determinados imagos.
1. a) Contratransferencia neurótica o narcisista que la relaciona con el hecho de que la situación grupal evoca
la situación familiar del terapeuta;
2. b) La segunda forma está igualmente modelada por la situación grupal. El terapeuta se halla frente a una
galería de espejos que le devuelven su imagen deformada en todos los sentidos (Grotjahn, 1953). Dice
OM
Anzieu que cierta tendencia al exhibicionismo es hasta cierto punto necesaria para el psicodramatista. En
cierta medida es necesario que sea visto por los otros, circunstancia que, lejos de angustiarlo, produce un
cierto nivel de satisfacción o placer.
3. e) Otra forma de contratransferencia concierne a las reacciones personales entre los psicodramatistas. R.
Kaes la denomina intertransferencia y debe ser trabajada en el equipo terapéutico.
.C
Widlocher distingue en los grupos de niños la improvisación lúdica de la improvisación dramática, señalando que en
los grupos de niños de 5 a 10 años se juega a imitar personajes (improvisación lúdica) pero la imitación en este caso
se satisface a sí misma, sin más progresión y propuesta dramática, mientras que en el juego psicodramático la
DD
finalidad no es la imitación, sino la fidelidad al tema elegido y la realización de ciertas secuencias dramáticas, donde
hay progresión en la acción dramática y complemento de los roles asignados.
Según Anzieu, la eficacia del psicodrama es simbólica: “El simbolismo del psicodrama es de naturaleza especial, las
relaciones de los seres humanos se organizan en estructuras particulares análogas a la de los mitos. La función de los
psicodramatistas es actualizar esos mitos privados y otorgarles, a través de la representación, existencia concreta
LA
encarnada en varios personajes, para que puedan tomar conciencia (mito familiar) de ellos de modo reflexivo. El
grupo psicodramático permite la exploración de nuevos mitos y ensayarlos le permite revisar el mito personal o
familiar al tomar el lugar de las personas que lo encarnan en la escena.”
A menudo, dice Anzieu, el espacio psicodramático puede particularizarse de diferentes maneras. Está próximo a lo
FI
que Winicott llamó espacio transicional. La actividad psicodramática apunta, entre otras cosas, a reconstruir el área
transicional y a restaurar la capacidad de simbolización y de creatividad, a devolver al sujeto la confianza en la vida y
en sí mismo.
Un fenómeno especial en la dinámica de grupo con psicodrama que observamos fue el que definimos como
impregnación.
Llamo impregnación al efecto que una dramatización inicial en un grupo produce entre los demás integrantes y
siempre es posterior a la dramatización. En general hemos observado que los primeros comentarios que surgen
después de una dramatización son todavía realizados “desde la escena” y desde alguno de los personajes de la
escena dramatizada, fenómeno que Grimberg definía como contraidentificación proyectiva. Lo que convoca al grupo
es la escena. Cada uno con su historia tendrá diferentes puntos de vista (Martínez) sobre la escena. Esto es lo que
Rodrigué define como eje del psicodrama. Se tiene en cuenta la escena, que no es ni el individuo ni el grupo.
Sobre coterapia dramática dice Basquin que la pareja debe respetar la regla de abstinencia debido a que debe
mantenerse en el campo analítico y limitar sus vivencias al registro imaginario, no solo frente a los pacientes, sino
también en las relaciones que se entablan entre ambos.
Para Anzieu, en cambio, no tiene ninguna importancia el tipo de vínculo real que existe entre los coterapeutas
(pueden ser incluso marido y mujer). Lo importante es un nivel de buena complementariedad, común ideología
terapéutica y mutua confianza.
La mayoría de los autores franceses han insistido en la pareja coterapéutica hombre-mujer. Hoy podemos pensar
que una pareja coterapéutica no necesita ser de sexo diferente.
OM
Pensamos que, a veces, el postular la necesidad de dos sexos diferentes supone subestimar la gravitación de la
fantasía inconsciente en la determinación del comportamiento grupal.
"Un grupo desarrolla su máximo potencial creativo cuando cada individuo ha interiorizado el pensamiento común
del grupo y además la singularidad de cada miembro individual (la antiburocracia). "No hay pensamiento más valioso
que el que los individuos producen en grupo."
.C
Nosotros hemos utilizado cuatro procedimientos dramáticos en nues tra larga experiencia: "psicodrama",
"sociodrama", "role playing" y juegos dramáticos".
DD
Psicodrama" y "sociodrama" son procedimientos dramáticos terapéuticos. El "role playing" y los "juegos dramáticos"
han sido utiliza dos en general, entre nosotros, para la enseñanza del psicodrama y de la psicoterapia de grupo.
El "psicodrama" es un procedimiento terapéutico dramático, indivi dual o grupa! (preferentemente hemos trabajado
en grupos con psicodrama) donde el grupo está formado por pacientes que general mente se desconocen entre sí.
LA
Dice Martinez: "Puede conducir a error el hecho de que el psi codrama sea casi siempre un procedimiento grupal,
pero su finalidad terapéutica manifiesta es individual. Se orienta la cura hacia los individuos que componen el grupo
El sociodrama es un procedimiento dramático terapéutico orientado a tratar grupos preformados. La consulta es una
demanda realizada por un grupo (no un individuo).
FI
En estos dos procedimientos terapéuticos hemos podido describir diferentes tipos de dramatizaciones para ser
incluidas en distintos momentos del proceso terapéutico:
Dramatizaciones:
a) explorativas;
b) descriptivas;
c) expresivas;
d) elaborativas,
e) defensivas;
f) demostrativas.
El "role playing", en general, lo hemos utilizado para el entrenamiento del rol del coordinador de las terapias
grupales en instituciones asistenciales.
Este tipo de tarea no es realizada por los psicodramatistas france ses donde lo personal se incluye de una manera
evidente desde el comienzo en todo tipo de trabajo de supervisión.
"Durante la primera sesión Anzieu señaló dos objetivos para el gru po de perfeccionamiento, que fueron aceptados
por los participantes: 1) intercambio de experiencias en la conducción de los grupos de psicodrama, 2) representar
argumentos psicodramáticos relacionados con esas experiencias y problemas. Pero después de la octava sesión se
representan argumentos más personales, comenzando por la puesta en escena de la transferencia negativa latente
sobre mí".
OM
"Allí es donde Anzieu lo transforma en un grupo de psicodrama analítico y no de supervisión. Porque al incluirse en
el aquí y ahora transferencial necesariamente lleva al grupo de supervisión a convertirse en un grupo terapéutico de
psicodrama analítico.
Los "juegos dramáticos son un procedimiento dramático utilizado para la enseñanza de psicodrama. Lo importante
para la formación del alumno es el paulatino aprendizaje del lenguaje dramático.
.C
MODULO VI: ALGUNOS DISEÑOS DE DISPOSITIVOS GRUPALES. DIMENSION ÉTICA.
- DEL CUETO, A.M (2014) Cap. I: Vivir, pensar, desear y Anexo I: de la metodología de Investigación acción, en La
DD
Salud Mental Comunitaria. Vivir, pensar, desear. Fondo de cultura económico. Buenos Aires.(pág. 23-40 /141-162).
- FERNANDEZ, A.M (2007) Segunda parte, Cap. 1: El dispositivo: la experiencia de la diversidad, Cap: 4: La
multiplicación dramática: una invención rizomática, en Las Lógicas colectivas. Imaginarios, cuerpos y
FI
- JASINER, G. (2015) Cap: Los grupos centrados en una tarea; en Coordinando grupos. Una lógica para los
- JASINER, G. (2019) Cap. Un vacío imposible de llenar, Cap., en La trama de los grupos. Dispositivos orientados al
sujeto. Lugar. Buenos Aires.(pág. 179-190)
- PERCIA, M (1994) Cap. Procesos identificatorios en la clínica grupal, Cap. Apuntes para una escucha analítica en
situación de grupo. Notas para pensar lo grupal. Lugar Editorial. Buenos Aires. (pág.53-94)
- SAIDON, O.I (2000) Propuestas para un analisis institucional de los grupos, en Lo grupal.Devenires e historias.
Galerna. Buenos Aires.(pág. 277-298)
En los últimos tiempos, se ha ido extendiendo en el campo de la salud mental una modalidad clínica con el nombre
de Comunidad Terapéutica, donde se agrupa un conjunto de prácticas diversas, tanto por su metodología, por sus
fundamentos teóricos, y por sus objetivos. Las experiencias comunitarias pueden aparecer organizadas
explícitamente, como instituciones normativamente comunitarias en su totalidad ya sean hospitales, clínicas
psiquiátricas, etc, o más frecuentemente, configuran operaciones clínicas de tipo comunitario encargadas dentro de
un marco institucional.
Cuando lo comunitario queda reducido a operaciones clínicas dentro de un marco contextual más amplio, puede que
sea simplificada por una asamblea terapéutica de pacientes dentro de un servicio de psicopatología. Y, Ulloa agrega
que la reserva acerca de la posible incoherencia entre la relación comunitaria y el contexto institucional alude al
hecho de que con frecuencia la práctica en la institución reprime las movilizaciones personales y organizativas,
OM
promovidas desde la comunidad, o incluso reprime lisa y llanamente el programa. A partir de ellos, Ulloa marca dos
características que suelen presentarse también en la Comunidad Clínica, sobre todo en el capo de la salud pública: la
primera es la solidaridad entre individuos que intentan reunirse para enfrentar en común sus sufrimientos o su
carencia; y, la segunda, la pobreza de recursos materiales, conceptuales y técnicos a partir de los que se pone en
marcha la experiencia.
.C
La intención de Ulloa es describir un sistema de capacitación para el quehacer psicológico, tanto desde la tarea
universitaria como desde la tarea asistencial desde el campo de la salud pública, intentando unir las necesidades y
recursos entre el hospital y la universidad, instituciones por momentos ajenas entre sí. Ulloa insiste en el papel que
juegan las condiciones iniciales negativas como motor impulsor de las experiencias comunitarias.
DD
Al momento de organizar una comunidad clínica, además de la numerosidad, la tarea principal que desarrollan y el
nivel de conocimiento y experiencia que tengan la mayoría, irán determinando las prioridades a las que se ajustará el
proceso. Lo que se mantendrá siempre y con frecuencia regular será una Asamblea Clínica donde no sólo se
universalicen experiencias, sino donde se geste y mantenga la calidad solidaria de la comunidad. La Asamblea Clínica
LA
es el ámbito natural de problematización y orientación de soluciones, donde todos “dan la cara” para mantener las
condiciones personales “cara a cara” imprescindible en el aprendizaje clínico, aún en grupos numerosos.
Sobre las líneas generales de trabajo, Ulloa ubica en primer término, institucionalizar las normas, ajustándose a los
elementos que componen un encuadre clínico. Los elementos que componen el encuadre clínico son * las
FI
condiciones materiales del campo, distribución del espacio, tiempo, número de integrantes, * proyecto u objetivo
centrales del grupo que integra la comunidad clínica marcando lo que es pertinente o no en si conducción, *
esquema científico, metodológico y técnico, *gravitación y respeto por el estilo personal de todos los integrantes del
campo. Otra de las líneas de trabajo será lograr una verdadera instauración del grupo en el ámbito institucional que
lo alberga, trascendiendo los límites de pertenencia a sus grupos más o menos reducidos, para alcanzar una
inserción organizada y de peso, para lo que será importante que un grupo resuelva tanto sus fracturas organizativas
intrínsecas y advierta y enfrente fractura externas. La tercera línea organizativa alude al exámen de la inserción de
cada uno de sus miembros en la tarea específica que le corresponde, teniendo en cuenta los obstáculos que van
encontrando de acuerdo al grado de permeabilidad e impermeabilidad de la institución a su inclusión. El objetivo de
ello será transformar los obstáculos en descubrimientos y experiencias para su formación. Y, la cuarta línea será
trascender la conexión con los propios contenidos experienciales y afectivos, para acceder a la necesidad de recurrir
a conocimientos bibliográficos, organizando una correcta simultaneidad entre práctica real y práctica teórica,
logrando establecer una aptitud clínica.
La comunidad clínica, para Ulloa, no trata de “formación”, sino de capacitación en tanto práctica organizada
coherentemente sin saltearse las condiciones reales facilitadoras o adversas en que deberá ejercer su tarea el futuro
clínico. Para lograrlo, será necesario crear condiciones de seguridad psicológica para todos los integrantes de un
aprendizaje común, que se inicia cuando todos aceptan no sólo mirar sino también ser mirados. En la mirada
recíproca se gesta el diálogo clínico como diálogo integrador, para lo que debe tenerse en cuenta también la
Toda situación donde se entrecruzan las miradas implica la posibilidad de una asimetría. En clínica, dice Ulloa, la
asimetría es casi un punto de partida, ya sea entre clínico y clinado, o entre clínicos de diferentes grados de
experiencia y de conocimientos. Es una asimetría necesaria, inherente a la asunción de roles. Aún así, esa asimetría
en el proceso clínico puede tornarse no necesariamente simetría, pero sí reciprocidad.
A partir de lo anterior, la seguridad psicológica puede definirse dentro del funcionamiento de una comunidad de
clínicos como un objetivo a conseguir donde la habilidad o la torpeza del otro tiendan básicamente a evocar
situaciones similares habida en nuestra experiencia antigua o actual. Un grupo cuyos integrantes van adquiriendo
esta capacidad evocativa, crea a su vez condiciones de contención entre sus miembros al poner “lo del otro en sí”, va
OM
creando testigos calificados del aprendizaje y práctica de cada uno. La clínica suele ser un trabajo en soledad, por eso
el testimonio del otro se hace compañía solidaria, cuando quienes miran no sólo observan sino evocan desde su
propia tela.
En una comunidad de aprendizaje y práctica clínica, que va adquiriendo gradualmente buen nivel de seguridad
psicológica, el problema no es tanto el quantum afectivo, sino la habilidad de cada uno de sus miembros para el
.C
registro directo de los afectos propios y ajenos. Sólo a partir de un certero registro de nuestros afectos, nos será
posible lograr suficiente empatía con el nivel afectivo de nuestro clinado, sin dejarnos atrapar por sus mecanismos
defensivos, víctimas de una complicidad complaciente u hostil con nuestros propios mecanismos encubridores. El
adiestramiento clínico es un punto de partida fundamental para alcanzar la internalización metabolizada de un
DD
encuadre clínico como columna vertebral transformando el estilo personal propio de cada sujeto clínico en estilo
experiencial. Esto sólo se logra cuando el clínico advierte desde su propia experiencia afectiva, la del otro. En otras
palabras, para Ulloa un adiestramiento correcto comienza por identificar y validar instrumentalmente el estilo
personal del futuro clínico.
LA
Es a partir de esta conciencia de sí en que se va transformando la experiencia, que el estilo personal adquiere
categoría de instrumento y pasa legítimamente a integrar el nivel inmediato superior del encuadre: el esquema
científico, metodológico y técnico, y ahora experiencial.
Pichón Rivière llama a esto E.C.R.O. (Esquema científico referencial y operacional), lo que significa incorporar un
FI
valor ideológico, una forma de concebir la tarea y los objetivos de la misma entrañablemente ligada a nuestra forma
de ser. Finalmente el clínico que ha ido completando el “ascenso” de un encuadre internalizado, simultáneamente
adquiere autonomía, lo que le permite no depender de las condiciones materiales del campo.
El funcionamiento de Comunidad Clínica ofrece múltiples oportunidades para la ruptura de estas situaciones
aparentes permitiendo acceder a un conocimiento más profundo de lo que acontece. Esto es lo que se conoce como
estructura de demora que implica:
● Restablecer el deseo tanto del clínico como del clinado de recurrir a los propios contenidos, articulando los niveles
lógicos con los afectivos: el saber y el sentir. Ello es resultado de un correcto y suficiente trabajo con los afectos que,
siendo motor de proyección, deben convertirse en motor para desear pensar los propios sentimientos.
Esta articulación tiene como resultado consolidar el nivel psicológico al articular contenidos lógicos y afectos,
ampliando el área psicológica e instrumentando este nivel.
● Articular lo propio y lo ajeno adquiriendo capacidad de reconocer en el clinado aquello que le es semejante, que
no necesariamente se refiere a algo personal, sino a contenidos que almacena de sus experiencias clínicas
anteriores. Reconocer lo semejante es lo que luego posibilitará demorarse en el hecho nuevo, en lo diferente.
● Articulación que permite resignificar el pasado desde una perspectiva actual, rompiendo un significado inmediato
mantenido constante a través del tiempo, y permite además articular el hoy, convirtiéndolo en ensayo de un
acontecer futuro, lo que también confiere valor y sentido a lo que nos demora en el presente.
“Estructura de demora” es la actitud clínica hecha acción es decir, el inicio de la aptitud o idoneidad clínica.
Comienza siendo en el adiestramiento un concepto operacional pero en la medida que se lo incorpora va
adquiriendo categoría de instancia psíquica es decir, de una manera de ser. Esto es un método. Estructura de
demora paradojalmente es estructura de ruptura, es el requisito indispensable para acceder en clínica del acontecer
al objeto científico.
OM
- ULLOA, F. (2012) Introducción gradual al concepto de numerosidad social, en: Salud elemental. Con toda la mar
detrás. Libros del Zorzal. Buenos Aires. (pág. 49-100)
.C
DD
LA
FI