APORTE DE EDUCACIÓN CRISTIANA
1.- LAS AGUAS SE CONVIERTEN EN SANGRE.
La primera plaga fue la de la sangre. Dios
dio instrucciones a Moisés para que le
dijera a Aarón que levantara su báculo
sobre el río Nilo. Como consecuencia, toda
el agua se convirtió en sangre, matando
todos los peces del río y llenando Egipto de
un olor nauseabundo, esto durante siete
días. Los hechiceros del faraón
demostraron entonces que también ellos podían convertir el agua
en sangre, y el faraón, por lo tanto, no cedió ante las demandas de
Moisés.
2.-RANAS
La segunda plaga de Egipto fueron las ranas. Dios dio instrucciones
a Moisés de que dijera a Aarón que estirase su vara sobre el agua, y
hordas de ranas invadieron Egipto. Los
hechiceros de Faraón fueron capaces de
duplicar esta plaga con su magia. Sin
embargo, dado que no pudieron eliminar la
Plaga, el Faraón se vio obligado a
conceder el permiso de salir a los israelitas
a Moisés, a cambio de que éste accediera a
acabar con la Plaga. Para convencer al
Faraón de que realmente la plaga era un castigo divino, Moisés
dejó que el Faraón eligiera el momento en el que terminaría la
plaga. El Faraón eligió como fecha el día siguiente, y todas las
ranas murieron a la hora señalada. Sin embargo, el Faraón revocó
su autorización, y los Israelitas permanecieron en Egipto.
3.-PIOJOS
La tercera plaga de Egipto fue Kinim, diversamente traducida como
Mosquitos, Piojos o Pulgas. Dios instruyó a
Moisés: "Dile a Aarón que tome su vara y
golpee en el polvo". Tras hacer esto, la
arena se convirtió en una masa de
mosquitos y en jejénes también de la cual
los Egipcios no podían deshacerse. Los Hechiceros Egipcios
declararon que este acto fue el "Dedo de Dios" y fueron incapaces
de reproducir sus efectos con su magia.
4.-MOSCAS
La cuarta plaga de Egipto fueron los
insectos, capaces de dañar personas y
ganado. La Torá subraya que el enjambre
sólo atacó a los egipcios, y que no afectó a
la Tierra de Gosén (donde los Israelitas
vivían). El Faraón le pidió a Moisés que
eliminase esa plaga y prometió, a cambio,
permitir a los israelitas la libertad. Sin
embargo, después de que la plaga desapareciera, el Faraón se negó
nuevamente a mantener su promesa.
5.-MUERTE DEL GANADO.
La quinta plaga de Egipto fue una terrible
plaga o peste que exterminó a los ganados
egipcios; ya fueran caballos, burros,
camellos, vacas, ovejas o cabras. El ganado
israelita resultó, una vez más, ileso. De
nuevo, el faraón no hizo concesiones.
6.-ÚLCERAS INCURABLES.
La sexta plaga de Egipto fue una
enfermedad cutánea, que suele traducirse
como "Úlcera" o "Sarpullido". Dios les dijo
a Moisés y Aarón que cada uno tomase dos
puñados de hollín de un horno, el cual
Moisés dispersó en el cielo en presencia
del Faraón. El hollín provocó úlceras en el
pueblo y ganado Egipcio. Los hechiceros
Egipcios fueron afectados junto con todos los demás y fueron
incapaces de sanarse, mucho menos el resto de Egipto.
7.-GRANIZOS.
La séptima plaga de Egipto fue una destructiva tormenta. Dios le
dijo a Moisés que estirase su vara hacia el cielo, punto en el cual la
tormenta comenzó. Era incluso más
sobrenatural que la plaga anterior, una
poderosa ducha de granizo mezclada con
fuego. La tormenta dañó gravemente a los
huertos y cultivos egipcios, así como a las
personas y al ganado. La tormenta azotó
todo Egipto excepto por la Tierra de
Gosén. El Faraón le pidió a Moisés que
eliminara esta plaga y prometió permitir a los Israelitas adorar a
Dios en el desierto, diciendo que "este tiempo he pecado; Dios es
justo, yo y mi pueblo somos malvados". Como una demostración de
dominio de Dios sobre el mundo, la lluvia se detuvo tan pronto
como Moisés comenzó a orar a Dios. Sin embargo, después de que
la tormenta cesara, el Faraón de nuevo "endureció su corazón" y se
negó a mantener su promesa.
8.-LANGOSTA.
La octava plaga de Egipto fueron las langostas. Antes de la plaga,
Moisés llegó al faraón y le advirtió de la
inminente plaga de langostas. Los
funcionarios del faraón le suplicaron que
permitiera que los israelitas fueran libres,
ya que iban a sufrir los efectos
devastadores de una plaga de langostas,
pero éste aún era renuente a ceder. El
orador propuso entonces un compromiso:
los hombres israelitas serían autorizados a marcharse, mientras
que las mujeres, niños y ganado se quedarían en Egipto. Moisés
demandó que cada persona y animal se fuera, pero el faraón se
negó. Dios entonces le dijo a Moisés que estirase su vara sobre
Egipto y recogió un viento del este. El viento se mantuvo hasta el
día siguiente, trayendo un enjambre de langostas. La nube cubrió el
cielo, arrojó sombras sobre Egipto, y consumió el resto de los
cultivos egipcios, acabando con todos los árboles y las plantas. El
faraón volvió a pedirle a Moisés que eliminase esta plaga y se
comprometió a permitir que todos los israelitas pudiesen adorar a
Dios en el desierto. La plaga desapareció, pero de nuevo no
permitió a los israelitas salir.
9.-TINIEBLAS.
En la novena plaga, Dios le dijo a Moisés
que estirase sus manos al cielo, para que
la oscuridad cayera sobre Egipto. Esta
oscuridad era tan pesada que un egipcio
podía sentirla físicamente. Duró tres días,
tiempo durante el cual sólo hubo luz en las
casas de los israelitas. El Faraón entonces
hizo llamar a Moisés y le dijo que dejaría
salir a todos los Israelitas si las tinieblas eran retiradas de su tierra.
Sin embargo, exigió que las ovejas y vacas se quedasen; Moisés lo
rechazó y dijo que en poco tiempo el faraón ofrecería muchos
animales para ser sacrificados. El faraón, indignado, amenazó con
ejecutar a Moisés si volvía a aparecer ante él. Moisés contestó en
efecto que no visitaría al faraón nuevamente.
Esta novena plaga era una especialmente significativa. Se trataba
de un ataque directo al Faraón, ya que Ra, era el dios egipcio del
Sol. La plaga de oscuridad demostraba que el Dios de Moisés era
más poderoso que el del faraón.
10.- MUERTE DE LOS PROMOGÉNITOS.
La décima y última plaga fue la muerte de todos los primogénitos
de Egipto. Dios ordenó a los hebreos marcar sus puertas con la
sangre de un cordero, y de esa forma no entraría en sus casas para
matar a sus primogénitos. Primero, la sombra de la muerte fue al
pueblo hebreo para matar a algunos hebreos, pero no lo hizo
gracias a la sangre del cordero por las jambas de las puertas.
Luego la sombra de la muerte se dirigió al pueblo egipcio para
matar. Como no había ninguna sangre de cordero en la puerta, la
sombra de la muerte mató a los primogénitos egipcios, incluyendo
al hijo del faraón. Este fue el golpe más duro a Egipto y la plaga
que finalmente convenció al faraón de que debía liberar a los
hebreos.